Criptografía y códigos correctores cuánticos
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(2) A mi hermana, a mi madre y a la memoria de mi padre.
(3) Agradecimientos La preparaci´on de este trabajo de fin de m´aster ha ocupado una gran parte de mi tiempo durante este u ´ltimo a˜ no, lo cual, inevitablemente, ha acabado afectando tambi´en a mi vida personal y laboral. Por ello, tengo que agradecer el apoyo de las personas que han estado cerca de m´ı durante este tiempo; en particular, doy las gracias a mi familia, mi hermana y mi madre, y a mis amigos m´as pr´oximos, que en todo momento me han animado a perseverar en el esfuerzo hasta completar los estudios de este m´aster universitario. Para la realizaci´on del trabajo en s´ı, he tenido la inmensa fortuna de contar con la supervisi´on de I˜ naki, que ha mostrado en todo momento una enorme paciencia al esperar por mis borradores parciales, que yo le iba enviando a mi ritmo, m´as lento del que habr´ıa deseado, casi siempre con retraso, y que ´el revisaba y correg´ıa pr´acticamente de inmediato, incluso en momentos en que se encontraba de viaje o vacaciones. Sus correcciones, sugerencias y comentarios han contribuido a elevar la calidad y el nivel matem´atico del trabajo, muy pobre en mis versiones iniciales, y me han ofrecido una oportunidad u ´nica para adentrarme, aun m´ınimamente, en un campo tan fascinante como es el de la computaci´on cu´antica..
(4) Criptograf´ıa y c´odigos correctores cu´anticos M´aster en Modelizaci´ on e Investigaci´on Matem´atica, Estad´ıstica y Computaci´on. ´ Angel Jos´e Riesgo Mart´ınez 20 de julio de 2015 Resumen Este documento se ha presentado en julio de 2015 como trabajo final para el m´ aster universitario en Modelizaci´on e Investigaci´on Matem´atica, Estad´ıstica y Computaci´ on de la Universidad de Oviedo. El trabajo comienza con una introducci´ on a los principios matem´aticos de la computaci´on cu´antica y contin´ ua con una descripci´ on de los principales algoritmos cu´anticos. A continuaci´on, se abordan las repercusiones de estos algoritmos sobre la criptograf´ıa actual y las dificultades tecnol´ogicas que impiden hoy en d´ıa el desarrollo de ordenadores cu´ anticos. La segunda mitad del trabajo aborda uno de los campos de estudio m´ as relevantes desde un punto de visto matem´atico de estas dificultades pr´ acticas, que es la necesidad de mecanismos de correcci´on de errores, mucho m´ as cr´ıticos que en la computaci´on basada en la f´ısica cl´asica. Finalmente, se concluye que pese a los progresos de las u ´ltimas dos d´ecadas son a´ un muchas las dificultades tanto pr´acticas como te´oricas para desarrollar ordenadores cu´ anticos. Abstract This document has been presented in July 2015 as a final dissertation for the University of Oviedo MSc degree course in Mathematical Modelling and Research, Statistics and Computing. The work begins with an introduction to the mathematical principles behind quantum computing and continues with a description of the main quantum algorithms. After that, we analyse the impact of these algorithms on current cryptography and the technological difficulties that hinder the development of quantum computers at present. The second half of the document tackles one of the most relevant fields of study, from a mathematical standpoint, regarding these practical difficulties, which is the need for error correction techniques. Such techniques are much more critical than in the computation based on classical physics. Finally, we conclude that despite the progress made over the last two decades, there are still too many difficulties, both practical and theoretical, that prevent the development of quantum computers.. 1.
(5) ´Indice 1 Aspectos generales de la computaci´ on cu´ antica 1.1 Los postulados de la mec´anica cu´antica . . . . . 1.2 El equivalente cu´antico del bit: el qubit . . . . . 1.3 La notaci´on bra-ket de Dirac . . . . . . . . . . . 1.4 Los sistemas compuestos . . . . . . . . . . . . .. . . . .. . . . .. . . . .. . . . .. . . . .. . . . .. . . . .. . . . .. . . . .. . . . .. . . . .. 2 El formalismo matem´ atico 2.1 El espacio de estados de un sistema cu´antico . . . . . . . . . . . . . 2.2 La evoluci´on temporal de un sistema cu´antico . . . . . . . . . . . . 2.3 Los sistemas de informaci´on cu´antica: los qubits . . . . . . . . . . . 2.4 Las matrices de Pauli y el grupo de Pauli Pn para n qubits . . . . . 2.5 Una caracterizaci´on m´as potente de los estados de un sistema cu´antico: el operador de densidad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . .. 4 4 6 7 7. . . . .. 8 8 13 14 15. . 17. 3 Las puertas l´ ogicas cu´ anticas. 26. 4 Los algoritmos cu´ anticos 4.1 El algoritmo de Deutsch . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 4.2 El algoritmo de Shor . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 4.2.1 La transformada cu´antica de Fourier . . . . . . . . . . 4.2.2 La b´ usqueda de per´ıodos . . . . . . . . . . . . . . . . . 4.2.3 El algoritmo de b´ usqueda de orden modular . . . . . . 4.2.4 El paso final: la b´ usqueda de factores . . . . . . . . . . 4.3 El algoritmo de Grover . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 4.4 Consecuencias de los algoritmos cu´anticos para la criptograf´ıa. 36 36 40 40 44 46 47 48 51. . . . . . . . .. . . . . . . . .. . . . . . . . .. . . . . . . . .. 5 Escollos tecnol´ ogicos para la realizaci´ on de ordenadores cu´ anticos 52 6 Modelo de errores en computaci´ on cl´ asica. 53. 7 Introducci´ on a los c´ odigos correctores cl´ asicos. 54. 8 Modelo de errores en computaci´ on cu´ antica 61 8.1 Errores en un sistema de un qubit . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 62 8.2 Errores en un sistema de m´ ultiples qubits . . . . . . . . . . . . . . . . 63 8.3 Errores en el caso m´as general . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 64 9 Introducci´ on a la correcci´ on cu´ antica de errores 9.1 El c´odigo corrector de inversiones de bit . . . . . . . . . . . . . . . . 9.2 Formalizaci´on de la teor´ıa cu´antica de correcci´on de errores . . . . . . 9.3 Condiciones de correcci´on de errores cu´anticos . . . . . . . . . . . . .. 64 66 71 76. 10 M´ as c´ odigos correctores cu´ anticos 10.1 El c´odigo corrector de inversiones de signo . . . . . . . . . . . . . . . 10.2 El c´odigo de Shor o c´odigo de nueve qubits . . . . . . . . . . . . . . . 10.3 Primera aproximaci´on a sistemas de m´ ultiples qubits . . . . . . . . .. 77 77 78 79. 2.
(6) 10.4 Los c´odigos correctores CSS . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 80 10.5 El formalismo de los estabilizadores . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 83 11 Computaci´ on cu´ antica con tolerancia frente a fallos. 89. 12 Conclusi´ on. 90. A Ap´ endices A.1 Derivaci´on de la forma general de una matriz unitaria 2 × 2. 3. 91 . . . . . 91.
(7) 1 1.1. Aspectos generales de la computaci´ on cu´ antica Los postulados de la mec´ anica cu´ antica. La teor´ıa de la computaci´on cu´antica se basa en la representaci´on de la informaci´on mediante bits cu´anticos o qubits, cuyo estado f´ısico no es puramente binario, restringido a dos valores posibles, sino que admite la existencia de estados superpuestos que combinan los dos valores. Esa posibilidad de la superposici´on de estados, que se deriva de las leyes cu´anticas aplicables a los sistemas f´ısicos en escalas at´omicas y subat´omicas, da lugar a la posibilidad de describir algoritmos basados en puertas l´ogicas diferentes de las utilizadas en la computaci´on cl´asica, en la que la unidad de informaci´on, el bit, solamente admite dos estados, t´ıpicamente representados como “0” y “1”. En esta primera secci´on expondremos las ideas m´as b´asicas de la mec´anica cu´antica que son necesarias para entender las caracter´ısticas tan peculiares de los qubits. La mec´anica cu´antica, que describe correctamente el mundo f´ısico en escalas at´omicas y subat´omicas, se diferencia de una manera fundamental de la mec´anica cl´asica con la que se modela el mundo macrosc´opico. Estas diferencias fundamentales afectan a la propia naturaleza de los sistemas f´ısicos estudiados. Mientras que en la mec´anica cl´asica el conocimiento completo de un sistema formado por varios objetos equivale a conocer las trayectorias de estos objetos, en la mec´anica cu´antica desaparece el concepto de “trayectoria” y no es posible determinar la posici´on y la velocidad de un cuerpo en todo instante, sino solamente la probabilidad de que, en el instante en que se toma una medida, el cuerpo est´e en una cierta posici´on o, en general, que una de sus propiedades f´ısicas, como podr´ıan ser la posici´on, el momento lineal o angular, la energ´ıa, el esp´ın, etc., revelen un determinado valor. En este sentido, dos conceptos claves de la descripci´on cu´antica de la realidad son el papel de la medici´on como algo impl´ıcito en el modelo f´ısico y la naturaleza probabil´ıstica de los valores medidos. Mientras que en la mec´anica cl´asica la medici´on del sistema es algo accesorio a la teor´ıa (se asume que siempre existen valores exactos de las magnitudes f´ısicas independientemente de que haya o no una observaci´on o medici´on), en la mec´anica cu´antica las “trayectorias” no ocurren en un espacio eucl´ıdeo de posiciones, sino en un espacio de probabilidades en el que lo que evoluciona con el tiempo es la probabilidad de que la observaci´on, en caso de producirse, arroje un determinado valor. Adem´as, la observaci´on altera estas trayectorias probabil´ısticas pues, evidentemente, en el mismo instante de la medici´on se pasa a conocer con exactitud, probabilidad 1, el valor medido. La reinterpretaci´on del propio modelo de “sistema f´ısico” introducida por la mec´anica cu´antica fue uno de los debates intelectuales m´as intensos de la filosof´ıa de la ciencia en el siglo pasado. Pero m´as all´a del debate interpretativo, el formalismo matem´atico subyacente es muy simple y elegante. El primer intento de dar una base matem´atica m´as s´olida a estas nuevas ideas corresponde a Paul A. M. Dirac, que en su obra The Principles of Quantum Mechanics [10] de 1930 introdujo el formalismo. 4.
(8) y la notaci´on utilizados actualmente del espacio de estados como un espacio vectorial en el que las magnitudes f´ısicas observables corresponden a endomorfismos. Este formalismo fue descrito de forma m´as rigurosa por John von Neumann en su obra Mathematische Grundlagen der Quantenmechanik [20], publicada en 1932, en la que identificaba el espacio vectorial de estados como un espacio de Hilbert en el que desempe˜ naban un papel fundamental los endomorfismos unitarios. A´ un hoy en d´ıa, no hay un consenso en la literatura sobre los principios b´asicos que se necesitan para formalizar matem´aticamente la mec´anica cu´antica y los axiomas o postulados var´ıan seg´ un las fuentes dependiendo del rigor formal. Siguiendo la descripci´on de Umesh Vazirani [27], podemos identificar tres axiomas o postulados b´asicos que nos servir´an de punto de partida para poder trabajar matem´aticamente con sistemas cu´anticos. Enumeremos a continuaci´on estos tres axiomas. 1. El principio de superposici´ on. Dado un sistema f´ısico que admite varios estados observables diferentes (en el sentido de que la medici´on de una determinada magnitud arroja valores diferentes), estos estados corresponden a vectores ortonormales de un espacio de Hilbert sobre el cuerpo C de los n´ umeros complejos. El estado del sistema en un instante temporal t viene dado por un elemento cualquiera del espacio de Hilbert de norma 1. En otras palabras, el estado del sistema es en general una combinaci´on lineal o superposici´on de los estados observables (base ortonormal del espacio vectorial) en que los coeficientes de cada componente est´an sujetos a una condici´on de normalizaci´on que hace que sean vectores en la hiperesfera de radio 1 del espacio de Hilbert. 2. El principio de observaci´ on. Cuando se toma una medici´on (u observaci´on) de la magnitud f´ısica, el estado del sistema se altera y pasa a ser uno de los estados de la base. A este fen´omeno tan peculiar de la mec´anica cu´antica, en que la mera observaci´on modifica el estado del sistema, se le denomina en la terminolog´ıa habitual de los f´ısicos el “colapso del estado”. Se dice pues que el estado de superposici´on en el que hab´ıa varias componentes no nulas colapsa (en castellano a veces “decae”) sobre el estado observable, que coincide con uno de los vectores de la base del espacio de Hilbert. La interpretaci´on de este colapso del estado es probabil´ıstica: si, por ejemplo, la energ´ıa de una part´ıcula puede observarse en dos valores diferentes E0 y E1 , estos valores tendr´an asociados dos vectores ortonormales√vE0 y vE1 ,√respectivamente, en el espacio de Hilbert. Si el estado actual es v = 0, 1vE0 + 0, 9vE1 , entonces la medici´on de la energ´ıa provocar´a que el estado pase a ser vE0 con probabilidad 0,1 o vE1 con probabilidad 0,9 y la energ´ıa medida ser´ıa E0 y E1 en cada caso. N´otese que si el estado no observado fuera exactamente vE0 , entonces sabemos con certeza (probabilidad 1) que la observaci´on arrojar´a el valor E0 . Las magnitudes f´ısicas como la energ´ıa pueden considerarse endomorfismos herm´ıticos en el espacio de Hilbert, cuyos estados observables constituyen los autovectores del espacio y cuyos valores medidos son los autovalores correspondientes. La condici´on de que estos endomorfismos sean herm´ıticos significa que una vez elegida una base, la matriz coordenada del endomorfismo es una matriz que es igual a su transpuesta conjugada; esto garantiza que los autovalores sean reales. Esta relaci´on entre magnitudes observables y endomorfismos herm´ıticos puede tomarse como parte de la axiom´atica o bien deducirse como consecuencia de la interpretaci´on probabil´ıstica del colapso 5.
(9) del estado. 3. La evoluci´ on unitaria. Mientras no se produzca una operaci´on de observaci´on como las descritas por el segundo postulado, el sistema f´ısico cu´antico puede evolucionar en el tiempo de acuerdo con transformaciones lineales y unitarias en el espacio de Hilbert. Los endomorfismos unitarios en un espacio de Hilbert complejo son aquellos endomorfismos que tienen como inverso el endomorfismo adjunto. En el ejemplo con dos valores posibles para la energ´ıa E0 y E1 , tendr´ıamos que el sistema est´a en un estado que es igual a vE0 o a vE1 una vez que se lo observa, pero con el transcurso del tiempo tras la observaci´on, el estado evoluciona hacia una superposici´on αvE0 + βvE1 tal que α2 + β 2 = 1 y los coeficientes (α, β) se obtienen a partir del estado inicial (1, 0) o (0, 1) mediante un endomorfismo cuya matriz coordenada U ser´ıa una matriz compleja que respete la condici´on de ser unitaria U U † = U † U = I, en donde U † es la matriz resultado de reemplazar en U cada entrada por su compleja conjugada y transponer. En aquellos casos en que las magnitudes f´ısicas pueden adoptar un continuo de valores la teor´ıa se complica, ya que el espacio de Hilbert de estados pasa a tener dimensi´on infinita y la probabilidad discreta deviene una densidad de probabilidad continua. Esta situaci´on da lugar al formalismo basado en funciones de onda, que equivale a la descripci´on de la evoluci´on cu´antica debida a Erwin Schr¨odinger [25]. En nuestro estudio pasaremos por alto estos casos y nos limitaremos a la situaci´on en que el espacio de Hilbert es de dimensi´on finita. Esto no supone ning´ un tipo de simplificaci´on, ya que en la mec´anica cu´antica surgen de manera natural las magnitudes que solamente pueden adoptar un conjunto discreto de valores (el propio nombre de “mec´anica cu´antica” se deriva de esa cuantizaci´on esencial de los sistemas at´omicos y subat´omicos). Es m´as, de hecho solamente nos interesan los sistemas que tienen exactamente dos estados observables, que podemos identificar con los valores 0 y 1 de un bit de informaci´on (y los sistemas compuestos por este tipo b´asico de sistema, como veremos). La naturaleza f´ısica de ese par de estados es irrelevante. Podr´ıan ser dos niveles de energ´ıa de un a´tomo, dos estados de superconductividad o los dos posibles espines de una part´ıcula. Lo que nos interesa es que tales sistemas con dos estados observables son viables experimentalmente y conducen a la idea del qubit, la generalizaci´on al mundo cu´antico del concepto cl´asico de bit como unidad de informaci´on.. 1.2. El equivalente cu´ antico del bit: el qubit. El concepto de qubit se deriva de las caracter´ısticas que acabamos de describir para los sistemas cu´anticos. Mientras que en la f´ısica cl´asica una magnitud de tipo binario con dos valores posibles 0 y 1 evolucionar´a adoptando exclusivamente uno de esos dos valores en cualquier instante de tiempo t, en el caso de un sistema cu´antico la existencia de dos u ´nicos valores posibles 0 y 1 para una magnitud afecta al momento en que se mide dicha magnitud, pero no a su evoluci´on temporal, ya que mientras el sistema no es sometido a medici´on, el principio de superposici´on establece que su 6.
(10) estado vendr´a dado por una combinaci´on lineal de los estados 0 y 1, autovectores en el espacio de Hilbert que caracteriza al sistema. Y la manera en que evoluciona el sistema en el tiempo vendr´a dada por un endomorfismo unitario del espacio de acuerdo con el postulado de evoluci´on unitaria.. 1.3. La notaci´ on bra-ket de Dirac. Para trabajar con los estados de estos espacios de Hilbert resulta conveniente adoptar la notaci´on bra-ket debida a Paul Dirac. En esta notaci´on, los vectores base del espacio de un qubit se designan como |0i y |1i. Si combinamos linealmente los dos vectores base para obtener otro estado con coeficientes λ0 y λ1 (tales que cumplan la condici´on de normalizaci´on |λ0 |2 + |λ1 |2 = 1), tendremos un vector de estado |ψi = λ0 |0i + λ1 |1i. A los vectores designados de esta manera Dirac los llam´o kets y es un tipo de notaci´on que ha tenido ´exito porque muestra expl´ıcitamente el estado f´ısico que representa el vector base. Si en lugar de considerar los estados como 0 y 1 tuvi´eramos dos estados de energ´ıa E0 y E1 llamar´ıamos a los vectores base |E0 i y |E1 i. Si se tratara de un estado de esp´ın o de un estado de polarizaci´on con dos orientaciones posibles podemos utilizar las notaciones |↑i y |↓i. De esta manera, el estado al que corresponde cada componente se muestra de manera expl´ıcita, en contraste con la notaci´on vectorial convencional de pares de componentes. Adem´as, esta notaci´on de los kets se extiende a las formas lineales del espacio mediante los llamados bras: h0|, h1|, hE0 |, hE1 |, h↑| y h↓|, que ser´ıan elementos del espacio dual. Aqu´ı se hace evidente el origen del nombre de la notaci´on en la palabra inglesa bracket (par´entesis): cuando aplicamos una forma lineal a un vector, tendremos un bra seguido de un ket; por ejemplo, hφ|ψi, con el que obtenemos un n´ umero. Los par´entesis cerrados corresponden as´ı a n´ umeros, el producto interno del espacio de Hilbert, mientras que las expresiones que solamente constan de la parte izquierda o de la parte derecha corresponder´an a formas lineales o vectores, respectivamente. En esta notaci´on de Dirac, los endomorfismos se representan habitualmente mediante letras may´ usculas como P , con lo que P |ψi ser´ıa el vector transformado por P , mientras que hφ|S ser´ıa una forma lineal hφ| transformada por un endomorfismo S del espacio dual. En el caso de que el endomorfismo sea autoadjunto o herm´ıtico, P = P † , se tiene que (hφ|P )|ψi = hφ|(P † |ψi) = hφ|(P |ψi) y se puede escribir, sin ambig¨ uedad, hφ|P |ψi. En tal caso, P se puede considerar tambi´en como una forma bilineal en el espacio de Hilbert. Cuando el endomorfismo herm´ıtico P corresponde a una magnitud f´ısica observable, el valor num´erico real hψ|P |ψi tiene una interpretaci´on probabil´ıstica como valor esperado de la medici´on de la magnitud f´ısica P para el sistema en el estado descrito por el ket |ψi.. 1.4. Los sistemas compuestos. Otro concepto importante para entender los fundamentos de la computaci´on cu´antica es el de la descripci´on de sistemas compuestos. Dados dos sistemas f´ısicos, pode7.
(11) mos tratarlos como uno solo mediante la definici´on apropiada de un nuevo espacio de estados que incorpore las mediciones en los dos sistemas b´asicos. En el caso que nos interesa, dados dos qubits podemos considerar las observaciones conjuntas en que podemos obtener cuatro valores {(0, 0), (0, 1), (1, 0), (1, 1)}. Uno de los resultados b´asicos de la mec´anica cu´antica, que a veces se considera parte de los postulados, define este espacio de estados compuesto como el producto tensorial de los espacios de estados simples. Esto quiere decir que una base ortonormal del espacio de Hilbert para el sistema de dos qubits ser´ıa {|0i⊗|0i, |0i⊗|1i, |1i⊗|0i, |1i⊗|1i}. Simplificando la notaci´on, escribiremos estos estados b´asicos simplemente como {|00i, |01i, |10i, |11i}. La composici´on puede extenderse a sistemas con un n´ umero natural arbitrario n n de qubits, cuyo espacio de Hilbert tendr´ıa 2 elementos {|0 . . . 0i, . . . , |1 . . . 1i}. En los sistemas de n qubits se definen an´alogamente los conceptos de endomorfismos herm´ıticos y unitarios, que pueden construirse tambi´en como productos tensoriales de los endomorfismos definidos en los subsistemas de menor n´ umero de qubits. Los procesos de medici´on pueden afectar a todo el sistema compuesto o bien parcialmente a un subsistema. En este u ´ltimo caso, tras la medici´on parcial, el estado decae a un vector en el subespacio de Hilbert complemento ortogonal del subespacio que ha sido sometido a medici´on. En esta secci´on, hemos introducido las notaciones y los conceptos que se necesitan para la descripci´on de la computaci´on cu´antica de una manera intuitiva. En la secci´on siguiente, definiremos de una manera m´as formal y rigurosa los conceptos b´asicos.. 2 2.1. El formalismo matem´ atico El espacio de estados de un sistema cu´ antico. Tras la introducci´on informal de la secci´on anterior, en esta secci´on vamos a presentar de manera formal los conceptos que necesitaremos en el resto del trabajo. Para ello, asumimos como concepto primitivo que existen sistemas f´ısicos a los que llamaremos sistemas cu´ anticos cuyas propiedades pueden describirse mediante la teor´ıa de la mec´anica cu´antica y empezaremos definiendo el tipo de espacio matem´atico sobre el que se construye esta teor´ıa f´ısica. Definici´ on 2.1. Se llama espacio de estados de un sistema cu´antico a un espacio vectorial H de dimensi´on finita d sobre el cuerpo C de los n´ umeros complejos y que est´a dotado de un producto interno que le da estructura de espacio de Hilbert. Utilizando la notaci´on de Dirac introducida en la secci´on anterior, a los vectores de un espacio de estados los representaremos mediante la notaci´on ket; por ejemplo, |ψi. Al producto interno entre dos vectores |φi y |ψi lo representaremos como hφ|ψi. Con esta notaci´on, el producto interno que da a un espacio vectorial estructura de espacio de Hilbert ha de cumplir, para cualesquiera vectores del espacio y para cualesquiera n´ umeros complejos, las siguientes propiedades [22, p. 181]: 8.
(12) hφ|ψi > 0. 1). 2) 3). hψ|ψi = 0 ⇐⇒ |ψi = 0. y. hφ|ψi = hψ|φi. (2.1). hλ1 φ1 + λ2 φ2 |ψi = λ1 hφ1 |ψi + λ2 hφ2 |ψi. La segunda condici´on tiene como consecuencia inmediata que el producto interno de un vector del espacio de Hilbert consigo mismo es siempre un n´ umero real. Aqu´ı debemos hacer dos observaciones sobre la notaci´on bra-ket. Por un lado, en la u ´ltima de las expresiones anteriores hay un frecuente abuso de notaci´on, por el que se acepta escribir |λ1 φ1 + λ2 φ2 i en lugar de λ1 |φ1 i + λ2 |φ2 i. Por otra parte, la notaci´on hφ|ψi que utilizamos para el producto interno de dos vectores |φi y |ψi puede interpretarse tambi´en como la aplicaci´on de una forma lineal hφ| sobre un vector |ψi. Ambas interpretaciones son en cualquier caso equivalentes en un espacio vectorial dotado de producto interno, debido a que en tales espacios existe un isomorfismo can´onico entre el espacio vectorial y su dual. Y este isomorfismo can´onico se define precisamente mediante el producto interno. Por ello, la notaci´on hφ|ψi no conlleva ning´ un tipo de ambig¨ uedad. Al disponer de un producto interno, se puede definir de la manera habitual una norma en el espacio de estados: Definici´ on 2.2. Dado un espacio de estados H y un elemento cualquiera |ψi ∈ H, p se llama norma, m´ odulo o longitud de |ψi al n´ umero real ||ψ|| = hψ|ψi. Gracias a esta definici´on de norma, que da al espacio de estados estructura de espacio normado, se puede definir el concepto de base ortonormal: Definici´ on 2.3. Dado un espacio de estados H de dimensi´on d, se llama sistema ortonormal de vectores a un conjunto de k vectores {|ψi i}i=1,...,k con 0 < k 6 d tales que hψi |ψj i = 0 para i 6= j y hψi |ψi i = 1. Cuando el numero de vectores k es igual a la dimensi´on d del espacio de Hilbert, el sistema ortonormal es una base del espacio y se lo denomina base ortonormal. N´otese que en espacios de Hilbert de dimensi´on infinita se hace una distinci´on entre las “bases de Hamel” de la estructura vectorial y las “bases de Hilbert” de la estructura debida al producto interno, pero esta distinci´on es innecesaria en espacios de dimensi´on finita, que son los u ´nicos que nos interesan en el contexto de la computaci´on cu´antica. Proposici´ on 2.1. Sea un espacio de estados H de dimensi´on d con una base ortonormal formada por vectores {|ei i}i=1,...,d . Dados dos vectores cualesquiera |φi y |ψi, P P cuyas expresiones en funci´on de la base son |φi = di=1 ai |ei i y |ψi = di=1 bi |ei i (ai , bi ∈ C; i = 1, . . . , d), entonces su producto interno es igual a:. 9.
(13) hφ|ψi =. d X. ai b i. (2.2). i=1. P P Demostraci´on. Basta con desarrollar hφ|ψi como ( di=1 ai hei |)( dj=1 bj |ej i) y aplicar las condiciones (2.1) hasta que se cancelen los vectores |ei i mediante las condiciones de ortonormalidad. De esta manera, tenemos ya las propiedades fundamentales del espacio matem´atico que nos da la descripci´on de los estados observables de un sistema f´ısico. En lo sucesivo, emplearemos indistintamente las expresiones “espacio de estados” y “espacio de Hilbert”, asumiendo siempre que se trata de un espacio de Hilbert de dimensi´on finita sobre los n´ umeros complejos. Pero, en realidad, no todos los vectores del espacio de estados tienen una interpretaci´on f´ısica distinguible. La norma de los vectores es irrelevante, por lo que se suelen considerar u ´nicamente vectores con norma 1 (a los que a veces se llama vectores normalizados o vectores unitarios). Tampoco cambia la interpretaci´on f´ısica el producto de un vector por un n´ umero complejo, por lo que cualquier factor que multiplique a un vector puede considerarse irrelevante en este sentido. Esta idea podemos representarla matem´aticamente mediante una relaci´on de equivalencia: Definici´ on 2.4. Dado un espacio de estados H, podemos definir una relaci´on de equivalencia ∼ en el conjunto de los vectores de H tal que dos vectores son equivalentes cuando uno es igual al otro multiplicado por un n´ umero complejo; es decir, dados |φi, |ψi ∈ H, decimos que |φi ∼ |ψi si existe λ ∈ C tal que |ψi = λ|φi. Definici´ on 2.5. Dado un espacio de estados H y la relaci´on ∼ de la definici´on (2.4) anterior, al conjunto cociente H/ ∼ se lo denomina espacio de estados f´ısicos asociado a H. A cada uno de sus elementos se lo denomina estado f´ısico puro. La definici´on anterior recoge la idea de que los estados f´ısicamente diferenciables son aquellos que corresponden a vectores unitarios del espacio de Hilbert ignorando un factor complejo arbitrario. De este modo, dado un vector unitario |ψi, el vector reiθ |ψi (r, θ ∈ R) representa el mismo estado observable; el factor r se puede eliminar normalizando el vector y el factor complejo eiθ , al que se suele llamar “fase”, carece de relevancia f´ısica (aunque puede ser importante en los c´alculos). A estos estados los llamaremos “puros” para distinguirlos de un concepto m´as amplio de estado, los “estados mixtos”, que definiremos en una secci´on posterior. Aunque esta distinci´on entre el espacio de estados f´ısicos y el espacio de Hilbert al que hemos denominado simplemente espacio de estados resulta u ´til, no se suele tener en cuenta y en el resto de este trabajo llamaremos por lo general “estados” a los vectores del espacio de Hilbert, asumiendo siempre impl´ıcitamente que solamente tienen inter´es los vectores unitarios e ignorando, en la mayor´ıa de los casos, los factores de fase. Definiremos a continuaci´on formalmente los dos tipos de endomorfismos en espa10.
(14) cios de Hilbert complejos que tienen relevancia en el marco de la teor´ıa cu´antica. Definici´ on 2.6. Dado un espacio de estados H y un endomorfismo T : H → H se llama endomorfismo adjunto a otro endomorfismo T † tal que para todo vector |ψi ∈ H se cumple hψ|(T |φi) = (hψ|T † )|φi. Se puede demostrar que para todo endomorfismo del espacio de estados, el endomorfismo adjunto existe siempre y es u ´nico [22, p. 201]. En notaci´on matricial fijada una base ortonormal, la matriz coordenada de T † corresponde a la matriz transpuesta de T con las entradas reemplazadas por las correspondientes complejas conjugadas. Definici´ on 2.7. Dado un espacio de estados H y un endomorfismo T : H → H, se dice que T es herm´ıtico o autoadjunto si cumple T = T † . Estos endomorfismos herm´ıticos desempe˜ nan un papel muy importante en la teor´ıa cu´antica porque, tal como adelantamos en la secci´on introductoria, representan magnitudes f´ısicas observables. Cuando el vector del espacio de Hilbert puede interpretarse como un estado f´ısico del sistema y el endomorfismo herm´ıtico T representa una magnitud observable, podemos definir un valor que coincide con el concepto estad´ıstico de valor esperado de una medici´on: Definici´ on 2.8. Dado un vector unitario |ψi de un espacio de estados H y un endomorfismo herm´ıtico T : H → H, se llama valor esperado de la magnitud observable T en el estado |ψi al valor hψ|T |ψi. Para que esta definici´on corresponda realmente al resultado de una medici´on, hψ|T |ψi no deber´ıa tener parte imaginaria. La siguiente proposici´on, una propiedad de entre muchas an´alogas enumeradas en el libro de a´lgebra lineal de Steven Roman [22, p. 209], garantiza esto. Proposici´ on 2.2. Dado un espacio de estados H, en el que se define un endomorfismo herm´ıtico T : H → H, el producto interno hψ|T |ψi es real para todo |ψi ∈ H. Demostraci´on. Al ser T herm´ıtico, para todo vector |ψi se cumple: hψ|T |ψi = hψ|T † |ψi = hψ|T |ψi. (2.3). En el marco de la teor´ıa cu´antica, se utiliza tambi´en un tipo de transformaci´on muy peculiar que corresponde al proceso f´ısico de la observaci´on. Esta es la definici´on que plantea m´as dificultades formales. Como paso previo a la definici´on formal del proceso de observaci´on, necesitamos dos resultados importantes, que enumeramos a continuaci´on y que tambi´en se encuentran en el libro de S. Roman. 11.
(15) Proposici´ on 2.3. En un espacio de estados H, los autovalores de un endomorfismo herm´ıtico T : H → H son reales [22, p. 209]. Demostraci´on. Sea λ un autovalor de T . Entonces existe un autovector |ψi tal que T |ψi = λ|ψi. Por el resultado anterior (2.2), el producto interno hψ|T |ψi es un n´ umero real y se tiene: hψ|T |ψi = λhψ|ψi. (2.4). Luego λ es real.. Proposici´ on 2.4. Sea un espacio de estados H en el que est´a definido un endomorfismo herm´ıtico T . Entonces existe una base ortonormal de H formada por autovectores de T . Demostraci´on. Se trata de un caso particular del Teorema de estructura para operadores normales (los endomorfismos herm´ıticos son un caso particular de los normales), cuya demostraci´on puede encontrarse en el libro de S. Roman [22, p. 216]. Teniendo en cuenta los resultados anteriores, podemos definir ya la transformaci´on de observaci´on. Definici´ on 2.9. Dado un vector unitario |ψi de un espacio de estados H de dimensi´on d y un endomorfismo herm´ıtico T : H → H, llamamos observaci´ on de la magnitud observable T en el estado |ψi a una transformaci´on que hace corresponder a |ψi un nuevo estado que puede ser uno cualquiera de los autovectores de T . El autovector concreto resultado de la transformaci´on depende de un comportamiento probabil´ıstico: si el estado |ψi se descompone en P funci´on de una base de autovectores {ei }i=1,...,d con coordenadas {ai }i=1,...,d (|ψi = di=1 ai |ei i), entonces la probabilidad de que la observaci´on transforme a |ψi en el autovector |ei i es igual a |ai |2 . En tal caso, al autovalor λi correspondiente al autovector |ei i se lo denomina resultado de la observaci´ on. Estas transformaciones de observaci´on pueden definirse tambi´en sobre subespacios ortogonales, con un comportamiento probabil´ıstico an´alogo. En tales casos, hablaremos de observaciones parciales. La terminolog´ıa escogida en la definici´on anterior alude evidentemente a la interpretaci´on f´ısica de este tipo de transformaci´on, asociada a los procesos de medici´on. Es importante hacer notar que este concepto de observaci´on o medici´on no tiene por qu´e ser debido a la acci´on de un ser humano o consciente, sino que tales observaciones surgen de forma espont´anea en los fen´omenos naturales. A la aparici´on de transformaciones de observaci´on se la denomina “decoherencia”.. 12.
(16) Adem´as de los endomorfismos herm´ıticos, hay otro tipo de aplicaciones lineales muy importantes en los espacios de Hilbert complejos, que vamos a definir a continuaci´on: Definici´ on 2.10. Dado un espacio de Hilbert complejo H y un endomorfismo U : H → H, se dice que U es unitario si cumple U U † = U † U = I. El inter´es de este tipo de endomorfismos se debe a que mantienen constante el producto interno, por lo que transforman una base ortonormal del espacio en otra y, en ese sentido, son an´alogos a los endomorfismos ortogonales en espacios vectoriales reales. Como vimos en la secci´on introductoria, la evoluci´on de un sistema cu´antico en el tiempo cuando no hay observaci´on viene dada por un endomorfismo unitario. Para evitar en lo sucesivo alusiones vagas a un concepto indefinido de “tiempo”, nos detendremos primero a establecer una definici´on formal del concepto de evoluci´on temporal.. 2.2. La evoluci´ on temporal de un sistema cu´ antico. La idea f´ısica de la evoluci´on temporal de un sistema puede formalizarse matem´aticamente como una aplicaci´on de un conjunto de valores temporales en el espacio de estados, de modo que a cada instante de tiempo se le asigne un estado del sistema. Definici´ on 2.11. Dado un espacio de estados H, llamamos evoluci´ on temporal del espacio para un estado inicial dado |ψ0 i ∈ H a una aplicaci´on ψ : T → H, en donde T es un conjunto en principio arbitrario a cuyos elementos denominamos instantes de tiempo y que contiene al menos un elemento t0 para el que se cumple ψ(t0 ) = |ψ0 i. De manera axiom´atica, asumimos que dados dos instantes de tiempo cualesquiera t1 , t2 ∈ T , existe un endomorfismo unitario U sobre H tal que ψ(t2 ) = U ψ(t1 ). Aunque en f´ısica es habitual identificar el tiempo con la recta real, lo que corresponder´ıa a T = R en la anterior definici´on (2.11), en el estudio de la computaci´on cu´antica se puede tratar el tiempo como si fuera un conjunto discreto de etapas, obviamente finitas. Por consiguiente, puede tomarse un conjunto T finito. Con esta definici´on de conjunto T , la evoluci´on temporal se convierte en una aplicaci´on de un subconjunto finito de los enteros sobre el espacio de Hilbert H, lo que equivale al concepto matem´atico de sucesi´on finita. Esta definici´on de evoluci´on temporal como sucesi´on finita de n vectores de un espacio de Hilbert implica la existencia de una relaci´on de orden estricto total. As´ı, dada una evoluci´on temporal de estados {|ψi i}(1 6 i 6 n), para cada estado |ψi i con i < n existir´a un endomorfismo unitario (que puede ser la identidad) Ui tal que el estado siguiente |ψi+1 i cumple |ψi+1 i = Ui |ψi i. Y dados dos estados |ψi i y |ψj i con j >Qi, se tendr´a que |ψj i = Ui→j |ψi i, donde Ui→j es el endomorfismo unitario Ui→j = ik=j−1 Uk .. 13.
(17) 2.3. Los sistemas de informaci´ on cu´ antica: los qubits. Hasta aqu´ı hemos visto algunos conceptos b´asicos aplicables a cualquier sistema f´ısico descrito mediante la teor´ıa cu´antica. Pero en el ´ambito de este trabajo, no nos interesan los sistemas f´ısicos generales, sino simplemente el sistema idealizado en el que hay dos valores observables diferentes. En este caso, podemos definir como un espacio de estados la unidad b´asica de informaci´on cu´antica, el qubit. Definici´ on 2.12. Se llama sistema de un qubit a un espacio de estados de dimensi´on 2. Llamaremos qubit a un vector cualquiera de este espacio. Una vez fijada una base ortonormal del sistema de un qubit, sus dos vectores se representan habitualmente como {|0i, |1i}. Como vimos en la secci´on introductoria, los sistemas compuestos se obtienen a partir de productos tensoriales. Esto nos permite dar una definici´on formal para los sistema de varios qubits: Definici´ on 2.13. Se llama sistema de n qubits al producto tensorial de n qubits. Si el qubit i-´esimo tiene base de n qubits
(18) {|0iEi , |1ii },
(19) entonces E E una base de
(20) un sistema
(21) n)
(22) n)
(23) n) n consta de 2 elementos {
(24) 0 . . . 0 , . . . ,
(25) 1 . . . 1 }, en donde
(26) 0 . . . 0 es la notaci´on abreviada de |0i1 ⊗ .n). . ⊗|0in . Por conveniencia de notaci´on, a veces en lugar de ceros y unos utilizaremos notaci´on num´erica {|ii}i=0,...,2n −1 para representar los 2n vectores de la base ortonormal de un sistema de n qubits. En este punto en el que hemos introducido el producto tensorial como herramienta para construir espacios de dimensi´on mayor, es importante hacer una precisi´on fundamental para entender por qu´e funcionan los algoritmos cu´anticos. Si bien hay vectores del sistema de n qubits que corresponden a productos tensoriales de los vectores individuales de los sistemas de un qubit, no todos se pueden descomponer de esa manera. Aquellos vectores que no se pueden construir como productos tensoriales merecen especial atenci´on en computaci´on cu´antica, por lo que los identificaremos con un nombre espec´ıfico. Definici´ on 2.14. Dado un sistema de n qubits, se llama estado entrelazado (entangled state, en ingl´es) a un vector que no se puede expresar como producto tensorial de n vectores de cada uno de los subsistemas de un qubit. Dado un sistema de dos qubits, los siguientes cuatro vectores, los llamados estados de Bell, constituyen un ejemplo muy conocido de estados entrelazados que, adem´as, son una base del espacio:. . 1 1 1 1 √ (|00i + |11i), √ (|00i − |11i), √ (|10i + |01i), √ (|10i − |01i) 2 2 2 2 14. (2.5).
(27) Se puede demostrar f´acilmente que los anteriores son estados entrelazados: al igualar cualquiera de ellos a una expresi´on de tipo (λ0 |0i + λ1 |1i) ⊗ (µ0 |0i + µ1 |1i), se llega a una contradicci´on. Es en este tipo de estados entrelazados donde radican las capacidades de la computaci´on cu´antica que van m´as all´a de la computaci´on cl´asica, por lo que su uso es imprescindible en los algoritmos cu´anticos sin equivalente cl´asico.. 2.4. Las matrices de Pauli y el grupo de Pauli Pn para n qubits. Introducimos ahora cuatro matrices de gran importancia. Definici´ on 2.15. Se conocen como matrices de Pauli las cuatro matrices complejas 2 × 2 siguientes1 : 1 0 I= 0 1. σx =. 0 1 1 0. (2.6). 0 −i σy = i 0. 1 0 σz = 0 −1. Estas matrices son muy u ´tiles porque tienen varias caracter´ısticas importantes, que vamos a ver a continuaci´on. Proposici´ on 2.5. Toda matriz compleja 2 × 2 puede expresarse como combinaci´on lineal de las matrices de Pauli. Demostraci´on. Sea una matriz compleja arbitraria: a b M= c d. a, b, c, d ∈ C. (2.7). Igual´andola a una combinaci´on lineal de las cuatro matrices y resolviendo el sistema de ecuaciones, se encuentra que la descomposici´on es la siguiente:. M=. b+c b−c a−d a+d I+ σx + iσy + σz 2 2 2 2. 1. (2.8). Muchos autores no incluyen la identidad como una aut´entica matriz de Pauli, pero resulta conveniente para muchas definiciones y resultados tratarla conjuntamente con las tres matrices popularizadas por Wolfgang Pauli.. 15.
(28) Proposici´ on 2.6. Las matrices de Pauli son inversas de s´ı mismas, herm´ıticas y unitarias. Demostraci´on. Se demuestra de manera inmediata multiplicando σx , σy y σz consigo mismas y calculando las adjuntas. Definici´ on 2.16. En un sistema de un qubit fijada una base, se llama operadores de Pauli a los endomorfismos cuyas matrices coordenadas son las de Pauli. Proposici´ on 2.7. El conjunto de los operadores de Pauli multiplicados por ±1 y ±i tiene estructura de grupo. A este grupo se lo denomina grupo de Pauli P1 . Demostraci´on. El conjunto es cerrado por la operaci´on producto de matrices, cumple la propiedad asociativa, tiene elemento neutro I y cada elemento tiene inverso dentro del conjunto. Este grupo de endomorfismos de un sistema de un qubit puede extenderse a sistemas de n qubits mediante productos tensoriales. Esto da lugar a un concepto de grupo de operadores de Pauli m´as general, que definimos a continuaci´on y que resultar´a sumamente u ´til para el estudio de los endomorfismos unitarios que pueden afectar a los sistemas cu´anticos. Definici´ on 2.17. En un sistema de n > 1 qubits se llaman operadores de Pauli sobre n qubits a los productos tensoriales de los operadores de Pauli en un qubit. Proposici´ on 2.8. El conjunto de todos los operadores de Pauli sobre n qubits multiplicados por los factores ±1 y ±i tiene estructura de grupo. A este grupo se lo denomina grupo de Pauli Pn . Demostraci´on. Como en el caso de un qubit, el conjunto es cerrado por la operaci´on de grupo, se verifica la propiedad asociativa, hay elemento neutro I ⊗ · · · ⊗ I y cada elemento del conjunto tiene inverso. Proposici´ on 2.9. Los operadores del grupo de Pauli Pn solamente admiten dos posibles autovalores: ±1. Demostraci´on. Desarrollando la ecuaci´on caracter´ıstica para las cuatro matrices de Pauli, se obtiene el autovalor 1 para I y el par de autovalores ±1 para σx , σy y σz . Esto confirma el resultado para el grupo P1 . Para n > 1, basta con tener en cuenta la propiedad de que los autovalores de productos tensoriales de aplicaciones lineales son los productos de los autovalores, por lo que solamente podr´an valer ±1 cualquiera que sea n. Proposici´ on 2.10. Dado un operador de Pauli sobre n qubits P ∈ Pn , se cumple o 2 bien P = I o bien P 2 = −I.. 16.
(29) Demostraci´on. En el caso del grupo P1 , los diecis´eis operadores tienen las matrices de Pauli como matrices coordenadas multiplicadas por los cuatro factores posibles ±1, ±i. Llevando a cabo el producto de matrices, se comprueba que se cumplen las relaciones σx2 = I, σy2 = I y σz2 = I, por lo que se tiene (±I)2 = I, (±σx )2 = I, (±σy )2 = I, (±σz )2 = I y (±iI)2 = −I, (±iσx )2 = −I, (±iσy )2 = −I, (±iσz )2 = −I, con lo que queda demostrado el resultado para P1 . El resultado para P1 se extiende por productos tensoriales a todo grupo Pn con n > 1. Definici´ on 2.18. Dado un sistema de n qubits y un endomorfismo P del grupo Pn de Pauli, se llama peso de Pauli de P al n´ umero de componentes del producto tensorial en que se descompone P que son distintas de la identidad. As´ı, si por ejemplo, en un sistema de tres qubits el operador de Pauli σx ⊗ I ⊗ I tiene peso de Pauli 1 mientras que σx ⊗ σz ⊗ I tiene peso 2.. 2.5. Una caracterizaci´ on m´ as potente de los estados de un sistema cu´ antico: el operador de densidad. Las ideas matem´aticas descritas hasta este punto son suficientes para la descripci´on de los circuitos y algoritmos cu´anticos, que veremos m´as adelante. Pero para poder estudiar los errores a los que se puede ver expuesto un sistema de qubits, que abordaremos en la u ´ltima parte del trabajo, es necesario extender el formalismo mediante el concepto de operadores de densidad, que presentaremos brevemente a continuaci´on. Hasta ahora hemos asumido que es posible conocer con exactitud los estados que adopta un sistema cu´antico; esto es, que tiene sentido experimental considerar que un sistema cu´antico queda descrito por un espacio de Hilbert H complejo de dimensi´on finita d con una base ortonormal {|ei i}i=1,...,d , de tal modo que el estado P del sistema es un vector unitario concreto di=1 αi |ei i de este espacio. Pero en la realidad, el experimentador nunca podr´a alcanzar ese extremo ideal de certidumbre. A la incertidumbre esencial cu´antica impl´ıcita en la medici´on de observables, tenemos que a˜ nadir la incertidumbre derivada de dos circunstancias: por un lado, nuestro conocimiento del estado tendr´a que describirse como una mezcla estad´ıstica o ensemble de estados posibles y, por otro, ning´ un sistema se encuentra totalmente aislado, por lo que el espacio de Hilbert H considerado no es sino una parte de lo que realmente es H ⊗ Hresto del universo [21, p. 99] [12]. Para poder estudiar los errores potenciales en computaci´on cu´antica necesitamos generalizar el concepto de estados como vectores de un espacio de Hilbert a una idea m´as amplia de estado que incluya tambi´en a estos ensembles estad´ısticos de sistemas. Comenzaremos estableciendo algunas definiciones. Para mayor claridad, utilizaremos ahora preferentemente la designaci´on de “estados puros”, que ya hab´ıamos introducido, en lugar de la m´as simple de “estados”.. 17.
(30) Definici´ on 2.19. Dado un espacio de estados H, llamamos estado mixto a una mezcla estad´ıstica de estados puros; es decir, a un conjunto {|ψi i}i∈I de estados puros (siendo I un conjunto de ´ındices que podemos considerar P finito), cada uno de los cuales tiene asociada una probabilidad pi , cumpli´endose i∈I pi = 1. Definici´ on 2.20. Dado un espacio de estados puros H, llamamos espacio de estados mixtos al conjunto de todos los estados mixtos que se pueden formar con los estados puros, incluidos estos u ´ltimos como caso particular. Para poder describir bajo un modelo uniforme tanto los estados puros como los mixtos, resulta conveniente introducir una formulaci´on de los estados del sistema diferente de la que hemos construido a partir de vectores del espacio de Hilbert. En la nueva formulaci´on, los estados vendr´an caracterizados por endomorfismos a los que se denomina “operadores de densidad”. Introduciremos primero este lenguaje alternativo para los estados puros ya conocidos y veremos a continuaci´on c´omo se extiende a los nuevos estados mixtos. Para ello, necesitaremos algunas definiciones previas. Definici´ on 2.21. Dado un espacio de estados H, se puede definir un producto externo que hace corresponder a cada par de vectores del espacio (|ψi, |φi) un endomorfismo Oψ,φ : H → H definido de manera que: Oψ,φ |xi = hφ|xi|ψi. En la notaci´on bra-ket de Dirac, a este endomorfismo se lo representa como |ψihφ|. Definici´ on 2.22. Dado un vector |ψi de un espacio de estados H, llamamos operador proyector sobre |ψi al endomorfismo en H que resulta de aplicar el producto externo de la definici´on anterior (2.21) sobre el mismo vector |ψi; en notaci´on braket: |ψihψ|. El nombre de “proyector” se justifica por el hecho de que cuando el vector |ψi es unitario se cumple la relaci´on (|ψihψ|)2 = |ψihψ|, caracter´ıstica de las proyecciones. Otra noci´on importante es la de “traza” de un endomorfismo: Definici´ on 2.23. Dado un endomorfismo P sobre un espacio de estados H de dimensi´on finita d, con base {|ii}i=0,...,d−1 , se llama traza de P , T r(P ), al n´ umero Pd−1 real i=0 hi|P |ii. Esta definici´on de la traza equivale a la definici´on basada en la representaci´on matricial como “suma de los elementos de la diagonal de la matriz”. Adem´as, se puede demostrar f´acilmente que no depende de la elecci´on de base |ii (basta con desarrollar en dos bases ortonormales diferentes y tener en cuenta que la transformaci´on entre las dos bases es una aplicaci´on unitaria). Por otra parte, hemos visto que el valor esperado de un operador herm´ıtico P en un espacio de Hilbert H cuando el sistema se encuentra en el estado |ψi viene dado por hψ|P |ψi. Esta expresi´on puede reformularse a partir del operador proyector, de la manera siguiente:. 18.
(31) Proposici´ on 2.11. Dado un espacio de estados H en el que se define un endomorfismo herm´ıtico P , para todo |ψi ∈ H se cumple: hψ|P |ψi = T r(P |ψihψ|) = T r(|ψihψ|P ). Demostraci´on. Si d es la dimensi´on de H, dada una base {|ii}i=0,...,d−1 observemos que la P suma de los proyectores de la base es igual al endomorfismo unidad; esto es, I = d−1 on i=0 |iihi|. Introduciendo la identidad bajo esta forma en medio de la expresi´ hψ|P |ψi y teniendo en cuenta que, por (2.2), hψ|P |ψi es un n´ umero real y que P es un endomorfismo herm´ıtico (P = P † ), podemos desarrollar la expresi´on de la siguiente manera:. hψ|P |ψi = hψ|. =. d−1 X. d−1 X. ! |iihi| P |ψi =. i=0 d−1 X. hi|ψi hψ|P † |ii =. =. d−1 X. hψ|iihi|P |ψi =. i=0. hi|ψihψ|P † |ii =. i=0. i=0. d−1 X. d−1 X. hi|ψihψ|P † |ii =. (2.9). i=0. hi|ψihψ|P |ii = T r(|ψihψ|P ). i=0. P An´alogamente, reemplazando hψ|P |ψi por hψ|P ( di=0 |iihi|)|ψi se llega a la otra igualdad.. De esta manera, hemos introducido una formulaci´on diferente de los estados de un sistema f´ısico y de los valores esperados de los observables del sistema. Pero ¿qu´e se gana con este enfoque alternativo? Si ya hab´ıamos caracterizado los estados de un sistema cu´antico como vectores ket (ignorando el factor de fase f´ısicamente irrelevante), ¿qu´e aporta tratarlos como proyectores |ψihψ|? Y si ya sab´ıamos c´omo calcular valores esperados de un endomorfismo herm´ıtico P que representa una magnitud f´ısica observable mediante el c´alculo de hψ|P |ψi, ¿qu´e nos aporta calcularlo ahora como T r(|ψihψ|P )? La respuesta, como ya hemos sugerido, radica en los estados mixtos. Veremos a continuaci´on c´omo esta nueva formulaci´on se extiende de manera natural a los estados mixtos, permiti´endonos adem´as diferenciar estados mixtos de puros. Para ver c´omo extender el concepto de estado puro a un estado mixto, supongamos que disponemos de un sistema f´ısico cuyo estado exacto desconocemos, pero que podemos modelar como una mezcla estad´ıstica en la cual habr´ıa n diferentes estados posibles {|ψi i}i=1,...,n , cada uno de los cuales tiene una probabilidad pi de ser el estado en el que se encuentra realmente el sistema. Entonces el valor esperado Pn de un observable P vendr´a dado por i=1 pi hψi |P |ψi i o, en la nueva formulaci´on, P n on hP i para el valor esperado y tenieni=1 pi T r(|ψi ihψi |P ). Utilizando la notaci´ do en cuenta que la traza es una aplicaci´on lineal, podemos desarrollar esta u ´ltima 19.
(32) expresi´on:. hP i =. n X. pi T r(|ψi ihψi |P ) = T r. i=1. n X. ! pi |ψi ihψi |P. =. i=1 n X. = Tr. (2.10). ! ! pi |ψi ihψi | P. i=1. esta u ´ltima expresi´on vemos que en un estado mixto el endomorfismo herm´ıtico PEn n na exactamente el mismo papel que el operador proyector i=1 pi |ψi ihψi | desempe˜ para los estados puros. Dada su utilidad, podemos entonces dar un nombre a esta aplicaci´on. Definici´ on 2.24. Dado un conjunto de estados mixtos, se llama operador de densidad, o simplemente matriz de densidad, de un estado del sistema al operador proyector |ψihψ| cuandoPse trata de un estado puro |ψi y a la combinaci´on lineal de operadores proyectores ni=1 pi |ψi ihψi | cuando se trata de una mezcla estad´ıstica de n estados puros {|ψi i}i=0,...,n , cada uno de ellos con probabilidad respectiva pi . Al operador de densidad se lo designa habitualmente mediante la letra ρ. Armados con esta definici´on, podemos entonces describir sistemas mixtos y sistemas puros bajo un mismo paraguas formal. Veamos en primer lugar una propiedad importante del operador de densidad. Proposici´ on 2.12. Sea ρ un operador de densidad. Se cumple: T r(ρ) = 1. Demostraci´on. Supongamos primero que ρ describe un estado puro. Entonces existir´a un vector de estado |ψi tal que se cumple ρ = |ψihψ|. Si el espacio de Hilbert tiene dimensi´on d y tiene una base ortonormal {|ii}i=0,...,d−1 , se tiene que Pd−1 Pd−1 2 endose la condici´on de normalizaci´on |ψi = i=0 ai |ii, cumpli´ i=0 |ai | = 1 y entonces:. T r(ρ) =. d−1 X. hi|ψihψ|ii =. i=0 d−1 X. d−1 X. i=0. j=0. d−1 X. d−1 X. hi|. i=0. ! aj hi|ji. d−1 X. ! aj |ji. j=0. ! aj hj|ii. =. j=0. d−1 X. ! aj hj| |ii =. j=0 d−1 X i=0. ai ai =. d−1 X. (2.11) |ai |2 = 1.. i=0. Si, en cambio, ρ describe unPestado mixto, entonces existir´an k ∈ N estados puros {ρi }i=0,...,k de modo que ρ = ki=0 pi ρi siendo cada ρi un estado puro (luego, por el resultado anterior, T r(ρi ) = 1) y cada pi una probabilidad (pi ∈ [0, 1]), de modo que Pk i=0 pi = 1. Entonces se tiene:. 20.
(33) k k k X X X T r(ρ) = T r( pi ρ i ) = pi T r(ρi ) = pi = 1 i=0. i=0. (2.12). i=0. La propiedad anterior es com´ un a estados puros y mixtos, pero podemos obtener un criterio caracter´ıstico de cada tipo de estado si investigamos las propiedades de ρ2 . Lema 2.13. Sea ρ el operador densidad correspondiente a un estado puro. Entonces se cumple: T r(ρ2 ) = 1. Demostraci´on. Al ser un estado puro, ρ cumple la relaci´on de proyecci´on o idempotencia ρ2 = ρ. Y por la proposici´on (2.12): T r(ρ2 ) = T r(ρ) = 1. (2.13). Pero si el estado es mixto no puro, entonces ρ2 6= ρ y se puede demostrar que T r(ρ2 ) < 1. Enunciaremos este resultado como una proposici´on que nos da una caracterizaci´on de la naturaleza, pura o mixta, de un estado: Proposici´ on 2.14. Sea ρ el operador densidad correspondiente a un estado mixto, que consideramos que incluye como caso particular la posibilidad de que sea puro. Entonces se cumple: T r(ρ2 ) 6 1. Y, adem´as, T r(ρ2 ) = 1 si y solo si el estado es puro. Demostraci´on. Si ρ es el operador de densidad de un estado puro, sabemos por el lema (2.13) que se cumple T r(ρ2 ) = 1. Si ρ es el operador de densidad de un estado mixto, entonces habr´a un conjunto de h ∈ NP estados puros con operadores de densidad {ρi }i=1,...,h de modo que se cumple ρ = ki=1 pi ρi , en donde {pi }i=1,...,h P son h probabilidades (es decir, valores reales entre 0 y 1) que cumplen hi=1 pi = 1. Cada uno de estos estados puros ρi equivaldr´a a |ψi ihψi |, donde |ψi i es un vector del espacio de Hilbert H. Si el espacio de Hilbert H tiene dimensi´on d y una base P ortonormal {|0i, . . . , |d − 1i}, cada vector |ψi i puede expresarse como: |ψi i = d−1 j=0 αij |ji, en donde las Pd−1 2 coordenadas {αij } cumplen j=0 |αij | = 1. Luego el operador de densidad se puede expresar como:. 21.
(34) ρ=. h X. pi |ψi ihψi | =. i=1. h X. d−1 X. pi. i=1. =. !. d−1 X. αij |ji. j=0. h X d−1 X d−1 X. ! αik hk|. =. k=0. (2.14). pi αij αik |jihk|. i=1 j=0 k=0. Utilizando esta u ´ltima expresi´on para calcular ρ2 (teniendo en cuenta que |jihj|jihj| = |jihj| y que |jihj|kihk| = 0 para j 6= k), se tiene:. 2. ρ =. h X d−1 X d−1 X h X d−1 X d−1 X. pi pl αij αik αlm αln |jihk|mihn| =. i=1 j=0 k=0 l=1 m=0 n=0 h X d−1 X d−1 X h X d−1 X. =. (2.15) pi pl αij αik αlk αln |jihn|. i=1 j=0 k=0 l=1 n=0. Y tomando la traza y teniendo en cuenta la linealidad y que T r(|jihj|) = 1 y T r(|jihn|) = 0 para j 6= n:. 2. T r(ρ ) =. h h X d−1 X d−1 X X. pi pl αij αik αlk αlj =. i=1 j=0 k=0 l=1 h X h X. =. pi pl. i=1 l=1. =. h X h X. d−1 X. ! αlj αij. j=0. d−1 X. ! αik αlk. =. k=0. pi pl hψl |ψi ihψi |ψl i =. h X h X. i=1 l=1. (2.16). pi pl hψi |ψl ihψi |ψl i =. i=1 l=1. =. h X h X. pi pl |hψi |ψl i|2. i=1 l=1. Si se trata de un estado puro, entonces h = 1 y recuperamos el resultado del lema anterior, ahora como caso particular. Si, por el contrario, se trata de un estado mixto, entonces hay varios sumandos, h > 1. En tal caso,p podemospaplicar a (2.16) la desigualdad de Cauchy-Schwarz [22, p. 183], |hφ|ψi| 6 |hφ|φi| |hψ|ψi| y tener en cuenta que los estados puros |ψi i son vectores unitarios:. T r(ρ2 ) 6. h X h X. pi pl |hψi |ψi i||hψl |ψl i| =. i=1 l=1. =. h h X X i=1 l=1. pi pl =. h X i=1. 22. ! pi. h X l=1. (2.17). ! pl. =1.
(35) La desigualdad anterior (2.17) es estricta para los estados mixtos no puros, ya que en tal caso los vectores |ψi i y |ψl i con ´ındices distintos corresponden a estados puros diferentes que no pueden ser uno m´ ultiplo del otro, por lo que tendremos T r(ρ2 ) < 1.. El criterio que acabamos de obtener nos permite definir una medida de cu´an puro es un estado. Definici´ on 2.25. Dado un estado descrito por un operador de densidad ρ, se llama pureza del estado a la funci´on real γ(ρ) := T r(ρ2 ). Se puede demostrar que la pureza est´a entre los valores 1/d (dimensi´on del espacio) y 1. Un concepto similar es el de la entrop´ıa, que en la teor´ıa de la informaci´on cu´antica puede definirse a partir de la pureza: Definici´ on 2.26. Dado un estado de un sistema cu´antico descrito por un operador de densidad ρ, se llama entrop´ıa lineal del estado al n´ umero real 1 − γ(ρ). Los valores posibles de la entrop´ıa, tal como la hemos definido, est´an en el intervalo ]. A veces se incluye en la definici´on de entrop´ıa un factor de normalizaci´on [0, d−1 d d−1 para que el intervalo de valores posibles sea [0, 1]. d Hab´ıamos visto que un estado puro evoluciona en un intervalo de tiempo por la aplicaci´on de un endomorfismo unitario U sobre el vector de estado. Es decir, si el sistema cu´antico se encuentra inicialmente en el estado representado por un vector |ψi, entonces en un instante de tiempo posterior su estado pasar´a a ser U |ψi. A partir de la definici´on de operador de densidad para los estados puros, tenemos que el estado evoluciona seg´ un la siguiente ley: ρ = |ψihψ| 7→ U |ψihψ|U † = U ρU †. (2.18). La expresi´on (2.18) resulta ser tambi´en v´alida para los estados mixtos. Este resultado fundamental es el contenido de la siguiente proposici´on: Proposici´ on 2.15. Sea un sistema de estados mixtos en el que est´a definida una evoluci´on temporal con dos instantes de tiempo, un estado inicial definido por un operador de densidad ρ0 y un estado final definido por otro operador de densidad ρ1 . Si cada estado puro inicial descrito por un vector |ψ0 i evoluciona, mediante la transformaci´on debida a un endomorfismo unitario U , hasta un estado puro final |ψ1 i = U |ψ0 i, entonces para todo estado mixto (incluidos los puros como caso particular) se cumplir´a: ρ1 = U ρ0 U † . Demostraci´on. Hemos demostrado ya la relaci´on para el caso particular de los es23.
(36) tados puros. En el caso de un estado mixto, basta con considerarlo formado por un ensemble de estados puros representados en el estado inicial por un conjunto de vectores {|ψ0,i i}i=1,...,n , cada uno con probabilidad pi . Los estados finales correspondientes ser´an {|ψ1,i i}i=1,...,n = {U |ψ0,i i}i=1,...,n . A partir de la expresi´on para el operador de densidad de un estado mixto, tendremos para el estado inicial:. ρ0 =. n X. pi |ψ0,i ihψ0,i |. (2.19). i=1. Y para el estado final:. ρ1 =. n X. pi |ψ1,i ihψ1,i | =. n X. i=1. U. pi U |ψ0,i ihψ0,i |U † =. i=1 n X. !. (2.20). pi |ψ0,i ihψ0,i | U † = U ρ0 U †. i=1. En el libro de Michael A. Nielsen y Isaac L. Chuang [21], una de las obras de referencia m´as influyentes en el campo de la computaci´on cu´antica, a la aplicaci´on que lleva ρ a (ρ) = U ρU † se le da el nombre “operaci´on cu´antica”, que se aplica tambi´en en general a otras formas de evoluci´on de un sistema cu´antico como la medici´on. En el primer caso, transformaciones unitarias, se habla de “operaciones cu´anticas que conservan la traza” (trace-preserving quantum operations) y en el segundo, mediciones, “operaciones cu´anticas que no conservan la traza” (non-tracepreserving quantum operations). Esta idea de operaci´on cu´antica es debida a Karl Kraus [16] y permite agrupar como dos casos particulares de un concepto general las operaciones de medici´on y de transformaci´on unitaria. Aunque no utilizaremos esta terminolog´ıa en el contexto del presente trabajo, conviene conocerla al ser muy habitual en la literatura sobre c´odigos correctores. Un u ´ltimo resultado interesante para los estados mixtos, al que ya hab´ıamos aludido sin entrar en detalle, es el hecho de que este tipo de estados m´as generales no solamente aparecen como consecuencia de un conocimiento imperfecto del estado (puro) de un sistema, sino que surgen tambi´en de manera natural como la manifestaci´on en un subsistema de un estado puro perfectamente conocido en un sistema total mayor. ¿En qu´e caso puede ocurrir esto? Hab´ıamos visto que dados dos sistemas cu´anticos, podemos formar un sistema compuesto mediante producto tensorial de los espacios. Adem´as, hay estados del sistema compuesto que se forman como producto tensorial de estados concretos de los sistemas componentes; en tal caso, esos estados que por producto tensorial forman el estado del sistema mayor ser´an los estados de los subsistemas. Pero hab´ıamos visto que hay tambi´en un tipo de estados, los estados entrelazados, que no admiten esa descomposici´on. ¿Ser´a posible 24.
(37) de alguna manera expresar los estados de los subsistemas cuando el estado total es entrelazado? Los estados mixtos entran aqu´ı en escena como respuesta a esta pregunta. Para ver c´omo se manifiesta esto, es necesario definir el concepto del estado de un subsistema, algo que podemos hacer de manera elegante con el formalismo de operadores de densidad. Sea un sistema cu´antico que consta de n ∈ N qubits. Supongamos que deseamos considerar por separado dos grupos de qubits. Por un lado, m ∈ N, m < n qubits forman un subsistema que llamaremos sistema principal y los n − m qubits restantes forman lo que llamaremos sistema del entorno. B´asicamente, estamos dividiendo un sistema grande en una parte que tiene inter´es especial y el resto del universo con el que potencialmente interact´ ua. En la situaci´on descrita, el espacio de estados del sistema total ser´a un espacio de Hilbert H de dimensi´on 2n , mientras que el espacio de Hilbert H0 del subsistema principal tendr´a dimensi´on 2m y el espacio de Hilbert Hent del subsistema del entorno tendr´a dimensi´on 2n−m . Tal como hemos visto anteriormente, el espacio total ser´a igual al producto tensorial de los espacios para los subsistemas H = H0 ⊗ Hent . Para poder definir el estado de un subsistema principal en este tipo de planteamiento habitual en el an´alisis de errores, es necesario introducir primero una nueva operaci´on matem´atica: Definici´ on 2.27. Sean dos sistemas cu´anticos HA , de nA qubits, y HB , de nB qubits. Sea HAB el sistema de nA + nB qubits producto tensorial de los sistemas HA y HB . Se llama traza parcial del sistema HA sobre el sistema HB a una aplicaci´on T rB definida en HAB que cumple las dos propiedades siguientes: 1. T rB es una aplicaci´on lineal. 2. Dados dos estados puros |a1 i y |a2 i de HA y dos estados puros |b1 i y |b2 i de HB , se cumple T rB (|a1 iha2 | ⊗ |b1 ihb2 |) = |a1 iha2 |hb2 |b1 i hb2 |b1 i es igual a T r(|b1 ihb2 |, donde T r es la operaci´on de traza convencional definida en HB , lo que justifica su nombre. Por linealidad, la definici´on para productos tensoriales de estados puros determina el valor de la traza parcial para los estados entrelazados y mixtos del sistema total HAB . Esta definici´on de traza parcial sirve para dar una definici´on de operador de densidad de un subsistema. Definici´ on 2.28. Sean dos sistemas cu´anticos HA , de nA qubits, y HB , de nB qubits. Sea HAB el sistema de nA + nB qubits producto tensorial de los sistemas HA y HB . Si el estado del sistema HAB viene descrito por un operador de densidad ρAB , se llama operador de densidad reducido del sistema HA en el sistema total HAB al endomorfismo definido en HAB por la expresi´on ρA := T rB (ρAB ). Con esto concluimos esta introducci´on al formalismo matem´atico de los sistemas cu´anticos. Hemos definido as´ı tanto la manera en que se componen sistemas de qubits para formar sistemas m´as grandes como tambi´en la manera en que se puede restringir la descripci´on a un subsistema partiendo del sistema mayor. Como u ´ltimo 25.
(38) resultado, estamos ya en disposici´on de poder comprobar que un estado entrelazado de un sistema se manifiesta como estado mixto en un subsistema. No haremos una demostraci´on general, sino que nos conformaremos con captar la idea analizando un caso particular muy sencillo, el del estado de Bell √12 (|00i + |11i) que hab´ıamos visto como ejemplo de estado entrelazado en (2.5). Si H es el espacio de Hilbert de un sistema de un qubit y H ⊗2 es el del sistema de dos qubits obtenido como producto tensorial de H por s´ı mismo, supongamos H ⊗2 se encuentra en el estado puro entrelazado √12 (|00i + |11i). Entonces el estado expresado como operador de densidad ser´a el siguiente: 1 ρAB = (|00ih00| + |00ih11| + |11ih00| + |11ih11|) 2 Para tratar el sistema del primer qubit dejando de lado el estado del segundo, ser´a necesario recurrir a la definici´on (2.28) para el operador de densidad de un subsistema, con lo que tendremos un operador de densidad reducido al primer qubit ρA [21, p. 106] (utilizando las letras A y B de la definici´on general, que identifican en este caso al primer y segundo qubit, respectivamente):. 1 ρA = T rB (ρAB ) = T rB ( (|00ih00| + |00ih11| + |11ih00| + |11ih11|)) = 2 1 1 = (T rB (|00ih00|) + T rB (|00ih11|) + T rB (|11ih00|) + T rB (|11ih11|))) = I 2 2 Y este estado es un estado mixto ya que la traza de su cuadrado es T r((ρA )2 ) = 1/2. Se confirma as´ı la idea antes adelantada de que los estados mixtos describen tambi´en el efecto sobre un subsistema de los estados entrelazados del sistema total.. 3. Las puertas l´ ogicas cu´ anticas. Una vez definido el marco formal de los qubits, ¿c´omo los utilizaremos para llevar a cabo operaciones l´ogicas? De la misma manera que en la computaci´on cl´asica se somete a los bits a transformaciones haci´endolos pasar por puertas l´ogicas, para poder desarrollar una teor´ıa de la computaci´on cu´antica necesitaremos aplicar transformaciones an´alogas a los qubits. Hemos visto que las leyes de la naturaleza permiten que un sistema de qubits se transforme mediante operaciones de medici´on y mediante endomorfismos unitarios. Son precisamente estos u ´ltimos las transformaciones que permiten hacer operaciones l´ogicas con qubits. Para ver por qu´e, pensemos en el caso de la puerta l´ogica cl´asica NOT. La puerta l´ogica NOT es la m´as sencilla, no trivial, de las puertas l´ogicas cl´asicas. Dado un bit b; al aplicarle una puerta NOT, b cambia de valor pasando de 0 a 1 26.
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