Cuando Dios
nos dice:
“Yo soy”
“
Yo, yo Jehová,
y fuera de mí
no hay quien
Salve…
”
Tema realizado por: Eduardo González
Objetivos del Estudio
1. Observar cómo se identifica Dios.
2. Mostrar que Dios no cambia, ni tiene sombra
de variación.
3. Explicar que Dios nos quiere salvar desde la
eternidad, antes de la fundación del mundo.
4. Generar una respuesta que daríamos nosotros
Solamente Dios nos puede salvar
Isaías 45:21 (RVR1960)
Proclamad, y hacedlos acercarse, y entren todos en consulta; ¿quién hizo oír esto desde el principio, y lo tiene dicho desde entonces, sino yo Jehová? Y no hay más Dios que yo; Dios justo y Salvador; ningún otro fuera de mí.
Isaías 44:6 (RVR1960)
Así dice Jehová Rey de Israel, y su Redentor, Jehová de los ejércitos: Yo soy el primero, y yo soy el postrero, y fuera de mí no hay Dios.
Hechos 4:12 (RVR1960)
Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.
Tenemos muchas formas de identificarnos:
Personalmente
con nuestro
rostro y nombre
(heb. YHWH, "Yahweh", "el que existe en sí mismo", "yo soy").
Nombres de Jehová o Como se nombra a Dios
Transliteración conjetural del sagrado nombre de Dios por el cual Israel debía llamarlo, según instrucción divina, para distinguirlo de todos los falsos dioses (Ex. 3:13-15). En hebreo consonántico el nombre se escribía YHWH, el que, de acuerdo con LVTL, aparece 6.823 veces en el AT. Estas 4 letras reciben el nombre de Tetragrámaton.
Por causa de lo sagrado que consideraban el nombre Yahweh, y el temor de profanarlo y así transgredir el 3º mandamiento del Decálogo, los
judíos poco a poco dejaron de pronunciar el nombre. Este proceso ocurrió durante el período intertestamentario, aunque no se puede precisar la fecha exacta. Los autores de los libros bíblicos postexílicos (como Esdras-Nehemías y Malaquías) no vacilaron en usar la palabra Yahweh (Fuente tomada del Diccionario Bíblico Adventista).
Esto indica que en los primeros siglos de la era cristiana se había establecido firmemente el siguiente hábito: leer 'Adónây, "Señor", cada vez que aparecía el término Yahweh en la lectura de un pasaje bíblico en hebreo, y Kúrios, "Señor", cuando el texto hebreo era traducido al griego. Que esta costumbre estaba bien establecida en la nación judia del s I d.C. lo demuestra el hecho de que Cristo y los apóstoles usaron la palabra Señor en forma regular cuando los escritores del AT hubieran usado el nombre Yahweh. En realidad, el término Señor había reemplazado tan completamente al de Yahweh, que Yahweh o Jehová no aparece en ningún pasaje del NT.
Generalmente se cree que YHWH es una forma del verbo hâyah, "ser", en cuyo caso significaría "el Eterno [el que vive eternamente]", "el que existe por sí mismo", "el autosuficiente". El atributo divino particularmente destacado por este título es el de la autoexistencia y la fidelidad, apuntando al Señor como el Dios viviente, la fuente de la vida, en contraste con los dioses de los paganos que no tenían existencia fuera de la imaginación de sus adoradores (ls. 41:23-29; 44:6-20). Véase a continuación algunas combinaciones con el nombre YHWH (se dan en orden de aparición; salvo el 3, 5 y 10, nuestra RVR tradujo todos los demás):
La Biblia, entre otros nombres. llama a Dios como “Jehová” y Él, para salvarnos, nos da consejos o presenta sus requisitos. Por ejemplo: “Guarda mis mandamientos (Levítico 22:31); en otro momento señaló: “…les seré por Dios” (Ezequiel 34:24).
En Levíticos 18, se identifica unas siete (7) veces, como “Yo
Jehová”, ordenando todo lo relacionado con el sexo correcto, prohibió la zoofilia, la homosexualidad, casamientos con parientes cercanos.
También prohibió los tatuajes y piercing (Levítico 19:28; Deuteronomio 14:1).
No olvidemos que Jesús era Dios en el cielo (1ª Pedro 1:20; Efesios 1:4) y al hacerse humano, no quiso que lo identificaran como “Jehová”, porque “cubrió su divinidad con la humanidad” (E. White, E.C., p.352). También, porque llevaría el nombre:
Jesús, quien “salvaría al pueblo de sus pecados” (algo que solo Dios puede hacerlo) y Emanuel, que significa: “Dios con nosotros” (Mateo 1: 21, 23).
Cuando Dios nos dice “Yo soy”; Cuando Jesús dijo: “Yo soy”
En la ocasión que Judas
lo entregaba, Jesús se
identificó
como:
“Yo
Soy”,
“la
turba
homicida
no
pudo
resistir un momento ‘de
pie’
y sacerdotes, ancianos,
soldados, y aun Judas,
cayeron de espaldas,
como muertos al suelo”,
por la manifestación del
poder de Dios en su
rostro y su voz
(E. White, DTG, p. 644;
Juan 18:6, Marcos
Podemos cambiar la manera de firmar, pero Dios no cambia (Malaquías
3:6) y tal vez por ello, David dijo como el texto inicial: “Dios, nuestro
Dios ha de salvarnos. Y de Jehová el Señor es el librar de la muerte”
(Salmos 68:20). Bien dijo Jesús: “…porque el Hijo del Hombre no ha
venido para perder las almas de los hombres, sino para salvarlas” (Lucas
9:56). Pidamos a Jesús que nos salve y Él lo hará. Amén.
1 Pedro 1:20 (RVR1960)
“ya destinado desde antes de la
fundación del mundo, pero manifestado en los postreros tiempos por amor de
vosotros,”
Efesios 1:4 (RVR1960)
según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que
fuésemos santos y sin mancha delante de él,
•S.Juan 17:24 (RVR1960)
•Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, también ellos estén conmigo,
para que vean mi gloria que me has dado; porque me has amado desde antes de la
fundación del mundo.