El Boletín de Winnie para los niños
A Winnie el mundo le encanta Kosovo
Zana
Zana vierte agua hirviendo en cuatro tazas de té. Sus hermanos menores entran corriendo después de alimentar a las gallinas y las vacas. Ellos tienen hambre, y el pan casero, queso blanco, y el té desaparecen rápidamente. Zana lleva té a su madre, quien está ocupada recogiendo huevos para la familia. Los niños menores van a la escuela, pero Zana se queda para ayudar a su madre a ordeñar las vacas, hornear pan e ir a la ciudad. Su padre murió en la guerra, y Zana debe ayudar en todo lo posible.
La guerra
La mayoría de gente en Kosovo, son de Albania. Ellos hablan albanés y viven como la gente en Albania, el país al oeste. Por años los albaneses de Kosovo han querido su propio país. Los serbios no lo han permitido. Ellos no han permitido que los niños aprendan en albanés. En 1998, los serbios y albaneses de Kosovo empezaron a pelear. La familia de Zana como miles de familias huyó a Macedonia, al sur, o a Albania. Miles de soldados murieron, incluyendo el padre de Zana. El hermano y la hermana de Zana eran muy pequeños para recordar cuando vivieron en un campo de refugiados. Zana recuerda pasar meses durmiendo en una fría bodega mientras esperaban ir a casa.
De regreso a Kosovo
Cerca de 780.000, casi la mitad de los kosovos, fueron refugiados en 1999. Cuando regresaron, la mayoría encontró sus hogares y granjas quemadas. Con la ayuda de otros países, Kosovo esta reconstruyendo. Los soldados de las Naciones Unidas protegen este territorio para que esta guerra no pase otra vez. Pero a veces los serbios y albaneses siguen peleando. Ambos grupos creen que esta tierra debe ser de ellos.
A la ciudad
Zana se pone sus jeans y una chaqueta de esquiar. Su madre se pone un chaleco sobre su blusa y falda y se amarra una bufanda en la cabeza. Ellas toman el dinero que les envió un tío en Alemania y se dirigen a la estación de bus para ir a Prishtina. En el ajetreado
mercado, ellas compran té, harina, y otras cosas. Sin el dinero de su tío, ellas podrían morir de hambre. Hay tanta gente en la ciudad, y es divertido ver los altos edificios, los estadios y las transitadas calles, pero a Zana siempre le alegra regresar a su villa.
La vida después de la guerra
Las casas en la villa de Zana han sido reparadas. Son casas sencillas hechas de bloques de concreto con techos de arcilla. Zana y su madre tienen un lindo jardín junto a la casa, con maíz, papas, y viñas. Ellas han plantado algunos árboles frutales. Su vaca les da suficiente leche para beber y hacer mantequilla, y la gallina pone huevos para comer. Antes de la guerra, el padre de Zana tenía una granja grande y un tractor. Ahora era duro ganar dinero para comprar ropa y otras cosas. Pero ellos están agradecidos porque al menos tienen un trabajo.
Los kosovos necesitan de Jesús
Hace veinte años, la iglesia Evangélica en Croacia envió misioneros a Kosovo. Era difícil alcanzar a los kosovos albaneses musulmanes y los serbios de Kosovo. A veces estos misioneros y sus familias fueron atemorizados.
Luego empezó la guerra entre ambos grupos. Muchos dejaron todo para huir a otros países seguros. En los campos de refugiados de Albania y Macedonia, muchos de ellos
escucharon de Jesús y de su amor. Misioneros de las Asambleas de Dios y otros obreros repartieron cobijas, alimento y medicinas. Ellos también repartieron tratados y Biblias para leer cómo Jesús murió por ellos y los puede salvar. Ellos hablaron a cualquiera que escuchara acerca del amor de Jesús.
Muchos de los refugiados han regresado a su hogar en Kosovo, y algunos son miembros de una de las cuatro iglesias de las Asambleas de Dios allí.
Los misioneros y otros cristianos en Kosovo ayudan a otros a reconstruir sus hogares y muestran el amor de Dios. Equipos médicos y de construcción han ido para ayudarles. Un misionero ha dado vacas a mujeres que perdieron su esposo en la guerra para que tengan leche y la puedan vender.
Muchos niños han perdido sus padres, o sus padres no tienen empleo, por lo que son muy pobres. Muchos han crecido con resentimiento por la guerra y odian al otro grupo. Ellos necesitan saber acerca del perdón y amor de Jesús.
Los misioneros e iglesias tienen cultos para los niños. La mayoría de ellos nunca han escuchado de Jesús. A ellos les encanta venir a cantar, jugar, y escuchar las historias. Las Cruzadas Misioneros de Niños (BGMC) han ayudado a proveer materiales para los cultos. ¡Gracias!
Nuestros cuatro misioneros y las iglesias de las Asambleas de Dios tienen mucho que hacer. Oremos para que Dios les ayude.
Acerca de Kosovo
Ubicación: Kosovo es una pequeña provincia al suroeste de Serbia (parte inferior
izquierda). Albania está al oeste (izquierda). La mayoría de los kosovos son de Albania.
El territorio: Las montañas y montes cubren gran parte de Kosovo. Las montañas están
cubiertas de bosques y montes verdes buenos para criar ovejas y ganado. La tierra también es buena para sembrar granos, fruta, y otras cosechas. La madera y zinc que se encuentran en las montañas son productos importantes.
Clima: Kosovo tiene estaciones como la parte norte de nuestro país.
Acerca de las Asambleas de Dios: cuatro misioneros viven y trabajan en Kosovo. Hay
cuatro iglesias de las Asambleas de Dios con cerca de 200 personas.
Oremos
Por nuestros misioneros y pastores en Kosovo que muestran a la gente el amor de Dios Por que Dios llame a más pastores, y reciban instrucción bíblica.
Por los niños de Kosovo, para que aprendan del amor de Jesús. Oremos especialmente por los que han perdido a sus padres.
Para que los cristianos sean buenos ejemplos y vecinos, para que la gente perdone y deje de pelear.
Lección Objetiva
Debemos cambiar
Versículo clave
Lucas 19:10 “Porque el Hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido”
Materiales
Canuto de hilo Retazo de tela Una media sucia Una media limpia Una manzana
Una jarra de puré de manzana Un elote (o maíz)
Maicena (en un recipiente transparente)
Presentación
Pregunte a los niños qué tienen estas cosas en común (el hilo, la media sucia, manzana, maíz). Deje que respondan. Respuestas: cada uno puede cambiar a otro artículo al final de la mesa.
Pida a un voluntario que le ayude. Déles un artículo y pídales que encuentren el que le va. Continúe hasta que todos tengan la pareja. (Muestre cada cosa. El hilo cose la tela. Puede lavar la media para que se vea como la limpia. La manzana se cocina para hacer puré de manzana. Y el maíz se muele para hacer maicena.)
¿Puede alguna de estas cosas cambiar sin ayuda? No, todos necesitan ayuda. La gente también necesita ayuda para cambiar. Solo Dios nos puede cambiar. Él lo hace al perdonar nuestro pecado. Pastores, maestros, padres, y misioneros ayudan a la gente a cambiar al decirles las buenas nuevas de Jesús. Él murió para que nuestros pecados puedan ser perdonados. La Biblia dice que Jesús nos da un nuevo corazón y una nueva mente después que nuestro pecado es perdonado, y cambiamos.
Historia de misiones verdadera
Manejando hacia el cielo
El distrito de Michigan ha adoptado a Kosovo como su enfoque misionero y ha enviado varios grupos allí. Un inesperado “efecto lateral” es el impacto que estos equipos han dejado en los choferes que los transportan.
Aziz* y Muharrem* son dos choferes que han visto y escuchado a estas personas orar mientras los llevan por las calles de Kosovo. Estas son sus historias.
(Dibujo #1)
A Aziz siempre le ha atraído el cristianismo, pero por mucho tiempo no ha estado listo para comprometerse a vivir para Cristo. Pero Dios estaba trabajando en la vida de Aziz. Después de transportar al equipo por una semana, Aziz había escuchado el nombre Jesús muchas veces.
No hacía mucho, Aziz estaba subido en una escalera trabajando en el techo de una casa cuando la escalera cayó. Sin pensarlo, él gritó “¡Jesús!” La escalera se cayó al lado contrario sobre el techo.
Desde entonces, Aziz había dicho a los misioneros que él era creyente. A pesar de que Aziz no estaba listo para hacer pública su conversión, Dios seguía trabajando en él. Aziz a menudo bromeaba que su carro no se movería sin que alguien estuviera cantando música de adoración.
Dibujo #2
Muharrem era otro chofer de uno de los grupos de oración. Un equipo de obreros que trabajarían con niños llegó de Michigan, pero sus maletas se atrasaron. Todos los días llegaban unas de las maletas, Curt uno de los miembros del equipo tuvo que ir al aeropuerto a recoger maletas todos los días.
Muharrem y otro chofer acordaron llevar a Curt todos los días. Ambos choferes hablaban alemán. Según el plan de Dios, Curt también hablaba alemán porque había sido misionero en Alemania. El viaje de ida y vuelta al aeropuerto tardaba cuatro horas. Curt tomó la oportunidad de hablar a los choferes acerca de Dios. Muharrem no recibió a Cristo en ese momento. Pero un mes más tarde, cuando otro equipo llegó de Michigan, Muharrem se hizo amigo de Brad, el líder del equipo.
Dibujo 3
El día que ese equipo se iba, Brad se aseguró de ir en el carro de Muharrem. Brad dijo a Muharrem que se alegraba de ser su amigo, y que le gustaría verlo en el cielo algún día. Brad explicó que para ir al cielo, Muharrem tenía que aceptar el sacrificio de Jesús por sus pecados. Muharrem dijo que estaba listo para hacerlo. Con la ayuda de un traductor, Brad guió a Muharrem en la oración del pecador.
Mientras equipos de los Estados Unidos continúan llevando el evangelio a la gente de Kosovo,
maravillosas oportunidades como esta traer decisiones que cambian vidas.
*Los nombres han sido cambiados
La información para esta historia es usada con permiso de Misiones Mundiales de las Asambleas de Dios.
Kosova 1