GLORIA A TI, JESÚS DIVINO 1
¡Gloria a Ti, Jesús Divino!
¡Gloria a Ti, por Tus bondades!
¡Gloria eterna a Tus piedades!
¡Querido Salvador!
Tú me amaste con ternura,
Y por mí en la cruz moriste;
Con ternura me quisiste,
Querido Salvador.
Tengo fe sólo en Tu muerte,
Pues con ella me salvaste;
Vida eterna me compraste,
Querido Salvador.
Te veremos en el cielo,
A vivir contigo iremos;
Tu presencia gozaremos,
Querido Salvador.
DIGNO ES EL CORDERO 2
Digno es el Cordero que inmolado fue, De tomar el reino, honra, gloria y prez. Para abrir el libro nadie se encontró, Él fue sólo digno: ¡Cante nuestra voz!
Coro:
A Jesús loor, a Jesús loor, A Jesús loor porque Él es digno. A Jesús loor, a Jesús loor; A Jesús loor porque Él es digno.
Digno es el Cordero que en la cruz murió, Por llevar el mundo cerca de Su Dios; Y donde reinaba densa obscuridad, Él, la luz del cielo, vino a derramar. Digno es el Cordero, canten voces mil, Que la humana raza vino a redimir: Digno es el Cordero: ¡Salvación a Él!
Y al que está en el trono, hoy y siempre, ¡Amén!
SOLEMNES RESUENEN 3
Solemnes resuenen las voces de amor, Con gran regocijo tributen loor;
Al Rey Soberano, el buen Salvador, Es digno el Señor del más alto honor.
Coro:
Alabad, alabad, alabad al gran Rey, Adorad, adorad, adoradle Su grey. Es nuestro Escudo, Baluarte y Sostén, El Omnipotente por siglos. ¡Amén! Su amor infinito, ¿Qué lengua dirá? Y ¿Quién Sus bondades jamás sondeará? Su misericordia no puede faltar,
Mil himnos alaben Su Nombre sin par. Inmensa la obra de Cristo en la cruz, Enorme la culpa se ve por Su luz; Al mundo Él vino, nos iluminó, Y por nuestras culpas el Justo murió.
VENID NUESTRAS VOCES 4
Venid nuestras voces alegres unamos Al celestial coro del trono alrededor; Sus voces se cuentan por miles de miles, Mas todas se inflaman en un mismo amor. Es digno el Cordero que ha muerto proclaman, De estar exaltado en los cielos así.
Es digno el Cordero, decimos nosotros, Pues Él por salvarnos, Su vida dio aquí. A Ti que eres digno, se dan en los cielos, Honores eternos y gloria y honor;
Y más bendiciones que darte podemos, Por siempre a Tu trono se eleven Señor. Que todos los seres que pueblan las nubes, La tierra y el aire, el fuego y el mar;
Unidos proclamen Tus glorias eternas, Y darte alabanzas, Señor, sin cesar. El Nombre Sagrado del Dios de los cielos, A una bendiga la gran creación;
Y lleve al Cordero, sentado en el trono, El dulce tributo de Su adoración.
TU DEJASTE TU TRONO 5
Tu dejaste Tu trono y corona por mí, Al venir a Belén a nacer;
Más a Ti no fue dado entrar al mesón, Y acostado en pesebre al nacer.
Coro:
Vive en mí corazón, ¡Oh Cristo! Pues allí es el lugar para Ti. Vive en mi corazón, ¡Oh Cristo! Sí. Pues allí es el lugar para Ti.
Siempre pueden las zorras sus cuevas tener, Y las aves sus nidos también;
Más el Hijo del Hombre no tuvo un lugar, En el cual reclinara Su sien.
Tú viniste Señor con Tu gran bendición, Para dar libertad y salud;
Más con odio y desprecio te hicieron morir, Aunque vieron Tu amor y virtud.
Alabanzas sublimes los cielos darán, Cuando vengas glorioso de allí; Y Tu voz entre nubes dirá: “Ven a Mí, Que hay lugar junto a Mí para ti”.
EN LA VERGONZOSA CRUZ 6
En la vergonzosa cruz Padeció por mi Jesús; Por la sangre que vertió, Mis pecados Él expió. Lavará de todo mal Ese rojo manantial, El que abrió por mi Jesús, En la vergonzosa cruz.
Coro Sí, fue por mí, Sí, fue por mí,
Fue por mí murió Jesús; En la vergonzosa cruz.
¡Oh que amor, inmenso amor, Reveló mi Salvador!
La maldad que había en mí, Al suplicio le llevó.
Ahora a Ti mi todo doy, Cuerpo y alma tuyo soy; Mientras permanezca aquí, Hazme siempre fiel a Tí.
SANTA MESA PARA MÍ 7
Santa Mesa para mí, Eres memorial aquí.
Tu me enseñas con verdad, El misterio de bondad;
Me recuerdas en la cruz, al Cordero mi Jesús. Tu elevas nuestro ser,
Al angélico placer; Tipificas con señal, La crucifixión pascual.
Meditemos al tomar, en Jesús y Su penar. Participe el corazón,
De tu conmemoración; Nos recuerdas al partir, De Jesús y Su venir.
Eres tú nuestra señal, de Su pacto divinal. Como sello del amor,
Del Divino Redentor; Volveremos a tomar, Y a Cristo recordar,
En la Mesa del Señor, prenda fiel del viador.
SUENEN DULCES HIMNOS 8
Suenen dulces himnos, gratos al Señor, Y óiganse en concierto universal. Desde el alto cielo vino el Salvador, Para beneficio del mortal.
Coro:
¡Gloria, gloria sea a nuestro Dios! ¡Gloria, sí, cantemos a una voz!
Y el cantar de gloria que se oyó en Belén, Sea nuestro cántico también.
Vino JESUCRISTO nuestro Salvador, Para dar Su vida en una cruz;
Gócese la Iglesia, cante al Señor, Que a las nubes viene el Rey Jesús. Late en nuestros pechos, noble gratitud, Hacia quien nos brinda redención; Y a Jesús el Cristo, que nos dio salud, Tributemos nuestra adoración.
ROSTRO DIVINO 9
Rostro Divino, desfigurado, Cuerpo herido por nuestro bien: Calma benigna, justos enojos, Lloren los ojos que así te ven. Manos preciosas tan lastimadas, Por mi clavadas en una cruz; En este mundo sean mi guía Y mi alegría, mi norte y luz. Bello costado, en cuya herida, Halla su vida la humanidad;
Fuente amorosa del Dios clemente, Voz elocuente de caridad.
Tus pies heridos Cristo paciente, Fueron clavados en una cruz; Y arrepentido hoy te adoro, Tu gracia imploro: Señor pequé. Crucificado en un madero, Manso Cordero fuiste por mí; Por eso el alma triste y llorosa, Suspira ansiosa, Señor por Ti.
UN DÍA QUE EL CIELO 10
Un día que el cielo sus glorias cantaba, Un día que el mal imperaba más cruel; Jesús descendió, y al nacer de una virgen, Morando en el mundo nos dio ejemplo fiel.
Coro:
Vivo me amaba, muerto salvóme; Y con Su sangre mi alma limpió. Resucitado, me dio justicia; Un día Él viene, pues lo prometió. Un día lleváronle a crucificarle, Un día claváronle sobre una cruz. Sufriendo dolores y pena de muerte, Se dio por mi eterno rescate Jesús. Un día dejáronle sólo en el huerto, Un día la tumba Su cuerpo encerró; Los ángeles sobre Él guardaban vigilia, Así fue que el Dueño del mundo murió. Un día el sepulcro ocultarlo no pudo, Un día Su espíritu al cuerpo volvió;
Habiendo a la muerte por siempre vencido, A la diestra del Padre Jesús se sentó.
EL GRANDE AMOR 11
El grande amor de mi Jesús, Por mi muriendo en una cruz; Su santo empeño por salvar, ¿Quién lo podrá contar?
Coro:
¿Quién puede tal amor contar? ¿Quién puede tal amor contar? El grande amor del Salvador, ¿Quién lo podrá contar? La copa que Jesús bebió, La maldición que padeció. A fin de vida al hombre dar, ¿Quién lo podrá contar? La mofa y Su dolor tan cruel, La cruz sangrienta amarga hiel; Que padeció en mi lugar. ¿Quién lo podrá contar? ¡Incomparable Salvador! ¡Cuán rico es tu Divino amor! ¡Cuán imposible de contar! ¡Cuán vasto y sin par!
EN MEDIO DE MORTAL 12
En medio de mortal dolor, A mi Jesús yo ví;
Y allí raudal de gracia hallé, Bastante para mí.
Coro:
En Jesús fluye sin cesar, Insondable cual es el mar; Esta gracia que brota allí, Basta para mí.
Sufriendo fue mi corazón, Y apenas pude allí;
Creer que gracia habría de hallar, Bastante para mí.
Cuando en la cruz Jesús murió, Mis culpas yo sentí;
Raudal de gracia a mi alma entró, Bastante para mí.
Cuando en el cielo con Jesús, Alegre cante allí;
Diré que aquella gracia fue, Bastante para mí.
A TU MESA NOS JUNTAMOS 13
A Tu Mesa nos juntamos, Señor para recordar; Tu dolor y cruel muerte, Y en tu grande amor pensar, Grande amor, grande amor, Y en tu grande amor pensar. Redimidos ya tenemos, En Tu muerte comunión; En el pan Te recordamos, Dios de nuestra salvación. Salvación, salvación, Dios de nuestra salvación. En la copa confesamos, Que Tu sangre es eficaz; Por Tu salvación perfecta, Esperamos ver Tu faz. Ver tu faz, ver Tu faz, Esperamos ver Tu faz. Por Tu gracia congregados, En Tu paz y con amor; En espíritu cantamos, A Ti, nuestro Redentor. Redentor, Redentor, A Ti nuestro Redentor.
JESÚS ES PRECIOSO 14
Jesús es precioso, mi buen Salvador, Por siempre le alabo por Su gran amor; Si débil me encuentro Su fuerza me da, Él es, mi precioso Jesús.
Coro:
Precioso es Jesús, mi Jesús; Precioso es Jesús, mi Jesús. Mi gloria será Su rostro mirar, Él es mi precioso Jesús.
Y cuando en pecado muy triste me vi, Llamando a las puertas de mi corazón, Me dijo “tu alma, yo quiero salvar”, Él es mi precioso Jesús.
Más ya por Su gracia la luz puedo ver; Quitó mi tristeza mi llanto enjugó; Por fe yo contemplo mi eterno hogar, Él, es, mi precioso Jesús.
Jesús es precioso, mi Fiel Redentor, Me gozo en Su luz que en mi senda brilló; Muy pronto glorioso por mí viene aquí, Él, es, mi precioso Jesús.
TE LOAMOS ¡OH DIOS! 15
Te loamos ¡Oh Dios! Con unánime voz; Que en Cristo Tu Hijo, Perdón dístenos.
Coro:
¡Aleluya! Te alabamos, ¡Cuán grande es Tu amor! ¡Aleluya Te adoramos! Bendito Señor.
Te loamos Jesús, Quien Tu trono de luz; Has dejado por darnos, Salud en la cruz. Te damos loor, Santo Consolador; Que nos llenas de gozo Y santo valor.
Unidos load, A la gran Trinidad;
Que es la Fuente de gracia, Virtud y Verdad.
¡SANTO! ¡SANTO! ¡SANTO! 16
¡Santo! ¡Santo! ¡Santo! Señor Omnipotente, Siempre el labio mío, loores te dará;
¡Santo! ¡Santo! ¡Santo! Te adoro reverente, Dios en tres Personas, ¡Bendita Trinidad!
¡Santo! ¡Santo! ¡Santo! La inmensa muchedumbre, De ángeles que cumplen, Tu santa voluntad, Ante Ti se postra, bañada con Tu lumbre, Ante Ti que Has sido, que Eres y Serás. ¡Santo! ¡Santo! ¡Santo! en numeroso coro, Santos escogidos, Te adoran con fervor. De alegría llenos, y sus coronas de oro, Rinden ante el trono, glorioso del Señor.
¡Santo! ¡Santo! ¡Santo! Por más que estés velado, E imposible sea, Tu gloria contemplar,
¡Santo! ¡Santo! ¡Santo! Y nada hay a Tú lado, En poder perfecto, pureza y caridad.
¡Santo! ¡Santo! ¡Santo! La gloria de Tu Nombre, Vemos en Tus obras, en cielo, tierra y mar; ¡Santo! ¡Santo! ¡Santo! Te adorará todo hombre, Dios en tres personas, ¡Bendita Trinidad!
A NUESTRO PADRE DIOS 17
A nuestro Padre Dios,
Alcemos nuestra voz: ¡Gloria a Él! Tal fue Su amor que dio,
Al Hijo que murió,
En Quien confío hoy: ¡Gloria a Él! A nuestro Salvador,
Demos con fe loor: ¡Gloria a Él! Su sangre derramó,
Con ella me lavó,
Y el cielo me abrió: ¡Gloria a Él! Espíritu de Dios,
Elevo a Tí mi voz, ¡Gloria a Ti! Con celestial fulgor,
Me muestras el amor,
De Cristo mi Señor: ¡Gloria a Ti! Con gozo y amor,
Cantemos con fervor: ¡Al trino Dios! En la eternidad,
Mora la trinidad;
¡Por siempre alabad!: ¡Al Trino Dios!
FUENTE DE LA VIDA ETERNA 18
Fuente de la vida eterna, Y de toda bendición; Ensalzar Tu gracia tierna, Debe cada corazón. Tu piedad inagotable, Abundante en perdonar; Único Ser adorable, ¡Gloria a Ti debemos dar!. Cánticos espirituales, Te quisiéramos cantar, Entonados por las huestes, Que lograste rescatar. Almas que ha buscar viniste, Porque les tuviste amor; De ellas te compadeciste, Con tiernísimo favor. Toma nuestros corazones, Llénalos de Tu Verdad, De Tu Espíritu los dones, Y de toda santidad; Guíanos en obediencia, Humildad, amor y fe, Nos ampare Tu clemencia; Salvador propicio Sé.
CUAL MIRRA FRAGANTE 19
Cual mirra fragante que exhala en redor, Su rico perfume, suavísimo olor,
Tu Nombre, ¡Oh amado! en mi corazón, Infunde alegría y satisfacción.
Coro:
Aleluya, Aleluya, al Cordero de Dios; Aleluya, al amado, al bendito Jesús. Cual voz conocida, si escucha el viador, Perdido en el bosque, le inspira valor; Tu Nombre me anima haciendo saber; En donde el descanso se puede obtener. Cual faro avistado, distante en el mar, Por náufrago a punto de desesperar, Tu Nombre trayendo mensaje de paz, El corazón llena de dulce solaz. Jesús tiene Nombre de precio y valor, El Nombre bendito, Jesús Salvador; Por cima de todos, sin par, sin igual, Exhala fragancia de amor celestial.
¡BENDITO NUESTRO DIOS! 20
¡Bendito nuestro Dios!
Que nos ha dado al Hijo de Su amor, El Don que incluye todo otro don. ¡Bendito nuestro Dios!
¿Qué bien no nos dará?
Que dio sin precio Su inefable Don, Don despreciado por el pecador. ¿Qué bien no nos dará?
¡Ni al Hijo perdonó!
Verdad que aquieta todo mi temor, Y vence la naciente rebelión. ¡Ni al Hijo perdonó!
¿Quién nos condenará? Jesús murió, resucitó y subió; Y aboga por nosotros hoy con Dios. ¿Quién nos condenará?
Nos justifica Dios;
Tal gracia ¿Quién la puede revocar? ¿O quién los grillos vuelve a colocar? Nos justifica Dios.
Nuestro es el triunfo ya;
ROPAJE ESPLÉNDIDO 21
Ropaje espléndido Divinal, Es el de mi Señor;
Su mirra célica sin igual, Mi corazón llenó.
Coro:
Glorias magníficas Él dejó, Para buscarme a mí;
Sólo Su incomparable amor, Le hizo venir aquí.
Su vida tuvo gran amargor, Los áloes se ven;
Llevó la cruz con cruel dolor, Espinas en Su sien.
También la casia balsámica, En Su vestido está,
Me quita todas mis lágrimas, Profunda paz me da.
Con ropa hermosa vendrá otra vez, La Iglesia le verá;
Postrándose ante Sus santos pies, Los suyos le adorarán.
¡REDENTOR! !OH QUE BELLEZA! 22
¡Redentor! ¡Oh que belleza, En tal título se ve!
Cristo sólo con certeza, Digno de llevarlo fue.
:¡Redentor mío! ¡Redentor mío! ¡Que alegría tuyo ser!:
En miseria sumergido, De satán esclavo fui; Tu escuchaste mi gemido, Cuando sin valor me vi.
:¡Redentor mío! ¡Redentor mío! ¡Que alegría celestial!:
Cuando a Tu morada eterna, Al final he de llegar,
Y con himnos de victoria, Tus loores entonar.
:¡Redentor mío! ¡Redentor mío! ¡Que alegría celestial!:
VED AL CRISTO, REY DE GLORIA 23
Ved al Cristo, Rey de gloria,Es del mundo el Vencedor; De la guerra vuelve invicto, Todos démosle loor.
Coro:
Coronadle, santos todos, Coronadle, Rey de reyes; Coronadle, santos todos, Coronad al Salvador. Exaltadlo, sí, exaltadlo, Ricos triunfos trae Jesús; Entronadle allá en los cielos, En la refulgente luz.
Si los malos se burlaron, Coronando al Salvador; Hoy los ángeles y santos, Le proclaman su Señor. Escuchad las alabanzas, Que se elevan hacia Él; Victorioso reina el Cristo, Adorad a Emmanuel.
SEÑOR, ¡CUÁN ADMIRABLE! 24
Señor, ¡Cuán admirable! Es Tu Divino amor; Perfecto y perdurable, Nos llena de fervor. Amándonos, bajaste, A nuestro mundo aquí, :La vida entregaste, Llamándonos a Ti.: Por nuestro amor tomaste, Humana encarnación; Por nuestro amor llevaste, Terrible maldición.
Probaste el desamparo, La ira y amargor, :Debidos al pecado, En todo su rigor.:
Por nuestro amor, Tú diste,. La vida en una cruz, Cual santo Sustituto, ¡Oh Salvador Jesús! Por eso te rodeamos, Con grata adoración; :Y a Ti nos inclinamos, Con alma y corazón.:
MIRAD AL SALVADOR 25
Mirad al Salvador Jesús, El Príncipe benigno;
Por mí muriendo allí en la cruz, Por mí, tan vil e indigno.
Coro:
De amor la prueba hela aquí; El Salvador murió por mí; Por mí, por mí;
Jesús murió por mí.
Del sol la faz se obscureció, Al ver tu agonía,
La dura peña se partió; Oídlo alma mía.
Mi buen Jesús por Tú sufrir, Hoy quedo conmovido; Mi corazón te doy, Jesús, Hoy a Tu amor rendido.
A TU PALABRA MI SEÑOR 26
A Tu Palabra mi Señor, Humilde vengo a Ti; Y en esta fiesta con amor, Memoria haré de Ti. Indigno soy de tal lugar, Pues siempre malo fui; Más Tu viniste a rescatar, Y a libertarme a mí.
Antes perdido me encontré, Más ya salvado soy;
Y de Tu amor me acordaré, Al darte gracias hoy. Getsemaní con su sudor, Y copa como hiel;
La cruz con todo Tu dolor, Y Tu agonía cruel.
Tu muerte allí Señor Jesús, Y la escondida faz;
Del Santo Dios, cuando en la cruz, Me procuraste paz.
CLAVADO EN CRUZ 27
Clavado en cruz, Jesús murió, Por mi maldad, allí sufrió, En mi lugar, Él se encontró, Mi salvación, así compró.
Coro:
Oíd la voz del Salvador: “Mirad, y ved si habrá dolor, Cual mi dolor y es para ti, Ven, alma, ven, oh ven a Mí” La faz del sol, se obscureció, El velo en dos se dividió; Al Hijo Dios desamparó, La maldición, en Él cargó. ¿Y puede ser? ¿Sufriste así, Señor Jesús de amor por mí? No puedo más, me entrego hoy, Sin más tardar, a Ti me doy.
AQUÍ TU ROSTRO 28
Aquí Tu rostro puedo ver, Señor; A lo invisible alcanza aquí la fe,
De nuevo abrazo aquí Tu inmenso amor, Y mi solicitud en Ti echaré.
Aquí del pan partiendo tomaré, Y de la copa de Tu comunión; El Nombre de mi Dios invocaré, Gozándome en la paz de salvación. La culpa del pecado mía fue, Más tuya fue la sangre en la cruz, Por ella y Tu justicia tengo ya, Perdón, vestido y paz, Señor Jesús. Sólo en Tu brazo eterno confiaré; No tengo apoyo más que en Ti, Señor; Está mi fortaleza en Tu poder,
Basta, de veras, basta ¡Oh Redentor! Nos levantamos de la Mesa aquí; La fiesta pasa, más no así el amor; Todo se va, más Tú te quedas, sí. Cerca, muy cerca, amado Salvador.
CRISTO JESÚS HERIDO FUE 29
Cristo Jesús herido fue,
Allá en la cruenta cruz herido fue; Mis rebeliones las pongo por fe, En JESUCRISTO, Quien herido fue. Cristo Jesús murió por mí,
Allá en la dura cruz, murió por mí; Hoy por Su muerte ya soy salvo aquí, Y para siempre pues murió por mí. Cristo Jesús resucitó,
Sí, de la tumba, Él resucitó; Y la victoria por mí Él ganó, Sobre la muerte, pues resucitó. Cristo Jesús, vendrá por mí,
Pronto en las nubes, Él vendrá por mí; Cuando Su faz mire cerca de mí, ¡Oh, cuánto gozo será para mí!. Cristo Jesús vive por mí, Allá en el cielo Él vive por mí; Intercediendo por Su hijo aquí, Y para siempre, pues murió por mí.
CRISTO JESÚS VINO 30
Cristo Jesús vino para morir; Por el pecado la pena sufrir. :¡Cuán admirable, que pudo venir, Hasta por mí...por mí!:
Sí, mi peligro de lejos miró; Lleno de caridad, me levantó, :Para salvarme, del cielo bajó. ¡Vino por mí... por mí!:
Cristo enseñaba de Dios el amor, Cuando murió por el vil pecador. :Por mis pecados sufrió con dolor, ¡En vez de mí... de mí!:
Pronto en el cielo Su faz miraré; Su comunión y Su amor gozaré. :En Su presencia también cantaré: “¡Vino por mí... por mí!:
¡TUMBA DE MI SEÑOR! 31
¡Tumba de mi Señor! ¡Cristo, mi Cristo¡ ¿Cuándo de día será? Cristo, Señor.
Coro:
Resucitó y ascendió,
Con poder la muerte ya venció; Ascendió y a Su trono ya volvió; Si, triunfante con Sus santos a reinar; ¡Revivió! ¡Ascendió! ¡Aleluya ascendió! En vano velan ya;
¡Cristo, mi Cristo! El velo roto está; Cristo Señor.
Muerto no puede estar, ¡Cristo, mi Cristo! Omnipotente Dios, Es mi Señor.
REY DE MI VIDA 32
Rey de mi vida Tu eres ya, Gloria te doy Jesús; No me permitas olvidar, Tu obra en la cruenta cruz.
Coro:
Si olvido del Getsemaní, Tu sufrimiento agudo allí; Y Tu Divino amor por mí, Cristo hazme ver Tu cruz. Por fe la tumba puedo ver, Que ya vacía está.
Ángeles santos de poder, Fueron Tu guarda allá.
Yo cual María a quien su amor, Te demostró Jesús;
Quiero servirte fiel Señor, Al recordar Tu cruz.
Hazme ser presto, Salvador, Mi cruz llevar por Ti;
Con gozo sufriré Señor, Fuiste a la cruz por mí.
PASO MOMENTOS 33
Paso momentos conmovedores, Cuando me acuerdo de mi Señor, Por mi sufriendo crueles dolores; Miro al Cordero muerto en la cruz. Miro Sus brazos de amor abiertos, Que me convidan a ir a Él.
Y haciendo suyos mis desaciertos, Por mí Sus labios gustan la hiel. De Su herida la viva fuente, De pura sangre veo manar; La cual limpiando mi impura alma, La infame culpa logró borrar. Miro Su angustia ya terminada, Hecha la ofrenda de la expiación; Su noble frente mustia inclinada; Y consumada mi redención.
!Dulces momentos, ricos en dones, De paz y gracia, de vida y luz¡ Sólo hay consuelo y bendiciones, Cerca de Cristo, junto a Su cruz.
DAD LOOR A DIOS 34
Dad loor a Dios, himnos elevad, Alabando Su bondad;
Canta de Jesús, salvo pecador, Canta, sí, Su gran amor.
JESUCRISTO descendió, de los cielos a Belén; Nuestra paz allí nació, nuestra dicha, luz y bien.
Coro: ¡Oh bendito Dios! Gloria a Ti, Señor, Por Jesús el Salvador.
Dad loor a Dios, himnos elevad, Alabando Su bondad;
Canta de Jesús, salvo pecador; Canta, sí, Su gran amor.
Por venir a padecer, a los ángeles dejó, Y nacido de mujer, con los hombres habitó. Dad loor a Dios, himnos elevad;
Alabando Su bondad.
Canta de Jesús, salvo pecador; Canta, sí, Su gran amor.
En el patíbulo cruel, dio Su vida el Señor; Porque tenga paz en Él, todo mísero mortal.
¡LOOR A TI MI DIOS! 35
¡Loor a Ti mi Dios! ¡Loor a Ti! Tu santo amor es grande para mí; Me diste un Salvador. Cristo Jesús, ¡Loor a Ti Señor! ¡Loor a Ti!
¡Gloria a mi Salvador, Cristo Jesús! El es el pan de Vida para mí. Su vida dio por mí, allá en la cruz, ¡Loor a Ti, Señor! ¡Loor a Ti! Hazme vivir Señor, cerca de Ti, La fuerza de Tu amor la siento en mí. Te entrego a Ti, mi ser, mi corazón, ¡Loor a Ti, Señor! ¡Loor a Ti!
HASTA QUE VENGA 36
Hasta que venga, nuestro Salvador, Nos congregamos para recordar; Sus muchas penas y Su grande amor, Así en memoria de Él, partir el pan. Estás aquí, sabémoslo Señor,
Pues nos has dicho: “Donde dos o tres, Se hallan reunidos en Mi Nombre, Yo, En medio de ellos siempre estaré ”. Hasta que venga: Sólo un poco más, Y nuestros ojos le verán en luz, Lleno de gloria, honra y majestad, Llevando aún las huellas de la cruz.
HAY UN PRECIOSO MANANTIAL 37
Hay un precioso manantial,De sangre de Emmanuel; :Que purifica a cada cual, Que se sumerge en Él.: El malhechor se convirtió, Pendiente de una cruz; :El vio la Fuente y se lavó, Creyendo en Jesús.: Allí también mi pobre ser, Por Él logré lavar;
:La gloria de Su gran poder, Me gozo en ensalzar.: Eterna fuente carmesí, Raudal de puro amor;
Lavado está por siempre en Ti; El pueblo del Señor.:
HUBO QUIEN POR MIS CULPAS 38
Hubo Quien por mis culpas muriera en la cruz, Tan indigno y vil como soy.
Soy feliz pues Su sangre vertió mi Jesús, Y con ella mis culpas borró.
Coro:
Mis pecados llevó, en la cruz do murió; El bendito, el tierno Jesús.
Los desprecios sufrió, y mi alma salvó. El cambió mis tinieblas en luz.
Él, tierno y precioso cual nadie lo fue, Pues convierte al infiel corazón, Y por esa paciencia y ternura yo sé, Que soy libre de condenación.
Es mi anhelo constante a Cristo seguir, Mi camino Su ejemplo alumbró,
Y por darme la vida, Él quiso morir, En Su cruz mi pecado enclavó.
¡INMENSA Y SIN IGUAL PIEDAD! 39
¡Inmensa y sin igual piedad! Murió por mí Jesús.
Y por mi culpa vil sufrió, La muerte en la cruz.
Coro:
Me acordaré de Tu dolor, Y de Tu grande amor por mí. Y mientras viva, oh Señor, Me acordaré de Ti.
Por mi maldad Jesús murió, En una cruenta cruz.
¡Oh, que Divina compasión! ¡Oh que infinito amor!
Bien pudo el sol su faz cubrir, En negra confusión,
Al ver morir al Redentor, Por nuestra salvación. Amado Cristo, no podré, Jamás pagar Tu amor. Más lo que tengo ofrézcote: Tu siervo ser Señor.
JESUCRISTO QUE TANTO 40
JESUCRISTO que tanto me amaste, Entregando Tu vida por mí.
:Por eso alabo Tu Nombre bendito, Por eso adoro Tu Nombre Señor.: Tus discípulos Te abandonaron, Y uno de ellos te entregó. :Como a ladrón te arrebataron, No teniendo de Ti compasión. Te llevaron ante de Pilato, El pueblo se atumultó. :Y todos unidos gritaron: ¡Crucifícale! ¡Crucifícale!
Te vistieron con manto de grana, Y cargaste la cruz del dolor. :Allí clavaron Tu cuerpo bendito, Porque amaste al vil pecador.
CRISTO JESÚS EN LA CRUZ 41
Cristo Jesús en la cruz murió, Cristo Jesús la salud me dio; Ya mis maldades Él perdonó, ¡A Su Nombre gloria!
Coro:
¡A Su Nombre gloria! ¡A Su Nombre gloria!
Ya mis maldades Él perdonó. ¡A Su Nombre gloria!
Junto a Su cruz donde le busqué, ¡Cuán admirable perdón me dio! Y con Jesús siempre viviré. ¡A Su Nombre gloria!
Fuente preciosa de salvación, ¡Qué grande gozo me pudo dar! Al encontrar en Jesús perdón, ¡A Su Nombre gloria!
LA CRUZ DE MI CRISTO 42
La cruz de mi Cristo hoy puedo yo ver, Que expresa amor eternal;
Que me habla y Su voz como fuego en mi ser, Me dice: “Yo sufrí por tí”.
Coro:
¡Cuán grande amor en la cruz mostró! ¡Que gran dolor el Señor sufrió! ¡Tan grande amor que por mí murió! ¡Maravilloso amor!
Cual sangre el sudor en Su frente se vio, Que expresan amor sin igual.
Y caigo a los pies de Aquel que murió, Por darme la vida eternal.
Mi alma el Señor con Su sangre limpió, Confieso que fui pecador.
Que fue tan terrible mi mal que causó, La muerte del gran Redentor.
La vida de Cristo por fe recibí, Su gracia al pecado venció.
Hoy reina supremo Su Espíritu en mí, !Que dulce es la paz que Él me dio!
NO PUDIERON LAS ENTRAÑAS 43
No pudieron las entrañas, Del sepulcro aterrador; Retener entre sus sombras, A Jesús el Salvador. Coro: ¡Aleluya! ¡Aleluya! El Señor resucitó; ¡Aleluya! ¡Aleluya! A la muerte ya venció. Vencedores también somos, Por Su obra en la cruz; Somos suyos y por siempre, Viviremos en la luz.
Eres digno de alabanza, ¡Victorioso Redentor! Nuestra vida te ofrecemos, Nuestros cantos, nuestro amor.
NUESTRO PADRE TE ADORAMOS 44
Nuestro Padre, te adoramos, En el Nombre de Jesús;
Dios y Padre te llamamos, hechos hijos de la Luz. Ya del juicio libertados, por la sangre del Señor. Y por Él reconciliados, disfrutamos de Tu amor. Pródigos un tiempo fuimos, y alejados del hogar; Más Tu voz de amor oímos,
Pues quisístenos llamar;
Por Jesús nos perdonaste, y nos allegaste a Ti. Nos besaste y nos sentaste, en Tu comunión aquí. Por Tu mano revestidos, del ropaje de salud; En Tu casa recogidos, por Tu gran solicitud; Redimidos y lavados, por la sangre de Jesús; Restaurados, bien amados;
Hechos hijos de la Luz.
Padre todos te alabamos, muy contentos de saber; Que los bienes que gozamos,
Claro dan a comprender;
Que Tu encuentras complacencia, En mostrarnos Tu favor;
OBEDIENTE A TU MANDATO 45
Obediente a Tu mandato, Participa hoy Tu grey; De Tu Mesa y con gozo, La recibe nuestra fe.
Lo que hiciste en el madero, Por el pobre pecador, Anunciamos en Tu Nombre, Recordando Tu favor. Recordamos Tu angustia, ¡Oh Divino Redentor! Y la copa de amargura, Que por todo pecador; En el Gólgota apuraste, Despreciando Tu dolor. Y deseamos que constantes, Te sigamos con valor.
Gracias ¡oh Jesús! Te damos, Los que unidos en Tu amor; En Tu gracia disfrutamos, Tu clemencia, Tu favor. Tuya fue la cruz, más nuestra, Es la dicha y es la paz. Tuya es la gloria toda, Alabado Tu serás.
CRUCIFICADO POR MÍ 46
Crucificado por mí fue Jesús, De tal manera me amó.
Sin murmurar fue llevado a la cruz, De tal manera me amó.
Coro:
De tal manera me amó. De tal manera me amó.
Cristo en la cruz mis pecados llevó, De tal manera me amó.
El inocente Cordero de Dios, De tal manera me amó,
Que por salvarme sufrió cruenta cruz De tal manera me amó.
En mi lugar padeció aflicción, De tal manera me amó.
Ya consumó mi eternal salvación, De tal manera me amó.
RESUCITÓ LA NUEVA, DAD 47
Resucitó la nueva, dad, Al mundo que Su muerte vio; Tomó en la cruz nuestro lugar, Y del sepulcro revivió.
Coro:
¿Por qué buscáis al Cristo aquí? Entre los muertos ya no está; No le lloréis, cantad gozad;
Y proclamad que Cristo vive y reina ya. Vierónle triste sepultar,
Cuantos en Él tuvieron fe; Toda esperanza muerta ya, Creyeron sepultar con Él. Mas el sepulcro no logró, En sus prisiones retener; Al Cristo, Rey que vencedor, Fue del sepulcro y su poder. Gozosos ya, la nueva, dad, Al tercer día revivió.
El que creyere vivirá, Creyendo solamente en Él.
SEGÚN TU DICHO AL EXPIRAR 48
Según Tu dicho al expirar, Que en gratitud oí,
Me acordaré, mi Redentor; Me acordaré de Ti.
Tu cuerpo herido a mi alma es, Divino pan aquí,
Y con la copa de Tu amor, Me acordaré de Ti.
¿La angustia cruel podré olvidar, Que en el Getsemaní;
Sufriste Tú mi Redentor? ¿Podré olvidarte así?
Y cuando al Gólgota al mirar, A Cristo observe allí,
De Dios Cordero, Redentor; Me acordaré de Ti.
¡TAN DULCE EL NOMBRE DE JESÚS! 49
¡Tan dulce el Nombre de Jesús¡ Sus bellas notas cantaré, Que mi alma llena al proclamar, El Nombre de Jesús.
Coro:
Cristo, ¡Oh, que dulce es! Cristo, para siempre es; Cristo, yo te aclamaré, Por siempre, ¡Oh mi Cristo! Adoro el Nombre de Jesús, Jamás me faltará Su amor; Y pone aparte mi dolor Él Nombre de Jesús.
Tan puro el Nombre de Jesús, Que mi pesar pudo quitar; Y grata paz a mi alma da, El Nombre de Jesús. El dulce Nombre de Jesús, Por siempre quiero alabar; Y todos deben ensalzar, El Nombre de Jesús.
EN RUDO PRESTADO PESEBRE 50
En rudo prestado pesebre se vio, Cristo, mi Cristo.
Ni cama ni almohada Su cuerpo gozó, Jesús, mi Señor.
Coro:
Dueño era Él de las Pléyades mil, Suyos los valles y montes sinfín; Ricos tesoros Él puede contar, Más pobre vivió, mi ser por salvar. En manso pollino mi Rey cabalgó, Cristo, mi Cristo;
Ni corte de honor, ni diadema gozó; Jesús, mi Señor.
En cuarto prestado la pascua tomó, Cristo, mi Cristo;
El Siervo y Pontífice santo murió, Jesús, el Señor.
En tumba prestada se le sepultó, Cristo, mi Cristo;
Ni lápida tuvo, ni gran funeral; Jesús, el Señor.
NI SANGRE HAY, NI ALTAR 51
Ni sangre hay, ni altar, cesó la ofrenda ya,
No sube llama, ni humo hoy, ni más cordero habrá. Pero, ¡He aquí la sangre de Jesús!
Que quita la maldad, y al hombre da salud. Con gratitud Señor, la sangre veo brotar,
Que dio la paz al pecador, triunfando en su lugar. Gran triunfo sobre el reino de satán,
Ni queda un enemigo, ni otra lucha habrá. Con gratitud Señor, tu gracia acepto yo,
Que sobrepuja nuestro mal, del Padre es este amor. Amor del Hijo eterno que murió,
Y amor del Santo Espíritu, del Trino Dios. Con gratitud Señor, decídome a unir, De la esperanza que nos das, Cual ancla firme está.
Del velo adentro a donde el Precursor, Entró y hoy vive, por nosotros ante Dios. Con gratitud Señor, corona Tú me darás, De vida y gloria ceñirás, a cada vencedor; Ningún laurel marchito el Juez dará; Más como el trono eterno, de Jehová será.
¡SANTO! ¡SANTO! GRANDE 52
¡Santo! ¡Santo! Grande eterno Dios, Con alegría hoy Te alabamos; Rey de Reyes, Grande Capitán; Todopoderoso Guerrero. Honor y gloria, luz y dominio, Tributaremos todos a Ti.
Coro:
¡Santo! ¡Santo! Eres Tu Señor, ¡Dios de las batallas glorioso! Alabadle cielos, tierra y mar, Toda Su Iglesia, Sus mensajeros; Alabanzas, cantos de loor,
Hoy unidos elevaremos. Juez Majestuoso y Reverendo, Fuego y Vida eres, Señor. Rey de siglos, sólo eterno Dios, Veraz y Justo, incomprensible; Inmortal, Autor de todo bien, Eres Tú el Anciano de días. Y para siempre entonaremos, El canto eterno de redención.
¡OH, PAN DEL CIELO! 53
¡Oh, Pan del cielo, dulce bien, Más excelente que el maná! :Si el alma busca Tu sostén, Eternamente vivirá.:
¡Oh, Nuevo Pacto del Señor, En santa copa de salud! :Reconciliando al pecador, Se acerca a Dios por Tu virtud.: Ansiosa mi alma viene a Ti, Mi buen Jesús con viva fe; :Tu Mesa es franca para mí, Y en humildad me acercaré.: Eres el Pan que vida me dio, Que al alma nutre y da vigor; :Y en vida y júbilo inmortal, Diré las glorias de Tu amor.:
CUÁN GLORIOSA SERÁ LA MAÑANA 54
Cuán gloriosa será la mañana, Cuando venga Jesús el Salvador; Los creyentes en Cristo muy gozosos, Bienvenida daremos al Señor.
Coro:
No habrá necesidad, De la luna el resplandor; Ni el sol dará su luz, Ni tampoco su calor. Allí llanto no habrá, Ni tristeza ni dolor;
Porque entonces Jesús, el Rey de gloria, Para siempre será el Consolador.
Esperamos la mañana grandiosa, Para dar la bienvenida al Dios de amor; Donde todo será vida gloriosa,
En la santa presencia del Señor. El cristiano fiel y verdadero, Que trabaja como obrero de valor, Gozará del descanso duradero, En presencia de nuestro Salvador.
CUANDO LA TROMPETA 55
Cuando la trompeta suene, En aquel día final,
Y que alba eterna rompa en claridad; Cuando las naciones salvas,
A su patria lleguen ya,
Y que sea pasada lista, allí he de estar. Coro:
Cuando allá se pase lista, Cuando allá se pase lista, Cuando allá se pase lista,
A mi nombre muy feliz responderé. En aquel día sin niebla,
En que muerte ya no habrá; Y Su gloria el Salvador impartirá, Cuando los llamados entren, A su celestial hogar,
Y que sea pasada lista, allí he de estar. Trabajemos por el Maestro,
Desde el alba al vislumbrar;
Siempre hablemos de Su amor y fiel bondad, Cuando todo aquí fenezca,
Y nuestra obra cese ya,
DÍA DE VICTORIA 56
Día de victoria y gozo celestial, Cuando Cristo volverá;
¡Que glorioso encuentro, Con mi Salvador;
En las nubes se verá! Coro:
En las nubes Él vendrá, En aquel día final; Cristo el Salvador, Muy pronto volverá; Por aquellos que Él amó. Día de gran gozo, día sin igual, Cuando Cristo volverá;
De la tierra al cielo, El nos llevará; A Su seno paternal. Oye la trompeta, Que anunciando está, La venida del Señor;
Ya no más dolores, ya no más afán; Con Jesús triunfó el amor.
DÍA GLORIOSO SERÁ 57
Día glorioso será para todos, Los redimidos en Cristo Jesús;
Que preparados muy limpios le esperan, Cuando vendrá en las nubes de luz.
Coro:
Viene Jesús, viene Jesús, Yo le veré, yo le veré. Viene Jesús, viene Jesús; Con Él yo estaré.
Las profecías cumplidas están, Cristo muy pronto a las nubes vendrá; Con grande gloria y poder celestial, Su pueblo santo arrebatará.
La Iglesia pura que quiere Jesús, Limpia, muy limpia le debe esperar, Pues desposada bendita es de Él, Que con Su sangre la vino a comprar. Nada en el mundo podrá comparar, Lo que en el cielo iremos a ver, Vivamos todos muy fieles aquí, Que allá la dicha completa ha de ser.
UN DÍA CRISTO VOLVERÁ 58
Un día Cristo volverá, Al ascender lo prometió; Del mismo modo volverá,
Y Su pueblo ha de ver al Rey Jesús. Coro:
Muy pronto, sí, Jesús vendrá, Y alegre lo verá su pueblo; En vela todos deberán estar, Para poderle mirar.
Los mensajeros del Señor, Afirman que Jesús vendrá; Y el Espíritu de Dios,
Las promesas de la Biblia nos abrió. ¡Oh, gloria sin comparación,
Será mirar a nuestro Rey! Su rostro hermoso brillará,
Eclipsando el fulgor del mismo sol. ¡Oh, bienvenido, Rey Jesús, Tu Iglesia ya esperando está, Y vana no será la fe,
Nuestra dicha es, Señor, que Tú vendrás.
VENDRÁ EL SEÑOR 59
Vendrá el Señor, muy pronto a los aires, Para llevarnos al lugar glorioso;
Vendrá como Esposo a la Iglesia, Donde será nuestra morada eterna. ¿Éste es el mismo que dobló la frente, Delante de enemigo prepotente? ¿Éste es el despreciado, el peregrino? El que murió en la cruz para salvarnos. ¿Éste es el mismo que ascendió a los cielos, Que los varones galileos vieron?
Así vendrá a recoger Su pueblo, Aquellos que por Él salvados fueron. Vendrá el Señor, cumpliendo Su promesa, Contemplaremos todos Su grandeza; Para llevarnos hacia Su morada, Será en la tarde o en la alborada.
Vendrá el Señor, mas no sabemos cuando, Y mientras tanto estamos esperando; Será muy pronto, como hasta mañana, Vendrá por todos los que tanto ama.
VIENE OTRA VEZ 60
Viene otra vez nuestro Salvador, ¡Oh, que si fuera hoy!
Para reinar con poder y amor, ¡Oh, que si fuera hoy! Ya por Su esposa viene esta vez,
Purificada en Su grande amor,
¡Del mundo por la redondez, ¡Oh, que si fuera hoy! Coro:
¡Gloria! ¡Gloria! Gozo sin fín traerá. ¡Gloria! ¡Gloria! Al coronarle Rey; ¡Gloria! ¡Gloria! La senda preparad, ¡Gloria! ¡Gloria! Cristo vendrá otra vez.
Terminará el poder de satán, ¡Ojalá fuera hoy! No más tristezas aquí verán, ¡Ojalá fuera hoy! Todos los muertos en Cristo irán,
Arrebatados por su Señor,
¿Cuándo estas glorias aquí vendrán? ¡Ojalá fuera hoy!
Fieles y leales nos debe hallar, si Él viniera hoy; Todos velando con gozo y paz, si Él viniera hoy, Multiplicadas señales hay,
En el oriente se ve el albor. Ya más cercano el tiempo está,
PRONTO JESÚS DE LOS CIELOS 61
Pronto Jesús de los cielos vendrá, Dulce es pensarlo y gran gozo nos da; Transformarános Su rostro al ver, Él es la meta al fin del correr.
Coro:
Nos cambiará, nos cambiará, Al ver de Él la gloriosa faz; Nos cambiará, nos cambiará, Al ver de Él Su faz.
Los separados unidos serán, No más ausentes de Cristo estarán; A los que duermen resucitará, Y a Su imagen Él nos cambiará. Obscuras nubes Él disipará, Noches en días Él transformará; Las tempestades Él ha de cambiar, En dulce calma el llanto en cantar. El hará fuerte lo débil al fin,
Todo perfecto, que ahora es ruin; Y por tristeza Su gozo dará,
CRISTIANOS TODOS 62
Cristianos todos, a prepararse, Ved al esposo vuestro Señor; Llenas están las lámparas siempre, A Su encuentro id con amor.
Coro:
Cristo ya viene, pronto, sí viene; Sin tardanza, aparecerá,
Con Él iremos, ¡Aleluya! A la mansión que Él nos dará. Ya las señales cúmplense todas, Ya la higuera brotando está; Fieles venid, el Salvador llama, Nadie en Sus bodas ha de faltar.
¿QUIERES VER A TU SEÑOR? 63
¿Quieres ver a tu Señor? Viene ya; Cristo nuestro Redentor, viene ya. ¿Andas en la santidad,
Confiando en Su bondad? Anda en la luz y orad. Viene ya.
Coro: Viene ya, viene ya;
¡Oh, que gozo cuando Él venga, listo estar! Nada puede comparar,
Con la gloria que ha de dar.
Cuando le hemos de encontrar y mirar. ¿Quieres tú probado estar? Viene ya. ¿Y velando sin cesar? Viene ya.
Satisfecho gozarás, al venir el Rey de paz, De Su esposa tú serás. Viene ya.
¿Del pecado limpio estás? Viene ya. Lleno de paz tú serás. Viene ya.
Verdaderos salvos son, los llamados a la Sión, Del Cordero Su canción, sí, será.
SÓLO ESPERO ESE DÍA 64
Sólo espero ese día que Cristo vendrá, Para ir a gozar de Su tierno amor, Cuando todas mis lágrimas enjugará. ¡Oh, que dicha que viniera hoy!
Coro:
¡Oh, que dicha que viniera hoy! ¡Oh, que dicha que viniera hoy! Cuando todas mis lágrimas enjugará, Porque Cristo así prometió.
Sólo espero ese día glorioso sin par, Cuando Cristo descienda ¡Qué gozo será! Cuando todas mis lágrimas enjugará, Porque Cristo así prometió.
Ya parece que veo a mi Amado Señor, ¡Oh, que dicha mirar al bendito Señor! Pues en vez de una cruz o afanes aquí, Mi servicio Él coronará.
Esperamos oir el sonar del clarín, Pues los muertos resucitarán; Y los salvos en Cristo con Él se irán, A gozar con Jesús el Señor.
YO ESPERO EL DÍA ALEGRE 65
Yo espero el día alegre, cuando Cristo volverá. Pues vendrá pronto a los aires, y nos arrebatará. ¡Oh, que gozo este pensamiento, a nuestra alma da;
El que Cristo venga pronto otra vez. Coro:
¡Oh, Jesús vendrá muy pronto otra vez! Si Jesús vendrá muy pronto otra vez.
Le veremos en los aires, contemplándole su faz. Cuando venga por Su pueblo otra vez.
La venida del Señor, será el remedio del dolor; Que aflige siempre a este, triste mundo pecador. Toda lágrima se enjugará, por nuestro Salvador; Cuando venga por Su pueblo otra vez.
Llegarán los santos a Sión, con gozo eternal, Y en toda aquella gloria, nada daña ni hace mal; Pues conocerán a Dios, entonces todos por igual. Cuando venga por Su pueblo otra vez.
El pecado pena y muerte, de este mundo cesarán. Mártires y santos con Jesús, por siempre gozarán. Cada alma gozará, de paz perfecta sin afán. Cuando venga por Su pueblo otra vez.
YO SÓLO ESPERO ESE DÍA 66
Yo sólo espero ese día, Cuando Cristo volverá. Yo sólo espero ese día, Cuando Cristo volverá; Afán y todo trabajo, Para mi terminará, :Cuando Cristo vuelva, A Su pueblo llevará.:
Ya no me importa que el mundo, Me desprecie por doquier. Pues ya no soy de este mundo, Soy del reino celestial.
Sólo espero ese día, Cuando me levantará; :De la tumba fría,
Con mi cuerpo ya inmortal.: Entonces allí triunfante, Victorioso ascenderé.
A JESUCRISTO en las nubes, Cara a cara le veré.
Allí no habrá más afanes, Ni tristezas para mí. :Con los redimidos, Al Cordero alabaré.:
YO SÓLO ESPERO ESE DÍA 67
Yo sólo espero ese día, En que Jesús me corone; En la patria de los justos,
Donde no hay penas, ni quebrantos. Donde se oyen loores,
Al que con sangre nos compró. Coro:
Yo quiero alabarte, con todo mi corazón, Por todas tus bendiciones,
Quiero Jesús loarte.
Y que al partir de este suelo, Pueda en el cielo entonar, Un gloria Dios resonante; Con los santos en luz. Ya Tu conoces mi vida, Y ves que en Ti se recrea; Quita de mi la amargura, Deja que alce yo mi voz; Deja que cante y Te alabe, Porque eres digno de alabanza.
HOY QUIERO OBEDECERTE 68
Hoy quiero obedecerte, Jesús mi Salvador; Y en agua bautizarme, según mandas Señor.
Coro:
Señor que Tú me ayudes, Tu Nombre a ensalzar; Y en novedad de vida, continuamente andar. También fue bautizado, de Dios el Hijo fiel; Y en Él resucitado, deseo estar con Él. Así la fe demuestra, que sólo está en Jesús; Que ya con Él he muerto, al mundo por Su cruz. Al mundo hoy renuncio, sus pompas vanas son; Ahora al cielo aspiro, de todo corazón.
En novedad de vida, contigo andaré, Mi Salvador y guía, mi Redentor y Rey.
EN LAS AGUAS DE LA MUERTE 69
En las aguas de la muerte, Sumergido fue Jesús.
Más Su amor no fue apagado, Por Sus penas en la cruz. Levantóse de la tumba, Sus cadenas quebrantó; Y triunfante y victorioso, A los cielos ascendió. En las aguas del bautismo, Hoy confieso yo mi fe;
JESUCRISTO me ha salvado, Y en Su amor me gozaré. En las aguas humillantes; A Jesús siguiendo estoy. Desde ahora para el mundo, Y el pecado muerto estoy. Ya que estoy crucificado, ¿Cómo más podré pecar? Ya que soy resucitado, Santa vida he de llevar. Son las aguas del bautismo, Mi señal de salvación. Y yo quiero consagrarme, Al que obró mi redención.
SOY CONVERTIDO 70
Soy convertido por la gracia del Señor. ¡Qué grande gozo siento en mi corazón! Ya mis maldades las borró mi Salvador; Llegaré puro y limpio a Su mansión.
Coro: Seguiré a mi Jesús,
Pues para mí lo del mundo se acabó; Y ayudado por Su luz,
Proseguir en Su camino quiero yo.
¿Sabes mundo que hasta ayer estuve en ti? Donde el pecado destruía mi vivir,
Yo siento gozo desde que me convertí; Y de volver a pecar mejor morir. No veo más que el camino de la fe, Donde muy pocos han querido caminar; Le pido a Dios que me guarde en Su amor, Llegaré puro y limpio a mi mansión.
DEJO EL MUNDO 71
Dejo el mundo y sigo a Cristo, Porque el mundo pasará; Mas Su amor, amor bendito, Por los siglos durará.
Coro
¡Oh, qué gran misericordia! ¡Oh, de amor sublime Don! ¡Plenitud de vida eterna! Prenda viva de perdón. Dejo el mundo y sigo a Cristo, Paz y gozo en Él tendré, Y al mirar que va conmigo, Siempre, salvo cantaré. Dejo el mundo y sigo Cristo, Su sonrisa quiero ver, Como luz que en mi camino, Haga aquí resplandecer. Dejo el mundo y sigo a Cristo, Ya seguro por Su luz;
Y después iré a mirarle, ¡Cara a cara en plena luz!
A LOS PIES DE JESUCRISTO 72
A los pies de JESUCRISTO, Siempre quiero hallarme yo; Escuchando cual María, Las Palabras de Su amor. A los pies de JESUCRISTO, Mi pasado olvidaré;
Pues Su mano fiel y tierna, Me ha librado de caer. A los pies de JESUCRISTO, Hallo tierna compasión; Para todos mis afanes, Mis conflictos y dolor. Puedo yo decirle a Cristo, Mis cuidados y temor; Y con Él tendrá mi alma, Gozo, paz, tranquilidad. A los pies de JESUCRISTO, Hallo siempre bendición; En sus ojos hay dulzura, Y en Su seno protección. Dame ¡oh, Cristo! de Tu mente, Quiero ser humilde y fiel; Y que el mundo sepa al verme, Que Jesús es mi Señor.
ABRE MIS OJOS Y VERÉ 73
Abre mis ojos y veré, Las maravillas de Tu amor; Tu hermosura Señor Jesús, Y la victoria de Tu cruz. Al meditar Señor aquí, Mi voluntad te doy a Ti; Hazme sentir Tu amor por mí. ¡Oh, Salvador!
Abre mi oído y podré, Oír que dices a Tu grey; Junto contigo en comunión, Voy con sincera devoción. Siempre Señor Te adoraré, Cumple Tu voluntad en mí. Hazme crecer en gracia, sí. ¡Oh, Salvador!
Abre mi boca y diré,
Que Tú eres mi Señor y Rey, Unge mis labios de Tu amor, Al anunciar Tu salvación. Mientras que yo te espero aqui, Aumenta más mi amor por Ti. Hasta que vengas Tu por mí. ¡Oh, Salvador!
A TI DIOS MÍO EN ORACIÓN 74
A Ti, Dios mío, en oración, Con mi cuidado terrenal; Allégome y de corazón, Te manifestaré mi mal.
¡Oh, cuántas veces tuve en Ti, Refugio de mi tentación! Y ¡cuántas cosas recibí! De Ti, Dios mío, en oración. A Ti, Dios mío, en oración, Confiando en Tu fidelidad; Elevaré mi petición, La voz de mi necesidad.
Sé bien que Tu me escucharás, Que me darás Tu bendición; Que fortaleza me vendrá, De Ti, Dios mío, en oración. Ahora, ¡Oh Dios! en oración, Aliento y gozo a mi alma da; En este mundo de aflicción, De orar necesidad habrá. Más desde el día en que estaré, Contigo en suma perfección; Mis oraciones cambiaré, En una eterna adoración.
NO ME DEJES NO ME OLVIDES 75
No me dejes no me olvides, tierno Salvador; Muchos gozan Tus mercedes, oye mi clamor.
Coro
Cristo, Cristo, oye Tú mi voz.
Salvador, Tu gracia dame, oye mi clamor. Ante el trono de tu gracia hallo dulce paz, Nada aquí mi alma sacia; Tú eres mi solaz. Sólo fío en tus bondades, guíame en Tú luz. Mi oración hoy no deseches oyeme Jesús. Fuente viva de consuelo, Tú eres para mí; ¿A quién tengo en este suelo sino sólo a Ti?
CARIÑOSO SALVADOR 76
Cariñoso Salvador, Huyo de la tempestad; A Tu seno protector, Fiándome de Tu bondad. Sálvame Señor Jesús, De las olas del turbión; Hasta el puerto de salud, Guía mi pobre embarcación. Otro asilo ninguno hay, Indefenso acudo a Ti; Mi necesidad me trae, Porque mi peligro ví. Solamente en Ti, Señor, Puedo hallar consuelo y luz; Vengo con ferviente amor, A los pies de mi Jesús. Cristo, encuentro todo en Ti, Y no necesito más;
Caído, me pusiste en pie; Aunque débil, fuerza das. Al enfermo das salud; Das la vista al que no ve. Con amor y gratitud, Tu bondad ensalzaré.
CERCA, MAS CERCA 77
Cerca, más cerca, ¡Oh, Dios de Ti! Cerca mi vida yo quiero llevar; Cerca, más cerca, ¡Oh, Dios de Ti! :Cerca a Tu gracia que puede salvar.: Cerca, más cerca, cual pobre soy. Nada Señor, yo te puedo ofrecer; Sólo mi ser contrito Te doy, :Pueda contigo la paz obtener.: Cerca, más cerca, Señor de Ti. Quiero ser tuyo, dejando el pecar. Goces y pompas vanas aquí, :Todo, Señor, pronto quiero dejar.: Cerca, más cerca, mientras el ser, Aliente vida y busque Tu paz; Y cuando al cielo pueda ascender, :Ya para siempre conmigo estarás.:
CRISTO ES MI DULCE 78
Cristo es mi dulce Salvador, Mi gozo, mi paz, mi amor; El es mi Fortaleza y Luz, Por mí murió en la cruz.
Cuando estoy triste encuentro en Él, Consolador, Amigo fiel;
Consolador, Amigo fiel, es Jesús. Cristo es mi dulce Salvador, Brillante Estrella y Sol; Por mí Su sangre derramó, Perfecta paz me dio. Dicha inmortal allá tendré, Con Cristo siempre reinaré,
Dicha inmortal allá tendré, con Jesús, Cristo es mi dulce Salvador,
Mi eterno Redentor; Oh, nunca yo podré pagar, La deuda de Su amor; Le seguiré pues en la luz, No temeré llevar Su cruz,
No temeré llevar la cruz de Jesús.
DIOS NOS HA DADO PROMESA 79
Dios nos ha dado promesa, “Lluvias de gracia enviaré, Dones que os den fortaleza, Gran bendición os daré”.
Coro: Lluvias de gracia, Lluvias pedimos Señor; Mándanos lluvias copiosas, Lluvias del Consolador. Dios nos ha dado promesa, De derramarnos Su amor; De bendecir Su dehesa, Para Su gloria y honor.
Obra en Tus siervos piadosos, Celo, constancia y valor, Bríndanos dones preciosos, Dones del Consolador.
EL QUE HIZO TIERRA 80
El que hizo tierra, cielos y mares, Es el que hizo la salvación.
:No hay otro Nombre dado a los hombres, Desde el principio de la creación.:
Oremos todos con alegría, Pidiendo al Padre, Su bendición.
:Siempre en el Nombre de JESUCRISTO, Quien nos ha dado la salvación.:
Los allegados de JESUCRISTO, Arrepentidos de corazón,
:Ya por Su sangre se encuentran listos, Para gloriosa resurrección.:
Y si Cristo viene antes que yo muera, Pues con Su sangre limpio estoy, :No tendré que irme a la tumba fría, Antes transformado en gloria le veré.:
ES JESÚS EL MEJOR AMIGO 81
Es Jesús el mejor amigo, Cuando triste o cansado estás;
Colmará de bendición, tu transido corazón. !Es Jesús el mejor amigo¡
Coro:
:Es Jesús el mejor amigo: Pues Él no nos dejará, Siempre nos protegerá, Es Jesús el mejor amigo. En Jesús fiel amigo encuentro, Paz perfecta Él a mi alma da,
Apoyado en Él estoy, sin temor mi ser le doy. !Es Jesús el mejor amigo¡
Aunque ande en algún peligro, O en sombra de la muerte esté,
Ningún mal me alcanzará, pues Jesús me amparará.
!Es Jesús el mejor amigo¡ Cuando estemos al fin reunidos, Con los redimidos más allá;
Cantaremos con fervor, en presencia del Señor. !Es Jesús el mejor amigo¡
ES CRISTO MI TODO 82
Es Cristo mi todo, En sombra y en luz; El vino a salvarme, Mi dulce Jesús. No tengo temores, Pues conmigo está; :Mi tierno Pastor es, Y me cuidará.:Digno eres, oh, Cristo, De todo mi amor; A Ti yo me entrego, Y Te doy loor.
Oh, guárdame Cristo, En Ti confiaré, :Refugio Tú eres, Tu siervo seré.: Del cielo le espero, Pues lo prometió; Vendrá a las nubes, Y me llevará.
Con Cristo por siempre, Feliz estaré;
:Ya no habrá tristeza, Quebranto y dolor.:
FUE PROFUNDA LA PAZ 83
Fue profunda la paz que por fin encontré, Santo gozo que el mundo no da;
Cuando vine con fe, cuerpo y alma entregué, A mi tierno, bendito Jesús.
Coro:
¡Bendito Jesús! ¡Bendito Jesús! Loado por célicas huestes en luz. Me postro en amor, Divino Señor, Mi tierno, bendito Jesús.
Te suplico mis pasos ordenes aquí, Que domines mi cruel voluntad;
Pues anhelo servir, Tus deseos cumplir, Mi tierno, bendito Jesús.
A Tus pies mis talentos gozoso pondré, Tu cariño mi premio será;
Nada quiero guardar, todo quiero entregar, A mi tierno, bendito Jesús.
Eres Verbo de vida, Cordero de Dios, El Anciano de días, mi paz;
Digno eres Señor de mi honra y loor, Mi bendito, mi tierno Jesús.
¿HAS OÍDO SEÑOR? 84
¿Has oído Señor mis oraciones? ¿En Tu gracia has oído mi clamor? Pues derrama Tus ricas bendiciones, Dame fe, y alegría, ¡Oh, Señor! No pretendo riquezas con polillas, Cual los bienes terrenos que se van; :Quiero sí, que me des sabiduría, Para que me conduzca en Tu temor.: No pretendo Señor, cosas terrenas, No pretendo mi Dios más que Tu amor; Que me enseñes las cosas que son buenas, Que edifican, dan vida y dan valor.
No lo dudo Señor que Tú has oído, Mis humildes plegarias, mi oración; :No lo dudo Señor, porque he sentido, Que me has dado Tu amor y Tu perdón.:
JESÚS ES MI REY SOBERANO 85
Jesús es mi Rey Soberano, Mi gozo es cantar Su loor; Es Rey y me ve cual hermano, Es Rey y me imparte Su amor. Dejando Su trono de gloria, Me vino a sacar de la escoria. ¡Y yo soy feliz,
Y yo soy feliz, por Él!
Jesús es mi amigo anhelado, Que en sombra y en luz siempre va; Paciente y humilde a mi lado, Su ayuda y consuelo me da; Por eso constante le sigo, Porque Él es mi Rey y mi Amigo. ¡Y yo soy feliz,
Y yo soy feliz, por Él!
Señor ¿Qué pudiera yo darte, Por tanta bondad para mí? ¿Me basta servirte y amarte, En todo entregarme yo a Ti? ¡Entonces acepta mi vida, Que a Ti sólo queda rendida! ¡Pues yo soy feliz,
MÁS CERCA, ¡OH, DIOS DE TI! 86
Más cerca, ¡Oh, Dios de Ti! Yo quiero estar, Aunque sobre una cruz; me haya de alzar. Mi canto aún así, constante habrá de ser; Más cerca ¡Oh, Dios de Ti! Más cerca, sí. Si caminando voy, y de ansiedad;
Me lleno al presentir, la obscuridad; Aun mi sueño así, me mostrará que estoy; Más cerca ¡Oh, Dios de Ti! Más cerca, sí. Que encuentre senda aquí, que al cielo va; Y en ella Tu bondad, me sostendrá;
Y ángeles habrá, que nos conducirán; Más cerca ¡Oh, Dios de Ti! Más cerca, sí. Si en vuelo celestial, al cielo voy;
Y sol y luna atrás, dejando estoy; Alegre entonaré, mi canto sin igual. Más cerca ¡Oh, Dios de Ti! Más cerca, sí.
MUCHAS VECES 87
Muchas veces yo no sé que hacer, Tempestades surgen en mi ser; Más a Cristo puedo ir con fe, Dios es mi refugio. Oraré.
Coro: Oraré, oraré,
El es poderoso y me contestará; Mi dolor comprende, pues a Él iré. Dios es mi refugio. Oraré.
Enemigos vienen con furor, A quitar mi gozo y mi paz; Yo soy débil, esto pues haré, Dios es mi refugio. Oraré. Cristo reina, Él no faltará, Me ha prometido y hará;
Más que pido, más que pensaré, Dios es mi refugio. Oraré.
NO TE DESMAYES TEN VALOR 88
No te desmayes, ten valor, Dios cuidará de ti.
En el peligro el buen Pastor, Dios cuidará de ti.
Coro: Dios cuidará de ti, Noche y día, toda la vía. El cuidará de ti.
Dios cuidará de ti.
Echa tu carga sobre el Señor, El cuidará de ti.
De los amigos es el mejor, Dios cuidará de ti.
Nada con Cristo te faltará, El cuidará de ti.
Dice que nunca te dejará, Dios cuidará de ti.
¡OH, PASTOR DIVINO! 89
¡Oh, Pastor Divino! escucha: Los que en este buen lugar; Como ovejas, congregados, Te venimos a buscar, :Cristo llega:
Tu rebaño a apacentar. Al perdido en el pecado, Su peligro harás sentir; Llama al pobre seducido, Que Tu voz hoy pueda oír; :Al enfermo:
Pronto dígnate acudir. Guía al triste y fatigado, Al aprisco del Señor; Cría al tierno corderito, A Tu lado, buen Pastor. :Con los pastos:
De tu amor y dulce voz. ¡Oh, Jesús! Escucha el ruego, Y esta humilde petición; Ven a henchir a Tu rebaño, De sincera devoción. :Cantaremos:
¡OH, QUE AMIGO NOS ES CRISTO! 90
Oh, que Amigo nos es Cristo! Él llevó nuestro dolor,
Y nos manda que llevemos, Todo a Dios en oración. ¿Vive el hombre desprovisto, De paz, gozo y santo amor? Esto es porque no llevamos, Todo a Dios en oración. ¿Vives débil y cargado, De cuidados y temor? A Jesús Refugio eterno, Dile todo en oración.
¿Te desprecian tus amigos? Cuéntaselo en oración;
En Sus brazos de amor tierno, Paz tendrá tu corazón.
JESUCRISTO es nuestro Amigo, De esto pruebas Él nos dió, Al sufrir el cruel castigo, Que el culpable mereció. Y Su pueblo redimido, Hallará seguridad,
Fiando en este Amigo eterno, Y esperando en Su bondad.
¡TRABAJAD! ¡TRABAJAD! 91
¡Trabajad! ¡Trabajad! Somos siervos de Dios, Seguiremos la senda, que el Maestro trazó. Renovando las fuerzas, con bienes que da; El deber que nos toca, cumplido será.
Coro:
¡Trabajad! ¡Trabajad! ¡Esperad y velad! ¡Confiad, siempre orad!
Que el Maestro pronto volverá.
¡Trabajad! ¡Trabajad! Hay que dar de comer, Al que el Pan de la Vida, desea tener. Hay millones que irán, a los pies del Señor, Al saber que por gracia, los salva Su amor. ¡Trabajad! ¡Trabajad! Fortaleza pedid, El reinado del mal, con valor combatid. Conducid los cautivos, al Libertador, Y decid que sin costo, redime Su amor.
¿CON QUÉ PAGAREMOS? 92
¿Con qué pagaremos, el inmenso amor? Que diste Tu vida, por el más vil pecador. Entonces recibe, la ofrenda humilde, :La ofrenda humilde, Señor JESUCRISTO, Mi fiel corazón.:
Y cuando la noche, extienda su manto, Mis ojos en llanto, en Ti fijaré.
Alzando mis ojos, veré las estrellas. :Yo sé que tras ellas, cual Padre amoroso, Tu velas por mí.:
No creo pagarte, con oro ni plata, El gran sacrificio, que hiciste por mí. No tengo que darte, por amarme tanto. :Recibe este canto, mezclado con llanto, Mi fiel corazón.:
DIVINO COMPAÑERO 93
Divino compañero del camino, Tu presencia siento yo al caminar; Ella ha disipado toda sombra,
Ya tengo luz, la luz bendita de Tu amor. Coro:
Quédate Señor, ya se hace tarde, Deseo estar contigo en comunión; Quiero Tu presencia permanente, Reposa ya, reposa ya, mi Salvador. La sombra de la noche se aproxima, Y en ella el tentador acechará, No, no me dejes solo en el camino, Ayúdame, ayúdame, hasta llegar. En la mansión que has preparado, Yo siempre y por siempre viviré; En Tu presencia tan sublime,
SIEMPRE ORAD 94
Siempre orad, muy pronto viene Cristo, Guarda bien tu corazón;
Retén firme todo lo que tienes, Tus trabajos premiará.
Coro:
Siempre orad, nos manda Cristo, Y velad ... en oración;
Pronto vendrá ... Él en la nubes, Y nos llevará con Él.
Siempre orad, que si hoy viniere Cristo, El te halle en la lid;
Con la espada tuya bien empleada, Defendiendo la verdad.
Siempre orad, no seas imprudente, Sin aceite por tu luz;
Sin demora toma la promesa, De Divina plenitud.
Siempre orad, con celo y constancia, Ejercítate en la fe;
Ten el ánimo de JESUCRISTO, Y Sus huellas sigue fiel.
¿HAS TRATADO DE LLEVAR? 95
¿Has tratado de llevar tu carga? Solo tú, solo tú.
¿No sabiendo que tendrás ayuda, Si acudieres al Señor Jesús?
Coro:
Si tengo cargas, que solo debo llevar, Paciente las alzo, y acudo a mi Señor. Si tengo cruces, que nadie puede cargar; Su ayuda siempre mi Señor,
Me presta con amor.
Nunca olvides que a la muerte solo, Fue Jesús, fue Jesús;
Para darte salvación y vida, Cuando solo sucumbió en la cruz. Sólo en Cristo protección y ayuda, Hallarás, hallarás;
Lleva siempre a Él tus cargas todas, Que a ninguno rechazó jamás.
MÁS DE JESÚS DESEO 96
Más de Jesús deseo saber, Más de Su gracia y poder; Más de Su salvación gozar, Más de Su dulce amor probar.
Coro: Más quiero amarle, Más quiero honrarle; Más de Su salvación gozar, Más de Su dulce amor probar. Más quiero a Jesús seguir, Más de Su santa ley cumplir; Más de Su voluntad saber, Más de Su Espíritu tener. Más de Jesús, más oración, Más cerca estar en comunión; Más Su Palabra meditar, Más Sus promesas alcanzar. Más de Jesús allá veré, Más semejante a Él seré; Más de Su gloria he de gozar; Más Su gran Nombre alabar.
YO QUIERO TRABAJAR 97
Yo quiero trabajar por el Señor,
Confiando en Su Palabra y en Su amor. Quiero yo cantar y orar,
Y ocupado siempre estar, En la viña del Señor.
Coro: Trabajar y orar,
En la viña, en la viña del Señor. Si mi anhelo es orar,
Y ocupado siempre estar, En la viña del Señor.
Yo quiero día por día trabajar, Y esclavos del pecado libertar; Conducirlos a Jesús,
Nuestro Guía, nuestra Luz, En la viña del Señor.
Yo quiero ser obrero de valor, Confiando en el poder del Salvador; Y el que quiera trabajar,
Hallará también lugar, En la viña del Señor.
A SOLAS AL HUERTO 98
A solas al huerto yo voy, Cuando duerme aún la floresta. Y en quietud y paz con Jesús estoy, Oyendo absorto allí Su voz.
Coro
Él conmigo está, puedo oir Su voz, Y que suyo, dice, seré;
Y el encanto que hallo con Él allí, Con nadie tener podré.
Tan dulce es la voz del Señor, Que la aves guardan silencio, Y tan sólo se oye esa voz de amor, Que inmensa paz a mi alma da. Con Él encantado yo estoy, Aunque en torno llegue la sombra; Más me ordena ir a escuchar Su voz, Su paz doquier, a mi alma da.
DESPUÉS DE LA TORMENTA 99
Después de la tormenta, Viene la calma, viene la paz; Si a Cristo de rodillas, Tu se la pides, Él te la da. No importa que legiones, Del enemigo te hagan sufrir; :Si al Nombre de mi Cristo,
Sagrado Nombre tendrán que huir.: La noche más obscura,
Tiene su aurora, tiene su albor; La vida más perdida,
Tiene esperanza del Salvador. No importa que el pecado,
Te haya manchado, con su maldad. :Pues Cristo te perdona,
Y te corona de santidad. Jesús hoy nos invita, Con voz bendita, a ir a Él;
Su paz nos asegura, y nos ofrece, Ser siempre fiel;
Con Cristo triunfaremos, Y en Él tenemos buen capitán, :Marchemos victoriosos,
PIDO SEÑOR QUITES DE MÍ 100
Pido Señor quites de mí toda maldad, La vanidad, la pretensión y disensión; Quita también orgullo Señor, del corazón, Porque sé bien, que galardón yo no tendré.
Coro:
Limpia mi vida Señor Jesús,
E inunda mi alma de Tu hermosa luz; Porque al cielo voy a entrar a ver Tu faz, En Tu presencia anhelo estar;
También Tu Nombre allí alabar,
Quita de mí Señor Jesús, toda maldad. Pon en mi ser, bondad y fe para vencer, Más caridad, gozo también y mucha paz; Benignidad anhelo más mi buen Señor, Porque sé bien, que galardón así tendré.
SI TU HABLAS CON DIOS 101
Si tú hablas con Dios, las cosas cambiarán, orando, Cualquier necesidad, Dios la resolverá, orando; Meditando en el Señor, las penas liquidad, orando, Bendito el Señor, yo puedo hablar con Dios, orando. Si buscas al Señor, en penas y aflicción, orando, El te responderá, Su gracia te dará, orando; Al trono del Señor acude sin cesar, orando, La paz encontrarás, socorro te dará, orando. Los héroes de la fe, buscaron al Señor, orando, Y Dios les respondió, del fuego los libró, orando; Si buscamos al Señor, Él nos responderá, orando, El es el mismo ayer, El es mismo hoy, y siempre.
EN LA CÉLICA MORADA 102
En la célica morada, paraíso celestial,
Donde cada voz ensalza, al Autor de todo bien, El pesar recordaremos, y la triste nublazón, Tantas luchas del espíritu, con el débil corazón!
Coro:
Sí, allí será gratísimo en el proceder pensar, Del Pastor fiel y benéfico;
Que nos ayudó a llegar.
Oración deberes, penas, vías que anduvimos ya, Poseyendo las riquezas, que Jesús nos guarda allá, ¿La memoria retendremos, a cubierto del dolor, Del camino largo, aspérrimo con sus luchas, su temor?
La bondad con que nos mira, sin cansarse cuando ve, Poco fruto en nuestra vida, y tan débil nuestra fe, ¿Nos acordaremos de ella, en aquel dichoso hogar, De eternal aurora espléndida, e inefable bienestar?
SI LAS TINIEBLAS TE CERCAN 103
Si las tinieblas te cercan, si viene tempestad; Y si las duras pruebas, te causan ansiedad. Pasará tu temor, clamando al Salvador.
Hablando con Jesús, todo está bien, muy bien.
Coro:
Hablando con Jesús, todo está bien, muy bien, Hablando con Jesús, todo está bien, muy bien. Si estás en orfandad, si grande es tu ansiedad, Hablando con Jesús, todo está bien, muy bien. Así con Cristo hablando, el triunfo obtendrás; Y cantos de victoria, alegre entonarás. Exponle tu dolor, y te dará Su amor.
Hablando con Jesús, todo está bien, muy bien. ¿Te dejan tus amigos? ¿Viene persecución? Se fiel a JESUCRISTO, haz ferviente oración. De Cristo la amistad, te pondrá en libertad. Hablando con Jesús, todo está bien, muy bien.
EN MIS ANGUSTIAS ME AYUDA 104
En mis angustias me ayuda Jesús, Sobre mi alma derrama Su luz; Todos los días consuelo me da, Cada momento, conmigo Él está.
Coro:
Cada momento me guardas, Señor. Cada momento en Tu gracia y amor. Vida abundante la tengo en Ti, Cada momento Tu vives en mí. Acudo al trono de gracia con fe; Oye mi voz y mis lágrimas ve, Cristo Jesús en los cielos allí, Cada momento se acuerda de mí. Cristo es mi Roca, mi Libertador; Él es mi Escudo, mi gran Defensor. En mi conflicto, al Señor miraré, Cada momento y salvado seré.
¿QUIERES SOBRE EL MUNDO? 105
¿Quieres sobre el mundo ser un vencedor? ¿Quieres tú cantar aún cuando hay dolor? ¿Quieres ser alegre cual fiel luchador? Guarda el contacto con el Salvador.
Coro:
Guarda el contacto con el Salvador, Luego las tinieblas no te cubrirán; Por la senda alegre tú caminarás, Por el buen contacto con el Salvador. En el mundo hay muchos tristes en pecar, Cuyos corazones lloran de pesar;
Dales el mensaje no hay que callar, Con Dios el contacto debes de guardar. ¿Quieres tú con Dios la comunión tener? ¿Y Su gloria siempre en ti permanecer? Que el mundo a Cristo pueda en ti hoy ver, Guarda el contacto con el Salvador. Deja que el Espíritu implante en ti, La humildad de Cristo y Su santo amor; Ora siempre y vela que Jesús vendrá; Guarda el contacto con el Salvador.