PERSPECTIVA
DEBUXO ARTÍSTICO I
DA4
La perspectiva es un método de dibujar y pintar la ilusión de profundidad sobre una superficie plana.
Esta superficie plana es el papel, tablero o lienzo sobre el que proyectamos nuestra “visión” o impresión de
un modelo o escena.
La formas de los modelos que dibujamos sobre esa superficie tienen, en la vida real, profundidad y
dimensión, por lo que tratamos siempre de representar esa profundidad de manera que nuestros dibujos
parezcan reales y verdaderos.
LOS INDICADORES DE PROFUNDIDAD
Son aquellos recursos básicos para conseguir la representación del equivalente de un objeto
real mediante el dibujo, la pintura etc. Estos recursos consisten en “imitar” los factores
mediante los que se percibe visualmente la profundidad y la corporeidad de la realidad.
La disminución
del tamaño
superposición
La
La separación
del
borde inferior
La perspectiva
Pieter Brueghel “el joven” (Bruselas 1564 - Amberes 1637) Paisaje nevado con patinadores y trampa para pájaros Hacia 1601. Óleo sobre tabla, 40 x 57 cm.
Rafael Sanzio o Rafael de Urbino; Urbino 1483 – Roma 1520)
La Escuela de Atenas, 1509-1512. Pintura al fresco. 500 cm × 770 cm Estancia de la Signatura, Palacios vaticanos, Roma.
Rafael Sanzio o Rafael de Urbino; Urbino 1483 – Roma 1520)
La Escuela de Atenas, 1509-1512. Pintura al fresco. 500 cm × 770 cm Estancia de la Signatura, Palacios vaticanos, Roma.
ELEMENTOS BÁSICOS de la PERSPECTIVA
PLANO del CUADRO: Leone Battista Alberti, en su tratado “Della pittura” (1435) lo define como una “ventana” a través de la cual el artista ve el mundo tridimensional. Esa ventana es la superficie de nuestro dibujo, y se concretará en un escena (encuadre) y un formato determinados. Esta ventana es siempre perpendicular a la mirada del observador.
PUNTO DE VISTA: es la posición que adoptamos para observar la escena. Viene a su vez determinado por dos parámetros: la distancia al plano del cuadro y la altura en relación al plano base, denominado plano de tierra o plano geometral. Esta posición debe ser constante, ya que el cambio de posición implicará “ver” de modo diferente la escena.
LÍNEA DEL HORIZONTE: el horizonte natural está representado por la línea virtual en la que se encuentran el mar y el cielo, o la tierra llana y el cielo. Dicha línea siempre está al nivel de nuestros ojos, y cambiará a medida que cambie la elevación del punto de vista. Por lo tanto, la línea del horizonte en nuestro dibujo dependerá de la elevación desde la que observamos la escena.
PUNTO DE FUGA: es un punto, situado sobre la línea del horizonte, al que convergen las líneas del modelo que siguen una misma dirección no es paralela al plano del cuadro. Cada dirección no paralela al plano del cadro tendrá por lo tanto su propio punto de fuga. Sin embargo, las direcciones paralelas al plano del cuadro conservarán en la perspectiva el paralelismo y no generarán punto de fuga.
Al adoptar un punto de vista determinado decidimos la forma en la que observamos el modelo. Al fijar nuestro punto de vista, los elementos de la escena a representar adoptarán también una posición determinada en relación a nuestro plano del cuadro. Dicha posición determinará el tipo de perspectiva que vamos a plasmar. Hay tres tipos principales de perspectiva:
TIPOS de PERSPECTIVA cónica o lineal
Hay también que considerar la existencia de otros modelos de formas compejas, compuestos por un gran número de lados y caras, y de composiciones de elementos simples pero que adoptan posiciones en relación al plano del cuadro cuya representación implica utilizar de forma combinada más de uno de los tipos principales de perspectiva.
FRONTAL (1 punto de fuga) OBLÍCUA (2 puntos de fuga) AÉREA (3 puntos de fuga)
PERSPECTIVA cónica FRONTAL o CENTRAL
Vamos a considerar un objeto sencillo, en este caso un prisma o paralelepípedo en el que todas sus caras son rectangulares; sus tres dimensiones coinciden con las tres direcciones principales del espacio: longitud, altura y profundidad.
En la posición frontal, el modelo tiene 2 de sus direcciones principales, y por lo tanto dos de sus caras, en posición paralela al plano del cuadro. Estas direcciones del modelo, al no generar punto de fuga, conservarán siempre el paralelismo en el dibujo.
Sin embargo, la tercera dirección adopta una posición perpendicular la plano del cuadro, generando un punto de fuga único, al que convergerán en el dibujo todas las líneas que siguen en el modelo esta dirección.
Observa en el ejemplo como las líneas paralelas al plano del cuadro conservan siempre el paralelismo, pero no su magnitud, ya que ésta depende de su distancia a dicho plano.
Observa también que, al conservarse el paralelismo, las caras determinadas por estas líneas mantienen sus ángulos (rectos en este caso) y por lo tanto su forma será directamente proporcional a la forma real del modelo.
Sin embargo, cada cara del modelo no paralela al plano del cuadro se “deforma” visualmente en la representación en perspectiva, ya que una de las direcciones que la determina “fuga” al punto P, perdiendo el paralelismo del modelo real.
La “deformación” se manifiesta claramente en lo ángulos de la cara considerada, que se modifican en función de la posición del modelo en relación al punto de vista del observador.
P
PERSPECTIVA cónica OBLÍCUA
En la posición oblícua o en escorzo, el modelo tiene solo una de sus direcciones principales en posición paralela al plano del cuadro. En este caso vemos que únicamente las aristas verticales del prisma utilizado como modelo son paralelas al plano del cuadro. Esta dirección no tendrá de fuga, conservando siempre el paralelismo en el dibujo.
Sin embargo, las dos direcciónes restantes adoptan una posición oblícua (ni paralela ni perpendicular) en relación al plano del cuadro, generando cada una de ellas un punto de fuga al que convergerán en el dibujo todas las líneas que siguen en el modelo esa dirección.
Los dos puntos de fuga no coincidirán nunca con la posición del punto principal de la perspectiva, pero siempre estarán situados en la línea del horizonte.
Observa en los ejemplos como las líneas verticales, paralelas al plano del cuadro, conservan siempre el paralelismo, pero no su magnitud, ya que ésta depende de su distancia a dicho plano.
Observa también que ninguna de las caras de los prismas, al adoptar una posición en “escorzo”, son paralelas al plano del cuadro. Por ello todas las caras del modelo “deformarán” visualmente en la representación en perspectiva.
La “deformación” se manifiesta nuevamente en lo ángulos de la cara considerada (no hay ningún ángulo “recto” en el dibujo), que se modifican en función de la posición del modelo en relación al observador