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UNIVERSIDAD NACIONAL DEL CENTRO DEL PERÚ

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Academic year: 2022

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(1)UNIVERSIDAD NACIONAL DEL CENTRO DEL PERÚ ESCUELA DE POSGRADO UNIDAD DE POSGRADO DE LA FACULTAD DE CIENCIAS AGRARIAS. TESIS. EVALUACIÓN DE PLANTACIONES DE ENRIQUECIMIENTO Y SOSTENIBILIDAD DEL ÁREA DE CONSERVACIÓN PRIVADA “EL TORNILLAL” SATIPO. PRESENTADA POR:. HERNAN ROJAS GUTIERREZ PARA OPTAR AL GRADO ACADÉMICO DE:. MAESTRO EN DESARROLLO SOSTENIBLE MENCIÓN: GESTIÓN DE LA PRODUCCIÓN ORGÁNICA Y AGRONEGOCIOS SATIPO – PERÚ 2017.

(2) ASESOR M.Sc. RUBEN GELACIO CABALLERO SALAS.

(3) DEDICATORIA A mis queridos padres y hermanos. A mi esposa Mary y mis adorados hijos: Noelia, Kenji, Adela del Rosario y Rafael, quienes me motivan a seguir adelante..

(4) ÍNDICE RESUMEN I. INTRODUCCIÓN II. BASES TEÓRICAS 2.1 Antecedentes. 03. 2.2 Fundamentos teóricos. 05. 2.2.1 Enriquecimiento de bosque. 05. 2.2.2 Especies para enriquecimiento de bosques. 05. 2.2.3 Manejo Forestal Sostenible. 08. 2.2.4 Dimensiones de la sostenibilidad. 11. 2.3 Definición de términos. 15. 2.3.1 Sustentabilidad. 15. 2.3.2 Sostenibilidad. 16. 2.3.3 Criterio. 17. 2.3.4 Indicador. 17. 2.3.5 Observación. 17. III. HIPÓTESIS IV. MÉTODOS 4.1 Lugar de ejecución. 19. 4.2 Metodología de la investigación. 19. 4.3 Materiales y equipos. 34. V. RESULTADOS 5.1 Supervivencia y condiciones de especies. 35. 5.2 Análisis del crecimiento de las plantas. 30. 5.3 Índices de sostenibilidad del área de conservación. 53. VI. DISCUSIONES 6.1 Supervivencia y condiciones de especies. 57. 6.1.1 Supervivencia y condiciones de A. macrocarpon. 57. 6.1.2 Supervivencia y condiciones de H. sucuuba. 57. 6.1.3 Supervivencia y condiciones de S. macrophylla. 57. 6.1.4 Supervivencia y condiciones de C. catenaeformis. 58. 6.1.5 Supervivencia y condiciones de Cedrela fissilis. 58. 6.2 Análisis de crecimiento de las plantas. 58.

(5) 6.2.1 Crecimiento de Aspidosperma macrocarpon. 58. 6.2.2 Crecimiento de Himatanthus sucuuba. 59. 6.2.3 Crecimiento de Swietenia macrophylla. 59. 6.2.4 Crecimiento de Cedrelinga catenaeformis. 59. 6.2.5 Crecimiento de Cedrela fissilis. 60. 6.3 Estudio para la sostenibilidad del área de conservación. 60. 6.3.1 Dimensión Ambiental. 60. 6.3.2 Dimensión Económica. 61. 6.3.3 Dimensión Social. 61. 6.3.4 Dimensión Político Institucional. 62. VII.. CONCLUSIONES. VIII.. RECOMENDACIONES. IX.. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS. X.. ANEXOS.

(6) ÍNDICE DE TABLAS Pág.. Tabla 1. Coordenadas UTM de los Bloque A y B. 20. Tabla 2. Características de los Bloques A y B. 21. Tabla 3. Descripción de la calicata del BLOQUE A.. 22. Tabla 4. Descripción de la calicata del BLOQUE B.. 23. Tabla 5. Operacionalización de variables.. 23. Tabla 6. Operacionalización de la variable sostenibilidad.. 25. Tabla 7. Escala general de calificación. 26. .. Tabla 8. Descripción y calificación indicador educación ambiental.. 26. Tabla 9. Descripción y calificación del indicador investigación.. 26. Tabla 10.Descripción y calificación del indicador usos ilegales.. 27. Tabla 11.Descripción del indicador características biogeograficas.. 27. Tabla 12. Descripción y calificación del indicador vulnerabilidad.. 27. Tabla 13. Descripción y calificación del indicador financiamiento.. 27. Tabla 14. Descripción y calificación del indicador recursos propios.. 28. Tabla 15. Descripción y calificación indicador volumen maderable.. 28. Tabla 16. Descripción y calificación indicador capacidad de gasto.. 28. Tabla 17. Descripción y calificación indicador recursos financieros.. 29. Tabla 18 Descripción y calificación indicador seguridad del personal.. 29. Tabla 19. Descripción y calificación del indicador servicios básicos.. 29. Tabla 20 Descripción del indicador conocimientos tradicionales.. 30. Tabla 21. Descripción del indicador participación comunitaria.. 30. Tabla 22. Descripción y calificación indicador dominio de las tierras.. 31. Tabla 23. Descripción y calificación del indicador normas legales.. 31. Tabla 24. Descripción y calificación del indicador personal.. 31. Tabla 25. Descripción y calificación del indicador infraestructura.. 32. Tabla 26. Descripción y calificación indicador tenencia de la tierra. 32. Tabla 27. Descripción y calificación del indicador plan de manejo. 32. Tabla 28. Criterios para validez de indicadores. 33. Tabla 29. Supervivencia y condiciones de A. macrocarpon.. 35. Tabla 30. Supervivencia y condiciones de Himatanthus sucuuba.. 36. Tabla 31. Supervivencia y condiciones de Swietenia macrophylla.. 37. Tabla 32. Supervivencia y condiciones de Cedrelinga catenaeformis.. 38.

(7) Tabla 33. Supervivencia y condiciones de Cedrela fissilis.. 39. Tabla 34. Estadísticos descriptivos de A. macrocarpon.. 40. Tabla 35. Prueba de normalidad altura y diámetro de A. macrocarpon.. 40. Tabla 36. Percentiles de A. macrocarpon.. 41. Tabla 37. Estadísticos descriptivos de H. sucuuba.. 43. Tabla 38. Prueba de normalidad de altura y diámetro de H. sucuuba.. 43. Tabla 39. Percentiles de H. sucuuba.. 43. Tabla 40. Estadísticos descriptivos de S. macrophylla.. 45. Tabla 41. Prueba de normalidad de altura y diámetro de S. macrophylla.. 46. Tabla 42. Percentiles de S. macrophylla.. 46. Tabla 43 Estadísticos descriptivos de C. catenaeformis.. 48. Tabla 44. Prueba de normalidad altura y diámetro de C. catenaeformis.. 48. Tabla 45.Percentiles de C. catenaeformis.. 49. Tabla 46. Estadísticos descriptivos de C. fissilis.. 51. Tabla 47. Prueba de normalidad de Cedrela fissilis.. 51. Tabla.48. Percentiles de Cedrela fissilis .. 51. Tabla 49. Indicadores e índices de sostenibilidad.. 53.

(8) ÍNDICE DE FIGURAS Pág.. Figura 1. Diagrama de caja de la variable altura de A. macrocarpon.. 41. Figura 2. Diagrama de caja del diámetro de A. macrocarpon.. 41. Figura 3. Diagrama de caja de altura de H. sucuuba.. 44. Figura 4. Diagrama de caja de diámetro de H. sucuuba.. 44. Figura 5. Diagrama de caja de altura de S. macrophylla.. 46. Figura 6. Diagrama de caja de diámetro de S. macrophylla.. 47. Figura 7. Diagrama de caja de altura de C. catenaeformis.. 49. Figura 8. Diagrama de caja de diámetro de C. catenaeformis.. 49. Figura 9. Diagrama de caja de altura de C. fissilis.. 52. Figura 10. Diagrama de caja de diámetro de C. fissilis.. 52. Figura 11. Índice de los Indicadores ambientales.. 54. Figura 12. Índice de los indicadores económicos. 54. Figura 13. Índice de los indicadores de la dimensión social.. 55. Figura 14. Índice de los indicadores dimensión político institucional.. 56.

(9) RESUMEN Con la finalidad de determinar la supervivencia, condición y crecimiento de las plantaciones en fajas de enriquecimiento, se evaluó las plantas mediante un inventario al cien por ciento; los resultados fueron: Aspidosperma macrocarpon Mart 93,1 % de supervivencia, condición buena 62,1%, altura 2,24 m y diámetro 1,90 cm; Himatanthus sucuuba (Spruce ex Muell.Arg) 70,6 %, de supervivencia, condición buena 87,5%, altura 1,50m, diámetro 2,30 cm; Swietenia macrophylla King 100% de supervivencia, 61,9 % condición buena, altura 0,70 m, diámetro 1,5 cm; Cedrelinga catenaeformis Ducke 88,4 % de supervivencia, condición buena 88,4% , altura 5,20 m, diámetro 7,2cm; Cedrela fissilis Vell 89,4 %, de supervivencia, condición buena 89,4%, altura media de 5,30m, diámetro 9,70 cm; y con la finalidad de determinar los índices de sostenibilidad del Área de Conservación Privada “El Tornillal”; se realizó el estudio en base a la metodología de Áreas Protegidas propuesta por WWF-CATIE; obteniendo un índice promedio de 2,6 poco satisfactorio, la dimensión ambiental es medianamente satisfactorio; la dimensión económica es insatisfactorio; la dimensión social es poco satisfactorio y la dimensión político institucional es medianamente satisfactorio; Palabras clave: Cedrelinga, enriquecimiento, plantaciones, sostenibilidad..

(10) SUMMARY In order to determine the survival, condition and growth of plantations in enrichment strips, the plants were evaluated through a hundred percent inventory; the results were: Aspidosperma macrocarpon Mart 93.1% survival, good condition 62.1%, height 2.24 m and diameter 1.90 cm; Himatanthus sucuuba (Spruce ex Muell.Arg) 70.6%, survival, good condition 87.5%, height 1.50m, diameter 2.30 cm; Swietenia macrophylla King 100% survival, 61.9% good condition, height 0.70 m, diameter 1.5 cm; Cedrelinga catenaeformis Ducke 88.4% survival, good condition 88.4%, height 5.20 m, diameter 7.2cm; Cedrela fissilis Vell 89.4%, survival, good condition 89.4%, mean height of 5.30m, diameter 9.70 cm; and with the purpose of determining the sustainability indexes of the "El Tornillal" Private Conservation Area; the study was carried out based on the methodology of Protected Areas proposed by WWF-CATIE; obtaining an average index of 2.6 unsatisfactory, the environmental dimension is moderately satisfactory; the economic dimension is unsatisfactory; the social dimension is unsatisfactory and the institutional political dimension is moderately satisfactory;. Key words: Cedrelinga, enrichment, plantations, sustainability..

(11) I. INTRODUCCIÓN Los bosques naturales en el Perú tienen una gran diversidad biológica, reflejada en una amplia variedad de tipos de bosques. El Perú posee 78,8 millones de hectáreas de bosques naturales, de los cuales 74,2 millones se encuentran en la región de la Selva, 3,6 millones en la Costa y un millón en la Sierra. Con esta superficie se ubica en el segundo lugar en extensión de bosques naturales a nivel de Sudamérica y en el noveno lugar a nivel mundial. La selva central del Perú, específicamente de la región Junín, estuvo hace mucho tiempo cubierto por bosques nativos. Hoy en día más del 70% de esta área se encuentra deforestada, como consecuencia del uso irracional y no planificado ocasionó una serie de consecuencias negativas que hacen notorias luego de la erradicación de la foresta; produciéndose erosión de suelos cambios en el ecosistema y paisaje, como el empobrecimiento de la zona (Schwartz, 2004). La poca posibilidad agrícola sostenible en zonas como la amazonía peruana conlleva al agricultor a abandonar la tierra cuando la productividad desciende. Como resultado de este accionar se origina una vegetación nueva, denominada bosque secundario o purma, el cual se origina luego de la tala; estas purmas abundan actualmente en el país, y a pesar que son malos ejemplos del manejo del recurso forestal, pueden también ser analizados como una fuente de productos factibles de manejar (Proyecto PD 138/02). La evaluación de plantaciones forestales en fajas de enriquecimiento es importante como actividad silvicultural porque nos permite determinar el crecimiento y desarrollo, determinar la calidad de sitio, la adaptabilidad de la especie utilizada para lograr la sostenibilidad (Erasmo Otárola, et al 2001) 1.

(12) En 1961, el Ministerio de Agricultura transfirió a la Universidad Nacional del Centro del Perú - UNCP; 260 hectáreas de bosque para fines científicos y académicos denominándolo Estación Experimental Agropecuaria Satipo, desde entonces; paulatinamente los bosques han sido cambiados de uso para darle el carácter agropecuario, extrayendo especies valiosas como, tornillo, cedro y caoba. A partir del año 2010, la Escuela Académica Profesional de Ingeniería Forestal Tropical, estableció plantaciones de S. macrophylla (caoba); A. macrocarpon (lagarto caspi), C. catenaeformis (tornillo), Himatanthus sucuuba (leche caspi), Cedrela fissilis (cedro), en fajas de enriquecimiento con fines experimentales y demostrativas. Habiendo transcurrido más de cinco años, ha sido necesario la evaluación de las plantaciones con fines de recuperación futura del bosque y sostenibilidad del mismo. El trabajo de investigación evalúa la supervivencia, condición, crecimiento, desarrollo y el planteamiento de una propuesta de manejo sostenible del bosque. El año 2014, la Universidad Nacional del Centro del Perú, crea el Área de Conservación Privada “El Tornillal”. Es de importancia conocer la situación real de las plantaciones en fajas de enriquecimiento, razón por la cual se plantea el problema de investigación ¿Cuál es la supervivencia, condición y crecimiento inicial de las plantaciones de enriquecimiento y cuáles son los índices de sostenibilidad del área de conservación privada “El Tornillal - Satipo? Los objetivos fueron: 1) Determinar la supervivencia y condición de las plantaciones en fajas de enriquecimiento, 2) Evaluar el crecimiento de las especies establecidas, 3) Determinar los índices de sostenibilidad del Área de Conservación Privada “El Tornillal”.. 2.

(13) II. BASES TEÓRICAS 2.1 Antecedentes a. Internacionales En Venezuela (Guayana), Montagnini et al (1997), realizaron una investigación sobre plantación en fajas de enriquecimiento, dentro del bosque remanente (aprovechado) de un ancho de faja de 5 m y longitud variable, para plantar individuos de especies valiosas como C. catenaeformis, A. macrocarpon y S. macrophylla, manifestaron que el manejo de estas plantaciones es complejo debido al control del régimen de luz que requiere cada especie plantada ya que los árboles adyacentes a la faja cierran el dosel a una cierta altura, lo cual es conocido como efecto túnel. Así mismo, los costos de establecimiento de la plantación y de control de malezas son muy elevados. Estudios en Costa Rica, Ecuador, Perú y Honduras, el crecimiento en diámetro de la S. macrophylla es del orden de 2 cm por año en cuanto al crecimiento en altura es del orden de 1 a 2 metros por año. La productividad promedio en plantaciones es de 10 a 25m³/año con turnos de corta de 30 a 50 años (Barrance et al., 2003). En República Dominicana, plantaciones de Swietenia macrophylla (caoba), fueron evaluadas en función de su adaptabilidad, crecimiento y rendimiento, con edades de 24 y 29 años. Para los árboles de caoba dominante y codominante fluctúa entre 26,5 y 85,9 cm de diámetro a la altura de pecho (dap) en el tronco. La altura total varía entre 10,5 y 20,8 m y la altura comercial entre 3,4 y 8,9 m. (Alvarado y Carpintero, 2011).. 3.

(14) b. Nacionales Saavedra, (2009) indica que en Pucallpa – Perú, durante los años 2000 y 2001 se estableció en la Comunidad Indígena. Sinchi Roca un total de 720 ha de plantaciones forestales en fajas de enriquecimiento con S. macrophylla, las mismas que estuvieron divididas en dos sectores, el sector Unihuaqui con 220 ha y el sector Guacamayo con 500 hectáreas respectivamente; para el sector Unihuaqui a los 6,4 años se encontró un diámetro promedio de 2,98 cm, una altura promedio de 3,53 m y para el sector Guacamayo a los 5,5 años presentó un diámetro promedio de 2,47 cm, una altura promedio de 2,58 m. En Pucallpa, Saavedra, (2009) determina que la supervivencia de los árboles plantados fue de 68% para el sector Unihuaqui y de 65% para Guacamayo; así mismo el 70% de plantas evaluadas en ambas plantaciones se encontraban afectadas tanto en eje y ramas superiores, principalmente por el ataque de Hypsipyla grandella. Flores et al, (2004) indican que resultados de plantaciones experimentales en el Bosque Nacional Alexander Von Humboldt (BNAVH), a los 20 años de edad, muestran el gran potencial. C. catenaeformis la especie con el mejor crecimiento y productividad en fajas de enriquecimiento un diámetro promedio a la altura del pecho (dap) de 35,8 cm, una altura total promedio de 26,42 m, un área basal de 30,35 m2/ha y un volumen promedio de 380,2 m3/ha. En Jenaro Herrera (Loreto), el Ministerio del Ambiente, 2009 obtuvo los mejores resultados con la especie tornillo C. catenaeformis en fajas de enriquecimiento dentro del bosque. En el Bosque Nacional Alexande Von Humboltd (BNAVH), se estudió e identificó el crecimiento de A. macrocarpon en 9 m de altura y 12 cm de diámetro para una edad de 21 años, bajo el sistema de fajas de 5 m de ancho y para el sistema de 10 m de ancho de faja un crecimiento en altura de 11,65 m a los 9 años y a los 22 años de edad llegaron a medir hasta 17 m de altura y 20 cm de DAP. Asimismo cabe destacar que la 4.

(15) supervivencia de esta especie fue del 95%. (Flores, Y. Ugalde, L. Galloway, G y Carrera, F., 2002). 2.2 Fundamentos teóricos 2.2.1 Enriquecimiento de bosques Entre los diferentes métodos de silvicultura, el enriquecimiento consiste en la plantación de árboles de especies comercialmente valiosas procedentes de un vivero forestal en líneas o fajas dentro del bosque. Esta operación es precedida por la explotación de los árboles comerciales y la eliminación de otros árboles grandes no comerciales, para eliminar competencia. En otras palabras, dentro del bosque remanente (aprovechado) se abren fajas, cortando toda la vegetación en un ancho de unos 5 metros y longitud variable, para plantar allí individuos de especies valiosas (Lamprecht, 1990). El enriquecimiento es un método adecuado para bosques sobreexplotados, donde la regeneración natural es insuficiente y donde se puede incrementar el volumen de especies de alto valor comercial. Sin embargo, el manejo de estas plantaciones es complejo debido al control del régimen de luz que requiere cada especie plantada, ya que los árboles adyacentes a la faja cierran el dosel a una cierta altura, lo cual es conocido como efecto túnel (Montagnini et al., 1997). El enriquecimiento de bosques en fajas los costos de establecimiento de la plantación y de control de malezas son muy elevados; los resultados del enriquecimiento se le considera financieramente atractivo cuando se desarrolla a pequeña escala (Montagnini et al., 1997). 2.2.2 Especies para enriquecimiento de bosques a. Swietenia macrophylla King (Caoba) Es una especie de la familia Meliaceae presente en África, Asia y América (Patiño, 1997).. 5.

(16) Swietenia macrophylla King es heliófila, los primeros años requiere sombra ligera para su desarrollo normal, la sombra debe suprimirse pasado 1 a 2 años y la espesura aclarada de tal manera que se deje a los árboles en completa exposición al sol (Jiménez 1995) Prospera a temperatura media anual de 23º a 28º C con extremas de 11 º a 37º C; precipitación de 1500 mm a mas, no tolera temporadas de sequías muy largas; en terrenos muy diversos desde suelos poco profundos. y pantanosos. hasta. suelos aluviales. arcillo-arenosos. profundos; su mejor desarrollo ocurre en suelos de vertisol pélico, arcilloso café oscuro, arcilloso profundo, negro, arenoso y drenado (Lamprecht, 1990). Los suelos aptos para la S. macrophylla varían según el sitio y pueden ser desde arcillosos hasta arenas gruesas. El pH óptimo va desde alcalino a neutro, pero se tiene información de plantaciones que han demostrado alta adaptabilidad en suelos con pH de 4.5 y que tengan una alta capacidad de retención de agua (Jiménez, 1999). El rango de distribución natural de S. macrophylla en el Perú comprende el ámbito de 9 regiones del país, estas de norte a sur son las siguientes: Loreto, Amazonas, San Martín, Ucayali, Huánuco, Junín, Cuzco, Madre de Dios y Puno (Trigoso et al., 2002). Asimismo se encuentra distribuida en las zonas de vida bosque seco Tropical (bs-T) y bosque húmedo Tropical (bh-T), así como en las formaciones correspondientes de la franja Subtropical (bs-S y bh-S) y en las zonas transicionales entre ellas. (Barrena et al., 2004). Las poblaciones naturales de caoba se encuentran actualmente fraccionadas y aisladas, lo cual está produciendo una pérdida en la calidad genética de la especie; por ello tenemos que asegurar la supervivencia de un número mínimo de individuos de caoba para que tenga posibilidad de recuperarse. (IIAP, 2009).. 6.

(17) b. Cedrelinga catenaeformis Ducke (Tornillo) Se distribuye por los trópicos de Sudamérica, entre 0 y 750 msnm, es de crecimiento lento, tolera muy bien las sequías, alcanza de 30 a 50 m de altura, con un fuste útil de 20 a 40 m; con 6 a 14 dm de diámetro a 18 m de altura; corteza pardo oscuro, rugosa, ritidoma coriáceo; se desprende en placas rectangulares, por encima de los aletones, corchosa, de 1 cm de espesor, es nativa del bosque tropical sudamericano, con temperaturas que varían desde los 15° hasta los 38°C y precipitaciones entre 2 500 a 3 800 mm anuales y suelos arcillosos (Freitas, Medeiros y Lima, 1992). Los árboles semilleros de C. catenaeformis ocupan los bosques de terraza alta no inundable con topografía ondulada y suelos ultisoles, en el Perú se encuentran en bosques de colina. Así mismo se focaliza que en la zona transicional entre bosque muy húmedo-premontano tropical a bosque húmedo tropical (Vidaurre, 1997). c. Aspidosperma macrocarpon Mart (Lagarto caspi) Es una de las especies forestales de mayor, demanda por sus excepcionales características tecnológicas y valor comercial, lo cual ha originado, por falta de conocimientos silviculturales y de un adecuado control, una sobre explotación que amenaza con la extinción de esta especie (Angulo, 1996). La regeneración natural de esta especie no es muy frecuente en el bosque, debido a diversos factores del medio ambiente, que no permiten su desarrollo adecuado. Sin embargo, los árboles que logran desarrollar llegan a tener edades considerables (150 - 200 años) con un diámetro promedio de 80 cm. Anualmente, producen escasa semilla lo cual es preocupante para su conservación en el bosque húmedo tropical (Angulo, 1996). Una alternativa promisoria es hacer reforestaciones en fajas de enriquecimiento, para contribuir a solucionar este problema y seguir. 7.

(18) manteniendo la presencia del A. macrocarpon como parte de la biodiversidad (Angulo, 1996). d. Himatanthus sucuuba (Spruce ex Muell. Arg.) Bellaco Caspi Árbol de hasta 20 m de alto, hojas alternas, lanceoladas a elípticas, de 1137 x 3-11 cm, ápice agudo a acuminado, base atenuada, peciolos de 1,54,5 cm de longitud. Inflorescencias en panículas, terminales, a veces pseudoaxilares, de hasta 20 cm de apariencia articulada, con cada división protegida por una bráctea blanca. Flores con cáliz pequeño y reducido, corola blanca de 2 cm de largo. Frutos 2 folículos coriáceos, glabros, elipsoides, de 32 x 4 cm. Semillas numerosas, aladas. (Mejia, 2000). e. Cedrela fissilis Vell (Cedro) Es un árbol del orden de las Sapindales familia de las Meliáceas de regiones tropicales de América, tiene un fuste importante que puede alcanzar 30 m de altura, con ritidoma gris, hojas paripinadas, de 4-6 cm de largo, 12-15 folíolos; de color rojizo en las hojas juveniles. Folíolos de 10-15 cm largo x 3,5-4 cm ancho, coriáceos, haz brillante glabro. Flores de 8-9 mm de largo, pentámeras; cáliz de 2-2,5 mm de largo, pubescente, 5-6-dentado y hendidura longitudinal hasta la base; pétalos de 7-8 mm de largo, pubescentes, oblongos. El fruto es una cápsula piriforme, de 5,5-10 cm de largo, pericarpo de 5 mm de espesor, epicarpio pardo oscuro con lenticelas ocres prominentes regularmente distribuidas en toda la superficie. Semillas pardas-rojizas de 2,5-2,7 cm de largo, con ala de 1,51,8 cm, gruesa, no translúcida. (Bogado, 1990) Florece de agosto a octubre; fructifica de noviembre a febrero. (Anón.. 1996) 2.2.3 Manejo forestal sostenible (MFS) Los bosques pueden ser manejados para diferentes fines y hoy en día es comúnmente reconocido que necesitan manejarse para fines económicos, sociales y ecológicos, aunque esta noción es relativamente reciente 8.

(19) (Wiersun 1995, citado por Ros-Tonen et ál. 2007). El primer foro internacional en reconocer la importancia global del tema ambiental e introducir el concepto de desarrollo sostenible fue la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Ambiente Humano, celebrada en Estocolmo en 1972 (Kotwal et ál. 2007). Posteriormente la Declaración de Río sobre Medio Ambiente y Desarrollo efectuada en 1992, reconoció los valores espirituales y culturales de los bosques, la necesidad de la participación de los actores, la conservación de la biodiversidad, la protección de los derechos de los indígenas, y el valioso papel de los bosques en el mantenimiento y balance de los procesos ecológicos (Ros-Tonen et al., 2007), entre otros aspectos que pueden y deben contemplarse en el manejo. El MFS es el componente silvicultural del desarrollo sostenible (Higman et al., 1999) y en la actualidad ocupa un lugar prioritario en la agenda internacional, gracias a lo cual se desarrollaron iniciativas en todo el mundo para definir en términos más operacionales y específicos su significado (Poschen, 2000). El término ha sido progresivamente usado para describir propuestas de manejo forestal que además de objetivos económicos toman en cuenta objetivos sociales y ambientales amplios (Sayer y Maginnis 2005). Se han acotado diversas definiciones aunque esencialmente todas dicen lo mismo: “la administración y uso de bosques y tierras boscosas, en una forma, y a una tasa tal, que mantenga su biodiversidad, productividad, capacidad de regeneración, viabilidad y potencial para llevar a cabo, ahora y en el futuro, funciones ecológicas, económicas y sociales, relevantes a los niveles local, nacional y global, y que no cause daño a otros ecosistemas” (MCPFE, 1993). Aunque la sostenibilidad significa cosas distintas para personas distintas (Ruitenbeek y Cartier 1998), y el consenso internacional sobre MFS ha demostrado ser escaso y estar permeado por intereses divergentes, ha llegado a ser claro y reconocido universalmente que el MFS o la conservación son imposibles sin la participación activa de las poblaciones locales donde se desarrolla, y sin la debida consideración por sus 9.

(20) necesidades y medios de vida (Borrini-Feyerabend et ál. 2000, Lawrence 2000, citados por Ros-Tonen et ál. 2007). En MFS parece fácil señalar casos de “manejo insostenible”, pero es notoriamente más difícil definir o identificar “manejo sostenible” (Ruitenbeek y Cartier, 1998). El MFS puede ser considerado un sistema complejo en el cual las dimensiones ecológica, económica y social se articulan, y cuya funcionalidad y viabilidad, como la de cualquier sistema, dependerá del estado e interacciones de sus componentes (Bossel, 2001). La incorporación del enfoque de sostenibilidad dentro del manejo forestal (MF) implica algunas connotaciones acuñadas para el “desarrollo sostenible” (Imbach et ál. 1997, Imbach 2000), pero que pueden ser acogidas para el MF: Asignar igual importancia a los aspectos ambientales y humanos (incluye lo social, económico y cultural). La actividad humana es la principal causa de los problemas ambientales pero el aporte humano es indispensable para el manejo y protección del ambiente. La sostenibilidad no es un estado en sí mismo sino un proceso permanente por alcanzarla, debido a las formas cambiantes de satisfacción de las necesidades humanas y al cambio ambiental global y local. Aunque los componentes que definen el MFS en la práctica dependen de la definición que se analice, la mayoría presentan como elementos comunes un marco político y legal (dimensión político-institucional), una producción óptima y sostenida de productos forestales (dimensión económica), la protección del ambiente (dimensión ambiental) y el bienestar de la gente (dimensión social) (Higman et ál. 1999). Dentro de este marco el manejo forestal comunitario (MFC), es decir el emprendido por comunidades y no por empresas madereras, es actualmente promovido como una estrategia u alternativa complementaria para lograr el MFS, equitativo y participativo, y es concebido como una opción promisoria para resolver el gran dilema de la conciliación entre la preservación de la naturaleza y el desarrollo económico (De Jong et ál. 2008) y como una estrategia viable para la reducción de la pobreza rural 10.

(21) y la deforestación (Louman et ál. 2008). Una de sus características definitorias es el estar organizado colectivamente, donde los participantes comparten no sólo beneficios sino responsabilidades (Sabogal et al., 2008). La historia del MFC de los últimos 25 años puede ser vista como un esfuerzo por reversar los impactos del colonialismo y sus leyes sobre grupos sociales pobres y marginados que perdieron sus bosques por un modelo colonial de “silvicultura científica”, todavía predominante en el pensamiento convencional y global, que permitió antaño justificar la usurpación por la fuerza del control local sobre los bosques (Colchester, 2007). 2.2.4. Dimensiones de la sostenibilidad a. Dimensión social Probablemente el factor más dinámico para la destrucción de los bosques ha sido la pobreza derivada de la distribución desigual de la riqueza, de la falta de acceso o control sobre los recursos y de la carencia de alternativas para una subsistencia basada en la agricultura marginal. Existe entonces una relación tanto funcional como ética entre el desarrollo sostenible y el componente social: compartir equitativamente los resultados del crecimiento económico (Poschen, 2000). La creciente preocupación mundial por la deforestación tropical y una mayor conciencia de que los pobladores rurales ocupan partes significativas de los bosques tropicales cuya explotación por empresas madereras podrían comprometer sus medios de vida, permitió un cambio de enfoque del MFC de la reforestación de áreas degradadas hacia el manejo y conservación de bosques naturales (De Jong et al., 2008). El MF puede (y debe) ayudar a las comunidades a elevar su estándar de vida y contribuir a su desarrollo positivo por lo que afronta la necesidad de considerar procesos de consulta y participación, mecanismos para la resolución de conflictos, valoración de impactos sociales, reconocimiento de derechos (de acceso y uso) y cultura, relaciones con los trabajadores 11.

(22) forestales, cumplimiento de las leyes laborales, y contribución al desarrollo (Higman et al., 1999). En alguna medida toda la sociedad está involucrada con los bosques, sin embargo se identifican varios actores que se relacionan directa y particularmente. con. éstos:. habitantes,. usuarios,. propietarios. y. trabajadores forestales (Poschen, 2000). En algunos contextos también existen pueblos indígenas y tribales que interactúan y dependen directamente de los bosques para obtener sus medios económicos de supervivencia y, con frecuencia, su identidad cultural y espiritual (Byron y Arnold, 1997). Algunos de los actores pueden llegar a ser cruciales para la sostenibilidad a largo plazo del MF y las empresas forestales; varias de estas empresas han sufrido consecuencias financieras por los problemas sociales que causan y la mayoría de los peores conflictos en la silvicultura de hoy se presentan entre compañías y comunidades locales (Higman et al., 1999). b. Dimensión económica A partir del año 2000 se reconoció que el MFC no sólo debe ser sostenible en términos ecológicos y sociales, sino económicamente viable. Esto estimuló. la. conformación. y. desarrollo. de. empresas. forestales. comunitarias y el fortalecimiento de las capacidades empresariales de las comunidades como estrategia para la reducción de la pobreza (De Jong et al., 2008). El problema económico clásico consiste en determinar la tasa óptima a la cual un recurso natural, renovable o no, debe ser explotado (Johansson y Löfgren 1985) para que su aprovechamiento sea rentable (eficiente), sin ir en detrimento del recurso mismo. En sistemas forestales, donde los árboles son fábrica y producto simultáneamente, el problema parece resolverse al determinar que para que el aprovechamiento sea sostenible la remoción de productos forestales no debe exceder el nivel de recuperación durante el ciclo de corta, ni reducir irreversiblemente el potencial del bosque para producir madera comercializable (Higman et al., 12.

(23) 1999). No obstante, determinar el nivel sostenible de cosecha en bosques naturales es una tarea compleja puesto que es probable que este nivel cambie cuando el bosque crece y es cosechado, y cuando el mercado para diferentes especies varíe (Higman et al., 1999). El MF es sostenible si genera utilidades financieras mínimas que motiven a los propietarios del bosque a conservarlo y manejarlo por tiempo indefinido (Gómez et al., 2001). Evaluar la rentabilidad del MF es crucial para determinar su viabilidad económica como actividad productiva en una economía de mercado. El MF será eficiente en la medida en que los ingresos que genere sean mayores que sus egresos, considerando el costo del capital. No obstante, es importante reconocer que contemplar la dimensión económica únicamente a partir de la rentabilidad tiene la limitación metodológica de no evidenciar relaciones importantes de los bosques con las comunidades (Gómez et al., 2001). De hecho, aunque históricamente la racionalidad económica ha tendido a enfocarse en la eficiencia económica, con el tiempo se ha empezado a prestar atención hacia temas de equidad o distribución, los cuales también han venido incorporándose paulatinamente en los estándares (Ruitenbeek y Cartier, 1998). c. Dimensión ambiental La diversidad de la vida es en sí misma un valor crucial que da mayor resiliencia a los organismos y a los ecosistemas, su pérdida tiene un efecto adverso sobre importantes bienes y servicios, causa impactos negativos sobre la integridad del ecosistema y es uno de los problemas ambientales más preocupantes de hoy (Higman et al., 1999); su conservación es un elemento integral y esencial de la sostenibilidad (Kotwal et al., 2007). Quizás por ello, el monitoreo de esta dimensión frecuentemente se ha abordado a partir de los impactos que la actividad humana le produce al ambiente o del desarrollo de indicadores de salud o integridad del ecosistema, aunque este mismo es un concepto que no tiene una definición clara. Según (Ferretti, 1997) es imposible dar una única definición de salud del ecosistema forestal dada la naturaleza de los 13.

(24) ecosistemas mismos y el hecho de que el concepto de salud depende de una definición a priori del punto de vista desde el cual se desarrolla el concepto, y la escala temporal y espacial considerada. El componente ambiental se ve afectado directamente con el aprovechamiento forestal, pues la actividad no sólo se desarrolla dentro del bosque, sino que se basa en la extracción de uno de sus recursos más tangibles, los árboles adultos. Toda actividad de aprovechamiento forestal causará irremediablemente algún nivel de daño ya sea a la biodiversidad, a la masa remanente, al suelo y/o a las fuentes de agua. De hecho, los impactos estructurales del aprovechamiento alteran las proporciones relativas de los organismos, las reservas biogeoquímicas, los ciclos de nutrientes y los flujos de energía (Putz et al., 2000). Diferentes intensidades y modelos espaciales de cosecha resultan en diferentes efectos sobre diferentes componentes de la biodiversidad (Putz et al., 2000), por lo cual, a pesar de que existen estudios que alientan sobre la capacidad de recuperación del bosque (Finegan et al., 2001), (Finegan y Camacho, 1999), resulta riesgoso generalizar estos resultados. La abundancias relativas usualmente responden más rápidamente a las actividades humanas que la presencia o ausencia de especies, y actualmente numerosos ejemplos indican una fuerte asociación entre pérdida. de. diversidad. (en. cualquiera. de. sus. componentes),. funcionamiento del ecosistema y costos sociales (Chapin et al., 2000). Variaciones en la estructura pueden tener efectos a futuro no percibidos en el corto plazo como la desaparición de especies escasas, pues dados los altos niveles de competencia presentes en estos ecosistemas, es de suponer que el aumento en la abundancia de algunas especies, se produzca a expensas de la disminución de otras. Este efecto sería mayor en bosques tropicales, donde se comprueba la afirmación de Lamprecht (1990) de que en comunidades muy ricas en especies la mayoría de éstas son escasas, y en bosques sometidos a tratamientos silviculturales como liberación y refinamiento, especialmente si se aplican con gran intensidad, que tienden a “homogenizar” la composición (Putz et al., 2000) al 14.

(25) favorecer directamente a las especies consideradas valiosas para el mercado. El funcionamiento del ecosistema se refiere a los procesos biofísicos que tienen lugar en éste y que pueden caracterizarse independientemente del contexto humano (hábitat de peces y de aves acuáticas, ciclo de carbono, ciclo de nutrientes) (Nasi et al., 2002). Los servicios del ecosistema son el resultado de las funciones que benefician a los seres humanos; incluyen tanto los productos (maderables y no maderables), como los servicios propiamente dichos y son cruciales para nuestra supervivencia. Los bosques, y en especial los bosques tropicales, contribuyen más que cualquier otro bioma terrestre a los ciclos y procesos relevantes del clima y también a los procesos relacionados con la biodiversidad (Nasi et al., 2002). Recientemente el interés por el MFS se ha inclinado hacia la contribución que los bosques pueden hacer a la conservación de la biodiversidad tropical y la provisión de servicios (Finegan, 2005). El mantenimiento de la sostenibilidad ecológica requiere que los recursos y procesos de soporte esenciales no sean irreversiblemente alterados, por lo que la protección de los bosques incluye conservación de la biodiversidad, mantenimiento de sus funciones ecosistémicas, protección de suelo y agua, y minimización de desperdicios y contaminación (Higman et ál. 1999). La biodiversidad es intrínseca a las funciones del ecosistema y por lo tanto vital para la disponibilidad de servicios (Nasi et al. 2002).. 2.3 Definición de términos 2.3.1 Sustentabilidad El concepto de sustentabilidad es complejo en sí mismo porque implica cumplir, simultáneamente, con varios objetivos: productivos, ecológicos o ambientales, sociales, culturales, económicas y temporales. A su vez la evaluación de la sustentabilidad se ve dificultada por el enfoque reduccionista, lo que genera grandes dificultades para entender problemas 15.

(26) complejos como éste, que requieren de un abordaje de forma holística y sistémica. Por lo tanto, es necesario un abordaje multidisciplinario para medir un concepto interdisciplinario. (Kaufmann y Cleveland, 1995).. 2.3.2 Sostenibilidad La sostenibilidad se refiere a la durabilidad de los sistemas de producción, a su capacidad para mantenerse en el tiempo. A su vez, se refiere al mantenimiento de la productividad de los recursos empleados, frente a situaciones de choque o tensión –en este caso, nos referimos a los recursos naturales renovables, utilizados para la producción agropecuaria y a otros insumos necesarios para la producción. (Conway y Barbier, 1990). La Declaración de Río de 1992 incorporó un conjunto de principios asociando la sostenibilidad a un nuevo modelo de desarrollo y, por lo tanto, centro de las políticas El 12 desarrollo sostenible implica dos ideas principales sobre las que existe un amplio consenso. (Organización de Naciones Unidas, 1992). La sostenibilidad es un atributo de los sistemas abiertos a interacciones con su mundo externo. No es un estado fijo de constancia, sino la preservación dinámica de la identidad esencial del sistema en medio de cambios permanentes. Un número reducido de atributos genéricos pueden representar las bases de la sostenibilidad. (Gallopín y Gilberto, 2001). La. sostenibilidad. comenzó. asociándose. con. temas. únicamente. medioambientales, por lo que se puede decir que se relaciona en mayor medida con el desarrollo sostenible a nivel global y el medio ambiente en general, y por consiguiente con la definición expresada en el informe de Brundtland, pero con el paso del tiempo se ha ido ampliando el concepto hasta englobar también los asuntos, sociales, económicos y las repercusiones del producto durante todo su ciclo de vida. (García, 2010).. 16.

(27) 2.3.3 Criterio Categoría de condiciones o procesos esenciales mediante los cuales se puede evaluar la ordenación sostenible de los bosques. Un criterio se caracteriza por un conjunto de indicadores relacionados que se registran periódicamente para evaluar cambios (Olympia 1994). 2.3.4 Indicador Medida (medición) de un aspecto del criterio. Una variable cuantitativa o cualitativa que puede medirse o describirse y que cuando se observa periódicamente, pone de manifiesto tendencias (Olympia, 1994). 2.3.5. Observación. La medición y evaluación periódica y sistemática de cambio de un indicador (Olympia, 1994).. 17.

(28) III. HIPÓTESIS Las hipótesis plantedas en el presente trabajo de investigación fueron las siguientes: -. Las especies forestales establecidas en fajas de enriquecimiento, muestran supervivencia y condiciones buenas.. -. Las especies forestales establecidas en fajas de enriquecimiento, muestran crecimiento inicial bueno.. -. El Área de Conservación Privada El Tornillal presenta índices de sostenibilidad satisfactorio.. 18.

(29) IV. MÉTODOS 4.1 Lugar de ejecución El trabajo se desarrolló en el bosque de la Estación Experimental Agropecuaria Satipo, de la Universidad Nacional del Centro del Perú, ubicada en el distrito de Río Negro; en las coordenadas referenciales de la Universal Transversa Mercator (UTM) a 8 756 200 metros del Norte; y 536 500 metros del Este, el acceso es por carretera angosta afirmada a 02 kilómetros de la Carretera Nacional Satipo - Mazamari, la altitud varía de 630 – 693 msnm. Está calificado como bosque Semi cálido muy húmedo (Wladimir Koppen), con temperatura media anual 22 oC y humedad relativa 70%. El mapa de ubicación de encuentra en la sección de anexo. 4.2 Metodología de la investigación a. Tipo de investigación Por su finalidad es de tipo aplicada debido, a que en la investigación “se distingue propósitos prácticos inmediatos bien definidos, es decir, se investiga para actuar, transformar, modificar o producir cambios en un determinado sector de la realidad”. (Carrasco, 2005).. b. Nivel de investigación Nivel descriptivo, ya que este nivel “básicamente consiste en identificar y describir las características de un determinado estudio, para lo cual es necesario precisar la variable de la investigación y así poder construir instrumentos que permitan recoger la información pertinente” (Orosco y Pomasunco, 2014).. 19.

(30) c. Diseño de investigación El diseño de la investigación es transeccional descriptivo no experimental que tiene como objetivo indagar la incidencia de las modalidades o niveles de una o más variables en una población; el procedimiento consiste en ubicar una o diversas variables a un grupo de personas u otros seres vivos, objetos, situaciones, contextos, fenómenos, comunidades y así proporcionar su descripción. (Sampieri, 2006). d. Población y muestra La población para el primer y segundo objetivo fue de 262 plantas establecidas en las fajas de enriquecimiento cuyas cantidades por especies forestales son las siguientes; Swietenia macrophylla (52), Cedrelinga catenaeformis (56), Aspidosperma macrocarpon (29), Himatanthus sucuuba (34) y Cedrela fissilis (91); las mismas que fueron inventariadas al cien por ciento para determinar la supervivencia, condiciones y crecimiento de las mismas. La población considerada para el estudio de la sostenibilidad del Área de Conservación Privada El Tornillal, es de 82 hectáreas de bosque que comprende el Área de Conservación.. e. Ubicación del área de estudio Empleando el Sistema de Posicionamiento Global (GPS), se tomó las coordenadas de los vértices del Bloque A y Bloque B donde se encuentran las plantaciones en fajas de enriquecimiento en el área de conservación privada “El Tornillal”, de la Estación Experimental Agropecuaria Satipo, de la Universidad Nacional del Centro del Perú; mostrados en las tablas: Tabla 1. Coordenadas UTM de los Bloques A y B. BLOQUE A. BLOQUE B. VÉRTICE. ESTE. NORTE. VÉRTICE. ESTE. NORTE. 1. 541824. 8761615. 1. 541660. 8761768. 2. 541866. 8761626. 2. 541690. 8761769. 3. 541837. 8761501. 3. 541664. 8761976. 4. 541926. 8761501. 4. 541697. 8761978. 20.

(31) f. Características de los bloques Utilizando la brújula, se determinó la orientación de las fajas de enriquecimiento, así como la exposición del terreno; con el apoyo del clinómetro se determinó la pendiente del terreno y las demás características mediante la observación directa; los detalles se muestran en las tablas: Tabla 2. Características de los Bloques BLOQUE A Orientación de Este - Oeste. BLOQUE B. las. fajas Orientación de las fajas Este - Oeste. Exposición Norte. Exposición Sur. Pendiente 10% - 70%. Pendiente 5% - 10%. Mayor diversidad especies. de Menor diversidad especies. Mayor altura circundantes. de. de. árboles Menor altura de árboles circundantes Atravieza carrozable. Existe una trocha. un. camino. g. Especies forestales en fajas de enriquecimiento Las especies forestales plantadas en las fajas de enriquecimiento son las siguientes: - Aspidosperma macrocarpon Mart - Himatanthus sucuuba (Spruce ex Muell.Arg) - Swietenia macrophylla King - Cedrelinga catenaeformis Ducke - Cedrela fissilis Vell. 21.

(32) h. Inventario de las plantas Aplicando la metodología del Inventario Nacional Forestal y de fauna Silvestre – Perú; elaborado por el Grupo Técnico de Apoyo (GTA) y la Unidad Técnica Central (UTC), se realizó el inventario al cien por ciento, quiere decir todas las plantas instaladas encontradas aptas para tomar las medidas de altura, diámetro y determinar su condición de las mismas; los datos se tomaron empleando para la altura la regla telescópica y para el diámetro la forcípula y el vernier, las mismas que fueron anotadas en formatos obtenidos del manual de campo del inventario forestal de bosques tropicales naturales y el Tratado de Cooperación Amazónica.. i. Análisis de caracterización y biológico del suelo Aplicando las técnicas de recolección y traslado de muestras de suelos, se realizó el análisis de suelo de caracterización en el Laboratorio de Análisis de Suelos, Agua, Plantas y Fertilizantes KIPATSI, cuyos resultados fueron expedidos el 24 de setiembre del 2015; los resultados muestran valores para la Calicata 1; pH 5,50 horizonte A, 5,49 horizonte BC, 5,76 horizonte C, para la Calicata 2; 3,88 horizonte AB, 4,89 horizonte B, 4,83 horizonte Bt; para la calicata 1 materia orgánica 1,82% horizonte A, 0,84% horizonte BC, 0,64% horizonte C; para la Calicata 2 materia orgánica 1,87% horizonte AB, 0,86% horizonte B, 1,01% horizonte Bt entre otros datos que se encuentran en las fichas adjuntados en anexos y la evaluación del análisis biológico se realizó en las calicatas; cuyos resultados se muestran en las tablas siguientes:. 22.

(33) Tabla 3. Descripción de la calicata del BLOQUE A DESCRIPCIÓN. VALORES. Altitud Pedregosidad Topografía. 541834 8761563 693 msnm Exento Ondulada. Peligro de anegamiento. No tiene. Profundidad de raíces. 1.20 cm. Escurrimiento superficial. No tiene. Horizonte AB. 12 cm. Horizonte B. Hasta 53 cm.. Horizonte B en transición. 1.27 m. Estructura. Ligera. Coordenadas UTM. Pendiente. 5%. Nº de lombrices en 1m. 2. 24 prom.. Fuente: Elaboración propia. Tabla 4. Descripción de la calicata del BLOQUE B. DESCRIPCIÓN Coordenadas UTM. VALORES 541685 8761926 msnm 30% Ondulada No tiene 40 cm Interno 12 cm 60 cm. 1.35 m Bloques angulares compacto 5% 34 prom.. Altitud Pedregosidad Topografía Peligro de anegamiento Profundidad de raíces Peligro de drenaje Horizonte A Horizonte BC Horizonte C Estructura Pendiente Nº de lombrices Fuente: Elaboración propia. j. Procesamiento de la información Los datos, fueron ingresados al Excel para determinar los cálculos preliminares y luego ser empleados en el software SPSS, para el procesamiento de la información mediante el análisis estadístico descriptivo, prueba de medias en tablas, para el análisis e interpretación. 23.

(34) Los datos geográficos obtenidos fueron procesados en el software ARCGIS 10 y obtener el plano respectivo, las mismas que se encuentran en anexos.. k. Operacionalización de variables Tabla 5. Operacionalización de variables Variables Sobrevivencia. Condición. NOMBRE DE LA ESPECIE Indicadores Técnica Plantas vivas Conteo Plantas muertas. Conteo. Formato. Plantas buenas. Conteo. Formato. Plantas regular. Conteo. Formato. Conteo Vernier Regla telescópica. Formato Formato. Plantas malas Diámetro de planta Crecimiento. Instrumento Formato. Altura de planta. Formato. Fuente: Elaboración propia. l. Validez y confiabilidad del instrumento Los formatos de toma de datos utilizados, se encuentran en el Manual de Campo que contiene; las definiciones y procedimientos utilizados para planificar y realizar un inventario y evaluación forestal nacional siguiendo el método desarrollado por el programa de Evaluación de Recursos Forestales (ERF) de la FAO. La metodología basada en un muestreo de campo a nivel nacional, ha sido ensayada y aplicada en varios países desde el año 2000 (Costa Rica, Guatemala, Filipinas, Camerún y Líbano).. m. Estudio de sostenibilidad del área de conservación La metodología empleada, se basa en el procedimiento metodológico de World Wildlife Fund (WWF), Fondo Mundial para la Naturaleza y el Centro Agronómico Tropical para la Investigación y la Enseñanza, WWF/CATIE para evaluar la Efectividad de Manejo Sostenible de Áreas Protegidas. El proceso involucra la evaluación de los elementos que, en gran medida, reflejan el accionar y el desenvolvimiento de los personeros de la organización administradora. Por tanto, la evaluación del manejo debe ser considerada como un proceso de “autoevaluación”, en donde es indispensable la participación directa, objetiva y técnica de los 24.

(35) funcionarios que, a su debido momento, intervendrán en la calificación de las distintas variables. Este proceso ha de ser participativo, contando con representantes claves, institucionales y de grupos organizados de las comunidades cercanas o que habitan dentro del área protegida, permitiendo un ejercicio de evaluación transparente e integrador.. 25.

(36) n. Operacionalización de la variable Tabla 6. Operacionalización de la variable sostenibilidad del Área de Conservación Privada “El Tornillal” Variable. Dimensión. Indicadores. Instrumento. Escala valorativa. Cuestionario. Muy satisfactorio (5), Satisfactorio (4), Medianamente Satisfactorio (3), Poco Satisfactorio (2), Insatisfactorio(1). Cuestionario. Muy satisfactorio (5), Satisfactorio (4), Medianamente Satisfactorio (3), Poco Satisfactorio (2), Insatisfactorio(1). Cuestionario. Muy satisfactorio (5), Satisfactorio (4), Medianamente Satisfactorio (3), Poco Satisfactorio (2), Insatisfactorio(1). Cuestionario. Muy satisfactorio (5), Satisfactorio (4), Medianamente Satisfactorio (3), Poco Satisfactorio (2), Insatisfactorio(1). Educación ambiental Investigación Ambiental. Usos ilegales Caracteristicas biogeográficas Vulnerabilidad Financiamiento. Económico. Sostenibiliad. Capacidad de generar recursos propios Valorización del volumen maderable Capacidad de gasto Manejo de recursos financieros Seguridad del personal Servicios básicos. Social. Conocimientos tradicionales Participación comunitaria Conflictos por dominio de la tierra Normas legales Personal. Político Institucional. Infraestructura Tenencia de la tierra propiedad del bosque Plan de manejo. Fuente: Elaboración propia.. 26. y.

(37) o. Tablas de evaluación de indicadores Tabla 7. Escala general de calificación Valor Numérico. Descripción. Calificación. 5. De 91 a 100% del óptimo. Muy satisfactorio. 4. De 76 a 90% del óptimo. Satisfactorio. 3. De 51 a 75% del óptimo. Medianamente satisfactorio. 2. De 36 a 50% del óptimo. Poco satisfactorio. 1. Menor de 35%. Insatisfactorio. Fuente: WWF/CATIE. La ponderación porcentual es una adaptación de la norma ISO 10004, de Gestión de la Calidad – Satisfacción del Cliente – Directrices para el seguimiento y la medición; probada en la evaluación de calidad de servicios ofrecidos por empresas privadas y públicas (UCR, 1992).. Tabla 8. Descripción y calificación del indicador educación ambiental. Educación ambiental Puntaje Alta disponibilidad y difusión en el área 5 Alta disponibilidad con mediana difusión en el área 4 Mediana disponibilidad y poca difusión en el área 3 Poca disponibilidad y poca difusión en el área 2 No hay información legal en el área 1 Tabla 9. Descripción y calificación del indicador investigación. Investigación Puntaje Las investigaciones científicas relacionadas con el 5 aprovechamiento y conocimiento de los recursos naturales se efectúan de manera permanente y sus resultados son difundidos. Las investigaciones son ejecutadas sin considerar 4 apropiadamente su importancia dentro del manejo integral del área y los recursos naturales comprendidos dentro y fuera de ella. Los resultados son puestos en conocimiento. Las investigaciones efectuadas son ejecutadas 3 esporádicamente y sin una relación con la problemática del AC y sus alrededores, aunque sus resultados son puestos en conocimiento del AC. El conocimiento de las investigaciones ejecutadas es escaso 2 y el acceso a los resultados se hace difícil por falta de un sistema de seguimiento a las mismas. El conocimiento de las investigaciones ejecutadas es nulo. 1 27.

(38) Tabla 10. Descripción y calificación del indicador usos ilegales. Usos ilegales Puntaje No existente 5 Existe, sin impacto notable 4 Existe, con impacto negativo sobre especies y/o comunidades 3 no amenazadas. Existente, con impacto negativo sobre especies y/o 2 comunidades amenazadas, o en peligro. Existente, con destrucción del área. 1 Tabla 11. Descripción y calificación indicador características biogeográficas. Características biogeográficas Puntaje El área posee la superficie total óptima o más. 5 El área posee entre 90-99% de la superficie total óptima. 4 El área tiene entre 76-89% de la superficie total óptima. 3 El área tiene entre 51-75% de la superficie total óptima. 2 El área posee 50% de la superficie total óptima. 1 Tabla 12. Descripción y calificación del indicador vulnerabilidad. Vulnerabilidad Puntaje Muy resistente a invasiones biológicas y/o disturbios: Muy 5 bajo impacto. Resistente a invasiones biológicas y/o disturbios: Bajo 4 impacto. Medianamente resistente a invasiones biológicas y/o 3 disturbios: Impacto mediano. Poco resistente a invasiones biológicas y/o disturbios: 2 Impacto alto. No resistente a disturbios o invasiones de ciertas especies 1 (hay casos de extinciones de ciertas especies): Impacto muy alto. Tabla 13. Descripción y calificación del indicador financiamiento. Financiamiento Puntaje El presupuesto llega siempre en el período o fechas 5 establecidas El presupuesto llega en las fechas establecidas, con 4 pequeñas variaciones ocasionales. La entrega del presupuesto es regularmente hecha, con 3 variaciones predecibles. Hay muy poca regularidad de entrega, lo que dificulta la 2 ejecución de lo planeado. La entrega del presupuesto es totalmente irregular 1. 28.

(39) Tabla 14. Descripción y calificación del indicador recursos propios. Recursos propios Puntaje El AC cuenta con el mecanismo legal que le permite recaudar 5 recursos propios, los mismos que son directamente utilizados gracias a una estructura administrativa y financiera establecida. El AC cuenta con el mecanismo legal que le permite recaudar 4 recursos propios, que son utilizados directamente, aunque las estructuras administrativas y financieras no son lo suficientemente estructuradas. El AC cuenta con el mecanismo legal que le permite recaudar 3 recursos propios pero su estructura administrativa y financiera no permite su utilización directa. El AC no cuenta con el mecanismo legal que le permita 2 recaudar recursos propios, a pesar de que su estructura administrativa y financiera podría facilitar su recaudación y uso directo. El AC no cuenta con el mecanismo legal que le permita 1 recaudar recursos propios, ni tiene una estructura administrativa y financiera que le permita hacerlo Tabla 15. Descripción y calificación del indicador volumen maderable. Valorización del volumen maderable Puntaje Muy alto valor comercial 5 Alto valor comercial 4 Mediano valor comercial 3 Bajo valor comercial 2 Muy bajo valor comercial 1 Tabla 16. Descripción y calificación del indicador capacidad de gasto. Capacidad de gasto Puntaje Los gastos son oportunos y programados. Se emiten informes 5 regulares de ejecución presupuestaria. Los gastos no siempre son oportunos a pesar de ser 4 programados. Los informes de ejecución presupuestaria no son regulares. Los gastos sufren retrasos y su programación es débil. Los 3 informes de ejecución presupuestaria son esporádicos. Los gastos, aunque a veces se los hace a tiempo, no 2 obedecen a ninguna priorización. Los informes de ejecución presupuestaria son inapropiados. Los gastos se realizan fuera de tiempo o no se realizan y no 1 hay informes de ejecución presupuestaria.. 29.

(40) Tabla 17. Descripción y calificación del indicador de recursos financieros Recursos financieros Puntaje El personal encargado del manejo financiero está 5 debidamente capacitado en asuntos financieros; cuenta con un sistema de contabilidad definida y funcional y con una planificación financiera adecuada. El personal correspondiente cuenta con algunos 4 conocimientos financieros, junto a un esquema contable definido y aceptablemente funcional. Existe una planificación financiera aceptable. El personal cuenta con conocimientos básicos de asuntos 3 financieros. Existe un marco contable referencial con deficiencias funcionales. La planificación financiera es deficiente. El personal cuenta con conocimientos muy elementales de 2 manejo financiero/contable. Se trabaja con sistemas contables mínimos. No hay una verdadera planificación financiera. Personal sin conocimientos financieros. No hay un sistema 1 contable. No hay planificación financiera. Tabla 18. Descripción y calificación del indicador seguridad del personal. Seguridad del personal Puntaje Las estructuras existentes son muy seguras, su material es 5 bueno y recibe el apropiado mantenimiento. Las estructuras existentes son seguras, aunque su material 4 no es de primera calidad, recibe el apropiado mantenimiento. Las estructuras existentes son medianamente seguras, su 3 material no es de calidad; el mantenimiento es regular. Las estructuras son inseguras, su material no es de calidad; 2 su mantenimiento es irregular. Las estructuras son inseguras, su material es de pésima 1 calidad; el mantenimiento es muy esporádico o ausente. Tabla 19. Descripción y calificación del indicador servicios básicos. Servicios básicos Puntaje La provisión de servicios básicos es permanente y están 5 disponibles todo el tiempo. La provisión de servicios básicos es permanente y pocas 4 veces no están disponibles. Los servicios básicos están instalados pero hay fallas en la 3 provisión de los mismos. No todos los servicios básicos están disponibles y los que hay 2 son muy irregulares. No hay la mayoría de servicios básicos y casi siempre no 1 están disponibles.. 30.

(41) Tabla 20. Descripción y calificación del indicador conocimientos tradicionales. Conocimientos tradicionales Puntaje Los conocimientos culturales tradicionales de las 5 comunidades aledañas son de pleno conocimiento de las autoridades y funcionarios del AC, están documentados y se aprovechan en el manejo del AC. Los conocimientos culturales tradicionales de las 4 comunidades aledañas, aunque no documentados, son conocidos por la mayoría de autoridades y funcionarios del AC y se aprovechan en su manejo. Los conocimientos culturales tradicionales de las 3 comunidades aledañas, aunque documentados, no son bien conocidos por las autoridades y funcionarios del AC y su aprovechamiento para el manejo es muy limitado. Los conocimientos culturales tradicionales de las 2 comunidades aledañas están parcialmente documentados; solo muy pocas autoridades y funcionarios las conocen y su aprovechamiento en el manejo del AC es casi nulo. Los conocimientos culturales tradicionales de las 1 comunidades aledañas no están documentados y las autoridades y funcionarios del AC no los conocen Tabla 21. Descripción y calificación del indicador participación comunitaria. Participación comunitaria Puntaje Hay mecanismos formales de participación comunitaria 5 (comités locales, asociaciones, clubes, etc.) y el apoyo de los vecinos hacia el área es incuestionable; hay un elevado aporte de beneficios directos hacia la comunidad. No existen los mecanismos que garanticen la participación 4 de la comunidad, pero ocurre participación informal de líderes comunitarios en la gestión, hay un mediano a alto aporte de beneficios hacia la comunidad. Hay una cooperación medianamente cordial y de ayuda 3 mutua entre la administración y la comunidad, pero ésta no participa en la planificación y manejo del área, aunque apoya su permanencia; el aporte de beneficios hacia la comunidad es mediano. No hay cooperación entre la administración y comunidad, 2 pero los vecinos reconocen parcialmente el valor intrínseco del área; los beneficios perceptibles hacia la comunidad son bajos. No hay ninguna forma de cooperación, ni reconocimiento o 1 apoyo comunitario hacia el área; los beneficios directos cuantificables o perceptibles hacia la comunidad son muy bajos o no existen.. 31.

(42) Tabla 22. Descripción y calificación del indicador dominio de las tierras. % del área con conflicto de dominio Valor Si el área de tenencia de tierra y propiedad es mayor o igual a 76% 5 Si el área de tenencia de tierra y propiedad va de 76 – 89% 4 Si el área de tenencia de tierra y propiedad va de 51 – 75% 3 Si el área de tenencia de tierra y propiedad va de 36 – 50% 2 Si el área de tenencia de tierra y propiedad es igual o menor a 35% 1 Tabla 23. Descripción y calificación del indicador normas legales Normas legales Puntaje El complejo de leyes y normas existentes es muy claro y 5 abarca todos los niveles de la jurisprudencia del estado sobre los recursos naturales, protegidos o no, garantizando el buen uso y aprovechamiento de los mismos y el manejo de AC. Existe el complejo legal citado arriba, no hay superposición 4 pero existen lagunas específicas que no llegan a afectar el manejo de las AC. Existe un complejo de leyes y normas sobre el uso y 3 aprovechamiento de recursos naturales, con algunas lagunas específicas y ligeras superposiciones entre leyes, que perjudican o dificultan el manejo de AC. Existen algunas leyes y normas que propician la conservación 2 de los recursos naturales, pero con marcados conflictos entre las mismas, lo cual perjudica o impide el manejo de AC. No se cuenta con leyes y normas generales que normen el 1 uso y aprovechamiento de los recursos naturales. Tabla 24. Descripción y calificación del indicador personal. Capacidad de contratación de personal Puntaje Capacidad de la administración del AC para contratar 5 personal adicional, a través de mecanismos eficientes. El AC cuenta con mecanismos ágiles que permiten la 4 contratación de personal adicional deseado y a tiempo. El AC cuenta con mecanismos que, aunque no son tan ágiles, 3 permiten la contratación de personal adicional deseado, y la mayoría de veces a tiempo. El AC cuenta con mecanismos muy deficientes que hacen 2 difícil o imposible contratar personal adicional. El AC no cuenta con mecanismos que le permitan contratar 1 personal adicional.. 32.

(43) Tabla 25. Descripción y calificación del indicador infraestructura. Infraestructura Puntaje Las estructuras existentes son suficientes en cantidad y 5 calidad para sustentar las actividades que demanda el AC Su ubicación es estratégica para poder atender a la mayoría de las necesidades. Las estructuras existentes son insuficientes en cantidad pero 4 tienen una calidad muy buena que permite atender la mayoría de las actividades del AC. Su ubicación, aunque no es la más estratégica, cumple con los objetivos de su creación. Las estructuras son insuficientes y de mediana calidad. Su 3 ubicación es estratégica para el desarrollo de actividades claves. Las estructuras son insuficientes, de baja calidad y su 2 ubicación no permite atender muchas de las demandas del AC. Las estructuras no están presentes y/o son inutilizables por 1 su deterioro. Tabla 26. Descripción y calificación del indicador tenencia de la tierra. % del área con dominio reconocido y aceptado Puntaje Si el área en conflicto de tierras es mayor o igual a 90% 5 Si el área en conflicto de tierras se encuentra de 76 – 89% 4 Si el área en conflicto de tierras se encuentra de 51 – 75% 3 Si el área en conflicto de tierras se encuentra de 36 – 50% 2 Si el área en conflicto de tierras es menor o igual a 35% 1 Tabla 27. Descripción y calificación del indicador plan de manejo. Plan de manejo Puntaje Existe un plan de manejo elaborado o revisado hace menos 5 de 5 años, el cual es implementado por la autoridad del AC. El AC está pasando por un proceso de elaboración o revisión 4 de un plan desactualizado (> 5 años). Hay un plan de manejo con más de 5 años sin revisión. No 3 hay estudios directivos u otros instrumentos de planificación que orienten las actividades de manejo del AC. Hay solo un plan de manejo muy desactualizado (> 10 años) 2 que la dirección del área ya no utiliza y no hay acciones para revisarlo. No hay plan de manejo ni perspectivas de elaboración. 1 p. Validación del instrumento Validez Se realizó mediante el juicio de expertos, para cuyo efecto se acudió a la opinión de profesionales maestros en gestión ambiental y desarrollo sostenible, quienes opinaron sobre la validez y determinaron la 33.

(44) aplicabilidad del cuestionario de entrevista; para tal fin, se les hizo entrega de los cuatro cuestionarios: Cuestionario de entrevista en las dimensiones ambiental, económico, social y político institucional. El juicio de expertos determinó, si cuenta o no con los requisitos mínimos de formulación o elaboración del cuestionario para su aplicación, teniendo en cuenta la escala: Deficiente (1), Regular (2), Bueno (3), Muy bueno (4), Excelente (5). Al respecto los expertos consideraron la existencia de una estrecha relación entre los indicadores de cada dimensión. El coeficiente de validez global del instrumento se obtuvo a través de la media geométrica de los coeficientes parciales, siendo 0,82 y teniendo en consideración la tabla para la interpretación se infiere que el instrumento que presenta una excelente validez.. Así mismo el esquema para la tabulación de los indicadores utilizados en el estudio como (variable, dimensión, indicadores, instrumentos) que se presentan en la tabla han sido validados en diferentes ejercicios de evaluación, en varias áreas de Latinoamérica (Monumento Nacional Guayabo, Reserva Biológica Carara, en Costa Rica, 1993; Parque Nacional Galápagos en Ecuador, 1995; Área de Conservación Osa en Costa Rica, 1997; Parque Nacional Río Dulce, Reserva de Biosfera Sierra de las Minas, Monumento Cultural Quirigua, Biotopo Mario Dary Rivera, en Guatemala, 1997); y son considerados básicos para calificar la efectividad del manejo. El procedimiento permite la inclusión, eliminación o modificación de indicadores de acuerdo a las características intrínsecas de cada área protegida. Tabla 28. Criterios para validez de indicadores. 34.

(45) q. Técnicas de procesamiento de datos Para el procesamiento de la información se utilizó la metodología del biograma, así como las tablas y gráficos de tipo radial, mediante la dispersión (desviación estándar, la varianza y el coeficiente de variación). Los datos fueron procesados con el programa informático SPSS. 4.3 Materiales y equipos Los materiales y equipos empleados en la investigación fueron son: De escritorio: Cuaderno de apuntes, lapicero, papeles. De campo: Vernier, regla telescópica, lampa, machete, wincha, GPS GARMIN Map 76csx Equipo de cómputo: laptop, impresora, USB Cámara digital.. 35.

(46) V. RESULTADOS 5.1. SUPERVIVENCIA Y CONDICIONES DE ESPECIES Tabla 29. Supervivencia y condiciones de A. macrocarpon. 36.

(47) Dos plantas muertas se encontraron en la faja 03. Las condiciones de las plantas vivas fueron calificadas como buenas, regulares y malas como se indica en la tabla 29, los porcentajes de cada una de ellas aparecen en cada faja numerada.. Tabla 30. Supervivencia y condiciones de Himatanthus sucuuba. En la tabla 30, se muestra la supervivencia y condiciones cualitativas de Himatanthus sucuuba. En tres fajas de enriquecimiento hubo una mortandad de 29,41%. Analizando las condiciones de las plantas vivas se tiene: en buenas condiciones 87,5% y en condiciones regular 12,5%. No se encontró plantas en malas condiciones. 37.

(48) Tabla 31. Supervivencia y condiciones de Swietenia macrophylla. En la tabla 31, se muestra la supervivencia y condiciones cualitativas de Swietenia macrophylla, en cinco fajas de enriquecimiento, se encontró que todas las plantas estaban vivas, sin embargo se presentan tres condiciones, 61,9% están en buen estado, 31,0% en condición regular, solamente 7,1% están en malas condiciones. 38.

(49) Tabla 32. Supervivencia y condiciones de Cedrelinga catenaeformis. En la tabla 32, se muestra la supervivencia y condiciones cualitativas de Cedrelinga catenaeformis, en cuatro fajas de enriquecimiento, hubo mortandad en las fajas 5, 6 y 7 que representa 23,2% del total de plantas establecidas. Las plantas vivas en buenas condiciones representan un 88,4% y de condición regular solamente 11,6% de las plantas vivas:. 39.

(50) Tabla 33. Supervivencia y condiciones de Cedrela fissilis. En la tabla 33, se muestra la supervivencia y condiciones cualitativas de Cedrela fissilis. En 07 fajas de enriquecimiento de plantación se presentó una mortandad en diferentes proporciones que representan 20,5% de las plantas establecidas.. 40.

(51) De las plantas vivas 89,4% están en buenas condiciones, 7,6% en condición regular y sólo 3,0% en mal estado como muestra la fila del total de plantas vivas. 5.2. Análisis del crecimiento de las plantas. Tabla 34. Estadísticos descriptivos de A. macrocarpon. Tabla 35. Prueba de normalidad de altura y diámetro de A. macrocarpon. 41.

(52) Tabla 36. Percentiles de A. macrocarpon. Figura 01. Diagrama de caja de la variable altura de A. macrocarpon. Figura 02. Diagrama de caja del diámetro de A. macrocarpon. 42.

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