• No se han encontrado resultados

Las cactáceas del Valle de México

N/A
N/A
Protected

Academic year: 2020

Share "Las cactáceas del Valle de México"

Copied!
5
0
0

Texto completo

(1)

• t:' j

Sociedad Botánica de México Bol. 14-1952 1.3

Datura Stramonium; en España la llaman Estramonio de China. El fruto tiene 4 espinas muy fuertes en el ápice.

BIBLIOGRAFIA

Safford, W. E. Daturas of the Oid World and New, an Annual Report of the Smithsonian Institution 357-56'8. 1920.

-· -Synopsis of genus Datura, en Journ. Wash. Acad. Science Vol. 11 P. 173. Washington 1921.

--Nar,cotic plants and stimulants of the ancient Americans; Annual Report of the Smithsonian Institution 387-424, 1916.

Martínez, M. El Toloache (Datura stramonium) y el Floripondio en .las Plan-tas más útiles que existen eh la República Mexicana. · --El Floripondio, en las Plantas más útiles que existen en la República

- Mexicana.

Greenman, J. M.; Datura pruinosa eri. Diagnoses of New and Critical Me-xican Phanerogams, en Proceedings of the American Academy of Arts & Sóences. P. 486. 1898 .

. De Candolle. Prodromus Syst. Nat. Reg. Veg. XIII:538-546, 689-690.

LAS CACTACEAS DEL VALLE DE MEXICO

Por DUDLEY GOLD.

El Valle de México, seg,ún los geógrafos, se extiende hasta la S.ierra de Pachuca, pero desde el punto de vista de un cactólogo, Pachuca forma parte de otrd zona cactífera, por lo que nosotros aquí limitamos el Valle 1 hasta Huehuetoca y Teotihuacán, o sea los drenajes interiores. Los cactos se encuentran especialmente en la parte norte y oeste del Valle, estando ausentes en los declives de Iztaccíhuatl y Popocatépetl.

Con pocas excepciones, parece requisito de los miembros de esta fa-milia, tener una -exposición directa al sol, aunque sea por una breve parte del día. Eñ el VaUe de México es muy marcada la tendencia a buscar de-. clives orientados hacia el este. Como durante el verano, la estación de·

mayor actividad; el cielo está aquí nublado durante una buena parte de la tarde, resulta que los declives orientales reciben mucho más sol que los · del oeste que tienen sol de .la tarde. Esta tendencia es notable en la Sierra de Guadalupe, en donde existen verdaderos jardines de cactos frente a la carretera·de Pachuca mientras que en la patre orientada hacia Tlalnepan-tla hay pocos.

Boletín de la Sociedad Botánica de México14: 13-17, 1952 DOI: 10.17129/botsci.976

___________

(2)

14 Socíedad Botánica de Mé:xi.co Bol. 14-1952

La familia de lds Cactó:ceqs· está dividida en tres grupos llamados tri-bµs. El primer grupo, Pereskieae, es tropical y no se encuentra en el Valle Este grupo tiene hojas persistentes. El segundo, Opuntieae, comprende los ñopales y chollas. Las especies que lo integran -tienen hoj.a:s aaducas y nu-merosas ·espinas pequeñas llamadas glóquidas. El tercer grupo incluye todos los demás cactos y se disting;uen por no tenér ni hojas ni glóquidas. OPUNTIEAE.

De las chollas, o Cylindropuntia, hay dos en el Valle: la Opuntia im- -bricata, plánta erecta que alcanza hasta 4 metros, de flores moradas y fru-tos amarillos; y la Opuntia tunicata, planta: baja, sumamente espinosa, las espinas cubiertas con vainas blancas; produce muy pocas flores y su pro-pagación se hoce por medio de brotes en artículos caídos, que se despren-den muy fácilmente con el más ligero contacto, y se adhieren tenazmente a cualquiera persona, animal u objeto; las espinas tienen pequeñas púas. dirigidas hacia atrás que hacen su extracción difícil y· dolorosa. Esta plan-ta: ·existe también en Perú y en Chile a donde se cree que fué llevada en migraciones prehistóricas. Esta especie puede ser útil en zonas de grave erosión porque puede establecerse en las tierras más estériles y son pocos los animales que la molestan. La Opuntia tunicata tiene una forma enana muy dife¡rente en ápariencia a la nqrmal, que fácilmente pudiera ser to -mada como una especie distinta. La Opuntia imbricata se encuentra am-pliamente distribuída en la parte norte del Valle y en los cerros del centro, y a todas alturas. La Opuntia tunicata parece estar limitada a las partes bajas de los cerros y a los llanos.

De los nopales, o Platyopuntias, son especialmente comunes en el Va" lle la Opuntia streptacantha y la Opuntia megacantha. que se encuentran en casi todo el Valle, existiendo también la Opuntia robusta y probable-mente dos b tres más especies nativas. Las dos primeras nopales son plantafl arborescentes que alcanzan 5 metros de altura. y sus frutos son comesti~

bles. La Opuntia streptacantha se disting,ue por sus artíé:ulos más redon-deados y su flor de color amarillo que cambia gradualment·O? al anaranjado antes de secarse. La Opuntia mego:cantha tiene artículos más alargados y su flor es roj.a desde el principio. La Opuntia robus.l:a es planta más baja que las dos anteriores pero tiene artículos muy grandes. llegando a medir hasta 40 centímetros o más de largo, y el fruto tam.bién es grande.

CEREEAE.

Esta tribu está dividida en ocho grupos mer:iores o subtribus. Cuatro existen en el Valle.

Cereanae. Cact~c_eas altas comunmente llamadas "pitahayas" u "órg,anos". Los cactos de este grupo posiblemente no son nativos del Vedle de Mé-xico.· Tres especies existen únicamente en el Peñón Viejo. Una,· Myrtillo-cactus geometrizans, común en los Estados de Hidalgo, Querétar9 y

(3)

Gua-o] r '-1.JlslA,, ~ -10TECA.

Sociedad Botánica de México Bol. 14-1952 15

najuato, es planta grande con muchas ramas generalmente encorv.adas. .

!

Produce un pequeño fruto conocido con el nombre de "garambullo". Otra {.

es Lemaireocereus marginatus, muy conocida por ser usada en lqs cerca- ¡

dos, de donde viene su nombre específico; este cacto ha sido incluído

tam-bién en el género Pachycereus porque su flor es pmecida ·a la flor típica

de este g,énero, pero se clasifica comunmente como Lemaireocereus porque

su fruto es carnoso mientras que el de los Pachycereus es seco y espinoso.

La mrcera especie es Lemaireocereus doumorteri, común en Morelos,

Que-rétaro e Hidalgo. Como estos cactos no existen en otra parte del Valle y

son nativos de regiones más calientes, parece que fueron traídos por los

indios en tiempos antiguos. Otra especie de este grupo es Nyctocerus

serpentinus .. comunmente llamada "Reina de la Noche",-se encuentra cerca

de la cumbre de un cerri to al oeste de T epotzoHán. Como también esta

especie es de clima·s semi-tropicales (abundante cerca de San José Purúa)

es probable que haya escapado del cultivo._

Echinocereanae. Plantas cilíndricas que raramente exceden 25

centíme-tros de altura. Las flores son grandes y nacen en co:rona.

De este grupo hay una sola especie en el Valle: Echinocereus

cineras-cens. En el Valle de México se encuentra solam~nte en la parte sur y este

de la Sierra de Guadalupe pero su distribución se extiende hasta San Luis

Potosí. En el Valle parece limitada a lugares rocosos, pero más al norte 1

se encuentra en los llanos. Tiene la flor más vistosa de todas las cactáceas

del Valle; es grande, de color morado vivo con los· estambres amarillos. ,

Florece desde· ma'TZo hasta mayo o junio y en la parte oriental de la Sierra

de Guadalupe es bien visible en los cerros al lado de la carretera de

Pa-chuca desde un camión en movimiento. La planta es cespitosa, es decir,

produce matorrales de muchas cabezas y una planta g,rande puede tener

20 flores a la vez.

Echinocactanae. Plantas globosas, a veces grandes, incluyendo las

espe-i.::.ies conocidas como "biznagas".

Hc:;;y dos cactos de este grupo en el Valle que pertenecen

respectiva-mente a los géneros Stenocactus y Ferocactus. Los Stenocactus son

gene-ralmente plantas chicas y g)obosas, hasta de uno~ 8 centímetros de

diá-metro, aunque hay ejemplares excepcionales que alcanzan hasta 20

cen-tímetros. Se identificari. luego por sus numerosas costillas delg,adas y

ge-neralmente onduladas. El número de costillas en los ejemplares del Valle

varía mucho, siendo de 20 hasta 60. La flor por lo común es de color

lila con una estría más oscura en el centro de los pétalos, pero varía

entre blanco y morado obscuro. El Stenocactus se encuentra en la parte

norte del Valle, desde las barrancas al oeste de la Ciudad hasta La

Puri-ficación, cerca de Texcoco, siendo especialmente abundante en la Sierra

de Guadalupe y en los cerritos al noroeste, por ejempló cerca de Atizapán,

(4)

16 Sociedad Botánica de México Bol. 14-1952

Dos o tres especies han sido registradas de la Sierra de Guadalupe pero la planta es muy variable y creo que· existe una sola especie,

probable-mente Stenocactus anfractuosus. '

En la parte oriental de la Sierra de Guadalupe es bastante abundante el Ferocactus latispinus, encontrándose especialmente en los declives bajos, pero también cerca de la cumbre donde se encuentra a 2,70.0 metros de altura. Mide hasta 3'Ü centímetros de diámetro y se distingue por su espina central ancha y ganchuda, generalmente de color rojizo.

Hay otra biznaga, descrita de la Sierra de Guadalupe, Echinocactus horizonthalonius, pero en los últimos años no se ha encontrado y posible-mente ya no existe -en el Valle.

Co.ryphanthanae. Plantas g,eneralmente pequeñas y globósas, provistas de tubérculos.

En el Valle de México hay dos géneros de este grupo, Coryphantha y Mammillaria, con unas ocho especies. Son muy populares entre los colec-tores por. su tamaño y la facilidad de cultivarlas en macetas. Las Cory phanthas se distinguen por un surco a lo largo_ del tubérculo y sus flores grandes que nacen en el centro de la planta. Sus frutos son generalmente verdes y maduran lentamente. Las Mammiiiarias son parecidas, pero no tienen surco e'n los tubérculos y sus flores no nacen en el centro de la planta sino en corona y son generalmente ,chicas. Los frutos son rojos, cla-viformes y comestibles ("chilitos").

La Coryphantha más común en el Valle es la Coryphantha connivens. Su flor es amarilla y aparece en junio. Genera1mente es planta escasa pero tiene una distribución amplia - desde la Sierra de Santa Gatarina hasta los límites norteños del Valle. Parece más abundante en ciertos cerritos al noroeste de Tlalnepantla. La otra Coryphantha se encuentra en la parte noroeste del Valle, por ejemplo Tepotzotlán y Huehuetoca. Es la Coryphan-tha asterias y su. nombre se · dariva de sus dcha o nU($Ve esoinas radiales

en forma de estrella. Es planta chica pero tiene una flor tan g,rande que casi oculta la planta, de color lila pálido. Florece en abril y mayo:

La Mammillaria más co_mún en el Valle es la Mammillaria magnimam~ ma, especialmente abundante en la parte oriental del Pedregal, pero es común también en la Sierra de Guadalupe y otros cerros del Valle. Es la especie que produce los chilitos que se venden en los mercados.

Otra Mammillaria es la M. elegans, planta escasa en el Pedregal, que parece ser la única parte del Valle donde existe. Es planta ponita con espinas blancas e indudablemente su escasez se debe a la inmoderada colecta. A veces se ve de venta en lo calle y en los mercados. Produce abundantes flores de color rojo, especialmente en el otoño e invierno pero también en todo el año. Hay otras especies descritas de plantas símil.ares

(5)

Sociedád Botánica de México Bol. 14-1952 17

r

pero parece que realmente son de la misma, variando en su forma más o

menos columnar o en el número de espinas que muchas veces varía en la misma planta.

Una Mammillaria abundante en el Valle es la M. rhod1CI11tha que se

encuentra desde Tenango dél Aire hasta Tlalnepantla y los límites

norte-ños del Va)le. También es especie variable, tenieI)do dos tipos comunes:

los de espinas amarillas y los de espinas rojizas. La flor es roja y aparece·

en el invierno. Esta planta es especialmente afectcr a lugares rocosos y mu-·

chas veceH es netamen.te saxícola, es decir, se encuentra colgando de los

cantiles y grandes rocas, y ha sido encontradq, epifita, en ciertos árboles.

Es muy común en la Sierra de Guadalupe y en el pedreg,al al oeste de

Te-nango . . Parece ser la única Mammillaria en la parte oriental. deI Valle.

También es Ja especie que se encuentra a mayor altura, existiendo d 3050

metros en la cumbre de la Sierra Gorda, al norte de las pirámides.

La Mammillaria fuscata es parecida a la M. rhodantha pero tiene

ma-yor número de espinas. Se ha encontrado en cerritos al noroeste de

Tlal-nepantla.

Hay otra especie de Mammillaria algo saxícola y especialmente afecta

a las hondas barrancas al oeste de la Ciudad de Méxic0, desde Santa Fe

hasta el Río Hondo. También existe en los cerros de Xo·chitépetl al sur de

Xochimilco y aisladamente en la Sierra de Guadalupe. Tiene cierto

pare-cido en sus espinas y porte con la MammiUaria rhodantha pero la flor es

muy distinta, siendo de color rosa con los bordes blancos. Creemos que se trata de la Mammillaria discolor.

Exploraciones, especialmente en la parte norteña del Valle, pueden

descubrir otras especies no mencionadas aquí. El Vallé de México, aun en .

su extensión aquí limitada, tiene un buen número y variedad de cactos.

Si se incluyera toda la extensión que los geógrafos consideran como el '

Valle de México, el número de especies sería mucho mayor, pero hemos

excluído la regiór} de Pachuca, considerándola como una zona cactífera aparte.

1

) 1

Referencias

Documento similar

ELABORACIÓN DE LOS MAPAS DE PELIGROSIDAD Y RIESGO REQUERIDOS POR EL R.D...

La combinación, de acuerdo con el SEG, de ambos estudios, validez y fiabilidad (esto es, el estudio de los criterios de realidad en la declaración), verificada la

Un examen detenido del artículo 149, i, que enumera las compe- tencias exclusivas del Estado, nos enseña la diversa terminología que se emplea para referirse a aquellos supuestos en

Como asunto menor, puede recomendarse que los órganos de participación social autonómicos se utilicen como un excelente cam- po de experiencias para innovar en materia de cauces

Consejería de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural

Debido al riesgo de producir malformaciones congénitas graves, en la Unión Europea se han establecido una serie de requisitos para su prescripción y dispensación con un Plan

Como medida de precaución, puesto que talidomida se encuentra en el semen, todos los pacientes varones deben usar preservativos durante el tratamiento, durante la interrupción

•cero que suplo con arreglo á lo que dice el autor en el Prólogo de su obra impresa: «Ya estaba estendida esta Noticia, año de 1750; y pareció forzo- so detener su impresión