HISTORIA DE LA FILOSOFÍA. 2º de Bachillerato Prof. Luis Alberto Celemín Esquina Colegio “Arturo Soria” Temario: esquema-resumen.
TEMA 12:
LA FILOSOFÍA ANALÍTICA
DE LUDWIG WITTGENSTEIN
BIOGRAFÍA Y OBRA
I. Vida (1889-1951): Ludwig Wittgenstein nace en Viena (Austria-Hungría) en 1889. Pertenece a una notable familia con ascendencia judía asimilada al protestantismo, perteneciente a la alta burguesía industrial y amante del arte, así su casa fue un centro de reunión de los más afamados músicos y literatos. Tras la formación primaria comenzó a estudiar en la Realschule de Linz (1903-1906), y entre 1906 y 1908 estudia ingeniería aeronáutica en la Escuela Técnica Superior de Charlottenburg de Berlín. Durante esta época lee a Schopenhauer, del que admiraba su idealismo. En 1908 se traslada a Manchester para perfeccionar su formación. Y aquí, a partir de las lecturas de Frege y Russell comienza a interesarse por el fundamento lógico de las matemáticas. En 1912 abandona la ingeniería y se matricula en el Trinity College de Cambridge a fin de estudiar lógica formal y filosofía de la matemática junto a Russell. Tras vivir unos meses entregado al estudio de la lógica en una
cabaña construida por él mismo en una apartada costa de Noruega, en 1914 estalla el conflicto entre Austria-Hungría y Serbia, y la subyacente 1ª Guerra Mundial, y se alista como soldado raso en la artillería astrohúngara. Durante la guerra escribió dos diarios personales, Diario
filosófico y Diarios secretos. Wittgenstein es condecorado por su valentía y asciende a
II. Obra fundamental estructurada: 1ª Etapa logicista (1912-1921):
- Tractatus logico-philosophicus (1921).
2ª Etapa póstuma de orientación pragmática (1929-1951): -Investigaciones filosóficas(1953).
- Cuaderno azul (1958).
- Cuaderno marrón (1958).
- Lecciones y conversaciones sobre estética, psicología y creencia religiosa (1966).
LA ÉPOCA DE WITTGENSTEIN (1889-1951)
I. Contexto histórico:
II. Contexto socio-cultural:
La sociedad europea de principios del XX vivió la emergencia de la democracia popular que exigía el sufragio universal y la reducción del poder conservador, así como la crisis del sistema liberal, que en economía quedó atestiguada por el crack de Wall Street de 1929. Con todo, se extiende la 2ª Revolución Industrial que impulsa al automovilismo, los nuevos medios de transporte (surge la aviación) y la industria militar favorecida por las dos Guerras. Nace la cultura de masas con el triunfo del deporte, el cine y la popularización del arte en los museos. Merece mención el rico ambiente cultural de Viena en los años 20, del que se empapó el joven Wittgenstein en su vivienda natal, donde pasarán muchas figuras de la época. En pintura los nombres más destacados de las llamadas vanguardias (los ismos) son el simbolista G. Klimt, el surrealista Dalí, el expresionista Munch y el cubista Picasso. En música sobresalen el wagneriano Mahler y en Viena el impulsor del vals J. Strauss. Debemos mencionar también la influyente teoría psicoanalítica de S. Freud. En otro orden de cosas, en tecnología, destaca el gramófono de Berliner y la fotografía de Kodak, y por fin, en el cine triunfan Champlin, W. Wyler y A. Hitchcock entre muchas otras figuras.
III. Marco filosófico:
Ante todo debemos matizar que en Wittgenstein hallamos dos perspectivas que coinciden con la evolución de su pensamiento en la filosofía del lenguaje: la del atomismo lógico de su
Tractatus logico-philosophicus y la del pragmatismo de su Investigaciones filosóficas. Por
ello, desarrollaremos su sistema conforme a la respuesta que nos ofrece en una y otra obra. Veamos.
EL LOGICISMO EN EL TRACTATUS LOGICO-PHILOSOPHICUS
DEL PRIMER WITTGENSTEIN
INTRODUCCIÓN: la idea nuclear que defiende Wittgenstein en esta obra, y por la que su postura queda entroncada con la de Russell en la línea del atomismo lógico, es que la lógica conecta con la metafísica1 por medio del análisis del lenguaje, en tanto que expresión del pensamiento. El propio autor en el prólogo de la obra aclara:
“El presente libro va a trazar un límite al pensamiento, o más bien, no al pensamiento sino a la expresión de los pensamientos, pues para trazar un límite al pensamiento, tendríamos que poder pensar ambos lados de este límite (esto es, tendríamos que poder pensar lo que no se puede pensar). Por tanto, el límite sólo podrá ser trazado en el lenguaje, y lo que se halle más allá del límite será simplemente sinsentido.”
Es decir, el vienés se propone recorrer el límite del pensamiento, y por ende el de su expresión, el lenguaje, como si de una esfera se tratase, desde su interior, sin salirse de ella. Asociando a Wittgenstein con Kant podríamos decir que éste responde a la cuestión ¿cómo es posible la ciencia? explorando los límites y el alcance del conocimiento científico, y aquél contesta a la pregunta ¿cómo es posible el lenguaje? investigando los límites del pensamiento. Pues bien, en consonancia con su postura logicista Wittgenstein compone este Tractatus con arreglo a un sistema lógico en el que a partir de 7 parágrafos numerados desgrana sus consecuencias por notación decimal. Estos son:
“1. El mundo es todo lo que acontece.”
“2. Lo que acontece, el hecho, es la existencia de estados de cosas.” “3. La representación lógica de los hechos es el pensamiento.” “4. El pensamiento es la proposición con sentido.”
“5. La proposición es una función veritativa de proposiciones elementales. (La proposición elemental es una función veritativa de sí misma).”
“6. La forma general de la función veritativa es: [p, ξ, N (ξ)]. Esta es la forma general de la proposición.”
“7. Sobre lo que no se puede hablar, se debe guardar silencio.”
Hay dos maneras de encarar su estudio: o bien por desarrollo lógico, o bien por desarrollo discursivo (o temático). Veamos brevemente el primero y pasemos a examinar a fondo el segundo, a fin de que respetemos el orden que el propio autor quiso darle a su obra.
I. DESARROLLO LÓGICO DE LA OBRA:
1º.- Filosofía del lenguaje y lógica: el autor analiza el lenguaje y aplica los resultados al examen de los lenguajes científicos (el lógico, el matemático y el de la ciencia natural), con vistas a interpretar la tarea de la filosofía dentro de este programa, tal que se ve reducida a lógica y metafísica.
1
2º.- Metafísica (concepción de la realidad): sobre este basamento procede a analizar la estructura lógica del mundo, para concluir con el examen del pensamiento y la “figura” como intermediarios entre el lenguaje y el mundo dentro del campo común de la lógica. 3º.- Crítica de la filosofía tradicional (el solipsismo, y lo místico: ética, estética y religión):
por último aborda aquello que sobrepasa los límites lógicos del lenguaje y el mundo, refiriéndose a ello como la imposibilidad lógica de expresión lingüística.
II.DESARROLLO DISCURSIVO DE LA OBRA:
Índice:
1) Metafísica atomista y empírico-realista. 2) Teoría del lenguaje:
- Teoría de la representación figurativa. - Teoría del pensamiento.
- Teoría de la lógica (la reducción de la filosofía). 3) Aplicación de los resultados a la crítica del saber:
- Examen de la lógica. - Examen de la matemática. - Examen de la ciencia natural.
- Examen de lo místico: ética-estética y religión. - Examen de la filosofía.
- Autocrítica del Tractatus.
- Cierre: delimitación del saber humano.
II.1. Metafísica atomista y empírico-realista (en Tractatus 1. – 2.):
Parágrafos clave:
“1. El mundo es todo lo que acontece.”
“2. Lo que acontece, el hecho, es la existencia de estados de cosas.”
Desarrollo:
1) Presupuesto realista: Wittgenstein considera que la prueba irrefutable de la realidad del mundo es el hecho de que el lenguaje puede referirse a él, ya que un lenguaje incapaz de representar el mundo es inconcebible. O sea, si hay lenguaje, el mundo es real. 2) Estructura atomista del mundo: desde este punto de partida define deductivamente la
siguiente estructura,
la realidad: es el conjunto de todos los estados de cosas posibles, tanto existentes como no existentes, basta con que tengan coherencia lógica;
los estados de cosas (o hechos atómicos): son relaciones posibles de cosas;
mundo: es el conjunto de todos los estados de cosas existentes;
los hechos: es la relación lógica de, al menos, un estado de cosas existente;
las cosas (u objetos): son los elementos existentes más simples que componen los estados de cosas, permanecen invariables a las diversas relaciones, y cuyas propiedades materiales (externas o empíricas) son el resultado de las propiedades formales (internas o lógicas), es decir, de las configuraciones de las cosas en los hechos (p.e. las cosas en sí mismas carecen de color).
Esquema según orden lógico:
Realidad Mundo
Lo posible Lo existente
Esquema según orden inclusivo:
Consecuencias:
1) Imposibilidad de los hechos universales (los hechos son particulares): el cuantificador universal „todo‟ (p.e. „Todo hombre es racional‟) no corresponde con algo de la realidad, tan sólo es un símbolo lógico que opera como una abreviatura para ahorrar en el uso del lenguaje la repetición de casos particulares.
2) Imposibilidad de los hechos negativos (los hechos son afirmativos): por la misma razón anterior el símbolo lógico „no‟ carece de correlato en la realidad, es decir, „Sócrates no vive‟ es verdadero no porque se corresponda con un determinado hecho negativo, sino porque „Sócrates vive‟ es falsa, representa un hecho inexistente.
3) Imposibilidad de los hechos mentales (los hechos son empíricos): en los casos de experiencias internas, como en „El sujeto A cree en p‟, se establece erróneamente una correlación entre dos hechos: p, y el hecho de su representación mental por parte del sujeto A, sin embargo, Wittgenstein rechaza la consideración del sujeto como una cosa, como componente de cualquier hecho.
4) Reducción de los hechos a estados de cosas: en la metafísica del autor los hechos no se aplican a nada distinto de los estados de cosas, con la salvedad de que sólo son hechos los estados de cosas existentes.
II.2. Teoría del lenguaje: el vienés trata de examinar las condiciones de posibilidad para la captación mental del mundo, así como para su representación lingüística por “figuración”. Por ello esta doctrina se despliega en las siguientes teorías.
1.- Teoría de la representación figurativa (id. 2.1. – 2.225):
Parágrafo clave:
“2.1. Nos hacemos figuras de los hechos.”
Desarrollo:
1) Principio isomórfico de representación figurativa (Bild): una representación o figura (como la del lenguaje verbal) es una correspondencia en el espacio lógico entre,
cada elemento de lo representado con cada elemento de la representación,
y entre las relaciones de los elementos componentes de lo representado con las de los elementos de la representación2.
2
Salvando las distancias, es como una pintura “figurativa” que representa un paisaje del mundo.
REALIDAD
ESTADOS DE COSAS
2) Aspectos de la representación: el filósofo distingue,
Relación de representación: son las correlaciones de los elementos de la representación con los elementos de la realidad representada.
Forma de representación: es el fundamento lógico de la anterior relación de representación figurativa (en palabras del autor “es la posibilidad de que las cosas se hallen relacionadas entre sí como los elementos de la representación”), esto es, se trata de la forma lógica que dota de sentido (Sinn) a una representación figurativa, lo que hace que pueda ser verdadera o falsa según concuerde o no con el hecho representado. En suma, es el ámbito común para la representación (el lenguaje) y lo representado (los hechos) constituido por las reglas de la lógica que determinan aquello que puede existir o no existir, con lo cual la representación sería verdadera o falsa respectivamente.
Consecuencia:
1) Isomorfismo entre el lenguaje y el mundo: esta concepción da por sentado que la estructura lógica del mundo (lo figurado o representado) es común en su representación figurativa, es decir, el lenguaje y el mundo poseen la misma (del gr. iso-) forma lógica („morfismo‟ del gr. morphé).
2) Imposibilidad de representaciones verdaderas a priori: anterior a cualquier experiencia no hay representaciones verdaderas, pues lo único que establece la lógica es que una representación puede ser verdadera o falsa, pero la determinación de que de hecho sea verdadera o falsa es una cuestión empírica (a posteriori).
3) Imposibilidad de representar la forma lógica: es la lógica la que permite toda representación, de ahí que, a su vez, aquella no pueda representarse sin salir de su campo y entrando así en lo impensable; a lo sumo podemos mostrarla.
2.- Teoría del pensamiento (id. 3. – 3.05):
Parágrafo clave:
“3. La figura lógica de los hechos es el pensamiento.”
Desarrollo:
1) Concepción del pensamiento: es la operación mental intermediaria entre el mundo y el lenguaje, tal que los términos del lenguaje son una figura de la realidad pensada3. 2) Reducción del pensamiento al lenguaje: es imposible analizar directamente el
pensamiento, debido a que no se presta como objeto de conocimiento, pues precisamente con el pensamiento estudiamos las cosas4, por eso sólo puede examinarse indirectamente a través del lenguaje, pues en éste queda expresado, materializado en signos perceptibles; de ahí que para Wittgenstein lo que puede decirse acerca del lenguaje, puede así mismo decirse del pensamiento.
Consecuencias:
1) El pensamiento es lógico: de ahí que toda representación incluya el pensamiento como su forma lógica.
2) Imposibilidad de pensamientos verdaderos a priori: lo que se puede pensar es lógicamente posible, pero la verdad de un pensamiento depende de los hechos. 3) Problema: de acuerdo con el principio de isomorfismo entre el lenguaje y el
mundo, si la expresión del pensamiento es el lenguaje, cuyas proposiciones se componen de palabras como elemento simple, se sigue que el pensamiento ha de tener también elementos simples, pero ¿cuáles son estos? Wittgenstein declara su ignorancia y reserva la cuestión para la psicología.
3 Y no sólo figura de los hechos del mundo, ya que podemos pensar en lo inexistente (como Tritónman y el chico
percebe, que son reales pero no existen en el mundo), para ello es suficiente con que lo hagamos sin contradicción. 4 El autor aclara esto con una metáfora: “lo único que el ojo no ve es el propio ojo”. Podríamos decir que al igual
3.- Teoría de la lógica, análisis lógico del lenguaje (id. 3.1. – 6.):
Parágrafos clave:
“3.1. En la proposición se expresa sensoperceptivamente el pensamiento.” “4. El pensamiento es la proposición con sentido.”
“5. La proposición es una función de verdad de las proposiciones elementales (la proposición elemental es una función de verdad de sí misma).”
“6. La forma general de la función de verdad es [p, ξ, N (ξ)]. Esta es la forma general de la proposición”
Desarrollo: una vez ha reducido el pensamiento a la representación lógica de los hechos, y su expresión sensible al lenguaje, Wittgenstein acomete la reducción atomista de éste, a saber, le aplica el principio de isomorfismo en su relación con la realidad en general y el mundo en particular, y procede a reducirlo lógicamente hasta determinar la forma límite del mundo por un lado, y del lenguaje por otro. Veamos. 1) Concepción atomista del lenguaje: la reducción atomista del lenguaje proporciona
una configuración dividida en los siguientes elementos,
Proposición: es la representación lingüística de un estado de cosas en la que la relación de los nombres componentes cobran sentido lógico; se clasifican en:
Proposición elemental (o atómica): es una configuración de nombres que representa figurativamente un estado de cosas.
Proposición compleja (o molecular): es la configuración de proposiciones elementales empleando para ello conectivas lógicas (no, y, o, si…entonces, si y sólo si…entonces)
Nombres: es un signo que refiere, como su significado, a una única cosa existente del estado de cosas representado.
2) Aplicación del principio de isomorfismo a la relación lenguaje-realidad: para el vienés el lenguaje y la realidad se corresponden en sus elementos y relaciones “especularmente”, de manera que la verdad es la correspondencia del lenguaje con los hechos del mundo, o sea, si los nombres y sus relaciones en la proposición se corresponden con las cosas existentes y sus relaciones en el mundo, la proposición queda verificada, en caso contrario queda falsada5. Veamos:
El lenguaje (o conjunto de todas las proposiciones elementales con sentido, que pueden ser verdaderas o falsas, pero no absurdas), se corresponde con la realidad (o conjunto de todos los estados de cosas posibles).1
Las proposiciones elementales con sentido, se corresponden con los estados de cosas posibles (o configuraciones lógicas entre cosas).2
El conjunto de todas las proposiciones elementales verdaderas, se corresponde con el mundo (o conjunto de todos los estados de cosas existentes).3
La proposición elemental verdadera o la proposición compleja verdadera, analizada en sus proposiciones elementales componentes prescindiendo de las conectivas lógicas6, se corresponde con el hecho (o conjunto de, al menos, un estado de cosas existente).4
El nombre se corresponde con la cosa existente (o el elemento simple que compone el estado de cosas existente).5
5 Esta teoría verificacionista del primer Wittgenstein ejerció una gran influencia sobre los positivistas lógicos. 6 Esta precisión es importante: para ser exactos la proposición compleja verdadera no se corresponde directamente
Esquema de la relación isomórfica en espejo entre lenguaje y realidad:
3) Reducción lógica del lenguaje y del mundo:
3.1) Punto de partida, concepción formal de la lógica: la lógica no se ocupa de verificar antedicha correspondencia entre el lenguaje y el mundo (esta es labor de las ciencias naturales) sino de establecer, que no aplicar, el método de verificación, de manera que la verdad lógica (o validez) es el valor de funciones de verdad (o veritativas).
3.2) Reducción ontológica del mundo, el sujeto trascendental lógico:
Parágrafo clave:
“5.6 Los límites de mi lenguaje significan los límites de mi mundo.”
Examen de la tesis solipsista, “el mundo es mi mundo”: esta tesis implica que el sujeto está impedido en su comunicación con los demás y en el alcance de su conocimiento compartido. De ahí que para el vienés,
La tesis solipsista carece de sentido desde el punto de vista del principio de isomorfismo: dado que esta tesis no representa ningún hecho, sino que es una afirmación del mundo en su totalidad, se sigue que no puede “decirse” por medio del lenguaje; y es que el solipsismo presupone un yo propio coordinado con “mi mundo”, sin embargo el yo no es parte del mundo (no es una cosa), y el intento de aislar al yo de entre las cosas del mundo conduce al fracaso, pues el yo se encuentra objetivamente frente a toda cosa,
LENGUAJE1 PROP. ELEMENTAL2 CONJ. PROPS. VERD.3 PROP. EL./CO. VERD.4 NOMBRES5
REALIDAD1 ESTADOS DE COSAS2 MUNDO3
pero nunca ante sí mismo (“lo único que el ojo no ve es el propio ojo”). En definitiva, respecto al sujeto, de lo que puede hablarse con sentido, el cuerpo o la mente son objetos de la medicina o de la psicología, pero no el llamado sujeto metafísico, aquel al que atribuimos cuerpo y mente.
La tesis solipsista es correcta desde el punto de vista lógico: aunque esta tesis no pueda decirse, sí puede “mostrarse” ya que el mundo lo encuentra cada sujeto en torno a sí mismo, y esto se revela en la evidencia de que las proposiciones significativas del lenguaje son representaciones isomórficas de los hechos posibles, es decir, se muestra en que los límites del lenguaje se refieren a los límites del mundo.
Conclusiones:
Validez del intersubjetivismo lógico: “mi mundo” coincide con “el mundo de los demás” en su estructura lógica, común para todos los mundos posibles de los diversos sujetos, en virtud de la cual es posible la comunicación lingüística.
El sujeto trascendental lógico no es parte del mundo, sino su límite.
La filosofía subjetivista es válida pero vacía: sus proposiciones no dicen nada del mundo, pero pueden mostrar de qué modo se revela el sujeto en el lenguaje.
3.3) Reducción formal del lenguaje, la forma general de la proposición: toda proposición depurada de las conectivas lógicas, en tanto signos superfluos que no representan algo de la realidad, posee la siguiente forma „[p, ξ, N (ξ)]‟, a saber, con esta fórmula Wittgenstein simboliza que el valor de verdad de toda proposición compleja depende de las proposiciones elementales componentes, tal que,
la proposición elemental es una función de verdad de sí misma: lo cual depende de que la configuración de cada uno de sus nombres corresponda a la configuración de objetos en un estado de cosas, tal que si éste existe el valor será verdadero, y si no existe, será falso; esto queda expresado „p, ξ,‟
la proposición compleja posee un valor de verdad en función del valor de verdad de las proposiciones elementales componentes, de acuerdo a las reglas que rigen las conectivas lógicas con las que se enlazan, lo cual se calcula con tablas de verdad; simbólicamente expresado „N (ξ)‟.
Consecuencias:
1) Comparativa entre las teorías del significado en Wittgenstein y Frege: a este se le considera uno de los padres de la filosofía analítica e inspirador de Wittgenstein, sin embargo él no comparte su concepción del significado, habida cuenta de que,
para Frege: tanto el nombre como la proposición poseen referencia y sentido,
Referencia: es la cosa designada. Nombre
Sentido: es la definición de la cosa.
Referencia: es su valor de verdad de acuerdo con el hecho designado.
Proposición
para Wittgenstein: reserva para el nombre la referencia, la cosa existente designada, (“el significado es la referencia”) y para la proposición el sentido, la relación lógica entre los nombres, pues si el nombre tuviera sentido como definición, en este caso ya no sería un signo simple sino compuesto, así mismo, la proposición carece de referencia, ya que el valor de verdad no es algo real externo, sino la expresión de lo que existe (verdadero) y de lo que no (falso). 2) Consecuencias sobre los nombres: las cosas existentes son nombradas, los estados
de cosas sólo pueden ser descritos, es decir, sólo los nombres, como elementos simples de las proposiciones, refieren a las cosas, en tanto elementos simples del mundo, en cambio los estados de cosas sólo pueden ser representados figurativamente por medio de proposiciones elementales.
3) Consecuencias sobre las proposiciones:
Imposibilidad de las proposiciones elementales negativas: del mismo modo que son imposibles los hechos negativos, también lo son las proposiciones elementales, ya que en caso contrario debería incluir el signo lógico negación, con lo cual ya sería compleja.
Imposibilidad de proposiciones elementales contradictorias: sólo podrían serlo si una de ellas estuviera negada, pero por la razón anterior en ese caso ya no se trataría de una proposición elemental, sino compleja.
Imposibilidad de deducir una proposición elemental a partir de otra: porque sólo se puede deducir lo simple de lo complejo, de ahí que como sucede con su correlato en la realidad, los estados de cosas, las proposiciones elementales son independientes entre sí (que no aislados).
Imposibilidad de determinar el conjunto de las proposiciones elementales: esto es una cuestión empírica que requiere disponer del conjunto de todos los nombres que las componen, lo cual equivale a disponer del conjunto de todos los objetos que son sus referentes, algo que va irremediablemente ligado a la progresión del conocimiento humano del mundo.
El principio figurativo de isomorfismo sólo es aplicable a las proposiciones elementales: lo único que representa la realidad son las proposiciones elementales, las complejas son el resultado del pensamiento por el que aquellas se conectan por medio de conectivas lógicas, las cuales como ya hemos explicado no poseen correlato en la realidad.
La forma general de la proposición elemental es “así son las cosas”: en definitiva, de la forma general de la función de verdad se sigue que la proposición es una representación figurativa que describe los hechos.
II.3. Aplicación de resultados a la crítica del saber, examen de lo que no puede decirse: (id. 6.1 – 7.):
1.- Planteamiento general:
Finalidad: Wittgenstein aplica el análisis lógico del lenguaje y del mundo al conocimiento con el fin de descubrir la estructura lógica de la ciencia con sentido, a saber, lógica, matemáticas y ciencia natural, y como resultado de ello emerge un ámbito incognoscible en los límites del lenguaje y del mundo, la ética, la estética, la religión, la filosofía y el propio Tractatus. Veamos.
Las pseudoproposiciones: según el principio de representación isomórfica hay proposiciones carentes de sentido, es decir que no representan ningún hecho del mundo, ahora bien estas pueden mostrarse, ya que las proposiciones cumplen dos funciones semánticas,
Mostrar (gezeigt): es exhibir los contenidos de las pseudoproposiciones que trascienden la representación isomórfica de los hechos, a saber,
- las pseudoproposiciones de la lógica y la matemática que muestran la forma lógica de las proposiciones con sentido, o su ausencia;
- las pseudoproposiciones de la filosofía subjetivista que muestran el sujeto trascendental lógico;
- las pseudoproposiciones del Tractatus y de la filosofía (del lenguaje) que muestran el límite del sentido;
- las pseudoproposiciones de la ética, la estética y la religión (lo místico) que muestran los valores derivados del sentimiento humano de finitud.
2.- Examen de la lógica:
Parágrafos clave:
“6.1 Las proposiciones de la lógica son tautologías.”
“6.11 Las proposiciones de la lógica, pues, no dicen nada. Son proposiciones analíticas.” “6.13 La lógica no es una teoría sino una figura especular del mundo. La lógica es
trascendental.”
Presupuestos:
Isomorfismo lenguaje-realidad: la lógica da por sentado que los nombres tienen referencia (significado) y las proposiciones elementales sentido, esto es, que en el mundo hay cosas existentes y hechos que se corresponden con sendos nombres y proposiciones.
Logicismo: la lógica determina la condición de posibilidad de todo lenguaje y de todo hecho (“todo es lógica”), y lo que sobrepasa su campo es impensable.
Tarea de la lógica: dado que las proposiciones del lenguaje no pueden representar su propia forma lógica (la forma de representación) sin que franqueen el ámbito de la lógica, y por tanto el del sentido, esta ciencia formal se ocupa de ello mostrando las propiedades lógicas del lenguaje, tal que exhibe aquellas pseudoproposiciones que no dicen nada del mundo que la experiencia pueda verificar o falsar, porque son,
Tautologías: verdades lógicamente necesarias compatibles con cualquier hecho posible (p.e. „Las cosas son o no son‟).
Contradicciones: falsedades lógicas incompatibles con cualquier hecho posible (p.e. „Hay un círculo cuadrado‟)
Contingencias: verdades o falsedades compatibles con un hecho posible (p.e. „Napoleón se arrojó desde lo alto de la torre Eiffel‟).
Consecuencias:
La lógica es trascendental: es un reflejo (como una figura en el espejo) de los límites del mundo y del lenguaje mostrados en sus propios límites.
La lógica es analítica a priori: es anterior a cualquier experiencia (de ello ya se ocupa la ciencia natural), es por tanto previa al “cómo” aunque no al “qué”.
La lógica es necesaria: la única necesidad es lógica, lo cual comporta que no hay leyes científicas o metafísicas (es decir, proposiciones necesariamente verdaderas), sino que en ciencia sólo hay hipótesis dependientes de verificación, y en metafísica principios, como el de causalidad, que no tratan del mundo sino del aparato conceptual humano ( Hume).
3.- Examen de la matemática:
Parágrafo clave:
“6.2 La matemática es un método lógico. Las proposiciones de la matemática son ecuaciones, es decir, pseudoproposiciones.”
Presupuestos:
A favor del logicismo matemático: la matemática es un método lógico basado en la determinación de ecuaciones, de ahí que todas las (pseudo) proposiciones de la matemática sean reductibles a leyes lógicas7.
Contra el empirismo en matemáticas (o intuicionismo): frente a Kant se opone a la idea de que las ecuaciones de la matemática sean juicios sintéticos a priori, ya que arguye que el propio lenguaje formal de la matemática excluye toda experiencia necesaria (ya hemos visto que lo empírico es contingente).
Tarea del método matemático: no es una ciencia formal, sino un procedimiento lógico cuyas reglas y ecuaciones son útiles en la aplicación a procesos de inferencia.
Consecuencia, la matemática es trascendental: en definitiva Wittgenstein considera que las ecuaciones matemáticas son pseudoproposiciones ya que no expresan ningún pensamiento, y por tanto no representan nada del mundo, y por cuanto es reductible a la lógica comparte sus propiedades, a saber, es necesaria y analítica a priori.
4.- Examen de la ciencia natural:
Parágrafo clave:
“6.3 La investigación de la lógica significa la investigación de toda legaliformidad. Y fuera de la lógica todo es casualidad.”
Presupuestos:
A favor del indeterminismo científico (o relativismo): las leyes necesarias sólo atañen a la lógica y al método matemático, fuera de este ámbito en ciencia natural todo es casual, contingente y está sujeto a continua verificación empírica.
Contra el cientificismo legalista: la ciencia que pretende explicar sistemáticamente las causas de los fenómenos a partir de leyes naturales necesarias inducidas se fundamenta en bases injustificadas, como por ejemplo la voluntad de Dios8.
Tarea de la ciencia natural: Wittgenstein, consecuentemente con el programa previo de su obra, defiende que las proposiciones verdaderas que componen la ciencia natural son hipótesis (o contingencias) que describen (o dicen) los hechos del mundo, conforme al principio de isomorfismo, no a partir de leyes naturales, sino desde formas de leyes, es decir, desde leyes lógicas sobre la posibilidad de los fenómenos, que permiten estructurar el lenguaje científico, para describirlos con sentido.
Consecuencia: la ciencia natural es una constructo lógico desde el que es posible pensar y hablar del mundo, pues nada hay tras los fenómenos naturales que no sea la propia estructura lógica que todo lo inunda (“la proposición construye un mundo con ayuda de un andamio lógico”).
5.- Examen de lo místico: ética, estéticay religión (PAU):
Parágrafos clave:
“6.4 Todas las proposiciones valen lo mismo.”
“6.421 Está claro que la ética no resulta expresable. La ética es trascendental. (Ética y estética son una y la misma cosa.)”
7 Proyecto confirmado por Peano que redujo la aritmética a la lógica, y culminado por Gödel que en sus teoremas de
la incompletitud demostró, con operaciones lógicas, que existen proposiciones matemáticas verdaderas que no pueden demostrarse a partir de los axiomas matemáticos.
8 El propio Einstein es un defensor de esta idea, así en favor de la velocidad de la luz como lo “invariante” en el
“6.431 Al igual que en la muerte, el mundo no cambia sino que cesa.”
“6.432 Cómo sea el mundo es de todo punto indiferente para lo más alto. Dios no se manifiesta en el mundo.”
Punto de partida, desvalorización de las proposiciones del lenguaje9: “Todas las proposiciones valen lo mismo”, es decir, nada; carecen de valor o sentido trascendental pues entre las proposiciones no hay jerarquía alguna ni diferencias valorativas, por cuanto son descripciones de hechos igualmente contingentes; en todo caso las proposiciones más valiosas serían,
Las tautologías de la lógica: pero no dicen nada, pues son pseudoproposiciones, además la cuestión del valor de la vida o del mundo no admite tratamiento lógico alguno, ya que esta obra delimita exteriormente la esfera del lenguaje y de la ciencia, mostrando con ello el inicio del sentimiento.
Las que declaran el valor de los hechos del mundo (las de la ética, estética o religión): sin embargo este intento trasgrede el principio de isomorfía, ya que,
o bien, el valor de los hechos está fuera del mundo, pero entonces el lenguaje no podría hablar de él;
o bien, el valor de los hechos es parte del mundo, lo cual equivale a convertirlo en un hecho que, entre el conjunto de hechos, no podría dotarlos de sentido. En el parágrafo 6.41 el autor puntualiza: “en el mundo todo es como es y ocurre como ocurre, por consiguiente, no hay en él ningún valor, porque si lo hubiera, sólo por esto no tendría ningún valor.”
Exámenes de la ética y de la estética:
Examen de la ética:
Las pseudoproposiciones éticas: las proposiciones de la ética son imposibles porque no satisfacen el principio de isomorfismo, no describen hecho alguno, sino que pretenden declarar el valor del mundo en su conjunto para la voluntad humana desde una perspectiva de validez eterna (sub specie aeternitatis).
La ética es trascendental: como la lógica o el sujeto metafísico, el valor ético no está dentro ni fuera del mundo, sino en su límite, es la condición del mundo en su conjunto (o de la vida) para la voluntad del sujeto, ya que para el filósofo el mundo y la vida son lo mismo, es decir, que no hay mundo sin valores morales, o sea valores vitales.
Equivalencia entre ética y estética: para Wittgenstein ambas están asociadas, pues la ética trata de salvar las cosas aisladas y la ética hace lo propio con la vida o el mundo; a saber,
la estética pretende declarar el valor estético (la belleza) de las cosas aisladas como obras de arte, también desde una perspectiva de validez eterna, y como resultado de la voluntad humana de salvar estas cosas de la contingencia;
la ética pretende declarar el valor ético (el bien) de la vida o el mundo en conjunto contemplado en su validez eterna, y también como resultado de la voluntad humana de salvarlo de la contingencia.
Examen de la estética: se extrapolan las propiedades de la ética a la estética,
Las pseudoproposiciones estéticas: no cumplen el principio de isomorfismo pues no hay correlato en el mundo para el valor estético de la belleza.
La estética es trascendental: este valor estético no es un hecho incluido dentro del mundo, ahora bien tampoco se encuentra fuera de él, sino en su límite como condición de las cosas del mundo para la voluntad del sujeto.
9 La cuestión sobre el sentido o valor de la vida preocupa a Wittgenstein desde 1916, cuando la Guerra y su
Consecuencia, la voluntad puede modificar los límites del mundo: la voluntad de salvar las cosas o la vida de la contingencia que rige fuera de la lógica, no puede variar los hechos, pero sí puede modificar el valor que las cosas o la vida adquieren para el sujeto (“el mundo es diferente para el hombre feliz que para el infeliz”).
Examen de la religión:
Presupuesto, el fundamento religioso de la ética: el filósofo tiene la convicción de que la única base legítima de la ética es la religión, la creencia en el alma y Dios.
Las pseudoproposiciones religiosas: estas incumplen el principio de isomorfismo, pues nada en el mundo se corresponde con (pseudo) proposiciones que tratan sobre los sentimientos de,
la muerte: porque no es una experiencia de la vida;
la inmortalidad del alma: porque la vida eterna, o el eterno sobrevivir del alma tras la muerte, implica una existencia intemporal imposible dentro del espacio y del tiempo, y por ende es algo irrepresentable con el lenguaje;
la existencia de Dios: porque “Dios no se manifiesta en el mundo”, luego la (pseudo) proposición „Dios existe‟ carece de sentido.
La religión es trascendental: como hemos comprobado las (pseudo) proposiciones de la religión son incapaces de hablar (decir) sobre lo que da valor a la vida ante los sentimientos de finitud, de inmortalidad, de Dios, de ahí que tampoco los valores religiosos estén dentro ni fuera del mundo, sino en su límite, desde, como en los casos de la ética y la estética, son capaces de modificarlo.
Conclusiones finales de lo místico:
Lo místico existe y se muestra a sí mismo:
existe en el “qué” del mundo como totalidad limitada, esto es, en la evidencia de que hay mundo, no en el “cómo” de los hechos, lo cual concierne a la ciencia natural, y cuyo conocimiento no contribuye a otorgarle un valor al todo;
se muestra a sí mismo en lo indecible, a saber, en el sentimiento de finitud ante el enigma de la vida.
Contra la objeción escéptica: el escepticismo en estas cuestiones es absurdo, por cuanto carece de sentido dudar donde no cabe la formulación de preguntas, porque estas no tienen respuestas (sólo en ciencia hay dudas, hay preguntas con respuesta).
Disolución del problema de la vida: en suma, dado que no hay respuestas, no hay preguntas, ni por ende dudas, ni en último término problemas, luego la solución al problema de la vida consiste en su disolución, en el reconocimiento de que no es un problema, sino un sentimiento.
6.- Examen de la filosofía (PAU):
Parágrafo clave:
“6.53 El método correcto de la filosofía sería propiamente este: no decir nada más que lo que se puede decir, o sea, proposiciones de la ciencia natural (o sea, algo que nada tiene que ver con la filosofía) y entonces, cuantas veces alguien quisiera decir algo metafísico, probarle que en sus proposiciones no había dado significado a ciertos signos. Este método le resultaría insatisfactorio (no tendría el sentimiento de que le enseñábamos filosofía), pero sería el único estrictamente correcto.”
Las pseudoproposiciones de la filosofía: efectivamente, de nuevo desde el punto de vista del principio de isomorfismo, sus proposiciones constan de signos carentes de referencia (ideas, mónadas, substancia, etc.) de ahí que sean sinsentidos originados por un mal entendimiento de la lógica del lenguaje.
La clarificación lógica de las proposiciones (filosofía del lenguaje): mostrar con el instrumento de la lógica que las proposiciones no científicas carecen de sentido, o lo que lo mismo, recorrer con el lenguaje los límites del lenguaje presentando qué se puede decir (ciencia) y qué se puede mostrar (la forma lógica, el sujeto y lo místico).
La delimitación del sentido lógico (filosofía de la ciencia): acotar el área de la discusión acerca de lo pensable y decible, por medio de la defensa del uso exclusivo del lenguaje científico, y de la crítica de la metafísica que demuestre que lo términos empleados en sus proposiciones carecen de sentido10.
7.- Examen del Tractatus (PAU):
Parágrafo clave:
“6.54 Mis proposiciones esclarecen porque quien me entiende las reconoce al final como absurdas, cuando a través de ellas (sobre ellas) ha salido fuera de ellas. (Tiene, por así decirlo, que arrojar la escalera después de haber subido por ella). Tiene que superar estas proposiciones; entonces ve correctamente el mundo.”
Las pseudoproposiciones del Tractatus: en el enfoque de la filosofía analítico-crítica que propugna se encuentra la propia obra que ha ido desgranando parágrafo a parágrafo, es decir, en un ejercicio de auto-examen Wittgenstein concluye que la obra no resiste las consecuencias a las que conduce el análisis lógico del mundo, del lenguaje, y del alcance del conocimiento humano en la relación isomórfica entre uno y otro, es decir, no hay correlato en el mundo para uno solo de sus parágrafos.
El valor aclaratorio del Tractatus: en una aparente paradoja, a pesar de que reconozca ahora que ninguna proposición del Tractatus tiene sentido desde los propios criterios del sentido que muestra, logran aclarar porque sirven a quien las ha comprendido para reconocerlas como sinsentido: en lo escrito por sinsentido, y en lo no escrito por no expresado, radica el valor aclarador de la obra. Empleando una brillante analogía el vienés dice que es como una escalera desechable: una vez que con ella nos hemos encaramado en el muro que delimita el sentido del mundo para contemplarlo, ya no la necesitamos, la arrojamos al suelo, iluminados por la auténtica conciencia que ahora hemos adquirido.
8.- Delimitación del saber humano (PAU):
Parágrafo clave:
“7. De lo que no se puede hablar hay que callar.”
Consecuencia definitiva de la obra: con esta lapidaria sentencia Wittgenstein pone en boca de la ciencia natural todo lo que se puede decir con sentido, en las bocas de la lógica y la matemática la vigilancia de las reglas que determinan lo decible, y la cierra en silencio para todo lo concerniente a lo místico11.
10
El propios Wittgenstein años más tarde comprenderá que no es posible delimitar el sentido lógico de la ciencia hablando su mismo lenguaje, se requiere un metalenguaje, cuyos criterios sólo podrían justificarse paradójicamente con una sucesión ad infinitum de otros metalenguajes. Como solución en Investigaciones recurrirá al concepto de los “juegos lingüísticos” que veremos en el próximo bloque.
11 Después del Tractatus Wittgenstein se aplicó su propia receta: una de las mentes más preclaras del siglo XX
III. BALANCE DEL TRACTATUS:
1.- Comparativa con Russell: ambos autores comparten el proyecto del atomismo lógico, sin embargo, divergen en la finalidad, ya que Russell, a partir de una condena al lenguaje natural ordinario por su ambigüedad, pretende construir un lenguaje artificial lógicamente perfecto capaz de expresar el contenido de la ciencia con exactitud, mientras que Wittgenstein no considera que el lenguaje ordinario sea inválido para alcanzar esta precisión expresiva, sólo necesita ser clarificado en su aplicación científica, tarea que aborda en su obra.
2.- El trascendentalismo lingüístico del Tractatus:
El problema del metalenguaje: no sólo constituye un problema lógico la sucesión indefinida de metalenguajes en la que el de grado superior sirve de criterio para el inferior, sino que además el principio de isomorfismo erigido como criterio de sentido, anula también la posibilidad del metalenguaje sobre aquello que no lo satisface, lo indecible, ya que dicho metalenguaje al carecer de referencia en la realidad estaría despojado también de sentido.
La solución del concepto de mostrar: Wittgenstein necesita, por tanto, una teoría del significado compatible con el principio de isomorfismo, en la que considera que las proposiciones no sólo cumplen la función de “decir” sino también de “mostrar”. Así, como Kant recurre a la razón práctica para superar los límites de la razón teórica, el vienés recurre a lo que se puede mostrar para superar los límites de lo que se puede decir.
Lógica (y matemáticas): muestra la estructura lógica del lenguaje y la realidad.
Mostración lógica:
Pseudo-proposiciones Filosofía subjetivista: muestra el sujeto con sentido lógico trascendental lógico como condición del pero sin sentido lenguaje y la realidad.
isomórfico
Filosofía analítica (Tractatus): muestra por qué no puede hablarse de lo indecible.
Mostrar
Mostración mística: Lo místico (ética-estética y religión): muestra Pseudo-proposiciones los valores eternos para la voluntad humana
sin sentido lógico generados por el sentimiento del mundo como ni sentido isomórfico un todo limitado
Decir Proposiciones Ciencia natural: dice hechos verdaderos. con sentido isomórfico
Consecuencia: aunque toda investigación trascendental es inexpresable, Wittgenstein reconoce que lo trascendental es la condición de posibilidad para el lenguaje y la realidad, por eso no renuncia a ello, pues aunque su contenido no pueda decirse, en cambio puede mostrarse hasta donde puede mostrarse (hasta el límite del silencio). Por esta razón en el
3.- Diagrama general del Tractatus:
EL PRAGMATISMO EN LAS INVESTIGACIONES FILOSÓFICAS
DEL SEGUNDO WITTGENSTEIN
INTRODUCCIÓN: consciente del excesivo reduccionismo lógico del Tractatus, Wittgenstein presenta las Investigaciones filosóficas como un ejercicio de retractación y superación en filosofía del lenguaje desde una nueva y precursora postura pragmática. Esta obra se compone de dos partes, la primera consta de breves parágrafos numerados y la segunda de secciones, en cualquier caso constituye un conjunto de notas sueltas y repetitivas carentes del sistematismo del
Tractatus, a modo de un álbum que sugiere dudas y aclara cuestiones.
I. AUTOCRÍTICA, LA SUPERACIÓN DEL TRACTATUS:
I.1. Definición del lenguaje, la teoría de los juegos lingüísticos contra el atomismo lógico: 1) Punto de partida, la indefinición propia del lenguaje: al margen de la definición semiótica
del lenguaje que lo determina como un sistema de signos, Wittgenstein comienza buscando una definición semántica acerca de su funcionamiento.
1.1)Crítica de la reducción del lenguaje a la función figurativa: en el Tractatus reduce las funciones lingüísticas a la función representativa o figurativa, así determina que la forma general de la proposición es “así son las cosas”, ahora bien, esto es un sesgo porque en el lenguaje se dan diversas relaciones entre sus funciones sin que queden reducidas únicamente a la función figurativa, antes al contrario éstas conforman un conjunto de fenómenos que reconocemos como lenguaje, pero que no se identifican por la posesión de una característica común, sino que guardan entre sí cierto “aire de familia” por pertenecer a una red de relaciones12
.
12 Por ejemplo, como en las relaciones de parentesco que se dan entre los miembros de una familia, o como en el
conjunto internet ¿qué tienen en común todas las páginas web?, el lenguaje de programación…, no hay un único lenguaje; la dirección IP…, es una ubicación en la red, no un elemento común. Por tanto, el lenguaje como una familia o internet, no es un conjunto de elementos comunes sino de relaciones comunes.
Ciencia natural
LO INDECIBLE
LO DECIBLE
LO MOSTRABLE
Lógica y matemáticas
Sujeto trascendental lógico Tractatus
Filosofía analítica
1.2)Propuesta de los juegos lingüísticos: también en los juegos sucede como con el lenguaje, no hay una definición propia13, ahora bien esto no nos impide explicar a alguien que es un juego ofreciendo ejemplos. Desde esta analogía del lenguaje con los juegos, el autor define „juego lingüístico‟ (Sprachspiel) como,
Conjunto diverso de expresiones interrelacionadas con acciones: en
Investigaciones (7) declara “llamaré „juego lingüístico‟ al todo formado por el
lenguaje y las acciones con las que se halla entretejido”, es decir, no son simplemente expresiones lingüísticas, sino el conjunto de expresiones y las acciones con las que se encuentran entrelazadas, y es que las funciones de las palabras son tan diversas como las herramientas de una caja, o como las manivelas en la cabina de una locomotora.
Maneras simples o primitivas de usar el lenguaje: en Cuaderno azul (otra obra de esta etapa) añade “son maneras de usar los signos más simples que como los usamos en nuestro lenguaje cotidiano tan complicado”, de manera que los juegos lingüísticos son maneras particulares (reales o imaginarias) de usar el lenguaje que tienden a mostrar cuáles son sus reglas, ya que su carácter simple facilita el análisis aclaratorio del funcionamiento del lenguaje ordinario; estas formas primitivas del lenguaje son las mismas con las que se le enseña a un niño el manejo de su lengua materna, tal que a partir del uso primitivo del lenguaje (p.e. el referencial) se van construyendo nuevos usos añadiendo pequeñas complicaciones sucesivas.
2) Consecuencias:
Concepción utilitarista del lenguaje: el lenguaje es un conjunto de instrumentos (expresiones) para practicar múltiples y diversos juegos lingüísticos, de manera que hablar una lengua implica también atender a las acciones aparejadas a la pronunciación de las expresiones, de ahí que el uso del lenguaje es una actividad, una forma de vida.
Indefinición de las reglas del uso del lenguaje: estos juegos lingüísticos están sometidos a reglas, con arreglo a las cuales el uso es correcto o incorrecto y ello nos permite preveer el comportamiento lingüísticos de los demás, sin embargo estas reglas no están perfectamente definidas, sino que su variabilidad depende de la practica que de hecho hacen lo hablantes.
Refutación de la forma general de la proposición: la forma general de la proposición “así son las cosas” sólo expresa la intención de llamar „proposición‟ a lo que tiene esa forma, y por ello, puede ser verdadero o falso; ahora bien esto es aceptable en el juego lingüístico del cálculo veritativo, pero no en el conjunto del lenguaje ordinario, donde lo que sea „proposición‟ vendrá dado por el uso que hagamos de ese término, y donde no sólo son significativas las oraciones verdaderas o falsas. Por tanto, desde la teoría de los juegos lingüísticos una proposición debe estar determinada por,
- Las reglas de formación de oraciones en la lengua en cuestión.
- El uso del signo „proposición‟ en el juego lingüístico de que se trate, donde forma parte los términos „verdadero‟ y „falso‟.
Refutación del principio isomórfico: según este principio lo que se puede describir con la proposición puede también suceder, sin embargo, lo posible no tiene por qué depender de lo que permite una gramática basada sólo en el uso representativo del lenguaje (por ejemplo, en el uso expresivo del lenguaje la posibilidad de un sentimiento no está determinada por la correspondencia con un hecho, sino con la sinceridad o la hipocresía del hablante).
13 Por ejemplo, según la RALE „juego‟ es „ejercicio recreativo sometido a reglas y en el cual se gana o se pierde‟, sin
I.2. Concepción del significado, la teoría pragmática contra la teoría referencial:
1) Punto de partida, la sustitución de la definición del significado (¿qué es el significado?) por su explicación (¿cómo se explica el significado?): el significado se explica enseñando a usar las palabras, tal que el significado de una palabra es su uso en el lenguaje; en el caso de los nombres propios el significado y la referencia coinciden, ya que aquél se explica señalando al objeto nombrado (por ostensión), por ello, en este caso el significado y el uso coinciden, pues el significado de un nombre propio es el uso que hacemos de él para referir a un objeto determinado.
2) Crítica de la teoría referencial del significado:
2.1) Premisa, el significado no es el referente sino el uso: si el referente es el significado y aquél desaparece, entonces el nombre carecería de significado, pero es un hecho que hacemos uso de los nombres aun cuando ya no existan sus referentes (lo nombrado). 2.2) Contra el principio de correspondencia isomórfica nombre-cosa:
Relatividad de la correspondencia: en el Tractatus el análisis atomista exigía la existencia de elementos últimos de la realidad (cosas) que correspondieran a los signos más simples del lenguaje (nombres), pero esta relación es relativa, depende del juego lingüístico que se practique (p.e. el nombre puede estar escrito sobre el objeto, o el objeto puede ser nombrado, o bien señalado, etc.).
Relatividad de los elementos simples en la estructura atomista de la realidad y el lenguaje:
Las cosas simples son relativas: „simple‟ carece de sentido absoluto, se trata de „lo no compuesto‟ ¿de cuerpos, de moléculas, de átomos…? y es que lo simple es algo relativo que significa algo distinto para un físico, o un químico o un carpintero; en todo caso la determinación de las partes simples de un objeto sólo tendría sentido en un determinado juego lingüístico en el que se usen las palabras „simple‟ y „compuesto‟ de un modo concreto.
Los nombres son relativos: también en este caso los elementos simples de la proposición son relativos, podemos referirnos a los nombres propios, a los lexemas, o a los morfemas. Además si los objetos pueden descomponerse de distintas maneras, esto no implica que sus nombres hayan de descomponerse de manera respectiva, por ejemplo, la cosa escoba puede analizarse como un palo y una escobilla, y una proposición sobre ella puede sustituirse por otra sobre dichas partes, ahora bien ¿qué ganamos con ello? ¿es más claro el enunciado „tráeme el palo y la escobilla unida a él‟ que el enunciado „tráeme la escoba‟? 2.3) Contra el simplismo de la teoría referencial: reducir el significado a la referencia
(como defiende san Agustín) entraña una visión simplista del lenguaje, sin embargo, el lenguaje ordinario es mucho más rico y complejo, ya que nombrar los objetos forma parte de un uso más complejo, el de describirlos.
2.4) Crítica de los lenguajes privados para refutar la teoría referencialista:
Definición de los lenguajes privados: son aquellos que tienen que ver con las experiencias internas, con los fenómenos mentales (p.e. el dolor), es decir, aquellos cuyas palabras y reglas de uso se refieren a lo que sólo puede conocer el hablante, a sus sensaciones inmediatas y privadas, tal que nadie más pueda entender su lenguaje.
Problema, ¿cómo sabemos lo que significan las expresiones del lenguaje privado?
Respuestas:
dentro de la caja‟, pues podría ocurrir que alguna caja estuviera vacía; en suma, las expresiones del lenguaje privado no pueden explicarse con la teoría referencialista ya que el objeto es indeterminable.
Validez relativa de la teoría pragmática del significado: el uso que se hace de una expresión ha de ser común, intersubjetivo y ha de estar en conexión con los objetos que sean igualmente intersubjetivos y comunes, de ahí que en el ejemplo anterior la palabra „escarabajo‟ no puede llegar a tener un uso porque se conecta con algo que es enteramente privado y exclusivo de cada uno; ahora bien podemos saber lo que significan las expresiones del lenguaje privado no a causa de nuestra experiencia interna, de suyo no compartida, sino en virtud de aquellas manifestaciones externas de dicha experiencia que constituya el criterio para decir que alguien se ve afectado por ella. No obstante, hace las siguientes matizaciones,
Algunas experiencias internas tienen un reflejo en el comportamiento: Wittgenstein propone vincular las palabras sobre experiencias internas con “las expresiones naturales de las sensaciones”, de esta manera para determinar el significado de una experiencia interna como „comprender‟ podemos atender a los juegos lingüísticos en los que usamos esta palabra, a las formas de vida o comportamientos, tal que la comprensión se interpreta como una capacidad de comportamiento según sea el objeto comprendido (p.e. si se comprende una sucesión numérica, se es capaz de continuarla).
Refutación de la posibilidad de usar los lenguajes privados puros: sin embargo, dado que no todas las experiencias internas poseen un reflejo exterior (p.e. la esperanza, la imaginación, etc.), Wittgenstein rechaza la posibilidad de usar el lenguaje privado puro (solipsista) si no hay manifestaciones externas que acompañen al uso de sus palabras y que sirvan de criterio para determinar su uso correcto e incorrecto.
II. LA NUEVA CONCEPCIÓN DE LA FILOSOFÍA (PAU):
II.1. La nueva tarea terapéutica de la filosofía: Wittgenstein suprime la filosofía y la reduce a una terapia para disolver, que no resolver, los equívocos de la filosofía, de ahí que la tarea del filósofo es curar con diversas terapias la enfermedad de nuestro uso del lenguaje, o sea, clarificar los equívocos y confusiones en el uso de las palabras sobre los que descansan los problemas filosóficos, por medio deuna visión sinóptica sobre el entramado de relaciones entre los múltiples usos y sus contextos. Veamos.
Caracterización de los problemas filosóficos: los problemas filosóficos, cuya forma es “no sé salir del atolladero”, no son empíricos, sino conceptuales, y surgen cuando se usa el lenguaje fuera de su contexto habitual, lo cual está motivado por la existencia de ciertas analogías confundentes entre expresiones que pertenecen a diferentes campos del lenguaje; en palabras del autor los problemas filosóficos surgen cuando el lenguaje “está de vacaciones”, no funciona porque “se mueve en el vacío”.
Descripción de los usos lingüísticos: “el trabajo del filósofo consiste en reunir recordatorios” sobre cómo se usa de hecho el lenguaje en la vida cotidiana trasladando las palabras desde su uso metafísico a su uso cotidiano, es decir, “la filosofía simplemente coloca todo delante, no acrecienta el conocimiento, y ni explica, ni deduce nada”, y es que superando las tesis del Tractatus, no hay una forma lógica que explicar, sólo describir los usos del lenguaje que hacemos a diario, no con un único método, sino con varios; ni tampoco hay conclusiones que inferir, pues lo que se enuncia es lo que todo el mundo admite.
II.2. Aplicación al problema del tiempo (Cuaderno azul y Cuaderno marrón):
Aclaración: Wittgenstein disuelve esta paradoja explicando que se debe a un conflicto en el uso de la palabra „medir‟, la cual aplicada al tiempo no es como una cinta métrica que se mueva en el pasado, el presente y el futuro, pues las reglas que rigen el uso de „medir‟ en el caso del tiempo son distintas de las que regulan su uso en el caso de la distancia.
Solución según la teoría de los juegos lingüísticos: el vienés propone el ejemplo de un niño que podría medir el tiempo correlacionando ilustraciones en las que aparecen sus distintas actividades a lo largo del día, en este caso se disuelve el problema.
III. BALANCE DE LAS INVESTIGACIONES FILOSÓFICAS:
III.1. Conclusiones de la crítica al Tractatus: entre la teoría de los usos de las Investigaciones y la teoría de la proposición de aquélla obra trascurre un proceso de descentralización, de manera que los usos multiformes, variados y cambiantes, en una vaga conexión con las formas de vida, ocupan el nuevo centro de su filosofía del lenguaje, reemplazando al principio de representación figurativa. Veamos:
1) Reivindicación de una aclaración pragmática del lenguaje: en esta obra lo fundamental no es la relación de referencia entre las palabras y las cosas, sino los variados usos que hacemos del lenguaje en la vida cotidiana, y entre los cuales no existe ninguna característica común, sino relaciones diversas que constituyen una red, por ello el nuevo enfoque es atender a la forma de vida.
2) Imposibilidad de establecer una tipología de usos del lenguaje: no obstante, dado que el uso del lenguaje es flexible, pues hay incontables y variables maneras de usar los signos y continuamente surgen nuevos juegos lingüísticos, no es posible determinar de una manera fija una clasificación de tales usos14.
3) La proposición no es únicamente la expresión que puede ser verdadera o falsa: por ello el autor presenta una nueva teoría del significado que valga para todos los posibles tipos de usos que los hablantes hacen de las proposiciones.
4) La lógica no es un lenguaje ideal: la lógica no es mejor, ni más perfecta que el lenguaje ordinario, simplemente es otro juego lingüístico.
5) Defensa del lenguaje ordinario: este posee una riqueza de usos que desborda los límites de una teoría lógica de la proposición, ya que la clave no está en la forma general de la proposición sino en los tipos variables de uso.
III.2. Crítica contra la subestimación de la filosofía: si el lenguaje se analiza como un conjunto plural y diverso de usos ¿por qué no admite el uso filosófico del lenguaje tal y como sí admite el uso religioso, científico o poético?
Respuesta hipotética: Wittgenstein respondería a esta objeción aclarando que los usos del lenguaje, como juegos lingüísticos, están conectados necesariamente con las actividades que componen una forma de vida, y en efecto puede hablarse de una forma de vida religiosa, científica o poética, en cambio, el filósofo carece de actividad propia que de sentido a su uso del lenguaje.
Réplica: el uso filosófico carece de un particular contexto precisamente porque trata todos los asuntos, por ello una descripción terapéutica de los usos del lenguaje que nos recuerde las reglas que implícitamente aplicamos en nuestro comportamiento lingüístico, puede aclarar dichos equívocos, pero no impedirá que sigamos planteándonos problemas filosóficos porque estos surgen desde todos los ángulos.
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