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1. Estudios Literarios. 2. Actas de Congresos. I. Acosta, Ricardo, II. Forace, Virginia P., comp. III. Pasetti, María Pía, comp.

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Actas del VI Congreso Internacional CELEHIS de Literatura / Acosta, Ricardo ... [et al.] ; compilado por Virginia P. Forace; María Pía Pasetti. - 1a ed . - Mar del Plata:

Universidad Nacional de Mar del Plata, 2018.

Libro digital, PDF

Archivo Digital: descarga y online ISBN 978-987-544-817-9

1. Estudios Literarios. 2. Actas de Congresos. I. Acosta, Ricardo, II. Forace, Virginia P., comp. III. Pasetti, María Pía, comp.

CDD 807

Fecha de catalogación: 21/03/2018

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1793

Crónica vs telegrama: mediaciones escritas de la Guerra de Canudos en la prensa nacional brasileña (1896-1902)

Juan Recchia Paez

UNLP-ANPCyT

El relato de la cuarta y decisiva campaña militar contra Canudos, en el consagrado libro de Euclides Da Cunha, Os Sertões, no comienza en el Sertón, sino en el centro de Rio de Janeiro:

La calle de Ouvidor valía por un desvio de las caatingas. La correria del sertón entraba arrebatadoramente civilización adentro. Y la guerra de Canudos era, a bien decir, sintomática apenas. El mal era mayor. No se había confinado en un rincón de Bahía. Se extendía. Irrumpía en las capitales del litoral. (2012: 262)

El capítulo “La calle de Ouvidor y las catingas” explicita el doble movimiento entre centro y periferia que, en un sentido, llevaba adelante el avance de la república hacia el interior del continente; y que, en sentido inverso, implicaba un movimiento reflejo desde el Sertón hacia la metrópolis y más allá. A finales de 1896, Machado de Assis también anunciaba este movimiento al decir que “(el Conselheiro) quiere venir aquí, quiere gobernar cerca de la calle de Ouvidor”1 (6/12/1896). Y por su parte, Manoel Benicio, en una de sus crónicas en Jornal do Comercio, situa a Canudos como “mais perto do Ouvidor do que da cidade de S.Salvador” (Benicio, JCO, 4-4-1897, en Bartelt, 2009:182). El alcance que para 1897 adquiere la guerra de Canudos está figurado en el centro mismo de la “civilización”.

1 Todas las traducciones de las crónicas trabajadas han sido realizadas por el autor para esta ponencia.

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Actas del VI Congreso Internacional CELEHIS de Literatura

1794 En la calle de Ouvidor, se ubicaban, hasta el 1900, la mayoría de los periódicos cariocas y entre ellos el periódico Gazeta de Noticias, la cual para los años 1890 fue uno de los espacios de publicación más requerido (no sólo por su fama y libertades de escritura, sino por ser el que mejor pagaba sueldos) y reverenciado por los escritores brasileños.2 En la Gazeta se sucedieron varios de los hoy considerados “fundadores” de la literatura nacional brasileña. Machado de Assis fue el encargado de la columna “A Semana” entre 1894 y 1897 desde allí escribió sobre el tópico de la Guerra de Canudos.

Son cuatro las crónicas de Machado de Assis que “comentan”3 (término de Bilac) temas referidos a Canudos4. Machado se enuncia en ellas colocando en primer plano la disputa por el “conocimiento” (no sólo en términos verdaderos sino también en tanto conocimiento “posible”) entre fuentes de noticias (“jornais e telegramas”) y “artistas”

con los cuales él mismo se identifica. Para Machado, atender el caso inédito de la

“horda” de Canudos desde una lectura (y una escritura) artística es el modo adecuado y valido para asimilar las figuras del Sertón (entre ellas, principalmente la de Antonio Conselheiro) y transformar su carga de “amenaza social” en un producto literario. Para esto, construye un pacto con el lector de la Gazeta por medio de un contrato de legitimidad de sus palabras como cronista en oposición a la forma en que los telegramas y los papeles públicos dicen de Conselheiro. Mientras varios de los periódicos

2 Escribe Olavo Bilac al respecto:

Con el celebro y el corazón lleno de esperanzas y de versos, paraba muchas veces en aquella fea esquina de la calle de Ouvidor y me quedaba enamorado, con ojos orgullosos, frente a las dos puertas de la vieja Gazeta, que para mi ambición literaria eran dos puertas de oro, de fama y de gloria. (en Raymundo Magalhães 1974: 38)

3 Esta disputa sobre el qué hacer de los escritores, es señalada por Olavo Bilac en una crónica del 21/06/1903 en términos preciosistas: “Os noticiaristas registram; os cronistas comentam. O noticiarista retira da mina ganga de quartzo, em que o ouro dorme, sem brilho e sem préstimo; o cronista separa o metal precioso da matéria bruta que o abriga, e faz esplender ao sol a pepita rutilante.”

4 En los últimos años, las mismas han sido trabajadas, entre otros, por Alejandra Mailhe, 2010;

Osmar Oliva, 2012; Luísa Guimarães Lima y Rogério D. Junqueira, 2004; Atilio Bergamini, 2013.

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1795 nacionales ponen en marcha, como recurso técnico innovador de la época, corresponsales que irán a buscar la veracidad de los hechos cubriendo el acontecimiento bélico de manera presencial;5 Machado dice: “Créame, ese Conselheiro que está en Canudos con sus dos mil hombres, no es el que dicen los telegramas y los papeles públicos.” (22/06/1984).

Machado decide no definir bajo un nombre propio al Conselheiro y utiliza la figura de la comparación y el paralelismo en sus crónicas para trazar semejanzas entre Conselheiro y otros casos. Si por un lado el paralelismo funciona como modo de asimilar aquello nuevo a figuras de lo conocido (que estarían construyendo la representación de Conselheiro en los lectores del litoral, y por ende, formando parte del universo en común entre escritor y lectores); por otro lado, las descripciones van sufriendo transformaciones que ejemplifican las operaciones de apropiación y reelaboración de diferentes versiones del acontecimiento que circulaban en la época.

Siguiendo la cronología de sus publicaciones, Machado compara a los canudenses con piratas franceses de 1830 y cita en su crónica versos de la “chanson de pirates” (1828) incluida en Les orientales de Victor Hugo. Esta referencia intertextual se emparenta con los artículos de Da Cunha “A nossa Vendeia” y la vinculación entre Canudos y la revolución francesa.6 Pero, los modos de la comparación difieren ya que lo que Da Cunha señala como dos ejemplos de insurrecciones populares; para Machado, en cambio, Canudos importa más bien en sus caracteres y posibilidades ficcionales. Los piratas de 1830 a los que él se refiere con la cita, no son aquellos personajes “históricos”

sino más bien, se trata de reivindicar las representaciones literarias que los versos de la canción de piratas de Hugo realiza. La propuesta aquí de Machado es poner en escena el

5 Esta presencia de los corresponsales en Canudos es, en verdad, parcial. Tal como señala Bartelt, 2009: 200.

6 Ver Roberto Ventura, 1986.

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Actas del VI Congreso Internacional CELEHIS de Literatura

1796 valor literario de dichas figuras y con ello resituar el lugar de la práctica artística.

Desmintiendo al discurso de noticias que día a día se preocupaba por intentar contar los heridos y muertos entre los fanáticos; Machado propone dedicarse a contar, más bien, versos y ritmos posibles para cantar sobre estas figuras cuando entren al mundo

“universal” del “artificio literario”. Sin embargo, aquí, Machado opaca con el ejemplo francés las textualidades populares del Sertón que para 1898 se escriben en versos sobre Canudos.7

La propuesta de “literaturalización” o “auralización romántica” (Alejandra Mailhe, 2010) que realiza Machado se emparenta hacia el fin de siglo con los términos en los que Ángel Rama lee la militancia “culturalista” de Ruben Darío: aquella que frente a los usos y abusos de noticias periódicas busca “comprender el texto como un dispositivo de ataque en el que se exhibirá, seductoramente, la belleza única del artificio literario, producto de un “estilo”” (Rama en Sonia Mattalía, 1993). La batalla que está anunciando Machado es, entonces, contra la institución burguesa que busca instaurarse como hegemónica con la expansión de la modernización en Latinoamérica (Zanetti, 1994). En palabras del propio Machado, “los derechos de la imaginación y de la poesía han de encontrar, siempre, enemiga a la sociedad industrial y burguesa.” (31/01/1897)

El rasgo, a mi juicio, más sobresaliente en la apuesta de Machado es la insistencia, por parte del propio escritor en los límites e incapacidades de verdaderamente conocer y saber sobre la otredad de Canudos. En reiteradas ocasiones Machado comienza sus exposiciones asumiendo una ignorancia previa que, por un lado, descree de las fuentes de información y cuestiona los telegramas; y por otro lado, le sirve como hoja en blanco sobre la cual imprimir los trazos literarios que sean propicios

7 Me refiero, por ejemplo, a los de Manuel Pedro Das Dores Bombinho, organizados y publicados por Marco Antonio Villa, 2002.

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Actas del VI Congreso Internacional CELEHIS de Literatura

1797 para figurar a los canudenses. A diferencia del trabajo de etnógrafo que realizará Euclides Da Cunha como corresponsal de guerra, por ejemplo, Machado no se moverá de su espacio editorial o “torre de marfil” para intentar buscar otras fuentes de información sobre el caso sino que se propone, construirlas y recrearlas desde la propia

“imaginación”.8 Las respuestas sobre los “mistérios” de Conselheiro se responden, entonces, desconfiando del testimonio falsamente recreado por los corresponsales o el telegrama y reivindicando, es decir, haciendo uso de la poesía en tanto acción de florecer por medio de la palabra y el ritmo la vida de aquellos canudenses.

Machado descarta la mímesis como camino posible para hablar de la figura de Conselheiro, en tanto reivindica su obra religiosa (pero no política); “saquémonos el sombrero” dice y formula que una imitación (realista) no sería una forma digna de

“comentar” a Antonio Conselheiro. Machado, entonces, desarma las representaciones de la prensa oficial ya que no habla de “barbarismo” o “falta de humanidad” en los canudenses, no busca explicar su “naturaleza” o el origen de su fanatismo, sino más bien, reivindica una condición “suprahumana” que los coloca en un panteón digno de la palabra artística.

En una de sus últimas crónicas referidas al tema, Machado propone concretar el proyecto antes enunciado al referirse a la obra de Coelho Neto y a la necesidad de que los escritores contemporáneos trabajen y escriban sobre Canudos. Este pedido de Machado de Assis hacia sus contemporáneos sobre “escribir la ficción de Canudos” va a ser realizado por su sucesor en la columna de Gazeta de Noticias, Olavo Bilac, y más adelante, según leen varios críticos, por el libro de Euclides da Cunha.9

8 “No sabiendo la verdadera doctrina de la secta, nos queda la imaginación para descubrirla y la poesía para florearla.” (31/01/1897)

9 Alvaro Santos Simões Junior, 2015; Magali Gouveia Engel, 2005; Dácia Ibiapina da Silva, 1999.

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Actas del VI Congreso Internacional CELEHIS de Literatura

1798 Bilac, en su primera crónica sobre el tópico de Canudos, publicada el 11/12/1897, desarrolla una reescritura de una versión de la vida de Antonio Conselheiro. 10 El uso de las fuente de información que realiza Bilac, es bien diferente al que lleva adelante Machado. Las versiones que cita Bilac conforman, todas juntas, una voz monótona que se va construyendo como hegemónica a lo largo del texto.11 Bilac no descree de los juicios de las fuentes de noticias sino que se apoya en varios de ellos para hablar de Conselheiro. La historia de vida que desarrolla para entender los desequilibrios e histerias del “líder fanático” repone una narración de la infancia de Antonio Maciel en la que se resaltan sufrimientos y un episodio determinante en el cual, producto de una confusión, el propio Maciel, pretendiendo hallar in fraganti a su esposa con otro hombre, termina por asesinar a su propia madre que entraba cubierta a la habitación de su mujer.

Paradójicamente, Bilac no cita la fuerte original de esta versión de la historia sino que plantea que esa historia es parte de una “leyenda”. A medida que la crónica avanza, entra en conflicto la pretendida búsqueda de explicación del desvío racional de Conselheiro (que responde más a las teorías positivistas las cuales operaban en la época) con la necesidad de traer a mención una leyenda (de las múltiples que como señalaba Machado circulaban del Conselheiro) para seducir al público lector. Esta contradicción irresuelta, nos coloca frente a una operación fallida del cronista:

10 Las crónicas de Olavo Bilac en las que se hace referencia a Canudos son “Antonio Conselheiro” en A Bruxa, 11/12/1896, con el pseudónimo de Diabo Verde; “3º Expedição”, 14/03/1897, y “Cérebro de Fanático”, 10/10/1897, en Gazeta de Notícias; “Segredo de Estado”, 19/03/1897 y “Malucos Furiosos”, 05/12/1897, en A Bruxa, bajo el pseudónimo de Mefisto;

“Cidadela maldita”, 09/10/1897 y “Cães de Canudos”, 26/11/1897 (Estas crónicas se encuentran publicadas en Bilac,1996).

11 Abundan las introducciones del tipo: “O Conselheiro (dizem-no todos)”, “Pelo que todo mundo diz do Conselheiro”.

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Actas del VI Congreso Internacional CELEHIS de Literatura

1799 A pesar de que se dedican a la penitencia, al rezo, a la reforma de las costumbres de los hombres no pueden hacerlo sin pan, sin carne, sin cachaza, sin mujeres. Y, es por eso, que saquean las villas, asolan las aldeas, matas a los ricos y esclavizan a los pobres (…) y así van viviendo bien, combinando los sacrificios del vivir religioso con las delicias de comer cuero y tripa. (11/12/1897)

El uso del nexo causal “por eso” (“pois” en el original) evidencia la mala sutura.

La criminalización de la figura de Conselheiro, no guarda relación con la leyenda de su infancia, ya que, en la escritura malcosida de Bilac, no termina de explicarse semejante vandalismo con el episodio de la infancia.

A modo de síntesis, podemos leer, por debajo de las producciones de los escritores de la metrópolis, una disputa por la apropiación de saberes y caracteres genéricos populares. Por medio de la reescritura del relato “conocido por todos”, en sus múltiples versiones, en la prensa del litoral (Bahia y Rio de Janeiro) se daba una disputa reñida por la palabra escrita entre diferentes medios gráficos y cronistas del acontecimiento.

Acorde a los conflictos latentes con los sectores populares urbanos, las noticias no eran dirigidas, sólo a la elite letrada. La injerencia de formas del relato oral como la leyenda y la construcción heroica y fama de personajes histórico/ficcionales es tal que, podemos afirmar, configuran buena parte de las “poéticas literarias”; y, entonces, es también la agencia de este público iletrado la que produce los modos de la narración de la contienda bélica.

Referencias bibliográficas

Assis, Machado de (1961). Obras completas de Machado de Assis. São Paulo/Rio de Janeiro/Porto Alegre/Recife: Editora Mérito.

Bilac, Olavo (1996). Vossa Insolência, São Paulo: Companhia das Letras.

Bartelt, Dawid Danilo (2009). Sertão, República e Nação. São Paulo: Editora da USP.

Bombinho, Manuel Pedro das Dores (2002). Canudos: História em versos. Marco Antonio Villa (org.), Sáo Paulo: Hedra.

Da Cunha, Euclides (2012). Los Sertones: Campaña de Canudos, edición literaria a cargo de Florencia Garramuño, Buenos Aires: FCE.

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Actas del VI Congreso Internacional CELEHIS de Literatura

1800 Da Silva, Dácia Ibiapina (1999). “Entre literatura e jornalismo: a Guerra de Canudos nas crónicas de Machado de Assis e Olavo Bilac” en De sertões, desertos e espaços incivilizados, Angela Mendes De Almeida , Berthold Zilly , Eli Napoleao De Lima.

De Certau, Michel (1999). La Cultura en Plural, Buenos Aires: Nueva Visión.

Gouveia Engel, Magali, “Os intelectuais, o nacional e o popular (Rio de Janeiro, 1890-1910)”, en revista História social, Campinas – SP, Nº 11, 211-226.

Mailhe, Alejandra (2010). “Imágenes del otro social en el Brasil de fines del siglo XIX.

Canudos como espejo en ruinas.” En Prismas, Revista de historia intelectual, n° 14, 37-56.

Mattalía, Sonia (1993). “El canto del ‘Aura’: autonomía y mercado literario en los cuentos de Azul”, Revista de Crítica Literaria Latinoamericana, a. XIX, n. 38, Lima.

Ramos, Julio (1989). Desencuentros de la modernidad en América Latina, México: FCE.

Simões Junior, Alvaro Santos, “A “crônica” de Bilac em A Bruxa (1896-1897)” en Revista da Anpoll nº 38, 144-155, Florianópolis, Jan./Jun. 2015.

Ventura, Roberto (1986). "A Nossa Vendéia": Canudos, o Mito da Revolução Francesa e a Constituição de Identidade Nacional: Cultural no Brasil (1897-1902) Revista de Crítica Literaria Latinoamericana Año 12, No. 24, 109-125.

Zanetti, Susana (1994). “Modernidad y religación: una perspectiva continental (1880-1916)”, en Ana Pizarro (Org.), América Latina: Palabra, Literatura e Cultura. Volume 2: Emancipaçao do Discurso, Sao Paulo: Unicamp.

Raymundo Magalhães Jr. (1974). Olavo Bilac e sua época. Rio de Janeiro: Americana.

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