CULTURADELDESARROLLO
DESDE DONDE HABLAMOS
Venimos del "fin del mundo", como nombraban los navegantesa esa partedel
planeta
que habitamos. Vivimos en elfilo del Pacífico, en una orilla de nuestro continenteAmencano y, desdeallí, nuestra vista y nuestra almaseempinan por sobre las cumbres andinas para establecerun nexode fraternidad conaquellos
otrosque cohabitanestas tierras.Desdelalejanía,
miramos y vivimos los avatares de nuestras historias y de nuestrossueños, escuchando lo que nos dicta estapertenencia profunda
alasangre y al suelo denuestraAmérica.Miramos ypensamos, desdeallí,el mundoenque debemos vivir y soñamos
aquel
otro, que queremos construirentretodos. Es porello que nuestra visiónquiere
seramericana y todoloqueaquí digamos
tiene el sello deesaidentidad.EL GRAN CAMBIO
En las puertas del
próximo
milenio, la humanidad entera parece estarexperimentando gigantescos
vuelcos en su percepción de los fenómenos históricosen los que seencuentraenvuelta, así como una mutaciónsubstancial en laformadegenerartos
y departicipar
enellos.Tal vez,enmuchotiempo,este esel momentoenque estásurgiendo,
anivel planetario, unamayor conciencia de que es no sólo posible, sino que indispensable la acción directa de lasmayorías
enla estructuración de lassiguientes
etapasdesuplenodesarrollo.Sin
embargo,
estasituación no esalgo
casual. Estamos enfrentados a unpunto degiro
y el ser humano se encuentra tensionado, quiéralo o no, por unageneralizada
sensación detipo psico-social
derivada del cambio de milenio que, así espercibido
por muchos,puede
dar paso a una nueva era cuyas característicasvaloneasdependerán
como nuncade nuestra acción directa. Todo elloconfigura
unexcepcional
contexto, que esparticularmente
favorable para generaruncambio decisivoenlas estructuras delpensamiento.
Hoy,
sinembargo,
nosencontramos envísperas
deun hecho que nopodemos
considerarcomo exclusivamente formal y que contiene unapotencia
simbólica extraordinaria, como es el cambio simultáneo de cuatrodígitos
en nuestra cuantificaciónoccidental deltiempo.Esteacontecimiento favorece una revisión másprofunda acerca de loscambios constantes que expenmenta el proceso cultural y de su proceso siempre inacabado. Al mismo
tiempo,
nos urge a preguntarnos si eltipo
de cultura que estamoscreandofavorece,atravésdeunamayorclarificaciónde los derechos y deberescompartidos
por toda la humanidad, nuestras realesposibilidades
de accederalacondiciónde actores y desujetos
activos de nuestropropiodesarrollo encuantoaespecie.PROCESODELDESARROLLO
Si es cierto que hacemos cultura cuando, al transformar nuestro entorno, nos modificamos a nosotros mismosen nuestras conductas y en nuestra forma de
pensar, estáclaroquelacalidadde lo que
producimos dependerá
exclusivamente denuestracapacidad
deentenderla relación hombre- mundocomo una unidad
armónica que necesitaconstantescuidadosyrevisiones.
Porotro lado, considero a la cultura como el procesoen el que innumerables fuerzas se unen y seentrelazan, asumiéndoseo
negándose,
en un acontecer continuo.Larelación que ha establecido entresuentorno, lasformasde
organización
deltrabajo
para transformarte y las obras resultantes de esa transformación, hagenerado
elpoderoso
y continuo circuito de retroalimentación, que durantemuchos
siglos
ha constituido lapnncipalfuerzamotoradel crecimiento humanoentodassusdimensionesy desu acceso amás altos niveles de desarrollo.
Lamentablemente, durante demasiado tiempo se ha
homologado
el término"cultura" con el de "arte" o de "expresión artística". De hecho, la histona de la culturase nos ha
presentado
lamayoríade lasveces como ungrandepósitode obras de arte que, miradas a la distancia, han servido más para encasillarsuperficialmente
determinados períodosde la historia humana,que para ampliarnuestra sensibilidad y con ello el conocimiento más profundo de nuestra
interrelación ineludibleconlaconstrucciónde la realidad quenosrodea.
Agreguemos
a ello, que el concepto de modernización asociado a la idea de desarrolloyprogreso,hasidohoy
distorsionadoporuneconomicismo avasalladory, muchasveces, banal. El mundo de lascosassustituyeal de laspasionesy de lacreatividad y
pareciera
queelfinúltimo deunproyectode naciónodepaísesel aumento de los volúmenes y el valor desusexportaciones.
Cuandolas
lógicas
cosificadorasseimponen
enprácticas
económicassinsentido,como ocurre en la actualidad, la cultura es pnmero arnnconada y luego reconvertida en mercancía barata, transable en cualquier mercado como un
producto igual
quecualquier
otro, al ser entendida como bazar de artículosInmersas en el proceso de
globalización
actual, nuestras sociedades necesitan,más que nunca, instalar la cultura como referente y base
indispensable
de laviabilidad desudesarrolloenel
largo plazo.
Me refieroaquí a un conceptomás amplio ycomplejo, que considera la cultura
comoejeynocomopartealedaña deldesarrollo, elcual,porconsiguiente,no se
agotaasí mismoenlaspolíticasdecrecimientoeconómico,sino queseexpande
a las relaciones de creatividad, de afecto, de compromiso y de ternura que
dignifican
nuestraexistenciacomo sereshumanos.Definitivamente, la cultura sólo adquiere su verdadera dimensión y sentido en
aquellos
proyectos depaíses
donde es asumida como elespacio natural de lalibertadenel cualtengancabidala
imaginación,
lacreatividad y laparticipación
detodosycadaunode losciudadanos. Es
precisamente
en esoscasos,cuandoseconvierte en el eje fundamental del pleno desarrollo, creciente, sustentable y
constante de toda lasociedad.
Urge
re-pensaryre-definir nuestra visiónparcelada
del hombre y de lamujer
encuanto a
especie
y asumirtos en su totalidad de seres humanos, con sumatenalidad y su trascendencia a cuestas y, sobretodo, con su
capacidad
desoñary de asombro que
subyace,
dormida,bajo
elpesode loscontra-valores que,incontrarrestados,
siguen
instalándoseennuestracotidianeidad,Almismotiempo,debemos
plantearnos
unaampliación significativa
delconceptode los derechos humanos, para que
podamos
hacernos cargo de los nuevosdesafíos éticos que surgen de la constante transformación de nuestras
LOS DERECHOS DE TERCERA
GENERACIÓN
Durante el pnmer período de la modernidad, los derechos básicos estuvieron
vinculados al trabajo libre y a la ciudadanía. En un segundo momento, a la
participación
y alprotagonismodelos derechospolíticos.Se
podría
sugerir
que ya hemos entrado en un tercer gran penodo, donde elconceptode los derechossedesplazahacianuevoscaminos,comolosonel de la
diversidad de lacreación crítica y el de la libre invención de los mundos de la
cultura.
En este extraño y fascinante
período
quenostocaensuertevivir,talvezdebamosre- definirel valor de
una sociedad fundándoloen la solidandadyen la
equidad
comofactores decisivosdesudesarrollo y,por otrolado, rescatarel valordelarte
como elemento que infunde en nuestra existencia la vida de la belleza,
indispensable
parapoder conseguir
la verdadera y definitiva libertad.En estecaso,merefiero
específicamente
a unconceptode belleza quevamuchomásalláde lo referentea laestéticayalaarmoníade las formas. Postulo que la
belleza
influye
y estácompletamente
inserta en cada uno de esos valores. Labelleza está
implícita
en lajusticia,
en laequidad,
en la solidandad y en latolerancia hacia lasdiferencias.
No se trata de un concepto abstracto, ni de una teoría. Por el contrano, es
justamente
eneldiálogo
creativoentre estasdiferencias,donde radicala bellezade la humanidad y se construyen las bases de una sociedad armónica y
Cada mutación en la culturaes undesafío de tal
amplitud
ysignificado
quenosobliga
areplantearnos
constantemente a nosotros mismos, no sólo en cuantosujetos
activos deesoscambios,sino tambiéncomoobjeto
yconsecuencia de lasenergías
sociales y de losnuevosvalores que ellas generan.Quisiera referirme al mundo actual,
simplemente
como unlugar
en que unsinnúmero de
mujeres
y hombres nosinterrogamos
con pasión sobre lasperspectivas, repletas
de esperanzas y nesgos, de un futuro que ya vive connosotros.
Pienso que la aseveración de que "...el fin es el desarrollo humano; el
crecimiento económico es sólo un medio..." es el eco de un movimiento
subterráneo que, a nivel mundial, comienza a remecer las bases de todo lo
establecidoenelámbito socio
-cultural,apesar de que aún noha
podido
salirala luzconfuerza,debidoalaextraordinana y
excluyente
atención, absolutamentedingida,
queselehaprestado
alaspectoeconómico.Sin
embargo,
pareceque esteesquemaseestáresquebrajando
rápidamente.Incluso situaciones como las derivadas de las
grandes
crisis financieras de losúltimos
tiempos,
que han hecho tambalear todo el tendido de redes macro-económicas a nivel mundial, favorecen la idea de que la cultura debe ser
considerada el
eje
fundamental deldesarrollo, porque refuerzan la convicción deque el desarrollosin laculturano estal,aldelatar la debilidady la
inseguridad
deDESARROLLO HUMANO
Eneste
punto, quisiera
detenermeunpocopara hacerunabreve reflexiónacercadelo que entiendo pordesarrollo, acercándomeala raíz semánticadelconcepto
para que la idease
comprenda mejor.
La
palabra
desarrollollevaimplícita
la idea dedesenrollar,extender ydesplegar
algo
queestá cerrado y que, araíz deesaacción, muestralo queen unpnncipiotenía oculto ydesconocido, revelándoseen surealdimensión y
significado.
Elconceptodedesarrollo humanoapuntaa
algo
similar,ya que todo lo que estápotencialmente implícito
en un determinadosujeto
social, sólo se manifiesta atravésdel libre
despliegue
de suscapacidades,
en una situación de armónicarelaciónconsus
semejantes,
para construir elfuturocomún.Esta
percepción adquiere
cada vez más fuerza. El hombre, desde su niñez, sedesarrolla en la medida que
puede
evidenciarsus potencialidadesen la acciónconcreta. Estas no deben
quedar
solamente en estadode proyecto, encerradasen su intenor. Es necesano
poder
mostrartas,exponertas
a los demás, usartasaportando
unaparticular
visión de lo que somos y queremos tanto al nivelpersonal
comosocial.Esto sólose
logra
si lasociedadescapaz depromover yprotegereseproceso decrecimiento
personal
entodos susmiembros. En la medida que esto ocurra, segarantiza
la convivencia armónica entre las personas, ya que un verdaderodesarrollocultural es
aquel
queproduce
situaciones en las que, cada vez más,esas personas sean capaces de
dialogar
entre sí, asumiendo suspropias
diferencias. En el derecho a vivir y expresar esas diferencias se basa nuestro
concepto de ciudadanía cultural, la que considera al ciudadano como
sujeto
yprotagonista
queaporta
sucuotaa la construcción delacultura, desde el mismoUN LENGUAJE PARA LA CULTURA
En el actual proceso de cambiocultural,lapalabra
adquiere
de nuevo, dentrodellenguaje
comunicacional, un rolprominente,
si atendemos a que no sólo defineconceptos abstractos sino que también, sobre todo, define las distintas
característicasde la matena que conforma nuestro mundosensible,
Una reciente teoría afirma quelascosasexisten sólocuando lasnombramos.En
nosotrosestá hacerteconlos términosadecuadospara quetenganunaexistencia
armónica ya que, si las nombramos de manera
imprecisa
oequivocada,
podnamos
dar formaa unmundoinarmónico.De
igual
manera, el hecho de usar unlenguaje específico
para refenrnos a lacultura,quetengatérminos usadoscon
propiedad,
sinpedirtos
prestados
de otrasdisciplinas,
sobre todo resistiéndose aaquellos
derivados de la economía demercado, de la
sociología
o de lapolítica,
es lo quepermite
definir con mayorprecisión
ydar vidaa un discurso queseacautivante para el intertocutoryquelomotiveaadentrarseen nuevosmundosdesensibilidadycreatividad.
Es evidente que un
lenguaje
que seprecia
de"objetivo"
y que trata de sercompletamente aséptico
para serconsiderado "confiable" desdeelpuntode vistacientífico,
margina
conscientementealaemoción, alcontranodellenguaje
culturalqueesemotivoen su
propia
esencia. Es por ello que consideroimprescindible
lagestación
de unlenguaje propio
para refenrnos a la cultura, ya que sólo asíestaríamos alimentando el
diálogo
fecundo y absolutamentecomplementano
entrerazón y emoción. Así nos reconoceremosen nuestra doble dimensión deseres
Considero que el conocer, por sísolo, no es suficiente para movilizar nuestras
energías
a la acción. Hace falta elsentir, paraquelogremos
comprometertodonuestro ser en la construcción de nuevos caminos que nos conduzcan a una
mejor
calidad de vida. Esseguramente el sentimiento el que da vida a nuestracapacidad
de soñar yque nospresiona
para que luchemos para realizar lo quesoñamos. Es él que nos da la señal denuestra pertenenciaalterritono y a la
sangre, los dos elementos que están en la base de
cualquier
identidadcomunitana. Sueños y sentidode
pertenencia
sonlas fuerzasindispensables
enlaconstrucción del sentido de
país.
Unpaís
quenosueñaes unpaís
sinalma.Otro
problema
es el que seproduce
con los macro indicadores quedeben serutilizados para medir el nivel de desarrollo cultural que expenmentamos. Los
parámetros
adecuados para advertirestarealidad,debenanestarconstituidos porel
grado
de satisfacción de las necesidadesespirituales
y de realizaciónpersonal
delosmiembros deuna sociedad.
Aquí
no sonviables deaplicar aquellos
otrosque
pueden
sermuy efectivosenpolítica
oeconomía.Es indiscutible quenuestrassociedadessehan contextualizado detalmaneraque
eléxito, la
posición
económica y lasegundad
son valores quese han instaladocon tanta fuerza, que necesitamos adhenr a ellos constantemente para que
nuestrasvidas
adquieran algo
designificación
antela sociedad y ante nosotrosmismos.
Frenteaestos
pseudo
- valores, laconcepción
de culturaalaquehago
referenciaantepone la ética, la
equidad,
la solidandad, lajusticia
y,pnncipalmente,
laDebo señalar, sin
embargo,
que dicho proceso no seda en un cortotiempo
yque, másbien,tieneuncierto
grado
de lentitud paracompletar
suinstalaciónenlasociedad, característica que
permite
la inten/ención constante de fuerzas ypresiones
externas quepueden
modificar su direccionalidad y susobjetivos
finales.
LA
PARTICIPACIÓN
PARA ELCAMBIO.Ahora bien, esa inten/ención modificadora parte necesanamentedeun proceso
de cambio intenor de los
sujetos
sociales, el queserelacionacon supropia
formade sumarse al proceso y que
puede
ser de muy diferentesimpactos,
dependiendo
de las motivacionespositivas
onegativas
quesetengan
para influirenelentornoinmediato.
Sin
embargo,
considero quees undeber ineludible de todoserhumano cooperaralestablecimiento de condiciones sociales que
permitan
elaportede todos. Noesenabsoluto
negativo
que exista unamplio
abanico depuntos
de vistadiferentesacercadecomoinsertarseenel proceso; por elcontrano,creoqueesdeseable y
necesano.
Elhombre,hasta
hoy,
eselúnicoservivienteque goza deplena
conciencia sobretodo cuanto sucede y, por lo tanto, está
capacitado
para reflexionar sobre sudesarrollotanto
personal
comosocial.Este proceso de asunción desu realidad y la reflexiónacercadeello, le
permite
realizar las acciones adecuadas para alcanzarun máximo nivelenel
despliegue
Lareflexión,sin la
posibilidad
deinfluirenel desarrolloesfrustrante. El desarrolloirreflexivo y exclusivamente marcado por lo circunstancialredunda,muchasveces,
enunatrastocación de los valores fundamentales del hombre.
Ahora bien, este proceso de reflexión, acción y crecimiento debe estar
fundamentado simultáneamente tanto en una mirada al
pasado
como alpresente,
ya que sóloen la medida que sepamos asumiryentender elpasado,
podremos
formular para el futuro alternativas más humanizantes en nuestrasrelaciones de convivencia.
Somos lo que somospor nuestro
pasado.
Pero nopodemos
desarrollarnos sinunamirada hacia el
pon/enir.
Creo que lacomposición
del mecanismo denuestrodesarrollo
pleno
debe considerarpasado,
presente y futuro sinsepararlos
artificialmente.
Dehecho, loque
hoy
díaespresente,
mañanaserápasado
y el futuroenalgún
momentova aser
presente
ypasado,
constantemente. Podremos pensarmejor
enlos resultados de
algo
enlamedida que concebimos elmañanacomo unayer.Hoy
más que nunca, vivimos unaépoca
de desafíos a laimaginación
y a lacreatividad. El mayordeellosesel de inventarnuevoscaminos para el arte y la
ciencia,
aplicando
deotramanerasuscontinuos descubnmientos yavanceséticosyestéticos, otros
espacios
en los cualespoder transgredir
losvalores de ayer ygestar
los de mañana. Si estamosdispuestos
a re-pensar la cultura, debemos
forzosamente
dejar
los seguros límites de lascosasya sabidas y abnmos paso, aPienso queeslahora de hacerto. Todosestamosconvidadosaesta aventurade
construirunmundonuevoy más humano.
Paraterminar,
hago
mias laspalabras
deAlwin Tóffier:"La
responsabilidad
del cambio nos incumbe a todos. Debemos empezarpor nosotros mismos,
aprendiendo
a no cerrar prematuramente nuestrasmentesalonuevo,alo
sorprendente,
aloaparentementeradical.Esto
significa
lucharcontralos asesinosde ideasqueseapresuran amatarcualquier
nuevasugerencia
sobrela basedesu inviabilidad,altiempo
quedefienden como viable todo lo que ahora existe, por absurdo,
opresivo
oestéril que
pueda
ser.Significa
luchar por la libertad deexpresión,
por elderecho de la
gente
aexpresarsusideas,aunqueseanheréticas......Si empezamosahora, nosotrosynuestros
hijos podremos
tomarparte
enlaexcitantereconstrucción,nodenuestrasanticuadasestructuras,sino que
de la civilización misma..."
Claudio di