Daniel Paul Schreber
Memorias de
un enfermo nervioso
Traducción
y Estudio preliminarde Ramón
AlcaldePrólogo de
LuisGusmán
LfgROS
/BÁSICOS
Títulooriginal: Denkwürdigkeitentiñes
Nervenkranken
Traducción:Ramón
Alcalde© De
esta edición:1999, LIBROS PERFIL
S.A.Chacabuco
271 (1069)Buenos
AiresDiseño: ClaudiaVanni ISBN: 950-639-326-5
Hecho
eldepósitoqueindicalaley 11.723 Primeraedición:Agosto de1999
Composición: Taller delSurPaseo Colón221,8°11-
Buenos
Aires Impreso enelmes
dejuliode1999
VerlapS.A. Producciones GráficasComandante
Spurr653,AvellanedaImpresoenlaArgentina-PrintedinArgentina
Todoslosderechosreservados.
I
Memorias de un enfermo nervioso
Prólogo
Al
comenzar
este trabajo,no
habíapensado aún en
publicarlo. Laidea seme
ocurrió sólocuando
yahabíaavanzadoen
él.No me he
disimulado los reparosque
parecían oponerse auna
publicación; se trata principal-mente
dela consideraciónpor algunas personasque aún
viven. Porotra parte, soydela opinión deque
podríaser valiosoparala cienciay parael conocimientode
verdadesreligiosas posibilitar,mientrasaún
estoyconvi- da, cualquiertipode observaciones sobremi
cuerpo ymis
vicisitudes per- sonales porparte de personas especializadas. Frente a esta reflexión, tie-nen que
callartodas lasconsideracionespersonales.Latotalidad deltrabajoseredactóasí:
Las
“Memorias” propiamente
dichas (capítulos I-XXII),en
ellapsoque
va desdefebrero aseptiembrede 1900.Los “Apéndices” Ia VII,
en
el períodoque
va desde octubrede1900
a junio de1901.La
segunda
seriede “Apéndices”, a fines de 1902.En
eltiempo
transcurridodesdeque
iniciéeltrabajomi
situaciónexter-na ha cambiado
sustancialmente.En
tantoque
alcomienzo
vivíayoen una
reclusión casi carcelaria y,
en
particular, estaba excluido dela frecuenta- cióndepersonas educadasyaun
delamesa
familiardelasautoridades del hospital(alaque
tenían accesolos asíllamados pensionados del hospital),no
salíanunca
de losmuros
del hospital, etcétera, paulatinamente seme
ha
concedidouna mayor
libertaddemovimiento
yseme ha
posibilitadoen una medida
siemprecrecienteeltratocon
personas educadas.En
elproce- sode incapacidadmencionado en
elcapítuloXX
obtuve finalmenteun
éxi- tocompleto,aunque
sóloen segunda
instancia, pueslasentenciade inca- pacidad dictadael 13 demarzo
de1900
por el Real Tribunalde Primera Instancia deDresde
fue revocadoporelpronunciamiento
del Real Tribu- nalSupremo
dela Provinciade Dresde, del14dejuliode 1902,que
pasóen
cosajuzgada.En
élsereconocemi
capacidad paracontrataryseme
de-vuelvelalibredisposiciónde
mis
bienes.En
cuantoami permanencia en
elhospital,hacevarios
meses que
tengoen
lasmanos
eltestimonioescri-53
todelaAdministración,
donde
declaraque no
existeobstáculofundamen-
talparaautorizar
mi
libertad; pienso, porconsiguiente,regresar ami
ho- gar acomienzos
delaño
próximo.A
lolargodetodos estoscambios
seme ha dado
laoportunidad deam-
pliarsustancialmenteelámbito de
mis
observacionespersonales.De
resul- tas deellas,muchas
delas opinionesque
había expresado anteriormente tendríanque
sufrir ciertacorrección;en
especialno puedo
abrigarduda
al-guna
deque
elllamado“jugueteoconsereshumanos”
(elinflujomilagro- so) estáreducidoami
persona yaloque en
cada oportunidad constituyemi
contomomás
cercano.En
virtud deello, tendríaahoraque
darun
corte distintoamuchas
demis
explicacionesen
las Memorias.No
obstanteello, lashe
dejado,en
lomás
importante,en
laforma en que
lasredactéinicial-mente. Las modificacionesdedetallehubieran perjudicadolafrescura ori- ginaldelaexposición.
A mi
juicio,tampoco
tienemayor
importanciaque
lasideas
que me
habíaformado primeramente en
loreferentea las relacio- nescontrarias alordencósmico que
entreDios y yo surgieronhayan
esta- do mezcladascon
errores demayor
omenor
cuantía.De
todosmodos,
loúnico
que puede
aspirar aun
interésmás
general sonlosresultados alosque he
llegado,fundándome en
lasimpresionesy experienciasvividaspor mí,respecto delas relacionespermanentes, alaesenciayalos atributosde Dios, ala inmortalidad del alma, etcétera.Y
a este respectono
he tenidoque
modificaren
lomás mínimo
por obra demis
experiencias personalesmás
recientesmis
puntos de vista fundamentales, expuestos principal-mente en
loscapítulos I,II,XVIII yXIX
delas Memorias.HospitalMental Sonnenstein, Pirna, Diciembre de
1902
El
Autor
54
Carta abierta al señor consejero privado, PROFESOR DOCTOR FlECHSIG
Muy
distinguidoseñor Consejero Privado:Me
permito remitirleadjuntoun
ejemplar de lasMemorias
deun
enfer-mo
nervioso, delasque
soyautor,rogándoleque
lassometa
aun examen
benévolo.
Verá usted
que en mí
trabajo, especialmenteen
iosprimeros capítulos, sunombre
semenciona con mucha
frecuencia,en
parte relacionándolocon
circunstanciasque
podríanherirsusensibilidad.Estoesalgoque
sien- tomuchísimo,
peroque lamentablemente me
es imposible modificaren
nada, sino
quiero cerrardesde elcomienzo mismo
la posibilidaddeque mi
trabajo seacomprendido.De
todasmaneras,estámuy
lejosdemi
la in-tención deatentar contra su honor, así
como
tampoco abrigo contra nadie ningunaclasede resentimientopersonal,sinoque
conmi
trabajopersigo úni-camente
lafinalidaddepromover
elconocimiento delaverdaden un cam- po sumamente
importante, eldelareligión.Tengo
la inconmovible certidumbre deque
aeste respecto poseoexpe- rienciasque
-sise llegaraaun
reconocimiento generalde suvalidez-ten- drían sobrelosdemás hombres
elefectomás
fructíferoque
sepueda
ima- ginar.También me
resultaindudableque
elnombre
de usteddesempeña un
papelesencialen
laevolucióngenéticadelascircunstanciascorrespon- dientes,en
lamedida
enque
algunosnervios, extraídosde su sistemaner- vioso, se convirtieronen
“almasprobadas”,en
elsentidoque
se defineen
elcapítuloIdelasMemorias, y
en
carácterdetalesobtuvieronun
poderso- brenatural, deresultas delocual ejercieron durante años sobremí un
in- flujonocivo, y hastaestedíalosiguenejerciendo.Aligualque
otrasperso- nas,ustedsesentiráinclinadodeprimeraintención a veren
estesupuesto tan sóloun
desvaríodemi
fantasía,que
tieneque
serjuzgadocomo
pato- lógico; paramí
existeun cúmulo en
verdadabrumador
de razones proba- toriasde suacierto,que
desearíaque
usted conocieseen
detalleporelcon- tenido demis
Memorias.Aún
ahorasiento cada díay cada horaelinflujo nocivo,fundado en
milagros, de esa “almaprobada”;aún hoy
lasVoces
55
que
hablanconmigo me
traencadadía alamemoria
centenaresdeveces sunombre
deusted,vinculándolocon
circunstanciasque
siempresereite- ran,yen
especialseñalándolocomo
culpabledeaquellos perjuicios, a pe- sar deque
hacemucho que
las relaciones personalesque
durante algúntiempo
entrenosotrosexistieronhan
pasado paramí
asegundo
plano,porlocual difícilmentetendríayo motivo alguno para
acordarme nuevamente
deusted,máxime con
cualquiergénero derencor.Muchos
añoshe
reflexionado acercadecómo
conciliarestoshechos con
elrespeto por su persona, decuya honorabilidady mérito moral notengoel
menor
derechoadudar.A
propósitodeello,muy
recientemente,pocoantes dela publicacióndemi
trabajo, seme
ocurrióuna
idea nueva,que
acaso podríallevaralcamino
acertadopara laexplicación del enigma.Como
se señalaen
elfinaldelcapítuloIV
yen
elcomienzo
delcapítuloV
delasMe-
morias,no me
cabelamenor duda
deque
elprimerimpulsoparaloque mis médicos han
consideradosiempremeras
“alucinaciones”peroque
paramí
representa
un
tratocon
fuerzas sobrenaturales consistió enun
influjopro- cedentedelsistemanerviosodeustedyejercidosobremi
sistemanervioso.¿Dón-
de podría encontrarse la explicación de este hecho?Me
parece verosímil pensaren
laposibilidaddeque
usted (movido,como
debuen
grado quie- ro suponer),en un primer momento
porfinesterapéuticos haya manteni- docon mis
nervios,y por ciertoestando espacialmente separado,un
trato de hipnosis, sugestión ocomo
haya de llamarse.En
eltranscurso de esetra- to,podríaustedhabertenido alguna vezlapercepción deque
desdealgu-na
otraparte seme
hablabatambién mediante
vocesque
aludíanaun
ori-gen
sobrenatural. Podríausted,luego deestaasombrosa
percepción,habermantenido
eltratoconmigo
ciertotiempo
más,llevadoporelinteréscien- tífico,hastaque
lasituación sehubieravuelto, porasídecirlo, inquietante para ustedmismo,
y porellosehubierasentidoustedmotivadoacortarel trato.También
podríahaber sucedidoque una
parte desus nervios -pro-bablemente
sinque
ustedtuvieraconciencia deello-hubierasido sustraí- daasu cuerpo deuna manera que
sólosobrenaturalmentepuede
explicar- se, y elevada al cieloen
calidadde “alma probada”. Esta “alma probada”,que
adolecíade erroreshumanos como
todas lasalmasno
purificadas, se habríadejadollevarluego-conforme con
elcarácterdelasalmas,en
lame-
didaen que
loconozcocon
certeza- sinser refrenada pornada que
equi- valga ala voluntadhumana,
porel solo afán de autoafirmación y de des- pliegue de poder, exactamentecomo
sucedió durantemucho
tiempo,según
loconsignadoen mis
Memorias,con
otra“almaprobada”, ladevon W.
Porconsiguiente,seríaquizáposibleque
hubieraque
cargarexclusiva-mente en
la cuenta de esta “alma probada” todo aquello porlo cual creíequivocadamente
losañosanterioresque
debíaresponsabilizar a usted,es-pecialmente porlos influjos
indudablemente
perjudiciales sobremi
cuer- po.En
tal caso,no
seríanecesarioque
recayese tachaalguna sobre super- sona,yalosumo
quedaría acasoenpieelligeroreproche deque
usted,co-mo
tantos médicos,no
habría podido resistir del todo a la tentación detomar
tambiéncomo
objetodeinvestigaciónparaexperimentoscientíficos,ade-más
delos estrictos fines terapéuticos, aun
pacienteconfiado a suaten- ción, alpresentarsecasualmenteun
motivo desumo
interés científico. Esmás;
hastapuede
plantearse lapregunta desitodaslas habladuríasdelas Voces acerca deque
alguien perpetróun
almicidiono
tendrían quizáque
reducirsealhecho
deque
alasalmas (losRayos) leshubiera parecido ab- solutamente inadmisibleque
seejercierasobreelsistema nervioso deotrohombre un
influjoque,en
ciertogrado,como
sucedeen
lahipnosis, deja prisionera a suvoluntad;yque
paracaracterizardelamanera más
enérgi- caposible esa inadmisibilidad, sehubiera echadomano, con
esapropen- sión tan peculiardelas almas al estilohiperbólicoyafalta deotra expre- sión disponible, ala expresión,que
de algunamanera
estabayaantesen
curso,de “almicidio”.No
necesito casidestacar quéincalculableimportanciatendríasimis
pre-cedentemente
señaladas conjeturas resultarandealgunamanera
confirma- das,y, demanera
especial,porlosrecuerdosque ustedmismo
conservaen
sumemoria. Todo
elresto demi
exposición ganaría entonces en credibili-dad
a ojosde todoelmundo
yapareceríasinmás
bajolaluzdeun
proble-ma
científico serio,que debeserindagadocontodos losmedios imaginables.Por todo ello,distinguido señor ConsejeroPrivado,le ruego (casi diría:
loconjuro)
que
sinreservaalgunasepronuncie sobrelosiguiente:1. Sidurante
mi permanencia en
suhospitaltuvo lugarporpartedeus- tedalgúntrato hipnótico,o análogo,conmigo,
de suerteque
usted ejerciera-especialmente estando espacialmente separado-un
influ- josobremi
sistemanervioso;2. Sientoncesfueustedde alguna
manera
testigodeun
tratocon Voces que
procedían deotraparteyque
aludíanaun
origen sobrenatural,y finalmente;3. Si, durante
mi permanencia en
su hospital, recibió también usted -especialmenteen sueños-
visiones, o impresiones de naturaleza semejantea visiones,que hayan
versado, entreotras cosas, sobre laomnipotencia
de Dios ylalibrevoluntaddelhombre,
sobrelaemas-
culación,sobre lapérdidade bienaventuranzas, sobremis
parientes yamigos
ytambién
sobrelosdeusted,especialmente sobreelDaniel FürchtegottFlechsig,nombrado en
elcapítulo VI,ymuchas
otrasco- sasmencionadas en mis
Memorias.57
A
estodebo
agregarque
pornumerosas
comunicaciones delasVoces que en
esa época hablabanconmigo
tengolosmás
sólidos motivos para pensarque
usteddebiótenertalesvisiones.Alapelar asuinterés científico,abrigolaconfianza de
que
tendrá usted todoelcorajedelaverdad,aun cuando
paraellofueranecesarioreconocer algunapequeñez que no
causaríaningún
perjuicioserio asu reputacióny prestigioantelaopinión decualquierpersona sensata.Siusted desease remitirme
un
testimonioescrito,puede
ustedtenerlaseguridad
que
sólolopublicaríacon
su consentimiento yen
lasformas que
austedmismo
leparecieraconvenienteindicar.Dado
elinterés generalque
podría tenerel contenidode estacarta,he
consideradoadecuado
hacerlaimprimir como
“Carta Abierta” antes del texto demis
Memorias.Dresde,
marzo
de 1903Con mi más
altaconsideración, Doctor Schreber, presidentede Sala,en
retiro.58
Introducción
Como he tomado
ladecisión desolicitaren un
futuropróximo mi
alta delhospitalparavivirotravezentrepersonascultasyen comunidad
hoga- reñacon mi
mujer, será necesario proporcionar a aquellas personasque
entoncesformarán mi
círculoderelacionesuna
ideaporlomenos
aproxi-mada
demis
concepciones religiosas,paraque,aun cuando no compren- dan
lasmuchas
aparentes singularidades demi
conducta, tengansiquierauna
vislumbredela necesidadque me compele
aesas singularidades.*El escrito
que
sigue acontinuación pretendeserviraesta finalidad,ein- tentarécon
élproporcionar aotraspersonasuna
exposiciónporlomenos en
algunamedida
comprensible de las cosas sobrenaturalescuyo conoci-miento me
fueproporcionado haceaproximadamente
seisaños.Una com-
prensión totalno
puedo, yadesde el comienzo, descontarla, pues se trata aquíen
partede cosasque
deninguna manera
consienten serexpresadasen
lenguajehumano,
porcuanto trasciendenlasposibilidadeshumanas
de concebirlas.Tampoco
respectodemí mismo puedo
afirmarque
todolore- ferente a ellastenga paramí una
inconmovible certidumbre;hay muchas
cosas
que también
paramí
siguen siendo sólo conjeturayprobabilidad.También
yosoy,después detodo, tan sóloun hombre,
y por consiguiente sujeto alas limitaciones delconocimientohumano,
sóloque
paramí
hay algoque
estáfuerade duda:que he
llegadoinfinitamentemás
cercadelaverdad
que
todoslosotroshombres
aloscualesno
leshan
sidoconcedidas revelacionesdivinas.Para ser
en
ciertamedida comprendido,
tendréque
hablar demuchas
cosas
mediante imágenes
ysímiles,que
quizás a veces sólo aproximada-* Advertencia preliminar.Al avanzarenlapreparación del presente trabajo se
me
ocurrió laideadequetalvez podría tener interés para círculosmásamplios.A
pesardeello,hedeja- doestepárrafoinicialcomoestaba,porqueelorientaramiesposasobremisexperienciasvi- vidaspersonalesy mis concepcionesreligiosashasidoefectivamenteelprimer motivoparaél. Enestose encontrarátambiénlaexplicacióndequealolargodeltrabajohayaconsidera- domuchasvecesconveniente dar explicacionesmáscircunstanciadas de hechoscientífica-
menteya conocidos,latraducciónalalemándepalabrasextranjeras, etcétera,queparaunlec-
torcon formacióncientíficahubieransido prescindibles.
59
mente
serán acertadas;en
efecto, lacomparación con
hechos dela expe- rienciahumana
eselúnicocamino
porelcualelhombre
lograhacercom-
prensibles, por lomenos
hastaun
cierto grado, las cosas sobrenaturalesque
para él seguirán siendo siempre incomprensiblesen
su esenciamás
íntima.
Donde
terminalacomprensión
racional,comienza
eldominio
delafe;el
hombre
tieneque
acostumbrarseaalgo: existencosasque
sonver- daderas,aunque
élno pueda
concebirlas.Así,por ejemplo, yaelconcepto de eternidades algoinaprehensiblepa- rael
hombre.
Elhombre no
puede, estrictamente, imaginarseque
existauna
cosaque no
tienecomienzo
nifin,una
causaque no
hayaque
remitir auna
causaanterior.Y
sinembargo, según
yocreoestarobligado asupo- ner y todosloshombres
de sentimientosreligiosossuponen
juntoconmi- go,laeternidad pertenecealosatributos de Dios. Elhombre
estará siem- preinclinado apreguntar: “SiDiosha
creado elmundo, ¿cómo
entoncescomenzó
aexistir elpropioDios?”. Estapreguntaquedaráeternamente sin responder.Algo semejante sucedecon
elconcepto delacreacióndivina. Elhombre
sólopuede
imaginarseque una nueva
materiaresultade materias previamenteexistentes,mediante
elinflujo defuerzastransformadoras, y sinembargo
yo creo-como
confío poder mostrarlo a continuacióncon
ejemplosparticulares-que
lacreación divinaesuna
creación apartirdela nada.También en
losdogmas
de nuestra religiónpositiva están conteni- dasmuchas
cosasque
escapanauna
plenacomprensión
porpartedel en- tendimientohumano. Cuando
la iglesia cristiana enseñaque
Jesucristo fuehijodeDios, esto sólopuede
entenderseen un
sentidohermético,que
sóloaproximadamente
coincidecon
el significado propio de las palabrashumanas,
pues nadie afirmaráque
Dios, bajolaforma
deun
serprovisto de órganos sexualeshumanos,
tuvocomerciocon
lamujer
de cuyo seno nacióJesucristo. Algo análogo sucedecon
ladoctrina delaTrinidad,la re- surrección de la carne yotrosdogmas
cristianos.No
quiero deninguna manera
decirconestoque
yo reconozcacomo
verdaderostodos losdogmas
cristianos
con
elsentidoque
lesda nuestrateologíaortodoxa.Alcontrario;tengo
un
firmefundamento
parasuponer que
algunos deellossondecidi-damente
falsos oque
sólo son verdaderoscon
gran limitación. Estovale, por ejemplo, paralaresurreccióndelacarne,que
solamente,quizá,bajolaforma
delatransmigración delasalmas
podríapretenderuna
verdadrela- tiva ytemporalmente
limitada (queno
expresaría el resultado final de la evolución); y para lacondenación
eternaque
recaería sobre ciertoshom-
bres. La concepción de
una condenación
eterna-que siempre
seguiría siendoaterradoraparaelsentimientohumano,
apesar delaformulación, ami
juiciobasada sobresofismas,con
lacual,por ejemplo, Luthardtha
tra- tadodehacerla aceptableen
sus disertaciones apologéticas-no
correspon-do
dealaverdad,ya
que en
generalelconcepto(humano)
depena -en
cuan- to recurso destinado a logrardeterminados fines dentro dela comunidad-humana-
tieneque
serexcluidoenloesencialdelasconcepciones sobreelMás
Allá.En
loreferente aesto,sólomás
adelanteme
será posible daruna
explicación
más
detallada. 1Antes de pasara exponer
cómo,
de resultas demi
enfermedad, entrécon
Diosen
relacionespeculiaresy,según
mostraré de inmediato, contra- rias alorden cósmico,necesitohacerprimero algunas observacionespreli-minares
acercadelanaturalezadeDios ydelalma humana, que
provisio-nalmente
sólopodrán
ser enunciadascomo
axiomas -proposicionesque no
necesitandemostración-, ycuyafundamentación,en
lamedida en que
seaellaposible, sólointentarécuando
hayaavanzado
más.1 Porotra parte,estoyencondicionesdedarunaexplicaciónmásprecisa,apartirdelovi- vidopormímismo,de algunosdogmascristianos,mostrando de quémaneratalescosasson posiblesmediante milagrosdivinos. Así,enmipropiocuerpotuvo lugar algosemejanteala
concepción deJesucristoporpartedeunavirgenintacta,esdecir,quenuncatuvocomercio conunvarón.Yohetenidoendosdistintasoportunidades(yporciertoenlaépocaenque
me
encontrabaaúnenelhospitalde Flechsig) genitalesfemeninos,aunquedesarrolladosdema- neraincompleta, yhesentidoenmivientremovimientos en forma de pequeñossaltos,como
losquecaracterizana lasprimerasconmocionesvitalesdelembriónhumano;medianteun milagrodivino, los nerviosde Dios correspondientesalsemenmasculino fueronarrojados dentrodemicuerpo: había tenidolugar,pues,unafecundación.Ademáshelogradounaidea relativamenteclaradelamaneracomopudoefectuarselaresurreccióndeJesucristo:enlaúl-
tima época demipermanencia enelhospitaldeFlechsig yenlaprimera época demiperma- nenciaaquíhevisto,no en unasolaocasión sinoencientosdeellas,cómofigurashumanas eran esbozadas duranteunbrevetiempo medianteunmilagrodivinopara disolverseluego o disiparse: lasVoces que hablan dentrodemídesignaronestos fenómenoscomo “hombres hechosalaligera”,queenpartehabíanmuertohacíamucho,comoporejemploeldoctorRu- dolfJ.,alquevienelasíllamadoHospitaldePierson,enCoswig, perotambiénotros, que aparentemente habíanllevadoacabounametempsícosis, porejemplo,elprocuradorgeneral B.,losmiembrosdelTribunalSuperiorProvincial,doctores N. y W.,elconsejeroprivado doc- torW.,elabogado W.,misuegroyotros,todosloscuales llevabanunaasíllamadavidaoní- rica,esdecir,queno dabanlaimpresión deestarencondición demantenerunaconversación coherente,asícomotampocoyomismo
me
sentíainclinado a hablar,principalmenteporque nopensabatener antemíhombresrealessino sólotíteresmilagrosos.Sobrelabasedeesta experienciavividapormíme
inclino asuponer que tambiénJesucristo,elcual,afuerdever- daderohombre,muriódeuna muerteverdadera,fueluego durantebrevetiempo,pormila- grodivino,“armado”nuevamentecomo“hombrehechoalaligera”,parafortalecerlafede sus creyentes y prepararasíunlugarseguroentreloshombresparalaideadelainmortali- dad,peroluegoseprodujoladisolución naturalenlos“hombreshechosa la ligera”,conlo cual,segúnloquese señalarámásadelante,noqueda,obviamente,excluidoquesus nervios hayanentradoenlabienaventuranza.Encambio,consideroqueeldogmadelaascensiónde Cristoaloscieloses,deacuerdoconestaconcepción,una merafábulaquesus discípulos compusieronaldesvanecerseelhombrequeaúndespués de su muerte habíanvisto reitera-damenteentreellosconfigura corporal.
Capitulo
I*El
alma humana
estácontenidaen
losnerviosdelcuerpo,sobre cuyana- turalezafísicayo,afuerdeprofano,no puedo
decirmás
sinoque
soncom-
parablesa dibujosdedamasco
deextraordinariafinura-hechos con
lashe- brasmás
finas-, y de cuya excitabilidadporlos influjos externosdepende
todalavidaespiritualdelhombre.
Pormedio
deellos,losnerviosentranen vibraciones que, deuna manera
imposible de elucidar, generan el senti-miento
deplacerydesplacer;poseenlacapacidad deconservarelrecuerdo delasimpresiones recibidas (lamemoria humana)
y,poniendo en
tensión suenergíavolitiva, lafuerzaparahacerque
losmúsculos
delcuerpoen
losque
están alojados ejecuten cualesquieramanifestaciones deactividadque
ellosdeseen. Sedesarrollan apartirdelos
más
tenuesprincipios(como em-
briónhumano, como alma
infantil) hasta convertirse enun
sistemamuy
amplio
que
abarca elmás
extensodominio
delsaberhumano
(elalma
delhombre
maduro).Una
partedelos nervios es aptasolamente para recibir las impresiones sensibles (nervios dela vista, el oído, eltacto, lavoluptuo- sidad, etcétera), los cuales,porende, sólosonaptosparalas sensacioneslu- mínicas, sonoras, de calor, dehambre,
de voluptuosidad y dedolor; otros nervios (losnerviosdel intelecto)reciben yconservanlasimpresionesespi- ritualesy,en
calidaddeórganos de lavoluntad, otorgana todoelorganis-mo
delhombre
elimpulso
para lasexteriorizaciones de sufuerza para ac- tuarsobreelmundo
externo.A
elloparecedeberselacircunstanciadeque cadanerviointelectivorepresentelaindividualidadespiritualíntegradelhombre, deque encadanervio intelectivoesté,porasídecirlo,inscriptalatotalidadde losrecuerdos,2y
que
elmayor
omenor número
delos nervios intelectivos* Schrebernumerócorrelativamenteloscapítulosde sulibro sindarlestítulo. Eleditor alemánañadióuntextoacontinuacióndelnúmeroparaaclararelcontenidodecadacapítu- lo.Enestaediciónloconsignamosalpiedepágina; aquícorresponde “Dios ylainmortali- dad”.[N.delE.]
2 Siestasuposición es acertada,queda simultáneamenteresueltoelproblema delaheren- ciay delavariabilidad,esdecir,elhechodequeloshijosenciertosaspectosseasemejany enotrosdifierendesus padresyantepasados.Elsemenhumanocontieneunnervio del pa- dre yseuneconunnerviotomadodelcuerpo delamadreparaformarlanuevaunidadque
63
existentes tenga influjosolamente sobre ellapso durante el cual estos re-
cuerdos
pueden
ser conservados. Mientras elhombre
vive, es cuerpoyal-ma
conjuntamente;los nervios (elalma
delhombre)
son alimentados porelcuerpo, cuya funcióncoincide
en
loesencialconladelosanimalessupe- riores, ymantenidos
por esteen movimiento
vital. Si el cuerpo pierde su fuerzavital, seproduceparalosnervioselestadodepérdidadelaconcien- ciaque llamamos
muerte yque
está prefigurado yaen
el sueño. Pero conello
no queda
dichoque
elalma
sehayaextinguido realmente, sinoque
lasimpresionesrecibidasse
mantienen
adheridasalosnervios;elalma,porasí decirlo,cumple
susueño
hibernal,como muchos
animalesinferiores,y,delmodo que
luegosemencionará,puede
serdespertadaauna nueva
vida.Dios es desde
un comienzo
sólo nervio,no
cuerpo,y porelloalgo afínal
alma
delhombre. Mas
losnervios divinosno
existen,como
sucedeen
elcuerpo
humano,
sóloen un número
limitado, sinoque
soninfinitosyeter- nos.Poseen
lascualidadesque
son inherentes a losnervioshumanos,
ele-vadasa
una
potenciaque
supera todaconcepciónhumana.
Tienen,en
par- ticular, la capacidad de transformarseen
todas las cosas posibles delmundo
creado;en
estafunciónsellaman“rayos”;aquíresidelaesenciadela creacióndivina. Entre Dios yel cielo estelar existe
una
relación íntima.No me
atrevo apronunciarme
acerca de sihay que
decirque
Dios y elmundo
delasestrellas sonuna
ylamisma
cosa osihayque
imaginarse a la totalidaddelosnervios divinoscomo
algo situadoencima
yatrásde las estrellas,y consiguientementealasestrellasmismas
yenespecialnuestro Soltan sólocomo
estacionesque
recorreelpoder creador milagroso de Diosen
sucamino
hacianuestraTierra(yacasohacia otros planetas habitados).3
Tampoco me
atrevo a decirsiloscuerposcelestesmismos
(estrellas fijas,planetas,etcétera)
han
sido creados por Dios, osila creación divinasere- fieresóloalmundo
orgánico,y por lotantosi,además
delaexistenciadeun
Diosviviente,que
paramí ha
llegado a seruna
certeza inmediata, que- datambién
lugarparala hipótesisdelanebulosa de Kant-Laplace. Laver-dad
completaseencuentra quizás(a lamanera
dela cuartadimensión)en una
diagonal,que
elhombre no puede
concebir, entreambas
orientacio- nes.De
todasmaneras
la fuerza dispensadora deluzycalorque
tiene eldeelloresulta.Estanueva unidad—queseráposteriormenteelhijo-haceaparecernuevamen-
tealpadre ya lamadre,predominandoaqueloestaencadacaso;recibeluegopor suparte durantesupropia vidanuevasimpresiones, ytransmitea susdescendienteslacualidaddeesa maneraobtenida.
Laconcepción deunnervio especialqueexpreselaunidadespiritualdelhombre,elner- viodeterminante,lacual,por cuantoyosé,constituyeelfundamentodelaobradelmismo nombrede
Du
Prel,quedaría,segúnesto,reducidaalanada.3 Detodo esto tuvieronunavislumbre tambiénnuestros poetas;“Allí,sobreelcieloempí- reo,tienequehabitarunpadre bueno”,etcétera.
64
Sol,
en
virtuddelacualeslacausade todalavidaorgánicasobrelaTierra, debe ser consideradasólocomo una
manifestaciónvitalmediata de Dios, y porello, laveneración divina tributada desde antiguo al Solportantos pueblos,aunque no
encierraen
sí toda la verdad, contieneun
núcleo deella
muy
importante,no demasiado
alejado delaverdadmisma.
Es posible
que
las enseñanzas de nuestra astronomíaen
loreferente a los movimientos, ladistancia ylaconstitución físicadelos cuerpos celes- tes,etcétera,seanacertadasen
general.En
cambio, yestoesparamí
indu- dable apartirdemis
experiencias internas,nuestraastronomíano ha
cap- tadolaverdadíntegraen
loque
respecta ala fuerzadispensadora deluz y decalorque poseen
lasestrellas,y especialmente nuestroSol,sinoque
hayque
considerarladirectaoindirectamentesólocomo
laparteorientada ha- ciala Tierra del poder creador milagroso de Dios.Como
prueba de esta afirmación,aducirépor ahorasóloelhecho
deque
haceañosque
elSol ha- blaconmigo con
palabrashumanas
y porellosedaaconocercomo un
ser vivienteocomo
órgano deun
sersuperiorque
seencuentraaun
porenci-ma
deél. Dios hacetambién
eltiempo
[meteorológico], estode ordinario sucede,porasí decirlo,espontáneamente,como
resultadodelairradiación calóricamás
omenos
intensa delSol,perotambién puede
serdirigidoen
circunstancias especiales por Dios, de acuerdocon
sus propios fines,en
determinadasdirecciones.Tengo, por ejemplo,indicacionesrelativamente seguras deque
el crudo invierno delaño
1870-1871 fue algodecidido por Dios,parainclinarporciertosmotivoslasuertedelaguerraen
favordelos alemanes,ytambién
lapresuntuosafrasesobrela aniquilacióndelaarma- da deFelipe IIen
1588, “Dais affiauit et dissipatisunt" (Diosenvióun
soplo deviento y se disiparon) contienemuy probablemente una
verdadhistóri- ca. Porelloconcibo al Sol sólocomo
elinstrumentomás
cercanoalaTie- rraparalaexteriorizacióndel poder dela voluntaddivina:en
realidad,en
laconfiguracióndel
tiempo
intervienetambién
latotalidaddelasrestantes estrellas.En
especial, elviento olatempestad
se levantanporque
Diosse retiraagrandistanciadelaTierra;en
lascircunstancias contrariasalorden cósmicoque
ahora sehan
presentado seha invertido larelación, parase- ñalarlodesdeelcomienzo,en
elsentidodeque
elestadodeltiempo
depen- deen
ciertamedida
demi
acciónymi
pensamiento;no
bienme
entregoalno-pensar-nada o, lo
que
significa lomismo,
interrumpouna
ocupaciónque pone
de manifiestola actividad delespírituhumano,
por ejemploju- garalajedrezen
eljardín,inmediatamente
selevantaelviento.A
quiendu- de deestaafirmación,que
ciertamentesuena
porenteroaventurada,pue- do ofrecerle oportunidades casi diarias para convencerlo de su realidad,como
lohe hecho
reiteradamenteen
losúltimostiempos para con distin-tas personas (elconsejero privado,
mi
esposa,mi hermana) en
loque
res-65
pecta alos asíllamadosaullidos.La causaconsiste
en que
Dios,no
bienme
entregoalno-pensar-nadacreepodersepararsede
mí como
deuna
perso-na supuestamente
idiotizada.Merced
alaluzque
irradiadel Soly delas restantesestrellas,tiene Dioslacapacidaddepercibirtodolo
que
sucedeen
laTierra (yenotrosplanetas eventualmentehabitados): elhombre
diría “ver”;en
estesentidopuede
ha- blarse figuradamentedel Sol y dela luzde las estrellascomo
del “Ojo de Dios”. Estese deleitaen
todoloque
ve,en
cuanto productoque
esde supo- der creador,delamisma manera como
elhombre
secomplaceen
eltraba- jode susmanos
oen
locreadoporsuespíritu. Peroen
loque
aesto sere- fiere, lasituación existente hastaproducirse aquellacrisis delaque
habré deocuparme más
adelante eraque
Diosdejaba,engeneral,librado asímis-mo
elmundo
creadoporélylosseresorgánicosque
se encontrabanen
élysólose
ocupaba
de hacerposiblesu mantenimiento, propagación,etcéte- ra,mediante,1a conservacióndel calor del Sol.De
ordinariono
teníalugaruna
intervencióndirectade Diosen
lasuerte deloshombres
ylospueblos individuales-designoaesteestadocomo
“elestadoacorde conelordencós- mico”-. Excepcionalmente, podía sucederlocontrariouna que
otra vez, pe- rono
podíayno
debía acontecercondemasiada
frecuencia,porque
elacer- camiento de Dios alahumanidad
viviente-por razonesque más
adelante se desarrollarán- hubiera estadoacompañado
de ciertos peligros para el propio Dios. Así, porejemplo,una
plegariaespecialmente fervorosa podía quizá dar aDiosun
motivo paraintervenirconun
milagro en casos espe- ciales para prestar ayuda,4o paradirigir, valiéndosedeun
milagro,en
de- terminadadirecciónel destinode pueblos enteros (enla guerra, etcétera).Podía
también
entraren
vinculacióncon
algunoshombres
de dotesmuy
elevadas -poetas, etcétera (“establecer conexión nerviosacon ellos”, deno-
minan
a estolasVocesque
hablanconmigo)-,para favorecerlos conalgu- nospensamientose ideasfructíferassobreelMás
Allá (especialmenteen
el sueño). Pero,deordinario,tal “conexiónnerviosa”,según
sedijo,no
podía llevarse acabo, pues debido auna
relaciónimposible deelucidar, los ner- viosdeloshombres
vivientes,especialmentecuando
seencuentranen
esta-do deelevadaexcitación,poseentalfuerzadeatracciónsobrelosnervios di- vinos,
que
Diosno
hubierapodido desprendersenuevamente
deellosy,por ende, se habríavistoamenazado en
supropiaexistencia.54 QueDios,porejemplo,puedeeliminar cualquiergermendeenfermedadenloscuerpos humanosenviándolesalgunosRayospuros, es algoqueyohevividoinnumerablesvecesen mipropiocuerpoyque cotidianamentevivootravezenlaactualidad.
5 (Agregadodenoviembrede 1902.) La ideadeunafuerza diatracciónactuando desdetan tremendadistanciadesdealgunoscuerposhumanoso-enmicaso- desdeunsolocuerpohu- mano,tendríaqueparecersencillamenteabsurdaconsideradaensímismayporsímisma,es
66
El trato
normal
de Dios conlasalmashumanas
teníalugar,conforme
alorden cósmico, sólodespués delamuerte. Dios podíaacercarsesinpeligro a los cadáveresparaatraer, sacándolos deellos, asus nervios (enlos cuales
no
sehabíaextinguidoaún
laautoconciencia, sino quesóloestabaaletarga- da)pormedio
delafuerzadelos Rayos yparallevarloshaciasíydespertar- losconelloauna nueva
vidacelestial;laautoconcienciavolvíanuevamente
poracción delosRayos. Lanueva
vidadelMás
Alláeslabienaventuranza, a laqueelalma humana
podíaser elevada.Peroestono
podíasucedersinuna
previa purificación yexamen
delosnervioshumanos,
loscualesnecesitabancomo
preparaciónun
tiempomás
cortoomás
largosegún
fueraelestadodelasalmas
humanas
y,según
lascircunstancias,también
ciertasetapasinter-medias. ParaDios-o sisfeprefiere otraexpresión, en elcielo- sólopodían emplearsenervios
humanos
puros, pues sudestino eraserincorporados a Dios y, finalmente, en calidad de “antecámaras del cielo”6 convertirse, en cierta medida,en
partes integrantes delmismo
Dios. Los nervios de loshombres moralmente
depravados estánennegrecidos; cuantomás
elevadomoralmente ha
estadoun hombre en
suvida,tantomás
seaproximaráel es- tado de sus nervios a lablancura o pureza perfecta que desde el origenes propiadelosnerviosdeDios.En
elcasodeloshombres que moralmente
es- tándegradadosdel todo,una
granpartedesus nerviospuede
resultar direc- tamenteinutilizable;segúnestosedeterminanlosdistintosgradosdebiena- venturanzaa losquepuede
accederun hombre
y probablemente tambiénel lapsoduranteelcualpuede
conservarselaautoconcienciaenlavidadelmás
allá. Casi
nunca puede
prescindirse deuna
purificación previa de losner- vios,porquedifícilmenteseencontraráun hombre que
esté libredepecado, cuyosnervios, porende,no
hayansidoimpurificadosalgunavezen suvida pasada poruna
conductainmoral.No me
estampoco
posibleproporcionardecirsiselaquiereconcebiralamaneradelasotrasfuerzas naturalesque conocemos,como unagentequeactúademodoexclusivamentemecánico.Peseaello,elefectodeesa fuerzade atracciónesparamí unhechoindudable.Enciertamedidaconcebible ymáscercanoalenten- dimientohumanoresultaráquizás esefenómenosise tiene presentequelosRayos sonseres vi- vientesy que,porconsiguiente,enlafuerzadeatracciónestáenjuegono unafuerzaqueactúa demanera puramentemecánicasino algosemejantealos móviles psicológicos: “atractivo”es,
tambiénparalosRayos, aquelloqueinteresa. Larelación,por consiguiente, pareceserseme- jantealaquecantaGoethe en suPescador:“Amediaslo arrastróella;amediassehundióél”.
6 Nohesidoyo quieninventólaexpresión“antecámarasdelcielo”,sinoqueestatan sólo reproduce,comotodaslasotrasexpresionesque enestetrabajo estánentrecomilladas(porejem- plo,anteriormente,“hombreshechosalaligera”,“vidaonírica”, etcétera), ladesignacióncon
lacualencada casolasvocesque hablanconmigo
me
informarondelhecho encuestión.Son expresiones alascualesjamáshubierallegadoyopormímismo, quejamás escuché desereshu- manos,queenparteson también denaturalezacientífica,especialmente médica, delascua- lesignorosisoncorrientesenlarespectiva cienciahumana.Enalgunoscasosespecialmente característicosllamarénuevamentelaatenciónsobreestanotable circunstancia.67
una
descripción deltodo exacta delproceso depurificación, pero de todasmaneras he
recibidodistintasindicacionesvaliosasalrespecto. Elproceso de purificaciónparecehaberestadorelacionadocon algunaprestacióndetraba- joque
generabaen
lasalmasun
sentimiento de desplacedocon algunaper- manencia, talvez subterránea, asociadacon molestias,que debían cumplir para acercarsepaulatinamentealapureza.Quien
deseeemplear
aquílaexpresión"pena”,posiblementeestéen
al-gún
sentido acertado, sóloque hay que
tenerbien presenteque, adiferen- cia del conceptohumano
de pena, la finalidadno
consisteen
infligirun mal
sinoen
adquiriruna
condiciónprevia necesaria parala purificación.De
estamanera
se explican,aunque
enparte deberíantambiénrectificarse, lasconcepcionescorrientes
en
lamayoría delasreligionesacercadel infierno, el purgatorio, etcétera. Las almasque
debían pasar por la purificación aprendían durantela purificación ellenguaje hablado porel propio Dios, la asíllamada “lenguaprimitiva”,un alemán
algoanticuado perollenode
expresividad,que
se caracterizaporuna
granriquezadeeufemismos
(por ejemplo,“recompensa”
con elsignificado directamente inversode “casti- go”; “veneno” por “alimento”;“zumo”
por “veneno”; “impío” por“piado- so”, etcétera. Diosmismo
recibíaelnombre
de“respectodeaquelque
esy será”-que
esuna
perífrasispor “inmortalidad”-yrecibeeltratamientode“leal servidor devuestra Majestad”). Lapurificación era designada
como
“probación”:las almas
que aún no
habíanllevadoacaboelprocesodepu- rificaciónno
eran llamadas,como
hubiera sido esperable, “almasno
pro- badas”,sinoprecisamente elrevés,siguiendoesatendenciaaleufemismo,
“almasprobadas”. Las almas
que aún
seencontraban sometidasalapuri- ficaciónrecibíancon
distintas gradaciones elnombre
de “satanes”, “dia- blo”, “diabloauxiliar”, “diablo superior” y “diabloinferior”; estaúltimaex-presión parece aludir especialmente a alguna
permanencia
subterránea.Los“diablos”, etcétera,
cuando
selosarmaba como hombres hechos
alali-geratenían
un
colorpeculiar(semejantealrojooscuro) yun hedor
repug- nantepeculiarque
yosentíen un
grannúmero
decasosen
elllamadoHos- pital Pierson,en Coswig
(queme
fue designadocon
elnombre
de laCocinadelDiablo).
Yo
vi,por ejemplo,alseñorvon W.
yaun
talseñorvon
O.,al
que habíamos
conocidoen
elbalneariobálticodeWarnemünde,
ba- jo laforma
dediabloscon un
rostronotablementerojo ymanos
rojas,yal consejero privadoW. como
diablo superior.De
JudasIscariotesupeque,debidoasutraicióncontraJesucristo,había sido diabloinferior. Perono
hayque
imaginarsea estos diablos, de acuerdo7
A
propósito delalmadeFlechsig se habló,porejertiplo,unavez deuna“tareadecarre- tero”que habíatenidoquecumplir.68
conlos conceptos delareligión cristiana,
como
poderesenemigos
de Dios;porelcontrario, estoseranya,casisinexcepción,
muy
temerosos deDios,a pesardelocualestabanpasando aún
elprocedo depurificación.Laproposi- ciónenunciada anteriormente de que Dios se servíade lalenguaalemana
bajolaforma
de “lenguaprimitiva”,no
debe entenderse enelsentidodequelabienaventuranzaestuvieradestinadasólopatalosalemanes.
De
todasma-
neras, losalemanes fueronenlaedad
moderna
(probablemente desdelaRe- forma,peroquizátambién yaen
laépocadeDs
migraciones) elpuebloelegi-doporDios,de cuya lengua Diosse servíapreferentemente.
En
estesentido, elpuebloelegidopor Dioslofueron sucesivamente y enelcursodelahisto-ria-porseren cada
momento
lospueblosmofalmente más
sobresalientes- iosantiguosjudíos, losantiguos persas (estosen una medida muy
especial-mente
destacada, delacual sehablaráconmayor
detallemás
adelante), los“grecorromanos" (quizásenlaépoca delaAntigüedadromana-griega,posi- blemente
también en
cuanto “francos”en
laépoca delas cruzadas)yfinal-mente
los alemanes. Para Dios eran directamente comprensiblespormedio
delaconexiónnerviosaloslenguajesdetodoslospueblos.8
Lametempsícosis,parecehaberservido
también
alos finesdelapurifica- ción, delasalmashumanas impuras
y,como
tengofundamento
parasu- ponerlo pordistintas experienciasque he
vivido,ha
tenido lugar enuna
ampliamedida.Las almashumanas en
cuestióneran entonces llamadasauna nueva
vidahumana en
otrosastros,quizá conuna
oscura reminiscen- cia de su existencia anterior,presumiblemente
bajolaforma
externa del nacimiento,como
sucedeen
el casodelosdemás hombres. No me
atrevo a hacer afirmacionesmás
precisas al respecto, y tampoco, en particular, acerca de si la metempsícosis sirvió sólo para el fin de la purificación otambién
para otros fines (¿poblar otros planetas?). LasVoces que
hablanconmigo me nombraron,
y conocítambién
porotra vía algunos casosen que
las almasen
cuestión tuvieronen
suvida ulterioruna
posición esen- cialmentemás
baja alaque
habíanocupado
en suvidaprevia;en
estopue- de habermediado una
especiedecastigo.Un
caso especialmente digno deseñalar fue eldel señorvon
W., cuya alma,como también
elalma
deFlechsig, ejercióduranteciertotiempo un muy profundo
influjoen mis
relacionescon
Dios yen mi
destino perso- nal. 9Von W. desempeñaba, en
la épocaen que
yome
encontrabaen
el8 Demaneraanáloga, todaslasalmas queestánconnúgoen conexiónnerviosaentienden ahora,precisamenteporqueparticipandemispensamientos,todosloslenguajescomprensi- blesparamí,porejemplo,elgriego,cuandoleounlibro griego, etcétera.
9 Elhecho deque yo déaquí,comoyaantesenlanotai,losnombresde personasqueaún seencuentranentrelos vivos,yalmismotiempo habledeunametempsícosis que habrían llevadoacaboparece, naturalmente,aprimeravista,unatotalcontradicción.Enrealidadexis-