TEMA II. EL COMENTARIO DE TEXTO EN EDUCACIÓN SECUNDARIA Y BACHILLERATO. FUNDAMENTOS
I. OBJETIVOS
1. Conocer los principales procedimientos para la realización del comentario de textos literarios en ESO y Bachillerato.
2. Conocer los principales géneros y subgéneros literarios.
3. Conocer los criterios relativos al análisis métrico de un texto poético (medida, rima, estrofas, etc.).
4. Conocer los criterios relativos al análisis de un texto narrativo.
5. Conocer los criterios relativos al análisis de un texto dramático.
6. Reconocer las principales figuras retóricas.
II. METODOLOGÍA
Nuestra propuesta consiste en presentar el comentario de textos literarios como una de las mejores tareas para la puesta en práctica de la labor de crítica literaria dentro del ámbito escolar. A los estudiantes de ESO y Bachillerato se les debe plantear la realización de comentarios de textos como medio ideal para fomentar en ellos el espíritu crítico, no solo en lo referente a su capacidad como lectores, sino también de cara a la ulterior realización de la Prueba de Acceso a la Universidad que, como es sabido, requiere el análisis crítico de un texto de opinión. En ese sentido, el comentario de textos literarios se convierte en un primer paso, idóneo para alcanzar la madurez necesaria de cara a la realización de la preceptiva valoración crítica y la opinión personal.
III. CONTENIDOS
3.1. LA IMPORTANCIA DEL COMENTARIO DE TEXTOS
LITERARIOS EN ESO Y BACHILLERATO
A nuestro juicio, uno de los errores más habituales de muchos docentes es plantear la enseñanza de la Lengua y de la Literatura como dos materias distintas e independientes, cuando, en realidad, ambas disciplinas son como las dos caras de una misma moneda.
Si tenemos en cuenta que todo texto literario es susceptible de ser analizado en los diversos niveles de uso de la Lengua, comprenderemos la conveniencia de llevar a cabo el estudio de aspectos tales como la morfología, la sintaxis, la semántica o la pragmática a partir de textos de creación literaria y no mediante oraciones aisladas o inventadas ex profeso.
Por consiguiente, pensamos que un texto literario se puede convertir en nuestro mejor aliado a la hora de realizar el estudio integral de las materias de Lengua y Literatura, tal y como tendremos ocasión de comprobar y ejemplificar en el siguiente tema.
Ahora bien, antes de poner en práctica nuestra propuesta de comentario, pasamos a ofrecer una serie de contenidos teóricos que consideramos esenciales para poder materializar un buen comentario literario o, si se prefiere así, lingüístico-literario.
3.2. LOS GÉNEROS LITERARIOS
Los géneros literarios son los modelos de escritos utilizados por los autores para presentar sus creaciones literarias, atendiendo a criterios de contenido y de forma.
Desde la antigüedad clásica se han venido realizando diversas clasificaciones de dichos géneros, y en la mayor parte de los casos se han establecido tres grandes grupos:
Lírica, Épico-narrativa y Dramática.
3.2.1. Los géneros líricos
El género lírico es la forma de creación artística por excelencia. En ella el escritor pone de manifiesto sus propios sentimientos y pensamientos, dando cauce de expresión a su yo íntimo y personal, a su subjetividad. Es, por tanto, una manifestación de su experiencia interior y de la visión subjetiva de la realidad vivida o conocida.
Su medio fundamental de expresión es el verso, aunque también existe la llamada prosa lírica.
Entre los géneros líricos, destacan los siguientes:
* Égloga: composición poética en la que se expresan sentimientos amorosos protagonizados por pastores, los cuales se sitúan en medio de un lugar idílico, que responde al conocido tópico del Locus amoenus.
* Elegía: composición en la que se expresa el dolor, la tristeza o la melancolía, en especial por la muerte de una persona, a la que se elogia de forma exaltada. Existe una variante muy utilizada en la Edad Media a la que se conoce con el nombre de Planto.
* Oda: composición de cierta extensión y de tono elevado en la que se expresan temas variados, aunque lo más habitual es que se trate de asuntos amorosos, históricos o patrióticos.
* Canción: composición de origen italiano que sirve para expresar temas amorosos con un cierto tono melancólico.
* Himno: composición poética o musical de tono solemne realizada para ensalzar hechos o hazañas de gran importancia.
* Sátira: composición escrita en verso o en prosa en la que se censura o ridiculiza a alguien o a algo.
* Epigrama: composición breve en la que se muestra un pensamiento ingenioso o satírico.
* Madrigal: composición breve, de carácter amoroso, escrita en versos endecasílabos y heptasílabos dispuestos y rimados libremente por el poeta.
* Epístola: poema en forma de carta, con una finalidad moralizadora, didáctica o satírica.
* Villancico: poema de arte menor, muy cultivado en la Edad Media, y de temática variada, que se caracterizaba por tener un estribillo.
* Serranilla: composición poética, generalmente de arte menor, en la que se relata el encuentro entre un caballero y una mujer de la sierra, generalmente ruda y tosca.
* Cantiga: composición medieval destinada al canto. Algunos de los ejemplos más conocidos los encontramos en las cantigas de amor, de amigo y de escarnio, de la lírica gallego-portuguesa, así como en las cantigas a Santa María de Alfonso X el Sabio.
3.2.2. Los géneros épico-narrativos
En los géneros épicos o narrativos los autores se presentan como testigos de la realidad para hablar de la sociedad, de la historia y de su dimensión trascendente. En ellos se puede presentar cualquier tema relacionado con la existencia del ser humano.
Aunque en la antigüedad clásica y en la Edad Media el género épico se escribió en versos largos, con el paso del tiempo se ha ido empleando cada vez más la prosa.
3.2.2.1. Géneros épicos en verso:
* Epopeya: narra acciones memorables de la historia de la humanidad o de un pueblo. Son poemarios extensos y de ritmo fijo en los que se relatan las hazañas de grandes héroes.
* Cantar de gesta: está destinado a relatar las hazañas de héroes de la Edad Media. Suele estar escrito en versos de medida irregular divididos en dos hemistiquios por medio de una pausa interna o cesura.
* Poema épico: narra hazañas heroicas con la intención de glorificar a un pueblo o una nación.
* Romance: escrito en versos octosílabos con rima asonante en los pares, mientras que los impares quedan sueltos. Proceden de los cantares de gesta y, por tanto, su temática describe acciones guerreras y caballerescas. No obstante, a partir del siglo XVI se fueron generalizando los romances líricos.
3.2.2.2. Géneros narrativos en prosa:
* Cuento: narración breve, normalmente de hechos ficticios, sucedidos a uno o varios personajes, con un argumento sencillo. Tiene un origen oriental y también popular. En ellos puede haber narración, descripción y diálogo. Cuando tiene finalidad didáctica o moralizante recibe el nombre de apólogo.
* Novela: relato extenso y complejo, con un argumento más desarrollado que el del cuento. Toda novela contiene una historia, rodeada de acontecimientos y de acciones, sobre lo que le ocurre a los personajes, lo que piensan, lo que sienten, su evolución psicológica, etc.
Los principales subgéneros novelescos son:
-Novela morisca: trata sobre los musulmanes bautizados que quedaron en España después de concluida la reconquista.
-Novela pastoril: narra los amores entre pastores.
-Novela bizantina: narra las vicisitudes de unos personajes que se ven obligados a moverse por lugares lejanos y exóticos hasta conseguir materializar su amor.
-Novela de caballerías: relata las aventuras fantásticas, ocurridas en lugares exóticos y tiempos remotos por un caballero cristiano.
-Novela de aventuras: narra las emocionantes peripecias sufridas por el protagonista de la misma.
-Novela picaresca: relata, en forma autobiográfica, las experiencias vividas por un antihéroe que procede de los bajos fondos y que trata de sobrevivir utilizando todo tipo de argucias y tretas.
-Novela histórica: aquella que, con un trasfondo histórico, relata las aventuras noveladas de unos personajes reales o de ficción.
-Novela policíaca: relata la intriga por el descubrimiento y captura de los autores de un delito.
-Novela lírica: aquella que incorpora al relato novelesco elementos propios de la poesía lírica, como puede ser la utilización del monólogo interior, la ruptura de la linealidad temporal, así como el cuidado del lenguaje y el estilo, y el gusto por la adjetivación, el simbolismo y la metáfora.
-Novela rosa: cuenta las relaciones amorosas entre dos personajes que, habitualmente, tienen un final feliz.
* Novela corta: novela en la que el relato tiene una extensión a mitad de camino entre la novela y el cuento.
* Biografía y memorias: relatos en los que se cuenta la vida de una persona. Si se trata de la propia vida del autor, contada en primera persona, se denomina autobiografía. Cuando el protagonista narrador cuenta su propia vida se dice que es un relato en forma autobiográfica o una pseudoautobiografía.
* Diario: relato personal escrito día a día.
* Ensayo: obra, generalmente breve y de carácter didáctico, en la que el autor expone su punto de vista acerca de un tema determinado, a la vez que aporta datos
objetivos sobre los que apoyar sus opiniones personales. Puede tratar temas científicos, filosóficos, artísticos, políticos, literarios, religiosos, etc.
* Crónica: relato en el que se suelen exponer, de forma cronológica, hechos relativos a sucesos o viajes que el autor ha vivido de primera mano o con la suficiente cercanía geográfica o histórica.
* Carta: escrito dirigido a un destinatario en el que el remitente expresa sus sentimientos personales. Al conjunto de las cartas de un escritor se le llama epistolario.
3.2.2.3. Géneros en prosa y en verso:
* Fábula: tipo de narración de carácter didáctico y moralizante, cuyos personajes suelen ser animales y de la que se extrae una moraleja.
* Leyenda: narración de hechos fabulosos, imaginarios o fantásticos, que suele presentarse a los lectores como resultado de una transmisión de generación en generación.
3.2.3 Los géneros dramáticos
Lo característico del género dramático es que se presentan acciones en las que los personajes suelen entrar en conflicto y que se escenifican por medio del diálogo. Puede estar escrito en prosa o en verso y está destinado a ser representado ante el público y, en algunos casos, a la lectura pública.
3.2.3.1.- Géneros mayores:
* Tragedia: desarrolla asuntos relacionados con grandes conflictos y pasiones entre personajes de alta condición social, que se expresan en un lenguaje culto. Suele acabar con un final trágico, normalmente la muerte del protagonista.
* Comedia: plantea conflictos graciosos, alegres y divertidos de la vida humana, protagonizados por personajes populares, que se expresan en un lenguaje coloquial y, a veces, vulgar. El final ha de ser feliz.
* Drama: presenta conflictos humanos relativos a problemas de cierta importancia o gravedad. A veces, aparecen elementos cómicos y, entonces, se habla de tragicomedia.
* Ópera: obra musical con acción dramática destinada a ser cantada en escena, con acompañamiento de una orquesta. Los personajes cantan íntegramente sus papeles
3.2.3.2.- Géneros menores:
* Auto sacramental: pieza escrita en un acto que, en un principio, estuvo destinada a ser representada con ocasión de la festividad del Corpus Christi y tenía como motivo la exaltación del sacramento de la Eucaristía. Posteriormente, pasó a representarse en cualquier momento y con una temática de contenido religioso, con un marcado componente alegórico y simbólico.
* Entremés: obra breve, de carácter humorístico, que solía representarse entre los actos de una obra más extensa.
* Paso: pieza corta, generalmente con episodios cómicos y de marcado carácter costumbrista. Este nombre le fue dado por el dramaturgo Lope de Rueda y algunos otros escritores. En realidad, se trata del mismo género que luego ha sido llamado sainete.
* Farsa: obra de marcado carácter cómico, burlesco, satírico y caricaturesco.
* Melodrama: obra que pretende conmover a los espectadores destacando la tensión y el sentimentalismo de las situaciones. En ocasiones, el texto se ve apoyado por un fondo musical.
* Zarzuela: obra en la que se mezcla el diálogo con el canto, la música y, a veces, el baile. Tiene un carácter popular y costumbrista. Recibe este nombre porque se representó, por primera vez, en el real sitio de La Zarzuela, de Madrid. También se conoce con el nombre de género chico, por oposición a la ópera, que se considera más culta.
3.3. CLASES DE VERSOS
3.3.1. El verso bisílabo
Éste es el verso con menor número de sílabas que existe en la métrica española, ya que las palabras monosílabas, al ser todas tónicas, se convierten en palabras de dos sílabas. El acento rítmico del verso bisílabo cae siempre en la primera sílaba:
Noche triste viste ya aire, cielo, suelo, mar.
(Gertrudis Gómez de Avellaneda)
3.3.2. El verso trisílabo
Es el verso de tres sílabas, y lleva su acento rítmico en la segunda sílaba:
Que corren, que saltan, que ríen, que parlan, que tocan, que bailan, que enredan, que cantan.
(Tomás de Iriarte)
3.3.3. El verso tetrasílabo
El verso de cuatro sílabas lleva sus acentos rítmicos en la primera y en la tercera sílabas:
A una Mona muy taimada dijo un día
cierta urraca […]
(Tomás de Iriarte) 3.3.4. El verso pentasílabo
Los versos de cinco sílabas llevan siempre un acento fijo en la cuarta sílaba, y el otro acento puede recaer sobre la primera o sobre la segunda:
Nada te turbe, Alguna vez,
nada te espante, otro pensamiento, todo se pasa. serás contento.
(Santa Teresa) (Cristóbal de Castillejo)
3.3.5. El verso hexasílabo
El verso de seis sílabas presenta dos variantes rítmicas:
• La que acentúa en las sílabas impares:
¿Vuelve el polvo al polvo?
¿Vuela el alma al cielo?
¿Todo es vil materia, podredumbre y cieno?
(G. A. Bécquer)
• La que acentúa en segunda y quinta sílaba:
La luz, que en un vaso ardía en el suelo, al muro arrojaba la sombra del lecho.
(G. A. Bécquer)
3.3.6. El verso heptasílabo
En el verso de siete sílabas es frecuente la mezcla de versos acentuados en segunda y sexta sílabas, con otros acentuados en tercera y sexta e incluso en cuarta y sexta:
El sabio con corona como león semeja, la verdad es leona, la mentira es golpeja.
(Sem Tob de Carrión)
3.3.7. El verso octosílabo
El verso de ocho sílabas tiene una acentuación obligada en séptima sílaba. El resto de las sílabas se pueden acentuar de diversas formas:
Cuatro o seis desnudos hombros de dos escollos o tres
hurtan poco sitio al mar, y mucho agradable en él.
Cuánto lo sienten las ondas batido lo dice el pie,
que pólvora de las piedras la agua repetida es.
(Luis de Góngora)
3.3.8. El verso eneasílabo
El verso de nueve sílabas presenta una gran variedad de acentos, teniendo en cuenta que siempre hay uno fijo en la octava sílaba:
Mas a pesar del tiempo terco, mi sed de amor no tiene fin;
con el cabello gris me acerco a los rosales del jardín.
(Rubén Darío)
3.3.9. El verso decasílabo
También el verso de diez sílabas presenta variedad de acentos, con uno fijo en la novela sílaba:
De orgullo olímpico sois el resumen,
¡oh, blancas urnas de la armonía!
Ebúrneas joyas que anima un numen con su celeste melancolía.
(Rubén Darío)
3.3.10. El verso endecasílabo
El verso endecasílabo presenta un acento fijo en la décima sílaba. Además, la distribución del resto de acentos permite hacer dos grandes grupos:
• Los que llevan acento fijo en sexta sílaba. El otro acento del verso puede recaer en la primera, en la segunda o en la tercera sílaba.
• Los que llevan acentos en cuarta y octava sílabas.
Esa mujer del parque de la vida que predica en los ojos la ceniza, mañana volverá a las plazas grises, a los barcos hundidos de su costa.
(Juan Carlos Rodríguez Búrdalo)
3.3.11. El verso dodecasílabo
Los versos de doce sílabas se pueden dividir de dos formas. Por un lado, los que se dividen en dos hemistiquios simétricos de 6 + 6 sílabas y, por otro, los que presentan otras variantes asimétricas como, por ejemplo, 7 + 5, 5 + 7 y 8 + 4 sílabas:
Metro mágico y rico que al alma expresas llameantes alegrías, penas arcanas.
(Rubén Darío)
3.3.12. El verso tetradecasílabo o alejandrino
Se trata de un verso de catorce sílabas, compuesto por dos hemistiquios de siete sílabas.
Suelen presentar acentuación fija en la sexta y la decimotercera sílabas, pudiéndose combinar los otros de varias formas.
Mester traygo fermoso non es de ioglaria mester es sin pecado que es de clerezia fablar curso rimado por la quaderna via a silauas contadas que es grant maestria.
(Gonzalo de Berceo)
3.4. CLASES DE ESTROFAS
3.4.1. Estrofa de dos versos
El pareado. Está formada por dos versos con la misma rima, habitualmente consonante. Dichos versos pueden tener la misma o distinta medida.
Dentro de las variantes de pareados, podemos citar, entre otras, los formados por octosílabos, por alejandrinos, por endecasílabos e incluso por un endecasílabo y un heptasílabo:
Al que a buen árbol se arrima buena sombra le cobija.
(Refrán popular)
3.4.2. Estrofa de tres versos
El terceto. En su versión más conocida, la llamada terceto encadenado o terza rima, está formada por tres versos endecasílabos, de los cuales riman entre sí el primero y el tercero, mientras que el segundo rimaría con los versos del siguiente terceto, en la forma ABA BCB CDC, etc. La rima es consonante:
Aunque este grave caso haya tocado con tanto sentimiento el alma mía, que de consuelo estoy necesitado,
con que de su dolor mi fantasía se descargase un poco y se acabase de mi continuo llanto la porfía…
(Garcilaso de la Vega)
Otras variantes de tercetos serían las siguientes:
• terceto monorrimo: AAA BBB CCC, etc.
• las que admiten diversas combinaciones, utilizando dos o tres rimas.
3.4.3. Estrofas de cuatro versos
La redondilla. Su forma más habitual es la formada por cuatro octosílabos con rima consonante, que riman en la forma abba:
Yo dejaré desde aquí
de ofenderos más hablando, porque mi morir callando os ha de hablar por mí.
(Garcilaso de la Vega)
La cuarteta (también llamada redondilla de rimas cruzadas). Está formada por cuatro versos octosílabos con rima abab:
Quien no ponga el pie en el suelo por temor a verlo herido,
por su propio desconsuelo siempre será perseguido.
(Emilio Prados)
La cuarteta asonantada (llamada, también, copla o cantar). Se trata de una estrofa de versos de ocho o menos sílabas, en la que riman en asonante los versos pares, mientras que las impares quedan sin rima.
Esta estrofa se diferencia del romance porque aparece en forma de cuatro versos aislados o, en el caso de que aparezcan más de cuatro versos, porque la rima asonante cambia en cada estrofa, mientras que en el romance se mantiene la misma rima a lo largo de todo el poema:
No extrañéis, dulces amigos, - que esté mi frente arrugada; a yo vivo en paz con los hombres - y en guerra con mis entrañas. a
(Antonio Machado)
La seguidilla simple. Se trata de una estrofa de cuatro versos en la que alternan los heptasílabos y los pentasílabos, rimando sólo los versos pares:
Lavaréme en el Tajo, - muerta de risa, a
que el arena en los dedos - me hace cosquillas. a
(Lope de Vega)
La seguidilla compuesta. Es una estrofa igual a la seguidilla simple, pero a ella añade tres versos más: un quinto y séptimo de cinco sílabas (que riman entre sí), y un sexto de siete, sin rima:
Por las tierras de Soria - va mi pastor. a
¡Si yo fuera una encina - sobre un alcor! a Para la siesta, b si yo fuera una encina, - sombra le diera. b
La seguidilla gitana. Generalmente, esta estrofa está formada por tres versos hexasílabos (primero, segundo y cuarto) y otro endecasílabo, aunque también podría ser decasílabo o dodecasílabo. Los versos pares tienen rima asonante:
Las que se publican 6 - no son grandes penas; 6 a
las que se callan y se llevan dentro 11 - son las verdaderas. 6 a
(Manuel Machado) El cuarteto. Se suele reservar este nombre para aquella estrofa formada por cuatro versos endecasílabos, con rima consonante en disposición ABBA:
Pensando que el camino iba derecho, vine a parar en tanta desventura,
que imaginar no puedo, aun con locura, algo de que esté un rato satisfecho.
(Garcilaso de la Vega)
Cuando la disposición de la rima es ABAB, algunos estudiosos le dan el nombre de serventesio, aunque otros siguen llamándola cuarteto:
Ya es secreto el calor, ya es un retiro de gozosa penumbra compartida.
Ondea la penumbra. No hay suspiro flotante. Lo mejor soñado en vida.
(Jorge Guillén) La cuaderna vía. También llamada tetrástrofo monorrimo, está formada por cuatro versos alejandrinos monorrimos en consonante. Es la estrofa predilecta de los autores del Mester de Clerecía, quienes gustan de cambiar la rima en cada estrofa:
Amigos y vasallos de Dios omnipotente,
si escucharme quisierais de grado atentamente, yo os quería contar un suceso excelente,
al cabo lo veréis tal, verdaderamente.
Yo, el maestro Gonzalo de Berceo llamado, yendo en romería, acaecí en un prado, verde y bien sencido, de flores bien poblado, lugar apetecible para el hombre cansado.
(Gonzalo de Berceo)
3.4.4. Estrofas de cinco versos
La quintilla. Estrofa de cinco versos octosílabos con rima consonante, con cuatro variantes más habituales en cuanto a la disposición de la rima:
ababa abbab abaab aabba
Si el hombre debe callar, cállese y cumpla su sino, que lo que importa es andar.
Andar es sembrar camino y morir es despertar.
(Emilio Prados)
La lira. Estrofa conocida también con el nombre de lira garcilasiana, dado que su nombre proviene del primer verso de la Canción V de Garcilaso. Su disposición métrica es la siguiente: 7a 11B 7a 7b 11B
Si de mi baja lira
tanto pudiese el son, que en un momento aplacase la ira
del animoso viento
y la furia del mar y el movimiento…
(Garcilaso de la Vega)
3.4.5. Estrofas de seis versos
El sexteto. Presenta numerosas variantes, siendo las más conocidas las siguientes:
A) Las formadas por versos endecasílabos y heptasílabos.
B) La de seis versos endecasílabos. Denominada, también, sexta rima, no tiene una esquema métrico fijo, pudiéndose alternar con libertad la rima en ABC:
La princesa está triste… ¿Qué tendrá la princesa?
Los suspiros se escapan de su boca de fresa, que ha perdido la risa, que ha perdido el color.
La princesa está pálida en su silla de oro, está mudo el teclado de su clave sonoro, y en un vaso, olvidada, se desmaya una flor.
(Rubén Darío)
La sextilla de pie quebrado o estrofa manriqueña. Se llama así porque el autor que más fama le dio fue Jorge Manrique, con su obra Coplas a la muerte de su padre. Está formada por seis versos, de los cuales el tercero y el sexto son de cuatro sílabas, y el resto octosílabos. Además, su rima es abcabc:
Recuerde el alma dormida, avive el seso y despierte, contemplando
cómo se pasa la vida, cómo se viene la muerte tan callando.
(Jorge Manrique) 3.4.6. Estrofas de ocho versos
La copla de arte mayor. Es una estrofa de ocho versos dodecasílabos con rima consonante, cuya disposición métrica más común es ABBAACCA o ABABBCCB.
Muy utilizada por Juan de Mena:
Al muy prepotente don Juan el segundo, aquel con quien Júpiter tuvo tal celo que tanta de parte le hizo del mundo cuanta a sí mismo se hizo del cielo;
al gran rey de España, al César novelo, al que con Fortuna es bien fortunado, aquel en quien caben virtud y reinado, a él, la rodilla hincada por el suelo.
(Juan de Mena)
La copla de arte menor. Es igual que la anterior, pero con versos octosílabos:
Al tiempo que va trenzando Apolo sus crines de oro y recoge su tesoro, hacia el oriente andando, Diana va demostrando su cara resplandeciente, me hallé cabe una fuente do vi tres dueñas llorando.
(Marqués de Santillana)
La octava real. Formada por ocho versos endecasílabos con el siguiente esquema:
ABABABCC.
En tanto, no te ofenda ni te harte tratar del campo y soledad que amaste, ni desdeñes aquesta inculta parte de mi estilo, que en algo ya estimaste;
entre las armas del sangriento Marte, do apenas hay quien su furor contraste, hurté de tiempo aquesta breve suma, tomando ora la espada, ora la pluma.
(Garcilaso de la Vega)
La octava italiana u octava aguda. Es una estrofa formada por ocho versos endecasílabos que riman, en consonante, 2º con 3º, 6º con 7º, y 4º con 8º (aunque la rima de estos dos últimos ha de ser aguda). Los versos 1º y 5º quedan sueltos:
Tu aliento es el aliento de las flores;
tu voz es de los cisnes la armonía;
es tu mirada el esplendor del día, y el color de la rosa es tu color.
Tú prestas nueva vida y esperanza a tu corazón para el amor ya muerto;
tú creces de mi vida en el desierto como crece en un páramo la flor.
(G. A. Bécquer)
La octavilla italiana. Tiene la misma estructura que la octava italiana, pero con versos de arte menor:
Con diez cañones por banda, viento en popa a toda vela, no corta el mar sino vuela un velero bergantín;
bajel pirata que llaman por su bravura “El temido”, en todo el mar conocido del uno al otro confín.
(José de Espronceda)
3.4.7. Estrofas de diez versos
La décima espinela. Es una estrofa de diez versos octosílabos que riman en consonante con el siguiente esquema abbaaccddc. Es decir, es como si se tratara de dos redondillas con dos versos de enlace en medio de ambas. Se la conoce como espinela porque el autor que la hizo célebre fue Vicente Espinel:
Suele decirme la gente que en parte sabe mi mal, que la causa principal se me ve escrita en la frente;
y aunque hago de valiente, luego mi lengua desliza por lo que dora y matiza;
que lo que el pecho no gasta ningún disimulo basta a cubrirlo con ceniza.
(Vicente Espinel)
3.4.8. Otras estrofas de composición fija
El zéjel. Poema formado por una serie de versos octosílabos o hexasílabos, que consta de un estribillo formado por uno o dos versos, seguido de una mudanza de cuatro versos. Los tres primeros riman entre sí, mientras que el último, llamado verso de vuelta, rima con el estribillo:
Dicen que me case yo; 8a no quiero marido, no. 8a
Más quiero vivir segura 8b n’ esta tierra a mi soltura, 8b que no estar en ventura 8b si casaré bien o no. 8a
Dicen que me case yo; 8a no quiero marido, no. 8a
(Gil Vicente)
El villancico. Es una poesía de composición fija, escrita en versos octosílabos o hexasílabos (incluso combinados entre sí), que consta de un estribillo inicial, que se repite -completo o en parte- a lo largo del poema, y de una o varias estrofas (también llamadas pies), en las cuales hay una parte que va cambiando, llamada mudanza, y uno o varios versos finales que riman con el estribillo y reciben el nombre de vuelta.
No pueden dormir mis ojos, 8- no pueden dormir. 6a
Pero ¿cómo dormirán 8b cercados en derredor 8c de soldados de dolor, 8c que siempre en armas están? 8b Los combates que les dan, 8b no los pudiendo sufrir, 8a no pueden dormir. 6a
(Cristóbal de Castillejo)
La variante satírica o burlesca del estribillo recibe el nombre de letrilla:
Poderoso caballero es Don Dinero.
Madre, yo al oro me humillo:
él es mi amante y mi amado, pues de puro enamorado, de continuo anda amarillo;
que, pues doblón o sencillo, hace todo cuanto quiero, poderoso caballero es don Dinero.
(Francisco de Quevedo)
La estancia. Es una estrofa formada por un número variable de versos endecasílabos y heptasílabos que riman en consonante y que se combinan a gusto del poeta. Pero es obligado que, una vez fijado el esquema de la estancia, éste se repita de la misma forma en todas las estrofas que forman el poema. Es habitual en las canciones de origen italiano, uno de cuyos máximos exponentes es Garcilaso de la Vega, quien emplea la estancia en su famosa “Égloga I”:
Corrientes aguas puras, cristalinas, 11 A árboles que os estáis mirando en ellas, 11 B verde prado de fresca sombra lleno, 11 C aves que aquí sembráis vuestras querellas, 11 B hiedra que por los árboles caminas, 11 A torciendo el paso por su verde seno: 11 C yo me vi tan ajeno 7 b del grave mal que siento, 7 d que de puro contento 7 d con vuestra soledad me recreaba, 11 E o con el pensamiento discurría 11 F por donde no hallaba 7 e sino memorias llenas de alegría… 11 F
(Garcilaso de la Vega)
La silva. Es una estrofa formada por un número variable de versos endecasílabos y heptasílabos que se combinan a gusto del poeta. A diferencia de la estancia, en la silva la combinación de los versos es más libre y puede haber versos que no rimen. Tampoco es necesario que se repita el mismo modelo métrico en todas las estrofas del poema:
Era del año la estación florida 11 A en que el mentido robador de Europa 11 B -media luna las armas de su frente, 11 C y el Sol todos los rayos de su pelo-, 11 D luciente honor del cielo, 7 d en campos de zafiro pace estrellas; 11 E cuando el que ministrar podía la copa 11 B a Júpiter mejor que el garzón de Ida 11 A -náufrago y desdeñado, sobre ausente- 11 C lagrimosas de amor dulces querellas 11 E da al mar; que condolido 7 f fue a las ondas, fue al viento 7 g el mísero gemido, 7 f segundo de Arión dulce instrumento. 11 G
(Góngora) El romance. Es un poema formado por una serie indefinida de versos octosílabos, que riman en asonante los versos pares y quedan sueltos los impares:
Madrid, corazón de España, - late con pulsos de fiebre. a Si ayer la sangre le hervía, - hoy con más calor le hierve. a Ya nunca podrá dormirse, - porque si Madrid se duerme, a querrá despertarse un día - y el alba no vendrá a verle. a
(Rafael Alberti)
El romancillo. Es un romance cuyos versos tienen menos de ocho sílabas. En algunos manuales, se llama así al romance compuesto por versos de seis sílabas y, entonces, se emplea el término endecha para referirse a los romances de versos heptasílabos. El poema se suele disponer en forma de cuartetas:
Hermana Marica, 6- mañana, que es fiesta, 6a no irás tú a la amiga 6- ni yo iré a la escuela. 6a
Pondráste el corpiño, 6- y la saya nueva, 6a cabezón labrado, 6- toca y albanega… 6a
(Luis de Góngora)
El romance heroico. Es un romance de versos endecasílabos:
¡Cuán sosegada, cuán tranquilamente 11- los días pasarán en el secreto 11A retiro que prevengo por asilo 11- a los recios naufragios que padezco! 11A
¡Cuánto, ay de mí, retarda a mi esperanza 11- el Todopoderoso, este consuelo, 11A y entre cuántas zozobras fluctuando 11- el alma está con dudas y deseos! 11A
Apresura tu curso, oh nueva vida, 11- pues que nacer de nuevo me contemplo 11A aquel día que a mí me restituya, 11- rotos de la ambición los duros hierros… 11A
(García de la Huerta)
El soneto. Es una estrofa formada por dos cuartetos y dos tercetos endecasílabos. La rima de los cuartetos es ABBA ABBA y la de los tercetos es libre, aunque la forma más habitual es la de los tercetos encadenados CDC DCD.
Hermosas ninfas que en el río metidas, A contentas habitáis en las moradas B de relucientes piedras fabricadas B y en columnas de vidrio sostenidas, A
agora estéis labrando embebecidas A
o tejiendo las telas delicadas B agora unas con otras apartadas B contándoos los amores y las vidas: A dejad un rato la labor, alzando C vuestras rubias cabezas a mirarme, D y no os detendréis mucho según ando, C
que o no podréis de lástima escucharme, D o convertido en agua aquí llorando, C podréis allá despacio consolarme. D
(Garcilaso de la Vega)
3.5. PRINCIPALES FIGURAS RETÓRICAS
3.5.1. Figuras de dicción
3.5.1.1. Figuras por adición de palabras Conjunción o polisíndeton
Repetición de conjunciones para dar una mayor sensación de complejidad o de lentitud a un texto: “Y llegó el sargento Miguel y se paró a las puertas de su casa y no se atrevía a llamar para que le abrieran y, al fin, después de mucho pensarlo, lo hizo”.
Pleonasmo
Empleo de una palabra que no es necesaria, ya que su significado está contenido en el de la palabra a la que acompaña: “lo vi con mis propios ojos”, “subimos arriba”.
Epíteto
Uso de un adjetivo que expresa una cualidad propia del sustantivo al que acompaña.
Cuando este adjetivo se sitúa delante del sustantivo se realza aún más la cualidad que expresa dicho adjetivo: “blanca nieve”, “verde prado”.
3.5.1.2. Figuras por repetición de palabras Anáfora
Repetición de una o más palabras al principio de varios versos o frases: “aquí usó la fortuna conmigo de sus vueltas y revueltas; aquí se oscurecieron mis hazañas; aquí cayó mi ventura”.
Epífora o conversión
Repetición de una o más palabras al final de varios versos o frases: “mejor fue morir Dios por los hombres, que nacer por los hombres”.
Anadiplosis
Repetición de una o más palabras al final de un verso o frase y al comienzo del verso o de la frase siguiente: “hablan las aguas y lloran, lloran las almas y cantan”.
Concatenación
Se produce cuando hay una anadiplosis en varios versos o frases: “los adarves avisaron a las mudas atalayas, las atalayas a los fuegos, los fuegos a las campanas”.
Epanadiplosis
Repetición de una o varias palabras al comienzo y al final de un mismo verso o frase:
“¡Hurra!, cosacos del desierto, ¡Hurra!”
Repetición
Reiteración de una o de varias palabras a lo largo de unos versos o frases, en distintas posiciones de las expresadas con anterioridad.
Reduplicación
Repetición de una o varias palabras de forma seguida: “presos, presos, caballeros”.
Retruécano
Repetición de unas mismas palabras, cambiando el orden, lo que implica un cambio de significado: “la fuerza de la razón no es la razón de la fuerza”; “no es lo mismo honra sin barcos que barcos sin honra”.
Paralelismo
En algunos manuales de retórica se habla de paralelismo para referirse a la repetición en varios versos de una misma idea o la contraria, o de la repetición de similares estructuras sintácticas. No obstante, parece conveniente distinguir entre el paralelismo que se refiere a la repetición de ideas y el que afecta a estructuras sintácticas. De ahí que sea conveniente reservar el término paralelismo para el primer caso.
Similicadencia
Reservamos el término similicadencia para el paralelismo sintáctico; es decir, aquel que presenta una similitud en las estructuras sintácticas.
Quiasmo
Se trata de una variante de la similicadencia en la cual los elementos repetidos se han cruzado en sus posiciones:
“serán ceniza, mas tendrá sentido;
polvo serán, mas polvo enamorado”.
3.5.1.3. Figuras por combinación de palabras Aliteración
Combinación de sonidos repetidos, buscando cierto ritmo y musicalidad. Aunque se puede repetir cualquier consonante o vocal, lo más habitual es la repetición de consonantes líquidas (r, l) y silbantes (s): “el ruido con que rueda la ronca tempestad”;
“oro, lilio, clavel, cristal luciente”.
Onomatopeya
Se produce cuando una palabra imita o reproduce el sonido real que representa:
“bombazo”, “susurro”, “ronquido”.
Paronomasia
Es una figura por combinación de sonidos que se produce cuando existe una semejanza fonética de dos palabras con significados distintos: “aquí se vive porque se bebe”.
Dilogía o equívoco
Uso de palabras con doble sentido, cuyo significado ha de ser aclarado gracias al contexto: “le pusieron una corona”
“Cruzados* hacen cruzados, escudos* hacen escudos y tahúres muy desnudos con dados ganan condados”
En estos versos, Luis de Góngora emplea los términos cruzados y escudos, que son dos tipos de monedas, para indicar que, con ellas, se puede conseguir medrar socialmente.
Hipérbaton
Consiste en cambiar el orden sintáctico de los elementos de una oración, sin que cambie el significado de la misma: “una canción mañana los muchachos cantarán”.
3.5.1.4. Figuras por supresión de palabras Asíndeton
Consiste en la supresión de conjunciones para buscar un ritmo más rápido en el texto:
“Llamas, dolores, guerras,
montes, asolamientos, fieros males entre tus brazos cierras”.
Elipsis
Supresión de alguna palabra cuya presencia no es necesaria y se sobreentiende en el texto: “Lo bueno, si (es) breve, (es) dos veces bueno”.
Zeugma
Supresión de una palabra que aparece una vez en el texto y que se sobreentiende en el resto del mismo: “Yo tengo dos coches y tú sólo uno”.
Reticencia
Se produce cuando se interrumpe un discurso con intención irónica. Dicha interrupción se marca con la aparición de puntos suspensivos: “de tal palo…” ; “no se ha hecho la miel para la boca del…”.
3.5.1.5. Figuras por analogía de los morfemas Derivación
Cuando el autor utiliza un mismo lexema y le agrega distintos morfemas, con lo cual juega con la misma palabra haciendo distintas funciones sintácticas: “pues mientras vive el vencido, venciendo está el vencedor”.
Polípote
Uso de una misma palabra, especialmente verbos, con distinta forma o distintos accidentes gramaticales:
“Él quiere que ella quiera y ella quiere no querer”.
3.5.2. Figuras de pensamiento
3.5.2.1. Descriptivas Prosopografía
Descripción del exterior de un ser o del físico de una persona: “un muchacho alto, cara delgada, ojos azules…”
Etopeya
Descripción del interior de una persona: “hombre gentil, amistoso, caritativo y bondadoso”.
Retrato
Descripción simultánea del exterior y del interior de un ser: “era de complexión recia, seco de carnes, enjuto de rostro, gran madrugador y amigo de la caza”.
Topografía
Descripción de un lugar o un paisaje: “estas montañas finas, ligeras, cubiertas apenas de matujas…”
3.5.2.2. Lógicas Comparación o símil
Cuando se establece una relación de igualdad o desigualdad entre dos cosas o ideas, una de las cuales tiene una importancia mayor que la otra: “”El favorito de Concha no era rubio ni melancólico como los pajes de las baladas”.
Enumeración
Acumulación de una serie de términos con una misma función sintáctica: “nos son necesarios alimentos, agua, armas, valor y suerte”.
Gradación
Consiste en la sucesión de ideas en una escala ascendente o descendente: “por un clavo se pierde una herradura; por una herradura, un caballo; por un caballo, un caballero; por un caballero, una batalla, y por una batalla, un reino”.
Antítesis
Contraposición de ideas o elementos opuestos para hacerlos resaltar más: “cuna y sepulcro fue esta torre para mí”; “un galán la adoraba y ella reía mientras él lloraba”.
Paradoja
Cuando existe una contraposición de ideas, pero sólo en apariencia, ambos términos antitéticos puede darse, en este caso, de forma simultánea:
“Vivo sin vivir en mí y tan alta vida espero
que muero porque no muero”.
Oxímoron
Se llama así a la antítesis o contraposición de ideas en un mismo sintagma: “¡Oh cara perdición, oh dulce engaño, suave mal!”
Sentencia o epifonema
Existe esta figura cuando en breves palabras se expresa un pensamiento profundo. En algunos manuales también se le llama refrán: “a buen hambre, no hay pan duro”.
3.5.2.3. Patéticas Exclamación
Expresión de un pensamiento en forma vehemente o apasionada: “¡Qué felicidad me da verte!”
Interrogación
Expresión de un pensamiento en forma de pregunta: “¿Quieres venir conmigo?”
Interrogación retórica
Expresión de un pensamiento en forma de pregunta, pero sin esperar una respuesta:
“¿Por qué volvéis a la memoria mía, tristes recuerdos del placer perdido?”
Apóstrofe
Cuando nos dirigimos a un ser real o imaginario para reclamar su atención: “¡Para y óyeme, oh sol, yo te saludo!”
Deprecación
Cuando se ruega o se pide algo positivo: “¡Señor, ten piedad de nosotros!”
Imprecación
Cuando se solicita algo malo para los demás: “¡Que sean destruidos a sangre y fuego!”.
Execración
Cuando pedimos algo malo para nosotros mismos: “¡Mándanos un castigo por nuestro orgullo!”
3.5.2.4. Intencionales Hipérbole
Consiste en exagerar, positiva o negativamente, aquello que se quiere decir:
“Érase un hombre a una nariz pegado, érase una nariz superlativa…”
Ironía
Consiste en afirmar lo contrario de lo que se piensa o se quiere decir, con intención humorística o de burla: “¡Vaya éxito que has tenido en este examen!”
Lítote o Litotes
Consiste en negar lo contrario de lo que se quiere afirmar: “Bien mirado, no soy tan feo”.
Preterición
Consiste en aparentar o fingir que se quiere callar aquello mismo que se está afirmando: “nada quiero decir de su cobardía y poco arrojo”.
Perífrasis
Cuando expresamos una idea mediante un rodeo de palabras: “El manco de Lepanto”
(por Cervantes); “ésta es la estación florida” (por la primavera).
Prosopopeya o personificación
Consiste en atribuir cualidades humanas a animales o seres inanimados:
“Tú me levantas, tierra de Castilla, en la rugosa palma de tu mano…”
3.5.3. Tropos
Sinécdoque
a) Consiste en designar un objeto por una de sus partes o viceversa: “hemos comprado diez cabezas de ganado”; “la ciudad se amotinó”.
b) También cuando se designa el género por la especie: “los mortales son poco crédulos”.
c) Igualmente, cuando se utiliza el singular por el plural o viceversa: “en general, el español es sufrido, resignado, pero individualista”.
Metonimia
Cuando designamos una cosa con el nombre de otra con la que guarda relación de:
Causa a efecto: “vive de su trabajo”.
Instrumento por la persona que lo usa: “Cervantes es la mejor pluma de la literatura española”.
Lugar de procedencia por cosa que de allí procede: “bebamos un jerez”.
Signo por cosa significada: “traicionaron a su bandera”.
Continente por contenido: “nos tomamos unas copas”.
Autor por obra realizada: “me compraré un picasso”.
Metáfora
Cuando se designa una cosa por medio de otra con la que guarda una relación de semejanza. A diferencia de la comparación, en el caso de la metáfora no se trata de comparar, sino de identificar un término real (TR) y un término imaginario (TI).
En algunos manuales se hace una distinción entre:
metáfora impura: cuando aparecen el término real y el término imaginario juntos:
“sus dientes son perlas”.
“Era un suspiro lánguido y sonoro la voz del mar de aquella tarde”.
metáfora pura: cuando sólo aparece el término imaginario: “la perla de su boca, el coral de su sonrisa”.
Alegoría
Se produce esta figura cuando en el transcurso de un texto se suceden varias metáforas:
“Corrientes aguas, puras, cristalinas,
árboles que os estáis mirando en ellas, verde prado de fresca sombra lleno,
aves que aquí sembráis vuestras querellas, hiedra que por los árboles caminas…”
Símbolo
Cuando se trata de representar una idea abstracta por medio de un elemento material y concreto: “paloma blanca = paz”; “balanza = justicia”
“En tanto que de rosa y de azucena se muestra la color en vuestro gesto y que vuestro mirar ardiente, honesto, enciende al corazón y lo refrena”.
(Además de los símbolos rosa y azucena, en este cuarteto de Garcilaso de la Vega se puede observar, también, las metáforas encender el corazón y refrenar, así como la figura llamada correlación, que consiste en la presencia de elementos cuyo significado aparece de forma repetida en varios versos. En este caso, se puede observar la correlación existente entre los términos rosa, ardiente y encender (que se asocian a la idea de pasión amorosa) y los términos azucena, honesto y refrenar, asociados a la idea de honestidad.