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Diseño de un programa psicoeducativo para la prevención del tabaquismo en estudiantes universitarios

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Academic year: 2020

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(1)Programa psicoeducativo para la prevención del tabaquismo en estudiantes universitarios.

(2) Programa psicoeducativo para la prevención del tabaquismo en estudiantes universitarios.

(3) Programa psicoeducativo para la prevención del tabaquismo en estudiantes universitarios. PENSAMIENTO. La persona que verdaderamente tiene carácter no ve obstáculos, sino retos; domina sus impulsos para ser dueño de su voluntad: conserva amistades y relaciones por los valores que trasmite; encuentra alegría en lo que hace sin conformarse con ser feliz a través de los placeres pasajeros.. Anónimo.

(4) Programa psicoeducativo para la prevención del tabaquismo en estudiantes universitarios.

(5) Programa psicoeducativo para la prevención del tabaquismo en estudiantes universitarios. DEDICATORIA A las personas que suscitaron en mí la voluntad y el deseo de hacer grandes cosas, que supieron fomentar la fe en medio de la desesperanza, propiciar la calma dentro de la tormenta. A ellos, por confiar y ser los pilares fundamentales de mi existencia. A mi abuela, por convertirse en mi ángel guardián, velar mis sueños en las noches de insomnio y acompañarme en esta larga travesía, en fin, por ser el sostén de mi vida. A mi mamá por darme la vida, y desde entonces fungir como centinela en mi andar por el tiempo avizorando cualquier peligro, por profesarme tanto amor y comprensión, demostrando a cada instante su apoyo incondicional. Pero sobre todo, por ser el motor impulsor de todos mis logros. A mi hermana Daimy, quien se ha convertido en uno de mis preciados tesoros, por tener la habilidad para que aflore en mis labios una sonrisa. Porque a pesar de su corta edad ha demostrado su capacidad para cuidar y preocuparse por los demás, colmando de alegría nuestra casa. A mi tío, por depositar tanta confianza en mí y hacerme saber lo orgulloso que se siente por mis triunfos. Por avivar el deseo de superarme en todas las esferas de la vida, demostrando que no importa cuán pedregoso sea el camino a las estrellas, si se dispone de constancia, empeño y buen sentido del humor..

(6) Programa psicoeducativo para la prevención del tabaquismo en estudiantes universitarios.

(7) Programa psicoeducativo para la prevención del tabaquismo en estudiantes universitarios. AGRADECIMIENTOS A mi papá, por extender su mano amiga siempre que lo necesité, sin poner reparos en ello. Porque me ha brindado afecto, aún cuando le resulta muy difícil expresar sus sentimientos. A papito, por ofrecerme el amor de un padre, figurando como protector, consejero y amigo. Por apoyarme en la consecución de mis logros, siendo partícipe en la consolidación de mis valores humanos, que me han convertido en mejor persona. A mis niñas y niños (Ale, Galindo y Celsito), a quienes adoro, por demostrarme que la amistad a pesar de los reveses, no sucumbe si es verdadera. Porque con su amor, fortaleza y calidad humana, me han hecho invencible. En fin, por su apoyo incondicional y preocupación, por formar parte de mi historia de vida y propiciar, desde que los conocí que cada día valiera la pena. A mis tutoras, Lismary y Osana, mis más sinceros agradecimientos, por su tiempo y dedicación. Por fomentar en mí el amor por la profesión con sus conocimientos, habilidades, competencias, así como entrega y bondad. A ellas, gracias por su tiempo, por las horas de sueño dedicadas a esta investigación, mostrándome en cada momento el valor de la constancia y el esfuerzo en la consecución de una meta, pero sobre todo por tanta comprensión. A Yane, mi compañera de guerra, por alentarme en los momentos de desesperanza, demostrando ser una amiga fiel. Por su determinación y optimismo en cuestiones académicas, que me alentaron ante los reveses. Gracias porque, aún en medio de la tormenta, tu voluntad y deseos de alcanzar tus propósitos, fueron inspiradores. A Yohandra por su disposición para ayudar, su asesoría y orientación durante toda la investigación. A mi abuelo y Migdalia, quienes aún en la distancia, se preocuparon y aportaron su granito de arena. Porque nunca faltó una frase alentadora, que me motivara y diera fuerzas para continuar..

(8) Programa psicoeducativo para la prevención del tabaquismo en estudiantes universitarios. A tití y al resto de mis amigos, gracias por demostrar sus valores como seres humanos, destilando amor y bondad a quien lo necesite. Por escucharme y socorrerme ante los tropiezos. Gracias por creer en mí, honrando mi vida con su presencia. A Neriel, Iro, Rolando, Rafa, Robe, Reinier, Yola, Ari y Morfi, pues sin su ayuda no hubiera sido posible la materialización de este sueño. A mi madrina, por tanta preocupación y ayuda. Por ser gentil, luchadora, divertida, pero sobre todo, por permitirme formar parte de su realidad. A Boris, por su capacitación en estadística, por hacerme un huequito siempre en su ocupada agenda. Porque con su sentido del humor tan peculiar sabe despertar una sonrisa, aún en los momentos de agobio. A la Facultad de Eléctrica, con sus técnicos, profesores y estudiantes por acogernos y permitir el desarrollo de esta investigación. A todos muchas gracias, pero sobre todo a Dios por alimentar mi fe y darme la posibilidad de cumplir esta meta..

(9) Programa psicoeducativo para la prevención del tabaquismo en estudiantes universitarios.

(10) Programa psicoeducativo para la prevención del tabaquismo en estudiantes universitarios. RESUMEN Como respuesta al incremento del tabaquismo en la Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas, se lleva a cabo la presente investigación con el objetivo de contribuir a la prevención del tabaquismo en los estudiantes de la Facultad de Eléctrica mediante el diseño de un Programa psicoeducativo. Se asumió un paradigma mixto cuanti-cualitativo estructurado en dos etapas. Durante la primera etapa se realizó un estudio descriptivo de tipo transversal, quedando conformada la muestra por 150 estudiantes, de ellos 68 fumadores. Los instrumentos de evaluación empleados fueron la revisión de documentos oficiales, encuestas y entrevistas semi-estructuradas. Los datos se procesaron cuantitativamente con la ayuda del procesador estadístico SPSS, acompañándose de interpretaciones cualitativas. Entre los principales resultados se constata un nivel medio de conocimiento respecto al tema y una percepción de riesgo parcialmente adecuada, que condicionan la actitud asumida ante la problemática; identificándose entre las principales necesidades psicoeducativas incrementar en cantidad y calidad la información que reciben del tabaquismo, de adecuar la percepción de riesgo sobre el mismo, y desarrollar mecanismos autorregulatorios protectores en los fumadores y no fumadores. Durante la segunda etapa se procedió con el diseño de un Programa psicoeducativo para la prevención del tabaquismo en estudiantes universitarios, el cual abarca 7 sesiones de trabajo grupal, integrando técnicas orientadas a adecuar la percepción de riesgo y consecuentemente, reducir la incidencia del tabaquismo. Asimismo, se analizan los criterios aportados por los especialistas, los cuales avalan la pertinencia y utilidad del Programa.. Palabras. claves:. tabaquismo,. prevención,. conocimiento, psicoeducativo.. percepción. necesidades. de. riesgo,. psicoeducativas,. nivel. de. programa.

(11) Programa psicoeducativo para la prevención del tabaquismo en estudiantes universitarios. SEPARADOR.

(12) Programa psicoeducativo para la prevención del tabaquismo en estudiantes universitarios. ABSTRACT In response to the increment of the tobacco addiction in Universidad Central "Marta Abreu" de Las Villas, the present investigation is made and pursued as objective to contribute to the prevention of the tobacco addiction in the students of Eléctrica's faculty through a psycho-educative program. A mixed quantitative-qualitative paradigm is assumed, structured in two stages. the first one comprised a transverse type descriptive study, conforming the sample 150 students, of them 68 smokers. the evaluation instruments employed were the officialdocuments revision, opinion polls and semi-structured interviews. data was processed quantitatively with the statistical software SPSS, accompanied of qualitative interpretations. Among the main results a medium knowledge level in relation to the theme and a partially risk perception was detected, which supports the attitude assumed with the problem; coming as main psycho-educative needs: to increment the bulk and quality of the information they receive about tobacco addiction, to make suitable the risk perception about it, and to develop auto-regulatory mechanisms in the smokers and protecting factors in the nonsmokers. During the second stage a Psycho-Educative Program was conformed, in order to prevent tobacco addiction in university students, which holds 7 workgroup sessions, integrating orientated techniques to make suitable the risk perception and consequently, reducing the tobacco addiction's incidence. in like manner, the specialists´s delivered criteria vouch for its pertinence and utility.. Key words: tobacco addiction, prevention, risk perception, knowledge level, Phsycho-educative needs, Phsycho-educative program..

(13) Programa psicoeducativo para la prevención del tabaquismo en estudiantes universitarios.

(14) Programa psicoeducativo para la prevención del tabaquismo en estudiantes universitarios. ÍNDICE INTRODUCCIÓN................................................................................................................................. 1 CAPÍTULO 1.. FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA ......................................................................... 5. Epígrafe 1.. La problemática del tabaquismo, una prioridad de la Salud Pública .................. 5. 1.1. Componentes del tabaco ................................................................................................5. 1.2. Precisiones en torno al tabaquismo: su definición, diagnóstico y clasificación ..............7 1.2.1 Fumador pasivo y Humo del Tabaco Ambiental ....................................................11. 1.3. Características epidemiológicas del consumo de tabaco .............................................14. 1.4. Daños a la salud que provoca el tabaquismo ...............................................................15. 1.5. Factores de riesgo asociados al tabaquismo ................................................................18. Epígrafe 2.. La prevención del tabaquismo como problema de salud .................................. 23. 2.1. La prevención del tabaquismo en el contexto universitario ..........................................29. 2.2. La Psicoeducación como alternativa para la prevención del tabaquismo ....................33. CAPÍTULO 2.. METODOLOGÍA ............................................................................................... 37. 2.1. Diseño de la investigación ................................................................................................ 37. 2.2. Concepción metodológica ................................................................................................. 38. 2.3. Etapas de la investigación ................................................................................................. 38. 2.4. ETAPA I ............................................................................................................................. 38. 2.4.1 Tipo de estudio desarrollado en la Etapa I ....................................................................39 2.4.2 Selección y descripción de la muestra de la Etapa I .....................................................39 2.4.3 Descripción de las técnicas empleadas en la Etapa I ...................................................42 2.4.4 Procedimientos de la Etapa I ........................................................................................46 2.5. ETAPA II ............................................................................................................................ 48. 2.5.1 Procedimientos de la Etapa II .......................................................................................48 2.5.2 Descripción de la muestra en la Etapa II.......................................................................48 2.5.3 Técnicas empleadas en la Etapa II ...............................................................................49 2.6. Procesamiento de los datos .............................................................................................. 50. 2.7. Principios éticos que rigen la investigación ....................................................................... 51. CAPÍTULO 3.. ANÁLISIS DE LOS RESULTADOS ................... ¡Error! Marcador no definido.. 3.1. Análisis de los resultados de la Etapa I ........................................................................... 52. 3.2. Análisis de los resultados de la Etapa II ........................................................................... 59. CONCLUSIONES ............................................................................................................................ 101 RECOMENDACIONES ................................................................................................................... 103 BIBLIOGRAFÍA ANEXOS.

(15) Programa psicoeducativo para la prevención del tabaquismo en estudiantes universitarios. SEPARDOR.

(16) Programa psicoeducativo para la prevención del tabaquismo en estudiantes universitarios. INTRODUCCIÓN En la actualidad resulta cada vez más importante prevenir, intervenir y comprender la relevancia que poseen las enfermedades crónicas, teniendo en cuenta que el impacto de las mismas aumenta de manera sostenida en numerosos países desarrollados y subdesarrollados (OMS, 2008). En este sentido, la drogodependencia se ha convertido en una de las problemáticas de mayor preocupación por su aumento sostenido durante los últimos años, manifestándose con una amplia gama de problemas de salud, sociales y económicos; además de un significativo impacto familiar, conforme lo menciona Moral & Fernández (1998). Al respecto, González (2000) plantea que las drogadicciones constituyen una de las grandes tragedias del mundo actual, sólo comparable – en lo referente a significación humana – con las guerras, la hambruna y la miseria.. En un intento de. conceptualización, este autor se refiere a las drogas como una sustancia natural o sintética, médica o no médica, legal o ilegal de efecto psicoactivo y cuyo consumo excesivo y/o prolongado determina tolerancia y dependencia, así como diversas afectaciones biológicas, psicológicas, sociales o espirituales. Específicamente el tabaquismo, constituye una de las drogas legales que mayor atención se le ha brindado. Lo anterior se justifica si tenemos en cuenta el consumismo que predomina a nivel mundial, así como los daños provocados por éste a la salud como detonador y/o agravante en la aparición de disímiles trastornos. Al respecto, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declara que cada día mueren en el mundo cerca de 14 000 personas por alguna de las múltiples enfermedades asociadas al tabaquismo, siendo la segunda causa prevenible de enfermedad, discapacidad y muerte prematura (García, Lozano & Valencia, 2011). Asimismo, la OMS estimó para el año 2000, 4.9 millones de muertes a causa del consumo de tabaco, valor que se duplicará para el 2020; siendo el tabaco la única conducta o producto de consumo legal que causa la muerte a 1 de cada 2 consumidores (Zabert, Chatkin, & Ponciano, 2010). 1.

(17) Programa psicoeducativo para la prevención del tabaquismo en estudiantes universitarios. Según datos del Ministerio de Salud Pública, nuestro país no está exento de esta problemática, ya que en el año 2011 existían más de 2 millones de fumadores. Se estima que del total de la población general, fuman 4 de cada 10 hombres y 2 de cada 10 mujeres, considerándose que alrededor del 69% de los niños son fumadores pasivos. En el presente año se observa un incremento del consumo de cigarros en un 8,02% respecto al año anterior (Lorenzo, 2011). Según el Informe emitido por la Comisión de Prevención de la Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas en el año 2011, se aprecia una tendencia al aumento del consumo de cigarros, constatándose además una ligera disminución de la edad de inicio del consumo. Asimismo, comienza a ser menos diferenciador el escenario en cuanto al consumo por sexo, facultades o áreas de procedencia. En este sentido, las cifras revelan que de una matrícula de 5231 estudiantes que integran el curso regular diurno, 369 son fumadores activos. En el caso de los 4862 que restan de la población universitaria, pueden ser considerados fumadores pasivos al estar expuestos al humo de tabaco ambiental. Por otro lado, un estudio sobre factores de riesgo asociados al tabaquismo desarrollado por el Centro de Bienestar Universitario, adscrito a la Facultad de Psicología de esta institución; reveló que los estudiantes poseen una baja percepción de riesgo sobre los efectos nocivos que éste tiene para la salud, así como insuficiencias en cuanto al trabajo de prevención desarrollado en las facultades (Hernández, 2011). A partir de los elementos antes expuestos, el desafío para los próximos años estaría encaminado a detener la incorporación de nuevos fumadores además de reforzar las ofertas terapeúticas para aquellos que deseen cesar en el consumo, lo logren con éxito. Al respecto, las revisiones científicas que abordan intervenciones asociadas al tabaquismo, se componen de acciones heterogéneas y difíciles de sistematizar, donde la educación como eje central de la intervención se ha centrado en sus consecuencias fisiológicas y en la atenuación de su uso como eslabón educativo fundamental. 2.

(18) Programa psicoeducativo para la prevención del tabaquismo en estudiantes universitarios. Asimismo, predomina una intervención de carácter individual enfocada en el consumo de tabaco como factor de riesgo de enfermedades crónicas, brindándole escasa atención y seguimiento a los determinantes psicológicos de su inicio y consumo, la configuración psicológica de la percepción de riesgo y los factores de riesgo vinculados al consumo de tabaco. En este sentido, un Programa psicoeducativo que aborde estos elementos, propiciaría mayor efectividad e impacto en la labor de prevención, puesto que el objetivo principal sería la prevención de la problemática en sí misma; más que su tratamiento y el de los padecimientos que provoca. Desde esta perspectiva queda develada la pertinencia del tema, en tanto se relaciona con la alta incidencia y prevalencia de dicha adicción en el contexto universitario. Además, se hace evidente la necesidad ineludible de implementar acciones para enfrentar este problema de salud, adquiriendo prioridad las de tipo educativo y preventivo. Precisamente en esta última perspectiva se proyecta el presente estudio en el que se define como problema de investigación: Problema de investigación: . ¿Cómo diseñar un Programa psicoeducativo que contribuya a la prevención del tabaquismo en estudiantes universitarios?. Objetivo General: . Diseñar un Programa psicoeducativo dirigido a la adecuación de la percepción de riesgo que poseen los estudiantes universitarios sobre el tabaquismo y consecuentemente a la disminución de la incidencia del consumo de tabaco en estos jóvenes.. Objetivos específicos: . Explorar el nivel de conocimiento que poseen los estudiantes universitarios en torno al tabaquismo.. . Describir la percepción de riesgo que poseen los estudiantes investigados en relación con el consumo de tabaco.. . Identificar las principales necesidades psicoeducativas en relación al tabaquismo.. 3.

(19) Programa psicoeducativo para la prevención del tabaquismo en estudiantes universitarios. . Diseñar un Programa psicoeducativo para la prevención del tabaquismo en estudiantes universitarios.. . Valorar la propuesta del Programa diseñado desde el juicio de especialistas con experticia en el tema.. La pertinencia de la investigación se fundamenta en la alta incidencia y las consecuencias de esta problemática de salud a nivel mundial y en particular en nuestro país; así como una tendencia a su incremento desde etapas tempranas de la vida. Lo anterior avala la necesidad de llevar a cabo intervenciones que resulten efectivas para la prevención del tabaquismo en uno de los grupos más vulnerables: los jóvenes. Desde el punto de vista científico su valor radica en la elaboración teórica de una serie de componentes e indicadores asociados al constructo percepción de riesgo, con énfasis en la potenciación del mismo desde un enfoque salutogénico, asumido como premisa fundamental del Programa. En el orden metodológico, se resalta la articulación en el programa de recursos. informativos, comunicativos y reflexivo-. vivenciales elaborados de manera contextualizada; desde una concepción lógicometodológica dirigida a potenciar en los estudiantes universitarios la percepción de riesgo asociada al hábito tabáquico y consecuentemente propiciar la evitación, atenuación y/o eliminación de su consumo. Desde el punto de vista práctico el Programa propuesto puede constituir una guía metodológica para los profesionales vinculados al Centro de Bienestar Universitario y en general para aquellos especialistas que hoy llevan a cabo la labor de prevención en otras universidades del país, en tanto desde la propia concepción del Programa se ha considerado la factibilidad de su generalización. No obstante, el principal impacto de la propuesta se enmarca en el mejoramiento de la calidad de vida no solo de los estudiantes vinculados a la experiencia sino de toda la comunidad universitaria, en tanto se logra un mayor acercamiento a la Estrategia de “Espacios sin humo” propuesta por la Organización Mundial de la Salud.. 4.

(20) Programa psicoeducativo para la prevención del tabaquismo en estudiantes universitarios. 5.

(21) Programa psicoeducativo para la prevención del tabaquismo en estudiantes universitarios. CAPÍTULO 1. Epígrafe 1.. FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA. La problemática del tabaquismo, una prioridad de la Salud Pública. El tabaquismo constituye la gran epidemia de nuestro siglo, y así lo destaca su prevalencia desde edades tempranas en la población mundial y el impacto negativo que tiene para la salud humana. A pesar de los esfuerzos realizados en muchos países, el incremento del consumo de tabaco, cobra cada año un alto número de víctimas a causa de su elevado potencial tóxico y carcinógeno.. En este sentido, la Organización Mundial de la Salud (OMS, 1986) acordó que el tabaquismo y cualquier otra forma de uso del tabaco eran incompatibles con el objetivo de "Salud para todos en el año 2000". Algunos expertos de la referida organización afirman que la lucha antitabáquica podría ser más útil para mejorar la salud y la prolongación de la vida, que el desarrollo de cualquier otro programa de actividades de medicina preventiva. (Suárez, & Campos, 2010). Por lo tanto, los peligros que encierra el hábito de fumar constituyen una alarma para cualquier sociedad preocupada por la salud de sus pobladores. 1.1. Componentes del tabaco. Los componentes originarios de la planta del tabaco aún no se conocen en su totalidad, así como tampoco todos los que se forman y transforman cuando se quema y se origina el humo del tabaco. Sin embargo, resultados de investigaciones científicas (Sánchez, 2004, citado en Hernández, 2011) confirman que el humo del cigarrillo combina gases tóxicos (monóxido de carbono, hidrógeno, cianuro, óxidos nitrosos y sulfúricos) y alquitranes; contiene más de 4.000 sustancias químicas altamente tóxicas, de las cuales algunas deben su introducción a los actuales procesos de cultivo y posterior elaboración industrial del tabaco.. 5.

(22) Programa psicoeducativo para la prevención del tabaquismo en estudiantes universitarios. Ello indica que las personas no fuman por casualidad. La nicotina contenida en el tabaco, no sólo es adictiva sino que también es tóxica. Al respecto, la Organización Panamericana de la Salud (OPS, 1999) la identificó como la sustancia más adictiva entre otras como la heroína, la cocaína, el alcohol, la cafeína y la marihuana (Cardero, 2006). Cuando la nicotina desaparece del cerebro, el exceso de receptores va a resultar en una elevada excitabilidad del sistema colinérgico-nicotínico en el fumador, lo que provoca una sensación de malestar y nerviosismo, contribuyendo a que el fumador necesite el siguiente cigarrillo. Así pues, el siguiente cigarro sensibiliza parte de los receptores nicotínicos, volviendo a un estado normal de activación colinérgica (Jiménez et al 2004). Por este motivo la mayoría de los fumadores consideran el primero que consumen en el día como el más placentero Russell (1989), ya que tras una noche de abstinencia, las concentraciones de nicotina están en su nivel más bajo y el número de receptores desensibilizados es menor. Por ello, éste es el que activa de forma más potente a los receptores nicotínicos y provoca una mayor liberación de dopamina, lo que genera un mayor efecto placentero (Dani, Ji & Zhou, 2001). El resto de los cigarros fumados durante el día, van a aumentar el nivel basal de nicotina lentamente garantizando un suficiente número de receptores sensibilizados que eviten la hiperactivación colinérgica (Russell, 1989). Si se evita la nicotina durante unas semanas, el número de receptores volverá al nivel de los no-fumadores, por lo que se podría decir que el fumador está “desintoxicado”. (Jiménez et al 2004) A pesar de lo anterior, la mayoría de los intentos de abandono son infructuosos (Dani, Radcliffe & Pidoplichko, 2000; Balfour y Fagerstrom, 1996). De hecho, el craving por fumar se puede experimentar hasta años después de haber abandonado el tabaco, debido a los fuertes componentes psicológicos que también posee esta adicción. De ahí que el uso continuado de nicotina haga que los receptores se conviertan en no funcionantes (Margiotta, Berg & Dionne, 1987) o entren en un estado de desensibilización (Lester y Dani, 1994), lo que explica los distintos síntomas de la abstinencia y el desarrollo de la tolerancia (citado en Mayor, 2010).. 6.

(23) Programa psicoeducativo para la prevención del tabaquismo en estudiantes universitarios. No solo la nicotina produce dependencia en el organismo, pues en los cigarrillos hay múltiples aditivos como el alquitrán. Éste último, es uno de los principales componentes sólidos de los cigarros y se produce en la combustión del papel del cigarrillo y de la hoja de tabaco. En él existe una gran variedad de agentes químicos, muchos de los que se generan como resultado de la combustión (cianuro de hidrógeno, monóxido de carbono, dióxido de carbono, óxido de nitrógeno, amoníaco, etc.). Por otra parte, el monóxido de carbono (CO) producido en la combustión del tabaco y el papel del cigarrillo, desplaza al oxígeno de la hemoglobina, formando un componente nocivo: la carboxihemoglobina, el cual obstaculiza el desempeño eficaz de la sangre en la oxigenación de los tejidos (Cardero, 2006). Asimismo, se destaca el grupo de los irritantes, el cual está integrado por formaldehído, ácido fórmico, fenoles, ácido cianhídrico, acetaldehído y acroleínas; los cuales actúan alterando los mecanismos defensivos de las vías respiratorias, a las que dañan directamente (tráquea, bronquios, pulmones (citado en Hernández, 2011). Desde esta perspectiva se explicita el papel activo que desempeñan estos componentes en la instauración de comportamientos adictivos y perniciosos en el orden salutogénico, de modo que puede identificarse ésta como una característica identitaria en su conceptualización.. 1.2. Precisiones en torno al tabaquismo: su definición, diagnóstico y clasificación. Como se ha abordado hasta el momento, la nicotina (sustancia psicoactiva) contenida en esta planta provoca una fuerte adicción al tabaco para quienes lo consumen, y asociada a otros componentes tóxicos trae consigo consecuencias nefastas para la salud humana. El tabaquismo se identifica como una “droga legal que causa adicción ya que esta consiste en un hábito formado por un componente social y otro de adicción física, que se combinan constituyendo un desafío formidable para dejar de fumar” (Manual 7.

(24) Programa psicoeducativo para la prevención del tabaquismo en estudiantes universitarios. MERCK, 1999). También se ha concebido como “la adicción a fumar productos manufacturados del tabaco en cualquiera de sus presentaciones (cigarrillos, tabacos o picadura para pipas), ocasionada por su contenido en nicotina” (Espinosa & Roca, 2007, p. 33). Por su parte, desde una concepción psicológica Zaldívar plantea que “el hábito de fumar configura un estilo de comportamiento, un acto complejísimo que se asocia a variadas percepciones y estados placenteros que afianzan sus raíces en diversos procesos psicosociales, bioquímicos y fisiológicos (Zaldívar, 1990, pág 3). Más recientemente la Organización Mundial de la Salud (OMS), en la última edición de la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-10), cataloga al tabaquismo como una “enfermedad adictiva crónica no transmisible que produce dependencia física y psicológica, causando graves consecuencias para la salud” (Suárez & Campo, 2010, p. 3). En este sentido, se pueden apreciar elaboraciones diferentes de una misma problemática, pero con coincidencias sustanciales, referidas fundamentalmente a la dependencia nicotínica que produce en los sujetos. Cada una de estas definiciones aporta elementos significativos en la comprensión del tabaquismo como un problema de salud. Sin embargo, la conceptualización señalada por la OMS ofrece una explicación más acabada del fenómeno, por lo que se considera conveniente acogerse a la misma. Partiendo de estos conceptos, es conocido que la adicción provoca dependencia en los consumidores, pero ¿cómo establecer un diagnóstico certero en torno a ello? La respuesta a esta interrogante se puede encontrar en el DSM-IV-TR, donde se han erigido criterios para el diagnóstico de dependencia de una droga, cualquiera que sea, pero que son adaptables a la temática en cuestión. Así, apunta a un patrón desadaptativo de consumo de la sustancia que conlleva un deterioro o malestar clínicamente significativo, expresado por tres (o más) de los ítems siguientes en algún momento de un periodo continuado de 12 meses:. 8.

(25) Programa psicoeducativo para la prevención del tabaquismo en estudiantes universitarios. . Tolerancia o necesidad de tener que consumir mayor cantidad de la sustancia para conseguir la intoxicación o el efecto deseado, o el efecto de la sustancia disminuye por su consumo continuado.. . Síntomas de abstinencia característicos de la sustancia.. . La sustancia es tomada con frecuencia en mayor cantidad o durante un periodo más largo de tiempo de lo que se pretendía.. . Deseo persistente o esfuerzos infructuosos de controlar o interrumpir el consumo de la sustancia.. . Se emplea mucho tiempo en actividades relacionadas con la obtención de la sustancia, en el consumo de la sustancia o en la recuperación de los efectos de la misma.. . Reducción de importantes actividades sociales, laborales o recreativas debido al consumo de la sustancia.. . Se continúa tomando la sustancia a pesar de tener conciencia de problemas psicológicos o físicos recidivantes o persistentes, que parecen causados o exacerbados por el consumo de la sustancia.. En este sentido, se puede establecer una relación directamente proporcional entre la dependencia a la sustancia y sus componentes. A pesar de que estos compuestos están presentes en cada cigarrillo, y los efectos que produce se repiten para cada individuo, la forma de administrarlo es diferente, tal es así que Lorenzo y Ladero (2003) (citado por Silva, 2010), definieron las siguientes vías de consumo: . Mascar tabaco.. . Beber tabaco: se mezclan las hojas de tabaco cocidas con sal o ceniza para hacer infusiones y jarabes, es habitual combinarlo con otras modalidades de tabaco (cigarros, rape) y con sustancias alucinógenas o bebidas alcohólicas.. . Administración percutánea: administración de tabaco en la piel intacta o lesionada es un método de curación de algunas tribus de Sudamérica; siendo esta vía grave porque produce envenenamiento al adquirirse altas concentraciones sanguíneas en muy poco tiempo. 9.

(26) Programa psicoeducativo para la prevención del tabaquismo en estudiantes universitarios. . Aspirar tabaco por la nariz: esnifar polvo de tabaco o rape. Habitualmente se esnifa mezclado con otras sustancias tóxicas y se puede administrar bien por inhalación directa, bien utilizando algún dispositivo para facilitar la inhalación.. . Fumar tabaco: esta última modalidad es la más practicada a nivel mundial, siendo los métodos más habituales de fumar tabaco: el cigarrillo, el tabaco y la pipa, lo que denota entre ellos algunas diferencias de tipo farmacocinéticas. El fumador de pipa o puros no acostumbra a tragarse el humo, debido a que el humo es más irritante para las vías respiratorias; el fumador de cigarrillos, sí. De hecho, en el humo del tabaco y de la pipa hay una mayor cantidad de nicotina y alquitrán (Mayor, 2010).. Considerando que el grado de exposición y dependencia a la sustancia adictiva constituyen indicadores del nivel de adicción a la misma, resulta necesario precisar la clasificación de los fumadores según el nivel de consumo: Tabla 1. Clasificación del tabaquismo.. Clasificación. Fumador regular. Ex- fumador Fumador ocasional Fumador pasivo. No fumador. Descripción Persona que refiere fumar cigarrillos, tabacos o pipa, actualmente al menos una vez al día, o que ha dejado de hacerlo, pero hace menos de un año. Según el número de cigarrillos consumidos, el fumador se clasifica en:  Ligero: hasta 10 cigarrillos al día.  Moderado: de 11 a 20 cigarrillos al día.  Gran fumador: más de 20 cigarrillos al día. Persona que alguna vez fue fumador regular pero que ha dejado de fumar desde hace un año como mínimo. Persona que refiere fumar uno o más cigarrillos, pero no de forma diaria. Persona, que no siendo fumadora, inhala involuntariamente el humo de productos manufacturados del tabaco que consumen otros fumadores a su alrededor, con mayor peligro en locales cerrados (incluye hijos, cónyuges, compañeros cercanos de trabajo, y otros) Persona que nunca ha fumado. 10.

(27) Programa psicoeducativo para la prevención del tabaquismo en estudiantes universitarios. Fuente: Tabaquismo. Finlay Revista Científica Médica de Cienfuegos. El ABC en el manejo de algunas enfermedades no transmisibles y sus principales factores de riesgo. Espinosa y Roca (2007) (p. 33). Por otro lado, resulta interesante la clasificación de los fumadores según el nivel de disposición que tengan para dejar de fumar. En este sentido, según el modelo transteórico de Prochaska y Diclemente (1983) los fumadores pueden ser clasificados en uno de los siguientes estadíos: . Precontemplación: El fumador no es consciente de que el tabaco es un problema para su salud, por lo que no tiene intención de dejar de fumar en seis meses.. . Contemplación: El fumador reconoce que fumar tiene consecuencias negativas para la salud, y desea dejar de fumar en los próximos seis meses.. . Preparación / Planificación inmediata: El fumador se dispone ha hacer el intento de dejar de fumar. Prevee el inicio de dejar de fumar en los próximos 30 días.. . Experimentación: Se encuentra realizando acciones para dejar de fumar.. 1.2.1 Fumador pasivo y Humo del Tabaco Ambiental Mantenernos alejados del consumo de tabaco, no garantiza encontrarse a salvo de los efectos nocivos del mismo, pues el humo que se exhala de los fumadores al ambiente contamina el aire común para todos aquellos que coexistan en un mismo tiempo y espacio. Lo anterior tiene lugar por la acción de fumadores irresponsables, que no solo dañan su salud sino también la de aquellos que se encuentran a su alrededor. Asimismo, se violan una serie de leyes y regulaciones, así como las quejas de los ciudadanos o familiares que aclaman por su bienestar. La exposición al humo ambiental del tabaco en Cuba es alta. Según datos publicados por Fariñas (2012) las estadísticas muestran que el 54% de las familias cubanas, el 65% de los niños, el 51% de las embarazadas y el 60% de los adolescentes están expuestos a este contaminante. 11.

(28) Programa psicoeducativo para la prevención del tabaquismo en estudiantes universitarios. Los efectos del humo de tabaco ambiental (HTA) sobre el individuo no fumador comienzan a ponerse en evidencia a principio de la década de los 70. Desde entonces, el concepto de “fumador pasivo”, utilizado para calificar a quienes respiran el aire polucionado por el humo de tabaco de otras personas, ha resultado ampliamente difundido, focalizando en los no fumadores el protagonismo de tales efectos (Sánchez, 2004). El humo de tabaco ambiental (HTA) es el que queda en suspensión en un ambiente donde hay personas fumando. El 85% proviene de la corriente lateral del humo de cigarro en combustión y el otro 15% corresponde al humo de la corriente principal espirado por los fumadores activos. La exposición al humo de tabaco en los fumadores pasivos y en los activos es diferente en términos cuantitativos y cualitativos. Debido a que las temperaturas son más bajas en el cono ardiente del cigarro entre aspiraciones, la mayoría de los productos de pirólisis parcial son más altos en el humo lateral en comparación con el humo principal. En consecuencia, el humo de la corriente lateral tiene mayores concentraciones de algunas sustancias tóxicas y carcinogénicas aunque la dilución provocada por el aire ambiental reduce marcadamente las concentraciones inhaladas por el fumador pasivo activo (Bello, Michalland, Soto, Contreras & Salinas, 2005). Figura 1. Tipos de humo de tabaco. 12.

(29) Programa psicoeducativo para la prevención del tabaquismo en estudiantes universitarios Fuente: Bello, Michalland, soto, Contreras y Salinas, (2005). Efectos de la exposición al humo de tabaco ambiental en no fumadores. Rev. Chil. Enfer Respir 2005; 21:179-192.. El daño a la salud que se provoca en los fumadores pasivos por la exposición al humo de tabaco ambiental, ha sido ampliamente difundido y aceptado por instituciones científicas y sanitarias en el mundo entero. Desde esta perspectiva se ha declarado la existencia de una relación dosis- respuesta, es decir, a mayor exposición al humo ambiental del tabaco, mayor daño se causa (Programa Nacional de Control del Tabaco Ministerio de Salud y Ambiente de la Nación, 1970). En función del considerable impacto sobre la salud del fumador pasivo, particularmente en los jóvenes, la restricción completa de fumar en ambientes públicos interiores debe ser uno de los objetivos prioritarios de la Salud Pública. (De Vito & Rojas, 2005). De igual modo, las consecuencias que se atribuyen a la exposición del humo de tabaco ambiental, se ejercen en primer lugar sobre el mismo fumador, haciéndole víctima también, aunque no involuntaria, de la polución que genera y obliga, consciente o inconscientemente a respirar a mujeres embarazadas, niños y adultos, estén enfermos o sanos (Sánchez, 2004). Al respecto, se suele pensar que si practicas el hábito de fumar en establecimientos donde pueda ser ventilado el aire, los daños pueden ser minimizados. Sin embargo, Acosta (2009) señala que “no hay nivel seguro de exposición al aire contaminado por humo de tabaco. Ni la ventilación ni la filtración, solas o combinadas, pueden reducir la exposición al humo de tabaco en ambientes cerrados a niveles que se consideren aceptables. Ni siquiera pueden lograrlo en lo que atañe al olor, mucho menos en lo que respecta a los efectos en la salud. Sólo los ambientes 100% libres de humo de tabaco confieren una protección eficaz”. De manera general, existe un claro consenso científico basado en múltiples estudios que reseñan que, el aire contaminado por humo de tabaco ocasiona en la población adulta e infantil enfermedades graves y letales, como patologías cardíacas, cáncer de pulmón y asma, entre otras (Acosta, 2009). Considerándose por ello, un factor de. 13.

(30) Programa psicoeducativo para la prevención del tabaquismo en estudiantes universitarios. riesgo para la aparición de diversas enfermedades, lo cual lo convierte en un foco de atención por su incremento en la población joven. Los datos disponibles son categóricos, es evidente la necesidad de instaurar medias de política pública para proteger la salud de los no fumadores. Al respecto, la Organización Panamericana de la Salud lanzó en el año 2001 la iniciativa América Libre de Humo con el objetivo de reducir la exposición del humo de tabaco ambiental a los no fumadores. La implementación de estos ambientes genera un cambio cultural en torno al consumo de tabaco disminuyendo su aceptabilidad social y poniendo en perspectiva la verdadera dimensión de la problemática que constituye el tabaquismo.. 1.3. Características epidemiológicas del consumo de tabaco. Según la OMS, cada año mueren tres millones de personas en el mundo a causa de enfermedades directamente relacionadas con el consumo del tabaco. Las cifras señalan que en una familia compuesta por diez miembros, cuatro serán fumadores y dos de ellos acabarán muriendo con casi veinte años de antelación a consecuencia de su hábito, padeciendo además múltiples molestias y trastornos que menoscabarán la calidad de su vida (OMS, 2010).. Se estima que en el mundo existen 1 300 millones de personas fumadoras y que la mitad morirá a consecuencia de su adicción, de ellos, 325 millones de personas entre 35 y 69 años (Hernández, 2010). Asimismo, se prevé que dentro de los próximos 20 ó 30 años, alcanzará los 10 millones de muertes, produciéndose el 70% de éstas en los países en desarrollo. El restante 30% de las muertes, estaría distribuido en países subdesarrollados como Cuba, donde a pesar de tener una población menor a otros países de América Latina y el mundo, la incidencia del consumo de tabaco es elevada. Informes emitidos por el Ministerio de Salud Pública (2011) señalan que en Cuba existen más de 2 millones de fumadores y que durante el año 2010 se incrementó el 14.

(31) Programa psicoeducativo para la prevención del tabaquismo en estudiantes universitarios. consumo de cigarrillos en un 8,02%. Además, refieren que 4 de cada 10 hombres y 2 de cada 10 mujeres fuman, con mayor prevalencia en las edades comprendidas entre los 40 y los 49 años. Las edades de inicio del consumo del tabaco se remiten alrededor de los 20 años, para un 76% de los fumadores, mientras que para los restantes las edades de inicio del hábito oscilan entre los 12 y 16 años. Por su parte, la mayor prevalencia en cuanto al consumo diario de cigarrillos oscila entre 6 y 10; destacándose las provincias Ciudad de la Habana y Santiago de Cuba. (Lorenzo, 2011) La adolescencia es una etapa de riesgo para el inicio de consumo. Investigaciones realizadas al respecto han identificado que entre los principales motivos del inicio del consumo de tabaco se ubican: la curiosidad, la imitación a los padres, la presión del grupo de amigos, la aceptación social, la anticipación a la edad adulta y la rebeldía (Lorenzo, 2011). Al respecto, se considera que alrededor del 10% de los jóvenes fuman activamente, y el 25% de manera ocasional. Según información ofrecida por Fariñas (2012), en el Periódico Granma, se ha producido un incremento del hábito en edades de 16 a 17 años. Datos aportados en esta misma fuente por la Dra. Patricia Varona Pérez, Directora del Instituto Nacional de Higiene y Epidemiología, en el presente año; señalan que la edad media de inicio del consumo se ha reducido de forma más acelerada en las muchachas que en los muchachos. Los datos expuestos, manifiestan el peligro que representa el consumo de cigarro no solo para el fumador, quien constituye una víctima aunque no involuntaria de la adicción; sino también para el fumador pasivo, la sociedad en sentido general y el medio ambiente.. 1.4. Daños a la salud que provoca el tabaquismo. La repercusión negativa del tabaquismo en el orden físico, psicológico y social, acomete contra todas las edades y sectores de la población, sin establecer distinción alguna.. 15.

(32) Programa psicoeducativo para la prevención del tabaquismo en estudiantes universitarios. En este sentido, existe una clara asociación entre fumar y distintas enfermedades, reflejando en algunas de ellas una relación causal, dígase el cáncer de pulmón. Al respecto, se ha identificado que en la combustión del cigarro existen más de 4000 sustancias tóxicas, de las cuales más de 60 son cancerígenas. Precisamente hoy el cáncer de tráquea, bronquio y pulmones ocupa la tercera causa de muerte en la mujer y primera en el hombre. De igual forma, se relaciona directamente con la aparición o agravante de los cánceres de la cavidad oral, esófago, laringe, útero, vejiga y páncreas. Figura 2. Efectos del consumo de tabaco en los pulmones. Pulmón de un fumador. Pulmón de un no fumador. Otras patologías asociadas al tabaquismo son las cardiopatías y los problemas cardiovasculares, como las enfermedades de las arterias, arteriolas y capilares. A su vez, fumar es el principal responsable de la enfermedad obstructiva crónica (bronquitis crónica y enfisema); incluyendo el riesgo de padecer otras infecciones respiratorias como catarros, bronquitis y neumonía, síntomas agravados de asma, tos, afonía, flema excesiva y silbido de pecho (Becoña, 2004). A nivel sistémico se produce una estimulación de la nicotina en las glándulas adrenales y una descarga de adrenalina resultante. La sensación inicial intensa de la adrenalina estimula al cuerpo y provoca una descarga súbita de glucosa, así como un aumento en la presión arterial, la respiración y el ritmo del corazón. La nicotina suprime la producción de insulina del páncreas, lo que significa que los fumadores 16.

(33) Programa psicoeducativo para la prevención del tabaquismo en estudiantes universitarios. siempre están un poco hiperglucémicos (Henningfield, 1990). De ahí que se pueda considerar al tabaquismo como un factor de riesgo en la aparición de la Diabetes, como enfermedad endocrina-metabólica crónica. Asimismo, la úlcera péptica (úlcera de estómago y úlcera duodenal) y bucal, las erupciones en la cara, el cuero cabelludo y las manos, así como el debilitamiento del sistema inmunitario y la vulnerabilidad a enfermedades como el lupus eritematoso, pueden aparecer como un efecto nocivo del hábito tabáquico, tanto en fumadores activos como pasivos. De igual forma, acelera la aparición de la menopausia en la mujer al reducir el nivel de estrógeno; contribuye a la impotencia en el varón alterando la formación de esperma y provoca envejecimiento cutáneo prematuro; reduce la fertilidad y fecundidad en parejas donde uno o ambos cónyuges fuman, afectando la función menstrual al acortar los ciclos y aumentar la anovulación. En sentido general, la sintomatología que produce esta adicción se extiende a dolores de cabeza, mareos o náuseas; afectaciones en los vasos sanguíneos, piel, cerebro (esclerosis múltiple, entre otras), caída del cabello, pérdida de audición o infecciones de oído, además de deterioro de la dentadura, osteoporosis, discromía de los dedos, psoriasis y la enfermedad de Buerger (denominada como tromboangitis obliterante, se inflaman las arterias, venas y nervios, principalmente de las piernas, que reduce el riego sanguíneo). Entre las consecuencias psicológicas más comunes se encuentran afectaciones en la atención (debido al déficit de oxígeno que el tabaco ocasiona en la sangre), el aprendizaje y la memoria, deteriorándose la cognición en general. Asimismo, se asocia a cambios en el estado de ánimo, el apetito y en la reacción de alerta; reacciones similares provocadas por la cocaína y la heroína. Las afirmaciones anteriores, denotan la necesidad de evitar el consumo del tabaco, pues los beneficios para la salud humana en este sentido son merecedores de un cambio de actitud por parte del fumador. Los beneficios resultantes de la cesación del 17.

(34) Programa psicoeducativo para la prevención del tabaquismo en estudiantes universitarios. hábito son visibles a corto y largo plazo, pues en muy poco tiempo muchos de los síntomas que aquejan al fumador van desapareciendo, asociados fundamentalmente a la circulación, normalización del pulso, la presión arterial y la respiración, entre otros. Además, provee mayor libertad, en tanto otorga más control sobre su vida y su economía. El Reporte del Cirujano General de los Estados Unidos (1990) concluyó que la persona que deja de fumar vive más años que los que siguen fumando, sin importar la edad en que se produjo el abandono. Desde esta perspectiva, expresa que los exfumadores muestran mejor calidad de vida que los que continúan fumando, apreciándose mejoras a largo plazo en el sistema cardiovascular y la función pulmonar, disminuyendo además el riesgo de desarrollar cáncer, entre otros. Llegado a este punto del análisis en el que han quedado explicitadas muchas de las causas por las cuales no se debería fumar y los beneficios que reportan la cesación del hábito, pareciera suficiente para disminuir el consumo de tabaco en la sociedad. Sin embargo, las estadísticas demuestran datos alarmantes que ponen en alerta a quienes velan por la salud y el bienestar humano.. 1.5. Factores de riesgo asociados al tabaquismo. La humanidad se encuentra expuesta a disímiles riesgos de origen social o subjetivo que generan gran malestar en los individuos, valiéndose para ello de su vulnerabilidad. En este sentido, y desde una perspectiva psicosocial, se le concede especial notoriedad al riesgo subjetivo, ya que este tipo de valoración intuitiva tiene en cuenta tanto el nivel de conocimiento o desconocimiento del peligro, como el grado de control que el individuo ejerce sobre él (Portell, Riba & Bayés, 1997). Al respecto, Brennan (2009) alude que el riesgo es la posibilidad de ocurrencia de un evento que ocasione daño a una población vulnerable, estableciendo una distinción entre riesgo real y riesgo percibido. Asimismo, Sandman (2001) había expresado que los riesgos que matan a las personas y los riesgos que las alarman no son necesariamente los mismos. 18.

(35) Programa psicoeducativo para la prevención del tabaquismo en estudiantes universitarios. Lo anterior justifica que el tabaquismo sea considerado como un riesgo real y no necesariamente, como un riesgo percibido a partir de las tazas de morbilidad y mortalidad a nivel mundial. En este sentido, Gómez (1999) identifica al tabaquismo como una conducta de riesgo, por atentar contra la integridad física, mental, emocional o espiritual de la persona, pudiendo arremeter contra su vida. A decir del propio autor, todas aquellas circunstancias o eventos de naturaleza biológica, psicológica o social que posibilitan que un individuo incurra en alguna conducta de riesgo, se denominan factores de riesgo. Con el objetivo de lograr mayor precisión en la determinación del tabaquismo como factor de riesgo, se señalan los criterios expuestos por Montano y Prieto (2008) como requisitos indispensables para considerar determinada condición bajo esta categoría. . Asociarse con una frecuencia significativa a determinada enfermedad o problema de salud. Pero debe existir una forma de relación entre ellas.. . Preceder a la enfermedad durante un periodo determinado.. . Poseer un carácter patogénico evidente, es decir, un respaldo teórico bien fundamentado que explique la aparición del daño.. . Predecir la posterior aparición de la enfermedad a la cual predisponen.. A partir de los elementos anteriormente expuestos, el tabaquismo puede ser considerado como un factor de riesgo para la aparición de disímiles enfermedades como. por. ejemplo. cáncer,. cardiovasculares, manchas. enfermedades. respiratorias,. enfermedades. en la piel, afectaciones en los procesos cognitivos y. disminución en el estado de ánimo, entre otros. Asimismo, al considerarse como una enfermedad crónica adictiva, a ella se asocian una serie de factores de riesgo que deben tenerse en cuenta para la prevención y tratamiento del fenómeno. Al respecto, Zaldívar (1990) expresó que el consumo inicial del cigarro generalmente se deriva de factores sociales y psicológicos variados. Se sabe que los primeros cigarros que un sujeto consume, desencadenan una serie de reacciones físicas desagradables, pero si los motivos psicológicos que lo impulsan son lo 19.

(36) Programa psicoeducativo para la prevención del tabaquismo en estudiantes universitarios. suficientemente fuertes, el sujeto persistirá logrando un estado de tolerancia, y en caso de persistir, logrará un estado de dependencia a los componentes del tabaco, en particular a la nicotina. Sobre ello, el propio Zaldívar (1990) acotó que la implantación inicial del hábito tabáquico y su arraigo o permanencia son dos procesos diferentes. En el caso del primero, predominan factores de tipo ambiental como por ejemplo la modulación de la experiencia desde etapas tempranas del desarrollo por medio de los padres o familiares cercanos, la propaganda y las actividades promocionales de los fabricantes, la disponibilidad de los cigarros y la aceptación social del tabaquismo. La necesidad de mejorar la autoimagen y de imitar el comportamiento de los adultos alcanza su máxima expresión en los adolescentes que tienen la mínima validación externa de su autovalía (Burns, 2006). En el caso del proceso de permanencia del hábito, predominan factores como la dependencia a la nicotina, mecanismos para manejar el estrés, sensaciones subjetivas en cuanto a los efectos relajantes y estimulantes del hábito, entre otros. En el orden individual, se añade como otro de los factores de riesgo que potencia la adicción al tabaco el genético. Aún cuando no se ha demostrado la presencia objetiva de interacción de estos con los genes, se ha especulado que si tales interacciones existen podrían considerarse como factores potencialmente determinantes de la susceptibilidad y el mantenimiento de la adicción al tabaco (Kendler, 1999). Vale acotar otros factores de riesgo asociados al tabaquismo. Se reconoce que aquellas personas que “pertenecen” a “grupos vulnerables” (menores de 20 años o fumadores pasivos), en los que el medio social y familiar donde viven es favorable para iniciar el tabaquismo o mediante vínculos estrechos con fumadores;. tienen. mayor probabilidad de iniciarse en el consumo del tabaco. De igual manera, se identifica el riesgo vinculado a las recaídas, lo cual está relacionado directamente al tiempo de adicción. Desde esta perspectiva, a menor tiempo de haber dejado de fumar, mayor es el riesgo de volver a hacerlo; en el caso de fumadores que presentan. 20.

(37) Programa psicoeducativo para la prevención del tabaquismo en estudiantes universitarios. alguna afección grave relacionada con el tabaquismo, deben considerarse un grupo de especial interés médico (Espinosa & Roca, 2007). 1.6 Percepción de riesgo y tabaquismo Diversos estudios en antropología y sociología han señalado que la percepción y la aceptación de un riesgo tienen sus raíces en factores culturales y sociales. La cultura de las personas, en particular, la cultura de la comunidad que rodea al individuo, desde su entorno de vecindad (micro comunidad) hasta la nación (macro comunidad), influye en cómo se construyen las amenazas al bienestar o cómo éstas son percibidas (Evans et al., 1994). Estos principios son elementales si se quiere lograr una gestión de educación para la salud en el tratamiento a la adicción al tabaco (Beltrán, 2003). Para ganar en claridad en torno a ello, debe ser valorada entonces la estimación del riesgo, pues se desarrolla sobre la base de experiencias vividas, valores individuales y sociales, conocimientos adquiridos por los sujetos en relación a la temática, el control que pueda o no tener de la situación, así como características y causas del riesgo. En este sentido, la subjetividad desempeña un papel significativo, en tanto se concibe ésta como el reflejo generalizado de un objeto o fenómeno de la realidad que deviene conscientemente en él, si bien su particularidad es que a la vez que refleja el objeto o fenómeno, se concientiza la amenaza que él representa para el individuo (Rubinstein, 1967). Ello influye en que el individuo acepte el riesgo o asuma una conducta protectora. Usualmente las personas subestiman los riesgos porque se sienten poco vulnerables, lo cual implica que su comportamiento no esté dirigido a la búsqueda de alternativas de solución. Desde esta perspectiva, se estima que la percepción de riesgo y su aceptación se rigen por ciertos principios, como son: . Aún cuando exista una evidencia concreta, muchas personas rechazan la presencia de una amenaza.. . En caso de ocurrencia de un desastre, la gente no cree que puedan ser dañados ellos o su familia. 21.

(38) Programa psicoeducativo para la prevención del tabaquismo en estudiantes universitarios. . Creen en "algo" que les dará protección o los salvará.. . Se tiende a pensar por mucha gente, que los beneficios, siempre serán mayores que los riesgos (Urbina y Pregoso, 1989).. Asimismo, las actitudes también influyen directamente en la percepción de riesgo, a la vez que está condicionada por ella (Suárez & Campos, 2010). Tal afirmación se devela a través de los mecanismos de negación empleados por las personas ante la presencia de riesgos o amenazas, los cuales actúan conjuntamente con actitudes que muestran un optimismo exagerado, constituyendo finalmente la expresión de una baja percepción de riesgo. Un aspecto a considerar en este punto es el nivel de conocimiento que se posee respecto al tema, de modo que los individuos cuyas actitudes reflejan algún grado de conocimiento sobre el riesgo experimentan menos obstáculos para modificar su ambiente que los que responden con actitudes de defensa. Partiendo de este análisis, se coincide con lo expuesto por Zint (2001), al destacar la necesidad de identificar los riesgos, interpretar las probabilidades, examinar la valoración del riesgo, evaluar las influencias psicológicas y sociales en el juzgamiento. De igual modo, en el análisis de la percepción de riesgo, se debe entender cómo son manejados éstos, aprender sobre las habilidades de procesamiento de la información y estimular acciones personales y sociales para minimizar los riesgos a la luz de los costos y beneficios. La compresión de los mecanismos de funcionamiento del proceso de percepción de riesgo resulta hoy necesaria para entender a cabalidad la conducta humana, especialmente los comportamientos riesgosos, ya que una percepción disminuida de un riesgo puede aumentar la exposición al mismo. En relación al tabaquismo, resulta importante tener en cuenta los riesgos que intervienen en el proceso de elección efectuado por los consumidores, lo cual se asocia a la elevada incertidumbre generada sobre las consecuencias perjudiciales resultantes de dicha elección. En este sentido, además de los riesgos conocidos figuran otros derivados de las creencias equivocadas de los fumadores, por ejemplo, referente a que el cáncer de 22.

(39) Programa psicoeducativo para la prevención del tabaquismo en estudiantes universitarios. pulmón es igual o ligeramente mayor en los fumadores comparados con los no fumadores; a que el tabaquismo sea más mortal que los accidentes automovilísticos y que los cigarrillos con bajo contenido de alquitrán reducen los riesgos de cualquier enfermedad asociada al tabaco, y pasan por alto que fumar más cigarrillos hace que llegue al organismo más nicotina y alquitrán. Todo ello contribuye a la baja percepción del riesgo de fumar y a la minimización del efecto nocivo sobre la salud (Suárez & Campos, 2010). Un elemento que complica la percepción de riesgo del tabaquismo es el hecho de que el mismo muestra sus afectaciones a largo plazo y gradualmente, hasta llegar a ser el causante de. enfermedades de diversa índole y de otras sintomatologías, lo que. propicia que las personas decidan fumar al no experimentar con inmediatez sus consecuencias nocivas. De ahí que sea tan importante desmitificar y ofrecer información sobre la temática, destacando la magnitud del riesgo. Sin embargo, se debe trascender del plano informativo para lograr una adecuación de la percepción, y por consiguiente, promover conductas saludables en torno al hábito. Lamentablemente las bases teóricas de las estrategias en la lucha contra el hábito de fumar, adolecen de una visión integral del hombre y de una perspectiva interdisciplinaria del tema. Lo anterior exige valorar la salud como un proceso complejo y a la educación para la salud como un sistema de orientación que tiene, entre sus principales tareas, la de hacer consciente a las personas de los riesgos y prepararla para el cambio actitudinal en la lucha contra este flagelo (Beltrán, 2003). En el plano interventivo resultaría oportuno orientar la labor profesional respecto al tema del tabaquismo desde un enfoque preventivo, de modo que permita evitar daños insoslayables en la salud humana. Ello se sustenta en la concepción ofrecida por Becoña respecto a los programas preventivos, definiéndolos como un posible conjunto de actuaciones con el objetivo de impedir la aparición del problema (2004). Epígrafe 2.. La prevención del tabaquismo como problema de salud. 23.

(40) Programa psicoeducativo para la prevención del tabaquismo en estudiantes universitarios. Numerosos países se encuentran enfrascados en una ardua lucha contra el tabaco para cuya solución se requieren estrategias globales. El Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco (CMCT), adquirió fuerza jurídica obligatoria el 27 de febrero de 2005, y tiene como objetivo reducir el consumo en los jóvenes, contribuir a que los fumadores abandonen la adicción, y proteger a los no fumadores de la exposición al humo ambiental del tabaco (Suárez & Campos, 2010). Para ello la OMS ha elaborado una intensa actividad en función de la prevención del consumo tabáquico que se plasma en diferentes programas y planes de acción en el ámbito internacional. Las líneas generales de estas actuaciones son: . Prohibición de publicidad directa e indirecta.. . Inclusión en las cajetillas de tabaco de anuncios y advertencias sobre los efectos adversos del mismo.. . Promover que los países miembros regulen el contenido por cigarrillo de CO (10 mg), alquitrán (10 mg) y nicotina (1 mg).. . Impresión en las cajetillas del contenido en CO, alquitranes y nicotina.. . Promover políticas fiscales en las que el impuesto por cajetilla sea al menos el 50% del importe de los cigarrillos.. . Medidas anticontrabando de tabaco.. . Promover que los países miembros hagan restricciones para la venta de tabaco.. . Promover que los países miembros hagan restricciones al consumo en lugares públicos y lugares de trabajo.. . Establecimiento de programas basados en pruebas para el abandono del tabaco.. . Programas educativos para informar a los jóvenes de los peligros del tabaco y de las presiones que sobre ellos ejercen los anuncios publicitarios sobre tabaco.. Para que la prevención del consumo de tabaco tenga éxito es necesario comprender por qué se desarrolla esta clase de comportamiento. Disponiendo de este conocimiento podremos actuar sobre aquellas variables susceptibles de ser modificadas.. 24.

(41) Programa psicoeducativo para la prevención del tabaquismo en estudiantes universitarios. La detección precoz de factores de riesgo asociados a la aparición del tabaquismo, constituye un paso elemental para impedir la instauración de comportamientos no saludables respecto a esta, pues su propósito se centra precisamente en la planificación de acciones o sistemas de acciones (estrategias) cuyo objetivo está directamente vinculado con la capacidad de evitar o impedir que un evento percibido como inaceptable llegue a materializarse. Para ello se necesita, entre otras cosas, de la protección y promoción de la salud; la detección y prevención de las enfermedades, y la corrección de sus consecuencias; la identificación de los riesgos y la protección de los grupos vulnerables a ellos. Becoña (2006) refiere que en el caso de las drogodependencias las acciones se dirigen a impedir o retrasar, la aparición de conductas de consumo, uso y abuso de las distintas drogas. En este sentido, se hace necesario establecer algunas precisiones sobre conceptos que son muy cercanos y suelen emplearse indistintamente: . Vulnerabilidad: Es el conjunto de situaciones personales y sociales que dejan a las personas frágiles o indefensas. Explica cómo los factores culturales, sociales, económicos y políticos de una sociedad influyen en los comportamientos individuales de las personas y pueden dificultar la implantación de las medidas de prevención que lo alejan del riesgo.. . Percepción de riesgo: Se entiende como la vulnerabilidad percibida por la persona de considerarse en riesgo o no de enfermarse; es una variable psicosocial que influye pero por sí sola no determina la adopción de conductas saludables.. . Percepción de severidad: Es entendida como la percepción que tienen las personas de una enfermedad. Mientras más amenazante y severa la perciba, tendrá mayor disposición para adoptar las medidas de prevención para evitarla.. Un elemento esencial en la prevención del tabaquismo lo constituye la percepción de riesgo como configuración psicológica que mediatiza el proceso de toma de 25.

(42) Programa psicoeducativo para la prevención del tabaquismo en estudiantes universitarios. decisiones por parte del sujeto frente al consumo tabáquico. Por su parte, Beltrán (2003) la define como el reflejo generalizado de un objeto o fenómeno de la realidad y que deviene conscientemente en él, si bien su particularidad es, que a la vez que refleja el objeto o fenómeno, se concientiza la amenaza que el mismo representa para el individuo. Es importante saber además, que la percepción de riesgo puede estar influida por elementos como la cultura, el género y la experiencia anterior de las personas. Por su parte, la comunicación del riesgo es un proceso interactivo de intercambio de información y opiniones entre individuos, grupos e instituciones donde se involucran múltiples mensajes sobre el riesgo, su naturaleza o los arreglos legales o institucionales para el manejo del riesgo. La comunicación de riesgos busca informar a las personas y hacerlo participar en la toma de decisiones. Es una manera de retroalimentarse de las inquietudes, preocupaciones e información que pudiesen tener. Ello se logra al incrementar el nivel de las discusiones públicas alrededor de los riesgos mientras se comunica claramente qué se debe y qué no se debe hacer alrededor de un problema de salud (Salvador, 1989). Para que la comunicación de riesgos pueda cumplir con su propósito, la información transmitida debe contener cinco aspectos básicos: 1. La naturaleza del riesgo. 2. El tipo de beneficios que pueden obtenerse al reducir el riesgo. 3. Las alternativas de solución disponibles. 4. La incertidumbre que existe acerca de los riesgos y beneficios. 5. Los aspectos del manejo de riesgo. Con estos elementos se puede entonces lograr una comunicación de riesgos efectiva, la cual genera un alto nivel de interés público en el problema, una aceptación pública de las soluciones que dependen de la participación y el entendimiento, y un incremento de la probabilidad de encontrar una solución y al mismo tiempo se mejora la calidad de la solución. Pero esto no es suficiente y muchas veces queda en un plano informativo. Para lograr un cambio de actitud y en especial un trabajo consecuente en el tema de la prevención es necesario lograr la implicación afectiva26.

Figure

Tabla 1. Clasificación del tabaquismo.
Figura 1. Tipos de humo de tabaco
Figura 2. Efectos del consumo de tabaco en los pulmones.
Tabla 2. Funciones básicas de la percepción de riesgo.
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Referencias

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