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Origen y comienzo de la Filosofía
Jaspers: ¿Cuál es el origen de la filosofía? ¿Por qué filosofamos?
“La historia de la filosofía como pensar metódico tiene sus comienzos hace
dos mil quinientos años, pero como pensar mítico mucho antes. Sin embargo,
comienzo no es lo mismo que origen.
El comienzo es histórico y acarrea para
los que vienen después un conjunto creciente de supuestos sentados por el
trabajo mental ya efectuado. Origen es, en cambio, la fuente de la que
mana en todo tiempo el impulso que mueve a filosofar.
Únicamente gracias
a él resulta esencial la filosofía actual en cada momento y comprendida la
filosofía anterior. Este origen es múltiple. Del asombro sale la pregunta y el
conocimiento, de la duda acerca de lo conocido el examen crítico y la clara
certeza, de la conmoción del hombre y de la conciencia de estar perdido la
cuestión de sí mismo. Representémonos ante todo estos tres motivos:
Primero:
Platón decía que el
asombro
es el origen de la filosofía.
Nuestros ojos nos "hacen ser partícipes del espectáculo de las estrellas, del sol
y de la bóveda celeste". Este espectáculo nos ha "dado el impulso de
investigar el universo. De aquí brotó para nosotros la filosofía, el mayor de los bienes deparados por los dioses
a la raza de los mortales". Y Aristóteles: "Pues la
admiración
es lo que impulsa a los hombres a filosofar:
empezando por admirarse de lo que les sorprendía por extraño, avanzaron poco a poco y se preguntaron por
las vicisitudes de la luna y del sol, de los astros y por el origen del universo." El admirarse impele a conocer.
En
la admiración cobro conciencia de no saber. Busco el saber, pero el saber mismo, no "para satisfacer
ninguna necesidad común". El filosofar es como un despertar de la vinculación a las necesidades de la vida.
Este despertar tiene lugar mirando desinteresadamente a las cosas, al cielo y al mundo, preguntando qué
sea todo ello y de dónde todo ello venga, preguntas cuya respuesta no serviría para nada útil, sino que resulta
satisfactoria por sí sola.
Segundo:
Una vez que he satisfecho mi asombro y admiración con el conocimiento de lo que existe, pronto se
anuncia la
duda
. A buen seguro que se acumulan los conocimientos, pero ante el examen crítico no hay nada
cierto. Las percepciones sensibles están condicionadas por nuestros órganos sensoriales y son engañosas o en
todo caso no concordantes con lo que existe fuera de mí independientemente de que sea percibido o en sí.
Nuestras formas mentales son las de nuestro humano intelecto. Se enredan en contradicciones insolubles. Por
todas partes se alzan unas afirmaciones frente a otras. Filosofando me apodero de la duda, intento hacerla
radical, mas, o bien gozándome en la negación mediante ella, que ya no respeta nada, pero que por su parte
tampoco logra dar un paso más, o bien preguntándome dónde estará la certeza que escape a toda duda y
resista ante toda crítica honrada.
La famosa frase de Descartes "pienso, luego existo" era para él indubitablemente cierta cuando dudaba de
todo lo demás, pues ni siquiera el perfecto engaño en materia de conocimiento, aquel que quizá ni percibo,
puede engañarme acerca de mi existencia mientras me engaño al pensar. La duda se vuelve como duda
metódica la fuente del examen crítico de todo conocimiento. De aquí que sin una duda radical, ningún
verdadero filosofar. Pero lo decisivo es cómo y dónde se conquista a través de la duda misma el terreno de la
certeza.
Ficha 2
Prof. Camila López Echagüe Liceo:____________________________________ Nombre del alumno:__________________________ Fecha de entrega:________________2 1-De acuerdo al texto, ¿cuál es la diferencia entre “comienzo” y “origen” de la Filosofía?
2-Resume cuáles son los tres motivos que dan origen a la Filosofía de acuerdo al autor.
Y tercero:
Entregado al conocimiento de los objetos del mundo, practicando la duda como la vía de la
certeza, vivo entre y para las cosas, sin pensar en mí, en mis fines, mi dicha, mi salvación. Más bien estoy
olvidado de mí y satisfecho de alcanzar semejantes conocimientos. La cosa su vuelve otra cuando me doy
cuenta de mí mismo en mi situación.
El estoico Epiciclo decía:
"El origen de la filosofía es el percatarse de la propia debilidad e impotencia"
¿Cómo salir de la impotencia? La respuesta de Epicuro decía: considerando todo lo que no está en mi poder
como indiferente para mí en su necesidad, y, por el contrario, poniendo en claro y en libertad por medio del
pensamiento lo que reside en mí, a saber, la forma y el contenido de mis representaciones.
Cerciorémonos de nuestra humana situación. Estamos siempre en situaciones. Las situaciones cambian, las
ocasiones se suceden. Si éstas no se aprovechan, no vuelven más. Puedo trabajar por hacer que cambie la
situación. Pero
hay situaciones por su esencia permanentes, aun cuando se altere su apariencia momentánea
y se cubra de un velo su poder sobrecogedor: no puedo menos de morir, ni de padecer, ni de luchar, estoy
sometido al destino, me hundo inevitablemente en la culpa. Estas situaciones fundamentales de nuestra
existencia las llamamos
situaciones límites
.
Quiere decirse que son situaciones de las que no podemos
salir y que no podemos alterar. La conciencia de estas situaciones límites es después del asombro y de la duda
el origen, más profundo aún, de la filosofía. En la vida corriente huimos frecuentemente ante ellas cerrando los
ojos y haciendo como si no existieran. Olvidamos que tenemos que morir, olvidamos nuestro ser culpables y
nuestro estar entregados al destino. Entonces sólo tenemos que habérnoslas con las situaciones concretas, que
manejamos a nuestro gusto y a las que reaccionamos actuando según planes en el mundo, impulsados por
nuestros intereses vitales. A las situaciones límites reaccionamos, en cambio, ya velándolas, ya, cuando nos
damos cuenta realmente de ellas, con la desesperación y con la reconstitución: Llegamos a ser nosotros
mismos en una transformación de la conciencia de nuestro ser.”
Jaspers, Karl. La filosofía. México: Fondo de cultura económica, 1953, pp. 15-17
Comenzamos a explorar la historia de la Filosofía
Los medievales entendían la filosofía como una tarea colectiva. Por eso se llaman escolásticos: porque creaban escuelas. Sostuvieron siempre que el que venía después veía más que los anteriores. Un enano al lado de Aristóteles, montado sobre sus hombros, ve más allá que el Estagirita. Por eso, estudiar a los grandes pensadores, posibilita ver más que ellos. El filósofo debe siempre retrotraerse a los orígenes de la
filosofía, aunque sólo sea para tomar impulso; después debe estudiar lo ya adquirido, y, desde lo adquirido, abrir nuevos horizontes.
Esto quiere decir, desde luego, que nadie puede inventar ahora por entero la filosofía, o que no se puede prescindir del pasado (aunque hablar aquí del “pasado” no es del todo correcto, pues la verdad no tiene pasado; desde este punto de vista no es histórica) y, a la vez, que la filosofía ha de renovarse en cada uno. No es muy difícil darse cuenta de que los diversos aspectos de la cuestión son compatibles, y fáciles de aunar. Es preciso retroceder al inicio; hay que volver siempre atrás, pero no para declarar que aquellos
que pensaron lo sabían todo, sino para poder enfocar los asuntos sobre hombros de gigantes. Hay que continuar la filosofía.”
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El comienzo de la Filosofía: de los relatos mitológicos a la
búsqueda filosófica
“Al principio era el Caos. Del Caos surgió Gea (la Tierra), quien engendró, gracias a la intervención de Eros (el Amor), a un compañero: Urano (el Cielo). De la unión de los dos primeros dioses, de Urano y Gea, nacieron los Hecatonquiros, gigantes de cien manos, los Cíclopes, gigantes que tenían un solo ojo en la frente, los Titanes y sus hermanas las Titánidas. Urano, celoso de los hijos que iba concibiendo Gea y temeroso de que pudieran arrebatarle su poder, no les dejaba salir del seno de su madre. Gea, que sufría terribles dolores, fabricó una hoz y se la entregó a sus hijos para que la liberaran de la opresión de Urano. Pero ninguno de sus nonatos vástagos se atrevía a empuñar semejante arma y llevar a cabo la terrible venganza. Al final, viendo Crono cómo sufría su madre, blandió la hoz contra Urano y le cercenó los testículos.» [Gea y Urano se separan creando el espacio; y Crono —el tiempo— se adueña del universo, hasta la llegada de Zeus].
(…) Son hijos de Tifón [lluvia torrencial huracanada] los recios vientos de húmedo soplo, menos Noto [viento del sur], Boreas [del norte], Argesteo [del este] y Céfiro [del oeste]. Estos ´descienden de los dioses y son de gran utilidad para los mortales. Las demás brisas soplan caprichosamente sobre el mar; unas dejándose caer en el ponto sombrío, azote terrible para los mortales, se precipitan en funesto vendaval y, unas veces en un lugar, otras en otro, con sus ráfagas destruyen las naves y hacen perecer a los navegantes…”
Hesíodo, “Teogonía”
Filosofía antigua Filosofía medieval moderna Filosofía contemporánea Filosofía
Cosmológico
Antropológico
Relación entre fe y razón
El
conocimiento,
la razón y la
ciencia
La verdad
como
construcción.
Giro lingüístico
-VII -V V XVI XVIII XX
Presocráticos Sofistas Sócrates Platón
San Agustín Descartes Marx
Aristóteles
Santo Tomás de
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En el principio fue el Mito...
Vamos a remontarnos al comienzo de todo esto: ¿cuándo puede decirse que el hombre comenzó a “filosofar”?
¿Siempre el hombre “filosofó”? Bueno, no, no siempre. Lo que sí siempre hizo el hombre fue tratar de dar un sentido al mundo que lo rodeaba, pero antes de que surgiera la “filosofía”, este sentido era dado mediante unos relatos denominados MITOS.
Un “mito” (del griego "mythos" -"palabra", “narración”, "discurso"-) es un relato acerca de los orígenes de cualquier tipo de realidad (desde el origen del universo y del ser humano, hasta el de un objeto cualquiera).
Definición de “mito” de acuerdo a Mircea Elíade (Mito y realidad. Madrid: Labor, 1963)
“Sería difícil encontrar una definición de mito que fuera aceptada por todos los eruditos y que al mismo tiempo fuera accesible a los no especialistas. Por lo demás, ¿acaso es posible encontrar una definición única capaz de abarcar todos los tipos y funciones delos mitos en todas las sociedades, arcaicas y tradicionales? El mito es una realidad cultural extremadamente compleja, que puede abordarse e interpretarse en perspectivas múltiples y complementarias. Personalmente, la definición que me parece menos imperfecta, por ser la más amplia, es la siguiente: el mito cuenta una historia sagrada; relata un
acontecimiento que ha tenido lugar en el tiempo primordial, el tiempo fabuloso
de los “comienzos”. Dicho de otro modo: el mito cuenta cómo, gracias a las hazañas de los Seres Sobrenaturales, una realidad ha venido a la existencia,
sea ésta la realidad total, el Cosmos, o solamente un fragmento: una isla, una especie vegetal, un comportamiento humano, una institución. Es, pues, siempre el relato de una creación: se narra cómo algo ha sido producido, ha comenzado a ser. El mito no habla de lo que ha sucedido realmente, de lo que
se ha manifestado plenamente. Los personajes de los mitos son Seres Sobrenaturales. Se les conoce sobre todo por lo que han hecho en el tiempo prestigioso de los «comienzos». Los mitos
revelan, pues, la actividad creadora y desvelan la sacralidad (o simplemente la sobrenaturalidad) de sus obras. En suma, los mitos describen las diversas, y a veces dramáticas, irrupciones de lo sagrado (o de lo sobrenatural) en el Mundo. Es esta irrupción de lo sagrado la que fundamenta realmente el Mundo y la que le hace tal como es hoy día. Más aún: el hombre es lo que es hoy, un ser mortal, sexuado y cultural, a consecuencia de las intervenciones delos seres sobrenaturales.”
Características del mito
Narra sucesos fabulosos que se suponen acontecidos en un pasado remoto y casi siempre impreciso
Apela a lo sobrenatural como elemento explicativo
Recurre a un lenguaje ambivalente (es decir, que tiene más de un significado o sentido), lo que le lleva a incurrir en contradicciones.
Presenta a menudo personificaciones de cosas o acontecimientos y antropomorfismo en la presentación de los dioses y la naturaleza (aparecen con figura humana)
Es una narración tradicional no justificada racionalmente, generalmente transmitida por poetas, y recibida sin cuestionamiento ni discusión
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¿Por qué surgió la Filosofía
precisamente en ese lugar y en ese
momento? ¿Fue acaso un milagro?
No, no fue un milagro. Todopensamiento, toda filosofía, todo sujeto, está situado históricamente, es a su vez producto y productor de la Historia. Por tanto para entender el surgimiento de la Filosofía debemos repasar las condiciones socio-históricas que la propiciaron. Simplificando mucho:
Contexto general: Grecia (en realidad, se llamaba “la Hélade”) era un conjunto de pequeñas ciudades-estado (polis)
La región de Jonia (actual costa mediterránea de Turquía) tenía las polis más florecientes; estaba en un momento de auge económico
Allí, el comercio atrajo a gente de culturas y religiones muy variadas
Los esclavos hacían el trabajo físico, permitiendo a los ciudadanos libres y ricos volcarse a su propia educación, a la política y a la vida cultural
Había en las polis un ambiente de sociabilidad y libertad de expresión
De todas las ciudades jónicas, Mileto era la más rica y poderosa. De Mileto eran, justamente, Tales, Anaximandro y Anaxímenes
En el mundo griego, los mitos eran narraciones transmitidas oralmente y fueron sistematizadas por Hesíodo (“Teogonía” y “Los Trabajos y los Días”) y Homero (“La Iliada” y “La Odisea”).
Los filósofos presocráticos
Las explicaciones sobre el mundo basadas en relatos míticos predominaron en Grecia hasta el siglo VI a.C. Fue entonces cuando, en la región de Jonia, más precisamente en la ciudad-estado (POLIS) de Mileto, surgieron unos intelectuales que luego conoceríamos con el nombre de “filósofos presocráticos” (por ser anteriores a Sócrates), que empezaron a intentar responder el problema sobre el origen del mundo en otros términos y desde otra perspectiva, distinta a los mitos. Ellos pensaron que detrás de toda la variedad y multiplicidad que nos muestran los sentidos debía haber una unidad; es decir, pensaron que toda, absolutamente toda la realidad debía poder explicarse por uno o unos pocos principios. Por primera vez, intentaron explicar el origen y la composición de la naturaleza realizando un esfuerzo de abstracción, es decir, de salirse de lo concreto, de la pluralidad de sensaciones que nos ofrece la experiencia, e intentar buscar una esencia que sirviera como fundamento y explicación de aquella pluralidad. Y además, pretendieron buscar esa esencia apelando a la razón, a la observación, y a la crítica, de un modo que no se había desarrollado antes, cuando solo había mitos. Por eso es que se dice que es aquí que nació la Filosofía: porque el hombre dio el paso del “mito” al “logos”, es decir, a la Razón, a la investigación racional acerca de la existencia y naturaleza de las cosas. Entonces, estos primeros filósofos se preocuparon por la naturaleza, que los griegos llamaban “physis”, especialmente por el origen y composición de la naturaleza, digamos, de todo lo que existe. Y creían, como dijimos, que debía haber una unidad detrás de este origen, es decir, un principio primordial, una primera sustancia a partir de la cual se pudiera explicar el surgimiento y la constitución de todo lo existente. Esta sustancia primera se llamaba “arjé”. Básicamente, cada uno de los filósofos presocráticos intentó dar una explicación acerca de cuál era este “arjé”, este principio.
“Hemos indicado dos rasgos que caracterizan al nuevo pensamiento griego, en la Filosofía
1- Por una parte el rechazo, en la explicación de los fenómenos, de lo sobrenatural, de lo maravilloso.
2- Por otra parte, la ruptura con la lógica de la ambivalencia; la búsqueda, en el discurso, de una coherencia interna, a través de una definición rigurosa de los conceptos, de una neta delimitación de los niveles de la
realidad, de una estricta observancia del principio de identidad.
Estas innovaciones, que proporcionan una primera forma de racionalidad, no constituyen un milagro. No hay una
inmaculada concepción de la razón. El advenimiento de la filosofía, como Cornford lo ha explicado, es un hecho de la historia, enraizado en el pasado, formándose a partir de él al mismo tiempo que contra él. Esta mutación
mental aparece dependiente de las transformaciones que se producen, entre los siglos VII y VI, en todos los
niveles de las sociedades griegas: en las instituciones políticas de la ciudad, en el derecho, en la vida económica, en la moneda.”
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“El nacimiento de la filosofia en Europa consistió, por tanto, en el abandono, a nivel de pensamiento consciente, de soluciones mitológicas para los problemas que atañen al origen y a la naturaleza del universo
y a los procesos que continuaron desarrollandose en él. La fe religiosa fue sustituida por la fe que era y sigue siendo la base del pensamiento cientifico con todos sus triunfos y todas sus limitaciones, es decir, la fe en que el mundo visible esconde un orden racional e inteligible, en que las causas del mundo natural tienen que
buscarse dentro de sus propios limites y en que la razón humana autónoma es nuestro único y suficiente
instrumento para la investigación. La cuestión que vamos a plantearnos a continuación se refiere a quienes fueron los autores de esta revolucion intelectual, a las condiciones en que vivieron, y a los influjos a que estuvieron abiertos.
Sus primeros exponentes, Tales, Anaximandro y Anaxímenes, fueron ciudadanos de Mileto, una ciudad griega
jonia, en la costa occidental de Asia Menor; ejercieron su actividad desde principios del siglo VI. En su época, Mileto, cuya existencia se remontaba ya a unos quinientos años era un centro que irradiaba una asombrosa energia. (…) Mileto poseía una gran riqueza, que había obtenido actuando como un centro comercial de
materias primas y bienes manufacturados, que llegaban a la costa procedentes del interior de Anatolia, y mediante la exportación de una variada gama de productos manufacturados propios. Los tejidos de lana milesios fueron famosos en toda Grecia. De este modo,
el transporte de mercancias por mar, el comercio y la industria contribuyeron a dar a esta activa ciudad portuaria una posición destacada y amplias conexiones, que se extendían hasta el Mar Negro por el Norte,
Mesopotamia por el Este, Egipto por el Sur y las ciudades griegas del sur de Italia por el Oeste. Su sistema de gobierno era aristocrático y sus ciudadanos principales vivían rodeados de lujo e inmersos en una cultura que
puede ser considerada de tendencia humanística y materialista. Su alto nivel de vida era tan evidentemente el
producto de la energía, la inventiva y la iniciativa humanas como para no reconocer a los dioses deuda importante alguna. (…)
El ámbito en que vivieron los filósofos milesios les procuró, simultáneamente, el ocio y estímulo para la investigación intelectual desinteresada, y la expresión de Aristóteles y Platón, de que la fuente y el origen de la
filosofía es el asombro o curiosidad, halla aquí su justificación.”
Guthrie, W. Historia de la filosofía griega I. Madrid: Gredos, 1984, pp. 39-40
2-Busca un mito sobre el origen del universo. Transcríbelo y cita la fuente de donde lo
extrajiste. Subraya y señala dentro del relato aquellas partes que evidencien características de los mitos (ej: presencia de seres sobrenaturales).
3-Las explicaciones de los primeros filósofos sobre la composición de la realidad, ¿eran científicas? Comenta las semejanzas y diferencias entre estas explicaciones y lo que hoy consideramos “ciencia”. Para ello, lee primero el texto de Popper que está en la próxima página.
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El origen de la ciencia entre los milesios
(Popper, Karl. Conocimiento objetivo. Tecnos, Madrid 1992, 4a p.312-314)“Aproximadamente entre el siglo cinco y seis antes de Cristo podemos encontrar en la antigua Grecia los
primeros comienzos de una evolución de algo así como un método científico. ¿Qué fue lo que sucedió allí?
¿Cuáles son los elementos en esta evolución? ¿De qué modo se relacionan las nuevas ideas con los mitos
tradicionales llegados del Este que, según creo, suministraron muchas de las sugerencias decisivas para las
nuevas ideas?
Entre los babilonios y los griegos, así como entre los maorís de Nueva Zelanda -como, por otra parte, entre
todos los pueblos que inventan mitos cosmológicos-encontramos narraciones acerca del comienzo de las cosas
que intentan comprender o explicar la estructura del Universo en términos de la historia de sus orígenes.
Dichas narraciones se hacen tradicionales y se conservan en escuelas especiales. La tradición consiste a
menudo en la conservación de una clase separada o elegida, los sacerdotes o curanderos que la guardan
celosamente. Las narraciones sólo cambian poco a poco-sobre todo a merced a las imprecisiones cometidas al
transmitirlas, a causa de incomprensiones y, a veces, merced a la adición de nuevos mitos inventados por
profetas o poetas.
Ahora bien, lo que considero nuevo en la filosofía griega, la nueva adición a todo esto, no consiste tanto en la
sustitución de los mitos por algo más «científico», cuanto en una nueva actitud frente a los mitos. Creo que el
hecho de que su carácter empiece a cambiar no es más que una consecuencia de esta nueva actitud.
La nueva actitud a que me refiero es la actitud crítica. En lugar de transformar dogmáticamente la doctrina
[con el único fin de conservar la tradición auténtica] encontramos una discusión crítica de la misma. Algunos
empiezan a plantear preguntas; ponen en tela de juicio la integridad de la doctrina: su verdad.
La duda y la crítica existían ya sin duda antes de este estadio. Lo nuevo, sin embargo, reside en que esa duda y
crítica se convierten a su vez en parte integrante de la tradición de la escuela. Una tradición de orden superior
sustituye la tradicional conservación del dogma- en lugar de la teoría tradicional -en lugar del mito- nos
encontramos con la tradición de criticar teorías (que al principio difícilmente pueden ser algo más que mitos).
Sólo en el transcurso de esta discusión crítica se recaba el testimonio de la observación.
No puede ser un mero accidente que Anaximandro, el discípulo de Tales, desarrollase explícita y
conscientemente una teoría que se apartaba de la de su maestro ni que Anaxímenes, el discípulo de
Anaximandro, se apartase de un modo igualmente consciente de la doctrina de su maestro. La única
explicación plausible es que el propio fundador de la escuela desafiaba a sus discípulos a que criticasen su
teoría y los discípulos convirtieron esta nueva actitud de su maestro en una tradición.
Es interesante que esto sólo haya ocurrido una vez, que yo sepa. La escuela pitagórica primitiva era sin duda
del viejo tipo: su tradición no encierra la actitud crítica, sino que se limitaba a preservar la doctrina del
maestro. No cabe duda de que sólo la influencia de la escuela crítica jonia relajó más tarde la rigidez de la
tradición de la escuela pitagórica, preparando así el camino que llevaría al método filosófico y científico de la
crítica.
La actitud de la vieja filosofía griega encuentra su mejor expresión en las famosas líneas de Jenófanes:
Pero si los bueyes, los caballos y los leones tuviesen manos con que poder pintarY esculpir como hacen los hombres, entonces los caballos pintarían a sus dioses Como caballos; los bueyes, como bueyes; todos se conformarían
Los cuerpos de los dioses a imagen y semejanza de los suyos propios.
Esto no es solamente un reto crítico; es un enunciado con conciencia plena y dominio de una metodología
crítica. Por tanto, creo que esta tradición de crítica constituye una novedad característica de la ciencia.
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Por otro lado, me parece que la tarea que la ciencia se impone a sí misma [es decir, la explicación del mundo],
así como las ideas fundamentales que utiliza, son asumidas sin romper con la construcción precientífica de
mitos.”
Tales, Anaximandro y Anaxímenes
El primer filósofo presocrático fue Tales, quien afirmó que este arjé era el agua. Según nos cuenta Aristóteles en su “Metafísica”, Thales “declaró que la Tierra está sobre el agua. Concibió tal vez esta suposición por ver que el alimento de
todas las cosas es húmedo y porque de lo húmedo nace el propio calor y por él vive. Y es que aquello de lo que nacen es el principio de todas las cosas. Por eso concibió tal suposición, además de porque las semillas de todas las cosas tienen naturaleza húmeda y el agua es el principio de la naturaleza para las cosas húmedas (Mtf. 983 b 6 = A 12).”
Luego vino Anaximandro, a quien le pareció que la propuesta de Tales estaba equivocada, ya que si el agua es el origen de la tierra, ¿cuál es el origen del agua? Pensó entonces que no podía tratarse de uno u otro elemento, sino de algo común y que no tuviera o no requiriera un origen. Fue así que pensó que el arjé era una sustancia indeterminada que llamó “apeiron”. De este principio indefinido, por un principio de movimiento eterno entre contrarios (caliente-frío, seco-húmedo), habrían surgido todo lo que existe.
Después de Anaximandro, le siguió Anaxímenes, quien intentó basarse más en la observación, y concluyó que Anaximandro estaba equivocado: no podría existir tal cosa como algo “indeterminado”, y el verdadero arjé era el aire. El aire, transformado por unos procesos por los que se hace menos denso (rarefacción) o más denso (condensación), habría dado origen y composición a todo lo demás.
Le siguieron otros filósofos, que no estudiaremos en este programa: Heráclito, Parménides, Empédocles, Demócrito, y otros. Nos importa por ahora destacar que todos ellos dedicaron su esfuerzo a explicar, basados en la razón y la observación, el origen y composición de la naturaleza, la physis.
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Mito y Filosofía: ¿ruptura o continuidad?
Usualmente se dice que el comienzo de la Filosofía significó un “paso del Mito al Logos” (Logos=Razón). En otras palabras, en la antigua Grecia puede observarse que se pasó de un predominio de los relatos mitológicos para explicar el origen del mundo a
explicaciones que pretenden basarse en la racionalidad y la observación. Ahora bien, ¿qué relación hay entre ambas explicaciones del mundo, la mítica y la racional? ¿Rompe completamente la Filosofía con la explicación mítica? ¿O, por el contrario, las explicaciones
Anaximandro
Lugar y fecha de nacimiento: Profesión o profesiones: Sostiene que el arjé es: Argumento: Otros datos importantes:Anaxímenes
Lugar y fecha de nacimiento: Profesión o profesiones: Sostiene que el arjé es: Argumento: Otros datos importantes:Tales
Lugar y fecha de nacimiento: Profesión o profesiones: Sostiene que el arjé es: Argumento: Otros datos importantes:5-Busca información y completa las siguientes fichas de Tales, Anaximandro y Anaxímenes con las principales características de su pensamiento y principales datos biográficos.
10 filosóficas no hacen más que continuar, con otro tipo de
expresiones, la forma de ver el mundo presente en los relatos míticos?
Es razonable hacerse esta pregunta porque pueden observarse entre los mitos y el nuevo discurso filosófico similitudes y diferencias.
El filósofo Castoriadis sostiene que el mito es una narración donde una sociedad dada confiere sentido al mundo. Esta narración, sostiene el autor, es el germen, es la semilla de la que florecerá la Filosofía; es decir que hay ya en el mito "algo como filosofía, en la medida en que responde a la pregunta por el sentido [del mundo]". El mito promueve la interrogación sobre el sentido y origen de las cosas, por lo que ya tendría algo de Filosofía; a la inversa, la Filosofía tendría algo de los mitos de los cuales germinó.
Hay, claro, diferencias, ya que la pregunta por el sentido del mundo en los mitos en realidad está supuesta, no es explícita –asumimos que hay una pregunta, porque vemos una respuesta-, mientras que en el discurso filosófico el sentido del mundo se despejado en función de una interrogación explícita a la cual quiere dar respuestas reflexionadas. La dimensión filosófica se diferencia del mito en el modo de proceder, en la forma de exponer su explicación, pero se asemeja en cuanto a que ambos son intentos de darle sentido al mundo que nos rodea.
Otras similitudes importantes entre los mitos y el posterior discurso filosófico tiene que ver con la correspondencia entre los elementos y procesos mencionados por los filósofos y los dioses que, según la
Teogonía de Hesíodo, se consideraba que habían originado el mundo. Sobre todo, la materia primordial viviente, es decir el “arjé” del que hablan los filósofos, se asemeja al “Caos” del mito de la Teogonía, vacío del cual surgió todo. Los “opuestos” que también refieren los filósofos, pueden emparentarse con las parejas sexuales de dioses que generan todas las cosas en la Teogonía. De manera que hay vínculos importantes entre mito y filosofía que nos impiden hablar de una absoluta ruptura. No obstante, las características particulares del discurso filosófico que lo distancian del mito suponen una nueva forma de enfrentar la pregunta sobre el sentido del mundo y la naturaleza, una nueva forma de ver el problema, o más precisamente, significan la explicitación del problema como problema (antes solo existía una respuesta, no una pregunta), y el intento, por primera vez en la historia, de intentar responderlo apelando a la razón y a la observación. Con todas sus deficiencias y debilidades, con todo su bagaje primitivo y poco metódico, sí; pero constituye la primera vez que se elaboran intentos de explicación de lo natural sin personificaciones ni apelación a orígenes misteriosos, en un esfuerzo racional por ajustarse a la observación. Y, punto importante, animándose cada filósofo a cuestionar, a refutar la teoría anterior, a tomar críticamente las hipótesis previas, en una dinámica de discusión que rompe con la anterior tradición dogmática que se limitaba a aceptar pasivamente las explicaciones recibidas. Por estos motivos es que este momento constituye un punto de partida importantísimo para comprender el posterior desarrollo filosófico y científico.
6-En base a todo lo leído hasta ahora, completa en el siguiente cuadro comparativo las semejanzas y diferencias entre el Mito y la Filosofía
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MITO
FILOSOFÍA
Semejanzas
Diferencias
GLOSARIO
ARJÉ: Término griego (también transcrito como "arkhé" y como "arché") que viene a significar etimológicamente principio, fundamento, comienzo, y que fue utilizado por los primeros filósofos para referirse al elemento primordial del que está compuesta y/o del que deriva toda la realidad material.
COSMOGONÍA: Del griego, "kosmos" (orden, mundo universo) y "goné" (generación, producción), etimológicamente significa "origen del universo". La cosmogonía es un relato de carácter mítico con el que se quiere explicar el origen y la constitución del universo, a partir de la acción de los dioses y a través de varias generaciones.
LOGOS: Término procedente del griego "léghein", que fue utilizado con múltiples significados, siendo los fundamentales los de "cálculo" y "discurso", y que en filosofía se suele traducir por "razón" o "pensamiento" en la mayoría de los ocasiones.
MITO: Relato fabuloso que narra la creación de alguna cosa (el mundo, el hombre, los dioses, etc.) y se caracteriza por apelar a lo sobrenatural como elemento explicativo, utilizar figuras personificadas y antropomórficas, y emplear un lenguaje ambivalente, cayendo por tanto en contradicciones.
PHYSIS: Término griego que significa naturaleza. Fue el principal objeto de investigación de los primeros filósofos de Mileto.
POLIS: Nombre con que se identifica a las ciudades-estado de la antigua Grecia, centros culturales y políticos que fueron de suma importancia para el desarrollo de la Filosofía. Éstas eran comunidades autónomas, representaban naciones separadas entre sí, pero se consideraban todas pertenecientes a la misma civilización helenística, y compartían una lengua, religión y tradiciones en común.
TEOGONÍA: Relato en que se explica el proceso de generación de los dioses. A veces deriva en cosmogonía, al identificar a los dioses con elementos naturales, a partir de cuyas relaciones se genera el mundo físico-natural, el cosmos.