Aisthesis
Nfi24,
1991
Instituto de
Estética
Facultad
de
Filosofía
Pontificia Universidad
Católica
de
Chile
Santiago
—Chile
POESÍA
CHILENA DE HOY
Hugo
Montes
B.
Chile,
en remota semejanza conGrecia,
tuvo
el privilegio
de
ser acunado por un poemaépico. La
Araucana,
de
don
Alonso de
Ercilla
y
Zúñiga
(1533-1594),
acompañó su nacimiento,
difícil
y
heroico,
luego del
abrazoguerrero
de
españolesy
araucanos.Este
halo
poético,
prolongado en el mismo sigloXVI
por elArauco
domado
(1596)
de
Pedro de
Oña y
enla
centuria siguienteporla
Histórica
relacióndel
reinode Chile del
padreAlonso
de
Ovalle
(1601-1651),
pareciódesvanecerse
en
los
años siguientes.Si
bien dos forasteros
intentaron
restable cerlo -AndrésBello
(1781-1865)
y
Rubén
Darío
(1866-1916)-,
el paísllegó
alfilo del
sigloXX,
antes confama
de
República bien
institucionalizada
y
de
buenos historiadores
que
de
poetasvaliosos,
según eljuicio lapida
riode don Marcelino Menéndez Pelayo
en su célebreAntología
de la Poesía Hispanoameri
cana.Como
paradesmentirlo,
sinembargo,
muy
pronto surgieronlas
voces universalesde
Gabriela
Mistral
(1889-1956),
Vicente
Huido-bro
(1893-1948)
y
Pablo
Neruda
(1904-1973),
dos
de
ellos reconocidoscon elPremio
Nobel de Literatura.
Su
influencia
enChile
es,
pormomentos,
avasalladora.
Directa
oindirectamente
los
poetas chilenos másjóvenes dependen
en no pequeña medidade
ellos.Y
de
un cuartoque seríainjusto
omitir:Pablo de Rokha
(1894-1967).
El halo brillaba de nuevo,
sólo que ahora con unsesgolírico. La
épica,
aunque renovada extrañamente en elCanto General
(1950)
de
Neruda,
quedaba atrásy
cedía sulugar
ala
poesíalírica.
Se
trataba másde
cantarquede
contar.Viven
aún,
felizmente,
algunosde
los
grandes compañeros
de
la
tríada
universal recién nombrada.Son hombres
más quesep
tuagenarios
quehan
prolongado condignidad
los
caminosde la
Mistral,
Huidobro y
Neruda.
Vecino de
éste,
porejemplo,
en suinterés
por el paisaje sureñoy
porsuidentificación
conla
naturaleza,
esJuvencio
Valle
(1900).
Más
abstractoy
másindependiente
de la
tradición
nacionalinmediata,
con una sólidaformación
filosófica y
antropológica,
esHumberto Díaz
Casanueva
(1906),
laureado
conelPremio Na
cional en
1971. La
estatuade
saly Réquiem
cuentan entre sus poemarios más conocidos.Nicanor Parra
(1914)
ha
puesto enórbita la
antípoesía,
desparpajada y
libre,
de
lenguaje
cotidiano,
afirmada enla
destrucción
de
las
aseveraciones convencionales por mássagradas que parezcan.
Gonzalo
Rojas
(1917)
evolucio nadesde
una posturatremendista
y
social a una creaciónbrillante y profunda,
alada,
que pregunta coninsistencia
por el más allá.En
La
miseriadel hombre
(1948)
ha dejado
una oscuray
honda
experienciahumana. Su libro
Contra
la
muerte(1964)
lo
consagracomoungran valor
dentro de la
lírica
chilena.Entrega
do
a actividades universitariasy
diplomáticas,
el autordeja
de
publicardurante
untiempo.
Oscuro
(1977)
esla
obraen quese reanuda su altacreación,
muy
bien
considerada enla
crítica nacionaly
extranjera.Roque
E. Scarpa
(1914)
siguióde
cerca en su primera etapaalos
poetas españolesdel
27,
peroluego
seindependizó llegando
a una creación propiade
gran vibraciónhumana y
cristiana.Eduardo
Anguita
(1914)
integró
conBraulio
Arenas,
Teófilo
Cid
y
Enrique Gómez Correa
el grupoMandragora,
de índole
surrealista;
fue
elmer paso
hacia
una poesía másceñida,
de
severo controlidiomático,
proclive alhumor,
cuantitativamenteescasa.De
tantos
nombres,
todos
ellos meritorios, justo
es subrayar al menos elde Nicanor
Parra,
por el valory
porla
significaciónde
su obra enla historia
de
la
poesíade
lengua
española.
En
1954
se publica por primeravez ellibro
quele daría
celebridad:Poemas
y
antipoemas.Junto
a textosde inspiración
tradicional,
neorrománticos si se
quiere,
contiene otros con untono
y
unlenguaje
sorprendentes,
siempre
fáciles de
captar,
a menudo cercanos alhumor.
Abunda
en ellos elrefrán, la frase
hecha,
eltópico
convencional:"Señoras
y
señores...
Para
empezar...Pido
que selevante
la
sesión...Vamos
porpartes..."
No
faltan
los
regionalismos
y
las
muletillas;
enfin,
la
anti poesía seda
en unalengua
que procededel
decir
cotidianoy
coloquial.
La
procedencialibresca
seevitacuidadosamente.En
1969,
año en que ganó elPremio
Nacional de
Literatura,
el autor añade nuevosantipoemasa su producción
y
publica ellibro
Obra
gruesa,
expresión que no sólo alude ala
magnitud
del
nuevo poemario sinotambién
alo
inacabado
y
sinlas
terminaciones
que puleny
hermosean
elconjunto,
según se usa enla
construcciónde
casasy
edificios.Aparecen
nombres propiosde
periódicos -"UltimasNoticias"- e
instituciones
-"Coló
Coló",
"Contraloría
General
de
la
República",
"Zoológico"—,
siempre pordesacralizar
y
bajar
del
pedestallo
elevado.Se
va contratoda
suertede
mitos.El
mismoYo
lírico
queda
degradado:
¿Qué les dice
mi cara abofeteada?i
Verdad
queInspira
lástima
mirarme/Y
quéles
sugieren estos zapatosde
cura queenvejecieron
sin arte ñiparte.En
materiade ojos,
atres
metrosNo
reconozconi a mi propia madre...En
vezde la
tradicional
mujerhermosa,
"la
mujerimposible,/
la
mujerde dos
metrosde
estatura".
En
vezdel Dios
todopoderoso,
el"Padre
nuestro que estilen el cielo/llenode
toda clase
de
problemas".Poesía
que,
como confiesapaladinamente
elautor,
bien
pudiera no conducir a ninguna parte.Textos,
sinembargo,
que planteanlas
grandespreguntas
del amor, la muerte,
el másallá, la
justicia
social, etc.,
oseanohay
superficialidad
nimalgusto,
sino unintento
poderoso porabordar
las
eternas cuestioneshumanas
desde
una
perspectiva poética
distinta,
renovada,
contra
riaincluso
ala
tradicional;
antipoética,
en eldecir
entre serioy
humorístico de
Nicanor
Parra.
Artefactos
(1972),
Sermones
y
prédicas
del Cristo de E/qui
(1977)
y
Nuevos
sermones
y
prédicasdel Cristo
de E/qui
(1979)
sonalgu nosde los
nuevoslibros de Parra.
A
esta pléyadede
autores nacidoshacia
1914,
sucede un grupode
poetasque,
sabiendo
de la
vanguardiay
de la antipoesía,
quiso recorrercaminospropios,
amenudo mástradi
cionalesy
menosherméticos
quelos de la
promoción precedente.Los
más conocidos sonMiguel Arteche
(1926)
y
Enrique Lihn
(1928-1988).
Justo,
sinembargo,
también
es mencionaraEfraín
Barquero
(1930),
Alfonso
Calderón
(1930),
Pedro
Lastra
(1932),
Rosa
Cruchaga
(1933),
Armando
Uribe Arce
(1933),
Jorge
Teillier
(1935)
y José
Miguel Ibáñez
(1936).
Nos ocuparemos, dada la índole
y
la
obligada
brevedad
del
presenteartículo,
sólode
tos dos
primeros.Miguel Arteche
(1926)
es autorde
unadocena de
libros,
los
primerosmuy
magrosy
de
escasotiraje;
los
de
madurez,
másamplios,
más
profundos,
de
temática
más universal.Entre
éstos
se cuentanSolitario
mirahacia
la
ausencia(1953),
Destierros y
tinieblas
(1963)
y
Noches
(1976).
La
poesíade
Arteche
nacede
una visión religiosadel
mundo.Dolor,
muerte,
alegría,
amor,
familia,
naturaleza,
tienen
un sentidoquetrasciende
lo
sensibley
lo
puramentetemporal. Predominan
las
vocespatéticas -"El
frío",
"Quevedo habla
de
susllagas",
"El
Cristo
hueco",
"El
niñoidiota",
son algunos
títulos
representativosde
sus poemas.i
El
soneto "Gólgota"dice
bien
de
esta religiosidadtransida
de
sufrimiento:Cristo,
cervizde
noche:tu
cabeza alviernes otravez, de
nuevoal muerto que volverásaser,
corderoabierto,
Ojos
quealestertor
de la tristeza
se
van,
ya se nosvan.
¿Hasta
quépuerto?
Toda la
seddel
mundo
te
ha cubierto,
y
de
abandono
toda
tu pobreza.
No
sécómollamarte
niquénombre
te
voy
adar,
sisomossólounhombre
los dos
enesteviernes
de
tu nada.
Y
sientoenmi costadotodo
elfrío,
y
entu
abandono,
asolas, hijo
mío,
toda
mi carne enti crucificada.
Arteche,
granlector de
poesíainglesa,
norteamericanay
española,
tiene
un cabaldominio del idioma
y
del
verso.Maneja
conrigor
todas
las
formas
métricas, desde
el versí culo cadenciosoy
solemnehasta los
versosde
arte menor.Muchos
de
sus endecasílabosasonantados recuerdan
la
poesíade Gabriela
Mistral,
con cuyo patetismo además coincide esencialmente.Quevedeano,
por otraparte,
es su sentidodel
tiempo,
de la
transitoriedad
de
cuanto estásujetoal pasode los
años.Aunque
claro
y
hasta
sencillo,
Miguel Arteche
es poetaprofundo,
algoaristoso,
por momentos untanto
irónico,
dado
a ciertos simbolismos quecuestapenetrar.
Así,
en algunosde
sus poemas másconocidos, "El
agua"
y "Cuando
sefue
Magdalena'"porejemplo.
Coinciden
en el cultivode la
poesía religiosa con
Arteche,
Hugo
Montes
(1926),
GuillermoTrejo(l926),RosaCruchaga(1933)
y
José Miguel Ibáñez
(1936).
En
La
piezaoscuro(1963),
Enrique Lihn
(1929-1988)
nosdeja
una poesíaaudaz, de
preguntasy
afirmacionesfundamentales
("pido
que medemuestren,
una vezmás,
el valorde
la
vida").Conocedor de la inseguridad
de
la
vida
contemporánea,
el poeta selanza
ala
aventura
del
arte;
confía enla fuerza
de
la
palabra poética.Es
una vez más elintento
de
salvación por el artepreconizadoporlos
grandes
líricos
franceses
del
sigloXIX. Ensimisma
do
ala
vez que agudo observadorde la
realidad circundante, Lihn intenta
superar con el poemalos
peligrosde
un aislamiento nihilistay
del
sinsentidode
esa realidad.Con
aciertoun crítico escribió:
"Lihn logra formular
ununiverso poético
de
múltiples asociacionesy
sentidos,
dando
cuenta,
conironía y
pasión,
de
los
avataresdel
tiempo contemporáneoy
sus soterradas
interrogantes"
(Juan
Armando
Epple,
"Nuevos
territorios
de
la
poesíachilena",
en ellibro de
variosautores editado porRicardo Yamal La
poesíachilenaactual,
pág.58).
La
profundidad originaldel
pensamiento,
el
desparpajo
parrianode.
sudiscurso,
sumanera!
independiente
de
enfrentar agudos problemas socialesy
políticos,
han
llevado
a muchos poetas
jóvenes
a admirary
seguirde
cercala
poesíade Enrique Lihn.
De la
complejidad poéticadel
autorda
buena
cuenta sulibro Al
bello
aparecerde
este
lucero
(1983),
título tomado
de
un versode
Fernando
de
Herrera.
En
él
aparece elnacimiento
del
amor(evocación
del
corres pondiente cuadrode
Botticelli)
y
la destruc
ción
del
amor(evocación
del
ambientede
ciudad moderna:Nueva
York),
todo en unainteracción
compleja,
barroca.
El
rematedel
libro
expresa eldesdoblamiento
—disociación,mejor—
del hablante lírico:
Leo
estos versos como sifueran de
otroque nació
y
murió en mí por unos mesesde
eso yatan
pocotiempo
Pudo
ser un vampiroy
escribirlos consangre
no porque
haya
cicatrizadola
letra
en el papelni porque aún me
duelan,
peroestoy
agotado
Sufro,
seguramente,
de
anemiaperniciosa.("Post
data")
Otros
libros de
Lihn:
Nada
se escurre(1949),
Poemas
de
estetiempo
y
de
otro(1955),
La
musiquillade
las
pobres esferas(1969),
Escrito
enCuba
(1969),
A
partirde
Manhattan
(1979).
Agua de
arroz(cuentos,
1964)
y
El
artede la
palabra(novela,
1979),
dicen
de
su calidadde
narrador.Jorge
Teiller,
el másjoven
de los
poetasdel
grupo generacional recién presentado(1935)
—Generacióndel
50,
según algunoscríticos—,
es uneslabón natural conla
promo ciónsiguiente, llamada
confrecuencia
"poesía
joven".
Como Neruda
y
comoValle,
Teiller
sabe
de la
naturalezasureña.A
partirde ella,
crea una poesía
positiva,
transparente,
con gracia eimaginación.
La
contienen numerososlibros
pequeños,
sencillosde
presentación,
hechos
casi condescuido:
Para
ángeles
y
gorriones
(1954),
El
cielocaedelashojas
(1958),
El árbol
de
la
memoria(1961),
Poemas
del
país
Nunca Jamás
(1963),
Poemas
y
secretos(1965),
Crónica
del
forastero
(1968).
La
poesíajoven
ocurrebásicamente
enla década
del 60 y
su continuidad seinterrumpe
violentamente
con el golpe militarde 1973.
Cuatro
encuentros nacionales
(1965,
1967,
1971
y
1972)
y
la
publicaciónde las
revistas/lwsp/ce,
Trilce y
Tebaida,
además —obviamente—de
los libros
correspondientesde
poemas expresan a
la
nueva promociónque,
comofa
del
27
en relaciónal
98,
enEspaña,
no rompió con el grupo precedente.Por
elcontrario,
ve enLihn, Teiller,
Arteche
y otros,
antecedentes valiosos que apoyan su propia creación.Los
nombres
de
los
nuevos poetas son yabien
conocidos,
al menos en elámbito
nacional:Osear
Hahn
(1938),
Hernán
Lavín
Cerda
(1939),
Ornar
Lara
(1941),
Manuel
Silva
Acevedo
(1942),
Jaime
Quezada
(1942),
Waldo
Rojas
(1943),
Gonzalo
Millán
(1947),
Juan
Cameron
(1947),
Javier
Campos
(1947),
Iván
Luis
Martínez
(1942).
Federico Schopf
y
Floridor
Pérez,
poetastambién,
han
sobresalido
como críticosliterarios. Los
másde
estosescritores
fueron
alexilio, y
en el extranjerodieron
aconocery
desarrollaron
su poesía.Es difícil
caracterizar con rasgos comunesa
tan
vasto númerode
poetas,
mássi se considera
que su creación continúay
que,
enla
medida
de
suslargos
viajesporEuropa
y
Amé
rica,
han
recibidoinfluencias muy
diversas.
Cabe
decir,
noobstante,
que en generaltienen
unarelación
humana
positiva, cordial,
supera-dora
de
rivalidadesy
envidiastradicionales
enmuchos poetaschilenos anteriores.
Son, luego,
artistas
de
acabado oficioliterario,
conscientesde
su responsabilidadde
prolongar una poesíade
tradición
rica.Oscilaron
confrecuencia de
lo
que sellamó
una actitudlárica
—mundode
leyendas,
interés
porla
vidamenorde la aldea,
fraternidad
y
sencillez
de la
realidad provincia
na-al
interés
citadino,
porla
granciudad.Osear Hahn
(1938)
es profesoruniversitario,
crítico,
editory
poetade
personalidadacusada.
Aunque
no prodiga sucreación,
es autor yade
varioslibros,
comoEsta
rosa negra(1961),
Agua
final
(1967),
Arte
de
morir{
1
977),
Mal de
amor(1
981),
Imágenes
nucleares
(1983)
y
Flor de
enamorados
(1987).
En
supoesíi, ha dicho
recientemente
uncrítico,
"se
recrean motivos medievalesy
se oyen ecosde la
poesía españoladel Siglo de Oro. Con
imágenes
deslumbrantes,
el poetachileno
personifica a
Ea
muertey
presentala
relación
directa
entrela
muertey
elamor.
Su
reconci
liación
de
girosbarrocos
y
expresiones
del
lenguaje
colonial marca aHahn
como unade
las
voces más originalesde la
poesíahispano
americana contemporánea"
(Martha
Ann
Garabedian,
"Entrevista
conOsear
Hahn",
enRevista
Chilena
de Literatura
N°35,
abrilde
1990).
Estamos
unavez más ante un poetaculto,
muy
responsablede
supalabra,
conformación
españolay
francesa,
admiradorde la
granVanguardia
—Apollinaire,
Huidobro-,
sin prisa para escribir ni parapublicar.
Veinte
años
tardó
enla
elaboraciónde
sus primerostres
libros,
de
raízseñaladamenteliteraria.
Mal
de amor,
encambio,
parececorresponder
aexperiencias más personales
y
a una escriturade
menor mediaciónlibresca,
sin perjuiciode
la
extraordinaria perfecciónde
susversos,
muchos
de
los
cuales se enmarcan enla
métrica
tradicional.
Este
hecho,
entreotros, distin
gueal autor
de
suscompañerosde
generación.También,
la
concisión casi epigramáticade
algunosde
sustextos,
por ejemplodel
titulado
"A
mibella
enemiga",
que consta sólode
cuatro versos:
No
seas vanidosaamormíoporque para serte
franco
tu
belleza
no esdel
otromundoPero
tampoco
esde
éste
El
breve
poemamezcla curiosay
acertadamente
influencias de dos
poetasqueencabezanlíneas
antagónicas
enla
poesíahispanoameri
cana
contemporánea, Parra
y
la
antipoesíay
.ErnestoCardenal
y
el exteriorismo.Es
la
posturaecléctica,
amplia,
universalde
Osear
Hahn,
que quieretrascender
escuelas,
procedencia
generacionaly
cualquier suertede
amarras externas en su
tarea
creadora.Ade
más,
ésta
aprovecha elementos pictóricos,cinematográficos,
escultóricos,
tecnológicos,
etc.,
de
antesy
de
ahora.Los
temas
principalesde
esta poesíaquedan a
la
vista ya enlos
títulos
de los
dos
libros
antescitados, Arte de
moriry
Mal
de
amor.
De
amory
de
muerte noshabla
preferentemente el
poeta,
no comode
realidadesexcluyentes,
sino como curiosasimbiosis que seda
en
acto o en potenciadentro del
serhumano.
Poeta
reiterativo,
profundo,
originalden
tro
de las
señaladaslíneas
tradicionales,
Osear
Hahn
es unade las figuras
señerasde la
nuevalírica
chilena.Nacido
en1951,
casi20
añosdespués
queOsear
Hahn,
Raúl Zurita
emerge enla
novísima poesía nacional con personalidad
descon
certante,
singular.Cierto
ausentismode los
corros
literarios
corrientes,
gestos autobiográficos
insólitos,
la
misma parquedady
la
presentación
distinta
—desde el puntode
vistagráfico—
de
sus
escritos,
han
contribuido aformar
una suertede
mito entorno
de
sufigura
humana
y
literaria. Es
cierto que con eltranscurso
del
tiempo
las
cosas se vandecan
tando
y
quehay
harta distancia
entreelicono
clasta escritor
de
poemas en el cielode Nueva
York dirigidos
alos
chícanosy
elflamante
Agregado Cultural
ala Embajada
de
Chile
enItalia.
Como sea,
el poeta está envuelto en unaura que separa
y
atrae al mismotiempo,
gesto que correspondede
alguna manera a supoesía.
Como la de
Mallarmé,
estádestinada
—
nos parece— a permanecer más o menos
enclaustrada en
ámbitos de
excepción,
exquisitos;
difícilmente
va aser poesía popular.Su
influencia,
que vaticinamosde
importancia,
ocurrirádesde
su misma situación selectiva.Nada
máslejos,
desde
estaperspectiva,
queelfenómeno
Neruda
o elfenómeno
Parra,
tan
proclives al contacto
directo
concírculosmuy
ampliosde lectores
y
admiradores.Anteparaíso
(1982)
eslibro
clave enla
obra
de Zurita. Nada
cuesta verenél
un afándescriptivo de cordilleras, aires,
desiertos
de
Chile. Pero
pocoha
captado quien permanecesólo en ese afán.
Se
podríadecir
quehay
un realismo selectivo en este encuentro con elpaís.
También
—y sería mejor— quehay
unparadójico realismo
ideal
en quelas
cosas sony
noson comoaparecen.Carmen
Foxley
lo ha
dicho
bien:
"Lo
másinteresante
es quela
imagen
representa no un estadode
cosas efectivo
del
mundo sinodescribe
también
unestado posible
del
mundo,
una situacióncondiciona!,
previsible,
o un no estadode
cosas efectivo.
Describe
un espaciofísico
que es probable quehaya sido,
estésiendo,
quefuera
o pudierahaber
sido,
o queserá.En
fin,
la imagen
adoptatodas
las
facetas
imaginables,
las
que a pesarde
suinestabilidad
concretanuna
imagen borrosa
pero verosímildel
univer sorepresentado"
("Raúl Zurita y la
propuesta autorreflexivade
Anteparaíso"
, pág.
269,
en ellibro
de R. Yamal La
poesía chilenaactual)
.Es
que el autor velo
que necesitaver.Es
él
quiendetermina
la
visiónde
las
cosas.Estos
no se
imponen,
sino estánasu servicio parala
elaboración
de
un mundo que se construyecon el
lenguaje.
Poema
de
palabras,
node
objetos ni
de ideas
oideologías.
Aunque
ettérmino
resulteanticuado,
poemapuro,
en elsentido
de
depurado,
querido,
artístico.La
obra se elabora con muchas negaciones
y
con unabúsqueda
a veces angustiosade
lo
que pudoy
debió
ser.Poemas
como"Pastorales"
y
"Utopías"
expresan ya en
los
títulos
estaansia
de
lo
que nohay
y
quizás nunca podráhaber.
En
Canto
asu amordesaparecido
(1985),
Raúl Zurita
asumeunaactitud claray definida
frente
alos
excesos políticosde
las
dictaduras.
En
unlenguaje
fuerte, denuncia,
solidariza)
lamenta,
protesta,
canta.Es
una suertede
cantata a varias vocesde
vivosy ausentes,
de
víctimasy
victimarios.Comienza
así:Canté,
cantéde
amor,
conla
caratoda
bañada
cantéde
amory
los
muchachos me sonrieron.
Más
fuerte
canté,
la
pasión
puse,
el sueñola
lágrima:
Canté la
canciónde
los
viejos galponesde
concreto.Unos
sobre otrosdecenas de
nichoslos
llenaban.
En
cada unohay
unpaís,
soncomo
niños,
estánmuertos.Con juegos
de
palabras,
gráficos,
cambiosde
tipos
de
imprenta,
el autorlleva
a concordar
la
pluralidadde
los horrores
cantadosy
los
múltiples recursosformales
quelos
expresan.
Es
libro
distinto,
experimental por momentos,
perode honda densidad
humana.
Avanzando
enla
cronología,
seencuentraa otro poeta chileno
de
relevancia:José
María
Memet
(1957).
Nació
enArgentina
perolo
más
de
su vidalo ha
pasado enChile,
paísenel que se nacionalizó
(1970).
Estudió
enTemuco,
la
ciudaddel
sur en quetambién
estudiara
Neruda;
luego,
variosañosenSantia
go,
largo
exilio enFrancia
y
regreso aChile.
Poeta
parco, de
obra escasa:Bajo
amenaza(1979),
Cualquiera de
nosotros(1980),
Les
gestes
d'une
autre vie(1984
).
El
primerode
estoslibros indica
con precisión
la
temática
y
—mejor—la
visión
de
mundo
del
autor.La
dictadura
y la
pobreza ponen en peligrola
vidahumana. El hombre
crece enla
precariedad, enla
inseguridad,
enla
desesperanza.
La
sociedad está amenazadade
muerte.Su
entorno es sórdido.Ni
la
niñezescapa a esta situación negativa.
Un
texto
resumepatéticamente:
En
esta calleHa
caídoun niñoFue
de
vejez.Pero
hay
solidaridad.En
el centrode la
historia y
en mediode los
hombres,
unhom
bre
como cualquieradio
la
vidaporlos demás.
De
ellohablan
los "poemas crucificados",
fuertes, hondos,
religiososy
enormementehumanos
ala
vez.El Dios
de Memet
reparaestrellas con
las
manosheridas y
manchadasde grasa,
sedeja
crucificarhoy día,
igual
queayer.
Va
alas
fábricas,
entra enlas
cantinas,
esexplotado,
sufrecomotodos:
En
elrestaurantede la
esquinaUn hombre
de
baja
estaturaTrabaja 15
horas diarlas
Tiene
cuatrohijos
Trapea
el pisoLe
sacabrillo
alas
cucharasLava
los
platosSe
encargade limpiar los baños.
Tiene 33
años.
Se flama Jesús.
Y
suszapatos se están rompiendo.En la
madrugadaCuando llega
a casaSe
echa polvosde
penicilina
En los hoyos de las
manosY
enlos
hoyos
de los
piesPorque
la
pussale
lentamente
de
susmiembros
Como
silo
estuvieranmatandoComo
silo
estuvierandespidiendo.
Es
una poesíasocial,
de
denuncia
y
rebeldía.
En
esperadaconsonancia,
ellengua
je
es simpley
de
comprensiónfácil,
las imáge
nes se alejan
del hermetismo. Poesía
no experimental sino
de
resonancia personaly
ribeteshistóricos
y
hasta circunstanciales,
máscerca
de la
sangre quede la
tinta,
sise permiteparodiar
aGarcía
Lorca.
Paz
Molina,
Isabel
Gómez,
Sergio
Mansilla,
Gonzalo
Santelices,
José-Christian
Páez,
An
drés
Morales,
David
Preiss,
prolongan estapléyade
de
poetas chilenos que recién enla
década del 80
ha
dejado
oír susvoces.Aunque
promisorias
y,
aveces,
bien
logradas,
requie rende
mástiempo
paradefinirse. Y
el comentarista
requiere unaperspectivatemporal
mayor para
calificarlas, clasificarlas,
analizarlas.En
todo
caso,
basta
todo
lo
anterior paraasegurar sin exageraciones que
la lírica
chile natiene
gran calidad.El
sigloXX,
que yaconcluye,
seráel siglode
la
poesía enla historia
culturaldel
país.BIBLIOGRAFÍA
Mucho de la
nueva poesía chilenaha
aparecido en revistasy libros
de
escasacirculación,
difíciles de
encontrar.
Parte
nopequeñaha
vistola luz
en elextranjero,
en ediciones privadaso
de
tirajes
reducidos.Textos de los
poetas mayores puedenleerse
enla
Antología
de
poesíachilena