• No se han encontrado resultados

ESPEJO, DON MARIANO PINA DOMINGUEZ. MADRID. SEVILLA, 44, PRINCIPAL, COMEDIA CÓMICA EN TRES ACTOS, ORIGINAL DB

N/A
N/A
Protected

Academic year: 2022

Share "ESPEJO, DON MARIANO PINA DOMINGUEZ. MADRID. SEVILLA, 44, PRINCIPAL, COMEDIA CÓMICA EN TRES ACTOS, ORIGINAL DB"

Copied!
70
0
0

Texto completo

(1)

EL ESPEJO,

COMEDIA CÓMICA EN TRES ACTOS,

ORIGINAL DB

DON MARIANO PINA DOMINGUEZ.

MADRID.

SEVILLA,

44,

PRINCIPAL,

1881.

(2)

ADICION AL CATALOGO DE

1.°

DE ENERO DE 1880.

'¿V*-;' t " ; . Parteque

corresponde

TITULOS. ACTOS.

AUTORES.

álaGalería.

COMEDIAS Y

3 3

Á

gustode todos

j.o.v

Alanochecer

s. o.v

» 4

Amor,

parentesco y guerra..

.

3 1 Buena

boda—

c. o. v...

3 2 Caviaunoen su casa

p. o. v..

2 2

Cambio

de

vía—

j. o. v 2 3 Deinfanteríade marina-j,o.p 12 3

De

madrugada

s.o v

De

soldadoá Brigadier..

2 2

De

tiroslargos

j. a. p

2 4 ¿Dóndeestá ¡alevita?—j..o. p..

3 2 Dóndeestá mi hija—j. o. v..

.

6 2 ¡Eccehomo!

p o.p

2 3 El marido de laviuda-c. a.p.

3 3 Elnidode

amores—

j.o. p..

.

3 2 El primerindicio

5 4 El Señor deTaravilla

j. a.p.

7 2 Eltoro de gracia

s.o.v...

.

ün

elporialüe mi casa 3 3

En

labocadel

lobo—

j. o. p.

.

3 2 Entra dosfuegos—j. o. p

4 2 Ganar

tiempo—

j. o. v 8 3 í dilletanti

7 2 Industria moderna

La

cuarta plana

3 4 LadeSan Quintín

j. o. p

2 2 La señora deP.***—c. o. v.. .

3 4 Lascursis burl.idas

s o.v .

Los Todossanios

s. o. v...

.

3 2 Meterseáredentor—j. a. p...

3 2 Mr.

Antoine—

j.o. p

» »

No

erasu mujer

4 2 Panaceasin igual

j. o. v...

.

3 2 Poratrevido

j.o.v.

Que

selocuentoá mitio... .

5 3 Quién seré

yo—

j. o. p 5 1 Salirde

Málaga—

j. o. v. .....

,3 3 Seguirlapista... . .

4 2 Seguroscontra incendios....

3 i Siempre

amigo—

j. o. p..... .

4 2 Sinatadero—j.o. p

2 2

Un

modelodesuegras-j. o.v.

3 2

Voz

dealerta—c. o.v ,

3 4 Zapateroátuszapatos-p. o.v.

3 3 El mejor partido

c. o.v. ...

4 6 Loscursis—c. o.v 5 4 Plagadoméstica—c. a. p

¡Adiós,Madrid!

DRAMAS.

4 D. Pedro Gorriz..,.... Mitad.

i JuanUtrilla Todo.

4 Sres. Azay Estremera.. »

4 D. JuanJ Herranz..... » 4 JuanJ. Herranz » 4

Ramón

Marsal »

1 J. Sánchez Albarran »

4 Juan Utrilla. »

1 JoséMaría Anguita.. »

4 Sres. R. Carrion y Aza.. »

i Shez.CastillayG. de Cádiz .. .. »

4 D. José Olier »

\ ManuelAlatoses » 4 Salvador Lastra . » 4

Hoque

F. Izaguirre.. » 4

Ramón

de Marsal... » 4 Camilo Sevie'o...

»

.

4 Eduardo Palacio. ... »

4 JuanMaestre. »

4

Ramón

Marsal »

1 EusobioSierra »

i José Estremera... » 4 Javierde Burgos.... » 4 Antonio

Zamora

... »

4 H.

Romera

»

1 José Estremera »

1 A. Alcon Mitad.

4 Javier deBurgos.... Todo.

4 JaxierdeBurgos.... »

i Salvador Lastra »

4 Mariano Barranco.,-. » 4 Mariano Barranco... » 4 J.Manuel Ascandoni. »

i Gerardo Peña »

4 E. Segovia Rocaberti. » 4 E. Shez.Castilla » 4 Gaspar Marqués..,, Mitad.

4 J. Escudero /. »

1 Gaspar Marqués .... »

4 A. Alcon »

{ E.SanchezCastilla.. Todc

.

1 José Olier »

1 Mariano Barranco... »

1

Ramón

Marsal »

2 A.Alcon Mitad.

2 uanJ. Herranz Todo.

2 D. Salvador Lastra » 3 Sres. R. Carrion y Aza. »

(3)

EL ESPEJO,

COMEDIA CÓMICA EN TRES ACTOS,

DON MARIANO PINA DOMINGUEZ.

Representadaporprimera vez en Madrid, en el Teatro delaCOMEDIA,

el8de Enero de1881.

MADRID.

IMPRENTA DE JOSÉRODRIGUEZ.—-CALVARIO, 18.

4884.

(4)

PERSONAJES. ACTORES,

CÁRMEN

Sras. Tübau.

JULIA Gokriz.

DOÑA TOMASA

Fenoquio.

PAULINA

Pastor.

LUISA

Trigo.

DON PRÓSPERO

Srrs. Mario.

JUAN

^Aguirre.

NICANOR

. Rübio.

CRIADO.... La

Corbella.

Esta obra espropiedad desu autor, y nadie podrá,sinsu per- miso, reimprimirla nirepresentarla enEspañaysus posesiones de Ultramar,nienlospaisesconloscuales haya celebradosó se ce- lebrenenadelante tratados internacionales de propiedadliteraria.

El autor se reservaelderecho de traducción.

LoscomisionadosdelaAministracíon Liríco-Dramática deDON

EDUARDO

HIDALGO,sonlosencargados exclusivamente de con- ceder ónegarelpermiso de representacióny delcobrodelosdere- chosde propiedad.

Queda hechoe!depósitoque marcalaley.

(5)

ACTO PRIMERO.

Sala decentemente amueblada.

ESCENA PRIMERA.

Á

poco delevantarseeltelón salen

CARMEN

por la primera puerta izquierda.

DONA TOMASA

porla primera derecha y U.

PRÓS-

PERO

porelforo.

Carmen.

Á

lasdosdela

mañana.

Esto es inicuo!

Tomasa. Recogerseálasdos! Parece imposible!

Prosp. Entrará lasdos ensu casa!Vaya

una

vida!

LüSTRES.Ah!... (Viéndose.)

Carmen. Creíque nosehabían ustedes levantado.

Tomasa.

Yo

no hepodidopegar losojosen todalanoche.

Prosp.

Yo

álassieteestabadepie!

Carmen. Puesyola he pasado envela,

como me

sucede hace tiempo.¿Saben ustedesá lahoraquevino anoche

mi

esposo?

Tomasa.

Á

lasdos! Acabade decírmeloel criado.

Prosp.

Á

lasdos!

me

loha dicholachica.

Carmen. Esto ha llegado á

un

extremo imposible!

Prosp. Calma, hijamia!

Tomasa.

No

te irrites!

fl 'y

o

\~

(6)

Carmen. Irritarme?Quiá, deningúnmodo!...Siestay tantran- quila!... Pero de hoy nopasa,

mamá;

hoy entablo el divorcio!

Tomasa. Jesús!

Prosp.

Ave

María!

Carmen. Nada, nada.

Yo

no puedo vivirasí!La conductade ese

hombre

es inicua! ¿Les pareceáustedesque un mari- doqueentra en sucasa álasdosdelamañana?...

Prosp.

Y

con el frió que hace!

Carmen. Papá!...

Prosp. No; quiero decir,que sihiciera calor podría discul- parse, alegandoqueal amanecercorre unaire puro!...

Pero ¿qué puedealegarenel

mes

de Enero?

Carmen.

Un

marido que abandonaá sumujercasienlalunade miel!

Prosp. Te abandona?

Carmen. Sí señor.

Nunca me

lleva ápaseoniá visitas...

Hemos

quedado mal contodoel mundo!...

Tomasa. Nadie viene ávernos!

Prosp. Esocasi es unaventaja. Adelante.

Carmen. ¿Y quieren ustedesque aguante todavía?

Tomasa.

Que

tengas prudencia.

Prosp.

Que

meditesel pró y elcontra.

Carmen. Yalohe meditado. Poreso repitoque hoyentablaréel divorcio.

Prosp. Vamos, vamos!

No

hablemos tonterías!Eso es

impo-

sible!

Carmem.

Por quérazón?

Prosp. Porque perderíasel tiempo. ¿Crees acasoqueeldivor- cio puede entablarse por tales pequeneces? ¿Tienes pruebas palpablesde la infidelidadde tuesposo? La leyno limitalas horas de sueño, y

un

marido puede acostarseconlasgallinas, siá bien lo tiene. Nada, na- da! El divorciosería imposible.

Luégo

el escándalo, la

murmuración..

Qué

dirían poFahí?

Tomasa. Lamujereslaquesiempre pierdeen esos casos.

Prosp. Sobretodo,yate he dicho quedesde hace tiempo

me

(7)

ocupoenbuscarlosmedios

más

provechosos para cor- regir áJuan.

Hay

que inventaralgo...

Carmen.

Y

qué ha inventado usted?

Prosp. Hasta hoy, nada.

Carmen. Siempreestaremos lomismo.

Prosp.

No

señor!Porqueprecisamente aguardohoyunacarta deSegura... Gregorio Segura... Ya

me

habéis oidoha- blar

muchas

veces de Gregorio...

Tomasa. El padre de Nicanor?

Prosp. El mismo.

Un hombre

instruidísimo!... de

un

talento áprueba!

En

fin, conoce todaslaslenguas, yesprofe- sor delatin en Valladolid.

Un

sabiocompleto!

Carmen.

Y

qué?

Prosp. Voyá decirte...

Tomasa. Silencio! Luisa!... Callarseahora!

Carmen. Esverdad.

No

conviene queesa niña inocente se en- teredeesas cosas!

escena u.

DICHOS, LUISA,por lasegunda puerta derecha.

Luisa. Cómo! Yaestáislevantados?Buenosdias,papá.Buenos

dias,

mamá.

Felices,hermanita!

Prosp. Has dormido bien, ángel mió?

Luisa.

Lo mismo

queunlirón.

Y

ustedes?

Prosp.

Como

tres lirones. Verdad?

Carmen. Sí;

hemos

pasadouna noche excelente.

Luisa. Puestienes

muchas

ojeras!...

Y

usted t&mbien,

mamá!

Prosp. De dormirdemasiado...

Luisa. Alcontrario,papá. Elinsomnio es loque lasproduce.

Profp. Eso eraántes. Ahoralasojerashan cambiado

mucho.

Pero, mira, déjanos un

momento,

eh?

Tenemos

que hablardeunasunto...

Tomasa.

Que

unajóven de tu edad nodebe escuchar.

Carmen. Al

momento

terminamos.

Luisa. Bueno,bueno. Pero ¿quéeseso queyonodebo saber?

Prosp. Comprende, hijamia,que note lopuedo decir.

(8)

Luisa. Esverdad. (Vaya

un

fastidio! Tengounas ganas de no ser tanniña!) Ya

me

voy!...

Ya me

voy! (váse segunda izquierda.)

ESCENA

III.

DICHOS

menos LUISA.

Tomasa. Por fortuna nuncasospechó nada.

Carmen. Hableusted,papá. Ese señorSegura...

Prosp. Es

mi

amigodela infancia, y

como

oshedicho,

hom-

bre de grandesrecursos.

Á

él

me

dirigíhacediascon- tándoleelcaso, y pidiéndoleunconsejo queestoycier- tísimohadeservirnos

mucho más

quetus exageradas pretensiones.

Tomasa. Ah!Lehasescrito?

Prosp. Sinnombraránadie. Setrata, ledecía, de

un

marido desleal, etc.Elsuegrono sabesiromperle una costi- lla,etc.

Y

quisiéramos saberquéremediodebemos

em-

plear,etc., etc., etc. Aguarda lacontestación de Se- gura, yestáídem, quetus disgustostendrán remedio.

Tomasa.

Ten

paciencia, hija mia.

Carmen.

Ya

se

me

va acabando.

Tomasa.

Ve

ádescansar!

Prosp. Procuraconciliarelsueño.

Tomasa. Hazlopor tuspadres.

Prosp. Sí,sí;hazlopornllosque tanto teaman!

Carmen. Esees

mi

único consuelo.

Tomasa. Pobremártir!

Prosp. Sacrificada á unJuan Martínez!Eshorrible!

Tomasa.

No

piensesenesemonstruo!

Prosp. Telo dijeel díaque le conocí. «Esrubio,

Cármen!»

Perotúno

me

hiciste caso.

CARMEN.

Qué

desgraciadaSOy! (Váse primera puertaizquierda.)

(9)

ESCENA IV.

DICHOS

ménos

CÁRMEN.

Tomasa. Hija de

mi

corazón!

Prosp.

Qué

no haríamos nosotros por evitar esos disgustos?

Todoslospadres quieren

mucho

á sushijos,no hay

du-

da: pero yo adoro de talmanera á

mi

Cármen, quepor ellaseríacapaz de hacer todo género delocuras!

Tomasa.

Y

yo lomismo. Tratándose de su felicidad...

Prosp.

No

nos detendríaningunaconsideración. Esclaro.

Co- mo

fuélaprimera, nos causa ciega idolatría.

Yo

nosé

cómo

hay hombres queteniendouna esposa jóven,bo- nita yhonrada, sevayan depicospardos, y conviertan su casaen un infierno!

Tomasa. No, noexageremos. La verdadesque Juan no abando- nasus deberes. Es

muy

alegre, amigo dedivertirse..

.

Prosp.

Y

trasnochador!

Un

vicioabominable.

En

mis tiempos nonos permitíamosesascalaveradas!

Yo

sólohetenido unanovia,quefuiste tú, y desde que nos casamos...

— Tú

lo sabes,

solohe vivido pensandoen mis hijos,

en

mi

comercio, sin ocurrírsemejamáshacer el

amor

á ningunaotra...

Tomasa.

Y

quése tehubieraocurrido!...

Prosp. Eh?

Tomasa. Puesbonita soyyo!...

Prosp. No, bonitanoeres. Quierodecir...Esperemosla carta de Segura. Suexperiencia nos indicará

un

medio ori- ginaly conveniente.

Tomasa.

Qué

maridos!

Qué

maridos!

Prosp. Tal vezno,seayo dela

misma

pasta!

ESCENA V.

DICHOS, NICANOR

porelforo derecha, coavarios librosdebajo del brazo.

Nicanor.

Muy

buenos diastengan ustedes.

(10)

— 40 —

Prosp. Hola,Nicanor.

Nicanor.

Á

lospiesdeusted, doña Tomasa.

Tomasa. Por aquítande mañana?

Nicanor.señora. Voy áclase. Pero

como

todavía falta media hora, dije:subamos

un momento

á ver á don Prós- pero.

Prosp.

Muy

bienhecho! Dicequeá

verme

ámí! (ÁTomasa.) Tomasa.

Como

si no supiéramos queviene por Luisa! (Á Prós-

pero.)

Nicanor.

Y

Carmen?

Tomasa. Buena.

Nicanor.

Y

Luisita?

Prosp. Porahí anda. Se ha puesto

como

un tomate. (Á t-j masa.)

Tomasa. Esunchico excelente!

Prosp. Ustedsiempretanestudioso!

Nunca

sele ve á usted sinlos librosdebajo delbrazo.

Nicanor.Ahíestán siempre, señor.

Tomasa. ¿Esesteaño cuandoacaba ustedlacarrera?

Nicanor.Cabal.

Prosp. Abogado!

Tomasa. Nobleprofesión!

Prosp.

Y

de un granporvenir.

En

cuanto coja el título, lo únicoquenecesitaráserán pleitos; pero

como

tenga- pleitos, lacarreraes brillante.

Tomasa.

Con

permiso de usted voy poralládentro.

Nicanor.

No

se molesteusted.

Tomasa. Hastaluégo, y estudiarmucho.

Nicanor.Ya loveusted: siempreaquí. (Porioslibros.)

ESCENA VI.

D.

PRÓSPERO, NICANOR.

Prosp. Perosiéntese usted, Nicanorcito!

Nicanor.

Muchas

gracias.

No

quierofaltar á clase.

Prosp. Bien hecho: nadadefaltar.

(11)

14

-

Nicanor.

Yo

no falto nuDca.

Prosp. Papá estábueno. Hacecuatro días tuve carta.

Como

siempre,

me

encarga que paguelacasa de huéspedes yque cuidadocoddarleá usted

más

deloscincoduros mensuales quele tiene señalados. Já! já! já!

Nicanor.Já!já! já!

Prosp. Cosasde papá!

Nicanor.Sí,cosas... (que

me

revientan.)

P.iosp.

En

esohace

muy

bien!

Un

jóven estudiante no debe tener

más

quelonecesario. El dinero sólo sirve para engendrarvicios.

Nicanor. Es verdad.

Yo

desprecioeldinero.

Prosp. Ustedes

un

guapochico.

Nicanor.Señor donPróspero, mi visitatieneademasdel que ya he dichootro objeto.

Prosp. Hable usted.

Nicanor. Puesveníaápediráusted unaautorización.

Prosp. Para qué?

Nicanor. Paradedicarle áustedel libroquevoyá publicar.

Prosp. Caramba. ¿Haescrito usted

un

libro?

Nicanor.'señor.

Prosp. Oh!

Nicanor.

Y

quieroquevaya su

nombre

de usted al frente de la primera página.

Prosp. Mi nombre?

¿Verme

en letrasde molde? Eso es

un

ho- norquenomerezco, amigomió!

Nicanor. Deje ustedáun ladola modestia. Todoel

mundo

sabe queustedesun granprotectorde lasletras.

Prosp.

Lo

sabe todoel

mundo!

(Hombre,y yoloignoraba!) Nicanor.

Y

asípiensodecirlo.

«Á

donPrósperoConde y Rodrí-

guez, Mecenasde lajuventud.»

Prosp. Mecenas? Vausted ádecir Mecenas?

Nicanor.Lo que es usted. Sólo digola verdad.

Prosp. (Pero señor,y yoque no sabíanadadeesto!) Diga us- ted,qué clasede libroes ese?

Nicanor.

Un

estudiofilosófico, Krausista puro*

Prosp.

Cómo

setitula?

(12)

- d2 -

Nicanor.

«Gérmenes

del ser objetivo en sus relaciones con la ideade lahumanibilidad.

Prosp.

Gran

título! (No entiendounapalabra!) Nicanor.

Yo

loencuentroalgooscuro.

Prosp. Quiá, hombre! Puessiesun relámpago!

Nicanor. Ustedlo ha comprecdido?

Prosp.

En

seguida. Gérmenesdela...

En

fin, eso.

No

puede ser

más

claro.

Nicanor.

Hoy

creoque hablan yalosperiódicos.

Prosp.

Y me

citanámí?

Nicanor.Naturalmente*

Prosp. (Mi

nombro

en losperiódicos.)

Nicanor.

Y

en cuantoellibro se imprima, publicarán largosar- tículosdonde brillarásu

nombre

deusted.

Prosp. Y cuándo seimprime?

Nicanor. Ya lo estaría... Pero los libreros son tan tiranos!...

¿Creerá ustedque

me

exigen milrealesácuenta?

Prosp. Mil reales?

Nicanor. Usted,

como

apoderado mió, sabe

muy

bien el dinero quepapá

me

dá todoslosmeses...

Prosp. Cincoduros.

Nicanor. Ya ve usted. Si hoytuviera los mil reales, negocio hecho.

Prosp. Podemoshacer

una

cosa.

Yo

selos adelanto á usted...

Nicanor. No, no:de ningún modo:eso sería

un

abuso!...

Prosp.

No

tenga ustedescrúpulos!... ¿\1fin yal cabo nosoy

un

MeceDas?

Nicanor. Ah! Silotomausted poreselado...

Prosp.

Ó

soy Mecenas ó no!... Espere usted un momento...

(Váse segunda puertaderecha.)

ESCENA VII.

NICANOR,

luego

JUAN,

porlasegunda puerta izquierda.

Nicanor.Miardidsurtióelefectoqueaguardaba.Estan inocen- tónytan ála buenade Dios!... Es verdadque yoabu-

so...siseñor,yo abuso! Porun lado lascarambolas...

(13)

43

porotrolos bailes!... Porotro...

No

puedoremediarlo- Juan. Hola, tunante!

por aquí?

Nicanor. (Este

me

conoce.)Señor donJuan...

Juan. Pillastre!

Nicanor.

Cómo

pillastre.

Juan.

no

me

engañas.

Con

esa capita de candidez yde inocencia, escondes todas las travesuras de

un

estu- diante calavera.

Nicanor. Chisst!Calle usted!

Juan.

No

tengas miedo: estamossolos.

Nicanor.Pero si le oyená usted...

Juan.

No

temas: por

nopases cuidado.

Á

tu edad fui lo

mismo

yaun quedanrestos. Sin embargo, haces

muy

bienendisimular delantede

mi

suegro, porque, chi- co, aquíseasustan detodo.

Nicanor.Usted cree...

Jman. Uf.

Yo

apenaslosconocía!

Cuando me

casé, habitaban en

un

poblachon fuera dela córte, y don Próspero Condeacababaderedondearsu fortuna,consu

comer-

cio de quincalla al por mayor. Sólohace tres meses que abandonó losnegocios y se vino á vivirá nuestro lado. Esun

hombre

montadoá laantigua, sininstruc- ciónni

mundo.

Nicanor. Claroestá.

Como

quenuncasalió de sutienda, ni co- noció

más

sociedadqueladesusdependientes.

Juan. Por eso seescandalizan cuando

me

acuestoálasdosde lamañana, por hallarme enel casino,yen fin,porque vivo enotraatmósfera.

Nicanor. Para ellosesa,vida esla delcalavera.

Juan. Mimujer, educadabajoeserégimen, siempresospecha de mí, suponiendo sinrazón ni fundamento alguno quelaengaño.

Nicanor. Justo!Cuandoá veces losque parecemosmalos, somos mejoresqueloshipócritas.

Juan. Cuántas noviastienesahora?

Nicanor. Yo?

Juan.

Me

constaquelapreferida esLuisa,

mi

cuñadita.

Bue-

(14)

14

namuchacha! Pero hablo de lo extraoficial.

Nicanor.Usted supone?...

Juan.

Á

tuedad tenía yo seisúocho;lo cualno

me

impidió casarmeconla que verdaderamenteadoraba.

Nicanor.

Don

Próspero!Gállese usted.

Juan. Ejem! ejem! ^Seretiran.)

ESCENA VIH.

DICHOS, D.

PRÓSPERO.

Prosp. Aquítieneusted sus mil reales.) Nicanor.

Yo

nosésideboaceptar...

Prosp. Repitoquevenza usted sus escrúpulos.

Juan. (Escrúpulosésteparatomardinero?}

Nicanor.

En

fin, yaquese

empeña

usted...

Prosp, Vayaustedá laimprenta, y activelatirada.

Nicanor.

En

seguida. Está

muy

cerca. Pero ántesvoyá clase.

Yono faltonunca. Hasta luégo, don Próspero.Adiós,.

Juan. (Tres plenos enla ruletade laesquina!

Como

acierte... ¡lamar!) (Váse.)

ESCENA IX.

D.

PRÓSPERO, JUAN.

Prosp. Ahí tienesunjóven que harácarrera!

Qué

chico tan formal ytan instruido! Sólopiensaen estudiar, y aca- badecomponer un libro queva ádedicarme.

Juan.

Un

libro que... (Ya loengañó!)

Prosp.

Como

quetodalaprensase ocupa deél con elogio! Es

un

libro filosófico! ((Losgérmenes del sernutritivo en susrelacionesconlainfalibilidad.»

Juan. Eh?

Prosp.

Una

cosaasí.

En

fin,Krausista.

Juan. (Habrá pillastre!)

Prosp. Perodejemosesto ahora.Esprecisoque hablemoscla- ros.

Han

llegadolascosas á

un

extremo, queyaesin-

(15)

- 15 -

dispensabletener unaexplicación- Juan. (Sermón

número

trescientossiete.) Prosp. Escucha.

ESCENA X.

DICHOS, LUISA.

Luisa. (Se hamarchado!

Y

yoquevenía...)

Prosp. (áJuan) ¡Silencio!

No

convieneque Luisa entienda...

Luisa. Buenosdias, cuñadito!

Juan. Buenosdias,pimpollo!

Luisa. Creí quetenían ustedesvisita...

Prosp. Visita?

Luisa.

Me

parecióqueestabaaquí Nicanor.

Prosp. Acabaderetirarse.

Juan.

Ha

llegado ustedtarde.

Luisa. Yo?

Qué me

importa?

Juan. Apuestoá que no le

miramos

con malosojos!

Luisa. Juan, no

me

gustan esasbromas.

Juan. Coquetuela!

Prosp. Oye,Luisa...

Luisa.

Qué

quiere usted,papá?

Prosp. Juanyyo tenemos que hablardecosasqueunajóven detuedad no debeescuchar.

Luisa. (Otravez!)

Prosp.

Anda

con tumadre, hija mia!

Luisa. Bien! corriente. Ya

me

voy!

Prosp. Terminaremospronto.

Luisa. Bueno, bueno.Hablen ustedescuantoquieran, (vise.)

escena XI.

DICHOS

ménos LUISA.

Prosp. Espreciso que esainocente ignore los disgustos de

la familia.

Juan. Disgustosque ustedessolos se toman.

Prosp. Disgustoscausados por tu incalificableconducta!

(16)

- 16 -

Juan. Ustedesexageran!Suseveridades ridicula!

Prosp. Ridicula?

Juan.

Yo

adoroámimujer; pero francamente,no

me

gusta acostarme álasonceni llevarlaá paseo por la

maña-

na, ni seresclavosuyo constantemente.Si usted

hu-

bieravividoen elmundo; si conocieseustedla socie- dady susatractivos, no condenaría ustedlo que nada

significa. Pero

como

jamás hasalidousted desu

mos-

trador...

Prosp. De todosmodos,nunca seríacapazdedará

mi

esposa el

menor

disgusto. Paramí no habríabailes, ni reu- niones, ni casinos, ni extravíos juveniles.

Juan. Porfortunasu hija de usted no es tan severa ycasi siempre perdona mispecadillos.

Prosp. Puesya estáharta detantacompasión.

Jüak. ¡Bah!

Prosp. Lodudas?

JUAN. Ahora loVeremos. (Se dirige al cuarto primerode la iz- quierda.)

ESCENA XII.

DICHOS, DOÑA TOMASA,

saliendopordichocuarto.

Tomasa.

Dónde

vas?

Juan.

Á

abrazará mimujer.

Tomasa.

No

se pasa.

Juan. Qué?

Tomasa.

Ha

dado órdenes terminantes.

Juan. Supongo queestoserá unabroma!

Tomasa. Estoes laconsecuencia de tuscalaveradas.

Prosp.

Qué

te decía yo?

Juan. Quieren ustedesimpacientarme? ,

Tomasa. Estamoshartosdesufrirensilencio!

Prosp. Lascosasno debenpasardecierto límite! (Vánse se-

gundaderecha»)

(17)

47

ESCENA XIII.

JUAN.

Já! já! já!

No

pueden representar mejorsu papel de suegros! Porfortunaestoy

muy

acostumbrado á estos arranquesviolentos, (se acerca á la puerta.) Demonio!

Estácerrada! Cármen! (Llamando.) Garmencita. Basta de bromas! (Llamando másfuerte.) Niresponde siquiera!

Señora:un maridotiene derechoápenetraren elcuar- tode su mujer!

Ó

abresóechola puertaabajo!

ESCENA XIV.

JUAN, CÁRMEN.

Carmen.

No

hay necesidad dealborotar tanto! Aquí

me

tienes!

Juan. ¿Vas á seguir representando el drama? Vamos,

ven

acá!

Carmen.

No me

toque usted!

Juan. Pero señor, quédelito hecometido? Por qué se

me

acusa?

Yo

soy

un

marido fiel!... alegre... pero hon- rado.

Carmen. Sí, alegrito... muyalegrito!

Juan. Ninguno en el

mundo ama

nirespeta

más

á sumujer.

Carmen. Se conoce

muy

poco!

Juan. Porque no

me

acuestoconlasgallinas?

Carmen. Basta!Tengo tomada

mi

resolución!

ESCENA XV.

DICHOS,

LUISA.

Luisa. Quiénriñedeese

modo?

Carmen. Silencio!

Que

nosospeche nada.)Reñir?

Juan. Reñirnosotros?

Luisa.

Como

gritábais tanto,y decíaCármen:

«Tengo

toma- da

mi

resolución!»

2

(18)

— 18 —

Carmen. Nos referíamos á...

¿Á

qué nos referíamos? (Ap. &

Juan.)

Juan.

Á

uqtrajeque quiero regalarla.

Yo

ladecía; acéptalo, y

Carmen

contestaba: «Esinútil, tengotomada

mi

re- solución!»

Carmen. ¿Lo ves,loves

cómo

lassabes urdiral vuelo?(Ap. á Juan.)

Juan. Yo?

Luisa. ¿Yerescapaz de despreciar

un

traje?Ahí tienes

un

ob- sequioqueaceptaríayosiempre de mi marido.

Carmen.

eresunaniñay nosabes lo quetedices.

üisa.

Una

niña!Cuidadoque repetís esa palabra!

Qué

afán de rebajarme!

Juan.

Ya

looyes!Esos obsequiosseaceptansiempre.Vamos.

Séamable COn tU espOSO. (Cociéndola una mano.) Carmen. Suelteustedla maao!

Juan. Delante deLuisa!

Carmen. Bueno!... Pues no

me

laapriete usted.

Juan. Contuesposoquetantote adora!... (Abrazo.) Carmen.

No me

abraceusted.

Juan. Espreciso disimular.

Luisa. Eso, eso. Hazla sucumbirá fuerzade caricias!

Juan. Looyes! tengoque hacerte sucumbir!

Carmen. (Oh! no puedo tolerarpor

más

étiempo!) Luisa,déjanos sólos.

Luisa. Lode siempre! Ya

me

extrañaba ámí...

Carmen.

Tenemos

quehablarde

un

asunto...

Luisa.

Que

unajoven demi edadno debaescuchar... Conoz- coel estribillo.

Carmen. (Pobreinocente!)

No

teenfades, Luisamia!

Luisa. Enfadarme? Por qué?

Carmen. Eresunángel!

Luisa.

Qué

deseos tengo de ser ángel

mayor

de edad! (Váse.)

ESCENA XVI.

CÁRMEN, JUAN.

Carmen. Laescena hasido ridícu/a y no

cómo

he podido

(19)

19

contenerme.

Juan. Peroaún persistes en?...

Carmen. Desde hoy ha concluido todo entrenosotros. (Váse.) Juan. Ni lapaciencia de Job podría soportar semejanteinjus-

ticia! Se

empeñan

en hacerme maloála^fuerza. (váse.)

ESCENA XVII.

NICANOR,

qaesaleporelforomuytristey no hablahasta llegaral proscenio. Luego D.

PRÓSPERO.

Nicanor. Por qué seré tan aficionado á losplenos?

En

diez

mi-

nutos se

me

hanllevado los mil reales! ¿Qué ledigo ahoraá D. Próspero? Estaidea

me

ha conducido aquí

sinsaber cómo!...

Prosp. (Cargadode periódicos.) Pues señor, laprensa de la

ma-

ñana nodiceunapalabra. Hola!¿usted por aquí?

Yo

le hacía áusted en clase!

Nicanor.

Y

yo también; pero el profesor está rabiando de las

muelasyno ha podidoasistir.

Prosp. Ah! vamos'Hombre, ápropósito,nohe vistoen ningún periódicoelsueltecito de marras.

Nicanor. (Ni loverás.)

Prosp.

Ha

estadousted en laimprenta?

Nicanor. (Ah!

Qué

idea!) Sí señor...

Como

está al paso... Se equivocó ustedenla suma.

Prosp.

No

había milreales?

Nicanor. Justo. Faltaban quinientos.

Prosp.

Cómo

quinientos?

Nicanor.Sital. Eranmil quinientos.

Prosp. Dispenseusted. Mil.

Nicanor. Milquinientos. Habas contadas.

Prosp. No! Usted no contó tantashabas.

Nicanor.

En

fin, á

mí me

es igual.

No

tiraránellibro.

Prosp. Canario! Despuésde haberle dado milreales!...

Nicanor. Seríadoloroso!

Prosp. Luégoledaréá ustedel pico.

Nicanor. (¡Bravo!)

(20)

PROSP. (Quécaro cuestaserMecenas!)

ESCENA XVIII.

DICHOS,oq

CRIADO

conunacarta

.

Criado. Estacarta, señorito. (La da yváse.)

Prosp. Venga.

— Á

ver,á ver. De Valladolid. Carta de su pa- drede usted. La que aguardábamos! Cármen! Tomasa!

(Llamando.)Vendrálacontestacióná

mi

consulta.

ESCENA XIX.

DICHOS,

CÁRMEN, DOÑA TOMASA.

Carmen. Llamabas, papá?

Nicanor. Buenos dias,Carmencita.

Tomasa. Hasllamado?

Prosp. Sí. CartadeSegura.

Carmen. ¿Es posible?

Tomasa. Graciasá Dios!

Prosp. Nunca dudéde suactividad.Es

un

amigoexcelente!

Tomasa. Leepronto.

Carmen.

Veamos

loquedice.

Prosp. Nicanorpuedeoiría,porqueestáenterado detodo.

Carmen.

Ya

locreo! Loestá Madridentero.

PROSP.

Mucha

atención! (Vá áempezará leery aparece Luisa.)

ESCENA XX.

DICHOS, LUISA.

Luisa. (Meha parecido escuchar suvoz!...) Tomasa.

No

leas.

Prosp. (Pero quéátiempo sepresentasiempreesta chica!) Luisa. Felices.

Nicanor.

Á

los piésdeusted.(Québonita es!)

Luisa. Iban ustedes á leeralgunacarta?Pormí no se deten- gan...

(21)

- 24 —

Prosp. (Nuncaseleescapa nada.) Tomasa. No.

Carmen.

No

era cosa importante...

Prosp. Maldito aquello!

Tomasa. (Quédirá?)

Carmen. (La impaciencia

me

consume.) Prosp. (Quisiera leerconlosdedos!)

Luisa. Peroquétienen ustedes? Parecequeocurre algo...

Prosp. Luisa, hija mia...

Lüisa.

Ya

losé.Hastaluégo. (Váse.)

Prosp. Cuidadoqueeslista!

Qué

pronto locomprendió!

Carmen. Claro está.

No

le decimosotra cosaen todo eldia!

Prosp. Chis! Oiganustedes. (Lee.) «Mi querido Próspero:

Á

»pesar de hallarme

muy

ocupado,

me

apresuro á

com-

placerte, indicándoteel medio

más

orignal, máshábi

»y

más

seguro para corregiráese maridocalavera.»

Todos.

Vamos

á ver!

Prosp.

No

os dijeyoqueera

un

sabio?

Tomasa. Continúa.

Prosp. «La historiade Grecia

me

loha suministrado.» Digo, eh?

Ha

ido á buscarloá Grecia.

— «Tú

conocerás á los

»Lacedemonios.»

Qué

familia esesta?

Tomasa.

No

laconozco.

Prosp. ViviráenValladolid!...

Nicanor.

Qué

tontería! Siestamosen Grecia!

Prosp. "Ah!Esverdad! Familiagriega. «Los Lacedemonioste-

»níanunoshijostanlibertinos

como

esemaridoinfiel.

»En

vano intentaron sus padrescorregirlos pormedio

»de los

más

severos castigos. Entre sus abominables

«vicios, el mayorde todos era laembriaguez.»

No

es precisoirá Grecia: aquí tenemosejemplos vivos.

Carmen. Sigausted leyendo.

Prosp. «Puesbien:losLacedemonios embriagaron entóncesá

»susesclavos,avergonzándosealverlos detal

manera

»los hijosincorregibles,que no hubo desde entónces

»gota de vinoquequisieran probar. Aplica, pues, el

«cuentocon esemarido. Haga su suegro el papel de

(22)

— 22 —

»esclavo y adquieraen la apariencia sus mismos vi-

»cios.Cuando elcalaveravea

como

en

un

espejo loiu-

»faraede su conducta,seavergonzará de propio y

«corregirá para siempre sus torpes devaneos.»

Qué

ideatan admirable!

Carmen.

No me

parece mal.

Tomasa. Pues ámísí!

Prosp. Por qué razón?

Tomasa. Porque noestásenel casode hacer el papel de cala- vera.

Nicanor. Pues yuloencuentro

muy

original.

Carmen. Elejemplohadado siempre buenosresultados.

Prosp. Laidea esmagnífica!

Qué

podemosperder coneso?

Tomasa.

Que

tendrásque enamorar ámujereshermosas.

Prosp.

Qué

importa?

Tomasa. Nunca!

prosp. Pero¿creesquevoy átomarloenserio?

Nicanor.Todo es fingido,doña Tomasa.

Carmen, Consienta usted pormi

mamá.

Prosp.

No

te tranquilizan treinta años de acrisolados servi- cios?

Tomasa.

Y

tendrásquepasartodalanochefueradecasa!

Nicanor.

Yo

leharécompañía. (Esto esuna mina que debo ex- plotar.)

Prosp.

Hagamos

laprueba.

Carmen. Justo!Ochodiasde prueba.

Prosp. Lo maloes que desconozco en absoluto los procedi- mientos.

Nicanor.

No

haycuidado. Yoleinstruiré á usted.

Tomasa. Cómo!

Anda

ustedtambiénen esos trotes?

Nicanor.

No

señora! Esfingido!

Tomasa.

Me

parece

un

proyecto insensato. Juan no creerá la comedia. Volverse calavera un

hombre como

tú!

Prosp. Miyerno apenas

me

conoce. Hacetresmeses quevivi-

mos

juntos.

Nicanor.

Y

donPróspero ha podidoocultarlesusdefectos.

Carmen. Se tratademifelicidad.

(23)

-23

-

Prosp. Basta! Soy Lacedemonio!

Nicanor.

Y

yoellazarillo!

Prosp. Esoes:usted

me

guiará por sendasque ninguno cono cemos.

Nicanor.Justo. Iremos álosbailes, á las reuniones... Precisa- mentesonesta nochelos lunesde una viuda guapí- sima!

Tomasa.

Cómo

loslunes?

Nicanor.Quierodecirquerecibe todos loslunes.Yo lellevaré usted.

Tom»sa. Dios mió!

Prosp. Peroquétonta eres!

Como

si dudases de

mi

fidelidad.

Carmen. CreoquevieneJuan.

Nicanor. Convendríanoperder tiempo.

Prosps

Cómo!

Asíderepente?

Nicanor.Loimprevistoeslo que

más

impresiona. Llore usted.

(Á DoñaTomasa.) Tomasa.

Que

llore?

Nicanor. Lloreusted, señora. \

Tomasa. Perosino teDgoahora gana.

Nicanor. Figúrese usted que hadescubierto una trapisonda de su marido.

Tomasa. Pobrecito mió.Sieso es imposible.

Carmen.

Mamá,

obedezcausted.

Nicanor.Supongamos queleha cogido usted elretrato de una mujer...

Tomasa. Sólode pensarlo

me

danescalofríos

-

Carmen. Perosi esbroma,

mamá.

Prosp. Necesitaríamoselretrato.

Nicanor. Aquítengo uno. (Uf!Se

me

fué!) Prosp. Calla!Ustedtiene retratos?

Nicanor.

Una

amiga... (Dándole unretrato.)

La hermana

de

un

compañerodecolegio.

Prosp. Hombre, y se haretratado entraje cortoy con est postura! (indicandouna debaile.)

Nicanor.

Fué un

capricho del fotógrafo!

Carmen.

Juan!—

Lloreusted.(Á Tomasa.)

(24)

— 24 —

Tomasa. Bueno. Les daremos gusto.—Pronto! Quién es esta mujer?

ESCENA XXI.

DICHOS,

JUAN.

Carmen. Maridoinfame! (Á Tomasa.) Tomasa. Maridoinfame!

Carmen.

Hombre

desleal!

Tomasa.

Hombre

desleal!

Juan. (Sh?)

Carmen. ¿Conque hasvueltoá tusantiguas mañas? Tomasa.) Tomasa. Vamos, que noloinsulto más,ea!

PrOSP.

Qué

digO?quédigoahora? (Á Nicanor.) Nicanor.

Que

hace ustedloque quiere.

Prosp.

Que

yohagoloquequiero.

Nicanor.

Que

ustedno tienequedar cuentaánadie.

Prosp.

Que

yo notengoquedarcuentaá nadie.

Nicanor. Doña Tomasa!

Don

Próspero! Eso no valela penaí Carmen.

Mamá,

tenga usted prudencia! PorlaVirgen Santísima,

mama.

(Juanseacerca.) Juan. Peroquésucede aquí?

Tomasa.

Una

monstruosidad!

Que

este

hombre me

engañaba!

Miraloqueacabo de encontrar en su levita, (ei re- trato.)

Juan. Señor don Próspero!

Prosp. Bueno: ¿y qué?

No

loniego!

Nicanor. Alcontrario,niegue usted. (ÁPróspero.) Prosp. Digo,sí,lo niego.

Juan. Tambiéndedicatoria? (Volviendoel retrato-)

«Tuya

hasta lamuerte!»

Tomasa. Suya!...Dicequees suya?

Juan. Já!já! já!

Prosp.

No

noshabía usted dicho ese detalle.(Á Nicanor.) Nicanor.Lo hepuestoyo! Fué una humorada,

Tomasa.

Voy

ásacarlelosojos!

(25)

- 25 —

Juan. Eh! Pocoápoco.

Carmen. Firme. Tomasa.)

Tomasa. Libertino!Calaveron! Vamos!

No

quieroverle!

Te

odio, Te abomino! (Ángel demi alma!

Me

lovoyá

comer

!á besos!) (váse.)

ESCENA FINAL.

DICHOS, mános

TOMASA

.

Juan. Digo! Digo!Estos sonlosque no

rompen

un plato!

Carmen, (áJuan.)Ahítieneusted su ejemplo, (váse.) Nicanor.Justo! Ahí tiene usted su ejemplo,(váse.) Prosp. Aquítieneustedsu ejemplo!(Vise.) Jijan. Jesús!

Á

su edad!

Nunca

lo hubieracreído.

FIK

DEL ACTO PRIMERO.

(26)
(27)

ACTO SEGUNDO.

Gabineteelegante Dos puertas al forodando áunsalón iluminado- Mesas concandelabros,uno deellos sinencender. Puertaslaterales.

ESCENA PRIMERA.

JULIA,

PAULINA.

Laprimeradepie cercadennespejo. Paulinala colocaalgunas floresenel cabello.

Paulina. ¿Quiere usted camelias blancas ó encarnadas?

Julia.

Una

solamente; una encarnada enlacabeza. La] blanca enel pecho.

Paulina.

\a

bien?

Julia. No,al otro lado.

Más

arriba, no tanto.

Hoy

estás

muy

torpe, Paulina.

Paulina.Usted sabrá dispensarme, señora.

Julia. Bien, bien!...

No

séquétengo estanoche...

Todo me

parece demalgusto.

Paulina. Alcontrario!Está usted

muy

guapay

muy

elegante!

Julia. Aduladora!

Paulina. Yaverá usted

cómo

selodicetodoel

mundo!

Julia.

Y mi

tia?

(28)

— 28 -

Paulina.

En

elsalón, haciendoloshonores. Está ensus glorias- Julia. La pobre

me

quiere tanto, queno sabe qué hacerpor complacerme ámíy ánuestrosamigos.Desdeque

mu-

rió

mi

esposo vive á mi lado y

me

adora

como

una madre.

Paulina. Estanocheapenas cogelagenteenelsalón.

Julia.

Como

sólorecibimoslos lunes,todos seapresuranása- ludarnos. Ademas,aquíse pasa

un

rato delicioso.

No

hayesaetiquetaenfadosa délas tertulias aristocráti- cas. Todos son amigos de confianza, aunque no por eso deja dereinar elbuentono yelchic elegante de unasociedadescogida.

Paulina. Puesya locreo!

Y

desde que danustedes...

¿Cómo

se dice eso?

Julia. El luncti!

Paulina.Cabal. Desde que danustedesla lancha de ponche y emparedados, nose cabe eu lacasa. Todos los lunes hay nuevaspresentaciones.

Julia. Es verdad!

Paulina.

Y

nuncafaltan adoradores.

Julia. Oh!Eso sobrasiempre, Paulina.

Paulina. Claroestá!

Una

viuda jóven, guapa y bien acomoda-

da...Lluevenlospretendientes.

Julia. Pero yonoacabo de decidirme.Elmatrimonioescosa seria.

Paulina. Vamos!

Me

pareceque no mirausted con malos ojos alcoronel Velasco!

Julia.

Ya

séque

me

ama. Esosí.

Paulina.

Y

en sutía deustedtieneunaaliadapoderosa!

Julia. Mitiasóloambiciona mi felicidad. Perolo repito, no acabo de decidirme!

En

fin!...quiénsabe!... Elcoronel es

hombre

simpático!

Paulina.Nadie

más

acreedora queusted á sercoronela.

Julia. Pero estamos aquí charlando y

mi

tia

me

echará de ménos! Arreglaeste gabinete; enciende ese candela- bro.

No

sé quétengoesta noche... Estoy tan nerviosa ytan...

(29)

— 29 —

ESCENA

II.

PAULINA.

Yo conozcosu flaco.

Lo

queella ambicionaes

un

títu- lo.

No

sueña conotra cosa. Poresono acaba de deci- dirse. Desgraciadamente deben andar

muy

escasos, porqueninguno asomanuncaporaquí. Por lo demás, nohe vistoseñora

más

buenani

más

cariñosa.

ESCENA

III.

DICHA,

PRÓSPERO, NICANOR,

porel foroderecha. Ambos de frac. £1 de D. Próspero,como elresto desu tOÜlette

9 debe acusar alquinquillero.

Nicanor. Pase ustedconfranqueza.

Paulina. Calla!El señoritoNicanor!Cuánto tiempohace

que

no teníamosel gusto deverle.

Nicanor.

Y

tuseñora?

Paulina. Debe hallarseenelsalón.

Nicanor. Preveníaque estamosaquí. Deseo presentarla particu- larmenteá este caballero.

Paulina.

En

seguida.(Unonuevo!

Acuden como

moscas!) (váse.)

ESCENA IV.

PRÓSPERO, NICANOR.

Nicanor.Ea!

Ya

nostiene usteden laarena!

Prosp. Pero digausted: ¿estáustedseguroque

mi

yernoven- drá estanoche?

Nicanor. Segurísimo.

No

faltaáningúnlunes deestaseñora.

Prosp.

Comprenda

ustedque siJuan no

me

veaquí,nuestros planesnosurtiránefecto alguno.

Nicanor. Repitoque no faltaráestanoche. Por esole hetraído á usted.

Yo

apenas vengo. Loslunes de la viuda son

muy

sosos...Pero encambiotengounosmartes!...

Ya

(30)

— 50 —

verá ustedquémartes!

Prosp. ¡£Lo que yo quieroes sorprender á mi yerno!

Queme

crea unlibertino!...

Que

seavergüence de suconduc-

ta! Paraesohe dejadosolaá mi mujer... la primera nocheen treintaycinco años de matrimonio! Estoy seguroquenopodrá pegarlos ojos! Pobre Tomasa!

Nicanor.

No

piense usted ahoraeneso!

Prosp. Bueno! Pensemos enmi yerno. Digausted,¿cómodia- blos

me

las

compongo

para representarmi papel á lo vivo?

Nicanor. Eh?

Prosp.

Yo

do hesido calavera nunca, amigo mío, y franca- mente, no sépor dónde empezar.Si

me

diera usted algunalecioncita...

Nicanor. Antetodo,

mucho

sans-fagonl Prosp. Yqué eseso?

Nicanor

Que

hable usted condesenfado:que destierreustedJa timidez impropia de

un hombre

demundo. La señora delacasa deliraporlasgentesdebuentono.

Prosp. Ya!

Nicanor. Modalessueltos! (colocandoundedo enelchaieeo.)Sonri- saconstante ycierta coquetería... (Paseando.)

PROSP. Seré COquetO, pierda USted Cuidado. (HaciendoloqueNi- canordeun modoexagerado.)

Nicanor. Espreciso quegalantee usted ála que

más

le guste;

quelacolme usteddefrases dulces.

No

haycosaque agrade

más

á lasmujeresque el oirse llamar

hermo-

sas! Sobretodo, cuandobaile ustedconalguna.

Prosp. Ah!Debobailartambién?

Nicanor. Claro está! El vals es

un

recurso para deslizar enel oidode unabellalasfrases

más

tiernasydelicadas. La llama usteddivina! Aprieta usteddulcementesu

mano

ylaprometetodo

un

paraíso defelicidad!

Pero tenga usted prudencia.Cuidadocontraspasaraquílo?límites delbuen tooo. Poresole he traído; paraque sevaya ustedacostumbrando.—

Mañana

será otro día.

Ya

verá ustedquémartes!

Ah! Si le invitan á jugar, juegue

(31)

usted,y cuanto

más

pierda usted,

más

alegre.

Prosp. Eso va á serdifícil.

Nicanor.Beba usted ponche, Champagne, yCherigobler.

Y

por

último:no olvide usted este detalle que esde

muy

buentono.

Sihay ocasión,abraza usted áladoncella delacasa. Noloolvide usted.

Prosp. Puesseñor,siestá usted tan fuerte en derecho

roma- mano como

enel curso queacaba usted de explicar, debe ustedser

un

sabio.

Nicanor.

Conque

estáustedenterado?

Prosp. Sí señor;modalessueltos, frases dulces:ponchey chor- rodoble*

Nicanor. Cherigobler.

Prosp. Esoes.

Qué

bebidas tanparticulareshacenahora!

Nicanor.Silencio!

Me

pareceescuchar ruido!

Prosp.

No me

dejeusted solo!

Nicanor.Sans facón!imíteme usted.

Prcsp. (Demíestoy seguro; pero

como

jamás he frecuentado lossalones!...)

ESCENA V.

DICHOS

y JULIA.

Julia. Señores...

Nicanor. Dispenseusted, mi queridaJulia, lalibertad queaca- bo detomarme...

Julia. Oh!Ustedes

muy

dueño!

Nicanor.Tengoel honor depresentarla áustedalseñor conde.., Julia. Ah!este caballero es título?

Prosp. Yo?

Nicanor. (Gran idea!) señora.

Prosp.

Qué

dice usted? Nicanor.)

Nicanor. (Soberbio! Cállese usted.) (Á Próspero.) El conde dela

Esperanza.

Prosp. (Pero,amigomió... (Á Nicanor.) Nicanor. Esto es ser calavera! Calle usted!)

Prosp. (Ah. Engañar ála gente es una calaverada!)

(32)

— 32 —

Julia. (Un conde en

mi

casa!

Qué

felicidad!)

Nicanor. AcabadellegardeBuenosAires,despuésde haber re-

. corrido todoel Oriente,desde el Cairo hastaConstan- tinopla.

Prosp. (Echa, echa!) Julia. Esposible?

Nicanor. Oh! Elseñorcondeno leda importancia alguna. Via- jadesde su

más

tiernaedad.

Prosp. (Quéembustero!)

Nicanor.

Hombre

de

mundo,

alegre,enamorado,ycon una ren- ta fabulosa!

Julia. Siéntese usted,caballero.

Prosp. (Hastaen

broma

legustan á unociertas cosas.) Nicanor, (á Próspero.) (

Me

ha parecido conveniente rodearle á

usted decierta aureola!...

Prosp.

Ya

locreo!

Un

arcoiris!

Nicanor. Esto seduceálasmujeres.)

Julia. Señor Conde,

me

considero

muy

dichosa conque haya ustedhonrado missalones.

Prosp.

No

hayporqué darlas, señora condesa... digo... se- ñora...

Julia.

Como

ustedverá, esta reuniónes

más

bien una pe- queñafiestadefamilia. Suplicoáustedque sea indul- genteyqueolvideustedporesta nochelas maravillas de esasotrasfiestasáquetan acostumbrado debe us-

ted hallarse.

Prosp. Mucho!

Muy

acostumbrado,señora! (Nohe conocido

más

fiestasquelasde

mi

pueblo.)

NlCANOR.(Qué tal?)Próspero,señalando áJulia, quese ha dirigido alforo.Prósperose besalos dedoscomoquien dice: «De re- chupete.»)

Julia, á propósito.

Su

amigodeusted, Mendoza, buscabaha- ceun

momento

un compañerode tresillo.

Nicanor.

No

deseo otra cosa.

Prosp.

Me

deja ustedsolo?(ÁNicanor.) Nicanor.Laocasiónes magnífica!

Prosp. Pero...

(33)

53 -

Nicanor. Juegoporlosdos ¿noesverdad?

Prosp. Bien; peronojuegue usted fuerte.

Nicanor. Hastaluégo. (váse.)

ESCENA VI.

D.

PRÓSPERO,

JULIA.

Julia. Siéntese usted, señorConde.

Prosp.

Muchas

gracias. (Se sientan.)

Julia. Dejemospor

un momento

áesas cabezas aturdidasque gozan entre el bullicio del baile y hablemos entre tanto.

Prosp.

Como

ustedguste.

Julia. Siprefiere ustedmarcharsealsalón..,

Prosp. No.

De

ningúnmodo. Prefiero continuar al lado de usted.

Julia.

De

veras?

Prosp. Mi palabra dehonor. (La verdad es que tiene unos

ojitos...)

Julia. Esa esunagalantería

muy

delicada!...

Prosp. Justiciaseca, señora!(Pausa.)

Julia.

Y

hace

mucho

que ha vuelto usted de Oriente?

Prosp.

Ya

hacerato.

Julia. Malatierraparael bellosexo!

Prosp. Por qué?

Julia. Porqueallílamujeresuna esclava.

No

se la permite tenercorazón ni voluntad.

En

ese país yo hubiera muerto.

Prosp. Ah! Segúneso...

Julia. señor.

Yo

soy todacorazón!

Prosp.

Y

yo también..

Julia. Eso nos aproxima el

uno

alotro.

Prosp. (Acercándolasilla.) Yalo creoque nos aproxima, (sale un criadoconvasosde ponche, y se acerca áD. Próspero: éste vuelve lacara y queda mirándolo.) Olí!Mil gracias.

Nun-

ca

tomo

nadaentrecomidas.

3

(34)

— 34 —

Julia.

Un

sencilloponche!... Vamos!... porfavor!...

Prosp. Ah! Es ponche?Entonces, sí! (Coffeunvaso, ei lacayo se marcha. D. Próspero no sabe que hacerdel sombrero. Le falta unaterceramano.Después de pensarlo mucho colocael som-

brero entrelaspiernas.)

Julia. Apuesto áqueusted es

hombre

depasiones

vehemen-

tes!

Prosp. Vehementísimas!

(Un pocofuerte, pero abriga

mu-

choel estómago.) (Agita mucho elponche conla cucha- rilla.)

Julia. Ustedpor

un

objeto

amado

serácapaz de realizarlos

mayoressacrificios.

Prosp.

Me

tirode cabeza porunaventana.

Julu. Esoes

muy

noble.

Prosp.

Y muy

expuesto.

Julia. ¿Quéimportalavida, quéimportalafortuna, lafelici-

dadsuprema cuandoel corazónno alcanza elideal de sus sueños?

Prosp. Ni dos cominos.

Julia.

Amar

yseramado. Estaes ladicha.

Prosp. Laúnicadicha!

Jalia. Ah!Felizaquelque puederealizarla.

Prosp.

Cómo?

Usted nose hallaen esecaso?

Julia.

En

apariencia, señorConde, yo soy una mujerdichosa!

Pero enel fondo!... Oh! usteddebe saberlo.

En

el fondo soy

muy

desgraciada.

Prosp; (Pobrecita!) Cuénteme usted, cuénteme usted sus penas.

Julia. Jamáshe realizado

mi

ideal! Apenasempecé á conocer

el

mundo, me

unieron áun

hombre

indiferente, que- dandoviudaálosveintiséisaños, caballero.

Pkosp. Debesertriste.

Julia. Sola

me

agito enelvacío;jóven lucho contra los falsos halagosdelaseducción; apasionada, no encuentro mi almagemela; y

como

la florque semarchita por falta de luz,deaire, deespacio, yo,pobresensitiva, encer- rada desde niñaen lóbrego retiro,

me

marchito

tam-

(35)

— 35 —

bien perdiendohoja por hoja

mi

ventura.

Prosp. (Si losverdaderoscondes llorasen,creoque no podría Contenerme!) (Limpiándoselosojos.)

Julia. Se

conmueve

usted?

Prosp.

Yo

nosési

me

conmuevo.

Lo

quesé es que su voz de usted ysusojos... Luégoel ponche... después,esa his- toria contadacontal sencillez...

Julia. Acabeusted!

Prosp. Todoesto...

Julia. Acabeusted!...

Prosp.

En

fin... (Levantándose.)(¿Por qué

me

habré metido en estelío?)

ESCENA VIL

DICHOS,

JUAN.

Juan. Sepuede?

Julia. Adelante.

Prosp. (Mi yerno! Bravísimo! Estoes lo queyo esperaba!)(De- jaelvasosobreuna mesa.)

Julia. Esusted, amigomió?

Juan. Elmismo, hada hermosísimadeeste pa...(Quedaatónito viendoá Próspero.)

Prosp. (Su presencia aquícolma mis planes.) Juan. (Estoy soñando?)

PROSP. (Echémosla deCalavera.) (Colocándose undedo enelchale- coy quedandoen actitud arrogante.)

Julia. Permítame usted que le presente á uno de mis

más

queridosamigos.

Juan. Ah!

Va

ustedápresentarme?...

Julia. Elconde dela Esperanza.

Juan. Eh?

Julia. Acabadellegar de

un

largo viaje.

Ha

recorrido todo elOriente, desdeel Cairo hasta Constantinopla.

Juan. (Que

mi

suegrohaido alCairo?)

Julia.

Hombre

de

mundo,

alegre, enamorado, y con unafor- tunafabulosa!

(36)

— 56 —

Juan. (Québarbaridad!)

PROSP.

Muy

señor mió! (Vuelve áadoptarotra posturacómica.) Julia.

Don

JuanMartínez,propietario.

Prosp.

(Cómo

propietario?)

Julia.

Dueño

de dosminasen Andujar.

Juan. Ejem!ejem! (Tosiendo.) Prosp.

(Cómo

de dos minas?)

Julia. Poseedor de unaexcelenteganadería!...

Y

unode mis mejores amigos!

Prosp. (Que

mi

yernotiene toros?) Juan. Servidorde usted!

Julia.

Y

ahoraquelapresentación ha sido hecha,

me

permi- tiránustedes queles deje un instante. Mis amigoslo exigen. Después hablará ustedcon mi tía. (Un conde!

Voy

ádecírselo átodo el mundo!

Cómo

van á rabiar lasde Pimentel!) (Prósperolaacompaña hastael foro, y le besalamano. Luéí?o baja alproscenio dándose aires de con-

quistador.)

ESCENA VIH.

PRÓSPERO, JUAN.

JüAN. SeñorCOnde! (Quedaft unofrente al otro.) Prosp. Señorminero! ..

Juan.

Qué

significaesto?Porquépasa usted aquí por lo que noes?

Prosp.

Y

tú?

Juan.

Yo

nooculto

mi nombre

nimi estado.

Prosp. Puesyo soy

más

calaveraque túylooculto todo!

Juan. Estoy soñando?

Prosp. (Aquíque nopeco!) Paraqué he de fingirunavezque todo seha descubierto?

Me

creíasuo bendito,un san- turrón,

un

infelizote!...Puesno señor!S<jytan calavera

como

tú!

Me

gusta divertirme ycorrerlaen grande!

Y

desdehoylavamosácorrerjuntitos losdos!

Juan.

Qué

disparate!

Prosp. Tomasa hasufrido mucho... tanto

como

sufremi hija

(37)

— 37 -

por tucausa.

Pormicausa?

Figúrate que alláen mistiempos ladecía: «Neeesito comprar

un

surtidode botones óde gemelos» y ¡zás!

me

encajabaen Madrid, Creesqueporlosbotones?

Qué

inocente!Para divertirme! Para elsans fagonl

(Ah! hipócrita!)

De

modo

que estoy

muy

acostumbrado ásemejantes farsas.

Su edad de usted protesta contra esas ideas infer- nales.

Cualquieradiríaquesoy

un

Matusalén.

No

señor, pero abusarándeusted!

Abusardemí?Bah! bah!

No

tengas cuidado!

Qué

diríaJulia?...sutia, sillegasenásaber?...

Malditolo que

me

importa!

Puesámísí! Papá! Vamonos! seloruego.

Yo

soydueñodemisacciones!Déjame!

Pero papá!...

Que me

dejes, repito!

Corriente.

Yo

hecumplidocon

mi

deber.

Haga

usted ahoraloque mejor laplazca. (Váse.)

ESCENA IX.

PRÓSPERO,

luego

PAULINA.

Prosp.

Lo

creyó! Ese era

mi

deseo!Ahoraes precisoacentuar

más

eljuego! (Pasa un lacayo con ponche.) Es ponche?

(Lo prueba.) Sí. Másfuertequeelotro.

Muchas

gracias.

(Váse ellacayo.) Uf!

Qué

calorhaceaquí!

Paulina.(Conuna palmatoria.) Ah! Dispenseusted. Creí que no habíanadie.

Prosp. Adelante, adelante!

Paulina.

Vengo

áencenderloscandelabros.

Prosp. Enciendausted. (Estadebeser ladoncella.)

Paulina.

No

quisiera, sin embargo, molestar alseñorconde...

Juan.

Prosp

Juan.

Prosp.

Juan.

Prosp.

Juan.

Prosp.

Juan.

Prosp.

Juan.

Prosp.

Juan.

Prosp.

Juan.

Referencias

Documento similar

Si usted es el primer usuario (el organizador) que se ha conectado al proyector, cuando haga clic en el botón Apagar Espejo / Prender Espejo para reflejar la pantalla de su

EL PRÍNCIPE, L0TER1NG10, LAMBERTUSIO, CIUDADANOS, luego FIAMETTA, PERONELLA, BEATRIZ , ISABEL , BOCCACCIO, LEONELLO, ESTUDIANTES, y por último, SGALZA, á

Lipoescultura como un acto quirúrgico estético por medio del cual se reseca tejido adiposo alrededor del cuerpo humano y el resultado que se obtiene es descubrir las

Aquí tiene usted al señor de Manzano (Quién será este

Lea todo el prospecto detenidamente antes de empezar a usar este medicamento, porque contiene información importante para usted.. - Conserve este prospecto, ya que puede tener

La dosis recomendada para el tratamiento de hipertensión esencial es de 20 mg tres veces al día, que se puede aumentar a una dosis de 30 mg tres veces al día.. Antes de incrementar

Si usted o su hijo experimenta cualquier tipo de efecto adverso, consulte a su médico, farmacéutico o enfermero, incluso si se trata de posibles efectos adversos que no aparecen

Lea todo el prospecto detenidamente antes de empezar a usar este medicamento, porque contiene información importante para usted.. - Conserve este prospecto, ya que