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JOAQUIN ALEMANY GINER

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Academic year: 2022

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Fecha de recepción: 26/09/2018 Fecha de aceptación: 05/12/2018

ESCUDO DE ARMAS EN EL FRONTISPICIO DEL PALACIO DE LIRIA

THE COAT OF ARMS AT THE FRONT OF THE LIRIA PALACE

JOAQUIN ALEMANY GINER

Ingeniero Superior de Telecomunicación, Master en Derecho Nobiliario y Premial, Heráldica y Genealogía (UNED)

Resumen: Dos bodas consecutivas en la línea genealógica de los Duques de Berwick condujeron a la existencia del bello blasón que luce en el frontispicio del Palacio de Li- ria, hoy residencia en Madrid del Duque de Alba. El blasón trae dos escudos acolados, el diestro presidido por el de los Berwick, y el siniestro por el de los Silva. Se comentan tablas genealógicas que relacionan los cuarteles con la genealogía y heráldica de los li- najes y títulos que llegaron hasta los constructores del singular edificio.

Abstract: Two sequential weddings in the genealogical line of the Dukes of Berwick led to the existence of the beautiful coat of arms that looks at the front of the Palace of Li- ria, today residence of the Duke of Alba. It has two shields: the right hand shield is over all charged by the Berwick escutcheon, and the left by the Silva shield. Genealogical tables discussed relates the quarters with the genealogy and heraldry of lineages and titles which came to the builders of the singular building.

Palabras clave: Heráldica, Palacio, Liria, Acevedo, Álvarez de Toledo, Aragón-Anjou, Ayala, Beaumont, Biedma, Cabeza de Vaca, Cabrera, Colón, Enríquez, Enríquez de Ca- brera, Enríquez de Ribera, Fajardo, Fizt James Stuart, Fonseca, Guzmán, Haro, Manri- que de Osorno, Manuel de Villena, Navarra, Portugal, Ribera, Silva, Sotomayor, Toledo, Ulloa, Valcárcel, Zúñiga, duques de Alba, Veragua, Liria-Jérica y Berwick, condes de Ayala, Gelves y Lerín, marqueses de Mota, San Leonardo, Melín y Carpio.

Keywords: Heraldry, Liria palace, Acevedo, Alvarez de Toledo, Aragón-Anjou, Ayala, Beaumont, Biedma, Cabeza de Vaca, Cabrera, Colón, Enríquez, Enríquez de Cabrera, Enríquez de Ribera, Fajardo, Fizt James Stuart, Fonseca, Guzmán, Haro, Manrique- Osorno, Manuel de Villena, Navarra, Portugal, Ribera, Silva, Sotomayor, Toledo, Ulloa, Valcárcel, Zúñiga, dukes of Alba, Veragua, Liria-Jérica and Berwick, earls of Ayala, Gel- ves y Lerín, marquis of Mota, San Leonardo, Melín and Carpio.

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MARCO GENERAL

El escudo de armas, pieza clave de este artículo1, preside sin lu- gar a dudas la fachada suroeste del Palacio de Liria en Madrid. Este edificio fue proyectado y construido a instancias del 3.er Duque de Berwick, D. Jacobo Fizt James Stuart Colón y Portugal, compren- diendo el período desde finales de la década de los sesenta a los principios de la de los ochenta2 del siglo XVIII, financiado fundamen- talmente con las rentas que por aquel entonces el ducado de Vera- gua recibía de América.

Al poco de iniciarse la construcción se nombró a Ventura Rodrí- guez3 como el arquitecto del palacio. Ventura estudió concienzuda-

1 Las figuras y tablas que aparecen en este articulo han sido realizadas por el autor, excepto en el caso de las figuras 11, 13 y la foto del 3.er Duque de Berwick usada en sobreimpresión de parte de la fig. 14, que han sido cedidas por la Funda- ción Alba. El autor agradece a la Fundación su cooperación, permitiéndole tam- bién la realización de fotos y el acceso a su biblioteca y archivo.

2 En todo ese tiempo los duques residían en París, fue un arquitecto francés llamado Guilbert quien recibió el encargo del proyecto y bajo quien se iniciaron las obras con la supervisión del Marqués de S. Leonardo, hermano del Duque Este observó al poco de iniciarse la construcción la desidia e impericia del francés, lo que junto a la existencia de fallos en el proyecto, se llegó a su destitución.

3 Ventura Rodríguez aceptó tomar las riendas del proyecto y construcción del palacio del Duque de Liria. Ventura, había nacido en 1717 en Ciempozuelos en una familia de maestros muradores, albañiles y alarifes, que con sus esfuerzos y destre- za había llegado a ser por aquel entonces Director de Arquitectura de la Real Aca- demia de San Fernando. Ventura se había formado desde muy joven empezando a los 10 años, con su padre que era Maestro de obras y con D. Pedro Caro Idrog, el Aparejador Mayor del Real Sitio de Aranjuez, estudiando de Juan Bautista de Tole- do y de Juan de Herrera los proyectos, informes y presupuestos guardados en el Archivo y Contaduría reales a cuyo acceso le facilitó D. Pedro Caro. Ventura trazó y delineó con especial belleza y prestancia bocetos y planos durante la construc- ción del Palacio de Aranjuez llegando a los 17 años, con ocasión del proyecto y construcción del Palacio Real de Madrid tras el incendio del antiguo Alcázar, a ser el delineante Mayor y el preferido, primero por Juvara y a su fallecimiento por Sachetti, los dos arquitectos del citado Palacio Real. De ambos llegó a conocer de primera mano sus saberes de Arquitectura teórica y práctica y a los que consideró muy buenos maestros. El propio Juvara le transmitió su proyecto de la Granja de San Idelfonso, cuya fachada principal a los jardines es digna de consideración, junto con la fachada del palacio Real de Madrid, para entender la del palacio de Liria. Una buena biografía de Ventura Rodríguez es la que escribiesen PULIDO LO-

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mente el proyecto del francés Guilbert4, rectificó los errores técnicos, eliminó fallos y remodeló las fachadas a fin de reducir los costes y el tiempo de construcción, como por ejemplo evitando columnas exen- tas y acanaladas, manteniendo la base almohadillada, ya construida cuando llegó, poniéndolas en consonancia con la corriente neoclási- ca que en España había empezado con Juvara, el arquitecto mesinés que diseñara el entonces llamado Palacio Nuevo teniendo a Ventura Rodríguez de delineante principal, y llevando el proyecto hacia su buena terminación, aunque no llegó a ser lo suficientemente tempra- na como para verlo él totalmente acabado5 e incluso a que el Duque llegase a habitarlo pues ambos fallecieron en 1785.

El edificio actual es la reconstrucción llevada a cabo, por el 17.º Duque de Alba, su hija la 18.ª Duquesa de Alba y su esposo6, en la dé- cada de los cincuenta del siglo XX a partir de los restos de la destruc- ción e incendio casi total que sufrió durante un bombardeo en 1936, del que se salvaron los muros exteriores de las cuatro fachadas, coinci- diendo la forma actual de la fachada principal con la que Ventura Rodríguez diseñó teniendo en cuenta las enseñanzas de los arquitectos del palacio de la Granja de San Idelfonso y del Real de Madrid, cuyas

PEZ, Luis y DÍAZ GALDOS, Timoteo «Biografía de Don Ventura Rodríguez Tizón como arquitecto y restaurador del Arte Clásico en España en el siglo XVIII». Madrid 1898.

4 Su proyecto estaba basado en los palacios franceses e ingleses del momento por lo que consistía básicamente en un edificio exento, rectangular, rodeado de espacios libres, de estilo neoclásico con notable horizontalidad en las fachadas más largas del rectángulo, la principal tenía un cuerpo intermedio con pórtico tetrástilo adelantado y coronado por un frontón triangular soportado por columnas gigantes exentas propio del estilo denominado Palladiense o Palladiano, que propagó PA- LLADIO Andrea. En su libro «I Quattro Libri De L’archittura» Venetia MDCXX, también contemplaba columnas gigantes ( primero y segundo piso) a lo largo de la fachada y a los costados del pórtico, mientras que en los lados laterales del edificio disponía de elegantes logias, abiertas por columnatas a una terraza y flanqueadas por estancias en rotonda, siguiendo el estilo palladiense. Información extraída de Páginas 229-235 del libro de la Comunidad de Madrid realizado por LASSODE VEGA, Miguel. RIVAS, Pilar y SANZ, Alberto, Palacios de Madrid, Madrid 2010.

5 Los últimos remates del edificio, de poca transcendencia, fueron dirigidos por D. Blas Beltrán Rodríguez, primo de D. Ventura.

6 A ambos lados de la escalera que arranca en el zaguán y al principio, hay sendas inscripciones en piedra, la de la izquierda subiendo, dedicada al constructor y la de enfrente a los tres reconstructores mencionados.

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respectivas fachadas: la que da a los jardines en la Granja y la de la Armería en Madrid pueden considerarse precursoras de la fachada principal del Palacio de Liria, que incluyendo el escudo de la crestería del ático, se mantuvieron prácticamente incólumes de la destrucción y sólo hubo que rehabilitar «cosméticamente» tras el incendio7.

LA FACHADA PRINCIPAL

La fachada orientada al suroeste es la principal, está constituida (Fig. 1) por tres cuerpos horizontales, articulados en tres calles cen-

7 En el suelo del zaguán del palacio hay un mosaico con un escudo de Berwick y Alba, flanqueado por las cifras 1773 y 1953 (fechas ambas indicativas de la cons- trucción y la reconstrucción del palacio respectivamente), que lleva al timbre una corona ducal sumada por el ángel nimbado y vestido de Alba (con dalmática aje- drezada de plata y azur) con una espada en la diestra y un mundo cruzado en la otra, respaldado por una filacteria que pone «Tu in ea et ego pro ea» (como dicien- do: Dios en la Patria y yo por la Patria), todo acolado: a) por los brazos del condes- table de Navarra, armados y cargados de sendos tabardos con las cadenas de oro y llevando sendas espadas, b) por dos mazas cruzadas en aspa en alusión a los servi- cios de naturaleza palatina que la Casa de Alba ha prestado a la Monarquía espa- ñola a lo largo de su historia y c) por ocho banderas que recuerdan las ganadas a los moros valencianos y granadinos durante la Reconquista por el 1.er Conde de Alba, entre las que se cuentan las de la toma de Huéscar en 1434, (DUQUESA DE BERWIK Y ALBA «Catálogo de las colecciones expuestas en las vitrinas del Palacio de Liria», Madrid, 1898, pág. 39) aquí puestas cuatro en cada flanco una azul con una luna creciente de plata y tres rojas con una E cada una, rodeado por el collar del Toisón y detrás de cuyo velloncillo de oro pende una lanza, que lleva enrollada una cinta de gules a modo de corneta que va cargada con una salamandra de plata simbolizando al palacio renacido de las llamas. Una corneta idéntica se ve en la bandera de la punta del escudo que preside el frontón superior del mausoleo dise- ñado por Fernando Chueca Goitia en la capilla contigua a la Iglesia de San Esteban de Salamanca y donde desde 1983 reposan los restos del III Duque de Alba. Por cierto que en dicha capilla está enterrado como se indica en una lápida del suelo con el nombre y el escudo de D. Pedro Bonal, un patricio salmantino que tuvo que exiliarse a Portugal al estar incluido nominativamente en la lista de los exentos del perdón que el ya elegido Emperador Carlos V concediera a los comuneros el día de Todos los Santos de 1521, alcanzándole a D. Pedro Bonal, el que con el tiempo fundaría la capilla, la completa amnistía tres años después, en diciembre de 1524, año en el que se inició la construcción de la Iglesia de San Esteban bajo auspicios y costas del obispo D. Juan Alvarez de Toledo, hijo del II Duque de Alba y hermano de D. Fernando Alvarez de Toledo, el III Duque de Alba.

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trales, flanqueadas simétricamente por otras seis, de ellas las cuatro laterales consecutivas están ligeramente retranqueadas, la quinta vuelve a avanzar quedándose cerca del nivel de la central, nivel que llega a ser suavemente superado por el avance de las alas extremas.

El cuerpo inferior está recorrido por un zócalo de sillares de pie- dra granítica abierto en cada una de las tres calles centrales para las puertas de acceso a la planta baja. Sobre el zócalo se disponen silla- res horizontalmente almohadillados conformando fuertes pilastras hasta una especie de friso liso corrido sobre el que se dispone una gruesa moldura que a modo de imposta corta horizontalmente to- das las calles rematando la planta baja y separándola de las superio- res. En planta, la imposta, se mantiene al mismo nivel y avanza sólo en las tres calles del centro. En cada una de las cuatro calles conti- guas a las centrales se abre un vano con una ventana que arranca del zócalo y llega hasta un grueso modillón, éste soporta en el vano la imposta que hace de repisa del balcón de la planta superior. To- das las ocho ventanas están igualmente enrejadas y enmarcadas en jambas y dintel con arco rebajado.

Figura 1. Fachada principal del Palacio

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El siguiente cuerpo confor- ma la fachada de las plantas principal y segunda, sin ningu- na línea visual que las separe.

En cada calle hay un balcón balaustrado a la altura de la primera planta y una ventana para la planta superior. En este cuerpo, el orden arquitectónico que predomina es el denomina- do toscano8. El arquitrabe lleva tres bandas horizontales super- puestas y escalonadas, más sa- lientes las superiores. El friso es liso y superado de una fuerte cornisa. Los tres conforman un entablamento que da uniformi- dad al conjunto recorriendo horizontalmente toda la facha- da sin interrupción, excepto por los avances del centro y en las alas extremas. El frontis central (Fig. 2), ligeramente avanzado, es tetrás- tilo, cada calle central está flanqueada por columnas circulares leve- mente adosadas, de fuste liso y orden toscano gigante al comprender la altura de las dos plantas, partiendo de un plinto situado a un poco mas de altura que el antepecho de los balcones y colocado a modo de cimacio de un pedestal que usa la imposta inferior como su pro- pio zócalo en la línea vertical sobre las pilastras almohadilladas del cuerpo inferior. Aquí, los tres balcones llevan un frontón, triangular en los dos laterales y circular en el central. Las calles laterales están separadas por pilastras gigantes adosadas que, en su basa y capitel, repiten en forma rectangular los elementos circulares de las colum- nas centrales. Los balcones de estas calles están provistos cada uno de guardapolvo horizontal.

El cuerpo superior parte verticalmente desde la fuerte cornisa del segundo cuerpo y da lugar en el edificio a un tercer piso que

8 Y otras veces llamado etrusco por ser este orden de origen romano.

Figura 2. Frontis central de la fachada

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sustituye al amansardado9 de Guilbert, en el que se repiten las calles inferiores ahora separadas por pilastras y en cuyos vanos se ha dispuesto una ventana, mitad en altura de las de la planta in- ferior, que sale retrasada, sin alfeizar especial, de un zócalo que recorre toda la fachada por encima de la cornisa. Un poco por encima del dintel de la ventana está emplazada una moldura cua- drada rehundida, que pasa horizontalmente por toda la fachada siguiendo los entrantes y salientes de las pilastras y vanos, llevan- do sumada, a modo de pretil macizo, un antepecho de sillares con baranda, excepto en las tres calles del centro, marcando en las laterales el ático de la planta superior y dando paso en las tres calles centrales a un hastial rectangular sobrepuesto que corona la fachada (Fig. 3) y repite cerca de su cima otra moldura rehun- dida y en la cima lleva el pretil macizo, abruptamente levantado,

9 «Amansardado» es un extranjerismo que viene del francés «mansarde», y éste de F. Mansart, arquitecto francés que generalizó el uso de las mansardas (bu- hardillas). Se supone que en el proyecto de Guilbert la parte superior, por encima de la cornisa, estaba relleno de mansardas o buhardillas.

Figura 3. Hastial rectangular coronando el frontis de la fachada

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sobre otra moldura mayor que hace las veces de cornisa corriendo paralela a la moldura rehundida inferior. Las pilastras laterales van superadas por bustos de personajes romanos, las de las alas extremas por espléndidos jarrones que presentan elegancia y ex- celente estabilidad10.

Las cuatro pilastras del hastial son tan gruesas como las co- lumnas que las sustentan y están rematadas por esculturas de des- conocidos atletas con armaduras y trofeos, los vanos entre ellas contienen tres cuadros rectangulares enmarcados en piedra de granito, en el central sobresale en relieve, presidiendo el palacio y esculpido en piedra blanca de Colmenar, el escudo representativo de los constructores, los otros dos quedan a sus flancos y cada uno contiene dos ramas de laurel que adornan y abrazan un me- dallón que encierra dos letras sobrepuestas a modo de jeroglífico, en el diestro de la composición las letras T y S y en el otro, las letras F y S, posiblemente iniciales de Teresa Silva y de Fizt Stuart respectivamente.

ORIGEN DEL ESCUDODE ARMAS DEL PALACIO

Dos bodas consecutivas en la línea genealógica de los Duques de Berwick condujeron a la existencia del bello blasón (Fig 4) que luce desde finales del XVIII en el frente de la fachada principal del Palacio de Liria11:

10 Continuaron en pie aún después del desastre sufrido por el bombardeo e incendio del edificio en 1936, lo que se observa en fotos del estado del edificio an- tes de la restauración.

11 Se cuenta que el nombre se tomó de la localidad valenciana de Liria donde nació el 4.º Duque de Berwick. Sus padres, el 3.er Duque de Berwick y la 5.ª Duque- sa de Veragua, se instalaron entre los años 1751 y 1753 en la Casa de la Vila de Liria, edificio conocido también por el Palacio de los Duques de Liria. Se cuenta que durante meses la Duquesa había intentado en vano quedarse encinta, y ya des- esperada por la situación, ocurrió que la duquesa engendró y dio a luz a su primo- génito y único hijo varón en la localidad valenciana. En agradecimiento a tan buen recuerdo, el Duque bautizó como Palacio de Liria el palacio que construyeron en Madrid gracias en parte a las entradas de dinero provenientes de las rentas asocia- das al ducado de Veragua.

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La primera de ellas celebrada el último día del año 1716 en la parro- quia de San Luis12 de Madrid, entre el 2.º Duque de Berwick D. Jacobo Fizt James Stuart y la 8.ª Duquesa de Veragua D.ª Catalina Ventura Co- lón de Portugal y Ayala; y la otra con la celebración de esponsales unos veintiún años y medio después, el 26 de Julio de 1738, en Alba de Tor- mes, entre D. Jacobo Fitz James Stuart y Colón hijo primogénito de los anteriores, recién nombrado entonces 3.er Duque de Berwick y 9.º Duque de Veragua por fallecimiento de su padre el 2 de Junio de 1738, y la hija de los 11.º Duques de Alba, D.ª M.ª Teresa de Silva y Alvarez de Toledo.

De este enlace nació D. Carlos Miguel Fitz James Stuart Colon y Silva el 4.º Duque de Berwick, 10.º Duque de Veragua y abuelo del que fue 7.º Duque de Berwick, al que no llegó a corresponderle el Ducado de Vera-

12 La iglesia estaba en la calle Montera. La fachada de la iglesia había sido terminada poco antes, en 1715, por el arquitecto madrileño Francisco Ruiz y tras el incendio de la iglesia en 1936 y su demolición en 1943, fue trasladada a la Calle de la Salud, como puede verse al día de hoy, en una pared de la Iglesia del Carmen.

Figura 4. Escudo de armas del Palacio de Liria

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gua pero si el de ser, a partir de 1802, por fallecimiento sin descendencia de D.ª Cayetana de Silva y Alvarez de Toledo, el 14.º Duque de Alba.

El escudo en piedra del frontispicio:

El escudo de armas está constituido por dos escudos acolados que aparecen como dos tapas de un estuche abierto por una bisagra central, siendo de boca circular en el jefe y en la punta, y ligeramen- te curva en los flancos. El escudo diestro presidido por el escudo de los Berwick, y el siniestro por el de los Silva.

Dado que el escudo no está policromado, de momento la des- cripción se realiza sin mencionar esmaltes, luego cuando se com- pruebe la correspondencia con linajes y títulos se añadirá el esmalte más probable de acuerdo con los utilizados tradicionalmente por el linaje o título en cuestión, teniéndose en cuenta también los que llevan los correspondientes escudos de armas de los títulos que por el año 1957 eran propiedad de la Casa de Alba y actualmente están pintados en una banda que a modo de friso recorre todas las pare- des de la biblioteca del Palacio de Liria.

El campo del escudo diestro (Fig. 5) está partido de 2 y cortado también de 2 dando lugar a 9 cuarteles, de los que uno, al que de- nominaremos noveno , actúa representativamente como un «sobre el todo» llenando el área central del escudo.

En correspondencia con la numeración de los cuarteles dada en la citada figura podemos describir las particiones por cuarteles de la siguiente manera:

Cuartel 1.º—Cuartelado con entado en punta redonda: 1.º Un castillo, 2.º un león, 3.º cinco islas, 4.º cinco anclas en palo, coloca- das en dos fajas de 3 y 2, 5.º en el entado trae una banda y en jefe una faja. Bordura cargada con la leyenda «A CASTILLA Y A LEON NUEVO MUNDO DIO COLON».

Cuartel 2.º—Dos lobos en palo; bordura con cuatro aspas, vistas dos.

Cuartel 3.º—Jaquelado de 3 x 5 alternando escaques plenos con escaques cargados de tres fajas.

Cuartel 4.º—Cinco escudetes en sotuer, cada uno con cinco pun- tos en aspa; bordura con siete castillos, vistos cinco.

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Cuartel 5.º—Cinco estrellas, de seis puntas, en sotuer.

Cuartel 6.º—Tres montículos rocosos, en faja, sobre ondas de mar, cada uno sumado de una ortiga de siete hojas.

Cuartel 7.º—Jaquelado de 3 x 5 alternando escaques llenos de metal y llenos de color; bordura con ocho banderas, cuatro de ellas

Figura 5. Detalle del escudo acolado a la diestra y numeración de sus cuarteles

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cargadas de una luna creciente, colocadas estas, dos en los flancos y dos en la punta.

Cuartel 8.º—Cinco estacas en palo con punta arriba, colocadas en faja una junto a otra.

Cuartel 9.º—Puesto sobre el todo, lleva un cuartelado, 1.º y 4.º contracuartelado a su vez en a y d con tres lises bien ordenadas, c y d tres leones leopardados, uno sobre otro; 2.º Un león rampante;

bordura con ocho flores de lis; 3.º Una arpa cordada; bordura gene- ral con 16 compones ocho con una flor de lis y los otros con un león leopardado, alternando.

El campo del escudo siniestro (Fig. 6) está cortado de 3 y partido irregularmente de 3, dando lugar a 19 cuarteles: 12 de anchura re- gular, 6 con anchura de 2/3, y un escusón circular sobre el todo, esta vez brochando a los cuatro cuarteles centrales.

Siguiendo la numeración de los cuarteles del escudo de la iz- quierda (derecha del lector) se tiene:

Cuartel 1.º—Jaquelado de 3 x 5 alternando escaques llenos de metal con llenos de color.

Cuartel 2.º—Losanjeado de metal y color.

Cuartel 3.º—Unas cadenas en orla, aspa y cruz con una piedra en el centro.

Cuartel 4.º—En mantel un león, el mantelado 1.º y 2.º un castillo.

Cuartel 5.º—Tres fajas.

Cuartel 6.º—Cuartelado: 1.º un castillo, 2.º un león, 3.º un águila, 4.º dos calderas en palo, fajadas y con sierpes en las asas.

Cuartel 7.º—Tres fajas jaqueladas, cargadas cada una de un ceñidor.

Cuartel 8.º—Dos lobos cebados de sendos coderos, en palo; bor- dura con ocho aspas, vistas siete.

Cuartel 9.º—Cuartelado en sotuer 1.º y 4.º una caldera con sier- pes en las asas; 2.º y 3.º cinco armiños en aspa; bordura con catorce compones alternados de castillos y leones, en los cantones del jefe un castillo y en los de la punta un león.

Cuartel 10.º—Un palo; bordura con ocho calderas, vistas siete.

Cuartel 11.º—Una banda resaltada por una cadena en orla.

Cuartel 12.º—Jaquelado de 3 x 5 alternando escaques plenos con escaques cargados de tres fajas.

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Cuartel 13.º—Cuartelado 1.º y 4.º Un árbol, 2.º y 3.º un lobo; bor- dura con ocho aspas.

Cuartel 14.º—Cinco estrellas, de seis puntas, en sotuer.

Cuartel 15.º—En mantel un león, el mantelado 1.º y 2.º un cas- tillo.

Cuartel 16.º—Una cabra empinada; bordura denticulada.

Figura 6. Detalle del escudo acolado a la siniestra y numeración de sus cuarteles

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Cuartel 17.º—Cuartelado en sotuer, 1.º y 4.º Cuatro palos, 2.º y 3.º sembrado de lises cargado de un lambel con tres pendientes, en ombligo.

Cuartel 18.º—Cuartelado con entado en punta redonda y escu- són: 1.º y 4.º un león rampante, 2.º y 3.º una mano alada que empu- ña una espada alta, 5.º en el entado trae una cabeza de vaca y en sobre el todo un escusón con tres fajas jaqueladas cargadas cada una de un ceñidor.

Cuartel 19.º—Puesto sobre el todo, lleva un escusón de boca cir- cular con un león rampante.

Por ornamentos exteriores lleva:

Al timbre una corona ducal hueca que sobresale al frente del conjunto de armas y reposando sobre el ojo del arganeo de una ancla de Almirante, colocada en vertical, acolada al centro de los dos escudos, bajo de cuya punta asoma con parte de su cruz, sus brazos y sus mapas (la uña del izquierdo perdida). Sobre la cruz del ancla la medalla de la gran Cruz de la orden de San Jenaro de Nápoles13 viéndose parte del collar de la citada orden con flores de lis en sus eslabones. Y rodeando por la punta los dos escudos y al anterior collar, está otro collar, el del Toisón de oro con los eslabones de chispa y pedernal y colgando de él, como sobresa- liendo del conjunto de armas, el Vellocino de oro. Todo ello aca- mado en el manto ducal que parece esté atado al cepo del ancla por sus extremos, con nudo por encima del ojo del Arganeo, y dentro del hueco de la corona.

Trae también un bastón en el eje del escudo diestro como indican- do ser el de D. Jacobo y una especie de espejo de tocador en el eje de la siniestra, indicando el de D.ª M.ª Teresa, ambos, bastón y espejo, acolados en aspa, sus extremos saliendo por el jefe y detrás del man-

13 La Orden de San Jenaro (Insigne e reale ordine di San Gennaro en italiano) Fundada por Carlos III, (Carlos VII cuando era rey de Napoles y Sicilia) el 3/

VI/1735 con ocasión de su boda con la princesa M.ª Amalia de Sajonia. La cruz de la condecoración es una cruz de oro de ocho brazos, engastada de esmalte blanco, con llamas de esmalte rojo y angulada con flores de lis de oro. Al centro lleva una imagen de San Jenaro con las Ampollas, de la sangre que en ocasiones se licua, y el Báculo de oro y de esmaltes blancos, rojos, azules y verdes.

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to que además lleva asomados en los flancos unos trofeos con bande- ras, cañones, trompetas, espadas, ruedas y haces de flechas.

LOSÁRBOLES GENEALÓGICOSDE LOS CONSTRUCTORESY LASPARTICIONES DEL ESCUDODE ARMAS

En las tablas que se incluyen y que a continuación se comentan, se muestra la relación de cada uno de las particiones del escudo con la genealogía de los linajes y títulos.

Una vez blasonados desde la piedra los cuarteles que confor- man los escudos y centrándonos en los antecesores de los en prin- cipio supuestos y luego confirmados titulares, D. Jacobo Fitz Ja- mes Stuart y Colón y su esposa D.ª M.ª Teresa de Silva y Alvarez de Toledo, bajo cuyos deseos y a cuyas expensas se construyó el pala- cio presidido por sus representativas armas heráldicas, encontra- mos e identificamos, uno a uno, el origen de cada cuartel, como vemos en las tablas de árboles genealógicos confluyentes en la Ta- bla Central de «M.ª Teresa de Silva y Alvarez de Toledo» y en sus asociadas de la A a la F. En la citada tabla se muestran los orígenes de las ramas que seguidamente se desarrollan, indicándose de la A a la E las que nos llevan, para el escudo de la siniestra, por los antecesores de D.ª M.ª Teresa, y para el escudo de la diestra, en la rama indicada con F, por los antecesores de su esposo el Duque D.

Jacobo Fizt James. En todas las ramas se va linaje a linaje subien- do por la rama genealógica hasta llegar al personaje o personajes con escudo más característico o que generó el de la partición que representa14. En la Tabla Central se muestra la confluencia de los linajes, así se ve por ejemplo, como entrando Silva en Alba, las abuelas paterna y materna de D.ª M.ª Teresa de Silva eran «de Ha- ro y Guzmán» y a la vez tía una de la otra.

14 Los cuadros indicativos A, B, C, D, E y F indican cambio de tabla, junto a cada uno de los que cuelgan de A, B, D y E se ha añadido otro cuadro con una lista de linajes o títulos, según el caso, precedidos cada uno de ellos por el número que corresponde al asignado al cuartel representado. Los nudos E3 y E4 rodeados por círculos indican que se encuentran también en la tabla E, donde actúan sólo como punto de entrada.

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Así, para el estudio detallado del escudo de la siniestra o «Escu- do de D.ª M.ª Teresa de Silva y Álvarez de Toledo«, se ha preparado las tablas A, B, C, D, E, E1 y E2; y para el escudo de la siniestra o

«Escudo de D. Jacobo Fitz James Stuart y Colón», las tablas F, F1 y F2.

ESCUDODE D.ª M.ª TERESA DE SILVA Y ALVAREZ DE TOLEDO

En la tabla A se muestran las líneas de los linajes Guzmán, Ace- vedo, Fonseca, Ulloa, Biedma y Zúñiga, antecesores de D.ª Francis- ca de Guzmán.

Esta tabla, es la que más linajes distintos recoge de los represen- tados en el escudo de la siniestra, así:

Para los GUZMÁN, se llega, a través del 1.er Conde de Olivares y de los Guzmán el Bueno, Duques de Medina Sidonia y Condes de Niebla, a D. Juan Alonso de Guzmán 1.er Cd de Niebla que había casado con Beatriz de Castilla, hija natural del primer rey de los Trastámara, Enrique II «el de las mercedes» y D.ª Beatriz Ponce de León y por esta unión D. Juan Alonso puso en sus armas (en campo azur dos calderas jaqueladas de oro y gules con posible bordura de armiños como señal de descendencia del duque de Bretaña) una orla de castillos y leones15, pero debió de cuartelar las calderas y armiños que llevaba , como se ve en algunas ilustraciones16, 17 y 18, y y en los dos escudos en mármol blanco a la altura del primer piso de la fachada de la iglesia de la Inmaculada Concepción de Loeches (Fig. 7) que si bien lo comenzó el Conde y Duque de Olivares D.

Gaspar de Guzmán, la terminó su hermana D.ª Francisca Guzmán, esposa del 5.º Marqués del Carpio, D. Diego Lope de Haro, cuarte-

15 ARGOTEDE MOLINA, Gonzalo: Nobleza de Andalucía que dedicó al Rey D. Feli- pe II Gonzalo Argpte de Molina. Jaén: Nueva Edición Ilustrada, 1866, p. 340.

16 MERINO GAYUBAS, Canuto: Genealogía del Solar de Guzmán. Excma. Diputa- ción provincial de Burgos, 2001, vol. 2, p. 609.

17 SENDIN CALABUIG, M.: El Colegio Mayor del Arzobispo Fonseca en Salamanca.

Editorial: Universidad de Salamanca (1977).

18 LOPEZDE HARO, Alonso: Nobiliario Genealógico de los Reyes y Títulos de Es- paña. Madrid MDCXII, lib. I, cap. X, p. 56.

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lando el campo en frange y pasando los armiños a los cuarteles 2.º y 3.º dejando una caldera en el 1.º y otra en el 4.º «Cuartelado en sotuer 1.º y 4.º De azur una caldera jaquelada de oro y gules con sier- pes en las asas, 2.º y 3.º en plata cinco armiños de sable en aspa; bor- dura componado de Castilla y de León»19.

Es muy probable que en Castilla el linaje de ACEBEDO descien- da de un caballero portugués coincidente con el que aparece en la crónica del rey Alfonso VI que ganó, en 1085, Toledo y trajo consigo a D. Fernán Pérez de Acebedo «el Portugués», al que le dio la aldea de la Pantoja en Toledo y otros heredamientos20. D. Fernán sólo tuvo hijas y estas casaron con los señores de Ayala. Por entonces la herál- dica estaba en sus comienzos y sus armas evolucionaron indepen- dientemente de las que fueron teniendo los Acebedo de Portugal (Azevedo21: «De ouro, com uma águila estendida de negro») y tal vez

19 Algunos ponen unas armas sin cuartelar dejando las calderas en palo y eli- minando los armiños, esto se ve en algunos escudos en piedra como en el sepulcro del propio 1.er Conde de Niebla y otros atribuidos a los Duques de Medina Sidonia, descendientes de los Condes de Niebla.

20 PEREZ DE VARGAS, Luis: Nobiliario original de Juan Pérez de Vargas. BNE Mss/3061, Sección de Manuscritos S. XVI, folios 203 f y v n.º corregido, 212 antes.

21 MARTINS ZUQUETE, Alfonso: Armorial Lusitano. Lisboa, 1961.

Figura 7. Fachada de la Iglesia de la Inmaculada Concepción de Loeches con dos escudos pareados de los Guzmán

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las primeras armas de los Acebedo en Castilla serían parlantes, es decir un acebo, para seguidamente cuartelarlas, por sus entronques familiares, con el lobo de Ayala y su bordura de gules cargada de ocho sotueres de oro como las armas que se encontraban22 en la Ca- pilla Mayor de la Iglesia del Convento23 de San Francisco el Real de Salamanca.

En nuestro árbol nos remontamos por la rama de Acebedo hasta D. Juan Gonzalez de Acevedo, que vivió en el s. XIV y cuyas armas es- taban en su sepulcro dentro de la citada iglesia de San Francisco24, pasando a través del 3.er Conde de Monterrey que levantó en Salamanca el palacio de su título y en cuyas paredes lucen muchos escudos de sus antecesores entre los que se cuenta el de los Acebedo que traen, como apunta Piferrer25: «Escudo cuartelado: 1.º y 4.º en oro un acebo, 2.º y 3.º en plata un lobo; bordura general de gules con ocho aspas de oro».

En cuanto al linaje FONSECA, subiendo hasta una generación co- mo la que se ha llegado en los anteriores linajes, encontramos a D.ª Beatriz Rodríguez de Fonseca26, hija de D. Pedro Rgez de Fonseca y D.ª Inés Diaz de Botella, que casó con D. Juan Alonso de Ulloa, conse- jero de Juan II, hijo de D. Juan Pérez de Ulloa y de D.ª M.ª de Andra- da. D. Pedro Rgez de Fonseca, que por su enlace con D.ª Inés Díaz, la que por ser dama de la reina D.ª Beatriz de Portugal recibió la dote de la fortaleza y torres de Olivenza, pasó a ser Señor de Olivenza y por su acrisolada lealtad, prudencia y tacto en la corte de Castilla llegó a guarda mayor, consejero y aposentador del rey Juan I27. Falleció D.

22 Nobiliario del licenciado Frías de Albornoz añadido por Don Fray Prudencio de Sandoval. BNE Mss/3061 Sección de Manuscritos S. XVII Mss/3154 f.º 82v y 83.

23 El Convento de S. Francisco el Real fue exclaustrado por el decreto de des- amortización de Mendizábal de 1835 y hoy queda el convento de los Padres Capu- chinos con sólo una capilla cuya construcción data de mediados del siglo XVIII.

24 ALVAREZ VILLAR, Julián. De Heráldica Salmantina. Historia de la Ciudad en el arte de sus blasones. 2.ª Edic Salamanca, 1997, pp. 167-174. Nota: el blasonado de la pp. 173 olvida la bordura con sotueres que se ve en los escudos 134 y 135.

25 PIFERRER, Francisco. Nobiliario de los reinos y señoríos de España. Tomo III, 2.ª Edición, Madrid, 1859, p. 100.

26 ALCOCER MARTINEZ, Mariano: Juan Rgez de Fonseca Estudio Critico y Biográ- fica. Valladolid, 1926.

27 PIFERRER, Fco.: Nobiliario de los reinos y señorios de España. Tomo IV, Ma- drid, 1858, pp. 209-212, n.º 1893.

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Pedro por el año 1419, puede considerársele como tronco progenitor del linaje en Castilla, era descendiente de un caballero de la familia real de Hungría, llamado Pierres28 que vino a España en tiempo de Alfonso VI y ganó en Galicia el coto de Fuenteseca. Tras unas genera- ciones, los señores de Fuenteseca adoptaron el apellido Fonseca e in- cluso pasaron a Portugal donde fueron apreciados por los reyes, sien- do Ruy Vázquez de Fonseca, bisabuelo de Pedro Rodríguez de Fonse- ca, embajador del rey de Portugal quien se instaló en la corte de Castilla. Es de notar que de este linaje de Fonseca fueron varios y muy importantes los obispos, arzobispos e incluso algún cardenal. Eran los tiempos de los Borja en la curia papal. Fonseca era también el 3.er Conde de Monterrey. Todos los heraldistas convienen en atribuir a los Fonseca, tanto en España como en Portugal el escudo de las cinco estrellas, quedando en nuestro caso: «De oro cinco estrellas de gules puestas en sotuer».

Para los ULLOA ascendemos, a través de la línea de los Condes de Monterrey y de los Señores de Ulloa, hasta D. Gonzalo Ozores de Ulloa, hijo de D. Vasco Gómez de Ulloa, Señor de Ulloa, y de D.ª Isabel Gónzalez Mexia29, Señor de Monterroso y Ulloa, que edificó el Castillo de Pambre30 en cuyo arco de entrada la dovela de la clave tiene el escudo de los Ulloa31. El escudo es jaquelado alternando escaques plenos con escaques con fajas. Este tipo de escudo se for- maría32 en las regiones de Galicia-PortuLeón-Castilla por combina- ción de armerías de un escudo con tres fajas como33 los de Barreida,

28 ALBA, Duque de: Árboles genealógicos de las Casa de Berwick Alba y Agrega- das. 2.ª Edición, Madrid, 1948.

29 SALAZARY CASTRO: D-21, f.º 52 v Costados de Sancho Sánchez de Ulloa y de Castro, I Cd de Monterrey, Señor de la casa de Ulloa.

30 Uno de los pocos que no fue derruido por la «Santa Irmandade» durante la llamada «Revuelta Irmandiña» de los años 1467-69 en la que se destruyeron más de 100 castillos como nos cuenta DEVIA, Cecilia. «La violencia en la Edad Media: la rebelión irmandiña». 2009, Vigo: Academia del Hispanismo.

31 COOPER, Edward: Castillos señoriales de castilla s. XVy XVI. Vol 1, Madrid:

Fundacion Universitaria Española, 1980, p. 639.

32 MENENDEZ PIDAL, Faustino: Los emblemas heráldicos, novecientos años de historia. Sevilla MMXIV, p. 316.

33 Los ejemplos que se exponen son de linajes Gallegos con escudo con tres fajas de gules en campo de oro.

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algunos Fernández, Infantas, Lenzol o Mexía, con otra armería cuyo escudo llevase jaqueles o escaques, como Bermúdez, Cisneros, Go- dínez, Montaos, Sampayo o Valladares. Sin embargo de los Ulloa anteriores al siglo XIX, no se conoce que usasen otro escudo distinto del que se blasona como: «Escudo con quince escaques o jaqueles de oro, siete de ellos cargados con tres fajas de gules cada uno».

Para los BIEDMA34, nos remontamos hasta D.ª Elvira Biedma, hija única de D. Juan Rodríguez de Biedma, Señor de Monterrey, y D.ª Teresa de Orozco, heredera de la Casa de Biedma, una de las mayores que había a la sazón en España35. Ostentaba pues el blasón de los Biedma que sus sucesores usarían en cuanto al linaje se refiriese. Es el escudo que se exhibe en dos esquinas del palacio de Monterrey36 en Salamanca, palacio que bajo los planos proyectados por Rodrigo Gil de Hontañon y fray Martín de Santiago a instancias del tataranieto de D.ª Elvira, D. Alonso de Zúñiga Acevedo Fonseca Ulloa y Biedma, III Conde de Monterrey, construyó en Salamanca el arquitecto cacereño Pedro de Ibarra, junto a maese Pedro y el vasco Miguel de Aguirre37, a expensas del Conde. El origen de la casa de Biedma se formaría en el reino de Toledo por algún infante de Navarra que tenía posesiones en la zona denominada de Biedma38 (hoy en Villarrubia del Tajo), de cu- yo lugar llegó a ser señor y le quedó el apodo o apellido, el cual se afianzó al pasar a ser Merino Mayor en Galicia donde formó solar y tuvo las tierras de Limia y la de Sotobermu que luego pasaron a Mon- terrey39.

Las antiguas armas eran ocho calderas a las que se añadió un

34 Otras veces llamado Biezma o Viezma o incluso Viedma.

35 ZÚÑIGA, Baltasar de: De la descendencia de los Condes de Monte Rey Señores de la Casa de Viedma y Ulloa. Referencias: Índice de la Colección Salazar y Castro, 19229. RAH. Signatura antigua: B-77.

36 ALVAREZ VILLAR, Julian: De heráldica salmantina. Salamanca, 1977. Donde pueden verse las fotos 144 y 145, p. 177: En una esquina el escudo de los Biedma está soportado por dos leones y el que está en otra lleva dos niños por tenantes.

37 CASTRO SANTAMARÍA, Ana: Canteros vascos en el Primer Renacimiento salman- tino. P. 234, Ondare, 17, 1998, pp. 231-247.

38 PIFERRER, F.: Nobiliario de lós reinos y señorias de España. Tomo I, pp. 92.

39 ARGOTEDE MOLINA: Nobleza Andaluza.

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bastón rojo40, pasando posteriormente las calderas a una bordura de plata41. Las armas con sus esmaltes pueden verse en el escudo que hay bajo el púlpito de la Iglesia de las Agustinas en Salamanca, y son amarillo para el campo, rojo para el palo o bastón, blanco para la bordura y negro para las calderas, quedando el blasonado siguiente: «En campo de oro un palo de gules; bordura de plata con ocho calderas de sable, tres en cada flanco, una en jefe y una en punta».

En los ZÚÑIGA, nos es suficiente con llegar a D. Diego Lope de Zúñiga, hijo de D. Diego Lope de Zúñiga «el viejo» y de D.ª Juana Garcia de Leyva, pues las armas de los Zúñigas son las mismas sin establecer diferencias desde que un Diego López de Stúñiga (des- cendiente directo por varón de la casa real de Navarra) que traía un escudo con una banda de sable, añadiese una orla de cadenas en recuerdo de las tomadas en la célebre batalla de las Navas de Tolo- sa42. Quedando por blasonado de sus armas: «En campo de plata una banda de sable resaltada en orla por una cadena de oro de ocho eslabones».

Los Zúñiga emparentaron con los Biezma. Concretamente fue el mencionado D. Diego Lope de Zúñiga quien por la posi- ción social de la casa de Zúñiga, que en aquellos momentos go- zaba de gran esplendor teniendo entre otros cargos el de Justi- cia Mayor, y con el apoyo del rey Juan II junto con las relacio-

40 Cuenta la leyenda que un Biedma casó con una dama al servicio de la reina de Aragón, él quedó a su servicio, habiendo cautivado los moros a la reina, el caba- llero Biedma salió contra ellos, los desbarató y venció. El rey de Aragón, en premio, le dio un bastón a semejanza de los que llevaba en su escudo.

41 En cuanto a la colocación de las calderas en una bordura podemos suponer que sólo es un efecto de estética que aplicarían antes de los entronques familiares de los que salieron los Benavides, ya que estos añadieron el León barrado a las armas de los Biedma.

42 PIFERRER, Fco.: Nobiliario de lós reinos y señorias de España. Tomo III, pp.

52 y 53. Escribe que las primeras armas de los Stúñiga (que pasaron con el tiempo a llamarse Zúñiga) eran «un campo de oro y en él una banda de gules». Se cuenta que los cambios de esmaltes se produjeron por el dolor que sentía D. Diego Lopez de Stuñiga por la muerte en Africa, tanto de San Luis de Francia como la de su señor, el conde Teobaldo II de Navarra con quien había ido en la cruzada acompa- ñando al rey de Francia. Cambió el campo de amarillo a blanco y la banda de rojo a negro.

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nes de deudos con los Orozco, pudo obtener casamiento con la rica heredera de los Bied- ma, la también mencionada D.ª Elvira de Biedma. Ascen- dientes ambos (D.ª Elvira y D Diego), a través de los Condes de Monterrey, de D.ª Francisca de Guzmán, esposa de D Diego Lope de Haro.

Los linajes ACEVEDO, FON- SECA, ULLOA, BIEDMA Y ZÚÑI- GA tienen sus armas representa- das en piedra en las paredes y to- rres del palacio de Monterrey que fue construido por el 3.er Conde de Monterrey que pertenecía a di- chos linajes y cuyas armas están policromadas en el friso de la bi- blioteca del palacio de Liria (Fig.

8). Posteriormente, el 6.º Conde, D. Manuel de Acevedo y Zúñiga que casó con D.ª Leonor de Guzmán, fundó en 1635 el Convento de las Agustinas43 y al año siguiente en terre- nos frente al palacio de Monterrey empezó a construirse una iglesia44 y en 1641 el convento. El Conde casó con su prima-hermana D.ª Leonor M.ª de Guzmán, hija de su tía D.ª M.ª Pimentel Fonseca y su marido el 2.º Conde de Olivares, D. Enrique de Guzmán, con lo que entroncó con los Guzmanes y de ahí que en la Iglesia de las Agustinas los escudos incluyan ahora el cuartel de GUZMÁN. Al fallecer el Conde D. Manuel, le sucedió su sobrina D.ª Inés Francisca de Zuñiga, 7.ª Condesa de Mon- terrey, casada con otro Guzmán, D. Juan Domingo de Haro y Guzmán, y que siguiendo los deseos póstumos de su tío continuó la construcción

43 PARES, Institución - Convento de la Purísima Concepción de Salamanca (OSA, España).

44 El Conde de Monterrey concibió el conjunto para su sepultura y la de su esposa, confirmado por las estatuas orantes en mármol y esculpidas en Italia, colo- cadas en los nichos sepulcrales a los lados del Altar Mayor.

Figura 8. Escudo del 3.er Conde de Monterrey en el friso de la biblioteca del Palacio de Liria

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hasta la terminación en 1687 dis- tribuyendo escudos45 de sus lina- jes por todas partes de la edifica- ción. El escudo bajo el púlpito (Fig. 9) está realizado con incrus- taciones de mármoles de colores lo que permite admitir que los es- maltes prácticamente no han cambiado con el tiempo y que sean los que originalmente admi- tieron sus titulares. En ellos, junto con los del mencionado friso, es- tán basados los esmaltes que se han incluido en la descripción de cada uno de los seis cuarteles arri- ba blasonados por lo que coinci- den con los que pueden observar- se en el mencionado escudo de Monterrey (para los cinco prime- ros linajes aquí tratados) y en el de Olivares (para el de Guzmán)

que está también incluido en el citado escudo situado bajo el púlpito de la Iglesia de las Agustinas.

En la tabla B se encuentran las líneas de los linajes Sotomayor, Haro, y Manuel de Villena Cabeza de Vaca, antecesores de D Diego López de Haro, 5.º Marqués de Carpio.

Para los SOTOMAYOR, linaje que según los genealogistas ascien- de a tiempos muy remotos siendo una rama del linaje Saavedra de cuyas armas derivan las de Sotomayor y cuyo nombre está relaciona- do con un soto46, nos remontamos hasta D.ª Juana Rodriguez de Xo-

45 Están en la puerta de entrada exterior al convento, en la fachada de la Igle- sia, en los frontones de los nichos, debajo del púlpito, por encima del retablo ma- yor, en los accesos al convento desde la iglesia.

46 PELLICERDE TOVAR, Joseph: Memorial de la Casa y servicios de D Joseph de Saa- vedra. Madrid, 1647, pp. 27-33. Pellicer nos da dos versiones para el origen del nom- bre y de las armas de los Sotomayor. Las dos están basadas en leyendas, una, la me- nos creíble incluye a Hércules de paso por Galicia haciendo la casa de los Sotomayor,

Figura 9. Escudo bajo el púlpito de la Iglesia del Convento de Agustinas,

Salamanca

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dar, hija heredera de Sancho Martinez que ganó el castillo de Xódar47 a los moros y por ello tomó ese apodo. Todos los que han tratado este tema coinciden en que las armas de D. Garci Méndez de Sotomayor, 1.er Señor de Carpio, el esposo de D.ª Juana Rdgez de Xódar, ya eran como las que han usado los Señores y Condes del linaje de Sotomayor

dejándoles señores de las tierras. Y añade «Las armas fon eftas, tres Barras Negras, i de la parte de abaxo de las Barras i de arriba Efcaques amarillos i colorados,i el Efcudo Blanco» dando la causa de las «tres Barras Negras» y al cambio de nombre de Saave- dra al siguiente hecho: «El Señor de la casa SAAVEDRA, Ayo del primogénito del rey de Galicia, estando este y su Ayo en un hermoso Soto tirando la lanza sucedió que al tirar- la el Ayo le dio al Infante atravesándole y causándole la muerte. El ayo fue a entregarle una espada al rey para que haciendo justicia le matase mas el rey le perdonó y fue tal el dolor que tuvo el ayo que cambió a negras en señal de luto las «Barras» que antes eran rojas y puso su nombre a SOTOMAYOR, o porque el soto de los hechos o porque quisie- ra decir Soto de mayor dolor» La otra versión es similar a la que cuenta Piferrer:

PIFERRER, Fco. Nobiliario de los reinos y Señoríos de España. Tomo II Madrid 2.ª Edición pp. 190-192 nos cuenta otra leyenda similar tratando de hacerla más veraz al acercarse a los reyes godos: «Estando los hermanos Arias Ferrandez y Sorred Fe- rrandez. Deste dice que mató desgraciadamente al infante Légica, hijo del duque Don Favila que, menos en los nombres y en los tiempos, es suceso en que convienen todos, y que le perdonó Witiza (que no le sería difícil por el odio que tenia a Don Favila y á los de su sangre), y le casó con Doña Teresa, hermana del muerto, y según esta relación lo era tambien del señor rey Don Pelayo. Mudó los colores de sus armas en negras:

pobló el soto de Aldea de Trodia, y dél tuvo principio la casa de Sorred, que despues fué Sotomayor, de quien descienden los marqueses del Carpio, grandes de Castilla, y los duques de Olivares, por hembra que llevó á la varonia de Haro el estado del Carpio».

ARGOTE DE MOLINA, Gonzalo: Nobleza Andaluza que dedicó al rey Felipe II (1.ª Edic, 1588). Edición 1866, Jaén, pp. 272-279 y 508-513. Nos dice «De las armas del linaje de Sotomayor, que son en campo de plata tres fajas jaqueladas de oro y negro, y por medio de cada faja otra faja negra, hace memoria el autor de la descripción del reino de Galicia. Dice que su principio fue de los de Saavedra, cuyas armas son las mismas tres fajas jaqueladas de oro y rojo en campo de plata, y en medio de cada una de las tres fajas, una faja de oro: y que por la muerte de un infante, á quien servía; que mató des- graciadamente, mudó las fajas de oro en color negro, como consta por una copla», que acompaña en su descripción. Por otra parte da una serie genealógica tratando de apoyar la tesis de que se llamaba Sorred de Sotomayor hasta llegar a Garci Méndez de Sotomayor Señor de Xódar por su enlace con D.ª Juana Rodriguez de Xódar.

LOPEZDE HARO, Alonso: Nobiliario Genealógico de los Reyes y Titulos de España.

Madrid, 1622, pp. 43-49 (MANUEL), pp. 43-49, cap. IX.

FELIX DE RIVAROLA, J. Monarquia Española Blason de su Nobleza, Madrid, 1736, pp. 130-137, cap. LII.

47 Enclave estratégico para el control del paso del Jandulilla, importantísimo para la comunicación con el alto Guadalquivir en tiempos de Fernando III.

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sucesores48 en el estado de Carpio. La formación de las armas segura- mente fue de manera similar a la indicada más arriba para los Ulloa.

Y con los esmaltes que también están en el friso de la biblioteca del palacio (aunque aquí el ceñidor casi no existe), tenemos:

En campo de plata tres fajas jaqueladas de oro y gules, cargadas cada una de un ceñidor de sable.

Para el linaje de los HARO, llegamos en los antecesores de D.

Diego López de Haro 5.º Marqués del Carpio, hasta a la vez sus 4.º y 5.ª abuelos, D.ª Beatriz Méndez de Sotomayor, 7.ª Señora del Car- pio, que casó con D. Diego López de Haro, descendiente de los Se- ñores de Vizcaya. Estos, cuya denominación de Haro la tomaron por la villa de Haro que Alfonso VIII dió a D. Diego Lope, inicial- mente traían dos lobos en sus armas de plata, en alusión a su nom- bre de Lope, en latín Lupus (lobo). Un lobo figuraba en el reverso de la moneda Lobis que emitió el «Comes Lupus», padre de Diego Lopez de Haro «el Bueno», y dos lobos figuraban en el sello del 3.er Señor de Vizcaya49 (1254-1288), D. Diego Lopez de Haro. Dos he- chos históricos han sido relacionados con el acrecentamiento de las armas de los Haro, uno la batalla de las Navas de Tolosa en 1212, en la que D. Diego Lopez de Haro «el Bueno» era Capitán General y Alférez del rey de Castilla, por la que las armas fueron acrecentadas en dos corderos sangrientos puestos en la boca de los lobos, en se- ñal de la sangre que derramó de los moros y en bordura de plata, aludiendo a la rotura del palenque con cadenas del rey Miramamo- lín, se puso, en algunos casos50, cuatro trozos de cadenas cada uno con un eslabón y dos mitades a cada lado51. El otro hecho fue la

48 RAH. «Apuntamientos genealógicos de varias familias, tomo VII». Manus- crito autógrafo y original de Luis de Salazar y Castro. Signatura antigua: D-31,

«Casa de Sotomayor. Noticias de esta familia» del f.º 148 al f.º 169.

49 BERRAONDO, Ramón: Iconografía de los Señores de Vizcaya en el siglo XIII.

www.euskomedia.org/PDFAnlt/riev/22/22542554.pdf

50 En el friso de la biblioteca del palacio s de Liria pueden verse con dos bor- duras y con la leyenda «MONTORO». El 1.er Duque de Montoro fue Luis Méndez de Haro y Guzmán, posiblemente llevaría esas armas.

51 Historia genealógica de la casa Haro, señores de Vizcaya. Por Luis de Salazar y Castro. Borrador autógrafo de su autor. Índice de la Colección Salazar y Castro, 23147, RAH, F.º 234 (aunque en la BNE signatura D-23 los f.º 231 a 254 todos tra- tan de los Haro Sres de Vizcaya y de los Condes de Carpio).

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toma de Baeza donde Diego Lopez de Haro entró, con quinientas lanzas, en el día de San Andrés del año 1227, por el que unos Haro pusieron la bordura roja con ocho aspas amarillas de San Andres52. De hecho, las armas de los Haro que aquí corresponden se blasonan así: «En campo de plata, dos lobos en su color, cebados de sendos corderos; bordura de gules con ocho aspas de oro».

Para el linaje MANUEL DE VILLENA CABEZA DE VACA hace- mos un seguimiento que se remonta al rey Fernando III y su esposa D.ª Beatriz de Suabia, cuartos abuelos por partida doble de Juana Manuel de Villena esposa del rey Enrique II de Trastámara, y padres de D. Juan Manuel, esposo de D.ª Beatriz de Saboya, en cuyas ar- mas, escogidas por Msñr. Losana arzobispo de Sevilla53 quedaron cuarteladas, en el 1.º y 4.º, en rojo, sustituyendo el castillo real por las «quasi» parlantes de una mano alada llevando una espada, posi- blemente proviniendo de Manuel (mano ala), con en el 2.º y 3.º las reales de León como subordinación. Estas armas fueron adoptadas por su hijo D. Juan Manuel, Señor de Villena. Menéndez Pidal54 nos enseña sellos de D. Manuel y de D. Juan Manuel que unos llevan el León en el 1.º y 4.º cuarteles y otros lo traen, el León, en los cuarte- les 2.º y 3.º como lo más lógico. Y de ellos, en los restantes cuarteles, llevan la mano armada y alada. No sabemos pues las razones de los cambios pero sí el que las usaron. En el Armorial Lusitano consta55 que las armas de los Manuel de Villena traen en España y en Portu- gal «un cuartelado con el León en el 1.º y 4.º, y en el 2.º y 3.º de rojo con una ala abierta de oro terminada en una mano de carnación empuñando una espada de plata guarnecida de oro».

52 ARGOTE: Op. cit., pp. 90-92.

53 MENÉNDEZ PIDAL, Faustino: Heráldica de la casa Real de León y de Castilla (siglos XII-XVI). Hidalguía, 2011, p. 142.

54 Id pp. 143 y 144.

55 MARTINS ZUQUETE, Afonso y MACHADO DE FARIA, A.: Armorial Lusitano. Ge- nealogía e Heráldica. Lisboa, 1961, pp. 338-340, donde pone «Esquartelado: o pri- meiro e o quarto de prata, com um leão de púrpura, armado e lampasado de azul, e coroado de ouro; o segundo e o terceiro de vermelho com uma asa aberta de ouro, terminada per uma mäo de carnação, empunhando uma espada de prata, guarnecida de ouro». Cabe notar que a Portugal llegaron las armas de los Manuel a través de D.ª Constanza, hija de D. Juan Manuel y de la infanta D.ª Constanza de Aragón, que casó com D. Pedro I de Portugal.

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Para justificar la presencia, en el cuartel n.º 18 del escudo en piedra de nuestro estudio, tanto del entado en punta con una cabeza de vaca, como del escusón con esmaltes y piezas iguales a la del escudo de ar- mas del linaje de los Sotomayor, nos centraremos en los familiares de D.ª Catalina Sanchez Manuel de Villena y Villodre56. Sus padres57 los

56 Las referencias empleadas aquí son:

1.ª) RAH, SALAZARY CASTRO, Luis de: Signatura antigua D-31 f.º 156 Tabla ge- nealógica A de la familia de Sotomayor.

2.ª) RAH, SALAZARY CASTRO, Luis de: Sig Ant D-31 f.º 157v Tabla genealógica L de la familia de Sotomayor.

3.ª) RAH, SALAZARY CASTRO, Luis de: Sig. Ant. D-26 f.º 118v Tabla genealógica de la Familia Manuel.

4.ª) RAH, SALAZARY CASTRO, Luis de: Sig. Ant. D-31 f.º 168v Noticias de algunos señores de la familia de Villodre.

5.ª) RAH, SALAZARY CASTRO, Luis de: Sig. Ant. D-47 f.º 73 Tabla genealógica de la casa de Mendoza, condes de Priego.

6.ª) LOPEZDE HARO, Alonso: Nobiliario Genealógico de los Reyes y Títulos de Es- paña, pp. 43-49, cap. IX, lib. I, Madrid, 1622.

7.ª) LOPEZDE HARO, Alonso: Nobiliario Genealógico de los Reyes y Títulos de Es- paña, pp. 51-53, cap. IX, lib. I, Madrid, 1622.

8.ª) LOPEZDE HARO, Alonso: Nobiliario Genealógico de los Reyes y Títulos de Es- paña, pp. 94-99, cap. V, lib. II, Madrid, 1622.

9.ª) FELIXDE RIVAROLA, J.: Monarquía Española Blasón de su Nobleza, pp. 56-58, cap. IV, lib. II, Madrid, 1736.

10.ª) SALAZARY CASTRO, Luis de: Advertencias históricas sobre las obras de algu- nos doctos escritores modernos. Madrid, 1688, pp. 45-58 y 77-99.

11.ª) ROSELL, Cayetano: Crónicas de los reyes de Castilla, desde Don Alfonso el Sabio hasta los católicos Don Fernando y Doña Isabel, T. II, p. 1, Madrid, 1877.

57 La filiación de D.ª Catalina es algo controvertida tanto por los hijos extra- matrimoniales que tuvieron los Manueles como por la coexistencia en el tiempo de varias mujeres homónimas, llamadas Inés Manuel, de igual forma que la madre de D.ª Catalina, lo que ha inducido a que varios autores confundan entre sí a las Inés, atribuyendo distintos padres y abuelos a D.ª Catalina. La filiación más fiable es la que mostramos en la tabla «B D.Diego Lopez de Haro», está obtenida de las refe- rencias anteriores 3.ª) y 4.ª), correspondientes respectivamente a la «Tabla genealó- gica de la Familia Manuel» y a «Noticias de algunos señores de la familia de Villo- dre», y reafirmadas por el propio Salazar y Castro en sus «Advertencias….» ver re- ferencia 10.ª).

En la ref 4.ª) anterior encontramos a una Elvira Sanchez, esposa de Fernán San- chez, hijo de Sancho Manuel, que siendo viuda y sin hijos, compró Pinilla con dine- ro de D. Gacia Fdez de Villodre, el esposo de su sobrina D.ª Inés Manuel de Villena.

Estos dos heredarían el señorío de la referida Elvira Sánchez, su medio tía. Además, según ref 11.ª) anterior, D.ª Catalina Sánchez Manuel tuvo una hermana mayor lla-

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