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TRABAJO PRÁCTICO 4 Romanticismo

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Academic year: 2021

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Amado Franco 0083283

TRABAJO PRÁCTICO 4

Romanticismo

Teatro 3 Pontoriero Andrea Actor Profesional 1ro 2016

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Trabajo Práctico 4

Etapa 1: Conceptualización

Consignas:

Leer los textos de HUGO, Víctor (1827) Prefacio a Cromwell, OLIVA, Historia Básica del arte escénico, SCHILLER, F. Prólogo a la Novia de Messina, KAYSER, W. (1964) Lo grotesco: su configuración en pintura y literatura. Buenos Aires : Nova, BAJTÍN, M (1994) La cultura popular en la Edad Media y en el Renacimiento : el contexto de Francois Rebelais. Buenos Aires: Alianza, 1994. FREUD, Sigmund (1919) Lo ominoso en Obras completas. Tomo XVIII. Buenos Aires: Amorrortu, 1990.

- Explicar la concepción estética del Romanticismo según los distintos autores, teniendo en cuenta los conceptos de: lo grotesco, lo ominoso, el id, la función del coro, el héroe romántico, la heroína romántica, relación con el melodrama) - Realizar un punteo de las principales características del Romanticismo. - Relevar imágenes de donde se plasmen las características románticas.

Etapa 2: Proyecciones románticas

Consignas:

Aplicar los conceptos trabajados a la estética de un artista actual. Se recomienda trabajar sobre una obra en cartel.

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Etapa 1

Viviendo en una época posmoderna, donde la verdad deja de ser única, vale afirmar, que la esencia del romanticismo, para muchos autores, es la misma. Claro que el modo de estudio sobre el mismo difiere, todos terminan utilizando conceptos muy parecidos: el opuesto de ideal/oculto y su función liberadora. Victor Hugo fue inteligente al dividir la poesía en tres edades de la humanidad: el romanticismo, en su tercer momento, se destaca por ser el drama, por copiar a la vida, por ser la verdad. Y en ella hay una aceptación de lo grotesco. Bajtin por otro lado en sus estudios, conceptualiza a lo grotesco como aquella exageración de carácter positivo, aunque caracterizado por su tendencia a la degradación.

Claro que el romanticismo no sólo tiende a lo grotesco, sino al balance que hay entre éste y lo sublime, lo bello, lo sobrehumano, en síntesis, el ideal. Y es en el arte donde uno puede, (tal como alude Bajtin con el carnaval) sacar al espectador (en los carnavales adquirían la función de los propios actantes) de su realidad, para inducirlo a otra, patas para arriba. Así mismo Schiller declara, estudiando las funciones del coro, el objetivo o razón del teatro: separa al espectador de su realidad, otorgándole una libertad momentánea. Es así, que lo que el coro es para la tragedia, es lo grotesco al romanticismo: en aquella mirada a las acciones elevadas, a lo bello, debe haber una intervención, para no fatigar al espectador.

“Lo sublime sobre lo sublime con dificultad produce un contraste, y necesitamos descansar hasta de lo bello”. (HUGO, 12)

No debe entender lo grotesco, por otro lado, como únicamente “lo feo” o “lo bajo”, sino que también en su concepción abarca también lo terrorífico, lo misterioso, lo bizarro, lo fantasioso. Entonces, es acá donde podemos disociarnos de su función de burla, para comprender sus otras cualidades. Kayser nos recuerda en su trabajo sobre “Lo Grotesco”, la peculiaridad que tiene sobre su tratamiento con la realidad. Si bien el romanticismo tiende a una búsqueda de lo real, debe enfocar, como un caudal lo que quiere contar, y es acá donde entra en una pelea con lo grotesco y su mundo distanciado. En él, se recurre a darle vida a elementos que no lo tienen, a deformaciones de

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animales y humanos, etc. Es acá donde podemos recurrir a la psicología para comprender que en realidad no existe tal conflicto hacia lo sublime del romanticismo.

Freud, nos habla de lo ominoso, cuya definición adquiere una ambivalencia: se entiende tanto por lo familiar como lo ajeno, lo oculto y lo que ha salido a la luz. Lo ominoso es cuando aquello que creíamos familiar, se vuelve en nuestra contra; es cuando aquello que creíamos haber guardado bajo llave, queda a la vista de todos.

Si tenemos esto en cuanta con respecto a lo anterior, ¿no es posible entender lo ominoso como una de las tantas cualidades del romanticismo, presentado a través de lo grotesco? Por un lado, vemos lo bello, el ideal que aspiramos, mas por otro, una cruda realidad, lo horroroso que se nos estaba ocultado.

Claro que a su vez lo ominoso, puede entenderse como el miedo a lo extraño, también característico de lo grotesco. Objetos que cobran vida, criaturas terroríficas, y otras que no distinguen su forma animal o humana. Podría decirse que esta característica se trasladó a la Commedia Dell’ Arte con la utilización de las máscaras, y con ellas se pudo entrar a un nuevo plano en las representaciones: lo exuberante, la locura. ¿Cómo es que sus personajes están tan bien definidos? Porque todos ellos responden a sus deseos inmediatos tan diferenciados entre sí, y vale recordar que sólo un “demente” sigue con las llamadas del id. El mundo de lo grotesco está caracterizado por esta locura: por el contraste que hay en la exaltación de lo bello, con aquel espíritu inhumano.

Una de las tantas obras que puede ser considerada como rómantica, es “La Divina Comedia” de Dante Alighieri, donde el personaje principal visita el infierno, el purgatorio y el paraíso (vale aclarar que el romanticismo estaba también ligado con el cristianismo, desde su base existencial que separa el yo en dos: el terrenal y el espiritual). En la siguiente pintura, que retrata a Dante en el infierno, reúne todas las características ya mencionadas del romanticismo.

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4 Se encuentra la belleza, desde los cuerpos, lo misterioso, en aquel lugar que no nos brinda nada de información sobre su verdadera ubicación o forma, lo grotesco, con la criatura alada y demoníaca al fondo. Es además, con el uso de los claroscuros que se consigue el contraste tan característico del romanticismo.

(BOUGUEREAU ADOLPHE WILLIAM, 1850, "Dante et Virgile aux Enfers")

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Etapa 2

“La Bella y la Bestia” es otra de las tantas historias típicas del romanticismo: encierra lo sublime con la majestuosidad en la que vive la Bestia, mientras que el mismo tiempo en él, el príncipe encarna lo grotesco.

Es así, que en el 2014, Christophe Gans estrena su versión del famoso cuento. Si bien la esencia del mismo se encuentra presente, en la suya se plantea con mayor detalle el trasfondo de la historia de la Bestia y de cómo llegó a esa situación. A su vez, permanece presente el intercambio entre el padre por Bella, como también la liberación del hechizo del príncipe.

Lejos de la adaptación de Disney, Christophe Gans nos presenta una versión más sombría y al mismo tiempo humanista: la ninfa del bosque que quiere evitar que su marido siga yendo de caza, Bella con su amor por la naturaleza y el coraje para salvar a sus hermanos, y la compasión de la Bestia.

Alternando el presente con el pasado de aquel reino olvidado y con la estética que se nos presenta, se consigue deslumbrarnos con lo sublime de la realeza, para luego aliviarnos con lo tenebroso:

(GANS, 41:32) (GANS, 20:40)

Como ya se mencionó anteriormente, lo grotesco estaba altamente relacionado con lo romántico, y una de sus características era la deformación de los cuerpos humanos, en criaturas mitad animales mitad hombres. La Bestia cumple con dichas características: sin saber si es un león, o qué en verdad, nos asombramos por su monstruosidad.

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(GANS, 48:58)

Por otro lado, encontramos lo ominoso dentro de la historia del príncipe, es decir, no en cuanto a la clásica peripecia de Bella respecto a la maldición, sino la que Christophe Gans nos revela en su adaptación. Aquel príncipe, en su diversión por la cazería, termina matando a su esposa, quien en verdad se escondía en la forma de un ciervo. Recordemos así lo ominoso como lo oculto que sale a la luz, aquello familiar y oculto.

(GANS, 1:13:07) (GANS, 1:13:29)

Si pensamos por último en el id, en aquel llamado que “obliga” a las personas a comportarse de tal manera, haciendo que tomen determinadas decisiones, podemos notar que Bella a pesar de sus intentos de huída y de confrontación con la Bestia, sigue aquel espíritu que la conduce a compadecerse y enamorarse. Esto incluso se presenta de manera explícita con el espíritu de la ninfa del bosque que le habla a Bella mientras duerme, mostrándole el verdadero hombre que se esconde detrás de la Bestia.

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Bibliografía HUGO, Víctor (1827) Prefacio a Cromwell. OLIVA, (s/f) Historia Básica del arte escénico. SCHILLER, F. (s/f) Prólogo a la Novia de Messina.

KAYSER, W. (1964) Lo grotesco: su configuración en pintura y literatura.

Buenos Aires : Nova.

BAJTÍN, M (1994) La cultura popular en la Edad Media y en el Renacimiento:

el contexto de Francois Rebelais. Buenos Aires: Alianza, 1994.

FREUD, Sigmund (1919) Lo ominoso en Obras completas. Tomo XVIII.

Buenos Aires: Amorrortu.

Filmografía

Referencias

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