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El derecho de sucesiones en Fernando Vázquez de Menchaca

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Academic year: 2022

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(1)

FACULTAD DE DERECHO

TESIS DOCTORAL

MEMORIA PARA OPTAR AL GRADO DE DOCTOR PRESENTADA POR

Rafael Garay Moreno

DIRECTOR:

José Manuel, 1933- , dir Pérez-Prendes y Muñoz de Arracó

Madrid, 2015

© Rafael Garay Moreno, 1984

El derecho de sucesiones en Fernando Vázquez de Menchaca

Departamento de Historia del Derecho

(2)

RAFAEL GARAY MORENO, S.J.

TESIS DOCTORAL:

EL DERECHO DE SUCESIONES EN FERNANDO VAZQUEZ DE MENCHACA

DIRECTOR:

PROF. DR. D. JOSE MANUEL PEREZ-PRENDES y MUNOZ de ARRACO.

DEPARTAMENTO de HISTORIA del DERECHO.

FACULTAD de DERECHO.

UNIVERSIDAD COMPLUTENSE de MADRID.

6 i B L l O T L C A DE DEnECHO

(3)

INTRODUCCION:

A . Apunte biografico.

1. Fuentes docum entales: panoram ica.

2. D atos: R econstruccidn.

a) N acim iento y fam ilia.

b) A ctividades previas a sus estudios de leyes.

c) Vida U niversitaria.

d) Funcionario de C astilla.

e) Prebendado de la Iglesia.

f) Fallecim iento.

B. Obras de Vazquez de M enchaca.

1. A claraciones previas.

2. El T ratado de Sucesiones;

a) Ediciones en vida del au to r.

b) Ediciones pdstum as.

3. Las co ntro versias.

a) Ediciones en vida del au to r.

b) Ediciones pdstum as.

C. Fam a y estim a de D. Fernando Vazquez de M enchaca.

1. A utores de los siglos XVI y XVII.

2. A utores modernos:

a) Paises ex tran jero s.

b) Espafia.

D. Ju stificacid n del te m a de estudio y m étodo.

1. P lan team iento .

2. La edicidn del T ratado de Sucesiones, de 1364.

3. O tras precisiones.

CAPITULO PRIMERO: EL UNIVERSO JURIDICO DE VAZQUEZ DE MENCHACA.

1. lus C ivile Rom anorum . a) D erecho recibido.

b) Fuentes jurisprudenciales.

c) ^B arto lista o H um anista?.

2. D erecho Im perial y D erecho Regio.

a) D octrinas trad icio nales.

b) C oncepcidn u n itaria.

3. Lex E cclesiae.

a) O rdenam iento indiscutido.

b) Modos de integracidn.

c) Fuentes jurisprudenciales.

4. D erecho de C astilla.

a) Presupuesto.

b) Prelacidn de fu en tes.

c) Ju ristas.

5. La d o ctrin a de los Tedlogos.

6. El derecho consuetudinario.

(4)

1. El D erecho N atural; v arian tes de co n tex te:

a) "Instinctus N aturae"

b) "R atio N aturalis"

c) "S tatus N aturae".

2. La trad icio n c o m en tarista . 3. El p arecer de M enchaca.

4. Autonom ia de la legislacidn civil.

5. P o testad R égla y Legislacidn.

6. O tros argum entes.

CAPITULO TERCERO: LOS TESTAMENTOS.

A. Los sistem as de sucesidn en la histo ria, segun la tradiccidn m edieval.

B. El T estam ento:

1. D efinicidn: conatos de construccidn idgico-juridica.

2. "P o te stas Testandi"

3. A utonom ia de la voluntad y norm as im p erativ as.

C. "FORMAS" INTRINSECAS:

1. Prohibicidn de en ajen ar.

2. Condominios perpetuos.

3. El "lus accrescendi".

4. Tutelas.

5. Usucapidn.

6. Asuntos procesales.

7. Q u arta Falcidia y Q u arta T rebelliana.

8. U sufructos.

9. Disposiciones sobre el propio e n terra m ien to . 10. Condiciones y term in es.

11. Conversidn del négocié.

D. "FORMAS" EXTRINSECAS:

1. Justificacid n . 2. D istinciones.

3. lus Publicum.

4. C asu istica.

E. R egulacidn de TESTAMENTOS y FUERO de la CONCIENCIA:

1. Impugnaciones.

2. "H aeres scriptus in te stam e n to minus solem ni".

3. L egataries.

4. A plicaciones.

CAPITULO CUARTO: LAS LEGITIMAS.

A. Fundam entos:

1. P lanteam iento.

2. In terp retacid n de M enchaca.

B. LEGITIMA FORMAL:

1. Textes y d o ctrin a legal.

2. El case de las HUAS.

(5)

1. "Mens legis".

2. "lus ad Suppiendum": N atu raleza juridica y consecuencias procesales.

3. Très casos de im p o rtan cia p ra c tic a . D. La C onstitucidn "QUONIAM IN PRIORIBUS".

1. Estado de la cuestion 2. P lan team ien to .

a) D erecho Romano.

b) D erecho Regio.

3. Condiciones casuales y m ixtas.

4. "Prohibiticfalienandi".

3. Nuda propiedad y usufructo.

6. La C onstitucidn "Filiis m atrem " y la "A uthentica Excipitur"

7. "Favor lib e rta tis": Im portantes consecuencias.

CAPITULO QUINTO: LA LEGISLACION CANONICA: SUS INCIDENCIAS.

A. PRESUPUESTOS:

1. R egulacidn candnica vigente.

2. Principles basicos:

a) De c a ra c te r general.

b) En te m a de sucesiones.

B. EL TESTAMENTO CANONICO:

1. Elem entos concordantes "in utroque iure".

2. Elem entos especificos en el am bito candnico.

3. Ju stificacid n de la norm ativa candnica.

4. Analisis del pensam iento de M enchaca: su aporia.

3. Inoficiosidad.

6. T estam ento de clérigos: Precisiones.

7. El legado de cosa ajen a.

8. T estam ento "Coram P resbytero Parochiali".

C. T estam ento "AD PIAS CAUSAS":

1. Regulacidn CIVIL.

2. Regulacidn CANONICA.

3. Jurisprudencia:

a) Form a.

b) C apacidad.

c) C onsentim iento.

d) G ravam enes.

4. Legado indebido.

3. Asuntos procesales.

D. DERECHO CANONICO Y SUCESION LEGITIMA FORMAL:

1. La D e cre ta l "Quamvis".

2. Ju stificacid n .

3. La praxis en C astilla.

4. La "Laesio enorm is".

3. Aplicaciones de in te ré s histdrico.

6. R enuncia jurada: Casos.

E. MONJES Y MONASTERIOS: Problem as sucesorios:

1. "U trum que lus".

(6)

4. El Monje heredero:

a) H erencia voluntaria.

b) H erencia lég itim a.

5. D esarrollo jurisprudencial.

C O N C L U S I O N E S .

(7)

A. APUNTE BIOGRAFICO:

1. F u en tes docum entales: panoram ica.

2. D atos: R econstruccidn.

a) N acim iento y fam ilia.

b) A ctividades previas a sus estudios de leyes.

c) Vida U niversitaria.

d) Funcionario de C astilla . e) Prebendado de la Iglesia.

f) Fallecim iento.

B. OBRAS DE VAZQUEZ DE MENCHACA.

1. A claraciones previas.

2. El T ratado de Sucesiones:

a) Ediciones en vida del au to r.

b) Ediciones pdstum as.

3. Las C ontroversias.

a) Ediciones en vida del au to r.

b) Ediciones pdstum as.

C. FAMA Y ESTIMA DE D. FERNANDO VAZQUEZ DE MENCHACA.

1. A utores de los siglos XVI y XVII.

2. A utores modernos:

a) Paises ex tran jero s.

b) EspaHa.

D. JUSTIFICACIÔN DEL TEMA DE ESTUDIO Y MÉTODO.

1. P lan team ien to .

2. La edicidn del T ratado de Sucesiones, de 1364.

3. O tra s precisiones.

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1. Fuentes Documentales: Panoramica.

Es un lam en te invariable el que sa lta de la pluma de todos los juris tas e tiem pos modernos cuando se ocupan de Don Fernando Vazquez de M enchaca. Son m ly escasos (escriben) los datos biograficos de nuestro c o m p atrio ta . Don Cam ilo Bar ia T relles a firm a , con gran sen tim ien to , que Vazquez de M enchaca ha sido, de e n tre )s ju rista s espaholes del S. XVI, "a la vez el mas conocido nom inalm ente, y el ma ignorado su b stan cialm en te" (1).

Antonio Seiquer Velasco hizo notar en 1943 las im precisiones y vacila iones que d e te c ta b a al estu d iar lo poco que sobre el gran ju rista se habia e sc rito . 5? tie n e la im presidn (dice) de que quienes se han ocupado de Vazquez de M enchaca har. "recogido las c ita s de los dem as sin haberlas som etido a com probacidn" (2). E fectiv .m e n te : el seguim lento pedisecuo y a c ritic o de algunos au to res re sp ec te a los precede i te s es de muy fâ c il observacion: en dos ocasiones lo hemos advertido h asta en las erratas de im p ren ta.

El prim er biografo de M enchaca fue (segun las noticias que h asta el m omen:o existen) el célé b ré clérigo erudito Don Nicolas Antonio (1617-1684). La prim era edi : ion de su B ibliotheca Hispana Nova salio a la luz en 1672, a los 103 anos de la n u erte de M enchaca. En ella le dedica poco mas de un folio, en su latin com pacte y ele zante (3).

En el Codice 320 de la B iblioteca Santa C ruz de Valladolid se en cu en tra un C atalogo de a siste n te s espaPîoles al C oncilie Tridentino. En él se o frecen , resum idam ente, datos biograficos sobre los personajes resehados (4). La p acien te y concienzuda la^or c r itic a del je su ita C onstancio G u tierrez le hizo concluir que el C atalogo de Sta. C ruz fue com puesto e n tre 1727 y 1738, y que su au to r fue, con m axim a probabiiidad. Don Francisco V icente Gom ez, fallecido en 1738 siendo Prier de la C olegiata de Logrofio (5).

En la sem blanza y encom ios que de Vazquez de M enchaca hace el C atalo go de Sta.

C ruz, sigue muy de c e rc a , y a veces al pie de la le tra , lo e sc rito por Nicolas Antonio.

Se afiade alguna que o tra precision, y re fe re n cia s a varies au to res que m encionaron elogiosam ente a nuestro ju rista .

Tampoco es mucho lo que se a p a rta de Nicolas Antonio, en cuanto a rasgos biograficos, la p resentacion que de M enchaca nos o frec e R ezabal y U garte en su ré p e rto rie , publicado en 1805 (6). Y lo mismo, sobre poco mas o m ènes, puede a firm a rse de un trab ajo anonimo dado a conocer en la A cadem ia de Jurisprudencia y Legislacidn de Madrid con m otive de la sesidn inagural de 1857 (7).

A juicio de B a rd a Trelles (8), h asta 1940 el m ejor de los bidgrafos de M enchaca es Teixidd. E fectiv am en te, Don José G im énez y Teixido publicd en 1859 un a riicu lo , tan pulcro como serio y ajustado, sobre el ju rista vallisoletano. Este trab ajo si^ue siendo una re fe re n c ia obligada para todos cuantos se ocupen de nuestro persona e (9). Sin em bargo son tam bién escasos los datos biograficos que en lo e scrito por Teixidd se acum ulan sobre los ya aportados por Nicolas Antonio. Y es nada lo que ahade i, sobre lo poco conocido, los trab ajo s de Torres Cam pos en 1884 (10), Bécker en 1896 ( 11), Balbin de U nquera en 1911 (12), Ambrosio G arrido en 1918 (13), C alixto Valverde en 1931 (14), Miaja de la Muela en 1932 (15), Royo Villanova en 1933 (16) y Torres Lcoez en el mismo afio (17).

Un am ago de resp u esta a la queja que ya referim o s del Profesor B a rd a Trelles fue el tra b a jo de Antonio Seiquer en 1943. Pero a la ex ce le n te voluntad del ju rista s î opuso el

(9)

Dice lite ra lm e n te Seiquer: "A1 estud iar la biografia de M enchaca he de confesar la im precision de los ex trem es que he podido recoger y la vacilacidn e n tre los diverses a u to re s, en d etalles im p o rtan tes",

Fue el historiador de la Iglesia C onstancio G u tierrez quien en 1951 en sus notas y co m en tario s al C atalogo de Sta. C ruz logrd ofrecernos datos y com probaciones con los que poder ya fundar un prim er entram ado resp ecte a la vida de M enchaca. Y, seguidam ente, B eltran de H eredia en 1958 (18) y Santald en 1969 (19) dieron a conocer en sendas publicaciones sus hallazgos con base en docum entacion que elles tuvieron el m é rite y la paciencia de d e se n te rra r en los Archives de Sim ancas, Salam anca, Sevilla, Londres y C asa M arquesal del Socorro.

Los datos que se m encionan, y las aportaciones personales que se Iran detallando en e s te tra b a jo , son los elem entos fondam entales con que, h asta el p résen te, contâm es para recom poner el m arco fam iliar de Fernando Vazquez de M enchaca, su vida u n iv ersitaria, su actividad como hombre im p o rtan te en el engranaje polisinodal de su época, el honor que le cupo de p artic ip a r en la gran ocasion de T ren te, y, finalm ente, el epilogo sosegado de su canonjia sevillana.

2. Datos: Reconstruccion.

a) Nacimiento y Familia.

Fernando Vazquez de M enchaca fue n a tu ra l de Valladolid. No puede ex istir duda alguna, puesto que es el prim ero de los trè s honores de que hace gala continua en la m ism a portada de sus obras im presas: Ser V allisoletano (o "Pincianus", en el latin un ta n te presuntuoso de la época); haber sido Colegial del Mayor del Arzobispo de Salam anca; y ser O lder de la C ontaduria de H acienda.

Es unanim e el p arecer sobre la fecha de nacim iento en 1512. En el e p itafio de M enchaca se hizo co star que al m orir en 1569 ten ia 57 afios de edad. Es c ie rto que otro de los datos que se leen en la misma inscripcion fu n eraria no responde (como verem os a su tiem po) a los hechos com probables. Pero tam bién lo es que la fech a deducida e sta en consonancia con los re s ta n te s sucesos de la vida de nuestro biografiado.

Sus padres fueron Don M artin Vazquez D avila y A rce, de El Espinar (Segovia), y Doha C atalin a de M enchaca Villovela, n atu ral de Valladolid.

El abuelo paterno Don Juan Vazquez de Arce e ra Regidor de Segovia en 1518, y Procurador por e s ta Ciudad en las fam osas C o rtes que el joven C arlos I convoco en Santiago y en La Coruna en 1520 (20).

En ta l ocasion Don Juan Vazquez y su colega Rodrigo de Tordesillas fueron del num éro de los ré c a lc itra n te s en vo tar el servicio pedido por el Rey. Hubo sobre ellos presiones, am enazas y sobornos. Vazquez term in é aceptando 50.000 m aravedies.

C onvencer a Tordesillas costo mas del doble: 300 ducados (21).

A 29 de Mayo de 1520 tuvo lugar el tum u lto de Segovia, con el fero z lincham iento de dos C o rch etes. Escribe C olm enares que "los Procuradores, que volvian de las C o rtes de La CoruRa, supieron el suceso en Santa M aria de Nieva e ste mismo dia. Tanto vuela el mal. Pidio Juan Vazquez a Rodrigo de Tordesillas se fuesen

(10)

El Regidor Tordesillas desoyo el Consejo de Vazquez, e n tré en Segovia y fue asesinado por las tu rb as.

A fines de Noviembre de 1520 algunas escuadras de Comuneros "derribaron las fo rta le z a s de Chinchén y Odén. De cam ino saquearon El Espinar abrasando la casa de Juan Vazquez (...) habiendo él huido con su fam ilia a un m onte, de donde veia a rd er su casa" (23).

Don Juan estuvo casado con Dona C atalin a Ibanez, nacida no sabem os si en Segovia (donde su linaje -el de los Ibanez- era de notoria im portancia) o en El Espinar (donde los suyos tenian hacienda y casas principales). Se decian, estos Ibanez segovianos, oriundos de la M ontana (24).

Abuelo m aterno de nuestro biografiado fue Don Gonzalo M artinez de Villovela, v allisoletano, pero oriundo de G alicia. En 1492 fue llam ado a desem penar el cargo de Oidor de la C hancilleria, aunque hacia doce aRos que poseia e ste titu lo y habia desempeRado ya varios oficios y com isiones por encargo re a l (25).

A 12 de Marzo de 1481 el Licenciado Villovela habia opositado a una C a te d ra de D ecreto en Valladolid. No la gané, pero tam poco a c a té los resultados de la v o tacién y se posesioné de la v acan te por la fu erza, aunque sin éx ito (26). Once aRos después logré, con legalidad y sosiego, ganar su c a te d ra de Canones. En 1486 firm ab a en la C hancilleria como alcalde de los Hijosdalgo. En 1491 era Juez C om isario de los pleitos y causas de los bienes y haciendas confiscados por los delitos de h e ré tic a gravedad y aplicados a la C am ara y Fiscos reales. El cargo de Oidor de la C hancilleria lo e jercié desde 1492 h asta D iciem bre de 1494. En e ste mismo aRo fue designado Alcalde Mayor de la audiencia de G alicia (27).

Mujer de Don Gonzalo fue DoRa Maria de M enchaca, hija de Don Juan Sanchez de M enchaca, que procedia de Lequeitio, y fue Escribano de los Hijosdalgo en la C hancilleria de Valladolid (28).

Don M artin Vazquez D avila y A rce, padre de nuestro biografiado nacié en El Espinar "avanzada ya la segunda m itad del S. XV", segun A lcocer (29). Se gradué de Leyes en Valladolid e ingresé en el Mayor de Santa C ruz a 21 de Marzo de 1499.

Obtuvo C ated ra de Visperas, y p o sterio rm en te de Prim a en su propia Aima M ater.

En 1508 fue designado Oidor de la R eal C hancilleria de G ranada, y muy poco después de la de Valladolid (30).

A 6 de Enero de 1523 obtuvo nom bram iento de C onsejero R eal de C astilla . En 1529 (y h asta 1534) firm aba como P résid en te del Honorable Consejo de la M esta (31).

Fallecié en Madrid, probablem ente en 1540, y fue en terrad o en la Parroquia de San Nicolas (32).

Hijos de Don M artin Vazquez y de DoRa C atalin a de M enchaca fueron:

DoRa Juana Vazquez, que profesé en el M onasterio de Dominicas de San C ebrian de M azote, y DoRa Ana de M enchaca que tam bién e n tré en religién (ignorâm es en qué M onasterio).

D octor Juan Vazquez de A rce y Davila que nacié en G ranada, en 1509. Ingresé en el Colegio Mayor de Santa C ruz a 18 de Agosto de 1538. Fue designado Oidor de la

(11)

C h an cilleria de G ranada y, en 1542, an tes de que to m ara posesion en la ciudad andaluza, obtuvo nom bram iento para el mismo cargo en la de Valladolid. En 1550 fue visitador de la Audiencia de G alicia. Alcanzo los honores de C onsejero de Indias.

E m parento por m atrim onio con la casa de los Luna y fallecio en 1572 (33).

Don Melchor Vazquez D avila, que m arché al Peru, y en aquellas tie r ras del nuevo mundo p a cté capitulaciones con el Conde de Nieva, en 1561, para la conquista y p acificacién de Quijos, Zumaco y La C anela (34).

Don Rodrigo Vazquez D avila, nacido en Sevilla, en 1526. C olegial de Santa C ruz desde el 10 de Agosto de 1548 (35). D eslum brante, diriam os, fue su c a rre ra , y fu lg u ran te, tam bién, su caida en desgracia:

Profesor de Cédigo y mas ta rd e (en 1550) de D igesto Viejo en Valladolid. En 1556, Oidor de la C hancilleria de G ranada, y, a fines del mismo aRo, miembro del Consejo de C astilla . En 1579, C onsulter del Acuerdo de la Inquisicién. En 1584, P résid en te del Consejo de H acienda. En 1589, C aballero del Habito de A lcan tara.

Poco después C om endador de la M agdalena y C lavero de la mism a Orden (36). En 1592, P résiden te del Consejo de C astilla.

C asé con DoRa Maria Siliceo (sobrina n ie ta del famoso C ardenal).

En 1599 los privados de Felipe III le mandaron re tira r a sus casas y posesiones de la Villa del C arpio, donde fa lle c ié a 24 de Agosto del mismo aRo.

Don Alonso Vazquez de Villovela fue C aballero de la Orden de San Juan de Jeru salén (37).

Hubo un hijo mas que llevé el nombre patern o de M artin y del cual unicam ente sabem os que m urié in testad o (38).

Del clim a fam iliar en que nacié y vivié Don Fernando deducim os, sin gran esfu erzo , las lineas de influjo convergentes y configurantes que gravitaron sobre la personalidad del ju rista:

i) C astellan o , por sus c u atro costados.

Por linea p a tern a concurrian en su sangre los IbaRez, de Segovia y los Vazquez de A rce, abulenses. El historiador jesu ita Luis Fernandez ha reunido datos docum entales que le llevan a pensar, con m axim a probabilidad, que fue tia abuela de Don Fernando, DoRa Mencia Vazquez de A rce, que en 1498 casé en Sigüenza con Diego Bravo de Lagunas, tio carn al del Com unero (39).

Y por el lado m atern o , ta n to los Villovela, como los M enchaca eran fam ilias de origen gallego y vizcaino, como queda dicho, pero muy enraizadas (al menos por trè s generaciones) en Valladolid.

ii) Hijodalgo, "al fuero de EspaRa", como rep iten una y o tra vez los expedientes de lim pieza de sangre.

De un tio suyo p atern o . Don G abriel Vazquez, se p erm itié albergar dudas el R egim iento de OcaRa. Don G abriel se apresuré a tra m ita r y obtener en expediente c o n tra d icto rio , c a rta e jec u to ria en la C hancilleria de G ranada (40).

A parté de los enlaces m atrim oniales, que quedan mas arrib a m encionados, con fam ilias de la nobleza titu la d a , aRadimos ahora los parentescos con los Condes de C arpio y los de G rafal (del tronco -éstos ultim os- de los Borja, de

(12)

Aragon).

Tuvieron habito de C aballeros sus dos herm anos, Rodrigo y Alonso. Su tio Don Francisco fue Com endador de Santiago; y de la misma Orden M ilitar fueron sus primos Juan de M enchaca y Juan Vazquez Davila. Su sobrino Gonzalo Vazquez fue C aballero de C alatrav a , e tc , e tc (41).

iii) Tradicion fam iliar de letrad o s.

Su abuelo m aterno fue C ated ra tic o de D ecreto . Es el unico canonista que conocem os en la fam ilia. Su padre y sus herm anos Juan y Rodrigo ensePiaron leyes en las c a te d ra s de Valladolid (42). Y los trè s legistas, p e rte n ec ie n te s a la influyente y afam ada m inoria del Colegio Mayor de Santa C ruz, alcanzaron honores y pingües cargos en la A dm inistracion del Reino (43).

b) A ctividades previas a sus estudios universitarios

Nada se sabia hasta hace muy poco sobre la vida y ocupaciones de M enchaca h asta los 27 aRos de edad, fech a en la que inicio sus estudios universitarios. Es un p arén tesis ex cesiv am en te largo y que cubre un periodo de gran vitalidad en la e x isten cia de un hom bre.

El m isterio nos lo a c la ra , en p a rte , Kagan: "Los estu d ian tes del siglo XVI eran , en com paracion con los de décadas an terio re s, de edad re la tiv a m en te avanzada" (44).

Las explicaciones que el h istoriador am ericano tr a ta de form ular no nos convencen p ersonalm ente. Pero los datos num éricos que o frec e en sus tablas no dejan lugar a dudas.

Pero es que, adem as, ex iste una segunda explicacion, que se la debemos al insigne Dominico P. B eltran de H eredia. Conform e a un docum ente de Simancas co n sta que Fernando Vazquez de M enchaca e ra, en 1532, C ontador del Sueldo de Sus M ajestades (45).

A las ordenes de los C ontadores Mayores de H acienda, en C astilla, habia otros funcionarios llam ados C ontadores Menores y que atendian al cuidado de d ife re n te s o ficinas u "oficios". El oficio del Sueldo te n ia como mision esp ecifica la gestion de gastos m ilitares. Mas co n creta m e n te ; "Los sueldos percibidos por la g en te de arm as d ire c ta m e n te al servicio del Rey, como eran los G uardia R eales, o cierto s grupos de Espingardos y A rtilleros" (46).

En 1532 fue Don Fernando com isionado para re a liza r una ta re a im p o rtan te en la ciudad y provincia de Salam anca.

P résen té sus cred en ciales al Cabildo local el dia 17 de D iciem bre. AcompaRado de un Escribano com enzé en la "averiguacién" de "las vecindades y haciendas" de las parroquias salm antinas y de los "mas de mil concejos" de la provincia. A los nueve m eses de tra jin e s habia el C ontador reunido todos los padrones que con d etallad a relacién de "bienes, tra to s y caudales" le habian sido entregados. Todavia hubieron de to m arse C ontador y Escribano un tiem po para com probaciones y sum as, mas viajes de regreso h asta M adrid. En to ta l 319 dias com putables en orden a rem uneracién y ayudas de co sta.

Se puede facilm en te deducir que la Comisién que M enchaca despaché en el tiem po dicho estuvo en relacién con los encabezam ientos de las Alcabalas y Tercias R eales. Sabemos que ex istia preocupacién en orden a las clasificaciones y aju stes de

(13)

bases Imponibles y que no eran Infrecuentes las "averiguaciones" sobre el num éro de

"vecinos pecheros que habia en las ciudades, villas y lugares, y cuales eran sus haciendas, caudales y tra to s , a fin de saber lo que sobre cada provincia deberia d erram arse con justicia" (47).

La comision que desempefio M enchaca fue un episodio (el ünico que conocem os) de su dedicacion a la funcion publica en estos aRos previos a su ingreso en la U niversidad. En el aRo 1566 asegura M enchaca haber estado al servicio de Su M ajestad "mas de 32 aRos". C onform e a ese com pu to , nuestro ju rista se consideraba funcionario a n tes de 1534.

c) Vida U n iv ersitaria

En el aRo 1539 curso Fernando Vazquez de M enchaca su prim er aRo de Leyes (In stitu ta) en la Universidad de Valladolid. Y en los dos aRos siguientes curso Codigo.

De ta ie s datos queda la constan cia docum entai que B eltran de H eredia nos ha dado a conocer en su m eritorio trab ajo (48).

En el segundo aRo de su c a rre ra fue M enchaca discipulo del Dr. Don Diego de Sim ancas, p o sterio rm en te Obispo de Ciudad Rodrigo. Fue el Dr. Simancas hom bre muy estim ado en su tiem po por su gran c u ltu ra y por el in terés que desp ertaron sus obras im presas. En un e sc rito autobiografico seRala Don Diego que cuando fue colegial de Sta. C ruz. y com enzo "a leer en las escuelas" tuvo, e n tre o tro s, por o y en te a "H ernan Vazquez de M enchaca, del Consejo de H acienda" (49).

No com plété M enchaca los cursos previos al grado de Bachiller en su ciudad n a tal. Por razones que ignorâm es, se tra slad é , con su herm ano Rodrigo a la Universidad de Salam anca y en ella cu rsé, en los aRos 1541 a 1544 los estudios que le restab an (segun las C onstituciones entonces vigentes del Papa Martin V) h asta su graduacién de B achiller.

El prim er curso de M enchaca en la U niversidad Salm antina fue tam bién el prim ero en que Diego de C ovarrubias enseRé Canones en la misma Aima M ater. Es in te re sa n te seRalar que ambos ju ristas (uno de ellos, en ciernes; el o tro , con c a te d ra ganada) habian nacido en el mismo aRo. Tenian 29 de edad.

No nos podemos re sistir a dejar co n stan cia de o tra coincidencia: en ese mismo aRo de 1541 se m atricu la en Canones, en la misma Salam anca un estu d ian te muy joven que trè s aRos mas ta rd e p ro fesara en la Orden de San Agustin con el nom bre de Fray Luis de Leén.

El dia 8 de Julio del aRo del SeRor de 1544 "Ferdinandus Vazquez Gradum B accalariatu s in iure civile (...) recep it" (50).

Prosiguié Don Fernando sus estudios de L icencia. Pero un aRo an tes de o b ten er e s ta titu la c ié n logré un honor que hizo p o sterio rm en te co n star (como ya seRalamos an terio rm en te) en sus obras im presas: la de ser recibido C olegial del Mayor de Santiago Zebedeo. Era, n a tu ra lm e n te, el Colegio del Arzobispo, el fundado por Don Alfonso de Fonseca en 1521 (51).

El dia 20 de Enero de 1548 ingresaba el Bachiller Vazquez de M enchaca en el Colegio Mayor del Arzobispo; es decir: en uno de aquellos c en tres universitarios que Don Sebastian de C ovarrubias describia del modo siguiente: "C asas instituidas para c ria rse en ellas hom bres bien nacidos, virtuosos y profesores de le t ras. Tienen propios habitos, viven en com unidad, tien en c ierto género de clausura religiosa y

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circu n sp ecta; son obedientisim os a su R ector y se deprende en los colegios, fu era de las le tra s y virtud, mucha c o rte sia y urbanidad, sufrim iento y m odestia" (52).

Las pruebas de L icen ciatu ra en Leyes dieron com ienzo a 5 de Enero de 1549 (53).

En el dicho dia Fernando Vazquez de M enchaca com parecio an te el C anciller de la U niversidad. Le p résen té su C a rta de B achilleram iento, un Breve que le dispensaba de los cursos que (conform e a los e sta tu to s) debian im p artir en las aulas los asp iran tes a L icencia, y su C a rta de C orona (probando ser "legitim o de legitim o m atrim onio nacido"). F inalm ente, se to m é testim onio de dos personas que afirm aron ser Don Fernando "hom bre honesto, recogido y de buenas costum bres e vida, e que no e sta am ancebado ni e s ta en pecado publico".

El dia 9 de Enero tuvo lugar la prueba acad ém ica. De los puntos que le seRalar on, escogié el Titulo XVIII del Libro VI del Cédigo (54); "De repudianda bonorum possessione", y d iserté sobre la ley segunda; "Filio delatam bonorum possessionem p a tri ad fraudem filii repudiare non licet". De notoria coincidencia es para nosotros que el te m a de su L icen ciatu ra fu era p recisam en te sobre derecho h ered itario .

La prueba de Licencia fue considerada su ficien te "unanim iter e t nem ine prorsus d iscrep an te".

Existen dos datos que nos proporciona el mismo M enchaca sobre su vida acad ém ica en Salam anca: que tuvo por M aestro a Don Jerénim o C o n treras, que fue, después. Fiscal del Consejo de C astilla (55); y el a cto publico de "Las Paradojas" (56).

De e ste episodio se a d v ierte que el pro tag o n ista conservaba un recuerdo de in tim a satisfaccién : habia sostenido (en fech a que ignorâmes) en c ie rto a cto académ ico, la defensa de 730 "Paradojas". Es d ecir, habia m antenido o tra s ta n ta s afirm aciones "co n tra las opiniones trad icio n ales y com unm ente recibidas e n tre los in té rp re te s" (57).

A 19 de D iciem bre de 1550 se anuncié en la U niversidad una v acan te de C ated ra de In stitu ta (58).

S iete fueron los opositores: un B achiller, cinco Licenciados (entre ellos nu estro biografiado) y un D octor.

M enchaca hizo su prueba de oposicién a 5 de Enero de 1551. El te m a de d isertac ié n fué Inst., 3, 27, 5 (H aeres quoque legatorum nomine non proprie ex c o n tra c tu obligatus in te llig itu r, e tc .)

Al dia siguiente tuvo lugar la votacién. Uno de los opositores (el Bachiller) fué declarado inhabil por razén de c ie rta s irregularidades reg lam en tarias alegadas por M enchaca.

El dia 9 de Enero el escru tin io de votos le fué e n te ra m ente favorable al Licenciado Vazquez de M enchaca, y al dia siguiente le fué dada posesién de su C a te d ra .

El dia 21 de O ctubre del mismo aRo de 1551 la Universiad anuncié co nvocatoria de oposicién a una c a te d ra de Volumen. En el mes de Noviem bre tuvieron lugar las intervenciones de los sels asp iran tes (en tre ellos, nuestro Licenciado). Pero en e sta ocasién no le fueron los votos favorables.

Aquel mismo aRo fué el ultim o de su activ id ad u n iv ersitaria. No sabemos cual fué el d é term in a n te de su cam bio de rumbo: si el escozor del fracaso en su segunda oposicién (con todo el co rtejo de intrigas y decepciones) o si lo fué el a tra c tiv o de una

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c a rre ra en la A dm inistracion del Estado, donde ta n ta s vinculaciones fam iliares podian p ropiciarle la buena fo rtu n a.

En el e p itafio de Fernando Vazquez de M enchaca, en la C ated ral de Sevilla, a su nombre se le agregan las siglas I.U.D. (luris U triusque D octor). La verdad com probada es, sin em bargo, que ni se gradué en canones, ni alcanzé tam poco la suma consideracién académ ica en leyes.

Nicolas Antonio escribié sobre M enchaca: "dédit operam E cclesiatico ac C aesareo iuri, quorum utriusque doctoralem apicem postea obtin u it". Y, co n secu en tem en te, quienes p o sterio rm en te se han ocupado de la biografia de M enchaca no dudaron en a trib u irle el doctorado en ambos derechos. G im énez Teixidé se adm ira de que a pesar de que "en cuanto a titu lo s académ icos, es cosa averiguada que, adem as del de licenciado, recibié el de doctor", sin em bargo "solo se le da el prim ero en docum entes donde procedia el uso del segundo" (59).

C onstancio G u tiérrez llega a pensar que quizas M enchaca se doctoré en alguno de los cinco ultim os anos de su vida (en tre 1564 y 1569) (60).

Hoy, después de los trab ajo s de B eltran de H eredia y de Santalé no puede ex istir duda alguna. En su propio te sta m e n to , otorgado nueve dias an tes de su m u erte, se désigna el ju rista a si mismo "el Licenciado Hernando de M enchaca".

El gran in te rro g a n te sigue siendo el famoso ep itafio ^Fué un e rro r? ^Fué el g alan te obsequio péstum o de sus com paneros del Cabildo c ated ralicio ?

Sobre la condicién de eclesiastico de Don Fernando no puede cab er duda. El P.

G u tiérrez afirm a que al tiem po de su L icen ciatu ra, M enchaca habia recibido la tonsura c lerica l (61).

A su tiem po com entarem os cém o fué titu la r de dos Beneficios E clesiasticos: el A rcedianato del Bierzo y la Canonjia D octoral de Sevilla. A Seiquer le ré su lta dificil entender que un ordenado "in sacris" pudiera ocupar tan gran porcién de su vida a ctiv a en puestos de la A dm inistracién Civil del Estado. Y llega a preguntarse si pudo M enchaca haber obtenido su Canonjia sevillana siendo laico. Quizas lo dificil sea ad m itir, desde n u estra p ersp ectiv a, el com plejo en trecru zad o que en el S. XVI ex istia e n tre lo que hoy contraponem os como civil o como eclesial.

d) Funcionario de Castilla

En el bienio 1552 a 1554 el Licenciado Vazquez de M enchaca fué a ocupar una de las plazas de Ju eces de Grados de Sevilla. El hecho lo confirm a el mismo interesado en sus obras (62). Y la fecha es deducible por la m encién que de e ste cargo se hace en la C édula R eal de 1554 , sobre la que hablarem os a continuacién (63).

A 12 de Julio de 1554 el Em perador C arlos D ictaba c a rta de nom bram iento en favor de Fernando Vazquez de M enchaca para Oidor de la C ontaduria Mayor de H acienda (64).

Nos dice A. Ladero, tra ta n d o de los C ontadores Mayores de H acienda, que "en 1461 se vino a anadir a sus am plias funciones como g esto res maximos de la H acienda el papel de jueces suprem os en todos los litigios to c a n te s a ella" (65).

En los com ienzos del reinado de C arlos I (segun Ram én C arande) en el despacho de am bas contadurias (H acienda y C uentas) "actu a un nutrido equipo de

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funcionarios... Estan asistidos de Letrados que, con c a ra c te r colegiado, estudian y resuelven asuntos de su co m p eten cia. En casos de litigio, un Tribunal de C ontaduria, con trè s Oidores y un Fiscal, tie n e jurisdiccion propia, e instruye y falla los pleitos promovidos en la colision de in tereses de la H acienda" (66).

El Consejo de H acienda fue instituido, segun C arande, en el aRo 1523, sobre el modelo de organism e sim ilar en los Paises Bajos (67).

Ulloa escrib e que el nuevo Consejo de H acienda tuvo sus propias funciones judiciales pero, sim u ltan eam ente, la C ontaduria Mayor de H acienda conservé su Tribunal propio y juzgaba en prim era instancia y en ap elacién . H asta 1539 no se fijaron por O rdenanzas las atribuciones del Consejo y de la C ontaduria Mayor de H acienda (68).

Sin duda alguna que fué la rep u tacién de Vazquez de M enchaca com o ju rista em inente y de probada fidelidad al Rey, lo que d éterm in é a Felipe II a incluirle en la lista de sus teélogos y jurisconsultes en el te rc e r periodo (1562-1563) del C oncilie de T ren te. El nom bre de M enchaca ap arece e n tre los convocados por el Rey a 8 de D iciem bre de 1561 para recib ir instrucciones previas a su viaje hacia Trente (69).

También co n sta la m encién expresa del "Licenciado Hernan Vazquez de M enchaca, del Consejo de H acienda de su M ajestad" en despacho del Rey al Em bajador Vargas, a 28 de Enero de 1562, cuando habia sido dada la orden de p artid a (70).

C u atro dias an tes se expide en su favor una "Cédula de Paso, con perm iso de llevar consigo a T rento 2.000 ducados en dinero, mas 100 m arcos de p lata lab rad a y

14 b estias de servicio".

A 2 de Agosto de 1562 hubieron de renovarle el pasaporte, puesto que "por algunas causas" no se habia aun puesto en cam ino (71).

H asta O ctubre de 1562 no hay constancia de la presencia de M enchaca e n tre los padres conciliares (72).

El propio Licenciado da a conocer en sus C ontroversias Ilustres (73) una in terv en cién suya im p o rtan te en tem a de procedim iento.

Los Legados e stab leciero n el siguiente orden de intervenciones de Teélogos para d ise rta r sobre el Sacram ento del M atrimonio: prim ero los del Papa, luego los Franceses y a continuacién los EspaRoles.

M enchaca se hizo portavoz de sus co m p atrio tes y defendié an te el C ardenal G onzaga, el dia 6 de Febrero de 1563, la secuencia de intervenciones que le p arecia mas justa: la v e teran ia en el doctorado. El dia 8 del mismo mes insistié en sus argum entes y tuvo la satisfa c cié n de hacerlos com prender y a c e p ta r por los Legados.

Para poder aq u ilatar la transcen d en cia que en aquél tiem po y am b ien te se a trib u ia (y no sélo por los espaRoles) a los érdenes de p recedencia, convendra, quizas, ap u n tar algunos de los episodios que tuvieron lugar en e ste te rc e r periodo trid en tin o : Después de un nutridisim o intercam bio de epistolas y m ensajeros el Papa Paulo IV (nada a fe c to a Felipe II) ced ié, a 8 de Mayo de 1563, a los deseos del Rey de EspaRa re sp e c te al sitio que se debia asignar al re p ré se n ta n te de EspaRa en las sesiones y congregaciones. El dia 21 fué introducido el Em bajador EspaRol en la C ongregacién G eneral de ese dia, y alli mismo libré una reRida contienda el Em bajador Francés.

El dia 8 de Junio el Papa resuelve o tra cu estién en favor del Em bajador de

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Espana, y co n tra el de Francia, re sp ec te al sitio que debian ocupar en las solem nidades religiosas, orden en el dar la paz y en la incensacion.

El dia 29 siguiente, nueva disputa, a voces, en la misma C ated ra l. El Francés rompio en injurias y am enazas c o n tra Paulo IV. E tc, e tc . (74).

Très anos después recordaba M enchaca el episodio de su intervencién en Trento de e s te modo "He servido (...) a la nacién en la co m p eten cia que alli se o frecié con los F ranceses sobre la prelacién , donde en ausencia de mi compaRero C ovarrubias (se re fie re a Antonio, no a Don Diego) y del Em bajador, que no e ra llegado, y no osando

nuestros Prelados salir a la causa, yo solo sali a ella; y inform ados de derecho los Legados por mi, revocaron la prelacién que habian dado a los F ranceses, como es

notorio" (75).

^Cual fué la labor de nuestro ju rista en T rento, a p a rté de los dicho? El mismo lo indica muy sum ariam ente en c a rta de 1566. R ecuerda el au to r cuales han sido sus trab ajo s para

"Engrandecer y su ste n ta r el P atronazgo R eal, no sélo en cuanto a las P relacias, mas cuanto a todos los dem as beneficios de EspaRa y cuanto a las lite s e cle siastic a s para que no fuese necesario ir a Roma ni salir délia; y como no se hallaba o tro au to r que desto asi hubiese tra ta d o , es notorio lo que ayudé para que en el Concilie obtuviésem os lo de las lites y beneficios curados, no habiéndo podido salir con ello el Em perador en tan to s aRos como duré el C oncilie en su tiem po. ." (76).

Es decir, su com etido fué el propio de un jurisperito con misién esp ecifica re sp e c te a la defensa de privilégiés de su Rey en m a te ria canénica.

A su regreso de T rente, Vazquez de M enchaca se reincorporé a las ta re a s de la C ontaduria, pero muy pronto hubo de su frir una gran trib u lacién . Lo que sobre el case conocem os es b a sta n te im precise. C onsta que, como consecuencia de una inspeccién, el Licenciado Vazquez de M enchaca fué exonerado de su cargo de Oidor.

iQ u é fué lo que en realidad sucedié? Las unicas refe re n cia s, tan escasas como borrosas, son las que pueden deducirse de las c a rta s de 1565 y 1566. A saber:

i) La exoneracién que ré su lté de la v isita a la C ontaduria tuvo lugar en una fech a a n terio r al mes de D iciem bre de 1565 y posterior al 17 de Noviembre de 1564 (77).

ii) La resolucién tom ada re sp ec te a M enchaca fué, segun palabras del propio Licenciado, ta l y como se leen en su correspondencia:

Fundada en m otivo que no te n ia relacién d ire c ta con aquella v isita (78).

No e ra el m otivo cu estién im p o rtan te; o, al menos no "se usa suscitar cosas de aquella calidad a los que habia tan to s aRos que servian en cosas tan principales como yo" (79),

Se tra ta b a de un asunto en e l que "yo pensaba que en aquello servia a su M ajestad" (80).

La causa de su desgracia fue el celo apasionado de un A lcalde y los in te re se s inconfesables de un "hom bre o rufian" (81).

Aun haciendo concesién al énfasis exculpatorio del propio interesado, la verdad

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es que el caso no debio ser de gran tom o, puesto que el mismo Felipe II (nada sospechoso de lenidades resp ecto a los agravios a la justicia) ordeno a 10 de Septiem bre de 1566 que "por algunos justos respetos" para con M enchaca "se le acuda y goce del mismo salario e ayuda de co sta que ten ia y llevaba en el dicho oficio de Oidor". Y ta ie s haberes los habra de d isfru tar " e n tre ta n to que le hacem os alguna m erced por la Iglesia" (82).

Un aRo mas ta rd e (9 de Septiem bre de 1567) el mismo Rey Felipe n o tifica a sus C ontadores Mayores que ha concedido al Licenciado " c ie rta pension por la Iglesia";

pero como ta l pension no alcan za la suma de cuanto venia percibiendo, dispone que como com pensacion "y por algunas justas consideraciones y respetos" se le abonen tre sc ie n to s ducados anuales "h asta ta n to que le hacem os o tra m erced équivalente por la Iglesia" (83).

No se hizo esperar mucho la segunda m erced; poco menos de dos meses después tom aba M enchaca posesion de la plaza de Canonigo D octoral de la C ated ral de Sevilla.

e) Prebendado de la Iglesia

En las c a rta s de Vazquez de M enchaca descu b iertas por B eltran de H eredia en Londres, tra s su firm a hace co n star nuestro Licenciado, que es Arcediano del Bierzo.

Se tra ta b a de una dignidad del Cabildo de A storga. De ello hace mencién Nicolas Antonio.

B eltran de H eredia dice que debié ser a su regreso de Trento cuando el Licenciado Vazquez de M enchaca obtuvo el A rcedianato.

La te rc e ra p a rte de su T ratado sobre Sucesiones la dedica nuestro biografiado en fech a de 1564 (Edicién de Venecia) a Don Diego Sarm iento de Sotom ayor, de quien dice el agradecido au to r, haber recibido, e n tre o tra s m ercedes, el A rcedianato del Bierzo. Don Diego Sarm iento e ra Obispo de A storga desde el aRo 1555. E ntre e sta fech a y la de 1564 habra que situ ar la colacién de e s ta dignidad ecle siastic a .

Era un bénéficié sobre "mas de 130 Iglesias" ta l y como el mismo titu la r escribe en 1566 (84). En Septiem bre de ese mismo aRo Don Fernando se asien ta en Valladolid

"por residir con mis libres" y p ara desde alli "seguir c ierto s pleitos con seglares que me tien en usurpadas cosas de mi A rcedianato" (85).

Nicolas Antonio recoge con mucha desconfianza la noticia de que M enchaca fué Vicario G eneral de la A rchidiécesis de Santiago de C om postela, siendo Prelado en aquella sede Don G aspar de ZuRiga y Avellaneda.

En realidad lo que hay del caso es que el mismo Licenciado dedicé la segunda p a rte de su T ratado de Sucesiones a Don Gaspar de ZuRiga y Avellaneda, que fué Arzobispo de Santiago en el periodo com prendido e n tre 1559 y 1569. En la d edicato ria que se m enciona, adem as de ponderar con calidas palabras su agradecim iento al Prelado por los grandes favores que le debe, m enciona el hecho de que "tandiu vicarii nomine celsitudini tu a e inservierim ".

El térm ino "vicarius" pudo haberlo em pleado M enchaca con el amplio significado de su stitu to , ayudante, o auxiliar.

La d ed icato ria e sta fech ad a en 1564, cuando Don Gaspar llevaba cinco aRos de titu la r en la sede jacobea.

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Si el v ic a riato del que se hace cuestion hubiera sido el G eneral de Santiago nos hubiera dado n oticia de ello el minucioso historiador de aquella diocesis Lopez F e rreiro en las muchas paginas que dedica al pontificado de Zuniga y a los hombres que le ayudaron en el gobierno de su Iglesia (86), como bien hace observar el P.

C onstancio G u tiérrez.

No p arece, pues, aventurado sostener que la alusion de M enchaca en su d e d ica to ria ha de en ten d erse como que el Licenciado sirivio a Don Gaspar de ZuRiga en alguna ta re a auxiliar que significaba m uestra de confianza por p a rte del Prelado.

En el dia 27 de O ctubre de 1567, a los 57 aRos de su edad, el Licenciado Don Fernando Vazquez de M enchaca to ma posesion de la Canonjia D octoral de la C ated ra l de Sevilla (87). Va a ser e sta ultim a e ta p a de su cam inar, el epilogo sosegado de una vida que habia conocido el tra b a jo monotono y serio de la burocracia; el honor insigne de figurar e n tre los hom bres del C oncilie; la inm ensa tris te z a de sen tirse v ictim a de las in trig as c o rtesan as; y la satisfa c cié n de sus libros, sus horas de estudio y sus obras publicadas.

Alquilé en Sevilla por dos aRos, y al precio de 5.600 reales, aposentos en la casa del Conde de G elves, y alli se in stalé con su tra ta d o s de Leyes, Canones, Teologia, Filosofia, M edicina, Musica, H istoria, e tc . Sus com odidades fueron las propias de un rico prebendado de su tiem po; le servian un C apellan, un can to r, un am a, cinco o seis criados y trè s esclaves m oriscos (de la guerra de G ranada) a los cuales en te sta m e n to m anum itié y déclaré libres "por siem pre jam as, por ser m andate de Dies" (88).

ISu fam a de hom bre e x p erte en achaques de precedencias movié al Cabildo c ate d ra lic io a to m ar la resolucién de enviarle a la C o rte para que resolviera un agravio; los Canénigos ocupaban puestos menos honrosos que los hombres de la Audiencia de Sevilla en los a c te s solem nes de "acom paRam iento del Santo O ficio" y en los "asientos en los Autos de Fe" (89).

f) Fallecim iento

El dia 3 de Agosto de 1569 "estando en ferm e de mi cuerpo" y "tem iéndom e de la m uerte", "el Licenciado Don Hernando de M enchaca" otorg a te sta m e n to . Instituye h ered era universal a su aim a, dispone mandas en favor de sus herm anos y sobrinos y e sta b le ce una m em oria p erp étu a en favor de doncella pobres, para "que sean casadas o ayudadas a dotar" "sin buscar o tro req u isite mas de que sean doncellas y c ristia n as de cualquier p a rte del mundo que sean" (90).

Seis dias mas ta rd e re d a c ta M enchaca un Codicilo en el que dispone mandas generosas en favor de su servidum bre.

El dia 12 de Agosto de 1569, Viernes, fallecié a las trè s y cu arto de la ta rd e (91).

Sus ultim as palabras bien podrian haber sido aquellas que trè s aRos an tes escribié al Présidente del Consejo R eal, Don Diego de Espinosa;

"He servido a su M ajestad tre in ta y dos aRos; a la R epublica con mis escrito s; y a la R eligién en j or nada ta n grande como la del Concilie" (92).

Fue e n terrad o , conform e a su voluntad, en la C ated ra l de Sevilla. Junto a una p u e rte cilla del coro la te ra l izquierdo, el Cabildo dispuso se grab ara una inscripcién fu n eraria y el recuerdo de la fundacién de M enchaca en favor de las doncellas pobres.

Piensa Nicolas Antonio que el ep itafio o (como él mismo précisa) cen o tafio , debié ser

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com puesto por el hum anista Francisco de Pacheco (c. 1540-1599) que fue tam bién Canonigo H ispalense.

E sta es la inscripcion fu n eraria, com pletando en ella las palabras que o rig in ariam en te se expresan en ab rev iatu ras o siglas;

Fernando Vaskio M enciakae,

Inlustrissim o luris U triusque D octori, preclaribus honoribus defuncto, e t in H ispalensis E cclesiae P atres eruditionis ergo denique ad lecto , aetern is d o ctrinae m onum entis de p o s te rita te bene m eren ti.

Positum anno MDLXIX

Debajo de e sta inscripcion se hizo grabar el escudo de arm as de M enchaca. Y, a continuacién, se recu erd a la singular liberalidad del ju rista instituyendo un censo perpetuo de 500.000 m aravedies (12.000 ducados) en bénéficié de doncellas pobres.

Don Gil G onzalez D avila, en su "T eatro E clesiastico de las Iglesias M etropolitanas y C ated ra le s de los Reinos de las dos C astillas (93), relacionando personas de im portancia que habian servido en la C ated ra l sevillana, en el apartado que dedica a "Consejeros y M inistres R eales", escribe;

"D octor Don Fernando de M enchaca, Canénigo, del Consejo R eal de C astilla doté de e s ta Santa Iglesia re n ta para casar veinte doncellas".

Hay e rre r, como puede verse, en el d a te sobre el Consejo R eal de C astilla.

Mas e x ac te es Don Diego O rtiz de ZuRiga (1633-1680) en sus Annales E clesiasticos y Seculares de la Ciudad de Sevilla, im presos por vez prim era en 1677.

En la edicién de 1796 (corregida por Don Antonio Maria de Espinosa) Tomo IV, Libro XVI, pag. 195, y refiriéndose a la m u erte del Canénigo Don Francisco Pacheco, leem os; "Con Prebendato tan insigne en le tra s y escrito s e n tra bien la mencién de otros en todas facu ltades estim ados". Y rem itiéndose a la obra de Don Nicolas Antonio, aRade;

"Don Fernando Vazquez de M enchaca, Canénigo D octoral, herm ano del nombrado Rodrigo Vazquez de A rce, Présidente de C astilla, obtuvo e sta Prebenda el aRo de 1567 y m urié en el aRo de 1569 con fam a igual en sus ex celen tes le tra s y prendas. En su Santa Iglesia, junto a su p u erta pequeRa del siniestro lado del coro tie n e una lapida suya e sta inscripcién".

T ranscribe el te x to latino, y a continuacién lo trad u ce ai castellan o ;

"A Don Fernando Vazquez de M enchaca, ilustre S.V.D. (sic), que gozé de honores p reclarisim os, y, finalm en te, por su erudiccién, fue e lec to e n tre los Canénigos de la Iglesia de Sevilla, benem érito a la posteridad de eterno s monum entos de su d o ctrina; fue puesto e ste monumento en el aRo de 1569, de su edad cin cu en ta y siete; descanse en paz".

"Por d e creto del Cabildo, por la egregia liberalidad con que e ste varén piadosisimo dejé re n ta p erp étu a de cu atro cien to s ducados para casam iento de doncellas".

Y se aRade en no ta a pie de pagina en la edicién co m en tad a de 1796;

"E sta lapida se ha quitado con o tra s varias (...) por haberse enlosado e sta Iglesia m odernam ente".

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B. LAS OBRAS IMPRESAS DE DON FERNANDO VAZQUEZ DE MENCHACA 1. Aclaraciones Previas

Las obras que M enchaca dio a la im prenta fueron dos, solam ente; su Tratado de Sucesiones y las cuestiones m iscelaneas que se contienen bajo el titu lo genérico de C ontroversias Ilustres.

Muy e x a c ta y concisam ente, co m p léta Gil G onzalez D avila su re fe re n c ia al Vallisoletano; "Escribio C ontroversias de D erecho y De Successionibus" (94).

Nicolas Antonio hace no tar que el mismo M enchaca en C ontrov., libro 15, cap.

43, n.3 alude a una obra suya "Ad Legem Si quando, Cod., De inofficioso testam en to ".

La explicacion es esta ; El Libro T ercero de la P a rte III de su T ratado de Sucesiones lo consagra por en tero a un extenso com entario al Tftuo 28 del Libro III del Codigo de Justiniano sobre te sta m e n to inoficioso. En sus mismas palabras; "Quo e x p licatu r titu lu s ille difficilis Codicis De inofficioso T estam ento".

En el folio 27 (Edic. 1564) de e ste libro com ienza a tr a ta r de la Lex Si quando (C., 3, 28, 35 y 36). Su co m en tario se extiende h asta el folio 46. No se tr a ta , pues, de una obra im presa independientem ente de su T ratado.

La relacién de obras de M enchaca, ta l y como la conocem os por Nicolas Antonio ha provocado un e rro r con el que con frecu en cia nos encontram os en algunos au to res de los que han e sc rito sobre nuestro c o m p atrio ta . U tiliza el gran bibliégrafo los distintos titu lo s que diversas ediciones dan al T ratado de Sucesiones. No son obras d istin ta s. Lo explicarem os mas ad elan te al d esarro llar por menudo el asunto de las ediciones.

La segunda obra im presa son sus fam osas C ontroversias Ilustres.

En su propio te sta m e n te dice M enchaca;

"Iten mando que sean entregados al dicho SeRor Licenciado Rodrigo Vazquez, mi herm ano, cu atro rollos esc rito s de mi mano en pliegos horadados, de los cuales (y mucho mas que e ra mi intencién aRadir) queria hacer un libro intitulado". "De vero iure e t naturali". Mando que se entreguen al dicho SeRor Licenciado. Y le suplico que, con ayuda de quien él m andare, haga el dicho libro y se im prim a a mi nombre en lo que fu ere mio;

y a nom bre de los adicionadores lo que se aRadiere. Para lo cual su m erced pueda tom ar y to m e de mis bienes lo que fu ere m en ester. Lo cual le vuelvo a suplicar cuanto puedo."

R ésu lta in te re sa n te que Nicolas Antonio (nacido 48 aRos después de la m uerte de M enchaca) tu v iera conocim iento, y b a sta n te puntual, de e sta in te re sa n te manda.

Pensamos que o bien tuvo en sus manos el propio te sta m e n to (cosa nada dificil para el in fatig able bibliéfilo sevillano), o (lo que séria mas indicative) la obra inacabada e inéd ita e ra n oticia co m en tad a en los circules eru d ites de la ciudad hispalense.

El agustino Ambrosio G arrido a firm a en 1918 (95) que todos sus esfuerzos por dar con ese e scrito han resultado inutiles.

R ezabal (96) dice, hablando de e sta obra, que "segun Don Nicolas Antonio, se conserva en la Iglesia de Sevilla un ejem plar m anuscrite". Indudablem ente se tr a ta de una m ala le ctu ra, ta l y como atin ad am en te observa Teixidé (97). Nicolas Antonio se

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re fie re a un ejem plar del mismo te stam e n to ; no a la obra perdida.

2. El Tratado de Sucesiones a) Ediciones en vida del autor

Las ediciones que de e s ta obra hizo Don Fernando fueron dos.

La p rim era, incom pleta, vio la luz en Salam anca, en 1559, en las prensas de los herederos de Juan de la Ju n ta (loannis a lunta).

El titu lo com pleto es;

"D. Fernandi Vasquii M enchacensis, Jurisconsulti Hispani, olim ex celeb errim o Divi lacobi Zebedaei Collegio, Hodie in Summo Dominici Rei P raeto rio Senator is clarissim i. De Successionum C reatio n e, Progressu, E ffectuque e t R esolutione T rac ta tu s. Prim ae P artis Libri III".

Decimos que la obra no se im prim io com p léta, porque, e fe c tiv a m e n te , ta l y como se m u estra en el titu lo , se tr a ta unicam ente de los trè s libros que componen la PRIMERA PARTE del T ratado.

En la Introduccion (P raefatio ) del Libro I just if ica el titu lo de su obra del modo siguiente;

"Con frecu en cia he observado que casi todas las cosas corporales, conform e a una ley m isteriosa, se m anifiestan segun e ste orden y co n cierto ; en su origen son todas de muy pequeRa entidad; luego, desarrollandose poco a poco, alcanzan un m om ento de m aduracion; desde e ste punto ya se m uest ran en estado de ag o tam ien to y declive; y, al final, la m uerte".

Conform e a e ste encuadre (muy siglo XVI) tr a t a de organizar su Tratado; "Opus igitur nostrum trib u s co n stab it partibus; Prim a, in Successionum CREATIONE; a lte ra , e tc."

Como en e s ta edicion de Salam anca solam ente tuvo cabida la Prim era P arte de la obra, su titu lo mas propio hubiera sido; De Successionum C reatio n e. Y e sta es la expresion que el mismo M enchaca em plea cuando en la siguiente edicion, ya com p léta, hace refe re n cia s a la Prim era P a rte de su Tratado.

Nicolas Antonio tam bién titu la "De Succesiorum C reatione" e sta edicion de Salam anca, aRadiendo que componen trè s volum enes, en folio.

El m anuscrito de Sta. C ruz equivoca la fecha de edicion (dice 1558) pero la titu la del mismo modo que el erudito sevillano.

R ezabal, tam bién la m enciona, en su fech a ju sta, pero con un titu lo que se inventa; "De subcessionum (sic) c re atio n e , progressu e t resolutione libri novem".

La licencia y privilégie de im presion de e sta P rim era P a rte de su T ratado la obtuvo "el Licenciado Hernan Vazquez de M enchaca, Oidor de la C ontaduria Mayor de H acienda" en Valladolid a 13 de Agosto de 1558.

La diligencia de tasacion co n sta expedida, tam bién, en la ciudad del Pisuerga, a

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30 de Agosto del a no siguiente.

Tenia, pues, nuestro Licenciado, cuando publicaba su prim era obra, 47 aRos de edad. Habia abandonado su c a te d ra salm antina hacia siete aRos. Era el te rc e ro del reinado de Felipe II. Servia M enchaca en la C ontaduria de H acienda desde hacia cinco aRos. Por esas mismas fechas cundia la inm ensa consternacion por el proceso incoado al propio Arzobispo de Toledo, B artolom é de C arran za. Un aRo mas ta rd e nuestro c o m p atrio ta , y tan to s como él, lloraba la m uerte de trè s insignes m aestros: G regorio Lopez, Domingo de Soto y Mechor Cano.

Una re fe re n c ia , que entendem os equivocada, de Palau y D ulcet (la n2 354.052) o frec e noticia de una segunda edicion del T ratado de Sucesiones fechada en Venecia, aRo de 1563.

A parté de la perplejidad que produce el hecho de no en co n trar en p a rte alguna indicios de esa edicion, confirm am os nuestro p arecer (de que es un error) comprobando en la m isma B iblioteca N ationale de Roma, donde el bibliofilo Palau y D ulcet nos dice que ex iste un ejem plar. Alli no ex iste ta l ejem plar. Pensamos que ha habido confusion con la edicion del aRo siguiente, de 1564.

E fectiv am en te, a los cinco aRos de la edicion de Salam anca Vazquez de M enchaca se en cu en tra en Italia, en lo que él llam a "la gran ocasion de T rento". Y alli c o n tra ta con el librero veneciano Dominico Nicolino la segunda edicion revisada y COMPLETA de su Tratado de Sucesiones.

En la misma po rtad a de e s ta nueva edicion en su obra indica:

"Cum indice copiossissim o e t cum novis ipsius Authoris annotationibus e t em endationibus".

Las anotaciones y enm iendas saltan a la vista en los mismos com ienzos del T ratado. En la edicion de Salam anca la Introduccion al prim er libro consta de cinco puntos de e sc u e ta d o ctrin a. En la edicion de Venecia, 1564, n e ce sita el Licenciado de mas espacio para los c u a re n ta y cinco puntos de doctrin a y argum entaciones que considéra necesarios para el desarrollo de su pensam iento.

De e s ta edicion de 1564 encontram os reseRa en Nicolas Antonio, pero titu lan d o la

"De Successionun Progressu" y dando a en ten d er que se tr a ta de un solo volumen. La equivocacion, es p a te n te . Debio Nicolas Antonio te n e r a la v ista solam ente el segundo de los dos tom os de que co n sta la edicion de 1564. Y en e ste volumen se com ienza a tr a ta r de la II P a rte de la obra; es d ecir, "De Successionum Progressu", como en la misma p o rtad a se indica. El m anuscrito de Sta. C ruz se lim ita a tra n scrib ir al pie de la le tra la inform acion de Nicolas Antonio, y con el mismo erro r.

R ezabal m enciona la edicion de V enecia, 1564; aunque y erra cuando a firm a que la obra c o sta de trè s tom os un folio. Son dos, nada mas, en folio y de enorm e densidad tip o g rafica.

R ezabal m enciona tam b ién una edicion de G inebra, 1559 y o tra im presa en la misma ciudad en 1564. Es un e rro r évidente: se tr a ta de las ediciones de Salam anca y Venecia ya reseRadas.

b) Ediciones pdstumas

Fueron num erosas las ediciones de e sta obra tra s la m u erte de Don Fernando, signo (el menos equivoco) de la acep tacid n y difusion del T ratado en los am bientes

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juridicos de Europa en los siglos XVI y XVII.

Nicolas Antonio resena las siguientes ediciones;

Lugar de Im presion Affo

F ran k fu rt 1.610

G inebra 1.612

A ugustana Senonum 1.624

N uestras pesquisas, a veces muy laboriosas, nos han llevado a las siguientes co rreccio n es;

i) A ntes de 1610, a los cu atro anos del fallecim ien to de M enchaca (1573) se im prim io de nuevo el T ratado de Venecia.

Don C alixto Valverde ad ela n ta en un ano la fecha de e sta edicion. Y Seiquer Velasco le sigue en el e rro r.

De e sta edicion ex isten dos ejem plares en n u estra B iblioteca Nacional.

ii) R ezabal nos inform a de una edicion fechada en G inebra, en 1577.

E fectiv am en te, e x iste ta l edicion pero im presa no en la ciudad suiza sino en la de F ran k fu rt -am - Main.

iii) No hemos encontrado ra stro alguna de una edicion que R ezabal m enciona, de 1606, im presa (segun él) en G inebra.

iv) De la edicion de F ran k fu rt de 1610 y que conocio Nicolas Antonio hemos m anejado un ejem plar de la B iblioteca Nacional de Paris.

v) Equivoca Nicolas Antonio el lugar en que vio la luz la edicion de 1612. No fue G inebra, sino Colonia. En n u estra biblioteca Nacional hay un ejem plar de e s ta edicion.

vi) Da a conocer, por ultim o, Nicolas Antonio una edicion del T ratado que aparecio en unos ta lle re s tipograficos de la ciudad fran cesa de Sens (Augustana Senonum) en el aRo de 1624.

Ha resultado ardua la ta re a de busqueda porque -e n tre o tra s d ificu ltad es- la del bibliofilo sevillano es la unica re fe re n c ia que encontram os sobre la edicion de Sens.

Al fin hemos localizado un ejem plar de e sta ra ra edicion en la B iblioteca del ALTSPRACHLICHES GYMNASIUM, en la ciudad de SPEYER (BADEN- WÜRTTENBERG).

vii) La que creem os ha sido ultim a edicion del T ratado de Sucesiones es la de F ran k fu rt, 1625. (Un ejem plar en la UNIVERSITATSBIBLIOTHEK de FREIBURG i. Br.).

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CUADRO COMPLETO DE LAS EDICIONES COMPROBADAS DEL TRATADO DE SUCESIONES

Lugar de Impresidn AMo

1. S alam anca 1559

2. Venecia 1564

3. Venecia 1573

4. F ran k fu rt 1577

5. F ran k fu rt 1610

6. C olonia 1612

7. Sens 1624

8. F ran k fu rt 1625

3. Las Controversicis

a) Ediciones en vida del autor

T rès fueron las ediciones de e s ta obra im presas en vida de Don Fernando.

La p rim era de ellas vio la luz en B arcelona, en 1563, en los ta lle re s de Claudio B ornât. Su titu lo es "C o n tro v ersiaru m usu freq u en tiu m libri trè s".

La segunda edicion a p arec io , n o ta b le m en te in c re m en tad a y d esarro llad a, el mismo ano (1564) y en la m ism a ciudad (Venecia) que la segunda edicion del T ratado de Sucesiones. El im presor fue d istin to (F ranciscus R am pazetus).

El titu lo de e s ta edicion de 1564 (que es la reproducida, p a rc ialm en te , en V alladolid, 1931-1934) es el de:

"C o n tro v ersiaru m Illustrium aliarum que usu freq u en tiu m Libri Très".

El sig u ien te c o tejo puede o fre c e r una idea b a sta n te elo cu e n te sobre la m ayor am plitud de la segunda edicion re sp ec to a la p rim era:

LIBRO 1:

Dedicatoria Introduccion Capitulos

Folios

BARCELONA - 1563 VENECIA - 1564

No lleva No lleva

1 a 13 1 a 61 Vto

Si' lleva Sf lleva

1 a 50 1 a 140 Vto LIBRO II:

Capi'tulos Folios

13 a 40 63 a 139 Vto

51 a 90 1 a 118 (a) LIBRO III:

Capi'tulos Folios

41 a 71

1 a 118 V to (a)

90 a 107

1 a 107 V to (a)

(a) Vuelve a C om enzar la num eracion de folios aunque el ejem p lar que m anejam os (B iblioteca N acional) form a un solo volumen*

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