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En áreas de la Universidad Agraria de La Habana, se ejecuta un proyecto de investigación para obtener estirpes producti- vas, resistentes o tolerantes a la Varroasis. Sus autores se sentirían satisfechos de intercambiar experiencias al respecto.
d) Método biológico
No existen agentes biológicos patógenos en la actualidad que sean efectivos en el combate contra el ácaro. Una mayor significación tienen los programas de selección genética para obtener estirpes resistentes o tolerantes a la Varroasis.
En Estados Unidos y Argentina se desarrollan programas de selección basados en la evaluación de la conducta higiénica con buenos resultados, en tanto en Austria se sustenta un programa en el llamado Factor Matador de Varroa que consiste en valorar la conducta de acicalamiento de las abejas.
Se descubrió que la conducta de “Supresión de la Reproducción del Ácaro “(SMR) es altamente heredable. El carácter SMR se controla por varios genes que actúan aditivamente. El hecho de que una reina con genes SMR se aparee a cualquier zángano y se logre que el carácter sea suficientemente expresado en su colonia para reducir la población de ácaros constituye una posibilidad esperada con muchas expectativas por los apicultores.
os estudios del científi- co francés Andrés Voisin en condiciones de clima templado, le permitieron publicar sus resultados con relación al ma- nejo y explotación de los pastos en 1962, integrando sabiamente los aportes de científicos de déca- das anteriores, principalmente ale- manes, en los principios fundamen- tales para el manejo eficiente de los pastizales, contenidos en las cuatro leyes fundamentales de su método llamado “Pastoreo Racio- nal Voisin” (PRV)
A mediados de esa década se introdujo el PRV en nuestro país, lo que permitió un avance impor- tante en el manejo de los pastos, principalmente en la explotación lechera, priorizada por su benefi- cio social. Aunque por diversas causas el incremento de la eficien- cia no alcanzó los niveles espera- d os , se g en er al izó el m ét od o rotacional de manejo basado en
El Pastoreo Voisin: Reflexiones acerca de su aplicación en Cuba
Andrés Senra, Guillermo Valdés, Pedro Pablo del Pozo e Idalmis Rodríguez Sociedad Cubana de Producción y Utilización de los Pastos (SOCUP), de la ACPA
“La ciencia de la vida está aun en su infancia, y cuan- do hablamos de lo que sabe- mos, o más exactamente, de lo que creemos saber, tenga- mos siempre los ojos bien abiertos antes los innumera- bles fenómenos que ignora- mos”.
Andre Voisin.
sus leyes con diferentes grados de intensidad de explotación, según los insumos disponibles y el nú- mero d e s ubd ivis iones de l os pastoreos.
El alto número de subdivi- siones que se pretendió en el PRV, basado en el cercado tradicional con alambre de púas, conjunta- mente con el incremento del uso de postes de concreto en sustitu- ción de postes de madera y árbo- les, representó una alta inversión que no estimuló a muchos produc- tores. Las respuestas productivas insuficientes que se obtenían en algunas unidades al aplicar el pas- toreo rotacional con un alto nivel de insumos (fertilizante y riego), determinó que se realizaran estu- dios par a comparar dif erentes métodos e intensidades de pasto- reo. Durante las décadas del 70 y 80, se incluyó el estudio de dife- rentes sistemas de cercados con el objetivo de disminuir el núme- La SOCUP desea que este artí-
culo constituya un sencillo homena- je al ilustre profesor, en ocasión del centenario de su natalicio. Su obra y enseñanza personal contribuyeron a que generaciones de especialistas cubanos aprendiesen el arte y la téc- nica del manejo de los pastizales. Su bibliografía y valiosa metodología, se han extendido a numerosos paí- ses, donde centros científicos y uni- versidades amplían investigaciones del Pastoreo Racional Voisin (PRV), aplican sus enseñanzas y celebran eventos nacionales e internacionales en su honor.
L
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ro, tipo de postes y pelos de alam- bre.
Esto condujo a resultados promisorios en la disminución del número de potreros, que se apli- caron con éxito en numerosas uni- dades ganaderas y en el uso del cercado elástico con tensores, que aprovechaban las propiedades elás- ticas del alambre, al reducir el número de postes necesarios para contrarrestar la presión que ejerce el animal sobre el cercado. Se al- canzaron buenos resulta-
dos experimentales, aun- que se hizo mayor énfasis en el cercado eléctrico fijo.
Sin embargo, ni el cercado elástico ni el eléc- t r i c o s e e x t en d i er on significativamente ni se aceptaron en su totalidad por los productores, se presentaron dificultades en el uso de las plantas generadoras de electrici- dad y en la manipulación de la cerca eléctrica. Se r et om ó el c er c ado d e
alambre de púas, con el supuesto de que el alto número de cuartones o potreros, constituía una condi- ción indispensable para el buen manejo del pastizal, frenando la idea de que, independientemente del número de potreros, es posi- ble aplicar los principios funda- mentales de la tecnología. Cierta- mente, el incremento del número de subdivisiones contribuye a me- jorar la eficiencia de la explotación del pastizal, pero hasta cierto lí- mite.
A principios del decenio de los 90, a consecuencias de la des- aparición de la Unión Soviética y los países socialistas del Este de Europa, y por consiguiente, el fin del justo comercio que sostenía
Cuba con aquélla región, se pre- sentó una abrupta reducción en las disponibilidades de piensos, ferti- lizantes, combustibles y otros re- cursos necesarios para el desarro- llo ganadero. Ello contribuyó a reconsiderar la técnica del manejo de los pastizales preconizado por el sabio francés, como una acerta- da solución a esta grave situación.
De su aplicación se esperaba obte- ner pastizales con rebrote vigoro- so, perennes y de calidad, aunque
en esta ocasión sin posibilidad de aportar los insumos requeridos.
Comenzaron las comproba- ciones prácticas en algunas de las unidades seleccionadas y se inicia- ron proyectos de investigaciones en diferentes instituciones cientí- ficas y docentes para profundizar en los principios de este método de pastoreo. Se mantuvo un con- trol riguroso en el cumplimiento de las ori ent aciones téc nicas, acompañado de una elevada disci- plina tecnológica, lo que resulta- ba difícil de hacer en todas las unidades ganaderas comerciales.
Sobre la base de los prime- ros resultados, se señaló que con la tecnología del PRV se esperaba obtener resultados positivos en
indicadores del costo, desarrollo de los pastizales, producción de leche y carne, reproducción, reduc- ción del empleo de fertilizantes y combustibles, maquinarias y la productividad del suelo.
Se enfatizó la importancia de incrementar la carga como elemen- to esencial del sistema. Ciertamen- te, si se aumenta el número de subdivisiones, se incrementa la carga instantánea o cantidad de animales/área en un tiempo deter- minado. Ello obliga a és- tos a pastar en cuartones más pequeños con un ma- yor porcentaje de utiliza- ción del pasto y un incre- mento de la producción y calidad de este, asociado al aporte de nutrientes al suelo mediante bostas y orina de los animales en el pastoreo. Esto signifi- caría una elevación de la producción animal /área, y una disminución de la prod ucción individ ual;
aunque si se suplementa- ba adecuadamente se podía com- p en s ar es t o úl t im o. Adem ás , implicaría un aumento en la pro- ductividad de la tierra, si se man- tiene un control adecuado de los índices de sostenibilidad del sis- tema de explotación. No obstante, las respuestas productivas no fue- ron proporcionales con los incre- mentos de la carga e intensidad de pastoreo.
Con estos resultados inicia- les, aunque no habían sido total- mente ratificados en condiciones experimentales, se decidió la rá- pida generalización del sistema en numerosas unidades ganaderas del país. Esta premura es razonable, si se comprende que la economía cubana se desenvolvía en condicio-
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nes especiales. Acertadamente, la reimplementación de la tecnología consideró un amplio plan de capa- citación para miles de ganaderos y numerosos investigadores y do- centes vinculados al sector. Sin embargo, para adquirir conoci- miento y experiencia necesarias para el complejo manejo del siste- ma integral suelo - pasto – animal, resultaron insuficientes los cursos breves, independientemente de que en 1991, se elaboraron documen- tos y guías de trabajo que contri- buyeron, en cierta medida, a la comprensión del sistema.
Se manifestó una fuerte ten- dencia a establecer reglas de es- tricto cumplimiento en los princi- pios del PRV, en contraposición a la flexibilidad que el mismo re- quiere. Este concepto muy inhe- rente al hombre, que en definitiva es el que maneja el sistema, per- mite ajustar las leyes del PRV a las condiciones locales y contribuye además a desarrollar las iniciati- vas del manejador.
A continuación se resumen y comentan los aspectos que a jui- cio de los autores, no contribuye- ron al éxito del PRV:
1. Insuficiente capacitación de un alto porcentaje de produc- tores y técni cos responsa- bilizados con la aplicación del PRV.
2. No aprovechar los cercados de algunas unidades que es- taban en buenas condiciones y que fueron desmantelados para su nueva construcción, acorde con el plano elabora- do del PRV, según las reglas orientadas.
3. Se i nsi st i ó de m asi ad o e n mantener una alta intensidad de pastoreo.
Este punto requiere aclarar algunos conceptos. La intensidad de pasto- reo, se expresa en Unidades de Ganado Mayor (UGM)/há (cada UGM equivale a 500 kg de peso vivo (PV) y no ofrece una información precisa de la relación entre la hierba y el animal; ello solamente indica, el total de peso vivo/unidad de área. En aquéllas circunstancias, no se aclaró oportunamente su diferencia con la presión de pastoreo (kg de MS/kg de PV) que sí expresa una relación precisa entre el animal y la hierba.
La figura 1 confirma lo anteriormente expresado, al mostrar que si se mantiene la misma intensidad de pastoreo todo el año para apor- tar una elevada cantidad de excretas y orina, conduce en determina- dos momentos, a un aumento en la presión de pastoreo asociado a la disminución de la disponibilidad del pasto. Si no se ajustan las car- gas o se suplementa convenientemente, se produce un deterioro irre- versible en el sistema. Este aspecto no se pudo lograr en algunas unidades que mantuvieron altas intensidades de pastoreo.
4. No se aplicó, consecuentemente, el concepto de la “restricción del pastoreo”
Este término equivale a restringir el tiempo de consumo del pasto, es decir, limitar el tiempo de pastoreo, tan esencial en nuestras con- diciones climáticas. En la época poco lluviosa, aproximadamente 6 meses de duración, cuando no se dispone de riego, el crecimiento de los pastos es muy lento y la disponibilidad de hierbas es insuficien- te para cubrir los requerimientos del animal, aun con una carga me- dia anual baja.
No se sembraron cultivos de ciclo largo, principalmente caña de azúcar y King grass CT-115 en la época lluviosa, para garantizar la biomasa en la seca, suministrada en el propio pastoreo, aún con los animales dentro, o a través del acceso directo al pastoreo del King grass CT-115 en áreas de compensación de la propia uni- dad.
Figura 1. Presión de pastoreo /mes con igual intensidad de pastoreo en el año, sin riego. (UGM = 500 kg).
Intensidad de pastoreo: 250 UGM /há
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5. Interrelación suelo - pasto - animal y su concepción como sistema En la etapa inicial de aplicación del PRV se sugirió, que si se necesi- taba menoscabar alguno de los factores del conjunto citado, el últi- mo fuese el suelo y el primero el comportamiento animal. Sin em- bargo no se consideró a la luz de los conocimientos de entonces, que no es necesario afectar ninguno de estos factores, al menos du- rante un tiempo que determine un efecto negativo en la sostenibilidad del sistema de explotación. Hay suficientes conocimientos de los principios de manejo y explotación de los pastizales, nutrición y alimentación animal, para garantizar la estabilidad del sistema den- tro de rangos aceptables de eficiencia.
6. La fijación de un mínimo y un óptimo de 75 y 88 cuartones, respectivamente, no resultó muy conveniente para producir le- che en sistemas de pastoreo.
Lo anterior se realizó mediante la aplicación de la siguiente fórmula:
grupos de número estancia
de tiempo
reposo de tiempo cuartones
Número
Este cálculo consideró un día de estancia, tres grupos en rotación
“en línea” y 85 días de reposo. Se ha comprobado que en nuestras condiciones, una cantidad inferior de cuartones, manteniendo igual el total del área de pastoreo y el número de animales, no perjudica la selección, el consumo, la productividad y calidad de la hierba, basa- dos en las leyes de Voisin.
No se aprovechó adecuadamente la alternativa de obtener resultados cuando se permite el acceso de los animales a las naves o a lugares donde se disponga de agua abundante, limpia y fresca, sin necesidad de disponer de bebederos en cada cuartón, durante la etapa de trans- formación del sistema.
7. La introducción de leguminosas en asociación con las gramíneas fue un proceso lento.
Para una buena com- posición botánica, es de amplio cono- cimiento la impor- tancia que tienen las leguminosas en el ahorro del ferti- lizante nitrogenado, el control adecuado d e la p resi ón d e pastoreo y el tiem- po de reposo. Ade- más, no se señaló
debidamente la importancia de los árboles y arbustos leguminosos asociados a pastos en toda el área. Estas son alternativas muy im- portantes, que requieren un ajuste adecuado de los principios del PRV, aunque en este sentido se realizaron algunas evaluaciones en el ámbito de las empresas.
8. Se enfatizó en introducir el ga- nado en los cuartones cuando la hierba terminara su perio- do de rápido crecimiento “lla- marada de crecimiento”
Se consideraba que era el mo- mento preciso porque la planta presentaba el mayor porcenta- je de nutrientes, la acumula- ción de suficientes reservas en sus raíces y una mayor lenti- tud en el crecimiento de las hojas y tallos. Sin embargo, en determinadas condiciones del complejo suelo - planta - ani- mal podría ser más convenien- te a su sostenibilidad, propor- cionar más tiempo de reposo al pastizal, para que acumule más biomasa y reservas para su re- cuperación. En este caso, la dis- minución en la calidad de la hierba se resolvería mediante la suplementación estratégica, principalmente de nitrógeno y otros elementos, para potenciar su fermentación en el rumen del animal, con el objetivo de mejorar la eficiencia de utiliza- ción del pasto consumido. La correcta interpretación de este principio, como los anterior- mente citados, habrían ayuda- do a una mayor recuperación y estabilidad de los pastizales.
9. Se recomendó en ocasiones, ajustar el manejo para que el cambio de cuartón se produ- jese cuando el último grupo de animales dejara el mismo casi sin cobertura de vegeta- ción, aspecto este crítico, en caso de unidades ubicadas en zonas con pendientes.
Sin embargo, no se aclaraba su- ficientemente la necesidad de dejar un porcentaje mínimo de área foliar que permitiera un balance energético eficiente y
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que garantizara un rebrote vi- goroso en el pastizal, contribu- yendo también a una mayor protección del suelo y los mi- croorganismos de los agentes externos como la lluvia, el vien- to y los rayos solares, que en nuestras condiciones climáticas pueden causar daños conside- rables a corto, mediano y lar- go plazo.
10.No se estableció la evaluación periódica de la eficiencia en la aplicación del PRV en toda la unidad
La eficiencia se debió calcular en el pastizal y el animal siste- máticament e por medio de indicadores del suelo, el pasto y los animales. En algunos ca- sos se midió la eficiencia de la aplicación del PRV por sus re- sultados en el área pastada intensamente y no por los re- sultados en toda el área de la unidad, lo que no se adaptaba a las condiciones socio-econó- micas y de explotación de la ga- nadería cubana.
11. La Biocenosis
Los primeros resultados expe- rimentales no se correspondie- ron con las afirmaciones ini- ciales de que con el incremento de la carga ocurría un rápido aumento de la fertilidad natu- ral del suelo por el considera- ble aporte de orina y excretas.
Pero realmente, la esperada respuesta de la biocenosis no se manifestó significativamen- te, aún tres años después, bajo las condiciones en que se es- tablecieron los proyectos del PRV en las unidades lecheras del país. Los conocimientos actuales y de aquel entonces indican que esta respuesta se obtiene a más largo plazo. Sí
hubo un efecto positivo ligero p or el m ay o r ap or t e d e nutr ientes que hi cieron las excretas sólidas y la orina al pastizal.
Independientemente de los as- p ect os cr ít i cos s eñ al ados , también se obtuvieron resul- tados positivos. Durante los años 90, se realizaron nume- rosas comprobaciones en con- diciones de producción y ex- perimentales que sirvieron de base a debates en eventos na- cionales acerca de la temáti- ca, que indudablemente con- tribuyeron a profundizar en el conocimiento del manejo de los pastizales y a concientizar entre los productores, que los past os const it uyen la base alimentaria de la ganadería cubana. También se estimuló la necesidad de ampliar estu- dios en etología y otras disci- pl inas, p ara encontrar res- puestas más integrales en el comportamiento animal.
ESTAS EXPERIENCIAS PERMITEN LAS SIGUIENTES
REFLEXIONES:
1. La aplicación de los principios del PRV posibilita un manejo adecuado del sistema que con- duce a una mayor persistencia y calidad del pastizal. Es nece- sario diseñar un sistema de ca- pacitación adecuado para los productores y especialistas en- cargados de su manejo, de ma- nera que adapten sus principios a las condiciones de cada loca- lidad con suficiente flexibilidad y no mediante esquemas y nor- mas generales.
2. Es factible manejar eficiente- mente un pastizal sin necesidad de emplear un alto número de
potreros o subdivisiones siem- pre que se cumplan las leyes de Voisin.
3. Los conocimientos y experien- cias acumuladas permiten la explotación de los sistemas pecuarios, sin afectar seriamen- te el complejo suelo - planta - animal, que exige un dominio y disciplina de las tecnologías disponibles.
4. La estrategia de manejo más ade- cuada según las condiciones ambientales y la disponibilidad actual de recursos, es utilizar los recursos naturales y locales ven- tajosamente, como la energía solar, temperatura y humedad de la época lluviosa, con cultivos de ciclo fisiológico largo (caña de azúcar y King grass) para su- ministrarlos al animal en el período de escasez, mediante cor- te o en pastoreo, respectivamen- te. El empleo de leguminosas, en asociaciones o bancos de proteí- na, incluyendo los árboles legu- minosos en silvopastoreo, dis- minuirá notablemente el uso de combustibles fósiles y de fertili- zantes nitrogenados.
5. La intensidad de pastoreo, que se expresa en UGM /há, no se
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pod rá mantener a un ni vel alto todo el año, si no se suple- menta adecuadamente a los animales, ya que la presión de pastoreo sería totalmente insos- tenible en la época poco lluvio- sa, por el deterioro que provoca en el suelo, en los pastos y en el animal.
6. El tiempo de reposo en la épo- ca poco lluviosa sin riego, no g ar an ti zará l a cant id ad d e biomasa necesaria. No se in-
crementará inútilmente el tiem- po de reposo más allá del que permita una respuesta acepta- ble, aunque es importante que cada productor lo precise en sus condiciones. Es más prác- tico restringir el tiempo de pas- toreo y ofrecer suplementos de mayor aceptabilidad que ofertar poco pasto y de bajo valor nu- tritivo; esto es determinante en la eficiencia bioeconómica del sistema.
7. L a car ga en el P RV se in - crementará paulatinamente y acorde con los resultados que se obtengan en el pasto, el ani- mal y el suelo. No se debe fijar una carga inicial sin correspon- derse con la capacidad de car- ga del pastizal y con los ali- mentos disponibles y no sobre la base de la mejora esperada por el aporte de excretas que se depositan directamente en el pastizal.
La directiva de la SOCUP rindió un merecido homenaje a la memoria de André Voisín al participar en una peregrina- ción a su modesta tumba, en el cementerio Colón, en Ciudad de la Habana. Se compartió con la Sra. Marthe Rosine, su viuda, en un fraternal encuentro desarrollado en la sede nacional de la ACPA, donde se rememoraron pasajes e interesantes anécdotas de la vida de Voisin y de su estancia en Cuba. El momento fue propicio para comunicarle a la Sra. Rosine, el acuerdo de la Sociedad de instituir el “Premio a la Excelencia André Voisin” a lo que consintió con sumo agrado. Este galardón se otorgará anualmente a productores, científicos y docentes, que muestren resultados relevantes en la producción y manejo de pastos y forrajes. La silueta del rostro del destacado investigador identificará el logotipo el premio.
La obra de Voisin marcó un hito importante en el aprendizaje de las Ciencias Agronómicas, en particular, en el manejo de pastizales. El mejor homenaje a su persona, será aplicar consecuente- mente sus enseñanzas, porque los pastos han sido y serán el alimento fundamental para la gana- dería cubana y de otras regiones del trópico.
n la calle Ayuntamiento # 205 entre Calzada del Cerro y Manila, del municipio Cerro en Ciudad de La Habana, vive Nelson Aguilar Evora, quien durante su vida laboral se dedicó a di- señar y construir equipos electrónicos, mecánicos y sofisticadas herramientas quirúrgicas. Hoy este hom- bre autodidacta y de manos hábiles, es un criador eficiente: su inusual “granjita” está compuesta de conejos, gallinas, cuyes y algunas plantas.
Si usted no es conocedor de la Permacultura, al visitarlo se sorprenderá en primera instancia, del pequeño ejército de cuyes que deambulan libremen- te en búsqueda de alimentos por el piso que está debajo de las jaulas conejeras, que ocupan 54 m2 de los 136 que tiene la azotea. Quizás no le preste mu-
Nelson y su granjita - azotea
Roberto Sánchez y Guillermo Valdés*
Fundación Antonio Núñez Jiménez de la Naturaleza y el Hombre (FANJ)
*Asociación Cubana de Producción Animal (ACPA)