LA TEORÍA CONSTRUCTIVISTA SOCIOCULTURAL PARA LA EDUCACIÓN EN LA PRIMERA INFANCIA
Diego Fernando Cruz Maryluz Tamayo Caicedo1
El presente artículo es un análisis reflexivo basado en el constructivismo sociocultural de Vigotsky, el cual a través de la literatura científica busca dar respuesta a lo siguiente: ¿se aplica actualmente la teoría constructivista
sociocultural en la educación a la primera infancia? Con la finalidad de responder a la pregunta, se realizó una revisión conceptual basandonos en la Teoría sociocultural. Teniendo en cuenta que esta hace énfasis en cómo la
relación entre individuos favorece el desarrollo de estructuras mentales. La metodología implementada es de enfoque cualitativo de tipo explicativo, enfocado en la búsqueda, recopilación, y análisis de literatura científica que sirven como sustento al propósito de esta reflexión. Los documentos recolectados son de carácter contemporáneo y coinciden en la relevancia que tiene la participación del estudiante dentro de su aprendizaje, a través de juegos como
los de roles que promueven la aparición del desarrollo simbólico y la conciencia de sí mismo y del otro. Posteriormente se relacionan las prácticas docentes como mediador en el proceso de aprendizaje del estudiante.
Desde esta perspectiva, se encontraron artículos de países como: España, México y Colombia. Palabras claves: Primera infancia, aprendizaje significativo, desarrollo simbólico, prácticas
culturales, aprender para aprender, TIC, aprendizaje cooperativo.
Este documento de carácter bibliográfico-conceptual posibilita enmarcar un panorama acerca de una comprensión del individuo social y la importancia del papel ejercido por la mediación cultural, todo por medio de las diferentes interpretaciones, objetivos y resultados planteados por diferentes autores quienes, con la mirada siempre puesta en la teoría
sociocultural, proponen actividades que promuevan el aprendizaje en la primera infancia. Se toma como población a la primera infancia ya que es al inicio del desarrollo del ser humano en donde se adquieren pautas que le permitirán o no, vincularse al medio cultural que le rodea.
Dicho esto, se implementarán autores netamente contemporáneos como: Cesar Coll, Javier Onrubia, Frida Díaz Barriga, Jenny Otálora, entre otros.
1 Documento presentado por Diego Fernando Cruz y Maryluz Tamayo como opción de grado análisis sistemático de literatura al profesor asesor Jhon Heider Orrego Muñoz
Para ello se decide construir el planteamiento de la pregunta o problema de investigación.
¿
se aplica actualmente la teoría constructivista sociocultural en la educación a la primera infancia?Esto con el fin de lograr el objetivo general de esta investigación, el cual es identificar investigaciones actuales que den muestra de la aplicación de la teoría sociocultural de Vigotsky en la educación a la primera infancia. De igual forma, dar respuesta a los objetivos específicos los cuales se enfocan en conocer las estrategias y adaptaciones de las prácticas educativas
actuales hacia la teoría sociocultural; y como estas se llevan a cabo con la intención de optimizar el aprendizaje de los estudiantes.
De este modo, las recientes interpretaciones teóricas y ya sistematizadas, se enmarcan dentro de un amplio espectro; lo que permite que esta investigación parta de un método cualitativo, es decir, que nos permite ser investigadores en acción para darle sistematización a esas posiciones, y a la vez, aportar el marco referencial que sirve de apoyo a todos los
interesados en comprender el aprendizaje dentro de las interrelaciones: de las prácticas educativas actuales, la teoría sociocultural y la primera infancia.
Metodología
El presente documento es planteado desde un enfoque cualitativo y de tipo explicativo, fundamentado en la búsqueda, recopilación, y análisis de literatura científica que sustenta el propósito de esta reflexión; con un enfoque hacia los conceptos de la Teoría sociocultural de Vigotsky y la educación a la primera infancia en la actualidad.
Esta revisión sistemática es un estudio integrativo, observacional, retrospectivo,
secundario, permitente de que se logren integrar estudios que examinan la misma pregunta, y en esta se pueden identificar las razones de las discrepancias o las contradicciones sobre el tema de interés. (Beltrán, 2005).
Los presentes criterios son orientados por el tutor: Jhon Heider Orrego Muñoz.
Inicialmente se hace un análisis sistemático de 50 artículos, haciendo especial énfasis en un periodo de publicación dentro de los últimos 10 años, es decir desde el año 2010 a 2020, estos artículos deben ser publicados en Latinoamérica, y finalmente todos los artículos deben
estar relacionados con la Teoría sociocultural de Vigotsky claramente, población de primera infancia, las prácticas educativas, y el desarrollo cognitivo.
Todo lo anterior previamente registrado en una matriz de base de datos, así mismo se comienza a clasificar la información de dichas investigaciones y estudios. Dicha matriz se encuentra dividida en 16 componentes los cuales son:
- Categorías - Base de datos - Título - Autor - Año - País - Palabras claves - Aportes principales - Prácticas culturales
- Construcción de espacios educativos - Prácticas educativas
- Zona de desarrollo próximo - Enlace
- Citación - Conclusiones
Luego de tener la información recaudada, se decide hacer una depuración
con la finalidad de conseguir la información más precisa y relevante para poder llevar a cabo dicha investigación.
Teniendo en cuenta que esta investigación es de enfoque cualitativo, nos permite analizar múltiples realidades subjetivas, siendo así un proceso inductivo, recurrente y sin una secuencia lineal.
Con un tipo de alcance explicativo ya que logra estar dirigido a responder por las causas de los eventos y fenómenos físicos o sociales. Como su nombre lo indica, su interés nos permite centrarnos en explicar porque ocurre un fenómeno y en qué condiciones se manifiesta o porque se relacionan dos o más variables. Sampieri, R., Fernández C. & Baptista P. (2010).
Resultados
Basándose en los diferentes aportes estudiados, se identifica el papel del docente o agente educativo como mediador en el proceso de aprendizaje del estudiante para la primera infancia. Por medio de orientación es el docente quien posibilita en varias situaciones la Zona de Desarrollo Próximo. Diferentes autores hacen énfasis en usar las prácticas culturales como mecanismo de enseñanza; la idea es brindarle herramientas reales al estudiante y que hagan parte de su cotidianidad, con la finalidad de que su aprendizaje sea significativo y logre relacionar su conocimiento frente a diferentes situaciones.
Dentro de la lectura se encuentra una continuidad basada en el constructivismo y en la oportunidad que las TIC ofrecen para lograr espacios educativos significativos. Así pues, los autores reconocen la necesidad de fomentar prácticas colaborativas que forjen al estudiante como ente activo en una cultura participativa. De este modo, se hace imprescindible continuar
trabajando las TIC desde el enfoque Vigotskiano. Autores como Javier Onrubia y Cesar Coll mencionan que la construcción del conocimiento se da a través del “triángulo interactivo”, formado por la relación mutua entre profesor, alumno y contenido, en donde esta constante se puede fortalecer por medio del aprovechamiento de un sin número de herramientas ofrecidas por las TIC. El docente tiene el compromiso de seleccionar formas que conduzcan los contenidos de manera creativa, práctica y eficaz para que el alumno logre un aprendizaje significativo.
Para Marta Reyero la integración de las TIC en la metodología constructivista permite crear experiencias y generar pensamiento reflexivo, además de invitar al docente a priorizar la captación de ideas por parte del estudiante, generando un hábito de análisis del material o contenido que se le presenta. La idea es aplicar las TIC a favor del proceso de aprendizaje, para que no sea solo el docente quien dirija el conocimiento, sino que el estudiante también sienta la
necesidad de estar en constante búsqueda de respuestas, manteniéndose así una relación colaborativa.
De acuerdo con lo anterior, y teniendo en cuenta los documentos consultados basados en la teoría sociocultural de Vigotsky aplicada a la educación, a continuación, se señalan los
referentes conceptuales encontrados:
Inicialmente se hace imprescindible definir la perspectiva teórica en la que nos situamos, de esta manera Olmedo y Farrerons (2017), afirman que el Constructivismo “se basa en que cada persona construye su propia perspectiva del mundo que lo rodea a través de sus propias
experiencias y esquemas mentales desarrollados” (p. 4). Lo que indica que el conocimiento de cada individuo está mediado por su propio entorno, “las teorías constructivistas, conciben el aprendizaje como un proceso significativo centrado en el alumno y su actividad, contrapuesto al aprendizaje mecanicista o por memorización” (Castellanos y Castro, 2017, p. 77). El
constructivismo tiene la finalidad de llevar el conocimiento de modo más participativo por parte del alumno. Teniendo en cuenta el enfoque cultural de este documento se opta por tomar los conceptos planteados por Mauri et al. (2016):
Constructivismo de orientación socio-cultural Desde esta perspectiva se
establece que la construcción del conocimiento es un proceso complejo que se lleva a cabo a través de la relación entre tres elementos: el alumno que aprende,
desarrollando su actividad mental de carácter constructivo; el contenido objeto de enseñanza y aprendizaje, y el profesor que ayuda al alumno en dicho proceso de construcción, progresando en el grado de significado sobre lo que aprende y siendo progresivamente más capaz de dotarle de sentido. (p. 3)
Por consiguiente, la labor del docente consiste en orientar el proceso de aprendizaje del estudiante, apoyándose en contenidos y transformándolos, de tal manera que este sea capaz de elaborar su propio conocimiento. Para ello es necesario que desde la edad preescolar dicho estudiante haya desarrollado la función simbólica. La cual hace referencia a la capacidad del niño para representar objetos ausentes a través del uso de símbolos y signos; gracias a esta función el niño hace uso consciente de los signos y símbolos, lo que le permite resolver una tarea (Bonilla, 2012). Es así como el estudiante adquiere la capacidad de reemplazar objetos
representar. Para promover el desarrollo de la función simbólica el orientador debe fomentar la actividad verbal, la lectura, situaciones que los lleven a imaginar y crear libremente. El juego es una de las actividades más apropiadas para ello. Según Gonzáles y Soloviera (2016) “En la edad preescolar, el niño puede alcanzar el desarrollo simbólico (...) cuando se garantiza su
participación activa en las actividades grupales comunicativas como el juego de roles sociales” (p.20).
Por medio del juego de roles el niño elabora y pone en práctica signos y símbolos de manera natural al lado de sus pares.
Los juegos de roles son actividades que permiten imaginar y recrear aventuras
personificando un determinado rol. Dichos ejercicios cumplen el papel de transportarnos a otros mundos o simplemente permitirnos representar un personaje con el cual nos identificamos o por el contrario tenga una personalidad muy distinta a la nuestra. (Cavajal y Torres, 2014, pp. 30-31)
Al mismo tiempo, se crean situaciones o espacios de análisis en donde los estudiantes desarrollan alternativas para solucionar problemas. La inclusión de reglas en forma simbólica a través de imágenes, gestos y demás representaciones aportan significativamente a la adquisición de la conducta voluntaria (Gonzáles, 2016). Dicho esto, cabe mencionar que el constructivismo valora la capacidad del estudiante para tomar contenidos desconocidos, relacionarlos, darles sentido a través de su experiencia y aplicarlos como nuevos aprendizajes, esto es llamado
Aprendizaje significativo. Díaz y Hernández (2010), “es mediante la realización de aprendizajes
significativos que el alumno construye significados que enriquecen su conocimiento del mundo físico y social, potenciando así su crecimiento personal” (p.11). Para estos autores el aprendizaje significativo es un método eficiente que aplicado a la educación escolar presenta grandes logros en los estudiantes, quienes dejan de memorizar y empiezan a dar sentido a lo que el docente o mediador presenta.
Es evidente que el aprendizaje significativo es más importante y deseable que el repetitivo en lo que se refiere a situaciones académicas, ya que el primero posibilita la adquisición de grandes cuerpos de conocimiento integrados, coherentes, estables, que tienen sentido para los alumnos. (Díaz y Hernández, 2010, p. 25)
Es por medio del aprendizaje significativo que el estudiante le da razón a lo que el docente le presenta, permitiéndose actuar frente a situaciones que se le presentan a diario.
De la mano de este aprendizaje significativo, se encuentra la competencia de aprender a
aprender. Según Coll et al., (2012) “aprender a aprender es el proceso mediante el cual el
alumno construye significados y atribuye sentido a su actividad de aprender y puede gestionar esta actividad de manera cada vez más autónoma” (p.50). Lo que indica que el estudiante
construye conocimiento por medio de significados, acciones, ideas, vivencias, etc. aplicado a una variedad de contextos no solo educativos, sino sociales. “entre los elementos centrales que intervienen en el proceso de aprender a ser un aprendiz competente se han señalado los cognitivos y metacognitivos (...) los sociales, como la búsqueda de ayuda y el trabajo
colaborativo con otros” (Coll et al., 2012, p.51). El aprender a aprender señala que el estudiante tiene control sobre lo que aprende. Es decir que, debe estar dispuesto a seleccionar hacia donde dirige su atención e interés. De modo autónomo organiza o aísla distracciones. Pero sin esto significar que este aprendizaje sea de construcción individual, él es consciente del momento en que debe solicitar ayuda, por lo que su naturaleza social le contribuye. Asimismo, para que los estudiantes adquieran de modo práctico la competencia de aprender a aprender, deben tener acceso a las TIC y poseer habilidades que les ayuden a comprender de forma significativa la información, es decir que sepan navegar de manera estratégica en la red y alcanzar propósitos informativos mediante una lectura crítica (Hernández y Díaz, 2012).
Acorde a lo anterior, la modernidad a través de sus avances presenta una serie de herramientas que bien usadas son totalmente beneficiosas en el proceso de enseñanza y aprendizaje; las TIC Tecnologías de la Información y de la Comunicación. “Las TIC son el conjunto de herramientas, soportes y canales para el proceso y acceso a la información, que forman nuevos modelos de expresión, nuevas formas de acceso y recreación cultural” (Cruz et al., 2019, p.5). A través del uso de las TIC el docente puede encontrar formas atractivas y prácticas para orientar el proceso educativo del estudiante, quien a su vez cuenta con gran variedad de material presente en diferentes canales; el estudiante pasa de ser un sujeto pasivo a un sujeto activo en su aprendizaje. Según Gómez y Macedo (2010), “Con el uso de las
computadoras o TIC, los estudiantes desarrollan la capacidad de entendimiento, de la lógica, favoreciendo así el proceso del aprendizaje significativo en los alumnos”.
Las TIC hacen parte de modelos curriculares actuales enfocados en el aprendizaje del alumno desde perspectivas constructivistas, así pues, el modelo curricular es una construcción teórica o una forma de representación del currículo que describe su funcionamiento y permite explicarlo e intervenir en él. Es una estrategia o plan potencial para el desarrollo del currículo (Díaz, 2010). El modelo curricular busca diseñar planes de estudio que permitan fomentar el aprendizaje del estudiante por medio de prácticas efectivas. De esta manera se destaca la labor docente dentro de su ejercicio, la experiencia que se desarrolla en el aula y la reacción de los educandos; Muchos docentes realizan prácticas educativas que tienen enorme riqueza y no están fielmente sustentada en la teoría, de la misma manera realizan acercamientos en promoción hacia el aprendizaje significativo, así pues, el pretender innovación sin recuperar el capital cultural y la experiencia impide la creación de un nuevo saber (Díaz, 2010). Teniendo en cuenta lo anterior es necesario tener en cuenta que las prácticas docentes deben ser elaboradas en base a las competencias del mismo, e interacción con la comunidad, de la misma manera en la que es necesaria la creación de un espacio de reflexión y discusión en base a la problemática que se desarrolle.
Conclusiones
A lo largo de toda la investigación se hizo evidente la relevancia de la teoría sociocultural planteada por Vigotsky, y como está aún cobra tanta fuerza dentro de diferentes articulaciones educativas.
Teniendo en cuenta que este documento se enfocó en la población que corresponde a la primera infancia, se busca que las instituciones educativas diseñen e implementen dentro de sus planes y programas escolares proyectos que movilicen a los estudiantes de manera que sean ellos partícipes de su aprendizaje desde temprana edad, esto con la intención de que adquieran
mecanismos que puedan implementar durante todo su desarrollo.
Así pues, fue un gran aprendizaje indagar entre las publicaciones de autores que basan sus estudios en esta teoría y se han encargado de darle enfoque y adaptaciones a la educación
actual, sin dejar de lado el objetivo de promover el aprendizaje de la primera infancia. De este modo, se considera importante el dar continuidad a prácticas que garantizan el aprendizaje cooperativo y significativo principalmente; ya que estos estudios dan muestra de que cuando el estudiante le da sentido a lo que se le presenta, logra interiorizar y ubicarlo dentro de sus
necesidades. Se trata de dotar al estudiante de herramientas que le permitan solucionar problemas y enfrentarse a paradigmas que van siendo planteados en el transcurso de su desarrollo y
vivencias a nivel individual y social.
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