- Índice. Índice Características de los seres vivos Materia inerte y seres vivos Es un ser vivo o se trata de materia inerte?...

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Texto completo

(1)

(2)

- Índice. Índice.
 Índice... 2
 Características
de
los
seres
vivos. ... 4
 Materia
inerte
y
seres
vivos. ... 4
 ¿Es
un
ser
vivo
o
se
trata
de
materia
inerte? ... 4
 Diferencias
entre
la
materia
inerte
y
los
seres
vivos... 4
 Funciones
vitales... 5
 Composición
de
los
seres
vivos. ... 6
 Átomos... 6
 Moléculas... 7
 Macromoléculas... 8
 De
la
célula
al
organismo... 9
 La
célula. ... 9
 Introducción... 9
 Partes
de
la
célula. ... 9
 Tejidos. ... 10
 Órganos. ... 11
 Aparatos
y
sistemas. ... 11
 Introducción... 11
 Aparato
Locomotor. ... 11
 Sistema
tegumentario. ... 12
 Aparato
digestivo... 12


(3)

- Índice. Aparato
excretor. ... 12
 Sistema
respiratorio. ... 12
 Sistema
endocrino. ... 13
 Sistema
nervioso. ... 13
 Aparato
reproductor. ... 13
 


(4)

Características de los seres vivos. - Materia inerte y seres vivos.

Características
de
los
seres
vivos.


Materia
inerte
y
seres
vivos.


¿Es
un
ser
vivo
o
se
trata
de
materia
inerte?



 ¿Qué
es
un
ser
vivo?
¿En
qué
se
diferencia
un
ser
vivo
de
la
materia
inerte?
 Normalmente,
 cuando
 pensamos
 en
 un
 ser
 vivo
 nos
 imaginamos
 un
 animal,
 nuestra
 mascota,
 que
 es
 capaz
 de
 correr,
 moverse,
 emitir
 sonidos
 y
 posee
 una
 cierta
 voluntad
 propia.
 Y
 nos
 parece
 muy
 fácil
 distinguir
 un
 ser
 vivo
 de
 estas
 características
 de
 cualquier
 tipo
 de
 elemento
 inerte,
 como
 puede
 ser
 una
 piedra,
 una
roca
o
una
montaña.



 Si
en
lugar
de
un
animal,
pensamos
en
una
planta,
las
diferencias
comienzan
 a
 no
 ser
 tan
 marcadas,
 aunque
 aun
 son
 bastante
 evidentes.
 Si
 tenemos
 flores
 en
 nuestra
casa,
vemos
como
crecen,
florecen
y
si
sacamos
unos
esquejes,
podemos
 comprobar
 como
 se
 reproducen.
 Una
 semilla
 se
 parece
 bastante
 a
 un
 pequeño
 canto,
pero
si
la
enterramos,
esta
semilla
acabará
dando
lugar
a
una
planta.



 Otros
 seres
 vivos
 son
 mucho
 más
 difíciles
 de
 diferenciar
 de
 la
 materia
 inerte.
 Cuando
 caminamos
 por
 la
 playa,
 si
 prestamos
 un
 poco
 de
 atención
 a
 las
 rocas
 que
 salpica
 el
 agua,
 podremos
 ver
 una
 serie
 de
 manchas
 de
 colores,
 generalmente
oscuras,
que
la
cubren
por
algunas
zonas.
La
mayor
parte
de
estas
 manchas
son
líquenes.
Y
es
muy
complicado
diferenciar
estos
líquenes
de
otro
tipo
 de
 manchas,
 como
 manchas
 por
 contaminación.
 Sin
 embargo,
 los
 líquenes
 son
 organismos
 vivos,
 mientras
 que
 las
 manchas
 por
 contaminación
 son
 totalmente
 inertes.
Para
diferenciarlos,
tendríamos
que
estudiar
los
líquenes
al
microscopio,
o
 sacar
 fotos
 a
 las
 rocas
 para
 ver
 como,
 por
 si
 solas
 y
 con
 el
 paso
 del
 tiempo,
 los
 líquenes
cambian
de
forma,
de
color,
de
tamaño.


Diferencias
entre
la
materia
inerte
y
los
seres
vivos.



 Existen
 dos
 diferencias
 claves
 entre
 la
 materia
 inerte
 y
 los
 seres
 vivos.
 Se
 tata
del
orden
y
de
las
funciones
vitales.



 Los
 seres
 vivos
 son
 sistemas
 muy
 ordenados.
 Puede
 que
 no
 lo
 parezcan,
 pero
si
los
analizamos,
observamos
que
las
estructuras
internas
de
los
seres
vivos
 son
muy
complejas
y
esta
complejidad
debe
mantenerse
a
base
de
una
ordenación
 constante.
 En
 un
 ser
 vivo
 encontraremos,
 como
 veremos
 más
 adelante,
 células,
 tejidos,
moléculas
que
actúan
de
forma
coordinada.



 Pensemos,
por
ejemplo,
en
un
árbol.
No
se
mueve,
crece
muy
despacio,
pero
 en
 ningún
 momento
 dudamos
 que
 se
 trata
 de
 un
 ser
 vivo.
 Porque
 podemos
 ver
 nacer
sus
flores
y
frutos,
crecer
sus
hojas.
Se
trata
de
estructuras
muy
complejas
y
 ordenadas.
Y
la
materia
inerte
es
incapaz
de
generar
estructuras
de
este
tipo.


(5)

Características de los seres vivos. - Materia inerte y seres vivos.


 ¿Y
 qué
 pasa
 cuando
 el
 árbol
 muere?
 Que
 toda
 esa
 estructura
 ordenada,
 comienza
 a
 desordenarse.
 Las
 hojas
 se
 caen,
 el
 tronco
 comienza
 a
 pudrirse,
 las
 ramas
a
descolgarse.
Y
en
poco
tiempo,
el
árbol
se
desplomará
y
ya
no
recordará
 en
nada
a
la
estructura
viva
que
conocimos
un
tiempo
atrás.



 Con
los
animales
pasa
algo
parecido.
Cuando
un
animal
se
muere,
su
orden
 interno
 se
 descompone,
 comienza
 a
 pudrirse,
 degenera.
 Acabará
 siendo
 solo
 un
 montón
 de
 huesos,
 que
 se
 mantienen
 más
 tiempo
 por
 estar
 constituidos
 en
 su
 mayor
 parte
 por
 sales
 de
 calcio
 inorgánicas
 (que
 en
 si
 mismas
 son
 materiales
 inertes).



 ¿A
qué
se
debe
que
un
ser
vivo
sufra
semejante
descomposición
cuando
se
 muere?
 Porque
 la
 vida
 consiste
 en
 mantener
 constante
 ese
 orden
 interno.
 Y
 el
 ambiente
 exterior
 al
 ser
 vivo
 trata,
 constantemente,
 de
 deteriorar
 ese
 orden,
 de
 desordenar
al
ser
vivo.
Cuando
morimos,
el
entorno
ganará
la
batalla
y
los
seres
 vivos
nos
desordenamos.



 Esto
 nos
 lleva
 al
 siguiente
 concepto.
 Para
 mantener
 el
 orden
 interno
 es
 imprescindible
el
consumo
de
energía.
Es
decir,
los
seres
vivos
precisan
de
energía
 para
mantener
su
orden
interno.



 El
 origen
 de
 esta
 energía
 es
 muy
 variable.
 Muchos
 organismos,
 como
 las
 plantas
 y
 muchos
 microorganismos,
 aprovechan
 la
 energía
 solar.
 Transforman
 la
 energía
solar
en
energía
química
y
con
esa
energía
mantienen
su
orden.



 Otros
organismos,
como
los
animales,
son
incapaces
de
captar
energía
solar
 y
deben
obtenerla
por
otros
medios.
El
más
habitual,
consumir
otros
seres
vivos.
 Los
animales
vegetarianos
captan
su
energía
a
partir
de
comer
vegetales
y
obtener
 energía
 de
 ellos.
 Los
 carnívoros
 captan
 la
 energía
 a
 partir
 de
 comer
 a
 otros
 animales
 y
 obtener
 energía
 de
 ellos.
 Y
 otros
 animales,
 como
 los
 hombres,
 somos
 capaces
de
obtener
energía
comiendo
tanto
a
otros
animales,
como
a
las
plantas
y
 por
eso
se
dice
que
somos
omnívoros.



 Además,
 los
 seres
 vivos
 se
 caracterizan
 por
 llevar
 a
 cabo
 las
 funciones
 vitales
y
de
esto
trataremos
en
el
siguiente
apartado.


Funciones
vitales.



 Las
funciones
vitales
son,
como
su
nombre
indica,
las
funciones
que
deben
 llevar
 a
 cabo
 los
 seres
 vivos
 para
 mantenerse
 ordenados,
 asegurar
 su
 supervivencia
y
mantenerse
a
lo
largo
del
tiempo.
Es
decir,
las
funciones
que
hacen
 que
sea
un
ser
vivo.



 Hay
tres
funciones
vitales:
 • Nutrición.


(6)

Características de los seres vivos. - Composición de los seres vivos. • Reproducción.



 Entendemos
por
nutrición
la
capacidad
que
tienen
los
seres
vivos
de
captar
 materiales
 del
 entorno
 que
 los
 rodea,
 del
 exterior,
 para
 usarlos
 en
 beneficio
 propio.
Estos
materiales
pueden
ser
captados
tanto
para
obtener
de
ellos
energía
 como
 para
 obtener
 materias
 primas,
 es
 decir,
 materiales
 que
 se
 usarán
 para
 construir
 las
 estructuras
 ordenadas
 que
 forman
 al
 propio
 ser
 (vitaminas,
 proteínas,
etc.).



 Entendemos
por
relación
la
capacidad
que
tienen
los
seres
vivos
de
captar
 estímulos
del
exterior
y
responder
a
ellos.
Las
relaciones
pueden
ser
muy
variadas.
 Algunas
 son
 muy
 sencillas,
 por
 ejemplo
 las
 plantas
 crecen
 en
 dirección
 al
 Sol
 (fototropismo)
 o
 abren
 los
 estomas
 de
 sus
 hojas
 cuando
 necesitan
 intercambiar
 gases.
 Otras
 son
 muy
 complejas,
 por
 ejemplo
 las
 que
 llevamos
 a
 cabo
 los
 seres
 humanos
 cuando
 nos
 comunicamos
 unos
 con
 otros.
 Cuando
 un
 depredador
 mira
 buscando
 una
 presa,
 olfatea
 el
 aire,
 eso
 es
 relación.
 Lo
 mismo
 que
 cuando
 un
 animal
busca
pareja,
una
lagartija
busca
un
lugar
donde
haya
más
calor…



 Entendemos
por
reproducción
la
capacidad
que
tienen
los
seres
vivos
de
 dar
lugar
u
originar
a
otro
ser
vivo
igual
o
semejante
al
ser
vivo
o
los
seres
vivos
 progenitores.
Los
animales
necesitamos
juntarnos
por
parejas
para
reproducirnos
 y
 el
 ser
 vivo
 al
 que
 daremos
 lugar
 no
 es
 exactamente
 igual
 a
 ninguno
 de
 los
 progenitores,
solo
semejante.
En
cambio
otros
seres
vivos
pueden
reproducirse
de
 otras
maneras.
Los
microorganismos,
sencillamente,
se
parte
por
la
mitad,
dando
 lugar
 a
 dos
 seres
 iguales
 entre
 si
 e
 iguales
 al
 progenitor.
 O
 las
 plantas
 que
 se
 reproducen
por
esquejes:
basta
partir
un
trocito
de
la
planta,
ponerla
en
un
tiesto
y
 de
ese
trocito
obtendremos
una
nueva
planta.


Composición
de
los
seres
vivos.
 Átomos.



 Todo
 el
 universo,
 tanto
 la
 materia
 viva
 como
 la
 materia
 inerte,
 está
 compuesta
por
átomos.
Los
átomos
son
las
subunidades
que
constituyen
todos
los
 materiales
que
conocemos.



 Si
tanto
la
materia
viva
como
la
inerte
está
compuesta
por
átomos
¿en
qué
 se
 diferencian?
 ¿hay
 algún
 átomo
 que
 forme
 parte
 de
 la
 materia
 viva
 que
 no
 aparezca
 en
 la
 materia
 inerte?
 Pues
 no,
 todos
 los
 átomos
 de
 nuestro
 cuerpo
 pueden
ser
encontrados
en
la
naturaleza
constituyendo
la
materia
inerte.
Lo
que
 cambia
es
la
proporción.



 Los
 cuatro
 átomos
 más
 frecuentes
 de
 los
 seres
 vivos
 son
 el
 oxígeno,
 el
 carbono,
el
hidrógeno
y
el
nitrógeno
(en
la
materia
inerte
el
carbono
y
el
nitrógeno
 son
bastante
escasos).
Estos
cuatro
se
denominan
elementos
biogenéticas.


(7)

Características de los seres vivos. - Composición de los seres vivos.


 Otros
átomos
muy
abundantes
en
los
seres
vivos
son
calcio,
potasio,
fósforo,
 magnesio,
cloro
y
sodio.



 Pero
 los
 seres
 vivos
 no
 está
 compuestos
 solo
 de
 la
 combinación
 de
 estos
 diez
elementos.
Hay
otros,
menos
abundantes,
pero
muy
imprescindibles
al
menos
 en
pequeñas
cantidades.
Por
ejemplo,
hierro,
yodo,
flúor,
manganeso,
cobalto…


Moléculas.



 Los
 átomos
 se
 combinan
 entre
 si
 para
 formar
 moléculas.
 Es
 decir,
 las
 moléculas
son
la
combinación
de
dos
o
más
átomos
entre
si.



 Hay
 dos
 grandes
 tipos
 de
 moléculas.
 Por
 un
 lado,
 las
inorgánicas,
 más
 sencillas
y
que
aparecen
en
la
naturaleza
sin
la
mediación
de
ningún
ser
vivo.
Es
 decir,
 las
 piedras,
 las
 montañas,
 las
 nubes,
 están
 constituidas
 por
 moléculas
 inorgánicas.
La
materia
inerte
está
constituida
por
moléculas
inorgánicas.
Pero
los
 seres
vivos
también
poseen
moléculas
inorgánicas.



 La
molécula
 inorgánica
más
importante
para
los
seres
vivos
es
el
agua.
 El
 agua
 es
 la
 base
 de
 la
 vida.
 El
 70%
 de
 nuestro
 cuerpo
 es
 agua,
 casi
 todos
 los
 componentes
 de
 nuestro
 cuerpo
 están
 disueltos
 en
 agua.
 Toda
 forma
 de
 vida
 conocida
 depende
 del
 agua.
 Es
 decir,
 que
 aunque
 las
 moléculas
 inorgánicas
 son
 sencillas
 y
 forman
 parte
 del
 mundo
 inerte,
 algunas
 son
 imprescindibles
 para
 los
 seres
vivos.
Y
el
agua
es
más
importante,
incluso,
que
ninguna
molécula
orgánica.
 
 Hay
otras
moléculas
orgánicas
importantísimas.
El
dióxido
de
carbono,
las
 sales
de
calcio
de
los
huesos,
otras
sales
minerales,
etc.



 Por
 otro
 lado
 tenemos
 las
 moléculas
orgánicas,
 más
 complejas
 y
 que
 necesitan
la
mediación
de
un
ser
vivo
para
formarse.



 Aunque
 en
 los
 seres
 vivos
 podemos
 encontrar
 infinidad
 de
 moléculas
 orgánicas
diferentes,
podremos
clasificarlas
en
cinco
grandes
grupos:


Glúcidos:
también
llamados
azúcares.
Son
la
principal
fuente
de
energía
de


los
 seres
 vivos.
 También
 son
 componentes
 estructurales
 importantes,
 es
 decir,
forman
estructuras
diferentes
en
los
seres
vivos.


Lípidos:
también
llamados
grasas.
Son
la
principal
reserva
de
energía
en
los


animales,
es
decir,
cuando
hay
que
acumular
energía,
los
animales
lo
hacen
 en
 forma
 de
 grasas.
 También
 son
 un
 componente
 estructural
 muy
 importante,
al
formar
parte
de
las
membranas
biológicas.


Aminoácidos:
 son
 moléculas
 orgánicas
 encargadas
 de
 fabricar
 proteínas.
 Las
 proteínas
 son
 el
 principal
 componente
 funcional
 y
 estructural
 de
 los
 seres
 vivos,
 es
 decir,
 para
 realizar
 casi
 cualquier
 función,
 un
 ser
 vivo
 necesitará
de
las
proteínas.


(8)

Características de los seres vivos. - Composición de los seres vivos. Vitaminas:
son
moléculas
orgánicas
muy
variables
que
el
ser
vivo
necesita
 para
vivir,
pero
que
no
es
capaz
de
fabricar
y
por
eso
debe
captar
de
otros
 seres
vivos,
normalmente
mediante
la
alimentación.
 • Otros:
existen
otras
moléculas
orgánicas
que
no
entran
dentro
de
ninguna
 de
estas
categorías.
Como
ocurre
con
las
bases
púricas
y
pirimidínicas
que
 forman
parte
del
ADN.
 Macromoléculas.
 
 Las
moléculas
orgánicas
se
unen
entre
si
para
formar
moléculas
orgánicas
 de
gran
tamaño
que
se
denominan
macromoléculas.
Son
totalmente
características
 de
 los
 seres
 vivos,
 es
 imposible
 encontrar
 una
 macromolécula
 que
 no
 haya
 sido
 fabricada
por
un
ser
vivo.



 Hay
 infinidad
 de
 macromoléculas
 diferentes.
 Hablaremos
 de
 las
 cuatro
 macromoléculas
más
importantes:


Polisacáridos:
macromoléculas
formadas
por
largas
cadenas
de
azúcares.


Estas
cadenas
pueden
ser
lineales
o
ramificadas.
Pueden
ser
un
sistema
de
 reserva
 de
 energía.
 O
 ser
 un
 componente
 estructural,
 es
 decir,
 formar
 estructuras.
Por
ejemplo,
el
factor
rH
de
la
sangre
se
debe
a
un
polisacárido
 de
la
superficie
de
los
glóbulos
rojos.


Proteínas:
 las
 proteínas
 son
 el
 principal
 componente
 estructural
 y


funcional
 de
 los
 seres
 vivos.
 Cada
 función
 de
 un
 ser
 vivo
 suele
 llevar
 asociada
una
proteína
que
la
facilita
o
la
lleva
a
cabo,
desde
la
contracción
 de
 los
 músculos
 a
 la
 gestión
 de
 las
 reacciones
 químicas.
 
 También
 son
 un
 componente
 estructural
 importante.
 Por
 ejemplo,
 la
 queratina
 que
 endurece
la
piel
es
una
proteína.


Fosfolípidos:
 formados,
 como
 su
 nombre
 indica,
 por
 lípidos
 unidos
 a


fósforo.
 Son
 macromoléculas
 importantísimas,
 ya
 que
 constituyen
 las
 membranas
 biológicas,
 es
 decir,
 todas
 las
 membranas
 que
 separan
 las
 células
de
exterior
o
los
compartimentos
internos
de
las
células.


Ácidos
nucleicos:
los
ácidos
nucleicos
son
las
macromoléculas
encargadas


de
guardar
la
información.
Es
decir,
la
información
de
cómo
funciona
el
ser
 vivo
 está
 codificada
 en
 los
 ácidos
 nucleicos,
 sobre
 todo
 en
 el
 ácido
 desoxirribonucleico,
 más
 conocido
 como
 ADN.
 En
 el
 caso
 de
 los
 seres
 humanos,
 dado
 que
 no
 hay
 dos
 seres
 humanos
 exactamente
 iguales,
 su
 información
interna
debe
ser
algo
diferente.
Y
por
eso
no
hay
dos
personas
 con
exactamente
el
mismo
ADN
(salvo
gemelos
idénticos).



 Las
 macromoléculas
 se
 unen
 entre
 si,
 se
 coordinan,
 forman
 estructuras
 complejas
 denominadas
 células.
 Y
 la
 complejidad
 sigue
 creciendo
 en
 otras
 estructura.


(9)

De la célula al organismo. - La célula.

De
la
célula
al
organismo.


La
célula.
 Introducción.



 ¿Qué
 es
 una
 célula?
 La
 célula
 es
 la
 unidad
 funcional
 de
 los
 seres
 vivos,
 es
 decir,
la
parte
más
pequeña
de
un
ser
vivo
que
puede
ser
considerada
un
ser
vivo
 en
si
misma.



 Porque
 nuestro
 cuerpo
 está
 formado
 por
 muchos
 miles
 de
 millones
 de
 células.
Pero
cada
una
de
esas
células
que
compone
nuestro
cuerpo
es,
en
si
misma,
 un
ser
vivo.
Una
estructura,
por
lo
tanto,
extremadamente
ordenada,
compleja.
Y
 capaz
de
llevar
a
cabo
las
funciones
vitales.
 
 Por
lo
tanto
cada
célula
de
nuestro
cuerpo
es
capaz
de
nutrirse,
relacionarse
 y
reproducirse.
Pero
no
lo
hará
a
su
gusto,
sino
de
forma
coordinada
y
dependiente
 con
las
células
vecinas,
para
que
todo
funcione
adecuadamente
y
nuestro
cuerpo
 sea,
al
final,
un
todo,
un
ser
vivo
que
funciona
perfectamente.
 Partes
de
la
célula.



 En
 el
 cuerpo
 hay
 multitud
 de
 células
 diferentes,
 con
 tamaños
 y
 formas
 sumamente
 variables.
 Sin
 embargo,
 todas
 ellas
 responden
 a
 un
 patrón
 común.
 Podemos
dividir
la
célula
en
tres
grandes
partes:


Membrana:
 la
 membrana
 
 es
 el
 recubrimiento
 exterior
 de
 la
 célula.
 La
 membrana
separa
la
célula
del
exterior,
el
medio
interno
del
externo.
Y
por
 la
 membrana,
 la
 célula
 deberá
 comunicarse
 con
 el
 exterior.
 Todo
 lo
 que
 entre
 en
 la
 célula
 y
 todo
 lo
 que
 salga
 de
 ella,
 debe
 atravesar,
 de
 forma
 controlada,
esta
barrera.


Citoplasma:
el
citoplasma
es
el
interior
de
la
célula.
En
el
citoplasma
tienen
 lugar
 todas
 las
 reacciones
 químicas
 que
 hacen
 que
 la
 célula
 se
 mantenga
 viva,
tiene
lugar
la
nutrición,
la
respiración
de
la
célula,
etc.


Núcleo:
 dentro
 del
 citoplasma
 hay
 una
 porción,
 generalmente
 esférica,
 apartada
del
resto.
Es
el
núcleo.
En
el
núcleo
se
encuentra
el
ADN,
es
decir,
 en
 el
 núcleo
 se
 encuentra
 la
 información
 del
 funcionamiento
 de
 toda
 la
 célula.
Es
muy
importante
y
por
eso
se
encuentra
confinada,
apartada,
para
 que
nada
pueda
deteriorarlo
(si
se
deteriorase
el
ADN,
la
célula
moriría,
no
 tendría
la
información
de
cómo
debe
funcionar).



 Como
ya
indicamos,
las
células
no
se
encuentran
aisladas,
deben
trabajar
de
 forma
 coordinada
 y
 organizarse.
 Por
 eso
 habrá
 estructuras
 más
 complejas
 formadas
por
células.


(10)

De la célula al organismo. - Tejidos.

Tejidos.



 En
 los
 organismos
 superiores,
 como
 por
 ejemplo
 los
 seres
 humanos,
 las
 células
 se
 organizan
 entre
 si
 formando
 estructuras
 más
 complejas
 denominadas
 tejidos.
 Es
 decir,
 los
 tejidos
 están
 formados
 por
 la
 unión
 de
 diferentes
 tipos
 de
 células.



 Aunque
 hay
 enorme
 variabilidad,
 en
 los
 animales
 encontraremos
 cuatro
 tipos
de
tejidos
diferentes:


Tejido
 epitelial:
 también
 llamado
 epitelio.
 Está
 formado
 por
 células
 muy
 unidas
 y
 pegadas
 unas
 a
 otras,
 sin
 dejar
 casi
 espacio
 entre
 ellas.
 Hay
 dos
 grandes
tipos
de
tejido
epitelial:


o Epitelio
de
revestimiento:
el
epitelio
de
revestimiento
es,
como
su


nombre
indica,
el
tejido
encargad
de
revestir
y
por
lo
tanto
proteger
 a
 otros
 tejidos.
 Por
 ejemplo,
 toda
 nuestra
 capa
 exterior,
 la
 parte
 superficial
de
la
piel,
está
recubierta
por
un
epitelio.
También
todos
 los
 conductos
 que
 acaban
 conduciendo
 al
 exterior,
 como
 el
 tubo
 digestivo
 o
 los
 conductos
 respiratorios.
 Y
 el
 interior
 de
 los
 vasos
 sanguíneos.


o Epitelio
 glandular:
 este
 epitelio
 se
 encarga
 de
 la
 secreción
 de
 sustancias.
 Se
 pueden
 segregar
 sustancias
 al
 exterior,
 como
 ocurre
 con
 el
 sudor,
 o
 las
 lágrimas.
 O
 al
 interior,
 como
 ocurre
 con
 las
 hormonas
que
se
segregan
a
la
sangre.


Tejido
conectivo:
el
tejido
conectivo
es
un
tejido
de
conexión,
de
relleno.


Cumple
 funciones
 muy
 importantes
 en
 nuestro
 cuerpo.
 Está
 siempre
 constituido
 por
 células
 que
 se
 encuentran
 muy
 separadas
 entre
 si.
 El
 espacio
que
hay
entre
las
células
está
relleno
de
diferentes
sustancias,
tiene
 diferentes
propiedades
y
se
denomina
matriz
extracelular.
Hay
varios
tipos
 de
tejidos
conectivos:


o Tejido
 conjuntivo:
 es
 el
 principal
 tejido
 de
 relleno.
 Ocupa
 huecos
 entre
otros
órganos
y
tejidos.
Por
ejemplo,
la
dermis,
que
es
la
capa
 de
piel
que
se
encuentra
por
debajo
de
la
superficie.


o Tejido
 adiposo:
 el
 tejido
 adiposo
 es
 el
 encargado
 de
 acumular
 grasas
para
reserva
de
energía.


o Tejido
cartilaginoso:
es
un
tejido
de
sostén,
de
soporte.
Da
dureza
a


zonas
 del
 cuerpo
 que
 no
 pueden
 ser
 blandas,
 siendo
 además
 bastante
flexible.
Encontramos
este
tejido,
por
ejemplo,
en
la
punta
 de
la
nariz
o
en
las
orejas.


o Tejido
óseo:
es
otro
tejido
de
sostén
y
soporte.
Es
mucho
más
duro


que
 el
 cartílago,
 más
 resistente,
 pero
 no
 es
 flexible
 (si
 se
 dobla,
 tiende
a
romperse
con
facilidad).
Se
debe
a
que
su
matriz
es
rica
en
 sales
de
calcio.
Constituye
los
huesos
de
nuestro
cuerpo.


o Tejido
sanguíneo
o
sangre:
es
un
tejido
cuya
matriz
es
líquida.
Se


(11)

De la célula al organismo. - Órganos.

Tejido
 muscular:
 tejido
 con
 capacidad
 de
 movimiento.
 Es
 el
 tejido


responsable
de
los
movimientos
de
nuestro
cuerpo.
Hay
tres
grandes
tipos
 de
tejidos
musculares:


o Músculo
liso:
es
el
encargado
de
movimientos
involuntarios,
como


el
 movimiento
 del
 intestino
 o
 el
 estómago
 durante
 la
 digestión.
 Suelen
ser
movimientos
lentos.


o Músculo
estriado
esquelético:
es
el
encargado
de
los
movimientos


voluntarios
 de
 nuestro
 cuerpo,
 es
 decir,
 de
 todos
 los
 movimientos
 que
realizamos
cuando
nos
movemos,
movemos
brazos,
piernas,
etc.
 Suelen
ser
movimientos
rápidos.


o Músculo
cardiaco:
es
el
encargado
de
los
movimientos
del
corazón,


del
latido.
Al
igual
que
el
liso,
sus
movimientos
son
involuntarios.
Al
 igual
que
el
esquelético,
sus
movimientos
son
rápidos.


Tejido
 nervioso:
 Tejido
 encargado
 de
 recibir
 los
 estímulos
 del
 exterior,
 analizarlos,
 compararlos
 con
 otros
 estímulos
 ya
 existentes,
 decidir
 una
 respuesta
 y
 ordenar
 la
 actuación.
 Esta
 actuación
 será
 siempre
 una
 contracción
de
un
músculo
o
la
secreción
de
una
glándula.
Las
células
más
 importantes
del
tejido
nervioso
son
las
neuronas.


Órganos.



 Los
 tejidos
 se
 organizan,
 se
 coordinan.
 Y
 forman
 órganos.
 Cada
 órgano,
 formado
 por
 la
 unión
 de
 muchos
 tejidos,
 tiene
 una
 o
 varias
 funciones
 imprescindibles
para
nuestro
cuerpo.



 Hay
 muchos
 ejemplos
 de
 órganos:
 riñones,
 hígado,
 pulmones,
 corazón,
 páncreas,
cerebro,
etc.


Aparatos
y
sistemas.
 Introducción.



 Los
 órganos
 forman
 parte
 de
 lo
 que
 se
 denomina
 aparatos
 y
 sistemas.
 Entendemos
por
aparatos
y
sistemas
a
un
conjunto
de
órganos
que
trabajan
de
una
 manera
coordinada
para
llevar
a
cabo
una
serie
de
funciones
importantes.
 
 Veamos
los
aparatos
y
sistemas
del
cuerpo
humano.
 Aparato
Locomotor.
 
 El
aparato
locomotor
es
el
encargado
de
sostener
nuestro
cuerpo,
mantener
 la
forma,
proteger
estructuras
delicadas
y
realizar
los
movimientos
corporales.
 
 Se
divide
en
dos
grandes
partes:


Sistema
 óseo:
 o
 esqueleto,
 que
 es
 el
 encargado
 de
 sostener
 el
 cuerpo
 y
 proteger
las
estructuras
delicadas.
Está
formado
por
los
huesos.


(12)

De la célula al organismo. - Aparatos y sistemas.

Sistema
 muscular:
 o
 musculatura,
 que
 es
 el
 encargado
 de
 mover
 unos


huesos
respecto
a
otros,
provocando
movimientos
corporales.
Está
formado
 por
los
músculos.


Sistema
tegumentario.



 El
 sistema
 tegumentario
 o
 piel
 es
 el
 sistema
 de
 recubrimiento
 de
 nuestro
 cuerpo.
Rodea
toda
nuestra
superficie,
es
lo
que
mostramos
al
exterior.



 Está
formado
por
la
piel
y
su
anexos,
es
decir,
glándulas
(como
las
glándulas
 sudoríparas),
uñas
y
pelos.


Aparato
digestivo.



 El
 aparato
 digestivo
 se
 encarga
 de
 las
 funciones
 de
 nutrición.
 Es
 decir,
 se
 encarga
 de
 introducir
 en
 nuestro
 cuerpo
 los
 alimentos,
 procesarlos
 para
 que
 podamos
 aprovecharlos,
 es
 decir,
 partirlos
 y
 digerirlos
 y
 posteriormente
 incorporarlos
a
nuestro
cuerpo,
pasando
los
nutrientes
a
la
sangre.



 Debemos
pensar
que
los
alimentos
no
podemos
usarlos
según
nos
llegan,
no
 podemos
 aprovechar
 un
 filete
 directamente,
 debemos
 antes
 masticarlo,
 digerirlo
 en
nuestro
estómago
e
intestino,
partirlo
en
unidades
microscópicas
y
así
pasarlo
a
 la
sangre.



 Y
 de
 eso
 se
 encarga
 el
 aparato
 digestivo.
 Consta
 de
 dos
 partes,
 el
 tubo
 digestivo,
encargado
de
la
digestión
y
absorción;
y
glándulas
accesorias,
como
las
 salivares,
hígado
o
páncreas,
que
colaboran
en
el
proceso.


Sistema
circulatorio.



 Se
encarga
de
transportar
sustancias
de
un
lado
a
otro
de
nuestro
cuerpo.
 Por
 ejemplo,
 los
 nutrientes,
 desde
 el
 aparato
 digestivo
 a
 todo
 el
 cuerpo.
 O
 el
 oxígeno,
de
los
pulmones
a
todo
el
cuerpo.
O
el
dióxido
de
carbono,
desde
el
cuerpo
 a
los
pulmones.
También
se
transportan
otras
sustancias,
como
las
hormonas.
 
 Está
 formado
 por
 el
 corazón,
 que
 es
 el
 sistema
 de
 bombeo,
 y
 los
 vasos
 sanguíneos,
 que
 forman
 las
 tuberías
 por
 las
 que
 corre
 la
 sangre,
 que
 es
 la
 encargado
del
transporte.


Aparato
excretor.



 Encargado
de
filtrar
la
sangre
y
eliminar
del
cuerpo
sustancias
tóxicas
y
de
 desecho.
 Está
 formado
 por
 los
 riñones,
 que
 son
 los
 órganos
 de
 filtración,
 y
 los
 tubos
que
acumulan
este
filtrado,
denominado
orina,
y
lo
envían
hasta
el
exterior.


(13)

De la célula al organismo. - Aparatos y sistemas.


 Constituido
 por
 los
 pulmones,
 que
 son
 los
 órganos
 de
 intercambio
 de
 oxígeno
y
dióxido
de
carbono
entre
el
aire
y
la
sangre,
y
las
vías
respiratorias,
que
 conducen
el
aire
desde
el
exterior
a
los
pulmones
y
de
los
pulmones
al
exterior.


Sistema
endocrino.



 Su
 función
 es
 fabricar
 y
 segregar
 las
 hormonas.
 Las
 hormonas
 regulan
 funciones
 corporales
 de
 nuestro
 cuerpo,
 como
 el
 crecimiento,
 desarrollo,
 comunicación
entre
diferentes
órganos.
Las
hormonas
hacen
que
tengamos
estrés,
 que
crezcamos
y
dejemos
de
crecer,
sus
funciones
son
muy
variadas
e
importantes.
 
 Existen
 muchas
 glándulas
 capaces
 de
 segregar
 hormonas
 y
 se
 les
 llama
 glándulas
endocrinas.
Por
ejemplo,
hipotálamo,
tiroides,
ovarios,
etc.


Sistema
nervioso.



 Principal
controlador
de
nuestro
cuerpo.
Recibe
los
estímulos
del
exterior,
 los
 analiza,
 archiva,
 compara,
 decide
 respuestas
 y
 da
 las
 pertinentes
 órdenes
 de
 actuación.



 En
 el
 sistema
 nervioso
 podemos
 distinguir
 el
 sistema
 nervioso
 central,
 encargado
de
todas
las
labores
de
análisis
y
de
decisiones.
Y
el
periférico,
formado
 por
 los
 nervios
 que
 conducen
 los
 estímulos
 que
 recibimos
 del
 exterior
 hacia
 el
 sistema
 nervioso
 central
 y
 desde
 el
 sistema
 nervioso
 central
 a
 los
 efectores,
 los
 encargados
 de
 cumplir
 las
 órdenes.
 En
 el
 sistema
 nervioso
 central
 encontramos
 dos
partes
fundamentales,
la
médula
espinal
y
el
cerebro.


Aparato
reproductor.



 Encargado
de
la
reproducción.
Dado
que
hay
dos
sexos
diferentes,
hombres
 y
mujeres
tenemos
un
aparato
reproductor
totalmente
diferente.



 En
 los
 hombres,
 el
 aparato
 reproductor
 es
 el
 encargado
 de
 fabricar
 las
 células
 reproductoras
 masculinas,
 llamadas
 espermatozoides.
 Esta
 función
 es
 llevada
a
cabo
por
los
testículos.
Además,
encontramos
una
serie
de
glándulas
que
 facilitan
 la
 función
 de
 los
 espermatozoides,
 las
 glándulas
 accesorias,
 como
 por
 ejemplo
 la
 próstata
 y
 las
 glándulas
 bulbouretrales.
 Y
 por
 último,
 en
 el
 aparato
 reproductor
 también
 tenemos
 las
 estructuras
 accesorias
 que
 permiten
 que
 los
 espermatozoides
sean
expulsados
dentro
del
aparato
reproductor
femenino,
cerca
 del
óvulo;
es
decir,
el
pene.



 En
 las
 mujeres,
 el
 aparato
 reproductor
 es
 el
 encargado
 de
 fabricar
 las
 células
reproductores
femeninas,
llamados
óvulos.
Esta
función
es
llevada
a
cabo
 por
los
ovarios.
Además,
hay
una
serie
de
estructuras
que
facilitarán
el
encuentro
 de
 los
 óvulos
 con
 los
 espermatozoides.
 Y
 encontramos,
 además,
 un
 saco
 llamado
 útero
o
matriz
en
la
cual
se
desarrollará
el
embrión,
es
decir,
la
célula
resultante
de
 la
unión
del
óvulo
con
el
espermatozoide.
El
desarrollo
del
embrión
para
dar
lugar


(14)

De la célula al organismo. - Aparatos y sistemas.

a
 un
 nuevo
 ser
 humano
 dura
 alrededor
 de
 nueve
 meses
 y
 se
 conoce
 como
 gestación
o
embarazo.


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Más información y versión digital de los apunes en la web: www.elmodernoprometeo.es

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