PSEUDOARTROSIS DE HÚMERO
ASOCIADA A ROTURA DE MATERIAL DE OSTEOSÍNTESIS.
AUTORES
Jose Bastida Mera Jose Miguel De Haro Lopez
Adrián Guerra González
ANAMNESIS
Mujer de 60 años, con antecedente de fractura de húmero (1/3 proximal – 1/3 medio)
derecho tras caída casual en su domicilio. Tratada quirúrgicamente mediante osteosíntesis con 2 tornillos interfragmentarios, placa bloqueada de húmero y 1 cerclaje. (Imagen 1)
Durante el seguimiento en consultas y tras la rehabilitación, el paciente presenta una recuperación funcional adecuada, pero no se observaban signos radiológicos de consolidación de la fractura.
A los 2 años y medio acude a una nueva revisión en consulta, refiere caída accidental en su domicilio 1 semana antes, ante la sospecha se realizaron nuevas radiografías y se ingresó para nueva intervención quirúrgica.
EXAMEN FÍSICO
El paciente presentaba dolor, impotencia funcional, tumefacción y deformidad de brazo derecho. Dolor a la palpación del 1/3 medio de húmero, movilidad de hombro dificultada por dolor. La exploración neurovascular distal era anodina.
PRUEBAS COMPLEMENTARIAS
Las radiografías evidencian refractura del foco previo asociándose a rotura del material de osteosíntesis tanto de la placa como de varios tornillos. (Imagen 2)
DIAGNÓSTICO
Pseudoartrosis de húmero asociada a rotura de material de osteosíntesis
TRATAMIENTO
Se procede de forma programada la extracción del material de osteosíntesis, no siendo posible la eliminación de algunos cuerpos de tornillos rotos en la diáfisis humeral, y nueva osteosíntesis.
Se realiza mediante incisión deltopectoral ampliada, se retira el material de osteosíntesis (Imagen 2) y se realiza reducción de la fractura y síntesis con placa LCP de húmero. Se comprueba con radiografía la reducción y estabilidad de esta. Lavado y cierre por planos.
(Imagen 3)
EVOLUCIÓN
Tras la cirugía, el paciente presentó una evolución favorable, buen control del dolor, buen estado de la herida y control radiográfico correcto. Fue dado de alta a las 48 horas con un cabestrillo, sin presentar ninguna complicación y con una exploración física neurovascular distal normal.
A las 3 semanas de la intervención se autorizó el inicio de movimientos pendulares con el hombro sin ningún peso. Se realizaron controles periódicos a los 2 meses y 6 meses tras la cirugía y rehabilitación donde se aprecia buena evolución radiográfica junto con movilidad del hombro casi completa, abducción hasta 100º y rotación interna y externa limitada a partir de los 45º y 60º aproximadamente respectivamente. Movilidad de codo y muñeca es completa.
DISCUSIÓN
Las fracturas diafisarias de húmero son relativamente comunes, representan el 3-5% de todas las fracturas. Estas fracturas tienen bimodal con dos picos de frecuencia, en varones jóvenes (debido a traumatismos de alta energía) y en mujeres en torno a los 70 años (osteoporosis). (1)
Se pueden clasificar de varias formas; en función de la integridad de la piel, según el trazo de fractura, pero la clasificación más usada es la clasificación AO de las fracturas
diafisarias de húmero.
Frente a estas fracturas existen diferentes opciones de tratamiento, siendo el tratamiento ortopédico el considerado como manejo estándar con una tasa de unión del 95%. En caso de tratamiento quirúrgico el enclavado intramedular y la reducción abierta y fijación interna con placa se indican en fracturas cerradas o como segundo tratamiento en fracturas
abiertas, mientras que la fijación externa está indicada en fracturas abiertas y pacientes politraumatizados. (2-3)
Los retardos de consolidación o la pseudoartrosis de las fracturas de húmero diafisarias se ha descrito con una incidencia del 8 al 13%. Los factores que conducen a un fallo de
consolidación son: fracturas abiertas, conminución e inestabilidad mecánica del implante.
(4)
Existe controversia en cuanto a la técnica más adecuada para su tratamiento, pero parece que el tratamiento de elección sería la osteosíntesis con placa de compresión debido a que aportan mayor estabilidad frente al enclavado intramedular. Los buenos resultados
dependen de varios factores:
-Primero la técnica quirúrgica debe buscar una estabilidad óptima, las placas LCP con tornillos de bloqueo o clavos intramedulares bloqueados tienen un mayor poder de sujeción, especialmente en el hueso osteoporótico.
-Se debe conseguir un desbridamiento completo, eliminando los tejidos fibrosos, resecando la falta de unión y perforando el canal, permitiendo una rápida
neovascularización y migración de células osteogénicas.
-Aplicación de injertos óseos para mejorar el entorno biológico y agregar un stock de hueso suplementario. (5)
IMÁGENES
Imagen 1: FRACTURA HUMERO Y CONTROL POSTQUIRÚRGICO
Iamgen 2: REFRACTURA Y ROTURA MATERIAL OSTEOSINTESIS
Imagen 3: CONTROL POSTQUIRÚRGICO NUEVA SINTESIS
BIBLIOGRAFÍA
1. Tytherleigh-Strong G, Walls N, McQueen MM. The epidemiology of humeral shaft fractures. J Bone Jt Surg Br. 1998; 80:249–253
2. Stern PJ, Mattingly DA, Pomeroy DL, Zenni EJ, Kreig JK. Intramedullary fixation of humeral shaft fractures. J Bone Jt Surg Am. 1984; 66:639–646
3. Wagner M, Frenk A, Frigg R. New concepts for bone fracture treatment and the locking compression plate. Surg Technol Int. 2004; 12:271–277
4. Padhye KP, Kulkarni VS, Kulkarni GS, Kulkarni MG, Kulkarni S, Kulkarni R et al. Plating, nailing, external fixation and fibular strut grafting for nonunion of humeral shaft fractures. J Orthop Surg. 2013; 21(3):327–331
5. Maresca A, Sangiovanni P, Cerbasi S, Politano R, Fantasia R, Commessatti M,
Pascarella R. Why a surgically treated humeral shaft fracture became a nonunion: review of 11 years in two trauma centers. Musculoskelet Surg. 2017; 101(2): 105–112