ARTICULOS DE ESTUDIO´ 7-13 DE ABRIL
¡Honremos a Cristo,
el glorioso Rey!
PAGINA 3´ ˙CANTICOS:´ 99 Y 107 14-20 DE ABRIL¡Alegr
emonos
´
por la boda
del Cordero!
PAGINA 8´ ˙CANTICOS:´ 109 Y 100 21-27 DE ABRILJehov
a,
´
nuestro Proveedor
y Protector
PAGINA 16´ ˙CANTICOS:´ 60 Y 51 28 DE ABRIL–4 DE MAYOJehov
a,
´
nuestro mejor Amigo
PAGINA 21´ ˙CANTICOS:´
91 Y 63
Esta publicacion se distribuye como parte de una obra´ mundial de educacion b´ ıblica que se sostiene con´ donativos. Prohibida su venta. A menos que se indique lo contrario, las citas bıblicas se han tomado de la´ version en lenguaje moderno Traducci´ on del Nuevo´ Mundo de las Santas Escrituras (con referencias).
The Watchtower (ISSN 0043-1087) is published
semi-monthly by Watchtower Bible and Tract Society of New York, Inc.; L. Weaver, Jr., President; G. F. Simonis, Secretary-Treasurer; 25 Columbia Heights, Brooklyn, NY 11201-2483, and by Watch Tower Bible and Tract Society of Canada, PO Box 4100, Georgetown,
ON L7G 4Y4. Periodicals Postage Paid at Brooklyn, NY, and at additional mailing offices.POSTMASTER: Send address changes to Watchtower, 1000 Red Mills Road, Wallkill, NY 12589-3299. 5 2014 Watch Tower Bible and Tract Society of Pennsylvania. Printed in Canada.
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6 February 15, 2014Vol. 135, No. 4 Semimonthly SPANISH
ART
ICULOS DE ESTUDIO
´
ˇ ¡Honremos a Cristo, el glorioso Rey!
ˇ ¡Alegr
emonos por la boda del Cordero!
´
Jesucristo, el Rey Mesianico, se ci´ ne la espada y sale ca-˜ balgando para vencer a sus enemigos. Tras su completa vic-toria, se casa con una hermosa novia, que va acompanada˜ por vırgenes. Estos emocionantes sucesos se describen en´ el Salmo 45. Descubra por que son importantes para usted.´
ˇ Jehov
a, nuestro Proveedor y Protector
´
ˇ Jehov
a, nuestro mejor Amigo
´
¿Que puede hacer que apreciemos m´ as a Jehov´ a en su fun-´ cion de Padre celestial? Estos art´ ıculos nos permitir´ an verlo´ como nuestro Proveedor, Protector y mejor Amigo, y ası se´ fortalecera nuestra relaci´ on con´ el. Tambi´ en nos animar´ an´ a ayudar a otros a darle gloria.
OTROS ART
ICULOS
´
13 Jehova recompens´ o la fe de la viuda de Sarepta´
26 Preguntas de los lectores
28 Contemplemos “la agradabilidad de Jehova”´
30 De nuestros archivos
AUSTRIA
PORTADA: Esta concurrida plaza (Michaelerplatz) de Viena es un lugar ideal para hablar del mensaje de la Biblia a la gente. En la foto se ve a nuestra hermana predicando en chino y ofreciendo el libro ¿Que´
ensena realmente la Biblia?˜
En Viena, las buenas
nuevas del Reino
se est
an predicando
´
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UN GLORIOSO rey cabalga para defender la verdad y la jus-ticia. Tras obtener una victoria definitiva sobre sus enemigos, se casa con una hermosa novia, y es recordado y alabado por toda la eternidad. Ası podr´ ıa resumirse el contenido del Sal-´ mo 45.
2Sin embargo, el Salmo 45 es mucho mas que una emocio-´
nante historia con un final feliz. Los sucesos que narra son im-portantes para nosotros, pues tienen que ver con nuestra vida
actual y con nuestro futuro. Ası pues, examinemos con aten-´
cion este salmo.´
“MI CORAZON SE HALLA AGITADO´ DEBIDO A UN ASUNTO AGRADABLE”
3(Lea Salmo 45:1.) Hay “un asunto agradable” que hace
que el salmista se emocione, de modo que su corazon “se ha-´
lla agitado”. Tiene que ver con un rey. La expresion “se halla´ agitado” traduce un verbo hebreo que originalmente signifi-ca “borbotear” o “hervir”. En efecto, este asunto hace que el
1, 2. ¿Por que es importante para nosotros el Salmo 45?´
3, 4. a) ¿Que “asunto agradable” es importante para nosotros, y hasta´ que grado puede influir en nuestro coraz´ on? b) ¿Qu´ e mensaje predica-´ mos “acerca de un rey”? c) ¿Cuando se vuelve nuestra lengua como un´ “estilo [o punzon] de copista h´ abil”?´
¡Honremos a Cristo,
el glorioso Rey!
“En tu esplendor sigue adelante al
exito.”
´
(SAL. 45:4)PUNTOS CLAVE PARA RECORDAR
¿De que maneras ungi´ o´ Jehova a Jes´ us m´ as que´ a sus “socios”?
¿Cuando se ci´ n˜o Cristo su´ espada, para que la emple´ o´ la primera vez y cuando´ la usara de nuevo?´
¿Cual es la principal verdad´ que defiende Jesucristo como Rey Guerrero?
corazon del salmista hierva de entusias-´ mo y que su lengua se vuelva como un “estilo [o punzon] de copista h´ abil”.´
4¿Y que puede decirse de nosotros?´
Las buenas nuevas del Reino mesianico´
son “un asunto agradable” que nos lle-ga al corazon. El mensaje del Reino se´ volvio especialmente agradable en 1914,´ pues desde entonces se refiere, no a un
gobierno futuro, sino a un verdadero go-bierno ya establecido en el cielo. Este mensaje constituye las “buenas nue-vas del reino” que predicamos “en toda la tierra habitada para testimonio a
to-das las naciones” (Mat. 24:14). ¿Esta´
“agitado” nuestro corazon con ese men-´ saje? ¿Predicamos las buenas nuevas del Reino con entusiasmo? Como en el caso del salmista, nosotros hablamos “acerca de un rey”. Proclamamos que Jesucristo
ha sido coronado Rey del Reino mesia-´
nico. Ademas, invitamos a todos —tan-´
to a los gobernantes como a los gober-nados— a someterse a su reinado (Sal. 2:1, 2, 4-12). Y nuestra lengua se vuelve como un “estilo de copista habil” cuando´ utilizamos la Palabra escrita, la Biblia, en nuestra obra de predicar.
LOS LABIOS DEL REY DERRAMAN GRACIA
5(Lea Salmo 45:2.) Las Escrituras
di-cen muy poco sobre la apariencia fısi-´ ca de Jesus. Como era perfecto, sin duda´
5. a) ¿De que maneras era “hermoso” Jes´ us?´ b) ¿De que forma derramaban gracia los labios´ del Rey, y como podemos seguir su ejemplo?´
era un hombre “hermoso”, apuesto. Sin embargo, su excepcional belleza consis-tıa en su inquebrantable lealtad a Jeho-´ va. Adem´ as, utilizaba “palabras llenas de´ gracia” al predicar el mensaje del Reino (Luc. 4:22; Juan 7:46). ¿Nos esforzamos por seguir su ejemplo en la predicacion´ y por emplear palabras que lleguen al corazon de nuestros oyentes? (Col. 4:6.)´ 6Debido a la devocion incondicional´ de Jesus, Jehov´ a lo bendijo en su minis-´ terio y lo recompenso despu´ es de que´ entrego su vida en sacrificio. El ap´ ostol´ Pablo escribio: “Al hallarse a manera de´ hombre, [Jesus] se humill´ o y se hizo obe-´ diente hasta la muerte, sı, muerte en un´ madero de tormento. Por esta misma ra-zon, tambi´ en, Dios lo ensalz´ o a un pues-´ to superior y bondadosamente le dio el nombre que esta por encima de todo otro´ nombre, para que en el nombre de Je-sus se doble toda rodilla de los que es-´ tan en el cielo y de los que est´ an sobre la´ tierra y de los que estan debajo del sue-´ lo, y reconozca abiertamente toda lengua que Jesucristo es Senor para la gloria de˜ Dios el Padre” (Filip. 2:8-11). Jehova ben-´ dijo a Jesus “hasta tiempo indefinido”, o´ para siempre, al resucitarlo y concederle la inmortalidad (Rom. 6:9).
EL REY LLEGA A SER MAYOR QUE SUS “SOCIOS”
7(Lea Salmo 45:6, 7.) Por el profundo
amor que Jesus le tiene a la justicia y su´ intenso odio a todo lo que pueda deshon-rar a su Padre, Jehova lo ungi´ o como Rey´ del Reino mesianico. Lo ungi´ o con “el´ aceite de alborozo” mas que a sus “so-´ cios”, es decir, los reyes de Juda de la´ lınea de David. ¿De qu´ e maneras? Para´
6. ¿Como bendijo Dios a Jes´ us “hasta tiempo´ indefinido”?
7. ¿De que maneras ungi´ o Dios a Jes´ us m´ as´ que a sus “socios”?
Proclamamos con gozo
las buenas nuevas sobre
nuestro Rey, Jesucristo
15 DE FEBRERO DE 2014
5
empezar, fue Jehova mismo quien lo un-´ gio, y no solo lo ungi´ o como Rey, sino´ tambien como Sumo Sacerdote (Sal. 2:2;´ Heb. 5:5, 6). Por otra parte, Jesus no fue´ ungido con aceite literal, sino con es-pıritu santo. Adem´ as, su reinado no es´ terrestre, sino celestial.
8En 1914, Jehova convirti´ o a su Hijo´ en Rey Mesianico. “El cetro de [su] go-´ bernacion real es un cetro de rectitud”,´ ası que la justicia y la imparcialidad de su´ reinado estan garantizadas. Su autoridad´ es legıtima, pues “Dios es [su] trono”, es´ decir, Jehova es el fundamento de su go-´ bierno. Ademas, el trono de Jes´ us dura-´ ra “para siempre”. ¿No se siente usted or-´ gulloso de servir a Jehova a las´ ordenes´
del poderoso Rey queel ha nombrado?´
EL REY SE CINE LA ESPADA˜ 9(Lea Salmo 45:3.) Jehova ordena a su´ Rey que se cina la espada sobre su mus-˜ lo. De ese modo lo autoriza a guerrear contra todos los que rechazan su sobera-nıa y aplicarles la sentencia divina (Sal.´ 110:2). Como Cristo es un Rey Guerre-ro invencible, se le llama “podeGuerre-roso”. Se cin˜o la espada en 1914 para derrotar a´ Satanas y sus demonios y arrojarlos del´ cielo a la Tierra (Rev. 12:7-9).
10Ese fue solo el comienzo del
victo-rioso cabalgar del Rey, ya que todavıa´ debe “completar su victoria” (Rev. 6:2). Aun tiene que ejecutar la sentencia de´
Jehova contra todos los elementos del´
sistema de Satanas en la Tierra, as´ ı como´ eliminar la influencia del Diablo y sus demonios. Primero le tocara el turno a´ Babilonia la Grande, el imperio mundial
8. a) ¿Por que estamos seguros de que el reina-´ do de Jesus es justo? b) ¿Por qu´ e puede decirse´ que “Dios es [el] trono” de Jesus?´
9, 10. a) ¿Cuando se ci´ n˜o Cristo la espada, y´ para que la emple´ o? b) ¿C´ omo usar´ a Cristo su´ espada en el futuro?
de la religion falsa. Jehov´ a usar´ a a los go-´ bernantes de este mundo para aniquilar a esa malvada “ramera” (Rev. 17:16, 17).
A continuacion, el Rey Guerrero avan-´
zara contra el sistema pol´ ıtico de Sata-´ nas y lo borrar´ a de la existencia. Cristo,´ al que tambien se le llama “el´ angel del´
abismo”, completara entonces su victo-´
ria arrojando al abismo a Satanas y sus´ demonios (Rev. 9:1, 11; 20:1-3). Veamos
como profetiza el Salmo 45 estos emo-´
cionantes sucesos.
EL REY CABALGA “EN LA CAUSA DE LA VERDAD”
11(Lea Salmo 45:4.) El Rey
Guerre-ro no lleva a cabo una campana de con-˜ quista con el objetivo de ocupar territo-rios o dominar pueblos. Pelea una guerra justa con fines mucho mas nobles. “Ca-´ balga en la causa de la verdad y la hu-mildad y la justicia.” ¿En que sentido ca-´ balga “en la causa de la verdad”? En el sentido de que defiende la principal
ver-dad que debe defenderse: que Jehova´
tiene el derecho a ser el Soberano Uni-versal. Satanas puso en duda ese dere-´ cho a gobernar cuando se rebelo contra´ Dios. Desde entonces, esta verdad prin-cipal ha sido cuestionada tanto por los demonios como por los seres humanos. Ha llegado la hora de que el Rey ungido por Dios cabalgue para dejar sentada, de una vez por todas, la verdad en cuanto a la soberanıa de Jehov´ a.´
12El Rey tambien cabalga “en la cau-´ sa de [...] la humildad”. Siendo el Hijo unigenito de Dios, ha dado un magn´ ıfi-´
co ejemplo de humildad y de sumision´
leal a la soberanıa de su Padre (Is. 50:´ 4, 5; Juan 5:19). Todos los subditos fieles´
11. ¿En que sentido cabalga Cristo “en la causa´ de la verdad”?
12. ¿En que sentido cabalga el Rey “en la cau-´ sa de [...] la humildad”?
del Rey deben seguir su ejemplo y some-terse humildemente y por completo a la soberanıa de Jehov´ a. Solo quienes hagan´ eso podran vivir en el prometido nuevo´ mundo de Dios (Zac. 14:16, 17).
13Ademas, Cristo avanza “en la cau-´ sa de [...] la justicia”. La justicia que el Rey defiende es “la justicia de Dios”, la norma divina de lo que esta bien o mal´ (Rom. 3:21; Deut. 32:4). Isaıas profeti-´ zo sobre el Rey Jesucristo: “Un rey rei-´ nara para justicia” (Is. 32:1). El reinado´ de Jesus traer´ a los “nuevos cielos” y la´ “nueva tierra” prometidos, donde “la jus-ticia habra de morar” (2 Ped. 3:13). Esto´ significa que todos los habitantes de ese
nuevo mundo tendran que obedecer las´
normas de Jehova (Is. 11:1-5).´ EL REY EFECTUA´
“COSAS INSPIRADORAS DE TEMOR”
14Mientras cabalga, el Rey lleva una
espada a su costado (Sal. 45:3). Pero lle-ga el momento en que debe sacarla y em-punarla con la mano derecha. El salmista˜ profetiza que Jesus efectuar´ a “cosas ins-´ piradoras de temor” con su diestra (Sal. 45:4). Cuando Jesucristo cabalgue para ejecutar la sentencia divina en el Arma-gedon, har´ a “cosas inspiradoras de te-´ mor” contra sus enemigos. No sabemos exactamente que medios emplear´ a para´ destruir el sistema de Satanas, pero sus´ actos aterrorizaran el coraz´ on de quie-´ nes no hayan hecho caso de la adverten-cia divina y no se hayan sometido a la autoridad del Rey (lea Salmo 2:11, 12). En su profecıa sobre el tiempo del fin, Je-´ sus dijo: “Los hombres desmaya[r´ an] por´ el temor y la expectacion de las cosas´
13. ¿En que sentido avanza Cristo “en la causa´ de [...] la justicia”?
14. ¿Que “cosas inspiradoras de temor” efec-´ tuara Cristo con su mano derecha? (Vea la ilus-´ tracion del principio.)´
que vienen sobre la tierra habitada; por-que los poderes de los cielos seran sacu-´ didos”. Y anadi˜ o: “Entonces ver´ an al Hijo´ del hombre viniendo en una nube con poder y gran gloria” (Luc. 21:26, 27).
15La venida del Rey “con poder y gran
gloria” para ejecutar sentencia se anun-cia en el libro de Revelacion. El ap´ ostol´ Juan declaro: “Vi el cielo abierto, y, ¡mi-´ ren!, un caballo blanco. Y el que iba sen-tado sobreel se llama Fiel y Verdadero, y´ juzga y se ocupa en guerrear con justicia. Tambien, los ej´ ercitos que estaban en el´ cielo le seguıan en caballos blancos, y es-´ taban vestidos de lino fino, blanco y lim-pio. Y de su boca sale una aguda espada larga, para que hiera con ella a las nacio-nes, y las pastoreara con vara de hierro.´ Pisa tambien el lagar de vino de la c´ olera´ de la ira de Dios el Todopoderoso” (Rev. 19:11, 14, 15).
16¿Quienes compondr´ an “los ej´ erci-´ tos” celestiales que iran con Cristo a la´ batalla? Cuandoel se ci´ n˜o la espada para´ arrojar a Satanas y los demonios del cie-´ lo, lo acompanaron “sus˜ angeles” (Rev.´ 12:7-9). Es logico, por tanto, concluir que´ los santosangeles formar´ an parte de los´ ejercitos de Cristo en la guerra del Arma-´ gedon. ¿Habr´ a alguien m´ as en esos ej´ er-´ citos? Pues bien, Jesus hizo esta promesa´ a sus hermanos ungidos: “Al que ven-za y observe mis hechos hasta el fin, le dare autoridad sobre las naciones, y pas-´ toreara a la gente con vara de hierro, de´
modo que seran hechos pedazos como´
vasos de barro, como [yo la] he recibido de mi Padre” (Rev. 2:26, 27). Por consi-guiente, los hermanos ungidos de Cristo, quienes para entonces ya habran obteni-´ do su recompensa celestial, tambien for-´ maran parte de sus ej´ ercitos celestiales.´
15, 16. ¿Quienes compondr´ an “los ej´ ercitos”´ que iran con Cristo a la batalla?´
Estaran a su lado cuando efect´ ue “cosas´ inspiradoras de temor” al pastorear a las naciones con una vara de hierro.
EL REY COMPLETA SU VICTORIA
17(Lea Salmo 45:5.) El Rey va
monta-do en un caballo blanco, lo cual repre-senta que pelea una guerra que es lim-pia y justa a los ojos de Jehova (Rev. 6:2;´
19:11). Ademas de la espada, lleva un´
arco. Leemos: “Vi, y, ¡miren!, un caballo blanco; y el que iba sentado sobreel te-´ nıa un arco; y le fue dada una corona, y´ salio venciendo y para completar su vic-´ toria”. Tanto la espada como el arco re-presentan los medios que Cristo emplea-ra para eliminar a sus enemigos.´
18En un tono poetico, el salmista pro-´ fetiza que las flechas del Rey seran agu-´ das, que atravesaran el coraz´ on de sus´
enemigos y haran que los pueblos cai-´
gan ante el. Ser´ a una matanza a esca-´ la mundial, pues la profecıa de Jerem´ ıas´ declara: “Los muertos por Jehova cierta-´ mente llegaran a estar en aquel d´ ıa des-´ de un extremo de la tierra hasta el mis-mısimo otro extremo de la tierra” (Jer.´ 25:33). Y en una profecıa paralela, Juan´ dice ası: “Vi tambi´ en a un´ angel que esta-´ ba de pie en el sol, y clamo con voz fuer-´ te y dijo a todas las aves que vuelan en medio del cielo: ‘Vengan aca, sean reu-´ nidas a la gran cena de Dios, para que coman las carnes de reyes y las carnes de comandantes militares y las carnes de hombres fuertes y las carnes de caballos y de los que van sentados sobre ellos, y las carnes de todos, de libres ası como de´ esclavos y de pequenos y grandes’ ” (Rev.˜ 19:17, 18).
17. a) ¿Que representa el hecho de que Cristo´ vaya montado en un caballo blanco? b) ¿Que´ representan la espada y el arco?
18. ¿En que sentido resultar´ an “agudas” las´ “flechas” del Rey?
19Despues de destruir al malvado sis-´ tema de cosas de Satanas en la Tierra, el´ glorioso Rey Jesucristo “[seguira] adelan-´ te alexito” (Sal. 45:4). Completar´ a su vic-´ toria arrojando a Satanas y sus demonios´
al abismo, donde tendran que permane-´
cer durante todo el Reinado de Mil Anos˜ (Rev. 20:2, 3). Como si estuvieran muer-tos, el Diablo y sus angeles no podr´ an´ hacer nada. Ası pues, los habitantes de´ la Tierra estaran libres de su influen-´
cia y podran obedecer completamente a´
su victorioso Rey. Sin embargo, antes de
que vean como la Tierra se transforma´
gradualmente en un paraıso global, ten-´ dran otra ocasi´ on para regocijarse con´ el Rey y sus hermanos ungidos. En el siguiente artıculo veremos cu´ al ser´ a ese´ gozoso acontecimiento.
19. ¿Como seguir´ a Cristo “adelante al´ exito”´ para completar su victoria?
Se llamara a las aves para que limpien la Tierra´ (Vea el parrafo 18)´
SIEMPRE toma tiempo prepararse para una boda. Pero va-mos a concentrarnos en una boda muy especial, una boda
real. Imagınese: ¡los preparativos han durado unos dos mil´
anos! Y ahora ya falta muy poco para que la novia se una al˜
novio. Pronto, el palacio del Rey se llenara de alegres melo-´ dıas, y multitudes celestiales cantar´ an: “Alaben a Jah, porque´
Jehova nuestro Dios, el Todopoderoso, ha empezado a reinar.´
Regocijemonos y llen´ emonos de gran gozo, y d´ emosle la glo-´ ria, porque han llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado” (Rev. 19:6, 7).
2“El Cordero” que con su boda provocara tanta alegr´ ıa en´
el cielo es nada menos que Jesucristo (Juan 1:29). ¿Como va´
vestido para la boda? ¿Quien es la novia? ¿C´ omo ha sido pre-´
parada para ese momento? ¿Cuando se celebra la boda? Sa-´
bemos que esta union provocar´ a gozo en el cielo, pero ¿se ale-´ graran tambi´ en los que abrigan la esperanza de vivir para´ siempre en la Tierra? Estamos ansiosos por conocer las
res-puestas, ası que sigamos examinando el Salmo 45.´
1, 2. a) ¿Que boda ser´ a motivo de especial alegr´ ıa en el cielo? b) ¿Qu´ e´ preguntas vamos a analizar?
¡Alegr
emonos
´
por la boda del Cordero!
“Regocij
emonos y llen
´
emonos de gran gozo [...]
´
porque han llegado las bodas del Cordero.”
(REV. 19:7) PUNTOS CLAVEPARA RECORDAR
En la boda del Cordero, ¿quien es la novia, y c´ omo la´ ha estado preparando Cristo para ese momento?
¿Cuando se celebrar´ a´ la boda del Cordero?
¿Como sabemos´ que las “otras ovejas” participaran de la alegr´ ıa´ universal por la boda del Cordero?
15 DE FEBRERO DE 2014
9
PRENDAS DE VESTIR PERFUMADAS
3(Lea Salmo 45:8, 9.) El Novio,
Jesu-cristo, se viste con su glorioso traje nup-cial. Es apropiado que su ropaje
des-prenda “los perfumes mas selectos”,´
como los de la mirra y la casia, ingre-dientes del aceite de la uncion que se´ usaba en Israel (Ex. 30:23-25).´
4La musica celestial que llena su pa-´ lacio contribuye a la alegrıa que el Novio´ siente al acercarse la boda. De esa ale-grıa tambi´ en participa “la regia consor-´ te”, la parte celestial de la organizacion´ de Dios, que esta compuesta por “las hi-´ jas de reyes”, es decir, por los santos
´
angeles. Es emocionante oır voces ce-´
lestiales que declaran: “Regocijemonos´
y llenemonos de gran gozo [...] porque´ han llegado las bodas del Cordero”.
SE PREPARA A LA NOVIA PARA LA BODA
5(Lea Salmo 45:10, 11.) Ya sabemos
quien es el Novio, pero ¿qui´ en es la´ novia? Es una novia colectiva, com-puesta por los miembros de la
congre-gacion de la que Jesucristo es Cabeza´
(lea Efesios 5:23, 24). Ellos gobernaran´ con Cristo en el Reino mesianico (Luc.´ 12:32). Estos 144.000 cristianos ungidos por espıritu “van siguiendo al Cordero´ no importa adonde vaya” (Rev. 14:1-4).´ Se convierten en “la esposa del Cordero” y residen conel en su morada celestial´ (Rev. 21:9; Juan 14:2, 3).
6A la futura novia no se la llamauni-´
3, 4. a) ¿Que se dice sobre el ropaje de boda´ del Novio? b) ¿Que contribuye a la alegr´ ıa del´ Novio? c) ¿Quienes son “las hijas de reyes” y´ “la regia consorte” que comparten la alegrıa del´ Novio?
5. ¿Quien es “la esposa del Cordero”?´
6. a) ¿Por que se llama a los ungidos “la hija del´ rey”? b) ¿Por que se les dice a los ungidos que´ olviden a su pueblo?
camente “hija”, sino tambien “la hija del´ rey” (Sal. 45:13). ¿Quien es ese “rey”?´ Es Jehova, pues´ el adopta a los cristianos´ ungidos como “hijos” (Rom. 8:15-17). Puesto que estos van a convertirse en una novia celestial, se les dice: “Olvi-da tu pueblo y la casa de tu padre [hu-mano]”. Deben tener la mente “fija en las cosas de arriba, no en las cosas sobre la tierra” (Col. 3:1-4).
7A lo largo de los siglos, Jesus ha es-´ tado preparando a su futura esposa para esta boda celestial. El apostol Pablo ex-´ plico que “Cristo [...] am´ o a la congrega-´ cion y se entreg´ o por ella, para santifi-´ carla, limpiandola con el ba´ no de agua˜ por medio de la palabra, para presen-tarseel a s´ ı mismo la congregaci´ on en´ su esplendor, sin que tenga mancha, ni arruga, ni ninguna de tales cosas, sino que sea santa y sin tacha” (Efes. 5: 25-27). Pablo tambien les dijo a los cris-´ tianos ungidos de la antigua Corinto: “Estoy celoso [por] ustedes con un celo piadoso, porque yo personalmente los
prometı en matrimonio a un solo espo-´
so para presentarlos cual virgen casta al Cristo” (2 Cor. 11:2). El Novio, el Rey Je-sucristo, valora la belleza espiritual de su futura esposa. Y ella reconoce a su fu-turo esposo como su “senor” y “[se incli-˜ na] anteel”.´
LA NOVIA ES “LLEVADA AL REY”
8(Lea Salmo 45:13, 14a.) La novia se
presenta “toda gloriosa” para la boda real. En Revelacion 21:2 se la compara a´ una ciudad, la Nueva Jerusalen, y se dice´
que esta “adornada para su esposo”.´
Esta ciudad celestial tiene “la gloria de
7. a) ¿Como ha estado preparando Cristo a su´ futura esposa? b) ¿Como ve ella a su futuro es-´ poso?
8. ¿Por que es apropiado que se diga que la´ novia va “toda gloriosa”?
Dios” y esta radiante, como “una piedra´ preciosısima, como piedra de jaspe que´ brillara con claridad cristalina” (Rev. 21: 10, 11). El resplandor de la Nueva Jeru-salen se describe hermosamente en el li-´ bro de Revelacion (Rev. 21:18-21). ¡Con´ razon el salmista dice que la novia va´ “toda gloriosa”! Al fin y al cabo, la boda real esta teniendo lugar en el cielo.´
9La novia es llevada ante el Novio,
el Rey Mesianico.´ El la ha estado pre-´ parando, “limpiandola con el ba´ no de˜ agua por medio de la palabra”, de modo que es “santa y [esta] sin tacha” (Efes. 5:´ 26, 27). Pero, ademas, debe estar vesti-´ da adecuadamente para la boda. ¡Y, des-de luego, lo esta! “Su ropa tiene engastes´ de oro” y “en ropaje tejido [es] llevada al rey”. Para la boda del Cordero “se le ha concedido estar vestida de lino fino, brillante y limpio, porque el lino fino re-presenta los actos justos de los santos” (Rev. 19:8).
“HAN LLEGADO LAS BODAS” 10(Lea Revelacion 19:7.) ¿Cu´ ando se´
celebrara la boda del Cordero? Aun-´
que “su esposa se ha preparado” para la boda, lo que sigue no es una descripcion´
de la ceremonia. Mas bien, es una re-´
veladora descripcion de la fase final de´ la gran tribulacion (Rev. 19:11-21). ¿Sig-´ nifica eso que la boda tiene lugar antes de que el Novio, el Rey Jesucristo, com-plete su victoria? No. Las visiones del libro de Revelacion no est´ an en orden´ cronologico. Seg´ un el Salmo 45, la boda´ real ocurre despues de que el Rey se ci´ ne˜ su espada y “sigue adelante alexito”, ha-´ cia la victoria sobre sus enemigos (Sal. 45:3, 4).
9. a) ¿Quien es “el rey” ante quien es llevada la´ novia? b) ¿Como est´ a ella vestida?´
10. ¿Cuando se celebrar´ a la boda del Cordero?´
11Por lo tanto, podemos concluir que
los sucesos se desarrollaran en el si-´ guiente orden. En primer lugar se des-truira a “la gran ramera”, Babilonia la´ Grande, el imperio mundial de la reli-gion falsa (Rev. 17:1, 5, 16, 17; 19:1, 2).´ Luego, Cristo ejecutara la sentencia de´ Dios contra el resto del sistema malvado de Satanas en la Tierra destruy´ endolo en´ el Armagedon, “la guerra del gran d´ ıa´ de Dios el Todopoderoso” (Rev. 16:14-16; 19:19-21). Y porultimo, el Rey Guerrero´ completara su victoria arrojando al abis-´ mo a Satanas y sus demonios, reduci´ en-´ dolos a un estado de inactividad seme-jante a la muerte (Rev. 20:1-3).
12Los ungidos resucitan en el cielo a
medida que llegan al fin de su vida en la Tierra durante la presencia de Cris-to. Algun tiempo despu´ es de la destruc-´ cion de Babilonia la Grande, Jes´ us reuni-´ ra junto a´ el a los miembros restantes de´ la novia (1 Tes. 4:16, 17). Por consiguien-te, todos los miembros de la “novia” es-taran en el cielo antes de que estalle´ la guerra del Armagedon. Despu´ es de´ esa guerra, podra celebrarse la boda del´ Cordero. ¡Que ocasi´ on tan gozosa ser´ a!´ “Felices son los invitados a la cena de las bodas del Cordero”, declara Revela-cion 19:9. Realmente, los 144.000 miem-´ bros de la novia se sentiran muy felices.´ Y el Novio rebosara de alegr´ ıa por tener´
a su lado, simbolicamente comiendo y´
bebiendo a su mesa en su Reino, a to-dos los que reinaran con´ el (Luc. 22:18,´ 28-30). Pero el Novio y la novia no seran´ losunicos que se alegrar´ an por la boda´ del Cordero.
11. ¿En que orden se desarrollar´ an los sucesos´ antes de la boda?
12, 13. a) ¿Cuando podr´ a celebrarse la boda´ del Cordero? b) ¿Quienes se alegrar´ an en el cie-´ lo por la boda del Cordero?
13Como antes vimos, en el cielo habra´
multitudes de angeles que unidamente´
cantaran: “Regocij´ emonos y llen´ emonos´ de gran gozo, y demosle la gloria, porque´ han llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado” (Rev. 19:6, 7). Pero ¿y los siervos de Jehova que est´ en´ en la Tierra? ¿Compartiran ese j´ ubilo?´
“SERAN TRA´ IDAS CON REGOCIJO”´
14(Lea Salmo 45:12, 14b, 15.) El
pro-feta Zacarıas predijo que en el tiem-´
po del fin habrıa personas de todas las´ naciones que se unirıan agradecidas al´ resto del Israel espiritual. Escribio: “En´ aquellos dıas suceder´ a que diez hom-´ bres de todos los lenguajes de las na-ciones asiran, s´ ı, realmente asir´ an la fal-´ da de un hombre que sea judıo, y dir´ an:´
14. ¿Quienes son “las v´ ırgenes” mencionadas´ en el Salmo 45?
‘Ciertamente iremos con ustedes, por-que hemos oıdo que Dios est´ a con us-´ tedes’ ” (Zac. 8:23). En Salmo 45:12 se
llama a los “diez hombres” simbolicos´
“la hija de Tiro” y “los ricos del pueblo”. Ellos acuden al resto ungido ofreciendo-´ le su apoyo y buscando su ayuda para servir a Jehova. Desde 1935, millones de´ personas han permitido que los miem-bros del resto ungido las “traigan [...] a la justicia” (Dan. 12:3). Los compane-˜ ros leales de los cristianos ungidos han limpiado su vida, de modo que han lle-gado a ser vırgenes en sentido espiri-´ tual. Estas “vırgenes” que acompa´ nan a˜ la novia se han dedicado a Jehova y han´ permanecido fieles al Rey Jesucristo, el Novio.
15El resto de los que componen la
15. ¿Como han colaborado “las v´ ırgenes” con´ el resto ungido?
La boda del Cordero causa mucho gozo a “las vırgenes” que acompa´ nan a la novia˜ (Vea el parrafo 16)´
novia esta muy agradecido a estas “v´ ır-´
genes”, que son “companeras suyas”,˜
por su apoyo a la predicacion de las´
“buenas nuevas del reino” en toda la Tierra (Mat. 24:14). No solo “el espıri-´ tu y la novia siguen diciendo: ‘¡Ven!’ ”,
sino que quienes los oyen tambien di-´
cen: “¡Ven!” (Rev. 22:17). En efecto, las “otras ovejas” han oıdo a los ungidos de-´ cir “¡Ven!” y se han unido a ellos en ex-tender esa invitacion a los habitantes de´ la Tierra (Juan 10:16).
16El resto ungido ama a las “otras
ovejas” y se alegra de saber que Jehova,´ el Padre del Novio, les ha concedido a ellas el privilegio de compartir el jubi-´ lo por la boda del Cordero. Se predijo que estas “vırgenes” que acompa´ nan a˜ la novia “ser[ıan] tra´ ıdas con regocijo y´ gozo”. Sı, las otras ovejas, que esperan´ vivir para siempre en la Tierra, compar-tiran la alegr´ ıa que se producir´ a en todo´ el universo cuando la boda del Cordero se celebre en el cielo. Apropiadamente, el libro de Revelacion representa a los´ integrantes de la “gran muchedumbre”, quienes sirven a Jehova en la Tierra, si-´ tuados “de pie delante del trono y de-lante del Cordero”. Ellos prestan servi-cio sagrado a Dios en el patio terrestre de su templo espiritual (Rev. 7:9, 15).
“EN LUGAR DE TUS ANTEPASADOS LLEGARA A HABER TUS HIJOS”´
17(Lea Salmo 45:16.) “Las vırgenes”´
que acompanan a la novia celestial de˜
Cristo tendran a´ un m´ as motivo para ale-´ grarse cuando vean el fruto que la boda produce en el nuevo mundo. El Novio, el Rey Jesucristo, dirigira su atenci´ on a la´
16. ¿Que privilegio les ha concedido Jehov´ a a´ las otras ovejas?
17, 18. a) ¿Que fruto producir´ a la boda del´ Cordero? b) ¿De quienes llegar´ a a ser padre´ Cristo durante su Reinado de Mil Anos?˜
Tierra y resucitara a sus “antepasados”,´
quienes se convertiran en sus “hijos”´
terrestres (Juan 5:25-29; Heb. 11:35). De entre ellos nombrara “pr´ ıncipes en´ toda la tierra”. Asimismo, podemos es-perar que elija a algunos fieles ancianos de hoy para que dirijan los asuntos en el nuevo mundo (Is. 32:1).
18Durante su Reinado de Mil Anos,˜
Cristo llegara a ser padre de otras per-´ sonas tambien. ¿Por qu´ e? Porque todos´ los habitantes de la Tierra que reciban la vida eterna la obtendran gracias a su fe´ en el sacrificio redentor de Jesus (Juan´ 3:16). De ese modo,el se convertir´ a en´ su “Padre Eterno” (Is. 9:6, 7).
MOTIVADOS A HACER “MENCION DE [SU] NOMBRE”´
19(Lea Salmo 45:1, 17.) Como vemos,
los acontecimientos descritos en el Sal-mo 45 son importantes para todos los cristianos. Los ungidos que quedan en la Tierra estan emocionados con la pers-´ pectiva de reunirse pronto en el cie-lo con sus hermanos y con su Novio. Las otras ovejas se sienten motivadas a someterse cada vez mas a su glorioso´ Rey, agradecidas por el honor de cola-borar con los miembros de la novia que aun est´ an vivos en la Tierra. Despu´ es´ de su boda, Cristo y sus reyes
compa-˜
neros derramaran sobre los seres huma-´ nos bendiciones que ni siquiera pode-mos imaginar (Rev. 7:17; 21:1-4).
20Al mirar al futuro, al desarrollo del “asunto agradable” relacionado con el
Rey Mesianico, ¿verdad que nos senti-´
mos motivados a “hacer mencion de [su]´ nombre”, es decir, a darlo a conocer? En-tonces, ¡alabemos al Rey “hasta tiempo indefinido, aun para siempre”!
19, 20. ¿Que efecto tienen en todos los cristia-´ nos de hoy los emocionantes acontecimientos descritos en el Salmo 45?
UNA viuda pobre abraza emocionada a su hijo, suunico hijo. ¡No puede creer lo que´ ha pasado! Hace solo unos instantes estre-chaba en su regazo el cuerpo sin vida del nino. Pero ahora su peque˜ no ha vuelto a˜ vivir y le sonrıe. Ella no cabe en s´ ı de la´ alegrıa. “Mira —le dice el hombre que se´ hospeda en su casa—, tu hijo esta vivo.”´
Esta conmovedora resurreccion, que´
se relata en el capıtulo 17 de 1 Re-´
yes, tuvo lugar hace casi tres mil anos.˜ El huesped era El´ ıas, el profeta de Dios,´ y la madre, una viuda anonima de la ciu-´ dad de Sarepta. ¡Cuanto debi´ o fortalecer´ su fe la resurreccion del ni´ no! Veamos˜ algunas lecciones valiosas que podemos aprender de esta mujer.
ELIAS CONOCE A UNA VIUDA´ QUE TIENE FE
Jehova hab´ ıa decretado una larga se-´ quıa en el reino de Acab, el malvado rey´ de Israel. Despues de que El´ ıas anunci´ o la´ sequıa, Dios lo escondi´ o para protegerlo´ de Acab y lo alimento milagrosamente ha-´ ciendo que unos cuervos le llevaran pan y carne. Entonces le dijo: “Levantate, ve a´ Sarepta, que pertenece a Sidon, y tienes´ que morar allı. ¡Mira! Ciertamente dar´ e or-´ den allı a una mujer, una viuda, para que´ te suministre alimento” (1 Rey. 17:1-9).
Al llegar a Sarepta, Elıas se encontr´ o´ con una viuda pobre que recogıa le´ na.˜ ¿Serıa ella la mujer que le dar´ ıa de co-´ mer? ¿No era demasiado pobre para ha-cerlo? A pesar de las dudas que le pu-dieron surgir, Elıas decidi´ o hablarle. “Por´ favor —le dijo–, consıgueme un sorbo de´ agua en una vasija para beber.” Cuando ella iba a buscar el agua, el profeta ana-˜ dio: “Por favor, cons´ ıgueme un pedacito´ de pan” (1 Rey. 17:10, 11). A la viuda no le suponıa un problema llevarle un trago de´ agua, pero darle algo de comer era otra historia.
Jehov
a
´
recompens
o
´
la fe de la viuda
de Sarepta
13
“Tan ciertamente como que vive Jehova tu´
Dios —contesto—, no tengo torta redonda, sino´
un punado de harina en el jarro grande y un˜
poco de aceite en el jarro pequeno; y aqu˜ ı´
estoy recogiendo unos cuantos pedazos de lena,˜
y tengo que entrar y hacer algo para mı y mi´
hijo, y tendremos que comerlo y morir.” (1 Rey.
17:12.) ¿Que podemos aprender de esta conversa-´
cion?´
Las palabras “tan ciertamente como que vive Jehova tu Dios” revelan que la viuda reconoci´ o a´ Elıas como un israelita temeroso de Dios. Al pare-´ cer tenıa alg´ un conocimiento del Dios de Israel,´ pero no lo suficiente como para decir “mi Dios” al referirse a Jehova. Viv´ ıa en Sarepta, una pobla-´ cion de la que se dice que pertenec´ ıa a la ciudad´ fenicia de Sidon, quiz´ a en el sentido de depender´ de ella. Es muy probable que la gente de Sarepta adorara a Baal. Pero Jehova hab´ ıa visto algo espe-´ cial en aquella viuda pobre.
Aunque vivıa rodeada de id´ olatras, tuvo fe en´ el Dios de Israel. Jehova envi´ o a El´ ıas a su casa por´
el bien deel, pero tambi´ en por el de ella. Esto nos´ ensena una importante lecci˜ on.´
No todos los habitantes de la ciudad de Sarep-ta, donde se adoraba a Baal, estaban completa-mente corrompidos. Al enviar a Elıas a la casa de´ la viuda, Jehova demostr´ o que se fija en las perso-´ nas de buen corazon que a´ un no le sirven. As´ ı es:´ “en toda nacion, el que le teme y obra justicia le´ es acepto” (Hech. 10:35).
¿Cuantas personas como la viuda de Sarepta´
habra en nuestro territorio? Aunque vivan rodea-´ das de gente que sigue religiones falsas, quiza al-´
gunas esten buscando algo mejor. Puede que se-´
pan poco o nada sobre Jehova y por eso necesiten´
a alguien que les ayude a unirse a la adoracion´
pura. ¿Tratamos de encontrar y ayudar a estas personas?
“HAZME PRIMERO UNA PEQUENA TORTA”˜
Analicemos ahora la peticion de El´ ıas. La viuda´ le acababa de explicar que a ella y a su hijo solo
les quedaba una comida y que despues de comer-´
la tendrıan que morir. Sin embargo, El´ ıas le dijo:´ “No tengas miedo. Entra, haz conforme a tu pala-bra. Solo que de lo que hay allı, hazme primero una´ pequena torta redonda, y tienes que tra˜ ermela ac´ a´ fuera, y para ti y tu hijo puedes hacer algo despues.´ Porque esto es lo que ha dicho Jehova el Dios de Is-´ rael: ‘El jarro grande de harina mismo no se agota-ra, y el jarro peque´ no de aceite mismo no fallar˜ a´ hasta el dıa en que Jehov´ a d´ e un aguacero sobre la´ superficie del suelo’ ” (1 Rey. 17:11-14).
“¿Darle ael nuestra´ ultima comida? ¡No puede´ estar hablando en serio!”, quiza habr´ ıan pensado´ otros en su lugar. Pero ¿como reaccion´ o la viuda?´ Aunque no sabıa mucho acerca de Jehov´ a, crey´ o´ a Elıas e hizo lo que este le hab´ ıa pedido. ¡Qu´ e di-´ fıcil prueba de fe... y qu´ e buena decisi´ on tom´ o!´
Dios no la abandono. Tal como El´ ıas le hab´ ıa´ prometido, Jehova se encarg´ o de multiplicar sus´ escasos alimentos durante todo el tiempo que duro la sequ´ ıa para que El´ ıas, ella y su hijo tuvie-´ ran que comer. En efecto, “el jarro grande de hari-´ na mismo no se agoto, y el jarro peque´ no de aceite˜ mismo no fallo, conforme a la palabra de Jehov´ a´ La fe en Jehova, el Dios de El´ ıas,´
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15
queel hab´ ıa hablado por medio de El´ ıas” (1 Rey.´ 17:16; 18:1). Si la viuda hubiera reaccionado de otra manera, la torta de pan que hizo con la poca harina y el poco aceite que le quedaban probable-mente habrıa sido su´ ultima comida. Pero ella ac-´ tuo con fe: confi´ o en Jehov´ a y aliment´ o primero a´ Elıas.´
Una leccion que podemos aprender es que Dios´
bendice a los que tienen fe. Cuando encaramos
una prueba de integridad con fe, el nos ayuda.´
Se convierte en nuestro Proveedor, Protector y Amigo para que podamos aguantar (Ex. 3:13-15).´
En 1898, la revista Zion’s Watch Tower (La Torre del Vigıa de Si´ on) se´ nal˜ o la siguiente lecci´ on del re-´ lato de la viuda: “Si la mujer demostraba tener fe y obedecıa, el Se´ nor la considerar˜ ıa digna de recibir´ su ayuda a traves del profeta; pero si no ten´ ıa fe, se´ podrıa hallar a otra viuda que s´ ı la tuviera. As´ ı mis-´ mo sucede con nosotros. [...] Si ejercemos fe, reci-bimos bendiciones; si no, nos las perdemos”.
Cuando nos enfrentamos a una prueba, debe-mos buscar la guıa que Dios nos da a trav´ es de las´ Escrituras y las publicaciones bıblicas. Despu´ es´
tenemos que actuar en armonıa con lo que Jeho-´
va nos dice, aunque nos cueste aceptarlo. Pode-´
mos estar seguros de que recibiremos su bendi-cion si seguimos este sabio consejo: “Conf´ ıa en´ Jehova con todo tu coraz´ on, y no te apoyes en tu´
propio entendimiento. En todos tus caminos to-´
malo en cuenta, yel mismo har´ a derechas tus sen-´ das” (Prov. 3:5, 6).
“HAS VENIDO [...] PARA DAR MUERTE A MI HIJO”
Ahora bien, la fe de la viuda se puso a prueba de nuevo. “Despues de estas cosas —contin´ ua el´ relato— acontecio que el hijo de la mujer, el ama´ de la casa, enfermo, y su enfermedad lleg´ o a ser´ tan grave que no quedo aliento en´ el.” Tratando´ de buscar una razon para lo ocurrido, la afligida´ madre le dijo a Elıas: “¿Qu´ e tengo yo que ver con-´ tigo, oh hombre del Dios verdadero? Has venido a mı para que se recuerde mi error y para dar muer-´ te a mi hijo” (1 Rey. 17:17, 18). ¿Que motiv´ o esas´ amargas palabras?
¿Recordo quiz´ a la viuda alg´ un pecado que le´
pesaba en la conciencia? ¿Penso que Dios la es-´
taba castigando con la perdida de su hijo, y que´
Elıas era el mensajero de la muerte? La Biblia´
no entra en detalles, pero sı queda claro que la´ viuda no estaba acusando a Dios de ser injusto.
A Elıas lo debi´ o sacudir la triste muerte del hijo´
de la viuda, y tambien la idea de que su propia´
presencia la hubiera causado. Despues de llevar´
el flacido cuerpo del ni´ no a la c˜ amara del techo,´ Elıas rog´ o: “Oh Jehov´ a mi Dios, ¿tambi´ en sobre la´ viuda con quien estoy residiendo como foraste-ro tienes que traer perjuicio, dando muerte a su hijo?”. El profeta no podıa soportar que Dios que-´ dara desacreditado por permitir que aquella ama-ble y hospitalaria mujer sufriera aun m´ as. Por eso´ suplico: “Oh Jehov´ a mi Dios, por favor, haz que el´ alma de este nino vuelva dentro de˜ el” (1 Rey. 17:´ 20, 21).
“MIRA, TU HIJO ESTA VIVO”´
Jehova lo estaba escuchando. La viuda hab´ ıa´ alimentado al profeta, habıa ejercido fe. Al pare-´ cer, Dios permitio que la enfermedad del ni´ no si-˜ guiera su curso porque sabıa que lo resucitar´ ıa.´ Aquella resurreccion —la primera de la que habla´ la Biblia— servirıa para dar esperanza a genera-´ ciones futuras. Tras la suplica de El´ ıas, Jehov´ a le´ devolvio la vida al ni´ no. Imaginemos la emoci˜ on´ de la viuda cuando Elıas dijo: “Mira, tu hijo est´ a´ vivo”. Ella le contesto: “Ahora, de veras, s´ ı s´ e que´ eres un hombre de Dios, y que la palabra de Jeho-va en tu boca es verdadera” (1 Rey. 17:22-24).´
El relato no dice nada mas sobre esta viuda. Pero´ en vista de que Jesus hizo referencia a la buena ac-´ titud que ella demostro, podemos concluir que sir-´ vio a Jehov´ a hasta el fin de sus d´ ıas (Luc. 4:25, 26).´ Su historia demuestra que Dios bendice a los que tratan bien a sus siervos (Mat. 25:34-40). Tambien´ prueba que da lo necesario a quienes le son fieles, incluso en circunstancias extremadamente difıci-´ les (Mat. 6:25-34). Ademas, nos muestra que Jeho-´ va quiere y puede resucitar a los muertos (Hech.´ 24:15). Sin duda, tenemos buenas razones para acordarnos de la viuda de Sarepta.
LA FAMILIA existe porque Jehova la cre´ o (Efes. 3:14, 15). In-´ cluso si pertenecemos a la misma familia, todos tenemos per-sonalidades y circunstancias diferentes. Algunas personas qui-za hayan vivido con sus padres hasta hacerse adultas. Otras tal´
vez hayan perdido a sus padres a raız de una enfermedad, un´
accidente o alguna otra desgracia. Y tambien hay quienes ni si-´ quiera los han conocido.
2Pues bien, en la familia de siervos de Jehova, los antece-´ dentes espirituales tambien var´ ıan de una persona a otra. Qui-´ za usted creci´ o en un hogar cristiano y sus padres le inculcaron´
las normas divinas desde pequeno (Deut. 6:6, 7). O tal vez,˜
como es el caso de muchos, haya llegado a conocer las verda-des bıblicas porque alguien le predic´ o (Rom. 10:13-15; 1 Tim.´ 2:3, 4).
3A pesar de las diferencias que hemos mencionado, todos
tenemos algunas cosas en comun. Todos sufrimos las con-´
secuencias de la desobediencia de Adan: hemos heredado la´
imperfeccion, el pecado y la muerte (Rom. 5:12). Con todo,´
puesto que servimos fielmente a Jehova, podemos dirigirnos a´
1, 2. ¿Como pueden variar nuestras circunstancias familiares y antece-´ dentes espirituales?
3. ¿Que tenemos todos en com´ un?´
Jehov
a,
´
nuestro Proveedor y Protector
“Porque en m
ı
´
el ha puesto su cari
´
no, yo tambi
˜
en le proveer
´
e
´
escape. Lo proteger
e porque ha llegado a conocer mi nombre.”
´
(SAL. 91:14)¿QUE RESPONDER´ IA?´
¿Por que podemos decir que´ Jehova es el Gran Proveedor?´
¿Que papel ha desempe´ nado˜ Jesus en la reconciliaci´ on´ de la humanidad con Dios?
¿Como protege Jehov´ a´ a quienes lo aman y obedecen?
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´
el como nuestro Padre. En la antiguedad,¨ su pueblo escogido podıa decir las pala-´ bras que leemos en Isaıas 64:8: “Oh Jeho-´ va, t´ u eres nuestro Padre”. Adem´ as, Je-´ sus comenz´ o su oraci´ on modelo con estas´ palabras: “Padre nuestro que estas en los´ cielos, santificado sea tu nombre” (Mat. 6:9).
4Nuestro Padre celestial nos cuida y
protege a quienes invocamos su nombre con fe.El nos asegura: “Porque en m´ ı ha´ puesto su carino [el siervo fiel], yo tam-˜ bien le proveer´ e escape [o, “lo rescatar´ e”].´ Lo protegere porque ha llegado a conocer´ mi nombre” (Sal. 91:14). Jehova amorosa-´ mente libra a su pueblo de sus enemigos y lo protege para que no sea destruido.
5Para profundizar el aprecio que
sen-timos por Jehova, analicemos tres de´
sus facetas: 1) como nuestro Proveedor, 2) como nuestro Protector y 3) como nuestro mejor Amigo. Al examinar cada una de ellas, meditemos en nuestra amis-tad con nuestro Padre celestial y en lo que podemos hacer para honrarlo. Al mismo tiempo, reflexionemos en las bendicio-nes queel brinda a quienes se acercan a´
´
el (Sant. 4:8).
JEHOVA, EL GRAN PROVEEDOR´ 6El discıpulo Santiago escribi´ o: “Toda´ dadiva buena y todo don perfecto es de´ arriba, porque desciende del Padre de las luces celestes” (Sant. 1:17). La vida en sı´ es una maravillosa dadiva, o regalo, que´ Jehova nos da (Sal. 36:9). Al usarla para´ hacer su voluntad, disfrutamos de nu-merosas bendiciones ahora y tenemos la perspectiva de vivir para siempre en el nuevo mundo (Prov. 10:22; 2 Ped. 3:13). Pero ¿como es esto posible, en vista de las´
4, 5. ¿Que vamos a examinar a fin de profun-´ dizar el aprecio que sentimos por nuestro Pa-dre, Jehova?´
6. ¿Que ejemplo demuestra que de Jehov´ a pro-´ viene “toda dadiva buena”?´
lamentables consecuencias del pecado de Adan?´
7Jehova es el Gran Proveedor de mu-´
chısimas maneras. Por ejemplo, nos ha´
mostrado su bondad inmerecida acudien-do en nuestro rescate. Toacudien-dos somos
pe-cadores y hemos heredado de Adan la´
imperfeccion (Rom. 3:23). Aun as´ ı, por´ el amor que nos tiene, tomo la iniciativa´ para que pudieramos tener una estrecha´ amistad conel. El ap´ ostol Juan nos reve-´ la lo que hizo: “Por esto el amor de Dios fue manifestado en nuestro caso, porque Dios envio a su Hijo unig´ enito al mun-´ do para que nosotros consiguieramos la´
vida mediante el. El amor consiste en´
esto, no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en queel nos am´ o a nosotros´ y envio a su Hijo como sacrificio propi-´ ciatorio por nuestros pecados” (1 Juan 4: 9, 10).
8En el siglo XIXantes de nuestra era, un suceso de la vida de Abrahan revel´ o lo´ que Jehova estar´ ıa dispuesto a hacer para´ que los seres humanos fieles pudieran te-ner vida eterna. Hebreos 11:17-19 expli-ca: “Por fe Abrahan, cuando fue probado,´ ofrecio, por decirlo as´ ı, a Isaac, y el que´ gustosamente habıa recibido las prome-´ sas trato de ofrecer a su hijo unig´ enito,´ aunque se le habıa dicho: ‘Lo que ser´ a lla-´
mado “descendencia tuya” sera median-´
te Isaac’. Pero estimo que Dios pod´ ıa le-´ vantarlo hasta de entre los muertos; y de allı lo recibi´ o tambi´ en a manera de ilus-´ tracion”. ¿Vemos el paralelo? Jehov´ a ofre-´ cio a su Hijo, Jesucristo, para beneficio de´ la humanidad (lea Juan 3:16, 36).
9¡Que aliviado debi´ o sentirse Isaac en´ aquella ocasion por no tener que morir!´
7. ¿Que hizo Jehov´ a para que pudi´ eramos tener´ una estrecha amistad conel?´
8, 9. ¿Como result´ o ser Jehov´ a el Gran Provee-´ dor en tiempos de Abrahan e Isaac? (Vea la ilus-´ tracion del principio.)´
Sin duda, le agradecio a Dios que prove-´ yera otro sacrificio en su lugar, un carne-ro atrapado en un matorral cercano (Gen.´ 22:10-13). No es de extranar que a aquel˜ sitio se le llamara “Jehova-yir´ e”, que signi-´ fica “Jehova Proveer´ a” (G´ en. 22:14, nota).´
EL MEDIO PARA RECONCILIARNOS CON DIOS
10Al meditar en todo lo que Jehova nos´ ha dado, reconocemos agradecidos que sin el sacrificio de Jesus no podr´ ıamos re-´ conciliarnos con Dios. Tambien Pablo re-´ conocio este hecho cuando escribi´ o: “Esto´ es lo que hemos juzgado, que un hombre murio por todos; as´ ı pues, todos hab´ ıan´ muerto; y murio por todos para que los´ que viven no vivan ya para sı, sino para´ el que murio por ellos y fue levantado”´ (2 Cor. 5:14, 15).
11Los primeros cristianos amaban a
Dios y agradecıan el inestimable honor´ de servirle. Por eso aceptaron encanta-dos “el ministerio de la reconciliacion”.´ Su labor de predicar y hacer discıpulos´ abrio el camino para que muchas perso-´ nas sinceras pudieran alcanzar la paz con Dios, tener una amistad con el y final-´ mente llegar a ser sus hijos espirituales. Hoy dıa, los cristianos ungidos llevan a´ cabo el mismo ministerio. En su funcion´ de embajadores de Dios y de Cristo, les dan a las personas mansas la oportuni-dad de ser atraıdas por Jehov´ a y convertir-´ se en sus siervos (lea 2 Corintios 5:18-20; Juan 6:44; Hech. 13:48).
12Agradecidos al Gran Proveedor,
to-dos los cristianos con esperanza terrenal ayudan a los ungidos en la obra de pre-dicar el Reino. En ese ministerio emplea-mos la Biblia, que es otro maravilloso
re-10, 11. ¿Quienes han encabezado “el ministe-´ rio de la reconciliacion”, y c´ omo lo han hecho?´
12, 13. ¿Como podemos demostrar que agra-´ decemos las numerosas dadivas de Jehov´ a?´
galo de Jehova (2 Tim. 3:16, 17). Al utili-´ zar habilmente la Palabra de Dios, le da-´ mos a nuestro projimo la oportunidad de´ vivir para siempre. Pero esa no es launica´ ayuda con la que contamos. Jehova tam-´ bien nos ha dado su esp´ ıritu santo para´ efectuar esta obra (Zac. 4:6; Luc. 11:13). Y no hay mas que leer los Anuarios de los´ testigos de Jehova para ver los magn´ ıficos´ resultados que se han obtenido. ¡Que pri-´ vilegio participar en esta labor que honra a nuestro Padre y Proveedor!
13En vista de todo lo que Jehova nos´ ha dado, hacemos bien en preguntarnos: “¿Estoy esforzandome al m´ aximo en el´ ministerio para demostrarle cuanto agra-´ dezco sus dadivas? ¿En qu´ e debo mejorar´ para predicar las buenas nuevas mas h´ a-´ bilmente?”. Demostraremos que estamos agradecidos si ponemos los intereses del Reino en primer lugar en la vida. Enton-ces, Jehova se encargar´ a de cubrir nues-´ tras necesidades (Mat. 6:25-33). El carino˜ con queel nos cuida nos impulsa a hacer´ todo lo posible por regocijar su corazon´ (Prov. 27:11).
14David canto: “Estoy afligido y soy´
pobre. Jehova mismo me toma en cuen-´
ta. Tu eres mi auxilio y el Proveedor de´ escape para mı” (Sal. 40:17). Jehov´ a ha´ rescatado vez tras vez a sus siervos en conjunto, en especial cuando han sido hostigados y perseguidos cruelmente por
sus enemigos. En momentos difıciles´
como esos, el nos ayuda a permanecer´
fieles. Y constantemente recibimos sus dadivas espirituales. ¡Cu´ anto se lo agra-´ decemos!
JEHOVA NOS PROTEGE´
15Un padre amoroso no solo provee a
14. ¿En que momentos ha rescatado Jehov´ a a´ su pueblo?
15. Ponga un ejemplo de como un padre amo-´ roso siempre busca proteger a sus hijos.
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sus hijos de lo que necesitan, sino que tambien busca protegerlos. Instintiva-´ mente, tratarıa de rescatarlos si estuvie-´ ran en peligro. Un hermano cuenta que cierto dıa, siendo un ni´ no, su padre y˜ el´ volvıan a casa despu´ es de predicar, cuan-´ do se encontraron con un torrente de agua que les cerraba el paso. El arroyo
se habıa desbordado debido a las fuer-´
tes lluvias de la manana, y no les que-˜ daba mas remedio que cruzarlo saltando´ por grandes piedras.El iba delante de su´ padre, pero en una piedra perdio el equi-´ librio, cayo al agua y se hundi´ o dos ve-´ ces. El padre inmediatamente lo agarro´ con fuerza por el hombro y lo salvo de´
morir ahogado. ¡Que agradecido estaba!´
De igual manera, nuestro Padre celestial nos libra de los violentos torrentes de este mundo malvado y de su gobernante, Sa-tanas. Jehov´ a es sin duda alguna el mejor´ Protector que podamos tener (Mat. 6:13; 1 Juan 5:19).
16La amorosa proteccion que nos ofre-´ ce Jehova se refleja en algo que sucedi´ o´ despues de que´ el liber´ o a los israelitas de´ la esclavitud en Egipto, en el ano 1513 an-˜ tes de nuestra era. Ellos habıan cruzado´ milagrosamente el mar Rojo y estaban de camino al monte Sinaı cuando llegaron a´ un lugar llamado Refidim.
17En vista de la profecıa divina de G´ e-´
nesis 3:15, Satanas seguramente estaba´
desesperado por atacar a los indefensos israelitas, y lo hizo en cuanto vio la opor-tunidad. Para ello se valio de los amale-´ quitas, que eran enemigos del pueblo de Dios (Num. 24:20). Veamos c´ omo Jehov´ a´ protegio a sus siervos por medio de cua-´ tro hombres fieles: Josue, Mois´ es, Aar´ on´ y Hur. Josue se enfrent´ o a los amalequitas´ en batalla, mientras que Moises, Aar´ on´ y Hur se colocaron en lo alto de una
16, 17. ¿Como protegi´ o Jehov´ a a los israelitas´ cuando lucharon contra los amalequitas?
Jehova puede usar a nuestros hermanos en la fe para ayudarnos a permanecer fieles en tiempos dif´ ıciles´ (Vea los parrafos 18 a 20)´
colina cercana. Cuando Moises manten´ ıa´ las manos levantadas, los israelitas supe-raban a sus adversarios. Por eso, cuando sus brazos comenzaron a cansarse, Aaron´ y Hur se los sostuvieron. Y ası fue como,´ gracias a la ayuda y proteccion de Jehov´ a,´ “Josue venci´ o a Amaleq y su pueblo” (´ Ex.´ 17:8-13). Moises hizo en aquel lugar un al-´ tar, al que llamo “Jehov´ a-nis´ ı”, que en he-´ breo significa “Jehov´ a Es Mi Refugio” (lea´ Exodo 17:14, 15, nota).
A SALVO DE LAS GARRAS DE SATANAS´ 18Jehova protege a quienes lo aman y´ obedecen. Tal como hicieron los israeli-tas en Refidim, nosotros nos refugiamos
en el cuando nos atacan los enemigos.´
Lo cierto es que nos ha protegido mu-chas veces como pueblo y nos ha man-tenido a salvo de las garras de Satanas.´ Piense en las multiples ocasiones en que´ Jehova ha cuidado a quienes se han nega-´ do a violar su neutralidad cristiana. Ese fue el caso de muchos hermanos que vi-vieron en Alemania y otros paıses en los´ anos treinta y cuarenta bajo el r˜ egimen´ nazi. Cuando leemos en biografıas y re-´ latos que aparecen en los Anuarios como´ protegio Jehov´ a a sus siervos en tiempos´ de persecucion y meditamos en ello, se´ fortalece nuestra confianza en queel es´ nuestro Refugio (Sal. 91:2).
19A traves de la organizaci´ on de Jeho-´ va y sus publicaciones recibimos bonda-´ dosas instrucciones que nos protegen. Es-tas advertencias han resultado muyutiles´ en nuestros dıas. Mientras el mundo se´ ha ido hundiendo mas y m´ as en el fan-´ go del libertinaje y la pornografıa, Jeho-´ va nos ha repetido consejos pr´ acticos y´ oportunos para que no caigamos en estas peligrosas trampas. Por ejemplo, nos ha instado como un Padre a evitar las malas
18, 19. ¿Como nos ha protegido Jehov´ a en´ nuestros dıas?´
compan˜ıas que pudi´ eramos encontrar-´ nos en las redes sociales (1 Cor. 15:33).1
20¿Como podemos demostrar que so-´
mos “personas ensenadas por Jehov˜ a”?´ Obedeciendo cuidadosamente sus man-datos (Is. 54:13). En el puerto seguro de nuestras congregaciones encontramos la guıa y protecci´ on que necesitamos, pues´ es allı donde los hombres fieles que sir-´ ven de ancianos nos dan ayuda y conse-jos basados en las Escrituras (Gal. 6:1).´ Gran parte del cuidado que nos da Jeho-va lo recibimos a trav´ es de estas “d´ adivas´ en [la forma de] hombres” (Efes. 4:7, 8). ¿Que debemos hacer nosotros? Ser sumi-´ sos y obedientes; ası Dios nos bendecir´ a´ (Heb. 13:17).
21Estemos decididos a dejarnos guiar
por el espıritu santo y por los consejos´ de nuestro Padre celestial. Meditemos en el incomparable ejemplo de su Hijo, Je-sucristo, a quien nos esforzamos por imi-tar. El fue obediente hasta la muerte y´ Jehova lo recompens´ o con muchas ben-´ diciones (Filip. 2:5-11). Nosotros tambien´ seremos recompensados si confiamos en Jehova de todo coraz´ on (Prov. 3:5, 6). Por´ lo tanto, recordemos siempre que Jeho-va es un Proveedor y Protector sin igual.´ ¡Que alegr´ ıa y honor poder servirle! Aho-´ ra bien, ¿por que podemos decir que tam-´
bien es nuestro mejor Amigo? El amor´
que le tenemos crecera a´ un m´ as al ver la´ respuesta a esta pregunta en el artıculo si-´ guiente.
1 Encontrar ´a algunas de estas advertencias en el artıculo “Internet: c´ omo usar la red sin caer en ella”,´ de La Atalaya del 15 de agosto de 2011, paginas 3´ a 5, ası como en los art´ ıculos “¡Cuidado con las tram-´ pas del Diablo!” y “Mantengamonos firmes contra´ las trampas de Satanas”, de La Atalaya del 15 de agos-´ to de 2012, paginas 20 a 29.´
20. ¿Que gu´ ıa y protecci´ on encontramos en la´ congregacion cristiana?´
21 . a) ¿Que estamos decididos a hacer?´ b) ¿Que veremos en el pr´ oximo art´ ıculo?´
“DE TAL palo, tal astilla.” Como bien lo expresa el refran, los´ ninos suelen parecerse a sus padres. Al fin y al cabo, tanto el˜
padre como la madre les aportan su herencia genetica. Pues´
bien, Jehova es nuestro Padre celestial, la Fuente de nuestra´ vida (Sal. 36:9). Y nosotros, sus hijos humanos, nos parecemos
ael. Nos ha creado a su imagen y semejanza, de modo que po-´
demos razonar y sacar conclusiones, y tambien cultivar bue-´
nas amistades y mantenerlas (Gen. 1:26).´
2Jehova puede ser nuestro mejor Amigo. Esa amistad es po-´ sible gracias al amor queel nos tiene y a nuestra fe en´ el y en´ su Hijo. Jesus declar´ o: “Tanto am´ o Dios al mundo que dio a su´ Hijo unigenito, para que todo el que ejerce fe en´ el no sea des-´ truido, sino que tenga vida eterna” (Juan 3:16). Son muchas las personas que han disfrutado de una estrecha relacion con´ Jehova. Hablemos de dos de ellas.´
“ABRAHAN, MI AMIGO”´
3Jehova se refiri´ o al patriarca y antepasado de los israeli-´ tas como “Abrahan, mi amigo” (Is. 41:8). En 2 Cr´ onicas 20:7´
1. Puesto que Dios nos creo a su imagen, ¿qu´ e podemos hacer?´
2. ¿Que hace posible nuestra amistad con Dios?´
3, 4. ¿Que contraste hallamos entre Abrah´ an y sus descendientes en´ cuanto a su amistad con Jehova?´
Jehov
a,
´
nuestro mejor Amigo
“Abrah
an [...] vino a ser llamado ‘amigo de Jehov
´
a’.”
´
(SANT. 2:23)¿QUE RESPONDER´ IA?´
¿Que hace posible nuestra´ amistad con Dios?
Segun Salmo 15:3, 5,´ ¿que requisitos tenemos´ que cumplir para disfrutar de la amistad de Dios?
¿Que nos ayudar´ a´
a expresarle lo que sentimos a nuestro mejor Amigo?
tambien se llama a Abrah´ an amigo de´
Dios. ¿Por que pudo aquel hombre fiel´
disfrutar de una amistad duradera con su Creador? Por su fe (Gen. 15:6; lea Santia-´ go 2:21-23).
4Los descendientes de Abrahan que se´ convirtieron en el antiguo Israel comen-zaron teniendo a Jehova como su Padre y´ Amigo. Pero, por desgracia, perdieron su amistad conel. ¿Por qu´ e? Porque dejaron´ de tener fe en las promesas divinas.
5Cuanto mas conozca usted a Jehov´ a,´ mas fuerte ser´ a su fe en´ el y m´ as profun-´ do el amor que le tiene. Recuerde el mo-mento en que descubrio que Dios es al-´ guien real con quien puede cultivar una relacion estrecha. Tambi´ en aprendi´ o que´ todos hemos nacido en pecado por cul-pa de la desobediencia de Adan. Lleg´ o a´ comprender que la humanidad en gene-ral esta alejada de Dios (Col. 1:21). Enton-´ ces se dio cuenta de que nuestro amoro-so Padre celestial no es un ser distante que no se interesa por sus hijos. Cuando usted supo que Dios entrego a Jes´ us por´ nosotros y puso fe en ese sacrificio, co-menzo a cultivar una amistad con´ el.´
6Al mirar atras, hacemos bien en pre-´ guntarnos: “¿Es cada vez mas estrecha mi´ amistad con Dios? ¿Confıo en´ el con to-´
das mis fuerzas? ¿Aumenta cada dıa el´
amor que le tengo?”. Otro personaje anti-guo que tuvo una estrecha relacion con´ Jehova fue Gede´ on. Conozc´ amoslo me-´ jor para imitar su ejemplo.
“JEHOVA ES PAZ”´
7El juez Gedeon sirvi´ o a Jehov´ a en un´ perıodo turbulento de la historia de Is-´ rael, despues de que la naci´ on entr´ o en la´
5, 6. a) ¿Como ha llegado Jehov´ a a ser su Ami-´ go? b) ¿Que preguntas deber´ ıamos hacernos?´
7-9. a) ¿Que notable experiencia tuvo Gede´ on,´ y cual fue el resultado? (Vea la ilustraci´ on del´ principio.) b) ¿Como podemos fortalecer nues-´ tra amistad con Jehova?´
Tierra Prometida. Segun el cap´ ıtulo 6 de´ Jueces, cuando elangel de Jehov´ a lo visi-´ to en Ofr´ a, los vecinos madianitas eran´ una verdadera amenaza para Israel. Por esa razon, Gede´ on no estaba trillando el´ trigo en campo abierto, sino en un lagar en el que podrıa esconder r´ apidamente´ el valioso grano. Sorprendido de que el
´
angel se le apareciera y lo llamara “va-liente y poderoso”, Gedeon le pregunt´ o si´ Jehova, que hab´ ıa liberado a los israelitas´ de Egipto, de verdad iba a ayudarlos.
Ha-blando en nombre del Creador, elangel´
le garantizo que Jehov´ a iba a respaldarlo.´ 8Gedeon se preguntaba c´ omo ser´ ıa´ posible queel “salvar[a] a Israel de la pal-´
ma de la mano de Madian”. La respues-´
ta que recibio de Jehov´ a fue contunden-´ te: “Porque yo resultare estar contigo, y´ ciertamente derribaras a Madi´ an como si´ fuera un solo hombre” (Juec. 6:11-16). Sin duda preguntandose todav´ ıa c´ omo iba a´ lograr eso, Gedeon pidi´ o una se´ nal. Ob-˜ serve que la conversacion muestra a las´ claras que Jehova era real para Gede´ on.´ 9Lo que entonces ocurrio fortaleci´ o la´ fe de Gede´ on y lo acerc´ o m´ as a Dios.´ El preparo una comida y se la sirvi´ o´
al angel. Cuando este hizo que un fue-´
go consumiera milagrosamente la comi-da al tocarla con su vara, Gedeon supo´ que aquelangel era en verdad un repre-´ sentante de Jehova. Alarmado, exclam´ o:´ “¡Ay, Senor Soberano Jehov˜ a, por causa´ de que he visto alangel de Jehov´ a cara a´ cara!” (Juec. 6:17-22). Pero ¿levanto aquel´
encuentro alguna barrera entre Gedeon´
y su Dios? ¡Por supuesto que no! Mas´
bien, fue al contrario. Gedeon lleg´ o a co-´ nocer a Jehova de tal manera que se sin-´ tio en paz con´ el. As´ ı lo demuestra el´ nombre que le dio al altar que construyo´ en ese lugar: “Jehova-salom”, que signifi-´ ca “Jehova Es Paz” (lea Jueces 6:23, 24;´ nota). En nuestro caso, cuando
medita-mos en lo que Jehova hace por nosotros´ todos los dıas, nos damos cuenta de que´ es un verdadero Amigo. Y orarle regular-mente aumenta nuestra paz y fortalece nuestra amistad conel.´
“JEHOVA, ¿QUI´ EN SER´ A´ HUESPED EN TU TIENDA?”´
10Sin embargo, para que Jehova sea´
nuestro Amigo tenemos que satisfacer ciertas condiciones. En el Salmo 15,
Da-vid indico lo que se requiere para ser´
“huesped en [la] tienda” de Jehov´ a, es´ decir, para ser amigo de Dios (Sal. 15:1). Concentremonos en dos de esos requisi-´ tos: no calumniar y ser honrados en todo. David escribio que quien es hu´ esped en´
la tienda de Jehova “no ha calumniado´
con su lengua [...] ni ha tomado un so-borno contra el inocente” (Sal. 15:3, 5).
11En otro salmo, David advirtio: “Sal-´ vaguarda tu lengua contra lo que es malo” (Sal. 34:13). Si desobedecieramos´
este consejo y cayeramos en la calum-´
nia, se abrirıa una brecha entre nosotros´ y nuestro justo Padre celestial. En reali-dad, la calumnia es una marca distintiva del Diablo, el gran enemigo de Jehova.´ El termino diablo procede de una palabra´ griega que significa “calumniador”. Ası´ pues, controlar lo que decimos acerca de los demas nos ayuda a conservar la amis-´ tad con Jehova. En especial, debemos vi-´ gilar nuestra actitud hacia los hombres
nombrados en la congregacion (lea He-´
breos 13:17 y Judas 8).
12Los siervos de Jehova tambi´ en se´ caracterizan por la honradez. El apos-´ tol Pablo escribio: “Oc´ upense en orar´ por nosotros, porque confiamos en que
10. Segun Salmo 15:3, 5, ¿qu´ e nos pide Jehov´ a´ para que podamos ser sus amigos?
11. ¿Por que debemos evitar la calumnia?´
12, 13. a) ¿Por que debemos ser honrados en´ todas las cosas? b) ¿Que efecto tiene nuestra´ honradez en otras personas?
tenemos una conciencia honrada, pues-to que deseamos comportarnos honrada-mente en todas las cosas” (Heb. 13:18). Y como estamos decididos a “compor-tarnos honradamente en todas las co-sas”, no nos aprovechamos de nuestros hermanos cristianos. Si trabajan para nosotros, nos aseguramos de tratarlos bien y de pagarles lo que hayamos acor-dado con ellos; los cristianos somos hon-rados con nuestros empleados y con todo el mundo. Y si nosotros trabajamos para un hermano en la fe, tenemos cuidado de no aprovecharnos deel exigiendo un tra-´ to especial.
13Con frecuencia oımos a no Testigos´ hablar de lo satisfechos que se sienten al tratar con nosotros. Por ejemplo, el direc-tor de una gran empresa de construccion´
observo que los Testigos son personas´
de palabra. “Ustedes siempre cumplen su parte del trato”, dijo (Sal. 15:4). Ese com-portamiento no solo nos permite mante-ner la amistad con Jehova, nuestro amoro-´ so Padre celestial, sino que tambien le trae´ gloria.
AYUDE A OTRAS PERSONAS A HACERSE AMIGAS DE JEHOVA´
14Aunque tal vez crean que Dios
exis-te, muchas personas a las que hallamos en nuestro ministerio no lo consideran su
mejor Amigo. ¿Como podemos ayudar-´
las? Examinemos las instrucciones que Je-sus dio a 70 de sus disc´ ıpulos cuando los´ envio a predicar de dos en dos: “Donde-´ quiera que entren en una casa, digan pri-mero: ‘Tenga paz esta casa’. Y si hay allı´ un amigo de la paz, la paz de ustedes descansara sobre´ el. Pero si no lo hay, se´ volvera a ustedes” (Luc. 10:5, 6). Nuestro´ trato amigable puede atraer a la gente a la
14, 15. ¿Como podemos ayudar a quienes en-´ contramos en nuestro ministerio a hacerse ami-gos de Jehova?´
verdad. Y puede disipar la hostilidad de quienes no nos reciben bien y allanar el ca-mino para que otro dıa nos reciban mejor.´
15Cuando encontramos personas que
se aferran a la religion falsa o a costumbres´ antibıblicas, tambi´ en las tratamos de ma-´ nera pacıfica y amigable. En nuestras reu-´ niones damos un afectuoso recibimiento a quienes, por sentirse insatisfechos con esta sociedad moderna, desean aprender mas sobre el Dios al que adoramos. En la´ serie de artıculos “La Biblia les cambi´ o la´ vida” encontramos muchos buenos ejem-plos de ello.
TRABAJEMOS
CON NUESTRO MEJOR AMIGO
16Muchas veces, las personas que
tra-bajan juntas desarrollan una estrecha
16. ¿Como podemos ser tanto amigos como´ “colaboradores” de Jehova?´
amistad. Pues bien, todos los que
esta-mos dedicados a Jehova tenemos el´
honor de ser tanto sus amigos como sus “colaboradores” (lea 1 Corintios 3:9). Cuando participamos en la obra de predicar y hacer discıpulos, enten-´ demos mejor las maravillosas cuali-dades de nuestro Padre celestial. Ade-mas, comprobamos c´ omo su esp´ ıritu´ santo nos ayuda a llevar a cabo esa comi-sion.´
17Cuanto mas tiempo pasamos predi-´
cando, mas cerca de Jehov´ a nos senti-´
mos, pues vemos como´ el apoya nues-´
tra obra e impide que nuestros enemigos la detengan. Otro factor que nos acer-ca a Jehova es ver c´ omo nos ha estado´ guiando. ¡Pensemos en el alimento es-piritual que nos proporciona constante-mente! Los programas de las asambleas
muestran que nos ama y que esta muy´
al tanto de nuestros problemas y necesi-dades. En una carta de gratitud por una asamblea de distrito a la que habıa asis-´ tido, una familia escribio: “El programa´ nos llego al coraz´ on. Sentimos cu´ anto´
nos ama Jehova a cada uno de nosotros´
y cuanto desea que nos vaya bien”. Des-´ pues de asistir a una asamblea especial´ en Irlanda, un matrimonio aleman expre-´ so su agradecimiento por el afecto con´ que los hermanos los habıan recibido y´ cuidado, y anadi˜ o: “Pero sobre todo les´ damos gracias a Jehova y su Rey Jesucris-´ to. Ellos nos han invitado a ser parte de
esta nacion verdaderamente unida, que´
no solo habla de la unidad, sino que dis-fruta de ella todos los dıas. Lo que hemos´ vivido al asistir a la asamblea especial en Dublın siempre nos recordar´ a el gran ho-´ nor que tenemos de servir a nuestro gran Dios junto a todos ustedes”.
17. ¿Como demuestra el alimento espiritual´ que recibimos en nuestras asambleas que Jeho-va es nuestro Amigo?´
Ayudamos a otras personas a hacerse amigas de Jehova´ (Vea los parrafos 14 y 15)´