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MEXICO
EN 1847.
CONTIENE
Una ligora relacion de las revoluciones y de algunos sucesos ocurridos entre nosotros, desde que comenzó la guerra contra los Estados Unidos, y varias reflexiones acerca de las causas que han influido en la decadencia actual de la República.
Por un Mexicano.
MEXICO :
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TIPOGRAFIA DE R. RAFAEL , CALLE DE CADENA NUM. 13.
1847.
79312
N
6
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I
Tracionarial á mis sentimientos y faltaria á los deberes
que me impone el verdadero patriotismo, si por el temor de ex citar contra mí las impugnaciones y los rencores de algunos me xicanos, me abstuviera de hacer todo aquello en que pudiera prestar un servicio positivo á mi patria. Al emprender este tra bajo, lo he hecho dirigido por el noble deseo de que mis conciu dadanos conozcan exactamente nuestra peligrosa situacion , y de queá su vista procuren en cuanto pueda estar al alcance de su
capacidad , remover las causas de los males que nos han orillado al precipicio en el que estamos próximos á sepultarnos. Al co
nocer perfectamente nuestros males y las causas que los han producido , habremos dado el primer paso para remediarlos .Debo manifestar ante mis compatriotas , que yo no pertenezco á ningun partido , porque una dolorosa esperiencia me ha hecho conocer cuán perjudiciales han sido los crímenes y errores que
todos a su vez han cometido ; de manera que el mejor de ellos, ( si es que alguno merece esta clasificacion ,) á nadie puede ya
1 No tenia intencion de publicar los diversos artículos que se contienen en este cuaderno; y menos en un solo cuerpo, por la distinta materia que en cada uno de ellos se trata ; pero me he resuelto a hacerlo por obsequiar los deseos de un amigo mio .
inspirar ninguna confianza, para fundar en él algunas esperanzas de que pueda con buen éxito empeñarse en salvar a la nacion de
la dificil y comprometida crisis en que actualmente se halla.
Yo , si me he esforzado en pintar con los coloridos mas horri bles, a la vez que mas exactos , el espantoso cuadro que hoy pre sentamos al mundo , y la peligrosa situacion en que nos halla mos , ha sido por que he juzgado conveniente separarme de la perniciosa costumbre que han introducido algunos periodistasу
escritores públicos, de halagar al pueblo con frases que única
mente han servido para alucinarnos, al decir que México es una nacion grande , poderosa y rica ; que estamos adelantados en la civilizacion; que somos un pueblo dócil , morigerado y virtuoso,
y otras exageraciones de esta naturaleza, que solo han servidopara lisongear nuestro amor propio, y para hacernos creer que
valemos algo mas de lo que realmente somos ; y asi es que esos
escritores, en vez de hacernos un bien , nos han causado un gra ve mal , al disimular la verdad, quizá deseosos de adquirir de esta manera el aprecio y el concepto público. Tambien adver tiré que al ocuparme de bablar del Exmo. Sr. Presidente, gene
ral D. Antonio Lopez de Şanta - Anna , no me ha dirigido ninguna afeccion particular hácia su persona , ni tampoco le debo ni le he debido ningunos favores, ni espero solicitarlos de él nunca, ni aspiro á algun empleo ; antes por el contrario , puedo comprobar con personas respetables, que alguna vez he ofrecido mis insig
nificantes servicios , sin solicitar retribucion de ninguna clase: y asi és que todo lo que digo con relacion a él , ha sido dictadopor la mas escrupulosa imparcialidad. Acaso me equivocaré, pe
to mientras no tenga pruebas en contra para creer otra cosa ,para creer y decir lo queme dicta mi razon .
Se advertirá ademas que yo , al declamar fuertemente contra
nuestros crímenes y vicios, no personalizo á nadie en mis espre siones, a pesar de que me seria bastante útil para dar mas fuer za á la relacion de muchos sucesos importantes, referir algunos tengo derechotropiezos y faltas de varios de nuestros principales personages ,
pero me he abstenido de hacerlo , para que no se crea queobromovido por resentimientos particulares contra aquellos que hayan
figurado en los hechos á que me refiero .Al ocuparme de la prensa , me restrinjo especialmente a las
producciones de El Republicano, de El Monitor Republicano y de El Boletin de la Democracia, porque me ha parecido mas propio citar á estos periódicos como ejemplo de las publicacio
nes que se separan del punto de vista que les señala el fin que deben proponerse . Tal vez sus redactores se exaltarán contramí , y no dejarán de regalarme con sus virulentos denuestos; pe
ro yo los oiré tranquilo , descansando en el testimonio de mi con ciencia , mientras no me disuadan con razones lo que llevo dicho : y si esto llegare á suceder, tendré un doble motivo para
protestarles el afecto que particularmente les profeso, por ha
berme sacado de estos errores .
Estoy, pues , dispuesto á arrostrar con cuantos inconvenientes
pueda proporcionarme la mal querencia de mis conciudadanos,
y con los obstáculos que se me presentaren , por tal de conseguirhacer efectiva mi cooperacion en cuanto pueda, para contribuir á la felicidad de mi pais , que con tanto ahinco deseo .
8l Autor
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Si no variamos de conducta , quizá no pa sarán veinte años sin queveamos tremo lar la bandera de las estrellas norte -ameri canas en nuestro Palacio Nacional , y sin que se vea celebrar en la espléndida Catedral de México , el oficio protestante.
GUTIEREZ ESTRADA.
Ocho años ha , cuando las aspiraciones de los partidos no ha
bian tocado al término de la depravacion , cuando las inicuas facciones no habian llegado a disputarse tan sangrientamente los restos de nuestra mori'sunda república , cuando el honor у el territorio mexicano aun no se habian perdido tan vergonzosa mente , y cuando en fin, podia haberse salvado todavía á la nacion de los males que hoy pesan sobre ella : hubo un escritor mexicano , que desprendiéndose de todas las afe -ciones capricho sas que nos sugiere el amor propio , y poniéndose en pugna con
las preocupaciones y errores de todos los partidos , conociendo el peligroso estado á que nos han reducido nuestros continuosdesaciertos , hizo la funesta prediccion que encabeza este artícu
lo , y la que sin duda , para mayor oprobio nuestro , bien pronto veremos completamente realizada . Este escritor , pues , que su po sobreponerse al temor de concitarse el rencor y el odio de los mexicanos , emprendió noblemente presentar a nuestra vista, con toda la severidad de la verdad , una relacion exacta de nuestroscrimenes y faltas, de nuestra corrupcion é inmoralidad , que han sido y son las principales causas de los desórdenes y disensio nes que nos han puesto en el mas inminente riesgo de acabar
lo de perder todo con infamia é ignominia . Pero 'esta rela cion , que describia el estado miserable de nuestra lánguida pátria , con los coloridos mas horribles , a la vez que mas exactos;
la juzgaron los mexicanos fascinados por los intereses de parti
do, y fanáticos por una libertad, por la que declamaban con
So.
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ahinco , pero que no conocian , ni habian podido conocer; como un folleto alarmante y subversivo que atacaba nuestra efímeras instituciones republicanas . Si bien es cierto que no nos conven dria adoptar el remedio que nos ofreció su autor, para contener el torrente de males que cada dia nos van aproximando á nuestra ruina completa , tambien es cierto que la debimos considerar á la sombra de la imparcialidad , y aprovecharnos de esa dura lec cion , que nos descubre la situacion verdadera de nuestras cir
cunstancias políticas , de nuestra ignorancia y debilidad , y de la
retrogradacion total en la carrera de la civilizacion y del progreDe esta manera hubiéramos conocido perfectamente nuestro
mal, y entonces hubieramos podido ponerle el remedio oportuno ; pero imbuidos en mil errores, creyéndonos avanzar porla
verdadera senda de la ilustracion , alucinados con una prosperi dad que no hemos podido conseguir , y dándonos un valor que no
tenemos, hemos llegado á adquirir todos los errores de un pueblobárbaro , y todos los vicios de una nacion civilizada , sin que ja
mas hayamos podido imitar sus virtudes . Actualmente estamos resintiendo algunas tristes consecuencias de nuestros yerros: ha ce poco mas de un año cuando nuestro ejército no sufria ningun reves al frente de los bandidos del Norte , no tuvimos la perspi- , cacia necesaria para conocer las ventajas que estos tenian sobre nuestros soldados ; y esta imprevision ha sido causa de que se hayan comprometido algunas batallas, en las que , por mas que se diga, hemos sucumbido siempre con vergüenza ; pero si desde un principio se hubiera conocido la superioridad en recursos ,
en armas y en toda clase de trenes de guerra , que tienen los yankees sobre nuestro desnudo y hambriento soldado, es seguro que al emprender una accion , se hubieran tomado hasta las masdespreciables precauciones, que nos ofrecieran todas las proba bilidades de obtener un buen resultado.
No se entienda que al recordar el bosquejo triste y sombrío
de nuestros desaciertos , que hasta hoy nadie ha formado con la
propiedad que el escritor citado , tenga yo algunas afecciones por
la monarquía , ni espere jamas conseguir á su sombra la felici dad de nuestro pais ; porque estoy convencido que la monarquíacon que nos brindó , nos hundiria en un abismo espantoso de ma
les, todavía mas que nuestros menguados principios republicanos ; por que ó se establece con absoluta independencia de la
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dę
Europa , ó se establece bajo su proteccion : si lo primero, no hay duda que vendria a ser un origen fecundo de revoluciones , por
que la monarquía en México es generalmente detestada, pues
ningun sistema ha llegado á reunir tanto la opinion , como el re publicano : si lo segundo, tendriamos la necesidad de poner nuestra nacionalidad á merced de una potencia estrangera , bajo cuyas influencias se estableciera , y que tuviese los elementos ne cesarios de poder, para acallar los partidos y cimentar la pazsobre el terror
уla fuerza .
Ni tampoco se entienda que desconozco las bellezas y las ven
tajas que presenta un sistema republicano sobre los demas ; pero
no por esto he llegado á alucinarme tanto , que lo crea capaz poderlo adaptar indistintamente á cualesquiera circunstuncias en que se encuentren los pueblos , ni creo menos que conviene á un pais envuelto en la anarquía , y desmoralizado por sus continuas revoluciones; porque si á una nacion desmoralizada se le dan instituciones republicanas, viene a ser lo misno que un furioso en cuyas manos se deposite un puñal .Como amo á mi patria sinceramente , y deseo la felicidad de mis conciudadanos , me he resuelto poner ante sus ojos el horro roso cuadro de nuestros estravíos, con palabras sencillas y des
nudas de todo atavío , para que conozcamos la fuerza de la ver
dad , y la deforme posicion en que nos han puesto nuestros vergonzosos vicios . No temo concitar contra mí la grita de algu
nos ilusos, ni temo las impugnaciones de algunos fanáticos políticos , que cegados por sus caprichosas creencias , solo esperan conseguir la felicidad de nuestro pais , en el triunfo de sus equi
vocas opiniones .Considéreseme en buena hora como un visionario , ó de la ma nera que se me quiera juzgar; nada me importa , porque me que da la satisfaccion de que al emprender este trabajo, lo he hecho
dirigido por el noble deseo de que los mexicanos contemplen es
tas verdades a la luz de la razon , para que al ver el espantoso
desórden de nuestra sociedad , procuren sin distincion de partidos , ni de opiniones , apartarse de la errada senda que han se
guido hasta aquí, y solo aspiren al bien positivo de nuestra in
fortunada república, que todavía si queremos , podremos con
seguir,10 -
¿ Quid leges sine moribus vanae proficiunt!
De nada sirven las leyes sin las costumbres:
TRADUC . DE HEREDIA .
Algunos escritores han llegado á reconocer como un principio , el que todas las naciones en su infancia, padezcan precisamente los males consiguientes a las revoluciones , y vayan pasando gra
dualmente antes de constituirse , por una serie de desórdenes y trastornos políticos , que deben necesariamente preceder á su cons titucion . Entre nosotros mismos , tal despropósito tambien ha llegado á reconocerse como una verdad , y esta es la razon por qué algunos mexicanos halagados con esta absurda creencia, ven con
egoismo indiferente los lamentables males en que nos han hundido nuestras disensiones interiores , y esperan sencontrar su remedio , segun parece , en la variacion ordinaria que naturalmente tienen las cosas por sí mismas . Pero á la verdad , tal principio es , en mi humilde concepto , absolutamente falso ; porque dicen : " un hombre en su infancia, está propenso á cometer los errores con siguientes á la debilidad de su juicio , y sujeto a sufrir los resul tados propios de su tierna edad . Entre un hombre y una na cion, hay una exacta analogía , porque ésta como aquel , tiene época de su infancia, de su aumento y de su degradacion . Lue go una nacion en su infancia está propensa á sufrir las mismasvicisitudes que el hombre padece en aquella época de su vida.”
Tal modo de argüir me parece enteramente inexacto ; primero , porque los argumentos de analogía , entre verdades físicas y mo rales , son muy engañosos ; porque como dice un historiador, el cuerpo humano por su estructura , está sujeto á decadencia for zosa , y perpetuamente sufre mudanzas por el trascurso del tiem po . Sus órganos débiles al principio , llegan gradualmente á su
fuerza perfecta, y luego por una graduacion semejante siguen su
• decadencia . y disolucion . Esta es una ley inmutable de la na tu raleza. Pero los resortes del cuerpo político no sufren nece
2 Heredia .
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sariamente esta mudanza perpetua por la accion del tiempo . No progresan regularmente de la debilidad a la fuerza, y de esta á la decadencia y disolucion ; ni están bajo la influencia de ningun principio de corrupcion , que no pueda contenerse y aun cortar se de raiz con leyes saludables . Pero aun concediendo la per fecta pariedad en la vida de un hombre y una nacion , ¿ quién les ha impuesto la necesidad en su infancia de cometer tales errores y sufrir los padecimientos propios de su tierna edad ? ¿ No he mos visto á muchos hombres en su infancia, libres de errores y de padecimientos, así como muchos pueblos disfrutar de tran quilidad en sus primeras edades ? Recorramos las páginas de la historia , y presentaremos mil ejemplos de esta verdad . Ademas ,
¿ no son mas puras las costumbres de un hombre en la época de su infancia , y su estructura mas sana , que en cualquiera otra
edad ? Luego tambien una nacion al principio de su existencia ,
tiene mas puras sus costumbres y mas espeditos los conductos de su progreso . Los hombres pues , no llegan á corromperseniá sufrir los trastornos consiguientes á su corrupcion , sino cuando desarrolladayasu razon en una edad madura , solo se dejan lle el instinto brutal de sus pasiones ; y los pueblos no lle gan á desmoralizarse , ni á sufrir los perjuicios consiguientes á su desmoralizacion , sino despues del transcurso de muchos dias , esto es , cuando los elementos de la ambicion y de toda clase de vicios , han llegado a desarrollarse completamente . Esta es una
verdad que la misma esperiencia nos ha demostrado : al princi
pio de nuestra independencia pasaban algunos años sin que con táramos una revolucion : despues se contaban por años ,у últimamente por meses ; debiendo ser al contrarlo segun los fundamen llevo impugnados; porque naturalmente hemos ido sepa rándonos de la época de la edad infantil.
Entre otras causas debe , por tanto , buscarse el origen de nuestros estravíos y de nuestra decadencia ; y en mi concepto la
principal es la desmoralizacion , que de distintos modos y bajo
distintas formas, ha ido cundiendo , segun hemos esperimentado,por todas las clases de la sociedad ; pues hay una conexion muy íntima , segun dice un escritor,3 entre la moral de un pueblo y su
prosperidad ; porque la desmoralizacion obstruye todos los convar por
tos que
3 El mismo autoryaoitado .
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ductos de su progreso y de su civilizacion ; entorpece su ilustra cion y toda clase de adelantos que se encaminen á su engrande cimiento , y por consiguiente comienza a decaer progresivamen te , debilitándose mas y mas con el tiempo , todos los resortes de
su mecanismo social , hasta que termina por aniquilarse comple
tamente. Así es que los mexicanos , habiendo llegado ya al colmo de la depravacion , ès consecuente que México esté espues
to á perderse; porque un pueblo corrompido carece de amor pátrio y de espíritu público , de estos dos agentes que impulsan po
derosamente el progreso , y la civilizacion de las naciones ; care . ' ce de todas las demas virtudes de que deben estar dotados todos los buenos ciudadanos ; ignora sus derechos, y entregado al de sórden y á la anarquía , es incapaz de contenerse por el saluda ble freno de las leyes; porque sofocadas en él toda clase de afec ciones sociales , solo se deja dirigir por el impulso de sus depra vados caprichos . De todos estos vicios desgraciadamente ado lecen los mexicanos . Examinemos a la luz de la imparcialidad nuestra situacion , y conoceremos esta verdad ; porque en efecto,¿ qué otra cosa son hoy los mexicanos , mas que unos hombres corrompidos , destituidos de moralidad y de toda clase de virtu des sociales ? Hombres envueltos en la ignorancia y en las preo cupaciones , hombres sin principios fijos, sin fé, sin honor y sin
patriotismo, y que no tienen mas móvil que sus intereses y sus
ambiciosas aspiraciones; que no saben apreciar su decoro ni eldecoro de la nacion : hombres, en fin , que siendo indignos de vi
vir bajo las influencias de un sistema libre, por el que tanto declaman , merecen ser gobernados con una mano de hierro , y reci
bir la paz de la espada de un tirano .Convenzámonos pues , que hemos llegado a reducirnos á un
estado de semi-barbarie, y que no merecemos ser conquistados
por una nacion civilizada, sino por una tribu de salvages. De safio á mis compatriotas ante el mundo entero , á que me desmientan, y si alguno dudare de lo que llevo dicho, respóndame:
¿ Dónde está la pureza de costumbres ? ¿ Dónde el patriotismo ?
¿ Dónde el espíritu público ? ¿ Dónde el desinterés ? ¿ Dónde la probidad ? ¿ Se cumplen las leyes? ¿ Se respetan las autoridades ? El corazon gime el llanto de la amargura , y se apodera de mí un letal desaliento al considerar que todos estos males gravitan sobre nosotros casi sin la mas ligera esperanza de remedio ; por
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que los mexicanos arrastrados por el nefando vértigo de la anar quía , no quieren , uniéndose bajo una sola bandera , salvar á Mé xico , pues si quisieran todavía lo conseguirian , porque un pueblo es y hace , lo que quiere ser y hacer . Pero si continuamos como
hasta aquí , ¿ qué lisongero porvenir podemos concebir de la re publica , cuando se halla envuelta en un caos de confusion , sin
haciendaу sin recursos de ninguna especie , sin artes y sin in- .
dustria , arruinado su comercio , amortiguado el espíritu publico , y víctima del furor de las facciones, que ni la presencia del ene
migo comun ha podido acallar ?
En obsequio de la exactitud , advertiré, que nuestra sociedad
puede dividirse en dos grandes clases: la primera se compone de todos aquellos entre quienes giran los empleos y toda clase de pegocios publicos; á esta digo que es muy aplicable lo que lleve dicho : la segunda , es aquella que comprende a todos los que , Beparados absolutamente de los negocios públicos , parece que
ven con suma indolencia las desgracias de la nacion , sin quenunca tomen el mas ligero empeño en prestarle los servicios que
están á su alcance , ya sea removiendo esa apatia de nuestro im bécil pueblo , paradefender sus derechos , cuando han sido holla dos , ó de cualquiera otra manera que pudieran hacerlos efectivos á la causa de la nacion . Esta clase de hombres, que se co locan en una posicion indiferente, aunque no puedan ser tacha dos de los mismos defectos , sin embargo , son tan culpables co
mo los primeros , porque reusan los servicios que como ciudada nos están en la precisa obligacion de prestar a la causa pública;
y son tanto mas culpables , cuanto son mas comprometidas las
circunstancias de su nacion; sin que baste para disculparlos , elningun fruto ó la ineficacia que pueda producir su empeño..
Pero estaba reservada para los mexicanos , otra época todavía mas oprobiosa , época en la que hemos dado al mundo el ejem plo mas escandaloso de nuestra miserable abyeccion . Esta co
mienza desdequeempezó la guerra contra los Estados Unidos del Norte . La fatalidad señaló al imbécil Paredes para comenzar la . El gobierno que existia entonces , le previno que marchara
á la frontera para defenderla de la irrupcion que nos amenazaba;
pero este infame general burla sus órdenes , se detiene en San Luis , medita en medio de la holganza y de la molicie los planes de una nueva revolucion , y lanza por fin el grito subversivo , se
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guido solamente por un puñado de soldados sin pundonor militar
y sin disciplina . El débil pueblo que vió con general desagrado ese nuevo pronunciamiento , se contentó con ser espectador indife
rente del total triunfo de esa soldadesca desenfrenada . Al dirigirse Paredes hacia esta capital , dejó las puertas de la frontera á mer ced del enemigo . Paredes , que como era natural , se puso al frente del gobierno , mandó luego una insignificante fraccion de tropas de la guarnicion de esta capital , para reforzar las fuerzas que estaban a las órdenes del general Arista , y las tropas mejororganizadas permanecieron en esta ciudad para custodiar en el
poder , á la persona del incauto monarquista .Un gobierno establecido como este , sin simpatías y sin el apo
yo moral de la opinion , era indispensable que cayera , porque los principios que bajo sus auspicios comenzaron a desenvolverse , eran generalmente detestados : exacerbando los rencores antiguos ,
bien pronto se comenzaron á notar las alarmas y los vaivenes re volucionarios , que amenazaban envolverlo en su ruina . En Guadalajara y otros puntos se habia proclamado su caida , y se pe
dia la restitucion de la carta federal, hasta que por fin el 4 deAgosto, el pronunciamiento de la Ciudadela hizo caer á aquella
administracion , en medio de la exceracion general . Los principios proclamados aquella vez , fueron sin duda los mas sanos
y mas justos , que en ninguna otra revolucion se habian procla mado . Se convocó con entera libertad á la nacion , para que sintraba , obstáculo ni valladar , se diera la constitucion que mas le
agradase ; se procuró la union del pueblo y del ejército, se esta blecieron las juntas populares , la imprenta recobró su plena libertad , y se llamó al general Santa Anna para que viniera á prestar sus interesantes servicios , en las mas angustiadas cir
cunstancias que en ningun tiempo se habia visto la república ; y este magnánimo general , trocando su reposo por la tempestuosa vida pública , y guiado por el impulso generoso de salvar a su pátria, volvió a su pais ingrató , donde no han sabido apreciar algunos perversos mexicanos , ni sus afanes, ni sus continuos des velos , para contener el peligro que nos amenaza .Este nuevo órden de cosas y estos principios tan eminente mente liberales , en manos de un gobierno hábil y un pueblo mo
rigerado, hubieran bastado para hacer su felicidad ; pero los in
quietos y discolos mexicanos abusaron de ellos , y solo sirvieron- 15 -
para dar entrada al aspirantismo , de manera que la palabra liber
tad llegó á prostituirse tanto , que bien pronto se oyó clamar porella á los mas ambiciosos y perversos .
El gabinete establecido á consecuencia de este nuevo cambio ,
daba muestras de rectitud en todas sus disposiciones ; pero su mar cha se vió embarazada por los azares del libertinage enfurecido ,que pretendia apoderarse esclusivamente de todos los puestos del
gobierno .
Instalado el congreso constituyente, segun la convocatoria del
plan de la Ciudadela, se procedió á la eleccion de presidente yvicepresidente de la república , de la que resultó electo presiden
te el general Santa - Anna, y vicepresidente el Sr. Gomez Farías,quien se encargó luego del gobierno por ausencia del general San
ta -Anna , que estaba mandando las fuerzas que obraban en el Nor te . La presencia del Sr. Gomez Farias al frente de la adminis tracion , no fué muy bien recibida por algunos mexicanos , ya por la predisposicion que aun se conservaba contra él por el recuer do de la primera época de su gobierno en 833 , ya porque no supo contener los avances de un nuevo partido que apareció entón
ces con el nombre de Puro , y ya porque no supo rodearse de hom bres de rectitud , de prestigio y de patriotismo, para dirigir con al gun acierto su gabinete . Cada dia se desarrollaba el descontentodel inmoderado pueblo , que estando ya habituado á destruir go
biernos , encontró un pretesto para pretender derribarlo , en la ley de 11 de Enero . Una parte de la Guardia Nacional, en la quefiguraban los batallones de Hidalgo y de Victoria , compuestos en parie de jóvenes de algunas familias principales, y de algunos de
pendientes de tienda , casas de comercio , y empleados del mismo gobierno , hicieron su primer ensayo escandaloso de pronuncia miento , proclamando la caida de Farías , y sosteniendo un plan sin combinacion, sin congruencia de principios , y lleno de inexactitudes , de manera , que sus autores a la vista de su deformi
dad , tuvieron la necesidad de reformarlo , sin que por esto hubiese excitado menos la desaprobacion de todos los Estados . Los pronunciados que infundadamente, por cierta infatuacion presun
tuosa , creyeron que su causa seria protegida por toda la nacion ,hubieran sin duda sucumbido aisladamente si el general San
ta - Anna no hubiera venido á ponér término á la lucha que se sus citó entre los dos partidos beligerantes. Al parecer se habian re
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movido los elementos que habian dado lugar a esta discordia ; pe
ro en realidad solo se habian acumulado para desarrollarse des pues con mas fuerza : el partido puro vió que el término de la re volucion no fué conforme á sus esperanzas , y los pronunciados quedaron descontentos por no haber podido conseguir enteramente su soñado triunfo . La posicion del general Santa - Anna en
medio de estas dificultades, era crítica y comprometida; el parti . do de los puros , que lo habia elegido por su caudillo , creyendo
progresarásu sombra , bien pronto volvió contra él sus inicuos ti ros ; y el partido moderado , en el cual estaba apoyado el pronun
ciamiento , por conveniencia y no por conviccion , parecia - adicto
al general Santa - Anna, encubriendo bajo la máscara de la false dad , la prevencion odiosa que siempre ha abrigado contra supersona .
Entre tanto el cañon enemigo tronaba sobre Veracruz , y des pues de un horroroso bombardeo que sufrió , tuvo que sucumbir á la necesidad mas bien que a la fuerza de los enemigos. Estos ,
enorgullecidos con su triunfo, avanzaron sobre Jalapa ; pero el
· general Santa-Anna , que á la sazon se hallaba en el poder , dis puso marchar violentamente á situarse en Cerro -gordo para con tener sus avances : la separacion del general Santa - Anna del
bierno , indujo algunas dificultades , porque se creia un paso im
político dejar encargado del gobierno al vicepresidente, por cu ya destitucion , pocos dias antes tuvo lugar el mencionado pro nunciamiento . El congreso , para remover estas dificultades, su primió la vicepresidencia , y de consiguiente el Sr. Farías al dejar de serlo , se le privo de todo derecho de legalidad , con que tal vezdespues ' hubiera podido cubrir sus pretensiones para ocupar de
nuevo ese puesto . Para suplir la vacante del presidente interino , se recurrió al medio , desconocido hasta hoy , de nombrar un sus tituto , que le succediese en su ausencia . Los moderados у los
puros trabajaban a su vez , para nombrar el sustituto de su par :
tido ; pero los puros , que ya estaban reducidos á la nulidad , vie
ron frustradas sus esperanzas con la eleccion del Sr. Anaya. Lafermentacion no se calmaba. Encargado el Sr. Anaya del go bierno , marchó inmediatamente el general Santa-Anna para Cer
ro -gordo , venciendo todo género de obstáculos; situado en este punto se prepara para resistir al enemigo , pero las fuerzas me xicanas, compuestas en su totalidad de soldados novicios y dego
Wir stedet att efter
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tropas fatigadas por el cansancio de un largo camino, y reduci
das á la miseria por las penalidades de la campaña, por uno de aquellos azares frecuentes en la guerra , tuvieron que sucumbir.
Los émulos del general Santa -Anna imputaban esta perdida á la falta de su pericia militar ; pero yo, si cor go en que por este
desastre puede ser inculpado, digo tambien que su falta no pasa de los límites de una falta comun , á la que están sujetos los ge nerales mas previsivos y esperimentados.
Pero ni este desgraciado acontecimiento , ni la maledicencia que por este sụceso se suscitó contra él , lo hicieron desmayar de la noble empresa que se habia echado sobre sí mismo de salvar á su patria : antes bien , retirado a Orizava , emprendió con mas vi gor la organizacion de nuevas fuerzas y la reunion de los elemen tos que permitiesen las circunstancias para resistir de nuevo á
nuestros invasores. Despues de los sucesos de Cerro -gordo, no
se supo la suerte que habia corrido, sino hasta los ocho dias, que ise tuvo noticia de hallarse en Orizava. En este intervalo , un general desaliento se notaba por todas partes; el gobierno casi inde ciso y vacilante , no acertaba á tomar una providencia activa, de
manera , que si en este tiempo hubieran avanzado los yankees has ta esta ciudad , hubiran encontrado francas sus puertas ; pero tanluego como se tuvo la noticia de hallarse en Orizava, pareció que
los ánimos tomaban nuevo vigor , y por todas partes se comenzaron á notar síntomas de vida . Desde aquel punto se dirije hácia esta ciudad , y encargado de nuevo del gobierno para proporcio
narse todo género de recursos, con el fin de continuar la campa ña con buen éxito , sus injustos detractores no omiten ocasion dedesconceptuarlo , ni de excitar en su contra la odiosidad popular;
pero todo lo desprecia el general Santa Anna , y solo se entrega al servicio de su patria. Los síntomas de una conspiracion se
van haciendo mas notables cada dia : los americanos esperan el momento en que estalle para dirigirse sobre esta ciudad . Este
es el estado que guardan las cosas cuando el enemigo está al
punto de arrebatarnos nuestra libertad . ¡ Qué mengua !...
Quisiera quitar del dominio de la memoria y de la tradicion , y ocultar tras el impenetrable velo del olvido, los hechos que con tiene esta ligera narracion ; porque ellos fijan el principio de una
éra de vergüenza y de oprobio para los mexicanos envilecidos é
incautos. ¿Qué sensato mexicano no se cubre de rubor al con2 *
1
!
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siderar que cuando nuestra independencia está al perderse, cuan do mas de la mitad de nuestro territorio se ha perdido , y cuando por último , tenemos casi á las puertas de nuestra hermosa ca
pital , á los perfidos ambiciosos del Norte, haya entre nosotros co
bardes mexicanos que por satisfacer sus maquinaciones intere sadas , fomentan revoluciones para entregarnos impunemente á nuestro enemigo comun ? Pese diaу noche sobre esos misera bles la terrible maldicion del cielo , Pertúrbenlos eternamente los remordimientos de su traidor corazon , Desde que los yankees pusieron en práctica sus ambiciosos designios de arrebatarnos nuestro territorio , ¿ qué otra cosa hemos hecho con nuestros con tinuados desórdenes mas que abrirles un espacioso campo pararealizarlos ? Al principio vemos que un general traidor , levanta
el estandarte de la discordia civil , vuelve la espalda al enemigo , y viene á enclavar el puñal fratricida en el corazon de la patria; y.el envilecido pueblo mexicano de ocho millones de habitantes, sufre con paciencia el yugo despótico que le impone un puñado
de ocho á diez mil soldados . Vemos á este mismo pueblo , querecobrando por un momento su dignidad , derriba al esbirro mo narquista; pero sin embargo, esto no fué mas que para hundirse en la mas desenfrenada demagogia . Proclamados por el plan de la Ciudadela los principios mas liberales y mas justos , hemos lle
gado a abusar tanto de ellos , que han venido á ser un origen denuevos desórdenes; porque en virtud de ellos , hasta los mas per
versos se han creido con derechos para aspirar , para saciar sus ambiciones y para satisfacer sus caprichos No parece sino que los partidos mas enfurecidos solo aspiran al triunfo de sus mez quinas opiniones, antes que consultar el bien de la nacion : vemos al gobierno depositado en manos del corifeo de un partido des conceptuado . El Sr. Farías, aunque dotado de probidad y ener gía , no solo carecia del tacto político necesario para remover to das las dificultades de que estaba rodeado , sino antes bien pare
ciaque
él mismo á propósito acumulaba los elementos de su rui
Ba. Apoyado en su partido, al cual solo dispensaba su proteceion , y entre el cual prodigaba empleos, despreciaba y atacaba
sangrientamente a los demas que le hacian un contrapeso considerable , fomentando de esta manera el rencor que deberia haber
procurado extinguir para establecer una union firme y verdade
ra, en la precisa época en que solo la union podia salvar á Mé
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xico . Por esta impolítica conducta y por la propension que
elpueblo ha adquirido de odiar á toda clase de gobiernos , llegó á
concebir una odiosidad tan encarnizada contra él , que solo en un extravagante capricho , y no en la razon , puede fundarse ; y aun que sus errores fueron grandes, sin embargo, en obsequio de laverdad , diré , que ninguno prestó un mérito legal ni racional pa
ra justificar el impolítico movimiento que trató de derribarlo .Este movimiento , para vergüenza de los que lo promovieron , se
gun'queda dicho , estalló precisamente cuando en la playas de Ve racruz desembarcaba un ejército respetable , que venia con el ob jeto de apoderarse de aquel puerto, y mientras que en la Angos tura corria á torrentes la sangre de nuestros hermanos .... Lospronunciados para dar un aspecto de legalidad á ese conjunto de desaciertos, que llamaron plan, tomaron por pretesto la ley de 11
de Enero y el sacrosanto nombre de la religion. Un número con
siderable de ciudadanos, que pertenecen a aquella clase de la so ciedad que se tiene por mas civilizada y sensata , tomó parte en esta nueva revolucion , y fuertemente influyó para llevar al cabo y satisfacer el ódio que personalmente se tenia contra Farías . El despilfarrado clero cooperó activamente con toda clase de recursos pecuniarios para este efecto , el que si hubiera tenido previ-,
sion , hubiera empleado mejor su dinero para obtener por un me dio menos escandaloso , el resultado que esperaba por la revolu cion ; así no hubiera espuesto las cuantiosas sumas que malgastoá ser dilapidadas por las manos impuras de los hombres á quie
nes se las confiaron .
A consecuencia de este motin ,4 esta hermosa ciudad fué con vertida por espacio de veinte dias, en campo de batalla , sin que en este tiempo las fuerzas de una y otra parte, emprendiesen un movimiento decisivo para terminar la lucha , y evitar los graves males que estaban causando a la poblacion . Por este principio el gobierno de esa época debe reportar toda clase de culpa , por que si hubiera aprovechado la oportunidad que tuvo para redu
4 Tal vez este movimiento fué promovido en parte por los agentes de los Estados Unidos, y por aquellos millones consabidos. El tiempo inter medio desde el dia del pronunciamiento hasta la llegada de los norte -ameri canos á Veracruz, es precisamente el muy necesario en que se les podria haber comunicado la noticia de esta revolucion. Ademas, sabemos que el
general Taylor supo exactamente, y con anterioridad, que esta revolucion
debia precisamente estallar en México.
1
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cir al órden á los sublevados en la misma mañana del pronun
ciamento, desde ese mismo dia hubiera terminado. En esta ver .
gonzosa contienda de paredes y torres, mientras que los revoltosos peleaban á mansalva , seguros de no recibir un balazo tras de las trincheras y de los parapetos, solo eran víctimas de sus tiros, loslos pacíficos ciudadanos que salian de sus casas obligados por la
necesidad , de llevar algun alimento á su familia. Acaso se hu biera prolongado meses enteros , ó tal vez los yankees hubieran venido a concluirla , si el general Santa Anna no hubiera inter puesto su mediacion ; pero el término que tuvo , no contentó á las dos partes , como hemos insinuado , porque su desenlace no sa tisfizo las ambiciones de uno y otro partido ; de consiguiente quedó en pie la causa de la discordia ; los partidarios del gobier
no se consideraron agraviados con la separacion del Sr. Farías,
estos estando reducidos yaá una nulidad estrema , se empeñan con teson para recobrar su perdida posicion , de manera que de sinceros amigos que por su interés se habian manifestado del ge neral Santa-Anna , se han convertido en sus mas acérrimos ene
migos . Por otra parte, á consecuencia del revés de Cerro -gor-, do, el partido moderado se descubria de la máscara que hipocri
tamente encubria la odiosa prevencion que ha abrigado siemprecontra él , de suerte que hoy que se halla al frente del gobierno,
es el blanco de los injustos tiros de uno y otro partido, llegandoá tal estremo la perfidia de los facciosos, que hallándonos caşi á
la presencia del enemigo estrangero , no omiten diligencia de nin guna clase , para llevar al cabo una nueva revolucion . Estosmiserables ya que no tienen la dignidad necesaria para que
almenos cedan por un momento de sus indignas pretensiones en obsequio de la nacion , están tan obcecados por los delirios de su ambicion, que ni siquiera saben desistir de ellas , en obsequio de su misma conveniencia . ¿ Serán acaso tan poco previsivos, quo aun llegando a alcanzar algun triunfo por una revolucion, no co pozcan que hemos de quedar reducidos á la debilidad, y espues tos á ser entregados fácilmente a los enemigos de nuestra inde.
pendencia ? ¿ Serán acaso tan mentecatos que se dejen llevar
por los halagos de un triunfo efímero y momentáneo ? ¿ Quér
rán ellos mismos con sus propias manos , entregarnos al poder de los bandidos del Norte ? ¿ No saben que esos viles usurpadores no teniendo valor para apoderarse de nuestra hermosa ca
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i
pital por medio de la fuerza, esperan solamente el momento de vernos de nuevo envueltos en una contienda fratricida, para que sin resistencia nos entreguemos en sus manos ? Desgraciada mente hay hombres entre nosotros, dotados de almas tan viles, que son capaces de abrigar tan traidores sentimientos. Estos ,
merecen ser castigados ejemplarmente , y si el general Santa-An Da no lo hace así , pesará sobre él una tremenda responsabilidad .
Las circunstancias en que nos hallamos son extraordinarias, y en circunstancias extraordinarias , el modo de proceder contra los culpables y sospechosos, debe ser extraordinario . Actualmentevale mas cometer una arbitrariedad con cualquier ciudadano , aun
que las sospechas que obren contra él , no presten todo el méritolegal para aplicarle el castigo que en tiempos comunes señalan
nuestras leyes ( porque es mas interesante para la nacion , quitar todo motivo de que la tranquilidad interior sea perturbada por una revolucion ) , que respetar las garantías de uno que otro mexicano. Los vencedores de Salamina y Platea , entre otros ilus tres atenienses , fueron sujetados a la bárbara ley del ostracismo ,
por los mismos griegos , por ese pueblo que los sábios han llama
do la escuela del mundo , sin mas motivo que el temor quelesinspiraba la desconfianza de que esos grandes hombres , infatua
dos con el prestigio que habian adquirido por sus brillantes ac ciones , intentasen alguna vez atentar contra sus libertades ,Es necesaria pues ,
mucha energia para cortar tamaños males
y evitar lo queestá pasando entre nosotros , que aun al verlo es preciso hacerse suma violencia para creerlo . ĆUn puñado de
cuatro á cinco mil yankees pasearse tranquilos por entre la nu merosa poblacion de Puebla , cuando el año de 44 se aprestó pa ra resistir al ejército mexicano , compuesto de doce mil hombres
escojidos, y bien disciplinados ? ¿ Como es que hoy abre sus puertas, y se entrega cobardamente á cuatro mil aventureros estrangeros ? Pero el año de 44 el ejercito era de nuestros herma
nos , era el general Santa - Anna , que no queriendo derramar san gre mexicana , dió un ejemplo de generosidad heroica al sepa rarse voluntariamente de las filas de sus soldados que lo amaban , para ir a buscar asilo en un pais extrangero. Rasgos co
mo este de tanta magnanimidad, son los que hacen verdadera mente grandes á los hombres , y sola esta accion basta para ha cer eterna la memoria de su nombre . En fin, Puebla existe , y1
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mientras exista, será un monumento elocuente de nuestra ig
nominia .
El mundo que nos escucha ha de ser nuestro juez . ¿ Qué di rá de nosotros ? ¿ Qué dirá de una nacion de ocho millones de habitantes , que se ha dejado subyugar por el despreciable núme ro de cuarenta mil hombres ? Sin duda en la historia no hay un ejemplo semejante. Un pueblo tan envilecido , solo merece el
desprecio del mundo entero . A proposito transcribiré aquí parte
de un párrafo de una carta escrita en Europa , que debo al favor de un amigo mio. “ Por aquí tambien sabemos por los periódi cos , que las fuerzas americanas han tenido en Monterrey unnuevo triunfo sobre los mexicanos , y que Taylor , con fuerzas
muy pequeñas , se dirigia hácia algunos puntos del interior , demanera que ya está en su poder la mitad de esa desgraciada re pública . Tambien se sabe que se están preparando para tomar
Veracruz, y que intertanto el gobierno de México solo atiende á sofocar los conatos de las revoluciones que a cada momento amenazan estallar en la misma capital , abandona al enemigo el resto de la república . Por aquí ya se considera á México casi perdido , no tanto por el poder de los yankees , como por las re voluciones que no dejan obrar al gobierno ; y aunque de antemano se conocia la superioridad de los americanos sobre los me xicanos , sin embargo, nunca se creyó que sucumbieran tan facil
mente como han sucumbido ; y sobre todo , lo que ha excitado contra los mexicanos un desprecio general , es el saber que cuando están próximos á perderlo todo, todavía haya hombres que
fomenten revoluciones que tantos males les han atraido . En fin , amigo mio , crea V. que si Mexico ha tenido algun concepto en Europa , ya lo ha perdido enteramente.”He aquí en breves palabras el concepto que en el esterior se tiene formado de nosotros . Habrá algun mexicano que no se ruborice al saber que disfrutamos un concepto tan denigrante en Europa ? ¿ Habrá algun mexicano que despreciando todo prin
cipio de dignidad, se resigne á llevar un nombre. lleno de opro bio y de vergüenza ? Si tal juicio se han formado en esa impru
dente Europa , que tanto nos difama y nos deprime , al saber şo lamente la pérdida de Monterrey , ¿ qué dirá de nosotros al saber que cuando en la Angostura peleaban nuestros hermanos, y cuan do en Veracruz sufrian un horroroso bombardeo, México estabaconvertido en el teatro de una guerra fratricida ?
ול
-23
Despreocupémonos y conozcamos bien nuestros yerros y nues . tros males : todavía , si queremos , repito , podemos vindicar nues tro honor ultrajado y salvar nuestra nacionalidad . En nuestra mano está ser libres ó sucumbir con deshonor. Si queremos lo primero , debemos sacrificar nuestras opiniones para unirnos sin
ceramente , y no tener mas aspiraciones que el bien y la felicidad
de esta desgraciada patria , porque de lo contrario , no nos que da rá mas consuelo que llorar la suerte de Mexico sobre sus futuros
escombros .
EL CONGRESO .
Tampoco podré dejar de decir algo , aunque ligeramente, acer ca del indecoroso desórden y de los perjudiciales abusos que se notan en el seno mismo de nuestros representantes . No me de tendré en impugnar la absoluta incapacidad de algunos de nues tros señores diputados , para ocupar un asiento en el respetable santuario de las leyes , porque ademas de que mi ánimo no es personalizar a nadie , seria necesario hacer grandes comentarios sobre este particular: así es que solo me limitaré á examinar sus actos , deseoso de que procuren precaver esos desórdenes y las malas consecuencias que necesariamente deben traer consigo . Apenas , pues , vimos instalado al actual congreso constituyente , cuando comenzaron á asomar ciertas diferencias que de dia en dia iban marcando exactamente los partidos en que estaba divi Estas diferencias degeneraron al fin en un rencor vitupe
rable , que mútuamente llegaron á tenerse , con grave perjuico de
esta desdichada patria , que ha sido víctima de los errores y ca prichos de sus desnaturalizados hijos . Al discutirse una medi
da saludable , una disposicion justa ó un proyecto sabio y pru
dente , entonces era cuando se notaba el espíritu de partido con
pes .
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el que segun parece , se empeñaban en distinguir todos sus actos , llegando al estremo de separarse y distinguirse hasta por localida des . Hubo un tiempo en que ya no se atendia al interes ni al bien de la nacion , sino que parecia que lo que únicamente trataban , era disputarse los triunfos parlamentarios , y adquirir un partido
cierta preponderancia sobre el otro , para que este dictara á su pa
ladar todas las disposiciones legislativas. Un diputado del partido puro , por ejemplo , que iniciaba alguna ley o cualquiera otra disposicion , esta era inmediatamente atacada por algunos de los del
partido moderado. Pero el espíritu de partido se hizo mas re marcable todavía en los dias en que se discutia la memorable ley de 11 de Enero : entonces fue cuando los representantes del pueblo parecian haberse transformado en corifeos de las faccio Mientrasqueel ejército de San Luis era víctima del ham
bre , de la desnudez y de la miseria , espuesto á perecer al filo dela espada enemiga ; y cuando Veracruz necesitaba de prontos y
eficaces auxilios para ponerse en estado de defensa, entre nuestro congreso solo se trataba de satisfacer rencillas indecorosas ,
emanadas de la antipatia de los partidos. Los proyectos presentados para proporcionar recursos , eran generalmente desecha dos , sin que se presentasen otros que proveyesen á las urgentísi
mas necesidades de la nacion . Otras veces que los diputados de un partido pretendian impedir su aprobacion , careciendo de
la franqueza necesaria para hacerlo públicamente, se salian á la
hora de la votacion , ó no concurrian á la sesion ; este métodohan continuado observando hasta hoy , y ha consumado la diso . lucion total del congreso . Puede decirse , por tanto , con toda ,
propiedad , que nunca ha estado representada tan dignamente larepública mexicana en el congreso , como en la época presente.
Tambien es sensible , y sumamente peligrosa , la discordancia
que se nota entre los supremos poderes de la nacion , precisamente en las circunstancias en que requieren mas armonía y con formidad , En mi concepto , la causa principal de esta desave nencia , es la antipatia que segun dejo indicado , conservan con
anterioridad en contra del general Santa-Anna , algunos persona ges del partido moderado que existen en el congreso , entre otros de los disgustados puros , los que dando vuelo à sus innobles afec ciones, no han podido reprimirlas, ni á la presencia de las cir cunstancias, ni á la vista del constante empeño que ha manifes
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tado para salvar á la nacion , ni en obsequio de sus positivos deseos por consolidar una union verdadera , y una reconciliacion entre todos los partidos . Yo , repito , no me he constituido ni en panegirista, ni en adulador del general Santa Anna ; pero sí
conozco, sin que me dirija ninguna afeccion ó parcialidad , que la
conducta que ha observado desde que volvió de su destierro , nos revela sus buenas intenciones , dignas de todo buen mexicano,
por lo que merece nuestra gratitud y el olvido de algunas faltas
óyerros que otra vez haya cometido , pues yo no me preocupo tanto en su favor , que deje de conocerlos , y de decirle con la
franqueza de un buen amigo , que procure borrarlos enteramen
te, observando en adelante la conducta que ha guardado hasta aquí , y haciendo todos los bienes que están en su mano hacer . Con la mejor buena fe y sinceridad tambien le escito para que separe de su rededor á cierta clase de hombres que cou solo elobjeto de medrar á su sombra , se venden por sus verdaderos
amigos , y parece que toman un positivo interes en favor de la causa pública . S. E. no debe perderlos de vista , teniendo presente que en caso de una adversidad, los que hoy lo adulan en
tonces se convertirán en sus mas tenaces perseguidores. Nodebe olvidar por tanto , la lección que otra vez recibió práctica
mente de esta verdad . Ademas , tambien debe tener presente S.E. , que hay buenos mexicanos que desean verlo separado del circulo de semejantes hombres, para unir con él sus esfuerzos y
su cooperacion en las circunstancias actuales .
En otras circunstancias que en las presentes , yo veria con indi ferencia los ataques que le dirigen sus enemigos , y no tomaria
parte en su vindicacion , pero hoy lo hago , porque creo que esas odiosas diferencias, en vez de excitar el espíritu público , solo excitarán la desconfianza , é infundirán un general desaliento , y porque estoy tambien convencido de que estos odios que se ma
nifiestan en su contra , no están fundados en una conviccion ra cional , ó al menos en un error involuntario , ( que seria mas dis culpable ) , sino en un capricho sistemático y tenaz .
Al volver de su destierro lo vimos renunciar el poder que se le ofreció : lo vimos marchar á San Luis , sin recursos y con un reducido número de soldados : lo vimos en breve tiempo organi zar un ejército respetable y salir en persecucion de los invaso res y reducir á Taylor á la nulidad . Entretanto sus enemigos
3*
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lo calumniaban de traidor y lo consideraban en connivencia con el enemigo : semejantes calumnias deberian haberle berido sensi
blemente , y sin duda no harian mas que violentar su situacion , lo que tal vez pudo haberlo precipitado para haber comprometi
do nuestras armas ; pero tan viles calumniadores , muy á su pesar ,
han tenido que asentir á la fuerza de la verdad y de los he
chos , que desvanecen tan falsas imputaciones . Mas la perfidiade otros mexicanos no solo llegó hasta aqui , sino hasta desear
casi el triunfo de Taylor sobre nuestras tropas , tan solo porqueel general Santa- Anna estaba á la cabeza de ellas ; pues yo mis
mo tuve ocasion de oir ántes de la accion de la Angostura estaspalabras: Si triunfa Santa - Anna , malo ; si pierde , malo. Hom
brés de esta clase , ¿ de qué no son capaces ? Increible parece que haya mexicanos que abriguen sentimientos tan ruines .Despues de la accion de la Angostura lo vimos venir á termi nar en esta ciudad , la escandalosa lucha que se trabó entre los revolucionarios de Febrero, y dar el triunfo al partido en el que cuenta mas enemigos; y los que hubieran proclamado su destitu cion del mando del ejército y de la presidencia , si no los hubiera contenido el temor que les infundieron las numerosas fuerzas que
estaban á sus órdenes : en seguida marchó de nuevo
á ponerse alfrente de los invasores , y á pesar de haber desplegado una acti vidad y valor extraordinario como es bien sabido , tuvo que su cumbir a la desgracia ; pero no por esto ha desistido de su lau dable empeño , pues lo hemos visto hoy que se halla al frente del
gobierno, no omitir sacrificios de ningun género para reunir re
cursos de todas clases : de manera que en el poco tiempo que lo ha desempeñado , ha reunido fuerzas considerables , y ha puesto á la capital en un buen estado de defensa. Tambien lo vimosdesde el instante en que se encargó del gobierno , quitar las tra
bas que en tiempo del Sr. Anaya justamente se le impusieron á la libertad de imprenta : esto no lo hubiera hecho un hombrequeno hubiera tenido buenas intenciones , y que no abundara en de seos de entregarse todo al servicio de su pátria : querer exigir mas del general Santa- Anna , es querer exigir casi cosas impo sibles , porque nadie ha hecho lo que él , en las presentes circuns tancias . Es necesario , por tanto , estar muy fascinado por las afecciones de partido , para dejar de conocer la exactitud de lo
que llevo referido, y para no hacerle la justicia que merece .
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creer
Ademas; la torpeza que han cometido nuestros señores repré
sentantes , al pretender quitar al general Santa-Anna las faculta des estraordinarias, que le fueron concedidas al gobierno tambienen tiempo del Sr. Anaya, es otra inconsecuencia que se les debe
echar en cara : la causa de esta pretension es sin duda , la desconfianza que esos señores han concebido de que el general San
ta- Anna puede tal vez traspasarlas, y cometer algunas arbitra riedades ; pero a la verdad tal desconfianza es del todo infunda da é imprudente , porque la conducta que ha observado es una segura garantia para queusará de ellas con la discrecion necesaria para el objeto que le fueron concedidas .
El ejecutivo ahora sin duda necesita mas que nunca de am plias facultades para espeditar todo lo concerniente a la defensa nacional , de manera que si se le quiere privar de ellas, es que rer entregarnos impunemente en manos de los americanos, por que llegarán estos a las puertas de nuestras garitas, y mientras
en el congreso se estarán discutiendo los vagos proyectos para proporcionar el dinero , armas y soldados indispensables para re
sistir al enemigo , y entretanto el ejecutivo no podrá dar un solopaso . Yoconvengo en que no serian necesarias las facultades estraordinarias, si los elementos para hacer la guerra estuvieran reunidos de antemano : esto es , que hubiera armas, tropas y di
nero suficiente para el efecto ; pero como desgraciadamente no es así , sino que todo tiene el gobierno la necesidad de improvi sarlo , en medio de los conatos revolucionarios , y de mil dificul
tades de que está rodeado, de ahí es que le son indispensables esas facultades amplias , amplísimas. Si la prision del general Almonte, ó el destierro del general Arista , si se le quiere llamar destierro , ha dado lugar á algunos escrupulosos y espantadizos para creer que el general Santa - Anna abusará de esas faculta des , digo que al obrar de esa manera el gobierno , sin duda de bió haber tenido fundamentos suficientes, y tanto mas es de creer se esto , cuanto que esos señores presentan algunos deslices en la historia de su vida , que no los ponen á cubierto de ciertas sos pechas. Ademas , el general Santa- Anna en prueba de la buena disposicion en que se hallaba para con el general Arista , qui
3 En sesion secreta se trató precisamente de quitarle al general Santa Anna las facultades estraordinarias que le fueron concedidas al gobierno en tiempo del Sr. Anaya . No cito la fecha por no tenerla presente .
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rasucausa .
so ocuparlo en la presente campaña , y mandó que se sobreseye
Esto pues nos debe inducir á creer, que tal dispo sicion no fué emanada, ni de ligereza ni de arbitrariedad; pero
aun cuando así fuera, repito , que en la actualidad vale mas co meter una arbitrariedad y castigar injustamente á cualesquieraciudadanos , que dejar espuesta la tranquilidad pública á ser per
turbada por una asonada , precisamente en los dias en que solo la esperan los yankees para dirigirse sobre esta capital.Ojalá y contra todos los sospechosos de sedicion y revolucio narios, se hubieran cometido mayores arbitrariedades, y se hu bieran castigado con rigor, tal vez hoy no estariamos en la si tuacion en que nos hallamos ; pero desgraciadamente no ha sido así, porque hemos visto que los caudillos de revolucion , si no ad quieren grandes ventajas por los pronunciamientos , por lo menos se quedan sin el justo castigo que merecen , por la lenidad de
nuestros débiles gobiernos. Tal modo de proceder hubiera sido
menos pernicioso , si fuéramos un pueblo de ciudadanos virtuosos ; pero como somos un pueblo corrompido y desmoralizado,
de ahí es que solo el rigor y no ningun principio de virtud , nos ha de hacer contener en los límites de nuestros deberes .Ruego por tanto , á los señores representantes de nuestro con greso , que procuren huir todo lo posible de las preocupaciones
violentas de partido, para que libres de toda afeccion, y con la mas estricta imparcialidad , consulten en el crisol de la razon , el bien de nuestro pais , cuyo porvenir está en sus manos ; así hastasus errores serán respetados, porque así sus errores procederán de
buena fé . De esta manera el público sensato sabrá distinguir á sus buenos y dignos representantes que comprendieron su alta mision , y señalará con el desprecio á los hombres que abusaron de la al ta confianza que el pueblo les dispensó para vigilar sus destinos . Sensible es que en el congreso haya hombres muy recomenda bles por su patriotismo , por sus luces y sus talentos , si no hansabido hacerlos útiles en beneficio de la nacion . Si continuamos
como hasta aquí , puede ser que llegue tiempo en que sea inde coroso para un hombre de honor , pertenecer a alguno de nues tros congresos .
Públicos han sido los hechos que menciono , y solamente me limito á referirlos, dejando a la consideracion de los prudentes é imparciales, hacer los tristes comentarios y reflexiones á que dan lugar .
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LIBERTAD DE IMPRENTA .
El fin principal que debe proponerse conseguir un periodista , es la felicidad de su pais , y tan luego como se aparta de él , abu
sa de la noble facultad de hablar que tienen los hombres en lasociedad para promover su bienestar, y todo aquello que tienda á la comodidad de su propia conservacion . Para conseguir este
fin tan interesante , son varios los medios que tienen los perio distas , ya iluminando con sus luces á los funcionarios públicos , ya denunciando ante las autoridades los vicios que deben cor regirse, ya moralizando al pueblo é ilustrándolo con doctrinas útiles y necesarias , ó ya de cualquiera otro de las modos quecon tanta propiedad nos señala nuestro apreciable é ilustrado compatriota el Sr. Dr. Mora , en sus obras políticas sobre México.
Las producciones periodísticas son de tres maneras , á saber : ministeriales, imparciales y de oposicion . No es mi ánimo tra tar de las ministeriales . De las imparciales tampoco me ocupa
ré , porque si en México las hay o las ha habido alguna vez , yono las conozco ni las he conocido ; así es que solo me ocuparé del uso que se hace entre nosotros de la prensa de oposicion , se
gun los preliminares que dejo asentados.
En todos los paises, especialmente en los republicanos, debe
necesariamente haber diversidad de opiniones , y de esta diversi dad de opiniones resulta la variedad de partidos . Estos distin tos partidos para sostener sus intereses respectivos y difundir sus creencias , se valen de la libertad de imprenta como del me dio mas poderoso y eficaz, y sus publicaciones regularmente constituyen la prensa de la oposicion. Esto precisamente suce de cuando los principios de algun partido llegan á conseguir al gun triunfo, ó cuando sus sectarios Hegan á ocupar los princi pales puestos en el gobierno , porque entonces quedando los de mas descontentos , trabajan y luchan constantemenie por enervar la posicion del partido dominante , y entronizarse ellos á su
Cuando las emulaciones de los partidos y sus aspiraciones?
vez .
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no traspasan los límites que demarca la prudencia , y cuando in vestigan sus intereses sin salir fuera de la órbita de las discusio nes de la pluma y de la prensa , entonces son en cierta manera
útiles á la sociedad ; pero cuando traspasan estos límites y hacen
uso de las vias de hecho , entonces son sumamente perjudiciales.En los Estados Unidos del Norte , por ejemplo, los whigs y los loco - focos son los que con mas calor luchan y debaten sus res pectivos intereses, pero estos solo hacen uso de la fuerza moral para conseguir sus triunfos por medio de la conviccion , sin que recurran jamas al auxilio de las bayonetas ni de la fuerza física.
Ahora bien , en los paises en que los partidos solo discuten sus opiniones a la sombra de la razon , y aspiran a su triunfo por
medio de la conviccion , sin que jamas recurran á la fuerza de las armas , las publicaciones periodísticas de estos, deben ser to
leradas y protegidas por las autoridades . Pero en los paises en donde los partidos están acostumbrados á sostener y á hacer triunfar sus principios por medio de la fuerza brutal y de las re voluciones , las publicaciones periodísticas de estos se deben reprimir, porque estas no hacen mas que predicar la sedicion , fo
mentar rencores , desconceptuar á los principios y á los gobier nos que no son de su grado , desmoralizar al pueblo y otros mil abusos muy perjudiciales a la sociedad; de manera que así como la libertad de imprenta usada con la debida moderacion , es uno de los mas grandes bienes que pueden disfrutar los pueblos , así sise abusa de ella es uno de los mayores males que pueden sufrir.
Habiendo llegado pues entre nosotros los partidos al mas alto grado de desmoralizacion y acostumbrados ya á entronizar y á
sostener sus creencias por medio de las armas. y de las revolu
ciones , la libertad de imprenta , esa bella garantia de los paises republicanos , es un origen fecundo de males, y sumamente per
niciosa para los intereses públicos . Procuremos examinar esta cuestion à la sombra de la severa imparcialidad , libres de toda afeccion de partido , y conoceremos que nuestros periodistas , se parados absolutamente del objeto que deben proponerse , no solo se limitan a hacer uso de la fuerza moral y de la conviccionpara
defender sus principios , sino que hacen uso de los medios
mas viles y reprobados, para conseguir entronizarlos y satisfacer sus mezquinas pretensiones; ya procurando desconceptuar á las personas que se hallan en el poder , y escitando contra ellas.
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