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Las redes de acción colectiva ambiental en Bogotá: una aproximación reflexiva al caso del Humedal Córdoba

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Academic year: 2020

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(1)LAS REDES DE ACCIÓN COLECTIVA AMBIENTAL EN BOGOTÁ: UNA APROXIMACIÓN REFLEXIVA AL CASO DEL HUMEDAL CÓRDOBA. NICOLÁS MÉNDEZ LOZANO Código: 20151170009. Trabajo presentado como requisito para optar al título de Especialista en Educación y Gestión Ambiental. JOSÉ NOVOA Director. UNIVERSIDAD DISTRITRAL FRANCISCO JOSÉ DE CALDAS ESPECIALIZACION EN EDUCACION Y GESTION AMBIENTAL Bogotá. Abril de 2017. 1.

(2) CONTENIDO. 0. PRESENTACIÓN…………………………………………………………………...… 5 1.. ANTECEDENTES…………………………………………………………… 6. 2.. PROBLEMA…………………………………………………………………. 8. 2.1.. Planteamiento del problema………………………………………………...………… 8. 2.2.. Descripción del problema …………………………………………………………….. 9 3.. JUSTIFICACIÓN ………………………………………………………...… 10. 4.. CONTEXTO ……………………………………………………………...… 12. 4.1.. Delimitación espacial ………………………………………………………………... 12. 4.2.. Población objetivo …………………………………………………………………… 15. 4.2.1. Actores institucionales ……………………………………………………………….. 15 4.2.2. Actores comunitarios ………………………………………………………………… 16 4.2.3. Actores conflictivos ………………………………………………………………….. 17 5.. OBJETIVOS ……………………………………………………………..…. 17. 5.1.. Objetivo General ……………………………………………………………………... 17. 5.2.. Objetivos Específicos ………………………………………………………………… 18 6.. MARCO TEÓRICO …………………………………………………………. 18. 6.1.. Redes de Acción colectiva ambiental ……………………………………………….... 18. 6.2.. Cogestión participativa ……………………………………………………………….. 20. 6.3.. Reflexividad ……....…………………..…………….........………..……….............. 21. 2.

(3) 7.. METODOLOGÍA …………………………………………....….………...….. 22. 7.1.. Tipo de Investigación (Enfoque Epistemológico) …………………………………..…. 22. 7.2.. Diseño Metodológico ……………………………………………………………….…. 23. 7. 2.1. Primera Fase: “Análisis documental”…………………………………………………... 23 7.2.2. Segunda fase: “Sistematización de experiencias” ……………………………………… 24 7.2.3. “Etnografía reflexiva e investigación autobiográfica” ……………………..……….. … 25 8.. ANÁLISIS DE RESULTADOS …………………………………...………….. 27. 8.1.. El Humedal Córdoba en el contexto de la ciudad ………………………………...……. 28. 8.2.. Problemáticas socioambientales ………………………………………………………... 32. 8.3.. Tejiendo redes en la gestión ambiental. Aspectos significativos de la participación. comunitaria e institucional ………………………………………………………………… …… 36 8.3.1. Equipo Interdisciplinario del Humedal Córdoba ……………………………………….. 40 8.3.2. Proyectos de intervención física en el humedal ………………………………………… 41 8.3.3 Equipos de administración. Primer momento……………………………………………… 42 8.3.4 Equipos de administración. Segundo momento…………………………….…………….... 44 8.3.5. Iniciativas en gestión participativa ………………………………………………………... 46 8.3.6. Estrategias de interpretación ambiental …………………………………………………… 48 9.. CONCLUSIONES ……………………………………………………………… 52. 10.. RECOMENDACIONES …………………...................................................... 54 BIBLIOGRAFIA. 3.

(4) ÍNDICE DE FIGURAS. Figura 1. Mapa de parques y zonas verdes, localidad de Suba Figura 2. Zonificación General Humedal Córdoba Figura 3. Panorámica Humedal Córdoba, sector 3. Figura 4. Disposición indebida de residuos, sector 3. Figura 5. Predio de compraventa de vehículos y parqueadero ubicado en área del humedal, sector 2. Figura 6. Predio habitado en área del humedal, sector 1. Figura 7. Habitantes de calle, puente Avenida Suba con Calle 117, sector 3. Figura 8. Sendero Humedal Córdoba, sector 2.. 4.

(5) 0. PRESENTACIÓN. Partiendo de un abordaje experiencial y reflexivo, se busca documentar el proceso de gestión conjunta y participativa del Humedal Córdoba, particularmente en el periodo comprendido entre los años 2010 y 2015. Este proceso se lleva a cabo a partir de la identificación de relaciones y dinámicas que se presentan en el manejo conjunto del área protegida, teniendo como actores referenciales a las comunidades que participan en diferentes instancias, así como a las entidades oficiales con competencia específica. En este sentido, es fundamental reconocer las transformaciones históricas que han propiciado la conservación y la recuperación del ecosistema, teniendo en cuenta la actuación en escenarios de participación social, política y jurídica. Para ello, se precisa desvelar la articulación de acciones particulares lideradas por las entidades encargadas del manejo de los humedales del distrito, los equipos de administración asignados a partir de le ejecución de convenios y las dinámicas singulares que caracterizan a las comunidades que participan en diferentes procesos. El carácter reflexivo del presente ejercicio de investigación se basa en el hecho de haber vivenciado personalmente la dinámica social que rodea al humedal, ya que a partir del año 2012 he sido contratista en el ámbito de la gestión social y la educación ambiental, primero en el convenio entre la ONG Fundación Natura y la Empresa de Acueducto de Bogotá, y luego en el convenio interinstitucional entre esta misma empresa y el Jardín Botánico de Bogotá. De esta manera me he involucrado en los procesos sociales y en la dinámica institucional, identificando algunos elementos que permiten reconocer las transformaciones significativas asociadas al manejo socioambiental del área protegida, lo cual me ha conducido a colaborar en el fortalecimiento de las redes comunitarias e institucionales asociadas a la conservación y recuperación del Humedal Córdoba, partiendo del entendimiento recíproco y las relaciones solidarias. Este documento se convierte así en un homenaje a los esfuerzos incansables de todas aquellas personas que día a día se suman a la tarea de tejer la red natural de la ciudad de Bogotá, particularmente aquellos que me han enseñado a conocer y amar al Humedal Córdoba, desde diferentes puntos de vista y sumando múltiples voluntades. Gracias a todos y a todas, en especial a los seres naturales que habitan este maravilloso humedal, vida latente que me ha permitido experimentar la belleza en medio del caos.. 5.

(6) 1. ANTECEDENTES Para aproximarnos a la comprensión de las características que identifican las relaciones sociales asociadas a la gestión del Parque Ecológico Distrital Humedal Córdoba (PEDHC), ubicado en la localidad de Suba en la ciudad de Bogotá, es necesario reconocer los acontecimientos que han determinado su conformación como área natural protegida, así como los procesos institucionales y comunitarios que han conllevado a la conservación y recuperación del humedal, convirtiéndolo en un caso ejemplar en cuanto a la gestión de escenarios naturales ubicados en zonas urbanas. El Humedal Córdoba fue declarado Parque Ecológico Distrital de Humedal mediante el decreto 190 de 2004, en el marco del Plan de Ordenamiento Territorial de Bogotá, con lo cual se estableció el régimen de usos para este ecosistema y se definió que los Planes de Manejo Ambiental (PMA) debían ser elaborados por la Empresa de Acueducto de Bogotá - EAB, siendo sometidos a la consideración y aprobación de la autoridad ambiental competente y las comunidades que sirven de veedoras a estos procesos. De esta manera, el DAMA (hoy Secretaría Distrital de Ambiente) suscribió con la Empresa de Acueducto de Bogotá el convenio 021 de 2005, con el objeto de “Formular de manera conjunta el plan integral para el ordenamiento y manejo del recurso hídrico del Distrito Capital y avanzar en su implementación”, luego de lo cual la EAB contrató en ese mismo año, con el Instituto de Estudios Ambientales - IDEA - de la Universidad Nacional de Colombia, la formulación de los Planes de Manejo Ambiental de los humedales Torca-Guaymaral, Burro y Córdoba. Posteriormente, en ejercicio del proceso de implementación de la Política de Humedales del Distrito Capital, expedida en febrero de 2006 por el DAMA, se formuló el Decreto Distrital No. 062 de 2006, con el objeto de incorporar nuevos elementos en la formulación de los Planes de Manejo Ambiental (PMA) de los humedales ubicados en el perímetro urbano. El PMA del Humedal Córdoba finalmente fue aprobado en el año 2008. Para el caso del Humedal Córdoba, además de la orientación institucional y las directrices dadas en el Plan de Manejo Ambiental, es necesario tener en cuenta el proceso de apropiación participativa de las comunidades vecinas, lo cual ha garantizado la conservación y la recuperación del ecosistema. De hecho, es posible decir que la participación comunitaria ha orientado los procesos de recuperación ambiental y de reconocimiento social del PEDHC, ya que fue a partir de iniciativas comunitarias que se permitió el proceso de diseño e implementación del Plan de Manejo Ambiental (PMA). De igual. 6.

(7) manera, fue a partir del accionar comunitario que se consolidó la Política de Humedales del Distrito Capital, hecho fundamental en la regulación de estas áreas protegidas. Valga indicar que en este proceso también participaron activamente actores sociales vinculados a la dinámica del Humedal Córdoba. Como hechos relevantes en este proceso, debemos indicar que en el año 2000 la Junta de Acción Comunal (JAC) del barrio Niza Antigua, ubicado en zona contigua al denominado sector 3 del humedal, interpuso una Acción Popular contra la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB), con relación a un proyecto que incluía la construcción de un parque lineal en la Zona de Manejo y Preservación Ambiental (ZMPA) y la ampliación de su capacidad de embalsamiento. Esta Acción Popular fue resuelta por el Tribunal Administrativo de Cundinamarca, mediante sentencia del 27 de julio de 2001, en la cual se ordenó, entre otros, “… Proteger el derecho colectivo a la existencia del equilibrio ecológico y el manejo y aprovechamiento racional de los recursos naturales para garantizar su desarrollo sostenible, su conservación, restauración o sustitución; conservación de las especies animales y vegetales; y la protección de áreas de. importancia. ecológica”. Esta sentencia fue radicada mediante providencia del Consejo de Estado del 20 de septiembre de 2001. Este proceso culminó con la firma del Acta de Concertación suscrita el 21 de abril de 2006, en la que se definen los lineamientos para la rehabilitación integral y la preservación del Humedal Córdoba. Estos lineamientos se convirtieron entonces en los ejes articuladores para la construcción y posterior implementación del PMA. De esta manera, en concordancia con las indicaciones del PMA se han llevado a cabo acciones para mejorar las condiciones del ecosistema, tales como asignación de equipos interdisciplinarios para la administración del área protegida, construcción del cerramiento en malla eslabonada, implementación del caudal ecológico y obras de reconformación hidrogeomorfológica. Es de resaltar que en la implementación de cada uno de estos proyectos se ha contado con la participación activa y permanente de las comunidades vecinas, quienes han servido como veedores y asesores. Respecto a los proyectos de intervención en el Humedal Córdoba, es de resaltar el impacto positivo que han generado estas acciones, dando cumplimiento a la acción popular de JAC Niza Sur, al documento de concertación y al PMA. Con la construcción de las fases 1 y 2 del cerramiento en malla eslabonada se ha mitigado la disposición indebida de residuos y escombros en ciertas zonas del humedal, así como también se ha evitado la propagación de actividades no compatibles con la. 7.

(8) conservación del ecosistema, como por ejemplo la invasión de predios. La construcción del caudal ecológico es una obra pionera y hasta el momento única en los humedales de Bogotá, ya que permite direccionar agua desde el nacimiento de la quebrada Santa Bárbara, ubicada en los Cerros Orientales de la ciudad, a los denominados sectores 2 y 3 del humedal, con el fin de mejorar la calidad del agua en el área. En cuanto a las obras de reconformación hidrogeomorfológica, las cuales se realizaron en 2009 en el sector 3 del humedal y en el año 2014 en el sector 2, se ha permitido mejorar las condiciones de los espejos de agua y las zonas inundables. En referencia a la asignación de equipos interdisciplinarios para la administración del humedal a partir del año 2008, de acuerdo al convenio establecido entre SDA y EAB y los subsecuentes convenios con Organizaciones No Gubernamentales como JAC La Alhambra, Consorcio Humedal Córdoba y Fundación Natura, se logró la implementación de acciones continuadas (aunque intermitentes) en cuatro líneas de acción: Mantenimiento, Educación Ambiental, Gestión Social e Interinstitucional y Monitoreo. A partir del año 2014 entró en vigencia un nuevo esquema para la gestión integral de los humedales urbanos, con la participación directa de equipos interdisciplinarios pertenecientes a diferentes entidades oficiales como Jardín Botánico, Secretaría de Ambiente, Empresa de Acueducto y Aguas Bogotá, en la implementación de un nuevo esquema de gestión pública en los humedales del distrito. Si bien se destacan elementos significativos que han permitido mejorar las condiciones ecológicas del humedal, así como las dinámicas sociales asociadas a este, es fundamental reconocer que han existido dificultades que solo han podido sobrepasarse (algunas veces de manera parcial) a partir de la suma de voluntades de diferentes personas que han entregado su esfuerzo y dedicación, con el fin de armonizar los diversos intereses, más allá de propósitos egoístas. 2.. PROBLEMA. 2.1. Planteamiento del problema Con el desarrollo del presente proyecto de investigación se busca abordar el siguiente interrogante: ¿Qué estrategias y mecanismos implementados en el marco de la cogestión participativa del Parque Ecológico Distrital Humedal Córdoba (PEDHC) permiten identificar la conformación de una red de. 8.

(9) acción colectiva ambiental, a partir de la cual se promueve la conservación y la recuperación del área natural protegida? Para ello es importante tener en cuenta que en la dinámica del Humedal Córdoba se presentan diversos actores sociales e institucionales, quienes tienen características heterogéneas que generan impactos positivos y negativos sobre el ecosistema, lo cual se refleja en el devenir histórico que ha tenido esta área protegida de la ciudad. Con el fin de identificar las estrategias y los mecanismos implementados para garantizar la articulación conjunta entre comunidades y entidades oficiales, factores que han propiciado la conservación y recuperación del PEDHC, se requiere establecer un marco general de referencia, el cual sirve como línea base para la identificación de las diferentes acciones que se implementan de manera mancomunada. Así, es importante reconocer elementos generales respecto a historia, caracterización geográfica, aspectos socioeconómicos y marco político y jurídico. Con esta base, posteriormente se relacionarán las problemáticas ambientales y sociales que afectan de manera considerable el área protegida, así como los actores institucionales, de organizaciones afines, comunidades vecinas y aquellos que están involucrados con las diferentes situaciones potenciales y conflictivas, con el objetivo de reconocer aquellos procesos e instancias que permiten orientar las gestiones que se relacionan con la dinámica socioambiental del ecosistema. Finalmente, a partir de un enfoque experiencial y autoreflexivo, se caracterizará el cambio en el modelo de gestión integral para la administración del humedal, teniendo en cuenta que hasta el año 2013 se implementó un esquema en el cual se realizaban convenios entre la Empresa de Acueducto de Bogotá y Organizaciones No Gubernamentales, y después de ese año se definió la participación permanente de otras entidades oficiales (Jardín Botánico de Bogotá - JBB, Secretaría Distrital de Ambiente - SDA, Aguas Bogotá), según las competencias específicas, bajo la implementación de un nuevo esquema de gestión pública en los humedales del distrito. 2.2.. Descripción del problema. En el desarrollo del presente trabajo se realizará una aproximación a la relación que existe entre las prácticas de instituciones distritales, orientadas a regular los procesos de toma de decisiones que se desarrollan dentro del PEDHC, y la capacidad de las comunidades de controlar efectivamente sus territorios. De esta manera, se identificarán elementos relevantes de la gestión que hacen los organismos estatales y las comunidades en el humedal, razón por la cual se han convertido en poderosos actores y aliados estratégicos.. 9.

(10) De este modo, se presentan y analizan las estrategias que constituyen una red de relaciones territoriales, como una forma de explorar el rol de las instituciones del distrito y las comunidades locales, así como los mecanismos para regular los intereses privados y públicos que se involucran en la gestión de este espacio natural. Algunas comunidades locales que han habitado la zona aledaña desde antes de la creación del área protegida, han articulado con las autoridades ambientales diversas iniciativas que se han orientado a realizar una gestión eficiente y funcional del humedal en el largo plazo, lo cual conduce a consolidar nuevas formas de relacionar a la sociedad civil con el sistema institucional, mediante mecanismos descentralizados de cooperación. Es necesario entonces abordar los puntos coincidentes y divergentes entre una visión local del territorio, la cual se encuentra permeada por la visión institucional del área protegida. De esta manera se esperan identificar aquellas acciones mancomunadas que han propiciado la conservación y recuperación del PEDHC, a partir de la conformación de una red de acción colectiva que se articula y configura a partir de las transformaciones sociales, políticas y administrativas que determinan el devenir de este ecosistema, clave para la consolidación de la estructura ecológica de la ciudad–región. En este sentido, se propende por identificar algunos elementos que sirvan de insumo para orientar la gestión ambiental participativa y el co-manejo de los escenarios naturales de la ciudad y sus áreas circundantes, haciendo énfasis en la conformación de redes de acción colectiva que promuevan un trabajo armónico entre las comunidades y las instituciones. 3.. JUSTIFICACIÓN. A partir de la interacción con la dinámica propia del ecosistema se han evidenciado algunas situaciones conflictivas específicas, a partir de las cuales ha sido necesario realizar un trabajo mancomunado, de manera permanente y articulada. En consecuencia, es importante reconocer las estrategias comunitarias e institucionales que se implementan, con las cuales se ha propiciado el abordaje de las diferentes situaciones que hacen parte de la dinámica socioambiental asociada al entorno del Humedal Córdoba.. 10.

(11) Teniendo en cuenta las características del entorno social, es importante resaltar la conformación de redes de acción colectiva ambiental, conformadas por comunidades vecinas e instituciones oficiales que tienen competencia en las diferentes situaciones relacionadas con el ecosistema, redes que han propiciado la incidencia en la toma de decisiones a nivel local y distrital, a partir de la gestión conjunta. En este sentido, se propende por la identificación de las estrategias y los mecanismos que han permitido la gestión socioambiental articulada, a partir de los cuales se ha soportado un ejercicio de convergencia y alineación de competencias e iniciativas institucionales y comunitarias, de manera que se permita propiciar la conservación y recuperación del ecosistema, procurando realizar la visión del humedal plasmada en el Plan de Manejo Ambiental. En este sentido, la conformación de redes de acción colectiva aporta como ejercicio para fortalecer la participación ciudadana, a través de propuestas que deriven en actitudes de. reconocimiento,. valoración y apropiación del Humedal Córdoba, como fuente de sustentabilidad social y como área natural protegida de gran valor estratégico. De esta forma se promueve la apropiación y la corresponsabilidad para procurar la construcción colectiva de una visión integral del humedal como parte de la Estructura Ecológica y del Sistema Distrital de Áreas Protegidas. En este sentido se implementan estrategias que permiten resaltar el potencial biótico del humedal, así como definir soluciones eficientes a las problemáticas socio-ambientales que se presentan. Con la participación interinstitucional y comunitaria se gestionan compromisos, se promueven acciones y se hace seguimiento a las actividades que aportan a la solución de las problemáticas que propician los conflictos presentes en el humedal y su área de influencia. Con la implementación de diferentes propuestas se busca, mediante un trabajo participativo, desvelar y validar la visión estratégica del PEDHC, para fijarla como punto de referencia visible que sirva para valorar el resultado de las distintas acciones que se ejercen sobre el humedal. De esta manera se propicia la formación de tejido social en torno al humedal, como motivo para la actuación ciudadana en favor del cuidado de los espacios naturales.. 11.

(12) Algunas de las acciones que se llevan a cabo de manera articulada son: Participar en espacios ambientales locales como la Comisión Ambiental Local y en la Mesa Distrital de Humedales; gestionar institucionalmente soluciones a las problemáticas ambientales del Humedal Córdoba; acompañar procesos de veeduría ciudadana en torno a los proyectos que se implementan en el humedal; gestionar operativos y/o jornadas conjuntas con instituciones oficiales; conformación de colectivos ciudadanos interesados en la rehabilitación del humedal y en su uso como espacio para la educación y recreación ambiental, dispuestos a contribuir a estos procesos con autonomía e independencia; conceptualizar, diseñar y desarrollar estrategias para promover y fortalecer la participación ciudadana en torno a los procesos de conservación y rehabilitación del humedal; programación de encuentros, cursos, foros, conversatorios y talleres, dirigidos al fortalecimiento organizativo y a la articulación de procesos territoriales; realización de actividades de educación ambiental tales como recorridos guiados, clubes de ciencia, apoyo a proyectos ambientales escolares, estrategias de formación ciudadana, exposiciones artísticas, entre otros. 4.. CONTEXTO. 4.1. Delimitación espacial El Humedal Córdoba se encuentra localizado en la ciudad de Bogotá, en la localidad de Suba, en zona contigua a las calles 116 y 127 y las avenidas Córdoba y Boyacá. Tiene un área aproximada de 40,4 hectáreas. Debido a la infraestructura vial y urbanística, el humedal se encuentra fragmentado en 3 partes o sectores, y está conectado directamente con los ríos Córdoba, Molinos y Callejas. Se continúa al occidente con el lago del Club Choquenzá, Club Los Lagartos y el Humedal Tibabuyes, formando el sistema Córdoba-Juan Amarillo (IDEA: 2007). Es un humedal de planicie que forma parte de la sub cuenca Salitre. La cuenca del río Salitre se encuentra ubicada en la parte media de la gran cuenca del río Bogotá, en el sector centro-norte del Distrito Capital.. 12.

(13) Figura 1. Mapa de parques y zonas verdes, localidad de Suba. Este humedal es un elemento ecológico que forma parte de la Estructura Ecológica Principal de Bogotá y al estar constituido por áreas de alto valor escénico y biológico hace parte del Sistema de Áreas Protegidas del Distrito, destinado a la preservación y aprovechamiento sostenible de sus elementos biofísicos, por medio de la educación ambiental y la recreación pasiva (IDEA: 2007). El área de influencia directa del humedal está conformada por los diferentes barrios que se encuentran localizados alrededor del área protegida, así como otras comunidades y establecimientos que tienen ubicación contigua al ecosistema, como el colegio Agustiniano Norte y Constructora Colpatria. La parte alta del humedal, que está ubicada al norte de la Calle 127, colinda con los barrios Niza VIII, Niza IX, Las Villas, Prado Veraniego sur y Prado Jardín; el sector medio del humedal, ubicado entre la Av. Córdoba y la Av. Suba y las calles 127 y 116, colinda con los barrios Recreo de los Frailes, Alhambra, Malibú, Ilarco, Niza VII, Lagos de Córdoba y una serie de conjuntos residenciales como Parques de Córdoba y Solís del Restrepo; finalmente, la parte baja del Humedal se encuentra ubicada entre la Av. Suba y la Av. Boyacá, colinda con los barrios Niza Sur, Pontevedra y San Nicolás (Salazar: 2005).. 13.

(14) Al estar interferido por la infraestructura vial de la ciudad de Bogotá, el humedal se divide de la siguiente manera: •. El primer cuerpo (sector 1) está localizado al norte de la avenida 127, por el tránsito del canal. Córdoba, a la altura de la calle 127 D con carrera 55 B, sector que colinda con los barrios Prado Veraniego Sur, Niza 8 y Las Villas. Tiene un área aproximada de 4,91 Ha. •. El segundo cuerpo (sector 2) se ubica entre las avenidas 127, 116 y Suba. A este sector. ingresan, por la Av. 127 con Av. Córdoba, los Canales Córdoba y Callejas, donde estos dos flujos se constituyen en uno solo (Canal Córdoba); además de ello, a la altura de la Av. Córdoba con calle 116, también llega a este sector el Canal Molinos, el cual se unifica con el Canal Córdoba. Los barrios más próximos a esta área son: El Batán, Puente largo, Potosí, Santa Rosa, y una serie de conjuntos residenciales. El área aproximada de este sector es de 16.96 Ha. •. El tercer fragmento (sector 3) del Humedal Córdoba se localiza entre las avenidas Suba y. Boyacá, cuya área es de 18.01 Ha., aproximadamente. Se encuentran los barrios San Nicolás, Pontevedra, Niza sur y los predios del club Choquenzá. La confluencia de los canales Córdoba y Molinos corre paralelamente a este sector por el costado izquierdo.. Figura 2. Zonificación General Humedal Córdoba. 14.

(15) 4.2.. Población objetivo. Para el desarrollo del presente trabajo, la población objetivo se encuentra delimitada a partir de la relación de actores con los cuales he tenido interacción durante los cuatro años que he participado directamente en los procesos sociales asociados al PEDHC. En este sentido, se otorga relevancia a los diversos actores que se han constituido en eslabones fundamentales para la toma de decisiones, la resolución de problemáticas y la implementación de acciones según se ha convenido en el PMA. A continuación se presenta la relación de algunos de los actores vinculados históricamente con las dinámicas propias del Humedal Córdoba, caracterizados entre actores institucionales (entidades oficiales e instituciones educativas), actores sociales (comunidades y organizaciones ambientales) y actores conflictivos. 4.2.1. Actores institucionales Se destacan los siguientes actores institucionales a nivel local y distrital, los cuales se relacionan con las diferentes acciones implementadas en el marco de gestiones que se asocian al humedal y su entorno: * Empresa de Acueducto de Bogotá – Gerencia Ambiental del Sistema Hídrico * Secretaría Distrital de Ambiente * Alcaldía Local de Suba - Referentes ambientales * Jardín Botánico de Bogotá * Aguas de Bogotá * Limpieza Metropolitana – LIME * Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos – UAESP * Comandante de Policía CAI Tierra Linda * Comandante de Policía CAI La Alhambra * Comandante de Policía CAI Andes * Policía Ambiental y Ecológica * Subdirección Local de Integración Social – Suba * Instituto Distrital de Recreación y Deporte – IDRD * Hospital de Suba – Oficina de Salud Pública * Centro Distrital de Zoonosis. 15.

(16) * Instituto Alexander Von Humboldt * Club Choquenzá – Banco de la Republica * Transmilenio * Marval Constructores * Constructora Colpatria * Centro Empresarial Bavaria * Centro Comercial Bulevar Niza * Centro Comercial Bahía * Instituciones Educativas ubicadas en los sectores aledaños al Humedal Córdoba: Colegio Agustiniano Norte, Colegio Emanuelle Dalzón, Colegio Helvetia, Colegio Calatrava, Institución Educativa Distrital Gustavo Morales Morales, Institución Educativa Distrital Julio Flores. * Instituciones universitarias: Universidad Cooperativa de Colombia, Universidad del Bosque, Universidad Nacional de Colombia, UDCA, Universidad Distrital Francisco José de Caldas, SENA, INPAHU, Uniagraria, entre otras, quienes han desarrollado trabajos específicos en el humedal, destacando sus potencialidades bióticas, ecológicas y las problemáticas socio-ambientales más representativas del área protegida. 4.2.2. Actores comunitarios Se destacan los siguientes actores comunitarios (organizaciones comunitarias, ambientales y sociales), a nivel local y distrital, quienes participan activamente en la dinámica del ecosistema: * Equipo Interdisciplinario del Humedal Córdoba * Red de Humedales de la Sabana de Bogotá * Fundación Humedales de Bogotá * Fundación Gaia Suna * Asociación Vivamos * Fundación Bosque Nativo * ABO – Asociación Bogotana de Ornitología * OPAM – Organización Protectora de Animales Maltratados * Unidad de Rescate y Rehabilitación de Animales Silvestres – URRAS * Idrocolectivo * Fundación El Arte de Vivir. 16.

(17) * Cabildo Muisca de Suba * Fundación Caminos Verdes * Colectivo Suba Nativa * Scouts de Colombia * Juntas de Acción Comunal: JAC Niza Sur, JAC Las Villas, JAC Prado Jardín, JAC Niza Córdoba, JAC Recreo de los Frailes, JAC Batán, JAC La Alhambra, JAC San Nicolás, JAC Pontevedra, así como residentes y administradores de las unidades de propiedad horizontal aledañas al área protegida, como Malibú, Niza VIII, Niza IX, Bora Bora, Ilarco, Lagos de Córdoba, entre otros. 4.2.3. Actores conflictivos Se destacan los siguientes actores conflictivos que históricamente han hecho parte de la dinámica del humedal: * Predio de compraventa de vehículos y parqueadero ubicado en área del humedal, sector 2. * Presencia de cambuches y habitantes de calle, sectores 1, 2 y 3. * Predio habitado en área del humedal, sector 1. * Invasión en zona de ronda del humedal y usos del suelo prohibidos. * Delincuencia común. * Consumidores y expendedores de sustancias psicoactivas. * Paseadores de perros. * Uso inadecuado de la zona de humedal por parte de algunos taxistas y transeúntes. * Disposición de residuos por vendedores ambulantes de comidas rápidas, sector 3. * Presencia de predadores (gatos y perros, callejeros, domésticos y ferales). * Presencia de semovientes, sector 1. 5. OBJETIVOS 5.1. Objetivo General * Identificar las estrategias y mecanismos implementados para garantizar la articulación de objetivos entre actores sociales, en el marco de la gestión integral del Parque Ecológico Distrital Humedal Córdoba, particularmente en el periodo comprendido entre los años 2010 y 2015.. 17.

(18) 5.2. Objetivos Específicos * Identificar las relaciones y dinámicas que se presentan en el manejo conjunto del Parque Ecológico Distrital Humedal Córdoba, teniendo como actores referenciales a las agrupaciones comunitarias y a las instituciones distritales, en el periodo comprendido entre los años 2010 y 2015. * Reconocer las transformaciones históricas que han propiciado la conservación y la recuperación del ecosistema, teniendo en cuenta la actuación en escenarios de participación social, política y jurídica, así como la articulación de acciones realizadas por los equipos de administración asignados, las instituciones oficiales con competencia específica y las dinámicas singulares que caracterizan a las comunidades que participan en los diferentes procesos. * Caracterizar el cambio en el modelo de gestión integral para la administración del Parque Ecológico Distrital Humedal Córdoba, presentado a partir del año 2013. 6. MARCO TEÓRICO 6.1. Redes de Acción colectiva ambiental Las redes de acción colectiva ambiental pueden entenderse como la articulación de iniciativas que permiten comunicar a los diferentes actores sociales, con el fin de orientar acciones concertadas respecto a un territorio ambiental específico. Es importante destacar, por una parte, que la reflexión por la noción de lugar y territorio se torna de gran importancia en la expresión de las acciones colectivas ambientales, tanto por parte de los actores sociales y los intereses que están manifiestos en la acción, como en el carácter mismo de la reivindicación y el discurso. Asimismo, es importante destacar que la conformación de redes de acción colectiva, conformadas por comunidades, organizaciones e instituciones, aumenta la presencia, la visibilización y los impactos de los diferentes actores sociales. Estas formas de organización, integradas por comunidades, organizaciones e instituciones, animan y facilitan el desarrollo de la acción colectiva, gracias a sus lazos de solidaridad y a la autonomización de las relaciones entre los participantes (Tilly, 1991). No se trata solamente de entender que la acción colectiva ambiental implica localización en un territorio determinado, sino que también expresa relaciones sociales de poder, de interacción con los lugares significativos para la sociedad y la comunidad. Esa espacialidad estará dada por los. 18.

(19) movimientos y dinámicas de desplazamiento de las personas en su vida diaria, de la construcción de lugar y de la capacidad de los seres humanos como seres espaciales de aproximarse, establecer relaciones de co-presencia y lazos de vecindad y entendimiento. Pero también estará dada por la capacidad de institucionalizar los procesos territoriales que se llevan a cabo desde los territorios, es decir, depende de promover en las instituciones, sus funcionarios y contratistas, la capacidad para actuar colectivamente, en articulación con las comunidades locales y sus procesos históricos. Existen múltiples formas mediante las cuales los actores sociales crean y forman sus identidades, articulan y defienden sus solidaridades. La comprensión de la lucha ambiental es también la lucha por el espacio geográfico, el lugar como elemento fundamental para analizar la dinámica de la acción colectiva. Por esto se debe estimar que toda acción colectiva siempre tendrá un referente espacial, no sólo del lugar en donde se produce sino también del porqué en ese lugar y no otro es donde ocurren los hechos. En la acción colectiva ambiental la relación con el espacio se ha orientado a partir del sentido de pertenencia de las comunidades locales. Sin embargo se requiere una visión integral, global, más amplia, la cual permita permear los cambios institucionales, como por ejemplo los cambios de personal en las instituciones y las modificaciones derivadas de los cambios de gobierno. El espacio público, como lugar geográfico que permite el encuentro entre las personas, entre sí y con la ciudad, adquiere por tanto una connotación de escenario de reivindicaciones. El lugar es el lugar construido y significado por las personas. Sin embargo, las acciones colectivas que desarrollan los individuos no son homogéneas. En la acción colectiva, el comprender las motivaciones que llevan a que los agentes participen es cuestión básica y central. La acción colectiva contiene y supone una serie de interacciones entre individuos físicos en un determinado contexto histórico por lo que, la acción colectiva también puede contener agentes de diferentes momentos. Los cambios en la estructura de las oportunidades políticas crean incentivos para las acciones colectivas. Cuando la acción colectiva implica grandes cantidades de personas, todas ellas organizadas bajo la perspectiva de alcanzar objetivos comunes y persisten a lo largo del tiempo, esas acciones colectivas conllevan a que se conviertan en un movimiento social. Nuestro espacio más inmediato de interacción social es el territorio de lo colectivo y comunitario. Y nuestra responsabilidad para cooperar en la resolución de conflictos y en la preservación de los espacios naturales, es una constante. Investigar cómo coopera la gente para resolver dilemas colectivos ambientales, y la pertenencia del grupo o comunidad a un territorio ambiental, parece motivar a los seres humanos a cooperar en la preservación de sus bienes comunes.. 19.

(20) 6.2. Cogestión participativa A pesar del desarrollo del discurso sobre la participación (que se incorpora en los documentos de formulación de leyes, políticas, planes y demás instrumentos de gestión), se observa que estos reproducen, desde sus marcos conceptuales y su operacionalización, patrones de relaciones jerárquicas de arriba hacia abajo, entre las instituciones, las organizaciones sociales y ciudadanas y los habitantes urbanos y rurales, lo cual se identifica en los diferentes escenarios de diálogo. Estos instrumentos, a pesar del discurso participativo que los antecede, siguen estando enmarcados en una lógica que, en términos de Lander (2005), continúa manteniendo la subordinación del saber del habitante al saber técnico. De este modo se constituye este último en la fuente verás y legitima para consolidar propuestas de política pública. La cogestión participativa busca establecer escenarios de diálogo entre los dos (institucionalidad y comunidades locales), que permitan la compresión entre los actores que construyen el territorio (a partir de sus prácticas, saberes y valores sociales y culturales, muchas veces divergentes entre sí), con el fin de crear escenarios de negociación en los procesos de toma de decisiones en contextos de relaciones de poder. En este sentido, la cogestión implica un diálogo de saberes y un trabajo de investigación compartido. Sin embargo, esta concatenación de discurso y praxis transcurre en contextos altamente institucionalizados y jerarquizados. En la cogestión participativa se forma un entramado de interdependencia entre los actores participantes, de tal manera que los individuos se ven afectados colectivamente en casi todo lo que hacen, y se obligan a actuar conjuntamente, pues de lo contrario los beneficios esperados serían menores que si lo hicieran de manera independiente. La cogestión se orienta a cambiar la situación en la que la institucionalidad actúa de manera separada, a otra en que se adoptan estrategias coordinadas de manera conjunta con las comunidades locales, con el fin de obtener mejores beneficios comunes o para reducir posibles daños. Ello no significa crear necesariamente una organización, más bien se refiere a una articulación permanente que se adapta a las transformaciones y las incertidumbres. Si se parte de esta premisa, y tomando como insumo los aportes de Ostrom (2011), los problemas a resolver con la cogestión participativa son: 1) los métodos de provisión de un nuevo conjunto de instituciones; 2) el establecimiento de compromisos creíbles, y 3) la supervisión mutua que se genera.. 20.

(21) 6.3 Reflexividad La reflexividad, más que reflexión en el sentido de pensar, es el “reflejo” que producimos a partir de lo que hacemos, conocemos y valoramos desde nuestras biografías en escenarios de diálogo. Biografías en las que tejemos relaciones en los dominios del afecto, la producción, los intereses, los valores y las creencias; lo que, a su vez, es crucial para la definición de nuevos futuros colectivos. La reflexividad expresa la conciencia del investigador, habla de su conexión con la situación de la investigación. Es un proceso en el cual el investigador vuelve sobre sí mismo para examinar críticamente el efecto que tiene sobre el estudio y el impacto de las interacciones con los participantes. El proceso reflexivo impregna todos los niveles de un estudio de investigación y está presente en todas las fases, desde la pregunta de investigación al trabajo de campo, desde el análisis de los datos a la elaboración final del informe (Guber, 2001). La reflexividad es una habilidad humana que está presente en las interacciones sociales, y precisamente por esto se hace presente en la investigación cualitativa. Se puede hablar, por tanto, de autoindagación, la cual precisamente se construye a través de las relaciones y las interacciones que los investigadores establecemos con los participantes del estudio, más aun siendo uno mismo parte de la investigación en cuestión. Por ello, la reflexividad tiene un carácter formativo, que continúa aun después de haber finalizado el estudio. El investigador experimenta en su propia cotidianidad la influencia del tema de la investigación, haciéndolo vivo en su percepción, en su sentir, en sus pensamientos y en sus actos. La reflexividad es una condición que genera aportes fundamentales en los procesos de participación ciudadana, de manera particular en aquellos relacionados con la formulación y ejecución de las políticas públicas ambientales, así como en el manejo de áreas naturales protegidas, aportando significativamente en la construcción social de territorios sostenibles. De esta manera, reconocer quienes participan y cómo participan es central para establecer diálogos que permitan la definición de agendas públicas ambientales en territorios locales, en un país que se reconoce como una nación pluriétnica y multicultural.. 21.

(22) 7.. METODOLOGÍA. 7.1. Tipo de Investigación (Enfoque Epistemológico) El paradigma de investigación adoptado en este proyecto es la investigación cualitativa. La investigación cualitativa esencialmente desarrolla procesos en términos descriptivos e interpreta acciones, lenguajes, hechos funcionalmente relevantes y los sitúa en una correlación con el más amplio contexto social. La investigación cualitativa busca la comprensión e interpretación de la realidad humana y social, con un interés práctico, es decir, con el propósito de ubicar y orientar la acción humana y su realidad subjetiva. Por esto en los estudios cualitativos se pretende llegar a comprender la singularidad de las personas y las comunidades, dentro de su propio marco de referencia y en su contexto histórico-cultural. La mayor parte de los estudios cualitativos están preocupados por el contexto de los acontecimientos, y centran su indagación en aquellos espacios en que los seres humanos se implican e interesan, evalúan y experimentan directamente (Anderr-Egg, 2001). Como parte de este enfoque se correlaciona igualmente el paradigma interpretativo. Según este paradigma, existen múltiples realidades construidas por los actores en su relación con la realidad social en la cual viven. Por eso, no existe una sola verdad, sino que surge como una configuración de los diversos significados que las personas le dan a las situaciones en las cuales se encuentran. La realidad social es así una realidad construida con base en los marcos de referencia de los actores. En el proceso de conocimiento se da una interacción entre sujeto y objeto. En el hecho ambos son inseparables. La observación no sólo perturba y moldea el objeto observado, sino que el observador es moldeado por éste (por la persona individual o por el grupo observado). Tal situación no puede ser eliminada, aun cuando el investigador quisiera eliminarla. La investigación siempre está influenciada por los valores del investigador (Taylor, 1998; Geertz, 2000). Consecuente a lo anterior, es posible afirmar, en concordancia con Ávila (2010): “Somos conscientes de la necesidad de construir un nuevo paradigma que nos permita desligarnos de la hegemonía de una sola modalidad investigativa que impide comprender la complejidad del mundo. Un paradigma no hegemónico que combine la praxiología con lo ético, que articule el discurso académico, lo racional, lo existencial, lo regular, lo fractal, pero como un proyecto de búsqueda constante, sin dejarlo encuadrar por una élite intelectual autocomplaciente que actúa de perro guardián del conocimiento, como ocurre con el paradigma dominante.”.. 22.

(23) De esta manera, es importante trascender la comprensión y aplicación de métodos de investigación, implementando otras formas de apropiación y construcción del conocimiento, saberes, lo cual implica la construcción de una noción y un pensamiento otro, una estrategia otra, donde se incluya una red de subjetividades. Es decir, se trata de hacer visibles otras lógicas y maneras de pensar diferentes a las lógicas dominantes. De esta manera, “habitar” un mundo común con quienes se investiga, contribuyendo con su transformación, es necesario para hacer del investigador otro actor social con maneras de representar el mundo y actuar en él, distintas y particulares, permeadas por su idiosincrasia y su cultura, lo que permitiría compartirlas con los demás actores sociales, haciendo posible una identidad colectiva. La identidad colectiva tiene tres elementos constitutivos (Tejerina cit. Cubides y Durán, 2002: 17). En primer lugar, supone la presencia de aspectos cognitivos que se refieren a una definición sobre los fines, medios y el ámbito de la acción colectiva. En segundo lugar, hace referencia a una red de relaciones entre actores que comunican, influencian, interactúan, negocian entre sí y adoptan decisiones. En tercer lugar, requiere cierto grado de implicación emocional, posibilitando a los actores sentirse parte de un “nosotros”. 7.2. Diseño Metodológico A continuación se presentan las fases o pasos principales que han permitido el desarrollo del proyecto de investigación: 7.2.1. Primera Fase: “Análisis documental” En concordancia con esta herramienta metodológica, en esta fase se abordan los documentos de tal manera que su lectura vaya más allá de lo tácito, para preguntarse por el contexto socio histórico en el que se produjeron, las tensiones políticas e ideológicas del momento, la función que cumplen los documentos y el impacto que ocasionan en un grupo social. Los documentos son todos aquellos indicios de diversa naturaleza que proporcionan información acerca de la existencia y las particularidades de las actividades humanas. Los documentos son productos que permiten entrever algunos aspectos del mundo social. Más allá de su existencia, se debe preguntar por las condiciones históricas, sociales y culturales que les dan origen, y por los efectos que producen en el orden social (Naranjo, 2009).. 23.

(24) Cualquiera sea la alternativa de clasificación documental, es de suma importancia que el investigador social se aproxime al documento entendiéndolo como una fuente de investigación que debe su existencia a una intención definida. Lo más relevante no es la clasificación de los documentos sino dimensionar la riqueza y variedad de elementos documentales para la investigación social. No obstante, es conveniente considerar algunos elementos pertinentes dentro del proceso investigativo: autenticidad, historicidad, credibilidad, representatividad, interpretación de significado (Bonilla, 2005). En el desarrollo de esta fase del proceso investigativo se recolectaron y analizaron diferentes documentos, algunos de carácter institucional y otros de carácter investigativo, entre los cuales se destacan los documentos oficiales (como el PMA y la Política Distrital de Humedales), los informes derivados de los procesos de gestión llevados a cabo en los convenios establecidos para la administración del humedal, y los esfuerzos investigativos realizados por diferentes actores, entre ellos actores comunitarios. 7.2.2. Segunda fase: “Sistematización de experiencias” Esta herramienta permite registrar una experiencia producto de la intervención social del investigador o un colectivo que deliberadamente busca transformar un escenario social. Su objetivo básico es descubrir, desde el interior de un proceso determinado, los factores incidentes y los factores que configuran la experiencia, la manera en que se presenta e interpreta. Se pretende en primera instancia reconstruir las experiencias mediante la recolección, ordenación y clasificación de la información. Los actores sociales que participan, los contextos de desarrollo, las dificultades y logros de la experiencia vivida, el diseño y planeación del proceso investigativo y la ejecución del mismo, hacen parte fundamental del proceso de sistematización (Galeano, 2007). Se trata, pues, de la intencionalidad de registrar la experiencia con el fin de vincularla a una red de significación, para ser compartida con otras comunidades. La práctica investigativa arroja una serie de indicios que son susceptibles de reflexiones teóricas y metodológicas relevantes para las comunidades científicas, académicas y populares. El saber que es construido socialmente sirve de apoyo al saber científico, de tal forma que dichas experiencias se validan a través de un proceso de socialización. Se requiere por tanto elaborar una reflexión sobre la experiencia para su enriquecimiento y retroalimentación.. 24.

(25) Para esta fase del proceso investigativo se tuvo en cuenta la participación personal en las actividades de gestión y educación ambiental, en el periodo comprendido entre los años 2012 y 2015. En este tiempo pude vincularme vivencialmente en las actividades relacionadas con la gestión socioambiental, estableciendo de esta manera un trabajo mancomunado entre las labores institucionales y las iniciativas comunitarias. De acuerdo con ello, las experiencias derivadas de mis labores como contratista y actor comunitario permean de manera permanente las narrativas que estructuran el presente documento. No obstante, la organización de estas experiencias se define a partir de la pregunta de investigación y los objetivos trazados, reflejándose ello particularmente en la consolidación de los resultados y las conclusiones. 7.2.3. Tercera Fase: “Etnografía reflexiva e investigación autobiográfica” La etnografía estudia los fenómenos sociales, fruto de la interacción de las personas que hacen parte de una determinada comunidad, cultura o grupo humano. La investigación etnográfica se enfoca en llegar a una comprensión de las situaciones sobre la base de los significados que los actores le dan a su contexto específico. Descubrir la estructura compleja o sistema de relaciones que conforman una realidad psíquica y/o social humana, donde no se puede partir de elementos aislados (ya que perdería su verdadero sentido), sino de la realidad en que se da la estructura completa (Guber, 2001). Por eso pretende ahondar en las experiencias vitales y recrear la forma de vida de un grupo mediante la sistematización y análisis de elementos propios de este. Generalmente se distinguen los tipos formales de investigación, que incluyen entrevistas estructuradas con protocolos de análisis, y métodos informales, que incluyen las entrevistas abiertas y la observación participante. En la observación participante el investigador hace parte, tanto como sea posible, de las actividades llevadas a cabo por las personas estudiadas, esforzándose por estar en el lugar de ellas. Como afirma Ghasarian (2008): “Idealmente, todo “buen campo” combina los puntos de vista del insider y del outsider, y los etnógrafos van y vienen entre la observación y la participación, según las situaciones. En tanto insider el etnógrafo es el que debe vivir en él la tendencia principal del medio estudiado e impregnarse de sus temas dominantes… En tanto outsider también puede ver cosas, hacer comparaciones y tener experiencias diferentes a las de los insiders. Esta tensión entre visiones desde adentro y desde afuera es particularmente examinada por la literatura de la antropología reflexiva.”. 25.

(26) La descripción etnográfica nunca es un simple ejercicio de decodificación o transcripción. Es además un ejercicio de construcción y de traducción en el curso del cual el investigador produce más de lo que reproduce. La historia y la cultura del investigador forman y determinan ampliamente su perspectiva. La etnografía crítica, consciente de que existe una anterioridad y una exterioridad respecto del campo, ya no quiere separar el campo de la interpretación antropológica. Cada vez más autores preconizan el desarrollo de una etnografía crítica que emerge de la reflexividad y que se pregunta no solo sobre cómo son las cosas, sino sobre cómo podrían ser. Así, es importante concebir a la etnografía, y a su sistemático oscilar entre una visión interna y externa de la realidad social, como un quehacer reflexivo que desde dentro recupera el discurso del actor social estudiado, a la vez que desde fuera lo contrasta con su respectiva praxis habitualizada (Guber, 2001). Como complemento a lo anterior, la presente investigación, al tener una orientación basada en la experiencia personal, retoma además elementos de la investigación autobiográfica y la historia de vida, ya que se trata de entender el medio y los procesos sociales a partir de las experiencias particulares. Bajo este enfoque, es la singularidad del sujeto la que se tiene en cuenta como elemento revelador de una determinada vivencia social. En esta perspectiva, se pretende desarrollar una investigación que combine el enfoque autobiográfico y el análisis de los procesos de estructuración social, los cuales son ejemplificados con fragmentos de relatos de vida. La propuesta afirma la necesidad de ver las acciones individuales y las colectivas siempre en forma relacional, donde las pertenencias son temporales, plurales y múltiples (Aceves, 2001). La biografía apunta a la descripción y la interpretación del proceso del “cómo se llega a ser”; a diferencia de cuando se quiere definir la identidad como un estanco de “lo que es y se tiene”. Las narrativas autobiográficas, como peculiares formas de representación, se pueden entender como la organización de las vivencias en el trancurso del tiempo, las cuales son recordadas por la memoria del actor social, es decir, reconstruidas activamente desde el presente y referidas al pasado del individuo, ya sea con base en su propia autorreferencia, o bien con base en su interrelación con las colectividades circundantes. Esta fase del proceso de investigación constituye un complemento a la fase anterior, teniendo en cuenta el carácter cualitativo que determina los lineamientos del proyecto, ya que a partir de la reflexión etnográfica se permite consolidar la información derivada de las vivencias biográficas personales, estableciendo así las narrativas particulares que permiten documentar y sistematizar los resultados esperados, a partir de los objetivos planteados para la ejecución del ejercicio investigativo.. 26.

(27) 8. ANÁLISIS DE RESULTADOS En el ejercicio de análisis derivado de la ejecución de las diferentes fases metodológicas del proyecto, es consecuente resaltar la articulación de cada una de ellas con el objetivo general y los objetivos específicos, planteados para reconocer las estrategias y mecanismos implementados en el marco de la cogestión participativa del PEDHC, particularmente en el periodo comprendido entre los años 2010 y 2015. De esta manera se identifican algunos elementos relevantes que aportan en la conformación de redes de acción colectiva ambiental, las cuales propenden por la conservación y la recuperación de este escenario natural urbano. A partir del análisis documental, en un primer momento se realizó un breve acercamiento a la contextualización del humedal en la ciudad de Bogotá, con el fin de reconocer las transformaciones históricas que han propiciado la conservación y la recuperación del ecosistema. En esta perspectiva se han tenido en cuenta las actuaciones en escenarios de participación social, así como la articulación de procesos particulares liderados por los equipos de administración, y las dinámicas singulares que caracterizan a las comunidades locales. Para ello se ha llevado a cabo la descripción de algunas actividades específicas, realizadas por diferentes actores sociales en diferentes momentos. En las actividades señaladas se describen aquellas características que permiten identificar la conformación de redes de acción colectiva ambiental, es decir, aquellas que articulan iniciativas locales con actividades institucionales. Paralelamente, a partir de la metodología reflexiva y biográfica, se caracterizó e interpretó el cambio en el modelo de gestión integral para la administración del PEDHC, presentado a partir del año 2013, describiendo la sistematización de experiencias personales, derivadas de mi participación directa en este proceso. Con dichos elementos, para finalizar se propondrán algunas conclusiones y recomendaciones referentes a las relaciones y dinámicas que se presentan en el manejo conjunto del humedal, teniendo en cuenta el proceso descrito a lo largo del documento. 8.1. El Humedal Córdoba en el contexto de la ciudad De los humedales de Bogotá el Humedal Córdoba es el que presenta una mayor diversidad biológica. La vegetación terrestre está representada por 121 especies de árboles, 65 especies de arbustos y 24 de. 27.

(28) plantas herbáceas. Con relación a la fauna, en el humedal hay reportadas más de 120 especies de aves, algunos mamíferos como el Curí (Cavia anolaimae), la comadreja (Mustela fragata) y el Ratón de monte (Oligoryzomys fulvescens) (IDEA: 2007).. Figura 3. Panorámica Humedal Córdoba, sector 3.. Hacia 1945 los Humedales Tibabuyes, Santa María del Lago y Córdoba conformaban un mismo sistema continuo de lagos y pantanos, ubicados en una matriz de fincas y haciendas que desarrollaban la ganadería extensiva, actividad con la cual se fue propiciando el desecamiento paulatino de los humedales, en un proceso continuo y permanente que dio inicio en la época de la colonia (DAMA: 2000). Luego de este periodo se propiciaron grandes oleadas migrantes a nivel nacional, por diferentes circunstancias sociales, económicas y políticas, generando una expansión urbana sin ordenamiento responsable, lo cual fragmentó los escenarios ambientales por la construcción de ejes viales, unidades habitacionales e infraestructura de servicios públicos. El proceso de urbanización del área de influencia del humedal se intensifica hacia los años sesenta del siglo XX, cuando aparecen las primeras etapas del barrio Niza, el cual se constituyó en un proyecto urbanístico adelantado por el Banco Central Hipotecario, destinado a un sector socioeconómico constituido básicamente por familias de profesionales jóvenes de estrato medio-alto. El Banco inició en Bogotá varios proyectos de vivienda, distantes del perímetro urbano de aquel entonces y bastante. 28.

(29) alejados del centro de la ciudad, como por ejemplo El Polo, la Castellana y Pasadena, entre otros (IDEA: 2007). En los primeros años de la década del sesenta se inicia la construcción de la primera etapa de Niza, la cual se consolidó en una franja de dos cuadras que conforman hoy la Calle 118 y la Calle 120, proyectadas entre la actual Avenida Suba y unas cuadras arriba de la actual Avenida Boyacá, que en ese momento eran apenas caminos poco transitados. La conformación de las siguientes etapas del barrio siguió esta estructura de franjas. Así, hacia el año 1966 se consolida la segunda etapa del barrio, que va desde la Calle 120 a la Calle 122. Para esta época se inicia el proceso de urbanización del costado sur del humedal, con la aparición de los barrios Pontevedra y San Nicolás. Paralelamente, hacia el año 1965 se inicia la urbanización del área de influencia de la parte alta del Humedal, ubicada de la Calle 127 hacia el norte, con la aparición del barrio Las Villas y posteriormente con el surgimiento del barrio Prado Veraniego y Prado Jardín, que colindan de manera directa con el Humedal. Esto dio como resultado que hacia 1970 ya estuviera prácticamente determinada la configuración actual del Humedal Córdoba. El proceso de urbanización del sector ubicado al oriente de la Avenida Suba (sector 2) se inicia en la década de 1970, con la conformación de los barrios Alhambra e Ilarco, y con las etapas VI, VII y VIII del barrio Niza. Para los años ochenta, el área de influencia del Humedal presenta la conformación urbanística actual, con la aparición de otra serie de barrios y conjuntos residenciales que involucran el sector de la actual Avenida Córdoba, la cual se construye en esos años. Adicionalmente, el sector comienza a cobrar un interés desde el punto de vista comercial con la construcción del Centro Comercial Bulevar Niza, lo cual le imprime una nueva dinámica económica a este sector residencial. Durante las décadas de 1980 y 1990 se ejecutaron obras de incidencia directa en el área, como la construcción del Canal Córdoba y la acotación del área del humedal. Posteriormente, hacia el año 2000 se asigna en el Plan de Ordenamiento Territorial (POT) al Humedal Córdoba como Parque Ecológico Distrital. En este año también se interpuso la acción popular de JAC Niza Sur, a raíz de un proyecto de urbanización en zonas de humedal propuesto por la administración del alcalde de aquel entonces, Enrique Peñalosa. Derivado de ello surgió el fallo favorable a la comunidad, en la sentencia de la corte en 2001, el documento de concertación entre EAB y JAC Niza Sur en 2006, y el Plan de Manejo Ambiental del Humedal Córdoba en el año 2008.. 29.

(30) Es en este contexto que se desarrollan las acciones de los diferentes actores sociales que interactúan en el humedal y su entorno. Las iniciativas comunitarias que propician la Acción Popular, el documento de concertación, el PMA y aún la designación de equipos para administrar el humedal y la ejecución de obras para la rehabilitación del ecosistema, han permitido la consolidación de los actores comunitarios en un nivel equivalente respecto a los actores institucionales, particularmente en cuanto a la toma de decisiones se refiere. Incluso, es posible afirmar que es a partir del trabajo de algunos habitantes aledaños a las zonas del humedal que se han promovido las acciones conducentes a la conjunción de labores con las instituciones del distrito. Econiza fue el nombre de la organización de vecinos que decidieron hacer lo que estuviera a su alcance para proteger el humedal, en el año 1985. Diez años después otro grupo de vecinos fortalecieron el trabajo comunitario, realizando siembras colectivas y conformando el Comité Ambiental (Gómez; Castaño: 2013). Poco a poco la valoración del humedal como un área de alto valor estético y ecológico fue formando un entorno social predispuesto a reconocer la importancia de este espacio natural. Cuando en 1999 se supo del proyecto del alcalde Peñalosa, que buscaba realizar un parque lineal sobre el área del humedal, los vecinos ya habían constituido un tejido social que reconocía su interés común en el territorio del humedal, ese humedal que ya hacía parte de su identidad. En el año 2000 se conformó la Junta de Acción Comunal y con ella el Comité Ecológico, quienes consecuentemente terminaron conformando el Equipo Interdisciplinario del Humedal Córdoba, conjunto de vecinos que ha liderado diferentes procesos para la conservación y recuperación del humedal, defendiendo el lema “Sólo se defiende lo que se ama y solo se ama lo que se conoce”. De esta manera ya se encontraban dadas las condiciones necesarias para liderar el proceso colectivo en la defensa del humedal, a través de la implementación de una acción popular, respaldada por un equipo de personas comprometidas desinteresadamente. Este proceso contó con el apoyo de expertos, juristas, profesionales de diferentes áreas, líderes ambientales de otros escenarios ambientales, particularmente del Humedal La Conejera, entre otros. Es importante destacar que paralelamente a este proceso, a nivel distrital también se articuló, en esa misma época, la Red de Humedales de la Sabana de Bogotá, iniciativa en la cual se articulan diferentes procesos comunitarios, con el fin de participar en las instancias decisivas propiciadas desde las comunidades y las entidades oficiales. Esta organización se ha convertido en un eje articulador de. 30.

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Figura 1. Mapa de parques y zonas verdes, localidad de Suba
Figura 2. Zonificación General Humedal Córdoba
Figura 3. Panorámica Humedal Córdoba, sector 3.
Figura 5. Predio de compraventa de vehículos y parqueadero ubicado en área del humedal, sector 2
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Referencias

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