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Análisis de las estrategias de comprensión lectora: acercamiento desde el libro de texto escolar de lengua castellana

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(1)

de texto escolar de Lengua Castellana

Derly Marcela Gómez Pacheco

20121160023

Trabajo de grado para optar al título de Licenciada en educación básica con énfasis

en Humanidades y Lengua Castellana

Universidad Distrital Francisco José de Caldas

Facultad de Ciencias y Educación

Proyecto curricular Licenciatura en educación básica con énfasis en Humanidades y

Lengua Castellana

Bogotá, Colombia

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Dedicatoria

A mis padres, por estar conmigo en todo momento, por enseñarme a crecer como ser

humano y como profesional, a no desfallecer ante las dificultades. Por las constantes reprimendas

que me hicieron consciente de mis fortalezas. Si caigo debo siempre levantarme.

A mi amigo incondicional, que fue el motor en este largo y arduo camino y quien han sido

parte fundamental para escribir este trabajo. A pesar del agotamiento, siempre estuvo a mi lado.

A Dios, por ser el sostén espiritual ante las aflicciones mentales y físicas. Por ser las bases

(3)

Agradecimientos

El presente trabajo de investigación fue realizado bajo la supervisión de la docente Angélica

María Gómez Devia, a quien quiero expresar mi más sincero y profundo agradecimiento, por hacer

posible la realización de este estudio. Asimismo, agradecer su paciencia ante mis constantes

inquietudes, por su tiempo y consagración que tuvo, a través de todos los medios posibles para que

esto saliera de manera exitosa.

Gracias por todo su apoyo, es usted uno de los grandes cimientos de mi trabajo de grado.

Un trabajo de investigación es siempre fruto de ideas, proyectos y esfuerzos previos que

corresponden a otras personas. Por expreso mi gratitud al profesor Jaime Sarmiento, de la

Universidad Distrital, por ser el primer pilar que logró orientar el presente trabajo, y al profesor

Edgar A. Ramírez, quien gracias a su “Historia crítica de la pedagogía en Colombia” y las

sugerencias recibidas.

Gracias a la formación docente en la Universidad Distrital, que me permitió vislumbrar al

libro de texto escolar como objeto de análisis, herramienta inherente al docente y olvidada por los

mismos.

Gracias a mis padres, por darme el don de la vida, y por apoyarme en cada momento, a

pesar de contrariarlos en algunos momentos, soy consciente de que todo lo que hacen es por mi

único bienestar. A Dios por haberme permitido vivir hasta este día, por ser luz y fortaleza en

instantes de penumbra.

(4)

Resumen

Este trabajo de grado presentado en la modalidad de MONOGRAFÍA busca analizar las estrategias

de comprensión lectora presentes en los contenidos del libro de texto escolar de Lengua Castellana

de grado quinto de primaria, desde la lingüística textual. Lo anterior surge bajo la necesidad de

abordar un enfoque reflexivo del libro de texto escolar como objeto de estudio, a partir de los

aporte de la lingüística textual que permite desarrollar un análisis profundo del material escolar.

Este es un trabajo de investigación cuyo análisis acoge la definición de currículo brindada por el

Ministerio de Educación Nacional (MEN), entendida como:

el conjunto de criterios, planes de estudio, programas, metodologías, y procesos que

contribuyen a la formación integral y a la construcción de la identidad cultural nacional,

regional y local, incluyendo también los recursos humanos, académicos y físicos para poner

en práctica las políticas y llevar a cabo el proyecto educativo institucional. (pág. 1)

De esta manera, se elabora el presente análisis desde el recurso físico que posibilita un proceso y se

hace énfasis en la herramienta didáctica usada por los docentes en las instituciones educativas: el

libro de texto escolar. Con lo anterior esclarecido, documentos como los lineamientos curriculares

y los estándares básicos de competencia del lenguaje propuestos por el MEN actuarán como

parámetros con respecto a la normatividad educativa vigente. Finalmente, a partir del proceso

efectuado dentro del marco metodológico, se realiza una serie de apreciaciones, consideraciones y

conclusiones alrededor de los resultados de la investigación.

(5)

Tabla de Contenido

Introducción ... 1

Objetivos ... 15

Objetivo General ... 15

Objetivos específicos ... 15

Marco Teórico ... 16

Capítulo 1. Sobre La Comprensión Lectora: Del Concepto A Las Estrategias ... 16

El Concepto ... 16

Las estrategias: Desarrollo de la competencia lectora ... 23

Capítulo 2. Sobre las políticas educativas en Lenguaje ... 33

¿Cuándo hablamos de comprensión lectora en el sistema de educación nacional? Aproximación histórica ... 33

Lineamientos curriculares en lengua castellana y estándares básicos de competencias en lenguaje: convergencias y divergencias ... 37

Matriz de referencia en lenguaje: ¿una síntesis útil de los estándares? ... 43

Capítulo 3 Sobre los libros de texto escolar ... 46

Texto escolar, manual escolar y libro escolar: puntualización conceptual ... 46

Libro de texto escolar y políticas educativas en Colombia: memorias de un recurso didáctico 49 El libro de texto de español y Lengua Castellana en Colombia: Aproximaciones elementales 66 Marco metodológico ... 79

Capítulo 4. Selección del material de análisis ... 79

Registro de las editoriales: sector educación ... 80

Selección de editoriales: desarrollo de la encuesta ... 81

Resultados y análisis de la encuesta... 85

Consideraciones finales. ... 98

Selección del libro de texto escolar: sondeo ... 99

Registro de libros de texto escolar: Editorial Santillana y Norma. ... 99

Resultados y análisis del sondeo. ... 102

Reflexiones finales. ... 114

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Fundamentos para el análisis del libro de texto escolar de lengua castellana en la educación

básica primaria: el caso de quinto grado ... 116

Análisis discursivo del libro de texto escolar de Lengua Castellana desde la lingüística textual ... 121

Reconocimiento del objeto de análisis: acerca de “estrategias comunicativas”. ... 122

Análisis de las lecturas en estrategias comunicativas E. ... 126

Texto informativo. ... 127

Texto expositivo... 132

Texto narrativo. ... 137

Análisis de estrategias para la comprensión de la lectura: ejercicios y actividades. ... 159

Actividades texto expositivo. ... 161

Actividades texto narrativo. ... 176

Criterios de evaluación de los libros de texto escolar de lengua castellana: orientaciones metodológicas ... 197

Formato del libro... 199

Análisis de contenidos. ... 200

Aspectos generales. ... 207

Capítulo 6. Conclusiones generales y valoración personal ... 210

Epílogo: hacia la creación de los libros de texto de Lengua Castellana en educación básica primaria: orientaciones básicas ... 213

Apéndice ... 217

Apéndice A. Mapa Conceptual Naranjo Y Velázquez ... 217

Apéndice B. Cuadro Estructuras Y Procesos Irwin ... 218

Apéndice C. Tablas resultados Pruebas Saber grado Quinto ... 220

Resultados pruebas SABER grado quinto 2014. ... 220

Resultados pruebas SABER grado quinto 2015. ... 221

Resultado pruebas SABER grado quinto 2016... 222

Apéndice D. Estándares básicos de competencia en Lenguaje Grado grupo Cuarto y Quinto... 223

Apéndice E. Guía de evaluación del manual escolar Prendes Espinosa (modificado) ... 226

(7)
(8)

Lista de Figuras

Figura 1. Índice Concierto del lenguaje 5° 1989 ... 71

Figura 2. Índice Habilidades Comunicativas 4° grado. Editorial Libros & Libros S.A: 1998 ... 74

Figura 3. Índice ZOOM Al lenguaje 5°, Editorial Libros & Libros S.A 2014 ... 76

Figura 4. Resultados ocupación actual ... 85

Figura 5. Resultados Ciudad de origen ... 86

Figura 6 Resultados lista de editoriales educación básica primaria. ... 87

Figura 7 Resultados lista de editoriales área Lengua Castellana. ... 87

Figura 8. Comparación factor reconocimiento editoriales sector educativo. ... 89

Figura 9. Resultados resonancia editoriales educación básica primaria. ... 90

Figura 10. Resultados resonancia editoriales área Lengua Castellana. ... 90

Figura 11. Comparación factor resonancia sector educativo Bogotá. ... 91

Figura 12. Resultado factor uso editoriales escuelas públicas Bogotá. ... 92

Figura 13. Resultados factor uso editoriales escuelas privadas Bogotá. ... 92

Figura 14. Comparación factor uso editoriales sector educativo instituciones Bogotá. ... 94

Figura 15. Resultados sondeo lugar de procedencia. ... 102

Figura 16. Resultados sondeo ocupación actual. ... 102

Figura 17. Resultados textos escolares área Lengua Castellana. ... 103

Figura 18. Comparación factor reconocimiento libros de texto escolar vs. Editoriales sector educativo. Bogotá. ... 105

Figura 19. Resultados impacto libros de texto escolar educación básica primaria. ... 106

Figura 20. Resultados impacto libros de texto escolar área Lengua Castellana Bogotá. ... 106

Figura 21 Resultados resonancia libros de texto escolar Escuelas privadas Bogotá. ... 107

Figura 22. Resultados resonancia libros de texto escolar escuelas públicas Bogotá. ... 107

Figura 23Portada Estrategias Comunicativas E. Editorial Santillana. ... 123

Figura 24. Progresión textual lectura 6: "Perseo y Medusa". ... 142

Figura 25. Progresión textual lectura 14: "Los dos gigantes". ... 149

Figura 26. Progresión textual lectura 23: "Hacia el horizonte". ... 156

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Introducción

El Sistema de Educación Nacional ha propuesto durante las últimas tres décadas estándares,

metodologías, lineamientos, es decir todo un currículo base en competencias de lenguaje, en el que

en síntesis, pone de manifiesto al lenguaje desde lo subjetivo y lo social, con el fin de enriquecer

seis dimensiones: la comunicación, la transmisión de información, la representación de la realidad,

la expresión de los sentimientos y potencialidades estéticas, el ejercicio de una ciudadanía

responsable, y el sentido de la propia existencia (MEN, 2002). La pedagogía del lenguaje en

Colombia, desde mediados de los años ochenta, se ha configurado en cuatro pilares: leer, escribir,

hablar y escuchar, considerados procesos de producción de sentidos, la construcción de lectores

críticos y el protagónico del lenguaje en la sociedad, lo anterior en pro del desarrollo de la

competencia comunicativa.

Adquirir la competencia comunicativa dentro de la educación implica desarrollar una de las

destrezas básicas para el individuo: la comprensión lectora. La habilidad de comprender textos y

más allá de ellos posibilita al individuo a la construcción de un dispositivo complejo en el cual se

extraen ideas, se interpreta y se le da un sentido crítico del mismo. En suma, “se trata del

mecanismo más importante de adquisición y transmisión de información en nuestra sociedad” (Lisa

Samper, 2014).

Al respecto, el sistema educativo colombiano instaura dos documentos de gran relevancia,

los cuales actúan como parámetros para el desarrollo de la competencia comunicativa: Los

Lineamientos Curriculares y los Estándares Curriculares. Los documentos se construyeron para

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Lineamientos de Lengua Castellana buscan establecer orientaciones en aras de mejorar la calidad

educativa, los Estándares Curriculares de Lengua Castellana, como documento de estudio, forjan

unas metas que expresan, de forma observable lo que debe hacerse respecto a dos puntos clave:

a. Contenido: referente a lo que el estudiante debe saber b. Competencias: es decir, el saber hacer

Estas metas son traducidas en formulaciones claras, universales, precisas y breves, que

expresan lo que debe hacerse. Por ello, los estándares deben ser observables, evaluables y

medibles, e ir de la mano con los procesos de evaluación. (MEN, 2002).

Con la puesta en circulación de estos documentos, el Ministerio de Educación Nacional, y

con el amparo de la ley general de educación, pretendía desarrollar un cambio significativo en el

sistema educativo que desplazara de forma definitiva el concepto tradicional de enseñanza del

lenguaje. De este modo el enfoque pedagógico semántico-comunicativo fue implementándose de

manera gradual en todos los aspectos del currículo del área de Lengua Castellana, y en especial

transformó al libro de texto escolar. Los libros de texto de Lengua Castellana se adaptaron,

entonces, a una nueva estructura, erigida a partir de un sistema de evaluación integral y

posicionándose de acuerdo con la política educativa del momento.

El vínculo entre los parámetros que ofrecen los lineamientos y los estándares, producto de la

nueva política educativa, con los libros de texto escolar se hacía cada vez más fuerte, puesto que

funcionaba como fundamento para la creación de los materiales escolares. De este modo se reflejó

cada vez más en el contenido de los textos escolares hasta el punto de ser un argumento legitimador

(11)

panorama presentado en torno al libro de texto escolar en el contexto colombiano, inicia una serie

de interrogantes acerca del contenido de los libros de texto escolar, sobre la viabilidad y efectividad

de este material didáctico, es decir, de la pertinencia de ese instrumento como herramienta propicia

del enfoque semántico-comunicativo y en general, de la congruencia y coherencia del libro de texto

escolar con la estructura integral que propone este enfoque pedagógico.

El estudio del libro de texto escolar surge en el momento en que este instrumento se

posiciona como “producto de consumo, soporte de conocimientos escolares, vectores ideológicos y

culturales e instrumentos pedagógicos" (Choppin, citado por Moya, 2008, p. 135). De hecho, al ser

un instrumento relacionado con el entorno educativo ha sido objeto de análisis hasta el punto de la

creación de institutos de investigación dedicados al estudio de los libros de texto académicos, tales

como el Instituto Georg Eckert en Alemania y el Proyecto MANES1en España. Además, existen

estudios dedicados a los métodos de enseñanza aplicados en los textos escolares, y la perspectiva

acerca de la materialidad del libro y el mercado editorial (Tosi, 2011). El desarrollo de estos

estudios ha comprendido múltiples vertientes que, en la corriente dedicada a la investigación

educativa no deja de resonar.

La investigación propuesta por Valentina Truneanu Castillo (2005), comprende un estudio

de los contenidos y las diferentes estrategias de los textos escolares para la enseñanza de la

literatura con base en los postulados teóricos de la didáctica de la literatura. El problema

encontrado por Truneanu está en la falta de motivación de los estudiantes por cultivar un hábito

1 El proyecto “manuales escolares” surge en España, a comienzos de los años 90, con el objetivo de

(12)

lector, ya que los mismos parten de diversos prejuicios sobre el área del lenguaje, determinando el

proceso lector como un mero requisito de aprobación.

Al ser el texto escolar una herramienta inherente al docente, Truneanu evalúa el texto

escolar dedicado a la enseñanza de la literatura, con el fin de determinar el desarrollo de

competencias lectoras, o si, en caso contrario, existe una incidencia de los textos en los prejuicios

de los estudiantes frente a la lectura. Para Truneanu el valor de la lectura radica principalmente en

el nivel de comprensión. Es necesario, entonces “poder atribuir interpretaciones que nos resulten de

una coherente comprensión con relación a nuestros saberes previos, a la vez que construimos

nuevas referencias (inter) textuales e (inter) culturales a partir de los datos que la lectura nos

aporta” (Castillo, 2005, pág. 106).

El desafío está en establecer una relación entre el texto a leer y los conocimientos previos

que el estudiante posea a la hora de abordar el texto. Claro está que para Truneanu será necesario

que los estudiantes desarrollen una capacidad interpretativa de mayor nivel. De esta manera, la

autora reconoce que la comprensión lectora se categoriza en tres fases: descriptiva, sintética e

interpretativa, equivalentes a la comprensión superficial, profunda y crítica de la que hablan autores

como Solé (1992), Sánchez (2010), entre otros.

Una de las representantes en el estudio de los textos escolares en la línea del análisis crítico

en Colombia es la doctora María Victoria Alzate Piedrahita. Desde la visión enteramente dada al

libro de texto escolar, Alzate Piedrahita, junto al Grupo de investigaciones pedagógicas y

educativas de la Universidad Tecnológica de Pereira, brinda importancia al uso del libro de texto

escolar y realiza un importante desglose de cada una de sus partes, y los plasma en el libro “Uso de

(13)

En cada capítulo la doctora María Victoria Alzate plantea, grosso modo, el impacto que

tienen los libros de texto escolar en la enseñanza desde tres categorías: el primero de ellos

configura las funciones de las actividades en los libros de texto escolar; el segundo, identifica los

tipos de actividades en los libros de texto escolares desde el plano del saber y competencias; y por

último estudia los tipos de dispositivos didácticos inmersos en el libro de texto escolar, refiriéndose

al dispositivo didáctico como “aquél que se vincula a aptitud, potencia, posibilidad y puede dar

lugar a lo nuevo, a crear, a generar, a cambiar y provocar acciones” (Piedrahita, 2007). Así, el libro

de texto escolar es abordado como una estructura y herramienta, como soporte de enseñanza eficaz,

y como proyección didáctica, tanto en el estudiante como en el maestro.

Otro estudio que es importante considerar es el dado por María Claudia Solarte (2010). Si

bien el eje trabajado por Solarte son las Ciencias Naturales, hay dos aspectos que valen la pena

resaltar. El primero de ellos entabla un análisis de contenido de los textos escolares. Para Solarte, el

texto escolar sirve como recurso didáctico en el proceso de enseñanza-aprendizaje, el cual cumple

una función pedagógica. De esta manera, participa como “maestro tácito” para los estudiantes, y a

su vez, brinda un apoyo didáctico a los docentes. Con ello, analizar el contenido significaría

encaminar todo un proceso en el cual se evalúa cada aspecto de los libros de texto escolar. Por otra

parte, se resalta el valor de la transposición didáctica. Chevallard, (1997) citado por Solarte (2010)

lo define como el trabajo que transforma de un objeto de saber a enseñar en un objeto de enseñanza”.

Así, el maestro se dará a la tarea de buscar los problemas y situaciones que dieron origen al

“saber sabio” para adaptar esos problemas a la realidad del alumno de modo que el alumno lo

(14)

posteriormente incitarlos, a través de problemas y situaciones adecuadas, permitir la integración de

una nueva realidad. Con esto en mente, Solarte se da a la tarea de investigar cómo el libro de texto

escolar sufre esas transformaciones, a través del contenido de los mismos.

Respecto al estudio y análisis del libro de texto de Lengua Castellana, están presentes, en

primer lugar, el artículo presentado por Isabel Borja Alarcón “Caracterización del libro de texto en

castellano para la educación primaria colombiana: tipología y componentes”. En este texto, Borja

presenta una caracterización de los libros de texto de español para la educación básica primaria,

identificando sus componentes desde la estilística funcional y didáctica. Hablar desde estos

términos significa la consideración de los textos “teniendo en cuenta su función en el ámbito

comunicativo” (Borja Alarcón, 2005).

De esta manera, Borja sitúa al libro de texto desde el estilo funcional científico, aborda el

modelo general del libro de texto escolar de D.D Zuev, el cual involucra los componentes del texto

y los componentes extratextuales. Define al libro de texto de castellano para la educación primaria

colombiana como:

Aquel en que se encuentran presentados didácticamente los contenidos que el

programa de estudios de dicha área determina que deben ser asimilados por los estudiantes

de ese grado; la presentación didáctica se manifiesta tanto en el contenido como en su

soporte material. (pág. 7)

El artículo concluye con la conceptualización del libro de texto como un “subgénero del

género manual escolar del subestilo de divulgación científica del estilo funcional científico, y que

(15)

caracteriza el texto escolar en Colombia como inherente a la presentación de contenidos expresados

por el MEN, ya que este propicia una articulación, una continuidad y un grado de ascendencia entre

los contenidos.

Autores como Carlos Lomas y Fabio Jurado afirman que “escasean los estudios sobre la

recepción y el uso del libro de texto en el aula o sobre su coherencia y consistencia con los

enfoques curriculares y pedagógicos declarados en la legislación de cada país” (Lomas & Jurado,

2015). A pesar de esa fuerte afirmación, se rescata el trabajo de fin de grado de Pedro Lisa Samper

“La comprensión lectora en los libros de texto. Análisis cualitativo de materiales curriculares de

Lengua Castellana y Literatura en el primer ciclo de Educación Primaria”. Lisa Samper toma en

cuenta la normatividad vigente para analizar el tratamiento de la comprensión lectora y las

propuestas didácticas que contienen el libro de texto en el primer ciclo de básica primaria.

El autor afirma que es importante concebir la comprensión lectora como un mecanismo

básico del individuo en sociedad, y por ello considera que este proceso debe desarrollarse desde la

entrada de los niños en la etapa escolar, ya que funcionará como cimiento para el aprendizaje en

cualquier área, no solo Lengua Castellana. Este análisis de carácter cualitativo considera que “las

actividades que se desarrollan a posteriori de una lectura al comienzo de cada unidad siguen una

estructura fija con unas tareas bastante parecidas y pobres que no alcanzan a desarrollar lo que

nosotros entendemos como comprensión lectora”. (Lisa Samper, 2014). Es decir, Lisa Samper

investiga en qué medida los libros de texto acogen la comprensión lectora, cómo los mismos se

adecúan a la norma, lo que ofrecen y lo que se consigue con ellos.

Es importante reconocer que el libro de texto se encuentra estrechamente ligado a las

políticas educativas que cada gobierno implementa. Por lo anterior, se resalta la propuesta

(16)

relación con las políticas públicas educativas en Colombia durante el siglo XX. Parten de la

conceptualización de política pública, donde manifiestan que

Se hace necesario (…) decir que cuando se habla de políticas públicas se trata de

procesos y flujos en los que el Estado hace presencia de forma definitiva y actuante jugando

un papel determinante frente a los demás actores de la sociedad, pero sin perder de vista que

en cualquier momento en los ambientes de sistemas democráticos, la sociedad, puede tener

un papel decisivo. Lo que significa entonces que se tienen en cuenta los actores políticos

individuales, colectivos, las instituciones y el sistema político que a su vez puede ser

democrático o de concentración autoritaria de poder. (pág. 94)

El artículo presenta el manejo que el Estado ejerce frente a la producción y distribución del

texto escolar a través del Ministerio de Educación Nacional y la industria editorial. Afirman que “la

selección y usos de los libros de texto en la escuela colombiana, han estado ligados a normatividad

de las políticas educativas según los programas de gobierno de turno” (Cardoso; 2001 citado por

Graffe & Orrego; 2012) y resaltan el hecho de entablar al libro de texto escolar como un motivo de

investigación, además de identificar múltiples campos de investigación sobre el libro de texto que,

según los autores, es necesaria su profundización, tales como el estudio de la influencia de las

corrientes pedagógicas en los libros escolares, la resistencia de la escuela a nuevos enfoques

pedagógicos, las posibles transformaciones de los textos escolares en periodos de reforma

educativa, entre otros.

Frente a la correspondencia de los textos escolares con las políticas educativas de la nación,

Leonardo Páez en “El libro de texto escolar y la tercera misión pedagógica alemana: Aportes a los

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de la historia conocido como la tercera misión pedagogica alemana, llevada cabo durante las

décadas de 1960 y 1970 en Colombia para indagar el alcance y desarrollo de los textos escolares

elaborados en ese periodo concreto de la historia. Con lo anterior, el autor busca evidenciar la

relevancia del Diseño Gráfico y de las editoriales en esta experiencia a través de la revisión de

algunos de los libros publicados en Colombia durante este período.

Páez resalta en particular la tercera misión pedagógica Alemana debido al impacto y apoyo

en la producción de textos escolares, haciendo especial énfasis en materiales didácticos para los

primeros años de escolaridad. A diferencia de las anteriores misiones pedagógicas, esta última en

especial tuvo un componente de transferencia de tecnología educativa, este factor influyó

notablemente en la creación de múltiples materiales de apoyo como libros, guías para docentes,

mapas, láminas, sellos y frisos entre otros. Estos materiales fueron desarrollados bajo los criterios

del diseño instruccional, siendo este una disciplina que considera el uso de los instrumentos para

“transformar el conocimiento” (Páez, 2016, pág. 2). De este modo, el diseño instruccional funcionó

como un importante parámetro en la producción de textos escolares ya que este requería de una

nueva forma de comprender los contenidos, de organizar esos contenidos de acuerdo con unas

metas instruccionales, y que en sí, la creación de estos materiales resaltara del libro tradicional

(Páez, 2016, pág. 3).

El autor concluye lo siguiente: primero, que la selección de este periodo en la historia de la

pedagogía en Colombia no fue adrede, ya que esta época representó un desarrollo significativo en

la investigación educativa; segundo, desde el diseño instruccional logra identificar el problema de

las imágenes y afirma que los textos escolares producidos bajo el convenio alemán de la época se

centraron casi de forma exclusiva en los dibujos, imposibilitando el acceso a otro tipo de

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disciplinar que fortalece los procesos de producción y desarrollo de un recurso didáctico. En

materia de producción editorial, lograron cumplir con los parámetros para la formación de los

libros de texto escolar, “en ese sentido, el balance fue positivo y sus alcances se prolongaron más

allá de la culminación oficial de sus actividades en Colombia” (Páez, 2016, pág. 108). Por último,

el autor afirma que el diseño instruccional hoy en día se ha trasladado al campo digital,

proyectándose hacia la educación virtual, tranzado así nuevas didácticas, enfoques, modelos e

interacciones para nuevos entornos de aprendizaje.

El texto escolar tuvo un gran proceso de transformación, hasta alcanzar el umbral del

mundo digital como una alternativa de precisar este recurso didáctico. En ese orden de ideas, el

estudio de Jorge Eduardo Santos “Modelo de Texto Escolar Digital: Redefiniendo los Libros de

Texto” presenta el texto escolar digital como un modelo alterno al uso de textos de papel, ya que

estos últimos presentan limitaciones frente a la actual era de la información (Santos, 2014).

El autor afirma que con la aparición de las Tecnologías de información y Comunicación

(TIC) es necesario en primera medida ampliar el concepto de texto escolar que permita incluir estas

tecnologías. Santos hace una aproximación a lo que puede conformar el texto escolar digital para

posteriormente, entablar un nuevo modelo desde la extracción de características deseables en un

texto escolar digital “que permitan subsanar las debilidades encontradas a los libros de texto en

papel, y a los modelos de texto escolar existentes.” (Santos, 2014, pág. 6). De esta forma, se

obtiene un modelo de texto escolar compuesto por tres factores:

Un gestor de entornos de aprendizaje o LMS, donde el docente puede secuenciar las

actividades textuales, e interactivos para facilitar el aprendizaje, un repositorio de objetos

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relevantes para su contexto y quehacer, y una Comunidad virtual de aprendizaje donde

grupos y comunidades pueden debatir y construir estrategias para mejorar el aprendizaje y

alimentar el repositorio con los resultados de sus reflexiones pedagógicas. (Santos, 2014,

pág. 15)

El autor concluye que es preciso abrir una nueva área de investigación en el desarrollo de

metodologías en cuanto a producción y evaluación de textos escolares digitales, siendo los textos

productos modulares en constante cambio, por ello el énfasis está en el desarrollo de métodos que

contribuyan al estudio del texto escolar digital “como un todo a través de sus partes”. (Santos,

2014, pág. 15).

En concordancia con el estudio de Santos, Daniel Cassany aborda algunos de los cambios

más importantes que ahora experimenta la educación lingüística con la manifestación latente del

Internet en las aulas de clase. El texto “Después de internet” presenta el proceso de

enseñanza/aprendizaje que ocurre a partir de la mediación del ordenador. Cassany afirma que

estamos en presencia de una de las revoluciones culturales que ha concebido la humanidad, ya que

el “internet equivale a la invención de la escritura, de la imprenta o de la radio” (Cassany, 2015).

De este modo, el aprendizaje sucede de igual forma en el plano digital, provocando múltiples

cambios de lo que concebimos como aula, además de los discursos multimodales que incluyen

fotos, videos, audios, entre otros. Sin embargo, el autor considera que el uso de internet y sus

plataformas digitales no deben sustituir a la clase, sino que, por el contrario, sea una adición a ella.

Así, la educación pasa a ser mucho más compleja gracias a esta “anexión digital”.

A diferencia de Santos, Cassany considera poco viable la idea de un libro de texto digital.

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“Una malla liberada, con millones de documentos interconectados, de diversa procedencia, autoría

y orientación, no parece ser el lugar idóneo para un documento oficial, monologado, extenso y

obligatorio”. (Cassany, 2015, pág. 104).

El autor declara que es necesario generar un contraste que permita vincular al manual

escolar con la red digital, accediendo de esta manera a un gran tejido de conocimiento. No obstante,

este proceso acomplejaría la clase y se haría imperativo el papel del docente como mediador En

un intento por aprovechar ese “océano de recursos” pueden establecerse diferentes metodologías

que permitan organizar de forma coherente los múltiples datos de la red a través de una guía de

trabajo o un programa de recursos, y que éstas sean útiles en el aula. Sin embargo, Cassany afirma

que realizar este procedimiento resultaría un trabajo extenso y agotador para el docente mediador

que busca revisar lo que ofrece la red y que estos contenidos concuerden con los temas de su clase.

De ser posible, el autor considera que debe replantearse el concepto de libro de texto en el contexto

digital, que “sin duda será muy diferente”.

En los anteriores apartados se pueden esbozar sólo algunas investigaciones que el libro de

texto escolar ha tenido en su trayectoria, y cómo el mismo puede contribuir hacia nuevas vertientes

de investigación. Por eso, este trabajo plantea la necesidad de desarrollar una investigación reciente

en torno al libro de texto escolar, esto por varias razones: aún con un amplio espectro en materia de

análisis de los textos escolares, la coyuntura nacional colombiana no forja actualmente un estudio

dedicado al libro de texto escolar. Si bien los estudios propuestos por Isabel Borja y María Victoria

Alzate Piedrahita actúan como referente para el análisis del instrumento escolar, sobrepasan una

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en torno al libro de texto escolar que permita nutrir este campo de investigación en el territorio

nacional.

Asimismo, se determina el análisis de la pertinencia del libro de texto de Lengua Castellana

a partir del contenido que brinda este material, orientando el estudio hacia el desarrollo de los

procesos de comprensión lectora para una evaluación y selección responsable del libro de texto

escolar, esto debido a que, en materia de selección, obedecen en su mayoría a criterios económicos.

Así, la pregunta problema de este trabajo respondería a lo siguiente: ¿Cuáles son las estrategias

para la enseñanza-aprendizaje de la comprensión lectora en los libros de texto escolar de Lengua

Castellana de grado quinto de primaria?

Pues bien, el propósito de este trabajo radica en conocer cuáles son las estrategias de

comprensión lectora presentes en el instrumento básico del libro de texto escolar de Lengua

Castellana, con el ánimo de desplegar un estudio encaminado al análisis de los procesos

correspondientes al actual enfoque de enseñanza del lenguaje (enfoque semántico-comunicativo) y

cotejar lo que expresan las políticas educativas y las propuestas de los textos escolares del área para

alcanzar el saber de la comprensión lectora.

La estructura del trabajo se muestra de la siguiente manera: en un primer momento se

muestra un acercamiento a los documentos de estudio planteados por el MEN para la construcción

de competencias en lenguaje en materia de la comprensión de lectura, tales como los estándares

básicos de lengua castellana, los lineamientos curriculares propuestos por el MEN y la matriz de

referencia en Lenguaje, esto con el fin de establecer unos criterios que brinden un peso

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políticas públicas. Asimismo, se desarrollan los conceptos de comprensión lectora y libro de texto

escolar, desenvueltos dentro del marco teórico.

En segundo lugar, se estudian los libros de texto de lengua castellana y cómo los mismos

han desplegado dinámicas de relación a nivel de forma y contenido en aras (o no) del desarrollo de

la comprensión lectora. En síntesis, se busca efectuar un análisis de las estrategias para la

enseñanza de la comprensión lectora aplicado en los libros de texto escolar, lo anterior a partir del

análisis discursivo de los libros de texto escolar, enfocado hacia la lingüística textual. Finalmente,

con los resultados obtenidos en el desarrollo de la investigación, se procede a establecer una serie

de apreciaciones, consideraciones y conclusiones alrededor de la pregunta problema, con la

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Objetivos

Objetivo General

Analizar las estrategias para la enseñanza de la comprensión lectora aplicados en los libros

de texto escolar correspondientes al ciclo 2 de educación básica primaria (ciclo con niños y niñas

en edades entre 8 y 10 años)

Objetivos específicos

 Identificar los conceptos de comprensión lectora y estrategias de comprensión lectora.

 Identificar los enfoques pedagógicos usados en los libros de texto de Lengua Castellana del

segundo ciclo de educación básica para la enseñanza de la comprensión lectora.

 Establecer la relación que existe entre los documentos propuestos por el MEN con los

contenidos dados en las unidades de los libros de texto escolar dentro de la dimensión de

(24)

Marco Teórico

Capítulo 1. Sobre La Comprensión Lectora: Del Concepto A Las Estrategias

La idea de que saber leer (y escribir) representa la llave de acceso a la cultura

y al conocimiento está profundamente enraizada en nuestra sociedad. Es una imagen

que responde a la idea de alfabetización que se gestó a lo largo del siglo XIX, y que

enlaza tanto con la reivindicación de escolarización obligatoria vista como un

elemento igualador entre todos los hombres y mujeres como con la necesidad de una

educación adecuada al desarrollo industrial. Con todos los matices que la

complejidad de nuestras sociedades pueda aportar a la simplicidad de este

enunciado, la importancia de la alfabetización ha ido aumentando con la constante

extensión y diversificación de los usos de texto escrito producidos por una sociedad

que cuenta ya con tantos siglos de existencia con la escritura.

(Colomer, 1997)

El Concepto

“La comprensión lectora es una noción que surge de preguntarse qué es leer” (Jiménez

Pérez, 2014, pág. 67). De este modo, los estudios enmarcados sobre la lectura han sido abordados

(25)

Los avances en el estudio sobre cómo se comprende fueron a encontrarse con los

nuevos intereses de las teorías lingüísticas por cómo se usa el lenguaje en las distintas

situaciones comunicativas y por qué configura un texto en tanto que unidad superiora la

frase. (Colomer, 1997, pág. 6)

En ese sentido, el desarrollo de estos estudios ha sido beneficiado de esta confluencia de

disciplinas a definir el acto de lectura como un acto de comprensión de un mensaje en una situación

de comunicación diferida a través de textos escritos. Disciplinas como la Psicolingüística logró

establecer puentes entre muchos campos científicos, tales como la sociolingüística, la pragmática,

entre otros, e interrelacionaron sus avances de tal forma que resulte una descripción profunda

sobre que significa leer un texto.

El estudio que aborda la comprensión lectora se remonta a principios de siglo XX (Mora

Ferrández, 1996). Desde entonces, educadores y psicólogos se han preocupado por analizar todo el

proceso alrededor de un lector cualquiera en el momento de comprender un texto, siendo un tema

de interés social permanente el ciclo de la lectura y su aprendizaje. Así, el interés por dicho

fenómeno ha ido en aumento en los años recientes. Sin embargo, el proceso de la comprensión en sí

mismo no ha sufrido cambios.

Hacia la década de los 60’ y 70’, se definía el proceso de comprensión como resultado de la

decodificación del código lingüístico, convirtiendo los grafemas en sonidos o fonemas que

encerraran en si un significado. Entonces, la comprensión era automática en tanto el estudiante

lograse definir las palabras y hallara concordancia entre grafemas y fonemas. Con ello, la idea

principal consistía en la relación decodificación-comprensión que planteaba la teoría del

procesamiento de la información, donde se presentaba como un código que luego, con recursos

(26)

En efecto, los niños necesitan del código para permitir la comprensión de textos. Sin

embargo, tener una adecuada decodificación del código no asegura tener algún nivel de

comprensión lectora de manera automática (Trujillo, 2014). Posteriormente, la enseñanza de la

lectura abarcó los tipos de preguntas que los profesores formulaban a los estudiantes cuando la

tarea de lectura había concluido. En ese sentido, la formulación de preguntas de carácter literal pasó

a ser preguntas con interrogantes de otro nivel. Para ello, no es suficiente solo tener el apoyo del

texto, sino que es necesario todo un procedimiento inferencial.

Naranjo y Velázquez (2012) sostienen que en la comprensión lectora existen enfoques de

estudio en la lectura que se categorizan en modelos ascendentes, descendentes e interactivos. Los

primeros comprenden un conjunto de pasos que se inician con la percepción de los estímulos

visuales que aparecen en la página y finaliza reconstruyéndose en la mente del lector, del

significado que el autor del texto pretende transmitir (pág. 105). El segundo modelo, por otra parte,

configura en primer momento hipótesis que realiza el lector sobre el significado del texto, y luego,

en el proceso de lectura esas hipótesis son comprobadas o no con la información que nos ofrece el

texto. El tercer modelo asume una posición sintética de los anteriores modelos, donde el proceso de

lectura se cumple mediante la interacción de la información que posee el lector sobre el lenguaje y

el contenido del texto, con la información aportada por el mismo. Con lo anterior, la lectura no

puede considerarse como procesos propios de modelo totalmente ascendente o descendente.

Si fuera solamente de “arriba a abajo” sería casi imposible que dos personas llegaran

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“abajo a arriba”, no habría desacuerdo sobre el significado de un texto (Solé, 1997, citado

por Naranjo y Velázquez, 2012)

La comprensión determina un proceso psicológico complejo, e incluye factores no solo

lingüísticos, tales como: fonológicos, morfológicos, sintácticos y semánticos, sino motivacionales y

cognitivos. Son empleadas una serie de estrategias que permite decodificar el texto; luego,

presupone que el lector capte el significado no solo literal de las palabras y las frases, sino que

perciba el significado, el sentido y el contenido. De este modo, los autores orientan la comprensión

lectora hacia una perspectiva didáctica, donde analizar el texto se entiende bajo la distinción entre

las estructuras superficiales y profundas del texto presentes en el análisis gramático, existen además

en el análisis semántico, que corresponden a una lectura literal e inferencial en el desarrollo de la

comprensión lectora respectivamente (Ver Apéndice A)2.

Al respecto, Emilio Sánchez Miguel (2008) sostiene que la comprensión lectora depende del

tipo de texto al cual el lector se enfrente. De esta forma, se habla también de procesos de

comprensión superficial (los lectores se limitan a derivar o extraer del texto las ideas allí

contenidas) y profunda (construye un modelo sobre la situación referida en sus palabras y

oraciones). Además, el individuo hace construcción de modelos mentales mientras efectúa la

lectura e interpretación del texto. Sin embargo, ese modelo mental no es fijo, estos modelos están

en constante modificación a medida que la lectura avanza, con el fin de construir una

representación coherente de lo que se está leyendo.

(28)

Estas representaciones de la lectura dependen a su vez de la actividad mental que llevamos a

cabo. Así, Sánchez Miguel habla de diferentes niveles de actividad mental:

1. Procesos locales

2. Procesos globales

3. Procesos de integración

4. Procesos de control (metacognitivos)

Estos niveles de actividad mental conllevan a múltiples tipos de representación. De esta

forma, si un lector se encuentra bajo un procesamiento local, este tipo de lector buscará dar

solución a problemas inmediatos que exige el texto, tales como el significado de las palabras, el

ejercicio de interpretación del significado de las oraciones, dando lugar a ideas simples, pero no

podría hacer un resumen de lo leído o resolver nuevos problemas teniendo en cuenta sus contenidos

ni, menos aún, detectar y resolver inconsistencias. Del mismo modo estará el lector que extrae y

selecciona la idea global del texto sin considerar las ideas específicas y el reconocimiento de

contradicciones que puedan aparecer en un párrafo.

En ese sentido, Sánchez Miguel considera la importancia de iniciar con procesos de

integración. Estos posibilitan la creación de relaciones entre la información entrante en el texto y la

red de conocimientos previos que concibe nuestra mente. Aún con las limitaciones de nuestra

memoria selectiva, podemos crear una red de interconexiones locales y globales entre lo que se

dicen en el texto y en nuestra mente. Sin embargo, las metas de lectura se limitan a procesos locales

y globales, sin el compromiso de una lectura detenida que abarque relectura, re-pensamiento y

(29)

En calidad de lector, es posible afirmar que existen múltiples propósitos, necesidades y

motivaciones ante un texto. En relación a esta premisa, Lisa Samper (2014) recoge los postulados

de Mendoza (2003) en torno a las finalidades de una lectura y destaca tres fines de lectura: La

primera de ellas consiste en “leer para obtener información”. Este fin sostiene la lectura como

intención de aprendizaje y conocimiento. La segunda finalidad comprende un “leer para

interactuar”. En ella se desprende un propósito participativo, una lectura que permita expresar una

opinión, dar una respuesta y dar cuenta de lo que se ha o no comprendido. Por último encontramos

la lectura para el gozo o entretenimiento, una lectura que permita el disfrute, divertimento y goce

del lector.

Al igual que el lector, el texto al que nos enfrentamos debe cumplir con una serie de

criterios para que este sea comprensible. Con ello en cuenta, Latorre y Rodríguez (1992)

consideran que el texto debe tener coherencia, cohesión causal e integración referencial de un texto

para que este sea comprensible para el lector. Así, cuando un texto es coherente, los argumentos

deben estar organizados de forma lógica. Además, si el texto tiene cohesión causal, el proceso de

formación de la representación de un texto narrativo permitirá estructurar los sucesos, dando lugar

al origen de expectativas, creando cadenas causales de almacenamiento y recuerdo. Esto facilitará

el grado de cohesión que el texto tenga. Finalmente, un texto con integración referencial fortalecerá

las representaciones que el lector haga del escrito, siendo cada parte del mismo una secuencia

donde la información precedente logre integrarse con la nueva información. Hablamos, entonces,

de una continuidad referencial (Latorre & Montañés Rodríguez, 1992).

Por su parte, González Fernández (2004) plantea la importancia de examinar

cuidadosamente un texto para que este, de acuerdo con una serie de diversas modificaciones y el

(30)

especialmente en los textos escolares. Afirma el autor que será necesario una reescritura del texto

que permita modificar la comprensibilidad del texto. Para ello, es indispensable elegir una forma

organizativa coherente e introducir ayudas estructurales en el texto (Gonzalez Fernández, 2004,

pág. 81). De esta forma, los textos se transforman en buenos textos en tanto son fruto de un

constante proceso de revisión. González Fernández manifiesta que la reescritura de los textos está

sujeta a la modificación de la estructura textual que, en el caso de los textos escolares, se expresa

en mayor medida en los textos narrativos y expositivos. Además, expresa la importancia de incluir

ayudas antes y dentro del texto. La inclusión comprende los siguientes procedimientos:

1. Organizadores previos, que componen afirmaciones con un rango de abstracción que

permite activar el conocimiento del lector.

2. Objetivos de conducta, que muestran de forma clara lo que se va a pedir al lector una vez

finalizado el proceso.

3. Resúmenes, los cuales muestran una representación organizada del texto y por ende,

fomenta la comprensión en los niveles profundos.

Por otra parte, las ayudas dentro del texto abarcan:

1. Encabezamientos y señales, ya que estos títulos o afirmaciones permiten “señalar los

momentos de transición en la estructura textual” (Gonzalez Fernández, 2004, pág. 83).

2. Ilustraciones, que pueden ser de diversos tipos, tales como las fotografías, diagramas,

planos, tablas, entre otros. Si las ilustraciones poseen una característica apropiada, favorece

el proceso de comprensión lectora en varias dimensiones que van desde el aspecto de

(31)

3. Analogías y ejemplos, un recurso vital y usualmente empleado para la familiarización de los

conceptos poco conocidos en el texto.

Hasta el momento se muestran diferentes perspectivas acerca del concepto de comprensión

lectora. Recopilando lo anterior, y a modo de conclusión, se destacan cuatro criterios

fundamentales respecto a la comprensión lectora: primero, la comprensión lectora es un proceso

dinámico, donde el lector cumple un permanente rol activo cuando confronta al texto; segundo, que

todo proceso de comprensión implica decodificación, es decir, el reconocimiento de un código

lingüístico; tercero, que la decodificación no significa “comprender” de forma automática un texto;

cuarto, que los grados de representación y por ende, de comprensión de un texto dependen tanto del

tipo de texto que afronta el lector, como de los modelos mentales que construye el lector y los

procesos que intervengan en el tejido asociativo que este construya.

Finalmente, es posible afirmar que, incluso con aspectos en común, la comprensión lectora

no es un concepto estático, ya que éste cambiará de acuerdo con el contexto y las necesidades que

requiera el lector y el texto para desarrollarse a plenitud y adquirir un significado, es decir, que

efectúe, más adelante, una verdadera intención comunicativa.

Las estrategias: Desarrollo de la competencia lectora

Enseñar a comprender un texto se ha transformado en el objetivo primordial en las prácticas

escolares, permitiendo dar paso a la experimentación y articulación de nuevas prácticas para

lograrlo. La comprensión lectora debe tomarse, entonces, como un proceso intencional donde en su

(32)

quiero llegar? ¿Este texto es el adecuado para el aula de clases?), mas no como un producto final en

el que el estudiante deba alcanzar.

Los términos de comprensión lectora y competencia lectora están usualmente relacionados

entre sí, hasta el punto de pensarse como conceptos sinónimos uno del otro. Algunos autores usan

de manera arbitraria ambos términos, y no encuentran una correlación de estas categorías (Jiménez

Pérez, 2014, pág. 64). Ante esta situación, Elena Jiménez Pérez (2014) estudia y define ambos

conceptos y entabla la relación que poseen entre sí, sin caer en la arbitrariedad o la indistinción de

los términos. La autora recupera el papel del emisor para la definición de comprensión lectora, y

afirma la relevancia de esta figura para entender un texto, independientemente del camino

particular de interpretación y apropiación que ejerza el lector sobre el texto. Entonces, para

Jiménez, la comprensión lectora “es la capacidad de un individuo de captar lo más objetivamente

posible lo que un autor ha querido transmitir a través de un texto escrito” (Jiménez Pérez, 2014,

pág. 71)

Por su parte, para definir la competencia lectora, Jiménez hace uso de los términos

propuestos por la OCDE (Organización para la cooperación y el desarrollo económico), entidad

encargada de los informes PISA; y del Estudio Internacional del Progreso de la Competencia

Lectora (PIRLS). Expone los rasgos en común en cuanto a que ambas proposiciones determinan

una serie de procesos, tales como la obtención de información, reflexión e interpretación y análisis,

y concuerda en que uno de los procesos para generar competencia lectora está en la comprensión

del lenguaje escrito. De esta forma, la autora define la competencia lectora como “la habilidad de

un ser humano de usar su comprensión lectora de forma útil en la sociedad que le rodea” (Jiménez

Pérez, 2014, pág. 71). Así, la comprensión lectora conforma un hecho abstracto ligado enteramente

(33)

procesos que involucra la comprensión lectora y que posibilita la relación del individuo con la

sociedad.

Para construir un lector competente es imprescindible que este tipo de lector esté en la

capacidad de regular y adaptar su lectura. Es decir, que tenga clara la intención de su lectura y logre

realizar saltos entre párrafos, o un relectura de lo que el lector considere relevante retomar. En

síntesis, el lector adquiere un compromiso con su lectura y “permite adoptar decisiones para

superar eventuales dificultades” (Minguela y Solé, 2013, citado por Solé, 2014, pág. 87).

Anteriormente se mencionó que para que el individuo en calidad de lector desarrolle a

plenitud la competencia lectora, son fundamentales una serie de procesos. Uno de los

procedimientos clave para alcanzarla está en la adquisición de la comprensión lectora, y para ello

se precisan de unas estrategias. Las estrategias de lectura se definen como los procesos por los

cuales el lector entra en contacto con el texto y logra interactuar de forma constante con él. En estos

procesos actúan como formas de análisis y representación dinámicos y flexibles, por lo que no

puede establecerse una técnica precisa para efectuar una estrategia de lectura.

Las estrategias de aprendizaje lector permiten “conocer el conocimiento” e incrementan su

capacidad de aprendizaje desde la implementación de diferentes técnicas, habilidades y destrezas.

Con ello estamos hablando del desarrollo de procesos cognitivos y metacognitivos, “de pensar

sobre nuestra actuación, de planificarla, de evaluarla y de modificarla; permiten dirigir y regular

nuestras acciones (…) constituyen la base de la realización de las tareas intelectuales” (Solé,

Estrategias de comprensión lectora, 1992), los cuales se clasifican en:

1. Aquellas que nos permiten dotarnos de objetivos previos de lectura y aportar a ella los

(34)

2. Elaborar y probar inferencias de distinto tipo, también las que nos permiten evaluar la

consistencia interna del texto

3. Resumir, sintetizar y extender el conocimiento que adquirimos mediante la lectura.

¿Qué se debe tener en cuenta en el momento de la enseñanza de la comprensión lectora? En

primera instancia debe tenerse en cuenta el Lector. El lector es aquel queincluye los

conocimientos que este posee en un sentido amplio, es decir, todo lo que es y sabe sobre el mundo,

así como todo lo que hace durante la lectura para entender el texto. Hablamos entonces de un

conocimiento previo el cual debe ser afrontado por el texto. En este punto, el trabajo con los textos

debe ser visto como conversaciones en las que sean capaces de adquirir un sentido, la multiplicidad

de voces, conllevando a una característica conversacional proceso de lectura/comprensión. El

Texto, por su parte, se refiere a la intención del autor, al contenido de lo que dice y a la forma en que ha organizado su mensaje. Por último, el Contexto, se encargará de comprender las

condiciones de la lectura, tanto las que se fija el propio lector como las derivadas del entorno

social, que en el caso de la lectura escolar son normalmente las que fija el enseñante.

Cuando estamos ante la separación total entre los tres componentes en la lectura de un

estudiante, suelen tender al fracaso en esta actividad:

Casi siempre se halla ante textos excesivamente difíciles para él (texto/lector) y no

los aborda con una intención adecuada (lector/contexto) porque se ha acostumbrado a no

buscar otro sentido a su lectura que el de cumplir mecánicamente la orden del profesor

(35)

Aunque, en realidad, las investigaciones sobre la lectura se han encaminado a la descripción

detallada de lo que el lector debe saber hacer para lograr leer un texto.

En ese sentido, Irwin (1986, citado por Colomer, 1997) expone un esquema de la

descripción de los conocimientos y procesos implicados en el acto de lectura, en el que las

estructuras son “las características del lector con independencia de su lectura”, mientras que los

procesos se refieren al desarrollo de actividades cognitivas durante la lectura. (Ver Apéndice B).

Todas estas estructuras y procesos han sido objeto de numerosas investigaciones. Lo que es

importante destacar es que está presente la construcción de competencias respecto al tema de la

comprensión lectora. La posición que toma la comprensión lectora está de acuerdo con los

requerimientos estándar/mínimos en los que los estudiantes deben situarse frente al texto. En el

mismo orden de ideas, Sánchez (2008) afirma que la comprensión lectora reúne tres competencias

distintas:

1. Decodificación

2. Comprensión oral

3. Recursos que requiere operar con formas descontextualizadas y distantes de usar el lenguaje

Estos recursos específicos de la comprensión de la lengua escrita pueden agruparse en las

siguientes clases:

1. La capacidad de control de la comprensión

2. El uso de estrategias que permiten reparar los problemas de comprensión que se van

(36)

3. La competencia retórica, es decir, el conocimiento y uso del repertorio de señales y

marcadores discursivos que es posible insertar en un texto complejo y que facilitan la

capacidad de control de esas mismas estrategias.

La comprensión lectora avanza hasta el grado de la comprensión significativa. En este

estado, el lector genera un pensamiento crítico y analítico de los temas a tratar. Al respecto, el

profesor Julio César Arboleda afirma que “la comprensión no se puede percibir como una

capacidad absoluta, un todo, existen diferentes tipos y modos de comprensión” (Arboleda, 2011).

De esta forma, la comprensión crítica y la comprensión significativa constituyen procesos que

efectúan, en primer lugar, la formación de lectores democráticos, autónomos y conscientes y, en

segunda instancia, el sujeto cognoscente hace uso de un conocimiento en su experiencia de vida

personal y social, y a partir de esto es que gana la certeza de la utilidad en este proceso. Aun así

estas dos formas de comprensión pueden conectarse en el uso de las herramientas educativas con el

fin de consolidar el doble pensamiento y acción en los diferentes aspectos y esferas de la vida de

los individuos.

Arboleda encuentra en el modelo F una base para las estrategias de comprensión

significativa. El modelo F (modelo flexible para la comprensión significativa) “es una estrategia

cognitiva y discursiva dirigida a potenciar los procesos de comprensión significativa, es un

esquema flexible que proyecta luces al análisis de conceptos y discursos” (Arboleda, 2011). Este

modelo entrega una serie de posibilidades para que los sujetos procedan cognitiva y

operativamente. Además, involucra procesos significativos en el entorno de forma no lineal en la

cognición humana, que la comprende de acuerdo con su experiencia, conocimientos, posiciones,

ritmo y expresión, pueden usarlos para construir representaciones que aporten claridad en las

(37)

Entre las herramientas propuestas para el desarrollo de la comprensión significativa del

modelo F encontramos las siguientes:

 Definición

 Subrayado

 Oraciones

 Argumentación

 Ejemplos/ilustración

 Contraejemplo

 Analogías

 Endogenizar/ proyecto de vida

 Contrafácticos

 Creatividad

Al seguir de forma secuencial cada uno de los pasos es posible generar en los sujetos

cognoscentes mayor significación en los procesos de comprensión significativa. Sin embargo, la

fácil adquisición del código (decodificación) en los estudiantes solo es posible debido a la

economía y sencillez en el sistema de escritura. Palabras más, palabras menos, se está ante una

carencia léxica y por ende, de significado. Los regulares resultados de los estudiantes en

comprensión lectora pueden explicarse debido a una iniciación deficiente en el aprendizaje de la

lectura. Aunque es impropio afirmar que el desarrollo de la competencia lectora se alcance solo en

un grado o etapa escolar, si es importante tomar un compromiso real entre la educación básica y

(38)

desarrollo personal y satisfactoria inserción social” (Solé, 2014, pág. 88). Un deber que no se ve

reflejado en los resultados de las pruebas de Estado.

El ICFES (Instituto Colombiano para la Evaluación de la Educación) presenta una guía que

expone los niveles de desempeño en las áreas de lenguaje y matemáticas de las pruebas Saber, con

su respectivo puntaje y descripción. Para el área de lenguaje en grado Quinto, en cuanto a la

lectura, los niveles de desempeño se clasifican en:

1. Insuficiente (100-226 puntos): En este nivel el estudiante no supera las preguntas de menor

complejidad en la prueba.

2. Mínimo (227-315 puntos): En el nivel mínimo el estudiante desarrolla una lectura no

fragmentada, y posee un estado de comprensión lectora superficial en la que alcanza una

lectura local y cohesión básica en textos cortos y sencillos.

3. Satisfactorio (316-399 puntos): El estudiante alcanza el nivel satisfactorio en lenguaje

cuando sobrepasa los niveles de comprensión superficial e inicia procesos de inferencia y

deducción de la información.

4. Avanzado (400-500 puntos): El último nivel de desempeño se caracteriza por una

comprensión amplia de textos y relaciona su contenido con la información de otras fuentes,

desarrollando inferencias de complejidad media y genera juicios de valor sobre la

información explícita e implícita del texto y hace uso de estrategias semánticas, sintácticas

y pragmáticas en los textos, en busca de unidad y cohesión. (Instituto Colombiano para la

evaluación de la educación, pág. 9)

Los resultados presentados en las pruebas Saber de grado 5° para el año 2014 según ICFES

(39)

lenguaje cumplieron requerimientos mínimos de desempeño, y un 21% de insuficiencia, mientras

que a nivel Bogotá el desempeño mínimo estuvo en el 36% de los estudiantes y una insuficiencia

de 11%. Colombia tuvo un puntaje promedio de 297 puntos, en contraste con un 329 a nivel

Bogotá. (Instituto colombiano para la evaluación de la educación, 2014).

Para el año 2015 el área de lenguaje sufrió un pequeño cambio en cuanto a sus resultados. A

nivel Colombia, el nivel de desempeño mínimo alcanzó un 41%, y un 20% de insuficiencia. Por su

parte, a nivel Bogotá el desempeño mínimo estuvo en el 34% y un 9% de insuficiencia. De esta

forma, el cambio de insuficiencia a mínimo es de tan solo un 1%. Colombia alcanzó un puntaje en

lenguaje de 297 puntos, es decir, no hubo cambio significativo, en comparación con los 334 puntos

a nivel Bogotá, en lo que el cambio fue menor. En el 2016 los resultados en el área de lenguaje

obtuvieron un cambio significativo ya que los niveles de insuficiencia se redujeron del 20 al 15% a

nivel Colombia, mientras que a nivel Bogotá pasaron del 9% al 7%. En cuanto al nivel de

desempeño mínimo, Colombia alcanzo un 39%, en contraste con el 31% a nivel Bogotá. Con ello,

poco a poco se vislumbra el cambio en el rango de los niveles de desempeño: el puntaje promedio

para el año 2016 alcanzo a nivel Colombia 313 puntos y 339 puntos a nivel Bogotá. Sin embargo

para alcanzar del umbral mínimo al satisfactorio, e incluso el nivel avanzado aún falta. Según la

guía de niveles de desempeño, los estudiantes aun no logran establecer juicios de valor, y no logra

deducir información implícita y no desarrolla estrategias en los niveles sintáctico, semántico y

pragmático. (Ver Apéndice C).

Un estudiante con competencia lectora debe atravesar los campos de la comprensión, crítica

y apreciación del texto, de cualquier índole, mucho más allá de la decodificación y criterios básicos

para entender un texto. En este punto es cuestionable el hecho de que los lectores no logran un

(40)

mismo patrón y alcanzan así un estado de conciliación con la mediocridad. “¿Por qué aceptar estos

resultados? ¿Por qué no aspirar a que todos alcancen la pericia mayor?”(Sanchez Miguel, García

Pérez, & Rosales Pardo, 2010).

En definitiva, cuando de desarrollo de la comprensión lectora se habla, y por ende, de la

competencia lectora, se observa que, en cuanto a los resultados proporcionados por las pruebas de

Estado, los estudiantes han adquirido ciertas competencias de comprensión básicas. Entonces, la

cuestión radica en mirar detenidamente dónde se presenta el obstáculo en estos procesos, si en la

enseñanza o en las políticas públicas propuestas por el MEN. Independientemente del responsable

de la limitada comprensión lectora de los estudiantes, el problema real aún persiste: sólo enseñan

estrategias que cumplen con los mínimos criteriosde comprensión de un texto a favor de un

sistema de evaluación. De hecho, aún se aferran a la idea de que la comprensión lectora consiste en

un excelente ejercicio de decodificación por parte de los estudiantes. Prueba de ellos están en los

resultados:para el 2016 solo el 16% de los estudiantes colombianos alcanzaron el nivel avanzado

de desempeño en lenguaje. Además, convertir la evaluación como un fin del currículo resulta una

(41)

Capítulo 2. Sobre las políticas educativas en Lenguaje

¿Cuándo hablamos de comprensión lectora en el sistema de educación nacional? Aproximación histórica

Para realizar la relación entre los puntos relevantes de la investigación (comprensión

lectora, estándares básicos de competencia en lenguaje, libro de texto escolar) es fundamental

posicionarnos en un lugar de enunciación que contribuya al desarrollo de estos conceptos.

Entonces, el lugar común se encuentra en las apreciaciones históricas con respecto a la educación

en Colombia, haciendo especial énfasis en las construcciones que dieron origen al sistema

educativo nacional, que al ser un proceso histórico y social ha estado en constante cambio, es decir,

no comprende un carácter universal, sino que se ha adaptado y mutado de acuerdo con un contexto

y tiempo determinados. La pregunta se intentará resolver a lo largo de este apartado será ¿en qué

momento se enuncia la comprensión lectora como competencia en lenguaje dentro del sistema de

educación nacional?

La década de 1950 fue un periodo que suscitó el inicio, en término estricto, de la planeación

educativa con la consolidación del primer Plan quinquenal de la educación en el país. En el auge de

la modernización, la educación necesitaba extenderse por toda la nación. Así, se nacionaliza la

educación primaria que permitiera la formación de individuos productivos. Durante el periodo

comprendido por el Frente Nacional (1958-1974), la planeación educativa se centró en la

construcción de infraestructura que albergará a los nuevos estudiantes, en especial a los de básica

primaria. El fin primordial consistía en la erradicación del analfabetismo, pacto firmado en la carta

(42)

hacia la mejora en la eficiencia y calidad de la educación primaria. No obstante, la calidad

educativa toma fuerza al enfocarla hacia el desarrollo de competencias:

Anteriormente la calidad se asociaba de manera directa con la capacidad que tenía el

sistema educativo de transmitir contenidos, muchas veces sin relación con los contextos

vitales de los estudiantes, actualmente la calidad se asocia con la capacidad de ese mismo

sistema para desarrollar en los niños y jóvenes habilidades, conocimientos y valores que les

permitan comprender, transformar e interactuar con el mundo en el que viven. Esto implica

pasar de un aprendizaje de contenidos y de una formación memorística y enciclopédica, a

una educación pertinente y conectada con el país y el mundo.(Segovia, 2010)

A mediados de la década de los noventa, se afirmaba dentro del marco de política pública

que no había una concepción universal de calidad de la educación. "Al ser un concepto dinámico

varía de acuerdo con circunstancias históricas y sociales que tienen que ver con una serie de

elementos culturales y teóricos relacionados a su vez con quienes plantean la definición" (MEN,

1995, citado por Bernal, 2010). Por lo anterior, varios académicos empezaron con la construcción

del concepto de calidad, tal como la formulada por Eugenio Rodríguez Fuenzalida (1994), director

de la oficina técnica de la OEI (Organización de Estados Iberoamericanos) en Chile y profesor de

la facultad de Educación de la Pontificia Universidad Católica de Chile, quien propuso cuatro

categorías interpretativas como factores de calidad de la educación:

1. Calidad de la cobertura

2. Calidad de la gestión pedagógica

3. Calidad de los resultados

Figure

Figura 1. Índice Concierto del lenguaje 5° 1989
Figura 2.  Índice Habilidades Comunicativas 4° grado. Editorial Libros & Libros S.A: 1998
Figura 3. Índice ZOOM Al lenguaje 5°, Editorial Libros & Libros S.A 2014
Figura 4.  Resultados ocupación actual
+7

Referencias

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