EL ESPEJO,
COMEDIA CÓMICA EN TRES ACTOS,
ORIGINAL DB
DON MARIANO PINA DOMINGUEZ.
MADRID.
SEVILLA,
44,PRINCIPAL,
1881.
ADICION AL CATALOGO DE
1.°DE ENERO DE 1880.
'¿V*-;' • t " ; . Parteque
corresponde
TITULOS. ACTOS.
AUTORES.
álaGalería.COMEDIAS Y
3 3
Á
gustode todos—
j.o.vAlanochecer
—
s. o.v» 4
Amor,
parentesco y guerra...
3 1 Buena
boda—
c. o. v...3 2 Caviaunoen su casa
—
p. o. v..2 2
Cambio
devía—
j. o. v 2 3 Deinfanteríade marina-j,o.p 12 3De
madrugada—
s.o vDe
soldadoá Brigadier..2 2
De
tiroslargos—
j. a. p2 4 ¿Dóndeestá ¡alevita?—j..o. p..
3 2 Dóndeestá mi hija—j. o. v..
.
6 2 ¡Eccehomo!
—
p o.p2 3 El marido de laviuda-c. a.p.
3 3 Elnidode
amores—
j.o. p...
3 2 El primerindicio
5 4 El Señor deTaravilla
—
j. a.p.7 2 Eltoro de gracia
—
s.o.v....
ün
elporialüe mi casa 3 3En
labocadellobo—
j. o. p..
3 2 Entra dosfuegos—j. o. p
4 2 Ganar
tiempo—
j. o. v 8 3 í dilletanti7 2 Industria moderna
La
cuarta plana3 4 LadeSan Quintín
—
j. o. p2 2 La señora deP.***—c. o. v.. .
3 4 Lascursis burl.idas
—
s o.v .Los Todossanios
—
s. o. v....
3 2 Meterseáredentor—j. a. p...
3 2 Mr.
Antoine—
j.o. p» »
No
erasu mujer4 2 Panaceasin igual
—
j. o. v....
3 2 Poratrevido
—
j.o.v.Que
selocuentoá mitio... .5 3 Quién seré
yo—
j. o. p 5 1 SalirdeMálaga—
j. o. v. .....,3 3 Seguirlapista... . .
4 2 Seguroscontra incendios....
3 i Siempre
amigo—
j. o. p..... .4 2 Sinatadero—j.o. p
2 2
Un
modelodesuegras-j. o.v.3 2
Voz
dealerta—c. o.v ,3 4 Zapateroátuszapatos-p. o.v.
3 3 El mejor partido
—
c. o.v. ...4 6 Loscursis—c. o.v 5 4 Plagadoméstica—c. a. p
¡Adiós,Madrid!
DRAMAS.
4 D. Pedro Gorriz..,.... Mitad.
i JuanUtrilla Todo.
4 Sres. Azay Estremera.. »
4 D. JuanJ Herranz..... » 4 JuanJ. Herranz » 4
Ramón
Marsal »1 J. Sánchez Albarran »
4 Juan Utrilla. »
1 JoséMaría Anguita.. »
4 Sres. R. Carrion y Aza.. »
i Shez.CastillayG. de Cádiz .. .. »
4 D. José Olier »
\ ManuelAlatoses » 4 Salvador Lastra . » 4
Hoque
F. Izaguirre.. » 4Ramón
de Marsal... » 4 Camilo Sevie'o...»
.
4 Eduardo Palacio. ... »
4 JuanMaestre. »
4
Ramón
Marsal »1 EusobioSierra »
i José Estremera... » 4 Javierde Burgos.... » 4 Antonio
Zamora
... »4 H.
Romera
»1 José Estremera »
1 A. Alcon Mitad.
4 Javier deBurgos.... Todo.
4 JaxierdeBurgos.... »
i Salvador Lastra »
4 Mariano Barranco.,-. » 4 Mariano Barranco... » 4 J.Manuel Ascandoni. »
i Gerardo Peña »
4 E. Segovia Rocaberti. » 4 E. Shez.Castilla » 4 Gaspar Marqués..,, Mitad.
4 J. Escudero /. »
1 Gaspar Marqués .... »
4 A. Alcon »
{ E.SanchezCastilla.. Todc
.
1 José Olier »
1 Mariano Barranco... »
1
Ramón
Marsal »2 A.Alcon Mitad.
2 uanJ. Herranz Todo.
2 D. Salvador Lastra » 3 Sres. R. Carrion y Aza. »
EL ESPEJO,
COMEDIA CÓMICA EN TRES ACTOS,
DON MARIANO PINA DOMINGUEZ.
Representadaporprimera vez en Madrid, en el Teatro delaCOMEDIA,
el8de Enero de1881.
MADRID.
IMPRENTA DE JOSÉRODRIGUEZ.—-CALVARIO, 18.
4884.
PERSONAJES. ACTORES,
CÁRMEN
Sras. Tübau.JULIA Gokriz.
DOÑA TOMASA
Fenoquio.PAULINA
Pastor.LUISA
Trigo.DON PRÓSPERO
Srrs. Mario.JUAN
^Aguirre.NICANOR
. Rübio.CRIADO.... La
Corbella.Esta obra espropiedad desu autor, y nadie podrá,sinsu per- miso, reimprimirla nirepresentarla enEspañaysus posesiones de Ultramar,nienlospaisesconloscuales haya celebradosó se ce- lebrenenadelante tratados internacionales de propiedadliteraria.
El autor se reservaelderecho de traducción.
LoscomisionadosdelaAministracíon Liríco-Dramática deDON
EDUARDO
HIDALGO,sonlosencargados exclusivamente de con- ceder ónegarelpermiso de representacióny delcobrodelosdere- chosde propiedad.Queda hechoe!depósitoque marcalaley.
ACTO PRIMERO.
Sala decentemente amueblada.
ESCENA PRIMERA.
Á
poco delevantarseeltelón salenCARMEN
por la primera puerta izquierda.DONA TOMASA
porla primera derecha y U.PRÓS-
PERO
porelforo.Carmen.
Á
lasdosdelamañana.
Esto es inicuo!Tomasa. Recogerseálasdos! Parece imposible!
Prosp. Entrará lasdos ensu casa!Vaya
una
vida!LüSTRES.Ah!... (Viéndose.)
Carmen. Creíque nosehabían ustedes levantado.
Tomasa.
Yo
no hepodidopegar losojosen todalanoche.Prosp.
Yo
álassieteestabadepie!Carmen. Puesyola he pasado envela,
como me
sucede hace tiempo.¿Saben ustedesá lahoraquevino anochemi
esposo?Tomasa.
Á
lasdos! Acabade decírmeloel criado.Prosp.
Á
lasdos!me
loha dicholachica.Carmen. Esto ha llegado á
un
extremo imposible!Prosp. Calma, hijamia!
Tomasa.
No
te irrites!fl 'y
o
\~Carmen. Irritarme?Quiá, deningúnmodo!...Siestay tantran- quila!... Pero de hoy nopasa,
mamá;
hoy entablo el divorcio!Tomasa. Jesús!
Prosp.
Ave
María!Carmen. Nada, nada.
Yo
no puedo vivirasí!La conductade esehombre
es inicua! ¿Les pareceáustedesque un mari- doqueentra en sucasa álasdosdelamañana?...Prosp.
Y
con el frió que hace!Carmen. Papá!...
Prosp. No; quiero decir,que sihiciera calor podría discul- parse, alegandoqueal amanecercorre unaire puro!...
Pero ¿qué puedealegarenel
mes
de Enero?Carmen.
Un
marido que abandonaá sumujercasienlalunade miel!Prosp. Te abandona?
Carmen. Sí señor.
Nunca me
lleva ápaseoniá visitas...Hemos
quedado mal contodoel mundo!...Tomasa. Nadie viene ávernos!
Prosp. Esocasi es unaventaja. Adelante.
Carmen. ¿Y quieren ustedesque aguante todavía?
Tomasa.
Que
tengas prudencia.Prosp.
Que
meditesel pró y elcontra.Carmen. Yalohe meditado. Poreso repitoque hoyentablaréel divorcio.
Prosp. Vamos, vamos!
No
hablemos tonterías!Eso esimpo-
sible!
Carmem.
Por quérazón?Prosp. Porque perderíasel tiempo. ¿Crees acasoqueeldivor- cio puede entablarse por tales pequeneces? ¿Tienes pruebas palpablesde la infidelidadde tuesposo? La leyno limitalas horas de sueño, y
un
marido puede acostarseconlasgallinas, siá bien lo tiene. Nada, na- da! El divorciosería imposible.Luégo
el escándalo, lamurmuración..
Qué
dirían poFahí?Tomasa. Lamujereslaquesiempre pierdeen esos casos.
Prosp. Sobretodo,yate he dicho quedesde hace tiempo
me
ocupoenbuscarlosmedios
más
provechosos para cor- regir áJuan.Hay
que inventaralgo...Carmen.
Y
qué ha inventado usted?Prosp. Hasta hoy, nada.
Carmen. Siempreestaremos lomismo.
Prosp.
No
señor!Porqueprecisamente aguardohoyunacarta deSegura... Gregorio Segura... Yame
habéis oidoha- blarmuchas
veces de Gregorio...Tomasa. El padre de Nicanor?
Prosp. El mismo.
Un hombre
instruidísimo!... deun
talento áprueba!En
fin, conoce todaslaslenguas, yesprofe- sor delatin en Valladolid.Un
sabiocompleto!Carmen.
Y
qué?Prosp. Voyá decirte...
Tomasa. Silencio! Luisa!... Callarseahora!
Carmen. Esverdad.
No
conviene queesa niña inocente se en- teredeesas cosas!escena u.
DICHOS, LUISA,por lasegunda puerta derecha.
Luisa. Cómo! Yaestáislevantados?Buenosdias,papá.Buenos
dias,
mamá.
Felices,hermanita!Prosp. Has dormido bien, ángel mió?
Luisa.
Lo mismo
queunlirón.Y
ustedes?Prosp.
Como
tres lirones. Verdad?Carmen. Sí;
hemos
pasadouna noche excelente.Luisa. Puestienes
muchas
ojeras!...Y
usted t&mbien,mamá!
Prosp. De dormirdemasiado...
Luisa. Alcontrario,papá. Elinsomnio es loque lasproduce.
Profp. Eso eraántes. Ahoralasojerashan cambiado
mucho.
Pero, mira, déjanos un
momento,
eh?Tenemos
que hablardeunasunto...Tomasa.
Que
unajóven de tu edad nodebe escuchar.Carmen. Al
momento
terminamos.Luisa. Bueno,bueno. Pero ¿quéeseso queyonodebo saber?
Prosp. Comprende, hijamia,que note lopuedo decir.
Luisa. Esverdad. (Vaya
un
fastidio! Tengounas ganas de no ser tanniña!) Yame
voy!...Ya me
voy! (váse segunda izquierda.)ESCENA
III.DICHOS
menos LUISA.Tomasa. Por fortuna nuncasospechó nada.
Carmen. Hableusted,papá. Ese señorSegura...
Prosp. Es
mi
amigodela infancia, ycomo
oshedicho,hom-
bre de grandesrecursos.
Á
élme
dirigíhacediascon- tándoleelcaso, y pidiéndoleunconsejo queestoycier- tísimohadeservirnosmucho más
quetus exageradas pretensiones.Tomasa. Ah!Lehasescrito?
Prosp. Sinnombraránadie. Setrata, ledecía, de
un
marido desleal, etc.Elsuegrono sabesiromperle una costi- lla,etc.Y
quisiéramos saberquéremediodebemosem-
plear,etc., etc., etc. Aguarda lacontestación de Se- gura, yestáídem, quetus disgustostendrán remedio.
Tomasa.
Ten
paciencia, hija mia.Carmen.
Ya
seme
va acabando.Tomasa.
Ve
ádescansar!Prosp. Procuraconciliarelsueño.
Tomasa. Hazlopor tuspadres.
Prosp. Sí,sí;hazlopornllosque tanto teaman!
Carmen. Esees
mi
único consuelo.Tomasa. Pobremártir!
Prosp. Sacrificada á unJuan Martínez!Eshorrible!
Tomasa.
No
piensesenesemonstruo!Prosp. Telo dijeel díaque le conocí. «Esrubio,
Cármen!»
Perotúno
me
hiciste caso.CARMEN.
Qué
desgraciadaSOy! (Váse primera puertaizquierda.)ESCENA IV.
DICHOS
ménosCÁRMEN.
Tomasa. Hija de
mi
corazón!Prosp.
Qué
no haríamos nosotros por evitar esos disgustos?Todoslospadres quieren
mucho
á sushijos,no haydu-
da: pero yo adoro de talmanera á
mi
Cármen, quepor ellaseríacapaz de hacer todo género delocuras!Tomasa.
Y
yo lomismo. Tratándose de su felicidad...Prosp.
No
nos detendríaningunaconsideración. Esclaro.Co- mo
fuélaprimera, nos causa ciega idolatría.Yo
nosécómo
hay hombres queteniendouna esposa jóven,bo- nita yhonrada, sevayan depicospardos, y conviertan su casaen un infierno!Tomasa. No, noexageremos. La verdadesque Juan no abando- nasus deberes. Es
muy
alegre, amigo dedivertirse...
Prosp.
Y
trasnochador!Un
vicioabominable.En
mis tiempos nonos permitíamosesascalaveradas!Yo
sólohetenido unanovia,quefuiste tú, y desde que nos casamos...— Tú
lo sabes,—
solohe vivido pensandoen mis hijos,en
mi
comercio, sin ocurrírsemejamáshacer elamor
á ningunaotra...
Tomasa.
Y
quése tehubieraocurrido!...Prosp. Eh?
Tomasa. Puesbonita soyyo!...
Prosp. No, bonitanoeres. Quierodecir...Esperemosla carta de Segura. Suexperiencia nos indicará
un
medio ori- ginaly conveniente.Tomasa.
Qué
maridos!Qué
maridos!Prosp. Tal vezno,seayo dela
misma
pasta!ESCENA V.
DICHOS, NICANOR
porelforo derecha, coavarios librosdebajo del brazo.Nicanor.
Muy
buenos diastengan ustedes.— 40 —
Prosp. Hola,Nicanor.
Nicanor.
Á
lospiesdeusted, doña Tomasa.Tomasa. Por aquítande mañana?
Nicanor.Síseñora. Voy áclase. Pero
como
todavía falta media hora, dije:subamosun momento
á ver á don Prós- pero.Prosp.
Muy
bienhecho! Dicequeáverme
ámí! (ÁTomasa.) Tomasa.Como
si no supiéramos queviene por Luisa! (Á Prós-pero.)
Nicanor.
Y
Carmen?Tomasa. Buena.
Nicanor.
Y
Luisita?Prosp. Porahí anda. Se ha puesto
como
un tomate. (Á t-j masa.)Tomasa. Esunchico excelente!
Prosp. Ustedsiempretanestudioso!
Nunca
sele ve á usted sinlos librosdebajo delbrazo.Nicanor.Ahíestán siempre,sí señor.
Tomasa. ¿Esesteaño cuandoacaba ustedlacarrera?
Nicanor.Cabal.
Prosp. Abogado!
Tomasa. Nobleprofesión!
Prosp.
Y
de un granporvenir.En
cuanto coja el título, lo únicoquenecesitaráserán pleitos; perocomo
tenga- pleitos, lacarreraes brillante.Tomasa.
Con
permiso de usted voy poralládentro.Nicanor.
No
se molesteusted.Tomasa. Hastaluégo, y estudiarmucho.
Nicanor.Ya loveusted: siempreaquí. (Porioslibros.)
ESCENA VI.
D.
PRÓSPERO, NICANOR.
Prosp. Perosiéntese usted, Nicanorcito!
Nicanor.
Muchas
gracias.No
quierofaltar á clase.Prosp. Bien hecho: nadadefaltar.
—
14-
Nicanor.
Yo
no falto nuDca.Prosp. Papá estábueno. Hacecuatro días tuve carta.
Como
siempre,
me
encarga que paguelacasa de huéspedes yque cuidadocoddarleá ustedmás
deloscincoduros mensuales quele tiene señalados. Já! já! já!Nicanor.Já!já! já!
Prosp. Cosasde papá!
Nicanor.Sí,cosas... (que
me
revientan.)P.iosp.
En
esohacemuy
bien!Un
jóven estudiante no debe tenermás
quelonecesario. El dinero sólo sirve para engendrarvicios.Nicanor. Es verdad.
Yo
desprecioeldinero.Prosp. Ustedes
un
guapochico.Nicanor.Señor donPróspero, mi visitatieneademasdel que ya he dichootro objeto.
Prosp. Hable usted.
Nicanor. Puesveníaápediráusted unaautorización.
Prosp. Para qué?
Nicanor. Paradedicarle áustedel libroquevoyá publicar.
Prosp. Caramba. ¿Haescrito usted
un
libro?Nicanor.Sí'señor.
Prosp. Oh!
Nicanor.
Y
quieroquevaya sunombre
de usted al frente de la primera página.Prosp. Mi nombre?
¿Verme
en letrasde molde? Eso esun
ho- norquenomerezco, amigomió!Nicanor. Deje ustedáun ladola modestia. Todoel
mundo
sabe queustedesun granprotectorde lasletras.Prosp.
Lo
sabe todoelmundo!
(Hombre,y yoloignoraba!) Nicanor.Y
asípiensodecirlo.«Á
donPrósperoConde y Rodrí-guez, Mecenasde lajuventud.»
Prosp. Mecenas? Vausted ádecir Mecenas?
Nicanor.Lo que es usted. Sólo digola verdad.
Prosp. (Pero señor,y yoque no sabíanadadeesto!) Diga us- ted,qué clasede libroes ese?
Nicanor.
Un
estudiofilosófico, Krausista puro*Prosp.
Cómo
setitula?- d2 -
Nicanor.
«Gérmenes
del ser objetivo en sus relaciones con la ideade lahumanibilidad.Prosp.
Gran
título! (No entiendounapalabra!) Nicanor.Yo
loencuentroalgooscuro.Prosp. Quiá, hombre! Puessiesun relámpago!
Nicanor. Ustedlo ha comprecdido?
Prosp.
En
seguida. Gérmenesdela...En
fin, eso.No
puede sermás
claro.Nicanor.
Hoy
creoque hablan yalosperiódicos.Prosp.
Y me
citanámí?Nicanor.Naturalmente*
Prosp. (Mi
nombro
en losperiódicos.)Nicanor.
Y
en cuantoellibro se imprima, publicarán largosar- tículosdonde brillarásunombre
deusted.Prosp. Y cuándo seimprime?
Nicanor. Ya lo estaría... Pero los libreros son tan tiranos!...
¿Creerá ustedque
me
exigen milrealesácuenta?Prosp. Mil reales?
Nicanor. Usted,
como
apoderado mió, sabemuy
bien el dinero quepapáme
dá todoslosmeses...Prosp. Cincoduros.
Nicanor. Ya ve usted. Si hoytuviera los mil reales, negocio hecho.
Prosp. Podemoshacer
una
cosa.Yo
selos adelanto á usted...Nicanor. No, no:de ningún modo:eso sería
un
abuso!...Prosp.
No
tenga ustedescrúpulos!... ¿\1fin yal cabo nosoyun
MeceDas?Nicanor. Ah! Silotomausted poreselado...
Prosp.
Ó
soy Mecenas ó no!... Espere usted un momento...(Váse segunda puertaderecha.)
ESCENA VII.
NICANOR,
luegoJUAN,
porlasegunda puerta izquierda.Nicanor.Miardidsurtióelefectoqueaguardaba.Estan inocen- tónytan ála buenade Dios!... Es verdadque yoabu-
so...siseñor,yo abuso! Porun lado lascarambolas...
— 43 —
porotrolos bailes!... Porotro...
No
puedoremediarlo- Juan. Hola, tunante!Tú
por aquí?Nicanor. (Este
me
conoce.)Señor donJuan...Juan. Pillastre!
Nicanor.
Cómo
pillastre.Juan.
Tú
nome
engañas.Con
esa capita de candidez yde inocencia, escondes todas las travesuras deun
estu- diante calavera.Nicanor. Chisst!Calle usted!
Juan.
No
tengas miedo: estamossolos.Nicanor.Pero si le oyená usted...
Juan.
No
temas: pormí
nopases cuidado.Á
tu edad fui lomismo
yaun quedanrestos. Sin embargo, hacesmuy
bienendisimular delantede
mi
suegro, porque, chi- co, aquíseasustan detodo.Nicanor.Usted cree...
Jman. Uf.
Yo
apenaslosconocía!Cuando me
casé, habitaban enun
poblachon fuera dela córte, y don Próspero Condeacababaderedondearsu fortuna,consucomer-
cio de quincalla al por mayor. Sólohace tres meses que abandonó losnegocios y se vino á vivirá nuestro lado. Esun
hombre
montadoá laantigua, sininstruc- ciónnimundo.
Nicanor. Claroestá.
Como
quenuncasalió de sutienda, ni co- nociómás
sociedadqueladesusdependientes.Juan. Por eso seescandalizan cuando
me
acuestoálasdosde lamañana, por hallarme enel casino,yen fin,porque vivo enotraatmósfera.Nicanor. Para ellosesa,vida esla delcalavera.
Juan. Mimujer, educadabajoeserégimen, siempresospecha de mí, suponiendo sinrazón ni fundamento alguno quelaengaño.
Nicanor. Justo!Cuandoá veces losque parecemosmalos, somos mejoresqueloshipócritas.
Juan. Cuántas noviastienesahora?
Nicanor. Yo?
Juan.
Me
constaquelapreferida esLuisa,mi
cuñadita.Bue-
—
14—
namuchacha! Pero hablo de lo extraoficial.
Nicanor.Usted supone?...
Juan.
Á
tuedad tenía yo seisúocho;lo cualnome
impidió casarmeconla que verdaderamenteadoraba.Nicanor.
Don
Próspero!Gállese usted.Juan. Ejem! ejem! ^Seretiran.)
ESCENA VIH.
DICHOS, D.
PRÓSPERO.
Prosp. Aquítieneusted sus mil reales.) Nicanor.
Yo
nosésideboaceptar...Prosp. Repitoquevenza usted sus escrúpulos.
Juan. (Escrúpulosésteparatomardinero?}
Nicanor.
En
fin, yaqueseempeña
usted...Prosp, Vayaustedá laimprenta, y activelatirada.
Nicanor.
En
seguida. Estámuy
cerca. Pero ántesvoyá clase.Yono faltonunca. Hasta luégo, don Próspero.Adiós,.
Juan. (Tres plenos enla ruletade laesquina!
Como
acierte... ¡lamar!) (Váse.)
ESCENA IX.
D.
PRÓSPERO, JUAN.
Prosp. Ahí tienesunjóven que harácarrera!
Qué
chico tan formal ytan instruido! Sólopiensaen estudiar, y aca- badecomponer un libro queva ádedicarme.Juan.
Un
libro que... (Ya loengañó!)Prosp.
Como
quetodalaprensase ocupa deél con elogio! Esun
libro filosófico! ((Losgérmenes del sernutritivo en susrelacionesconlainfalibilidad.»Juan. Eh?
Prosp.
Una
cosaasí.En
fin,Krausista.Juan. (Habrá pillastre!)
Prosp. Perodejemosesto ahora.Esprecisoque hablemoscla- ros.
Han
llegadolascosas áun
extremo, queyaesin-- 15 -
dispensabletener unaexplicación- Juan. (Sermón
número
trescientossiete.) Prosp. Escucha.ESCENA X.
DICHOS, LUISA.
Luisa. (Se hamarchado!
Y
yoquevenía...)Prosp. (áJuan) ¡Silencio!
No
convieneque Luisa entienda...Luisa. Buenosdias, cuñadito!
Juan. Buenosdias,pimpollo!
Luisa. Creí quetenían ustedesvisita...
Prosp. Visita?
Luisa.
Me
parecióqueestabaaquí Nicanor.Prosp. Acabaderetirarse.
Juan.
Ha
llegado ustedtarde.Luisa. Yo?
Qué me
importa?Juan. Apuestoá que no le
miramos
con malosojos!Luisa. Juan, no
me
gustan esasbromas.Juan. Coquetuela!
Prosp. Oye,Luisa...
Luisa.
Qué
quiere usted,papá?Prosp. Juanyyo tenemos que hablardecosasqueunajóven detuedad no debeescuchar.
Luisa. (Otravez!)
Prosp.
Anda
con tumadre, hija mia!Luisa. Bien! corriente. Ya
me
voy!Prosp. Terminaremospronto.
Luisa. Bueno, bueno.Hablen ustedescuantoquieran, (vise.)
escena XI.
DICHOS
ménos LUISA.Prosp. Espreciso que esainocente ignore los disgustos de
la familia.
Juan. Disgustosque ustedessolos se toman.
Prosp. Disgustoscausados por tu incalificableconducta!
- 16 -
Juan. Ustedesexageran!Suseveridades ridicula!
Prosp. Ridicula?
Juan.
Yo
adoroámimujer; pero francamente,nome
gusta acostarme álasonceni llevarlaá paseo por lamaña-
na, ni seresclavosuyo constantemente.Si usted
hu-
bieravividoen elmundo; si conocieseustedla socie- dady susatractivos, no condenaría ustedlo que nadasignifica. Pero
como
jamás hasalidousted desumos-
trador...
Prosp. De todosmodos,nunca seríacapazdedará
mi
esposa elmenor
disgusto. Paramí no habríabailes, ni reu- niones, ni casinos, ni extravíos juveniles.Juan. Porfortunasu hija de usted no es tan severa ycasi siempre perdona mispecadillos.
Prosp. Puesya estáharta detantacompasión.
Jüak. ¡Bah!
Prosp. Lodudas?
JUAN. Ahora loVeremos. (Se dirige al cuarto primerode la iz- quierda.)
ESCENA XII.
DICHOS, DOÑA TOMASA,
saliendopordichocuarto.Tomasa.
Dónde
vas?Juan.
Á
abrazará mimujer.Tomasa.
No
se pasa.Juan. Qué?
Tomasa.
Ha
dado órdenes terminantes.Juan. Supongo queestoserá unabroma!
Tomasa. Estoes laconsecuencia de tuscalaveradas.
Prosp.
Qué
te decía yo?Juan. Quieren ustedesimpacientarme? ,
Tomasa. Estamoshartosdesufrirensilencio!
Prosp. Lascosasno debenpasardecierto límite! (Vánse se-
gundaderecha»)
—
47—
ESCENA XIII.
JUAN.
Já! já! já!
No
pueden representar mejorsu papel de suegros! Porfortunaestoymuy
acostumbrado á estos arranquesviolentos, (se acerca á la puerta.) Demonio!Estácerrada! Cármen! (Llamando.) Garmencita. Basta de bromas! (Llamando másfuerte.) Niresponde siquiera!
Señora:un maridotiene derechoápenetraren elcuar- tode su mujer!
Ó
abresóechola puertaabajo!ESCENA XIV.
JUAN, CÁRMEN.
Carmen.
No
hay necesidad dealborotar tanto! Aquíme
tienes!Juan. ¿Vas á seguir representando el drama? Vamos,
ven
acá!
Carmen.
No me
toque usted!Juan. Pero señor, quédelito hecometido? Por qué se
me
acusa?
Yo
soyun
marido fiel!... alegre... pero hon- rado.Carmen. Sí, alegrito... muyalegrito!
Juan. Ninguno en el
mundo ama
nirespetamás
á sumujer.Carmen. Se conoce
muy
poco!Juan. Porque no
me
acuestoconlasgallinas?Carmen. Basta!Tengo tomada
mi
resolución!ESCENA XV.
DICHOS,
LUISA.Luisa. Quiénriñedeese
modo?
Carmen. Silencio!
Que
nosospeche nada.)Reñir?Juan. Reñirnosotros?
Luisa.
Como
gritábais tanto,y decíaCármen:«Tengo
toma- dami
resolución!»2
— 18 —
Carmen. Nos referíamos á...
¿Á
qué nos referíamos? (Ap. &Juan.)
Juan.
Á
uqtrajeque quiero regalarla.Yo
ladecía; acéptalo, yCarmen
contestaba: «Esinútil, tengotomadami
re- solución!»Carmen. ¿Lo ves,loves
cómo
lassabes urdiral vuelo?(Ap. á Juan.)Juan. Yo?
Luisa. ¿Yerescapaz de despreciar
un
traje?Ahí tienesun
ob- sequioqueaceptaríayosiempre de mi marido.Carmen.
Tú
eresunaniñay nosabes lo quetedices.üisa.
Una
niña!Cuidadoque repetís esa palabra!Qué
afán de rebajarme!Juan.
Ya
looyes!Esos obsequiosseaceptansiempre.Vamos.Séamable COn tU espOSO. (Cociéndola una mano.) Carmen. Suelteustedla maao!
Juan. Delante deLuisa!
Carmen. Bueno!... Pues no
me
laapriete usted.Juan. Contuesposoquetantote adora!... (Abrazo.) Carmen.
No me
abraceusted.Juan. Espreciso disimular.
Luisa. Eso, eso. Hazla sucumbirá fuerzade caricias!
Juan. Looyes! tengoque hacerte sucumbir!
Carmen. (Oh! no puedo tolerarpor
más
étiempo!) Luisa,déjanos sólos.Luisa. Lode siempre! Ya
me
extrañaba ámí...Carmen.
Tenemos
quehablardeun
asunto...Luisa.
Que
unajoven demi edadno debaescuchar... Conoz- coel estribillo.Carmen. (Pobreinocente!)
No
teenfades, Luisamia!Luisa. Enfadarme? Por qué?
Carmen. Eresunángel!
Luisa.
Qué
deseos tengo de ser ángelmayor
de edad! (Váse.)ESCENA XVI.
CÁRMEN, JUAN.
Carmen. Laescena hasido ridícu/a y no sé
cómo
he podido—
19—
contenerme.
Juan. Peroaún persistes en?...
Carmen. Desde hoy ha concluido todo entrenosotros. (Váse.) Juan. Ni lapaciencia de Job podría soportar semejanteinjus-
ticia! Se
empeñan
en hacerme maloála^fuerza. (váse.)ESCENA XVII.
NICANOR,
qaesaleporelforomuytristey no hablahasta llegaral proscenio. Luego D.PRÓSPERO.
Nicanor. Por qué seré tan aficionado á losplenos?
En
diezmi-
nutos seme
hanllevado los mil reales! ¿Qué ledigo ahoraá D. Próspero? Estaideame
ha conducido aquísinsaber cómo!...
Prosp. (Cargadode periódicos.) Pues señor, laprensa de la
ma-
ñana nodiceunapalabra. Hola!¿usted por aquí?Yo
le hacía áusted en clase!Nicanor.
Y
yo también; pero el profesor está rabiando de lasmuelasyno ha podidoasistir.
Prosp. Ah! vamos'Hombre, ápropósito,nohe vistoen ningún periódicoelsueltecito de marras.
Nicanor. (Ni loverás.)
Prosp.
Ha
estadousted en laimprenta?Nicanor. (Ah!
Qué
idea!) Sí señor...Como
está al paso... Se equivocó ustedenla suma.Prosp.
No
había milreales?Nicanor. Justo. Faltaban quinientos.
Prosp.
Cómo
quinientos?Nicanor.Sital. Eranmil quinientos.
Prosp. Dispenseusted. Mil.
Nicanor. Milquinientos. Habas contadas.
Prosp. No! Usted no contó tantashabas.
Nicanor.
En
fin, ámí me
es igual.No
tiraránellibro.Prosp. Canario! Despuésde haberle dado milreales!...
Nicanor. Seríadoloroso!
Prosp. Luégoledaréá ustedel pico.
Nicanor. (¡Bravo!)
PROSP. (Quécaro cuestaserMecenas!)
ESCENA XVIII.
DICHOS,oq
CRIADO
conunacarta.
Criado. Estacarta, señorito. (La da yváse.)
Prosp. Venga.
— Á
ver,á ver. De Valladolid. Carta de su pa- drede usted. La que aguardábamos! Cármen! Tomasa!(Llamando.)Vendrálacontestacióná
mi
consulta.ESCENA XIX.
DICHOS,
CÁRMEN, DOÑA TOMASA.
Carmen. Llamabas, papá?
Nicanor. Buenos dias,Carmencita.
Tomasa. Hasllamado?
Prosp. Sí. CartadeSegura.
Carmen. ¿Es posible?
Tomasa. Graciasá Dios!
Prosp. Nunca dudéde suactividad.Es
un
amigoexcelente!Tomasa. Leepronto.
Carmen.
Veamos
loquedice.Prosp. Nicanorpuedeoiría,porqueestáenterado detodo.
Carmen.
Ya
locreo! Loestá Madridentero.PROSP.
Mucha
atención! (Vá áempezará leery aparece Luisa.)ESCENA XX.
DICHOS, LUISA.
Luisa. (Meha parecido escuchar suvoz!...) Tomasa.
No
leas.Prosp. (Pero quéátiempo sepresentasiempreesta chica!) Luisa. Felices.
Nicanor.
Á
los piésdeusted.(Québonita es!)Luisa. Iban ustedes á leeralgunacarta?Pormí no se deten- gan...
- 24 —
Prosp. (Nuncaseleescapa nada.) Tomasa. No.
Carmen.
No
era cosa importante...Prosp. Maldito aquello!
Tomasa. (Quédirá?)
Carmen. (La impaciencia
me
consume.) Prosp. (Quisiera leerconlosdedos!)Luisa. Peroquétienen ustedes? Parecequeocurre algo...
Prosp. Luisa, hija mia...
Lüisa.
Ya
losé.Hastaluégo. (Váse.)Prosp. Cuidadoqueeslista!
Qué
pronto locomprendió!Carmen. Claro está.
No
le decimosotra cosaen todo eldia!Prosp. Chis! Oiganustedes. (Lee.) «Mi querido Próspero:
Á
»pesar de hallarme
muy
ocupado,me
apresuro ácom-
placerte, indicándoteel mediomás
orignal, máshábi»y
más
seguro para corregiráese maridocalavera.»Todos.
Vamos
á ver!Prosp.
No
os dijeyoqueeraun
sabio?Tomasa. Continúa.
Prosp. «La historiade Grecia
me
loha suministrado.» Digo, eh?Ha
ido á buscarloá Grecia.— «Tú
conocerás á los»Lacedemonios.»
Qué
familia esesta?Tomasa.
No
laconozco.Prosp. ViviráenValladolid!...
Nicanor.
Qué
tontería! Siestamosen Grecia!Prosp. "Ah!Esverdad! Familiagriega. «Los Lacedemonioste-
»níanunoshijostanlibertinos
como
esemaridoinfiel.»En
vano intentaron sus padrescorregirlos pormedio»de los
más
severos castigos. Entre sus abominables«vicios, el mayorde todos era laembriaguez.»
No
es precisoirá Grecia: aquí tenemosejemplos vivos.Carmen. Sigausted leyendo.
Prosp. «Puesbien:losLacedemonios embriagaron entóncesá
»susesclavos,avergonzándosealverlos detal
manera
»los hijosincorregibles,que no hubo desde entónces
»gota de vinoquequisieran probar. Aplica, pues, el
«cuentocon esemarido. Haga su suegro el papel de
— 22 —
»esclavo y adquieraen la apariencia sus mismos vi-
»cios.Cuando elcalaveravea
como
enun
espejo loiu-»faraede su conducta,seavergonzará de sí propio y
«corregirá para siempre sus torpes devaneos.»
Qué
ideatan admirable!
Carmen.
No me
parece mal.Tomasa. Pues ámísí!
Prosp. Por qué razón?
Tomasa. Porque noestásenel casode hacer el papel de cala- vera.
Nicanor. Pues yuloencuentro
muy
original.Carmen. Elejemplohadado siempre buenosresultados.
Prosp. Laidea esmagnífica!
Qué
podemosperder coneso?Tomasa.
Que
tendrásque enamorar ámujereshermosas.Prosp.
Qué
importa?Tomasa. Nunca!
prosp. Pero¿creesquevoy átomarloenserio?
Nicanor.Todo es fingido,doña Tomasa.
Carmen, Consienta usted pormi
mamá.
Prosp.
No
te tranquilizan treinta años de acrisolados servi- cios?Tomasa.
Y
tendrásquepasartodalanochefueradecasa!Nicanor.
Yo
leharécompañía. (Esto esuna mina que debo ex- plotar.)Prosp.
Hagamos
laprueba.Carmen. Justo!Ochodiasde prueba.
Prosp. Lo maloes que desconozco en absoluto los procedi- mientos.
Nicanor.
No
haycuidado. Yoleinstruiré á usted.Tomasa. Cómo!
Anda
ustedtambiénen esos trotes?Nicanor.
No
señora! Esfingido!Tomasa.
Me
pareceun
proyecto insensato. Juan no creerá la comedia. Volverse calavera unhombre como
tú!Prosp. Miyerno apenas
me
conoce. Hacetresmeses quevivi-mos
juntos.Nicanor.
Y
donPróspero ha podidoocultarlesusdefectos.Carmen. Se tratademifelicidad.
—
-23-
Prosp. Basta! Soy Lacedemonio!
Nicanor.
Y
yoellazarillo!Prosp. Esoes:usted
me
guiará por sendasque ninguno cono cemos.Nicanor.Justo. Iremos álosbailes, á las reuniones... Precisa- mentesonesta nochelos lunesde una viuda guapí- sima!
Tomasa.
Cómo
loslunes?Nicanor.Quierodecirquerecibe todos loslunes.Yo lellevaré usted.
Tom»sa. Dios mió!
Prosp. Peroquétonta eres!
Como
si dudases demi
fidelidad.Carmen. CreoquevieneJuan.
Nicanor. Convendríanoperder tiempo.
Prosps
Cómo!
Asíderepente?Nicanor.Loimprevistoeslo que
más
impresiona. Llore usted.(Á DoñaTomasa.) Tomasa.
Que
llore?Nicanor. Lloreusted, señora. \
Tomasa. Perosino teDgoahora gana.
Nicanor. Figúrese usted que hadescubierto una trapisonda de su marido.
Tomasa. Pobrecito mió.Sieso es imposible.
Carmen.
Mamá,
obedezcausted.Nicanor.Supongamos queleha cogido usted elretrato de una mujer...
Tomasa. Sólode pensarlo
me
danescalofríos-
Carmen. Perosi esbroma,
mamá.
Prosp. Necesitaríamoselretrato.
Nicanor. Aquítengo uno. (Uf!Se
me
fué!) Prosp. Calla!Ustedtiene retratos?Nicanor.
Una
amiga... (Dándole unretrato.)La hermana
deun
compañerodecolegio.Prosp. Hombre, y se haretratado entraje cortoy con est postura! (indicandouna debaile.)
Nicanor.
Fué un
capricho del fotógrafo!Carmen.
Juan!—
Lloreusted.(Á Tomasa.)— 24 —
Tomasa. Bueno. Les daremos gusto.—Pronto! Quién es esta mujer?
ESCENA XXI.
DICHOS,
JUAN.
Carmen. Maridoinfame! (Á Tomasa.) Tomasa. Maridoinfame!
Carmen.
Hombre
desleal!Tomasa.
Hombre
desleal!Juan. (Sh?)
Carmen. ¿Conque hasvueltoá tusantiguas mañas? (Á Tomasa.) Tomasa. Vamos, que noloinsulto más,ea!
PrOSP.
Qué
digO?quédigoahora? (Á Nicanor.) Nicanor.Que
hace ustedloque quiere.Prosp.
Que
yohagoloquequiero.Nicanor.
Que
ustedno tienequedar cuentaánadie.Prosp.
Que
yo notengoquedarcuentaá nadie.Nicanor. Doña Tomasa!
Don
Próspero! Eso no valela penaí Carmen.Mamá,
tenga usted prudencia! PorlaVirgen Santísima,mama.
(Juanseacerca.) Juan. Peroquésucede aquí?Tomasa.
Una
monstruosidad!Que
estehombre me
engañaba!Miraloqueacabo de encontrar en su levita, (ei re- trato.)
Juan. Señor don Próspero!
Prosp. Bueno: ¿y qué?
No
loniego!Nicanor. Alcontrario,niegue usted. (ÁPróspero.) Prosp. Digo,sí,lo niego.
Juan. Tambiéndedicatoria? (Volviendoel retrato-)
«Tuya
hasta lamuerte!»Tomasa. Suya!...Dicequees suya?
Juan. Já!já! já!
Prosp.
No
noshabía usted dicho ese detalle.(Á Nicanor.) Nicanor.Lo hepuestoyo! Fué una humorada,Tomasa.
Voy
ásacarlelosojos!- 25 —
Juan. Eh! Pocoápoco.
Carmen. Firme. (ÁTomasa.)
Tomasa. Libertino!Calaveron! Vamos!
No
quieroverle!Te
odio, Te abomino! (Ángel demi alma!Me
lovoyácomer
!á besos!) (váse.)ESCENA FINAL.
DICHOS, mános
TOMASA
.
Juan. Digo! Digo!Estos sonlosque no
rompen
un plato!Carmen, (áJuan.)Ahítieneusted su ejemplo, (váse.) Nicanor.Justo! Ahí tiene usted su ejemplo,(váse.) Prosp. Aquítieneustedsu ejemplo!(Vise.) Jijan. Jesús!
Á
su edad!Nunca
lo hubieracreído.FIK
DEL ACTO PRIMERO.
ACTO SEGUNDO.
Gabineteelegante• Dos puertas al forodando áunsalón iluminado- Mesas concandelabros,uno deellos sinencender. Puertaslaterales.
ESCENA PRIMERA.
JULIA,
PAULINA.
Laprimeradepie cercadennespejo. Paulinala colocaalgunas floresenel cabello.Paulina. ¿Quiere usted camelias blancas ó encarnadas?
Julia.
Una
solamente; una encarnada enlacabeza. La] blanca enel pecho.Paulina.
\a
bien?Julia. No,al otro lado.
Más
arriba, no tanto.Hoy
estásmuy
torpe, Paulina.
Paulina.Usted sabrá dispensarme, señora.
Julia. Bien, bien!...
No
séquétengo estanoche...Todo me
parece demalgusto.
Paulina. Alcontrario!Está usted
muy
guapaymuy
elegante!Julia. Aduladora!
Paulina. Yaverá usted
cómo
selodicetodoelmundo!
Julia.
Y mi
tia?— 28 -
Paulina.
En
elsalón, haciendoloshonores. Está ensus glorias- Julia. La pobreme
quiere tanto, queno sabe qué hacerpor complacerme ámíy ánuestrosamigos.Desdequemu-
rió
mi
esposo vive á mi lado yme
adoracomo
una madre.Paulina. Estanocheapenas cogelagenteenelsalón.
Julia.
Como
sólorecibimoslos lunes,todos seapresuranása- ludarnos. Ademas,aquíse pasaun
rato delicioso.No
hayesaetiquetaenfadosa délas tertulias aristocráti- cas. Todos son amigos de confianza, aunque no por eso deja dereinar elbuentono yelchic elegante de unasociedadescogida.Paulina. Puesya locreo!
Y
desde que danustedes...¿Cómo
se dice eso?Julia. El luncti!
Paulina.Cabal. Desde que danustedesla lancha de ponche y emparedados, nose cabe eu lacasa. Todos los lunes hay nuevaspresentaciones.
Julia. Es verdad!
Paulina.
Y
nuncafaltan adoradores.Julia. Oh!Eso sobrasiempre, Paulina.
Paulina. Claroestá!
Una
viuda jóven, guapa y bien acomoda-da...Lluevenlospretendientes.
Julia. Pero yonoacabo de decidirme.Elmatrimonioescosa seria.
Paulina. Vamos!
Me
pareceque no mirausted con malos ojos alcoronel Velasco!Julia.
Ya
séqueme
ama. Esosí.Paulina.
Y
en sutía deustedtieneunaaliadapoderosa!Julia. Mitiasóloambiciona mi felicidad. Perolo repito, no acabo de decidirme!
En
fin!...quiénsabe!... Elcoronel eshombre
simpático!Paulina.Nadie
más
acreedora queusted á sercoronela.Julia. Pero estamos aquí charlando y
mi
tiame
echará de ménos! Arreglaeste gabinete; enciende ese candela- bro.No
sé quétengoesta noche... Estoy tan nerviosa ytan...— 29 —
ESCENA
II.PAULINA.
Yo conozcosu flaco.
Lo
queella ambicionaesun
títu- lo.No
sueña conotra cosa. Poresono acaba de deci- dirse. Desgraciadamente deben andarmuy
escasos, porqueninguno asomanuncaporaquí. Por lo demás, nohe vistoseñoramás
buenanimás
cariñosa.ESCENA
III.DICHA,
PRÓSPERO, NICANOR,
porel foroderecha. Ambos de frac. £1 de D. Próspero,como elresto desu tOÜlette9 debe acusar alquinquillero.
Nicanor. Pase ustedconfranqueza.
Paulina. Calla!El señoritoNicanor!Cuánto tiempohace
que
no teníamosel gusto deverle.Nicanor.
Y
tuseñora?Paulina. Debe hallarseenelsalón.
Nicanor. Preveníaque estamosaquí. Deseo presentarla particu- larmenteá este caballero.
Paulina.
En
seguida.(Unonuevo!Acuden como
moscas!) (váse.)ESCENA IV.
PRÓSPERO, NICANOR.
Nicanor.Ea!
Ya
nostiene usteden laarena!Prosp. Pero digausted: ¿estáustedseguroque
mi
yernoven- drá estanoche?Nicanor. Segurísimo.
No
faltaáningúnlunes deestaseñora.Prosp.
Comprenda
ustedque siJuan nome
veaquí,nuestros planesnosurtiránefecto alguno.Nicanor. Repitoque no faltaráestanoche. Por esole hetraído á usted.
Yo
apenas vengo. Loslunes de la viuda sonmuy
sosos...Pero encambiotengounosmartes!...Ya
— 50 —
verá ustedquémartes!
Prosp. ¡£Lo que yo quieroes sorprender á mi yerno!
Queme
crea unlibertino!...
Que
seavergüence de suconduc-ta! Paraesohe dejadosolaá mi mujer... la primera nocheen treintaycinco años de matrimonio! Estoy seguroquenopodrá pegarlos ojos! Pobre Tomasa!
Nicanor.
No
piense usted ahoraeneso!Prosp. Bueno! Pensemos enmi yerno. Digausted,¿cómodia- blos
me
lascompongo
para representarmi papel á lo vivo?Nicanor. Eh?
Prosp.
Yo
do hesido calavera nunca, amigo mío, y franca- mente, no sépor dónde empezar.Sime
diera usted algunalecioncita...Nicanor. Antetodo,
mucho
sans-fagonl Prosp. Yqué eseso?Nicanor
Que
hable usted condesenfado:que destierreustedJa timidez impropia deun hombre
demundo. La señora delacasa deliraporlasgentesdebuentono.Prosp. Ya!
Nicanor. Modalessueltos! (colocandoundedo enelchaieeo.)Sonri- saconstante ycierta coquetería... (Paseando.)
PROSP. Seré COquetO, pierda USted Cuidado. (HaciendoloqueNi- canordeun modoexagerado.)
Nicanor. Espreciso quegalantee usted ála que
más
le guste;quelacolme usteddefrases dulces.
No
haycosaque agrademás
á lasmujeresque el oirse llamarhermo-
sas! Sobretodo, cuandobaile ustedconalguna.
Prosp. Ah!Debobailartambién?
Nicanor. Claro está! El vals es
un
recurso para deslizar enel oidode unabellalasfrasesmás
tiernasydelicadas. La llama usteddivina! Aprieta usteddulcementesumano
ylaprometetodoun
paraíso defelicidad!—
Pero tenga usted prudencia.Cuidadocontraspasaraquílo?límites delbuen tooo. Poresole he traído; paraque sevaya ustedacostumbrando.—Mañana
será otro día.Ya
verá ustedquémartes!—
Ah! Si le invitan á jugar, juegueusted,y cuanto
más
pierda usted,más
alegre.Prosp. Eso va á serdifícil.
Nicanor.Beba usted ponche, Champagne, yCherigobler.
Y
porúltimo:no olvide usted este detalle que esde
muy
buentono.—
Sihay ocasión,abraza usted áladoncella delacasa. Noloolvide usted.Prosp. Puesseñor,siestá usted tan fuerte en derecho
roma- mano como
enel curso queacaba usted de explicar, debe ustedserun
sabio.Nicanor.
Conque
estáustedenterado?Prosp. Sí señor;modalessueltos, frases dulces:ponchey chor- rodoble*
Nicanor. Cherigobler.
Prosp. Esoes.
— Qué
bebidas tanparticulareshacenahora!Nicanor.Silencio!
Me
pareceescuchar ruido!Prosp.
No me
dejeusted solo!Nicanor.Sans facón!imíteme usted.
Prcsp. (Demíestoy seguro; pero
como
jamás he frecuentado lossalones!...)ESCENA V.
DICHOS
y JULIA.Julia. Señores...
Nicanor. Dispenseusted, mi queridaJulia, lalibertad queaca- bo detomarme...
Julia. Oh!Ustedes
muy
dueño!Nicanor.Tengoel honor depresentarla áustedalseñor conde.., Julia. Ah!este caballero es título?
Prosp. Yo?
Nicanor. (Gran idea!)Sí señora.
Prosp.
Qué
dice usted? (ÁNicanor.)Nicanor. (Soberbio! Cállese usted.) (Á Próspero.) El conde dela
Esperanza.
Prosp. (Pero,amigomió... (Á Nicanor.) Nicanor. Esto es ser calavera! Calle usted!)
Prosp. (Ah. Engañar ála gente es una calaverada!)
— 32 —
Julia. (Un conde en
mi
casa!Qué
felicidad!)Nicanor. AcabadellegardeBuenosAires,despuésde haber re-
. corrido todoel Oriente,desde el Cairo hastaConstan- tinopla.
Prosp. (Echa, echa!) Julia. Esposible?
Nicanor. Oh! Elseñorcondeno leda importancia alguna. Via- jadesde su
más
tiernaedad.Prosp. (Quéembustero!)
Nicanor.
Hombre
demundo,
alegre,enamorado,ycon una ren- ta fabulosa!Julia. Siéntese usted,caballero.
Prosp. (Hastaen
broma
legustan á unociertas cosas.) Nicanor, (á Próspero.) (Me
ha parecido conveniente rodearle áusted decierta aureola!...
Prosp.
Ya
locreo!Un
arcoiris!Nicanor. Esto seduceálasmujeres.)
Julia. Señor Conde,
me
consideromuy
dichosa conque haya ustedhonrado missalones.Prosp.
No
hayporqué darlas, señora condesa... digo... se- ñora...Julia.
Como
ustedverá, esta reuniónesmás
bien una pe- queñafiestadefamilia. Suplicoáustedque sea indul- genteyqueolvideustedporesta nochelas maravillas de esasotrasfiestasáquetan acostumbrado debe us-ted hallarse.
Prosp. Mucho!
Muy
acostumbrado,síseñora! (Nohe conocidomás
fiestasquelasdemi
pueblo.)NlCANOR.(Qué tal?) (ÁPróspero,señalando áJulia, quese ha dirigido alforo.Prósperose besalos dedoscomoquien dice: «De re- chupete.»)
Julia, á propósito.
Su
amigodeusted, Mendoza, buscabaha- ceunmomento
un compañerode tresillo.Nicanor.
No
deseo otra cosa.Prosp.
Me
deja ustedsolo?(ÁNicanor.) Nicanor.Laocasiónes magnífica!Prosp. Pero...
— 53 -
Nicanor. Juegoporlosdos ¿noesverdad?
Prosp. Bien; peronojuegue usted fuerte.
Nicanor. Hastaluégo. (váse.)
ESCENA VI.
D.
PRÓSPERO,
JULIA.Julia. Siéntese usted, señorConde.
Prosp.
Muchas
gracias. (Se sientan.)Julia. Dejemospor
un momento
áesas cabezas aturdidasque gozan entre el bullicio del baile y hablemos entre tanto.Prosp.
Como
ustedguste.Julia. Siprefiere ustedmarcharsealsalón..,
Prosp. No.
De
ningúnmodo. Prefiero continuar al lado de usted.Julia.
De
veras?Prosp. Mi palabra dehonor. (La verdad es que tiene unos
ojitos...)
Julia. Esa esunagalantería
muy
delicada!...Prosp. Justiciaseca, señora!(Pausa.)
Julia.
Y
hacemucho
que ha vuelto usted de Oriente?Prosp.
Ya
hacerato.Julia. Malatierraparael bellosexo!
Prosp. Por qué?
Julia. Porqueallílamujeresuna esclava.
No
se la permite tenercorazón ni voluntad.En
ese país yo hubiera muerto.Prosp. Ah! Segúneso...
Julia. Sí señor.
Yo
soy todacorazón!Prosp.
Y
yo también..Julia. Eso nos aproxima el
uno
alotro.Prosp. (Acercándolasilla.) Yalo creoque nos aproxima, (sale un criadoconvasosde ponche, y se acerca áD. Próspero: éste vuelve lacara y queda mirándolo.) Olí!Mil gracias.
Nun-
ca
tomo
nadaentrecomidas.3
— 34 —
Julia.
Un
sencilloponche!... Vamos!... porfavor!...Prosp. Ah! Es ponche?Entonces, sí! (Coffeunvaso, ei lacayo se marcha. D. Próspero no sabe que hacerdel sombrero. Le falta unaterceramano.Después de pensarlo mucho colocael som-
brero entrelaspiernas.)
Julia. Apuesto áqueusted es
hombre
depasionesvehemen-
tes!
Prosp. Vehementísimas!
—
(Un pocofuerte, pero abrigamu-
choel estómago.) (Agita mucho elponche conla cucha- rilla.)Julia. Ustedpor
un
objetoamado
serácapaz de realizarlosmayoressacrificios.
Prosp.
Me
tirode cabeza porunaventana.Julu. Esoes
muy
noble.Prosp.
Y muy
expuesto.Julia. ¿Quéimportalavida, quéimportalafortuna, lafelici-
dadsuprema cuandoel corazónno alcanza elideal de sus sueños?
Prosp. Ni dos cominos.
Julia.
Amar
yseramado. Estaes ladicha.Prosp. Laúnicadicha!
Jalia. Ah!Felizaquelque puederealizarla.
Prosp.
Cómo?
Usted nose hallaen esecaso?Julia.
En
apariencia, señorConde, yo soy una mujerdichosa!Pero enel fondo!... Oh! usteddebe saberlo.
En
el fondo soymuy
desgraciada.Prosp; (Pobrecita!) Cuénteme usted, cuénteme usted sus penas.
Julia. Jamáshe realizado
mi
ideal! Apenasempecé á conocerel
mundo, me
unieron áunhombre
indiferente, que- dandoviudaálosveintiséisaños, caballero.Pkosp. Debesertriste.
Julia. Sola
me
agito enelvacío;jóven lucho contra los falsos halagosdelaseducción; apasionada, no encuentro mi almagemela; ycomo
la florque semarchita por falta de luz,deaire, deespacio, yo,pobresensitiva, encer- rada desde niñaen lóbrego retiro,me
marchitotam-
— 35 —
bien perdiendohoja por hoja
mi
ventura.Prosp. (Si losverdaderoscondes llorasen,creoque no podría Contenerme!) (Limpiándoselosojos.)
Julia. Se
conmueve
usted?Prosp.
Yo
nosésime
conmuevo.Lo
quesé es que su voz de usted ysusojos... Luégoel ponche... después,esa his- toria contadacontal sencillez...Julia. Acabeusted!
Prosp. Todoesto...
Julia. Acabeusted!...
Prosp.
En
fin... (Levantándose.)(¿Por quéme
habré metido en estelío?)ESCENA VIL
DICHOS,
JUAN.Juan. Sepuede?
Julia. Adelante.
Prosp. (Mi yerno! Bravísimo! Estoes lo queyo esperaba!)(De- jaelvasosobreuna mesa.)
Julia. Esusted, amigomió?
Juan. Elmismo, hada hermosísimadeeste pa...(Quedaatónito viendoá Próspero.)
Prosp. (Su presencia aquícolma mis planes.) Juan. (Estoy soñando?)
PROSP. (Echémosla deCalavera.) (Colocándose undedo enelchale- coy quedandoen actitud arrogante.)
Julia. Permítame usted que le presente á uno de mis
más
queridosamigos.Juan. Ah!
Va
ustedápresentarme?...Julia. Elconde dela Esperanza.
Juan. Eh?
Julia. Acabadellegar de
un
largo viaje.Ha
recorrido todo elOriente, desdeel Cairo hasta Constantinopla.Juan. (Que
mi
suegrohaido alCairo?)Julia.
Hombre
demundo,
alegre, enamorado, y con unafor- tunafabulosa!— 56 —
Juan. (Québarbaridad!)
PROSP.
Muy
señor mió! (Vuelve áadoptarotra posturacómica.) Julia.Don
JuanMartínez,propietario.Prosp.
(Cómo
propietario?)Julia.
Dueño
de dosminasen Andujar.Juan. Ejem!ejem! (Tosiendo.) Prosp.
(Cómo
de dos minas?)Julia. Poseedor de unaexcelenteganadería!...
Y
unode mis mejores amigos!Prosp. (Que
mi
yernotiene toros?) Juan. Servidorde usted!Julia.
Y
ahoraquelapresentación ha sido hecha,me
permi- tiránustedes queles deje un instante. Mis amigoslo exigen. Después hablará ustedcon mi tía. (Un conde!Voy
ádecírselo átodo el mundo!Cómo
van á rabiar lasde Pimentel!) (Prósperolaacompaña hastael foro, y le besalamano. Luéí?o baja alproscenio dándose aires de con-quistador.)
ESCENA VIH.
PRÓSPERO, JUAN.
JüAN. SeñorCOnde! (Quedaft unofrente al otro.) Prosp. Señorminero! ..
Juan.
Qué
significaesto?Porquépasa usted aquí por lo que noes?Prosp.
Y
tú?Juan.
Yo
noocultomi nombre
nimi estado.Prosp. Puesyo soy
más
calaveraque túylooculto todo!Juan. Estoy soñando?
Prosp. (Aquíque nopeco!) Paraqué he de fingirunavezque todo seha descubierto?
Me
creíasuo bendito,un san- turrón,un
infelizote!...Puesno señor!S<jytan calaveracomo
tú!Me
gusta divertirme ycorrerlaen grande!Y
desdehoylavamosácorrerjuntitos losdos!
Juan.
Qué
disparate!Prosp. Tomasa hasufrido mucho... tanto
como
sufremi hija— 37 -
por tucausa.
Pormicausa?
Figúrate que alláen mistiempos ladecía: «Neeesito comprar
un
surtidode botones óde gemelos» y ¡zás!me
encajabaen Madrid, Creesqueporlosbotones?Qué
inocente!Para divertirme! Para elsans fagonl(Ah! hipócrita!)
De
modo
que estoymuy
acostumbrado ásemejantes farsas.Su edad de usted protesta contra esas ideas infer- nales.
Cualquieradiríaquesoy
un
Matusalén.No
señor, pero abusarándeusted!Abusardemí?Bah! bah!
No
tengas cuidado!Qué
diríaJulia?...sutia, sillegasenásaber?...Malditolo que
me
importa!Puesámísí! Papá! Vamonos! seloruego.
Yo
soydueñodemisacciones!Déjame!Pero papá!...
Que me
dejes, repito!Corriente.
Yo
hecumplidoconmi
deber.Haga
usted ahoraloque mejor laplazca. (Váse.)ESCENA IX.
PRÓSPERO,
luegoPAULINA.
Prosp.
Lo
creyó! Ese erami
deseo!Ahoraes precisoacentuarmás
eljuego! (Pasa un lacayo con ponche.) Es ponche?(Lo prueba.) Sí. Másfuertequeelotro.
Muchas
gracias.(Váse ellacayo.) Uf!
Qué
calorhaceaquí!Paulina.(Conuna palmatoria.) Ah! Dispenseusted. Creí que no habíanadie.
Prosp. Adelante, adelante!
Paulina.
Vengo
áencenderloscandelabros.Prosp. Enciendausted. (Estadebeser ladoncella.)
Paulina.
No
quisiera, sin embargo, molestar alseñorconde...Juan.
Prosp
Juan.
Prosp.
Juan.
Prosp.
Juan.
Prosp.
Juan.
Prosp.
Juan.
Prosp.
Juan.
Prosp.
Juan.