UNIVERSIDAD DE CIENCIAS PEDAGÓGICAS.
"JOSÉ MARTÍ PÉREZ"
CAMAGÜEY
MATERIAL DOCENTE EN OPCIÓN AL TÍTULO ACADÉMICO DE
MÁSTER EN CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN
MENCIÓN EDUCACIÓN PREESCOLAR.
Actividades programadas con variantes metodológicas para
la creación de relatos en los niños del cuarto ciclo de la
educación preescolar.
AUTORA: Lic. Blanca Rosa Garrote Lazo.
TUTORA: MSc P. Aux. Greisy Vega Cisneros.
Dedicatoria
A los niños de la edad preescolar que son la razón de ser nuestra especialidad. A las
maestras de preescolar. Al comandante en jefe Fidel Castro, por haber propiciado que
todos los educadores tuviéramos acceso a esta Maestría en Ciencias de la Educación.
A mis hijos, esposo y familia por la ayuda que me brindaron.
Agradecimiento
A Fidel castro y a la Revolución que me han dado la posibilidad de superarme. A los
profesores, por los conocimientos que me brindaron. A mi tutora por dedicarme con
gran amor su preciado tiempo a mis hijos que constituyen la luz que guía mi camino en
aras de ser un mejor ejemplo. A todas las personas que de una forma u otra
contribuyeron a la realización de esta investigación.
SÍNTESIS
El material docente está dirigido a la aplicación de actividades programadas para
favorecer la creación de relatos en los niños del cuarto ciclo de la educación preescolar.
La muestra fue tomada de manera intencional por 10 niños de la escuela primaria del
municipio Camagüey. Las actividades que se ofrecen tienen como fundamento el
vínculo temática – contenido, el diagnóstico y las técnicas para la creación de relatos
mediante la estimulación y motivación de los niños. Se utilizan métodos teóricos,
empíricos y estadísticos. El resultado alcanzado está dado en que se logra una mayor
calidad en la creación de relatos por los niños mediante la demostración de cómo
puede imaginar historias y contarlas con un orden lógico y un lenguaje coherente.
Como consecuencia queda expuesto en la práctica pedagógica un modo de actuación
ÍNDICE
INTRODUCCIÓN ...1
DESARROLLO...7
1.1 El lenguaje .Sus generalidades en el desarrollo psíquico. ...7
1.2 Particularidades de la educación de la lengua materna en la edad preescolar....15
1.3 Caracterización del desarrollo del lenguaje en el sexto año de vida...32
1.4 El lenguaje y la creación de relatos en el grado preescolar. ...37
2. Fundamentación y diagnóstico del objeto de estudio... 51
2.1 Caracterización y diagnostico del objeto de investigación. ...51
2.2 Actividades programas con variantes metodológicas para la creación de relatos en los niños del cuarto ciclo de la educación preescolar...54
2.3 Valoración del pre- experimento y los resultados alcanzados...66
CONCLUSIONES...69
BIBLIOGRAFÍA
INTRODUCCIÓN
El desarrollo de la ciencia y la técnica avanza aceleradamente por lo que exige de
hombres bien preparados y con la capacidad para dar respuestas más certeras y
rápidas en los momentos actuales de conciencia y búsqueda del progreso. Por eso la
educación juega un papel significativo, pues de ella depende en buena medida la
formación del hombre capaz de enfrentar nuevos retos.
Sin lugar a dudas la educación cubana atesora significativos logros, pero es
indispensable continuar avanzando para darle solución a los problemas teniendo en
cuenta estos nuevos retos. Por esta razón la política del estado plantea en Tesis y
Resoluciones que la educación tiene como fin formar a las nuevas generaciones y a
todo el pueblo en la concepción científica del mundo, desarrollando plenamente las
capacidades intelectuales y aspiraciones rituales del individuo, así como fomentar en él
elevados sentimientos humanos.
En Cuba se lleva a cabo una revolución educacional, que reclama que desde el estilo
de trabajo del educador y la institución se atiende la diversidad e individualidad de cada
niño o niña y se lleven a niveles superiores el resultado de la labor educativa. Estas
transformaciones están dirigidas a obtener un escalón activo, crítico, reflexivo,
independiente y protagónico ya que las aspiraciones de la política educacional son la
formación integral de la personalidad del niño, con un aprendizaje tres veces superior
que demuestre su nivel de conocimiento y sentimiento creador de actuación ante la
vida.
En el educador recae el papel más importante en el cumplimiento de la tarea de elevar
la calidad de la enseñanza y la educación y constituye el centro del trabajo actual y
futuro del Ministerio de Educación apoyada por todas las instituciones del estado y la
sociedad a quienes corresponde actuar en función de la enseñanza y la educación.
La enseñanza y la educación, se llevan a cabo unido a la Batalla de Ideas que trajo
consigo el Programa Audiovisual y la Computación entre otras, para potenciar el
cumplimiento de los objetivos en cada nivel.
La educación se encuentra en la primera línea de esta colosal batalla que protagoniza
el pueblo de Cuba guiada por el compañero Fidel Castro Ruz, quien con su
extraordinaria visión definió los momentos actuales y futuros. Por esto se llevan a cabo
transformaciones que la colocan muy por encima de todos los demás sistemas
Fidel Castro ha destacado que para perfeccionar la obra realizada debe buscarse lo
que debe ser y será un sistema educacional que se corresponda cada vez más con la
igualdad, la justicia plena, la autoestima y las necesidades morales y sociales de los
ciudadanos en el modelo de sociedad que el pueblo de cuba se ha propuesto crear.
Para el logro de estas aspiraciones es fundamental la labor tanto del educador como
del educando alma de la educación cubana y el más preciado tesoro con que cuenta
la revolución, pues ellos con su espíritu de superación y su actitud ante el
conocimiento de lo nuevo, constituyen una garantía incuestionable de los logros que se
alcanzarán y de la cultura general integral que se obtendrá en cada cubano o cubana,
lo que se debe iniciar desde edades muy tempranas.
La edad preescolar constituye una etapa fundamental en todo el desarrollo de la
personalidad, puesto que en esta se sientan las bases y fundamentos esenciales para
el posterior desarrollo infantil. Además se forman capacidades y habilidades durante el
desarrollo de la personalidad del niño en dependencia de sus particularidades
anátomo- fisiológica y las condiciones de vida y familiares, para lograrlo el niño debe
ser el centro del proceso educativo y participando activamente en el mismo.
En este sentido debe organizarse la vida del niño en la institución, estructurar las
actividades, emplear métodos y procedimientos adecuados y establecer relaciones
excelentes con estos; así ocupará un papel protagónico en el proceso docente
educativo.
En la edad preescolar, se propicia la formación de sentimientos de amor y respeto hacia
todo lo que lo rodea, se destaca además el dominio de la lengua materna por ser el
lenguaje medio de comunicación y adquisición de conocimientos, así como de
regulación del propio comportamiento de los niños.
En la evolución y perfeccionamiento del lenguaje del niño de 0 a 6 años desempeña un
importante papel el desarrollo de la expresión oral, por lo que en los grados
preescolares estos deben alcanzar una expresión oral fluida y; coherente y emplear
vocablos adecuados expresándose de manera activa. Se requiere entonces que
trasmitan verbalmente sus ideas, sus experiencias y sus vivencias.
Para estimular la expresión oral en los niños en esta etapa la maestra debe lograr el
desarrollo de habilidades como conversar, narrar, describir y relatar. El relato oral se
debe ver como un aprendizaje desarrollador, creador donde se propicien diferentes
conocimientos y experiencias para que él pueda expresarlas con un lenguaje coherente
y expresivo, sin embargo los resultados de la experiencia pedagógica de las maestras
que atienden el grado preescolar, han puesto de manifiesto en los análisis que se
realizan un grupo de dificultades en los niños relacionados con la creación de relatos,
fundamentalmente en el momento de coordinar ideas para organizarlos de forma
independiente, y transmitirlo de forma exacta y expresiva.
Las orientaciones metodológicas del programa de la lengua materna relacionadas con
los contenidos de expresión oral y principalmente con la narración en el grado
preescolar no abordan sugerencias ni orientaciones específicas referidas a la creación
de relatos y sus particularidades en esta edad.
Los resultados del diagnóstico que se aplica a los niños al culminar el grado preescolar
en la tarea de lenguaje relacional en cuanto a la narración siguen siendo insuficientes,
destacándose dificultades con la coherencia del lenguaje y la coordinación de ideas
para crear la narración.
En particular los resultados en los niños del grado preescolar C que asisten a la
escuela Primaria Juan Manuel Viamontes Avellán del municipio Camagüey
demuestran que es insuficiente el desarrollo de la habilidad de creación de relatos,
puesto de manifiesto en el pobre vocabulario, poco progreso en la determinación de
ideas, así como limitada expresión y transmisión exacta de las ideas.
Como consecuencia se presenta la contradicción externa entre el pobre nivel de
desarrollo de los niños del cuarto ciclo de la Educación Preescolar en la creación de
relatos y las posibilidades cada vez mayores que tienen estos de desarrollar esta
habilidad en correspondencia con las necesidades actuales del nuevo currículo en el
área de lengua materna.
La valoración realizada hasta aquí justifica la necesidad de abordar el siguiente
problema científico:
¿Cómo favorecer la creación de relatos en los niños del cuarto ciclo de la Educación
Preescolar en la escuela primaria Juan Manuel Viamontes Avellán?
Para el análisis del problema se determina como objeto de la investigación: La
expresión oral en los niños de edad preescolar.
El campo de acción:está representado por la creación de relatos en los niños del cuarto
ciclo de la Educación Preescolar en la escuela primaria Juan Manuel Viamontes
El objetivo de la investigación: está encaminado al diseño de actividades programadas
con variantes metodológicas para favorecer la creación de relatos en los niños del
cuarto ciclo.
Preguntas científicas.
1- ¿Qué fundamentos teórico - metodológicos sustentan la expresión oral y en
particular la creación de relatos en los niños del cuarto ciclo de la Educación
Preescolar?
2- ¿Cuál es el estado actual de la creación de relatos en los niños del cuarto ciclo de la
Educación Preescolar?
3- ¿Qué características deben tener el diseño de las actividades programadas con
variantes metodológicas para favorecer la creación de relatos en los niños del cuarto
ciclo de la Educación Preescolar?
4- ¿Cómo valorar la efectividad de las actividades programadas con variantes
metodológicas para favorecer la creación de relatos en los niños del cuarto ciclo de la
Educación Preescolar?
Variable trasformadora.
La creación de relatos en los niños del cuarto ciclo de la Educación Preescolar.
Indicadores.
1. Composición del relato.
Se tendrá en cuenta que en el desarrollo de la creación del relato los niños organicen
las ideas teniendo en cuenta el inicio, el desarrollo y el final de los sucesos.
2. Riqueza del vocabulario.
Que el niño muestre la utilización de vocablos relacionados con la historia que crean y
en correspondencia con las vivencias de la vida cotidiana.
3. Contenido interesante y ameno.
Que en el desarrollo de los sucesos y con los personajes que intervienen, los niños
creen historias relacionadas entre sí con animales, objetos y personas, utilizando
vivencias personales, acciones atrayentes, simpáticas y atractivas.
4. Transmisión exacta y expresiva de las ideas.
Que mantenga el orden en las ideas, claridad en la exposición y sea consecuente en lo
posible con el tema seleccionado. Que el relato sea expuesto acompañado de gestos,
mímicas u otras expresiones que muestren diferentes estados de ánimos en
Tareas de la investigación.
1- Sistematización de los fundamentos teórico - metodológicos acerca la creación de
relatos en los niños del cuarto ciclo de la Educación preescolar.
2- Diagnóstico del estado actual de la creación de relatos en los niños del cuarto ciclo
de la Educación Preescolar.
3- Diseño de actividades programadas con variantes metodológicas para favorecer la
creación de relatos en los niños del cuarto ciclo de la Educación Preescolar.
4- Valoración de la efectividad de la propuesta de actividades programadas con
variantes metodológicas para favorecer la creación de relatos en los niños del cuarto
ciclo de la Educación Preescolar.
En la investigación se utilizaron métodos teóricos, empíricosy estadístico. Dentro de los
teóricos se utilizó el análisis y síntesis, la inducción y deducción. Los mismos
permitieron en la etapa de sistematización de los elementos teóricos –metodológicos
del objeto de la investigación, estudiar el comportamiento de cada una de las partes y
definir los elementos que ejercen una influencia decisiva en la investigación, lo que
accedió el razonamiento de algunos casos particulares a un conocimiento más general
y crear una representación de actividades pedagógicas relacionadas con la creación
de relatos en la edad preescolar
Como métodos empíricos se utilizó el análisis documental, la observación a
actividades programadas de lengua materna, la prueba pedagógica a los niños y el pre
- experimento pedagógico. Estos métodos fueron empleados con niños del cuarto ciclo
de la educación preescolar con el objetivo de recoger información en la etapa de
diagnóstico inicial y de comprobación de la efectividad de la propuesta en la práctica
pedagógica acerca de la creación de relatos.
Se utilizó además como método estadístico el cálculo porcentual, gráficas y tablas
que sirvieron para recopilar y representar los datos obtenidos del sistema estudiado.
Novedad científica:Se ofrecen fundamentos teóricos - metodológicos que benefician la
implementación de actividades programadas con diferentes variantes metodológicas
encaminadas a favorecer con mayor calidad el proceso educativo para la creación de
relatos en los niños del cuarto ciclo de la Educación del Preescolar. Se implementan
estas actividades por primera vez con los niños de dicha institución.
Aporte práctico: Se ofrecen actividades programadas con variantes metodológicas para
educación preescolar en correspondencia con las características psicológicas de los
niños, lo que permite potenciar el desarrollo del lenguaje en los niños del cuarto ciclo
de la educación preescolar. Como resultado de la introducción en la práctica de estas
actividades programadas se logra garantizar la efectividad y la disposición de los niños
para crear relatos novedosos e interesantes utilizando un lenguaje coherente fluido y
DESARROLLO.
1.1 El lenguaje .Sus generalidades en el desarrollo psíquico.
El niño desde que nace es un ser social. El proceso de su transformación en hombre,
en ser humano no es posible fuera del contexto social, en el cual se apropia de toda la
experiencia histórica cultural acumulada en los objetos y fenómenos del mundo material
y espiritual que le rodea, y que le es trasmitida por los adultos que le alimentan, le
atienden, le educan. Esto se da en una actividad conjunta en la cual estos le trasmiten
esa experiencia social, y le enseñan los modos de la actividad práctica e intelectual
para actuar sobre ese mundo de objetos materiales y espirituales creados por la
humanidad durante siglos.
Es, en este proceso de actividad y comunicación, que se posibilita su conversión en ser
humano. De ello depende que, para que el niño sea realmente una persona, son
indispensables condiciones humanas de vida y educación y, cuando esto por
determinadas causas no se propicia, no es posible el proceso de humanización.
Por lo tanto, para que el niño devenga hombre, devenga personalidad no basta con
poseer un cerebro y un organismo propios de la especie, sino que se requiere que su
actividad se desenvuelva en un mundo de objetos y de relaciones propias del hombre
como tal. En este sentido, la literatura especializada es amplia en reflejar casos, como
el de las niñas indias Kamala y Amala, raptadas por lobos cuando apenas tenían unos
años de nacidas, que al ser recuperadas de dicha vida agreste y salvaje, y aún cuando
fueron restituidas a su propio medio de origen, nunca pudieron convertirse
verdaderamente en seres humanos como tal.
Al concluir su experiencia comprobó, que a pesar de la rica experiencia individual que
Rudi había adquirido por su crianza en un medio humano y que le permitía realizar
acciones que jamás hubiera incorporado en su medio habitual, seguía siendo un
chimpancé y no fue posible su conversión en ser humano, o que se apropiara de
medios intelectuales de acción particulares de la especie humana, como es el caso de
la lengua hablada.
De esta manera la actividad y la comunicación, que son las que posibilitan que el niño
recién nacido se convierta en un ser humano, han de realizarse dentro de condiciones
indispensables para el proceso de humanización. Pero al hablar de actividad y
comunicación, esto lleva necesariamente a analizar la relación existente entre el
pensamiento y el lenguaje, y de este último como expresión del desarrollo psíquico.
El lenguaje es una forma peculiar de conocimiento de los objetos y fenómenos de la
realidad, un reflejo de dicha realidad que se propicia por medio de la lengua natal, y que
constituye a su vez, la principal vía de comunicación entre los seres humanos, entre las
personas, y mediante el cual el individuo entra en relación con sus semejantes, para
coordinar acciones mutuas, intercambiar ideas e incluirse entre sí. Para esto hace uso
de una lengua que tiene componentes fonético – fonológicos, léxico – semánticos y
gramaticales, que la hacen un medio indispensable del pensamiento humano, con el
que forma un sistema en mutua interdependencia e interrelación.
Es sabido que el pensamiento se entrelaza estrechamente con el lenguaje, y esto llevó
a algunos psicólogos a la conclusión de que eran una sola cosa, como establecía J.
Watson, para quien el pensamiento se reducía al lenguaje interno, siguiendo una
determinada frecuencia, del lenguaje en alta coz, al murmullo, al lenguaje interno, lo
cual equivalenciaba y convertía en un único proceso a ambas acciones psíquicas.
No obstante, y ya desde los hallazgos de la escuela de Würtzburgo, se puso de
manifiesto que el pensamiento y el lenguaje estaban bien lejos de coincidir. Esto llevó a
dos posiciones: una, que sostenía la total identificación entre el pensamiento y el
lenguaje, y otra que sostenía una total diferenciación. Este carácter unilateralizador de
las posiciones anteriormente planteadas, dio lugar a numerosas tendencias que
trataban de conciliar ambos puntos de vista, o propiciar soluciones de compromiso
entre ambos enfoques, sin encontrar una verdadera respuesta.
L. Vigotski refutó ambas posiciones, en las cuales pensamiento y lenguaje se veían
como independientes, o con una relación puramente mecánica entre dos procesos
distintos, lo cual atribuyó fundamentalmente al método utilizado en su investigación, que
estudiaba dichos procesos del pensamiento en el lenguaje de los adultos, y mediante la
descomposición o disociación de esos procesos en sus elementos componentes. Es
decir, que estas posiciones tenían dos errores fundamentales de base: el análisis por
elementos y el antihistoricismo.
La verdadera respuesta a esta pregunta sobre la relación entre el pensamiento y el
lenguaje, solo es posible darla de acuerdo con L. Vigotski, mediante su estudio histórico
observan tendencias que van desde considerar al pensamiento como lenguaje sin
sonido, hasta las corrientes reflexológicas que lo consideran un reflejo inhibido en su
parte motora. En ambas teorías la cuestión de la relación entre el pensamiento y el
lenguaje pierde significado, pues de existir una identidad no es posible entonces que se
pueda dar ninguna relación entre ambos, por ser la misma cosa.
La posición que considera al lenguaje como una manifestación externa del
pensamiento, y ver a este libre de todo componente sensorial, caen en ver su relación
como una conexión externa entre dos procesos distintos, básicamente diferentes. Estas
concepciones son fruto de un análisis de las estructuras psicológicas separándolas en
elementos, como sucede cuando se estudia al pensamiento verbal en sus componentes
– pensamiento y palabra – de manera aislada, lo que hace desaparecer en el
transcurso de su estudio las particularidades originales del pensamiento verbal, y
conduce a la búsqueda de una interrelación de tipo mecánico entre dichos elementos.
Esta concepción de ver al sonido y al significado como elementos separados, impide el
análisis de su verdadera interrelación, puesto que el sonido, separado de su conexión
con el pensamiento no revela las propiedades físicas y psicológicas del habla humana,
sino las referidas a todos los sonidos de la naturaleza. Del mismo modo, el significado
separado de las palabras, solo puede ser estudiado como acto puro del pensamiento,
que cambia y se transforma ajeno a su vehículo material. Esto ha impregnado la
investigación lingüística y psicológica del pensamiento y el lenguaje, y llevado a
derroteros desacertados en cuanto a sus interrelaciones.
El análisis por unidades, propuesto por Vigotski, al estudiar el fenómeno en su totalidad,
y donde se analiza de manera que este conserva las propiedades básicas de dicha
totalidad, da la clave para definir claramente las relaciones entre el lenguaje y el
pensamiento, unidad que en este caso está dada por el significado de la palabra, y el
cual pensamiento y lenguaje se unen para constituir el pensamiento verbal. Desde este
punto de vista una palabra nunca se refiere a un solo objeto, sino a un grupo o clase de
estos, y constituye, por lo tanto, una generalización.
Esta a su vez constituye un acto verbal del pensamiento, que refleja la realidad de
manera bastante distinta a como lo hacen los procesos sensoriales. El pensamiento,
como reflejo generalizado de la realidad, constituye también la esencia del significado
de la palabra, y consecuentemente es parte inalienable de la palabra como tal, y
una palabra sin significado es un sonido vacío, no una parte del lenguaje humano, y un
significado solo es posible de expresarse mediante una palabra. En esto radica la
unidad del pensamiento verbal, y el estudio de su desarrollo, funcionamiento y
estructura – su devenir histórico - genético – da la respuesta de la función e
interrelación del pensamiento y del lenguaje en cada etapa del desarrollo humano.
La unidad del pensamiento y el lenguaje expresada en el significado también se
destaca en el proceso de la comunicación – función principal del lenguaje – en la que
se unen comunicación y su función intelectual, pues es imposible el entendimiento de
las inteligencias sin una expresión mediatizadora, en este caso el significado en la
palabra, ya que en ausencia de signos lingüísticos la comunicación sólo es, como
sucede en los animales, primitiva y limitada, y concretada básicamente a la transmisión
emocional. La transmisión de un contenido intencional, racional, de la experiencia y el
pensamiento, requiere indefectiblemente de un sistema mediatizador, en este caso el
lenguaje, surgido durante el trabajo por la necesidad de intercomunicación entre los
seres humanos en dicho proceso productivo.
En algunas teorías psicológicas se plantea al signo como medio de la comunicación,
entendiendo al mismo como la palabra o el sonido, y que por el reforzamiento se asocia
con un determinado objeto o experiencia, lo cual le posibilita transmitir ese contenido a
otros hombres. Sin embargo, los estudios en la infancia temprana revelan que la
comunicación verdadera requiere un significado, tanto de generalización como de
signos. La experiencia individual es intransmisible, y para poder serlo, necesita de estar
incluida en una categoría socialmente establecida que el hombre considere como una
unidad, por lo que la verdadera comunicación requiere de una actitud generalizadora,
que es una etapa avanzada del significado de las palabras.
Las formas más elevadas del intercambio humano son solamente posibles porque el
pensamiento del hombre refleja una realidad conceptualizada, y por ello es que los
niños, aunque estén familiarizados con las palabras requeridas, no entienden
determinados conceptos, pues carecen de los medios conceptuales que garanticen su
comprensión total. Por eso es tan importante que los niños manejen primero el
concepto que su denominación, pues casi siempre, cuando existe el primero, hay una
palabra que sea capaz de definirlo o describirlo.
Concebir al significado de la palabra como pensamiento generalizado e intercambio
lenguaje y su desarrollo social. Pero a su vez, como la palabra siempre expresa
también un contenido emocional, demuestra la existencia de un sistema de significados,
que en forma dinámica, expresa la unidad de los procesos cognitivos y afectivos en el
desarrollo psíquico, aquella en la que el reflejo de las relaciones esenciales de los
objetos y fenómenos de la realidad utiliza como medios al concepto, a la palabra, y
cuyas premisas se estructuran hacia finales de la edad preescolar, en las que el niño de
esta edad es capaz de realizar operaciones elementales en las que ya no necesita
tener presente al objeto.
Más el pensamiento existe antes del lenguaje en el propio proceso de la acción que
aparece como medio de realización de dicho pensamiento. Este pensamiento que se ha
denominado motor, en acciones o sensoriomotor de acuerdo con los diversos autores,
va a caracterizar los años iníciales de la vida, y en su transcurso, el surgimiento y
asimilación de la lengua materna va a marcar un hito en el desarrollo psíquico del niño,
y ya a partir de ese momento, el desarrollo del pensamiento va a estar estrechamente
unido al lenguaje. Así la denominación de los objetos organiza el proceso de la
percepción, ayuda a diferenciar los objetos y a adjudicarles un significado, la atención y
la memoria se hacen lógicas y con sentido, gracias al lenguaje. Todo el desarrollo
afectivo – volitivo – motivacional está mediatizado por el lenguaje, y no es posible el
proceso de socialización del niño sin la existencia del lenguaje.
En resumen, todos los procesos y funciones psíquicas, toda la formación y educación
del niño solo puede concebirse con la participación decisiva del lenguaje. Aún con el
surgimiento del pensamiento en imágenes, denominado por algunos autores simbólico,
intuitivo o representativo, y que es aquel en el cual las relaciones esenciales de la
realidad se expresan mediante una imagen, que significa no solo una representación
sino también la sustitución de las relaciones entre los objetos, se organiza de manera
más nítida con el apoyo del lenguaje, que va a permitir esquematizar de manera más
eficiente las relaciones presentes y manifiestas – que se realizan mediante el proceso
de la percepción – y las no presentes, ocultas y esenciales, que se viabilizan mediante
la acción del pensamiento.
Pero aun en el pensamiento en acciones y en el representativo, la acción psíquica que
se realiza está ligada al objeto, y depende de sus condiciones y particularidades. Solo
es con el advenimiento del pensamiento verbal, lógico – verbal, o conceptual, como lo
independiza totalmente del objeto, y es capaz de operar en ausencia del objeto,
mediante símbolos, ecuaciones, conceptos, que dependen de la palabra, como
expresión del pensamiento para su manifestación.
De ahí que se considere al pensamiento verbal como la cumbre del pensar humano, y
se convierta en el predominante sobre las otras formas existentes del pensamiento del
hombre. En el adulto coexisten estos tres tipos de pensamiento, o estas tres
manifestaciones del pensamiento, lo que se ha dado en llamar, de acuerdo con
Leontief, el polimorfismo del pensamiento humano.
En todas estas facetas del pensar, la palabra aparece como elemento fundamental de
expresión, porque aunque las condiciones de la tarea imponen el tipo de pensamiento
que ha de resolver, y se resuelve mediante un tipo específico predominante en este
momento, sin embargo, para expresarse requiere indefectiblemente de la palabra. La
acción o la imagen son individuales, y no es posible su transmisión a otros sujetos si no
se hace mediante la palabra.
En este sentido son muy aleccionadoras las revelaciones hechas por Albert Einstein a
uno de sus biógrafos, y en la que le refirió que las concepciones iníciales de la teoría de
la relatividad, y en toda su complejidad posterior, él se las había expresado en forma de
imágenes, las había concebido como imágenes, y operando con dichas acciones, y que
luego había tenido que transitar por un arduo trabajo de llevarlas a formas del
pensamiento lógico verbal para hacerlas comprensibles a los demás.
Pero aun a este nivel de realización adulta, incluso en la propia operación interna está
presente el lenguaje, pues el hombre explica a sí mismo las imágenes que percibe,
mediante la palabra, se piensa en palabras aunque se opera con la acción o la imagen.
De esta manera se destaca que, ontogenéticamente, el pensamiento y el lenguaje no
surgen al unísono, sino que tienen raíces genéticas distintas, y que en un momento
determinado estas líneas se encuentran, para conformar el pensamiento verbal, que ha
de convertirse en el tipo de pensamiento predominante en el desarrollo del individuo.
Mas, aunque convergen no significan una identidad, sino una unidad dialéctica, en la
que cada función psíquica tiene sus propias particularidades y tareas a resolver,
interrelacionándose e influyendo mutuamente.
Desde este punto de vista la formación, desarrollo y perfeccionamiento de la lengua
relaciones sociales, sino que constituye igualmente un problema intelectual, que tiene
serias implicaciones en el desarrollo de la inteligencia, la conciencia y la personalidad.
En el transcurso de estas acciones psíquicas, que inicialmente tienen líneas separadas,
se destaca una etapa preintelectual en el lenguaje, que se expresa en el gorjeo y el
balbuceo, entre otros, y una etapa prelingüística del pensamiento, expresada en la
propia acción y la imagen como medios de reflejar la realidad y actuar
consecuentemente.
Cada etapa del desarrollo va a plantear una interrelación cualitativamente distinta del
pensamiento y el lenguaje, de ahí su carácter dinámico, constituyendo un proceso,
hasta converger en un momento en que el pensamiento no solo se expresa en
palabras, sino que existe a través de ellas. Desde este punto de vista el desarrollo del
lenguaje constituye un aspecto primordial para garantizar el desarrollo psíquico del
niño, y se convierte en una tarea principal del trabajo educativo en el centro infantil.
Los estudios e investigaciones sobre el lenguaje aparecen con bastante frecuencia y
amplitud en la bibliografía, y no obstante a esto, existen numerosos aspectos que
requieren aun de un mayor análisis y profundización. Todas esas investigaciones han
aportado conocimientos sobre el surgimiento, los factores causales y coincidentes, su
devenir evolutivo y las relaciones con otros procesos y funciones psíquicas, el hecho
mismo de ser el lenguaje un producto social, surgido de la necesidad del hombre de
comunicarse durante el proceso del trabajo, determina los factores socioculturales
tienen una incidencia considerable en el nivel de desarrollo del lenguaje, y las
particularidades propias de la lengua, de acuerdo con las condiciones generales de vida
y el desarrollo científico técnico de la sociedad en cuestión.
Esto hace que a veces resultados experimentales valiosos no puedan ser generalizados
a todos los tipos de culturas, o que las propias características de la lengua natal
constituyan un impedimento para la asimilación de determinados resultados. Por otra
parte, el enfoque que dichas investigaciones han tenido, hace que en algunos casos,
los resultados sean interesantes pero no arrojen gran importancia para un determinado
grupo social o para la propia ciencia. En este sentido, muchas investigaciones han
estado dirigidas desde un enfoque cuantitativo, positivista, que ha almacenado una gran
cantidad de datos empíricos que, sin dejar de ser importantes, no tienen una gran
significación por no relacionarse estrechamente con la base teórica que pudiera
A su vez, el propio desarrollo del conocimiento sobre el proceso del lenguaje, ha hecho
que las líneas teóricas que han fundamentado estos estudios, hayan variado con el
tiempo y se conceptúen de manera diferente a lo que era usual en un momento
anterior. Un ejemplo de esto es el enfoque que a partir de Skinner comienza a tener la
investigación del lenguaje, que ha de plantear el análisis funcional del lenguaje, sentado
en las bases de la distinción entre los aspectos formales y funcionales de este proceso,
la naturaleza interactiva del comportamiento verbal, la relación del aprendizaje con la
adquisición del lenguaje, entre otros aspectos, que rompe con el concepto de lenguaje
propuesto por la lingüística formal tradicional, y que los propios discípulos de Chomsky
comienzan a plantear.
Esto va llevando hasta el enfoque del estudio del lenguaje dentro del contexto natural
del niño, que a partir de L. Bloom empieza a desarrollarse, que van apartando cada vez
más dichas investigaciones de sus propios enfoques estructuralistas. De igual manera
surgen los estudios sobre la importancia del lenguaje de los adultos en la formación del
lenguaje en los niños, en los trabajos de Snow, Rondal y otros, y de la influencia que
este lenguaje de los adultos tiene en el devenir del propio lenguaje de los pequeños.
Por otra parte diversas ciencias han abordado estos estudios, y así se observa que
predominan las investigaciones de una base lingüística, e igualmente de aquellas
relacionadas con el lenguaje defectuoso y los consiguientes trastornos, siendo mucho
menor en número los relacionados con el enfoque psicológico de este proceso, o los
modos de acción pedagógicos para garantizar el pleno desarrollo del lenguaje, de
acuerdo con lo esperable en cada etapa de la vida del niño.
En Cuba, F. Martínez Mendoza y sus colaboradores, han realizado importantes
investigaciones en relación con el desarrollo del lenguaje, dentro de la línea psicológica
y pedagógica de abordaje de estos problemas. Una de sus primeras investigaciones
trató sobre los medios para el desarrollo del lenguaje en los niños de dos a tres años
mediante las actividades pedagógicas que se realizan en el centro infantil, encontrando
que el tiempo dedicado a la ejercitación es un factor importante dentro de estas
actividades pedagógicas para el incremento de la amplitud del vocabulario y la
eliminación o reducción de las dificultades fonéticas en la pronunciación en estas
edades, que deben incluir contenidos específicos dirigidos, puesto que en el transcurso
del lenguaje espontáneo no se observa un aumento significativo del mismo, y que entre
resultan eficaces para incrementar el vocabulario de los niños, dada la dificultad de los
mismos de poder estructurar mentalmente la acción verbalizada sin este apoyo visual.
No obstante, en una investigación posterior realizada por sus colaboradores, se
comprobó que en las edades mayores preescolares, de los cuatro a los seis años, el
apoyo visual constituía un impedimento para el desarrollo de la creatividad y la
imaginación en el lenguaje, demostrándose una mayor riqueza, amplitud del
vocabulario e iniciativa, cuando se utilizaba el estímulo verbal dentro de una situación
de comunicación. Estos datos, por supuesto, tienen una gran significación para la
concepción de las actividades pedagógicas de la lengua materna, y demuestran a su
vez, las diferencias cualitativas entre el desarrollo del lenguaje en la edad temprana y la
edad preescolar, que siguen líneas y métodos propios dentro de esta etapa de la
formación del niño.
Los resultados encontrados evidenciaron que los logros esperables en el desarrollo del
lenguaje eran en realidad muy pobres, y que esto guardaba una estrecha relación con
concepciones teóricas, metodológicas y organizativas que ya resultaban ineficientes
para la consecución de estos logros, por obedecer a criterios conceptuales que, aunque
basados en lo plantado teóricamente en la bibliografía educativa más actual en dicha
época, no eran realmente propiciadores de alcanzar dichos logros. Esto obligó a
transformar radicalmente las concepciones vigentes en dicho programa, y a su
comprobación experimental, laborándose un nuevo programa para el desarrollo del
lenguaje que favoreció esta problemática tan significativa, lo cual ha de continuar
tratándose en nuevas investigaciones.
1.2 Particularidades de la educación de la lengua materna en la edad preescolar.
“…El sistema educacional cubano tiene cualidades que los distingue del resto de los
sistemas educativos del mundo, una de ellas ha sido la constante preocupación por
darle respuestas a las necesidades que se han suscitado en cada momento de nuestro
deber histórico”.1
La sociedad cubana necesita que niños y jóvenes tengan posibilidades, y participen
activamente en su desarrollo, es por todo esto que el sistema educacional se
1
caracteriza por garantizar, desde la plataforma macrosocial, la satisfacción de
necesidades del desarrollo. Se requiere que se enseñe desde los primeros años de la
vida y durante esta etapa, que el ser humano se conozca en su desarrollo, en la
relación que se establece con los demás y su medio circundante.
Sin duda alguna los primeros tipos de contenidos que van dirigidos al saber él y al
saber hacer, han sido universalmente los más trabajados, éstos se orientan en el
desarrollo de la actualidad creadora y al aspecto valorativo, aún no trabajados de
manera sistemática.
Para lograr una concepción integradora del proceso educativo, los métodos que se
apliquen en su dirección deben partir de varios requisitos fundamentales:
Deben permitir el protagonismo de los sujetos y la interrelación de estos con el objeto
de educación.
En su aplicación se propician las condiciones necesarias para que cada sujeto
encuentre sus propias alternativas metodológicas en la educación.
La concepción metodológica debe traducirse en un sistema de métodos y no en
métodos para cada actividad.
Cualquier método es válido siempre que responda a los objetivos, tenga en cuenta la
derivación gradual de los objetivos, al tipo de contenido y a las relaciones que se
establecen entre los sujetos y estos con el grupo.2
El desarrollo de la lengua materna en el niño preescolar incluye una serie de tareas
especiales y particulares: la educación de la cultura fónica del lenguaje, el
enriquecimiento del vocabulario, la fijación y activación del léxico, el perfeccionamiento
del lenguaje oral el lenguaje coherente y la preparación para el aprendizaje de la lectura
y la escritura. El lenguaje juega un papel fundamental en la adquisición y desarrollo de
los conocimientos, constituye el vehículo de relación social del individuo y desempeña
un papel principal en la formación de la personalidad.
Es por esta razón que al finalizar el sexto año de vida se pretende que los niños
realicen tareas diversas y complejas que requieren la utilización de los nexos y
relaciones entre los objetos, fenómenos y acciones. Se aspira que comiencen a realizar
tareas de carácter cognoscitivo. Ya en esta etapa se profundizará en la búsqueda de
explicación a los fenómenos que ocurren en la vida cotidiana.
2
En los objetivos más generales del niño que egresa de la educación preescolar para la
incorporación a la escuela, relacionado con el proceso educativo de la lengua materna,
se determina que al culminar esta etapa los infantes deben haber alcanzados una serie
de logros. De este modo el niño debe poseer una expresión oral y un desarrollo de su
lenguaje coherente que le permitirá seguir un orden lógico en las ideas, pronunciando
correctamente todos los sonidos, utilizando las reglas gramaticales de manera correcta
tanto en el pasado, presente o futuro.
Los primeros años de vida del niño constituyen una etapa de gran trascendencia para
su posterior desarrollo. La entrada del niño al mundo se realiza a través de los gestos,
acciones y otros modelos similares de expresión. Los adultos que le rodean les
enseñarán a adquirir las formas del lenguaje oral y a su vez la interacción con el medio
social, permitiéndole al niño estructurar progresivamente esa peculiar forma de
comunicarse a través de las palabras.
En la medida en que se le ayude a comprender y captar ese sistema de códigos, el niño
sabrá expresar sus ideas, irá sintiéndose seguro al preguntar, responder y dialogar.
Con un mayor dominio de la expresión oral, el niño verá favorecida su autonomía,
enriquecida su experiencia, su capacidad de relación con los demás y estará en
mejores condiciones para asimilar el mundo que le rodea.
La tarea dirigida a la asimilación de la lengua materna posee un lugar rector en el
trabajo educativo que se efectúa en la educación infantil, pues es la que garantiza el
desarrollo de una adecuada competencia comunicativa, es decir, que los preescolares
aprendan a utilizar el lenguaje y materializar así una comunicación efectiva en las
diferentes situaciones de la vida cotidiana.
Además, ella posibilita una adecuada comprensión de los contenidos de las demás
áreas de desarrollo, para alcanzar esa meta es necesario el desarrollo de las
habilidades comunicativas básicas en esta etapa: escuchar– hablar.
Es importante en el trabajo con la lengua materna que los educadores, tengan en
cuenta que el proceso del conocimiento atraviesa por diferentes etapas:
La observación, contemplación viva, en la cual se pone al niño ante el objeto de
conocimiento y se dirige su observación para garantizar la percepción de las
características externas o internas de dos o más objetos o hechos, lo que posibilitará
diferenciar lo principal de los secundario, lo que los iguala y lo que los diferencia.
por el niño cada vez que lo observe primero, y cada vez que sea nombrado
posteriormente, pues es una información que elabora intelectualmente.
Gracias a la elaboración intelectual, se forma la representación en el cerebro del niño,
a partir de la percepción visual, táctil y auditiva, y esto favorece que guarde los datos en
su memoria .La memorización, se manifiesta cuando se forma la imagen del objeto en
el cerebro infantil, y es el momento en que no requiere tocarlo o verlo, para reconocerlo.
Basta con que se le nombre.
El niño ordena y graba en su memoria las características de los diferentes objetos,
seres o fenómenos. Incluso efectúa una especie de sistematización lo que ayuda a la
formación de las generalizaciones. Todos los muebles sirven para sentarse, los
utensilios de la cocina sirven para cocinar, etcétera.
Una vez que las representaciones están formadas, viene la etapa de la aplicación de lo
asimilado. El niño puede exponer sus ideas de forma verbal y no verbal, sobre los
seres animados o inanimados del mundo que lo rodea, y eso lo hace por medio de su
lengua materna.
La metodología para el trabajo con la lengua materna ha evolucionado en los últimos
años y si se hace una comparación con las tendencias tradicionales se notará que en
esta nueva etapa del perfeccionamiento continuo del proceso educativo, y de la
actividad específica de lengua materna está más cercana al objetivo de preparar al
niño para la vida, un niño que sepa y pueda relacionarse, comunicarse y conducirse
en el colectivo, en correspondencia con su edad. La práctica ha demostrado que es
necesario destacar la importancia que tiene dominar la estructura básica de la lengua
y poseer las habilidades que hacen posible su uso.
Por eso, las actividades de lengua materna se trabajan atendiendo a todos sus
componentes simultáneamente, con objetivos específicos de cada una de las partes
que la integran: estructura fónica, vocabulario, construcción gramatical y lenguaje
coherente.
En esta integración se deben incluir los objetivos y contenidos de las diferentes tareas
de lengua materna, aunque en ocasiones las actividades tengan predominio de una u
otra tarea. Otro criterio no menos importante es que la lengua debe estar
estrechamente relacionada con situaciones comunicativas de la vida, las vivencias, y
experiencias personales y sociales de los niños, de acuerdo con los contenidos que se
Es la lengua materna la que garantizará el desarrollo de una adecuada competencia
comunicativa, es decir, que los preescolares aprendan a utilizar el lenguaje oral para
lograr una comunicación efectiva en diferentes situaciones comunicativas.
Además, la asimilación de lengua materna es la que posibilitará una adecuada
comprensión de los contenidos del resto de las áreas de desarrollo. Por ello, el trabajo
con la lengua materna tiene un carácter priorizado y es imprescindible vincularlo con
todas las esferas del desarrollo del niño preescolar.
En general al culminar el grado preescolar las estructuras básicas de la lengua están
todas adquiridas, salvo aquellas habilidades correspondientes a la lectoescritura, que
no se propician en esta etapa, donde ya el niño es capaz de realizar el análisis de los
sonidos al comparar las palabras, sus variaciones, como también las habilidades
caligráficas adquiridas que son las que le permiten realizar los trazos continuos con
cierta precisión, ajustándose al renglón y reproduciendo adecuadamente la forma,
condiciones que son muy necesarias para un rápido dominio de la lectura y la escritura
a su ingreso a la escuela.
Para lograrlo debe ir por un largo camino, pues se inicia desde el mismo momento de
su nacimiento, con la discriminación elemental de los primeros sonidos, el desarrollo de
su oído fonemático y de las estructuras fonatorio -- motoras favoreciendo la formación y
el desarrollo de su expresión oral y de su lenguaje coherente, los que van a permitir
expresar de manera efectiva su pensamiento y comunicación eficiente con los que le
rodean. Este desarrollo alcanzado del lenguaje en la etapa preescolar, sienta las bases
para el aprendizaje escolar, no sólo en la lengua materna, sino también en todas las
áreas de conocimiento, pues ya la palabra se ha constituido en el medio a través del
cual se expresan el pensamiento.
Al lograr un mejor nivel de desarrollo del lenguaje en esta edad se garantiza de manera
más efectiva el aprendizaje y a su vez el aprendizaje se viabiliza mediante el lenguaje.
El pensamiento verbal, conceptual o lógico -- verbal, en esta etapa del desarrollo
psíquico se consolida y perfecciona, y descansa en la palabra para su formación, de ahí
que el máximo desarrollo de las posibilidades comunicativas y lingüísticas constituyen
no sólo un problema del lenguaje, sino también del pensamiento y de todo el desarrollo
psíquico. Las actividades de la lengua materna en el grado preescolar tienen una gran
docente, siempre y cuando lo necesiten los niños según sus posibilidades y
rendimientos como capacidades de trabajos intelectuales.
Este proceso educativo en particular se caracteriza por el cumplimiento de
determinados principios organizativos:
1. Las actividades de lengua materna no pueden circunscribirse a un horario específico
de realización, sino que deben reforzarse los contenidos en toda la actividades
pedagógicas del centro, como: juegos, actividades independiente, e incluso en los
procesos de satisfacción de necesidades básicas.
2. El lenguaje oral constituye el eje central en la realización de esta actividad, pero se
deben trabajar simultáneamente los demás componentes como: el vocabulario,
construcción gramatical, la ejercitación fonatorio- motora y la literatura infantil como
procedimiento metodológico
3. En estas actividades la maestra desempeña un rol orientador y facilitador en el
proceso de asimilación de la lengua materna, sin centrar la actividad en ella
particularmente.
4. En los grupos mayores, su realización y plan de acción de las actividades debe seguir
el método de elaboración conjunta entre los niños y la maestra, en cuanto al contenido
y los procedimientos metodológicos a utilizar. Lo que requiere una verdadera maestría
pedagógica para darle posibilidad de opinión libre de los niños en la actividad
pedagógica y se dirija a los objetivos propuestos del programa y los que ella ha
seleccionado previamente.
5. Las formas metodológicas que se utilizan han de propiciar el intercambio verbal entre
los niños, la libre expresión oral, la expresión de sus propias vivencias y criterios.
6. En la elaboración conjunta en los grupos mayores los niños han de crear un plan de
acción de la actividad que es la que van a realizar y es la que le permite orientarse,
desarrollar y posteriormente evaluar lo que han hecho.
7. La atención a las diferencias individuales ha de ser bien estructurada y concedida
previamente por la maestra, según el nivel de desarrollo del lenguaje de los niños
dentro del mismo grupo de edad.
8. La lengua materna como cualquier otra actividad pedagógica a de tener una fase
inicial de orientación, una central que es la ejecución y otra fase de control, al final y
durante las partes precedentes, estas actividades se organizan metodológicamente
específicamente a las particularidades de la educación y enseñanza de la lengua
materna, atendiendo a:
Que se correspondan con los objetivos propuestos.
Que tengan un significado para los niños y las niñas.
Que sean gratos a los niños y las niñas, para favorecer sus intereses hacia los
mismos.
Que se eduquen a las posibilidades reales de los niños y las niñas.
Que posibiliten diversas alternativas de acuerdo con el contenido.
Que permitan la planificación y logro de distintos objetivos.
Que esté presente la unidad de lo cognoscitivo y lo afectivo.
Que posibiliten distintas formas organizativas de acuerdo con el objetivo y el
contenido.
Que se ajusten a la capacidad de trabajo mental y rendimientos físicos de los niños y
las niñas.
El enfoque más actualizado considera que el desarrollo y la asimilación de la lengua
se dan dentro de la actividad de la comunicación, viéndola siempre como área propia
del desarrollo, sucesivamente con actividades pedagógicas propias y particulares, las
que no se dirigen al conocimiento del objeto como tal sino como medio de
comunicación.
A partir de aquí lo importante no radica en que el niño aprenda el conocimiento de la
realidad (lo que queda para los contenidos del conocimiento del mundo de los objetos,
naturaleza y de la vida social), sino que partiendo de este conocimiento, hable y se
exprese, aunque lo que surja de la comunicación llegue apartarse de lo que inicialmente
motivó la comunicación. Metodológicamente esto se expresa en actividades en las que
la comunicación grupal, la explicitación de vivencias y la libre expresión individual
constituyen el eje central de las actividades pedagógicas de la lengua materna.
A este enfoque metodológico básico se añaden otros también de importancia crucial,
tales como:
El niño constituye el eje central de la actividad pedagógica, buscando por sí mismo
las relaciones esenciales y elaborando su base de orientación, en este caso de las
donde el educador era sujeto principal, para convertirse en el elemento activo de esta
relación enseñanza – aprendizaje.
El lenguaje activo y el pasivo constituyen una unidad dialéctica, por lo que ha de
promoverse su estimulación conjunta.
La asimilación de la lengua materna se desarrolla mediante el conjunto de
interrelaciones que se dan en el grupo de niños dentro su actividad conjunta de
comunicación.
La expresión oral constituye el aspecto básico para la asimilación del desarrollo en la
lengua materna. 3
El trabajo para la enseñanza de la lengua materna se realiza en todas la formas de
organización de la actividad: programada, independiente, complementaria, en las debe
predominar un ambiente agradable, lúdico, cómodo, interesante, tener presente al
organizarlas, las características del desarrollo de los niños, en correspondencia con el
grupo evolutivo.
Por otra parte, la educadora siempre tiene que tener en cuenta que los procesos
básicos de satisfacción de necesidades, constituyen momentos educativos, por lo que
debe planificar el cumplimiento de algunos objetivos de lenguaje durante su
realización.Al igual que el método este componente es dinámico, ajustable a las
condiciones y necesidades específicas del proceso educativo.
Las formas de organización de la enseñanza reflejan las relaciones entre la educadora
y los niños, en el espacio y el tiempo que dura el proceso. Las formas de organización
en la educación preescolar se subdividen teniendo en cuenta la forma, el espacio o
lugar donde se realizan, y el tiempo de duración.
En la educación preescolar, atendiendo a las distintas formas de organización el
educador debe tener en cuenta ante cada una de ellas los indicadores de calidad, de
manera que se logre que cada una de ellas esté adecuadamente planificada y
organizada en el momento de la ejecución y que en su desarrollo se logren los
objetivos propuestos.
El lenguaje coherente o expresión oral es la locución o exposición de un contenido de
forma lógica, sucesiva y precisa, comprensible en sí misma, expresada mediante
3
palabras exactas y oraciones gramaticalmente estructuradas de forma correcta. Este
tipo de lenguaje expresa la conexión lógica entre las ideas que expresa. Es una
habilidad comunicativa que generalmente no puede producirse de forma aislada, sino
en un proceso en el que el emisor y receptor se comunican entre sí.
Partiendo de los criterios teóricos de que la expresión oral es el eje central de la
enseñanza de la lengua materna, los procedimientos metodológicos que se dirigen a su
manifestación más plena, al desarrollo del lenguaje coherente, del diálogo y el
monologado, y al surgimiento del lenguaje contextual, tienen la mayor importancia.
Entre estos procedimientos metodológicos tenemos:
La escenificación: su objetivo fundamental es desarrollar en los niños la orientación en
el mundo circundante, la capacidad de observación de los objetos, las acciones más
sencillas del medio, el enriquecimiento de lenguaje y la incorporación de las acciones
aprendidas en la actividad independiente.
Las escenificaciones que se realizan a los niños deben tener un contenido real tomado
de su vida y medio conocido, se debe utilizar un lenguaje claro, concreto y expresivo,
insistiendo siempre en los nombres de los objetos y acciones que se pretende que los
niños observen, comprendan y reproduzcan.
La reproducción: Es la base psicológica de la narración y por medio de esta se le
enseña a los niños a reproducir sin omisiones o repeticiones, un texto literario. Esta
actividad tiene gran importancia para desarrollar en los niños la atención y la memoria.
La habilidad de reproducir debe alcanzarse en el transcurso de la etapa preparatoria
para el aprendizaje escolar.
La recitación: Constituye un caso particular de la reproducción, enseñándole a los
niños a amar, admirar y sentir la belleza de lo que les rodea. Se favorece la educación
estética y a la vez se le desarrolla el vocabulario.
El recuento o relato: el recuento es un caso particular de la reproducción, es una
reproducción creadora de una muestra literaria. El recuento de una obra de arte resulta
accesible y cercano a los niños de edad preescolar debido a ellos reciben una muestra
preparada que actúa sobre sus sentimientos, los hace emocionarse y por tanto esto
hace que despierte en ellos el deseo de recordar y repetir lo escuchado.
Se inician en un lenguaje poético, recordando palabras emocionantes, metafóricas y las
combinaciones de palabras y así aprenden a dominar la lengua materna viva. El alto
las formas, la composición y la lengua, enseñan a los niños a relatar de un modo
preciso, lógico, sin entusiasmarse por los detalles y sin omitir lo principal, es decir
desarrollar sus habilidades articulatorias.
Narración con uso de láminas: la confección de un relato por una lámina es la narración
con un material ilustrado las que pueden realizarse de un modo variado, esta tienen dos
partes: contemplación de la lámina por medio de preguntas y relato -- modelo final la
educadora puede iniciar con una pequeña charla introductoria.
Su objetivo fundamental consiste en aclarar las representaciones y los conocimientos
que tienen los niños sobre lo representado y así provocar en ellos un estado de ánimo
emocional ante la percepción de la lámina. Las preguntas que hace la educadora son
muy importantes pues ellos condicionan la necesidad de seleccionarla, meditarla.
Narración con uso de objetos y juguetes: esta es una de las más interesantes y
preferidas por los niños, es la contemplación y descripción de los juguetes. Los juguetes
deben ser iguales por el nombre pero diferentes por el aspecto exterior, favorece el
vocabulario de los niños y el desarrollo del lenguaje coherente.
Narración de las vivencias y experiencias propias: tiene gran importancia en el
desarrollo del lenguaje coherente. Es aquí donde los niños se habitúan a una amplia
comunicación articulatoria se desarrolla la habilidad para utilizar éstas evidencias
sensitivas, donde la transmiten en la narración coherente, la habilidad que se forma es
la exposición de sus ideas de modo preciso, comprensible, claro, metafórico.
La base del desarrollo de ésta forma de narrar es la vida de los niños. Los temas para
los relatos son sugeridos por un paseo, una excursión, trabajo, una fiesta. Todo esto es
necesario para desarrollar en ellos la habilidad de narrar sobre acontecimientos de su
propia vida.
Se debe dirigir su atención hacia el hecho de que ellos recuerden los sucesos y los
trasmitan en forma de relato. Luego en una charla la maestra propone a los niños
recordar que ellos vieron en el paseo, como trabajaron en el huerto, y señalar las partes
fundamentales de un relato (que deben narrar primero, que, después y cómo se termina
el relato).
También es importante en el relato el modelo de la maestra, ya que el modelo ejerce
una influencia directa: donde el niño encuentra para el relato sucesos análogos sacados
La literatura como procedimiento metodológico, tiene gran importancia dentro de la
educación y la enseñanza de la lengua materna. En realidad la literatura cumple dos
funciones, una estética dirigida hacia la formación en el niño de una actitud positiva y
desarrollo de sentimientos hacia las formas bellas del lenguaje literario y otra
metodología, en el tratamiento de los contenidos de la lengua materna.
A través del cuento, la poesía y la narración, es posible llevar a el niño complicadas
relaciones gramaticales, donde se incrementa su vocabulario, se perfecciona la
coherencia de su lenguaje, mejora su expresión oral, se ejercitan sus funciones
fonatorio -- motoras utilizando cuentos apropiados en que se enfaticen los movimientos
de dichas estructuras, la fluidez de la voz, la recitación de la respiración. El lenguaje
literario ajustado a las particularidades del habla y del pensamiento del niño de éstas
edades perfeccionan, las maneras adecuadas del buen decir y sirve para que los niños
asimilen importantes relaciones de tipo verbal.
Cuando la maestra narra cuentos e historietas a los niños, no sólo está ampliando el
horizonte cultural de los niños, ya que ellos conocen cosas nuevas, no sólo aprenden y
conciben ideas sobre personas, objetos y fenómenos que jamás ha visto, sino que
aprenden también a ver con otros ojos las cosas que ya conocen, la literatura les
permite a los niños de descubrir nuevos aspectos en los objetos y fenómenos, los lleva
a tomar decisiones a emitir juicios y desarrollar una capacidad propia para valorar en
sus mentes, ellos viven, piensan, sienten y actúan, con los personajes, aprenden a
ponerse en la situación de otros, desarrollando sentimientos y toman conciencia de sus
propios sentimientos.
La literatura los ayuda establecer una relación diferente, más íntima con las personas,
objetos y fenómenos del medio que les rodea. Mediante la palabra artística el niño es
capaz de realizar intercambios de ideas con los escritores comprendiendo sus ideas y
sentimientos percatándose de sus ideas y su lenguaje.
El relato oral es de trayectoria milenaria, pues se sabe que es tan antiguo como el
hombre y su mundo. Sus orígenes se remontan a un periodo muy temprano de la
cultura al encontrarse sus más lejanos antecedentes en Grecia y Egipto, hace por lo
menos 40 siglos, y quedaron para la posteridad en diversas obras literarias.
Estudiosos del tema argumentan que durante muchos siglos fue el único vehículo
de transmisión placentera que tuvieron tanto adultos y niños llevados por narradores
El relato oral tiene una significación especial tanto para el presente como para el
futuro de los niños preescolares debido a su influencia en el desarrollo afectivo,
cognitivo y volitivo del niño. Violet Oaklander (EE UU. 1988) ha demostrado su uso
como método psicoterapéutico y fundamenta que sirve de entrenamiento
psicológico porque de esta forma se puede conocer el mundo interior del niño, todo lo
que está oculto en lo más adentro de su existencia.
Para que el relato oral logre tales efectos positivos en el desarrollo de la
personalidad en formación de los niños preescolares debe ser considerado una
actividad comunicativa porque nadie crea una “historia” o “cuento” para sí mismo, se
hace para los demás, para trasmitirle a otros sus ideas y sentimientos. Se debe
provocar la necesidad de este tipo de comunicación dentro de una situación
comunicativa motivante y asequible para su etapa de desarrollo.
También debe ser concebido como un acto creativo porque crear un cuento es una
muestra irrefutable de las amplias posibilidades de creación en el lenguaje. Léase los
términos “historia” y “cuento” como formas creativas del lenguaje oral y no como
género literario, aquí el niño combina de forma original sus ideas, pensamientos y
emociones.
Además debe ser visto el relato oral como un aprendizaje desarrollador donde la
tarea condicionante propicia la transformación de los modos de expresar sus ideas
movilizando sus sentimientos y actitudes de una forma cualitativamente nueva. Se
concibe esta tarea comunicativa a partir de las características de aprendizaje
desarrollador determinadas por Aleyda Márquez y otros especialistas cubanos quienes
lo definen como: “Proceso mediante el cual el sujeto se apropia de contenidos
(conocimientos, autoconocimientos, sentimientos, actitudes, valores, formas de
relacionarse) actuales y potenciales que le posibilita actuar acertadamente,
transformar y crear en diferentes contextos.
En este contexto desarrollador es preciso tener en cuenta como condiciones la
interacción niño- niño, niño - adulto, adulto - niño, donde prime la comunicación
abierta, franca, y auténtica, positiva; el periodo sensitivo del relato (de cuatro a seis
años de edad) y que se propicie un clima psicológico, en el que se practiquen estilos
democráticos, de relaciones entre los sujetos generadores de la construcción,