MISIONEROS XAVERIANOS
La Formación Permanente
Mentalidad y práctica para el Primer Anuncio
iQuaderni de
iSaveriani
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MISIONEROS XAVERIANOS
Participes del “sueño” de Conforti.
El primer anuncio nos reposiciona a todos.
Actas – CoSuMa 2015
LA FORMACIÓN PERMANENTE:
MENTALIDAD Y PRÁCTICA
PARA EL PRIMER ANUNCIO
Tavernerio (CO), 26 de Julio – 8 de Agosto 2015
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Í N D I C E
Presentación
Breve crónica de la CoSuMa
Relación de la Dirección General a la CoSuMa
A) Formación Permanente: mentalidad y práctica para el Primer Anuncio 1) Caminos de Formación Permanente en la vida de nuestra Congregación
– Lo que hemos escuchado – Lo que queremos comunicar – La esperanza que les dejamos
2) Formación Permanente y reposicionamiento – Reposicionamiento
– Opción por las Periferias – Toma de conciencia
– Un compromiso para nuestras Circunscripciones B) Líneas operativas de Formación Permanente
1) Formación
2) Economía y compartición
– Animación sobre el uso de los Bienes Temporales – Asamblea General de los Ecónomos de Circunscripción – Colaboración económica de las Circunscripciones
a la Administración general
– Revisión y corrección del Estatuto de la Delegación Central 3) Primer Período en Misión
4) Curso “Tres-Meses” en Tavernerio C) Mensaje Final de la CoSuMa 2015
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P R E S E N T A C I Ó N
stimados Cohermanos, como piden C 108 y RG 108.1, los Superiores de Circunscrip-ción se reunieron con la DirecCircunscrip-ción General en Tavernerio, del 26 de julio al 8 de agosto. Este encuentro, desde su inicio, se reveló no sólo como un cumplimiento de las Cons-tituciones y de la Tradición Xaveriana, sino, sobre todo, como un claro encuentro de Familia. Les presento ahora las Actas de lo que se ha presentado y compartido durante esta Confe-rencia de Superiores Mayores (COSUMA), caracterizada de fraternidad, espíritu de bús-queda, franqueza y realismo.
Las Relaciones de cada Circunscripción fueron la base y la materia para la reflexión común. Éstas fueron regularmente publicadas en el sitio web de la Dirección General, juntamente con la Relación presentada por la Dirección General. No se considera necesario publicarlas en este cuaderno, pero se remite a su lectura. De las Relaciones tenemos el auténtico estado de la Formación Permanente en nuestra Familia; la débil presencia de Programas de Forma-ción Permanente en la mayor parte de las Circunscripciones y los buenos intentos por con-seguir algo en otras; la profundización de la mentalidad que guía a la mayor parte de nues-tros cohermanos en su vida apostólica y consagrada y sus efectos en la Formación Perma-nente. En particular, en la Relación de la Dirección General se encuentra una reflexión cen-trada en las causas que frenan un camino normal de Formación Permanente, que hoy es indispensable para una normal vida misionera.
La Crónica del Congreso tiene un doble objetivo: dejar al lector el diario de los días del Con-greso, y señalar esos momentos y experiencias que, durante el encuentro, han tenido un impacto particular en el ánimo de los cohermanos.
El Documento sobre la Formación Permanente está dividido en dos partes. En la Primera Parte se esbozan los contenidos examinados en la Asamblea y las líneas que la COSUMA deja a la Programación de las Circunscripciones. Contiene indicaciones concretas y resume bien las propuestas contenidas en las Relaciones. La Segunda Parte presenta el significado y la metodología para proseguir el reposicionamiento, o el re-partir, pedido por el XVI Capítulo General. El Documento, en su conjunto, se presenta a las Circunscripciones como esquema de trabajo y como estructura para elaborar un Programa de Formación Permanente que guíe la vida y la actividad de cada Circunscripción.
En estas Actas, se encuentran también los Otros temas que estaban en la agenda de la CO-SUMA. Estos se refieren a la Formación de Base, a la Economía y compartición, al Primer período en Misión y al curso de los Tres-Meses en Tavernerio. Se presentan las directivas que se han tomado para cada uno de los temas abordados. Éstas deben ser recibidas como
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ayuda para vivir más intensamente nuestro carisma y para unificarnos en el estilo de vida. Se incluirán, por tanto, en el Vademécum, convirtiéndose de esta manera en regla común. El Mensaje Final es la síntesis que se deja a cada cohermano, de todo lo que ha sido objeto de reflexión, debate y decisión. Para entenderlo bien, se tenga presente que un hilo conduc-tor de las reflexiones de la COSUMA fue siempre el deseo de tener un lenguaje común en nuestra Familia. El lenguaje común crea comunión porque permite una interpretación uná-nime de las características irrenunciables del nuestro Carisma. Primer Anuncio, Ad Gentes,
Ad Vitam, Ad Extra, deben unificar el ánimo y la actividad de nuestra Familia. El Mensaje Final encuentra su punto sustancial en la invitación, serena pero firme, de reinvertir toda nuestra vida y los carismas que hemos recibido para el "fin único y exclusivo" del Instituto: el Primer Anuncio. El fin del Instituto es lo que da significado al reposicionarnos, reestructu-rarnos y re-partir. El primer anuncio es lo que justifica y hace ineludible la Formación Perma-nente, unificándola a la Formación de Base. Con palabras simples y propuestas ordinarias, el Mensaje Final contiene en sí mismo el esquema para reformular los Proyectos y Programas de Formación Permanente en nuestras Circunscripciones, y propone la santidad del Funda-dor como criterio de revisión y luz que ilumina sea el camino personal como el comunitario de Formación Permanente, ofreciéndonos como puntos de revisión, la cantidad de libertad interior que haya en nosotros y la voluntad de adquirir una nueva mentalidad. Dos términos del Mensaje Final que no hay que olvidar: esperanza y optimismo. Estos son el gran mensaje de la COSUMA 2015.
Buena lectura.
P. Luigi Menegazzo SX Roma, 15 de Agosto 2015
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B R E V E C R ÓN I CA D E LA C O S UM A 201 5
a Conferencia de los Superiores Mayores (COSUMA) 2015, se llevó a cabo en Ta-vernerio, del 26 de julio al 8 de agosto.
La apertura oficial del encuentro se realizó la noche del día 26, inmediatamente después de la cena. Nos hemos encontrado en el salón de conferencias donde el P. General dio una cordial bienvenida a todos los participantes, y el Vicario General informó sobre al-gunos aspectos prácticos. Luego se procedió a determinar los distintos cargos: los mo-deradores; los encargados de redactar el diario de la COSUMA; el grupo de los auditores, es decir aquellos que tenían la tarea de tomar nota de los temas importantes que sur-gieran durante los encuentros, útiles para la redacción del documento final; los encarga-dos de redactar el Mensaje a los Cohermanos; y otros cargos de carácter logístico. También se establecieron los grupos de trabajo, formados de tal manera que en cada grupo estuvieran representados todos los continentes. El comité de coordinación quedó formado de la siguiente manera: P. General (Presidente), P. Mario Mula (Coordinador), P. Alessandro Brai y P. Carlos Collantes (Moderadores).
Una característica de esta COSUMA es que, por primera vez, estuvo presente Tailandia, representada por P. Alessandro Brai, aunque si aun formalmente no se trata de una cir-cunscripción independiente, pues, las comunidades de Tailandia pertenecen a la Delega-ción Central.
Los trabajos de la COSUMA, que se prolongaron por dos semanas, tuvieron como tema central: La Formación Permanente: mentalidad y práctica para el primer anuncio, como profundización a partir de la carta de la DG “Participes del “sueño” de Conforti, el “primer anuncio” nos ‘reposiciona’ a todos”. Además de este tema principal, se tocaron otros temas relacionados con éste.
Toda la actividad de la primera semana, desde la mañana del lunes 27 hasta la mañana del sábado 01 de agosto, se desarrolló en torno a las Relaciones preparadas por las distintas Circunscripciones sobre el tema de la Formación Permanente, presentadas por continen-tes, según este esquema: presentación de la Relación por parte del Superior de Circuns-cripción, preguntas y aclaraciones, y posteriormente trabajo en grupos, para reflexionar sobre cada relación según una guía de preguntas, y por último compartir en asamblea el trabajo de los grupos. La última Relación presentada fue la de la Dirección General (DG). Todas las Relaciones se pueden encontrar publicadas en el sito xaveriano la DG.
Antes de la pausa para la comida del viernes se tuvo una breve suspensión de los trabajos para recibir la visita de P. Natalio Paganelli, Administrador Apostólico de Makeni y recién
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elegido obispo titular de la sede de Gadiaufala. El P. General le dirigió unas palabras de saludo, y el P. Natalio, a su vez, señaló algo sobre la realidad del servicio que le espera. La última sesión de la semana, la mañana del sábado, se dedicó a acontecimientos parti-culares de Familia. El primero en orden de presentación fue el testimonio sobre los hechos trágicos en los que murieron las Hermanas Xaverianas Olga Raschietti, Lucia Pulici y Ber-nadetta Boggian. El P. Mario Pulcini expuso la crónica de los acontecimientos, y presentó un vídeo sobre la muerte de las Hermanas que es parte de un DVD realizado por la Confe-rencia Episcopal italiana como testimonio sobre los mártires de hoy. Posteriormente, la Hermana Giordana Bertacchini, Superiora General de las Misioneras de María, habló de la experiencia vivida por ella y por las hermanas respecto a estos acontecimientos, leídos a la luz de la fe que ayuda a encontrar un sentido en todo lo que ha sucedido.
El segundo tema de la mañana estuvo presentado por el P. Carlo di Sopra y se refiere al testimonio de los Xaverianos en la difícil situación que se creó por la epidemia de Ébola en Sierra Leona.
Por último, tomó la palabra el P. Armando Coletto para presentar la difícil situación del Norte de Camerún y Tchad ante el avanzar del grupo integrista Boko Haram, una situa-ción que se está haciendo cada vez más peligrosa.
El domingo 2 de agosto los participantes en la COSUMA tuvieron una pausa en los traba-jos y fueron a Parma de peregrinación a los lugares confortianos. En primer lugar, se tuvo la celebración eucarística dominical en el Santuario Conforti, presidida por el P. General. Inmediatamente después de la misa se tuvo la visita a Ravadese, lugar de la infancia de San Guido, con parada en la Capilla donde el Fundador fue bautizado hace 150 años. Todo bajo la experta conducción del P. Ermanno Ferro. Terminada la comida, tras una breve visita al Museo de Arte Chino y Etnográfico, y una parada fraternal en la casa de las Hermanas Xaverianas, se tuvo el regreso a Tavernerio.
Con la sesión de la mañana del lunes 3 de agosto, comenzó la segunda parte de la CO-SUMA, que inicia con la presentación de la carta de la DG “Participes del “sueño” de Con-forti, el “primer anuncio” nos ‘reposiciona’ a todos” (iSaveriani 80) y que enlaza junta-mente el tema de la Formación Permanente con el de la reestructuración y del re-partir. En este momento se presenta también la relación del viaje en Sudán del Sur hecho por los PP. Antonio López y Faustino Turco, junto a Mons. Giorgio Biguzzi.
Otro tema importante tratado en estos días se abrió con la presentación por parte de la Dirección General de una relación sobre la formación en nuestra familia, que incluyó una mirada a la nueva Ratio Formationis Xaverianae, el Congreso Continental de los Forma-dores en África (Bujumbura, julio 2014), el Congreso de Rectores de las Teologías, cele-brado en Roma en octubre 2014, y algunas problemáticas relacionadas con el Noviciado.
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Igualmente, se dedicó un tiempo particular al Congreso de los Animadores Vocacionales de Europa y Estados Unidos. Todos estos temas, después de haber sido presentados, se discutieron en los grupos de trabajo, siguiendo unas preguntas de manera que se llegase a dar indicaciones a la DG sobre cómo proceder en estos ámbitos.
Se ve como muy unido al tema de la Formación Permanente, el del Congreso sobre Ca-risma Xaveriano y Social Media que la DG ha programado para enero 2016.
Este proyecto fue presentado por el P. Vicario. De la misma manera, el P. Vicario pre-sentó algunos temas relacionados con la economía, haciendo algunas propuestas a los Superiores de Circunscripción. Y por supuesto, afín a la Formación Permanente, no podía faltar una mirada al Año de la Vida Consagrada. Después de una breve introducción he-cha por el P. Vicario, siguió la presentación, de manera espontánea, de lo que a este respecto, se está haciendo en varias Circunscripciones.
Un tema secundario, pero importante, tocado durante la Asamblea, fue el que se refiere al
Sínodo de la Familia que se tendrá en octubre de este año y que fue precedido por un Sínodo extraordinario querido por el Papa Francisco. Para presentar este tema, el 4 de agosto, ha venido Mons. Enrico Solmi, Obispo de Parma, invitado por el Papa Francisco a participar en el Sínodo extraordinario y que estará también presente en los trabajos sinodales del próximo mes de octubre. Al tema del Sínodo se dedicó toda la tarde. Mons. Solmi presentó el marco general del Sínodo extraordinario y del instrumento de trabajo del Sínodo 2015, descri-biendo los retos que el Sínodo está llamado a afrontar con respecto a la misión de la familia, teniendo presente el criterio solicitado por el Papa Francisco, es decir, mirar a la familia con los ojos de Cristo. Muy interesante, fue luego la parte de la conferencia en la que Mons. Solmi respondió a las diversas preguntas de los Superiores Mayores.
Los últimos temas tratados por la COSUMA fueron: el Vademécum, del que el Secretario General presentó algunos aspectos particularmente importantes y a los cuales los Superio-res MayoSuperio-res deben pSuperio-restar atención; el tema de los TSuperio-res-Meses de Tavernerio fue breve-mente presentado por P. Javier Peguero. Una vez terminada la exposición de todos los temas previstos, y tomadas algunas decisiones sobre las propuestas presentadas, la tarde del vier-nes 7, se concluyeron los trabajos con un momento de revisión de la COSUMA.
Con la celebración eucarística final de la mañana del sábado 8, presidida por el P. Gene-ral, la COSUMA fue oficialmente clausurada.
P. Marco Milia Secretario General
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RELACIÓN DE LA DIRECCIÓN GENERAL
Conferencia de los Superiores Mayores
(COSUMA) 2015
Introducción
«Para ser apóstoles se pide entusiasmo, energía, generosidad, y todo esto lo tienen us-tedes, que se encuentran en la primavera de su vida, en la cual abundan la luz y el calor. Sin embargo, para llevar a cabo un apostolado eficaz es necesario, ante todo, atraer a las almas, conquistar los corazones con el atractivo de la bondad y la caridad de Cristo», escribía Mons. Guido M. Conforti en 1922 (Antología de los escritos de Guido M. Conforti, 2007:
Método misionero, 2).
El Papa Francisco, en la Carta Apostólica A los Consagrados, hablando de la misión de la Vida Consagrada hoy, escribe: «su eficacia apostólica no depende de la eficiencia y el poderío de sus medios. Es su vida la que debe hablar, una vida en la que se trasparenta la alegría y la belleza de vivir el Evangelio y de seguir a Cristo» (II, 1).
Ambos textos, entre sí lejanísimos en el tiempo, utilizan el mismo lenguaje, la misma exhortación, la misma intensidad. El Apóstol, el Consagrado, el Xaveriano debe testimo-niar a Cristo antes que nada y siempre con su vida: sólo en esto consiste su alegría y sólo esta alegría desea compartir.
Doy las gracias a cada uno de ustedes, en nombre de la Dirección General y también en nombre de la Congregación. Por medio del servicio de la autoridad ayudan a los coherma-nos a mantenerse fieles al Carisma y activos en la misión. Sus Relaciones, la compartición y los pareceres sobre los distintos temas, son para la Dirección General un servicio precioso para ayudar a la Familia a vivir fielmente el Carisma. Compartir el servicio de la autoridad, la colegialidad, no sólo hace más ligero el servicio de guía, sino que aporta también mayor credibilidad, porque nos ayudamos mutuamente a comprender la Voluntad de Dios.
LA FORMACIÓN PERMANENTE: UN “SISTEMA” DE VIDA
Premisa
Los motivos por los cuales se ha propuesto este argumento a las Circunscripciones se derivan de C 72: «nuestra fidelidad al Reino, al hombre y a la misión nos invita a renovarnos conti-nuamente en el espíritu, a cualificarnos en los contenidos y métodos del apostolado». El
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argumento se ha retomado también en el XVICG 67, 55.1a; 77e; 97; 162-163 y 165. El XVCG habla al respecto en el n. 30. Una especial atención a la Formación Permanente es dada por la nueva Ratio Formationis Xaverianae(RFX): 199- 200; 342-344; 365, 367.
La insistencia sobre la Formación Permanente por parte de nuestros Capítulos Generales y Regionales y de otros documentos, debería beneficiar a nuestra Familia. El XVCG 2 dice ex-presamente que «la misión ad gentes vive hoy un momento de grandes cambios a los que no escapa nuestra Congregación: cambios y tensiones que requieren una nueva figura de Xaveriano, interpelado no sólo sobre las cosas que hace, sino sobre todo en aquello que es». Este tiempo y sus peculiares exigencias es lo que solicita una nueva figura de Xaveriano. No seguimos las novedades, sino que tratamos de entender lo que el espíritu humano desea y cómo le podemos anunciar Jesucristo.
La invitación a la Formación Permanente
viene de la Palabra de Dios
Existen dos textos del NT que consideramos vinculantes también para nosotros Xaverianos: «Por este motivo, te recuerdo que reavives el don de Dios que está en ti por la impo-sición de mis manos» (2Tm 1,6);
«No descuides el don que hay en ti, que se te comunicó por intervención profética mediante la imposición de manos del Colegio de presbíteros» (1Tm 4,14).
Este icono bíblico subraya en primer lugar el hecho de que el discípulo Timoteo no es dueño de su vocación, de su presbiterado, del Evangelio, de la misión. Por ello, no es contando sobre sí mismo, incluidos los dones recibidos, que el Timoteo de turno (el Xa-veriano) puede hacer crecer la comunidad cristiana con la predicación del Evangelio, con los sacramentos etc. Todo Xaveriano es siempre y solamente el ministro de un don, como lo es la vocación, la consagración y el presbiterado, que debe ser atendido y nutrido para que no le sea quitada la energía para transformarse en profundidad. La formación per-manente es conversión perper-manente.
¿Cómo facilitar en nosotros la conciencia de que no somos dueños de la fe, sino sus sim-ples colaboradores? El don libremente recibido está a servicio de, es para el bien de la Iglesia, es para el anuncio del Evangelio. Nuestra primera responsabilidad es la de no descuidarlo, reavivándolo continuamente, es decir, manteniendo la juventud del espí-ritu: y esto nada ni nadie puede imponérnoslo desde fuera (C 72). La exhortación de Pablo
a Timoteo nos ayuda a todos a evitar dos grandísimos riesgos: la pérdida de la identidad y la desnaturalización del ministerio apostólico.
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Las iniciativas a nivel de Congregación
Especificado el fin por el cual es siempre necesaria la Formación Permanente, queremos em-pezar esta relación partiendo del análisis de cómo se realiza oficialmente en nuestra Familia.
El curso de los Tres-Meses en Tavernerio. Es la iniciativa con mayor impacto en la Con-gregación. Más de 400 cohermanos han participado y la mayor parte ha quedado satis-fecha. La intención del curso ha sido preservada y perfeccionada: no es un curso de ac-tualización (aggiornamento), sino de formación, por lo tanto, de análisis de la propia vida consagrada y misionera. Hemos tomado el 2015 como año sabático para reflexionar so-bre su reestructuración para hacerlo más adecuado al camino de la Congregación.
Asambleas. Cada circunscripción tiene periódicas asambleas durante las cuales estudia ámbitos particulares de su compromiso apostólico. La intervención de expertos, y espe-cialmente la aportación de varios cohermanos, hacen preciosos estos momentos. La-mentablemente sus contenidos rara vez son divulgados en la Congregación y, de este modo, se pierde un significativo patrimonio de reflexión.
Encuentros continentales por sectores. Organizados por la Dirección General, estos tie-nen el propósito de revisar y reprogramar las diferentes fases de la Formación de Base y de la Animación Misionera y Vocacional, o de abordar otras urgencias, que nos presente la Pastoral misionera.
Centros de estudio. Ofrecen instrumentos cualificados para la Formación Permanente de los cohermanos de las Regiones y dan una buena ayuda también a la Formación de Base. Su actividad y producción académica tienen también un buen efecto sobre la formación misionera de la Iglesia local.
Congresos Internacionales. Se han organizado Congresos sobre la espiritualidad y sobre la misión y otro está en programa durante el sexenio en curso.
Asambleas locales por sector y encuentros comunitarios. Son los momentos más comu-nes y más eficaces de Formación Permanente. La Comunidad está llamada a tenerse en continua actualización sobre la vida de la Congregación, de la Iglesia local donde se tra-baja, de la sociedad en la que se vive. El intercambio comunitario desarrolla la capacidad de discernimiento y la atención a todo lo que exige de parte nuestra, atención y prepa-ración. No se ha dejado de solicitar a cada cohermano a asumir como deber moral el participar activamente en estas iniciativas.
Ejercicios espirituales y retiros mensuales. Son los tiempos del espíritu, organizados en diversos modos en las Circunscripciones, a veces sólo para Xaverianos, a veces abiertos. En este ámbito debe anexarse también la participación a reuniones de estudio y reflexión organizadas por la Iglesia local o por otras Familias Religiosas.
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Especializaciones o Cursos académicos de actualización. Normalmente deberían ser pre-vistos en las Circunscripciones de acuerdo con las necesidades de la misión y de la vida de la Circunscripción.
En resumen: la Congregación ofrece y sugiere múltiples instrumentos y ocasiones para la Formación Permanente de los cohermanos, e invita a aprovechar también todas las ocasio-nes que se presentan en la comunidad xaveriana y en los ambientes en los que trabajamos.
EL
XVI
CAPÍTULO
GENERAL
Y
LA
FORMACIÓN
PERMANENTE
Premisa
El XVI Capítulo General pide a nuestra Familia de reestructurarse y reposicionarse para vivir con fidelidad nuestro carisma hoy. En la Carta a los Cohermanos del 1º de marzo 2014 (iSaveriani 80) la Dirección General escribe en la conclusión: «Las Orientaciones del XVICG no son una simple invitación a intentar de hacer frente a los nuevos compromisos de la misión. Tales Orientaciones piden a nuestra Familia una programación concreta sobre concretas áreas misioneras. Se interroga nuestra disponibilidad, nuestra libertad de corazón, nuestra capacidad de diálogo al interno de nuestras Circunscripciones y de nuestras comunidades, nuestra profesionalidad y competencia» (cfr. Conclusión, párrafo 2).
Con esto se entiende que la Formación Permanente se pone en estrecha relación con la posibilidad de renovar nuestra misión con determinación y visión. La Formación Perma-nente, por lo tanto, nunca puede ser entendida sólo como un conjunto de sugerencias y momentos cualificados de formación; no tiene la función de una simple actualización. Además, la Formación Permanente no es tiempo sustraído al ministerio, sino una condi-ción indispensable para desempeñar bien el apostolado.
La Formación Permanente, más bien, es un estilo de vida en el cual la Misión de la Con-gregación es asumida como propia misión, convirtiéndose en el criterio de discerni-miento sobre lo que tiene valor y significado en la propia vida personal, comunitaria y de Congregación. La Dirección General se ha preguntado en varias ocasiones si las iniciativas de la Congregación para favorecer la Formación Permanente son suficientes: ¿qué debe ser mejorado, qué se debe añadir, cuáles los nuevos métodos que hay que usar hoy? Sobre todo, se ha preguntado sobre qué concepto de Formación Permanente está pre-sente en la Congregación y cuáles son las iniciativas que mejor lo favorecen. Les expone-mos nuestras consideraciones después de los dos primeros años de servicio. Las refle-xiones tienen como punto de partida los números ya mencionados del XVICG y de la RFX.
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Formación Permanente
y concepción comunitaria de la misión
(XVICG 63)La concepción comunitaria de la misión es el punto de partida fundamental para programar un trabajo misionero apropiado a los tiempos y con altas probabilidades de éxito, que permita a la obra madurar y ser autosuficiente. Dicha concepción comunitaria de la misión, nos proporciona las reglas del juego, en cuanto que, siendo la misión algo eclesial, no puede haber otra forma de misión fuera de la comunitaria. Este proceso está basado en la formación personal del Xaveriano y en su apertura de mente. Observamos que en la Congregación persiste aún una concepción de la Misión como actividad personal. Enumeramos algunas causas:
Acercamiento superficial a los Documentos de la Congregación. Hay una cierta pro-pensión, por lo tanto, tentación, al prejuicio de que en estos no hay mucho que en-contrar de útil. Estos documentos son, en realidad y de manera especial, las Consti-tuciones y los Capítulos Generales, la Ratio Missionis Xaveriana y la Ratio Formationis Xaverianae, que proponen los campos en los que es necesaria nuestra Formación y nuestra actualización. El poco conocimiento del camino de la Congregación no desa-rrolla la creatividad, suprime el interés de profundizar y compartir ideas, proyectos, intentos, prioridades que, por el contrario, abren a campos nuevos y urgentes de presencia misionera.
Estudio poco profundo de los Documentos de la Iglesia Universal y de las Iglesias Lo-cales. No es raro que el acercamiento a estos Documentos sea de manera superficial, a menudo poco propenso a una lectura crítica del texto, impidiéndonos entender las riquezas que contiene. Los acontecimientos eclesiales, por su parte, no siempre go-zan de nuestra atención, provocando divergencias entre el camino eclesial y el nues-tro. Puede ocurrir que haya poca Iglesia en nuestra Misión.
Autosuficiencia intelectual: favorecida y justificada por un uso superficial de los mo-dernos medios de investigación (red/Internet), que la quieren rápida y sin fatiga. For-mación Permanente y navegación superficial y de mirada rápida no coinciden. La sus-titución de las Bibliotecas con el Internet, del soporte de papel con el digital, tiene muchos aspectos positivos, pero esconde también problemas, entre los cuales la sus-titución de la concentración con la navegación rápida. La facilidad induce a desplazar la profundidad, aun si somos conscientes de que la información es sustancialmente diferente al conocimiento. La Misión requiere un bagaje cultural no indiferente, fruto de trabajo personal, sacrificio, dedicación. La autosuficiencia intelectual, sin em-bargo, encuentra su razón en la más o menos abundante libertad interior, que se abre al otro y, por lo tanto, a la Misión.
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Débil disposición a la inculturación. La Misión requiere el don total ad vitam de sí mismo. Esta es la disposición fundamental para seguir la Voluntad de Dios. Esto sig-nifica que allí donde sea necesaria la presencia y labor del Xaveriano, él debe ponerse en la disposición interior de que esa es su casa y su gente: estudiar, informarse, ha-blar la lengua, observar, acoger, etc. deberán ser actitudes y métodos normales, que se utilizarán espontáneamente, sin necesidad de insistencia. La Formación Perma-nente, por lo tanto, también es fruto de curiositas, es decir, de talante creativo, capaz de descubrir y saborear la bondad y la belleza que Dios ha prodigado en todas partes y en todos (cfr. XVICG 54.1b; 182), y la docibilitas, que renueva y vigoriza el ánimo y la mente (RFX 342).
En la Congregación es aún evidente el predominio de una concepción individual de la Misión, de la cual procede la autoreferencialidad, la opción de aquello que interesa per-sonalmente, independientemente del camino de la Familia, la no comunión de intereses y proyectos. Se debe reconocer que en nuestras comunidades esta es una carencia grave, de manera especial la dificultad para compartir el camino personal de fe. Todo esto se convierte en un obstáculo importante para un programa de Formación Permanente sea éste comunitario que de Congregación, en cuanto que más que un objetivo común por alcanzar, se deben mediar entre los tantos proyectos personales, frecuentemente desli-gados entre sí.
Formación Permanente y vitalidad del Carisma
(XVICG 62)Repetidamente nuestra Familia ha considerado que es fundamental revitalizar el carisma (XVCG 36). Momentos especiales de reflexión y formación sobre este aspecto han sido los Congresos sobre Espiritualidad Xaveriana (2006) y sobre la Misión (2012). La vitalidad
del carisma siempre ha estado vinculada a la Formación Permanente, que “es la actitud y la disponibilidad de cada cohermano a seguir aprendiendo y profundizando todo lo que se refiere a la formación humana, espiritual, intelectual y misionera, no cediendo a la falsa convicción de que nuestra formación, después de la formación de base, está ya concluida” (XVICG 67). Es, además, fuera de duda que la concepción comunitaria de la mi-sión va inculcada ya a partir de la Formación de Base.
A este respecto hacemos las siguientes reflexiones:
C 72 confía a la Formación Permanente la tarea de la renovación espiritual y de la cualificación de los contenidos y métodos apostólicos. Ésta es antes que nada una tarea del Xaveriano en cuanto tal. La vitalidad del carisma se realiza en una comuni-dad solidaria y resuelta, es decir capaz de enlazar de manera armoniosa las necesi-dades misioneras del tiempo y lugar donde se trabaja y el núcleo irrenunciable del
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carisma. A este fin, tienen un papel particularmente importante los Capítulos Regio-nales, las Asambleas, los Encuentros de actualización. La falta de una suficiente im-plicación personal y comunitaria en el follow up de las decisiones tomadas durante estos momentos, produce un obstáculo en la creatividad del carisma. Los tiempos especiales para la revisión y programación de la actividad misionera tienen segui-miento sólo si son fruto de una constante formación personal y comunitaria. Los Ca-pítulos Regionales, de manera particular, no son aún capaces de preparar buenas y eficaces metodologías misioneras. Repetimos: el carisma ha de ser asimilado, culti-vado, desarrollado, pero de manera comunitaria.
Nuestra familia vive en un período de búsqueda de una nueva policy misionera: lo exige la presente época histórica y eclesial. Las respuestas a esta búsqueda no pue-den ser dictadas simplemente por las ideas, los gustos y habilidades personales, o las concepciones de la misión que cada uno se ha hecho. La nueva policy requiere agu-deza en el análisis y cohesión de grupo. En la Congregación, es fatigoso coagularse alrededor de contenidos que proyecten hacia perspectivas comunes, que faciliten métodos misioneros comunes. El proceso de gradualidad, necesario en la vida comu-nitaria, lamentablemente, es frecuentemente malinterpretado y se transforma en un intento por tener todo.
Se debe admitir que carecemos de reflexión, de análisis histórica, de uso compartido de conocimientos y reflexiones. Como Familia carecemos de un grupo que pueda ayudarnos en esto: somos ricos de expertos, pero a menudo ellos están lejos y son sectoriales, no comunicantes entre sí, no siempre inclinados a participar a la Familia de su competencia con espontaneidad. Una nueva policy misionera requiere intenso amor por la Familia (C 3), formación personal permanente, capacidad de análisis co-munitario y determinación en seguir la opción comunitaria.
En la Familia Xaveriana es urgente renovar la idealidad, recuperar frescura, liberarse de cerrazones e ideologías. Necesitamos recuperar la libertad interior e intelectual que nos permita vivir plenamente el carisma. El mayor obstáculo es ese persistente y mortal individualismo, que desentona enormemente en una Familia de Consagra-dos de la época de la “red”. Para nosotros Xaverianos, la verdadera “red” es la que está codificada en C 1, fuera de la cual no podemos hacer misión.
Nos hemos sumergido en el hacer, en construir, en proyectar. Corremos el riesgo de encerrarnos en nosotros mismos, en nuestras ideas e idealidad, para las que el parecer ajeno es a menudo considerado peligroso, casi un atentado. Es difícil pedir o preparar personal para los distintos servicios, porque en primer plano emergen los deseos per-sonales más que los intereses de la Familia. La Formación Permanente, afinando en
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nosotros la capacidad y el arte de reflexionar, agiliza también nuestro ánimo, amplía el radio visual, extiende las fronteras del propio yo más allá de nuestro horizonte. Sin reflexión también las motivaciones vocacionales vienen a menos y se corre el riesgo de retenernos satisfechos con lo que nos gusta, con el resultado de una vida sedentaria desde el punto de vista carismático. Una de las más preocupantes consecuencias de la falta de Formación Permanente se ve en la insatisfacción que aprisiona a muchos co-hermanos, para los cuales muy poco funciona en la comunidad y en la Congregación, nada en la Iglesia y en la sociedad, y con los cuales es muy difícil establecer un diálogo propositivo y concerniente al futuro. En nuestras comunidades y en los momentos im-portantes de la Circunscripción, tales como los Capítulos y las Asambleas, es preciso volver a discutir con competencia y con pasión sobre argumentos que son sólo teóricos en apariencia, pero que condicionan nuestra metodología. Estos argumentos son la Teología de la misión, la Eclesiología, la Antropología y la Historia de las Religiones, y otros temas similares. Sin la constante formación personal, todo esto no puede ha-cerse y, por consiguiente, también el carisma queda indefinido. Pero, ¿queremos los Xaverianos permanecer en la Iglesia y en su misión como algo indefinido?
Formación Permanente y fidelidad al Carisma
(XVICG 125.146)
Este argumento es teóricamente claro, pero prácticamente es aplicado en medida de-masiado débil en la vida personal y comunitaria, para ser considerado como un punto de fuerza en la vida de la Congregación. Les proponemos los siguientes puntos de reflexión:
El Fundador S. Guido M. Conforti es estudiado y conocido. Las Circunscripciones y las Comunidades promueven momentos de estudio y de oración sobre su enseñanza. Muchas son también las publicaciones y las investigaciones. S. Guido M. Conforti, sin embargo, debe ser modelo de vida para cada Xaveriano: este es el punto débil de nuestra formación, tanto de base como permanente. La radicalidad en la consagra-ción a Cristo, la metodicidad en la vida espiritual, el espíritu de sacrificio para elegir siempre la Voluntad de Dios, la disponibilidad a la Voluntad de Dios, el orden en su vida: de este modelo de vida, encarnado por el Fundador, nos tiene todavía lejos una cierta superficialidad espiritual, que es inútil ocultar o tratar de justificar.
La Formación Permanente tiene el objetivo primario de mantenernos unidos y fieles a Cristo por medio de la imitación de nuestro Fundador. La canonización del Funda-dor debería propulsarnos más: parece, sin embargo, que sea un acontecimiento ya relegado en la historia del Instituto. Es doloroso ver cómo no sean raras las actitudes que excluyen de la propia vida el modelo del Fundador, y no parece que, al menos
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externamente, sea percibido el problema. Entonces, ¿realmente es conocido el Fun-dador? ¿El recuerdo anual del Fundador, es preparado, vivido, compartido en forma digna? ¿Cada 5 de noviembre es un día común y corriente o es un día de reprogra-mación de nuestra vida?
Al interno de nuestra Familia persiste aún el fenómeno de las salidas, tanto de Pro-fesos Temporales como Perpetuos, y también de sacerdotes. A menudo, las motiva-ciones conciernen al carácter, al método de discernimiento, a crisis de diversa índole, a la falta de espiritualidad, etc. Realmente es difícil hacer una estadística de las mo-tivaciones, pero es objetivo reconocer que la fidelidad a la vocación depende mucho de la Formación Permanente a la que cada uno se compromete. Los valores, las acti-tudes y los instrumentos para ser fieles a la vocación no se adquieren sin compromiso y de una vez para siempre, sino que son conquistados y preservados, aumentados y purificados constantemente.
El tiempo después de la Profesión Perpetua y después de la ordenación Sacerdotal, frecuentemente da la impresión que se convierta en una extraña euforia de libertad, donde no existe más Superior, verificación, relación de cuentas, consejo, dirección espiritual, obediencia y pobreza. Entra en la vida la propiedad privada, in primis la propia vida personal pasa a ser propiedad privada y en ella nadie puede cuestionar nada con autoridad.
Soy adulto, Ya no soy novicio: son expresiones frecuentes, que indican tristemente como están desapareciendo algunas de las formas privilegiadas de Formación Per-manente, como el contacto continuo con los contenidos de la espiritualidad del Ins-tituto y del Fundador, la confrontación sobre valores con el Superior y la Comunidad, el honesto análisis de la propia personalidad y de la propia vida espiritual con el Di-rector Espiritual.
No por último, se constata también que hoy se entra en la vida misionera con un generalizado sentimiento de inadecuación, es decir, con más incertidumbres que cer-tezas. Este sentido de inadecuación hay que saberlo gestionar, utilizando con diligen-cia las dotes personales y las ocasiones que nos ofrece la Familia mediante los servi-cios a los cuales estamos llamados. La Formación Permanente y la fidelidad a la vo-cación son inseparables. La falta de compromiso en la Formación Permanente hoy, puede convertirse en un freno destructivo para la Misión y la vida de nuestra Familia. Para terminar: la vocación es una Peregrinatio fidei, con sus etapas, sus necesidades y sus reglas. El camino debe estudiarse, programarse, respetarse en cuanto a su meta y a los medios para alcanzarla.
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Es necesario reconocer que individualismo y autoreferencialidad constituyen aún un grave obstáculo a la realización de nuestro carisma. El argumento es antiguo y, la-mentablemente, todavía actual. Esta tentación bloquea considerablemente el nece-sario proceso de reestructuración, del re-partir y de la renovación de la Congrega-ción. Entre las causas del individualismo, además del paganismo y relativismo que caracteriza a la sociedad y que nos condiciona notablemente, debe reconocerse tam-bién la falta de una buena Formación Permanente. El individualismo se desarrolla en un estado de ánimo encerrado en sí mismo, miedoso y desconfiado.
La desconfianza, a su vez, es fruto de poco conocimiento de sí mismos, de los otros y del objetivo que nos hemos propuesto de alcanzar en la vida. El individualismo en la Congregación se manifiesta en el intento de querer imponer la ley de que todo es igual, que no existe una norma común, que el carisma es lícitamente interpretado por todos y con la misma autoridad.
En síntesis: el individualismo nace de la incapacidad de búsqueda y reflexión, por la falta de sólidos métodos de meditación y de estudio, de la soberbia que no acepta sugerencias ni confrontarse. La Formación Permanente es un poderoso antídoto para el individualismo. Los frutos son aún pocos y quién está encargado del servicio de la autoridad no debe desanimarse. Ayudémonos en la formulación de programas no sólo anuales, sino especialmente periódicos, es decir, semanales y mensuales. A este respecto, también las comunidades de Formación de Base deben tener entre sus fines no sólo la formación académica, sino también el inculcar el habitus de no dejar nunca de formarse. Por último: individualismo y autoreferencialidad son signo de una grave escasez de contenidos culturales y teológicos. No son conocidas las realidades culturales fundamentales de los países que nos hospedan. No se profun-dizan las distintas disciplinas teológicas necesarias para nuestro ministerio, tales como la Teología Fundamental, la Liturgia y la Moral. Son débiles los conocimientos sobre la Escritura y esto dificulta el catecumenado y la formación de las comunidades cristianas. Nuestra eclesiología es superficial, y esto hace nuestra mente incapaz de comprender la variedad de carismas y su misión en la historia y en la sociedad y se hace muy laborioso el proceso de maduración de nuestra propia Familia.
Sólo el estudio y la aplicación personales pueden nutrir el ánimo y la mente y facilitar el camino de la Congregación. Las Circunscripciones organizan Asambleas y sesiones de estudio de manera admirable, pero los Superiores no deben olvidar que, en este momento, es urgente seguir personalmente a cada cohermano y ayudarlo en su For-mación Permanente.
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EXIGENCIAS DE LA FORMACIÓN PERMANENTE
EN la CONGREGACIÓN, HOY.
Premisa
La parte final de esta relación desea reformular los criterios de acción para un programa de Forma-ción Permanente, de manera que sean un instrumento común para los Superiores de CircunscripForma-ción y sus Consejos.
El servicio de la autoridad
(C 79.88)El Superior tiene la responsabilidad de padre respecto a los cohermanos. Este servicio se ha de desempeñar con delicadeza y determinación al mismo tiempo. Al cohermano y a las comunidades se indique también, cuando sea necesario, un camino para su forma-ción. Consideramos indispensable que cada Consejo Regional haga una seria programa-ción de Formaprograma-ción Permanente: esto forma parte esencial del servicio de la autoridad. Es obligatorio exigir que las comunidades se reúnan regularmente para reflexionar y es-tudiar documentos de la Iglesia y de la Congregación. Es también muy necesario que los cohermanos sean guiados en el uso de internet, el cual no puede sustituir la fatiga del estudio, la lectura, la información fruto de reflexión y de búsqueda común. Las Asam-bleas de Circunscripción deben considerarse instrumentos privilegiados para la Forma-ción, pero sólo como punto de partida para, luego, continuar la investigación y la progra-mación de nuestra misión. El Superior tiene el deber de seguir el camino personal y co-munitario de Formación, con intervenciones periódicas escritas u orales, para que ésta no se detenga y no se comience siempre del mismo punto, se infunda esperanza y se supere ese entumecimiento y ese aire de pesimismo que tienen el poder de hacer todo nebuloso y lento. Por último, el Superior sea también consciente de que no todo debe considerarse al mismo nivel: no es difícil distinguir propuestas que llegan después de estudio y análisis personal y otras que son sólo instintivas y sentimentales. Se dejen las segundas por las primeras, de lo contrario la vida comunitaria no progresa.
La dimensión humana del Xaveriano
(XVICG 18; 55.1; 64; RFX 84.293)
La formación personal encuentra buen terreno en una personalidad suficientemente ar-mónica, bien dispuesta y con un buen grado de libertad interior. La falta de madurez humana, de capacidad de relaciones, de amabilidad y de diálogo; comportamientos vio-lentos y normalmente negativos, siempre a la oposición o irónicos; lenguaje poco respe-tuoso y a veces vulgar; tendencia al chantaje: son síntomas que demuestran claramente la necesidad de la Formación Permanente. En nuestras comunidades tiene que reto-marse, con humildad, la formación humana. Este compromiso debe ser contenido en el
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Proyecto Comunitario y Personal de Vida y tener también una secuencia de contenidos sobre los cuales detenerse a estudiar y reflexionar. La formación humana debe ser favo-recida en las respectivas comunidades y no tanto en reuniones especiales o en jornadas confiadas a este tema durante las Asambleas. Sólo en la Comunidad puede tener éxito una formación humana digna.
Este aspecto de nuestra vida tiene que ser urgentemente abordado, antes de que el in-dividualismo lo haga incurable. Debe darse prioridad a la consecución de este fin. Cuando se considere oportuno, se inste a los cohermanos a dejarse guiar por expertos psicólogos o psiquiatras, y no se tema de dirigir a directores espirituales que ayuden a la reflexión sobre el propio camino vocacional. La edad avanzada no puede ser un motivo suficiente para no aceptar ayudas de este género o para no sugerirlas por parte del Superior. Los problemas personales no resueltos no deben ser descargados sobre la comunidad, sino afrontados personalmente y con responsabilidad, de lo contrario la Familia no avanza en la realización del Carisma, sino que corre el peligro de centrarse en problemas internos. Esto, lamentablemente, hoy es un dato de hecho presente en la Congregación. Formación de Base y Formación Permanente colaboren para realizar esa nueva figura de Xaveriano (XVCG 2) que responda al proyecto del Fundador (C 58). El Congreso
Interna-cional del sexenio en curso podría tener como tema El Misionero.
Adquisición de un método personal
de Formación Permanente
(XVICG 165; RFX 342-344)
La Formación Permanente es la consecuencia natural de la Formación de Base. ¿Tienen clara las nuevas generaciones de Xaverianos esta convicción? En las Filosofías, y espe-cialmente en las Comunidades Teológicas, los estudiantes vivan con plenitud y determi-nación, no sintiéndose de paso, provisionales, en tránsito. El estudiante debe ser cons-ciente de que el tiempo que está viviendo es valioso y debe poner alma y cuerpo en lo que hace. Por el contrario, es frecuente, a veces casi normal, el sentimiento de provisio-nalidad de la etapa de Teología, lo cual hace poco fructífero el estudio y casi imposible la adquisición de un método de estudio y de formación personal para el futuro. A este res-pecto, debemos reflexionar en la Congregación sobre nuestra capacidad y disponibilidad para el camino de encarnación. En la medida en que estamos dispuestos a aceptar en nosotros el proceso de encarnación, siempre y en todas partes, será también posible una autentica Formación Permanente, entendida como actitud indispensable para vivir en plenitud allí donde el Señor nos llama.
Es inevitable que hoy se mire hacia las nuevas generaciones xaverianas como a aquellos que podrán dar un tono adecuado a lo que hoy la misión nos pide y a reconducir a la
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autenticidad del Carisma a nuestra Familia. Los nuevos Xaverianos deben ser formados a formarse siempre, superando la tentación de alejarse del tiempo y lugar donde “ahora” se encuentran. Esta tentación está presente y tiene como consecuencia el perpetuar la niñez, encontrando refugio e instalándose en esos «no lugares», tan publicitados, y he-chos atractivos por la red. Se llega a ser hombres y misioneros maduros si somos capaces de encarnarnos allí, donde realmente estamos. La encarnación tiene vivo el deseo de no sentirse nunca ya llegados y autosuficientes y quita también la presunción de que ya somos “formados”. ¿Estamos reflexionando en las Circunscripciones sobre nuestra ca-pacidad de encarnación? ¿O hemos cedido al culto de la libertad individual, frente a la cual todo debe someterse, o al democratismo, por el cual, al final, cada uno tiene el po-der de decidir todo y siempre sobre sí mismo? No debemos temer de afrontar preguntas difíciles. Por el contrario busquemos de responder.
Formación Permanente y especializaciones
(Vademécum SG7, 16-21)
Es necesario que en la Congregación sean favorecidas las especializaciones. Su objetivo es solamente el de ser ayuda a la Misión de la Congregación, por tanto, es requerido el dis-cernimiento del cohermano y del Superior de Circunscripción sobre la base del Proyecto Misionero de la Circunscripción. La solicitud de especialización en vistas de la realización o satisfacción personal, sea decididamente evitada. Las diversas especializaciones, en con-secuencia, requieren un fuerte sentido de pertenencia a la Familia, con la disposición de utilizarlas en beneficio de todos. Sin embargo, en proporción a los cohermanos con espe-cializaciones, parece que este objetivo es aún demasiado débilmente alcanzado. Además, hay que reiterar que la especialización no debe ser dictada por una oculta idea de carrera, y no implica automáticamente la enseñanza catedrática; sin embargo, implica siempre su utilización para la Formación Permanente de los cohermanos y de las comunidades a las que pertenecemos. También este aspecto es aún demasiado débil.
Por último: debe ser claro que una especialización no puede suplir o sustituir un regular curso de Teología no explotado: es como construir sobre bases inexistentes. Un eficaz proyecto cultural misionero de la Congregación, no encontrará ventaja en el número de cohermanos especializados, sino en el uso que de las especializaciones es posible hacer para la vida de la Familia. La Programación de la Dirección General 2013-2019 pide tam-bién que las especializaciones sean hechas lo más posible en Universidades y Centros de Estudios presentes en las Circunscripciones mismas: crea preocupación, y no entende-mos por qué demasiado frecuentemente estos Centros de Estudios son evitados e infra-valorados. Necesitamos mayor libertad interior, capacidad de diálogo y disponibilidad al acercamiento con realidades diferentes.
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Formación Permanente y Centros de Diálogo
Intercultural e Interreligioso
(XVICG 70)En la Congregación han surgido y se han desarrollado en estos últimos años, el Centro de Estudios Asiático (CSA), el Centro de Estudios Africano (CEA), el Centro de Estudios Latinoamericano (CEMLA), el Conforti Institute (UK), Centro de Estudios Confortianos Xa-verianos (CSCS). Históricos son el Centro Xaveriano de Acción Misionera (CSAM) y el Cen-tro para el Diálogo Interreligioso Shinmeizan (JP). Su actividad se dirige a la Iglesia local y a los agentes de la Misión. En particular, estos Centros se dirigen a los Xaverianos mis-mos y ofrecen su útil material para la Formación Permanente. En proporción al servicio que se proponen y que llevan a cabo, no son muy utilizados. Sus publicaciones y las pe-ticiones de colaboración no encuentran mucho público atento entre nosotros. No per-damos la oportunidad que estos Centros nos ofrecen y dejémonos educar y formar por lo que ellos proponen a nuestro estudio y a nuestra reflexión.
Formación Permanente y Mass/Social Media
(XVICG 73; RMX 196.198)
La Web es una gran oportunidad y cada Circunscripción está procediendo lo mejor posi-ble en este sector. La Dirección General ha programado un Congreso sobre este sector de la comunicación para enero 2016. Hoy, web y Formación Permanente están estrecha-mente unidos, pero debe mantenerse el justo equilibrio que salvaguarde la libertad del usuario de este medio. El uso de la Web parece estar todavía centrado en la navegación al interno del mar de información, pero es poco utilizado como medio de profundización y como ámbito de apostolado y de Animación Misionera. Esto lo deducimos del hecho de que, para casi la totalidad, es utilizado mucho para fines privados y mucho menos para favorecer más la unidad de nuestra Familia: por esta razón, entre otras cosas, ha sido pensado y programado el sito de la Dirección General. No perdamos esta oportuni-dad extraordinaria, sino preparémonos, con conciencia, a utilizar la Red con el estudio y la práctica.
Conclusión
Agradecemos a todos ustedes, Superiores de Circunscripción, por la ayuda que dan a la Formación Permanente de las Comunidades y de los individuos. Sintámonos unidos tam-bién al camino de la Iglesia, siempre en Formación, nunca cansada de retomar vigor, nunca satisfecha de lo que ya posee, sino deseosa de penetrar cada vez más profunda-mente el misterio de Cristo para anunciarlo con fuerza. La Formación Permanente en-cuentra un poderoso estímulo en el examen de conciencia. ¿Aprovechamos las diversas
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ocasiones que se nos ofrecen? El Año de la Vida Consagrada, el 150 aniversario del naci-miento de S. Guido M. Conforti, el próximo Año Jubilar de la Misericordia: ¿son ocasiones bienvenidas para nuestra Formación continua? Hoy el mundo requiere de parte nuestra especial atención, sensibilidad y capacidad de discernimiento. La urgencia del anuncio del Evangelio, las persecuciones de cristianos, los fundamentalismos, los flujos migrato-rios, la pobreza moral y económica: que este mundo encuentre en nosotros interlocuto-res dispuestos, capaces de comprensión, fuertes en el testimonio y en la donación de sí mismo.
El señor nos acompañe.
P. Luigi Menegazzo P. Mario Mula, P. Javier Peguero Pérez P. Eugenio Pulcini, P. Antonio López Villaseñor Tavernerio, 27 Luglio 2015
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Parte – A –
F O R M A C I Ó N P E R M A N E N T E
:
MENTALIDAD Y PRÁCTICA
PARA EL PRIMER ANUNCIO
1)
Caminos
de Formación Permanente
en la vida
de nuestra Congregación
2)
Formación Permanente
y
Reposicionamiento
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CAMINOS DE FORMACIÓN PERMANENTE
EN LA VIDA DE NUESTRA CONGREGACIÓN
stimados cohermanos, la COSUMA ha sido la ocasión que el Señor nos ha dado para observar la vida xaveriana desde la perspectiva de la Formación Permanente (FP). En las relaciones de las Circunscripciones y en particular en la de la Dirección General, no obstante que se pongan en evidencia algunos aspectos carentes en nuestra FP, sobresa-len aquellos que son positivos y que parecen indicar un camino ya iniciado, aunque aún necesitado de ser buscado con renovada determinación, paciencia y constancia.
La presente síntesis se propone evidenciar los aspectos esenciales de nuestra FP: aque-llos que surgieron en los grupos de trabajo después de la presentación de las Relaciones en la asamblea (Lo que hemos escuchado), enumera, además, algunas propuestas (Lo que queremos comunicar), para llegar, luego, a evidenciar algunos motivos de esperanza (La esperanza que les dejamos). De fondo, reconocemos que Dios es un formador capaz de hacer concurrir al bien todas las experiencias, también las más críticas.
Lo que hemos escuchado
― Elementos positivos
En muchas Circunscripciones se asiste al esfuerzo de cohermanos por una colaboración cada vez más estrecha con las Diócesis, otras Congregaciones, Laicos, Organizaciones
culturales y humanitarias… Esta colaboración nos incentiva a una preparación siempre más profesional en nuestros aportes, y nos enriquece con una variedad de intercambios que dispone a valoraciones y respuestas más centradas y compartidas. La colaboración con las Hermanas Xaverianas y con los Laicos Xaverianos es particularmente alentadora en algunas Circunscripciones.
Se observa una mayor sensibilidad hacia las problemáticas de la sociedad en que ope-ramos y hay un esfuerzo por involucrarse en ellas. Reflejamos en nuestra vida religiosa aspectos positivos y negativos del mundo de hoy; la humanidad parece buscar en noso-tros respuestas a los problemas globales y existenciales que la hacen sufrir. Si por una parte nos percibimos inadecuados en cuanto a fuerzas y capacidad, por otra, sentimos que nuestra aportación no depende de estos elementos humanos: también en la enfer-medad y en la vejez se mantiene vivo el valor profético de la vida que encarnamos. De hecho, no obstante que experimentamos los signos evidentes de la crisis de la vida reli-giosa, presenciamos al interno de nuestra Familia significativos signos de reposiciona-miento y vitalidad nueva.
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Toma siempre mayor fuerza en la Congregación, la convicción de que no podemos pres-cindir de la vida comunitaria para vivir nuestra consagración misionera. Igualmente, des-cubrimos que en la FP, la comunidad es sujeto irrenunciable de este proceso que está finalizado al Primer Anuncio. Aparece siempre como muy fuera de lugar un modo de proceder que no se deje purificar por la caridad fraterna y que no tienda a construir re-laciones siempre más profundas.
La tradición xaveriana nos ha regalado algunos instrumentos válidos y eficaces para la FP: Asambleas, Encuentros comunitarios, Retiros… y la RFX es un instrumento completo, capaz de alentarnos y guiarnos en la consecución de este objetivo.
Los media y los social mediaestán teniendo entre nosotros un rol cada vez más impor-tante en favorecer la información y la formación, la animación misionera y el Primer Anun-cio, sin olvidar el diálogo en medio de la variedad de convicciones y de empeños sociales.
La Dirección General es percibida como guía propositiva en el proceso de FP y es el punto de referencia seguro, particularmente cuando se presentan al externo o al interno situa-ciones problemáticas y de sufrimiento.
― Elementos problemáticos
Junto al esfuerzo de diálogo positivo y propositivo con la sociedad que algunas Circunscrip-ciones (en particular las más pequeñas) han empezado, persiste la sensación de una dificul-tad de relación con las culturas emergentes, las culturas tradicionales y con las religiones. En algunas Circunscripciones no existen programas de FP y, por consiguiente, el indivi-duo puede caer en una visión individualista de la FP (hago lo que me gusta), o funcional (en vistas del trabajo más que por el crecimiento personal). El activismo caracteriza aun frecuentemente nuestra acción misionera y obstaculiza o nos hace relativizar las pro-puestas formativas que se nos ofrecen, y que son útiles no sólo por los contenidos, sino también por las dinámicas de grupo y el proceso de interacción que promueven.
Pensamos que se da una separación entre Formación Básica (FB) y FP: una vez que se termina la FB sentimos que hemos llegado, que estamos listos, completos… y vienen a faltarnos aquellas actitudes necesarias para una continua renovación. No teniendo una visión unitaria de la vida religiosa, de la vida comunitaria y de la misión, nos vienen a faltar también aquellos puntos de referencia comunes que pueden activar dinámicas de revisión y de confrontación comunitarias.
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Lo que queremos comunicar
Tres nudos a desatar Entre FB y FP no se debería dar interrupción. Las actitudes de fondo son las mismas:
docibilitas, curiositas, apertura mental, libertad interior.
Es necesario superar el concepto de FP como puro “aggiornamento” entendido como adquisición de nuevos conocimientos. La FP no puede ser simplemente funcional a un determinado servicio misionero.
La Familia Xaveriana – a través de la FB y la FP – debe superar la falta de un lenguaje común sobre la misión, la vida consagrada, la comunidad y el sentido de pertenencia. Desatar estos nudos nos ayudaría a mirar la formación de una nueva figura de misionero (sintetizada para nosotros en las constantes xaverianas) y de un modo de concebir la misión que sea más en sintonía con nuestro carisma específico de Primer Anuncio.
Nueva figura de misionero
Finalidad misionera. La FP nos pondrá en condiciones de hacer frente a la compleji-dad del mundo actual y de entrar en relación positiva particularmente con el mundo secular (humanismos), con las culturas juveniles y con las religiones.
Espiritualidad cristocéntrica. La FP llegar nos ayuda a llegar a ser hombres de interio-ridad, hombres de Dios que transmiten a Dios, ayudados incluso por la mediación del Fundador, cuya figura debemos reconsiderar a partir de las exigencias del tiempo pre-sente. Cultivando una vida de fe cada vez más madura y vital, personal y comunitaria.
La consagración religiosa. Es dinámica y progresiva: constantemente custodiada y profundizada; implica, también, una dimensión comunitaria y misionera. Debemos crecer en una comprensión común de los cuatro votos y de la modalidad xaveriana de vivirlos.
El espíritu de Familia y de comunión. La FP posee una dimensión comunitaria irre-nunciable: llevada a cabo en comunidad o a través de iniciativas de grupo a diverso nivel, favoreciendo la comunión, la comunicación profunda, el espíritu de Familia y la capacidad de discernimiento comunitario.
El Rostro humano. La FP nos pide formarnos como personalidades maduras, sere-nas, unificadas, abiertas, sociables, activas en la construcción de un mundo de justicia y de paz.
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Para una misión de primer anuncio
Fruto de la FP será una Congregación más realizada, serena y entusiasta, capaz de generar una nueva Animación Misionera y Vocacional.
La FP favorecerá una particular sensibilidad por el diálogo intercultural (culturas mo-dernas y tradicionales), interreligioso (incluido el nuevo ateísmo práctico y el relati-vismo)… y una apertura a colaborar con todos.
Estamos animados a emprender estudios humanistas y filosóficos para acercarnos y comprender mejor el ambiente en el que vivimos.
Conscientes de la presencia de nuevas esclavitudes, estamos invitados a empeñarnos en actividades de promoción humana, de justicia y paz.
Queremos intensificar la colaboración con las Iglesias locales, otros Institutos reli-giosos y, en particular, con las Xaverianas y los Laicos Xaverianos.
Toda especialización, no debe estar dirigida a un mero aprovechamiento personal, sino a ponerse a disposición de la Familia Xaveriana.
Estamos llamados a redescubrir la misión en la debilidad (que confía en la Providen-cia) y el espíritu de comunión y corresponsabilidad económica.
Concretamente sugerimos:
A cada cohermano: intensificar el estudio personal, reforzar el espíritu de Familia, poner a disposición de todos los propios talentos, aprovechar todos medios que la Congrega-ción le ofrece, no vivir de rentas, considerar la FP como una necesidad urgente y no como un añadido.
A las Circunscripciones: hacer un programa de FP, crear Secretariados para la FP regional o continental en diálogo con la Dirección General; promover con mayor intensidad el PCV, aprovechar internet como instrumento de comunión y formación; pensar y progra-mar cursos de formación a nivel continental; tener abiertos los horizontes de la misión; compartir el material de FP con otras Circunscripciones, atender la FP con los Laicos; pensar en las especializaciones teniendo presente el objetivo de nuestra Congregación.
A la Dirección General: tener presente los grupos de edad en los programas de FP; re-pensar el curso de los Tres-Meses de Tavernerio; favorecer el intercambio vía internet; preparar Congresos Intercontinentales; programar las especializaciones; pensar en la po-sibilidad de un “Book service” para la Congregación.
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La esperanza que les dejamos
El Xaveriano ha de ser un hombre disponible a acoger y a hacer suyos los retos de la misión con apertura de mente y libertad interior.
Estamos ciertos que nuestra Familia, haciendo suya la cultura de la FP como nuevo horizonte, descubrirá la energía necesaria para la renovación de las personas y de la Congregación; de esta forma se logrará una nueva mentalidad y práctica del Primer Anuncio.
1) FORMACIÓN PERMANENTE Y REPOSICIONAMIENTO
«Re-partir: a nuestras manos y a nuestro corazón ha sido confiado, una vez más, el audaz proyecto… Participes en el “sueño” de Conforti, el primer anuncio nos reposiciona todos»
(XVICG 5. 57).
a presente COSUMA nos ha dado la oportunidad de reflexionar sobre una actitud que es, al mismo tiempo, un fruto maduro de la Formación Permanente y una meta que permanece siempre ante nuestros ojos. Esta actitud es llamada reposiciona-miento o re-partir en los documentos del XVI Capítulo General. Las reflexiones que si-guen sintetizan la conciencia, surgida durante las asambleas y los trabajos de grupo de la COSUMA, de que la Formación Permanente es la actitud que permite el re-partir, el
reposicionamiento, y favorece el desarrollo de la “naturaleza carismática y escatológica de la misión» (RFX 344b).
Reposicionamiento
El reposicionamiento es una actitud y deseo de toda nuestra Familia. Esto
indica la vitalidad del Carisma, su dinamismo, la alegría de la vocación
recibida. Esta es la actitud que nos mantiene en continua tensión hacia
el anuncio del Evangelio
(cfr. XVICG 76: invitación a la capacidad de
discer-nimiento y opción).
El reposicionamiento requiere valentía, libertad interior, serenidad vocacional (cfr. RFX 87). Como Superiores de Circunscripción debemos tener vivas estas actitudes en los cohermanos y cultivarlas continuamente en nuestras comunidades (cfr. XVCG 16, que describe la relación entre obediencia y servicio de la autoridad). Debemos provocar opciones y estilos de vida cada vez más acordes al carisma xaveriano y mantener los ojos abiertos para ver la presencia activa y estimulante del Espíritu Santo (cfr. RFX 359c).
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El reposicionamiento no es una táctica misionera o una revisión de proyectos y estra-tegias. Afecta, más bien, a la totalidad de nuestro ser Xaverianos: espiritualidad e identidad carismática. Sólo si esto se realiza, el reposicionamiento llega a ser posible y produce frutos.
El reposicionamiento exige comunidad y disponibilidad (RMX 6. 19). La misión perte-nece a la Congregación (RMX 20), que tiene un objetivo por alcanzar. El objetivo co-mún es lo que ayuda a no dispersar energía. Las Circunscripciones, por tanto, tomen en mano su estructura apostólica y misionera, revísenla, reflexionen y lleguen a op-ciones concretas que ayuden a mantener el equilibrio entre origen carismática y no-vedades, entre Animación Misionera y Vocacional y Primer anuncio, entre dimensión institucional y dimensión carismática (XVICG 46).
No debemos abandonarnos al curso de los acontecimientos, sino ayudarnos a ser actores en la historia. Este compromiso es válido para todos.
Opción por las periferias
La Carta de la Dirección General iSaveriani 80 (Marzo 2014, p. 17) proponía a todas las Circunscripciones reflexionar sobre la posibilidad de una sustitución, en África, de una comunidad ya autosuficiente con una en necesidad de misioneros. A este fin el Superior General envió, en exploración, a Mons. Giorgio Biguzzi por dos meses en Sudán del Sur. En marzo 2015, por 15 días, los PP. Antonio López Villaseñor (Consejero General) y Faus-tino Turco (Superior Regional de RDC) junto a Mons. Biguzzi visitaron Sudán del Sur para reunirse con los Obispos y otros misioneros que allí trabajan, para visitar la zona y así poder informar a la COSUMA. Una detallada presentación permitió la consideración de los distintos aspectos que concretamente hay que tener en cuenta para hacer posible, hoy, una opción para nuestra Familia. Al mismo tiempo, la Región de CT, aceptando la propuesta presentada en Carta de la Dirección General, proponía una apertura en la Dió-cesis de Mongo en Chad, zona amplísima y carente de misioneros. También esta pro-puesta fue presentada a esta Asamblea para ser discutida.
El debate, sea en grupos como en el plenario, llegó a la siguiente conclusión: parece aún prematuro tomar el compromiso de una presencia nuestra en Sudán del Sur o en otras partes de África, como Mongo en Chad. El Sudán del Sur requeriría desde el principio un buen grupo de cohermanos, dado que la zona que nos sería confiada es muy amplia y por aproximadamente 6 meses al año imposible de alcanzar a causa de las lluvias. Otro hecho que no debemos subestimar es la necesidad de conocer más lenguas, entre las cuales inglés, árabe y algunas lenguas locales.
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Más factible parecía la elección de Mongo, que sigue siendo siempre dentro de la misma Circunscripción xaveriana. También en esta zona es necesario aprender nuevas lenguas, entre ellas el árabe chadiano, y el trabajo pastoral sería principalmente al interno de comunidades islámicas. En caso de que la Región consiga reestructurarse con un nuevo plan misionero, esta propuesta podría ser aceptada y realizada. Actualmente, sin em-bargo, no se ha hecho aún ningún paso significativo, tanto dentro de la Región xaveriana como con el Obispo de Mongo.
En resumen: la COSUMA propone de llevar la propuesta de una apertura xaveriana en Sudán del Sur al XVII Capítulo General.
Toma de conciencia
La conclusión de no poder actualmente concretar las dos propuestas antes mencionadas, no abandona, sin embargo, la petición del XVICG 53.1c. La COSUMA ha reafirmado la urgencia de reestructurarse al interno de cada Circunscripción en lo que respecta a acti-vidades, estructuras y opciones misioneras. Hemos notado una preocupante lentitud en el discernimiento de lo que hoy es más típicamente nuestro, xaveriano, y de lo que puede o debe ser abandonado a las Diócesis o a otras Instituciones capaces de asumir algunas de nuestras obras. Se ha analizado la conducción de varias Parroquias nuestras, y nos damos cuenta de que a menudo son más cercanas al estilo diocesano y tienen poco es-píritu misionero xaveriano. No ha faltado tampoco la consideración de que el eses-píritu misionero puede ser gravemente debilitado por un estilo de vida personal y comunitario donde la sobriedad, la cooperación y la fraternidad no son de casa. La COSUMA, por tanto, ha tomado conciencia nuevamente de que el primer paso para el reposiciona-miento, que debe llevar a la valiente opción de las periferias, tiene como condición in-dispensable la conversión del individuo y la comunidad (XVICG 43).
Las fuentes para llegar a concretizar un significativo reposicionamiento y re-partir, son: esperanza, libertad interior, espíritu de familia, compartición del único objetivo y carisma de la Congregación, capacidad de conducción por parte de los Superiores. En una pala-bra: tenemos necesidad de efectiva claridad carismática.
Un compromiso para nuestras circunscripciones
La COSUMA fue un momento cualificante de Formación Permanente. Hemos experimen-tado nuevamente que ésta no es simple actualización, sino compartición, programación de la vida personal y comunitaria, reestructuración, re-partir y reposicionamiento. Todo esto es posible en la medida en que hay oración, amor por el carisma xaveriano, colabo-ración libre de protagonismos e individualismos, estudio, meditación y celebcolabo-ración eu-carística como centro de todo nuestro ser personal y comunitario.