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Los intereses en pugna de Argentina y Estados Unidos

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Academic year: 2017

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○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○

1 Fazio Vengoa, Hugo, (1999 ) “ La globalización y sus ef ect o s en las n acio n es d el su r” , en El su r en el nuevo sist em a m undial, Bogot á, Universidad de Co-lom bia.

Los int ereses en pugna de Argent ina

y Est ados Unidos

Bárbara Bravi, Jorge Gisondo y Lucrecia Nava

En el present e t rabajo comenza-mos dando una visión general acer-ca de cómo est á act ualment e con-f ormada la sociedad int ernacional y cuáles son los ef ect os de la globali-zación que consideramos relevant es para la est ruct uración del mismo.

Hugo Fazio Vengoa1 adviert e que

con el f in de la Guerra Fría pode-mos hablar de una contradicción norte-sur. El aut or dice con respect o a los países en desarrollo, que han t eni-do una pérdida de signif icación con el f in de la Guerra Fría, y que han vist o rest ringidos los recursos pro-venient es del nort e. También af ir-ma la imposibilidad para desarro-llar una polít ica int ernacional aut ó-noma. Ent re las caract eríst icas de la act ual sociedad int ernacional pode-mos encont rar una clara t ransf or-mación de las relaciones nort e-sur, a f avor del primero; cuyos países gozan de un mayor poder negocia-dor f rent e al sur, debido a la impo-sibilidad act ual de int roducir mo-d el o s mo-d e mo-d esar r o l l o mo-d i f er en t es al occident al, y al poder de los orga-nismos f inancieros mult ilat erales.

Con respect o a est e sist ema, el aut or asegura que hay escasas posi-bilidades de “ ascender” dent ro del mismo debido a que exist e una úni-ca m et aest r u ct u r a, el úni-cap i t al i sm o t ransnacional, que est ablece los pro-cedimient os y parámet ros para la movilidad. También adviert e la pre-sión y manipulación por part e del nort e hacia los Est ados económica-ment e más débiles que se ubican en un área geopolít ica de escaso int e-rés para los polos cent rales. Además,

Est ados Unidos ha limit ado en los últ imos años el volumen de export a-ción de capit ales hacia América Lat i-na. Con relación a los países del sur, Fazio Vengoa remarca que la indivi-dualización de las opciones cont ri-buye a mirar los lazos de solidaridad ent re ellos y a debilit ar sus mecanis-mos e inst it uciones de negociación int ernacional. Por últ imo, adviert e el acelerado proceso de dif erencia-ción ent re las naciones del sur, y la f alsa argument ación de que la bre-cha ent re los Est ados ricos y pobres se est á cerrando.

Est as t endencias o “ ef ect os” pro-ducidos por la globalización reper-cut en de una manera part icular en América Lat ina, produciendo f act o-res comunes para la mayoría de los países del sur. El aut or observa un esf uerzo de las naciones para adap-t arse a los procesos de globalización mediant e la desregulación y la libe-ralización de sus economías.

Ent re las caract eríst icas de la re-gión encont ramos: un inicio de con-f ormación de polos exit osos de acu-mulación, la inclinación por la cele-bración de acuerdos regionales de libre comercio, economías en proce-so de diversif icación y una “ relat

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va” est ab i l i d ad p o l ít i ca; t am b i én debido a la posición geográf ica man-t iene la aman-t ención por parman-t e de Esman-t a-dos Unia-dos, y por últ imo, la mayoría de los países se encuent ra en vías de modernización y adapt ación a la lógica del sist ema.

Con respect o a la nueva est rat if i-cación int ernacional, Helio Jaguaribe sost iene que el inest able régimen de la unimult ipolaridad present a al poder mundial dividido en t res niveles. Un nivel dirigent e, bajo la supremacía de Est ados Unidos que incluye en menor grado de inf luencia la Unión Europea (especialment e Alemania, Francia e Inglat erra) y a Japón. El seg u n d o n i vel i n cl u ye p aíses q u e poseen una relat iva aut onomía in-t erna e inin-t ernacional, que no dispo-nen de condiciones para oponerse a la supremacía nort eamericana pero pueden resist irse, como China, Ru-sia, India e Irán; Brasil, en opinión del aut or, dispone pot encialment e de acceso a ese nivel en el ámbit o del M ERCOSUR. El t ercer nivel es uno de dependencia, que conf orma al rest o de los países.2

En junio de 1990, el ent onces pre-sident e de los Est ados Unidos, George Bush, anunció la Iniciat iva para las Américas, propuest a acogida con be-neplácit o por los sect ores polít icos de ese país y de América Lat ina. Den-t ro de los primeros, la opinión “ libe-ral” percibió la at ención de la Inicia-t iva sobre los Inicia-t emas económicos y sus propuest as por una mayor coopera-ción hemisf érica, como un oport uno cambio en el énf asis hist órico de Washingt on en los t emas de

seguri-dad y en la acción unilat eral. Por su part e, los “ conservadores” acept aron f avorablement e que los benef icios de la Iniciat iva est uvieran condiciona-dos a la adopción de polít icas econó-micas de libre mercado y regímenes comerciales abiert os.3

La Iniciat iva para las Américas f ue una propuest a polít ica desde los Es-t ados Unidos hacia América LaEs-t ina en la que int ervinieron varios f act o-res. En opinión de Pet er Hakim, in-f luyeron t res in-f act ores, a saber: I) la recesión en América Lat ina est aba dañando seriament e la economía de Nort eamérica y ese país regist raba déf icit s comerciales de import ancia con casi t odos los países de Lat ino-américa como consecuencia del es-t ancamienes-t o de su capacidad de im-port ación; II) la Iniciat iva f ue vist a por Washingt on como un medio de ref orzar la crecient e t endencia hacia el libre mercado y la liberalización comercial en América Lat ina. Todos sus incluyeron f uert es incent ivos a la reest ruct uración económica. Además, la promet ida reducción de la deuda, los benef icios de la inversión y las ganancias del comercio se reservaron para aquellos países que aplicaban polít icas de mercado, privat izaban empresas de propiedad est at al y

re-E

ntre las características

de la región

encontramos: un inicio de

conformación de polos

exitosos de acumulación, la

inclinación por la

celebración de acuerdos

regionales de libre comercio,

economías en proceso de

diversificación y una

“ relativa”

estabi-lidad política

○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○

2 Helio Jaguaribe, (2001 ) “ Argent ina y Brasil ant e sus alt ernat ivas hist óricas” en Argent ina y Brasil en la glo-b alizació n , ¿M erco su r o A LCA ?, FCE.

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○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○

4 Ídem .

5 Bouzas, Robert o, (1992) Un acuerdo de libre com er-cio ent re Est ados Unidos/M ercosur: una evolución pre-lim inar, FLACSO, GEL.

○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ducían las barreras a la import ación.

La administ ración Bush se propuso f ort alecer, de est e modo, la posición de los líderes regionales comprome-t idos con escomprome-t e comprome-t ipo de polícomprome-t icas y pro-porcionar nuevos incent ivos a aque-llos gobiernos en posición indecisa; III) f inalment e, la Iniciat iva se acele-ró por la visit a del president e Bush a algunos países de América Lat ina. La Casa Blanca buscaba t ener una agda posit iva, no quería cent rar la at en-ción en áreas de posible f ricen-ción, t a-les como el rol de los Est ados Unidos en Panamá las encont radas visiones nort eamericanas y lat inoamericanas sobre el narcot ráf ico, ent re ot ras. También es llamat ivo que la Iniciat i-va f uese lanzada sólo dos semanas después de que los Est ados Unidos y M éxico anunciaran f ormalment e que estaban planeando conversacionespara crear un área de libre comercio, aun-que est e hecho sugiere aun-que Washing-t on quiso asegurar al resWashing-t o de la re-gión que sus int ereses no se limit a-ban a M éxico.4

Ent re t ant o, en la región, a f ines de los años ochent a, emergió una t endencia nít ida hacia una más est re-cha interacción entre Argentina y Brasil. En marzo de 1991, Paraguay y Uru-guay se sumaron a las dos mayores economías sudamericanas en el com-promiso de crear el M ercado Común del Sur a part ir de enero de 1995.

En 1988 los gobiernos de Argen-t ina y Brasil f irmaron un TraArgen-t ado de Int egración compromet iéndose a crear un mercado común en el plazo de diez años. A mediados de 1990, an-t es de que el Traan-t ado esan-t uviera ple-nament e vigent e, los nuevos presi-dent es f irmaron el Act a de Buenos Aires, en la cual resolvieron: I) re-ducir a cinco años el período para la const it ución del mercado común; II) reemplazar las negociaciones pro-duct o por propro-duct o por reducciones t arif arias aut omát icas y generales;

III) im-plement ar el est at ut o de em-presas binacionales. 5

Por ot ra part e, el anuncio de la Iniciat iva para las Américas y el lan-zam i en t o d e n eg o ci aci o n es en t r e M éxico, Canadá y Est ados Unidos para crear un Área de Libre Comercio del Nort e (NAFTA) ref orzaron, en opi-nión de Robert o Bouzas, el proceso de int egración subregional est imu-lando la incorporación de Paraguay y Uruguay.

El n u evo g o b i er n o d e Est ad o s Unidos, a cargo George W. Bush, a dif erencia del ant erios, presidido por Clint on, se apresuró a poner en mar-cha las negociaciones, y principal-ment e en el Congreso para que se aprobara el “ f ast t rack” para enca-rar la nueva et apa de negociaciones, e indujo a los países lat inoamerica-nos a f irmar compromisos para cons-t icons-t uir, en principio hascons-t a 2005, un Área de Libre Comercio de las Amé-ricas (ALCA) que abarca t oda la re-gión que va desde Alaska hast a la Pat agonia. Est e sist ema de libre co-mercio implicaría la supresión de t odas las barreras aduaneras y, salvo por razones f it osanit arias, no aduaneras, en el int ercambio comercial ent re países de las t res Américas, incluso

L

a Iniciativa para las

Américas fue una

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ral con Est ados Unidos, su principal socio comercial hist órico, cuyo mer-cado pot encial es alt ament e valo-rado. A su vez, Washingt on conside-ra a Bconside-rasil un socio pot encial y el represent ant e del M ERCOSUR.

Riordam Roet t ,8 haciendo un

aná-lisis, dice que a pesar de est as buenas relaciones, desde que se conoció la conf ormación del ALCA Brasil ha sido considerado por Washingt on un ac-t or problemáac-t ico y poco conciliador. Es por eso que ese país se ha recluido hacia el M ERCOSUR y ha decidido apli-car una polít ica de negociación con-t inua con Argencon-t ina para lograr una post ura común hacia la conf ormación del ALCA. El dilema cent ral est á en el hecho de que los Est ados Unidos ven al ALCA como un área ampliada de libre comercio lo que el M ERCOSUR busca es la creación de una unión aduanera. Ést as son dos visiones que en últ ima inst ancia son incompat i-bles en t érminos polít icos.

Por ot ro lado, y como ant eceden-t e inmediaeceden-t o del poseceden-t erior desarrollo de est e t rabajo, encont ramos que los int ereses argent inos con respect o a est a apert ura comercial hemisf érica durant e el gobierno de la Alianza se cent raron en el objet ivo est rat égico del M ERCOSUR, la incorporación de Chile al mismo, y la necesidad de t ener una post ura común para recha-zar las polít icas prot eccionist as t ant o de la Unión Europea como de los Est ados Unidos, aunque el gobierno de Fernando de la Rúa at ravesó mu-chas dif icult ades en el espacio regio-nal, que debilit aron esa posición.

En la siguient e sección desarro-llaremos un esquema de pujas ent re los dist int os act ores int ervinient es en la problemát ica ant es descript a. Ve-remos cómo incidieron las declara-ciones del gobierno de Est ados Uni-dos y las del socio principal de la Argent ina en el M ERCOSUR, en las posiciones que adopt ó el gobierno en lo que at añe al movimient o f

i-nanciero, pero excluyendo de est e marco la mano de obra. En la prác-t ica represenprác-t aría la exprác-t ensión del act ual régimen de libre comercio (NAFTA) exist ent e ent re Est ados Uni-dos, Canadá y México, a América Central y América del Sur.

El at ract ivo of recido por Est ados Unidos a América del Sur es el libre acceso a ese gigant esco mercado, acompañado por la expect at iva de grandes t ransf erencias de capit ales y t ecnología nort eamericana.

El int erés del proyect o, para Est a-dos Unia-dos, es el de at ender la am-plia y crecient e demanda exist ent e en América del Sur de bienes durables de consumo de procedencia nort e-americana, en una coyunt ura carac-t erizada por la sacarac-t uración de dichos product os en el mercado propio. El o t r o o b j et i vo es el d e o cu p ar el mercado de servicios f inancieros, de seguros y t ecnológicos.6

Felipe De La Balze7 expresa que

con respect o a la creación del ALCA, impulsada por Est ados Unidos, la posición M ERCOSUR ha sido relat i-vament e consist ent e pero f undamen-t al m en undamen-t e d ef en si va, r ef l ej an d o l a pref erencia brasileña de def inir la negociación en t iempo con el pro-pósi t o de pr of undi zar pr i m er o el proceso de int egración y avanzar en la concreción de un “ ramillet e” de acuerdos de libre comercio con el rest o de los países de América del Sur. Dicha posición es coherent e con la enorme import ancia que le at ri-buye Brasil a su negociación bilat

e-○ e-○ e-○ e-○ e-○ e-○ e-○ e-○ e-○ e-○ e-○ e-○ e-○ e-○ e-○ e-○ e-○ e-○ e-○ e-○ e-○ e-○ e-○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○

6 Helio Jaguarib, (2001) “ Argent ina y Brasil ent re sus alt ernat ivas hist óricas” , en A rgent ina y Brasil en la globalización ¿M ercosur o ALCA?, FCE.

7 Felipe de la Balze, 2001) El f ut uro del M ERCOSUR, Ed. Aba.

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del president e Duhalde en sus nego-ciaciones en Est ados Unidos, Brasil, y en los f oros int ernacionales, así como en las reuniones del M ERCO-SUR. Asimismo ot ras variables a ana-lizar serán las relaciones con la Unión Europea y el 4+1. El t rabajo analiza est as cuest iones desde la asunción del president e Duhalde en enero de 2002 hast a junio del corrient e año.

Enf oque

El co n t ext o so ci o eco n ó m i co q u e d et er m i n ó l a sal i d a an t i ci p ad a d e Fer nando de l a Rúa, m ás l a decl ar aci ó n d e d ef au l t d el p r esi d en t e p r o vi si o n al A d o l f o Ro d r íg u ez Saá, en -f r en t ó al g o b i er n o d el p r esi d en t e Du h al d e co n u n a si t u aci ó n i n t er n a d esf avo r ab l e y co n l a n ecesi d ad d e en car ar u n a p o l ít i ca ext er i o r b asa-d a en l a b ú sq u easa-d a asa-d e f u er t es l azo s co n l a co m u n i d ad i n t er n aci o n al , en la cual la Argent ina debe reinsert arse. Si b i en en u n p r i n ci p i o , en su d i s-cu r so d e asu n ci ó n , el p r esi d en t e Du h al d e m o st r ó u n f u er t e co n t en i d o i d eo l ó g i co al p l an t ear l a co n t i -n u aci ó -n d el -n o p ag o d e l a d eu d a ext er n a y est ab l eci ó co m o u n o d e l o s o b j et i vo s esen ci al es el cam b i o d el m o d el o eco n ó m i co y so ci al , al q u e cal i f i có d e “ ag o t ad o ” l a n ece-si d ad d e r ei n ser t ar se en el m u n d o l o l l evó a u n n o t ab l e cam b i o en su s declaraciones. En su discurso de aper-t ura de las sesiones legislaaper-t ivas adopaper-t ó u n a p o st u r a m ás at en u ad a y u n a act i t u d m ás p r ag m át i ca al an u n ci ar l a “ n o r m al i zaci ó n d e l as r el aci o n es co n l a co m u n i d ad i n t er n aci o n al ” y l a “ r eco n st r u cci ó n d el f r en t e ext er -no” , con la consiguient e reapert ura de gest iones para el pago de la deuda. La est rat egia de polít ica ext erior del canciller Carlos Ruckauf f ue des-cript a como “ poligamia con los dis-t indis-t os condis-t inendis-t es” , como muesdis-t ra de dif erenciación de las llamadas

“ relaciones carnales” del gobierno de M enem. El canciller anunció que “ el camino del M ERCOSUR al ALCA, y la relación con Europa, Asia y Áf ri-ca se pueden t ransit ar en f orma si-mult ánea” . A su vez, af irmó que el gobierno t iene una visión est rat égi-ca donde el M ERCOSUR “ es priorit a-rio” , aunque cree que “ ningún esce-nario debe ser desest imado por una polít ica ext erior madura y ef icient e.

[...] Tenemos que t ener buenas rela-ciones con el M ERCOSUR, con Amé-rica Lat ina y con Washingt on, pero t ambién t enemos que t enerlas con Europa y con dos client es muy im-port ant es para la Argent ina como Asia y Áf rica.”9

E

l nuevo gobierno de

Estados Unidos, a cargo

George W. Bush, a diferencia

del anterios, presidido por

Clinton, se apresuró a poner

en marcha las negociaciones,

y principalmente en el

Congreso para que se

aprobara el “ fast track” para

encarar la nueva etapa de

negociaciones, e indujo a los

países latinoamericanos a

firmar compromisos para

constituir, en principio hasta

2005, un Área de Libre

Comercio de las Américas

(ALCA) que abarca

toda la región que va

desde Alaska hasta

la Patagonia.

○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○

(6)

Siguiendo el esquema que plan-t eó el gobierno, el primer escenario de acción es el M ERCOSUR, en el cual se encuadra el viaje del gober-nador José M anuel De La Sot a (ex embajador en Brasil) con el f in de preparar el t erreno para la f ut ura visit a de Ruckauf , quien pret ende corregir su postura ante ese paíscuando ejercía la gobernación de la provin-cia de Buenos Aires, ant es de ser designado como canciller del gobierno de Duhalde. A mediados de 2001, en ocasión de su campaña por el “ com-pre argent ino” hizo declaraciones consideradas “ agresivas” hacia Bra-sil, principal socio comercial de la Argent ina.10

Los benef icios de aliarse con ese país para la Argent ina son la capaci-dad negociadora y el respaldo polí-t ico anpolí-t e Espolí-t ados y organismos in-t ernacionales, y el incremenin-t o de la

capacidad product iva, al t ener un mercado t res veces más grande al cual abast ecer. El punt o clave es el apoyo y los f ondos que puede lograr a t ravés de las gest iones ant e el G7 y la Unión Europea.

De est a manera se lograría conso-lidar un espacio económico regional que permit iera a la Argent ina pro-yect ar un esquema de inserción eco-nómica más f avorable. Es por est a razón que para cumplir dicha met a se est ablecieron polít icas comunes con Brasil y el rest o del M ERCOSUR: 1- Quizás la más import ant e es lo-grar una devaluación del peso ar-gent ino, sost enida al est ilo “ bra-sileño” para que no produzca se-cuelas en el país vecino.11

2- Lograr un apoyo de los países miem-bros para obt ener ayuda f inanciera int ernacional para Argent ina. 3- Hacer misiones conjunt as con el

f in de at raer nuevos mercados y nuevas inversiones.

4- Avanzar hacia una moneda regio-nal común.

5- La creación del Inst it ut o M onet a-rio del M ERCOSUR, donde part ici-parían los bancos cent rales, mi-nist erios de economía y diplomá-t icos de cada gobierno.

6- La f ormación de un Tribunal Ar-bit ral permanent e.

7- Lograr una solución en el sect or aut omot or.

8- Eliminar las barreras no arancela-rias que dif icult an el int ercambio comercial.

9- M ediant e el rót ulo M ERCOSUR bus-car prést amos de los organismos mult ilat erales de crédit o para el f inanciamient o de PyM ES.

El est ablecimient o de est os punt os mostraba al gobierno de Duhalde como “ M ERCOSURist a” .1 2Es a part ir de aquí

que comenzarían a llover declaracio-nes de apoyo abiert as de los dist int os países, especialment e de Brasil, hacia ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○

○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○

10 Art ículo de Clarín: El nuevo gobierno: el rum bo de la polít ica ext erior, 4 de enero de 2002.

11 Art ículo de La Nación, 23 de enero de 2002.

12 Art ículo de La Nación, 26 de enero de 2002.

E

l presidente Duhalde

mostró un fuerte

contenido ideológico al

plantear la continuación del

no pago de la deuda externa

y estableció como uno de los

objetivos esenciales el

cambio del modelo

económico y social, al que

calificó de “ agotado” la

necesidad de reinsertarse en

el mundo lo llevó a un

(7)

○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○

○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ la Argent ina a t al punt o que Carlos

Ruckauf destacó efusivamente la “ prue-ba de af ect o” que signif icó la dona-ción de 275 mil dosis de insulina des-t inada a garandes-t izar la coberdes-t ura de los enf ermos insulino-dependient es.

Sin embargo, est a panacea t ermi-nó a principios de f ebrero de 2003, cuando hubo un viraje en la polít ica ext erior argent ina t endient e a acer-carse a Est ados Unidos. Est o ocasionó que la mayoría de los punt os ant e-riorment e analizados, f ueran cayen-do uno a uno. La devaluación argen-t ina mosargen-t ró una “ dif erencia susargen-t an-cial” con la brasileña. Cuando se de-preció el real, el nivel de los precios no aument ó mucho y no sembró du-das del público sobre los bancos. En Argent ina, por el cont rario, creció el nivel de los precios, duplicándose, y la desconf ianza hacia los bancos se increment ó como consecuencia de la quiebra de algunos de ellos y la nega-ción de abrir el “ corralit o” . Además, est e hecho puso en el t apet e la crisis de gobernabilidad y represent at ividad del gobierno de Eduardo Duhalde.

Con respect o a lograr el apoyo de los países del M ERCOSUR ant e los or-ganismos int ernacionales de crédit o, f ueron sólo declaraciones, que inclu-so en muchos cainclu-sos se cont radecían, como por ejemplo cuando Cardozo, el ent oces president e brasileña, ad-virt ió sobre los riesgos de rupt ura del proceso democrát ico en la Argent ina debido a la crisis f inanciera, y que era imprescindible el apoyo de su país ant e la comunidad f inanciera int er-nacional. M ás t arde diría que no ha-bía planes de abordar en f orma uni-f icada ent re uni-f rent e al FM I, porque la crisis argent ina era muy dif erent e a la que suf ría.

En la Cumbre del M ERCOSUR, en la cual se decidió despejar la agenda, ni Argent ina ni Brasil convirt ieron en hechos sus promesas de eliminación de las barreras no arancelarias, que

dif icult an los int ercambios bilat era-les en especial desde la devaluación del real en 1999. Tampoco se creó el Inst it ut o M onet ario del bloque, en el que se est udiarían las variables para l a co o r d i n aci ó n m acr o eco n ó m i ca, condición previa para una moneda única en el largo plazo.

Por ot ra part e, la polít ica aut o-mot riz sigue sin resolverse, porque el régimen est ablece que los int er-cambios ent re Argent ina y Brasil deben compensarse, aunque permit e un cupo de exceso (f lex) del 15% . Argent ina, cuyo mercado int erno est á parado, pret ende que puedan export arse t res unidades por cada una import ada. Brasil, por su part e, acept a est a pre-t ensión, pero pide la disminución de la exigencia del 30% del cont enido local mínimo de los vehículos del M ERCOSUR, lo que af ect aría a la in-dust ria aut opart ist a argent ina.

En cuant o al objet ivo de buscar f inanciamient o int ernacional para

L

os beneficios de aliarse

con ese país para la

Argentina son la capacidad

negociadora y el respaldo

político ante Estados y

organismos internacionales, y

el incremento de la capacidad

productiva, al tener un

mercado tres veces más

grande al cual abastecer. El

punto clave es el apoyo y los

fondos que puede lograr a

través de las

gestio-nes ante el G7 y la

Unión Europea.

(8)

○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ desarrollar las PyM ES quedó sin ef ec-t o como consecuencia de que la crisis argent ina hizo desaparecer el 89% de est as empresas, ent re ot ras cosas.13

Los punt os que sí se concret aron y no pasaron al arcón de los recuer-dos f ueron: la f ormación de un Tri-b u n al A r Tri-b i t r al p er m an en t e en l a Reunión de Buenos Aires, en la cual se derogó el Prot ocolo de Brasilia para la Solución de Cont roversias suscrit o el 17 de diciembre de 1991. Con est e t ribunal se promet e una más rápida solución de los

proble-mas comerciales. Y el avance con la concreción de la primera misión con-junt a de Argent ina y Brasil, en la cual se present ó el product o “ M ER-COSUR” al mundo. El primer país dest inat ario f ue China, donde se co-locaron product os como carnes, cue-ros, láct eos, soja y acero. El gobier-no argent igobier-no plant eó la f irma de un Prot ocolo Lechero en Beijing que im-plicaría la apert ura de un mercado de export ación.

En el marco de las relaciones ar-gent inas con Est ados Unidos, si bien en un principio el canciller Ruckauf precisó que en primer lugar plant ea-ría “ una acción M ERCOSUR, y luego Est ados Unidos” ,14como escenarios en

los cuales Argent ina debería moverse, en la práct ica en varias ocasiones se desvió de ese post ulado, priorizando las relaciones con el país del nort e, debido a la agobiant e crisis por la que at raviesa el país, y a la necesidad del apoyo de ese país ant e los organismos f inancieros int ernacionales.

Las declaraciones del president e George Bush iban en el sent ido de la convicción del president e Duhalde, de que Argent ina t enía que est ar int egrada al mundo con las caract e-ríst icas con que se desempeña cual-quier país maduro.

Ruckauf aseguraba que había que ir hacia una polít ica que nunca debió abandonar a América Lat ina; que t ie-ne clarament e un primer “ sí” , que es la libert ad polít ica; un segundo “ sí” , que es la libert ad económica, y f inal-ment e, un t ercer “ sí” que es la def en-sa de los derechos humanos. Ruckauf t ambién señalaba que “ se alegraba” de que en esa et apa de nuest ra hist o-ria pudiéramos coincidir con los Est a-dos Unia-dos en los “ t res sí” .

En las declaraciones desde Washing-t on, el canciller argenWashing-t ino af irmaba que “ hay sint onía” ent re el presiden-t e Bush y el presidenpresiden-t e Duhalde.15

El president e George Bush, por su part e, discut ió las dif icult ades eco-nómicas de Argent ina en un discur-so que pronunció en el mes de enero de 2002 en la Conf erencia de los Consejos de Asunt os M undiales. Bush expresó que

“ Norteamérica se siente hondamente preocupada por las dif icult ades que encara nuest ra aliada y amiga Ar-gent ina y su gran pueblo. Compart i-mos vínculos de comercio, cult ura y f amilia, y Nort eamérica conf ía en que

E

n la Cumbre del

Mercosur, en la cual se

decidió despejar la agenda,

ni Argentina ni Brasil

convirtieron en hechos sus

promesas de eliminación de

las barreras no

arancelarias, que dificultan

los intercambios bilaterales

en especial desde

la devaluación del

real en 1999.

14 Art ículo de Clarín: “ Flam ant e canciller de la Na-ción” , 3/1/2002.

(9)

○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ Argent ina superará est as pert

urba-ciones. Fue una señal alent adora que el president e Duhalde, al asumir su cargo, expresara un deseo de ir en busca de un Área de Libre Comercio de las Américas” .16

El ent onces president e argent ino recibió consejos de consult ores ame-ricanos como est rat egia para mejo-rar ext raof icialment e la relación con la administ ración de George Bush. Recibió al consult or nort eamericano Norman Bailey, que había esbozado una serie de sugerencias plant eadas en f orma de “ gest os” que debería t ener Argent ina con respect o a Est a-dos Unia-dos. Aunque alguno de est os “ gest os” haya podido ser cont rario a losprincipiosque Duhalde había puesto como priorit arios, como por ejem-plo, la salud del M ERCOSUR.17

Pero a pesar de est os int ent os de Argent ina por lograr el apoyo de Est ados Unidos, est e país t iene una post ura def inida que deja t rascen-der en las declaraciones que hacen ref erencia a nuest ro país y la crisis en que nos hallamos inmersos. Ot t o Reich (secret ario de Est ado adjunt o para Asunt os del Hemisf erio Occi-dent al) en una conf erencia pronun-ciada en marzo de 2002, en el Cen-t ro de EsCen-t udios InCen-t ernacionales y Es-t raEs-t égicos, manif esEs-t ó con respecEs-t o a Argent ina que “ es un ínt imo amigo y aliado, que experiment a una crisis económica y f inanciera. [...] El t ras-t orno social es penoso y dif ícil. Y el riesgo de cont agio polít ico y econó-mico, si bien ha disminuido en los meses recient es, no est á t ot alment e bajo cont rol. Est ados Unidos est á preparado para ayudar a Argent ina a t ravés de las inst it uciones f inan-cieras int ernacionales…”18

En consonancia con lo menciona-das acerca de las “ t areas” que debe-ría realizar la Argent ina, se encua-dra la apuesta fuerte de Estados Unidos en el cont inent e: el lanzamient o del ALCA. Para est o, el Congreso nort e-americano le ot orgó al president e los “ poderes” para negociar por la llamada vía rápida o “ f ast -t rack” .

Est a est rat egia de Est ados Unidos en la región se basa en el incremen-t o e imposición de un comercio sin t rabas f ront erizas para los produc-t os norproduc-t eamericanos y la esproduc-t abili-dad de sus inversiones y corporacio-nes ent endiendo como desarrollo sos-t enible, en segundo lugar lo que consideran el imperio de la ley, para

E

sta estrategia de

Estados Unidos en la

región se basa en el

incre-mento e imposición de un

comercio sin trabas

fron-terizas para los productos

norteamericanos y la

estabilidad de sus

inver-siones y corporaciones

entendiendo como

desarro-llo sostenible, en segundo

lugar lo que consideran el

imperio de la ley, para lo

cual se está obligando a los

países a adoptar una

legislación que se basa en

la criminalización de todo

aquello que se considera

lesivo para los

intereses del gran

capital

16 Discurso del president e George W . Bush. Conf eren-cia de prensa en los Consejos de Asunt os M undiales, 16 de enero de 2002.

17 Art ículo de Clarín del 8 de m arzo de 2002.

(10)

lo cual se est á obligando a los paí-ses a adopt ar, t ant o en su derecho int erno como en sus obligaciones y compromisos con el ext erior, una legislación que se basa en la crimi-nalización de t odo aquello que se considera lesivo para los int ereses del gran capit al.

También hay que mencionar que el cambio en el Senado de Est ados Unidos af ect ó al ALCA, ya que hay pujas ent re republicanos y demócra-t as. La recuperación del condemócra-t rol del Senado de Est ados Unidos por los demócrat as, se t radujo en una ma-yor preocupación por los derechos humanos y el medio ambient e en la polít ica nort eamericana hacia Amé-rica Lat ina. La pérdida de la mayoría en el Senado por part e del Part ido Republicano, que es el of icial, no bloqueó la aut orización que necesi-t a el presidennecesi-t a Bush para negociar el ALCA, pero f ort alece la exigencia de los demócrat as de que se incluya un mecanismo ef ect ivo para def en-der los en-derechos laborales y prot e-ger el medio ambient e. Pese a que su part ido es prot eccionist a y res-ponde a los sindicat os de Est ados Unidos, muchos demócrat as apoyan la ampliación del comercio libre, sin embargo, incluyeron est ándares

am-bient ales y laborales ef ect ivos en el ALCA, al ot orgarle a Bush la aut ori-zación para negociar por la llamada vía rápida.

Lo s r ep u b l i can o s, así co m o l as naciones lat inoamericanas, rechaza-ron el uso de sanciones comerciales que buscaban los demócrat as para aplicar los est ándares.

Por el lado de Argent ina, hay que evaluar las alt ernat ivas, cada una con sus cost os y benef icios, a la hora de t omar una decisión. Se sabe que hay dif erent es post uras con respect o al ingreso al ALCA, est o es, si negocia-rá bilat eralment e con Est ados Uni-dos, o sea sola, o si lo hará en blo-que con el M ERCOSUR.

En el marco del M ERCOSUR, se realizó una Reunión de Coordinado-res del Consejo de Comercio e Inver-siones, M ERCOSUR-Est ados Unidos, (4+1). Con M art ín Redrado, como re-present ant e del gobierno argent ino, el embajador de Brasil Clodoaldo, Hugueney Filho; el embajador de Uruguay, Elbio Rosselli y Rigobert Gaut o, del Paraguay. La delegación de Est ados Unidos est uvo encabeza-da por Pet er Allgeier. Los viceminist ros def inieron un cronograma de t raba-jo consist ent e, con el objet ivo de eliminar obst áculos al comercio y la inversión. También reaf irmaron su compromiso en mant ener el impulso de las negociaciones de la OM C y del ALCA, y acordaron cont inuar t raba-jando junt os a t ravés del Consejo 4+1 para asegurar la f inalización de ambas negociaciones para el 1 de enero de 2005.19

La post ura de el M ERCOSUR es negociar el ALCA como bloque, ya que de est a f orma cada país t endrá un mayor peso en la negociación, e indirect ament e se est arían f ort ale-ciendo como bloque.

En el marco de la Unión Europea, en marzo llegó a la Argent ina el Co-misario Europeo de Comercio, Pascal

L

os republicanos, así

como las naciones

latinoamericanas,

rechaza-ron el uso de sanciones

comerciales que buscaban

los demócratas

para aplicar los

estándares.

○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○

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Lamy. En la agenda of icial de la visit a f iguraban como priorit arias las nego-ciaciones sobre la apert ura de los in-t ercambios enin-t re el M ERCOSUR y la Unión Europea, previst a para 2005, el mismo año en que debería nacer el ALCA. Por eso Lamy viajó ant es a Bra-sil. También se discut ieron ot ros t e-mas como la renegociación de los con-t racon-t os de las compañías privacon-t izadas, la mayoría de ellas en manos españo-las, f rancesas y brit ánicas.

Las principales pret ensiones eu-ropeas en las relaciones con el M ER-COSUR radican en la apert ura de los servicios, las inversiones y las com-pras gubernament ales.

Con relación a la apert ura de in-t ercambios, el Comisario, en su visi-t a al convisi-t inenvisi-t e americano, se pre-ocupó de aclarar que Europa no est á en una carrera con Est ados Unidos por ver quién acuerda primero con el M ERCOSUR. En est e cont ext o, ex-presó que “ no hay cont radicción en-t re unas negociaciones y oen-t ras” .

Por ot ro lado, Argent ina propuso adelant ar la f echa de f inalización de las conversaciones int erbloque el año próximo.

En esa reunión se plant earon los siguient es pasos a seguir: primero, la def inición del “ perímet ro” del diá-logo, y después la discusión sobre el acceso a los mercados.

Sin embargo, en est e campo de

acción, t ambién se encuent ran f ric-ciones. Por un lado, la Unión Euro-pea condiciona el acuerdo a que el M ERCOSUR sea un bloque más int e-grado en lo comercial,2 0 como,

asi-mismo, exige el f in de las barreras comerciales y la eliminación de las t arif as a la import ación en el M ER-COSUR. Por ot ro, el principal recla-mo argent ino a la Unión Europea es la eliminación de los subsidios agrí-colas, que af ect an gravement e a los product os argent inos.

Inf erencias

Teniendo en cuent a la crisis so-cioeconómica por la que at raviesa Argent ina, y su debilit ada imagen int ernacional, el gobierno del presi-dent e Duhalde se encont ró con un margen de acción muy limit ado.

Est o se ref leja en el hecho de que, apenas asumió el Canciller Carlos Ruckauf , plant eara como est rat egia en polít ica ext erior, una “ poligamia” , marcando cinco escenarios por orden de import ancia, en los cuales Argen-t ina debía desenvolverse: M ERCOSUR, ALCA, Unión Europea, Asia y Áf rica. Esta jerarquía se fue desvirtuando como consecuencia de que el gobierno ar-gent ino plant eara como objet ivo f un-dament al la necesidad de un prést a-mo del FM I, por lo que decidió no conf ront ar con Est ados Unidos, para que ést e int erceda ant e el organismo int ernacional en apoyo a Argent ina –ya que en el ámbit o regional el apoyo no pasó de meros anuncios, buscan-do inclusive, est os países, dif erenciarse de la Argent ina ant e el FM I. En est e mismo sent ido, las negociaciones con la Unión Europea t ambién se vieron condicionadas al acuerdo con el cit a-do organismo.

L

a postura de el

MERCOSUR es negociar

el ALCA como bloque, ya

que de esta forma cada país

tendrá un mayor peso en la

negociación, e

indirecta-mente se estarían

fortaleciendo como

bloque.

20 “ Europa rec

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Argent ina adopt a al ALCA como una herramient a para su negociación con Est ados Unidos, como único ele-ment o para lograr algún margen de aut onomía. Por ot ro lado, para el país del nort e, Argent ina no result a ser un inconvenient e, siendo de principal import ancia para est e país las nego-ciaciones con Brasil, considerado como represent ant e del M ERCOSUR.

Analizados los dist int os escenarios, las proyecciones que visualizamos más convenientespara que Argentina pueda obt ener un mayor margen de aut o-nomía e insert arse en el plano int er-nacional est án dirigidas a af ianzar la relación con el M ERCOSUR, t rat ando de paliar las dif erencias con Brasil, para negociar conjunt ament e el in-greso al ALCA. En est a línea, t ambién sería f avorable que el M ERCOSUR lograra los acuerdos con la Unión Europea, t ambién propuest os para el 2005, ya que est o implicaría un mer-cado potencialmente diversifimer-cado para los product os de la región. Además, sería una f orma de f ort alecer los in-t ereses del bloque en la negociación con Est ados Unidos.

Argent ina no debe olvidar que pert enece a América Lat ina, y su aut onomía será más f uert e si no ol-vida esa condición.

Bibliograf ía:

Bouzas, Robert o y Lust ig, Nora (edi-t ores) (1992) “ Liberalización comer-cial e Int egración regional. De Naf t a a M ERCOSUR” , FLACSO, GEL.

de la Balze y ot ros aut ores, El f u-t uro del M ERCOSUR. Enu-t re la reu-t órica y el realismo, Felipe Edit orial Aba.

Fazio Vengoa, Hugo, (1999) El sur en el nuevo sist ema mundial, Bogo-t á, Universidad de Colombia.

Jaguaribe, Helio y Ferrer, Aldo, (2001) Argent ina y Brasil en la globaliza-ción ¿M ERCOSUR o ALCA? FCE.

Declaraciones de prensa de la Can-cillería argent ina.

Art ículos de La Nación, de enero a junio de 2002.

Art ículos de Clarín, de enero a junio de 2002.

Discurso de asunción del Canciller Carlos Ruckauf del 3 de enero de 2002. Discurso del presidente George W. Bush, en Conferencia de prensa ante los Consejos de Asunt os M undiales, el 16 de enero de 2002.

Conf erencia de Ot t o Reich en el Cent ro de Est udios Int ernacionales y Est rat égicos, el 12 de

mar-zo de 2002.

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