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“
LA CHICA MALA DEL PERIODISMO
”
APROXIMACIÓN A LA CRÓNICA ROJA
Carlos Andrés Londoño López
Trabajo de grado para optar por el título de Comunicador social con énfasis en Periodismo.
Dirigido por:
André Didyme-Dôme Fuentes
PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA FACULTAD DE COMUNICACIÓN Y LENGUAJE
CARRERA DE COMUNICACIÓN SOCIAL
6 Bogotá D.C., 29 de Noviembre de 2012
Señor
Dr. José Vicente Arizmendi Decano Académico
Facultad de Comunicación y Lenguaje Pontificia Universidad Javeriana Ciudad.
Presento a usted el trabajo de grado “La chica mala del periodismo”: aproximación a la
crónica roja”, elaborado por Carlos Andrés Londoño López, identificado con la cédula 1030596090 de Bogotá, para optar por el título de comunicador social con énfasis en periodismo. El trabajo se encuentra listo para su sustentación.
Atentamente,
ANDRÉ DIDYME-DÔME F.
7 Bogotá D.C., 29 de noviembre de 2012
Señor
José Vicente Arizmendi Decano Académico
Facultad de Comunicación y Lenguaje Pontificia Universidad Javeriana Ciudad.
Cordial saludo
Con total agrado le presentó el trabajo “La chica mala del periodismo”: aproximación a la crónica roja, de conformidad con las exigencias académicas para optar por el título de Comunicador Social.
Este es un ejercicio periodístico que busca recuperar un género trascendental para los fenómenos de criminalidad que vive Colombia y Latinoamérica. En ese sentido, lo considero un aporte para el periodismo. Aseguro que cumple a cabalidad con los requerimientos que fija la Facultad para la aprobación de un trabajo de grado.
Atentamente,
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FORMATORESUMENDELTRABAJODEGRADOCARRERADE
COMUNICACIÓNSOCIAL
FICHA TÉCNICA DEL TRABAJO
Autor (es):
Nombre(s): Carlos Andrés Apellido(s): Londoño López
Campo profesional:
Periodismo
Asesor del Trabajo
André Didyme-Dôme Fuentes
Título del Trabajo de Grado:
“La chica mala del periodismo”: aproximación a la crónica roja
Tema central:
Crónica roja
Subtemas afines:
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Fecha Día: 29 de
presentación:
Mes: Noviembre Año:2012
Páginas: 134
II. RESEÑA DEL TRABAJO DE GRADO
1. Objetivo o propósito central del
trabajo:
Ofrecer una nueva perspectiva de la crónica roja que la revalorice como género fundamental para informar los acontecimientos violentos y excesivos del país. Haciendo uso de las herramientas del periodismo narrativo y garantizando investigación y reportería de calidad.
2. Contenido (Transcriba el título de cada uno de los capítulos del Trabajo)
Capítulo 1
1.2 aparece la crónica 1.3.1 ¿Qué es crónica roja?
1.3.2 Sensacionalismo, el uso y el exceso 1.3.3 Una alternativa necesaria
1.4 Antecedentes y orígenes
1.4.1 De la prensa ilustrada a la popular 1.4.2 Europa y la nota roja
1.4.2.1 Sangre en Whitechapel 1.4.2.2 Canards y revolución 1.4.2.3 Sucesos en España
1.4.3 Crónica roja, espectáculo y negocio en estados unidos 1.4.4 Latinoamérica y la crónica roja
1.4.4.1 La imagen vende: Extra en Ecuador 1.4.4.2 México, el crimen y la versión oficial
10 1.4.5.1 Una página de crímenes que recorría el país
1.4.5.2 Rojo contemporáneo 1.4.5.3 Un vistazo actual
Capítulo 2
2 Repensar la crónica roja 2.1 Realidad del género 1.2 Más allá del suceso
1.3 Literatura periodística pertinente 1.4 Detalles: Precisión e investigación 1.5 ¿La estructura?
1.6 Otros elementos
1.7 Aprovechar la crónica roja 1.8 Otras posibilidades
1.9 Policiaco y negro
1.10 Diferencia y convergencia 1.11Ética y conocimiento judicial 1.12El momento de escribir
Capítulo 3
3 Investigar y escribir 1.1El caso
1.2Investigación 1.3Primer contacto 1.4La búsqueda del lugar
1.5Entrevista y acceso a documentos
1.6Contacto con la procuradora y otros avances 1.7Tramo final
3. Autores principales
CARDONA, Jorge. Crónica roja espectáculo y negocio. Chasqui. Diciembre 1997. No. 60, p 24-29
11 KLAHR, Marco y BARATA, Francesc. Nota roja. Debate. México. 2009.
Lanza, Cecilia. La chica mala del periodismo. La Paz. Friedrich Ebert Stiftung. 2010.
SIMS, Norman. Los periodistas literarios. Colombia. Editorial Aguilar, 2009.
4. Conceptos clave (Enuncie de tres a seis conceptos clave que identifiquen el
Trabajo).
Crónica roja, crimen, sensacionalismo, no ficción, periodismo judicial.
5. Proceso metodológico. (Tipo de trabajo, procedimientos, herramientas
empleadas para alcanzar el objetivo).
Se realizó una investigación bibliográfica para la creación del sustento teórico de la tesis. Luego a través de lectura de textos inscritos en el periodismo judicial se determinaron elementos característicos. Finalmente se desarrolló reportería, búsqueda de documentos, acceso a videos, entrevistas y revisión en hemeroteca de publicaciones para lograr el producto.
6. Reseña del Trabajo
Este proyecto es una investigación sobre crónica roja que busca ofrecer un panorama amplio, (desde sus antecedentes y orígenes hasta una revalorización actual) el cual permita entender la importancia de un género fundamental en las sociedades que sufren los fenómenos de violencia y criminalidad.
A partir de ese trabajo se presenta un modelo para repensar la crónica roja: con características de estilo, relación con la ficción, responsabilidad ética y función de la crónica.
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III. PRODUCCIONES TÉCNICAS O MULTIMEDIALES
1. Formato (Video, material escrito, audio, multimedia).
Escrito.
3. Material impreso
Tipo: Número de
páginas:
4. Descripción del contenido
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FACULTAD DE COMUNICACIÓN Y LENGUAJE
Carrera de Comunicación Social - Coordinación de Trabajos de Grado
FORMATO PROYECTO TRABAJO DE GRADO
Profesor Proyecto Profesional II: Pedro Adrián Zuluaga
Fecha: 18 de mayo de 2012 Calificación:
Asesor Propuesto: André Didyme-Dôme
Vo.Bo. Coordinador de Campo (Opcional):
Fecha inscripción del Proyecto ante la Coordinación de Trabajos de Grado:
I DATOS GENERALES
Estudiante: Carlos Andrés Londoño López
Modalidad del trabajo:
Título del Trabajo de Grado:
Marque en qué línea de investigación se clasifica su trabajo:
x Discursos y relatos Industrias culturales
Procesos sociales Prácticas de producción innovadora Monografía teórica x Producto
Análisis de contenido Práctica por Proyecto
Sistematización de experiencias Asistencia en investigación
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II. INFORMACIÓN BÁSICA
A. PROBLEMA
¿Cuál es el problema? ¿Qué aspecto de la realidad considera que merece investigarse?
Establecer si la crónica roja debe ser considerada como escritura de no ficción y evaluarla en busca de periodismo de calidad.
El problema consiste en identificar cuáles son las verdaderas características de este género que se divide entre un subgénero de la crónica que es utilizado para vender la violencia y una forma de hacer periodismo que evidencia calidades literarias, métodos de investigación y temáticas propias. Encontrar cómo se ha concebido esa ruptura entre ideas y definir los elementos que componen la crónica roja.
¿Por qué es importante investigar ese problema?
Porque es necesario realizar una nueva definición del género que permita reconocer sus elementos intrínsecos. A partir de esto se puede construir el fondo para una revalorización de la crónica roja que a su vez de la posibilidad de encontrar en este género la oportunidad de denunciar las irrupciones anómalas de una sociedad como la colombiana.
La crónica roja tiene una tradición que se extiende a lo largo del siglo XX hasta la actualidad y en ella se deben identificar los aspectos que utilizó para representar a un país lleno de fenómenos violentos. Así, encontrar un reconocimiento real sobre la importancia de este género en Colombia y las características que brinda al periodista para utilizar recursos literarios y métodos investigativos propios.
La identificación de todos estos factores dará el conocimiento suficiente para crear un modelo teórico sobre los recursos utilizados por la crónica roja, además de los métodos de reportería usados por el periodista judicial, el equilibrio necesario y la influencia de otros campos como la literatura y el cine negro.
15 ¿Qué se va investigar específicamente?
La investigación tiene diferentes fases:
Primero se realizará un debate sobre el concepto de crónica roja para establecer sus características. Haciendo énfasis en discusiones que relacionan a la crónica roja con estereotipos de violencia y un término conocido como amarillismo. Además se buscará hacer una conexión con aspectos de otros campos profesionales que influyeron en la construcción de la crónica policíaca, como también se le conoce.
Segundo, es fundamental hacer un breve seguimiento a textos escritos por autores de crónica roja que fueron reconocidos por su talento y a periodistas judiciales contemporáneos. A través de sus trabajos identificar el estilo, los mecanismos de narración y técnicas adicionales específicas del género. Esto proporcionará un modelo base para la elaboración del producto. Aquí se utilizarán recursos bibliográficos como antologías de crónicas en Colombia, recopilaciones de los autores escogidos y material adicional que se encuentre en los periódicos.
Finalmente esta investigación, unida al seguimiento de un caso que cumpla las características necesarias, permitirá, a través del modelo, realizar un producto que refleje las virtudes de una forma de periodismo perdido en el desprestigio, pero que debe concebirse nuevamente. De esta manera ser una alternativa para informar sobre los desórdenes sociales en Colombia.
B. OBJETIVOS
1. Objetivo General:
A través de un proyecto que combina elementos de investigación, elaboración de un modelo y creación de un producto ofrecer una nueva perspectiva que revalorice la crónica roja como género fundamental para informar sobre los acontecimientos del país.
2. Objetivos Específicos (Particulares):
Responder a las siguientes preguntas:
Por qué la crónica roja puede considerarse como escritura de no ficción. Cuáles son sus temáticas.
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III. FUNDAMENTACIÓN Y METODOLOGÍA
A. Fundamentación Teórica
2. ¿Qué se ha investigado sobre el tema?
Para la realización del marco teórico que sustente el proyecto de grado se realizó una revisión histórica de la crónica roja para conocer su origen como género.
De igual forma se exploró sobre las discusiones del género a través de artículos y libros relacionados con el tema. Se revisó material sobre periodismo literario y periodismo judicial. Los textos consultados se encuentran en la bibliografía con sus especificaciones.
Es evidente que la tradición de la crónica roja se sustenta en autores de mediados del siglo XX por lo cual se investigó sobre estos escritores; lo cual permitió encontrar características sobre su estilo.
Se analizaron algunos productos de crónica roja en la actualidad.
3. ¿Cuáles son las bases conceptuales con las que trabajará?
Para realizar el producto final es necesario tener en cuenta las características de los géneros con los cuales se relaciona y asimismo resaltar su legitimidad singular.
Crónica: Forma de periodismo narrativo que presenta un acontecimiento real desde un punto de vista específico, a través de un personaje que se convierte en el centro de la elaboración del texto. Se caracteriza por un amplio proceso de investigación y la utilización de recursos narrativos - literarios que describen los sucesos de manera detallada. Además, se suele contar cronológicamente, de ahí su raíz etimológica. Ofrece la variabilidad de ser escrita en primera, segunda o tercera persona. Representa parte de la realidad a través de una historia específica de vida.
17 Utiliza recursos de narración tomados de la novela negra y el cine negro como la presentación de personajes y ambientes, además de la preferencia por atmósferas sórdidas. A diferencia de la crónica como género principal, esta derivación tiene un carácter más abierto en la presentación de las fuentes ya que no se centra en una sola de ellas. Ofrece descripciones detalladas, crudas y reveladoras.
Periodismo amarillo – sensacionalista: Corriente del periodismo que nació en Estados Unidos a comienzos del siglo XX. Se caracteriza por la presentación de sucesos violentos de manera exagerada y una referencia emocional dirigida hacia al público, acompañada de titulares y soportes visuales escandalosos.
Tiene una variación que está representada por la producción de información relacionada con la vida privada de las figuras públicas, utiliza la intimidad de las celebridades para convertir los periódicos en diarios de chismes y excesos.
Periodismo judicial: Forma de periodismo que realiza seguimiento e investigación acerca de casos judiciales y desórdenes sociales. Requiere de una reportería exhaustiva debido a los temas sobre los cuales trabaja. A mediados del siglo XX fue uno de los periodismos más relevantes en Colombia.
B. Fundamentación metodológica
2. ¿Cómo va a realizar la investigación?
El periodismo es un oficio múltiple debido al gran número de derivaciones que posee, tanto en temáticas, estilos, géneros y técnicas. Por eso ofrece posibilidades innumerables. Sin embargo, el periodismo en su carácter deontológico establece unas características específicas que son parámetros de trabajo para garantizar información de calidad que sirva a los ciudadanos.
Para el género que aquí se trabaja, la crónica roja, es importante resaltar este aspecto:
Tener independencia frente al acontecimiento sobre el cual informa y recordar el rol frente al tipo de temas que trabaja, es periodista y no puede convertirse en investigador privado.
18 La crónica, como menciona Juan Villoro, periodista mexicano, es como un ornitorrinco “tiene elementos de muchos géneros a condición de no ser ninguno de ellos”. Por lo tanto debe aprovechar esa variabilidad que ofrece.
La crónica roja requiere una verificación estricta de la información obtenida, porque en muchas de las temáticas de las cuales se ocupa los rumores hacen parte de uno de los elementos más repetitivos.
Se debe entender que la información con la cual va a trabajar la crónica roja está siempre en las fuentes y en la investigación de los detalles que hacen parte del hecho base, es común tener en cuenta, en algunos temas, registros de Medicina Legal, sesiones en juzgados, declaraciones de testigos, entre otros aspectos.
La investigación debe estar estructurada, al no tener la prisa de la noticia, la crónica permite tiempos de trabajo de campo. No obstante este proceso se debe organizar para tener mejores resultados.
Asimismo requiere de la construcción de un modelo a través del seguimiento detallado a crónicas rojas o judiciales. Esto permitirá identificar elementos narrativos, estilísticos y técnicos comunes entre los productos inscritos en este género. También establecerá las relaciones ya planteadas con el cine y la novela negra.
Otra fase de la investigación que corresponde a un estado anterior a la elaboración del producto es apropiarse de las dinámicas periodísticas que se usan para cubrir esta clase de temas (algunas ya mencionadas anteriormente). Realizar acompañamiento a periodistas judiciales.
De acuerdo con estos parámetros la investigación permitirá elaborar una crónica roja sobre algún acontecimiento en particular que refleje la calidad informativa y estilística.
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3. ¿Qué actividades desarrollará y en qué secuencia?
CRONOGRAMA
SEMANA ACTIVIDAD
1 Semana Revisión del marco teórico. Ajustes del
texto que contextualiza sobre la crónica roja.
2 Semana Reportería para el producto final
(Primer acercamiento a las fuentes).
3 Semana Reportería para el producto final
4 Semana Documentación sobre el
acontecimiento base para el producto.
5 Semana Reescritura de algunos elementos del
marco teórico.
6 Semana Ajuste del modelo a partir de
recolección de nuevas crónicas rojas.
7 Semana Revisión de características y
estructura en el modelo a través de lecturas complementarias.
8 Semana Entrevistas con las fuentes.
Información complementaria para la redacción del producto.
9 Semana Escritura del primer borrador para la
redacción del producto.
10 Semana Escritura del primer borrador para la
redacción del producto.
11 Semana Entrevistas con las fuentes.
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12 Semana Verificación de datos. De acuerdo con
los resultados obtenidos hasta ahora en la reportería y las entrevistas.
13 Semana Redacción del producto final.
Determinar el instrumento narrativo a utilizar y la estructura de la crónica.
14 Semana Revisión
15 Semana Redacción del producto. Agregando
los elementos nuevos de reportería y entrevistas.
16 Semana Redacción del producto. Atención a los
recursos estilísticos.
17 Semana Revisión del producto – Ajustes finales
18 Semana Presentación del proyecto de grado.
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Artículo 23
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Agradecimientos
A Dios.
Emprendí este proyecto solo pero sin un gran número de personas no lo hubiera logrado.
Quiero agradecer especialmente a mis padres por su esfuerzo de hacerme una mejor persona, un trabajo que aún inconscientemente hacen. A Lyanis por un valor indispensable el cual me recordó en cada momento: la confianza. Espero el resultado llené sus expectativas.
A Juanjo por su habilidad para despejarme en algunos momentos. A André, mi asesor, por el acompañamiento y trabajo a lo largo de estos meses.
Especialmente quiero reconocer a Jorge Cardona, Pedro Adrián Zuluaga y Miguel Mendoza que inspiraron la idea. Sus opiniones y correcciones contribuyeron a lograr una mejor investigación.
A mis profesores y amigos, los cuales no nombro pero me conocen y saben mi gratitud.
Diana López y Jaime Salgado gracias por su colaboración en el trabajo de reportería.
Seguramente podré olvidar a algunas personas que hicieron parte de este proyecto pero recuerden: lo más importante es la gratificación íntima que tengo con cada uno de ustedes.
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TABLA DE CONTENIDO
1.1 Introducción……….………….21
1.2 Aparece la crónica……….23
1.2. 1¿Qué es crónica roja?...24 1.2.2 Sensacionalismo: el uso y el exceso………26 1.2.3 Una alternativa necesaria……….……28
1.3 Antecedentes y orígenes………30
1.3.1 De la prensa ilustrada a la popular………..30 1.3.2 Europa y la nota roja………..34 1.3.2.1 Sangre en Whitechapel………..34 1.3.2.2 Canards y revolución………..37 1.3.2.3 Sucesos en España………40 1.3.3 Crónica roja, espectáculo y negocio en Estados Unidos………...42 1.4.4 Latinoamérica y la crónica roja……….……….46 1.4.4.1 La imagen vende: Extra en Ecuador………46 1.4.4.2 México, el crimen y la versión oficial………...49 1.4.4.3 Otras claves del periodismo judicial en América latina………...51
1.4.5 Colombia en rojo………53 1.4.5.1 Una página de crímenes que recorría el país………..…57 1.4.5.2 Rojo contemporáneo………60 1.4.5.3 Un vistazo actual………..62
24 III Investigar y escribir crónica roja……….97
3.1 El caso……….………97 3.2 Investigación………98
3.3 Primer contacto………..98
3.4 La búsqueda del lugar………..……….99 3.5 Entrevista y acceso a documentos………..……….100 3.6 Contacto con la procuradora y otros avances………..………..101
3.7 Tramo final……….….……..101
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1.1 INTRODUCCIÓN
En el discurso leído luego de recibir el Premio Nobel de Literatura, Gabriel García Márquez se toma el trabajo de enunciar gran parte de las desdichas violentas de América Latina, su atención se posa sobre los hechos que evidencian sociedades similares que sufren perpetuas desgracias. Luego se atreve a pensar que “es esta realidad descomunal, y no sólo su expresión literaria, la que ese año ha merecido la atención de la Academia Sueca de la Letras. Una realidad que no es la del papel, sino que vive con nosotros y determina cada instante de nuestras incontables muertes cotidianas, y que sustenta un manantial de creación insaciable, pleno de desdicha y de belleza”. Ese material, ese constante aparecer de hechos exagerados, vehementes y locos que parecen más de la fabula literaria son el reto actual del periodismo.
El crimen, infortunadamente, hace parte de los fenómenos sociales que sufre Colombia. A diario se producen incontables noticias de personas que mueren asesinadas y en otras ocasiones grandes locuras afectan momentáneamente al espectador o un sicópata instaura una manera cruel y atroz de matar.
Ese reflejo de una sociedad corrompida ha perdido la narración real. Perduran en la literatura ejemplos innumerables que la representan. Pero el acontecimiento explícito, el crimen vivido reposa en la prensa superficial e instantánea de la actualidad. El relato de no ficción en los temas del periodismo judicial es el recuerdo de una época dorada en Colombia, perdida hace cerca de cuarenta años.
Este trabajo pretende ser el comienzo de un camino que otros se han aventurado a emprender. Es una investigación y por lo tanto una búsqueda por encontrar en la crónica roja una oportunidad de narrar correctamente la violencia y los desórdenes sociales. El periodismo judicial no puede vivir en el imaginario de la sangre, el cuchillo y la pistola. Es necesario dignificarlo.
Edgar Allan Poe tiene una conocida frase: “a la muerte se le toma de frente con valor y después se le invita a una copa". Esa invitación no es de ninguna manera una legitimación sino una arremetida contra la violencia, ya es momento de cambiar la costumbre de la muerte.
26 escritura de no ficción. Encuentra necesario entender la magnitud del género y luego es ambicioso con la propuesta de un modelo y un producto como evidencia de que es posible su revalorización. Con seguridad deja abierta la posibilidad para nuevas investigaciones, pero busca incansablemente un nuevo panorama del periodismo judicial.
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CAPÍTULO I
1.2 APARECE LA CRÓNICA
Los géneros periodísticos, en una definición general, constituyen recursos de los reporteros y periodistas para contar los acontecimientos. Su papel es fundamental en cuanto a la realidad representada por cada género, que aunque puede ser la misma, se muestra con recursos diferentes. Individualmente cada uno cuenta con características propias aunque muchos elementos se entrecruzan optimizando los productos.
La crónica es uno de los géneros más definidos del periodismo, su término deriva de la voz griega cronos, que significa tiempo, “lo que viene a decirnos que (…) fue ya, mucho antes de que surgiera el periodismo como medio de comunicación social, un género literario en virtud del cual el cronista relata hechos históricos, según un orden temporal” (Vivaldi, 1973 p. 123).
De acuerdo con este antecedente de la crónica como género literario, que luego se convierte en recurso periodístico, se puede destacar que en ambas la narración auténtica de los hechos está presente.
“El emperador Nerón sintió curiosidad por saber cómo había sido el incendio de Troya y, a tal fin, ordenó prender fuego a la ciudad de Roma, asegurando que las casas le producían gran enojo porque eran muy viejas y muy angostas. Y la ciudad ardió durante seis días y siete noches; y las gentes, con terror de aquel incendio, huyeron a los montículos que había fuera de la ciudad” (Alfonso X citado por Vivaldi, 1973 p. 124)
El texto hace parte de la Crónica general de España escrita por Alfonso X El Sabio y se remonta al año de 1270. Es evidente la preocupación por la descripción. Igualmente se puede ver como los temas relacionados con el desorden social y el abuso de poder también tienen un precedente en la crónica literaria.
La crónica acumula miles de historias que se han encargado de construir a su manera un relato de país. En cada sociedad este género desarrolla y evidencia un acontecimiento o una vida que en si misma puede reflejar la experiencia de muchos ciudadanos.
28 visto jamás unos rostros más llenos de desprecio. Era ese antiguo,
obsequioso y libre desprecio de la servidumbre napolitana por todo aquello que es basto patronaje extranjero” (En Vivaldi, 1973 p. 125).
Martín Vivaldi cita este ejemplo tomado de La Piel escrita por el periodista y novelista Curzio Malaparte. La temática llama la atención ya que es “crónica negra de la miseria, de la humillación, de la degeneración humana cuando la Segunda Guerra Mundial en Italia” (Vivaldi, 1973 p. 125).
Sin embargo esta narración y descripción exhaustiva, cercana a la escritura literaria, se une a un factor adicional reconocido: la interpretación que el cronista hace del hecho y que constituye parte central de su definición. “Se trata de narrar los hechos a través de una subjetividad: de colorearlos con nuestra propia apreciación al tiempo que se va narrando, de fundir relato y comentario en la misma frase” (Vivaldi, 1973 p. 127).
Alberto Salcedo, en su trabajo “La Crónica: el rostro humano de la noticia”, asegura que la crónica es el único territorio donde combaten con armas iguales la realidad y la imaginación, citando a Tomás Eloy Martínez. Su creatividad estilística, pero también el criterio informativo que demanda, hace que la crónica sea uno de los géneros periodísticos más exigentes. Para dominarlo es preciso combinar ciertas dotes de escritor con habilidades de investigador, apunta el cronista colombiano.
En definitiva la crónica, que es un género periodístico relacionado primordialmente con la prensa, aunque otros medios de comunicación la produzcan, tiene un valor estético que resalta en la narración, descripción y elementos estilísticos, no obstante brinda una información que siempre debe estar, es decir, forma un equilibrio necesario entre el ¿qué? (la noticia) y el ¿cómo? (la narración).
El impulso de la crónica como un género informativo profundo y expresivo permitió que aparecieran corrientes como las crónicas de viaje y la crónica roja. A continuación se hace un esfuerzo por presentar una verdadera conceptualización de esta última: la crónica roja o policiaca.
1.2.1 ¿Qué es la crónica roja?
29 Comunicación Chasqui (1997), recuerda y que al mismo tiempo ilustra de manera contundente el imaginario colectivo que se ha impuesto sobre la crónica roja.
La sangre es sin duda el elemento que primero recae sobre un posible análisis de este subgénero periodístico y aunque es verdad que este elemento resulta un factor reiterativo no es exclusivo del mismo. Lo cual provoca el desconocimiento de una forma de hacer periodismo que ha caído en la especulación y el entretenimiento violento y sexual.
La crónica roja es en primer lugar uno de los recursos periodísticos más importantes y necesarios de una sociedad “en su función habitual de apéndice de la política criminal” (Klahr y Barata, 2009 p 36). Además su relación directa con lo que se ha denominado seguridad ciudadana y violencia urbana implica que tiene unos límites específicos en cuanto a temáticas, tratamiento y narración:
“Referidos casi siempre a lo urbano, los problemas de seguridad ciudadana tienen que ver con el crecimiento y la diversificación de los delitos, la aparición de actores delincuenciales implicados en antiguas y nuevas formas de violencia, el aumento de la percepción de inseguridad, la impunidad y el miedo. La seguridad ciudadana también se asocia a los temores que provoca lo otro, lo diferente, desde ciertas manifestaciones de los jóvenes, hasta el encuentro con grupos étnicos diferentes” (Rey, 2005, p. 3).
Son todos estos aspectos que se mencionan y hacen parte del entramado social los que convierten a la crónica roja en un género fundamental, pues se encarga de una serie de acontecimientos que importan de manera determinante en los ciudadanos. Coincidir con superficialidad y sencillez en que la crónica roja es sangre en los periódicos es disminuir su poder fiscalizador y narrativo de hechos ajenos al crimen violento. Para una mejor apreciación se presenta una rama temática poco explorada:
Los desórdenes sociales o aberraciones de la realidad: corresponden a hechos reales que afectan a la sociedad porque generan una irrupción anómala en la vida cotidiana. Tienen una cercanía con ésta y al mismo tiempo la cambian por sus características, que son un reflejo de los elementos perturbados en una sociedad.
30 anodina… ¡Si ellos supieran quién soy yo! Voy a Barranca… a la
huelga de las petroleras. Conoceré a Gilberto Vieira, a Cuadros, a Silva, los tres cabecillas comunistas que promueven la huelga.” (Ximénez, 1941, p 621).
En este caso José Joaquín Jiménez, cronista reconocido de “la edad de oro” del periodismo judicial en Colombia y que se movía en el conjunto amplio de temas de la crónica roja, encuentra en otros fenómenos sociales la posibilidad de utilizar el género. Los desmanes, grandes delitos, movimientos sociales violentos, relaciones entre individuos y locura se unen a los asesinatos, suicidios, masacres, crímenes en serie que son los otros temas, que aun figurando con mayor frecuencia en la prensa, solo se complementan con los primeros para construir el universo sobre el cual trabaja.
Una vez encontrado este presupuesto de trabajo de la crónica roja es de igual manera necesario continuar con el proceso de conceptualización. Las opiniones sobre la pertinencia que tiene este género provocan un debate sobre la validez del mismo:
Klahr y Barata (2009), que buscan hacer un análisis detallado del género, recuerdan que el concepto de Nota Roja, como se le conoce en algunas partes de Latinoamérica, ha caído en desuso por su connotación negativa hasta el punto de buscar su desaparición en los diarios que se presentan como serios.
Por otro lado Rubém Fonseca, uno de los escritores de novela negra más importantes de América Latina, asegura que: “el periodismo policiaco debe mostrar los diversos mecanismos a través de los cuales se muestra una sociedad que parece marchar hacia su desintegración. La corrupción administrativa, el tráfico de estupefacientes, la plutocracia, son los hilos que atrapan a la sociedad como en una tela de araña, y hay que desenmascararlos”. En lo que sugiere una reinvención del género de acuerdo con su estado actual.
La preocupación principal está conducida por lo que se denomina sensacionalismo que parece tener una relación directa con la crónica roja pero que solo es un ejemplo de su declive. Para entender esta diferencia necesaria de términos es inevitable definirlo.
1.2.2 Sensacionalismo: el uso y el exceso
31 acertado al reconocer el valor comercial que tiene el sensacionalismo en los medios de comunicación. Aún así es necesario hacer una diferenciación de la crónica roja.
El sensacionalismo es una “modalidad de publicación de las noticias que busca provocar en la audiencia una reacción emocional. Objetivo de carácter comercial más próximo al entretenimiento que a la información” (Klahr y Barata, 2009 p 301). Allí radica su diferencia, en el objetivo de espectáculo que relega la información al segundo plano. El sensacionalismo no investiga de acuerdo con las temáticas sobre las cuales trabaja el periodismo judicial sino que aprovecha sus fuentes para excederlas con un estilo propio, caracterizado por el dramatismo exagerado, la miseria y el morbo.
El código del Círculo de Periodistas de Bogotá establece que “el sensacionalismo es una deformación interesada de la noticia, implica manipulación y engaño y, por tanto, burla la buena fe del público” (Restrepo, citado por Klahr y Barata, 2009 p 302). De esta manera es la construcción de la noticia, en definitiva, lo que la puede dotar de un carácter sensacionalista.
“Los relatos no son sensacionalistas por los temas que tratan, ni siquiera por la apelación a la emoción, si no por emplear una forma que nos impide la reflexión sobre las grandes cuestiones que nos pone delante” (Fernández, 2001 p. 114). Esta premisa evidencia prácticamente la división entre la crónica roja y la prensa sensacionalista. Una misma temática se puede representar de ambas formas.
Otro aspecto relevante es que mientras la crónica roja “evoca tres grandes ámbitos de los acontecimientos sociales: los que tienen que ver con la actuación policial, los referidos a los tribunales y aquellas desgracias donde se manifiesta el dolor humano de forma visible y dramática” (Klahr y Barata, 2009 p. 53) la prensa sensacionalista tiene una variación que no se encuentra en el periodismo judicial y es lo que se puede denominar como ‘nota farándula’.
En 1960 aparece una película italiana llamada La Dolce Vita, dirigida por Federico Fellini. En ella se recrea a la clase alta romana que participaba de reuniones y fiestas. Marcello Mastroianni es el protagonista de la película y hace el papel de un reportero de chismes, con él siempre está Paparazzo, interpretado por Walter Santesso. Paparazzo es un fotógrafo y junto a Marcello consiguen información privilegiada con persistencia e inmiscuyéndose en los eventos.
32 de la crónica roja, este tipo de publicaciones tiene un especial interés en la vida privada de celebridades y personajes reconocidos. Gran parte de su industria del espectáculo está estructurada en los rumores, las fotografías y descuidos de los famosos; estos temas exaltados se complementan con el engrandecimiento que se hace de sucesos violentos o sexuales ocurridos en sectores populares.
En resumen se puede decir que el sensacionalismo “es una falta a la ética periodística” (Klahr y Barata, 2009 p 303) produce intencionalmente una información sobredimensionada, establece una narración superficial que destaca la violencia y la sexualidad. Privilegia los valores comerciales por encima de los periodísticos y sobre todo como lo asegura Fernández Pedemonte (2001) tiene que ver con una carencia de recursos narrativos. Pero es ante todo una corriente diferente a la crónica roja. Aunque aceptada popularmente por muchos consumidores que a diario compran este tipo de información.
Con respecto a eso Macassi y Ampuero (2001), que desarrollaron un estudio sobre prensa amarilla en Perú o prensa ‘chicha’ como se le denomina allá, recogen el testimonio de una persona que describe el gusto por estas publicaciones:
“Por lo general somos chismosos, el que quiere decir que no, bueno, pero (…) me gusta mirar que cuando han matado, a quien han matado, a quien han asaltado”. A pesar de que el análisis toma una posición negativa con el género, el ejemplo es descriptivo.
De igual forma el principal problema es la confusión que aquí se ha buscado aclarar. Es necesario entender que la crónica roja no solo se encarga de decir a quién han matado, cómo y dónde; tiene una relevancia superior en cuanto a lo que pretende demostrar de la realidad, no de un caso aislado o sorprendente de violencia. Es una posibilidad de narración abierta temáticamente que desnuda una serie de conflictos sociales.
1.2.3 Una alternativa necesaria
33 ilustrativa en cuanto a la necesidad de encontrar en la crónica roja una posibilidad de lo que el autor denomina “extrañamiento”.
La carga excesiva de la nota roja, como noticia, en los periódicos de varios países de Latinoamérica e incluso diarios internacionales provoca que aquello escabroso pase desapercibido, pues es un bombardeo sensacionalista de información que poco permite analizar el suceso en profundidad, no es crónica.
o ‘Acribillado cuando compraba una hamburguesa’
o ‘En coma por siete puñaladas y dos machetazos’
Los titulares anteriores fueron tomados del periódico colombiano “El Espacio”, enmarcado en lo que se conoce como prensa sensacionalista. Diariamente los ciudadanos de Bogotá leen esos titulares. No obstante, la profundización sobre los casos es limitada.
Esta capacidad de producción de sucesos violentos y sexuales estimula en la sociedad un fenómeno que se puede conocer como pérdida del asombro. Así, el “extrañamiento” desaparece y las posibilidades de la crónica roja con criterios de calidad terminan. El género acaba por verse representado en notas de tres párrafos donde se cuenta explícitamente lo que sucedió.
La crónica policiaca, enmarcada en el periodismo judicial, tiene la oportunidad de renacer como un género responsable. Los públicos acostumbrados a leer la superficialidad de la información sobre la inseguridad ciudadana, tendrán la alternativa de encontrar un producto elaborado, investigado y con calidades literarias. “Literatura, sí, pero una literatura ética que dé cuenta de lo que sucede en el mundo, con objetivos que dejen de estar atrapados en la lógica del entretenimiento y la búsqueda de la fascinación de las audiencias. Es necesario reivindicar la tensión ética en la palabra informativa sobre los sucesos de sangre” (Klahr y Barata, 2009 p. 59). Una demanda que como consecuencia devuelva a los lectores la capacidad de “extrañamiento”, dándole al mismo tiempo la posibilidad de análisis sobre estos escandalosos acontecimientos.
34 Se trata de una defensa de “un periodismo rojo, ¡sí!, pero ético y responsable que –a través del tratamiento equilibrado de fuentes, de búsqueda de datos y de calidad expresiva– promueva también el ejercicio de derechos humanos, de justicia y democracia social para los sectores populares” (Hölscher, 2010). Un periodismo popular pero no pobre.
La anterior conceptualización que se presentó también está marcada históricamente. Para entender mejor la relación entre los conceptos, el origen y el desenlace requiere hacer un repaso por los antecedentes de la crónica roja, las influencias, el desarrollo, sus puntos más altos y su declive. Todo con el objetivo de reconstruir un género que como precisa Omar Rincón (2010): solo quiere que los ninguneados tengan mejores relatores.
1.3 Antecedentes y orígenes
La crónica roja es un género periodístico ambiguo: por un lado representa el periodismo sensacionalista, es decir, la sobre exposición de acontecimientos violentos o comportamientos excesivos, y por el otro construye una manera de informar que establece una nueva relación entre violencia y medios; provocando la aparición de temas ignorados o informados superficialmente en la agenda pública.
De acuerdo con esto es fundamental establecer los orígenes de la crónica roja en contextos diferentes.
1.3.1 De la prensa ilustrada a la popular
El proceso que se describe a continuación refleja los cambios que provocaron una nueva corriente periodística y una nueva manera de entender las publicaciones escritas. Las distintas características son recogidas y presentadas para entender cómo se realizó esta transformación.
El proceso cognitivo tiene una relación directa con la aparición de los periódicos. Es decir, las habilidades de escritura y lectura, limitadas en los orígenes de las sociedades, crearon un paradigma sobre la alta cultura plasmada en la prensa escrita.
35 Por supuesto que alguien leía esas comunicaciones ya que la mayoría de los sectores populares no sabía leer.
Como lo asegura Maryluz Vallejo (2006) en su libro “A Plomo Herido”, se tenía la concepción del periódico como vehículo ideológico pero no como industria cultural. Esta perspectiva es fundamental porque sería la masificación de la prensa lo que permitiría que la crónica roja apareciera como un género periodístico.
A pesar de este fenómeno de la prensa ilustrada que llenaba los periódicos, en Latinoamérica existían relatos sobre las costumbres y crónicas anteriores a la popularización del periódico. Hernán Cortés, conquistador en Centroamérica, construye un antecedente claro de las referencias que se hacían a sentencias criminales con castigos y linchamientos:
“Encima del teatro subió el pregonero, y en altas voces tornó a decir el delito de aquél; y viéndolo todos, le dieron con unas porras en la cabeza hasta que lo mataron” (Cortes, 2007)
Los pregoneros son, de esta manera, precursores importantes del género porque su comunicación a las clases populares permitía la información, pero además dotaba de un carácter ficcional algunas de las historias. Algo común en los relatos que pasan voz a voz.
Esa propagación oral convertía al pregonero en el intermediario entre el suceso y las clases populares que no sabían leer. De igual manera la exageración de la narración provocaba en la clase ilustrada un sentimiento de repugnancia frente a la exposición de los sucesos criminales. En lo que se puede concebir como una diferenciación de clases.
La relevancia que tomó el conocimiento de estos hechos avanzó hacia una nueva manera de conocer la información, esto fue la aparición de los pliegos de cordel, nombrados así debido a que eran cuadernillos de hojas atadas a un cordel.
Jesús Martín Barbero (2001), quien hace una identificación sobre este fenómeno que denominó del Folklore a lo Popular1 evidencia el impacto que tiene este proceso: “A través de una ‘industria’ de relatos e imágenes se va a ir configurando una producción cultural que a la vez media y entre separa las clases. Pues la construcción de la hegemonía implicaba que el pueblo fuera teniendo acceso a los lenguajes en qué aquella se articula. Pero nombrando al mismo tiempo la
36 diferencia y la distancia entre lo noble y lo vulgar primero, entre lo culto y lo popular más tarde”.
Una diferencia marcada plenamente, ya que la posibilidad que se otorgaba en el aprendizaje de leer y escribir no garantizaba una comunión de clases sino todo lo contrario. Había una deslegitimación del proceso, pero al mismo tiempo “les daba a esas clases (populares) la posibilidad de hacer comunicable su memoria y experiencia” (Martín Barbero, 2005, p110).
Esta aparición popular en la escritura hizo que fuera conocida como literatura de ‘mal gusto’; de acuerdo con la perspectiva de lo bien escrito y de los buenos temas. “La literatura de cordel ofrece una visión vitalista de la realidad donde entran en juego crímenes pasionales, venganzas horribles o arrepentimientos de empedernidos pecadores. Se la ha etiquetado como infraliteratura donde se parangona lo vulgar con el gusto popular y, aún más, como inductora de bajas pasiones y de promover la superstición en sus asiduos consumidores” (Lorenzo, 1982). Aún con esa denominación su papel en el desarrollo del periodismo, en especial del género judicial, es muy importante.
Vale la pena hacer una diferenciación con un proceso similar: en la lengua española la cual abarca Latinoamérica y España se conocía como literatura de cordel, pero al mismo tiempo en Francia se conocía como Colportage, algo que se puede entender como publicación ambulante. Sin embargo, mientras la primera era urbana la segunda tenía una connotación rural. Es justo decir que se presta mayor atención a lo urbano, factor que aunque no es exclusivo, es determinante en la crónica roja.
Jesús Martín Barbero recoge a través de la comedia “Santiago el Verde” de Lope de Vega una referencia directa a estas publicaciones populares:
“No sé cómo se consiente
Que mil inventadas cosas
Por ignorantes se vendan
Por los ciegos que las toman.
Allí se cuentan milagros
Martirios, muertes, deshonras
Que no han pasado en el mundo
37 Estos pliegos de cordel no solo divulgaban literatura, también crímenes reales que podían ser sobredimensionados pero que igualmente constituyen uno de los antecedentes más importantes. “La otra gran veta de la literatura de cordel son los sucesos, especialmente los relatos de crímenes, en los que el pliego sienta las bases de lo que andando el tiempo sería el periodismo popular (…) se encontraban las señas del periodismo sensacionalista” (Martín Barbero, 2005, p117).
Sin duda alguna, esta literatura es uno de los antecedentes fundamentales del periodismo judicial, pero al mismo tiempo es reflejo del fenómeno de masificación de la prensa escrita. Ambos factores coinciden y no por azar sino porque juntos construyen la identificación de un género necesario que junta y cuestiona la sociedad.
No es casualidad que “es justo en los relatos de crímenes donde encontramos el salto del pliego en verso al pliego en prosa: una descripción sin adornos con tintes de ‘objetividad’ en los detalles y su búsqueda de las ‘causas’. Esos relatos hablan también de la obsesión popular por los crímenes” (Martín Barbero, 2005, p 117).
Más allá de las características de calidad que estas publicaciones anteriores tenían, como las concesiones que se permitían entre la verdad y lo inventado; eran pliegos de cuatro a ocho páginas que se reproducían en miles de ejemplares a bajo costo y con acceso a los sectores urbanos marginados. Proceso que a pesar de las diferencias coincide con la comercialización actual de los periódicos populares en Colombia.
El fragmento siguiente hace referencia a un pliego de cordel de 1852 en el cual son evidentes las temáticas y su cercanía con la crónica roja.
“Horroroso parricidio cometido por Mauricio Beltrán, el cual hizo asesinar a su padre por manos de unos asesinos, dándoles doscientas libras y algunas cuarteras de trigo por el asesinato. Los malvados ahorcaron y quemaron vivo a aquel infortunado padre” (Barata, 2002: 263).
De esta manera, se construye un proceso que tuvo como factor necesario ese paso de lo ilustrado a lo popular. La inclusión de las temáticas cotidianas de los sectores marginados forjó una posibilidad de contar historias centradas en los excesos, la violencia y el sexo.
38 desarrolla. Por ello a continuación se presentan algunos ejemplos de este fenómeno.
1.3.2 Europa y la nota roja
El pliego de cordel es fundamental en la tradición del periodismo judicial en Europa. Sin embargo, cada país tuvo un proceso específico. Por ello brevemente se presentan algunas características en tres países de Europa. La selección de los países obedece a la influencia que tenían en la prensa escrita de Colombia.
1.3.2.1 Sangre en Whitechapel
Los periódicos en Inglaterra tuvieron el mismo proceso de prensa ilustrada y popular. Por lo cual la aparición de las publicaciones populares desencadenó también la llegada de los temas relacionados con la crónica roja. “Se trataba de un tipo de publicación pensada para los que no leían habitualmente, fácil de seguir, con ilustraciones, y que no se metía en cuestiones políticas porque le interesaba más la literatura y los acontecimientos truculentos y llamativos” (Sánchez, 2004 P. 97)
Charles Dickens, que pasó a la historia por su carrera literaria, fue el encargado de dirigir el primer diario popular en Inglaterra luego de trabajar en el True Sun y en The Mirror of Parliament. Así, en enero de 1846 dirigió el primer ejemplar del Daily News, el cual era un periódico barato, con un lenguaje directo, destinado al gran público y enfocado en los problemas de esa clase obrera que el escritor había perfilado con crudo realismo en sus novelas” (Klahr y Barata, 2009 p 36).
39 El anterior es un fragmento de “Historia de Dos Ciudades” escrita por Dickens, allí se puede ver un elemento frecuente en su narrativa: la violencia y la representación de las clases marginales.
El periódico popular procuró seguir con esa línea, con el trabajo de Dickens como editor principal. Aunque el escritor dejó el cargo tres semanas después, su competencia con el Morning Chronicle permitió que otros diarios aparecieran. “Nueve años después fue fundado The Daily Telegraph, el primero que costaba un penique” (Klahr y Barata, 2009 p 36).
Asimismo es necesario recordar que “Oliver Twist”, novela de Dickens, simboliza durante esa época el mundo del hampa en Londres con base en una atmósfera turbia y delincuencial. Un huérfano que se involucra en una pandilla de ladrones es la excusa para describir la realidad sombría de la ciudad. La novela fue publicada en volúmenes en la revista literaria inglesa Bentley’s Miscellany.
Basado en el papel trascendental que tuvo Charles Dickens en el origen del periodismo popular se puede considerar que es uno de los precursores de la crónica roja. Aunque su trabajo estaba inscrito principalmente en la literatura, la cercanía con el periodismo y con los acontecimientos verdaderos es evidente. Muchos de sus relatos e historias eran un híbrido entre la realidad y la literatura.
Finalizando el siglo XIX a través del Pall Mall Gazette, un periódico que salía en la tarde, en Londres, se comenzaron a realizar nuevas propuestas cercanas a lo que se denominó ‘periodismo moderno’ en el cual se incluían géneros como el reportaje y la entrevista. Además en este periódico trabajarían años después de su creación escritores como Oscar Wilde y Robert Louis Stevenson.
“La irrupción en sus páginas de nuevas formas narrativas para tratar el suceso criminal se hizo evidente en 1885, con una serie de reportajes que denunciaban el tráfico de niñas en Londres” (Klahr y Barata, 2009 p 36). Los autores recuerdan el proceso que se llevó a cabo en el cuál Thomas Stead, director del periódico, contrató a una chica de trece años para realizar la investigación. Es importante resaltar la advertencia que se realizó en el diario el día que se dio a conocer la información:
40 atormentan a quienes pasan sus vidas en el infierno londinense, harán bien
en no leer la Pall Mall Gazette el lunes y los días sucesivos”2
La crónica roja, de esta manera, toma lugar en la capital de Inglaterra y establece una tradición de periodismo judicial. Un género que años después tendría un reto más complicado en cuanto al cubrimiento y la crisis que provocó en la ciudad una serie de asesinatos.
El 27 de septiembre de 1888 llega a la Agencia Estatal de Noticias en Fleet Street una carta escrita con tinta roja que firmaba Jack el Destripador. El asesino en serie jamás atrapado. Genera así un cubrimiento especial de los medios de comunicación que deciden investigar las temáticas de la crónica roja. Allí se reproducía la correspondencia del asesino:
Querido Jefe:
Constantemente oigo que la policía me ha atrapado, pero no me echarán mano todavía. Me he reído cuando parecen tan listos y dicen que están tras la pista correcta. (…) Odio a las putas y no dejaré de destriparlas hasta que me harte. El último fue un trabajo grandioso. No le di tiempo a la señora ni de chillar. ¿Cómo me atraparán ahora? Me encanta mi trabajo y quiero empezar de nuevo si tengo oportunidad. Pronto oirán hablar de mí y mis divertidos juegos…
Buena suerte.
Cordialmente,
Jack el Destripador3
No se molesten en ponerme un apodo.
El caso de Jack el destripador se convirtió en uno de los primeros acontecimientos que incitaron una amplia difusión masiva. El interés de los ciudadanos por el personaje hizo de él un tema recurrente durante la época y el fenómeno fue tan amplio que surgieron mitos, especulaciones e incluso tuvo, y tiene todavía, una extensa representación literaria.
Patricia Cornwell, escritora estadounidense contemporánea, publicó el libro “Retrato de un Asesino: Jack el Destripador. Caso cerrado”, en el cual a través de recursos literarios pero basándose en pruebas, documentos, informes y artículos periodísticos pretende reconstruir la historia del asesino.
2
Citado por los autores mencionados en su libro Nota Roja.
3
41 Así, la revolución provocada por el cubrimiento del asesino en serie más famoso de todos los tiempos hizo que se consolidara, no solo en el Reino Unido sino en Europa, un periodismo encargado de estas temáticas, cercano al crimen y al delito. Es al mismo tiempo el comienzo de un periodismo de masas que se fascinaba con lo policial a pesar de sentirse aterrado.
En la actualidad la prensa ofrece variables, aunque los contenidos de la crónica roja persisten en los diarios. Sin olvidar la reconocida degradación en sensacionalismo y farándula; “sigue la convivencia diaria entre periódicos de élite y populares, los famosos tabloides, estos últimos con tiradas millonarias” (Schulze, 2004 P. 215). Publicaciones que se mueven entre el territorio sensacionalista y la noticia judicial.
1.3.2.2 Canards y revolución
Francia se destacó a lo largo de la historia por una tradición de prensa bien afianzada. En la etapa de las gacetas fue uno de los países que a través de la nueva estructura estableció géneros periodísticos, lo cual era un progreso relevante para la época. Pero asimismo el uso prolongado que hizo la Monarquía Francesa de este tipo de publicaciones limitó que emergieran otras.
Según Guillamet (2004) la importancia que hasta la víspera de la revolución tuvo la Gazzete con el monopolio de las informaciones políticas y militares marcó la imposibilidad de surgimiento de otras diferentes a las financiadas por el gobierno
Aún así uno de los géneros que representa la tradición del periodismo judicial en Francia es el llamado Canard:
“La exageración de algunos aspectos, cuando se trataba de sucesos extraordinarios como terremotos, erupciones volcánicas, inundaciones, milagros, accidentes, crímenes y fenómenos extraños dio pie a una especialidad informativa conocida con el nombre de canard –del francés, <<pato>>--, aplicado a las falsas noticias, bulos o engaños, el más antiguo de los cuales esta datado en Francia en 1529 y extendido a los relatos poco fidedignos de hechos extraordinarios” (Guillamet, 2004, P.52- 53)
De acuerdo con esto era un género impreciso; a pesar de informar caía en la invención de acontecimientos. Eran periódicos “arrancaplumas que propagaban especies y rumores con toda irresponsabilidad y desparpajo” (Vallejo, 2006, p. 88).
42 aunque existían informaciones sobre los canards no se diera una evolución de estos.
“La revolución dio un gran impulso a la prensa, ya que los acontecimientos extraordinarios del verano 1789 suscitaron una inmensa curiosidad en todas las capas de la población” (Guillamet, 2004, P.61). Además los contenidos se dispararon porque el desorden social impedía un control lo suficientemente estricto para impedirlo.
Aparecieron periódicos como Revolutions de Paris y Ami du Peuple que debido a la información alternativa que entregaban fueron muy vendidos. La relación con la crónica roja sería más visible cuando comenzó la etapa de confusión y violencia en Francia.
René Silva (2004) recoge las impresiones que tenían otros periódicos de la situación. En el caso del Papel Periódico de Santa Fe de Bogotá, que hacía parte del Virreinato español en las colonias de América, se describía lo siguiente:
“Ya no hay nobleza ni pueblo que constituya la armonía política. Entre tanto la revolución avanza como una gran carnicería entre los propios revolucionarios, en medio de una ‘confusión criminal creciente’” (Silva, 2004 P. 108).
Las gacetas y nuevos periódicos que salieron al público empezaron a divulgar información relacionada con la violencia y delitos provocados por la etapa alterada del país, claro que nunca dejando de lado las intenciones políticas. Se resaltan casos como la información entregada luego de la ejecución en la guillotina a Luis XVII, así como el robo a la reina por parte de unos captores y los tumultos callejeros que terminaban en desmanes. “Bajo un pluralismo absoluto, hubo una competencia despiadada y un lenguaje que podía alcanzar una extremada violencia política y una sorprendente grosería para llegar al público popular” (Guillamet, 2004, P.61- 62).
43 A pesar de esos acontecimientos la crónica roja tendría un momento más destacado avanzado el siglo XIX, lo cual coincide con los otros países de Europa. “Con sensacionales crónicas de tragedias humanas consiguieron los diarios tiradas espectaculares a la par que incorporaban al pueblo llano al hábito de su lectura diaria. Los medios alcanzaron tiradas extraordinarias” (Barata, 2008).
Le Petit Journal, uno de los precursores de este nuevo movimiento, en septiembre de 1869 informa sobre el descubrimiento de seis cadáveres enterrados en un parque de parís: el parque de Pantín.
“Publicó en portada que iba encabezada con el título: ‘Horrible crimen en Pantín’, y decía que ‘París está alarmado por el descubrimiento de los cadáveres de seis víctimas del horrible crimen, como se sabe de una ferocidad inusitada (referido por Buck-Morss, 1995, p.162). El suceso se convirtió en acontecimiento nacional, familias enteras viajaban desde provincias a la capital para ver la escena del crimen y muchas otras lo hicieron para asistir a las largas sesiones del juicio” (Barata, 2008).
En consecuencia tanto los diarios populares como los considerados diarios serios dieron espacio a la información, con actualizaciones frecuentes sobre el caso. El desenlace se vería marcado por la detención de Jean Baptiste Troppmann, el asesino en serie que fue encontrado culpable de haber asesinado a su socio Jean Kinck, su esposa y sus hijos.
El 19 de enero de 1870 fue ejecutado en la guillotina el asesino. El fenómeno producido es realmente revelador y exagerado a la misma vez: “al llegar a París lo aguardaba una multitud” (Klahr y Barata, 2009 p 38). La crónica roja, de esta manera, había creado un movimiento masivo con respecto a la noticia.
A partir del caso Troppmann se siguieron presentando este tipo de acontecimientos que la prensa francesa aprovechó. En especial Le Petit Journal se percató del éxito obtenido y continuó con esa línea hasta alcanzar en 1890 su punto más alto de popularidad con un millón de copias. A su vez nació Le Petit Parisien, que aunque no era destinado únicamente a los sectores populares, logró grandes tiradas de periódicos que lo hacían uno de los medios de comunicación más grandes para la época.
44 Por otra parte, España termina el ciclo que recoge la tradición europea de la nota roja.
1.3.2.3 Sucesos en España
El periodismo judicial en España, conocido como sucesos, también se ve influenciado por las publicaciones de los otros países europeos. A pesar de eso España presenta un proceso interesante en cuanto a la presencia del género en los periódicos.
Rosa Rodríguez (2011), catedrática de la Universidad de Sevilla, asegura que los periodistas de sucesos cubren acontecimientos que se salen de lo habitual, como los homicidios, los robos, los siniestros y los hechos delictivos de cualquier naturaleza. Al mismo tiempo advierte que el índice de delincuencia elevado hace que publicar un periódico sin páginas que contengan este tipo de información especializada resulte actualmente imposible e inimaginable.
Así que el género, más allá de la apreciación sobre la calidad, ha ganado un espacio en las publicaciones españolas. Aunque esa posibilidad de narrar se haya entremezclado con secciones y haya terminado por desdibujarse. “Las noticias de sucesos han dejado de contar con una sección propia y aparecen dispersas en otras secciones. No obstante, la presencia de los sucesos en los periódicos es inevitable y, por ello, la prensa escrita continúa publicándolos, pero mezclados e incluso enmascarados en otras secciones periodísticas, siendo las más comunes las de ‘Sociedad’, ‘Nacional’ o ‘Local’, según el lugar donde haya acontecido el hecho” (Rodríguez, 2011, p 2).
Aún con esa problemática de identidad del género que este trabajo pretende reivindicar, se debe reconocer que como en los demás países la crónica roja o policial tuvo un momento de esplendor.
El diario “El Resumen”, fundado en 1885 se considera el primero en preocuparse por la investigación de los temas del periodismo judicial. Allí contaba con secciones como ‘Sucesos de Madrid’: las noticias diarias de criminalidad y policía en la forma más a propósito para esta clase de lectura de la que desgraciadamente no puede prescindir ningún periódico.
45 de 1888 en el número 109 de la calle Fuencarral es encontrada la señora Luciana Borcino cubierta con unos trapos e incinerada.
De esta manera el país queda conmocionado y con la atención puesta en el asesinato, provocando un clima ideal para el periodismo judicial: “durante varias semanas los periódicos populares dedicaron un amplio espacio a las incidencias del caso. Alimentaron la curiosidad ciudadana con cualquier detalle (…) En su afán por la primicia, los periodistas transgredieron el secreto procesal. Interrogaban a vecinos, comerciantes y cualquier persona relacionada con el caso…” (Klahr y Barata, 2009 p 39).
Benito Pérez Galdós, escritor y cronista español, escribió a través del género epistolar (correspondencia con un diario argentino) sobre el asesinato. Envió durante más de un mes una narración del crimen y detalles sobre los procesos posteriores que concluyeron con el fallo del juzgado, en un precedente importante para el periodismo judicial.
No obstante se quejó frente a la relevancia que llegó a tener el tema en el país: “Estamos ahora los españoles bajo la influencia de un signo trágico. Los grandes crímenes menudean. En vano se buscarían en la prensa acontecimientos políticos o literarios. Los periódicos llenan las columnas con relatos del crimen de la calle de Fuencarral, del crimen de Valencia, del crimen de Málaga, los reporteros y noticieros, en vez de pasarse la vida en el salón de conferencias, visitan los juzgados a todas horas, acometen a los curiales atosigándoles a preguntas, y con los datos que adquieren, construyen luego la historia más o menos fantaseada y novelesca del espantoso drama” (De la Cruz, 2009).
El acontecimiento terminó cuando se declaró culpable a la criada. De igual manera en los países de Europa se creó una atmósfera de violencia e inseguridad ya que “en todos los países apareció la figura del gran criminal, del asesinato múltiple” (Barata, 1999). Mientras en Inglaterra sufrían con la aparición de Jack el Destripador en España todos comentaban el caso de Fuencarral. Una época de violencia urbana que desencadenó la propagación de las publicaciones de nota roja.
46 Dio origen a lo que Carlos Barrera (2004) denominó prensa miliciana: organizaciones y sindicatos que oponían resistencia; el periodismo se fragmentó en las dos opciones de gobierno.
La aparición de un periodismo de guerra que tuviera cercanía con la crónica roja no fue tan clara porque aunque existieron casos como el de El Alcázar, diario creado durante el asedio de las tropas republicanas a la fortaleza toledana, la intención ideológica junto a la censura militar previa no permitían una prensa popular independiente, sino que se enorgullecían de sus principios políticos y sus victorias en los enfrentamientos.
Finalmente, el panorama europeo que construye una tradición de crónica roja queda representado en estos tres países. No obstante es necesario centrar la atención en otro de los lugares fundamentales para la crónica roja: Estados Unidos, incluso allí recibiría el nombre de prensa amarilla.
1.3.3 Crónica roja, espectáculo y negocio en Estados Unidos
El desarrollo que tuvo la prensa en Estados Unidos fue fundamental para los editores de periódicos en los países de Suramérica. La tradición de crónica roja allí obedece a la especial atención que tuvo lo popular en siglo XIX. Fenómeno que no solo se dio por el proceso de inclusión de las clases sino como una gran oportunidad de los emporios económicos de medios de comunicación para vender.
“El suceso criminal fue pieza clave del primer periodismo estadounidense de masas a partir de 1830, con la irrupción de la prensa barata o penny press” (Klahr y Barata, 2009 p 33). Al igual que en Inglaterra, la accesibilidad de los periódicos por parte de los sectores marginados hizo que se extendiera en los estados una tirilla de publicaciones que tenía los hechos criminales como tema central.
Igualmente los procesos de urbanización que vivía Estados Unidos presentaron un contexto preciso para que nacieran publicaciones de este tipo o se le diera espacio en periódicos existentes, “el contexto de desorden y caos de las ciudades en continuo crecimiento, que hizo posible la corrupción y la explotación de los menos favorecidos, incitó a bastantes periodistas” (Sánchez, 2004 P. 109).