CELEBRA LA
SINCRONICIDAD
(Sección Mis artículos de
www.vivicervera.com)
Por Vivi Cervera
Recopilación de los artículos de mi sitio que he escrito inspirada por el hilo
invisible que siempre nos ha unido.
Contenido:
01. Un encuentro con tu alma gemela 02. La fecundidad de la diosa
03. Tu pequeña(o) maestra(o) 04. Grilletes del pasado
05. Una razón para no perdonar 06. Yo merezco el dinero
07. Sueños y Universos Paralelos 08. Antes y después de la histerectomía 09. La muerte: el inicio de un viaje infinito 10. Una mirada al mundo cuántico
11. AT-C para la gastritis 12. El planeta de las dietas
13. Eliminando el dolor del pasado en el presente 14. Cuando el amor es una adicción
15. ¿Qué sexo tiene tu alma? 16. Los mensajes de tu cuerpo 17. El lenguaje del alma 18. Karma: la justicia cósmica 19. Darma: el pago de la deuda
20. Alicia busca el país de las maravillas 21. Gracias Universo
22. La dieta del placer
23. Si Dios te hablara ¿Qué te diría?
24. Una ruta hacia el orgasmo femenino (primera parte) 25. Una ruta hacia el orgasmo femenino (segunda parte) 26. Dicoap para la diabetes (19 mg)
27. Azar vs. Sincronicidad
Ley del dar
Pondré la Ley del Dar en práctica haciendo un compromiso para seguir los siguientes pasos: 1) A dónde quiera que vaya y a quien quiera que encuentre, le daré un regalo. El regalo puede ser un cumplido, una flor o una oración.
Hoy le daré algo a todo aquel con el cual entre en contacto, y así empezaré el proceso para que circule felicidad, riqueza y afluencia en mi vida y en la vida de otros.
2) Hoy recibiré con agradecimiento todos los regalos que la vida tiene para ofrecerme. Recibiré los regalos de la naturaleza: la luz del sol y el sonido de los pájaros al cantar, o las lluvias de primavera o la primera nieve del invierno.
También me mantendré abierto para recibir de otros, ya sea en la forma de un regalo material, dinero, un cumplido o una oración.
3) Haré un compromiso para mantener la riqueza circulando en mi vida al dar y recibir los regalos más preciados de la vida: los regalos de cuidados, afecto, aprecio y amor.
Cada vez que me encuentre con alguien, les desearé silenciosamente felicidad, alegría y regocijo.
Autor: Deepak Chopra
Introducción
En algún momento me detuve a pensar que cada suceso ocurrido en mi vida, desagradable o no, había contribuido de alguna manera a que yo sintiera la necesidad de crear un espacio en internet, que sin ánimo de lucro te brindara la oportunidad de sanar tu alma por medio de la auto aceptación y del amor a ti misma(o). Todo esto me hizo llegar a la conclusión de que si yo quisiera eliminar al menos un solo evento de mi niñez, de mi adolescencia o de mi adultez, entonces también estaría deseando inconscientemente, eliminar la posibilidad de haberte conocido y eliminar así mismo la posibilidad de que estuvieras leyendo lo que con mi corazón he escrito para ti. Y si te detienes un poco a recordar que nuestro contacto ocurrió posiblemente por una llamada telefónica que no esperabas o por la visita de un amigo que tuvo que llegar a tu casa a recoger algún paquete, o que un instante de ira con alguien que amas te llevó a conectarte a internet para encontrar mi blog, o ese email que pudo llegar a ti por error y que contenía mi sitio, esa corazonada, ese impulso de unir tu vida a la mía para sanar juntas(os), esa persona que puso este libro en tus manos porque no tienes acceso a internet; todo esto… ¿Por qué llegó a ti?
La respuesta es sencilla. Se trata de ese algo que llamamos casualidad pero que en el fondo no es casual, es causal; es parte de una red de pensamientos, deseos e intenciones que incluyen a cada ser vivo de este planeta y con los que tú y yo estamos relacionadas(os). Esto es la sincronicidad. Una palabra creada por Carl Jung para explicar los sucesos conectados que puedes utilizar como guía hacia la prosperidad. Todo en tu vida pertenece a esta red conformada por seres vivos, en la cual un suspiro, una mirada, un libro, un pensamiento, un instante de felicidad o de tristeza son la materia prima con la que se va entretejiendo el hilo que a todos nos conecta directamente con la fuente.
Celebra la sincronicidad era el tema de un artículo en mi blog y decidí elegirlo como el título de esta recopilación de mis artículos porque sé que este encuentro entre tú y yo sólo puede ser parte de la causalidad o la sincronicidad. He creado este libro gracias a que han sucedido tantos eventos milagrosos en mi vida, todos ellos tan conectados contigo que sentí la necesidad de facilitar la impresión de estos textos para que lleguen a todas aquellas personas que por una u otra razón no tienen el acceso a mi blog y porque además sé que tu conciencia lo necesita y por ello me lo has solicitado. Recuerda que al leer cada artículo mío estás ubicada(o) sobre un espacio que abarca todas las dimensiones que seas capaz de aceptar en tu interior, por lo tanto caben aquí la magia y los milagros como una característica esencial y natural de nuestro ser. Espero que encuentres las respuestas que desde hace tiempo estás buscando y sobre todo que sientas que cada plegaria, cada rezo, cada decreto, cada intento tuyo por ser mejor, ha sido tu gran oportunidad de encontrarte y aceptarte. Si sientes que estas letras contribuyen en algo a la evolución de tu alma, devuélveme algo a cambio: una bendición, lo que consideres un obsequio, una hermosa frase o la cifra que tú creas que merezco; este intercambio energético es el que permite que la enseñanza se quede contigo y que la energía que nos rodea recorra el Universo. Te doy las gracias por estar conmigo siempre en este espacio multidimensional para sanar.
1. Un encuentro con tu alma gemela
Casi siempre que se nos habla de almas gemelas nos imaginamos que una chica enamorada encuentra un novio con el cual tiene una bonita relación y que por esa misma compatibilidad son la pareja perfecta; que entre ellos jamás hay desacuerdos porque son idénticos y que viven felices toda la vida. Pienso que es bastante lógico que adoptemos esta versión de alma gemela, porque es la que nos hace vivir la ilusión del enamoramiento, ya que se manifiesta en la forma que lo hemos idealizado. No obstante a mi modo de ver, limita el amplio y abstracto concepto del alma.
El alma utiliza un cuerpo físico que le permite ampliar su experiencia en esta dimensión y para que sea lo más real posible, le permite participar de la ilusión material, haciéndole creer a la mente que existen los límites y que se encuentra aislada de las demás almas, en permanente competencia con ellas, definiendo quién es mejor o no, con base en las experiencias que los sentidos pueden percibir. Este nivel de percepción impide que la mente pueda concebir el alma gemela simplemente como el amor, aunque provenga de un hijo o una hermana y hace que se enfoque en la búsqueda interminable de la pareja ideal, muchas veces con resultados negativos que surgen gracias a las barreras con las que se protege la mente.
Este mítico concepto de alma gemela divide al ser humano en partes independientes y le hace saber que el amor real es otro ser que coexiste por separado pero que paradójicamente todo el tiempo piensa y siente de igual manera. Al contrario de este concepto, existe una visión más actual, evolutiva y práctica que puedes tener acerca de esto y es comprehendiendo al alma como una sola, sintiendo al Ser Superior llamado Dios como parte de ti y aceptando que eres energía pura y que tu esencia es intemporal, o sea que trasciende el espacio/tiempo. Entonces el amor es de igual forma, es energía unificada en un solo ser que eres tú en fusión total con todo lo que se puede percibir. Así es fácil explicarte que el alma es esa chispa de luz que ilumina cada ser vivo y cada cosa en el planeta; esa luz puede atravesar la materia llegando a ser parte de todo lo que es, lo cual la hace inmortal. Para ser más explícita utilizaré una analogía que muchos pensadores han tenido en cuenta a la hora de definir al ser vivo y se trata del océano, del agua. El océano está compuesto por el mar (alma universal) y éste último por olas (cada ser humano), de modo que aunque las olas sean parte del mar no son iguales, cada ola es diferente, cada una de ellas (cada ser humano) posee algo llamado conciencia que se apoya en su propia totalidad, que es a su vez el infinito océano que existe. La conciencia como energía puede habitar muchos lugares e instantes a la vez; puedes utilizar tus sentidos para percibir el amor que trasciende al tiempo por medio de tus ojos, cuando observas los de alguien más y puedes sentirla(o) tan cerca!, así descubres que esa mirada te lleva más lejos de ese espacio físico donde te encuentras. Puedes escuchar su voz y recordar a nivel celular que en algún momento fueron más que caminantes del sendero de la vida. Puedes imaginar que si abrazas a ese alguien eres capaz de mitigar su dolor, de amarla(o) o de felicitarle por sus logros. También estás en capacidad de sentir en tu piel que
esa otra persona es simplemente una prolongación de ti misma(o) y que estás en permanente contacto con ella aunque no estén cerca. Puedes hablarle a su ser con la convicción de que eres escuchada(o) y así puedes hacer contacto con su alma para que se haga presente en tu ahora desde donde esté. En otras palabras, tu alma gemela es una extensión de tu propia alma, es una prolongación de tu ola, eres tú misma(o) conectada por un lazo infinito a tus propias experiencias en el pasado, presente o futuro y puedes encontrarte en tus amigos, en tu pareja, en tu mascota o en alguien de tu familia! El alma gemela no es precisamente el beso apasionado de una pareja, también lo es la complicidad de la mirada de tu hermana menor, la caricia del rostro de tu mamá o el abrazo a tus amigos, es la reacción ante un enojo y la manera de hablarte; es cuando el amor en su más pura expresión se hace presente en una relación. Cuando estés dispuesta(o) haz contacto con esa extensión tuya, puedes hacerlo en meditación o cuando estés plenamente consciente, de todos modos esa intención que tienes ya ha tomado forma en algún lugar del Universo y se manifestará en algún momento.
Mi(s) alma(s) gemela(s) se ha(n) identificado conmigo de muchas maneras, una de ellas que con hermosos ojos lee mi artículo en este instante, sabe que eternamente hemos sido cómplices, amantes, amigas, novias, hermanas, primas, madres, lo hemos sido todo juntas y amamos nuestra totalidad. La he reconocido siempre por su mirada limpia y su sonrisa infantil. A ella le envío más besos de los que ya le he dado. Gracias por estar aquí.
2. La fecundidad de la diosa
Cuando yo era niña me quedaba dormida escuchando las maravillosas historias que me contaba mi papá (q.e.p.d.), quien casi siempre hacía resaltar los personajes míticos de la antigua Grecia como héroes y heroínas capaces de desafiar a sus enemigos por medio de su ingenio, su fuerza o el poder que les había sido dado. Fue así como aprendí que la historia, la mitología y el pasado tienen su espacio dentro del presente por medio de nuestras palabras, nuestros actos, así como la manera en que percibimos algunos aspectos de la vida cotidiana; de hecho, el momento presente que vivimos está íntimamente relacionado con el pasado y dentro de este pasado caben nuestra historia personal y la de la humanidad.
Me he preguntado muchas veces en qué preciso instante y por qué razón, la mujer dejó de ser símbolo de poder, divinidad, fuerza, fertilidad y amor para llegar a parecer una figura vulnerable, apacible y temerosa de los factores externos que la rodean. Sin lugar a dudas este gran hito que marcó el género femenino por permanecer escondido y a la espera de que el hombre le diera su lugar, es parte del crecimiento espiritual del mismo y por tanto así mismo debió suceder, esa parte de la historia tuvo que ocurrir para que ahora le fuera posible visualizar el camino a seguir así como las soluciones al posible conflicto que resulta de sentirse mujer en un mundo de hombres.
El arquetipo de la diosa griega forma una parte esencial de la mujer actual; pasado y presente se fusionan constantemente en la mente femenina para lograr un determinado comportamiento; es así como podemos experimentar en mayor o menor grado sentimientos como: sumisión, valor, amor, liderazgo, compromiso o pasión; mismos que provienen directamente de los mitos que han servido de inspiración a la humanidad para poder comprender su entorno. Según algunos autores estudiosos de la Grecia antigua (como Jean Shinoda Bolen), el mundo espera que la mujer posea las siguientes características:
La fuerza de Artemisa (Diosa de la naturaleza, la caza y la luna), defensora valiente de la mujer. La inteligencia de Atenas (Diosa de la sabiduría, del arte), quien se dejaba guiar por la lógica más que por el corazón. El amor por la familia de Hestia (Diosa del hogar y los templos), que de ese modo mantenía la armonía entre sus seres amados. Las cualidades amorosas de Afrodita (Diosa del amor y la belleza) como excelente amante. La entrega de Hera (Diosa del matrimonio y la fecundidad) como esposa y como protectora de las mujeres embarazadas. El amor de madre de Démeter (Diosa de la cosecha de la tierra) quien luchó incansablemente hasta que su hija Core le fue devuelta por temporadas. El nivel de receptividad de Perséfone (Diosa del submundo), quien rige las 4 estaciones. No obstante la autorrealización femenina se hace evidente cuando existe armonía, y ésta posee un poco de cada diosa arquetípica, logrando llegar así a un punto de equilibrio y de satisfacción personal. ¿Con cuál de las diosas te identificas? Estoy segura que al menos con tres de ellas sentirás afinidad; si es así entonces habrás comprendido cómo el pasado se relaciona intrínsecamente con el presente y cómo se relaciona sigilosamente con la mujer.
Es evidente que el poder de la diosa fue disminuido por temor, por miedo a que desarrollara todo su potencial y lo usara en contra de la humanidad; por eso las mujeres fueron cruelmente silenciadas durante el oscurantismo con un genocidio de más de 6 millones de ellas y desde ahí hasta nuestros días se le ha considerado el sexo débil o la parte dependiente del hombre. La mujer entró en ese juego, no tuvo opciones; parece increíble pero actualmente existen muchas huellas del maltrato histórico hacia la dadora de vida, hacia la representación del amor; hacia la madre. Pero ¿Qué tan dependiente puede ser una mujer con la capacidad de generar vida? ¿Qué tan vulnerable puede ser alguien que posee un sexto sentido que percibe cualquier actitud? ¿Qué tan frágil es el género femenino que ha logrado llegar hasta aquí para contar lo vivido con el fin de levantarse a tomar un poder que le pertenece?
Todos los seres humanos provenimos de la diosa hecha mujer; por esta y más razones se le deben respeto y admiración, se le debe todo el amor del mundo. Si eres madre, llevas contigo la eterna responsabilidad de engendrar igualdad entre los seres humanos enseñándole a tus hijos tu verdadero valor como mujer así como el de tus hijas; si no eres madre puedes contribuir con la sociedad de alguna manera; asumiendo una actitud ganadora, como si el mundo fuera tuyo; si tu madre aún vive entonces déjala ser, porque tus eternos disgustos con ella, tu guerra imparable con sus extrañas ideas tiene una raíz profunda y tal vez muy anterior a ti. Son muchas las mujeres que encuentran difícil tener una buena relación con su madre porque siempre se sintieron subvaloradas, negadas y disminuidas; también es lógico que pienses que nada disculpará sus actitudes y puede ser que tengas razón o puede ser que no; sólo sé que naturalmente eres parte de esa nueva raza de mujeres que pueden salir adelante sin sentirte víctimas, sin que permitas que las ideas ancestrales penetren tu ser y tu entendimiento; sé que puedes recurrir a esa fuerza que vive en ti para dejar atrás el miedo a decir lo que sientes realmente y en qué proporción. En esta ocasión he recurrido a una parte de la historia que fue llamada la Era de Piscis y que se caracterizó por ocultar el poder interior del Ser y que dio lugar a la era actual, la cual te permitirá establecer tu propio criterio en cuanto a esa libertad que tienes al haber elegido nacer mujer en este tiempo.
Aunque el día de la Madre sea una fecha que pasa de manera fugaz, tú y yo podemos hacerla eterna. Yo personalmente, dedico este artículo a mi diosa, a quien elegí para venir al mundo, a la mujer más hermosa que hay sobre la Tierra y con quien he caminado mil vidas tomada de su cálida mano para no tropezar; ella es Francia, mi Madre y uno de mis mejores motivos.
3. Tu pequeña(o) maestra(o)
Los adultos dejamos de ser niños hace mucho tiempo. Un día de repente escuchamos la voz de la sociedad en nuestro oído diciéndonos disimuladamente que hay que dejar atrás todo lo que es infantil e inmaduro; fue entonces cuando en la aparente perfección de la naturaleza humana dejamos de jugar, de mojarnos con la lluvia en las calles saltando en los charcos que creaba el agua, perdimos el valor de subirnos a una bicicleta sin saber manejarla, perdimos el amor por la naturaleza y por los animales, ya que en esos tiempos podíamos rodar por una cuesta con el perro, sin que nos importara lo limpio del lugar o del animal. Permitimos que nuestros pies dejaran la Tierra, para elevarnos permanentemente sobre lo que no existe, para transportarnos por siempre al pasado cargado de dolor; nos separamos de lo que realmente somos y permitimos que nos importara tener la cara untada de helado de chocolate. Así aprendimos a vivir.
Lo que realmente es complejo de aceptar es el hecho de que llegar a la adultez no significa reprimir a la niña o al niño que llevas dentro; ser un adulto libre significa retomar todo lo que te hacía feliz cuando eras niña/o, tomar el modelo mental que traías para volverlo a instalar en ti, ser libre otra vez; tener el respaldo afectivo de tu niña/o interior para que puedas viajar en bus o en auto sintiendo la brisa fresca en tu cara, o llegar a un paraje alejado de la ciudad donde haya mucha brisa y que así puedas volar una cometa, sacar de la caja tus muñecas y cambiarles su viejo vestido, llorar un instante porque algo no salió como tú deseabas, olvidar los regaños de tus padres y las eternas discusiones con tus amigos, para sonreír al cabo de 5 minutos otra vez. Sé muy bien que no todos los adultos sienten la necesidad de hacer un alto en el camino para ser niños, pero si tú has tenido el deseo de jugar a las canicas otra vez, o de saltar la cuerda o de pintar los cuadros numerados en el piso (que en mi país se llama tángara o peregrina), o de caminar descalza/o, entonces por favor hazlo! Retoma tu modelo mental de hace varios años y sólo por ahora deja a un lado las facturas, los pagos de la mueblería, los achaques de la supuesta madurez, el recuerdo de eso que te lastima y tu necesidad de ser aprobada/o por los demás.
El adulto es un niño que se vio obligado a vivir de prisa, que dejó sus juguetes para encajar en el mundo que se le ofreció con toda naturalidad. El adulto reprimió al niño y el resultado fue una mujer o un hombre que anda sin caminar, que oye sin escuchar, que mira sin ver, que come sin masticar, que quiere sin amar, que exige sin dar y a quien se le hace imposible ser quien realmente es. ¿Cuándo fue la última vez que caminaste con las medias y sin zapatos en tu casa o fuera de ella? ¿Cuándo fue la última vez que hiciste guerra de almohadas? ¿Cuándo fue la última vez que disfrutaste de tus niños sin que te importara lo mucho que pudiera desordenarse la casa? ¿Cuándo fue la última vez que jugaste monopoly o tío rico Mc Pato? Te confieso algo personal: siempre quise tener una pistola de agua. Cuando era niña aplacé tanto la compra de este juguete por diversos motivos, que me llegaron los 38 sin tenerla! Mi deseo estaría satisfecho el día que logre jugar con 5 personas a las cuales pueda bañar con
cada disparo sin que puedan escapar, y al final observar que mi ropa se encuentra menos mojada que la de ellos!!! Para reírme otra vez como cuando tenía 7 años.
Este artículo va dedicado a la(al) pequeña(o) maestra(o) que se esconde en tu interior y que espera el menor descuido de tu ego para asomarse un poco y comenzar a jugar otra vez. Si la(o) puedes ver dile que yo sé que existe y que puede salir siempre que lo desee. A ese personaje un abrazo el día de hoy.
4. Grilletes del pasado
Decidirme a escribir un artículo acerca de la reencarnación fue algo que me tomó 30 segundos; en cuanto recibí el correo electrónico de una amiga que me hacía la petición del tema, comprendí que una necesidad muy suya le había instado a hacer sus propias búsquedas, y en ese infinito mundo de posibilidades me tomaba en cuenta; así que con mi punto de vista espero reencontrarme con ella y contigo a través de estas letras. Así fue como me dispuse a recordar la gloriosa década de los 90’s por todo el auge que en esos días tuvo el tema de la reencarnación así como la terapia de regresión a vidas pasadas para conocer a fondo nuestro origen. Este texto es el resultado de una eterna búsqueda en mi propia vida intentando encontrar respuestas, soluciones, salidas y métodos lógicos que me guíen hacia mi tranquilidad, la aceptación de este instante sin pretender cambiarlo en pro de mi paz interior. Como siempre lectora/or, pido tu objetividad al leerme, intenta tomar del contenido lo que vibre contigo porque mi única intención es viajar en tu compañía hacia ese espacio donde somos una misma alma, un mismo ser, un mismo dios. Por favor desecha aquello que creas insólito, absurdo e ilógico. No pretendo ser la dueña de la verdad al escribir.
La reencarnación hace referencia a la inmortalidad del alma, ya que el ser humano a voluntad propia decide en qué momento debe marcharse del planeta y en qué momento regresar con un determinado cuerpo diferente al anterior. Este ha sido un tema muy discutido y desaprobado por muchos sectores de nuestra sociedad; no obstante, son tantos los interrogantes del ser humano acerca de los eventos inexplicables o las incógnitas respecto de las actitudes de las personas que conoce y que a veces no puede comprender o que al contrario puede comprender perfectamente; que se ha visto casi obligado a indagar en el pasado para encontrar tranquilidad en los –aveces-- azarosos procesos mentales de su cabeza en el breve paso por este planeta. Es muy probable que así como yo, experimentaras breves episodios de déja vú (El término déjà vu -en francés ‘ya visto’- o paramnesia describe la experiencia de sentir que se ha sido testigo o se ha experimentado previamente una situación nueva.), en los cuales parecía que conocías muy bien una situación e incluso podías predecir cómo terminaría! También es posible que escucharas que tus hijos hablaban de temas que no tenían porqué conocer! O es probable que el comportamiento de algún pariente tuyo no encajara con lo que esperabas obtener de alguien a quien le has brindado afecto! También puede ocurrirte hasta el día de hoy que cuando miras los ojos de otra persona, tu alma siente que la conoce desde mucho antes pero no te dice de qué lugar o desde cuándo.
Naturalmente la solución a estos interrogantes no causa un impacto en todas las conciencias sino única y exclusivamente en las que se hallan conectadas de alguna manera en esta misma búsqueda. Hay un sentimiento que se opone totalmente a la difusión de la regresión como terapia alternativa para sanar el alma y el cuerpo; se trata del miedo, un temor masivo de que todo esto pueda ser verdad y de que el ser humano tenga que entrar en ese lugar “prohibido” que almacena la historia de la humanidad. Algunas doctrinas religiosas han trabajado arduamente para que este tipo de métodos no hagan eco en sus feligreses porque habría más pecadores y pecados con sólo saber que existen muchas más vidas para redimirlos. También
hay un temor individual de salir de esa cálida zona de confort, donde todo parece tener explicación y cada problema se hace parte intrínseca del ser. Con todo y estos obstáculos a un proceso que es totalmente natural, la regresión tomó mucha fuerza en la década de los 90’s gracias al siquiatra estadounidense Brian Weiss, quien siendo escéptico ante todo lo paranormal se enfrentó cara a cara con la reencarnación gracias a su primera paciente, quien se encontraba muy mal física y emocionalmente sin que pareciera existir un remedio para sus males. La solución llegó mediante un viaje al pasado, donde pudo hallar respuestas y soluciones a la precaria salud de su paciente. Todo esto se encuentra detalladamente explicado por el doctor Weiss en su primer libro: “Muchas vidas, muchos maestros” (que puedes descargar gratuitamente de mi blog).
Para comprender que existe una ruta de acceso hacia el pasado, es necesario definir al tiempo como un mecanismo de la mente para sobrevivir sin el peso de los recuerdos; y a partir de ahí conceptuar a la reencarnación como una sucesión de eventos que pasaron, pasan y seguirán pasando por medio del momento presente que en realidad es eterno. El tiempo es un evento totalmente ligado al espacio en el cual transcurre y para facilitarte las cosas te ilustraré este concepto que viene de la época de Albert Einstein (conceptos de tiempo no lineal) con un ejemplo: Para los astronautas que se encuentran en el espacio, el tiempo no sucede de igual forma que para los habitantes de la Tierra, para ellos podría ser mucho más lento, de manera que entre más lejos de este planeta viajen, menos posibilidades tendrían de encontrar a sus familiares vivos, mientras que ellos pueden seguir jóvenes y vitales. Esto explica por qué el tiempo es un concepto mental, más que una realidad que afecta al Universo. Más allá del tiempo se encuentra nuestro cuerpo integrado por cordones de adn que han sobrevivido por millones de años, albergando una memoria colectiva, las experiencias planetarias desde que la vida empezó a ser vida, el dolor humano, la enfermedad, las guerras ganadas, las conquistas logradas, los hijos con hambre, la miseria y el poder. Todo se encuentra almacenado en nuestros registros porque no existe la separación, todos somos una sola alma universal que se ha dividido en muchos seres vivos, en mentes humanas, cuerpos físicos conformados por átomos, cargados eléctricamente y en fusión con todo lo que es. Así pues, si eres energía, si estás intrínsecamente ligada(o) con todo lo que existe, si el tiempo es una cuestión mental, entonces todo está sucediendo ahora! El día de ayer está transcurriendo ahora y los hitos históricos también, así como el futuro y toda la evolución de la raza humana! Si puedes aceptar esta realidad fácilmente significa que recuerdas el futuro y que el pasado está a tu alcance sólo con cerrar tus ojos, permanecer en silencio y dejarte llevar por todos los caminos del ayer o del después. En un viaje al pasado (regresión) puedes sentir vívidamente tu vida en algún siglo anterior y también puedes sentir tu muerte, o el estado intermedio donde te encuentras antes de volver en otra época y con otro cuerpo.
Estamos tan estrechamente relacionados con todo lo que es, viviendo en un tiempo no lineal, que según el conferencista y escritor Deepak Chopra, constantemente estamos inhalando átomos que provienen de Buda, Jesucristo o Genghis Khan, así como del individuo que cruzó la calle fumando o la señora que exhaló en algún lugar de China! Somos una fusión de átomos que toman forma dependiendo del juicio del observador que tradicionalmente llamamos conciencia.
Yo defino una regresión como el método perfecto para descubrir la realidad detrás de todos tus encuentros actuales y como una gran solución al problema humano, porque te permite comprender que tu vida, esta vida tuya, en realidad transcurre en 1 segundo, y te permite asimilar que eres inmortal, que además tus seres queridos viajan siempre contigo, que siempre los volverás a ver, que no importa qué tan bien hagas las cosas en esta vida o que tan buena(o) o mala(o) seas porque siempre habrá otra vida con un cuerpo físico para redimirte y representar tu siguiente personaje de la obra. Una regresión es la puerta de salida de la prisión mental que te vende la ilusión del conflicto humano y que por tanto te permite soltar los grilletes que te vinculan a tu pasado como una víctima y no como lo que eres: un dios/diosa en potencia.
Así que ahora podrás preguntarte… ¿Quién fue en tus vidas pasadas el mendigo que ves a diario en el semáforo? ¿Es tu alma gemela la voz sensual que te hizo sobresaltar cuando la escuchaste al teléfono? ¿Los ojos de tu pareja actual te recuerdan un amor filial? ¿Eres soltera(o) y sientes un gran vacío interior acompañado por la sensación de no haber encontrado el amor de tu vida? ¿No has podido concebir? ¿Abortaste? ¿Has tenido experiencias cercanas a la muerte? ¿Sientes algo especial por alguien y no defines porqué razón? ¿Este artículo te recuerda algo?
Y su dolor no remitía. Finalmente dio a luz a otro niño, y fue grande la alegría del padre, que exclamaba: «¡Un varón!»
Aquel día sólo él sintió ese júbilo.
La madre, postrada y abatida, estaba pálida y exánime... Lanzó de repente un grito de angustia, pensando en el ausente, no en el recién nacido...
«¡ Yace mi niño en la tumba y no estoy a su lado!»
Oye de nuevo la amada voz del difunto en boca del bebé que ahora tiene en sus brazos: «Soy yo, ¡pero no lo digas!», susurra mirándola a los ojos.
VICTOR HUGO
Concluyo que tú y yo nos hemos reencontrado para evolucionar, que estamos conectadas(os) por siempre y que además podemos reconocernos; que los sueños que tienes por las noches son más reales que lo que tus manos pueden tocar porque cuando duermes permites que tu alma se exprese como lo que realmente es. Te envío ahora un abrazo fraternal que expresa mi gratitud por tu compañía en este instante eterno que ya viviste y que puedes predecir. Gracias por estar aquí.
5. Una razón para no perdonar
Desde hace algunos días había estado pensando en escribir este artículo sin que lograra concretarlo y hasta hace una hora no había tomado una forma exacta en mi mente de tal manera que fluyera fácilmente hacia ti y se regresara a mí, como usualmente sucede; tal vez porque he querido tener las ideas más claras con el fin de obtener la vibración perfecta de ellas para comunicártelas o porque quizás tratar sobre el perdón genera muchas resistencias aún para quienes ya sabemos cómo otorgarlo. De todas maneras hoy me decidí a escribirlo porque algo me dice que muchas personas se beneficiarán al leerlo y además creo que tú en especial lo mereces porque me lo has pedido.
Pienso que a lo largo de mi vida he escuchado muchas veces la explicación del porqué perdonar es algo más divino que humano; he escuchado las mil cien razones por las cuales es tan saludable y positivo en razón de todo lo bueno que trae a tu vida. Lo que sucede con la palabra perdón es que ha sido muy usada y manipulada por gran parte de los seres humanos, hasta quitarle totalmente su esencia y razón de ser, de modo que ya no sabes qué actitud tomar para sentirte libre. Hasta este instante tal vez para ti, el hecho de perdonar signifique quedarte ahí parada sonriéndole a la persona que te lastimó, sintiéndote vulnerable, sin la menor oportunidad de devolver el golpe y creyéndote víctima del tiempo, de la vida o de Dios, porque de manera injusta te obligaron a vivir experiencias dolorosas que no merecías; tal vez en el fondo aún sigas pensando que perdonar a quien te hizo daño le dará esa paz interior a la cual no tiene derecho porque tú no la tuviste.
No creas que al escribir esto ignoro los malos tratos que viviste en tu niñez; o que tal vez le entregaste tu amor y tu vida a un hombre o a una mujer que no supo valorarte; o que pese a que ya eres adulta(o) continúas viviendo con esas personas que te hicieron daño sin que puedas visualizar un camino a seguir. No lo paso por alto, precisamente por tenerlo en cuenta me permito unirme a ti para que juntas(os) aprendamos a dejar en el tiempo aquello que tanto nos lastimó y que aparentemente es difícil alejar de nuestro presente.
¿Qué tal si te propongo que no usemos la palabra perdonar en este artículo?
Asumiré que aceptaste. Entonces en este artículo hablaremos sobre lo importante que puede ser para ti la palabra liberar. No escribiré sobre los beneficios a nivel físico y emocional que el acto de liberar conlleva porque eso tú lo sabes muy bien; lo que sucede es que a un nivel inconsciente no deseas sanar porque esa es la única manera que te queda para que esa otra persona te pague lo que te debe; entonces sabes perfectamente a qué me refiero cuando digo que no citaré aquí el sinfín de beneficios que obtendrías liberando a esa persona. Pienso que será más sencillo para todos los que estamos en esta tarea de liberar, el saber que no es tan complicado como nos parece; lo que lo hace difícil es que estamos acumulando todos los días, cada mañana, cada instante, muchos años de maltrato y que generalmente cuando nos levantamos pensamos en lo dura que ha sido nuestra vida al lado de esa persona, en lo tremendamente injusto que fue sufrir desde que éramos niñas(os) (sin que esto tuviera
justificación alguna), pensamos en que no hay una sola razón para comprender la falta de amor de nuestra madre, la violencia física o verbal de nuestra pareja así como de nuestro padre, el abuso de nuestro jefe en el trabajo. Cuando nos levantamos esta mañana pensamos que este sería otro día para vivir con ese recuerdo a cuestas, con la transmisión interminable de la misma película una y otra vez en nuestra mente, con los mismos diálogos, personas, hechos, situaciones, todo! La mayoría del tiempo estamos haciendo esto sin darnos cuenta. Es automático. La mayoría del tiempo estamos ‘castigando’ a nuestro agresor con un corazón lleno de dolor, con una vida que no puede entregar la paz interior que desconoce y con un resultado que afecta a otros seres queridos que comienzan a ser nuestras víctimas para que así no se rompa la cadena y terminemos culpando a Dios por “hacer su voluntad”. No obstante hay una solución que termina con ese lazo que rodea a nuestros niños! Hay una manera por medio de la cual podemos comenzar a liberar. Este es el momento.
Atención mi estimada(o) lectora(or) que aquí te va la segunda propuesta: Qué tal si a partir de mañana dejas en el tiempo ese resentimiento y te dices… ‘sólo por hoy libero a todas las personas que me han hecho daño o que pretenden hacerlo, sólo por hoy soy feliz, me amo’. Crees que puedes hacerlo? O tu odio es tan grande que rechazas tajantemente esta idea? Yo sé que alguna parte de ti se estremece y duda con lo que lee aquí, y es porque precisamente trato de llegar hasta donde están tus resistencias para que puedas vencerlas. Se trata de amarte solamente por hoy. Promételo ante el espejo; yo sé que te cuesta mucho trabajo, pero tú puedes lograrlo, ahora no necesitas llevar esa carga contigo. Si la idea reaparece en el transcurso del día entonces piensa que tienes un pacto contigo y que es sólo por hoy. Olvida el ayer, olvida el mañana. Este pacto no significa cercanía con esa persona, ese pacto no significa que debas volver a verla o ir con ella para arreglar las cosas, no significa que tengas que agachar la cabeza, exponerte o ser amiga(o) de ese ser humano. Liberar a esa persona solamente por hoy, tiene que ver nada más contigo, tiene que ver con el amor que empezarás a sentir por ti. Muchas mujeres maltratadas por sus parejas confunden estas ideas y creen tener el compromiso de regresar a vivir con ellas, solamente porque las liberaron y no es así necesariamente. Si tú sientes la necesidad de estar cerca de esa persona nuevamente pues adelante! Eso en ese instante será perfecto para ti, va de acuerdo con un deseo expresado por tu alma; no obstante esto no siempre sucede. Generalmente necesitamos tiempo, estar lejos, sanar, necesitamos comenzar a escuchar el corazón. No te culpes si no deseas volver a ver a esa persona, es un proceso natural que debe suceder. Liberas a alguien cuando le permites ser quien es, independientemente de si estás cerca o no; liberas a alguien cuando sacas esa energía negativa de tu corazón y aprendes a vivir tu vida en función tuya, no de ese ser. Liberas cuando dejas de ser víctima porque conoces cómo va la vida y sabes que de algún modo tu elegiste esa manera de vivir; si es difícil para ti digerir este concepto entonces todavía no estás preparada(o) para tomar tu poder. La única forma de que seas poderosa(o) es haciéndote responsable de cada evento que tenga lugar en tu vida; de lo contrario serás siempre algo así como una hoja seca que el viento lleva de un lugar a otro sin que cuente su voluntad. La única manera de que reclames tu poder es aceptando el dolor temporal que significa ser responsable de cada evento que te ocurre. Muchas personas sienten miedo de liberar porque no desean la cercanía de quien las maltrató; tú ahora sabes que sólo debes cortar el lazo. Cuando tengas un tiempo libre recuéstate donde nadie pueda molestarte e imagina a esa persona como un enorme globo negro unido a ti por medio de un cordón
delgado que llega a la coronilla de tu cabeza y cuando estés preparada toma unas tijeras y córtalo para luego observar cómo se aleja en el espacio hasta que lo pierdes de vista. Amate todo el tiempo, nada más tienes que decirte en voz baja: Lo siento, Te amo (haciendo referencia a tu divinidad). Verás resultados en poco tiempo si lo dices con el corazón.
Querida(o) lectora(or) me ha encantado escribir para ti sobre este hermoso tema que es muy extenso y que en algún momento retomaré para que juntas(os) continuemos aprendiendo en la Universidad de la Vida. Ahora ya sabes que hay una razón para no perdonar y se trata de emplear una mejor opción: la de liberar. Te deseo éxitos en este nuevo reto que te lanza tu alma. Un abrazo para ti y los tuyos.
6. Yo merezco el dinero
Según los datos que me han arrojado las diferentes encuestas que he publicado con el fin de satisfacer las preferencias de lectura de los usuarios de mi web, uno de los temas más solicitados es acerca del niño interior, seguido por otro tema interesante llamado prosperidad. ¿Acaso hay relación entre los dos?
Si la hay. Casi siempre un problema económico, la ausencia de recursos, las limitaciones y carencias tienen su origen en la infancia porque es durante este tiempo cuando se van formando las imágenes mentales de todo lo que el niño escucha y de esta manera se crean las pautas que dan lugar a las experiencias de la vida.
Desde que eras un bebé observabas todo lo que ocurría a tu alrededor, hacías un inventario de los objetos, de la ubicación de estos con respecto de otros, de la clase de muebles o de la decoración de tu casa, de los detalles del lugar donde dormías, entre muchos otros con el fin de crearte una idea de lo que un ser humano merece al llegar al planeta que escogió; entonces no pasa desapercibido ante la mirada de un niño el hecho de que sus padres le otorguen el privilegio de disfrutar un juguete nuevo, paseos en automóvil, una comida exquisita así como un diálogo que manifieste la abundancia que el Universo tiene para darle a todos sus integrantes, incluido él.
Desde esta etapa se forma el concepto de merecer. El comportamiento con respecto al dinero de un adulto que se cree “poca cosa”, no es el mismo que el de un adulto que se siente dueño del mundo y por lo tanto merecedor de una fortuna incalculable. Es esa la razón por la cual hemos luchado arduamente para eliminar las imágenes mentales que nos implantaron frases como:
• Para ganar dinero hay que trabajar muy duro • Al que madruga Dios le ayuda
• El dinero no crece en los árboles
• Yo Soy una mujer mantenedora, no mantenida • Crees que soy Rockefeller?
• Ser pobre es igualarse a Jesucristo porque así vivió El su vida • José era carpintero y tuvo a Jesús
• Si tengo salud no importa si no tengo con qué comer
• La gente rica es mala y egoísta
• El camino hacia la abundancia está lleno de obstáculos • Naciste para ser pobre pero honrado.
• Contigo pan y cebolla (frase de los enamorados). • El dinero no te da felicidad
Hasta frases de la biblia fueron adaptadas a este sistema de creencias como por ejemplo: “es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja a que un rico entre en el reino de los cielos”. Entonces luego de estos implantes en nuestro ADN qué esperamos? Tener el dinero del mundo? O ¿Comenzar a destruir estas ideas (que actúan como implantes), con todos los medios que tenemos a nuestra disposición?
Cada una de las frases mencionadas fue penetrando nuestra mente durante años, creando imágenes a futuro donde nos visualizábamos viviendo pobremente pero felices. Pasa el tiempo y el mundo empieza a cambiar, los niños nacen diferentes, los temas que eran un tabú han dejado de serlo, las personas comienzan a reaccionar y entonces nos permitimos dudar de lo que nos enseñaron; nos damos permiso de creer que podemos estar equivocados con respecto del dinero, empezamos a cambiar. Parte de ese cambio consiste en tener la suficiente convicción de mirarnos al espejo como seres todopoderosos capaces de plantearse metas y lograr objetivos propuestos. Has notado lo difícil que es para nosotros decirnos a solas: “Merezco ser rico, merezco tener todo el dinero del mundo”. Observa que en cuanto lo haces hay una resistencia (a la cual llamas duda) que pretende esconderse para pasar desapercibida, pero ahí está! observa que no es tan fácil pronunciar esas palabras y mucho menos ponerlas en práctica; para hacerlo más fácil hay que anteponer la frase: “Me amo - por lo tanto merezco ser rico”. De esa forma la conciencia podrá aceptarlo más fácilmente. Después de practicar muchas veces este tipo de afirmaciones hay que comprender que estamos dándole órdenes al Universo y que por lo tanto seremos obedecidos ya que estamos hablando de méritos, estamos conscientes de que merecemos algo que está por venir. Sé perfectamente que existen muchas personas adineradas que no han podido solucionar muchas situaciones de su vida como enfermedades penosas o problemas emocionales, pero también sé que hay millones de personas que viven bajo estas mismas circunstancias con el agravante de no tener un solo centavo para resolver los otros asuntos de su cotidianidad. También hay muchos ricos buenos y malos así como pobres buenos y pobres malos; estas características son muy relativas así que no tienen que ver con la cantidad de bienes obtenidos.
Los seres humanos de esta época estamos creando dentro y alrededor nuestro un nivel de conciencia diferente, estamos dando un paso definitivo hacia nuestra evolución porque ser rico es ser poseedor de una energía que facilitará tu prosperidad, tu ascenso, tu vida; ser rico es el primer paso hacia la felicidad y si quieres comprobarlo imagínate ahora teniendo esa
vida que mereces y el poder que da el dinero para ir y venir por la vida arreglando más fácilmente lo que aún te quede por hacer. Sólo imagínalo ahora y siente cómo resolverías cada obstáculo, cada dificultad gracias al poder adquisitivo que realmente se llama Dios. Tu fe en ti mismo (Dios) es directamente proporcional a la cantidad de dinero que tengas en el bolsillo. El dinero es Dios y tenerlo es la prueba fehaciente de que estás vibrando positivamente hacia lo que el Universo quiere para ti. Si no lo tienes, aún estás lejos de Dios, créeme lo que te digo. Finalmente concluyo que esta frase que acabas de leer va directo hacia una resistencia muy fuerte que existe en tu interior y que tal vez te hace pensar que estoy insultando a Dios. Precisamente es ahí donde yo pretendí llegar, es ahí donde hay que empezar a mejorar tu idea de Dios en ti, realmente te lo mereces.
Te dejo un simpático artículo que llegó a mi correo por parte de Angel y Pilar del grupo co-creando abundancia y se llama:
“La marginalidad se lleva por dentro”
Cuando uno es pobre como yo, pero se siente rico, jamás podrá llegar a ser miserable ni marginal. Aunque parezca raro, la marginalidad no siempre está asociada a no tener dinero, es simplemente un fenómeno detestable que se lleva más en el cerebro que en el bolsillo. Conozco colegas pobres que a punta de talento, optimismo y curiosidad por la vida, son más millonarios que la nieta de Aristóteles Onassis. La buena vida está sobre todo llena de la energía que produce el amor por las cosas sencillas, pero hermosas. Para ser millonario siendo pobre, sólo debemos pensar que dentro de nosotros vive un gigante capaz de hacer todo lo que nos proponemos. Si acaso no logra conseguirlo todo de un tiro, no importa, haga todos los días un pedacito de ese todo que usted quiere lograr. Siéntase grande y poderoso ante cualquier circunstancia por más adversa que ésta sea y aunque suene como un consejo esotérico, no olvide que lo más difícil, que era nacer, ya lo logró; lo demás es totalmente gratis, tanto como lo es ser inmensamente rico siendo muy pobre no teniendo dinero.
1. Es muy fácil ser millonario, por ejemplo, cuando vaya a comer, asúmalo con elegancia, sirva su plato (sin importar lo humilde que éste sea) con cariño, y ponga bonito sobre una mesa que tenga un mantelito bien limpiecito. Use cubiertos relucientes, coloque un delicioso vaso con colores excitantes y llenemos de frutas frescas y jugosas. Recoja de la calle o arranque de su matero una o dos flores y colóquelas en el centro de su mesa, comparta su comida por más poquita que sea con la persona que usted más ame, sonriendo y mirándola a los ojos, levante su vaso y diga: “Buen provecho”, ría y coma pan tostado caliente ya que el pan da la sensación de poseer más de lo que se tiene y tal vez así sea.
2. Si va a salir de casa, piense en lo afortunado que es al tener vecinos tan simpáticos, no importa que eso sea embuste, lo importante es que usted pueda sentir que ellos son simpáticos. No vea el basurero ni los huecos que están en la calle, fije más bien en la cantidad de hermosos y frondosos árboles que hay a su alrededor y en los felices niños que juegan junto a ellos.
3. ¡No sea tacaño amigo! Eso es muy feo, mientras más tacaño se es, más pobres y miserables vamos a ser, así que exagere regalando. Seguramente, aún haciéndolo, estará dando poco.
4. Enamórese aunque no le hagan caso, porque cuando la gente se enamora siempre se pone bonita y se comporta como si todo lo tuviera.
5. Toda desgracia es pasajera, no se entierre en la realidad adversa ni en las cosas que son o parecen malas en la vida.
6. Tome licor, no beba; fume, no fume; sea vegetariano, coma carne; sea ateo, crea en todo; no haga deporte, vaya al gimnasio y trote, en fin, haga todo o deje de hacerlo, pero no obligue ni moleste a otros con sus fastidiosas manías.
7. Odie la pobreza, enséñese a sí mismo y a los demás, a ser ricos de verdad. Desconfíe de quienes valiéndose de aquellos que creen ser pobres, se exhiben como un general de causas miserables de dominio.
Basta ya de exaltar la pobreza como una virtud, ya que eso sólo sirve para que la gente no se dé cuenta de lo inmensamente rica que puede ser.
Claudio Nazoa / Columnista y Periodista
7. Sueños y Universos Paralelos
“Ten cuidado con tus sueños, son la sirena de las almas. Ella canta, nos llama, la seguimos
y jamás retornamos (Gustave Flaubert)”.
Estoy absolutamente segura de que este artículo responde muchas de tus dudas e inquietudes acerca de qué significan esas imágenes que vives de forma tan intensa por las noches, cuando crees que todo tu ser duerme plácidamente sin conciencia alguna de lo que pasa a su alrededor. Estas vivencias que forman parte importante de tu vida han sido llamadas sueños y el significado de esta palabra (sueños) en nuestro idioma parece formar parte de algo que es irreal, producto de la imaginación, de la fantasía o de la suerte; como si se tratara de una serie de sensaciones en las que aparentemente no puedes influir.
Sé que desde aquellos tiempos de las clases de física de nuestro colegio, el tema de las ondas y las partículas nos permitía una total relajación delante de los compañeros o del profesor (creo que yo comencé a practicar meditación en las interminables horas de física) por lo que no pretendo que te relajes y te duermas ahora, ya que voy a escribir respecto de la física en la cual se basan los sueños, que es muy diferente a la que nos dormía en el colegio.
Para tu información, todo lo que experimentamos tiene que ver con la física cuántica y con el comportamiento de las partículas en el espacio. Tú estás compuesta/o de eso mismo, entonces no puedes sustraerte de la experiencia donde todo ocurre al mismo tiempo y que por consiguiente, tiene todo que ver contigo. Si analizas tu cuerpo a fondo y atraviesas tu piel, estructura ósea, órganos, tejidos y sangre, encontrarás moléculas, átomos, que finalmente son sólo puntos de luz. Una partícula es esa pequeñísima parte de tu biología y del cosmos que por leyes universales se encuentra en todos los lugares del mismo espacio/tiempo. Entonces despierta! Tú eres una partícula, lo que significa que tienes sus mismas tendencias y una de ellas consiste en ser parte de todas las realidades, de todos los espacios a la vez. Es todo al respecto, temo que si continúo te dormirás encima del teclado.
Cuando duermes, la parte de ti que se encuentra desposeída del ego, sale de tu cuerpo físico y despierta en esos espacios que en el estado de vigilia o cuando estás despierta/o no recuerdas. Al dormir el cuerpo, el alma consigue la libertad y escapa hacia esos lugares en los cuales se encuentra realmente. Monstruos, naves espaciales, animales, seres extraños, colores, niños, imágenes sin forma, sonidos paralizantes o armónicos, miedo, dolor, rechazo, amor, odio, deseo, personas que han dejado el planeta, amigos de otras vidas o de ésta, etc. Todas las conexiones que estás realizando en el espacio toman forma cuando duermes, porque en realidad todo está ocurriendo en este momento; el pasado y el futuro son creaciones humanas con las cuales te proteges de ser feliz. Entonces mientras tú me lees aquí, hay otra/o tú realizando todas las actividades existentes y siendo todo lo que es posible ser en muchos espacios que orbitan paralelos a este, sólo que tu conciencia se encuentra despierta en este sitio sin que puedas recordar que también estás (como las partículas) en todos los demás
lugares del espacio a la vez. Tal vez de ahí proviene la frase popular: “Dios está en todas partes”.
¿Te ha ocurrido que muchas personas creen haberte visto en lugares donde no has estado? ¿Has tenido episodios de déja vú? ¿Has visto fotografías con manchas inexplicables? ¿Te has levantado de la cama con la sensación de que soñaste despierta/o? El sueño es un suceso tan real y tan útil que muchos terapeutas o sanadores lo utilizan para determinar el avance de un paciente. Recuerda que muchos inventos de la humanidad fueron creados en los sueños. Por medio de ellos también puedes sincronizar muchos aspectos de tu vida, sanar tu cuerpo, ser parte activa del sueño, decidir en él, modificar comportamientos, obtener información valiosa y en fin, traer contigo todo aquello que quieras tener voluntariamente en este espacio del cual estás plenamente consciente.
Este artículo puede parecerte más extenso que los demás y créeme que es muy corto a la vez porque en primer lugar el tema da para más y en segundo lugar, porque yo sé que tú en las noches has sentido pesadillas, has visto formas que no comprendes o has tenido sensaciones cuya causa no aparece por ningún lado y todo ello te ha hecho despertar con el corazón galopando y una sensación de que algo terrible está por suceder; por eso precisamente estoy escribiendo al respecto, para que comprendas cómo tus instantes de vigilia determinan en gran magnitud la calidad de tus sueños. Ten un poco de paciencia y continúa por favor. De alguna manera yo sé que tu principal temor es que esos monstruos que te lastiman en el sueño se trasladen aquí a donde viven tus seres queridos y en donde crees que un grito no bastaría para ahuyentarlos, así que te contaré esta historia, que a su vez podrás leer en Hemeroteca:
Jane Roberts, canal de Seth en su libro Habla Seth III (que puedes descargar de la sección Libros del portal, de este blog) describe uno de sus sueños más terribles, donde una forma de color oscuro se posaba encima de su cuerpo sin que ella pudiera defenderse, su esposo dormía profundamente a su lado y sólo quería empujarla hacia el closet de su habitación para hacerle daño. Lo único que ella pudo hacer para liberarse de esta creación fue gritar fuertemente en el sueño, después de que la mordió varias veces en su mano. Días después le manifestó a Seth (la entidad que ella canalizó) su temor por este sueño, ante lo cual Seth le dijo que éste había sido creado por un momento de depresión que ella había experimentado días antes. Seth afirma que al despertar no destruyes la forma, ella sigue en ese mundo paralelo al tuyo! Al despertar simplemente regresas a tu conciencia del ego, con el temor de haber creado algo negativo para tu vida. Traigo al tema esta experiencia de Jane Roberts porque me permite recordarte que cada pensamiento es una forma física que se crea en algún lugar de este Universo, y esas formas físicas vienen a ti cuando sueñas. Si padeces depresión, si la ira es una compañía permanente en tu vida, si te sientes víctima de las circunstancias o si al contrario y aunque las cosas no vayan tan bien, te has acostumbrado a expresar gratitud, amor, bondad, estás creando formas distintas, conexiones con las raíces de estas emociones en esos lugares que visita tu alma frecuentemente. De estas formas que creas nos alimentamos todos los moradores del Planeta.
Si en este momento de tu vida estás atravesando por una etapa de cambios, si estás aprendiendo alguna nueva disciplina, si estás sanando tu cuerpo físico o si estás cerca de
conocer al amor de tu vida, presta atención a tus sueños y notarás que ellos reflejan de cierta manera estas transiciones. Es en ese mundo aparentemente ilógico donde tu alma puede expresarse sin ataduras y sin la protección de tu mente subconsciente.
“Quienes piden lógica a la vida se olvidan de que es un sueño. Los sueños no tienen lógica. Esperemos a despertar” Amado Nervo.
Existen diversos métodos para eliminar sueños, aunque yo creo que más que eliminar el sueño (lo cual no es posible, porque ha sido creado en un mundo paralelo al tuyo) se puede eliminar la sensación de miedo, duda o de indefensión que se apodera del cuerpo y con eso tendremos la ilusión de que hemos destruido la forma. Haz uso de estos métodos cuando te sientas mal por haber soñado con algo que te hizo daño en ese Universo y cuando lo hayas superado comprende 3 cosas: 1. Que tienes la capacidad de crear formas con tu pensamiento a cada instante. 2. Que las formas desagradables o dañinas habitan su propio espacio y por lo tanto no tienen que trasladarse a tu estado de vigilia necesariamente. 3. Que puedes tener sueños agradables dependiendo de tu manera de ver la vida. Así le quitas poder a tus pesadillas.
Sin embargo te dejo estas soluciones para que te sientas mejor: disfruta este instante, aquí, ahora y antes de acostarte a dormir, declara que tendrás una noche de descanso, de sueños tranquilos y que te levantarás con más energía así como gratitud hacia tu siguiente día. Si has tenido pesadillas o sueños oscuros: Saint Germain ha dejado una frase en su Libro de Oro, la cual es: “Yo Soy la Magna Presencia conquistadora, que ahora y para siempre disuelve todo error, pasado y presente, su causa y su núcleo y toda creación indeseable por la cual mi ser consciente e inconsciente sea responsable”.
Sin lugar a dudas una solución divina es Ho’oponopono (técnica hawaiana de curación sobre la que encuentras mucha información en mi blog) así: Lo siento, porque lamentas haber creado algo desagradable. Perdóname, porque intentas perdonarte a ti misma/o por esta creación. Te amo, porque puedes amar cualquier situación que provenga de ti y Gracias, por la experiencia de la cual aprendiste.
Creamos el mundo de la ilusión por medio de cada pensamiento o palabra en el tiempo presente, así mismo creamos el mundo real de los sueños, pesadillas o experiencias astrales, igualmente vamos superando estas etapas paso a paso con nuestra percepción tridimensional. Lo mejor de mi conexión contigo es que yo sé que puedes aceptar la posibilidad de que este instante que vivimos tú y yo sea un sueño porque la realidad está por llegar cuando cerremos los ojos por la noche y nuestra alma deje su disfraz.
8. Antes y después de la histerectomía
Escribo sobre la histerectomía porque hace algún tiempo, gracias a la diversidad de temas en los artículos de mi sitio, comencé a recibir correos de mujeres que solicitaban mi punto de vista al respecto y estos correos a su vez se sincronizaban perfectamente con las peticiones de algunas de mis amigas para que escribiera acerca del mismo. Con ellas estuve dialogando acerca de sus temores y de cómo percibían su salud, su vida, sus relaciones, antes de enfrentar la extracción de su útero o matriz (histerectomía). Cabe destacar que para escribir este artículo sólo necesité de un poco de lógica y sentido común, ya que creo que para analizar holísticamente este tema es suficiente tomar en cuenta las huellas que deja el sufrimiento en el alma de la mujer.
Siempre he estado de acuerdo con aquella teoría que plantea el hecho de que las dolencias o los diversos problemas con los órganos femeninos son parte del dolor histórico que la humanidad nos ha heredado. Para explicarme de una manera más sencilla, hago referencia a que el dolor es parte de un recuerdo que se encuentra almacenado en ese banco de datos que poseemos y que recibe el nombre de memoria celular (prometo escribir más a fondo sobre este tema próximamente); a este recuerdo accedemos básicamente las mujeres cuando sentimos que nuestro valor es subestimado, cuando somos heridas emocionalmente o traemos al presente esa inevitable sensación de impotencia. Este sentimiento es transmitido de una generación a otra sin que logremos darnos cuenta y así es como cada mujer del planeta recuerda a nivel subconsciente todos los episodios de la historia en los cuales su poder fue menguado, generando así diversas afecciones que alteran el equilibrio de los órganos que físicamente la hacen femenina.
Estas afecciones parecen no tener una base tan lógica como se ha creído hasta el momento, ya que se ha establecido a nivel general que la función del útero se reduce a la gestación y que una vez terminado este ciclo ya puede extirparse como única solución para los problemas que pueda presentar. Lamentablemente algunas “verdades” científicas le restan poder a la capacidad natural de las células para retroalimentarse, para sanar por sí mismas e influir positivamente en la salud de la paciente para evitar mutilaciones; parece que la herencia genética de dolor tiene el poder de anular la creatividad para darle prioridad a la necesidad de protestar por medio de estas sensaciones. No obstante, aunque todo esto se haya convertido en una realidad para muchas mujeres, este artículo va más allá del sentimiento de soledad, indefensión, impotencia y castración que acompaña a las valientes mujeres que con entereza asumen el dolor emocional post quirúrgico. Ante todo te aclaro que no cabe en mí la intención de victimizar a mi propio género, simplemente hago eco de esas voces que han tenido que guardar silencio por no saber cómo asumir la responsabilidad de sus propias vidas para contrarrestar los efectos que tiene la historia en el cuerpo humano y en el momento actual.
Para escribir este artículo me entrevisté con una determinada cantidad de mujeres con distintos niveles de educación, con el fin de establecer intersecciones o puntos comunes de
sus emociones antes de ser intervenidas por anomalías en su matriz y encontré al resentimiento como un padecimiento de cada una de ellas en mayor o menor grado. La mayoría de estas señoras había experimentado una serie de maltratos físicos o psicológicos por parte de sus esposos, dentro de los cuales prevalecieron la infidelidad, el abuso físico así como sus respectivas consecuencias. También hablé con ese grupo que se auto inflige el maltrato psicológico por no haber logrado formalizar una relación de pareja que a nivel social les proporcionara la estabilidad necesaria, quedando sumidas en lo que suelen llamar una eterna soledad. Finalmente aparece el grupo de mujeres que por una u otra razón tuvieron abortos y que se auto castigaron con la pérdida de su útero para evitar concebir más hijos. Es fácil suponer que son 3 grupos de mujeres maltratadas por su propio concepto de la vida perfecta, del amor perfecto, del hogar perfecto; que en determinado momento se encontraron con diversas barreras que hacían difícil su vida emocional. La mujer que se considera víctima de los abusos de su pareja, casi siempre tiene la dificultad de creer en sí misma, de darse su propio valor para generar ideas con las que retomar su poder. Así mismo, la mujer que ha llegado soltera a la madurez, encuentra un resentimiento con la vida porque se siente incapaz de hallar en su interior ese factor tan negativo que la condiciona a no merecer el amor o la compañía del ser amado. La mujer que ha sido parte de relaciones difíciles y sólo ha podido resolver sus conflictos por medio del aborto, lleva consigo la idea de que es mala, indigna y merecedora de castigo por sus errores, con lo que predispone su cuerpo para la pérdida de su útero como expiación de sus culpas. A su vez todo este conjunto de sensaciones encaja perfectamente con la petición que hace el cuerpo físico a nivel celular solicitando más dolor emocional para que no se olvide que la mujer continúa aquí pese a lo que ha soportado desde el inicio de la humanidad.
Crecimos con este sistema autodestructivo de pensamientos, con la autocrítica, el rechazo a lo que somos y el castigo a nuestra “maldad” porque fuimos educadas por mujeres que atravesaron por las mismas dificultades. Entonces la solución no está en encontrar a los responsables del dolor sino en considerar a las pérdidas como una parte de la experiencia del alma, con las cuales se puede aprender a ser feliz.
Después de…
Tu cuerpo fue diseñado para reemplazar toda la información que no necesita, por sistemas de vida que sólo te generen salud, confianza y aceptación de los procesos universales. Si tú has pasado por estos momentos difíciles, tienes a tu disposición el único elemento regenerador de tus emociones, capaz de transformar tu experiencia de vida en algo ligero, armónico y equilibrado; este elemento es el amor. No importa qué tanto estés sufriendo las consecuencias de una relación disfuncional con alguien más o contigo misma; elige el método que pueda modificar la realidad que está llegando a tus sentidos por medio del dolor por el pasado. Si ya te sometiste a la extirpación de tu útero, toma de eso la parte que te conviene, búscale el lado positivo y olvida la causa principal, libera a esa persona o a esa experiencia para que no afecte algún otro órgano de tu cuerpo. Ahora tal vez te preguntes: y ¿Cómo libero?
1. Escribe en un papel lo que no te agrada de tu pasado, los motivos que tuviste para
sentirte herida, anota todo lo oscuro, triste, feo, incómodo, traumático, perdónate a ti misma en ese papel. Luego de que escribas en él sin restringirte, sin limitarte y con el tipo de palabras que desees… rómpelo. Después quémalo. Has esto 1 vez por día durante el tiempo que lo necesites. Te sentirás mucho mejor.
2. Ahora en otro papel escribe lo bueno que tienes en tu vida. Estudia bien cada aspecto para que tomes en cuenta todo lo que te permite estar aquí. Tal vez pienses que no hay mucho, pero para comenzar, el hecho de que estés leyendo esto te hace dueña de la vista y sin este sentido estoy segura de que las cosas serían peor para ti. A partir de aquí puedes continuar.
3. Practica la respiración profunda 10 minutos por día y haz tuya esta costumbre, sólo cierra tus ojos e inhala aire lentamente, llena tu abdomen, exhala más lentamente aún por tu boca. La respiración es tan importante para el ser humano que jamás podrán escribirse todos sus beneficios. Respirar te enseñará a fluir. Si así lo deseas puedes descargar de mi sitio una meditación para aprender a respirar abdominalmente. 4. Si no has practicado las afirmaciones positivas para sanar tu alma, comienza con la
que más vibre para ti. La siguiente la tomé del libro “Afirmaciones científicas para la curación” de Paramahansa Yogananda y dice: “El poder del espíritu fluye a través de cada célula de mi cuerpo, estoy hecha de luz, estoy sana”. Otra afirmación es: “Estoy dispuesta a dejar marchar el dolor de mi vida, completa y profundamente me acepto”. Di para esa persona de quien estás resentida: “Estoy dispuesta a liberarte, a dejarte marchar ahora”. Escribe las afirmaciones, piénsalas, grítalas, cántalas, pero
practícalas, no las sueltes hasta que hayas sanado o liberado la nostalgia por lo que pudo haber sido y el miedo a lo que pueda ser.
5. Estudia profundamente los libros de Louise L. Hay que podrás descargar de esta web, escucha sus audios, son maravillosos y te serán de mucha ayuda siempre.
Espero que este tema haya sido de tu agrado y sobre todo que haya dejado una huella en ti para que se la transmitas a las mujeres que tienes cerca. Gracias por leerme.
9. La muerte: el inicio de un viaje infinito
Son las 9 y media de la noche de hoy jueves. A mi lado tengo una botella de agua para no interrumpir la elaboración de mi artículo levantándome a buscarla a la nevera; es posible que el agua me equilibre lo suficiente como para comenzar a escribir sobre el viaje hacia el reencuentro con nuestro verdadero yo, que comúnmente llamamos muerte o tal vez el agua sea simplemente una compañía más esta noche. De todos modos lo que pienso en este instante es que no es tan sencillo consolar o atenuar el dolor de un hijo que pierde a su mamá, como tampoco a quien pierde a su pareja y no obstante aquí estoy escribiendo sobre pérdidas, sobre ese temor característico del ser humano hacia la muerte, sobre ese algo que muchos hemos vivido y que se hace más difícil dependiendo del grado de afecto que le profesáramos a esa persona. Soy consciente de que empiezo a utilizar el verbo –perder- porque es una de las maneras que tengo para permitirme sentir el dolor que genera la ausencia total de un ser querido. Cada 7 de julio recuerdo que mi hermano menor me avisó desde Colombia del fallecimiento de mi papá (Luis Alberto Cervera Flérez), quien fue mi primer amor y mi maestro hasta la fecha.
Me encontraba en México y me era imposible asistir a su funeral. Intenté comprenderme por ello, me amé cuando logré hacerlo; sé muy bien que mi papá habría querido que fuera de esta manera, porque desde que lo conocí procuró hacer de mis 3 hermanos y de mí, seres vibracionales no emotivos (como él solía clasificar a las personas), para que siempre tomáramos el lado positivo de todos los eventos que tuvieran lugar en nuestra vida; ahora sé que su manera de ver la vida influyó para que al momento en el cual dejara el planeta sus hijos tuviéramos la fuerza suficiente para seguir adelante; se ocupó de hacernos entender que sería compañía para nosotros desde cualquier lugar de este infinito universo y así ha sido siempre, así lo he sentido siempre. Entonces precisamente en el instante en que tuve deseos de festejar los bonitos recuerdos de mi vida a su lado, una amiga desde Colombia me solicita un artículo sobre este mismo tema y me pongo a escribir de inmediato con total seguridad de que mi conciencia permanece unida con ella y con cada uno de mis lectores, usuarios y visitantes ocasionales de mi blog.
En los días siguientes de la partida de mi viejo, me permití liberar el dolor de haberme separado de él para siempre. Comencé a preguntarme acerca de ¿Quién iba a escucharme de esa forma que él solamente lo hacía? ¿Quién iba a interrumpir lo más importante que estuviera haciendo para mirarme a los ojos y prestar atención a mis palabras? ¿A quién conocería que fuera como él? ¿Estaría bien en el lugar hacia donde se fue? ¿Qué podría hacer para verlo de nuevo? ¿Mis sueños con él serían reales? ¿Podríamos comunicarnos de esa forma siempre que fuera necesario? Fueron muchas preguntas más; iban y venían todo el tiempo hasta que comencé a pensar como él me había enseñado. Llegaron las respuestas. Estudié la muerte de manera tal que pudiera obtener beneficios y no más pérdidas; fue entonces cuando me encontré con un universo de conceptos que parecían escritos y enviados por él para mí. En ese instante supe que lo que nos duele en el corazón no es la muerte en sí; lo que nos lastima realmente es el concepto que tenemos de ella desde el mismo instante en