S E G U N D A T E M P O R A D A P R O G R A M A 7
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Sala Nezahualcóyotl Sábado 09 de junio 20:00 horas Domingo 10 de junio 12:00 horas Orquesta Filarmónica de la UNAM Iván López Reynoso, director huésped
Programa
Antonín Dvořák Obertura Carnaval, op. 92
(1841-1904) (Duración aproximada: 10 minutos)
Rodolfo Halffter Concierto para violín y orquesta en la mayor, op. 11 (1900-1987) I Recitativo. Tranquilo (Liberamente).
Allegro
II Andante cantabile III Allegro vivace
(Duración aproximada: 21 minutos) Manuel Ramos, violín
Intermedio
César Franck Sinfonía en re menor
(1822-1890) I Lento - Allegro non troppo II Allegretto
III Allegro non troppo
(Duración aproximada: 37 minutos)
Manuel Ramos Violín
Manuel Ramos Reynoso nació en Reynosa, Tamaulipas y comenzó el aprendizaje del violín con su padre, Manuel Ramos Zamora. Estudió con Abel Eisenberg en el Conser- vatorio Nacional de Música, de donde se graduó en 1975.
Continuó su formación con Franco Gulli en la Universidad de Indiana. En dos ocasiones ganó el Premio Manuel M.
Ponce de la Ciudad de México y el Concurso Internacional de Violín Tibor Varga 1982 de Siôn en Suiza. Ha sido solista bajo la batuta de Leonard Slatkin, Enrique Bátiz, Jesus Medina, Fernando Lozano, Román Revueltas, Raúl García, Gerhardt Zimmermann, Eduardo Mata, Raymond Leppard, José Guadalupe Flores, Francisco Savín y Luis Herrera de la Fuente, entre otros. Se ha presenta- do en Estados Unidos, México, Perú, Chile, Argentina, Brasil y otros países de América, Europa y Asia. Destacan un par de actuaciones en el Carnegie Recital Hall de Nueva York y en el Teatro de la Organización de los Estados Americanos en Washington. Ha sido integrante de la Orquesta Sinfónica Nacional, fundador y asistente de concertino de la Sinfónica del Estado de México, concertino de la Filarmónica de la Ciudad de México, concertino asociado de la Sinfónica de San Diego, asistente de concertino de la Sinfónica de Pittsburgh y primer violín de la Orquesta Sinfónica de Saint Louis Missouri. Su repertorio incluye obras de Bach, Stravinski, Rodolfo Halftter, Ponce, Gori Cortés, José Sabre Marroquín y Astor Piazzolla, entre otros. Actualmente forma parte del grupo de Concertistas de Bellas Artes es concertino de la Orquesta Filarmónica de la UNAM.
Iván López Reynoso Director huésped
Originario de Guanajuato, Iván López Reynoso realizó estudios
de violín, piano, canto y dirección de orquesta. Ha tomado
cursos y clases magistrales con Gellya Dubrova, Alexander
Pashkov, Gonzalo Romeu, Alberto Zedda, Jean-Paul Penin,
Jan Latham-Koenig y Avi Ostrowsky. Ha dirigido a la Filar-
mónica Gioachino Rossini, la Orquesta de la Comunidad de
Madrid, la Orquesta Estatal de Braunschweig, la Filarmónica
de la UNAM , la Oviedo Filarmonía, la Filarmónica de Jalisco, la Sinfónica Nacional
y la Sinfónica de Xalapa, entre otras. Ha trabajado con Brigitte Fassbaender, Ildar
Abdrazakov, Javier Camarena, Fernando de la Mora, Michael Barenboim, Alex
Klein, Gabriela Montero, Yulianna Avdeeva, Oxana Yablonskaya, Conrad Tao y
Ryu Goto, por mencionar algunos. Su repertorio operístico incluye Aïda, Don
Carlo, Rigoletto, La traviata, La bohème, Tosca, Madama Butterfly, Werther, La
cenicienta, Hänsel und Gretel, y El barbero de Sevilla, además de los estrenos en
México de Il viaggio a Reims, Le comte Ory, Il pianto d’Armonia sulla morte di Orfeo
y Viva la mamma. En 2014, actuó por primera vez en el Festival de Ópera Rossini
de Pesaro en Italia. Se ha presentado en Estados Unidos, España y Alemania. En
2018, recibió el Premio Estatal de Artes Diego Rivera en Guanajuato. Fue director
artístico interino de la Orquesta Sinfónica de Aguascalientes y actualmente es
primer maestro de capilla del Teatro Estatal de Braunschweig en Alemania.
Antonín Dvořák (Nelahozeves, 1841 - Praga, 1904) Obertura Carnaval, op. 92
Cuando desde el fondo de los años la voz de Carlos Gardel se abre paso para anunciar entre gritos y trompetas que «Esa Colombina puso en sus ojeras humo de la hoguera de su corazón», y denunciar entre máscaras que danzan que «Aque- lla marquesa de la risa loca se pintó la boca por besar a un clown», hace mucho más que cantar los versos con los que Horacio Salgán y Roberto Goyeneche le dieran vida al tango Siga el corso. Nos recuerda que en la fiesta popular, como diría el cantor de España, «el noble y el villano, el prohombre y el gusano bailan y se dan la mano sin importarles la facha», y que la fiesta de las fiestas es el carnaval que anuncia la llegada de la cuaresma. Porque corso es el nombre que en la tierra de Borges, Gelman y Alfonsina la del Mar se le da al carnaval en el que las murgas de coloridos trajes y bailes contagiosos hacen olvidar al pobre sus miserias y al rico su codicia antes de recogerse en la oscuridad de sus re- mordimientos cuando les recuerden que polvo somos y en polvo nos hemos de convertir. Al carnaval le debe Francisco de Goya la inspiración para El entierro de la sardina, Brueghel «el Viejo» la que lo impulsó a crear El combate entre Don Carnal y Doña Cuaresma y la que en un principio motivó a Antonín Dvořák a componer su Obertura Carnaval op. 93.
Para cuando Dvořák escribió su Obertura Carnaval, tenía ya 50 años de edad, había escrito la casi totalidad de su obra sinfónica y era ampliamente reconocido a nivel internacional. Fue entonces que concibió la idea de escribir un enorme poema sinfónico de carácter filosófico dividido en tres partes, en cada una de las cuales se describiera la Naturaleza, la Vida y el Amor. El resultado fue la creación de tres oberturas de concierto, la primera de las cuales recibió el nombre de El reino de la Naturaleza, la segunda Obertura Carnaval, mientras que la tercera fue nombrada Otello. La intención original de Dvořák era denominar a esta obra Carnaval de Bohemia, intentando ir más allá de la alusión a un evento específico para representar en un sentido más amplio la Vida.
Construida a partir de elementos contrastantes, en la obra se entremezclan temas, como el del principio, que describen los vertiginosos torbellinos relacio- nados con la festividad a la que aluden, con otros que representan distintos aspectos de la vida diaria, como el amor, la reflexión o las preocupaciones cotidia- nas. Unos y otros momentos se van entretejiendo para generar intensos contrastes de luz y sombra a lo largo de la obertura, en la que predomina, apareciendo de nuevo al final, el deslumbrante allegro brillante con el que ésta se abre.
Dvořák mismo dirigió el estreno de las tres obras que conforman este tríptico
de oberturas el 28 de julio de 1892 en Praga, antes de embarcarse en la aventu-
ra que lo llevaría a residir durante algunos años en los Estados Unidos.
Rodolfo Halffter (Madrid, 1900 - Ciudad de México, 1987) Concierto para violín y orquesta en la mayor, op. 11
«Españoles: el llanto es nuestro y la tragedia también, como el agua y el trueno de las nubes. Se ha muerto un pueblo pero no se ha muerto el hombre», escribió León Felipe después de finalizada la Guerra Civil en su país y antes de tener que marchar hacia el exilio, al igual que muchos otros españoles que, siguiendo al sol para dejar tras de sí la oscuridad, encontraron en la tierra mexicana algo más que un refugio contra los atentados terroristas del destino. Luis Buñuel, Remedios Varo, Roberto Fernández Balbuena, Margarita Nelken, Joaquín Xirau, José Gaos, Adolfo Salazar, Otto Mayer-Serra, son sólo algunos de los muchos personajes de la vida intelectual y artística española que enriquecieron la actividad cultu- ral de nuestro país con su llegada. Entre ellos se encontraba el compositor Rodolfo Halffter quien, durante la travesía en barco hacia nuestras tierras, recibió por telegrama la invitación del violinista norteamericano Samuel Dushkin para escribir un concierto para violín. Comenzado en 1939 y terminado en 1940, el Concierto para violín sería la primera de muchas obras que Halffter compondría en nuestro país.
El mismo Halffter confesó haber escrito el concierto en «condiciones econó- micas angustiosas, más, sin embargo, afirmó que:
trátase de una música que reboza optimismo. En ella se afirma la voluntad de «cre- cer desde el dolor». El dolor profundo originado por la pérdida de la patria. Se advierte en esta música la decisión de marchar con fe —«a través del llanto»— ha- cia el futuro prometedor y luminoso que nos ofrecía a los emigrados españoles republicanos el México libre, generoso y acogedor de la Revolución.
El aire de la música española se encuentra presente a lo largo de los tres movi- mientos del concierto, tanto en sus melodías como en sus ritmos, pero sujetos a un tratamiento influenciado por muchos aspectos del lenguaje musical del siglo XX ; por lo cual, ha sido considerada una expresión del neoclasicismo español que se desarrolló en este país en la década de los treinta, en el seno del llamado Grupo de los Ocho (al que, además de Halffter, pertenecieron su hermano Ernes- to, Juan José Mantecón, Julián Bautista, Fernando Remacha, Rosa García Ascot, Salvador Bacarisse y Gustavo Pitaluga), y el cual se caracterizó por su alusión a diferentes estilos del pasado, su simplicidad (la cual es evidente sobre todo en la orquestación), y el uso de técnicas composicionales modernas. El resultado, en este caso, es una obra de una gran transparencia y equilibrio, y de un cons- tante y ligero fluir melódico en el violín.
La obra fue estrenada con gran éxito en México el 26 de junio de 1942 con el
propio Samuel Dushkin como solista y Carlos Chávez al frente de la Orquesta
Sinfónica de México. No obstante, Halffter se mostró insatisfecho con la obra y
decidió llevar a cabo modificaciones tanto en la parte del violín como en la or-
questación con la ayuda del violinista Henryk Szeryng, quien realizó la primera
grabación del concierto.
César Franck (Lieja, 1822 - París, 1890) Sinfonía en re menor
La leyenda asegura que después de enlistarse a los 18 años en el Primer Ejército de la República Francesa, servir posteriormente con ejemplar lealtad en La Grande Armée de Napoleón y recibir 18 heridas en combate que le provocaron graves mutilaciones y desfiguraciones corporales, Nicolás Chauvin recibió de las manos del mismísimo Bonaparte el Sable del Honor y una pensión vitalicia de 200 francos anuales. Sin embargo, nadie ha podido encontrar la más mínima prueba fehaciente de la existencia de este personaje que, por su supuesto pa- triotismo exacerbado, dio origen al término «chauvinista», con el que hoy se califica a todo aquél que sostiene con acendrado fanatismo que lo que pro- cede de su país es superior a lo que provenga de cualquier otro. Y aunque años después de la caída de Napoleón la figura de Nicolás Chauvin se hizo fa- mosa como personaje ridículo de varias comedias de vodevil como símbolo del patriotismo exagerado (la más famosa de ellas La cocarde tricolore de los her- manos Cogniarde, de 1831), en la segunda mitad del siglo XIX esta actitud afloró con fuerza en el espíritu de los franceses, sobre todo como consecuencia de las tensiones políticas entre el Segundo Imperio Francés y el Reino de Prusia, que desembocarían en la derrota sufrida por los franceses en la Guerra Franco- Prusiana de 1870-1871.
Ya Richard Wagner había sido víctima del chauvinismo francés cuando en 1861 había intentado conquistar musicalmente París con su ópera Tannhäuser, la cual fue representada tres veces en marzo de ese año y cada una de ellas bajo una tormenta de silbidos y abucheos por parte de aquel sector del público francés dispuesto a denigrar todo aquello que no fuera lo suyo, y más si provenía de la órbita de los países germánicos. Sin embargo, no fueron pocos los artistas y escritores franceses que mostraron abiertamente su admiración por las ideas y el arte del músico alemán, quien, más allá de conflictos políticos, lo cierto es que proponía una renovación del arte operístico en particular, y musical en gene- ral, que el conservadurismo francés no estaba dispuesto a aceptar. Charles Baudelaire lo defendió en un memorable artículo conocido hoy con el nombre de Wagner y Tannhäuser en París, además de enviarle una carta en la que le mani- festaba su más sincera admiración. En el terreno musical, compositores jóvenes de la talla de Vincent d’Indy, Camille Saint-Saëns y César Franck se manifestaron como francos seguidores, no sólo de su estética sino de la tradición sinfónica alemana. Ejemplo claro de la influencia de las concepciones musicales de Richard Wagner y del sinfonismo alemán en la música francesa se encuentra en la Sinfo- nía en re menor de César Franck.
De ascendencia alemana, pero nacido en 1822 en Lieja, que en esos momen-
tos pertenecía a Holanda, convertido en belga y nacionalizado francés más tarde,
César Franck compuso su Sinfonía en re menor entre 1886 y 1888. Cabe aclarar
que la sinfonía nunca había sido un género muy apreciado por los franceses, o
cuando menos no a la manera en la que había sido cultivada dentro de la tradición
germánica. Ejemplos excepcionales en la producción sinfónica francesa son la
Sinfonía Fantástica de Hector Berlioz (la cual se aparta totalmente de la estruc-
tura sinfónica tradicional), la Sinfonía no.3 en do menor con órgano de Camille
Saint- Saëns y la Sinfonía sobre un canto montañés de Vincent D’Indy, las cuales presentan características que influirían en la construcción de la Sinfonía en re menor de Franck, principalmente en lo que se refiere a su forma cíclica, la cual consiste en la aparición de materiales expuestos en los primeros movimientos de la obra en el movimiento final. En el caso de la sinfonía de Franck, el tema prin- cipal del movimiento inicial y el tercero de los temas del mismo movimiento, por un lado, y el tema principal del segundo movimiento, por el otro, son reelaborados en el movimiento final, que en este caso es el tercero, pues a diferencia de la mayoría de las sinfonías del siglo XIX , la Sinfonía en re menor de César Franck tiene solamente tres movimientos (aunque hay que precisar que el que podría considerarse el Scherzo está contenido a la mitad del segundo movimiento).
La influencia de Wagner se hace sentir principalmente en el tratamiento armó- nico de la obra, derivado del cromatismo desarrollado por este compositor sobre todo en Tristán e Isolda, lo cual, por otro lado, es una constante en las obras más importantes de Franck, como su Sonata para violín y piano, su Quinteto para piano, dos violines, viola y violonchelo, su Preludio, coral y fuga para piano, y, sobre todo, en sus obras para órgano, pues no hay que olvidar que durante 42 años Franck ocupó el puesto de organista de la Iglesia de Santa Clotilde en París, además de desempeñarse como profesor de órgano en el Conservatorio de esa ciudad.
Maestro de no pocos de los grandes músicos franceses de la segunda mitad del siglo XIX y principios del XX , como Vincent d’Indy, Ernest Chausson, Guy Ropartz, Gabriel Pierné, Guillaume Lekeu y Henri Duparc, Franck dedicó a este último su sinfonía, la cual fue estrenada el 17 de febrero de 1889 en el Conserva- torio de París, en medio del descontento de la orquesta y el rechazo por parte de muchos compositores y académicos que se oponían a la ejecución de una obra que, desde su punto de vista, constituía una traición a la tradición musical fran- cesa por ser el resultado de la influencia de la música germánica.
Notas: Roberto Ruiz Guadalajara
La Orquesta Filarmónica de la UNAM ( OFUNAM ), el conjunto sinfónico más antiguo en el panorama cultural de la Ciudad de México, constituye uno de los factores preponderantes del proyecto cultural de mayor trascendencia del país: el de la Universidad Nacional Autónoma de México.
Durante más de ochenta años de actividades, la OFUNAM se ha convertido en una de las mejores orquestas de México. Su popularidad se debe a la calidad del conjunto, de sus directores titulares, a la participación de directores huéspedes y solistas de prestigio nacional e internacional, a una programación interesante y variada, al entusiasmo de sus integrantes y a la belleza, la comodidad y la magní- fica acústica de su sede, la Sala Nezahualcóyotl. Además, cada temporada la orquesta realiza giras por diferentes escuelas y facultades de la UNAM . En 2014 realizó una gira por Italia y en 2015 otra por el Reino Unido. Su repertorio abarca todos los estilos, desde el barroco hasta los contemporáneos, incluyendo desde luego la producción nacional.
En 1929, a raíz de la recién lograda autonomía universitaria, estudiantes y maestros de música constituyeron una orquesta de la entonces Facultad de Mú- sica de la UNAM . Posteriormente, con un proyecto aprobado por el gobierno de Lázaro Cárdenas, se transformó en un conjunto profesional en 1936. Original- mente denominada Orquesta Sinfónica de la Universidad, su dirección fue com- partida por José Rocabruna y José Francisco Vásquez, y su sede se fijó en el Anfiteatro Simón Bolívar, de la Escuela Nacional Preparatoria.
De 1962 a 1966, Icilio Bredo tuvo a su cargo la dirección artística de la or-
questa, cuya sede se cambió al Auditorio Justo Sierra, de la Facultad de Filosofía
y Letras. En 1966, la designación de Eduardo Mata como director artístico marcó
el inicio de una nueva y brillante etapa de desarrollo del conjunto que duró nue-
ve años. Fue durante este período que la Orquesta Sinfónica de la Universidad
se convirtió en Orquesta Filarmónica de la UNAM , y comenzó la construcción
de un nuevo y moderno recinto para albergar al conjunto universitario, la Sala
Nezahualcóyotl. Héctor Quintanar fue nombrado director artístico en 1975. Al año
siguiente, la orquesta se mudó a su actual sede. Desde entonces, la orquesta
universitaria ha trabajado bajo la guía de Enrique Diemecke y Eduardo Diazmuñoz
(1981 a 1984, directores asociados), Jorge Velazco (1985 a 1989), Jesús Medina
(1989 a 1993), Ronald Zollman (1994 a 2002), Zuohuang Chen (2002 a 2006), Alun
Francis (2007 a 2010) y Jan Latham-Koenig (2012 a 2015). Desde enero de 2017,
Massimo Quarta es el director artístico de la OFUNAM .
Concertinos Sebastian Kwapisz Manuel Ramos Reynoso Violines primeros Benjamín Carone Trejo Ewa Turzanska Erik E. Sánchez González Alma D. Osorio Miguel Edgardo Carone Sheptak Pavel Koulikov Beglarian Juan Luis Sosa Alva José Juan Melo Salvador Carlos Ricardo Arias de la Vega Jesús Manuel Jiménez Hernández Teodoro Gálvez Mariscal Raúl Jonathan Cano Magdaleno Ekaterine Martínez Bourguet Roberto Antonio Bustamante Benítez Toribio Amaro Aniceto
Martín Medrano Ocádiz Violines segundos Osvaldo Urbieta Méndez*
Carlos Roberto Gándara García*
Nadejda Khovliaguina Khodakova Elena Alexeeva Belina
Cecilia González García Mora Mariano Batista Viveros Mariana Valencia González Myles Patricio McKeown Meza Miguel Ángel Urbieta Martínez María Cristina Mendoza Moreno Oswaldo Ernesto Soto Calderón Evguine Alexeev Belin Juan Carlos Castillo Rentería Benjamín Carone Sheptak
Violas
Francisco Cedillo Blanco*
Gerardo Sánchez Vizcaíno*
Patricia Hernández Zavala Jorge Ramos Amador Luis Magaña Pastrana Érika Ramírez Sánchez Juan Cantor Lira
Miguel Alonso Alcántara Ortigoza Anna Arnal Ferrer
Roberto Campos Salcedo Aleksandr Nazaryan Violonchelos
Valentín Lubomirov Mirkov*
Beverly Brown Elo*
Jorge Andrés Ortiz Moreno José Luis Rodríguez Ayala Meredith Harper Black Marta M. Fontes Sala Carlos Castañeda Tapia Jorge Amador Bedolla Rebeca Mata Sandoval Lioudmila Beglarian Terentieva Rodolfo Jiménez Jiménez Contrabajos
Víctor Flores Herrera*
Alexei Diorditsa Levitsky*
Fernando Gómez López José Enrique Bertado Hernández Héctor Candanedo Tapia Claudio Enríquez Fernández
Jesús Cuauhtémoc Hernández Chaidez Alejandro Durán Arroyo
Flautas
Héctor Jaramillo Mendoza*
Alethia Lozano Birrueta*
Jesús Gerardo Martínez Enríquez Piccolo
Nadia Guenet
Orquesta Filarmónica de la UNAM
Massimo Quarta, director artístico
Oboes
Rafael Monge Zúñiga*
Daniel Rodríguez*
Araceli Real Fierros Corno inglés
Patrick Dufrane McDonald Clarinetes
Manuel Hernández Aguilar*
Édgar Lany Flores Martínez*
Austreberto Méndez Iturbide Clarinete bajo
Alberto Álvarez Ledezma Fagotes
Gerardo Ledezma Sandoval*
Manuel Hernández Fierro*
Rodolfo Mota Bautista Contrafagot David Ball Condit Cornos Elizabeth Segura*
Silvestre Hernández Andrade*
Gerardo Díaz Arango Mateo Ruiz Zárate Mario Miranda Velazco
Trompetas James Ready*
Rafael Ernesto Ancheta Guardado*
Humberto Alanís Chichino Arnoldo Armenta Durán Trombones
Alejandro Díaz Avendaño*
Alejandro Santillán Reyes Trombón bajo Emilio Franco Reyes Tuba
Héctor Alexandro López Timbales
Alfonso García Enciso Percusiones Javier Pérez Casasola Valentín García Enciso Francisco Sánchez Cortés Abel Benítez Torres Arpa
Janet Paulus Piano y celesta E. Duane Cochran Bradley
* Principal
PRÓXIMO PROGRAMA Segunda Temporada 2018
Elim Chan, directora huésped Lukáš Vondráček, piano
Beethoven
• Concierto para piano no. 3 Dvořák
• Sinfonía no. 7
Sábado 16 de junio 20:00 horas
Domingo 17 de junio 12:00 horas
Recintos Culturales
Coordinador
José Luis Montaño Maldonado Coordinador Técnico Gabriel Ramírez del Real Sala Nezahualcóyotl Coordinador Felipe Céspedes López Administradora Melissa Rico Maldonado
Técnicos de Foro José Revilla Manterola Jorge Alberto Galindo Galindo Agustín Martínez Bonilla Rubén Monroy Macedo Técnicos de Audio Julio César Colunga Soria Rogelio Reyes González Técnico de Iluminación Pedro Inguanzo González
Dirección General de Música
Director General
Fernando Saint Martin de Maria y Campos Coordinadora Ejecutiva
Blanca Ontiveros Nevares Subdirectora de Programación Dinorah Romero Garibay
Subdirectora de Difusión y Relaciones Públicas Edith Silva Ortiz
Jefe de la Unidad Administrativa Rodolfo Mena Herrera
Medios Electrónicos Abigail Dader Reyes Prensa
Paola Flores Rodríguez Logística
Gildardo González Vértiz Vinculación
María Fernanda Portilla Fernández Cuidado Editorial
Rafael Torres Mercado
Orquesta Filarmónica de la UNAM
Subdirectora Ejecutiva Edith Citlali Morales Hernández Enlace Artístico
Clementina del Águila Cortés Operación y Producción Mauricio Villalba Luna Coordinación Artística Israel Alberto Sandoval Muñoz
Asistente de Bibliotecario Guillermo Sánchez Pérez Personal Técnico Eduardo Martín Tovar Hipólito Ortiz Pérez
Roberto Saúl Hernández Pérez Asistente de la
Subdirección Ejecutiva Julia Gallegos Salazar
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