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Derecho/Grandiosidad

In document ESPERANZA PORRAS REYES (página 49-72)

de que la correlación es inversa y los valores positivos son indicadores de correlaciones positivas. El cálculo de estas correlaciones se llevó a cabo mediante la utilización del software estadístico IBM SPSS Statistics 20, en el que se insertaron todos los datos y se llevaron a cabo las operaciones estadísticas. Todas las tablas presentadas en esta sección son de producción propia de la autora del estudio.

La primera correlación realizada fue entre los resultados del inventario de depresión y la prueba de ansiedad (tabla 1), en donde se halló una correlación de 0,404, marcada por el programa estadístico como significativa al nivel de 0,05. Esto significa que se puede predecir que en la muestra los niveles de depresión y ansiedad son directamente proporcionales, es decir, que con el incremento de uno de ellos, se puede esperar un incremento en el otro.

Tabla 1. Correlación de Pearson para Depresión y Ansiedad

Depresión Ansiedad Depresión Correlación de Pearson 1 ,404* Sig. (bilateral) ,015 N 36 36 Ansiedad Correlación de Pearson ,404* 1 Sig. (bilateral) ,015 N 36 36 *.

La correlación es significante al nivel 0,05 (bilateral).

Luego se llevaron las correlaciones entre la depresión y los esquemas maladaptativos evaluados por la prueba de Young (tabla 2 y 3), donde las correlaciones que pueden ser consideradas como representativas están marcadas con uno o dos asteriscos en la tabla, dependiendo de si el nivel de significancia es al nivel de 0,05 o 0,01.

Tabla 2. Correlaciones entre la Depresión y los Esquemas Maladaptativos (Parte 1)

Depresión Deprivación Abandono Desconfianza Vulnerabilidad Entrampamiento Autosacrificio

Depresión

Correlación de Pearson 1 ,156 ,182 -,024 ,243 ,194 ,283 Sig. (bilateral) ,363 ,289 ,891 ,153 ,256 ,094

N 36 36 36 36 36 36 36

Tabla 2. Correlaciones entre la Depresión y los Esquemas Maladaptativos (Parte 1)

Depresión Deprivación Abandono Desconfianza Vulnerabilidad Entrampamiento Autosacrificio

Deprivación Correlación de Pearson ,156 1 ,742** -,449** -,017 ,562** ,518** Sig. (bilateral) ,363 ,000 ,006 ,923 ,000 ,001 N 36 36 36 36 36 36 36 Abandono Correlación de Pearson ,182 ,742** 1 -,559** -,248 ,804** ,750** Sig. (bilateral) ,289 ,000 ,000 ,144 ,000 ,000 N 36 36 36 36 36 36 36 Desconfianza Correlación de Pearson -,024 -,449** -,559** 1 ,322 -,461** -,745** Sig. (bilateral) ,891 ,006 ,000 ,056 ,005 ,000 N 36 36 36 36 36 36 36 Vulnerabilidad Correlación de Pearson ,243 -,017 -,248 ,322 1 -,071 -,176 Sig. (bilateral) ,153 ,923 ,144 ,056 ,681 ,305 N 36 36 36 36 36 36 36 Entrampamiento Correlación de Pearson ,194 ,562** ,804** -,461** -,071 1 ,575** Sig. (bilateral) ,256 ,000 ,000 ,005 ,681 ,000 N 36 36 36 36 36 36 36 Autosacrificio Correlación de Pearson ,283 ,518** ,750** -,745** -,176 ,575** 1 Sig. (bilateral) ,094 ,001 ,000 ,000 ,305 ,000 N 36 36 36 36 36 36 36

**. La correlación es significativa al nivel 0,01 (bilateral).

En esta primera parte de la correlación entre depresión y los primeros seis esquemas maladaptativos, no se evidencia ninguna correlación significativa. Sin embargo, sí aparecen correlaciones importantes entre algunos de los esquemas entre sí.

Entre las correlaciones positivas que se deben tener en cuenta aparecen Deprivación y Abandono (0,742), Deprivación y Entrampamiento (0,562), Deprivación y Autosacrificio (0,518), Abandono y Entrampamiento (0,804), Abandono y Autosacrificio (0,750), Entrampamiento y Autosacrificio (0,575).

Las correlaciones negativas significativas en este mismo segmento fueron Deprivación y Desconfianza (-0,449), Deprivación y Vulnerabilidad (-0,017), Abandono y Desconfianza (- 0,559), Abandono y Vulnerabilidad (-0,248), Desconfianza y Entrampamiento (0,461), Desconfianza y Autosacrificio (0,745), Vulnerabilidad y Entrampamiento (0,071), y Vulnerabilidad y Autosacrificio (0,176).

En la tabla 3, se revisan las correlaciones entre la depresión y los cinco esquemas restantes.

Tabla 3. Correlaciones entre la Depresión y los Esquemas Maladaptativos (Parte 2)

Depresión Inhibición Perfeccionismo Autoexigencia Grandiosidad InsufAutocontrol

Depresión Correlación de Pearson 1 -,013 -,203 -,168 -,321 .a Sig. (bilateral) ,940 ,235 ,329 ,056 . N 36 36 36 36 36 36 Inhibición Correlación de Pearson -,013 1 -,298 ,256 ,124 .a Sig. (bilateral) ,940 ,077 ,132 ,470 . N 36 36 36 36 36 36 Perfeccionismo Correlación de Pearson -,203 -,298 1 ,573** ,501** .a Sig. (bilateral) ,235 ,077 ,000 ,002 . N 36 36 36 36 36 36 Autoexigencia Correlación de Pearson -,168 ,256 ,573** 1 ,782** .a Sig. (bilateral) ,329 ,132 ,000 ,000 . N 36 36 36 36 36 36 Grandiosidad Correlación de Pearson -,321 ,124 ,501** ,782** 1 .a Sig. (bilateral) ,056 ,470 ,002 ,000 . N 36 36 36 36 36 36 InsufAutocontrol Correlación de Pearson .a .a .a .a .a .a Sig. (bilateral) . . . . . N 36 36 36 36 36 36

**. La correlación es significativa al nivel 0,01 (bilateral). a. No se puede calcular porque al menos una variable es constante.

En esta parte de las correlaciones, sí se halló algunas significativas entre la depresión y los esquemas restantes, pero todas de carácter negativo. Estas son Depresión e Inhibición (-0,013), Depresión y Perfeccionismo (-0,203), Depresión y Autoexigencia (-0,168), Deprivación y Grandiosidad (-0,321).

Con respecto a las correlaciones positivas entre los diferentes esquemas maladaptativos, las que fueron marcadas como significativas por el programa estadístico son Perfeccionismo y Autoexigencia (0,573), Grandiosidad y Perfeccionismo (0,501) y Grandiosidad y Autoexigencia (0,782). La única negativa relevantes fue Inhibición y Perfeccionismo (0,298). El esquema de Insuficiente Autocontrol no pudo ser sometido a la prueba de correlación debido a que el sistema lo consideró un valor constante.

una correlación positiva significativa para Ansiedad y Autosacrificio (0,523). Tabla 4. Correlaciones entre la Ansiedad y los Esquemas Maladaptativos (Parte 1)

Ansiedad Deprivación Abandono Desconfianza Vulnerabilidad Entrampamiento Autosacrificio

Ansiedad

Correlación de Pearson 1 ,312 ,252 -,275 ,090 ,183 ,523** Sig. (bilateral) ,064 ,139 ,104 ,601 ,286 ,001

N 36 36 36 36 36 36 36

Tabla 4. Correlaciones entre la Ansiedad y los Esquemas Maladaptativos (Parte 1)

Ansiedad Deprivación Abandono Desconfianza Vulnerabilidad Entrampamiento Autosacrificio

Deprivación Correlación de Pearson ,312 1 ,742** -,449** -,017 ,562** ,518** Sig. (bilateral) ,064 ,000 ,006 ,923 ,000 ,001 N 36 36 36 36 36 36 36 Abandono Correlación de Pearson ,252 ,742** 1 -,559** -,248 ,804** ,750** Sig. (bilateral) ,139 ,000 ,000 ,144 ,000 ,000 N 36 36 36 36 36 36 36 Desconfianza Correlación de Pearson -,275 -,449** -,559** 1 ,322 -,461** -,745** Sig. (bilateral) ,104 ,006 ,000 ,056 ,005 ,000 N 36 36 36 36 36 36 36 Vulnerabilidad Correlación de Pearson ,090 -,017 -,248 ,322 1 -,071 -,176 Sig. (bilateral) ,601 ,923 ,144 ,056 ,681 ,305 N 36 36 36 36 36 36 36 Entrampamiento Correlación de Pearson ,183 ,562** ,804** -,461** -,071 1 ,575** Sig. (bilateral) ,286 ,000 ,000 ,005 ,681 ,000 N 36 36 36 36 36 36 36 Autosacrificio Correlación de Pearson ,523** ,518** ,750** -,745** -,176 ,575** 1 Sig. (bilateral) ,001 ,001 ,000 ,000 ,305 ,000 N 36 36 36 36 36 36 36

**. La correlación es significativa al nivel 0,01 (bilateral).

En lo relativo a las correlaciones entre la ansiedad y los cinco restantes esquemas, solo se logró establecer una correlación significativa positiva entre Ansiedad y Perfeccionismo (0,376). Tabla 5. Correlaciones entre la Ansiedad y los Esquemas Maladaptativos (Parte 1)

Ansiedad Inhibición Perfeccionismo Autoexigencia Grandiosidad InsufAutocontrol

Ansiedad Correlación de Pearson 1 -,264 ,376* ,125 -,033 .b Sig. (bilateral) ,120 ,024 ,466 ,849 . N 36 36 36 36 36 36 Inhibición Correlación de Pearson -,264 1 -,298 ,256 ,124 .b Sig. (bilateral) ,120 ,077 ,132 ,470 . N 36 36 36 36 36 36 Perfeccionismo Correlación de Pearson ,376* -,298 1 ,573** ,501** .b Sig. (bilateral) ,024 ,077 ,000 ,002 . N 36 36 36 36 36 36 Autoexigencia Correlación de Pearson ,125 ,256 ,573** 1 ,782** .b Sig. (bilateral) ,466 ,132 ,000 ,000 . N 36 36 36 36 36 36

Grandiosidad Correlación de Pearson -,033 ,124 ,501 **

,782** 1 .b

N 36 36 36 36 36 36

InsufAutocontrol

Correlación de Pearson .b .b .b .b .b .b

Sig. (bilateral) . . . . .

N 36 36 36 36 36 36

*. La correlación es significante al nivel 0,05 (bilateral). **. La correlación es significativa al nivel 0,01 (bilateral). b. No se puede calcular porque al menos una variable es constante.

Con esta última correlación termina la exposición de los resultados. A continuación se realiza la discusión teórica del estudio, donde se realiza el análisis cualitativo de los datos cuantitativos, se cruzan con los referentes teóricos y se dan las conclusiones.

Discusión

En este apartado del trabajo se lleva a cabo la discusión teórica de los resultados, donde se analizan a la luz de los referentes teóricos consultados y las conclusiones extraídas por la

investigadora a partir de sus propias observaciones en el transcurso de la investigación.

En primer lugar, se debe señalar que se trató de una muestra no probabilística, que en lugar de ser seleccionada con criterios estadísticos, se escogió de manera intencional, razón por la cual los resultados descritos no pueden ser sujetos a generalización, ya que sólo describen la realidad específica del grupo con el que se trabajó. No obstante, los hallazgos de importancia que

obtuvieron sí pueden servir como referencia en el momento que se llegue a realizar un estudio análogo con un segmento más amplio de la población. En cierta medida, se puede considerar que esta investigación terminó siendo exploratoria, pues deja señalado el camino para que en el futuro se puedan continuar estudios más extensos con el mismo objeto de interés.

Dicho esto, se puede iniciar con la estructuración sociodemográfica de la muestra que permite en cierta forma establecer un modelo del cuidador, con base en los rasgos que resultaron más notorios. Con base en este análisis, se puede caracterizar a los cuidadores como personas

principalmente entre los 30 y los 49 años de edad, casi siempre de género femenino, que suelen estar emparentadas con el paciente (normalmente la madre); también es usual en esta población el encontrarse en unión libre, con un nivel de escolaridad básico y pertenecientes a los estratos 1, 2 y 3.

Como se mencionó en los resultados, al tratarse de una muestra intencional, el análisis que se hace de la sociodemografía es meramente descriptivo y no pretende nada más allá de tratar de realizar una perfilación del tipo de persona más usual que se encuentra en el mismo rol dentro del contexto en el que ellas viven.

En cuanto a las distribuciones obtenidas para los niveles de depresión, se halló evidencia de niveles significativos de diversos niveles de depresión, los cuales según se aprecia en la

literatura clínica, pueden evolucionar hasta convertirse en trastornos crónicos del estado de ánimo. El hecho de que más del 72% de la muestra presenta niveles de depresión entre intermitente y grave, hace pensar que este tipo de trastorno se constituye en un factor de riesgo, sino para los cuidadores en general, sí para los que están en el mismo contexto de los participantes de este estudio. Además, en autores como Briston (1984) y Montero, Jurado y Méndez (2013), ya se ha documentado previamente que la depresión puede aparecer de manera prevalente en los

cuidadores.

Del mismo modo, los porcentajes mayoritarios de ansiedad moderada, sumados a los de la ansiedad severa (75% en total), indican que esta es una población con alto riesgo de presentar cuadros psicológicos clínicos relacionados con la ansiedad (en sus variadas formas), así como con la depresión; la coexistencia de estos dos factores dentro de un mismo individuo o, en este caso, al interior de un grupo de homólogos, hace que sea un asunto de vital importancia la profundización en el estudio de este tipo de individuos, porque existe la posibilidad de que haya cierta prevalencia

para trastornos como la depresión, el estrés y la ansiedad en sus estadios crónicos. Estos

resultados coinciden con los manifestados por Clark (1999), respecto de las personas que trabajan como cuidadores primarios de personas en condición de discapacidad.

Con respecto a los esquemas maladaptativos descritos y evaluados de acuerdo con la propuesta teórica de Young (1999), se encontró que para la Deprivación Emocional, el Abandono, la Desconfianza/Abuso, la Vulnerabilidad, el Entrampamiento, la Inhibición Emocional, y la Grandiosidad, la mayoría de los participantes no evidenció indicadores, lo cual significa que los perfiles de personalidad e interacción personal de estos individuos no están vinculados con las características propias de tales esquemas maladaptativos. En otras palabras, los cuidadores que participaron en este estudio no evidencian que su conducta haya estado determinada por alguno de los esquemas antes descritos.

Otros esquemas maladaptativos, tales como el Autosacrificio y la Autoexigencia, mostraron porcentajes significativos en personas con 1 o más indicadores, sin que se apreciara alguna tendencia mayoritaria que indicara que sus conductas son mayormente maladaptativas. Desde el punto de vista estadístico, resultó notorio que la muestra terminara dividida en dos partes exactas en el Perfeccionismo, donde la mitad de la muestra no tuvo indicadores y la otra mitad uno, mientras que el factor de Insuficiente Control / Insuficiente Autonomía, obtuvo la totalidad de los participantes para un solo indicador.

Estos resultados, coinciden con algunos de los postulados que habían sido citados en los antecedentes por parte de Castrillón, Chávez y cols. (2005).

Ya con respecto a las correlaciones estadísticas, resulta relevante ver que los niveles de depresión y ansiedad de la muestra obtuvieron una correlación estadística significativa (r= 0,404; c=0,05), lo cual se apoya en la literatura clínica, en la que se considera que ambas entidades

clínicas son en muchos casos coexistentes. Adicionalmente, como se ha mencionado anteriormente, la prevalencia de niveles considerables de ambos y su posterior correlación positiva significativa indican que es un tema de interés para ahondar en estudios posteriores que pasen la barrera de lo descriptivo y correlacional, para tratar de determinar relaciones de

causalidad y etiología. Conclusiones

El otro aspecto importante de las correlaciones existentes entre las diferentes variables analizadas es que no se evidenció una correlación significativa positiva entre los niveles de depresión y ninguno de los esquemas maladaptativos, lo cual puede considerarse un aspecto positivo, ya que no existe riesgo clínico asociado entre el trastorno clínico (depresión) y los diferentes esquemas maladaptativos. Sin embargo, sí se logró apreciar una serie de correlaciones negativas significativas entre la depresión y esquemas maladaptativos como Inhibición (-0,013), Perfeccionismo (-0,203), Autoexigencia (-0,168), y Grandiosidad (-0,321), lo que significa que cuando se incrementan los niveles de depresión, se reduce la presencia de estos esquemas maladaptativos y viceversa.

Con respecto a las correlaciones en el nivel de ansiedad con los esquemas sólo se halló correlación positiva significativa para Ansiedad y Autosacrificio (0,523) y para Ansiedad y Perfeccionismo (0,376). Esto indica que los esquemas mencionados aparecen de manera más notoria cuando hallamos niveles elevados de ansiedad; lo anterior, valga la salvedad, no implica que la ansiedad sea causa de la notoriedad de los esquemas y viceversa.

Conclusiones

Finalmente se condensa lo que refiere un estudio investigativo, en la fundación Fandic

todo lo que conlleva el seguimiento de un minucioso estudio, de cuyos anexos relacionados a sus historias de vida fueron significativos para la construcción de esta investigación, por consiguiente fueron intervenidos desde el área de psicología, pudiendo hacer parte de un proceso terapéutico el cual contribuye a fomentar el bienestar y la salud mental de la población en general.

Esta investigación fue realizada en la Fundación Fandic y puede llegar a ser un estudio que desencadene otros interrogantes y planteamientos para los nuevos investigadores que puedan tomar el estudio realizado como referente y guía en la toma de propuestas que generen

conocimiento y contribuyan a la articulación de nuevas propuestas de intervención dirigidas a poblaciones que refieren el cuidado de una persona con discapacidad.

Asi mismo se llega a la conclusión que enmarca la pregunta problema de este estudio cuyo interrogante era ¿Cuál es el perfil psicopatológico cognitivo de los cuidadores primarios de pacientes en condición de discapacidad, de la fundación FANDIC en la zona norte de Bucaramanga? La respuesta a esto afirma que;

El perfil psicopatológico de los cuidadores primarios de la fundación Fandic muestra varios aspectos significativos, como primera medidase corrobora mediante la confrontación teórica y el análisis estadístico que sí, se cumplen ciertas características que influyen de manera negativa en la salud mental de estas personas denominadas cuidadores primarios, encontrándose un alto estado de vulnerabilidad para adquirir posibles trastornos clínicos, pues en la actualidad solo se rebelan algunos rasgos de signos y síntomas de malestar psicológico en Ansiedad moderada y depresión moderada, pero no como trastornos clínicamente identificados, en cuanto a los esquemas mal adaptativos no se hayo resultadorelevantes, cabe resaltar que estas personas hicieron parte de un proceso terapéutico como lo refiere el anterior párrafo, en el que fueron tratados y manejados estos aspectos, sin embargo se sabe que en psicoterapia las personas responden de manera

autónoma con diferentes ritmos y tipo de evolución. Estadísticamente los resultados en general rebelan que el mayor porcentaje (41,67%; f= 15) se encuentra en el nivel de depresión moderada lo cual corresponde a casi la mitad de los participantes. En orden de prevalencia, se encontraron evidencias de depresión intermitente en el 30,56% (f=11), perturbaciones leves del estado de ánimo (16,67%; f=6), altibajos emotivos normales (8,33%; f= 3) y un solo caso de depresión grave (2,78%). Estos resultados son indicadores de que en la muestra utilizada existen indicadores clínicos que deberían ser intervenidos para evitar que se conviertan en un trastorno crónico;

Por otro lado, en lo referente a la distribución de la muestra por niveles de ansiedad hubo evidencia de tres diferentes niveles, de los cuales la ansiedad moderada fue más prevalente, con el 69,44% (f=25), seguida por ansiedad baja (25%; f=9) y ansiedad severa (5,56%; f=2). en la mayor parte de la muestra se hallaron indicadores significativos de ansiedad, lo cual puede ser un factor determinante para la aparición y exacerbación de otros trastornos clínicos, como el estrés y la depresión, como se ha documentado en la literatura clínica.

En cuanto a los resultados obtenidos de los esquemas mal adaptativos, el esquema denominado Deprivación Emocional indica que la mayor parte de los participantes (75%; f=27) no presentaron indicadores, mientras que el 22,22% (f=8) presentaron un indicador de deprivación y el 2,78% (f=1) dos indicadores.

Estos resultados pueden ser interpretados en el sentido de que la muestra tiene una escasa prevalencia de haber experimentado situaciones tempranas de deprivación emocional, es decir, que no hay mayor evidencia de que se les haya negado afecto en el núcleo familiar de forma temprana.

El segundo esquema evaluado es el de Abandono que hace referencia a la percepción temprana de la ausencia de los padres o cuidadores primarios. De manera similar al esquema

anterior el porcentaje mayoritario en éste fue el de los participantes que no evidencian indicadores de abandono, con el 44,44% (f=16), seguidos por quienes muestran un indicador de abandono (19,44%; f=7). Resultó notorio que hubo un 18,44% (f=7) de los participantes que presentaron cuatro indicadores y el 13,89% (f=5) tuvieron dos indicadores. En esta categoría también se encontró 1 participante (2,78%) que alcanzó 6 indicadores en este esquema maladaptativo.

El tercer esquema evaluado fue el de Desconfianza/Abuso en el que también se halló un porcentaje mayoritario para los participantes sin indicadores.

En el esquema para Desconfianza/Abusose deduce que para la mayoría de la muestra no

existe evidencia notoria de haber experimentado circunstancias de abuso temprano que hayan desembocado en una ausencia de confianza en los demás. El siguiente esquema fue el de

Vulnerabilidad al Daño/Enfermedad que sigue la tendencia mostrada en los descritos previamente, en la medida que un amplio porcentaje de la muestra (61,11%; 22) no evidencia indicadores en este sentido.

De la Muestra para Vulnerabilidad al Daño/Enfermedad aparecen los participantes que reportaron un indicador (36,11%; f= 13) y aquellos en los que estuvieron presentes 2 indicadores (2,78%; f= 1). Estos resultados conducen a caracterizar a la muestra como un grupo de personas que no se muestran vulnerables ante las situaciones adversas, tanto provenientes del medio, como

producidas por el propio estado de salud.

El quinto esquema corresponde al entrampamiento que tuvo una distribución mucho más cercana entre las tres categorías encontradas. Conservando la tendencia antes descrita para otros esquemas, el mayor porcentaje (41,67%: f=15) correspondió a quienes no presentaron indicadores de entrampamiento y la segunda a los que sólo mostraron un indicador (36,11%; f= 13). El último

lugar lo ocupó el porcentaje de participantes con dos indicadores, los cuales tuvieron 22,22% (f= 8). En la muestra para Autosacrificio se evidencia un cambio con respecto a la tendencia

observada anteriormente para los demás esquemas, en la medida que priman los porcentajes de los participantes que presentan indicadores, frente a los que no lo hacen. En esta medida, el mayor porcentaje se encontró en los participantes que muestran un indicador (38,89%; f= 14), seguido de cerca por los que presentan dos indicadores (36,11%; f= 13). Luego sí aparecen los pacientes que no mostraron indicadores en este esquema (22,22%; f= 8), y finalmente 1 participante evidencia 2 indicadores (2,78%).

Este aspecto será materia de importante análisis, en la medida que coincide con el factor común que existe entre los participantes de la muestra, quienes en su calidad de cuidadores suelen dejar en segundo plano sus propias necesidades y aspiraciones.

La distribución de la Muestra para Inhibición Emocional sólo evidenció dos niveles, el primero de los cuales vuelve a mostrar preponderancia de los que no presentan indicadores, correspondientes al 83,33% (f= 30). En el segundo lugar aparece el resto de la muestra (16,67%; f= 6) con un solo indicador de inhibición emocional. Esto se puede interpretar como una muestra formada por personas que no presentan dificultades marcadas para experimentar y expresar emociones y sentimientos.

En cuanto al esquema, Perfeccionismo la distribución de la muestra fue de exactamente 50/50 entre aquellos participantes que no obtuvieron indicadores relacionados con el perfeccionismo y los que apenas marcaron un indicador, lo cual podría indicar una escasa autoexigencia.

Esta variable de Autoexigencia hace referencia a la capacidad de ponerse metas

personales y cumplirlas. En este ámbito, el porcentaje mayoritario correspondió a los participantes que demostraron tener 1 indicador (47,22%; f= 17), seguidos muy de cerca por los que no

manifestaron ningún indicador (44,44%; f= 16), lo cual se relaciona en gran medida con lo descrito para el anterior esquema. Un porcentaje bastante menor de participantes presentó dos indicadores de autoexigencia, lo cual tampoco constituye una tendencia notoria.

El penúltimo esquema evaluado fue el de Derecho/Grandiosidad que se relaciona con la dificultad para autoimponer límites, es decir, la imposibilidad de reconocerse como un ser limitado y considerarse grandioso, omnipotente y con derecho a lo que se quiera.

En este sentido, se pudo apreciar nuevamente que en su mayoría los cuidadores que hicieron parte de la muestra no evidencian tendencia marcada hacia la grandiosidad, ya que el porcentaje mayoritario apenas alcanzó a mostrar un indicador (52,78%; f=19) y el resto de la muestra no obtuvieron indicadores (47,22%; f=17).

En el último esquema, denominado Insuficiente Control / Insuficiente Autonomía, la totalidad de los participantes (100%; f= 36) mostraron apenas un indicador, lo cual habla de manera positiva acerca de su capacidad de controlarse y funcionar de manera autónoma.

Referencias

Agudelo Vélez, Diana María. Casadiegos Garzón, Claudia Patricia. Sánchez Ortiz, Diana Lucía. Depresión en estudiantes universitarios Relation Between Early Maladaptive Schemes and Anxiety Relación entre esquemas maladaptativos tempranos y características de ansiedad y Depression Features in University Students Recibido: marzo 30 de 2007 Revisado: mayo

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