INSTITUTO TECNOLÓGICO Y DE ESTUDIOS SUPERIORES DE MONTERREY P R E S E N T E .
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sucesivo LA OBRA, en virtud de lo cual autorizo a el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (EL INSTITUTO) para que efectúe la divulgación, publicación, comunicación pública, distribución, distribución pública, distribución electrónica y reproducción, así como la digitalización de la misma, con fines académicos o propios al objeto de EL INSTITUTO.
El Instituto se compromete a respetar en todo momento mi autoría y a otorgarme el crédito correspondiente en todas las actividades mencionadas anteriormente de la obra.
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Percepción de los Actores Escolares Acerca de la Labor
Profesional del Orientador en el Nivel Medio Superior -Edición
Única
Title Percepción de los Actores Escolares Acerca de la Labor Profesional del Orientador en el Nivel Medio Superior -Edición Única
Authors Evelyn Mariné Nájera Durán
Affiliation Tecnológico de Monterrey, Universidad Virtual Issue Date 2008-10-01
Item type Tesis
Rights Open Access
Downloaded 19-Jan-2017 00:33:19
MONTERREY
UNIVERSIDAD VIRTUAL
Percepción de los actores escolares acerca de la labor profesional del
Orientador en el nivel medio superior
TESIS PRESENTADA
COMO REQUISITO PARA OBTENER EL TÍTULO DE MAESTRA EN EDUCACIÓN
AUTORA
Evelyn Mariné Nájera Durán
ASESORA
MEE Margarita Vázquez Salazar
Percepción de los actores escolares acerca de la labor profesional del Orientador en el nivel medio superior
Tesis presentada por Evelyn Mariné Nájera Durán
ante la Universidad Virtual
del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey como requisito parcial para optar
por el título de
MAESTRA EN EDUCACIÓN
Dedicatoria
A mi papá Jaime Nájera y a mi madre Luz María Durán, que en todo momento me apoyaron y me alentaron a seguir adelante.
Agradecimientos
Agradezco primeramente a Dios que me dio la salud y sabiduría necesaria para llevar a cabo este sueño.
A mi asesora de tesis, la maestra Margarita Vázquez que en todo momento me guío oportunamente.
Al Sistema ITESM por la beca que me otorgaron.
Resumen
En la presente investigación se muestra la percepción que tienen los actores escolares acerca del desempeño del orientador educativo, en el nivel medio superior. Dicho proyecto gira principalmente en conocer la opinión de los actores escolares acerca del desempeño del orientador educativo, saber si la materia de orientación educativa es considerada como un beneficio curricular para los alumnos, así mismo, conocer si a juicio de los actores, la intervención del orientador profesional influye en la toma de decisiones de los alumnos de bachillerato. La metodología que se utilizó fue la aplicación de diferentes instrumentos de evaluación a maestros, directivos y educandos para
recolectar la información necesaria; el enfoque es de tipo cualitativo ya que se involucran la recolección de datos en ambientes naturales. Para la interpretación de la información se utilizó el apoyo estadístico, todo con la finalidad de verificar la percepción que se tienen los actores escolares del orientador educativo. A la luz de la teoría, supuestos y objetivos previamente planteados se trianguló la información para una mejor interpretación de los resultados. Finalmente puede decirse que la orientación es empleada en todo los ámbitos de la vida cotidiana, a diario se toman decisiones y entre ellas cabe destacar una de las más importantes, qué profesión estudiar, es por ello que se considera de suma
Índice de contenidos
Dedicatoria y agradecimientos...ii
Resumen……….………....iv
Índice de contenidos...v
Índice de figuras...vii
Introducción…………...…....1
Capítulo 1. Planteamiento del problema 1.1 Contexto……….……...…...3
1.2 Definición del problema……….…..…...7
1.3 Preguntas de investigación...9
1.4 Supuestos de investigación...9
1.5 Objetivos………...………...…...10
1.5.1 Objetivo general………..……...……….……...…...…….10
1.5.2 Objetivos específicos……...………..…...……..……...…….10
1.6 Justificación…...……….…..…..……...…...10
1.7 Beneficios esperados ………...….….….………...13
1.8 Delimitación y limitaciones de la investigación………...…..…..……...13
1.8.1 Delimitación...14
1.8.2 Limitaciones...15
Capítulo 2. Fundamentación Teórica 2.1 Antecedentes...16
2.2. Marco teórico...22
2.2.1 Los retos de la orientación en el siglo XXI...23
2.2.2 Orientación y tutoría……... ...25
2.2.3 Orientación educativa y orientación profesional………...28
2.2.4 El orientador profesional y sus funciones……...31
Capítulo 3. Metodología de la investigación 3.1Enfoque de la investigación ………39
3.2 Muestra……….………...…40
3.3 Métodos utilizados para la obtención de resultados ……….. 42
Capítulo 4. Análisis de los resultados 4.1 Análisis de los resultados obtenidos durante la investigación………...46
4.1.2 Análisis del resultado obtenido en los cuestionarios aplicados a los maestros.63
4.1.3 Análisis del resultado obtenido en las entrevistas aplicadas a los directivos...67
Capítulo 5. Conclusiones y Recomendaciones 5.1 Conclusiones………...…….71
5.2 Recomendaciones………....73
5.3 Trabajos futuros……….………...74
Referencias...76
Apéndices Apéndice A Cuestionario aplicado a los alumnos, “Cuestionario para la Evaluación de Profesores”...80
Apéndice B Segundo cuestionario aplicado a los alumnos……….…….88
Apéndice C Cuestionario para docentes y directivos……….……..89
Apéndice D Respuestas a las preguntas 9 y 10 del cuestionario para docentes...92
Apéndice E Respuestas a las preguntas 9 y 10 del cuestionario para directivos….…….93
Índice de figuras
Figura 1. Esquema general de la Investigación...42 Figura 2. Resultado general del cuestionario aplicado a alumnos...47 Figura 3. Resultado de las preguntas relacionadas con la cultura general y el dominio que tiene el orientador en relación a la materia de orientación educativa...48 Figura 4. Resultados de las preguntas relacionadas con la estimulación que realiza el orientador para que los alumnos se interesen por la materia de orientación educativa...49 Figura 5. Resultados de las preguntas relacionadas con la planeación y requerimientos del curso………...50 Figura 6. Resultados de las preguntas relacionadas con la organización y claridad de ideas que expresa el orientador durante la clase...51 Figura 7. Resultados de las preguntas relacionadas con la valoración de los contenidos de aprendizaje que realiza el orientador...52 Figura 8. Resultados de las preguntas relacionadas con la sensibilidad que tiene el
orientador para captar el proceso de aprendizaje de los alumnos...53 Figura 9. Resultados de las preguntas relacionadas con la utilidad de las tareas y si el orientador ofrece otras ayudas durante el proceso de enseñanza-aprendizaje...54 Figura 10. Resultados de las preguntas relacionadas con la capacidad que tiene el
orientador sobre el manejo de grupo...55 Figura 11. Resultados de las preguntas sobre si consideran que el orientador fomenta la participación de ellos en clase y si permite que se expresen...56 Figura 12. Resultados de las preguntas donde se les cuestionó a los alumnos, si el
orientador los evalúa constantemente………...…….57 Figura 13. Resultados de las preguntas sobre la relación entre el orientador y los
alumnos...58 Figura 14. Resultados de las preguntas relacionadas a la asistencia y puntualidad que tiene el orientador...59 Figura 15. Resultados de las preguntas realizadas en el segundo cuestionario para
Figura 16. Resultados de las preguntas realizadas a los maestros en relación a la
Introducción
Hoy en día existen un sinfín de carreras profesionales que ya están obsoletas y otras que están teniendo una gran aceptación por parte de la sociedad; la globalización, las nuevas tecnologías de información han sido una de las consecuencias de esta evolución.
Cada día se les exigen mayores conocimientos y dominio de diversas
competencias a los egresados de las diferentes universidades, es por ello que es necesario de una adecuada educación, donde no solo se enseñen conceptos, teorías y
procedimientos, sino que también se les capacite en su proceso de toma de decisiones, se les proporcionen herramientas las cuales les ayuden a desarrollar habilidades, actitudes, aptitudes y valores.
El objetivo de este trabajo es conocer la percepción que tienen los actores
escolares acerca del desempeño del orientador educativo, si es considerada la materia de orientación educativa como un beneficio académico y si influye en los alumnos de nivel medio superior.
La presente investigación, consta de cinco capítulos, el primero se da a conocer el planteamiento del problema de investigación, el contexto, los beneficios y la justificación del proyecto. El segundo corresponde a la fundamentación teórica, donde se reflejan diversos conceptos, ideologías e historia de la orientación. Posteriormente en el capítulo tres, la metodología aplicada incluyendo enfoque, muestra y métodos de análisis. En el apartado cuatro se realizó el análisis de los resultados relacionándolos con la información del marco teórico. Para finalizar, el capítulo cinco consta de las conclusiones,
El motivo por el cual se realiza este proyecto principalmente es para ofrecer una clara visión del orientador educativo de hoy en día, su desempeño profesional y la percepción que tienen los actores escolares en relación a su trabajo.
Capítulo 1
Planteamiento del problema
En el presente capítulo se exponen los datos generales de la investigación con la finalidad de ubicar al lector en el problema de investigación; se expone el contexto en donde está inmerso el estudio y, posteriormente, se desarrolla la definición del problema, las preguntas y supuestos de investigación. Finalmente se muestran objetivos,
justificación, beneficios esperados, así como, delimitación y limitaciones de la investigación.
1.1Contexto
El hombre desde que nace empieza a desarrollar su necesidad de adaptación. Desde pequeño se va orientando al individuo, en el hogar se le orienta sobre su manera de comportarse ante la sociedad, se le inculcan los valores sociales, políticos y religiosos, y en la escuela, los profesores enseñan los conocimientos necesarios para desarrollarse académicamente e ir avanzando por el camino de la formación escolar.
De tal manera que se explotan al máximo las capacidades, habilidades y destrezas del alumno para que éste en un determinado momento se de cuenta de sus competencias y en el período de elegir una carrera cuente con la suficiente y adecuada orientación para seleccionar la mejor opción académica ya que “la educación ha de continuar funcionando en los hechos conocidos para la formación y el desarrollo de la personalidad, la
Durante años la orientación vocacional no fue vista como una disciplina formal, sin embargo, intelectuales buscaban la manera de orientar a las personas sobre su elección profesional, tomando en cuenta sus aptitudes natas, tal como lo menciona Sebastián, Rodríguez y Sánchez (2003, p. 76) “es interesante destacar la atracción e intuición por esta disciplina, de filósofos, científicos y grandes pensadores desde épocas remotas… sintieron la necesidad de ayudar a los seres humanos a encontrar la profesión más adecuada”.
Al hablar de orientación vocacional nos referimos a lo que según Boza, Salas, Iphand, Aguaded, Fondón, Monescillo y Méndez (2005, p.65) “es denominada en
Europa, como orientación profesional, o más recientemente orientación para el desarrollo de la carrera… donde se entiende por carrera como la secuencia de roles que desarrolla una persona a lo largo de su vida”.
Sebastián, Rodríguez y Sánchez (2003) menciona que actualmente la orientación profesional es vista como una disciplina formal y científica, necesaria para el pleno desarrollo de los individuos, ya que la orientación profesional, no sólo apoya a personas con: retraso mental, problemas de atención e individuos con nivel bajo de coeficiente intelectual.
Por lo tanto, la orientación asesora a aquellos sujetos, que debido a los cambios constantes que ocurren en la llamada sociedad del conocimiento, se sienten
desesperados por las exigencias laborales, económicas, sociales y personales que van apareciendo.
Los adolescentes se enfrentan a la difícil tarea de decidir qué rumbo ha de tomar su vida, sobre todo en la etapa de la preparatoria donde cada vez se acerca más el día en que han de elegir una profesión. Peiró, Hontangas y Salanova (1989) señalan que es necesario incluir en el currículum escolar programas de orientación profesional, para que los
alumnos estén enterados de la dinámica empresarial, acercándolos a la realidad de las necesidades del mundo laboral. De ahí la importancia de incluir dentro del currículum la materia de orientación profesional, donde el alumno sienta el apoyo, la asesoría y el respaldo de un experto en la materia.
Según Rodríguez Moreno y Figuera (en Boza et al., 2005) los objetivos de la orientación profesional es el diagnosticar las aptitudes y destrezas de los individuos con la finalidad de recoger datos e interpretar la información para una acertada toma de decisiones y de esa manera ayudar a los jóvenes a elegir una carrera profesional.
La orientación profesional ha buscado, ya sea de manera formal o informal, guiar y asesorar a las personas en su decisión a la hora de elegir un oficio o profesión. Las Instituciones Educativas, buscan ofrecer a sus alumnos la clase de orientación profesional como parte de su Plan Académico con el fin de que los alumnos obtengan las
las condiciones para un cambio positivo y por propia voluntad en el alumno” (1999, p. 41).
La presente investigación pretende detectar la percepción de los actores escolares, tales como los alumnos, maestros y directivos acerca de la labor profesional del
Orientador, en una de las Instituciones Educativas Públicas de nivel medio superior de la ciudad de Chihuahua con alumnos del cuarto semestre en el turno matutino, y de esta manera contar con una apreciación más adecuada sobre la labor del docente.
La Institución en la que se realizó el estudio fue fundada en septiembre de 1973 y el objetivo principal de su formación fue contar con una Institución Educativa Pública de nivel medio superior, que permitiera educar jóvenes que al momento de graduarse, egresaran con los conocimientos técnicos fundamentales e incorporarse al mundo laboral, además de poder continuar con sus estudios a nivel superior.
Dentro de la Misión de esta Institución, y como parte del mejoramiento continuo, se compromete a: “...la formación integral, mediante la obtención de conocimientos, incremento de habilidades y fortalecimiento de valores que les permita continuar en el nivel superior, desarrollar una vida plena y ser ciudadanos útiles a la sociedad, entre otros....”.
1.2Definición del problema
Dentro del área educativa, la orientación es considerada como un proceso de
relación con el alumno bajo el objetivo de esclarecerle su identidad vocacional, buscando la estimulación de su capacidad de decisión mediante la satisfacción de sus necesidades internas de ser orientado. El educando desea cambiar su comportamiento y es cuando de manera voluntaria recurre al orientador, para que éste lo guíe (Ayala, 1999) de tal suerte que el tutor funge como guía o asesor del alumno y éste último busca respuesta a un sinfín de interrogantes que vienen a su mente al momento de decidir qué profesión estudiar.
Rodríguez Moreno y Figuera (en Boza et al., 2005, p. 74) señalan “que el profesor esté consciente de las implicaciones profesionales de los contenidos con los que intenta ayudar a sus alumnos a lo largo del proceso de aprendizaje. Pocos profesores conocen las condiciones reales del mundo laboral externo al mundo educativo”. Por lo tanto, el orientador debe tener los conocimientos necesarios para proporcionar una adecuada guía al estudiante, así como, contar con las estrategias de enseñanza-aprendizaje idóneas para la impartición de la cátedra.
Hablando de la relación entre el orientador-alumno, es importante conocer la percepción que tienen los alumnos, los maestros y directivos de la Institución Educativa, acerca de la labor del asesor, es decir, sobre su desempeño en clase, sí éstos consideran que obtienen algún beneficio educativo y si se está logrando el proceso de orientación adecuadamente.
Vélaz (2001) menciona que el asesor o tutor pretende realizar de la mejor manera su labor como orientador, sin embargo, en ocasiones no recibe una retroalimentación de su trabajo, quedando en el “aire” si realmente esta logrando el objetivo de la materia. Al referirnos al desempeño del orientador, se esta hablando de lo que el profesor hace durante la clase, no sobre sus competencias como asesor. Valenzuela (2004) nos comenta que el desempeño del profesor no debe confundirse con otros conceptos, como son las competencias del catedrático, definiéndolas como el conjunto de conocimientos, habilidades y otros valores que debe tener el docente para impartir adecuadamente su cátedra. Los resultados que se obtienen de su clase, los relaciona con la efectividad del maestro y finalmente el autor afirma que existen características personales del asesor que repercuten en el desempeño y efectividad de su labor; como son cultura general,
actitudes, rasgos de personalidad, lo motivado que se encuentre, su experiencia laboral, entre otros.
alumnos, maestros y directivos, personajes que están en constante interacción con el asesor.
Al conocer el punto de vista de los actores escolares, será posible determinar si es necesario hacer cambios en los programas y en la labor del orientador o si con la
planeación e implementación actuales se cumplen los objetivos de la orientación. El problema radica, en que los asesores no reciben retroalimentación por medio de los actores escolares, los cursos simplemente se imparten y se da por hecho que se cumple con la intención del curso.
1.3 Preguntas de investigación
Las preguntas de investigación son:
¿Cuál es la percepción de los actores escolares acerca del desempeño del orientador en el nivel medio superior?, ¿La materia de orientación educativa en cuarto semestre de bachillerato, es considerada un beneficio académico para los alumnos desde la
perspectiva de los actores escolares?, y ¿El desempeño del orientador influye en la toma de decisiones de los alumnos de cuarto semestre?
1.4Supuestos de investigación
En este apartado se señalan los supuestos que sustentan la presente investigación: (1) De qué forma perciben los diferentes actores sociales (maestros, alumnos y directivos) la labor profesional del orientador, en una de las Instituciones Educativas Públicas de nivel medio superior de la ciudad de Chihuahua, (2) se considera un
cuarto semestre de nivel medio superior han manifestado cambios en su proceso de toma de decisiones, por la influencia del orientador.
1.5Objetivos
A continuación se mencionan los objetivos de la presente investigación, divididos en un objetivo general y tres objetivos específicos. De acuerdo a Hernández, Fernández y Baptista (2006) los objetivos señalan lo que se aspira en la investigación.
1.5.1 Objetivo general
Analizar la percepción que tienen los actores escolares acerca de la labor profesional del orientador en el nivel medio superior.
1.5.2 Objetivos específicos
(1) Conocer la opinión de los actores escolares acerca del desempeño del
orientador y en qué medida es importante que sea un experto en la materia, (2) saber si es considerada la materia de orientación educativa como un beneficio curricular para los alumnos durante su estancia en el bachillerato y evaluar posibles mejoras que se le puedan realizar a la materia para captar el interés de los alumnos, y (3) Identificar si influye la intervención del orientador en la toma de decisiones de los alumnos al momento de elegir su carrera profesional.
1.6Justificación
Dentro de una Institución Educativa el alumno ocupa un lugar sobresaliente, y a quien se le atribuye relevancia como factor secundario de su aprendizaje, es al profesor, asumiendo que su desempeño como docente fue el ideal y que las estrategias de
Valenzuela (2004), menciona que el término de evaluación educativa es un proceso y a la vez un producto, que con su aplicación se puede saber el grado en que un proceso educativo favoreció a los alcances de las metas previamente establecidas, ya que si el profesor es sometido a una evaluación de su desempeño, encontramos que en ocasiones las metas que se trazaron al inicio de un ciclo escolar difieren de los logros.
El objetivo de la orientación profesional, como ya se ha comentado, es sin duda, lograr que el alumno cuente con las capacidades, habilidades, valores, conocimientos y dominio de la información, para que sea consciente de la decisión que llegue a tomar al momento de elegir una carrera. Es por ello que se considera conveniente esta
investigación para estar al tanto de la percepción de los actores escolares (maestros, alumnos, directivos) sobre la labor del orientador, dando una retroalimentación al orientador sobre los resultados obtenidos, así como proponer vías de cambio en el caso de que se requieran.
Una de las razones por las que se realizó esta investigación, se basa en las inquietudes identificadas en alumnos de preparatoria, dado que al preguntárseles qué opinaban de la clase de orientación educativa, algunos de los comentarios fueron; “a mi me parece que son horas de clase desperdiciadas”, “los exámenes psicométricos que nos aplican arrojan resultados dudosos”, “no siento que me ayude en nada”, “me siento más confundido sobre que carrera elegir”, “me da pena decirle a la maestra lo que me gustaría estudiar”, “falta más orientación”, entre otros.
verbales del profesor. Estas conductas permiten el acercamiento del alumno y le dan confianza para pedir la asesoría”.
Como se mencionó en el apartado 1.1 del presente capítulo (ver contexto), la percepción y el valor que se le asignaba al orientador profesional era casi nulo, ya que el orientar no se consideraba como una disciplina, mucho menos como una profesión, sin embargo, los tiempos han cambiado, favoreciendo la labor del orientador profesional, dándole la importancia debida a su trabajo. Dentro del sector social, la percepción ha ido cambiando, Sebastián, et al. (2003, p. 223) puntualiza, “es prioritaria la adaptación de los recursos humanos mediante la cultura de formación a lo largo de la vida para la cual será esencial, que todas las personas tengan acceso a una orientación profesional”, según Hoyt (citado en Educaweb, 2001) la Educación para la Carrera consiste en el esfuerzo
comunitario dirigido a ayudar a las personas, jóvenes y adultos, a prepararse mejor para el trabajo, adquiriendo las destrezas de adaptabilidad que le permitan cambiar al ritmo al que lo hace la sociedad, de tal modo que, el trabajo -remunerado o no- sea más
satisfactorio y significativo, dentro de su estilo global de vida. Por ello, pretende acercar el mundo educativo al laboral y capacitar a los alumnos en las habilidades requeridas para buscar, encontrar, mantener y promocionar en el empleo. En definitiva, se debe capacitar a los estudiantes para que sean más competitivos en sus campos de estudio, para que busquen oportunidades laborales significativas después de su graduación y,
1.7Beneficios esperados
Con la presente investigación se dará formalidad e importancia a la labor del orientador educativo en la impartición de su materia, al mismo tiempo que se tendrán las bases necesarias para sugerir actividades, a los directivos, para que capten el interés de los alumnos por la materia.
Se contará con una base de partida para que los orientadores de la Institución Educativa Pública en la cual se realizó el estudio, evalúen los resultados y reflexionen sobre su quehacer docente.
Con el desarrollo y el resultado de esta investigación se espera que se beneficie a los orientadores educativos, al tener información sobre la percepción de los usuarios de sus servicios y de su papel como asesores dentro de la Institución Educativa en la que laboran, en especial a los que trabajan en bachilleratos.
Se contará con un estudio que revele la importancia de la labor profesional del orientador en el nivel medio superior, siendo un punto de partida para futuras
investigaciones, lo cual como autora de este estudio me brinda la oportunidad de llevar a la práctica lo aprendido en la Maestría en Educación con acentuación en Consejería y Desarrollo Educativos, y de esta manera enriquecer y profundizar en el conocimiento y comprensión de la orientación dentro del área de la enseñanza-aprendizaje para beneficio de los estudiantes.
1.8Delimitación y limitaciones de la investigación
Se describen a continuación la delimitación, es decir, los alcances de la
bien obstáculos y restricciones que interfirieron en el desarrollo de la investigación, estando fuera del alcance del investigador.
1.8.1 Delimitación
En el presente proyecto se trabajó con una Institución Educativa Pública de nivel medio superior, de la ciudad de Chihuahua, Chihuahua, dicho plantel cuenta
aproximadamente con 1150 alumnos, de los cuales 363 cursan el cuarto semestre, en el turno matutino.
La investigación incluyó a maestros y directivos que trabajan en la misma Institución Educativa, impartiendo cátedra en el periodo enero- mayo 2008, cuyas características de los alumnos, perfil de los maestros y directivos se describen en el apartado 3.2 de la presente investigación.
Por lo tanto, se delimitó la aplicación de los instrumentos de evaluación a
estudiantes de cuarto semestre (periodo enero-mayo 2008), ya que es cuando se enfoca la materia de orientación educativa a la orientación profesional, durante ese período los pupilos son orientados para que elijan qué materias propedéuticas han de elegir para los últimos semestres. Los instrumentos de evaluación se aplicaron a un grupo de 41 alumnos, siete maestros y dos directivos.
1.8.2 Limitaciones
Una carencia de la investigación fue que la titular de la materia de orientación educativa, dispuso de muy pocas horas clase para desarrollar su Programa Educativo, y sólo podría proporcionar dos clases a la aplicación de los instrumentos de evaluación.
El curso de orientación educativa se imparteen tercer y cuarto semestre siendo una limitante para el presente trabajo, debido al tiempo para obtener la información, sólo se pudo aplicar en el periodo enero-mayo 2008.
Otra limitante es la confiabilidad de las respuestas proporcionadas por los
educandos, como bien lo menciona Valenzuela (2004), los pupilos son los mejores jueces del desempeño del docente, ya que son quienes reciben las clases, pero existe “la
Capítulo 2
Fundamentación teórica
El presente capítulo trata del marco teórico el cual aborda: los antecedentes de la
orientación, orientación y tutoría, orientación educativa y orientación profesional, así como las funciones del orientador.
2.1 Antecedentes
Los procesos de orientación y tutoría no son algo nuevo en la cultura actual, ya que como se verá a continuación, sus orígenes se remontan a siglos atrás.
Respecto a la orientación, Sebastián, et al. (2003) señalan una etapa pre-científica en la que varios personajes (pensadores, educadores e investigadores) realizaron
funciones orientadoras sin llegar a formar aún el corpus de dicho conocimiento.
La orientación profesional tiene sus orígenes en la época de Sócrates, durante la cultura clásica griega, donde en base a los pensamientos filosóficos se pretendía que con la orientación se obtenía conocimiento de sí mismo. Por su parte, Platón mencionaba que para el individuo se va adecuado a la sociedad por medio de sus aptitudes.
Durante la Edad Media, Santo Tomás de Aquino, apunta con sus conocimientos a ideas pedagógicas para impartir una buena enseñanza basada en el conocimiento y desarrollo de las potencialidades humanas (Torres, 2005).
En el Renacimiento, viene a dar un gran giro la percepción que se tenía sobre la orientación, Torres (2005) menciona que, Rodrigo Sánchez de Arévalo, expresaba la importancia de un buen asesoramiento profesional, Juan Luis Vives aportaba que en función de las aptitudes de la persona y el conocimiento de las mismas se les orientara y que Juan Huarte de San Juan proponía la diferencia entre los hombres, por la naturaleza innata, las influencias del ambiente y de la educación recibida; en base a sus habilidades, es la profesión que le corresponde.
En la etapa racionalista existía una preocupación por educar a todas las personas, renovar la pedagogía, la educación especial y la Psicología de la educación. Sus
representantes incluyen a Locke, Berkeley, Hume, Leibnitz y Esteban Pujasol. La etapa industrial se dio a finales del siglo XVIII y principios del XIX, se
caracteriza por la abundante escritura sobre la elección de la profesión, lo que serían los comienzos de la orientación profesional.
Para diversos autores e investigadores del tema de orientación profesional, los orígenes de la orientación se divide en dos etapas: la primera llamada Informal o Precientífica, que va desde los orígenes de la humanidad hasta finales del siglo XIX, principios del XX. La segunda etapa, Formal o Científica, desde el siglo XX a la actualidad, e incluye a su vez otras subetapas (Gavilán, 2006).
A finales del siglo XIX, están en su auge la era de la industrialización, ocasionando cambios sociales, donde las personas que no tenían acceso a la educación, a la
Según Bisquerra (2006), del año 1900 a la fecha se conoce como la etapa científica o formal de la orientación. A principios del siglo XX la orientación surgió en Estados Unidos llamándose orientación vocacional, creándose posteriormente el counseling,
donde surge la orientación como ciencia y movimiento organizado. Mientras que en Europa se denominó orientación profesional.
Con la revolución científica, la urbanización y la escolarización los sujetos se inclinaron por buscar carreras que fueran mejor remuneradas, originando con esto la aparición de la Orientación Vocacional (Velazco, 2007).
Por lo tanto, la orientación nació como una práctica, ya que después se realizaron las formulaciones teóricas; pasó de ser una actividad puntual a un proceso, adoptando actualmente un enfoque de orientación a lo largo de toda la vida.
Díaz, Hernández, Rigo, Saad y Delgado (2006) puntualizan que entre 1925 y 1955 se dio el origen y desarrollo de la orientación educativa en México.
La tutoría existe desde que se tiene algún indicio de la educación tradicional. Al respecto, Soria (2002) menciona:
La tutoría es tan vieja como lo es la educación tradicional, primero, y la
escolarizada después. Se ha practicado eficazmente en todas las civilizaciones, con matices propios, pero siempre a partir de una relación cara a cara entre un maestro
y un aprendiz. Alguien que tuviera algo que enseñar y un grupo de jóvenes que buscaban a alguien que dominara algún saber, para que les enseñara, porque ellos querían aprender. De esa forma, tan genuina y sencilla, nacen las universidades en Occidente, en el Medievo. Similitudes pueden encontrarse en los orígenes del liceo y de la academia griega, como en escuelas religiosas de diverso signo y propósito (p. 82).
comunidad de Madrid, o la crónica de una intervención anunciada”, menciona que se
pretendió analizar las necesidades del desarrollo profesional de los orientadores de Educación Secundaria de la Comunidad de Madrid, para de esta manera conocer el verdadero desarrollo de la intervención orientadora en las Instituciones de Educación Media, ya que los asesores vocacionales expresan su necesidad de conocer la imagen que tienen de ellos como profesionales, “los alumnos, profesores, directivos, familias y las administraciones educativas”, finalmente, señala que los orientadores no están de acuerdo con la falta de claridad que se desprende de su situación profesional.
Los orientadores encuestados dan a conocer su punto de vista en relación a la valoración que ellos consideran les proporcionarían los actores sociales: según los orientadores, los alumnos, los padres y los equipos directivos serían los agentes educativos que más valoran su trabajo, ya que son los que tienen mayor contacto con ellos. Los profesores y las autoridades educativas serían, por el contrario, los que según ellos menos aprecian su labor, al no contar con la información actual de su desempeño como orientadores. Los tutores, quedarían en un lugar intermedio. Los profesores, en cambio, expresarían una percepción muy diferente o menos favorable hacia el trabajo orientador, ya que los docentes sienten miedo de que los orientadores entorpezcan su trabajo académico.
En el 2001 Torroella, en la Revista Latinoamericana de Estudios Educativos, presenta un informe sobre “La orientación educativa dentro del discurso educativo de la
reforma curricular del bachillerato propedéutico del Estado de México”, la realización
de la Maestría Interinstitucional de Educación Media Superior, ofrecida por la
Universidad Autónoma del Estado de México y el Instituto Superior de Ciencias de la Educación del Estado de México.
En una de las partes en las que se centró la investigación, según Torroella (2001), fueron los discursos educativos (percepciones) de directivos, maestros y alumnos de cuatro planteles que imparten el bachillerato propedéutico estatal (en Toluca, Almoloya de Juárez y Metepec); se les realizaron entrevistas en junio de 1998, los resultados arrojaron diferentes pensamientos, entre ellos los directivos señalaron que actualmente los orientadores trabajan con herramientas más eficaces para realizar su trabajo, como es la aplicación de la prueba del PROFUNAM y de Ideas (en ellas destacan los intereses de los alumnos) y en el examen del CAE (explora las habilidades de los colegiales).
En relación a el trabajo administrativo que en varias ocasiones tienen que desempeñar los orientadores, señalan que se esta tratando de ir quitando poco a poco responsabilidades administrativas, para solo dejarle las de orientación. Por otra parte los maestros exponen su punto de vista, resaltando la esencia del orientador, que
proporcionan una buena guía al estudiante. Finalmente los alumnos presentan su
percepción sobre la orientación educativa, algunos comentan que no existe la suficiente confianza para acercarse al orientador, que es lo mismo que han visto desde secundaria; para otros estudiantes, la materia de orientación educativa les ha ayudado mucho a conocerse a sí mismo, y en su desempeño académico.
los programas y servicios de Orientación de las Escuelas Medias Públicas y las Universidades Nacionales de Panamá, Oro Verde y San Benito (Entre Ríos).
Dicha investigación fue realizada por Ulla de Costa, et al. (2005), bajo el nombre
“Orientación vocacional y sistema educativo en la Provincia de Entre Ríos” en dondese
menciona el análisis de los datos obtenidos en el trabajo de campo, posteriormente
presenta la realidad de las escuelas estudiadas, para finalizar con las reflexiones, líneas de debate y conclusiones. El estudio comprendió 31 escuelas medias y 6 Universidades Nacionales, todas en la Provincia de Entre Ríos.
Ulla de Costa, et al. (2005), concluyen que la orientación actualmente es vista a lo largo de toda la vida, sobretodo en las etapas de transición; la escolar, profesional y personal por las que atraviesa el individuo.
En relación al tema de investigación, exponen que el setenta por ciento de los establecimientos de nivel medio, cuentan con algún tipo de Asesoramiento Pedagógico, el cuarenta y nueve por ciento incluyen en sus programas curriculares la Orientación Vocacional y Ocupacional, sin embargo el treinta por ciento no ofrece este tipo de servicios a los alumnos, aclarando que dentro de este último porcentaje están las escuelas con mayor número de matrícula.
En las Universidades Nacionales, tres proporcionan Asesoramiento Pedagógico, en una dan Orientación Vocacional y Profesional, y en las dos restantes no cuentan con ningún servicio de Orientación. Dato importante es que los orientadores y asesores de la investigación “Orientación vocacional y sistema educativo en la Provincia de Entre
Ríos” manifestaron tener poca vinculación con el personal o programas de la Institución
De León, Rodríguez, Ortega y González (2006), presentaron un artículo en la Revista Educare donde desarrollan el tema de “La orientación vocacional y la
modificación del criterio de pre- elección de carrera técnica en alumnos de nivel medio
superior en la Centro de Bachillerato Tecnológico Agropecuario número 1 en el norte de
México” , mencionan que evaluaron los efectos del Programa de Orientación Vocacional
aplicado a los alumnos de nuevo ingreso del Centro de Bachillerato antes mencionado. El Programa se estableció durante los semestres agosto 2001- julio 2002, agosto 2002 - julio 2003 y agosto 2003 - julio 2004, con un total de 1055 estudiantes de nuevo ingreso; el Programa tenía un enfoque de procesos cognitivos-preceptúales en la
orientación profesional universitaria.
Al finalizar la investigación los resultados arrojaron interesantes datos, se expone que los alumnos de nuevo ingreso al Centro de Bachillerato no tienen la suficiente información sobre las carreras para poder elegir la adecuada, ya que casi uno de cada cinco alumnos decidieron cambiar su primera elección.
En resumen, se puede decir que tanto los alumnos, maestros, directivos y
orientadores requieren de un panorama general sobre la situación actual de la orientación educativa, así como las consecuencias que ésta última provoca en los estudiantes. Sí realmente se está alcanzando el objetivo principal de la orientación educativa y si ésta se considera de provecho académico.
2.2 Marco Teórico
actualidad,se abordan los temas de orientación y tutoría, orientación educativa, así como y orientación profesional.
2.2.1 Los retos de la orientación en el siglo XXI
Las escuelas han vivido una transformación significativa, convirtiendo al alumno de un observador pasivo a un participante activo en la selección, procesamiento y manejo de la información, con mayor responsabilidad, crítico, colaborador y con habilidades en las nuevas tecnologías de información y comunicación (Valenzuela, 2002)
En el nuevo orden del sistema productivo, los avances científicos y tecnológicos, en especial en lo referente a medios de comunicación, informática y telemática, y los nuevos valores de consumo, generan diferentes formas y lazos de comunicación que la orientación no ha previsto hasta el momento (Gavilán, 2006). Es decir, no se esta preparado para el cambio. Estos cambios y transformaciones que se han dado en la sociedad influyen en todos los ámbitos: educativo, cultural, social, personal, empresarial, entre otros.
De Azevedo (1942) cita a Emilio Willems, donde este último expresa que la educación se presenta, bajo dos aspectos: donde integra a la sociedad como una cultura y donde sirve como transmisora de estas mismas culturas.
La orientación es considerada como parte de los procedimientos
técnico-académicos que utiliza el sistema educativo para cumplir sus funciones, constituye un instrumento, una técnica social sometida a las tensiones y contradicciones del sistema educativo y en consecuencia, de la sociedad en general, Gutiérrez (s.f.).
Para Oliver (1993), la orientación desde un principio, busca ayudar al individuo a integrar sus experiencias motivándolo para que logre su ubicación e identidad con base en los conocimientos adquiridos en su proceso de enseñanza-aprendizaje, ya que con la orientación no solo se pretende que el alumno logre elegir correctamente una carrera, sino que sea capaz de trazar su plan de vida, donde elija su futuro personal, laboral,
económico, profesional y social. Esta situación plantea al orientador educativo un conjunto de retos jamás imaginados, ya que es una época de grandes transformaciones y cambios acelerados en el trabajo, la escuela y en las vidas de los estudiantes a los que es necesario orientar (Valenzuela, 2002).
Peiró, et al. (1989, párr. 40), comenta que “la orientación vocacional y profesional durante la última etapa de la enseñanza obligatoria debería dar a conocer a los
adolescentes la realidad laboral de sus futuras elecciones de carrera con sus posibilidades reales de inserción profesional”. Esto con la intención de que los asesorados estén
educacionales, donde por años los procesos productivos han sido los que han gobernado, por encima de la educación y de las personas.
Argudín (2005), cita la visión de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones a Nivel Superior (ANUIES), donde se comenta que se busca:
Un vínculo constante del sector productivo con el sistema educativo el cual no puede estar separado del contexto regional, nacional e internacional; una educación vinculada en las metas nacionales y al sector productivo; unir, por medio de la educación en competencias los diferentes niveles de la educación (básico, medio, medio superior) con la educación superior para que exista una coherencia y articulación. Identificar las necesidades del sector productivo (p. 13).
La función de la escuela es proporcionarle a los alumnos las herramientas ideales para que lleguen a desarrollar una conducta de formación vocacional libre y responsable, Adame (1991) es decir, no solo de conocimientos y habilidades intelectuales. Es por ello que para el sistema educativo es de suma importancia la incorporación de materias útiles para los educandos, donde no sólo se les capacite para un puesto, sino cuenten con la habilidad de toma de decisiones, tanto en el contexto laboral como personal.
Por lo tanto, el alumno requiere ser orientado antes de que inicie sus estudios de nivel superior, apoyarlo con los conocimientos necesarios sobre las diversas carreras profesionales que existen, el grado de demanda y oferta educativa profesional, basándose el asesor en los conocimientos previos del estudiante, sus habilidades, destrezas,
competencias, valores y sobre todo intereses personales. 2.2.2 Orientación y tutoría
materias, grupos o especialidades. De acuerdo a Boza, et al. (2005), el término de
orientación es un concepto que ha ido evolucionando a través del tiempo, ya que depende de múltiples factores, tales como el momento, lugar, formación teórica, y lecturas.
La orientación era considerada como una función primordial en la educación, ya que en conjunto profesores, tutores, orientadores, familia y otros profesionales, brindaban al alumno la ayuda necesaria para su desarrollo íntegro como persona (Boza, et al., 2005).
La orientación es una función que excede a una persona. En la orientación está implicado todo el profesorado, tutores, orientadores, equipos sectoriales (equipo de orientación educativa y psicopedagógica, el equipo de atención primaria, el estatuto orgánico de presupuesto, etcétera), padres, para profesionales, entre otros.Luviano (1979) asegura que la orientación conlleva asesorar al individuo apoyándolo durante el proceso de búsqueda-encuentro de sí mismo, ya que la orientación era vista como apoyo psicológico y de educación especial.
Para Bisquerra (2006) la orientación encaja en las diferentes dificultades de aprendizaje que tienen los alumnos, no sólo es objetivo de la orientación la asesoría vocacional, sino también las dificultades de adaptación, y concibe a la orientación como parte integrante del proceso educativo definiéndola como “un proceso de ayuda continuo a todas las personas, en todos sus aspectos, con objeto de potenciar el desarrollo humano a lo largo de toda la vida” (p. 9).
Dentro de algunas de las fortalezas de la orientación que menciona González, (2008) destacan: (1) creación y su continuo fortalecimiento de asociaciones de
experiencias entre los profesionales de la orientación favoreciendo su actualización, (4) la creación de la Red Latinoamericana de Profesionales de la Orientación.
Como algunas debilidades de la orientación, expresa: (1) el gran número de enfoques o modelos conceptuales y prácticos, (2) diferentes concepciones y definiciones, (3) insuficiente número de profesionales formados en el campo de la orientación, (4) algunos lugares laborales están ocupados por otros profesionales, los cuales no tienen los estudios de un orientador, (5) incapacidad para demostrar el valor cualitativo de la orientación, y (6) acción limitada a la selección profesional o laboral.
Así como existen diversas definiciones del proceso de la orientación, también hay concepciones distintas de la tutoría, dependiendo del enfoque del autor.
De acuerdo al Diccionario de la Real Academia Española (1992), la tutoría es un método de enseñanza mediante el cual el alumno o un grupo reducido de alumnos reciben educación personalizada e individual por parte de un profesor tutor.
Según Boza, et al. (2005) el tutor debe ser el docente que domine la materia, se le obliga a ser conocedor de una formación psicopedagógica que le permita atender al alumnado, familia y demás profesores en aspectos ligados tanto a la docencia como a la tutoría.
La orientación abarca más campos, no solamente asesora o bien ofrece tutoría. Boza, et al. (2005) menciona que la orientación es la educación, es la preparación para la vida, es la maduración del sujeto conforme va avanzando en su camino escolar,
orientación se define como educación integral y personalizada. La diferencia entre la tutoría y la orientación; la primeraes vista como un apoyo académico para el alumno, la orientación como la educación en si.
Miller (1971) señala que la orientación es para todos los alumnos, de todas las edades; debe aplicarse a todos los aspectos del desarrollo del estudiante, estimular el descubrimiento y desarrollo de uno mismo, ser cooperativa en la que se comprometan el alumno, padres, profesores, directivos y orientador, considerarse como una parte principal del proceso total de la educación, y ser responsable ante el individuo y la sociedad.
2.2.3 Orientación educativa y orientación profesional
depender del grado o nivel educativo en el que se encuentren los alumnos, para darle el enfoque necesario a la orientación, si se les proporcionará apoyo académico, vocacional o en el caso de alumnos que ya se encuentran en los últimos semestres se les pueda
suministrar orientación individualizada.
La orientación profesional, es la expresión tradicional europea para referirse a la orientación vocacional; la orientación surge de la necesidad de las personas de ser
guiadas para la toma de decisiones. Bisquerra (2006) menciona que en los años
cincuenta su conceptualización se fue ampliando principalmente con la -revolución de la carrera- y el enfoque del ciclo vital. Después, como la -educación para la carrera-, donde se planteaba la integración curricular y el desarrollo de la carrera en las organizaciones, entre otras propuestas.
Las experiencias pasadas, los valores intrínsecos y extrínsecos influyen en la elección académica y profesional, ya que los sujetos relacionan las tareas escolares y laborales con estos. Santos y Porto (s.f.) mencionan que es muy difícil dar una
orientación adecuada, ya que inicialmente la orientación dentro de la educación era vista como orientación vocacional. Por lo que definen la orientación vocacional como el momento en el que los individuos deciden hacer uso de sus aptitudes adaptándolas a las diferentes necesidades laborales, señalan que la orientación vocacional y la orientación profesional son distintas en la práctica y que actualmente se habla más de orientación para la carrera.
laboral para que el sujeto se sienta libre de confusiones y pueda tomar una decisión sobre su futuro.
Para Bohoslavsky (1979), la orientación vocacional o profesional son las tareas que ejercen los psicólogos especializados, los cuales ayudan a los sujetos cuando se
encuentra en busca de ejecutar una decisión adecuada. El mismo autor expresa, que cuando un joven busca una orientación vocacional, es porque esta preocupado que rumbo tomará su vida en un futuro.
Dentro del proceso de la orientación vocacional, De León, et al. (2006) manifiestan que los objetivos básicos están dirigidos en primer lugar al conocimiento del alumno, para que este descubra sus capacidades, motivaciones, rendimiento, intereses,
Adame (1991), comenta que durante los años de estudio de los niños y jóvenes van idealizando lo que han de ser de grandes, es decir sus aspiraciones profesionales, desde pequeños van formando una autoimagen y pensando de que manera lo pueden lograr. El pupilo durante su tarea de elegir una vocación, requiere estar constantemente revisando la información académica y profesional, ya que van surgiendo dudas al estar en su proceso de desarrollo personal y vocacional. Esto le conduce a dos situaciones: (1) reafirmar la decisión tomada y (2) la posibilidad de cambiar la opción (Bisquerra, 2006). Dicha información debe ofrecersepor medio de la orientación educativa.
Hasta el momento no se encuentra una definición precisa sobre la orientación educativa y la orientación profesional, la cual señale las diferencias entre ambos
conceptos; sin embargo para Lázaro (en Sebastián et al., 2003), afirma que la orientación educativa posee distintos ámbitos de aplicación. Señala que es un proceso técnico donde el asesor apoya al individuo con el objetivo de que éste último logre aprendizajes
autónomos.
2.2.4 El Orientador Profesional y sus funciones
Los cambios sociales y tecnológicos que han surgido en la actualidad, están provocando diversas transformaciones tanto en el ámbito laboral, como en la estructura de las ocupaciones. Han provocado un gran número de nuevas profesiones, y al mismo tiempo están desapareciendo y modificándose oficios y ocupaciones tradicionales. Esta tendencia apunta hacia una formación polivalente y flexible que permita una adaptación rápida a los cambios (Peiró et al., 1989).
enfoque orientador. Esto lo menciona, por los repentinos cambios que se han dado en los contextos laborales y sociales. Donde, “la producción exige mayores niveles en el plano de la creatividad, la inteligencia y la selección de la información y la actividad productiva consume conocimientos, pero también los produce” (p. 10).
Gavilán (2006), comenta que la educación que se ofrece no está relacionada con el mundo laboral, ya que dentro de los sectores escolares no se cuenta con la infraestructura necesaria para capacitar a los alumnos en el manejo de las nuevas tecnologías y algunos alumnos no cuentan con los recursos necesarios para obtener sistemas tecnológicos que le permita desarrollar las habilidad que actualmente se demandan.
En materia de los Programas Curriculares, dentro de los sistemas educativos, se plantea no sólo la elaboración del Plan académico, sino también el perfil del orientador. Como lo comenta Peiró, et al. (1989), es necesario incluir en los currículum escolares programas de orientación profesional, siempre y cuando se le de continuidad, para que los alumnos estén enterados de la dinámica empresarial, acercándolos a la realidad de las necesidades del mundo laboral.
El perfil del orientador debe contar con la habilidad de obtención de información adecuada, sobre el contexto y el alumno, ya que en el proceso de información
vocacional, se debe proporcionar la mayor cantidad de información por parte del
asesorado, de modo gradual y acumulativo, de esta manera será posible que el educando desarrolle con más fácilmente la capacidad de toma de decisión, Adame (1991).
Las funciones del orientador profesional y vocacional las describe Peiró, et al. (1989) como: el entrenamiento de técnicas activas, donde capacite al alumno para buscar trabajo, donde este último sea capaz de sostener exitosamente una entrevista de empleo, que cuenta con las habilidades sociales requeridas; el orientador necesita tener
conocimiento de los requerimientos que solicitan las empresas cuando van a reclutar personal, tener información sobre las diferentes carreras para dárselas a conocer a los alumnos. Entrenar al sujeto para que cuente con las capacidades necesarias para
planificar su carrera, que se trace objetivos laborales y básicamente preparar al asesorado en la toma de decisiones y solución de conflictos.
González (1999) menciona lo importante de que el orientador vocacional esté plenamente capacitado, que cuente con los conocimientos necesarios de diferentes contextos en los que se ha de desenvolver el estudiante; así como que conozca
plenamente el plan de estudios, el perfil de egreso, los criterios académicos y contar con las estrategias de enseñanza-aprendizaje, conocer como es que los alumnos interactúan y finalmente tener el panorama actual de la relación que existe entre la familia y la
comunidad, así mismo expresa que el asesor vocacional debe de tener la habilidad de comunicación, que al momento de hablar tengan tacto pedagógico, y sobre todo demuestre ética profesional al omitir juicios.
disponibilidad de recursos, acceso a programas y organismos especializados en formación, incentivos de reciclado profesional, entre otros.
El orientador profesional como parte de su perfil, debe tener en consideración información sobre lo que sucede en su contexto para poder ofrecer una asesoría adecuada. En relación a esto, Peiró, et al. (1989), expresan que el orientador profesional debe ser consciente de la situación actual y sugerirles a los alumnos vías de acción para que egresen lo mejor capacitados.
En el modelo de orientación profesional, la función del orientador es asesorar y
motivar al educando, como objetivo tiene que el alumno desarrolle habilidades las cuales le ayuden a recabar información sobre las diferentes carreras que existen, así como conocerse a sí mismo; para que de esta manera logre poseer y aplicar el autoanálisis Flores, Salinas, Terrazas, y Zamudio, (1999).
El papel que le corresponde al alumno es dejarse guiar, para ello es necesario que le proporcione al orientador diversos factores tanto personales como sociales, como los que sugiere Adame (1991); han de valorar sus preferencias e intereses, sus capacidades y habilidades, valores, rasgos de personalidad, etcétera. De la misma forma, necesitan conocer 1os requisitos y características de las tareas hacia las que se orientan, y saber ubicarlas en un contexto social. Todo ello les permitirá juzgar futuras alternativas y definir sus propios objetivos profesionales, culturales y vitales.
ambiente estimulador y un clima afectivo que favorezca la reflexión y el diálogo mutuo, Bisquerra (2006).
La eficiencia del profesor se detecta mediante tres criterios: el proceso, el cual es cómo se comporta el profesor, cómo se comporta el alumno y de qué forma interactúan. El producto, es el nivel de conocimientos adquiridos por parte del estudiante, habilidades, destrezas, valores y actitudes. Finalmente se toma como tercer criterio el presagio, que son el conjunto de habilidades intelectuales del profesor, así como el desarrollo de su trabajo, Klausmeier (1977).
El orientador profesional deberá dejar en claro a los asesorados que cuando decidan elegir una carrera deberá llenar sus expectativas personales, no deberá escoger una
profesión por quedar bien con su familia, con sus amigos o con sus profesores; solo se debe quedar bien consigo mismo, ya que es una elección de vida. Como lo expresa Canales (2002, p. 136) “si no somos íntegros en la actividad de escoger la carrera, podemos prostituirnos y estudiar para llegar a ser alguien que no somos, y viviremos divididos y posiblemente esquizofrénicos, siempre insatisfechos”.
asesorarse, reflexionar y comprobar. De tal manera, que cuando se necesite la información se sepa dónde se puede obtener.
Adame (1991) dice que los profesionales del asesoramiento deben tener bien definido todo el proceso de orientación, para llegado el momento el sujeto deba tomar una decisión y desarrolle la capacidad de recoger la información indicada, sepa
interpretarla, analizarla y utilizarla a su conveniencia. La toma de decisión, es el período donde la mayoría de los alumnos se llegan a confundir, a pesar de contar con información de sí mismo y de las alternativas profesionales que tiene, le parece difícil decidirse por una carrera. La toma de decisión, Bisquerra (2006), lo describe como un proceso continuo y secuencial.
Peralta (2005) cita a Fernández, haciendo mención al perfil del orientador que propone éste último, a saber: capacidad de comunicación y escucha, empatía, carácter abierto, transmitir credibilidad y confianza, compromiso, accesible, implicación en integración con el centro, disponibilidad, flexible a la hora de reunirse, buen trato, amable, optimista, que tenga espíritu de servicio, iniciativa, responsable, dinamizador, ética profesional, sincero, profesional, actitud permanente de formación (actualización), conocimientos del área y conocimientos del sistema educativo.
Señalando que con programas de orientación continua, coherentes y postescolares se podría apoyar a aquellos adolescentes que han abandonado la escuela, teniendo fracaso en su intento de encontrar empleo, al estar desorientados y tener una escasa clarificación vocacional.
Luviano (1979), considera que el orientador ha desarrollado modelos y técnicas que desarrollan en la persona la capacidad de saber que es lo que quiere. Sin embargo expresa que para el orientador existen variables que no puede estar controlando, cómo son los cambios sociales. Hace mención que:
Durante el sexenio pasado (1970-1976) hubiera sido indispensable crear y fomentar un estereotipo vocacional de ingenieros, técnicos y especialistas en petróleo o energéticos. Esto no fue así, básicamente porque no se tenía
comprobación veraz de los mantos petroleros. Esa noticia se difunde durante este sexenio, con lo cual surge la premura de crear nuevas ocupaciones sin tener recursos humanos capacitados. Así importamos tecnología y hasta mano de obra (y no braceros precisamente). Otro tanto podemos decir de las dificultades que todo sistema impone contra el cambio (el estructural).
Cabe destacar que dentro de la orientación, existen diversas profesiones de
orientación, que varían de acuerdo al contexto (el país) y a las tareas por desarrollar; por mencionarse algunas están, el Consejero de Orientación, el Profesor Orientador, el Psicólogo Orientador, el Insertor Laboral y finalmente el Informador, (Gavilán, 2006).
En relación a la formación se le atribuye en la mayoría de los países, gran importancia a la actualización de los especialistas en Orientación Profesional. Gavilán (2006) comenta que la capacitación se divide en varios niveles: Consejero de
Orientación, Profesor Orientador y Psicólogo Orientador, se requiere el título universitario de Psicólogo y/o Psicopedagogo, con formación en Orientación de
las profesiones de Insertor laboral e Informador se requiere título universitario de cuatro a cinco años, formación previa y/o capacitación en los lugares de trabajo. Para los
programas de especialización en Orientación es necesario diferentes áreas de
conocimiento: Orientación, Psicología, Educación, Sociología, Economía, Derecho y Estadística.
Peiró, et al. (1989) describe que debido a las exigencias laborales y sociales, la actualización de la orientación requiere un esfuerzo común que va más allá del mundo escolar, solicitando la participación de otras instancias y algún tipo de colaboración institucional y empresarial. En el ámbito de la orientación profesional se hace evidente la necesidad de coordinación y colaboración entre la escuela y otras instituciones que participan en el proceso de orientación y actúan en paralelo, tales como organismos especializados en la materia (tanto públicos, como privados), empresas, organismos juveniles, asociaciones locales, familia, etcétera.
Según Peralta (2005) en las administraciones educativas cuentan con planes de formación del profesorado, en general y para los orientadores, en particular. Existiendo varias modalidades de formación, que abarcan desde actividades de autoformación, formación presencial, formación a distancia –on line-, cursos con seguimiento, congresos,
jornadas, encuentros, simposium, jornadas científicas, entre otros.
Capítulo 3
Metodología de la investigación
En este capítulo se presenta la estrategia metodológica que se utilizó durante esta investigación, las características de los participantes, cómo fueron seleccionados, los instrumentos elaborados y el proceso seguido para el levantamiento de datos, su análisis e interpretación de los resultados.
3.1 Enfoque de la investigación
El enfoque de la presente investigación es de tipo cualitativo ya que se involucran la recolección de datos en ambientes naturales, donde los participantes se comportan como lo hacen en su vida cotidiana y donde los significados se extraen de los datos y el tratamiento de la información se utiliza el apoyo estadístico para interpretar los resultados (Hernández, Fernández y Baptista, 2006).
Con esta investigación se detectó la percepción que tienen los actores escolares acerca de la labor del Orientador Educativo, si es considerada la materia como un beneficio académico y si influye en los alumnos de nivel medio superior.
El método cualitativo es de carácter naturalista, ya que “estudia a los objetos o seres vivos en sus contextos o ambientes naturales, e interpretativo porque intenta encontrar sentido a los fenómenos, partiendo del significado que las personas le otorguen” Hernández, Fernández y Baptista, (2006, p. 9).
necesaria con la finalidad de verificar la percepción que se tienen los actores escolares del Orientador Educativo.
La muestra la determinó la titular de la materia de Orientación Educativa, decidiendo que los instrumentos de evaluación se aplicaran a un solo grupo de cuarto semestre, turno matutino, ya que sólo contaba con 16 horas-clase, por lo cual se destinó dos clases para la aplicación del instrumento. La muestra es no probabilística y finita, no cumple con los requisitos de un verdadero experimento, pues no hay grupo de
comparación, no hay una referencia previa para poder contrastar resultados (Hernández, Fernández y Baptista, 2006).
El propósito de los diferentes instrumentos de evaluaciónes conocer qué piensan los actores escolares de la labor del Orientador Educativo, para de esta manera saber si se están cumpliendo con los objetivos de la materia, el cual es guiar a los alumnos y
proporcionar los conocimientos necesarios para la buena elección de carrera.
A los sujetos encuestados se les explicó de manera escrita y verbal, cuál era la finalidad de la investigación, se les aclaró que al contestar dicha encuesta no tendrían repercusiones académicas y que los resultados arrojados servirían para conocer la
percepción que tienen de la clase, del orientador y si se está alcanzando la finalidad de la Orientación.
3.2 Muestra
el cual está conformado por: 19 mujeres y 22 hombres de edades que fluctúan entre 16 y 18 años. El nivel socioeconómico es medio-bajo y medio.
Los alumnos encuestados son hijos de padres trabajadores, es decir tanto el padre como la madre trabajan, según datos proporcionados por el Departamento de Orientación Educativa de la Preparatoria.
En el capítulo uno, apartado 1.6 se mencionó que en un acercamiento previo que se tuvo con los alumnos, algunos manifestaron una actitud despectiva con respecto a la materia, ya que mencionaron que “no les sirve para nada”, que les “parece horas
desperdiciadas”, desconfían de los resultados de los exámenes psicométricos y no tienen
una relación estrecha con el Orientador.
En relación a los maestros, se encuestaron únicamente a los que imparten clases en cuarto semestres enero-mayo 2008, ya que son los que tienen permanente contacto con los alumnos. En total fueron siete los encuestados, las edades fluctúan entre los 25 y 55 años. Uno de ellos es Ingeniero Civil, dos más son Ingenieros Industriales, Licenciados en Administración son dos, uno es Licenciado en Derecho y otro más Licenciado en Contaduría Pública.
3.3 Métodos utilizados para la obtención de resultados
A continuación se muestra (véase Figura 1), el Esquema general de la
[image:53.612.112.471.196.604.2]investigación, la percepción de los actores escolares en relación a la labor profesional del Orientador Educativo en el nivel medio superior.
Figura 1. Esquema general de la Investigación
permitió realizar el estudio de investigación; pero con la consigna por parte de los directivos de dicho plantel que fuera en anonimato, posteriormente al realizar la revisión de la literatura se encontró que Valenzuela (2004) había diseñado los instrumentos de evaluación con altos índices de confiabilidad y validez para evaluar a los maestros, alumnos y directivos. Se concertó una cita para una entrevista verbal con los directivos; pero en cuatro ocasiones fue cancelada por ellos por cuestiones de diferente índole, por lo que se decidió proporcionarles un Cuestionario con preguntas elaborados para conocer su percepción sobre la materia de orientación y del desempeño del Orientador.
A continuación se describen los instrumentos de evaluación que se utilizaron:
El Cuestionario para la Evaluación de Profesores fue diseñado por Valenzuela
(2004), el cual es una encuesta de opinión a los actores escolares (véase Apéndice A), cabe aclarar que se autorizó el manejo y aplicación de dicho instrumento de medición, para los propósitos de la presente investigación.
El objetivo del Cuestionario para la Evaluación de Profesores es evaluar las
percepciones de los alumnos sobre el desempeño de sus profesores en el proceso de enseñanza-aprendizaje.
Valenzuela (2004) menciona que el instrumento de medición tiene una alta confiabilidad y validez, debido a los coeficientes alfa de Cronbach, que se le han
calculado al cuestionario para cada una de las doce escalas del instrumento; por lo tanto,
el Cuestionario para la Evaluación de Profesores produce resultados consistentes y
El primer cuestionario que se aplicó a los alumnos (véase Apéndices A) tiene un total de 57 reactivos, mismos que están agrupados en tres secciones. Al inicio están 48 preguntas, las cuales se relacionan con 12 escalas que evalúan las características de los profesores, posteriormente 5 reactivos que son información sobre el curso en general y finalmente las 4 últimas sobre información del alumno.
El segundo cuestionario que se aplicó (véase Apéndice B) consta de 4 preguntas, el propósito fue dar respuesta a la tercera pregunta de investigación “¿El desempeño del orientador educativo influye en la toma de decisiones de los alumnos de cuarto semestre?.
Las primeras preguntas del Cuestionario para la Evaluación de Profesores, están
basadas en el método de escalamiento tipo Likert que “consiste en un conjunto de ítems presentados en forma de afirmaciones o juicios, ante los cuales se pide la reacción de los participantes” (Hernández, et al. 2006, p. 341). Las opciones de respuesta son: MDA es Muy de acuerdo; DA, De acuerdo; ED, En desacuerdo; MED, Muy en desacuerdo y NA/SO, No aplica/sin opinión. La segunda encuesta que se aplicó a los alumnos (véase Apéndice B) maneja la misma escala de Likert.
Valenzuela (2004, p. 158), menciona que los “reactivos se califican según la clave: MDA= 4, DA=3, ED=2, MED= 1 y NA/SO no tienen equivalente numérico”. El
Cuestionario para la Evaluación de Profesores arroja una calificación promedio única al
desempeño del profesor.