Comprendiendo
la
Genética de la Sordera
Una Guía para los Pacientes y sus Familias
Comprendiendo
la
Genética de la Sordera
Una Guía para los Pacientes y sus Familias
Esta guía fue creada por:
Heidi L. Rehm, Ph.D.Associate Director, Harvard Medical School Center for Hereditary Deafness
(Directora asociada, Escuela de Medicina de Harvard, Centro para la Sordera Hereditaria) Instructor of Pathology, Harvard Medical School
(Instructora de Patologías, Escuela de Medicina de Harvard)
Associate Molecular Geneticist, Harvard-Partners Center for Genetics and Genomics (Genetista Molecular Asociada,Centro Harvard-Partners de Genes y Genomas)
Robin E. Williamson
División of Medical Sciences, Harvard Medical School
(División de Ciencias Médicas, Escuela de Medicina de Harvard)
Margaret A. Kenna, M.D.
Associate Professor of Otology and Laryngology, Harvard Medical School (Profesora asociada de Otología y Laringología, Escuela de Medicina de Harvard) Director, Coclear Implant Program, Children’s Hospital Boston
(Directora, Programa de Implantes Cocleares, Hospital de Niños de Boston)
David P. Corey, Ph.D.
Professor of Neurobiology, Harvard Medical School
(Profesor de Neurobiología, Escuela de Medicina de Harvard) Co-Director, Harvard Medical School Center for Hereditary Deafness
(Co-Director, Escuela de Medicina de Harvard, Centro de la Sordera Hereditaria)
Bruce R. Korf, M.D., Ph.D.
Chairman, Department of Genetics, University of Alabama at Birmingham (Presidente, Departamento de Genética, Universidad de Alabama en Birmingham)
Quisiéramos agradecer a todas las personas que hicieron observaciones y dieron sugerencias útiles a los numerosos borradores de esta guía. También nos gustaría agradecer al benefactor anónimo cuyo generoso apoyo hizo posible la publicación de esta guía.
Por preguntas u observaciones, o para solicitar copias adicionales de esta guía, sírvase contactar a Heidi Rehm a:
Harvard Medical School Center for Hereditary Deafness
(Escuela de Medicina de Harvard, Centro para la Sordera Hereditaria) 65 Landsdowne Street
Cambridge, MA 02139
Correo electrónico: [email protected] Portal de Internet : //hearing.harvard.edu
hipoacsia
La audición
es un proceso complejo, de manera que
no debería ser ninguna sorpresa que las
causas de la hipoacusia sean también complejas. La pérdida de la audición
puede ocurrir debido al daño del oído, especialmente del oído interno. Por
ejemplo, los lactantes pueden nacer con hipoacusia causada por una
infec-ción viral que se contrajo durante el embarazo o por una causa genética. Por
consiguiente, es producida por los cambios en los genes relacionados con el
proceso de audición. En algunos casos, la pérdida auditiva se debe a una
com-binación de factores genéticos y ambientales. Existe, por ejemplo, un cambio
genético que produce que algunas personas sean más propensas a contraer
hipoacusia después de tomar ciertos antibióticos.
La comprensión de las causas genéticas de la sordera tiene beneficios
impor-tantes. Este conocimiento no sólo les permite a los doctores informar a las
familias acerca de las posibilidades de tener hijos con hipoacusia, sino que
también puede influir en el tipo de tratamiento que debe ser sometida una
persona, ya que en algunos casos, cuando la causa específica es conocida, se
puede determinar si la pérdida auditiva es progresiva. Además, la sordera
podría ser sólo uno de un grupo de problemas médicos que puede tener una
persona. Por ejemplo, algunas personas con hipoacusia también tienen
pro-blemas que afectan otras partes del cuerpo, como el corazón, los riñones o los
ojos y conocer la causa genética en estos casos, permite al doctor saber que
también podrían haber problemas en otros sistemas.
Cuando existe un problema auditivo en la familia, es razonable sospechar que
la causa de la sordera sea genética, sin embargo, este tipo de sordera es común
entre los niños aún cuando sus padres no sufran de esta enfermedad, ya que
la sordera también puede transmitirse a generaciones futuras. Por lo tanto, las
evaluaciones genéticas pueden ser de gran ayuda incluso si existe sólo una
persona en la familia que sufre de hipoacusia.
La genética de la pérdida auditiva puede ser complicada y difícil de
compren-der. Esta guía está diseñada con la finalidad de ayudar a explicar la función
de la genética en la hipoacusia, cómo se lleva a cabo una evaluación genética,
el significado de los resultados de las evaluaciones genéticas y cuáles son las
opciones que existen para el tratamiento y la orientación. En caso de que la
información que le hemos proporcionado no sea clara, le invitamos a hacer
las preguntas pertinentes a su médico o al médico de su hijo, o solicite hablar
con un consejero genético o genetista clínico.
¿Cómo se detecta y diagnostica
la hipoacusia?
Es de gran importancia detectar la pérdida auditiva en forma temprana para
que el niño pueda desarrollar las aptitudes de comunicación y de aprendizaje
apropiadas. Por esta razón, diversos estados están haciendo una evaluación
de audición sencilla y sin dolor a todos los recién nacidos, con el fin de
determinar si pueden oír sonidos. Sin esta evaluación, los padres, profesores
o doctores no podrán advertir la pérdida auditiva hasta que el niño comience
a mostrar dificultades para comunicarse de manera oral o para aprender. Por
lo tanto, algunas veces a los 2 ó 3 años de edad, es importante realizar esta
evaluación. Los bebés que no pasan esta evaluación son referidos a un
audiól-ogo
para ser sometidos a una evaluación más exhaustiva.
Primero, un audiólogo determina la gravedad y el tipo de hipoacusia, la que
se mide al observar cuán fuerte debe ser un sonido para que el niño logre oírlo.
Generalmente, esto se denomina umbral del nivel auditivo. Los diferentes
tipos de hipoacusia se clasifican según la parte del sistema auditivo que ha
sido afectado. El sonido es captado por el oído externo y luego pasa a través
del conducto auditivo al oído medio. Los problemas en estas zonas causan
hipoacusia conductiva
. Después de que pasa por el oído medio, el sonido
viaja a una parte del oído interno llamada cóclea, donde se transforma en una
señal que puede ser enviada a través del nervio auditivo hacia el cerebro. Los
problemas encontrados en esta parte causan hipoacusia neurosensorial.
Anatomía del oído
Después de esta evaluación, se toman medidas para encontrar la causa de la
hipoacusia. Generalmente, el pediatra, el médico general o el audiólogo
invo-lucrado en el cuidado del lactante o del niño diagnosticado con hipoacusia, lo
referirá a un otorrinolaringólogo para una evaluación adicional de la causa
de la pérdida auditiva. Algunos tipos de hipoacusia ocurren cuando el
sistema auditivo ha sido dañado ya sea por ruidos fuertes, traumatismo
encé-falocraneano, medicamentos o infecciones. En algunos casos, el conocimiento
de estas causas puede ayudar a tratar la pérdida de la audición o detenerla
para que no empeore.
Otra posibilidad, es que la hipoacusia sea causada genéticamente, esto
signi-fica que sea trasmitida a través de la familia. Por esta razón, es muy importante
contar con un registro muy detallado de la historia familiar. Existen dos tipos
principales de sordera genética: sindrómica, donde puede haber otros
pro-blemas médicos además de la hipoacusia y, no sindrómica, donde el único
problema médico evidente es la pérdida de la audición. Aunque la mayoría
de los problemas auditivos hereditarios no son de carácter sindrómico,
existen diversos síndromes donde la sordera es una de sus características.
En el siguiente recuadro se expondrán los síndromes comunes de la sordera.
La identificación de estos síndromes es un paso clave para ayudar a
pro-nosticar si existen otros problemas médicos involucrados. Descubrir si una
hipoacusia es sindrómica o no sindrómica no es una tarea sencilla, ya que
algunos problemas pueden ser sutiles o sólo detectados por exámenes
espe-ciales. Por ejemplo, se requiere un examen especial ocular para diagnosticar
el síndrome de Ujieres y se necesita de un electrocardiograma para identificar
los síndromes de Jervell y Lange-Nielsen (ver recuadro). Como resultado, un
doctor puede pedir la asistencia de otros especialistas como cardiólogos,
oftalmólogos
o genetistas clínicos.
Tipos comunes de sordera sindrómica
Síndrome
Características principales (además de la sordera)
Alport
Problemas al riñón
Branquio otorenal
Quistes en el cuello y problemas al riñón
Jervell y Lange-Nielsen
Problemas al corazón
Neurofibromatosis tipo 2
Tumores del nervio auditivo y del equilibrio
Pendred
Aumento del volumen de la tiroides
Stickler
Características faciales irregulares, problemas
oculares, artritis
Síndrome de Ujieres
Ceguera progresiva
Síndrome de Waardenburg
Cambios en la pigmentación de la piel
Aunque el historial familiar puede ayudar a encontrar una causa genética,
la ausencia de antecedentes familiares de sordera no quiere decir que ésta
no sea genética. De hecho, la sordera genética puede aparecer por primera
vez en un niño cuyos padres no son sordos y no han tenido antecedentes
familiares de sordera. Por lo tanto, es importante combinar la información
de los exámenes físicos, los exámenes clínicos, el historial familiar y las
evaluaciones genéticas, con el fin de identificar la causa de la hipoacusia.
Esta recopilación de información puede ser de gran ayuda en el tratamiento
y control de la sordera, como así mismo en el pronóstico de la posibilidad
de transmitir la sordera a generaciones futuras.
¿Cómo se hereda la hipoacusia?
Se estima que cerca de la mitad de las causas por las cuales los niños sufren
de sordera se debe a factores hereditarios. Estas causas hereditarias
involu-cran genes que se heredan o se traspasan de una generación a otra. Todos los
genes que tenemos en nuestro cuerpo están formados por un producto químico
llamado ADN (ácido desoxirribonucleico). El ADN es un producto químico
compuesto por cuatro clases de elementos o bases fundamentales: adenina
(A), citosina (C), guanina (G) y timidina (T). Estas bases pueden combinarse
de diferentes formas con el fin de crear secuencias únicas de ADN. Los genes
están compuestos por estas secuencias y contienen las “instrucciones” para la
vida. Una pequeña parte de un gen podría tener una secuencia de ADN como
la siguiente: ATTCTGATTTAAGCTA. En total, los seres humanos tienen
cer-ca de 100.000 genes diferentes que están agrupados en estructuras pequeñas
llamadas cromosomas. Las personas tienen 23 pares de cromosomas,
inclu-yendo un par de cromosomas sexuales. Cada par consta de un cromosoma
que se hereda de la madre y otro cromosoma que se hereda del padre. Los
cro-mosomas sexuales contienen genes que determinan el sexo de una persona.
Las mujeres heredan dos cromosomas X, mientras que los hombres reciben un
cromosoma X y un cromosoma Y. La siguiente figura demuestra cómo los
cro-mosomas son traspasados de la madre y del padre al hijo.
Herencia del cromosoma
Dado que las personas tienen dos versiones o copias de cada cromosoma,
también tienen dos copias de cada gen. Las secuencias de ADN de estos genes
son muy parecidas, sin embargo, en algunos casos hay una diferencia en la
secuencia de genes de una persona si se le compara con la mayoría de la
población. Este cambio en el ADN recibe el nombre de alteración o mutación.
genes
Existen algunas mutaciones que no interfieren con la salud de un individuo y
otras que alteran el gen lo suficiente como para que no funcione
correcta-mente. A continuación mostraremos un ejemplo de una mutación en un gen
asociado a la audición. El cambio de base de G a T es suficiente para alterar
las instrucciones contenidas en la secuencia de ADN.
... A G A T G A G C A ... Secuencia normal = gen que funciona
... A G A T
T
A G C A ... Secuencia Mutada = gen que no funciona
Las mutaciones de genes se clasifican en dominantes o recesivas. Para que un
individuo sea afectado, sólo necesita de un gen alterado y la mutación se
considerará dominante. Por ejemplo, si una madre transmite un gen con una
mutación dominante, el niño será afectado aunque la copia recibida del padre
no se encuentre alterada. En otras palabras, la copia alterada de la madre fue
“más fuerte” que la copia no alterada del padre.
Una mutación también puede ser recesiva. En este caso, el gen alterado no
es lo suficientemente fuerte como para causar un efecto, ya que la persona
también tiene un gen no alterado. Como resultado, un individuo debe
heredar dos genes alterados, uno de la madre y otro del padre, para ser
afec-tado. El término portador se utiliza para denominar a una persona que posee
un gen no alterado y un gen con una mutación recesiva. Esta persona no es
afectada pero puede transmitir esa mutación a sus hijos. Dado que los padres
son portadores y por lo tanto no sufren de sordera, esta forma de herencia
es común cuando no hay antecedentes familiares de sordera. La mayoría de
los casos de sordera del gen conexin 26 se heredan con patrones recesivos.
Otra forma de herencia genética, llamada herencia vinculada al cromosoma X,
contiene las mutaciones recesivas en los genes del cromosoma X. Las mujeres
tienen dos cromosomas X, mientras que los hombres tienen un cromosoma X
y un cromosoma Y. Por consiguiente, un hijo sólo necesita una copia de una
mutación del gen recesivo en el cromosoma X para ser afectado. Esto se
pro-duce porque no tiene un segundo cromosoma X para proporcionar la versión
no alterada del gen.
Una forma especial de herencia genética observada, que produce hipoacusia
se denomina herencia mitocondrial. Las mitocondrias son estructuras
pequeñas ubicadas dentro de las células que se preocupan de proporcionar
energía a éstas. La mitocondria tiene su propio ADN, el cual contiene un
conjunto único de genes diferentes de los genes de la célula. Si se produce
una mutación en uno de estos genes, la mutación puede ser transmitida
mediante la herencia mitocondrial. Un ejemplo de esta forma de herencia es
la mutación A1555G, que causa que las personas estén más expuestas a perder
su audición si son tratadas con ciertos antibióticos. Para una explicación
más detallada de estas formas de herencia, observe la siguiente figura.
Herencia de una mutación dominante
Los niños reciben una copia de cada cromosoma de su madre (en verde) y
una copia de su padre (en azul). En este ejemplo, se utiliza una banda roja
para representar una mutación dominante en un gen de una copia de los
cromosomas del padre. Ya que la madre tiene dos copias de cromosomas
no alterados, todos sus hijos recibirán una copia no alterada. En cambio,
cada uno de los niños tiene 1 posibilidad entre 2 (ó 50 por ciento) de recibir
la copia con la mutación dominante de su padre. Según se muestra en la
ima-gen, el 50 por ciento de los niños heredarán un cromosoma con la mutación
dominante. Hay que tener en cuenta, que en el caso de las mutaciones
dom-inantes, se necesita sólo una copia para que un individuo sea afectado. Por
lo tanto, en cada embarazo, hay un 50 por ciento de posibilidades de que el
niño sufra de sordera.
Herencia de una mutación recesiva
Los niños reciben una copia de cada cromosoma de su madre (verde) y una
copia de su padre (azul). En este ejemplo, una banda roja representa una
mutación recesiva en un gen de una copia de los cromosomas del padre y
una segunda banda roja representa una mutación recesiva en el mismo
gen de una copia de los cromosomas de la madre. Cada niño tiene un 50
por ciento de posibilidades de recibir la copia con la mutación recesiva de
cualquiera de los padres. Sin Embargo, en el caso de las mutaciones
recesi-vas, tanto la copia de la madre como la del padre debe ser alterada para
que un individuo sea afectado. La probabilidad de que estos dos eventos
sucedan al mismo tiempo se puede calcular al multiplicar la probabilidad
de que ocurran en forma separada al mismo tiempo.
(Probabilidad de recibir la mutación por parte del padre)
1/2
x (Probabilidad de recibir la mutación por parte la madre) x 1/2
= (Probabilidad de recibir dos mutaciones)
1/4
Por consiguiente, en cada embarazo, existe un 25 por ciento de posibilidades
de que el niño herede ambas mutaciones, esto significa que un promedio de
1 entre 4 niños sufrirá de sordera.
Herencia de una mutación recesiva vinculada al cromosoma x
Los niños reciben un cromosoma sexual de la madre (verde) y un cromosoma
sexual del padre (azul). Dado que las mujeres tienen dos cromosomas X,
todos sus hijos heredan un cromosoma X. Por otro lado, los hombres tienen
un cromosoma X y un cromosoma Y. Por lo tanto, recibir un cromosoma X de
su padre asegura el sexo femenino de la descendencia (o sea una niña), o
recibir un cromosoma Y, la descendencia masculina (o sea un niño). En este
ejemplo, se utiliza una banda roja para representar una mutación recesiva
de uno de los cromosomas X de la madre. Según se muestra en la imagen,
aunque las niñas hereden una copia alterada de su madre, no serán
afec-tadas ya que obtendrán una copia no alterada del padre. Por otro lado, los
niños reciben un cromosoma Y del padre por lo tanto no reciben una copia
no alterada del cromosoma X para bloquear el efecto de la mutación. En
consecuencia, los niños tienen un 50 por ciento de probabilidades de sufrir
de sordera ya que 1 de cada 2, tiene la posibilidad de heredar el cromosoma
X alterado de la madre.
Herencia de una mutación mitocondrial
Durante la reproducción, sólo el óvulo de la madre y no el espermatozoide
del padre, traspasa la mitocondria que obtendrá el niño en desarrollo. Como
resultado, sólo las mujeres transmiten las características mitocondriales a
sus hijos. Si una mutación ocurre en uno de los genes mitocondriales
maternales, la mutación será transmitida a todos sus hijos. A diferencia de
lo que ocurre con el hombre, ya que no transmitirá la mutación mitocondrial
a ninguno de sus hijos.
También existen casos en el cual se observa una mutación genética por
primera vez en una persona cuyos padres no han transmitido la mutación.
Este tipo de mutación es denominada mutación espontánea y su causa
generalmente se debe a un cambio del ADN en un gen en el espermatozoide
del padre o los óvulos de la madre. Esta es una manera en la que la herencia
genética de un rasgo se presente repentinamente en una familia sin que haya
existido en los antepasados. En este caso, se hace prácticamente imposible
predecir un problema futuro de sordera en el niño, sin embargo, existe la
posibilidad de pronosticar la sordera de generaciones futuras.
Aunque existen diversos tipos de hipoacusia provocadas por mutaciones en
sólo un gen, se cree que existen otros tipos que requieren mutaciones en dos
o más genes para que una persona sea afectada. Además, en algunos genes,
las mutaciones no parecen causar hipoacusia directamente. En cambio, una
persona puede estar en riesgo de sufrir de sordera debido a factores
ambien-tales, como la exposición al ruido o a los antibióticos. Es necesario llevar acabo
un estudio riguroso de personas con problemas auditivos para comprender
estas situaciones y las conexiones a veces complejas entre genética e hipoacusia.
¿Qué es una evaluación genética?
¿Cómo se detectan las mutaciones genéticas y cómo podemos utilizar la
información de este análisis? La evaluación genética es el proceso de
compa-rar la secuencia de un gen en particular de una persona con un gen normal.
La comparación puede detectar mutaciones que podrían hacer que el gen
no siguiera funcionando de manera normal.
Es importante tener en cuenta que la evaluación genética sólo se puede
realizar si el gen, que es alterado en un momento dado, es conocido. A pesar
de que los genes que contribuyen a la sordera se están descubriendo
rápida-mente, existen muchas formas de hipoacusia donde el gen responsable
todavía es desconocido. Las personas sólo pueden realizarse exámenes para
los genes que ya se han descubierto. Además, existen algunos genes que son
muy grandes y difíciles de analizar. En el caso que algunos de estos genes
estuviera involucrado con un trastorno, sería poco práctico determinar la
secuencia completa de un gen en una persona. Sin embargo, a medida que
mejora la tecnología y se descubren más genes, se dispondrán de un mayor
número de evaluaciones genéticas.
Las mutaciones en el gen conexin 26 (en el cromosoma 13) son la causa genética
más común de sordera y se piensa que son responsables de más de la mitad
de los casos de hipoacusia no sindrómica recesiva. En consecuencia, el examen
genético más común para detectar la sordera es del gen conexin 26.
Afor-tunadamente, el gen es muy corto, lo cual permite una evaluación genética
relativamente sencilla. Como resultado, cualquier niño que nace con hipoacusia
o que desarrolla un problema auditivo después del nacimiento, puede
someterse a un examen del gen conexin 26. Este proceso se recomienda
especialmente en los casos donde no se han encontrado otras causas obvias.
Ciertas mutaciones del conexin 26 son más comunes dentro de poblaciones
específicas. Una mutación, llamada “35delG“, se manifiesta mayormente en
los caucásicos, donde se calcula que entre el 2 y el 3 por ciento de las personas
tienen al menos una copia alterada del gen. Esta mutación se denomina
35delG porque la G que se encuentra ubicada en la posición 35 de la
secuen-cia ha sido eliminada. Esta mutación se muestra a continuación.
Mutación 35delG: El G en la posición 35 se destaca en color azul.
...C T G G G G G
G
T G T G A A C A A A C A C ... Audición
\/
...C T G G G G G
T G T G A A C A A A C A C ... Sordera
Otra mutación, denominada “167delT”, es común en la población judía
Ashkenazi, donde 1 de cada 20 personas tienen al menos una copia alterada. Al
igual que la mutación anterior, el nombre 167delT significa que la T, la cual se
encuentra en la posición 167 de la secuencia del conexin 26 ha sido eliminada.
Generalmente, las mutaciones en el gen del conexin 26 son recesivas, esto
signi-fica que ambas copias del gen deben tener mutaciones que causen sordera.
Las personas que usualmente tienen mutaciones en ambas copias de su gen
pueden entregar información genética precisa y clara. Sin embargo, en algunos
casos, los resultados pueden llegar a ser más complicados. Algunos cambios
en las secuencias de los genes nunca han sido descubiertos y tienen una
importancia desconocida. No todas los cambios de secuencias en el gen del
conexin 26 causan pérdida de la audición. Además, aunque en la mayoría de
los casos ambas copias del gen del conexin 26 se deben encontrar alteradas
para que ocurra una pérdida auditiva, algunas personas con hipoacusia sólo
tienen una mutación en el conexin 26. Podría ser que exista un cambio en la
otra copia del gen que es difícil de identificar y por lo tanto se perdió.
Alter-nativamente, la mutación podría ser dominante y una copia alterada sería
suficiente para causar pérdida auditiva o podría existir una mutación en otro
gen (Ej.: conexin 30) y podrían actuar juntos con una sóla mutacion del conexin
26 y provocar hipoacusia. También, es posible que la sordera no tenga ninguna
relación con el conexin 26. La persona podría tener otra mutación en un gen de
sordera diferente de la que está causando la hipoacusia. Por último, puede ser
que la sordera no tenga una causa genética. Estas son las razones por las cuales
la interpretación de los resultados de una prueba genética no siempre es sencilla.
Muchos genes contribuyen a la hipoacusia hereditaria y el número de genes
involucrados está creciendo con bastante rapidez. Esto significa, que a medida
que se descubren nuevos genes, también aumenta el número de pruebas
genéticas para localizar la hipoacusia. Las evaluaciones genéticas que se
encuentran disponibles actualmente se describen en las tarjetas de
informa-ción incluidas al final de esta guía.
¿Cuáles son los beneficios de
una evaluación genética?
El conocimiento de la causa genética que produce hipoacusia puede llevar a
tomar mejores decisiones en el tratamiento y en el control de la enfermedad.
En algunos casos, la información genética puede ayudar a predecir si la
pér-dida auditiva permanece estable o si empeora con el transcurso del tiempo. El
conocimiento de la causa genética es también útil para determinar qué tipo de
daño ha ocurrido en el sistema auditivo que ha dado como resultado la
sor-dera. Esto es importante ya que la forma en que esté dañado el oído interno
determinará la manera en que se podría ayudar al paciente, ya sea a través de
un implante coclear u otro dispositivo auditivo. Por otra parte, debido a que
las mutaciones en algunos genes causan hipoacusia sindrómica, una
evalu-ación genética podría ayudar a determinar si existen problemas adicionales
a la hipoacusia o si éstos podrían presentarse a futuro.
Además de permitir mejores elecciones de tratamientos, la información genética
puede ayudar de otras maneras. La evaluación genética, facilita la
compren-sión de las causas de la hipoacusia, ya sea para el individuo que sufre de sordera
o para los padres de niños sordos. También puede ser útil en el momento en que
se decide tener hijos. Si se conoce la causa genética de una persona que sufre de
sordera, se hace posible predecir la probabilidad de que los hijos de esa persona
también sufran de hipoacusia. Estas razones pueden afectar la decisión de una
pareja al pensar en tener más hijos o pueden ser de gran ayuda para prepararse
para el nacimiento de un niño sordo. En general, cómo utilizan las personas
la información genética varía ampliamente dependiendo de las perspectivas
individuales acerca de la hipoacusia, las creencias religiosas y otros factores.
Independientemente de cómo se utiliza la información genética, puede ser una
experiencia abrumadora y estresante para las personas saber que una mutación
en sus propios genes es la causa de la sordera de sus hijos. Sin embargo, se debe
tener en cuenta que las mutaciones genéticas son muy comunes. Todas las
per-sonas transmiten mutaciones genéticas que pueden afectar tanto la salud
como las características físicas. Las mutaciones en algunos genes pueden
causar condiciones médicamente importantes, mientras otras explican
muchas de las diferencias normales entre las personas. Ninguna persona es
responsable de los genes que posee.
Estos beneficios e inconvenientes deben ser comprendidos por las personas
que consideran la posibilidad de realizar esta evaluación genética, con el fin
de tomar una decisión informada. Los consejeros genéticos están capacitados
para educar a las personas interesadas acerca de la evaluación genética y
también en diversos temas relacionados. No dude en contactarse con un
consejero o doctor si tiene información poco clara acerca de la evaluación
genética o si siente la necesidad de hablar de su caso en particular.
recursos
adicionales
Alexander Graham Bell Association for the Deaf and Hard of Hearing (Asociación de la Sordera y Problemas de Audición Alexander Graham Bell)
3417 Volta Place, N.W., Washington, DC 20007 Teléfono: 202-337-5220, TTY: 202-337-5221
nCorreo electrónico: [email protected]
lPortal de Internet: http://www.agbell.org
American Society for Deaf Children (Academia Estadounidense de Audiología)
P.O. Box 3355, Gettysburg, PA 17325
Teléfono (TTY/V): 717-334-7922, Fax: 717-334-8808
nCorreo electrónico: [email protected]
lPortal de Internet: http://www.deafchildren.org
Boys Town National Research Hospital
(Hospital Nacional de Investigación Boys Town)
lPortal de Internet: http://www.boystownhospital.org
Connexins and Deafness (Conexines y Sordera)
lPortal de Internet: http://www.crg.es/deafness
Gallaudet University (Universidad Gallaudet)
800 Florida Avenue, NE, Washington, DC 20002-3695 Teléfono (TTY/V): 202-651-5000
lPortal de Internet: http://www.gallaudet.edu
GeneTests· GeneClinics
(Evaluaciones Genéticas◊Clínicas Genéticas)
lPortal de Internet: http://www.genetests.org
Harvard Medical School Center for Hereditary Deafness
(Escuela de Medicina de Harvard, Centro de la Sordera Hereditaria)
lPortal de Internet: http://hearing.harvard.edu
Hereditary Hearing Loss Homepage
(Pagína de Internet de la Hipoacusia Hereditaria)
lPortal de Internet: http://dnalab-www.uia.ac.be/dnalab/hhh
National Association of the Deaf (Asociación Nacional de la Sordera)
814 Thayer Avenue, Silver Springs, MD 20910 Teléfono: 301-587-1788, (TTY): 301-587-1789
nCorreo electrónico: [email protected]
lPortal de Internet: http://www.nad.org
National Center for Hearing Assesment and Management (Centro Nacional para la Evaluación y el Control de la Audición)
lPortal de Internet: http://www.infanthearing.org
National Institute on Deafness and Other Communications Disorders (Instituto Nacional de la Sordera y otros Trastornos Comunicacionales)
31 Center Drive, MSC 2320, Bethesda, MD 20892-2320 Teléfono: 800-241-1044, TTY: 800-241-1055
nCorreo electrónico: [email protected]
Self Help for Hard of Hearing People, Inc.
(Corporación de Autoayuda para las Personas con Problemas de Audición, Inc.)
7910 Woodmont Ave, Suite 1200, Bethesda, Maryland 20814 Teléfono: 301-657-2248, TTY: 301-657-2249
nCorreo electrónico: [email protected]
lPortal de Internet: http://www.shhh.org (En el bolsillo interior de la cubierta posterior)
Estas tarjetas contienen información sobre las pruebas genéticas disponibles para la hipoacusia.
(En la cubierta posterior)
Para preguntas u observaciones, o para solicitar copias adicionales de esta guía, sírvase contactar a Heidi Rehm a:
Harvard Medical School Center for Hereditary Deafness
(Escuela de Medicina de Harvard, Centro de la Sordera Hereditaria)
65 Landsdowne Street Cambridge, MA 02139
nCorreo electrónico: [email protected]
glosario
ADN (ácido desoxirribonucleico) ...producto químico que constituye los genes. Está compuestopor adenina (A), citosina (C), guanina (G) y timidina (T).
Audiólogo...especialista que evalúa a las personas con pérdida de la audición. Cardiólogo ...doctor que se especializa en los problemas al corazón. Cromosoma...estructura que contiene una gran cantidad de genes organizados
en una hebra larga del ADN. Cada persona tiene 23 pares de cromosomas, incluyendo un par de cromosomas sexuales.
Electrocardiograma (ECG or EKG)....medición eléctrica del funcionamiento del corazón. Gen...secuencia única de ADN que constituye las instrucciones
específicas del programa genético de la vida de una persona.
Genetista clínico...doctor que se especializa en el reconocimiento y tratamiento
de pacientes con enfermedades genéticas.
Hereditario...información que pasa de padres a hijos.
Herencia vinculada al cromosoma X...forma especial de herencia que tiene mutaciones en el
cromosoma X.
Hipoacusia conductiva ...pérdida auditiva causada por problemas en el oído externo y medio. Hipoacusia neurosensorial ...pérdida auditiva causada por problemas en el oído interno. Hipoacusia no sindrómica...pérdida auditiva que no está asociada a ningún otro
problema médico.
Hipoacusia sindrómica...perdida auditiva que está asociada con otros problemas médicos. Mitocondria...estructuras pequeñas dentro de las células que proporcionan
energía para la célula. La mitocondria tiene su propio ADN, diferente del ADN de la célula.
Mutación ...cambio en la secuencia del gen que a menudo interrumpe la
función del gen.
Mutación dominante...mutación en un gen que es lo suficientemente fuerte como
para que una persona sea afectada, incluso si la persona tiene una copia normal del gen.
Mutación recesiva ...una mutación en un gen que no es lo suficientemente fuerte
como para que una persona sea afectada ya que la persona también tiene una copia normal del gen.
Oftalmólogo ...doctor que se especializa en estudiar las enfermedades oculares. Otorrinolaringólogo (ENT/ORL) ...doctor que estudia los trastornos del oído, la nariz y la garganta. Portador ...persona que tiene una versión no alterada de un gen y una
versión con una mutación recesiva. Esta persona no es afectada por la mutación.
Umbral de la capacidad auditiva ...nivel de sonido más bajo que puede ser oído durante una
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Harvard Medical School
Center For Hereditary Deafness
(Escuela de Medicina de Harvard, Centro para la Sordera Hereditaria) 65 Landsdowne Street
Cambridge, MA 02139
Correo electr´onico: [email protected] Portal de Internet: http://hearing.harvard.edu
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ar
These cards contain information on clinically
available genetic tests for hearing loss.
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D
ATOS ACERCA DE
LA EVALUACIÓN GENÉTICA
¿Q
UÉ ES UNA EVALUACIÓN GENÉTICA
?
Una evaluación genética determina la secuencia de ADN de una cierta región del genoma humano. Esta región podría ser un gen entero, una porción de un gen u otras áreas que podrían regular a los genes. La prueba busca ciertos cambios en la secuencia, que es cono-cida por tener consecuencias en la función de un gen. Estas evaluaciones se pueden realizar para 1) diagnosticar una enfermedad u otra anomalía, 2) determinar si una persona es portador de una mutación que podría transmitir la enfermedad a sus hijos y 3) predecir si una enfermedad o anomalía, que todavía no ha sido detectada por otras pruebas médicas, pueda presentarse en el futuro.
¿C
ÓMO SE REALIZAN LAS EVALUACIONES
?
La mayoría de las pruebas genéticas se realizan con una muestra de ADN, dado que cada tejido del cuerpo está compuesto por células que contienen ADN, cualquier tejido puede ser utilizado como fuente de ADN. No obstante, la sangre es la muestra más común ya que se pueden obtener grandes cantidades fácilmente. Generalmente se necesitan de 5 a 10 ml (1-2 cucharaditas) de sangre para realizar la evaluación. Algunos laboratorios permiten presentar muestras de células del interior de la mejilla para realizar una evalu-ación genética. En este caso, las células usualmente son recolectadas al frotar el interior de la boca con un cepillo pequeño.
Después de que se ha obtenido el ADN a partir de una muestra de sangre o de otro tipo de tejido, se utilizan diferentes métodos para encontrar mutaciones en los genes. El método elegido generalmente depende del tamaño del gen y de los tipos de mutaciones que son característicos de éste. En algunos casos, se examina la secuencia entera de codificación del gen. Este acto es similar a leer una página en un libro para buscar los errores ortográficos en todas las palabras. Otras veces, los métodos que se utilizan sólo buscan las mutaciones más comunes. En este caso, la prueba es similar a mirar una página y sólo buscar una palabra específica con errores de ortografía y pasar por alto todas las otras palabras con errores. Este último enfoque a menudo se adopta si la función del gen en la enfermedad se debe principalmente a sólo un número pequeño de mutaciones conocidas. Algunos laboratorios pueden combinar estos métodos en la primera evaluación, donde se buscan mutaciones comunes y luego, en ciertos casos, se necesita examinar la secuencia completa de codificación del gen.
¿P
OR QUÉ ME DEBO REALIZAR UNA EVALUACIÓN GENÉTICA
?
La evaluación genética puede ayudar a identificar la causa de la hipoacusia y puede ayudar a predecir si empeorará. También puede ayudar a tomar decisiones pertinentes al tratamiento, ya que la elección exitosa de audífonos y/o de implantes cocleares puede depender de la causa de la pérdida auditiva. Además, si una prueba genética llega a ser positiva puede reducir la necesidad de realizar diversas pruebas clínicas que se utilizan para encontrar otras causas de la hipoacusia. Adicionalmente, si una evaluación genética para detectar hipoacusia no sindrómica es positiva, la familia puede estar segura de que no se desarrollará ningún otro problema asociado con formas sindrómicas de perdida auditiva. La evaluación también puede ayudar a predecir la probabilidad de que los hijos futuros u otras personas de la familia desarrollen hipoacusia.
¿Q
UIÉN ME PUEDE AYUDAR A DECIDIR SI DEBO REALIZARME UNA
EVALUACIÓN GENÉTICA
?
Generalmente es su doctor, pediatra o especialista auditivo (otorrinolaringólogo o audió-logo) el que puede ayudarle a decidir si necesita una evaluación genética. Sin embargo, el campo de la genética se está desarrollando en forma tan rápida que es aconsejable visitar a un especialista genético, ya sea un consejero genético, un genetista clínico o un laboratorio de evaluaciones genéticas, con el fin de obtener la información más actua-lizada acerca de las evaluaciones genéticas para prevenir la hipoacusia.
¿D
ÓNDE DEBO REALIZARME LA EVALUACIÓN GENÉTICA
?
Existen diversos lugares que ofrecen evaluaciones genéticas para prevenir la pérdida auditiva. Su doctor le ayudará a encontrar un lugar adecuado. En caso de que su doctor no esté familiarizado con lugares donde se realizan estas pruebas, puede visitar el portal de Internet GeneTests (www.genetests.org) y buscar en el Directorio de Laboratorios para la sordera o por el nombre del gen (ejemplo: “conexin 26”). Muchos de los lugares donde se realizan estas evaluaciones se han registrado en forma voluntaria en este portal. En caso de que no encuentre un laboratorio cercano, su doctor puede enviar sus muestras de sangre por correo a algunos de estos laboratorios.
¿C
UÁL ES EL VALOR DE UNA EVALUACIÓN GENÉTICA Y EN CUÁNTO
TIEMPO SE OBTIENEN LOS RESULTADOS
?
El costo y el tiempo que lleva una evaluación genética puede variar dependiendo del lab-oratorio y de los métodos utilizados para realizar la evaluación. El precio puede variar desde $300 a $2,000 y el tiempo normal en obtener los resultados puede ser de 2 a 6 sem-anas. Si la evaluación sólo consiste en detectar mutaciones comunes o si el gen que está siendo evaluado es pequeño (como el conexin 26) puede que tenga un costo bajo y se obtendrán en forma rápida. Sin embargo, si el gen es grande y la evaluación examina la secuencia completa de códigos del gen, puede ser más costoso y la entrega de los resulta-dos tomará más tiempo. Las compañias de seguros generalmente pagan por las evalua-ciones genéticas, pero converse con su compañia antes que su doctor ordene la evaluación.
¿M
E PUEDEN PERJUDICAR LOS RESULTADOS GENÉTICOS
?
En el pasado, la información genética se utilizaba con propósitos discriminatorios; sin embargo, la mayoría de los estados ahora posee leyes que evitan que los empleadores y las compañías de seguro discriminen contra la composición genética de algunas personas. Usted puede averiguar si existen esas leyes en su estado visitando el portal de Internet: http://www.genome.gov/10001621.
E
VALUACIÓN GENÉTICA DEL CONEXIN
26
¿P
ODRÍA MI HIPOACUSIA SER CAUSADA POR LAS MUTACIONES EN
EL GEN CONEXIN
26?
Las mutaciones en el gen conexin 26 (Cx26) son la causa más común de hipoacusia. La hipoacusia Cx26 se observa con mayor frecuencia en personas con:
• Hipoacusia diagnosticada al nacer o en la primera infancia • Hipoacusia diagnosticada como leve, moderada, grave o profunda
• Hipoacusia diagnosticada sin ningún otro problema médico (no sindrómica) • Hipoacusia diagnosticada sin causa identificada
Aunque estas son las características más comunes de la hipoacusia causada por la mutación del Cx26, pueden existir variaciones, incluso dentro de una familia. Se han encontrado diversos casos de trastornos a la piel en personas con sordera debido a mutaciones dominantes del Cx26. Además, se han diagnosticado casos en donde original-mente se pensó que la sordera de un niño se debía a factores no hereditarios (por ejemplo, una infección o exposición a antibióticos) y posteriormente se le descubrieron mutaciones en el Cx26. En tales casos, existe mayor probabilidad de que la sordera del niño haya sido causada por las mutaciones en el Cx26 que por los agentes ambientales. También se debe señalar que muchos niños con mutaciones en el Cx26 no tienen antecedentes familiares de hipoacusia.
¿P
OR QUÉ ME DEBERÍA REALIZAR LA EVALUACIÓN DEL
C
X
26?
La evaluación del Cx26 puede ayudar a identificar la causa de la hipoacusia así como también pronosticarla (la mayoría de los casos de hipoacusia Cx26 no empeora). También ayuda a tomar un buena decisión al momento de elegir el tratamiento (la mayoría de la hipoacusia Cx26 responde positivamente a audífonos y/o implantes cocleares). Además, la identificación de las mutaciones de Cx26 como causa de la pérdida auditiva de una persona disminuye la necesidad de realizar otros exámenes clínicos. Adicionalmente, al obtener un resultado positivo se puede asegurar a la familia que no se desarrollará ningún otro problema asociado con una forma sindrómica de hipoacusia. La evaluación también puede ayudar a predecir la probabilidad de que futuros niños en la familia nazcan con hipoacusia.
¿C
ÓMO SE REALIZA LA EVALUACIÓN GENÉTICA DEL
C
X
26?
Para realizar la evaluación del Cx26, se obtiene una muestra de ADN y se compara la secuencia de genes de Cx26 con una secuencia normal con el fin de identificar cambios. Algunos laboratorios examinan toda la secuencia genética del Cx26, mientras que otros sólo se preocupan de buscar las mutaciones comunes, como la 35delG, que es la mutación más común en la población caucásica. Algunos laboratorios combinan estos métodos haciendo una primera evaluación de una mutación común y luego, en ciertos casos, secuencian el gen completo. Se recomienda que su doctor elija un laboratorio donde realicen la evaluación completa de la secuencia de codificación del gen. Si el laboratorio no secuencia el gen en forma completa, existen mayores posibilidades de pasar por alto las mutaciones menos comunes.
¿C
ÓMO SE INTERPRETAN LOS RESULTADOS DE UNA EVALUACIÓN
DE
C
X
26?
Existen cuatro resultados posibles de una evaluación del Cx26:
1. Se encuentran dos mutaciones del Cx26. Si se encuentran dos mutaciones idénticas
(por ejemplo, 35delG/35delG) o dos mutaciones diferentes (por ejemplo, 35delG/167delT), se asume que la hipoacusia del paciente es causada por las mutaciones del Cx26.
2. No se detecta mutaciones del Cx26. Si no se encuentran mutaciones, primero se debe
considerar cómo se realizó la prueba. ¿Se analizó la secuencia completa de codificación del gen o sólo se sometió a evaluación el gen con mayor posibilidad de mutación(es)? Si se analizó la secuencia completa de codificación y no se encontraron mutaciones, es poco probable que la hipoacusia del paciente sea causada por las mutaciones del Cx26.
3. Se detecta sólo una mutación del Cx26. Si sólo se detecta una mutación, la interpretación
puede ser complicada. Las explicaciones más probables son:
A) Puede que la mutación del Cx26 no esté relacionada con la sordera. Muchas personas (aproximadamente el 3 por ciento) tienen, o “transmiten” mutaciones del Cx26 pero no son personas que sufran de deterioro auditivo. Como tal, es posible que una persona con hipoacusia posea una sola mutación del Cx26 pero la hipoacusia se deba a otro gen o a una causa no genética.
B) La evaluación no detectó la segunda mutación. Aunque el examen de la secuen-cia entera de codificación del gen detecte la mayoría de las mutaciones, existen otras regiones de la secuencia genética y alrededores del ADN que podrían con-tener una mutación. Lamentablemente, estas secuencias se analizan sólo en form a ocasional, a menos que sea una mutación específica conocida.
C) La mutación puede actuar como una mutación dominante, lo cual significa que se requiere sólo de una mutación para que se desarrolle la hipoacusia. Usted puede encontrar una lista de las mutaciones dominantes conocidas del Cx26 en el sitio de Internet http://www.crg.es/deafness
D) Puede haber una mutación en otro gen causada por una proteína llamada conexin 30 la cual puede colaborar con la mutación del Cx26 y causar hipoacusia. (Pregunte a su doctor si el laboratorio realiza evaluaciones de la supresión del Cx30.)
4. Se detectan mutaciones del Cx26 pero se desconoce su importancia. Se considera que
algunos cambios en el gen Cx26 no afectan a la función del gen. Estos cambios generalmente se denominan “polimorfismos”. En algunos casos, se encuentra una nueva mutación y aún no está claro si el cambio causa hipoacusia o no. Lamen-tablemente, se necesita de un estudio más completo antes de entregar una conclusión definitiva.
Usted puede encontrar un catálogo de todas las mutaciones de Cx26 en “Connexis
and Deafness” (Conexines y Sordera) en el sitio de Internet://www.crg.es/deafness. Se
debe señalar que el nombre correcto de este gen es GJB2 (gap junction beta 2). Se utiliza el nombre de la proteína, conexin 26, porque es más común para el público.
EVALUACIÓN
G
ENÉTICA
SCLC26A4 (PDS)
¿P
ODRÍA MI HIPOACUSIA SER CAUSADA POR MUTACIONES DEL GEN
SLC26A4?
La hipoacusia SLC26A4 se observa con mayor frecuencia en personas con:
• Anormalidades óseas temporales (observadas en una tomografía computarizada o IRM del oído interno) que incluye el agrandamiento del acueducto vestibular (dilatado) y/o la malformación Mondini
• Hipoacusia diagnosticada al nacer o en la primera infancia • Hipoacusia diagnosticada como grave o profunda
• Aumento del volumen de la glándula de la tiroides (bocio) que se desarrolla durante la niñez o la edad adulto joven
• Una evaluación positiva de descarga de perclorato (para observar la función de la tiroides) Aunque estas son las características más comunes de la hipoacusia debido a las mutaciones en el SLC26A4, pueden existir variaciones, incluso dentro de una familia. Se piensa que generalmente las mutaciones del SLC26A4 causan el Síndrome de Pendred, una condición genética asociada con la hipoacusia y el bocio (aumento del volumen de la tiroides.) Sin embargo, las mutaciones en el gen SLC26A4, en algunos casos, pueden causar hipoacusia en personas que no sufren de un problema tiroideo. Además, algunas personas con hipoa-cusia SLC26A4 no tienen anormalidades óseas temporales y pueden sufrir de una pérdida auditiva leve o moderada.
¿C
ÓMO SE REALIZA LA EVALUACIÓN DEL GEN
SLC26A4 ?
Para realizar la evaluación del gen SLC26A4 , se obtiene una muestra de ADN y se compara la secuencia del gen SLC26A4 con la secuencia normal, con el fin de identificar cambios. Algunos laboratorios pueden examinar toda la secuencia de codificación del gen, mientras que otros sólo se preocupan de buscar las mutaciones comunes. Existen tres mutaciones comunes (L236P, 1001+1G>A, T416P) que causan más de la mitad de los casos de hipoacusia asociados con este gen.
¿C
ÓMO SE INTERPRETAN LOS RESULTADOS DE UNA EVALUACIÓN DEL
GEN
SLC26A4?
Existen tres resultados posibles de evaluación de SLC26A4:
1. No se detectan mutaciones en el gen SLC26A4. Si no se encuentra ninguna mutación y se
analizó toda la secuencia de codificación, es poco probable que la hipoacusia haya sido causada por las mutaciones en el gen SLC26A4.
2. Se detectan dos mutaciones en el gen SLC26A4. Si se encuentran dos mutaciones idénticas
o dos mutaciones diferentes y se estima que estas mutaciones han causado hipoacusia anteriormente, se supone que la pérdida auditiva se debe a mutaciones en el gen SLC26A4.
3. Se detecta sólo una mutación en el gen SLC26A4. Si se detecta sólo una mutación, la
inter-pretación puede ser complicadal. Es posible que la evaluación no detecte la segunda mutación o que la mutación SLC26A4 encontrada no esté relacionada con la hipoacusia. Usted puede encontrar un catálogo de mutaciones del gen SLC26A4 en Deafness Gene Mutation DataBase (Base de Datos de Mutación de Genes de la Sordera) en el portal de
E
VALUACIÓN
G
ENÉTICA
M
ITOCONDRIAL
¿P
ODRÍA MI HIPOACUSIA SER CAUSADA POR MUTACIONES EN
EL GEN MITOCONDRIAL
?
Existen muchos tipos de hipoacusia que pueden ser causadas por mutaciones en los genes mitocondriales. Algunas de las formas más comunes son:
• Hipoacusia neurosensorial aislada (no sindrómica) o
• Hipoacusia desarrollada después del tratamiento con antibióticos o
• Hipoacusia asociada con enfermedades neuromusculares o
• Hipoacusia asociada con diabetes
Existen dos genes mitocondriales conocidos que pueden causar hipoacusia no sindrómica (12S rRNA y tRNAser(UCN)) y existen diversos genes mitocondriales conocidos que pueden causar hipoacusia sindrómica . Por ejemplo, las mutaciones en los genes tRNAleu(UUR)y en el tRNAlys pueden causar pérdida auditiva asociada a enfermedades neuromusculares como MELAS y MERRF. Las mutaciones en el gen tRNAleu(UUR) también pueden estar asociadas con diabetes. Todos los tipos de hipoacusia causados por mutaciones en los genes mitocondriales son heredados por parte de la madre y no del padre. Observe la guía para una descripción más detallada de la herencia mitocondrial.
¿Q
UÉ TIENE DE ESPECIAL LA MUTACIÓN
A1555G?
Existe una mutación llamada A1555G en el gen 12S rRNA que causa que una persona tenga mayores probabilidades de contraer hipoacusia debido a algún tratamiento con un determinado tipo de antibiótico llamado aminoglucósido (por ejemplo gentamicina, neomicina, amikacina, tobramicina). Es importante señalar que las personas pueden perder su audición debido a tratamientos con antibióticos de aminoglucósido incluso cuando no sufren esta mutación. Además, una persona con esta mutación puede contraer hipoacusia aún sin exposición a los antibióticos de aminoglucósido.
¿C
ÓMO SE REALIZAN LAS EVALUACIONES DE GENES MITOCONDRIALES
?
Para realizar las evaluaciones de genes mitocondriales, se obtiene una muestra de ADN y sus secuencias de genes mitocondriales se comparan con los de las secuencias normales con el fin de identificar cambios. La mayoría de los casos de hipoacusia causados por las mutaciones en los genes mitocondriales son causados por un número pequeño de mutaciones específicas. Como resultado, muchos laboratorios que ofrecen evaluaciones de genes mitocondriales, sólo someten a evaluación mutaciones específicas y generalmente no se encuentran los genes en forma completa.
P
RUEBAS GENETICAS DEL SÍNDROME
DE USHER
¿E
S POSIBLE QUE LA CAUSA DE MI SORDERA SEAN LAS MUTACIONES
DE LOS GENES QUE PROVOCAN SÍNDROME DE USHER
?
Usher Tipo I:
La sordera a causa de los genes MYO7A, USH1C, CDH23, PCDH15, y USH1G que provocan síndrome de Usher tipo I se observan con más frecuencia en personas con: • Sordera grave a profunda, congénita.
• Sordera relacionada con el retraso para aprender a caminar u otra evidencia de problemas vestibulares (de equilibrio).
• Sordera relacionada con una retinitis pigmentaria que aparece en los primeros 10 años de vida o en la preadolescencia. La retinitis pigmentaria es una enfermedad de la vista que produce ceguera nocturna y pérdida de la visión periférica por una degeneración progresiva de la retina.
Usher Tipo II:
La sordera a causa de los genes USH2A, GPR98 y DNFB31 que provocan síndrome de Usher tipo II se observa con mayor frecuencia en personas con:
• Sordera leve a grave, congénita.
• Sistema vestibular (del equilibrio) normal.
• Sordera relacionada con una retinitis pigmentaria que aparece en la adolescencia. Usher Tipo III:
La sordera a causa del gen CLRN1 que provoca síndrome de Usher tipo III se observa con mayor frecuencia en personas con:
• Sordera leve a profunda y progresiva.
• Sordera que puede estar presente en el momento de nacer o puede ocurrir después de nacer.
• Sordera asociada con problemas variables del sistema vestibular (del equilibrio). • Sordera relacionada con una retinitis pigmentaria que aparece en la adultez.
Pese a que estas son las características más comunes del síndrome de Usher causado por mutaciones de estos genes, pueden existir variaciones. Se han descrito presentaciones atípicas y que se superponen para los tres tipos de síndrome de Usher. Por ejemplo, algunas personas con mutaciones de los genes que producen el tipo I del síndrome pueden
tener una presentación más leve (sordera moderada o sistema vestibular normal). Además de esto, ciertos genes (MYO7A, USH1C, CDH23, PCDH15, y DFNB31) pueden provocar sordera aislada sin desarrollo de retinitis pigmentaria. Además, algunas mutaciones del
USH2A pueden provocar retinitis pigmentaria aislada sin sordera.
¿C
ÓMO SE REALIZA LA PRUEBA DE GENES DEL SÍNDROME DE USHER
?
Para realizar esta prueba genética se obtiene una muestra de ADN y se compara la secuen-cia de los genes con la secuensecuen-cia de recurrensecuen-cia normal para buscar diferensecuen-cias. Algunos laboratorios pueden examinar la secuencia de código completa del gen, mientras otros pueden buscar sólo mutaciones que se han informado anteriormente. Los laboratorios pueden diferir en el número de genes del síndrome de Usher que examinan.
¿C
ÓMO SE INTERPRETAN LOS RESULTADOS DE LA PRUEBA DE GENES
DEL SÍNDROME DE USHER
?
Existen cuatro resultados posibles de una evaluación del síndrome de Usher:
1. No se detecta mutaciones. Si no se detectan mutaciones y se analizó la secuencia de
código completa de un gen, es poco probable que la sordera sea provocada por mutaciones de ese gen específico. Sin embargo, es posible que el paciente tenga síndrome de Usher debido a mutaciones de otros genes que lo provoquen. No se han identificado todos los genes que causan el síndrome de Usher.
2. Se encuentran dos mutaciones. Si se encuentran dos mutaciones idénticas o diferentes
del mismo gen, y se ha descubierto con anterioridad que esas mutaciones provocan síndrome de Usher, se puede asumir que la causa de la sordera son las mutaciones de estos genes.
3. Se detecta sólo una mutación. Si sólo se detecta una mutación, la interpretación puede
ser complicada. Las explicaciones más probables son:
a. La evaluación no detectó la segunda mutación. Aunque el examen de la secuen-cia entera de codificación del gen detecte la mayoría de las mutaciones, existen otras regiones de la secuencia genética y alrededores del ADN que podrían con-tener una mutación. Lamentablemente, estas secuencias se analizan sólo en form a ocasional, a menos que sea una mutación específica conocida. b. La mutación descubierta puede no tener relación con la sordera.
4. Se detectan mutaciones pero se desconoce su importancia. Se considera que algunos
cambios en el gen OTOF no afectan a la función del gen. Estos cambios generalmente se denominan “polimorfismos”. En algunos casos, se encuentra una nueva mutación y aún no está claro si el cambio causa hipoacusia o no. Lamentablemente, se necesita
E
VALUACIÓN GENÉTICA DEL CONNEXIN
30
¿P
ODRÍA MI HIPOACUSIA HABER SIDO CAUSADA POR LAS MUTACIONES
EN EL CONNEXIN
30?
Las mutaciones en el gen conexin 30 (Cx30) se observan con mayor frecuencia en perso-nas con:
• Hipoacusia diagnosticada al nacer o en la primera infancia • Hipoacusia diagnosticada como grave o profunda
• Hipoacusia diagnosticada sin ningún otro problema médico (no sindrómica) • Hipoacusia diagnosticada sin causa identificada
• Una sola mutación en el gen conexin 26 (Cx26)
La mayoría de las familias con este tipo de hipoacusia tienen una gran pérdida de una sección del ADN que incluye una copia del gen Cx30. Generalmente, estas familias en realidad tienen una sola mutación en el Cx26 y una supresión de una de las copias del Cx30. Sin embargo, también se han encontrado algunas familias con dos copias de la supresión del Cx30 y sin mutaciones del Cx26. Se piensa que este tipo de hipoacusia requiere generalmente de dos mutaciones, que pueden ser dos mutaciones del Cx26, dos mutaciones de supresión del Cx30 o una de cada uno.
Aunque, usualmente la supresión del Cx30 está involucrada a la hipoacusia recesiva descrita en el párrafo anterior, se han encontrado otras clases de mutaciones del Cx30 que causan un tipo dominante de hipoacusia, que se va desarrollando más adelante en la vida. Además, existen otras mutaciones dominantes en este gen que pueden causar una enfer-medad a la piel denominada Displasia Ectodérmica Hidrótica.
¿C
ÓMO SE REALIZA LA EVALUACIÓN DEL GEN
C
X
30?
La evaluación más común del Cx30 verifica si la muestra de ADN posee una supresión de una o ambas copias del gen Cx30. Algunos laboratorios también pueden examinar toda la secuencia de codificación del gen.
¿C
ÓMO SE INTERPRETAN LOS RESULTADOS DE LA EVALUACIÓN DEL
C
X
30?
Existen tres resultados posibles en la evaluación del Cx30:
1. Se encuentran dos mutaciones del Cx30. Si se encuentran dos mutaciones, se puede
suponer que la pérdida auditiva del paciente es causada por las mutaciones del Cx30.
2. No se detectan mutaciones del Cx30. Si no se encuentran mutaciones y la prueba
del laboratorio evaluó la supresión y mutaciones de otro tipo en la secuencia de codificación, es improbable que la hipoacusia del paciente sea causada por Cx30.
3. Se detecta sólo una mutación del Cx30. Si se detecta una mutación y el paciente tiene
una sola mutación del Cx26, se puede suponer que la combinación de las dos mutaciones causa la hipoacusia. Si se encuentra una mutación y no se detectan mutaciones del Cx26 (después de analizar la secuencia completa de codificación del Cx26) la interpretación puede ser complicada. Las explicaciones más probables son: A) La mutación de supresión del Cx30 puede que no esté relacionada con la
sordera. Es posible que una persona con pérdida auditiva posea una sola mutación del Cx30 cuándo la causa verdadera de la hipoacusia se debe a otro gen o a una causa no genética.
B) La evaluación no detectó una segunda mutación. Aunque la evaluación del ADN suprimido y el examen de la secuencia de codificación detectan la mayoría de las mutaciones, existen otras regiones de la secuencia del gen Cx30 y Cx26 y los alrededores del ADN que podría contener una mutación. Lamentablemente, estas secuencias rara vez son analizadas a menos que una mutación específica sea conocida.
C) La mutación puede actuar como una mutación dominante, esto quiere decir que se necesita sólo de una mutación para desarrollar hipoacusia.
Usted puede encontrar un catálogo de todas las mutaciones del Cx30 en ” Connexins and Deafness” ( “Conexines y Sordera”) en el portal de Internet: http://www.crg.es/sordera. Se debe señalar que el nombre correcto de este gen es GJB6 (gap junction beta 6). Se utiliza el nombre de la proteína, conexin 26, porque es más común para el público.
P
RUEBAS DEL GEN OTOF
(O
TOFERLIN
)
¿E
S POSIBLE QUE LA CAUSA DE MI SORDERA SEAN LAS MUTACIONES
DEL GEN OTOF
?
Las mutaciones del gen OTOF se observan con mayor frecuencia en personas con: • Sordera moderada a profunda, congénita o que aparece en la primera infancia. • Sordera con presencia de emisiones otoacústicas (OAE, por sus siglas en inglés). • Sordera con respuestas auditivas del tronco encefálico (ABR, por sus siglas en
inglés) ausentes o gravemente anormales, con microfonía coclear (CM, por sus siglas en inglés).
Aunque estas son las características más comunes de la sordera a causa de mutaciones del gen OTOF, pueden existir variaciones, incluso dentro de una misma familia. Por lo general se cree que las mutaciones del gen OTOF provocan neuropatía auditiva, también llamada disincronía auditiva (AN/AD, por sus siglas en inglés) La AN/AD es un trastorno auditivo neurosensorial que se caracteriza por una respuesta auditiva del tronco encefálico ausente o gravemente anormal con conservación de las funciones de las células ciliadas cocleares según las medidas de una prueba de emisiones otoacústicas. Se pueden observar distintos grados de sordera en pacientes con AN/AD, pero general-mente éstos tienen una recepción del habla deficiente y no se comunican bien con audífonos. Por el contrario, a muchos pacientes se les realizan implantes cocleares, con resultados exitosos. Pese a que esta forma de sordera se distingue por la presencia inicial de emisiones otoacústicas con una respuesta auditiva del tronco encefálico anormal, estas emisiones a menudo finalmente desaparecen aunque la respuesta auditiva del tronco encefálico seguirá siendo anormal.
¿C
ÓMO SE REALIZA LA PRUEBA DEL GEN OTOF
?
Para realizar la evaluación del OTOF, se obtiene una muestra de ADN y se compara la secuencia de genes de OTOF con una secuencia normal con el fin de identificar cambios.
¿C
ÓMO SE INTERPRETAN LOS RESULTADOS DE LA PRUEBA DEL GEN OTOF
?
Existen tres resultados posibles de evaluación de OTOF:
1. No se detecta mutaciones del OTOF. Si no se detectan mutaciones y se analizó la
secuencia de código completa de un gen, es poco probable que la sordera sea provocada por mutaciones del gen OTOF.
2. Se encuentran dos mutaciones del OTOF. Si se descubren dos mutaciones idénticas
o diferentes, y se ha descubierto con anterioridad que esas mutaciones provocan sordera, se puede asumir que la causa de la misma son las mutaciones del gen OTOF.
3. Se detecta sólo una mutación del OTOF. Si sólo se detecta una mutación, la interpretación
puede ser complicada. Las explicaciones más probables son:
a. La evaluación no detectó la segunda mutación. Aunque el examen de la secuencia entera de codificación del gen detecte la mayoría de las mutaciones, existen otras regiones de la secuencia genética y alrededores del ADN que podrían contener una mutación. Lamentablemente, estas secuencias se analizan sólo en form a ocasional, a menos que sea una mutación específica conocida. b. La mutación descubierta puede no tener relación con la sordera.
4. Se detectan mutaciones del OTOF pero se desconoce su importancia. Se considera que
algunos cambios en el gen OTOF no afectan a la función del gen. Estos cambios generalmente se denominan “polimorfismos”. En algunos casos, se encuentra una nueva mutación y aún no está claro si el cambio causa hipoacusia o no. Lamentablemente, se necesita de un estudio más completo antes de entregar una conclusión definitiva.