• No se han encontrado resultados

Morfología: tipos de palabras

N/A
N/A
Protected

Academic year: 2022

Share "Morfología: tipos de palabras"

Copied!
12
0
0

Texto completo

(1)

1

Morfología: tipos de palabras

La morfología es el estudio de la estructura y las clases de morfemas y de palabras según su constitución interna.

Lo primero que debemos saber es que la primera clasificación que encontramos se realiza según si la palabra admite flexión de género y/o número (palabras variables) o no la permite (palabras invariables). Dentro del primer tipo hay ejemplos como niño (niña/os/as), sol (soles), un (una/os/as)…; mientras que en el segundo grupo encontramos nadie, intensamente, pero…

entre otros.

A continuación comenzaremos a explicar los tipos de palabras variables e invariables partiendo de su clasificación:

VARIABLES NO VARIABLES

• Sustantivo

• Adjetivo

• Determinante

• Pronombre

• Verbo

• Adverbio

• Preposición

• Conjunción

• Interjección

Tipos de palabras variables 1. El sustantivo/nombre

Es la clase de palabras que sirve para designar seres, objetos, sentimientos y lugares.

Según las características de la realidad que designen se pueden clasificar de la siguiente manera:

Sustantivos comunes: son palabras que se usan para designar nombres de cosas, animales y otros objetos que pertenecen a una misma clase. Ej.: casa, árbol, felicidad…

Sustantivos propios: se refieren a seres individuales y carecen de significación léxica.

Pueden ser antropónimos (que se refieren a personas), topónimos (nombres de lugares), etc. Ej.: María, Galicia, Miño...

SUSTANTIVOS

Comunes

Propios

Concretos Abstractos

Contables No contables

Individual Colectivo

(2)

2 Los sustantivos comunes, a su vez, pueden clasificarse de la siguiente manera:

• Concretos y abstractos. Los primeros son aquellos que podemos percibir con nuestros sentidos. Ej.: balón, casa, armario… Los segundos son los que solo podemos apreciar con la mente. Ej.: inteligencia, amor, odio…

• Contables y no contables. Los contables son aquellos que se pueden enumerar a través de numerales cardinales (flor, dedo, céntimo…), mientras que los otros son aquellos que no los admiten: dinero, café, agua…

• Colectivos e individuales. Mientras que unos se refieren a conjuntos formados por individuos iguales (banco -de peces-, manada, abecedario…) los otros son cada uno de los elementos: cerebro, coche, reloj…

Los sustantivos se forman mediante un lexema que puede llevar ligados morfemas derivativos (prefijos, infijos o interfijos, sufijos) y/o morfemas flexivos. Por ahora nos centraremos en estos últimos.

Los morfemas flexivos aportan información al sustantivo. Se clasifican en:

• Morfema flexivo de género.

• Morfema flexivo de número.

El GÉNERO es una propiedad gramatical que agrupa a los sustantivos en masculinos y femeninos, permitiendo así la concordancia. Se forman, normalmente, añadiendo –o para los primeros y –a para los segundos. También hay casos en los que el femenino o el masculino se crea a partir de morfemas derivativos sufijos expresos: -esa, -isa, -ina, -triz.

Sin embargo, hay algunos casos especiales del género que debemos saber reconocer:

• Género común: algunos sustantivos de persona tienen género masculino y femenino porque pueden combinarse con adjetivos masculinos y femeninos, pero son invariables en su terminación. Ej.: el/la pianista, el/la modelo…

• Género epiceno: no reflejan en sus terminaciones ni en la forma de combinarse con los artículos o adjetivos el sexo del animal o el ser humano al que se refieren. Algunos son siempre femeninos (la hormiga, la pulga, la persona…) y otros son siempre masculinos; ambos pueden referirse a los dos sexos. Cuando se trata de animales, para indicar el sexo hay que añadir macho o hembra. Ej.: avestruz macho, avestruz hembra…

• Género ambiguo: algunos sustantivos inanimados, sin variar su terminación ni su significado, pueden combinarse con artículos y adjetivos, masculinos y femeninos. Ej.: el-la mar, azúcar moreno/azúcar blanquilla, el-la calor… Si, al cambiar el artículo, cambia el significado estamos ante una palabra homónima, y no ambigua: la capital (ciudad)-el capital (dinero), la cólera (furia)-el cólera (enfermedad).

• Heteronimia: consiste en el mecanismo por el cual la lengua asigna términos diferentes para referirse al masculino y al femenino. Ej.: hombre-mujer, toro- vaca, yerno-nuera…

Los morfemas flexivos de NÚMERO indican si el sustantivo está en singular o en plural.

Desempeñan dos funciones: señalar unidad (singular: bolígrafo, papel, tecla…) o

(3)

3 pluralidad (plural: bolígrafos, papeles, teclas…) y subrayar la concordancia con los artículos, los adjetivos y los verbos: las extensas llanuras, salen autobuses, la pasada primavera…

El plural se forma añadiendo las terminaciones -s o -es al singular. Dependiendo de si el singular acaba en vocal o consonante la formación del plural será de una manera o de otra. No obstante, las palabras compuestas siguen unas normas especiales, que se indican a continuación:

- Las palabras compuestas perfectas se escriben juntas y varían la segunda palabra (ferrocarriles, aguanieves…).

- Las compuestas con guión suelen variar el segundo término (franco-belgas, castellano-leoneses…) aunque hay alguna excepción (decretos-leyes).

- Las que terminan en -s, en plural no varían (los sacapuntas).

- Las compuestas por aposición varían, por norma general, el primer término (cafés teatro, buques escuela…).

- No varían las palabras compuestas de verbo + verbo (los hazmerreír).

Dentro de la oración, el sustantivo adquiere distintas funciones sintácticas:

- Puede funcionar como núcleo de un sintagma nominal. Ej.: los pantalones naranjas.

- Puede desempeñar la función de sujeto, complemento directo, complemento indirecto, atributo, complemento circunstancial, etc. Ej.: compró pollo asado para cenas (CC)/ los bomberos apagaron el fuego (CD)/ el perro es un mamífero (Atributo).

2. El adjetivo

Esta clase de palabra indica cualidades del sustantivo al que acompaña. Según su SIGNIFICADO y su forma de modificar al sustantivo, se diferencian:

• Los adjetivos calificativos, que aportan una cualidad al sustantivo: flor bonita, niño alto… Los adjetivos calificativos reciben este nombre debido a que son aquellos que califican al sujeto dando información extra sobre el mismo.

Cuando decimos “la pared rosa” sabemos que no estamos hablando de cualquier pared, ya que estamos hablando de la pared que es de color rosa,

“rosa” es el adjetivo calificativo.

Según si limitan o no el significado del sustantivo, se distinguen los siguientes tipos:

→ Adjetivos especificativos: limitan el significado del sustantivo, porque lo distinguen de los demás que pertenecen a su misma clase. Ej. Los alumnos estudiosos aprobaron (reduce la clase de alumnos).

→ Adjetivos explicativos: no limitan el significado del sustantivo, solo pretenden destacar una cualidad. Aparecen entre pausas. Ej. Los alumnos, estudiosos, aprobaron.

→ Epítetos: indican una cualidad intrínseca o implícita de la realidad designada por el nombre. Se usan generalmente para conseguir un valor poético o estético. Ej. La blanca nieve.

(4)

4

• Los adjetivos relacionales, que clasifican al nombre. Expresan una característica del sustantivo en relación a un grupo, y que derivan normalmente de sustantivos: ovino, metálico, novelístico, alimenticio, familiar, personal. Deben ir pospuestos al sustantivo. No podemos decir *el gramatical ejercicio. No admiten ningún tipo de cuantificación (intensificación, gradación).

En algunos casos, las reglas anteriores no parecen cumplirse; pero lo que ocurre en realidad es que el adjetivo relacional ha dejado de serlo, y funciona como calificativo. Por ejemplo, podemos decir que algo es "muy personal", y en este caso "personal" es sinónimo de privado o íntimo. Es muy distinto de su uso en "pronombres personales" o "alusiones personales".

Una clase importante de adjetivo relacional es el gentilicio, que expresa el origen o procedencia de las personas nacidas en un pueblo, ciudad, país...

Normalmente, se forman mediante sufijación: Austria + -aco > austríaco.

Desde un punto de vista FORMAL, los adjetivos son variables e invariables.

• Los adjetivos variables tienen variación de género. El femenino se construye sustituyendo las desinencias -o, -e del masculino por -a (listo-lista, regordete- regordeta...) o añadiendo esta terminación (-a) a las formas masculinas acabadas en consonante (andaluz-andaluza, creador-creadora…).

• Los adjetivos invariables carecen de morfemas para el género: difícil, suave, veloz… En tales casos se identificará el género del adjetivo por el género de los sustantivos al que acompaña o por el de los determinantes: el lápiz azul, masculino.

La formación del plural de los adjetivos sigue las reglas que gobiernan la formación del plural de los sustantivos:

→ Con los adjetivos acabados en vocal (a, e, i, o, u), normalmente se forma el plural añadiendo una –s: guapa – guapas.

→ Si la última letra es una í o una ú tónicas, se le añade al adjetivo -es.

→ Con los adjetivos acabados en consonante (d, l, r, z…), normalmente se forma el plural añadiendo –es: leal - leales.

Los adjetivos indican cualidades que se pueden cuantificar. La gramática diferencia tres grados de cuantificación de la cualidad:

➔ Positivo: muestra la cualidad tal como es. Ej. Juan es listo.

➔ Comparativo: se ponen en relación la cualidad o la cantidad de una magnitud con otras. Pueden ser:

➢ De superioridad: se construye con el cuantificador más. Ej. Es más delgado que tú.

➢ De inferioridad: se construye con el cuantificador menos. Ej. Es menos delgado que tú.

➢ De igualdad: se construye con tan, igual de… Ej. Es igual de delgado que tú.

➢ Sintéticos: que llevan implícita la idea de comparación. Ej. Es mejor/peor que él.

(5)

5

➔ Superlativo: manifiesta el grado extremo o más alto de una cualidad. Puede ser:

➢ Absoluto: se construye con muy+adj; con los sufijos -ísimo o -érrimo o con los prefijos archi-, super-, hiper-. Ej. Hipersensible.

➢ Relativo: se construye con artículo+comparativo de inferioridad o superioridad+de+SN. Ej. El más alegre de la clase.

Hay usos en los que el adjetivo adquiere rasgos de otros tipos de palabras, como los sustantivos o los adverbios. La sustantivación se produce cuando en una combinación de nombre y adjetivo la presencia del nombre se hace innecesaria. Ej. Un hombre pelirrojo> un pelirrojo; los alumnos diligentes> los diligentes. La adverbialización consiste en que algunos adjetivos se conviertan en adverbios y aparezcan solo en su forma masculina singular. Ej. Ella trabajó de manera dura → Ella trabajó duro.

3. El determinante

Acompaña al sustantivo y va delante de él. Se clasifican en artículos, demostrativos, posesivos, numerales, indefinidos, relativos, interrogativos y exclamativos.

Los artículos sirven para delimitar la extensión significativa del nombre al que acompaña y ayuda a identificarlo en el contexto. Pueden ser determinados o definidos o indeterminados o indefinidos. Los primeros identifican la referencia del nombre:

ella leía los cuentos. Los segundos presentan el sustantivo en el discurso: fue a casa de un amigo.

SINGULAR PLURAL

Masculino Femenino Neutro Masculino Femenino

Determinado El La Lo Los Las

Indeterminado Un Una Unos Unas

Los demostrativos modifican al nombre que acompañan e indica la distancia de este respecto al hablante. Se clasifican según su proximidad o lejanía. Este y sus variantes indican proximidad al hablante tanto en el espacio como en el tiempo; ese y sus variantes indican cercanía al oyente, aquel y sus variantes indican lejanía tanto del oyente como del hablante.

Número Género

Valor Masculino Femenino

Sing. este esta

Proximidad

Pl. estos estas

Sing. ese esa Distancia

media

Pl. esos esas

Sing. aquel aquella

Lejanía

Pl. aquellos aquellas

(6)

6 Los posesivos indican posesión en relación con los participantes del acto comunicativo:

Mi casa está lejos. Marcos es amigo mío.

Un poseedor Mi, mis, mío, míos, mía, mías Varios poseedores Nuestro, nuestros, nuestra,

nuestras

Un poseedor Tu, tus, tuyo, tuyos, tuya, tuyas Varios poseedores Vuestro, vuestros, vuestra,

vuestras Uno o varios

poseedores Su, sus, suyo, suyos, suya, suyas

Los indefinidos cuantifican al sustantivo de forma indeterminada e imprecisa. Algunas de sus formas son: algún, alguno (alguna, algunos, algunas), bastante (bastantes), cada, sendos/as, ambos/as, cierto (cierta, ciertos, ciertas), cualquier, cualquiera, cualesquiera, demás, demasiado (demasiada, demasiados, demasiadas), más, menos, mucho (mucha, muchos, muchas), ningún, ninguno (ninguna), poco (poca, pocos, pocas), otro (otra, otros, otras), tanto (tanta, tantos, tantas), todo (toda, todos, todas), un, (una, unos, unas), varios (varias).

Los numerales delimitan de forma precisa aspectos del sustantivo. Se dividen en:

• Cardinales: indican cantidad precisa (un, dos, dieciséis, tres mil, etc.) y por su significado sólo pueden acompañar a sustantivos contables.

• Ordinales: indican el orden que ocupa el sustantivo dentro de la serie. Sus formas son: primero, segundo, tercero, cuarto, quinto, sexto, séptimo, octavo, noveno, décimo, undécimo, duodécimo, decimotercero, vigésimo, trigésimo, cuadragésimo, quincuagésimo, sexagésimo, septuagésimo, octogésimo, nonagésimo, centésimo, milésimo.

• Partitivos: expresan una de las partes en las que se divide la unidad. En general, se forman con el sufijo -avo (onceavo, treceavo, etc.).

• Multiplicativos: expresan producto. Sus formas terminan en –ble (doble, triple, etc.) y funcionan como modificadores del sustantivo dentro de la frase nominal/sustantiva.

Los relativos forman una clase limitada y cerrada de palabras, átonas en su mayoría, que presentan un valor anafórico (es decir, que hace referencia a un sustantivo o grupo nominal que aparece anteriormente en la oración) y ejerce un valor de unión entre una oración principal y una secundaria dentro de esta. Forman parte de este grupo cuyo/a/os/as (Son fenómenos cuyas causas desconocemos), cuanto/a/os/as (Lo transmite a cuantos países hay en el mundo) y el/la/los/las + cual/es─ hoy en día en desuso─ (Por las cuales causas yo dimití).

Los interrogativos y exclamativos, al contrario de los relativos, siempre llevan tilde y sus formas son: qué, cuánto (cuántas, cuántos y cuántas) y cuál/es─ en desuso─.

¡Qué cuadro tan bonito! ¿Cuánto dinero tienes? No sé qué pantalón me pondré. ¿Cuál vida prefieres?

(7)

7 4. El pronombre

Es aquel tipo de palabra que sustituye al sustantivo o a un sintagma nominal en vez de acompañarlo. Pueden ser personales, posesivos, demostrativos, indefinidos, numerales, relativos, interrogativos y exclamativos.

Los pronombres personales son deícticos, es decir, señalan la persona que habla o realiza la acción del verbo. Se pueden ver sus distintas clases en la tabla siguiente:

Formas de los pronombres

Criterios de clasificación Singular Plural

1ª pers. 2ª pers. 3ª pers. 1ª pers. 2ª pers. 3ª pers.

Tónico

Sin preposición Yo Tú

Él, ella, ello, usted

Nosotros Nosotras

Vosotros Vosotras

Ellos, ellas, ustedes

Con prep.

No reflexivo Mí, conmigo

Ti, contigo

Él, ella, ello

Nosotros Nosotras

Vosotros Vosotras

Ellos, ellas Reflexivo Mí,

conmigo

Ti, contigo

Sí, consigo

Nosotros Nosotras

Vosotros Vosotras

Sí Consigo

Átono

No reflexivo

CD Me Te Le, la, lo Nos Os Los, las

CI Me Te Le (se) Nos Os Les (se)

Reflexivo CD/CI Me Te Se Nos Os Se

Los pronombres personales tónicos son aquellos que pueden funcionar como sujeto (Tú sabrás), como atributo (Los culpables son ellos) o como término de preposición (Mi hermano vendrá con nosotros).

Los pronombres personales átonos son aquellos que funcionan como complemento directo o indirecto (ya te lo he dicho: "te" CI, "lo" CD) o como parte de los verbos pronominales: me arrepiento. Precisamente por su carácter átono, se pronuncian necesariamente ligados al verbo, con el que forman una unidad acentual. Se denominan pronombres proclíticos cuando anteceden al verbo (me encanta, lo dijo, se marchó); cuando se colocan a continuación de este (márchate, vete, sígueme) se llaman enclíticos.

Los pronombres personales reflexivos son aquellos que tienen el mismo referente que el sujeto de la oración. Por ejemplo, en Yo me conozco bien el pronombre reflexivo me hace referencia al sujeto yo, que es su antecedente.

Los pronombres posesivos, al igual que los determinantes, señala las relaciones entre poseedor/es y objeto/s poseídos. La diferencia entre unos y otros reside en que los pronombres no acompañan al nombre, sino que lo sustituyen: vuestros trajes están listos; los nuestros, no.

(8)

8 Formas de los posesivos no antepuestos

1ª persona 2ª persona 3ª persona Un solo poseedor Singular Mío, mía Tuyo, tuya Suyo, suya Plural Míos, mías Tuyos, tuyas Suyos, suyas Varios poseedores Singular Nuestro, nuestra Vuestro, vuestra Suyo, suya

Plural Nuestros, nuestras Vuestro, vuestras Suyos, suyas

Los pronombres demostrativos indican la distancia relativa entre dos objetos, entre una persona y una cosa, o entre dos personas. A diferencia del determinante demostrativo, el pronombre sustituye al sustantivo o a un sintagma nominal en vez de acompañarlo. La pequeña María y su amiga discutieron, pues esta quería jugar a las comiditas y aquella a la pelota.

Formas de los demostrativos

Singular Plural

Masculino Femenino Neutro Masculino Femenino

Proximidad Este Esta Esto Estos Estas

Distancia media Ese Esa Eso Esos Esas

Lejanía Aquel Aquella Aquello Aquellos Aquellas

Los pronombres indefinidos reemplazan al determinante indefinido y el sustantivo que aquel modifica. Pueden informar sobre el grado de una cantidad (mucho, poco, bastante…), admitir o negar la existencia de una realidad (alguien, nadie, algo…), así como aportar otro tipo de información con respectos a una cantidad indefinida (cualquier/a; demás, cierto…). Presentan entre sí diferencias formales: unos son invariables al género y al número (cada) y otros son variables (alguno, -a, -os, -as).

¿Cuánta agua queda? Creo que hay poca.

Los pronombres numerales, al igual que los determinantes, pueden ser cardinales (uno, dos, tres, mil…), ordinales (primero, segundo, décimo cuarto…), multiplicativos (doble, triple…) o partitivos (mitad, tercio, quinceava…). A diferencia del determinante numeras, estos pronombres no acompañan a ningún sustantivo ni les antecede un determinante (Quiero dos).

Los pronombres relativos son aquellos que hacen referencia a un sustantivo ya conocido o nombrado anteriormente. Pueden ser: lo cual, el que, los que, la que, las que, que, el cual, los cuales, la cual, las cuales, quien, quienes, lo que. Aquella mujer es la que acusó a su hermana de mentirosa.

Los pronombres interrogativos son los que utilizamos al formular una pregunta y se refieren a personas, animales, cosas o situaciones que están por ser definidas. Deben incluirse los signos de interrogación (¿?) al principio y al final de la oración. Los pronombres exclamativos permiten expresar emociones, sentimientos y reacciones.

Al utilizarlos se deben incluir los signos de exclamación (¡!) al principio y al final de la

(9)

9 oración. Los pronombres interrogativos y exclamativos pueden ser qué, cómo, cuándo, por qué, dónde, quién, cuánto(s) y cuál(es). Ambos se diferencian de los determinantes interrogativos y exclamativos en que no van acompañados de un sustantivo. ¿Cómo has llegado hasta aquí? ¡Qué grande te has puesto!

5. El verbo

Esta categoría indica las acciones, procesos y estados del nombre con el que concuerda. Tiene variación de tiempo, aspecto, modo, voz, número y persona, y funciona sintácticamente como núcleo del predicado.

Desde el punto de vista de la morfología de este tipo de palabra, es decir, de su forma, el verbo se divide en los siguientes elementos: raíz y desinencias verbales.

La raíz está formada por el lexema (base de la palabra y elemento que aporta el significado principal) y la vocal temática, que decide si el verbo pertenece a la primera conjugación (verbos con infinitivo en –ar, como amar), a la segunda (verbos terminados en –er, como temer) o a la tercera (finalizados en –ir, por ejemplo vivir).

Así, la raíz de temeréis es teme- y se separa en lexema (tem-) y vocal temática (-e-).

Las desinencias verbales señalan, por un lado, los aspectos de tiempo, modo y aspecto y, por otro, el número y persona. Las primeras se reconocen porque van ligadas a la raíz del verbo y es el elemento que queda al eliminar las marcas de persona cuando se trata de conjugar un determinado tiempo verbal. Por ejemplo, en el condicional del verbo vivir, en la primera persona del plural viviríamos, la raíz es vivi-, la desinencia de tiempo, modo y aspecto (TMA) es –ría- y la de número y persona (NP) es –mos.

El tiempo gramatical es una categoría que indica la referencia temporal (relativa o absoluta), que permite ubicar el orden cronológico de los eventos y acciones. En el castellano el tiempo gramatical se asocia a un conjunto de desinencias, que en conjunto se denominan tiempos verbales. El tiempo gramatical indica si la acción es pasada (anterior a otra), presente (habitual o simultánea a otra) o futura (posterior a otra) en relación con el momento del habla (actual).

El aspecto es perfectivo cuando las formas de la conjugación verbal expresan el final de la acción. En español, todas las formas compuestas y el pretérito perfecto simple tienen aspecto perfectivo.

En cambio, es imperfectivo cuando las formas verbales no expresan el final de la acción.

El modo indica, en nuestra lengua, determinados aspectos que tienen que ver con la intención del emisor al enunciar una determinada información. Así, el indicativo indica que la acción verbal es un hecho real; el subjuntivo expresa deseo o duda y el imperativo se utiliza para dar una orden al receptor.

El número señala si la forma verbal es singular o plural; la persona típicamente indica si el verbo corresponde a la primera, la segunda o la tercera (yo, tú, él…, nosotros, vosotros, ellos…).

Las formas verbales que distinguen la persona que realiza la acción se llaman formas personales, y las que no la expresan son formas no personales, es decir, el infinitivo, el gerundio y el participio.

Los verbos admiten distintas clasificaciones según los elementos que lo acompañen.

Así, según si permiten el acompañamiento de un complemento directo o no, pueden

(10)

10 ser transitivos (sí llevan CD y, además, completa el significado del verbo) o intransitivos (no llevan CD). Además, si el verbo es ser, estar o parecer y lo acompaña un atributo (normalmente un adjetivo, frase adjetival o frase preposicional con valor adjetival), se llama verbo copulativo. Cuando en determinados contextos, estos se pueden sustituir por otros verbos manteniendo el mismo significado estamos ante verbos semicopulativos: Pablo estaba triste > Pablo se sentía triste. El resto de verbos que no son copulativos ni semicopulativos se les llama verbos predicativos.

Morfológicamente, si la raíz varía al conjugar distintos tiempos de un mismo verbo, nos encontramos frente a un verbo irregular (voy, iba, iré…). Si, en cambio, esta no cambia, el verbo es regular (amas, amaría, amaste…).

A continuación se presenta la conjugación completa del verbo regular cantar en indicativo, subjuntivo e imperativo:

(11)

11 Tipos de palabras invariables

1. El adverbio

Palabra invariable que modifica a un verbo, adjetivo o a otro adverbio indicando lugar, tiempo, modo, cantidad, afirmación, negación, duda…

Según su significado, se clasifican en los siguientes tipos:

• Adverbios de tiempo: hoy, ayer, mañana, tarde, temprano, después, aún, pronto, ya…

• Adverbios de lugar: aquí, allí, arriba, abajo, delante, detrás, cerca, dentro, lejos...

• Adverbios de modo: así, bien, mal, deprisa, despacio, a ciegas, lentamente…

• Adverbios de duda: acaso, quizás, posiblemente, tal vez...

• Adverbios de afirmación: sí, también, en efecto, ciertamente, en verdad…

• Adverbios de negación: no, tampoco, nunca, jamás…

• Adverbios de cantidad: mucho, poco, bastante, suficiente, nada, más, menos, muy, tan, casi, sólo...

2. La preposición

Sirve para relacionar unas palabras con otras. Su contenido semántico es muy variado, aunque hay alguna que no tiene un significado específico (por ejemplo “a”: Vimos a Luis).

Las preposiciones del español son las siguientes: a, ante, bajo, cabe, con, contra, de, desde, durante, en, entre, hacia, hasta, mediante, para, por, según, sin, so, sobre, tras, versus y vía.

3. La conjunción

Al igual que la preposición relaciona palabras y sintagmas entre sí, pero en este caso no tienen un contenido semántico propio, sino que su significación hace referencia al carácter de la relación entre los elementos que enlaza.

Según el tipo de relación que se establece entre los elementos unidos se distinguen dos tipos de conjunciones: coordinantes y subordinantes.

Las coordinantes relacionan elementos de igual valor, ya sean palabras (Javier y Alba) u oraciones (estudiaremos y aprobaremos). Pueden ser:

• Copulativas: y, e, ni.

• Disyuntivas: relacionan indicando exclusión. Formas: o, u.

• Distributivas: relacionan elementos que se alternan. Formas: ya...ya, bien...bien.

• Adversativas: el segundo término se contrapone al primero. Formas: pero, sino, sin embargo.

• Explicativas: el segundo término es aclaración del primero. Formas: esto es, es decir…

Las subordinantes unen dos construcciones oracionales de distinto valor gramatical.

Veamos algunos casos:

• Causales: señalan la causa. Formas: porque, pues, puesto que, ya que. Ej.: me quedé porque llovía.

• Concesivas: expresa un obstáculo que no impide que se realice la acción. Ej.: no lloré, aunque me hice mucho daño.

(12)

12

• Condicionales: indica una condición. Formas: si (sin tilde), con tal de que. Ej.: si me toca la lotería, te compro un regalo.

• Comparativas: establece una comparación. Formas: más...que, menos...que, tan...como. Ej.: me gusta más viajar que ver la televisión.

• Consecutivas: menciona la consecuencia. Formas: tan...que, conque, por tanto, así que. Ej.: estaba tan cansada que me fui a la cama.

4. La interjección

Se trata de un tipo de palabra capaz de formar por sí misma enunciados─

generalmente exclamativos─ y que expresa emociones o inducir a la acción. Así, pues, se agrupan en expresivas (ajá, ay, caramba, lástima, maldición) o apelativas (hola, adiós, chao, gracias, de nada, ojo, cuidado, ánimo, arre, pitas, so…)

Referencias

Documento similar

A la mayoría de los padres les preocupa que sus hi- jos puedan tener adicción a las NNTT (el TAI, el TJI y la ATM). El género femenino está asociado con la ATM, mientras que el

Daniela digamos tiene también como la parte de Stretching, de elasticidad, como que también cuando nos encontramos con ella aprovechamos ese espacio para tratar de aprender un poco

• ( Aguilar Redorta, D. “Los niños y las niñas expuestos a violencia de género En su Ámbito Familiar: un tipo de maltrato infantil”)... Resumen

La gran mayoría de sustantivos utiliza- dos para referirse a los seres humanos son sustantivos sexuados, bien porque poseen doble forma para el género (es decir, tienen una

Morfología y sintaxis: Genitivo singular de los adjetivos, los sustantivos y los pronombres personales para expresar dirección (do) y negación.. Acusativo tras preposición en

Diez minutos antes del inicio del partido los árbitros requerirán al responsable de cada equipo que todos los participantes de cada equipo se personen en el lugar donde se ha

Su finalidad estriba en presentar el proceso de evolución seguido por las instituciones de enseñanza superior respecto del acceso y promoción de los y las docentes; así como

De su cabeza parte una flecha que dice Identidad de género (femenino , queer, masculino, cisgénero/transgénero); de su corazón sale otra que dice Orientación Sexual