1
ESTUDIO DEL COMPORTAMIENTO INDIVIDUAL DEL ELECTORADO EN BOGOTÁ: UNA APROXIMACIÓN DESDE EL
ESTUDIO DE LOS CINCO GRANDES RASGOS DE LA PERSONALIDAD
NICOLLS FEGHALI VARGAS
LAUREN STEPHANIE MONSALVE BARRETO JULIÁN ALEJANDRO VILLA CORREA
TESIS PARA OPTAR POR EL TÍTULO DE INGENIERO INDUSTRIAL
ASESOR
Ph.D. Camilo Enrique Olaya Nieto CO-ASESOR
Mg. Laura Guzmán Abello
UNIVERSIDAD DE LOS ANDES FACULTAD DE INGENIERÍA
DEPARTAMENTO DE INGENIERÍA INDUSTRIAL BOGOTÁ D.C., 2019-20
2
RESUMEN
Estudios recientes en materia de psicología política y estudios de comportamiento electoral, demuestran que los efectos de los rasgos de personalidad, analizados a partir del modelo conocido de las Big Five, contribuyen a la comprensión de la decisión de voto y al entendimiento de la formación de las actitudes políticas. En este contexto, el presente proyecto pretende explicar el comportamiento individual del electorado en Bogotá, a través del análisis del efecto que tienen, dentro de la intención de voto, una serie de variables sociodemográficas, de percepción de los candidatos, de votación retrospectiva, de filiación partidista, de participación y variables psicológicas que describen cada uno de los rasgos de personalidad dentro del modelo de las Big Five. El estudio se realizó a partir del análisis de encuestas de intención de voto para las votaciones a la alcaldía de Bogotá durante el periodo 2020 a 2023. La evidencia para el caso bogotano confirma que las variables asociadas a los rasgos de personalidad: apertura, afabilidad, conciencia, extraversión y neuroticismo, son significativas a la hora de explicar la intención de voto en la ciudad y por medio de estas se puede explicar por qué los candidatos Claudia López y Carlos Fernando Galán son los candidatos más fuertes dentro de la contienda electoral. De la misma manera, la evidencia frente a otros estudios demuestra que el contexto es un factor altamente relevante a la hora de moldear las actitudes y el comportamiento. En adición, dentro del modelo tienen relevancia variables como la afiliación política, la imagen actual del candidato, la participación y variables de votación retrospectiva, las cuales también son explicativas de la intención de voto para la ciudad. Por último, se establecen una serie de limitaciones y sugerencias para futuros estudios que busquen aportar a la consolidación de literatura colombiana en cuanto a estudios de comportamiento electoral se refiere, todo esto por medio de la aproximación que se puede realizar desde el análisis de los rasgos de la personalidad.
Palabras clave
Big Five, comportamiento individual electoral, variables psicométricas, variables sociodemográficas, rasgos de personalidad.
3
ABSTRACT
Recent political psychology and electoral behavior studies show that the effects of personality traits studied from the well-known Big Five model, contribute to the understanding of voting decisions and the formation of political attitudes. In this context, this study seeks to explain the individual behavior of the electorate in Bogota, through the analysis of the effect of some sociodemographic variables, candidates' perception, retrospective voting, partisan affiliation, participation and psychological variables that describe each one of the personality traits within the Big Five model have within the voting intention. The study was carried out based on the analysis of polls of voting intention for the Bogotá mayor's office during the period 2020 to 2023. The evidence for the Bogota case confirms that the variables associated with personality traits: openness, affability, conscience, extraversion, and neuroticism, are significant when explaining the intention to vote in the city and by means of these it can be explained why Claudia Lopez and Carlos Fernando Galan are the strongest candidates in the electoral contest. Similarly, evidence from other studies shows that context is a highly relevant factor in shaping attitudes and behavior. Besides, within the model, variables such as political affiliation, the candidate's current image, participation and retrospective voting variables have relevance, because they are also explanatory of the voting intention for the city. Finally, a series of limitations and suggestions are established for future studies that seek to contribute to the consolidation of Colombian literature as far as studies of electoral behavior are concerned, all this using the approximation that can be made from the analysis of personality traits.
Keywords
Big Five, electoral individual behavior, psychometric variables, sociodemographic variables, personality traits.
4
AGRADECIMIENTOS
En primer lugar, dedicamos el presente proyecto a nuestros padres quienes nos han apoyado incondicionalmente en este camino para ser ingenieros industriales. A nuestros amigos y a todas aquellas personas que nos acompañaron durante este camino, infinita gratitud.
A nuestros asesores Camilo Olaya y Laura Guzmán, quienes permitieron que este proyecto se hiciera realidad y nos acompañaron durante todo el proceso. A la profesora Daniela Angulo por aportar en este proyecto con todos sus conocimientos y toda su disposición durante el semestre. Fueron muy importantes en la consolidación del presente estudio. Al profesor Miguel García, por compartir su conocimiento y guiar la construcción teórica del presente proyecto. Muchísimas gracias.
Al Centro Nacional de Consultoría (CNC), en especial al Departamento de Innovación, por abrirnos sus puertas, por su generosidad y por compartir sus datos, conocimiento y experiencia con nosotros. Su aporte fue muy importante para la constitución del Laboratorio de la Democracia, de este proyecto y será muy importante para futuros proyectos a consolidar.
5
Tabla de contenido
INTRODUCCIÓN ... 8
CONTEXTUALIZACIÓN... 9
Del estudio de las dinámicas electorales en el país... 9
MOTIVACIÓN ... 13
OBJETIVOS DEL PROYECTO ... 15
Objetivo principal ... 15
Objetivos específicos ... 15
MARCO TEÓRICO... 16
Enfoques teóricos-metodológicos del estudio del perfil del votante en el mundo ... 16
La psicología y la política: Estudio del comportamiento del votante por medio de las Big Five ... 19
METODOLOGÍA ... 26
La encuesta realizada ... 26
La elección del modelo logístico multinomial para la realización del análisis y su validación de supuestos ... 27
Métodos de validación, precisión y de interpretación al hacer uso de un modelo logístico multinomial ... 30
El manejo de las variables sociodemográficas, de percepción de los candidatos, de votación retrospectiva, filiación partidista y participación ... 37
El manejo de las variables que expresan los factores del Big Five ... 40
Los candidatos a la alcaldía de Bogotá. El espectro político para el análisis de las variables que expresan los factores del Big Five ... 41
RESULTADOS ... 42
El modelo ... 42
Variables correspondientes a la prueba de Big Five ... 55
HERRAMIENTA ... 66
LIMITACIONES Y SUGERENCIAS ... 68
PLAN DE CONTINUIDAD ... 72
CONCLUSIONES ... 74
6
Lista de Ilustraciones
Ilustración 1: Conexiones causales entre el partido político por el cual se rige un individuo, la personalidad, la orientación del candidato y el comportamiento de votación. Ilustración propia creada a partir del estudio elaborado por Popkin (1991) ... 23 Ilustración 2:Espectro político para las votaciones a la alcaldía de Bogotá 2019. Ilustración propia. Imágenes de los candidatos tomadas del Redacción Bogotá El Espectador (2019). ... 42 Ilustración 3: Gráficas de los efectos de cada una de las variables de los rasgos de personalidad, asociados al modelo de las Big Five, en la intención de voto de los candidatos a la alcaldía de Bogotá 2019 ... 57 Ilustración 4: Comparativo de cada uno de los valores de un individuo promedio asociado a un candidato en particular por su intención de voto vs. valores para los rasgos de personalidad promedio para un individuo elector en la ciudad de Bogotá . 65 Ilustración 5: Gráfico de araña para los valores obtenidos para un individuo bogotano promedio en las variables del Big Five... 66 Ilustración 6: Pantallazo en el que se puede visualizar la interfaz de la herramienta generada con sus respectivas opciones de decisión... 67 Ilustración 7: Ejemplos de los resultados obtenidos con el uso de la herramienta generada ... 68
7
Lista de Tablas
Tabla 1. Cuestionario realizado para las variables sociodemográficas, de percepción de los candidatos, de votación retrospectiva, filiación partidista y participación ... 38 Tabla 2. Evaluación de la precisión del modelo cambiando la base del mismo. ... 44 Tabla 3. Efectos marginales correspondientes a las variables sociodemográficas, de percepción de los candidatos, de votación retrospectiva, filiación partidista y participación. ... 45 Tabla 4. Cocientes de probabilidad correspondientes a las variables sociodemográficas, de percepción de los candidatos, de votación retrospectiva, filiación partidista y participación ... 46 Tabla 5: Probabilidad de votar por Galán, López, Morris o Uribe, a partir de dos niveles de rasgos de personalidad (alto o bajo). ... 56 Tabla 6:Cocientes de probabilidad para las variables asociadas a los rasgos de personalidad. Errores estándar robustos en paréntesis. ... 56 Tabla 7:Efectos marginales de las variables asociados a los rasgos de personalidad sobre la intención de voto en la ciudad de Bogotá. ... 58 Tabla 8: Valores promedio para un elector bogotano de cada uno de los rasgos de personalidad... 65
8
INTRODUCCIÓN
El siguiente estudio pretende explicar el comportamiento individual del electorado en Bogotá, a través del análisis del efecto que tienen, dentro de la intención de voto, una serie de variables sociodemográficas, de percepción de los candidatos, de votación retrospectiva, de filiación partidista, de participación y variables psicológicas que describen cada uno de los rasgos de personalidad dentro del modelo de las Big Five. La motivación principal surge a partir de dos perspectivas, una académica, ya que no se han realizado estudios de este tipo en Colombia (que incluyan variables psicológicas como predictores y que en adición pretendan suplir un vacío existente frente a la explicación de los procesos que están conectados entre las variables explicativas de voto), y una desde los intereses del Centro Nacional de Consultoría, en cuanto se busca apoyar y complementar las investigaciones realizadas por el departamento de Innovación, Laboratorio de la Democracia, así como consolidar nuevas metodologías para la realización de encuestas.
La estrategia utilizada para tal efecto consiste en un análisis de encuestas, con datos transversales, por medio de un modelo de regresión logístico multinomial. A raíz del desarrollo de este estudio, se pretende contrastar los resultados obtenidos con estudios similares realizados en otros países, así como sentar las bases para el desarrollo de futuros estudios relacionados con comportamiento de intención de voto en Colombia, analizado esto desde una aproximación del estudio de los cinco grandes rasgos de la personalidad.
La estructura que sigue el texto consiste en realizar una contextualización de la línea de tiempo que siguen este tipo de estudios en Colombia, posteriormente establecer los retos y áreas por explorar en lo que a estudios de intención de voto atañe, los cuales son la antesala de la motivación para la realización del presente estudio. A continuación, se establecen los objetivos a alcanzar para dar inicio al marco teórico, que permite sustentar desde el punto de vista netamente académico las precisiones del estudio, así como los sustentos pertinentes. Es menester de igual forma analizar los resultados para emitir un juicio sobre la validez de ellos, así como los comportamientos que el modelo describe. Además, se pretende contrastar dichos resultados con aquellos de estudios foráneos. Seguidamente se presenta una herramienta de visualización y validación individual de resultados realizada en el lenguaje de programación R. Finalmente, se presentan las limitaciones encontradas en el presente estudio, se proponen sugerencias para estudios futuros, se presenta un plan de continuidad y se presentan las respectivas conclusiones y bibliografía.
9
CONTEXTUALIZACIÓN
Del estudio de las dinámicas electorales en el país
En Colombia, la dinámica de las elecciones ha despertado el interés en académicos que han contribuido, en los últimos cuarenta años, a la profundización de la investigación en esta área. Temas como el análisis sobre la dinámica electoral, desde la perspectiva tanto de los partidos como de los candidatos individuales, son los aspectos que más avance han tenido en este periodo. A continuación, a modo de contextualización, se hará referencia a los principales avances académicos en las investigaciones ya realizadas en esta área en el país y en los vacíos con los que actualmente se cuenta. Al respecto, Felipe Botero (2011), realiza un pequeño compilado de las principales temáticas que abordaron la literatura en el tema, con el fin de relacionar los logros y las tareas pendientes de la investigación sobre partidos y elecciones, desde la década de 1970 hasta la década de los 2000.
Inicialmente cabe destacar que la década de 1970 marca una nueva era para los estudios políticos en el país, los cuales hasta el momento habían sido establecidos por sociólogos, abogados, historiadores y periodistas. En dicha década, entran al escenario investigaciones que abarcan temas como: el comportamiento de los votantes, la dinámica de los partidos, el funcionamiento del Congreso y el estado de la democracia en el país. De esta manera, es posible afirmar que este periodo se caracteriza particularmente por la creciente profesionalización y el interés de incluir rigurosidad y tratamiento científico de datos. Esta característica en particular va a ser el foco de atención en estudios de autores como Latorre (1974), Losada & Liebig (1979), Cepeda (1976), Hoskin et. al (1975), entre otros. En adición, se contará con la participación de trabajos realizados por la Universidad de los Andes, la Universidad Javeriana y el Centro de Investigación y Educación Popular (Cinep).
Para la década de 1980, la disciplina continúa con su línea temática y los trabajos académicos realizados se centra en el comportamiento de los votantes. Frente a esta cuestión resaltan para la época el trabajo de Losada (1984)1 y el trabajo realizado por Pinzón de Lewin (1989)2 cuyos objetivos consistían en establecer conexiones entre las características sociodemográficas de las personas y su comportamiento político, así
1 Dirigirse a: Clientelismo y elecciones: tres modelos explicativos del comportamiento electoral
colombiano. Bogotá: Pontificia Universidad Javeriana.
10 como entender las dinámicas partidistas en el largo plazo superando las conmociones que suele generar un análisis coyuntural. Este periodo se caracteriza por la crisis del bipartidismo tradicional, marcada por el desmonte del Frente Nacional, sumado a la fragmentación de los partidos tradicionales. Todo ello generó que el sistema político fuese percibido como uno cerrado e incapaz de absorber las crecientes demandas ciudadanas en una sociedad en transición desde lo rural hasta lo urbano. En este contexto, resalta Botero (2011), el diagnóstico académico, si bien estaba bien formulado, ponía de relieve únicamente los síntomas de este sistema, más no realizaba un análisis detallado de sus causas. Es aquí cuando es posible afirmar que los partidos políticos se habían desideologizado, deslegitimado, ya que los ciudadanos no se sentían representados por esta identificación partidista.
Ahora bien, para la década de 1990 dominan temas de estudio alrededor del comportamiento electoral, el clientelismo y cómo la violencia política, la cuál era un constante para la época, afectaba las dinámicas electorales. Todo ello, dejando de lado el comportamiento de los votantes. Dentro de los autores de este periodo, se reconocen en el tema del clientelismo a Archer (1990), Dávila (1999) y Gutiérrez y Dávila (2000). De igual manera, cabe destacar que a finales de la década de 1990 y principios de la década de los 2000 entran en el campo académico textos que profundizan el tema de la fragmentación partidista frente a la evaluación de los efectos que tuvo la Constitución de 1991. Es de resaltar que, no obstante, los partidos tradicionales ya habían iniciado un proceso de fragmentación gracias al fenómeno del clientelismo, la Constitución de 1991 reforzó esta fragmentación por medio de los movimientos políticos adscritos a alguno de los partidos tradicionales, que aprovecharon la reducción en las barreras de entrada para obtener representación en el Congreso (como se cita en Botero, 2011, p. 28). De modo que, se evidencia que, si bien los partidos tradicionales siguen obteniendo mayorías en el Congreso durante los noventa, estas mayorías son de papel gracias a la incapacidad de los líderes del partido para organizar una bancada y actuar organizadamente en el Congreso (como se cita en Botero, 2011, p. 29).
En la década del 2000 la producción ha sido abundante en cuanto al análisis del comportamiento electoral que incluye: (i) producción académica con relación al diagnóstico del problema de la fragmentación de los partidos políticos y a la explicación de la Reforma Política del 2003 y sus efectos en las elecciones subsecuentes (Crisp & Desposato, 2004;Gutiérrez, 2002; Botero, 2009; Hoskin & García Sánchez, 2006; Shugart & Pachón, 2008); (ii) producción académica con relación al comportamiento de los políticos y la dinámica nacional de los partidos (Gutiérrez, 2007); (iii) producción
11 académica con relación al comportamiento de los individuos y la realización de las encuestas de opinión (Rodríguez & Seligson, 2004, 2005, 2006, 2007, 2008; (iv) nacimiento de estudios sobre la violencia política, el conflicto armado colombiano y la parapolítica (Retteberg, 2010; Duncan, 2006; Romero, 2007; Valencia, 2007; García, 2009).
Finalmente, durante la última década es necesario recalcar que la tendencia en investigación, tal como lo sugiere Marulanda (2015), frente a los estudios del comportamiento del elector en Colombia han estado relacionados con el análisis de las contiendas electorales en el ámbito nacional en las cuales se interrelaciona el contexto con el comportamiento del elector. Se plantea que, en el caso de los cambios en el sistema de partidos, la escala ideológica de izquierda-derecha es un mal predictor del comportamiento del votante, así como la identificación con los partidos nuevos y tradicionales, dado que tanto el contexto de violencia como las nuevas dinámicas de competencia, generadas gracias al fraccionamiento de los partidos tradicionales desde la década de los ochenta, hicieron que los partidos buscaran coaliciones para figurar en la arena electoral a través de candidatos y no de lemas de partidos específicos. De esta manera, se propone que las motivaciones de los votantes están dirigidas por las expectativas del ciudadano ante un nuevo evento electoral –la elección popular de los alcaldes–, la imagen de los candidatos y la forma en cómo los medios de comunicación presentan la contienda.
En este sentido, durante la última década ha crecido el número de estudios tendientes a analizar la identificación del ciudadano con los temas de campaña y la incidencia que tienen los mensajes de los candidatos sobre los ciudadanos, para explicar por qué los electores votaron por alguno de los candidatos encontrados en la contienda (como se cita en Marulanda, 2015, p. 207).
Otros temas tratados durante el presente decenio son: la violencia política (Losada, Giraldo, & Muñoz, 2003), la desconfianza institucional en el marco del proceso de paz realizado durante el periodo presidencial de Juan Manuel Santos (García, Montalvo, & Seligson, 2015), la relación entre los indicadores de pobreza en el país junto con otras variables y los niveles de participación ciudadana (Horbath, 2004) y el control territorial y la decisión de voto en Colombia (García, 2016).
12
Retos y áreas por explorar en cuanto al análisis de las dinámicas electorales en el país
A partir del panorama anteriormente narrado, es posible afirmar que existen tres principales retos, tal como es argumentado por Botero (2011) y Marulanda (2015), frente a la consolidación de los estudios de partidos y elecciones en el país: (i) la imperiosa necesidad de aumentar, mejorar y hacer públicos los datos sobre el comportamiento electoral y legislativo, (ii) la necesidad de ampliar el alcance de los análisis para incluir las dinámicas electorales del ámbito local, (iii) el análisis del comportamiento del elector más allá de eventos electorales puntuales.
En primer lugar, tal como lo afirma Botero (2011), a nivel local son pocas las investigaciones que se tienen frente a la materia electoral. Sin embargo, cabe destacar que no sólo se trata de iniciar las investigaciones a nivel local y analizar su tendencia, sino también en indagar las repercusiones de las elecciones locales en la representación política nacional. Todo ello, con el fin de que puedan ser resueltas preguntas como: ¿en qué medida las dinámicas regionales reflejan las dinámicas nacionales?
En segundo lugar, en lo referente al comportamiento electoral, no obstante, hay un incremento cuantitativo de la investigación y en las tendencias hacia la especialización, no se han dado las condiciones necesarias para considerar los estudios del comportamiento del elector en el país como un subcampo sólido de estudio. Esto, debido a factores internos y externos como:
(i)Internos, la dificultad de acceder a información de forma sistemática. Los costos de realizar un levantamiento de información son elevados, por lo que juegan un importante rol para la labor investigativa los datos agregados de fuentes oficiales y los datos de terceros, como las encuestas de opinión y los medios de comunicación al servicio de la academia (Marulanda, 2015). En Colombia, actualmente los datos para investigación nacen de encuestas de instituciones como LALOP y el DANE, los cuales son de fácil recolección debido a su disponibilidad en el internet. Sin embargo, estos son discontinuos y deben ser adaptados a las investigaciones. Por ello, hasta ahora los datos no se han utilizado a profundidad en investigaciones académicas, más allá de los reportes de LALOP (Botero, 2011).
(i) Externos, el contexto social, cultural y político. Respecto al contexto cultural entre los académicos es de resaltar la poca recurrencia a la producción local, lo que implica
13 que no haya una acumulación de conocimiento que ayude a robustecer el lenguaje de los estudios electorales en el país.
Ahora bien, se evidencia en la mayoría de los estudios realizados que existe una mayor preocupación por dar a entender por qué gana o no un candidato que por descifrar los elementos constitutivos del comportamiento del mismo electorado. La mayor parte de los estudios en esta área referencian los textos clásicos del conductismo con el fin de dar a conocer la ubicación de su propuesta –racional, psicológica, sociológica o eclética– en la que se enumeran gran cantidad de relaciones entre variables, sin mayor comprensión de los procesos que están conectados entre ellas. Es por esta razón que surge la necesidad de comenzar a realizar una acumulado de conocimiento en este campo, el cual debería permitir que se abstraigan las relaciones causales y su recurrencia contextual y temporal (Marulanda, 2015).
MOTIVACIÓN
Con el fin de afrontar los retos expuestos anteriormente por medio de los datos que se pueden obtener desde el sector privado y a partir de un análisis neutral que sólo puede ser realizado desde la academia, se creó el Laboratorio de la Democracia, una alianza entre el Centro Nacional de Consultoría (CNC) y el Departamento de Ingeniería Industrial de la Universidad de los Andes, con el fin de que los estudiantes de pregrado y maestría, que quisieran realizar su proyecto de grado en temas relacionados con el comportamiento electoral en el país, pudiesen desarrollar sus investigaciones contando con los datos de encuestas ya realizadas por el CNC e incluso proponiendo nuevas metodologías para el desarrollo de encuestas conducentes a la generación de conocimiento útil en materia electoral.
El Centro Nacional de Consultoría es una empresa con más de 30 años de experiencia de consultoría y de investigación de mercados que realiza encuestas de tipo opinión pública a nivel nacional e internacional de diferentes coyunturas, tanto así que es el coordinador del Barómetro Iberoamericano de Gobernabilidad (LaSillaVacia, 2016). Su sede principal se encuentra en Bogotá y actualmente cuenta con un equipo de trabajo multidisciplinar que reúne desde antropólogos y psicólogos hasta físicos y estadísticos con el fin de abarcar un mercado más amplio que se adapte a las necesidades de los clientes potenciales (Centro Nacional de Consultoría, 2018). Cabe destacar que el Centro Nacional de Consultoría cuenta con un departamento de Innovación en el cual se estableció un grupo interdisciplinario denominado, al igual que la alianza generada,
14 el Laboratorio de la Democracia. Este Laboratorio inició investigación en temas de comportamiento electoral teniendo en consideración que si bien el CNC es una empresa que ejecuta muy bien las encuestas, cuenta con una gran cantidad de datos que aún no son usados más allá de los reportes que se entregan y que, en este sentido, podrían ser aprovechados en materia de investigación con el fin de entender las dinámicas del electorado. De esta manera, en la medida en que se utilicen los datos obtenidos para distintos comicios realizados en el país, se podría realizar indagación útil tanto para la empresa, la cual puede adquirir nuevo conocimiento que le permita posicionarse de mejor manera en su mercado de Consultoría; como en la academia, la cual, como ya se mencionó, requiere ampliar la base de datos disponible y generar nuevas bases de datos más acordes con las investigaciones anteriormente realizadas en el país. Todo esto a largo plazo propende porque se puedan generar nuevas metodologías para la elaboración de encuestas, obtención de datos y elaboración de experimentos que conlleven a un mejor entendimiento del comportamiento electoral. En adición, propende la generación de conocimiento sólido en materia de comportamiento electoral en el país, de manera que cada vez más se disminuya la recurrencia a investigaciones a nivel internacional, las cuales están dadas en un contexto totalmente distinto, y se promueva la recurrencia a la producción local, con el fin de que se ayude a robustecer el lenguaje de los estudios electorales en el país. Acá es preciso señalar el papel del CNC en cuanto a la realización de encuestas con regularidad y la posibilidad de realizar experimentos en un periodo temporal mayor, ya que tal como lo afirma Botero (2011), sólo con series de tiempo o estudios tipo panel es posible indagar a profundidad las tendencias en las motivaciones e intereses de los colombianos.
Cabe destacar que el Centro Nacional de Consultoría, desde su departamento de Innovación y el Laboratorio de la Democracia, ya ha iniciado investigaciones previas en cuanto al comportamiento electoral. Estudios en los que ha tenido en consideración variables como: el autoritarismo, el voto de opinión, la religión, afinidad de candidatos a ejes principales, partidos políticos y voto por región (Laboratorio de la Democracia CNC, 2019). En adición, ha adelantado la construcción de una plataforma denominada víaDATA, en la cuál se analizan datos respecto a temas como: composición política, indicadores de pobreza, seguridad, víctimas y cultura de lo ilícito, indicadores de buen gobierno, entre otras (Centro Nacional de Consultoría, 2019). Temas que pueden complementarse con los resultados obtenidos en la presente investigación.
El presente proyecto de grado es uno de los proyectos iniciales del Laboratorio de la Democracia. Este surge con la motivación de abarcar los retos mencionados en el apartado anterior: (a) generar un primer acercamiento frente a la realización de
15 encuestas que tengan fines académicos y que sean realizados por una institución de trayectoria y experiencia en esta área. Esto permite que las encuestas sean adaptadas a las investigaciones y no al contrario, lo que propende por la promoción de nuevo conocimiento en el aspecto electoral; (b) aprovechar el espacio generado gracias a la alianza entre el CNC y la Universidad de los Andes con el fin de aportar en la construcción de los estudios del comportamiento del elector como un subcampo sólido de estudio en el país; (c) realizar una investigación que permita aportar al conocimiento en el comportamiento electoral de manera que, más allá realizar una enumeración de las variables que pueden llegar a explicar esta conducta, logre suplir el vacío existente frente a la explicación de los procesos que están conectados entre las variables explicativas del voto, sus relaciones causales y su recurrencia contextual y temporal.
En este contexto, se buscó realizar una investigación amplia que permitiera utilizar experiencias en comportamiento electoral en otros países, con el fin de poder diseñar una investigación a partir del levantamiento de una encuesta que generara conocimiento útil tanto para la empresa, la cual está dispuesta a compartir sus datos y a recibir sugerencias y/o propuestas sobre el diseño de sus encuestas, así como para la academia, la cual como ya se mencionó busca, poco a poco, ir supliendo las falencias y cumpliendo los retos que se ha propuesto gracias a la larga trayectoria de académicos en esta área.
OBJETIVOS DEL PROYECTO
Teniendo en cuenta la motivación anteriormente expuesta, se plantearon los siguientes objetivos para la realización del presente proyecto:
Objetivo principal
Entender el comportamiento individual del electorado el Bogotá a partir de una aproximación desde el estudio de los rasgos de la personalidad y variables incluidas anteriormente en la literatura colombiana.
Objetivos específicos
• Realizar el primer estudio que explique la incidencia de los rasgos de personalidad en el comportamiento del electorado en el país. Esto, por medio de encuestas de intención de voto en la ciudad de Bogotá.
16 • Producir una herramienta con interfaz, que permita hacer la validación de resultados por medio del uso de esta, pues de acuerdo con la información personal de carácter demográfico y psicométrico, se establece la posibilidad de emitir un juicio frente a la intención de voto individual. Se espera que al usuario ingresar los datos que le corresponden, los valores de probabilidad de voto por cada candidato reflejen la intención misma del usuario.
• Hacer una revisión bibliográfica que sirva como sustento a las bases no solamente estadísticas, sino que fundamenten la utilización del conjunto de variables tanto demográficas como psicométricas.
MARCO TEÓRICO
En el presente apartado se hará referencia a algunos enfoques teóricos -metodológicos a partir de los cuales se han realizado la mayor cantidad de estudios de comportamiento electoral alrededor del mundo. Esto, con el fin de ubicar teóricamente la propuesta que se plantea en el presente proyecto. Posteriormente, se hace un breve recuento de la literatura hallada en cuanto a la relación entre los cinco grandes rasgos de la personalidad y el comportamiento electoral, y los estudios realizados frente a esta nueva área del conocimiento a nivel internacional.
Enfoques teóricos-metodológicos del estudio del perfil del votante en el mundo
Con el fin de dar respuesta a la pregunta de ¿por qué y cómo las personas votan? desde la Ciencia Política se han desarrollado diversos enfoques teórico-metodológicos en el estudio de la participación electoral y del comportamiento del electorado. El estudio del comportamiento electoral ha concentrado sus esfuerzos en entender la manera como los electores toman sus decisiones a la hora de asistir a las urnas (Bedoya, Escobar, Sánchez, & Nieto, 2019). Para los estudiosos, entender el cómo se toman las decisiones que afectan nuestra relación con la política general y, con la electoral, en particular ha resultado complejo, todo ello en cuanto la totalidad de teorías creadas suponen un grado de estabilidad del entorno, un sistema democrático institucionalizado, que incluyen reglas claras y legítimas del sistema electoral, un sistema partidista más o
17 menos sólido y una combinación de variables que expliquen el voto y cuyo impacto puede cambiar de una elección a otra (Hoskin, Masías, & García, 2003). 3
Cabe aclarar que no obstante la larga tradición en investigación del comportamiento electoral, este interrogante, tal como se analizaba en la sección de retos y áreas por explorar, aún continúa sin respuesta, con consenso académico, de cuáles son los factores que predominan en el momento de tomar una decisión de voto. A pesar de esto, no se puede negar que ese interés que se ha centrado en los académicos frente al análisis individual del elector ha dado inicio a un conjunto de herramientas metodológicas que, si bien no han llegado a resultados concluyentes, si han enmarcado cualquier análisis del comportamiento electoral alrededor de tres teorías comunes en este campo de estudio: la sociológica, la psicológica y la racional, las cuales continúan usándose vigorosamente para estudiar al elector (Kuschick, 2013). Otro aspecto para resaltar es el hecho de que las tres escuelas de análisis definieron la forma de utilizar datos cuantificables, a partir de la aplicación de encuestas, con el fin de dar soporte a sus teorías.
La larga tradición de investigación en cuanto a comportamiento electoral en el mundo fue iniciada por Paul Lazarsfeld en su libro The People’s Choice (1944). Lazarsfeld inicia la tradición sociológica al hacer énfasis en que los rasgos sociales y las características sociodemográficas, así como la influencia de los grupos, mediante la pertenencia asociaciones o agrupaciones como la familia, la religión o el vecindario, son las determinantes en las decisiones de voto.
La teoría psicológica o la Escuela de Michigan, por otro lado, tiene origen en el libro titulado The American Voter (Campbell, Converse, Miller, & Stockes, 1960) en el cual se propone que en una alta proporción el voto de los norteamericanos en la elección presidencial de 1956 se basó en un funnel (embudo) dependiente de dos variables: la identificación partidista y los temas (issues). Sin embargo, esta explicación ha perdido poder explicativo debido a la disminución de la identificación partidista, del surgimiento de un electorado que es más independiente ya que vota sobre los issues, y de las características personales de los candidatos (Hoskin et al., 2003).
Frente a este último punto de identificación partidista e ideológica en Colombia, es preciso señalar, tal como lo afirman Colomer y Escatel (2005), que los estudiosos de la
3 La primera parte de esta sección teórica se ha tomado en buena parte del capítulo de Hoskin, Masías
18 política han tendido a considerar que la dimensión izquierda-derecha no es tan relevante. A menudo se ha supuesto que los partidos políticos latinoamericanos tienen una débil orientación ideológica y son más bien populistas, personalistas y clientelistas. Algunos ejemplos de esto se reflejan en estudios comparados que afirman que “los partidos políticos toman opciones de políticas públicas que tienden a ser a corto plazo y erráticas; son más propensos a la demagogia y al populismo”. Así mismo, se señala en América Latina un “pragmatismo general y la ausencia de compromisos ideológicos de la mayor parte de los políticos de América Latina hoy” (como se cita en Colomer y Escatel, 2013, pág. 124).
La tercera tradición teórica se encuentra fundamentada en la denominada elección racional (rational choice). La obra representativa de esta teoría es An Economic Theory of Democracy de Anthony Downs (1957). En esta obra, Downs concibe las decisiones del individuo de un carácter racional, pero no en función del proceso sino en términos de resultados o de beneficios esperados (Guzmán & Ramírez, 2015). De modo que, si la decisión es votar, se esperaría que esta decisión se hiciera con base en una decisión racional que maximizara sus intereses personales.
El modelo de Downs ha sido bastante desarrollado por los académicos contemporáneos, esto al punto de convertirse en la manera más común de interpretar el comportamiento electoral en la actualidad. Vale la pena hacer referencia a tres variantes de escogencia racional bastante usadas por académicos en estudios actuales sobre intención de voto: (i) el pocketbook voting, el cual se refiere a que las decisiones de los electores se basan en términos de su bolsillo: si está bien económicamente, el candidato votará por el partido o candidato que él percibe que continuará con las políticas públicas que le han beneficiado; (ii) la votación retrospectiva (retrospective voting), la cual hace referencia a que el elector toma la decisión teniendo en cuenta una evaluación del anterior gobierno. Es decir, si el elector considera que el anterior gobierno tuvo un buen desempeño, votará por el candidato que representa el continuismo, de lo contrario, votará por el candidato de la oposición. (iii) El sociotropic voting, el cual formula que los electores toman decisiones con base en su percepción futura de la economía. De manera que, si su percepción es optimista, es muy probable que el elector vote por el partido o el candidato que se encuentre en cabeza del gobierno actual (Hoskin et al., 2003).
A partir de la publicación de la obra de Downs, la literatura en cuanto a estudios del comportamiento electoral ha presentado transformaciones significativas. Una obra particularmente relevante es la obra de Fiorina (1976), quién propuso un modelo
19 teórico híbrido con el fin de explicar la intención de voto, incorporando variables psicológicas a la perspectiva de económica.
En esta misma línea, un nuevo acercamiento hacia el estudio del comportamiento del electorado habla acerca de la relación de la estructura de la personalidad con el comportamiento electoral que tienen los individuos. A partir de dicho punto, las influencias originadas en el entorno de los votantes guiarán a los individuos a tener diferentes comportamientos de acuerdo con su estructura de personalidad y como resultado, las características sociales de los individuos afectarán el comportamiento de voto. El método usado se conoce como el modelo de los cinco factores (Big Five), el cual es usado en la Psicología desde la teoría de los rasgos de la personalidad. La personalidad se refiere a una estructura psicológica interna, la cual es considerada multifacética y duradera (Rammstedt & Oliver, 2007). En este sentido, el modelo de los cinco factores provee un modelo comprensivo, robusto y jerárquico de la estructura de los rasgos de la personalidad (Mondak, Hibbing, Canache, Seligson, & Anderson, 2010).
Bajo este contexto, es importante destacar que el presente estudio se enmarca desde la perspectiva racional y psicológica toda vez que, a partir de variables sociodemográficas, de percepción de los candidatos, de filiación partidista y de votación retrospectiva, se pretende realizar un acercamiento al estudio del comportamiento del electorado bogotano; todo ello, adicionando al estudio variables que miden cada una de las dimensiones de la prueba de los cinco factores de la personalidad (Big Five), perspectiva que no había sido tenida en cuenta para estudios del comportamiento del elector en el país.
La psicología y la política: Estudio del comportamiento del votante por medio de las Big Five
La personalidad se define como una estructura psicológica constante en la vida del ser humano y su enfoque principal reside en la investigación empírica de psicológica del rasgo (Gerber, Huber, Doherty, & Dowling, 2011), en donde la psicología de la personalidad tiene como propósito examinar las diferencias de los seres humanos desde distintos enfoques tales como el paradigma basado en rasgos, el psicoanálisis, el procesamiento de información (Mair, 2013) y otros conceptos para poder describir la personalidad que compone al ser humano. Entre ellos se encuentra el modelo de cinco factores de los rasgos de personalidad, el cual se concibe como las mediciones de las diferencias individuales con el fin de mostrar patrones de pensamiento, sentimientos y
20 acciones (R McCrae & Costa, 1990). Si bien existen varios marcos psicológicos para describir los rasgos de personalidad, las Big Five en los últimos 20 años han logrado dominar el campo de estudio de la personalidad al predecir de una manera acertada actividades humanas relacionadas con salud, finanzas, economía y comportamiento político (Denninson, 2015).
Frente a la relación política-psicológica, uno de los primeros estudios publicados de Fiorina (1976), quien propuso un modelo híbrido para explicar la decisión de voto no solo desde una perspectiva de costo-beneficio sino también a partir de la incorporación de variables psicológicas con el fin de expresar identificación partidista y una expresión social y afectiva. Posteriormente, el modelo de las Big Five o de los cinco factores tomó prestigio desde finales de la década de 1980 (John, 1990), tanto así que a partir de modelos como el de Cattell (1956), a lo largo del 2005 y 2009 se obtuvieron alrededor de diez veces más estudios y artículos publicados que en la década de los 80.
Para llevar a cabo el modelo de las Big Five es necesario realizar un análisis léxico basado en un cuestionario, donde los investigadores o encuestadores concentran listas de palabras que podrían usarse para describir las características subyacentes de la personalidad. Posteriormente, se les pide a las personas que califiquen qué tan bien se describe cada palabra. No obstante, en principio dicho cuestionario se conocía como un instrumento corto que se caracterizaba por hacer una serie de preguntas cortas en donde el tiempo aproximado de respuesta eran 5 minutos y era suficiente para medir los cinco factores. Al pasar de los tiempos, los cuestionarios se fueron haciendo más largos y se añadieron más ítems.
De esta manera, se facilita la acumulación de hallazgos empíricos y, por lo tanto, hoy en día es posible reconocer al modelo de los cinco factores como "la medida de personalidad más ampliamente utilizada y ampliamente investigada" (Gosling, Rentfrow, & Swann, 2003). Este modelo identifica la personalidad desde varias culturas desde una dimensión explicativa y no descriptiva. Además, considera relevante las cosas que las personas perciben en su entorno, los objetivos que tienen y cómo responden a estímulos externos, lo que conlleva a definir que la personalidad influye en las ideas y experiencias de las personas en distintos escenarios y para efectos de la investigación, influye significativamente en la política, lo cual se confirmará a lo largo del documento.
El modelo de los cinco factores se compone de un interrogatorio de personalidad, las preguntas o cuestionario que contiene el modelo de los cinco factores se dividen en
21 diferentes tipos, de los cuales los más comunes se componen del FFI y el NEO-PI-R (Oliver & Sanjay, 1999). El NEO-FFI contiene 12 elementos por cada uno de los cinco factores, mientras que el NEO-PI-R tiene 48 elementos por cada factor. De acuerdo con Aluja, García, Rossier, & García (2005), Mondak et al. (2010) y McCrae, Kurtz, Yamagata, & Terracciano (2011) el NEO-FFI es un instrumento confiable con buenos coeficientes e intercorrelaciones entre los cinco factores. Las correlaciones entre las variables reflejan distribuciones marginales que demuestran constancia en el tiempo. También está el modelo simplificado creado por Oliver P. Jhon (Mondak et al., 2010) que contienen 2 elementos por cada uno de los cinco factores y está destinado a responderse en 1 minuto y medio (TIPI: Ten Item Personality Measure).
Por otro lado, es preciso señalar un estudio hecho por Rammstedt y Oliver (2007), el cual corrobora que en países como Estados Unidos y Alemania es posible replicar el modelo de las Big Five a cuestionarios de manera abreviada por medio de validación y análisis factorial común. De acuerdo con los análisis planteados, las soluciones muestran que es posible hacer uso de un cuestionario simple que evidencian características psicométricas válidas, generando así que versiones más cortas de cuestionarios sean también factibles.
Las cinco dimensiones de la personalidad se componen por la extraversión, la afabilidad, la conciencia, la estabilidad emocional y la apertura. De acuerdo con estudios realizados por Mondak et al. (2010) y Schoen y Schumann (2007), cada uno de ellos cuenta con componentes específicos y determinantes que serán explicados en detalle:
i. Afabilidad: Involucra la confianza, ternura, modestia, cumplimiento y el altruismo. Las personas que obtienen altos puntos de este factor se consideran confiables, generosos, comprensivos y tienden a respaldar las buenas opiniones de las partes que estén relacionadas al estado de bienestar y tienden a buscar mucha información de todo lo que esté a su alcance para entender a cabalidad el tema de interés. Por el contrario, los que obtienen puntajes bajos son de corazón duro y exigentes.
ii. Conciencia: Las personas con altos puntajes de conciencia son reconocidos como seres organizados, trabajadores, minuciosos y emprendedores, mientras que en el extremo inferior están las personas inmaduras, descuidados, con mal humor y perezosas. Tienden a seguir y obedecer las reglas sociales para así, poder respaldar asuntos económicos y sociales desde una postura conservadora.
22 iii. Extraversión: Reúne factores de emociones positivas y sociabilidad, esto produce
que las personas extrovertidas se identifican por ser enérgicas, amigables, activos, asertivas y comunicativas, mientras que los no extrovertidos tienden a ser reservados y tímidos a la hora de expresarse.
iv. Apertura: Pretende transmitir tolerancia aún en la diversidad y explorar la innovación, lo que conlleva a que las personas con puntajes altos en este rango sean imaginativos, curiosos y originales, entretanto los de puntajes bajos son conservadores y sigilosos.
v. Estabilidad emocional: Tiene como propósito controlar y reducir las emociones negativas tales como la depresión, irritación, ira y enojo. En caso de tener altos niveles de neuroticismo -extremo de la estabilidad emocional- hay más probabilidad que las personas se sienten desafiadas, perciban amenazas que afecten su estado de bienestar y se inclinan a partidos que enfaticen en la oposición del liberalismo social.
Existen varias investigaciones que sustentan y analizan los efectos de los rasgos de personalidad basado en el modelo de los cinco factores con el comportamiento de voto, en donde la evidencia y variados estudios confirman que los rasgos de personalidad son un factor relevante que determinan las preferencias de los ciudadanos comunes y la elección de voto, y su influencia se relaciona con factores demográficos tales como el género, el rango de edad y la educación, integrados en la estructura social y política (Lau & Redlawsk, 2001). Asimismo, según Downs (1957) y Popkin (1991) hacer uso de rasgos de personalidad en el votante juega un papel fundamental en la elección electoral y es una manera de ahorrar costos de información en la toma de decisiones políticas, pues el votante debe hacer una compensación entre los candidatos para elegir entre los candidatos de competencia. La siguiente ilustración representa las conexiones causales entre el partido político por el cual se rige un individuo, la personalidad, la orientación del candidato y el comportamiento de votación, según el estudio elaborado por Popkin (1991):
23
Ilustración 1: Conexiones causales entre el partido político por el cual se rige un individuo, la personalidad, la orientación del candidato y el comportamiento de votación. Ilustración propia creada a partir del estudio
elaborado por Popkin (1991)
Cabe destacar que, tal como lo afirman Schoen y Schumann (2007), los rasgos de la personalidad afectan las actitudes hacia los partidos políticos indirectamente y no directamente como es de esperarse. Investigaciones previas sugieren que las actitudes hacia un objeto se ven afectadas por opiniones sobre sus atributos (Fishbein, 1963, 1965). En este sentido, si se considera que los partidos respaldan ideologías y valores y proponen políticas que son representadas por políticos, se podría afirmar que son los políticos los que definen la actitud hacia el partido. En particular, las actitudes hacia los políticos, las ideologías y sus valores son las que dan forma a las evaluaciones que tienen los partidos políticos por parte del electorado, evaluaciones que también se ven condicionadas a los rasgos de personalidad (Ajzen & Fishbein, 1980; Campbell et al., 1960; King, 2002; Miller & Shanks, 1996; Rattinger, 1994; Schoen & Schumann, 2007)
Para reforzar la premisa expuesta, Byrne, Clore, & Smeaton (1986) exponen el paradigma de la atracción. Este afirma que una persona tendrá una mejor opinión de otra persona si lo percibe parecido a ella. Es decir, las personas prefieren votar por políticos que son similares a ellos en términos de rasgos de personalidad y esto implica que los votantes elegirán votar por un partido representado por un candidato con el cual el votante perciba preferencia política, siendo esta última moldeada por sus rasgos de personalidad. Por lo tanto, el rasgo de personalidad será un factor importante a la hora de evaluar a los políticos porque influye en la percepción del mundo y preferencias de una persona.
En consecuencia, los electores van a votar por partidos cuyos candidatos sean percibidos similares en términos de rasgos de personalidad. En adición, estos votarán por las políticas que mejor se adapten a sus preferencias, las cuales también se
24 encuentran condicionadas a los rasgos de la personalidad. Es de interés que las denominadas predisposiciones políticas, actitudes hacia los candidatos y las políticas, las cuales juegan un rol crucial en mediar los efectos de la personalidad en la decisión de voto, son factores identificados en el modelo de Michigan de comportamiento de voto, como factores importantes dentro de la intención y la decisión de voto (Campbell, Gurin, & Miller, 1954; Campbell et al., 1960; W. Miller & Shanks, 1996).
A pesar de lo anterior, hay que tener en cuenta que ser afín a un candidato por su personalidad no es igual a votar por él, esto ya que el votante siempre se verá expuesto a un trade-off (como se cita en Schoen y Schumann, 2007). De manera que un elector puede ser atraído por un candidato, pero este no va a votar por el candidato si le gusta otro aún más. Es aquí cuando deben tenerse en cuenta otras variables que definen la intención de voto. La anterior afirmación es coherente con la idea del voto estratégico (Cox, 1997), el cual afirma que cuando se está tomando la decisión de votar, los ciudadanos no necesariamente tienen una única preferencia en mente por lo que consideran la variedad de candidatos entre los cuales escoger. Sin embargo, cabe destacar que en investigaciones de la última década se ha comprobado que independientemente del papel específico que tome un elector o ciudadano en la votación estratégica, los rasgos de su personalidad generarán un efecto directo en su decisión de voto frente a un candidato e indirecto frente a su elección de voto por un partido (Shoen y Schumann, 2007).
Las anteriores ideas, han sido sustentadas, de igual manera, a partir de la evidencia arrojada por estudios realizados en países como Italia, Alemania, Reino Unido, entre otros.
Uno de los primeros estudios que refiere la relación entre los Big Five y la política fue desarrollado en Italia por Vittorio, Barbaranelli y Zimbardo (1999). Estos estudiaron la relación entre la personalidad y el partidismo en este país y, a partir de los resultados obtenidos, sugirieron que los rasgos de la personalidad pueden afectar de manera indirecta las actitudes hacia los partidos políticos, ya que moldean predisposiciones fundamentales que a su vez afectan las opiniones acerca de los partidos. Como resultado, los electores pueden ser influenciados por los rasgos de personalidad percibidos de los candidatos políticos tanto como por los asuntos políticos que los candidatos presentan. En cuanto a la influencia de factores específicos, Vittorio et al. (1999) encontraron que aquellas personas con altos niveles de extraversión y conciencia eran más propensos a apoyar a partidos políticos que soportaban la preocupación por la justicia distributiva (es decir, la plataforma de centro-derecha), y las personas con
25 un alto nivel de afabilidad y apertura a la experiencia tenían más probabilidades de votar por candidatos que apoyaran el libre mercado (es decir, la plataforma de centro-izquierda; p.179).
En un estudio posterior, algunos de los autores del estudio en Italia (Vittorio, Vecchione, Barbaranelli, & Fraley, 2007), encontraron que altos niveles de afabilidad y apertura a la experiencia predecían la intención de votar por John Kerry en las elecciones presidenciales, mientras que la alta extraversión, alta conciencia, y bajo neuroticismo estaban asociados con el deseo de votar por George W. Bush.
En Alemania, un estudio realizado por Schoen y Schumann (2007) para las elecciones presidenciales del 2006 confirma que las características de la personalidad afectan tanto la elección de voto de la persona como la actitud partidista en presencia de variables sociodemográficas. En este caso, se encontró que la extraversión no tiene ningún efecto sobre las actitudes partidistas. Sin embargo, altos niveles de afabilidad y apertura a la experiencia, así como bajos niveles de conciencia, están asociados con un voto por partidos más liberales. En adición, aquellas personas con niveles altos de neuroticismo están más inclinados a apoyar partidos que ofrezcan bienestar y que vayan en contra de cambios materiales y culturales. En este sentido, el neuroticismo fue muy influyente en cuando la formación de votantes entre partidos de centroizquierda y de centroderecha.
En un trabajo posterior, Mondak et al. (2010) resaltaron la importancia de las interacciones entre la personalidad y el entorno encontrando, por ejemplo, que la personalidad y el tamaño de la red de contactos interactúan entre sí, y solo considerando ambos en conjunto pueden los investigadores entender adecuadamente porqué ciertas personas se exponen a opiniones políticas que divergen de la suya. Posteriormente, en un estudio realizado por el London School of Economics and Political Science, se examina si la votación de las elecciones del 2015 en el Reino Unido sigue la relación entre los rasgos de personalidad medido por la Big Five y el comportamiento de voto (Denninson, 2015). En este caso, los resultados de la investigación arrojaron que existe un efecto positivo entre la dimensión conciencia y ser de derecha, pues las personas con un alto puntaje en esta dimensión tienden a prestar más atención a las normas sociales y a ser más conservadoras. Por otro lado, tener un puntaje alto en la dimensión de apertura conlleva a tener más probabilidad de ser de izquierda al tener un comportamiento no tan social y ceñirse a reglas sociales poco ortodoxas. En el caso de la dimensión de neuroticismo, investigadores encontraron
26 que las personas que tienen un alto puntaje en esta dimensión tienden a ser personas que les cuesta ver el statu quo en términos positivos y son inestables, lo que aumenta su probabilidad de adoptar actitudes de izquierda. Por último, las dimensiones de la extraversión y la afabilidad son las menos relacionadas al comportamiento electoral, pero, de acuerdo con el estudio presentado, la extraversión sigue una corriente de mentalidad dura y de conservadurismo, lo que es compatible con opiniones de derecha. En cambio, la afabilidad se caracteriza por ser un rasgo que, de acuerdo con la ocasión, puede apuntar a diferentes opiniones en términos sociales, económicos y políticos. No obstante, de acuerdo con la literatura, en términos generales, personas con altos puntajes de afabilidad tienden a preferir políticas de izquierda. En este sentido, de acuerdo con los resultados obtenidos, Denninson (2015) concluye que es clara la relación que se quería presentar; sin embargo, analizar el vínculo mentado en sistemas multipartidistas presenta un mayor obstáculo y complejidad a pesar de los resultados consistentes que obtuvo para el caso de Reino Unido, especialmente con las dimensiones de conciencia, apertura e inestabilidad emocional.
En síntesis, a partir de los estudios realizados a nivel internacional, previamente mencionados la presente investigación, podemos afirmar que es válido generar una hipótesis de que en Colombia a partir del uso del modelo de personalidad Big Five, específicamente para las elecciones gubernamentales de alcalde para Bogotá para el año 2019, los rasgos de personalidad ayuden a comprender la formación de actitudes políticas y la toma de decisión de voto en los ciudadanos. Es decir, a partir de la evidencia encontrada en otros países es posible y vale la pena estudiar si existe un efecto de los rasgos de personalidad en la decisión de voto en Colombia, con respecto a la inclinación por un candidato en particular.
METODOLOGÍA La encuesta realizada
Con el objetivo de indagar sobre la decisión de voto y los elementos constitutivos del comportamiento del electorado en el país, se decidió realizar un estudio de la personalidad del electorado en la ciudad de Bogotá y cómo esta es explicativa o no de la intención de voto en esta ciudad.
Para ello, el Centro Nacional de Consultoría (CNC) patrocinó una encuesta para las elecciones de alcaldía de Bogotá realizadas el 27 de octubre del año 2019, la cual contaba con 22 preguntas que correspondían a variables: a) sociodemográficas: edad,
27 estrato, género. b) Percepción de los candidatos: este aspecto se relaciona con las variables de favorabilidad hacia los candidatos. c) Filiación partidista y participación. d) Variables frente a votación retrospectiva: en ellas se busca analizar la percepción del mejor gobierno para la ciudad de Bogotá durante los últimos 5 años y la imagen del gobierno actual, esto con el fin de identificar si dependiendo del desempeño y la percepción de los anteriores candidatos se votará por el continuismo o por la oposición. e) Variables que miden cada una de las dimensiones de la prueba de los cinco factores de la personalidad (Big Five), las cuales corresponden a: conciencia, afabilidad, extraversión, apertura a la experiencia y estabilidad emocional.
La encuesta fue aplicada a una muestra de 444 individuos y se realizó con el objetivo de medir la intención de voto para la alcaldía de Bogotá durante el periodo 2019-2021. La técnica usada para la aplicación del instrumento fue una entrevista personal; con un cuestionario estructurado creado y evaluado por el Centro Nacional de Consultoría con la participación especial del departamento de Innovación; dirigida a hombres y mujeres mayores de 18 años, de estratos alto, medio, bajo; residentes en la ciudad de Bogotá. Cabe destacar que los resultados producto de la encuesta presentan algunas diferencias con respecto a los resultados obtenidos en los comicios del 27 de octubre. En particular, la proporción de los votantes por Claudia López y por Miguel Uribe fue mayor a la pronosticada en la encuesta (Claudia López: 42.57% encuesta, 35.21% Registraduría y Miguel Uribe: 17.57% encuesta, 13.56% Registraduría). Por otro lado, la proporción de los votantes por Carlos Fernando Galán y Hollman Morris fue menor a la pronosticada en la encuesta (Carlos Galán: 28.83% encuesta, 32.48% Registraduría y Hollman Morris: 11.04% encuesta, 13.99% Registraduría). Es muy probable que estas diferencias se deban a factores ajenos al estudio; dentro de estos, el más importante a considerar es el periodo de dos meses transcurrido desde la fecha de realización de encuesta, la cual fue realizada a finales del mes de agosto, y la fecha de los comicios, los cuales fueron realizados el 27 de octubre. A pesar de esto, se resalta que los resultados de la encuesta como los resultados realmente obtenidos convergen frente a la elección de la nueva alcaldesa para la ciudad de Bogotá: Claudia López.
La elección del modelo logístico multinomial para la realización del análisis y su validación de supuestos
Ahora bien, a partir de los resultados de las encuestas se realizó un análisis de regresión con datos de corte transversal y para ello se escogió la realización de un modelo logístico multinomial teniendo en cuenta que el objetivo del presente estudio radica en entender comportamiento del elector, en este caso bogotano. Ello quiere decir que más allá de
28 realizar una enumeración de las variables que explican la intención de voto, se requiere poder conocer y explicar los procesos que están detrás de las variables explicativas del voto, sus relaciones causales y su recurrencia contextual y temporal. En este sentido, el interés del presente estudio no se encuentra en la generación de un modelo predictivo, sino en la elaboración de un modelo explicativo, a partir del cual sea posible evaluar la intención de voto, que en nuestro caso sería la variable dependiente del modelo, respecto al conjunto de variables independientes que fueron mencionadas anteriormente.
En la literatura existe un extenso cuerpo de conocimiento acerca de cómo inferir las percepciones y las preferencias a partir del comportamiento electoral observado. En esta, los modelos de decisión de voto son típicamente formulados a partir de un modelo de elección discreta con utilidad aleatoria (Train, 2009). Para ello, comúnmente se usan modelos multinomiales. Los modelos multinomiales, introducidos por McFadden en 1974 son herramientas de análisis que, teniendo en cuenta el supuesto de que la variable categórica dependiente sigue una distribución multinomial, utiliza el método de máxima verosimilitud para estimar las probabilidades asociadas a cada elección, dadas las características particulares de los individuos o los atributos de las elecciones, los cuales son resumidos en sus regresiones (Guarín, Ramírez, & Torres, 2012).En modelos de decisión de voto, se usa comúnmente regresiones del tipo probit o logit multinomial—MNP y MNL respectivamente— (Lacy & Burden, 1999; Quinn, Martin, & Whitford, 1999; Schofield, Martin, Quinn, & Whitford, 1998).
Cabe destacar que el modelo multinomial logístico (MNL) es tal vez uno de los modelos de regresión más usados en ciencias sociales debido al amplio uso de variables categóricas en los estudios, a su facilidad para estimar e interpretar, así como a su extendido uso en modelos computacionales (Cheng & Long, 2007). Sin embargo, es bastante criticado el hecho de que el modelo logit impone el supuesto de independencia de alternativas irrelevantes (en adelante IIA por sus siglas en inglés). El IIA establece que la relación de las probabilidades de elegir la alternativa j sobre la alternativa i es independiente del conjunto de opciones ofrecido (Bjorn & Vuong, 1985).Dicho de otra manera, este supuesto implica que agregar o borrar una variable alternativa no afecta las probabilidades entre los resultados restantes; en este sentido, aplicar este supuesto en escenarios electorales desconocería el hecho de similitudes y sustitos entre ciertos candidatos, desconociendo los efectos de la dinámica electoral (Kamakura, 2016). En este contexto, los modelos alternativos al logit más discutidos son probit multinomial, nested logit y mixed logit; sin embargo, estos modelos son
29 computacionalmente más difíciles de aplicar e interpretar, así como son menos familiares entre los investigadores (Keane, 1992). En tal caso, tal como lo afirma Tse (1987) una estrategia de modelado sería el adoptar tentativamente el modelo simple logístico multinomial (MNL) y probar la aceptabilidad del supuesto de IIA.
Para probar la aceptabilidad del modelo logístico multinomial simple Dow y Edersbuy (2004) explican tres razones por las cuales, en ciertos casos, aunque el modelo probit multinomial puede ser considerado como la metodología de referencia en el estudio de decisión de voto para elecciones de múltiples candidatos, es preferible escoger el simple logit al más complejo probit. Estas razones son:
(a) Como las propiedades estadísticas de MNP y MNL son asintóticas, existen razones para creer que un método es superior a otro. Este mérito depende el modelo estadístico que represente mejor el proceso de decisión que genera la data observada. Sin embargo, dentro de los límites de los datos típicos en este tipo de estudios, frente a una muestra pequeña de datos, los coeficientes estimados por los modelos MNP y MNL y sus errores estándar (ajustados a la escala respectiva), probabilidades y los efectos marginales son indistinguibles. De esta manera, resulta indiferente el uso de uno u otro modelo dependiendo del análisis que se quiere realizar.
(b) MNP imparte una serie de problemas a la hora de identificar los errores de especificación en la práctica. Esto puede conducir a inferencias plausibles, aunque arbitrarias o engañosas. En adición, el MNP presenta un problema de optimización de máxima probabilidad que algunas veces no converge al óptimo global o produce estimaciones de parámetros que son lo suficientemente imprecisas como para hacer que las inferencias estadísticas sean sospechosas. Sin embargo, excepto para casos de profundos errores de especificación, la probabilidad del modelo logit se optimizará en su nivel global máximo y no es propenso a errores de optimización. (c) A pesar de que la imposición de IIA en modelos logit es restrictiva para los modelos
de decisión de voto, no se debe exagerar su importancia a la hora de realizar estudios en la práctica por dos razones. Primero, IIA es una propiedad lógica de tomar una decisión, no una propiedad estadística como consistencia e imparcialidad. En consecuencia, se espera que como propiedad lógica alguna versión de IIA se mantenga en ambos modelos teóricos de elección del votante y comportamiento de elección observado, independientemente del modelo usado. Segundo, cualquier modelo logit adecuadamente especificado retorna probabilidades
30 que capturan el comportamiento observado independientemente de sí el modelo es consistente o no con IIA. Este argumento es similar al dado por (Alvarez & Nagler, 1998, Apéndice C), ya que ellos afirman que IIA no es agregado. Sus derivaciones muestran que incluso cuando las decisiones individuales reflejan IIA en un modelo logit, la introducción de nuevas alternativas produce probabilidades que reflejan la violación del supuesto IIA. En este sentido, independientemente de que la decisión individual refleje o no IIA, el estimado de los parámetros del modelo va a retornar las probabilidades agregadas correctamente.
De esta manera, tomando en consideración las razones expuestas anteriormente y teniendo en cuenta que: (i) la muestra a partir de la cual se realizó el estudio no cuenta con gran cantidad de datos (444 observaciones), (ii) se requiere de practicidad para interpretar el modelo, (iii) se quiere hacer un modelo explicativo; se decidió hacer uso de un modelo de regresión logit multinomial simple por encima de un modelo probit, toda vez que se considera que los resultados, si bien no son tan exactos como los que se podrían obtener con otro modelo, son una buena aproximación y expresan de manera adecuada el comportamiento del electorado bogotano que en la presente investigación es objeto de estudio.
Métodos de validación, precisión y de interpretación al hacer uso de un modelo logístico multinomial
A partir del modelo construido en el proyecto de investigación, el objetivo principal es que sea válido en términos del tipo de regresión que se usó. Para poder lograr un buen modelo logístico multinomial que explique el comportamiento electoral con las variables explicativas a usar, la idea es encontrar los suficientes coeficientes e interceptaciones que maximicen el valor de la función de máxima verosimilitud, es decir, es necesario tener una adecuada estimación de parámetros que reflejen que los datos y el modelo sea probable (Cowan, 2019).
Si bien los datos adquiridos a través del Centro Nacional de Consultoría son fijos y no se pueden modificar, la probabilidad que arroje el modelo estará en función de las estimaciones de los coeficientes y para cumplir con un modelo fiable y explicativo es necesario modificar las estimaciones de los coeficientes y así, maximizar la probabilidad. De esta manera, haremos uso de diferentes pruebas para corroborar la pertinencia y la interpretación de las variables explicativas a usar, también se analizará la idoneidad, la adecuación, la precisión y la validez del modelo (Fox, 1997). Además, acto seguido, se comprobará de manera práctica la relación entre los rasgos de