LILIBETH ESPERANZA PORRAS REYES
UNIVERSIDAD COOPERATIVA DE COLOMBIA FACULTAD DE PSICOLOGIA
LILIBETH ESPERANZA PORRAS REYES
EDUARD EMILIO RIVERA LIZARAZO Asesor
Trabajo de investigación, para optar el título de psicólogo(a)
UNIVERSIDAD COOPERATIVA DE COLOMBIA FACULTAD DE PSICOLOGIA
Contenido
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Resumen ... vi
Introducción ... 1
Planteamiento del Problema ... 2
Justificacion ... 7 Objetivo General ... 7 Objetivos Específicos... 7 Marco Teórico ... 8 Marco Legal ... 17 Marco Referencial ... 20 Metodología ... 23 Resultados ... 26 Correlaciones Estadísticas ... 43 Discusión ... 48 Conclusiones ... 51 Referencias ... 57 Anexos ... 61
Lista de Tablas
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Tabla 1. Correlación de Pearson para Depresión y Ansiedad ... 44
Tabla 2. Correlaciones entre la Depresión y los Esquemas Maladaptativos (Parte 1) ... 45
Tabla 3. Correlaciones entre la Depresión y los Esquemas Maladaptativos (Parte 2) ... 46
Tabla 4. Correlaciones entre la Ansiedad y los Esquemas Maladaptativos (Parte 1) ... 47
Lista de graficas
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Figura 1. Distribución de la Muestra por Edad ... 27
Figura 2. Distribución de la Muestra por Edad ... 29
Figura 3. Distribución de la Muestra por Parentesco con el Paciente ... 30
Figura 4. Distribución Porcentual de la Muestra por Estado Civil ... 31
Figura 5. Distribución de la Muestra por Escolaridad ... 32
Figura 6. Distribución de la Muestra por Estrato Socioeconómico ... 33
Figura 7. Distribución de la Muestra por Niveles de Depresión ... 34
Figura 8. Distribución de la Muestra por Niveles de Ansiedad ... 35
Figura 9. Distribución de la Muestra en Deprivación Emocional ... 36
Figura 10. Distribución de la Muestra para Abandono ... 37
Figura 11. Distribución de la Muestra para Desconfianza/Abuso ... 37
Figura 12. Distribución de la Muestra para Vulnerabilidad al Daño/Enfermedad ... 38
Figura 13. Distribución de la Muestra para Entrampamiento ... 39
Figura 14. Distribución de la Muestra para Autosacrificio... 39
Figura 15. Distribución de la Muestra para Inhibición Emocional ... 40
Figura 16. Distribución de la Muestra para Perfeccionismo ... 41
Figura 17. Distribución de la Muestra para Autoexigencia ... 42
Resumen
Se realizó un estudio investigativo con el objetivo de describir el perfil psicopatológico de una muestra de 36 cuidadores primarios de pacientes en condición de discapacidad, pertenecientes a la fundación FANDIC ubicada en la zona norte de la ciudad de Bucaramanga. El estudio se realiza Mediante la aplicación resultados y análisis de los instrumentos Inventario para la Depresión de Beck, Inventario de Ansiedad de Beck (BAI) y Esquemas Maladaptativos Tempranos de Young. Se pretendió establecer la prevalencia de posibles rasgos de malestar psicológico como ansiedad, depresión, y esquemas mal adaptativos, dentro del perfil psicopatológico de los cuidadores primarios de pacientes en condición de discapacidad, vinculados a la fundación.
Perfil psicopatológico cognitivo de los cuidadores primarios de pacientes en condición de discapacidad de la fundación FANDIC en la zona norte de la ciudad de Bucaramanga
Introducción
Esta investigación tiene como principal propósito de estudio, demostrar mediante las afirmaciones de diversos teóricos como puede, llegar a estar afectada la salud mental de personas denominadas cuidadores primarios (CP) de pacientes en condición de discapacidad, En concreto la investigación que se presenta se acoge con la finalidad de establecer la prevalencia en la descripción del perfil psicopatológico de (CP) de la fundación Fandic, mediante el análisis y contenido de los resultados que revelan aspectos de malestar psicológico como, ansiedad depresión y esquemas mal adaptativos tempranos, resultados que se obtienen a partir de los instrumentos de medición; Inventario para la Depresión de Beck, Inventario de Ansiedad de Beck (BAI) y Esquemas Mal adaptativos de Young,
De este modo todo el planteamiento y desarrollo de este estudio de investigación se fundamenta en un interrogante que da sentido y forma a este trabajo. Este interrogante es el siguiente ¿Cuál es el perfil psicopatológico cognitivo de los cuidadores primarios de pacientes en condición de discapacidad, de la fundación FANDIC en la zona norte de Bucaramanga? Esta pregunta puede prestarse para múltiples respuestas y variados planteamientos en futuras
investigaciones, pero en el caso que nos ocupa cabe destacar un tratamiento de ella que proviene de la formación en psicología y por lo tanto como profesional en el área de las ciencias humanas, ya en su estudio teórico, ya en su estado practico y consecuentemente a la praxis terapéutica. Así el sentido final de este proyecto es lograr una comparación teórica, fundamentada con el análisis de una valoración en la que se revela la realidad latente de una población, de esta manera
(CP).
Planteamiento del Problema
Los cuidadores primarios de la Fundación FANDIC tienen a su cargo pacientes en condición de discapacidad de tipo cognitivo motriz y sensorial, discapacidades que son atendidas desde casa por personas que tienen un vínculo filial con el paciente.
Según Montero, Jurado y Méndez (2013), los cuidadores primarios a quienes llamaremos a partir de ahora (CP) son; personas vulnerables, ya que el compromiso de cuidar a una persona dependiente supone una notable fuente de estrés, que puede incrementar el riesgo de padecer diversos problemas físicos y diversas alteraciones emocionales familiares, sociales y de salud. Ante esto surgen problemas psicológicos, como sensación de carga, ansiedad y depresión que, de no ser atendidos, podrían ocasionar la perdida de la salud física y emocional.
Asi mismo, los autores (Piven y Palmer, 1999; Ryde Brant, 1990) citado por Seguí, J. Ortiz, M. Y colaboradores.Afirman que Se ha demostrado que la provisión de cuidados diarios y de larga duración a niños con severa discapacidad supone una amenaza para el bienestar del cuidador. Diversas investigaciones demuestran que ser madres de niños con retraso en el
desarrollo es un importante riesgo para la salud física y mental.. Padres de niños con discapacidad experimentan frecuentemente fatiga, depresión, baja autoestima e insatisfacción personal, la clase de discapacidad que el niño o paciente presenta, así como la gravedad de los trastornos de
conducta presentes, afecta de manera diferente al cuidador primario.
De esta manera el rol del (CP) supone importantes repercusiones para la salud física y mental de la persona encargada de cuidar, para referirse a dichas consecuencias negativas. Un estudio de metaanalisis realizado sobre 84 estudios, diferentes en los que se comparaba a
demuestra como los cuidadores presentan síntomas de estrés, depresión y tienen peores niveles de bienestar subjetivo, salud física y autoeficacia que los no cuidadores. (pinquart y
sorencen,2003).citado por; Seguí.M, Ortiz-T,( 2008).
En esta misma línea los autores (Barraca y Lopez citado por Acevedo. J, y cols, 2003) exponen que; El cuidado Y crianza de un paciente con una discapacidad, puede tener un impacto negativo sobre muchos aspectos de la vida de los cuidadores Ahora bien, dichos cuidadores a menudo presentan dificultades en cuanto al equilibrio entre el cuidado del paciente y otros
aspectos, relacionados con su labor cotidiana y su vida social, en consecuencia son susceptibles de experimentar alteraciones de salud mental concernientes al estrés y sus estados de ánimo.
Estos aspectos, relacionados con su labor cotidiana y su vida social, pueden ser por ejemplo los expuestos por Un estudio denominado; Integración social de niños con discapacidad
y sus familias de bajo recursos a través de la estrategia de rehabilitación basada en la comunidad (Bucaramanga, Colombia 2008 realizado en la fundación FANDIC). Marco local
El cual rebela que; La población de la comuna nororiental de Bucaramanga viene de escapar de una situación de violencia y hambre; además ha sido y es cuna de invasiones de
personas de muy diversa clase y cultura de muy bajos recursos económicos que buscan un espacio donde vivir. Al no contar con los medios para cubrir las necesidades básicas, estas condiciones aumentan la vulnerabilidad de las personas frente a la discapacidad, especialmente en los niños y sus familias, generando dificultades en su inclusión e integración social. Percibir las condiciones de vida de una persona en estado de vulnerabilidad cuyos anexos de vida muestran una
problemática latente frente a diversas situaciones que deben ser soportadas diariamente, posibilitan la construcción de un abordaje que debe ser reconocido por las instituciones y organizaciones gubernamentales que trabajan en pos del desarrollo y habilitación de las
facultades personales, físicas y mentales de estas poblaciones.
Por otro lado cabe resaltar que La mayoría de los estudios realizados sobre cuidadores se centran en el campo de la gerontología, fundamentalmente en los cuidadores de ancianos
afectados de enfermedades degenerativas tipo Alzhaimer, sin ser un campo de menor importancia por sus enormes repercusiones para la salud, ha sido poco el esfuerzo invertido en la infancia y el ámbito de la discapacidad infantil.
Justificación
El abordaje de este estudio sirve para que el investigador pueda afianzar conocimientos en el campo de la psicología clínica, a partir de la construcción de un tema enfocado a la
descripción del perfil psicopatológico cognitivo de los cuidadores primarios de pacientes en condición de discapacidad de la fundación FANDIC ubicada en la zona Norte de la ciudad de Bucaramanga.
La Fundación Amigos de los niños con discapacidad para su inclusión a la comunidad (FANDIC), Es una organización constituida para la rehabilitación de personas en condición de discapacidad según (informe de experiencia seleccionada en el Concurso de Buenas Prácticas patrocinado por Dubai en 2008).
Esta fundación trabaja por la rehabilitación y fortalecimiento de las facultades individuales de niños en condición de discapacidad, programa que es apoyado por la estrategia de la RBC, (rehabilitación basada en la comunidad). Cuyo fundamento se basa en la importancia no solo de la rehabilitación de personas con discapacidad sino también en el apoyo y acompañamiento a las familias y personas que tienen bajo su cuidado un hijo o un paciente con alguna deficiencia o limitación, por consiguiente estas personas llegan a ser denominadas cuidadores primarios,
aquellos que tienen el cuidado absoluto de la persona dependiente.
A partir de esta premisa, surge la necesidad de iniciar desde el área de psicología un estudio investigativo dirigido a los cuidadores primarios que pertenecen a la fundación, quienes a causa de sus historias de vida esfuerzo y desempeño como cuidadores, pasan por un proceso terapéutico en psicología. De esta manera describir aspectos del perfil psicopatológico cognitivo en los cuidadores primarios de pacientes en condición de discapacidad, de la fundación FANDIC permite identificar si bajo los parámetros estructurales correspondientes a sus historias de vida, pueden aparecer rasgos que revelen malestar psicológico de ansiedad, depresión, y esquemas maladaptativos tempranos, puesto que las condiciones de vida expuestas reflejan un alto nivel de vulnerabilidad a tener tendencia a destacar dichos rasgos. Y asi que pueda servir para tomar a partir de unos resultados, las mejores estrategias de intervención, desde todas las áreas que puedan fortalecer sus facultades.
Los autores (Montero, X. Jurado, S. y Méndez, J 2013; Crespo y López 2007). Revelan que, Describir aspectos del perfil psicopatológico de las personas que tienen bajo su cuidado a un paciente con severa discapacidad debe ser de gran interés para los profesionales dedicados a la intervención de la salud mental. Lo que puede servir para realizar y garantizar programas terapéuticos eficaces y de apoyo para las familias afectadas además contribuir a los estudios de investigación que quieran tomar aspectos considerables de los CP.
Mediante este estudio se beneficiaran con los resultados de la investigación 36
participantes denominados cuidadores primarios de pacientes usuarios de La Fundación Amigos de los Niños con Discapacidad para su Integración a la Comunidad (FANDIC) .Estos beneficios se destacan al momento de abordar los resultados mediante la implementación de programas de intervención dirigidos a tratar y solucionar desde el área de psicología signos y síntomas de
ansiedad depresión y esquemas mal adaptativos tempranos.
De esta manera otras instituciones que cumplan con características similares
correspondientes a cuidadores primarios, pueden, afianzar nuevas temáticas de investigación tomando como referente los estudios realizados en FANDIC que fortalezcan las condiciones de vida, no solo de la persona en condición de discapacidad si no del cuidador aquel que ha tenido menos apoyo en los procesos de rehabilitación dentro de las instituciones. A partir de esto, las instituciones pueden trabajar de manera conjunta, para alcanzar los recursos que sirvan de ayuda y apoyo para mejorar la salud y bienestar de las personas que más lo requieren.
La fundamentación teórica existente y la búsqueda de otras investigaciones permiten profundizar en la temática, y elaborar los conceptos que ayudan para alcanzar los objetivos propuestos.Según (Lazarus y Folkman, citado por Zapata A y cols 2012). Es importante destacar que cada uno de los padres experimenta la discapacidad del paciente de un modo diferente, y no para todos puede constituir una fuente de estrés. Una situación es considerada estresante sólo si el individuo la percibe como tal, es decir, si excede los recursos del sujeto y atenta contra su
bienestar.
Tomando como principal enfoque la teoría cognitiva de Beck, la cual se basa según (Villa y Fernández Santaella 2004) . En el supuesto teórico de que los efectos y la conducta del
individuo están determinados por la manera que tiene de estructurar su mundo. Nuestra vida está regida por la manera en que entendemos a nosotros mismos y a los demás. No es la situación en sí misma, sino la percepción de la situación lo que influye en mayor medida en las emociones y los comportamientos que se suscitan.
Así pues, en el modelo de Beck las conductas, los pensamientos y la emoción están íntimamente conectadas: los pensamientos que tengamos (las cogniciones) van a influir
directamente en las emociones que vamos a experimentar en distintos momentos de nuestra vida y estas emociones influyen en nuestro comportamiento.
En esta misma línea investigativa se toman los aportes de la teoría centrada en los esquemas mal adaptativos de jeffrey Young quien plantea el concepto de Esquemas Maladaptativos Tempranos (EMT) refereridos a las creencias extremadamente estables y duraderas que se desarrollan durante la infancia se elaboran a lo largo de la vida del individuo y son significativamente disfuncionales. Los esquemas activados pueden variar de una situación a otra, pero en el caso de las personas con desordenes psicológicos, los esquemas que están activos estan focalizados en el procedimiento de cualquier estimulo negativo, ignorando cualquier señal de información positiva o segura, según sea el caso de la depresión o de la ansiedad. Citado por (Agudelo, Casa y cols., 2007).
Objetivos Objetivo General
Describir el perfil psicopatológico cognitivo de una muestra de 36 cuidadores primarios de pacientes en condición de discapacidad, de la fundación FANDIC, mediante la aplicación, del Inventario para la Depresión de Beck, Inventario de Ansiedad de Beck (BAI) y Esquemas Mal adaptativos de Young, para responder a las necesidades de conocimiento descritas en las fuentes del problema de investigación.
Objetivos Específicos
Tomar una muestra de 36 cuidadores primarios de pacientes en condición De
discapacidad de la fundación FANDIC.
Construir un abordaje fundamentado en antecedentes teóricos que le den una base
sólida al estudio
Marco Teórico Cuidador Primario Marco conceptual
Según los autores Martinez. L, Robles. T, Ramos. B, y cols, (2008) “es aquella persona que asume la responsabilidad absoluta del paciente en todo lo que respecta a su atención básica ayudándole a realizar todas las actividades que no puede llevar a cabo; sin recibir una retribución económica ni capacitación previa para la atención del paciente.
Prestar asistencia a alguna persona con discapacidad puede llegar a ser una situación típicamente generadora de estrés en las personas encargadas de tal cuidado. Con importantes consecuencias para su bienestar físico, psicológico y social. La literatura existente también apoya la idea de que cuidar a un paciente con discapacidad puede tener implicaciones para la salud del cuidador. El cuidador primario deberá entonces cumplir con aquellas características que lo acreditan como persona única capaz de llevar la responsabilidad del cuidado de la persona dependiente, con discapacidad, o por consiguiente de nuevos términos asociados como deficiencias o minusvalías.
Marco internacional
Para empezar con esta conceptualización tomada de los autores Cáceres. C, del Dpto. de Trabajo Social y Servicios Sociales de la Universidad de La Laguna. Tenerife. Islas Canarias. España. partimos del hecho de identificar la clasificación dada por, la organización mundial de la salud (OMS) desde 1980, quien delimito el significado y tipos de deficiencia, discapacidad y minusvalía, a partir de la necesidad de considerar no solo la enfermedad sino las consecuencias de
esta en todos los aspectos de la vida de la persona, ampliando la concepción inicial basada exclusivamente en el modelo médico, que se puede resumir en la secuencia; etiológica – patología- manifestación, a una secuencia que abarque las consecuencias de la enfermedad- deficiencia discapacidad- minusvalía. De acuerdo a estas premisas generales, considera los siguientes significados para los referidos términos:
Deficiencia. Dentro de la experiencia de la salud se define como toda perdida o
anormalidad de una estructura o función psicológica, fisiológica o anatómica. Puede ser temporal o permanente y en principio solo afecta el órgano. Que según esta clasificación puede ser;
intelectuales, psicológicas, del lenguaje, del órgano de la audición, del órgano de la visión, viscerales, músculo esqueléticas, desfiguradoras, generalizadas, sensitivas y otras, deficiencias.
Discapacidad. Es toda restricción o ausencia (debida a una deficiencia) de la capacidad de
realizar una actividad en la forma o dentro del margen que se considera normal para cualquier ser humano. Se caracteriza por insuficiencias o excesos en el desempeño y comportamiento en una actividad rutinaria, que pueden ser temporales o permanentes, reversibles o irreversibles y progresivos o regresivos. Se clasifican en nueve grupos: de la conducta, de la comunicación, del cuidado personal, de la locomoción, de la disposición del cuerpo, de la destreza, de situación, de una determinada aptitud y otras restricciones de la actividad.
El vivir con una enfermedad crónica incapacitante hace referencia a la experiencia de padecer un trastorno orgánico y funcional que provoca alteraciones en las funciones o estructuras corporales, y algún grado de limitación en la actividad de la persona, lo que puede requerir de largos periodos de cuidado, tratamiento paliativo y control, por lo cual la persona debe modificar su estilo de vida (1). La discapacidad que afecta a la población, sobre todo a la infantil, se
sobre el niño, la familia, la comunidad y los enormes recursos que deben ser destinados para dar respuesta a esas necesidades especiales que surgen como consecuencia de la misma.
La discapacidad ha sido vista como un término genérico que incluye déficit, deficiencias o alteraciones en las funciones o estructuras corporales, limitaciones en la actividad y restricciones en la participación, que indican los aspectos negativos de la interrelación entre un individuo (con una condición de salud) y sus factores contextuales. Limita la integración social de las personas, afecta el reconocimiento, el desarrollo de las actividades y funcionalidades como individuos pertenecientes a la sociedad.
Minusvalía viene definida como toda situación desventajosa para una persona concreta, producto de una deficiencia o de una discapacidad, que supone una limitación o un impedimento, en el desempeño de un determinado rol. Se caracteriza por la discordancia entre el rendimiento o estatus de la persona en relación con sus propias expectativas o las del grupo al que pertenece, representa la socialización de una discapacidad. La desventaja surge del fracaso o incapacidad para satisfacer las expectativas del universo del individuo.
Las minusvalías se clasifican de acuerdo a seis grandes dimensiones en las que se espera demostrar la competencia de la persona y que se denominan roles de supervivencia, por lo que las minusvalías podrán ser: de orientación, de independencia física, de la movilidad, ocupacional, de integración social, de autosuficiencia económica y otras. Atendiendo a estas tres clasificaciones, el diagnostico de una persona con discapacidad deberá formularse atendiendo a la deficiencia que la origina y a las consecuencias que puedan derivar de minusvalía.
Retomando el término de discapacidad se establece una clasificación correspondiente a unos grupos de las discapacidades denominadas; sensoriales, y de la comunicación, motrices, mentales así como múltiples y otras. Las discapacidades sensoriales y de la comunicación
incluyen deficiencias y discapacidades oculares, auditivas y del habla, por ejemplo la ceguera, la pérdida de un ojo, la sordera, la mudez etcétera.
El grupo de las motrices incluye deficiencias y discapacidades para caminar, manipular objetos y coordinar movimientos (por ejemplo una restricción grave de la capacidad para
desplazarse), asi como para utilizar brazos y manos. Por lo regular, estas discapacidades implican la ayuda de otra persona o de algún instrumento (silla de ruedas, andaderas, bastones etc.) o prótesis para realizar actividades de la vida cotidiana.
El grupo de las mentales incluye las deficiencias intelectuales y conductuales que representan restricciones en el aprendizaje y el modo de conducirse, por lo que la persona no puede relacionarse con su entorno y llenen limitaciones en el desempeño de sus actividades.
El grupo de las múltiples y otras contiene combinaciones de las restricciones antes descritas, por ejemplo retraso mental y mudez y sordera entre algunas otras. En este grupo también se incluyen las discapacidades no consideradas en los grupos anteriores, como los
síndromes que implican más de una discapacidad, las discapacidades causadas por deficiencias en el corazón, los pulmones, el riñón, así como enfermedades crónicas o degenerativas ya avanzadas que implican discapacidad como es el cáncer invasor, la diabetes grave, y enfermedades cardiacas graves, entre otras.
En este sentido es relevante conocer esta diferenciación de grupos de discapacidades que se aproximan a la realidad de los pacientes incluidos en el programa de rehabilitación de la fundación FANDIC, ya que los denominados cuidadores primarios tienen bajo su cuidado a pacientes con casos específicos como síndrome de Down, parálisis cerebral, síndrome convulsivo, problemas de aprendizaje, distrofia muscular mielo meningocele. osteogénesis imperfecta, hipoxia cerebral, e hipoacusia. Ubicados dentro de los grupos de discapacidades motrices, sensoriales y
mentales.
Se desarrollo la conceptualización de los aspectos relevantes que corresponden al planteamiento de esta investigación, tomando en primera instancia el perfil psicopatológico cognitivo la depresión ansiedad y esquemas mal adaptativos tempranos. Como una premisa de lo que debe conocerse desde el área de psicología y que enmarca toda la temática a tratar.
Según Toro. R, Ochoa. D, (2010)A partir del modelo terapéutico denominado terapia cognitiva (TC) A T. Beck, 1995 el cual es un procedimiento activo, estructurado de tiempo limitado y utilizado para tratar distintas alteraciones psiquiátricas, para conocer un perfil psicopatológico cognitivo, se toman una serie de elementos que aparecen identificados por
diversos autores: Clark et. Al (19999 y Clark y Beck (1997) hablan de una organización cognitiva, la cual contiene dos niveles estructurales: uno superficial y otro profundo.
El primero corresponde a los productos cognitivos llamados pensamientos automáticos; el segundo está relacionado con las reglas que condicionan la manera de estructurar el significado llamadas supuestos subyacentes, que incluyen a la vez, las creencias intermedias, creencias nucleares y los esquemas.(j.s Beck, 2000) estos, son estructurales funcionales de representaciones de conocimiento y de la experiencia anterior más o menos permanentes, que guían la búsqueda, codificación almacenamiento y repercusión de la información.
En este orden los esquemas se encuentran en el nivel estructural más básico de conceptualización cognitiva, y se entienden como las unidades básicas de información y
significados. Por otra parte en relación a los llamados contenidos, es decir lo almacenado en las estructuras cognitivas nombradas, están las creencias y los pensamientos automáticos.
Las creencias son cualquier idea verbal o grafica (cogniciones) consideradas como el paradigma personal del paciente acerca de si mismo y del mundo; por ejemplo en el caso de la
depresión, los pacientes presentan una visión distorsionada negativa, la cual en su propia representación verídica de la realidad. Las creencias, por tanto son todas las observaciones e interpretaciones de los fenómenos, que tienen un marco de referencia personal a nivel conceptual. (A.T.Beck et al, 1979) referenciado por Toro. R, Ochoa. D, (2010).
Los pensamientos automáticos son cogniciones superficiales relativamente estables,
transitorias y específicas para cada situación; suelen ser rápidos y parecen reflejos. Se constituyen como el resultado de la activación de las reglas de procesamiento de la información, es decir un producto de los procesos y de las estructuras que comprenden los esquemas que finalmente influyen en la repetición del contenido central y su tono emocional acompañante. A su vez las actitudes son una opinión sobre alguna problemática específica y son expresadas como una proposición.
A partir de los anteriores referentes se determina que cuando existe algún tipo de trastorno, un síndrome sintomático(eje 1) o como por ejemplo un trastorno de la personalidad (eje II), Dada la importancia de los procesos informacionales en la dinámica de la personalidad, los contenidos esquemáticos y sus procesos de preservación (no solamente para los trastornos de la personalidad) se constituyen como componentes de vulnerabilidad cognitiva para el desarrollo de la
psicopatología, ya que la situación producida por situaciones amenazantes y su mantenimiento se dan a través de estrategias interpersonales perpetuadas en ciclos disfuncionales característicos de los trastornos de (eje II ).
Lo anterior permite establecer agrupaciones de creencias y sus repertorios
comportamentales denominados perfiles cognitivos psicopatológicos. En el modelo cognitivo, la hipótesis de especificidad de contenido afirma que cada estado afectivo y trastorno psicológico se deriva de un perfil cognitivo especifico que determina, acorde con el significado asignado a los
eventos, una emoción específica; por ejemplo, en la depresión, los eventos relacionados con depravación o perdida serán afines al sentimiento de tristeza, o las situaciones amenazantes o percepciones de peligro estarán acordes con la ansiedad y el temor. (Clark et, al 1999).
Precisar el perfil cognitivo le permite al terapeuta comprender el tipo de procesamiento de información del paciente en los diferentes trastornos psicológicos, evidenciado en el contenido esquemático particular y en el tipo de estrategias instrumentales utilizadas para mantener una consistencia interna en los esquemas de base.
Los perfiles cognitivos específicos descritos en A. T. Beck (1990) dentro del modelo psicopatológico cognitivo, basados en el DSMIV TR (APA, 2002) se definen como un conjunto especifico y personal de contenidos cognitivos disfuncionales, cuyas estrategias interpersonales se evidencian en función del modo en que la persona se relaciona consigo misma y el mundo; y están caracterizados no solo por conductas observables, sino también por una agrupación de creencias actitudes, afectos y estrategias.
En este caso, la teoría de la hipótesis de la Especificidad de Contenido de Beck (1987 citado en Sanz, 1993), se centra en diferenciar la ansiedad y la depresión desde los productos cognitivos, es decir, por la forma y el contenido de los pensamientos disfuncionales, las creencias y las cogniciones que aparecen en cada desorden (Beck, 1967, 1976, 1991 citado por Clark, Steer& Beck, 1994), de manera que es la diferencia en contenido cognitivo la que determina el tipo de trastorno psicológico que un individuo manifiesta. Según esta hipótesis las personas depresivas y ansiosas difieren en términos de contenido más que de procesos y por lo tanto, en ambos trastornos los esquemas disfuncionales distorsionan o sesgan sistemáticamente los procesos implicados en la percepción, almacenamiento y recuperación de la información.
pensamientos negativos acerca de pérdidas y fracasos, evaluación negativa de uno mismo, culpa, y desesperanza hacia el futuro; mientras que la ansiedad se caracterizaría por pensamientos consistentes en posibles daños y amenazas futuras.Según Dowd (2004), los esquemas maladaptativos tempranos que pueden estar asociados a la depresión son los de Deprivación Emocional, Inestabilidad/Abandono, Vergüenza/Defectuosidad y Fracaso.
En cuanto a los desórdenes ansiosos, Clark y Beck (1988) definen que los esquemas específicos de este tipo de trastornos se caracterizan por ser creencias maladaptativas focalizadas en amenaza física o psicológica, y baja autoeficacia (vulnerabilidad al daño) según lo planteado por Beck, Rush y Emery (1983) citado por, Agudelo. D, Casadiegos. C, Y cols (2008) la teoría cognitiva propone que las experiencias tempranas proporcionan la base para formar el concepto sobre si mismo, el futuro y el mundo.
Dentro de este constructo cognitivo (esquema), Young (1999) plantea el concepto de esquemas mal adaptativos Tempranos (EMT) referido a las creencias extremadamente estables y duraderas que se desarrollan durante la infancia, se elaboran a lo largo de la vida del individuo y son significativamente disfuncionales.
Los esquemas pueden variar de una situación a otra, pero en el caso de las personas con desordenes psicológicos, los esquemas que están activos están focalizados en el procesamiento de cualquier estimulo negativo, ignorando cualquier señal de información positiva o segura, según sea el caso de depresión o de la ansiedad. Los referentes teóricos tomados para la realización de esta investigación posibilitan, la descripción del perfil psicopatológico de los cuidadores primarios de la fundación FANDIC. Dentro de este perfil se consideran los puntos de posibles signos y síntomas de ansiedad depresión y esquemas mal adaptativos, relacionados con otros estudios.
Por consiguiente se analizan los autores que participaron en esta argumentación. En
primera instancia es pertinente abordar la TEORIA COGNITIVA DE BECK DE LA ANSIEDAD Y LA DEPRESION tomada del autor Zans. J, (2003) la cual refiere que; La premisa básica de la teoría cognitiva de Beck es que en los trastornos emocionales existe una distorsión o sesgo sistemático en el procesamiento de la información.
Así en la ansiedad, la percepción del peligro y la subsecuente valoración de las capacidades de uno para enfrentarse a tal peligro, que tienen un valor obvio para la propia supervivencia, aparecen sesgadas en la dirección de una sobreestimación del grado de peligro asociado a las situaciones y de una infravaloración de las propias capacidades de enfrentamiento. Por otro lado, tras un suceso que supone una pérdida o un fracaso, la retirada temporal de toda involucración emocional o conductual, con la consiguiente conservación de energía tiene un valor de supervivencia.
Sin embargo en las personas depresivas aparece un sesgo en el procesamiento de los sucesos que implican una pérdida o depravación.
Los individuos con depresión valoran excesivamente esos sucesos negativos. Los
consideran globales, frecuentes e irreversibles, mostrando, pues, lo que se conoce como la triada cognitiva negativa; una visión negativa del yo, del mundo y del futuro. Esta triada resulta en una retirada persistente del entorno, una persistencia que resta todo valor adaptativo a la conducta de retirada.
Ese procesamiento cognitivo distorsionado o sesgado que aparece en la ansiedad y la depresión conduce a los síntomas afectivos, conductuales, sin motivacionales y fisiológicos que caracterizan tales síndromes psicopatológicos. Sin embargo, ese tipo de procesamiento, al igual que los demás síntomas, pueden ser el producto de muchos factores y, asi, en la etiología de la
depresión y de la ansiedad pueden estar implicados factores genéticos, evolutivos, hormonales, físicos y psicológicos. Cualquiera que sea la etiología, sin embargo ese tipo de procesamiento distorsionado o sesgado es una parte intrínseca del síndrome emocional y funciona como factor de mantenimiento de los estados psicopatológicos.
El procesamiento distorsionado de la información en la depresión y en la ansiedad se entiende en la teoría de Beck como un factor próximo (no único) de desencadenamiento y
mantenimiento de los restantes síntomas depresivos ansiosos. Continuando con la articulación de los referentes, teóricos que propician el tema a tratar en la investigación, se afirma lo que
corresponde a LOS ESQUEMAS MAL ADAPTATIVOS DE YOUNG, referenciado por
Castrillon. A, Chavez. L, y cols (2005). La teoría de Young es formulada a partir de la búsqueda de una nueva forma de terapia de los trastornos de la personalidad. Parte del reconocimiento de la efectividad de la terapia cognitiva a corto plazo de Beck. Pero enfatiza en la necesidad de
completar el modelo con el fin de incrementar la eficiencia clínica con los pacientes que presentan trastornos de la personalidad.
Si bien el concepto de esquema es central en la terapia cognitiva. Uno de los elementos relevantes de la propuesta de Young (1990) es el contenido mal adaptativo de los esquemas que presentan los trastornos psicopatológicos. Como una forma de completar el modelo terapéutico de Beck, Rush, Shaw y Emery (1983), Young (1999) propone los supuestos teóricos de esquemas maladaptativos tempranos, dominios de los esquemas, mantenimiento, evitación y compensación de los esquemas.
Marco Legal
Dentro del marco legal de la ley estatutaria No. 1618del 27 de febrero del 2013 por medio de la cual se establecen las disposiciones para garantizar el pleno ejercicio de los derechos de las
personas con discapacidad" ARTÍCULO 5°. GARANTÍA DEL EJERCICIO EFECTIVO DE TODOS LOSDERECHOS DE LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD Y DE SU
INCLUSIÓN.
Marco nacional.
Las entidades públicas del orden nacional, departamental, municipal, distrital y local, en el marco del Sistema Nacional de Discapacidad, son responsables de la inclusión real y efectiva de las personas con discapacidad, debiendo asegurar que todas las políticas, planes y programas, garanticen el ejercicio total y efectivo de sus derechos, de conformidad con el artículo 30 literal c), de Ley 1346 de 2009.
Para tal fin, las autoridades públicas deberán, entre otras, implementar las siguientes acciones:
1. Adoptar las medidas necesarias para dar cumplimiento a las obligaciones adquiridas, según el artículo 4° de la Ley 1346 de 2009.
2. La Nación, los departamentos, distritos, municipios y localidades, de acuerdo con sus competencias, así como todas las entidades estatales de todos los órdenes territoriales,
incorporarán en sus planes de desarrollo tanto nacionales como territoriales, así como en los respectivos sectoriales e institucionales, su respectiva política pública de discapacidad, con base en la Ley 1145 de 2007, con el fin de garantizar el ejercicio efectivo de los derechos de las personas con discapacidad, y así mismo, garantizar el acceso real y efectivo de las personas con discapacidad y sus familias a los diferentes servicios sociales que se ofrecen al resto de
ciudadanos.
3. Asegurar que en el diseño, ejecución, seguimiento, monitoreo y evaluación de sus planes, programas y proyectos se incluya un enfoque diferencial que permita garantizar que las
personas con discapacidad se beneficien en igualdad de condiciones y en términos de equidad con las demás personas del respectivo plan, programa o proyecto.
ARTÍCULO 6°. DEBERES DE lA SOCIEDAD.
Son deberes de la familia, las empresas privadas, las organizaciones no gubernamentales, los gremios y la sociedad en general:
1. Integrar las veedurías locales y municipales.
2. Las empresas, los gremios, las organizaciones no gubernamentales, las cámaras de comercio, los sindicatos y organizaciones de personas con discapacidad, integrarán el Consejo para la Inclusión de la Discapacidad, que para el efecto se crean en el numeral 11 del artículo 5°. Este consejo tendrá como fin coordinar las acciones que el sector privado adelante con el fin de coadyuvar al ejercicio de los derechos y la inclusión de las personas con discapacidad.
3. Promover, difundir, respetar y visibilizar el ejercicio efectivo de todos los derechos de las personas con discapacidad.
4. Asumir la responsabilidad compartida de evitar y eliminar barreras actitudinales, sociales, culturales, físicas, arquitectónicas, de comunicación, y de cualquier otro tipo, l: que impidan la efectiva participación de las personas con discapacidad y sus familias.
5. Participar en la construcción e implementación de las políticas de inclusión social de las personas con discapacidad.
Artículo 8°. ACOMPAÑAMIENTO A LAS FAMILIAS. Las medidas de inclusión de las personas con discapacidad adoptarán la estrategia de rehabilitación basada en la 4 comunidad - RBC integrando a sus familias y a su comunidad en todos los campos de la actividad humana, en especial a las familias de bajos recursos, y a las familias de las personas con mayor riesgo de exclusión por su grado de discapacidad, en concordancia con el artículo 23 de Ley 1346 de 2009.
Artículo 9°. DERECHO A LA HABILITACiÓN Y REHABILITACiÓN INTEGRAL. Todas las personas con discapacidad tienen derecho a acceder a los procesos de habilitación y rehabilitación integral respetando sus necesidades y posibilidades específicas con el objetivo de lograr y mantener la máxima autonomía e independencia, en su capacidad física, mental y vocacional, así como la inclusión y participación plena en todos los aspectos de la vida.
Marco Referencial
Antecedentes
Para continuar corroborando con otros estudios realizados dentro de la perspectiva de cuidadores primarios como lo promueven los objetivos de esta investigación, se toman a los autores Rodríguez-Agudelo Y, Mondragón-Maya A, y cols. (2010).
Los cuales afirman que; Diversas investigaciones han mostrado que el brindar cuidado puede afectar negativamente la salud psicológica del cuidador, debido a la carga, estrés, depresión y ansiedad. Sin embargo, los efectos no son iguales en todos los cuidadores. Otros estudios han sugerido que la presencia de depresión y ansiedad en cuidadores está asociada con diferentes variables sociodemográficas, características psicológicas propias del cuidador y cuestiones ambientales, como las relaciones familiares.
Se ha reportado que ciertos factores como la edad avanzada, condición laboral
desfavorable e inadecuado apoyo social aumentan el riesgo de presentar problemas en la salud del cuidador reportan que la depresión en cuidadores es resultado de diferentes variables
psicosociales, tales como poca satisfacción con la vida, menor actividad física y falta de apoyo social tangible.
Los autores Seguí. J , Ortiz-Tallo M Y cols (2008) EXPLICAN QUE; El rol de cuidador supone importantes repercusiones para la salud física y mental de la persona encargada de cuidar, Un estudio de metaanálisis realizado sobre 84 estudios diferentes en los que se comparaba a
cuidadores y no cuidadores en diferen-tes variables relacionadas con la salud física y psicológica demuestra como los cuidadores están más estresados, de-primidos y tienen peores niveles de bienestar subjetivo, salud física y auto-eficacia que los no cuidadores (Pinquart y So-rensen, 2003).
Se ha demostrado que la provisión de cuidados diarios y de larga duración a niños con severa discapacidad supone una amenaza para el bienestar del cuidador. Diversas inves-tigaciones demuestran que ser madre de niños con retraso en el desarrollo es un importante factor de riesgo para la salud física y mental (Piven y Palmer, 1999; Ryde-Brant, 1990). Padres de niños con discapacidad experimentan fre-cuentemente fatiga, depresión, baja autoestima e insatisfac-ción interpersonal (Bristol, 1984). La clase de discapacidad que el niño presenta, así como la gravedad de los trastornos de conducta presentes, afecta de manera diferente al estrés familiar (Cuxart, 1995; Honig y Winger, 1997; Pozo, Sarriá y Méndez, 2006).
Los cuidadores primarios de pacientes en condicion de discapacidad en el mayor número de los casos son, los familiares siendo directamente los padres quienes asumen este rol. El psicólogo Vallejo, Martínez. J de la universidad de Antioquia y Psicólogo de la Fundación Vivan Los Niños. Describe que existen unas reacciones comunes que se presentan en los padres, ante el encuentro con el niño y su diagnóstico, las cuales tienen importancia por el papel que
desempeñan.
En los padres puede darse una serie de sentimientos, que impiden comprender la situación y que muchas veces los paraliza. Son una serie de reacciones naturales ante los aspectos negativos de la limitación, surgen como una defensa primitiva ante el sufrimiento psicológico, actúan como un anestésico, de efecto inmediato, aunque temporal, que da a la estructura psíquica tiempo para elaborar un sistema de defensa más adecuado. Esta es una situación altamente angustiante, y en un
intento por controlarla, se desencadenan mecanismos de defensa, (como el pensamiento mágico omnipotente y la negación entre otros), los cuales prevalecen inicialmente y a menudo durante un largo periodo de tiempo.
Es característico en este momento que los padres tengan una visión muy limitada de su situación. Están aturdidos y presentan dificultades para responder ante las personas y situaciones de la vida diaria. Esto incide en la manera como entienden las cosas que el equipo de
profesionales que atienden a su hijo le dicen acerca de su diagnóstico y pronóstico. La información que en ocasiones se le intenta transmitir, es en palabras de los
profesionales, “… como sino las entendieran”, se produce un desfase entre el saber y la verdad: comprenden las palabras pero no escuchan la verdad, pues está implica un dolor intenso y en muchos casos es destructivo para la estabilidad emocional.
Otro de los estudios que se toman como referencia para conocer la identificación de un perfil cognitivo psicopatológico es por medio de los autores (Cifuerntes. J, y Londoño, N. quienes desarrollan un estudio con el propósito de establecer el perfil cognitivo y psicopatológico de la conducta antisocial en un grupo de individuos judicialmente condenados donde se
discrimino el diagnostico de personalidad antisocial. De este perfil cognitivo se exploran los esquemas y las estrategias de afrontamiento al estrés y del perfil psicopatológico los trastornos de personalidad y los indicadores clínicos.
Los resultados no reflejaron diferencias significativas entre los grupos con relación a los esquemas mal adaptativos tempranos, pero al compararlos con la población general las
puntuaciones de la media se ubicaron por encima del percentil 75en todos los esquemas, y de manera mas elevada en insuficiente autocontrol autodisciplina, derecho grandiosidad y privación emocional (castrillon et a., 2005)
Aunque este estudio no se relaciona en nada que tenga que ver con cuidadores primarios si se toma el factor de gran relevancia que tiene que ver con los resultados que se obtienen a partir de las pruebas como en el caso de los esquemas mal adaptativos en la construcción del análisis en un perfil cognitivo psicopatológico.
Metodología Diseño
La presente investigación es de tipo descriptivo correlacional y se toma pertinente para este estudio puesto que proporciona información que puede llevar a cabo un estudio explicativo el cual genera un sentido de entendimiento.
Mediante este tipo de investigación descriptiva se especifican propiedades de las
características y perfiles de las personas, en este caso de los denominados cuidadores primarios los cuales vienen a ser el fenómeno de la investigación quienes se someten a un análisis, y evaluación para la descripción de los aspectos dimensiones o componentes del perfil psicopatológico cognitivo.
Población y muestra
Corresponden a un número de 36 personas denominadas cuidadores primarios de pacientes en condición de discapacidad de la fundación FANDIC. Siendo esta una Muestra de tipo no probabilstico aleatorio con sujetos voluntarios. La selección de la población se obtiene de un número significativo de la totalidad de cuidadores de pacientes que son rehabilitados y que asisten a la fundación, cuyas características son comunes en todos, por sus condiciones de vida y su labor como cuidadores, además son personas que hacen parte de un proceso terapéutico en el área de psicologia. Esta población es el objeto de estudio que refiere la descripción del perfil
psicopatológico cognitivo de cada uno, y de esta manera analizar los datos que se requieren en el estudio, relacionados a posibles aspectos que revelen rasgos de malestar psicológico como depresión, ansiedad y esquemas mal adaptativos tempranos.
Esta muestra, es una parte representativa de la población. Siendo útil, pues refleja las similitudes y diferencias encontradas en la población,
Recolección de Datos
Estos instrumentos son considerados pertinentes para el área de estudio en la cual se inserta esta investigación, teniendo en cuenta que estos instrumentos se encuentran validados y estandarizados en Colombia siendo confiables para basarnos en sus resultados, por consiguiente ayudan a describir el perfil psicopatológico cognitivo de los cuidadores primarios de pacientes en condición de discapacidad de la fundación FANDIC. Para determinar la fiabilidad de estas pruebas se contrastaron otros estudios ubicados en el marco referencial, iguales o similares al contexto del perfil psicopatológico para la comprobación de ansiedad depresión y esquemas mal adaptativos tempranos en cuidadores primarios. Por consiguiente son pruebas de valoración y medición psicométricas que se pueden utilizar desde un enfoque clínico
Instrumentos
Inventario de Depresión de Beck-II (BDI-II). Es un autoinforme de lápiz y papel
compuesto por 21 ítems de tipo Likert. El inventario inicialmente propuesto por Beck y sus versiones posteriores han sido los instrumentos más utilizados para detectar y evaluar la gravedad de la depresión. De hecho, es el quinto test más utilizado por los psicólogos españoles (Muñiz y Fernández-Hermida, 2010). Sus ítems no se derivan de ninguna teoría concreta acerca del constructo medido, sino que describen los síntomas clínicos más frecuentes de los pacientes
psiquiátricos con depresión. El BDI-II ha experimentado algunas modificaciones respecto a las versiones anteriores para representar mejor los criterios para el diagnóstico de los trastornos depresivos recogidos en el DSM-IV (Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, cuarta edición, American Psychiatric Association, 1994) y CIE-10 (Clasificación estadística internacional de enfermedades y problemas relacionados con la salud, Organización Mundial de la Salud, 1993). La prueba ha de ser destinada preferentemente para un uso clínico, como un medio para evaluar la gravedad de la depresión en pacientes adultos y adolescentes con un diagnóstico psiquiátrico y con 13 años o más de edad.
Inventario de ansiedad de Beck (BAI). El Inventario fue creado por Aron T. Beck en la
década de los 80, y se trata de un cuestionario de opción múltiple de 21 ítems que mide la gravedad de la ansiedad actual en adultos y adolescentes. Describe los síntomas emocionales, fisiológicos y cognitivos de la ansiedad, siendo una prueba muy adecuada para discriminar la ansiedad de la depresión”. Garrido. J, (2013) Rev. Psicopedia.
Esquemas maladaptativos tempranos de Young. Cuestionario de esquemas mal
adaptativos (Schema Questionnaire long form) fue desarrollado por Young y Brown consta de 45 ítems y evalúa once factores (esquemas). Que son abandono, autocontrol, desconfianza,
deprivación emocional, inhibición emocional, entrampamiento. Derecho grandiosidad. Castrillon. D Chaves. L Y Cols (2005).
Procedimiento
Fase I. Se desarrolla una charla tipo informativa a todos los cuidadores primarios de la
fundación FANDIC quienes son convocados por vía telefónica y por avisos en papel. En esta charla se toman aspectos que tienen que ver con el proceso terapéutico desde el área de psicología a los que pueden acceder los cuidadores de pacientes en condición de discapacidad. Y Se informa
sobre la temática a investigar.
Fase II. Luego de que las personas pasan por psicología inician un proceso terapéutico en
esta área y trascurridas varias consultas firman un consentimiento informado para dar autorización a la aplicación de los instrumentos.
La aplicación de los instrumentos se desarrolla en las instalaciones de la fundación FANDIC cede norte y sede centro de dos maneras. la primera de forma individual dentro del consultorio de psicología, (del centro) se entrevista a la persona y se dirige la prueba haciendo las preguntas seleccionando las respuestas. La segunda manera de aplicar los instrumentos se da de forma grupal (en el norte) en un espacio cerrado a cada persona se le asigna la prueba para que la respondan por si solos.
En consideración con la complejidad de cada instrumento se selecciona la aplicación de manera dividida en la primera sesión el entrevistado desarrolla las pruebas de depresión y ansiedad de Beck. En otra oportunidad se desarrolla el instrumento de esquemas mal adaptativos de Young. Respecto a este último gran mayoría de los participantes necesitaron de ayuda del investigador para responder a la prueba.
Fase III. Luego de obtener todas las pruebas desarrolladas por la población objeto de
estudio se inicia la organización de los datos demográficos y la sumas de las puntuaciones directas de cada prueba, se tabulan los resultados mediante los correctivos de cada prueba para su
respectivo análisis e interpretación.
Resultados
Los resultados obtenidos en la presente investigación mediante la aplicación de los tres instrumentos: Inventario para la Depresión de Beck, Inventario de Ansiedad de Beck (BAI), y Esquemas Maladaptativos Tempranos de Young. La presentación de resultados se dividirá en tres
partes, a saber: aspectos sociodemográficos de la muestra, distribución porcentual de los resultados de las pruebas aplicadas, y correlaciones estadísticas entre las diferentes variables evaluadas. Vale aclarar que todas las imágenes y tablas que se presentan en este apartado del trabajo de grado son de elaboración propia.
Aspectos Sociodemográficos
El primer aspecto descrito es el de la edad de los participantes, cuya distribución se muestra en la figura 1.
Figura 1. Distribución de la Muestra por Edad
La mayor cantidad de participantes se encontraron en la categoría de 40 a 49 años, donde se ubicó el 50% (f=18); a esta categoría le siguieron los participantes de 30 a 39 años, con el 27,78% (f=10), y luego los de 20 a 29 (13,89%; f=5), los de 50 a 59 (5,56%; f=2) y los de 60 años o más (2,78%; f=1).
Según estos resultados existe una gran diferenciación en el rango de edades para los cuidadores, si se toma en cuenta las consecuencias relacionadas a la edad se puede reflejar que en grupos de edades entre los 30, 39, 40, 49 puede ser un factor que favorece al paciente pues pueden ser
de 20 a 29; 5; 13,89% de 30 a 39; 10; 27,78% de 40 a 49; 18; 50,00% de 50 a 59; 2; 5,56% de 60 o más; 1; 2,78%
EDAD
edades relativamente convenientes para ejercer cuidados constantes en personas dependientes. Pues está de por medio un gran sentido de responsabilidad y una atención basada en mayor experiencia. En segundo lugar en el grupo de cuidadores en rangos de edades entre los 20 y 29 años donde se podría deducir que edades a partir de los 20 para un cuidador, pueden tener a favor el hecho de tener la vitalidad para cuidar a un paciente, sin embargo la relación entre el cuidado y la edad correspondiente a esta etapa puede llegar a ser un impedimento para el cuidador en actividades que contribuyen a su crecimiento como en el desempeño personal, laboral y académico.
Finalmente se ubican dentro de este grupo los cuidadores cuyos resultados obtuvieron un menor porcentaje como en edades entre 50, 59, y más de 60 siendo estos un menor porcentaje pero mayor en consecuencias negativas para el cuidador, pues puede ser un grupo significativamente vulnerable frente al cuidado de una persona dependiente pues en esta etapa considerada por la OMS como la tercera edad o etapa del adulto mayor es donde predomina el desarrollo de
afectaciones físicas como malestares de tipo lumbar, afectaciones de la tensión arterial entre otras enfermedades degenerativas correspondientes a esta etapa.
En segundo lugar, los resultados mostrados en la figura 2 se relacionan con la distribución de la muestra por género, donde se evidencia que la muestra es predominantemente femenina (97,22%; f=35), ya que solamente 1 hombre (2,78%) hace parte del grupo de cuidadores.
Figura 2. Distribución de la Muestra por Género.
Estos resultados revelan que la población intervenida es significativamente mayor en el género femenino pues de los 36 participantes 35 corresponden a mujeres y solo un hombre hizo parte del estudio. Reflejándose que en el mayor número de casos relacionados al cuidado de una persona con discapacidad pocas veces son atendidas por el género masculino esto puede surgir por el hecho de que, en casi todos los casos las mujeres de esta fundación están en casa proveyendo de cuidados al paciente, mientras que los hombres ejercen el rol de proveedor económico por consiguiente no pueden quedarse en casa, por otro lado una gran cantidad de mujeres se encuentran en estados de madre solterismo o viudez.
Mujer; 35; 97,22% Hombre; 1; 2,78%
Luego, aparecen los resultados respecto a la relación existente entre los cuidadores y los pacientes (figura 3).
Figura 3. Distribución de la Muestra por Parentesco con el Paciente
En este sentido, la mayor parte de los participantes son madres de los pacientes atendidos (88,89%; f=32), mientras que hay 3 abuelas (8,33%) y solamente 1 padre (2,78%).
El movimiento de la discapacidad, fuerte y consolidado en nuestros días, se sustenta sobre pilares firmes, arraigados. Uno de esos pilares lo conforman las madres de personas con
discapacidad. Las miles, posiblemente millones, de madres que han soportado sobre sus cuerpos, a menudo, y sus cabezas, el peso de una tarea que debería ser compensada, reconocida, compartida por muchos otros responsables.
La mayor parte de los cuidados a las personas con discapacidad con necesidades de apoyo procede de las redes informales (familias, amigos y vecinos), recayendo, en general, estos cuidados sobre las mujeres, en especial las madres de las personas con discapacidad. Y según la
Madre; 32; 88,89% Padre; 1; 2,78%
Abuela; 3; 8,33%
EDAD 2008 (Encuesta sobre Discapacidades, Autonomía personal y situaciones de
Dependencia) , el perfil de la persona principal que presta cuidados personales es una mujer, de
entre 45 y 64 años, que reside en el mismo hogar que la persona a la que presta cuidados. El 76,3% de las personas identificadas como cuidadoras principales son mujeres.
una de las características que se reflejan en las madres de familia de la fundación Fandic es la idea marcada de que ninguna otra persona puede cuidar mejor a su hijo en condición de
discapacidad sino solo ellas, relativamente para cualquier madre con hijos incluso sin
discapacidad puede estar arraigada esta concepción, sin embargo esto puede llegar a ser un factor negativo, para si misma pues con este tipo de pensamientos las madres se quitan la oportunidad de ser ayudadas, de que otros las apoyen con ciertas labores y de esta manera se recargan se fatigan y desarrollan malestar corporal, emocional, entre otros.
El cuarto aspecto sociodemográfico descrito es el estado civil (figura 4), donde se halló que viven de manera predominante en unión libre, con un 72,22% (f=26). Luego se encuentran los que están casados (19,44%; f=7) y quienes están en viudez (8,33%; f=3).
Figura 4. Distribución Porcentual de la Muestra por Estado Civil
Casado; 7; 19,44% Union libre; 26; 72,22% Viudo; 3; 8,33%
ESTADO CIVIL
En el quinto aspecto se encuentra el nivel de escolaridad (figura 5), donde la muestra es mayoritariamente en un nivel bajo, del que el 66,67% de los participantes, correspondiente a 24 personas, apenas han alcanzado un nivel de educación primaria, en algunos casos incompleta. Luego están los que tienen alguna formación en educación secundaria, que suman el 27,78% de la muestra (f=10), y finalmente, el 5,56% (f=2) han realizado estudios técnicos. No hubo ningún participante que hubiese reportado haber realizado algún tipo de estudio profesional.
Figura 5. Distribución de la Muestra por Escolaridad
Se evidencia mediante estos resultados que la población de Fandic no ha desarrollado
conocimientos académicos y por consiguiente existe un alto nivel de desescolarización, situación que puede generar un estado de vulnerabilidad en los cuidadores, ya que por medio de este factor contraproducente no pueden aspirar a ofertas laborales de mayor remuneración que contribuyan a sus necesidades, por otro lado no se reconocen los derechos, ni la debida experticia para
defenderse en el mundo frente a injusticias o posibles amenazas del entorno, además puede llegar
Primaria; 24; 66,67% Bachiller; 10; 27,78% Técnico; 2; 5,56%
Escolaridad
a ser compleja la enseñanza desde casa y la adecuada guía para los pequeños que se estén capacitando en la escuela.
El último aspecto sociodemográfico presentado es el referente al estrato socioeconómico
Figura 6. Distribución de la Muestra por Estrato Socioeconómico
Los participantes de este estudio se encuentran en los tres primeros estratos sociales, con predominio del estrato 3, con el 52,78% (f=19), seguido por el estrato 1, con el 38,89% (f=14) y el estrato 2 (8,33%; f=3).
La información sociodemográfica sólo se analizó descriptivamente, es decir, que no se realizaron cruces estadísticos para correlacionar estos datos con los indicadores hallados en los instrumentos aplicados, ya que no se utilizó una muestra probabilística, sino intencional.
Distribución Porcentual de los Resultados
En esta segunda parte de la presentación de resultados, se va a describir la prevalencia de los indicadores obtenidos mediante las pruebas psicométricas aplicadas. Es decir, se exhibe la distribución porcentual de los diferentes niveles de depresión y ansiedad, así como de los diferentes esquemas maladaptativos.
En términos de los diferentes niveles de depresión evaluados a través del inventario de
Est. 1; 14; 38,89%
Est. 2; 19; 52,78%
Est. 3; 3; 8,33%
Beck (figura 7), se evidenció que el mayor porcentaje (41,67%; f= 15) se encuentra en el nivel de depresión moderada, lo cual corresponde a casi la mitad de los participantes. En orden de
prevalencia, se encontraron evidencias de depresión intermitente en el 30,56% (f=11),
perturbaciones leves del estado de ánimo (16,67%; f=6), altibajos emotivos normales (8,33%; f= 3) y un solo caso de depresión grave (2,78%).
Figura 7. Distribución de la Muestra por Niveles de Depresión
Estos resultados son indicadores de que en la muestra utilizada existen indicadores clínicos que deberían ser intervenidos para evitar que se conviertan en un trastorno crónico; este aspecto se profundizará en la discusión.
Por otro lado, en lo referente a la distribución de la muestra por niveles de ansiedad (figura 8), hubo evidencia de tres diferentes niveles, de los cuales la ansiedad moderada fue más
prevalente, con el 69,44% (f=25), seguida por ansiedad baja (25%; f=9) y ansiedad severa (5,56%; f=2). Altibajos normales; 3; 8,33% Perturbación leve; 6; 16,67% Depresión intermitente; 11; 30,56% Depresión moderada; 15; 41,67% Depresión grave; 1; 2,78%
Distribución Depresión
Figura 8. Distribución de la Muestra por Niveles de Ansiedad
Un aspecto que será relevante para el análisis posterior es que en la mayor parte de la muestra se hallaron indicadores significativos de ansiedad, lo cual puede ser un factor
determinante para la aparición y exacerbación de otros trastornos clínicos, como el estrés y la depresión, como se ha documentado en la literatura clínica.
Las siguientes descripciones de distribuciones corresponden a los diferentes esquemas maladaptativos evaluados por la prueba de Young. Para establecer los índices de frecuencia, se han tomado como referencia la cantidad de puntajes iguales o superiores a 4 en cada una de las categorías, y a partir de allí se realizó el análisis de distribución por frecuencia y porcentaje que se presenta en los gráficos de barras.
En primer lugar aparece el esquema denominado Deprivación Emocional (figura 9), donde los resultados indican que la mayor parte de los participantes (75%; f=27) no presentaron
indicadores, mientras que el 22,22% (f=8) presentaron un indicador de deprivación y el 2,78% (f=1) dos indicadores.
Estos resultados pueden ser interpretados en el sentido de que la muestra tiene una escasa prevalencia de haber experimentado situaciones tempranas de deprivación emocional, es decir,
Ansiedad muy baja; 9; 25,00% Ansiedad moderada; 25; 69,44% Ansiedad severa; 2; 5,56%
Distribución Ansiedad
que no hay mayor evidencia de que se les haya negado afecto en el núcleo familiar de forma temprana.
Figura 9. Distribución de la Muestra en Deprivación Emocional
El siguiente esquema maladaptativo evaluado es el de Abandono (figura 10), que hace referencia a la percepción temprana de la ausencia de los padres o cuidadores primarios. De manera similar al esquema anterior el porcentaje mayoritario en éste fue el de los participantes que no evidencian indicadores de abandono, con el 44,44% (f=16), seguidos por quienes muestran un indicador de abandono (19,44%; f=7). Resultó notorio que hubo un 18,44% (f=7) de los
participantes que presentaron cuatro indicadores y el 13,89% (f=5) tuvieron dos indicadores. En esta categoría también se encontró 1 participante (2,78%) que alcanzó 6 indicadores en este esquema maladaptativo. Sin indicadores; 27; 75,00% Con un indicador; 8; 22,22% Con dos indicadores; 1; 2,78%
Deprivación Emocional
Figura 10. Distribución de la Muestra para Abandono
El tercer esquema evaluado fue el de Desconfianza/Abuso (figura 11), en el que también se halló un porcentaje mayoritario para los participantes sin indicadores, con el 52,78% (f=19), seguido por los que presentaron un solo indicador (38,89%; f=14) y los que presentaron dos (8,33%; f=3).
Figura 11. Distribución de la Muestra para Desconfianza/Abuso
De estos resultados se deduce que para la mayoría de la muestra no existe evidencia
notoria de haber experimentado circunstancias de abuso temprano que hayan desembocado en una
Sin indicadores; 16; 44,44% Con 1 indicador; 7; 19,44% Con 2 indicadores; 5; 13,89% Con 4 indicadores; 7; 19,44% Con 6 indicadores; 1; 2,78%
Abandono
Sin indicadores; 19; 52,78% Con 1 indicador; 14; 38,89% Con 2 indicadores; 3; 8,33%Desconfianza / Abuso
ausencia de confianza en los demás.
El siguiente esquema fue el de Vulnerabilidad al Daño/Enfermedad (figura 12), que sigue la tendencia mostrada en los descritos previamente, en la medida que un amplio porcentaje de la muestra (61,11%; 22) no evidencia indicadores en este sentido.
Figura 12. Distribución de la Muestra para Vulnerabilidad al Daño/Enfermedad
Luego aparecen los participantes que reportaron un indicador (36,11%; f= 13) y aquellos en los que estuvieron presentes 2 indicadores (2,78%; f= 1). Estos resultados conducen a
caracterizar a la muestra como un grupo de personas que no se muestran vulnerables ante las situaciones adversas, tanto provenientes del medio, como producidas por el propio estado de salud.
El quinto esquema corresponde al entrampamiento (figura 13), que tuvo una distribución mucho más cercana entre las tres categorías encontradas. Conservando la tendencia antes descrita para otros esquemas, el mayor porcentaje (41,67%: f=15) correspondió a quienes no presentaron indicadores de entrampamiento y la segunda a los que sólo mostraron un indicador (36,11%; f= 13). El último lugar lo ocupó el porcentaje de participantes con dos indicadores, los cuales tuvieron 22,22% (f= 8). Sin indicadores; 22; 61,11% Con 1 indicador; 13; 36,11% Con 2 indicadores; 1; 2,78%
Figura 13. Distribución de la Muestra para Entrampamiento
A continuación, se describe la distribución del esquema Autosacrificio (figura 14), que se relaciona con la manera en que los sujetos reaccionan ante las situaciones en las que deben anteponer las demandas y necesidades externas a las propias.
Figura 14. Distribución de la Muestra para Autosacrificio
En esta variable se evidencia un cambio con respecto a la tendencia observada anteriormente para los demás esquemas, en la medida que priman los porcentajes de los participantes que presentan indicadores, frente a los que no lo hacen. En esta medida, el mayor
Sin indicadores; 15; 41,67% Con 1 indicador; 13; 36,11% Con 2 indicadores; 8; 22,22%
Entrampamiento
Sin indicadores; 8; 22,22% Con 1 indicador; 14; 38,89% Con 2 indicadores; 13; 36,11% Con 3 indicadores; 1; 2,78%Autosacrificio
porcentaje se encontró en los participantes que muestran un indicador (38,89%; f= 14), seguido de cerca por los que presentan dos indicadores (36,11%; f= 13). Luego sí aparecen los pacientes que no mostraron indicadores en este esquema (22,22%; f= 8), y finalmente 1 participante evidencia 2 indicadores (2,78%).
Este aspecto será materia de importante análisis, en la medida que coincide con el factor común que existe entre los participantes de la muestra, quienes en su calidad de cuidadores suelen dejar en segundo plano sus propias necesidades y aspiraciones.
Continuando con la descripción, aparece el esquema de Inhibición Emocional (figura 15), que se refiere a la incapacidad de experimentar o dejar fluir los sentimientos y emociones.
Figura 15. Distribución de la Muestra para Inhibición Emocional
Aquí la muestra sólo evidenció dos niveles, el primero de los cuales vuelve a mostrar preponderancia de los que no presentan indicadores, correspondientes al 83,33% (f= 30). En el segundo lugar aparece el resto de la muestra (16,67%; f= 6) con un solo indicador de inhibición emocional. Esto se puede interpretar como una muestra formada por personas que no presentan dificultades marcadas para experimentar y expresar emociones y sentimientos.
Corresponde ahora el siguiente factor, denominado perfeccionismo (figura 16), que tiene
Sin indicadores; 30; 83,33% Con 1 indicador;
6; 16,67%
que ver con lo relativo a la necesidad de ser demasiado metódicos en la realización de sus actividades, bien sean las habituales, o aquellas específicas de su trabajo, actividad o gustos personales.
Figura 16. Distribución de la Muestra para Perfeccionismo
En cuanto a este esquema, la distribución de la muestra fue de exactamente 50/50 entre aquellos participantes que no obtuvieron indicadores relacionados con el perfeccionismo y los que apenas marcaron un indicador, lo cual podría indicar una escasa autoexigencia, lo cual es
corroborado por los resultados obtenidos en la siguiente variable analizada.
Dicha variable es la Autoexigencia (figura 17), que hace referencia a la capacidad de ponerse metas personales y cumplirlas. En este ámbito, el porcentaje mayoritario correspondió a los participantes que demostraron tener 1 indicador (47,22%; f= 17), seguidos muy de cerca por los que no manifestaron ningún indicador (44,44%; f= 16), lo cual se relaciona en gran medida con lo descrito para el anterior esquema. Un porcentaje bastante menor de participantes presentó dos indicadores de autoexigencia, lo cual tampoco constituye una tendencia notoria.
Sin indicadores; 18; 50% Con 1 indicador;
18; 50%
Figura 17. Distribución de la Muestra para Autoexigencia
El penúltimo esquema evaluado fue el de Derecho/Grandiosidad (figura 18), que se relaciona con la dificultad para autoimponer límites, es decir, la imposibilidad de reconocerse como un ser limitado y considerarse grandioso, omnipotente y con derecho a lo que se quiera.
En este sentido, se pudo apreciar nuevamente que en su mayoría los cuidadores que hicieron parte de la muestra no evidencian tendencia marcada hacia la grandiosidad, ya que el porcentaje mayoritario apenas alcanzó a mostrar un indicador (52,78%; f=19) y el resto de la muestra no obtuvieron indicadores (47,22%; f=17).
Sin indicadores; 16; 44,44% Con 1 indicador; 17; 47,22% Con 2 indicadores; 3; 8,33%