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Academic year: 2022

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INFORME FINAL

PROYECTO

Estado de conservación y la valoración económica de cuatro especies de palmas amenazadas: Guano de costa, Thrinax radiata; Yarey,

Copernicia berteroana; Guano manso, Coccothrinax spissa, y Coquito cimarrón, Reinhardtia paiewonskiana,

en República Dominicana.

CAD/014-05/RN

Jardín Botánico Nacional Dr. Rafael M. Moscoso

Consejo Nacional de Investigaciones Agropecuarias y Forestales (CONIAF) Consorcio Ambiental Dominicano (CAD)

Jardín Botânico Nacional

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ÍNDICE GENERAL

Contenido Página

INDICE GENERAL i

INDICE DE FIGURAS iii

INDICE DE ANEXOS v

AGRADECIMIENTOS vi

FICHA TÉCNICA vii

RESUMEN viii

INTRODUCCION 1

2.- ANTECEDENTES 2

3.- JUSTIFICACION 3

4.- OBJETIVO GENERAL 4

4.1- OBJETIVOS ESPECIFICOS 4

5.- ESTRATEGIA DE INVESTIGACION 4

6.- ÁREAS DE ESTUDIO 4

7.- METODOLOGIA 6

7.1.- Investigación de las especies 6

7.2.- Reproducción de las especies en viveros 6

7.3.- Parte socio-ambiental 7

7.4.- Estudio de mercado y valoración económica de las especies 7

7.5.- Estudio etnobotánico 7

8.- RESULTADOS 8

8.1.- Investigación de las especies 8

8.2- Propagación en vivero 13

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8.3.- Germinación 14

8.4.- Parte socio-ambiental 16

8.4.1. Talleres 19

8.4.2.- Construcción de Viveros 23

8.4.3.- Siembra 24

8.4.4.- Socialización 30

8.4.5.- Contratación de personal 31

8.4.6.- Protocolos 31

8.4.7.- Objetivos del proyecto y logros 31

8.4.8.- Debilidades 33

8.4.9.- Sinergia 33

9.- DISCUSIÓN DE LOS RESULTADOS 34

10.- CONCLUSIONES 36

11.- RECOMENDACIONES 38

12.- LITERATURA CITADA 39

13.- ANEXOS 43

14.- GLOSARIO 58

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INDICE DE FIGURAS

Figura Página

Figura 1.- Distribución de la palma Guano de costa, Thrinax radiada,

en la República Dominicana. 9

Figura 2.- Distribución de la palma Coquito cimarrón, Reinhardtia

paiewonskiana, en la Sierra de Bahoruco. 10

Figura 3.- Distribución del Guano manso, Coccothrinax spissa, en la

República Dominicana. 11

Figura 4.- Área de distribución del yarey, Copernicia berteroana, en la

República Dominicana. 12

Figura 5.- Plantas de Thrinax radiata, reproducidas en el vivero del

Jardín Botánico Nacional. 13

Figura 6.- Plantas de Thrinax radiata, reproducidas en el vivero de El Cajuil,

Oviedo. 14

Figura 7.- Ensayo de germinación de la palma Yarey, Copernia berterona,

en el Jardín Botánico Nacional. 15

Figura 8.- Plantas de Coquito cimarrón, Reinhardtia paiewonskiana, obtenidas

en el vivero de La Filipina. 16

Figura 9.- Materiales y equipos entregados a los encargados de los viveros. 18 Figura 10.- Participantes en la presentación del proyecto en El Cajuil, Oviedo,

Pedernales. 19

Figura 11.- Participantes en la presentación del proyecto en La Filipina,

Barahona. 20

Figura 12.- Participantes en la presentación del proyecto en Estebanía, Azua. 20 Figura 13.- Participantes en la presentación del proyecto en Galión, Baní. 21 Figura 14.- Grupo de discusión del taller realizado en Galión, Baní, sobre

aprovechamiento racional de palmas. 22

Figura 15.- Participantes en el taller realizado en el Cajuil, Oviedo, Pedernales,

sobre aprovechamiento racional de palmas. 22

Figura 16.- Construcción del vivero en La Filipina, Barahona. 23

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Figura 17.- Construcción del vivero de Hatillo, Azua. 23 Figura 18.- Construcción del vivero de Galión, Baní. 24 Figura 19.- Siembra de Coquito cimarrón, Reinhardtia, en la escuela de

La Filipina, Barahona. 25

Figura 20.- Siembra de Coquito cimarrón, Reinhardtia, en el Jardín

Botánico Nacional. 25

Figura 21.- Niños de la escuela de Manuel Goya que participaron en

la siembra de Guano de costa. 26

Figura 22.- Niños sembrando una palma en la escuela de Manuel Goya. 26 Figura 23.- Niños y jovencitos que participaron en la siembra de Guano

de Costa en la escuela de Oviedo 27

Figura 24.- Niños mientras siembran una palma en la escuela de Oviedo. 27 Figura 25.- Estudiantes de la escuela de Hatillo, Azua, que participaron en la

siembra de palmas del proyecto. 28

Figura 26.- Niños que participaron en la siembra de Yarey, Copernicia berteroana y Guano manso, Coccothrinax spissa, en la escuela de Estebanía,

Azua. 29

Figura 27.- Niños que participaron en la siembra de Yarey, Copernicia berteroana y Guano manso, Coccothrinax spissa, en la escuela de Estebanía,

Azua. 29

Figura 28.- Alberto Veloz presenta una ponencia sobre las palmas en el X

Congreso Latinoamericano de Botánica, en La Serena, Chile. 30

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INDICE DE ANEXOS

Anexos Página

Cuadro 1.- Lista de participantes en la presentación del proyecto en

Oviedo y El Cajuil, Provincia Pedernales. 44

Cuadro 2.- Lista de participantes en la presentación del proyecto en

La Filipina, provincia Barahona. 44

Cuadro 3.- Lista de participantes en la presentación del proyecto en

Estebanía, Azua. 45

Cuadro 4.- Lista de participantes en la presentación del proyecto en

Galión, Baní. 45

Cuadro 5.- Lista de participantes en la presentación del proyecto en

Hatillo, Azua. 46

Cuadro 6.- Lista de participantes en el taller Sobre aprovechamiento racional

de Palmas, Galión, Baní. 46

Cuadro 7.- Lista de participantes en el taller sobre aprovechamiento racional

de Palmas, El Cajuil, Oviedo, Pedernales. 47

Formulario 1.- Constancia de recibo de materiales y equipos 48 Protocolo 1.- Formulario para el estudio de las poblaciones de las palmas 49 Protocolo 2.- Formulario de monitoreo para las palmas del proyecto 51 Protocolo 3.- Formulario de control de las especies en vivero 52 Protocolo 4.- Cuestionario para el Estudio Etnobotánico de las palmas

del proyecto, para informantes claves. 53

TdR 1.- Términos de referencia para el estudio de mercadeo y valoración

económica de las cuatro especies de palmas del Proyecto. 54 TdR 2.- Términos de referencia para el estudio etnobotánico de las cuatro

especies de palmas del proyecto. 56

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Agradecimientos

El Jardín Botánico Nacional Dr. Rafael Ma. Moscoso agradece al Consejo Nacional de Investigaciones Agropecuarias y Forestales por el financiamiento otorgado para la ejecución de este proyecto; así como al Consorcio Ambiental Dominicano que sirvió como canalizador y manejador de los fondos dispuestos por el CONIAF.

A los grupos y personas de las comunidades por el apoyo en las diferentes actividades, durante la ejecución del proyecto en sus comunidades, entre estas a la Asociación de Parceleros y productores de La Filipina, Asociación de Padres y Amigos de la escuela de La filipina, Cooperativa de Servicios Múltiples de Larimar, La Filipina, Provincia Barahona. En Oviedo, provincia Pedernales, a: la Asociación de Guías de la Laguna de Oviedo, el Grupo Jaragua, la Iglesia Pentecostal Jesucristo es el Señor, Junta de Vecinos de El Cajuil, Centro de Madres, Voluntarios Comunitarios del Jaragua, al encargado de la Dirección del Parque Nacional Jaragua, Directores y profesores de las escuelas de Manuel Goya y de Oviedo, entre otras instituciones y personas.

En Galión, Baní, Provincia Peravia, a la Asociación de Agricultores 13 de Mayo, la Junta de Vecinos El Progreso y la Iglesia Católica. En la Provincia de Azua a la

Asociación de Agricultores El Tamarindo, al Director de la escuela y a la Asociación de Mujeres en Progreso, de Hatillo; Junta de Vecinos de Estebanía, Comité por la Defensa de Estebanía, Club Juan Pablo Duarte, Asociación Apícola San Isidro, Fundación por el Bienestar de Estebanía, Asociación de Agricultores Horacio Vásquez, Asociación Agua Grande Las Palmas, Campesinos sin Tierra Nuevo Rumbo, Ayuntamiento Municipal, Escuela de Estebanía y Dirección General Forestal de Estebanía. También a los guías e informantes claves de las diferentes localidades.

A Rossy Gómez y a Claris De Los Santos, por su apoyo en la logística de las reuniones con los comunitarios, así como a los diferentes choferes del Jardín Botánico que nos acompañaron en los viajes de campo.

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Ficha Técnica

El Proyecto ”Estudio del Estado de Conservación y Valoración Económica de Cuatro Especies de Palmas Amenazadas: Guano de costa, Thrinax radiata; Yarey, Copernicia berteroana; Guano manso, Coccothrinax spissa, y Coquito cimarrón, Reinhardtia paiewonskiana en República Dominicana” fue ejecutado por el Jardín Botánico Nacional Dr. Rafael Ma. Moscoso a través del Consorcio Ambiental Dominicano, con el cofinanciamiento del Consejo Nacional de Investigaciones Agropecuarias y

Forestales (CONIAF). La coordinación estuvo a cargo de Alberto Veloz, con la participación de los técnicos: Brígido Peguero y Teodoro Clase en el levantamiento de información de campo de las especies

Francisco Jiménez, recopilación de bibliografías e información de los especímenes de herbario.

Brígido Peguero, Estudio Etnobotánico.

Dominga Polanco, Estudio de Mercadeo y valoración económica de las cuatro especies de palmas.

Rosa Rodríguez, siembra de las cuatro especies en las diferentes comunidades.

Ricardo García, asesoría.

Sésar Rodríguez, publicaciones.

Última Martínez y Wilkin Encarnación, manejo de las semillas y germinación de las especies del proyecto en el vivero del Jardín Botánico.

Aura Féliz Medina, reproducción en vivero comunitario de Coquito cimarrón, Reinhardtia paiewonskiana, en La Filipina.

Expedito Rosario Peguero, reproducción en vivero comunitario de Guano manso, Coccothrinax spissa; Guano de costa, Thrinax radiata, y Yarey, Copernicia berteroana, Galión, Baní.

Altagracia Pimentel, reproducción en vivero comunitario de Guano de costa, Thrinax radiata; Yarey, Copernicia berteroana y Guano manso, Coccothrinax spissa, Hatillo, Azua.

Francisco A. Saldaña, reproducción de Guano de costa, Thrinax radiata, en el vivero comunitario de El Cajuil, Oviedo, Pedernales.

Manuel Emilio Reynoso, construcción de viveros.

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Resumen ejecutivo

Debido a la situación en la que se encuentran varias palmas del país, y con el objetivo de conocer el estado de conservación y la valoración económica de cuatro especies de ellas que se encuentran amenazadas de extinción, se realizaron estudios en el marco del proyecto CAD/014-05/RN, el cual fue ejecutado por el Jardín Botánico Nacional entre el 2006 y el 2011; el mismo fue financiado por el Consejo Nacional de Investigaciones Agropecuarias y Forestales (CONIAF), a través del Consorcio Ambiental Dominicano (CAD).

Las diferentes actividades fueron realizadas en la región Sur, Norte y Noroeste de la República Dominicana.

Durante la ejecución de este proyecto se realizaron 37 viajes a las zonas de estudio para la realización de diferentes actividades, entre estas: levantamiento de información de campo de las especies, de contacto y reuniones con el personal involucrado en las diferentes comunidades, realización de talleres de socialización, presentación del proyecto, recolección de semillas, establecimiento de poblaciones ex-situ, levantamiento de informaciones sobre plantas útiles y distribución de brochoures en las escuelas y organizaciones comunitarias.

De las especies estudiadas, el yarey, Copernicia berteroana, se reporta creciendo en 34 lugares, con un número total de 3,563 individuos, y una germinación entre un 73 y un 90 %; se determinó que esta especie se encuentra en Peligro Crítico, como consecuencia de las diferentes presiones a la que se encuentra sometida, aunque es de amplia distribución. En el caso del Guano manso, Coccothrinax spissa, se encuentran 18 poblaciones compuestas por más de 3000 individuos, con una germinación entre 17 y 41 %. Esta especie se considera en Peligro Crítico; el Guano de costa se halla en tres localidades con más de 200,000 individuos; presenta una germinación entre 20 y 54.16

%, y se considera como Vulnerable; el Coquito cimarrón, Reinhardtia paiewonskiana, se ubica en 12 poblaciones con un total de 318 individuos, y un 16-53 % de germinación; se considera en Peligro Crítico.

Se dan a conocer los diferentes usos y las partes utilizadas de estas palmas en la República Dominicana, así como los índices de germinación, la distribución y las principales amenazas de origen antrópico.

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Introducción

La Isla Española cuenta con 35 especies de palmas autóctonas, de las cuales 23 son endémicas. De éstas, más de 15 se encuentran con un alto grado de amenaza de extinción, debido al uso indiscriminado, así como por el cambio de uso del suelo, el desarrollo turístico, crecimiento demográfico y los incendios forestales, entre otros factores. Algunos de los indicadores demuestran el uso inapropiado de nuestras especies. En este estudio se evidencia: sobrecosecha de sus hojas, tala y quema indiscriminada de las áreas donde se encuentran éstas para favorecer los cultivos intensivos o la ganadería, y la extracción de plantas por los lugareños y/o visitantes con fines de venta mayormente para uso ornamental.

Muchas de nuestras especies, principalmente de palmas, son de gran valor desde el punto de vista comercial y paisajístico, pero no son utilizadas ni fomentadas de forma sostenible o están siendo comercializadas de forma irregular e ilegal. Se extraen los ejemplares adultos de la vida silvestre o se elimina la planta para tomar sus hojas o sus semillas. Estas especies pueden ser fuentes de ingresos importantes para comunidades y grupos rurales, si se organiza su reproducción ex situ y se regula su comercialización, como se ha tratado de hacer durante el desarrollo de este proyecto, ejecutado por el Jardín Botánico Nacional y varias organizaciones comunitarias con el co-financiamiento del Consejo Nacional de Investigaciones Agropecuarias y Forestales (CONIAF), con lo que se procura, además, reducir la presión y el riesgo de desaparición de poblaciones silvestres de las especies estudiadas, a largo plazo, mediante el involucramiento y la participación activa de las diferentes comunidades; disponer de informaciones sobre el estado de conservación, incrementar el conocimiento de la biología reproductiva de especies útiles amenazadas, igualmente valorizarlas como recursos a través del conocimiento sobre sus estrategias reproductivas y la identificación de mecanismos de comercialización.

A pesar de la problemática por la que atraviesan muchas de nuestras especies de la flora, se dispone de poca información, por los escasos trabajos de investigación que se han realizado en el país.

Con el este proyecto se pretende, por otra parte, darles a conocer a las autoridades competentes el estado de conservación y la valoración económica de estas cuatro especies de palmas amenazadas en República Dominicana, para la toma de decisiones; así como poner en las manos de las comunidades donde crecen éstas, y del país, los mecanismos e informaciones necesarios para que se pueda hacer un uso sostenible, no sólo de las especies en cuestión, sino de otras que se encuentran en situaciones similares.

El componente social de este proyecto se ejecutó en la región Sur, específicamente en las comunidades de Galión (Baní), para el caso del Guano manso Coccothrinax spissa; Hatillo y Estebanía (Azua), para el caso de Yarey, Copernicia berteroana; La Filipina (Barahona), caso Coquito cimarrón, Reinhardtia paiewonskiana, y El Cajuil de Oviedo (Pedernales), con el Guano de costa, Thrinax radiata, lugares donde crecen estas especies de palmas y donde se hace un aprovechamiento, casi siempre inapropiado de estos recursos.

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2.- Antecedentes

En la República Dominicana, el Jardín Botánico Nacional ha sido la institución pionera en las investigaciones en torno a especies de plantas silvestres útiles, que se encuentran bajo algún grado de amenaza, por medio de diferentes proyectos que ha ejecutado con la finalidad de la conservación de las mismas.

Entre los proyectos ejecutados se encuentran:

“Estudio de Aspectos Ecológicos, Estado de Conservación y Distribución de Nogal, Juglans jamaicensis en la República Dominicana”; realizado por Alberto Veloz y Jackeline Salazar, entre marzo de 1998 y agosto del 2000.

“Conservación de Plantas Amenazadas de Extinción”, ejecutado en el período 1999- 2001, consistente en ubicar nuevas poblaciones, recolección de semillas, reproducción en vivero, reintroducción de nuevos individuos en su medio natural (in situ), establecimiento de poblaciones ex -situ y domesticación. Se trabajó con las siguientes especies: Rosa de Bayahíbe, Perskia quisquyana; Cotoperí, Melicoccos jimenzii; Caobanilla, Stahlia monosperma; Campanita, Cubanola domingensis, y Caimito rubio, Goetzea ekmanii, entre otras.

“Conservación de la Biodiversidad e Integración del Conocimiento Tradicional de Plantas Medicinales a la Atención Primaria de Salud en Centroamérica y el Caribe”, donde participó como contraparte el Jardín Botánico Nacional. De este proyecto, Castillo et al. (2007) publicaron un artículo en la revista Moscosoa sobre Etnobotánica y conservación de plantas medicinales en la República Dominicana.

“Plan de Acción para la Conservación de la Palma Pseudophoenix ekmanii, Especie Endémica al Procurrente de Barahona, República Dominicana”; ejecutado en el período 2009-2010. Se trabajó en lo concerniente a la ecología, distribución, estado de conservación, usos y biología reproductiva de esta especie. Los estudios fueron realizados por Alberto Veloz y otros técnicos del Jardín Botánico.

También se ha trabajado conjuntamente con otras instituciones en estudios y conservación de la Canelilla, Pimenta haitiensis, lográndose la propagación de miles de plantas con el objetivo de incentivar su domesticación en provecho de las comunidades.

Actualmente se está ejecutando el proyecto “Estado de Conservación de la Flora Vascular de la República Dominicana y Aplicación de las Categorías de Amenaza Según los Criterios de la UICN”, con apoyo de FONDOCYT.

El Jardín Botánico Nacional ha apoyado muchos otros estudios, principalmente de tesis de grado, relacionados con la ecología, distribución, usos y biología reproductiva, con la

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Sánchez y Cornielle (2005); biología reproductiva de Cubanola domingensis, por González (1994); situación poblacional de Magnolia pallescens en Loma La Golondrina, por Martínez y Cuevas (1988), Aspectos ecológicos y de conservación de Salcedoa mirabaliarum, por Rodríguez (2010), el estudio Ortiz y Ruiz (2010) sobre la distribución y estado de conservación de la familia Bromeliaceae en la Hispaniola. Por otra parte, Peguero y Veloz (1995) realizaron una investigación sobre el uso y conservación de los bejucos jaquimey (Hippocratea volubilis) y pabellón, (Trichostigma octandrum) en la Península de Samaná. Peguero & Veloz (1998) prepararon un trabajo sobre plantas amenazadas en la Península de Samaná. Peguero & Jiménez. (2008) realizaron un inventario preliminar de plantas endémicas locales en peligro de extinción en la República Dominicana. May (2002) trabajó con plantas de importancia apícola y su fenología, en la Cordillera Central de República Dominicana. Mejía et al. (2001) publicaron un artículo sobre la historia y conservación de Pereskia quisqueyana.

Cruz Minier (2008) realizó un estudio sobre la distribución, usos y conocimiento asociado al Guatapaná, Caesalpinia coriaria (Jacq.) Willd. en la República Dominicana. Mejía (1990), realizó un estudio comparativo sobre germinación de dos especies de Magnolia de Puerto Rico y República Dominicana. García y Castillo (1994) publicaron un artículo sobre la ecología, status y uso de Neoabbottia paniculata; Zanoni et al. (1989) publicaron un artículo sobre usos y nombres de plantas en una zona de Haití.

En los últimos años se han hecho varios trabajos etnobotánicos, entre los cuales se encuentran: Estudio etnobotánico de El Cachote, realizado por Peguero, Jiménez & Veloz (2002); usos en artesanía de productos no maderables del bosque (Peguero, Salazar &

Castillo (2000). Polanco, Peguero & Jiménez (1998) realizaron un estudio etnobotánico en siete comunidades rurales del municipio de Bayaguana, República Dominicana; Peguero, Lockward & Pozo (1995) hicieron un estudio etnobotánico en la Península de Samaná;

Peguero (2002), realizó un estudio etnobotánico de las comunidades ubicadas dentro y en la periferia del Parque Nacional Juan Bautista Pérez Rancier (Valle Nuevo). Peguero (2007) realizó un estudio etnobotánico en las comunidades periféricos al Parque Nacional Armando Bermúdez.

A nivel internacional se conocen muchos trabajos sobre conservación de plantas, entre los que se encuentra la tesis de Maestría de Eugenio Santiago Valentín (1995) sobre la reproducción y la ecología de las poblaciones de Goetzea elegans, especie endémica de Puerto Rico.

3.- Justificación

En la República Dominicana existen aproximadamente unas 6,000 especies de plantas vasculares. De la gran mayoría de ellas no se conoce su estado de conservación, mecanismos de propagación, cultivo y manejo de forma ecológicamente sana. De éstas, se estigma que por lo menos más de 2,000 son de gran utilidad para satisfacer diferentes necesidades, principalmente en la zona rural. En el caso de las cuatro especies de palmas de este proyecto, las cuales se encuentran en cierta categoría de amenaza, no se disponía de las

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informaciones necesarias que permitieran elaborar un plan de manejo que garantice la perpetuación de las mismas y el aprovechamiento por parte de las futuras generaciones.

4.- Objetivo general

Determinar el estado de conservación y la valoración económica de cuatro especies de palmas amenazadas: Guano de costa, Thrinax radiata; Yarey, Copernicia berteroana;

Guano manso, Coccothrinax spissa, y Coquito cimarrón, Reinhardtia paiewonskiana, en República Dominicana.

4.1- Objetivos específicos:

 Reducir la presión y el riesgo de desaparición de poblaciones silvestres de las especies estudiadas, a largo plazo.

 Lograr el involucramiento y la participación activa de las comunidades meta.

 Poner en valor las especies a través del conocimiento sobre sus estrategias reproductivas y la identificación de mecanismos de comercialización.

 Conocer, mediante geo-referenciación, la distribución y ubicación de las poblaciones de estas cuatro especies de palmas.

 Determinar la germinación de las cuatro especies de palmas.

 Conocer los usos de las cuatro especies de palmas en la República Dominicana.

 Determinar las amenazas y disponer de informaciones sobre el estado de conservación de estas en la República Dominicana.

5.- Estrategia de investigación

Como estrategia para llevar a cabo este proyecto se mantuvo un contacto permanente con las organizaciones comunitarias beneficiadas y con aquellas que se identificaron del mismo en las diferentes comunidades; eso se hizo a través de visitas, llamadas telefónicas y el involucramiento directo de actores claves en las diferentes actividades que se realizaron, además de la contratación de personas para la realización de diferentes componentes del proyecto.

6.- Áreas de estudio

Las áreas de estudio de las cuatro especies de palmas se encuentran en las regiones Sur y Norte-Noroeste de República Dominicana. Los lugares ubicados en la región Sur se encuentran en las provincias Pedernales, Barahona, Peravía, Azua, San José de Ocoa y San Cristóbal. En la región Norte-Noroeste se ubicaron en las provincias Espaillat, Puerto Plata, Montecristi y Santiago Rodríguez.

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costa, Thrinax radiata, involucrando las comunidades de Oviedo y El Cajuil. Todas estas comunidades pertenecen a la provincia Pedernales.

La Filipina y El Maniel en la provincia de Barahona, donde se encuentra el Coquito cimarrón, Reinhardtia paiewonskiana, y se involucra a la comunidad de La Filipina.

La Montería, Villa Güera, Escondido, Paya; Sabana del Indio; Galión; Cañafístol, en la carretera hacia Baní Las Calderas, Sabana Roble, Chempén, El Cerro y próximo al cruce de Ocoa, provincia Peravia; Arroyo Colorao, El Memiso, Cañada Cimarrona y Estebanía, Provincia de Azua, para el caso de Coccothrinax spissa.

Las Charcas, Palmar de Ocoa, El Golfo; Los Yareyes de Las Yayas, El Almaciguito, Los Yareyales de Tábara Arriba, Las Barías, La Cienaga de Las Barías, 3 km al Este de Azua, provincia de Azua; San José de Ocoa, Arroyo Frío, Méndez y Cruce de Las Caobas, provincia San José de Ocoa; Las Canitas, Galión, La Salina, Las Calderas, Angostura provincia Peravia, y Hatillo, provincia San Cristóbal, en el caso del Yarey, Copernicia berteroana, involucrando las comunidades de Hatillo y Estebanía, provincia Azua, y Galión en la provincia Peravia.

En las regiones Norte y Noroeste, estas palmas fueron ubicadas en: La Ermita, Gaspar Hernández, provincia Espaillat; Arroyo Los Cocos, Palo Indio, Maimón y Guzmancito, provincia Puerto Plata; Santa Cruz, Las Matas de Santa Cruz, El Copey, provincia Montecristi; El Caimito, Bellaco, Las Caobas, Río Los Guanos, Los Pinos, Cacique, Monción, provincia Santiago Rodríguez, en el caso de la palma Yarey, Copernicia berteroana. Para esta zona el proyecto no incluía el trabajo formal con los comunitarios.

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7.- Metodología

7.1.- Investigación sobre las especies.

Para la ubicar las poblaciones en el campo se revisaron previamente los reportes de los especímenes del Herbario JBSD del Jardín Botánico Nacional y los reportes en literatura;

también se exploraron áreas potenciales donde podría crecer cada una de estas especies, y se entrevistaron personas claves en diferentes localidades; además, los investigadores se hicieron acompañar de guías de las comunidades en casi todas las áreas de estudio.

Las poblaciones encontradas fueron ubicadas geográficamente, utilizando un geoposicionador (GPS). Para la evaluación de las poblaciones se utilizó la metodología de Sobrevila y Bath (1992), con modificaciones, utilizando el formulario IV de plantas especiales, en el cual se anotaron los datos de cada una de las poblaciones (Anexo 1).

Durante la investigación se utilizó el criterio de considerar como población o subpoblación la presencia de más de un individuo en condiciones naturales, o sea, que no se haya plantado.

En las poblaciones encontradas se contaron los individuos que crecen en cada parcela, estimando el número del resto alrededor de éstas. Además, se marcaron plantas semilleras con una placa de aluminio, siguiendo los lineamientos de Jara (1995), en lo concerniente a la selección de plantas maduras, dominantes y vigorosas que presentan la mayor cantidad de frutos maduros. Se midió el Diámetro a la Altura del Pecho (DAP), de acuerdo al tamaño de las poblaciones y las condiciones de los individuos, utilizando una cinta diamétrica, así como la altura aproximada, mediante la observación. El área que ocupan las poblaciones se ha determinado por apreciación.

La fenología se determinó mediante la observación en el campo, los ejemplares de herbario y literatura consultada. Para determinar las especies asociadas a las diferentes palmas se anotaron, o bien, se tomó una o varias muestras de todas las plantas presentes en cada una de las poblaciones encontradas; posteriormente se identificaron mediante el uso de claves taxonómicas contenidas en la Flora de La Española I al IX (Liogier, 1982-2000) y por comparación con los especímenes de la colección del herbario JBSD. En cada población visitada se tomaron muestras de suelo, las cuales fueron enviadas a los laboratorios de la Junta Agroempresarial Dominicana y a los de Fertilizantes Santo Domingo, donde fueron analizadas.

7.2.- Reproducción de las especies en viveros

Semillas de las cuatro especies del proyecto fueron puestas a germinar en las diferentes comunidades donde se trabajó. Para estos fines se colocaron dos semillas por funda llena de

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del número de semillas sembradas, tiempo que tardan para germinar, crecimiento mensual y tipo de sustrato, así como otras informaciones que se consideraron relevantes para el caso.

7.3.- Parte socio-ambiental

El involucramiento y la participación de habitantes de las comunidades meta en el desarrollo del proyecto se logró por medio de visitas a las áreas de influencia de éste mediante realización de talleres, distribución de brochoures y hojas divulgativas, así como por la presentación sobre los objetivos, que se hizo en cada localidad.

7.4.- Estudio de mercado y valoración económica de las especies

Para el estudio de mercado y valoración económica de las especies de palmas del proyecto se abarcaron unas 10 localidades pertenecientes a las provincias Peravia, Azua, Barahona y Pedernales, todas en la región Sur del país. El levantamiento de campo se hizo mediante entrevistas abiertas a informantes claves, productores y comerciantes artesanales, como también a proveedores. Además, se realizaron consultas institucionales, oficiales y de la sociedad civil. Para este componente se elaboró un documento a parte.

7.5.- Estudio etnobotánico

Para el estudio etnobotánico de las especies de palmas del proyecto se abarcaron unas 25 localidades pertenecientes a las provincias Peravia, Azua, Barahona y Pedernales, todas en la región Sur del país, donde se realizaron observaciones directas y entrevistas abiertas y cerradas a informantes claves, usuarios, productores y comerciantes artesanales, como también a proveedores. Este componente se trata en un documento a parte.

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8.- Resultados

8.1.- Investigación de las especies:

Durante el desarrollo del proyecto se realizaron 37 viajes a las zonas de estudio, para la realización de diferentes actividades, entre estas: levantamiento de información de campo de las especies del proyecto, contactos y reuniones con el personal involucrado en las diferentes comunidades, talleres de socialización, presentación del proyecto, recolección de semillas, levantamiento de informaciones sobre la utilidad de estas palmas, recolección de informaciones sobre la valoración económica, establecimiento de poblaciones ex-situ, distribución de brochoures en las escuelas y organizaciones comunitarias, entre otras.

Para los viajes de campo los investigadores se hicieron acompañar, en la mayoría de los casos, de guías de las diferentes localidades, como fueron los señores: Robelín Pérez, Francisco A. Saldaña, Wilkin Sánchez, Mártires Pérez, Ramón Rosario, Berto Díaz, Sebastián Peña, Gregorio Florián, Luís A. Marte y Pedro Montilla. Durante esos trabajos en las comunidades se levantaron las informaciones del estado de conservación, la ecología y la fenología de las cuatro especies de palmas. Además, se recolectaron 95 libras de semillas de las diferentes especies del proyecto. Esta cantidad no incluye las que les fueron compradas a algunos comunitarios.

Se localizaron tres poblaciones de Guano de costa, Thrinax radiata, creciendo sobre sustrato de arena, en las localidades de: la Laguna de Oviedo, la cual se extiende desde Punta Arena en Juancho hasta la Punta San Luís, y se encuentra en buenas condiciones con pequeñas alteraciones producidas principalmente por fuego; se estima que aquí pueden haber más de 200,000 individuos, entre plántulas, juveniles y adultos; la segunda se ubica en Playa Cotinilla, próximo al poblado de Trudillé; esta se encuentra muy alterada o prácticamente al borde de desaparecer, debido al corte de las plantas adultas y los fuegos provocados por los pescadores y los “playeros”. La tercera se encuentra en la isla Beata, y es bastante pequeña, con un número muy reducido de individuos, todos adultos. Esta especie es considerada como Vulnerable, debido a sus rarezas de hábitat y biogeográfica (Fig. 1).

De acuerdo a las informaciones obtenidas de los comunitarios y organizaciones locales de El Cajuil y de Trudillé, Oviedo, provincia de Pedernales, las hojas de esta palma son utilizadas para hacer escobas, para techar casas rurales, de veraneo, enramadas, rancho típico e instalaciones turísticas de la región. Además los individuos adultos son cortados para usar el tallo como horcones para enramadas de pescadores y de “playeros” (personas que se dedican a recoger drogas en la costa, lanzada por embarcaciones o aviones). Las planta viva, principalmente plántulas y juveniles, son usadas para ornamentación de áreas urbanas, como son avenidas y parques, mayormente en la ciudad de Santo Domingo, y en casos muy aislados en comunidades de la provincia y otras localidades del país.

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El genero Thrinax, al cual pertenece esta palma, está representado por siete especies, distribuidas entre México y varias islas del Caribe (Jones, 1994). En La Española existían dos, pero T. morrisii fue llevada al género Leucothrina,x por Lewi & Zona (2008).

Figura 1.- Distribución de la palma Guano manso, Thrinax radiata, en la República Dominicana.

Del Coquito cimarrón, Reinhardtia paiewonskiana, se localizaron 12 poblaciones o subpoblaciones, con un total de 318 individuos, en La Filipina (Distrito Municipal Bahoruco, municipio La Cienaga, provincia Barahona), El Maniel y en El Fondo, de la sección Los Blancos (municipio de Enriquillo, provincia Barahona) (Fig. 2). Todas han sido muy impactadas por fuego, desmonte para agricultura y extracción de madera, así como el corte de los individuos para cosechar los frutos, destinados al comercio; se encuentran confinadas en laderas de fuerte pendiente con suelo de poca profundidad y afloramiento de rocas, en lugares sombreados, con luz filtrada.

De esta especie, las partes que se utilizan son las hojas y el fuste para construcciones de viviendas rurales y ranchos en los conucos, así como las semillas para comercializarlas.

De acuerdo a los criterios de la IUCN, esta especie se encuentra en Peligro Critico, debido a su baja población y a las presiones a que ha sido sometida por diferentes actividades antrópicas, además de sus rarezas de hábitat y biogeográfica.

El género Reinhardtia, al cual pertenece esta palma, está representado por seis especies, distribuidas desde México hasta Colombia. En La Española sólo existe Reinhardtia paiewonskiana, la cual fue descripta por R. W. Read, T. Zanoni y M. Mejía en 1987. Es la única representante del género en el Caribe.

En el caso del Guano manso, Coccothrinax spissa, esta especie se encuentra formando pequeñas poblaciones muy fragmentadas o como individuos relictos aislados en 18 localidades; es de amplia distribución en la zona de Bosque seco de las provincias de Peravia, Azua y San José de Ocoa (Fig. 3).

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Inicialmente esta especie formaba una gran población, y con el paso del tiempo fue fragmentada en tres partes, de considerable tamaño y sin actual conexión entre sí. Estas tres poblaciones, a la vez se subdividen en unas 18 subpoblaciones, debido al fraccionamiento ocasionado por las actividades agropecuarias, construcción de caminos vecinales, carreteras y canales de riego, así como por asentamientos humanos; esto se puede comprobar por la presencia de individuos aislados muy viejos, que probablemente sobrepasan los 150 años de edad, dentro de algunos poblados; además de la cercanía en que se encuentran las subpoblaciones de esta palma.

Fig. 2.- Distribución de la palma Coquito cimarrón, Reinhardtia paiewonskiana, en la Sierra de Bahoruco.

Desde hace mucho tiempo en la zona rural y sub-urbana, donde crece el Guano manso, Coccothrinax spissa, los moradores utilizan las hojas para hacer escobas, árganas, macutos y otras artesanías, por la alta calidad que le confiere a estos utensilios. Anteriormente, también se usaban para tapar y coser los sacos de carbón vegetal, especialmente en la localidad de Cañada cimarrona, Azua. Actualmente las comunidades donde mayormente se trabaja las hojas y se comercializan las artesanías de esta especie son: Galión y Las Tablas de Baní; los artesanos hoy día tienen que trasladarse a comprar la materia prima a la zona de La Montería, Villa Güera, y Chempén. A pesar de que esta palma reúne muy buenas condiciones, no se conoce del aprovechamiento significativo como ornamental.

Actualmente, esta especie se encuentra en la categoría de Peligro Crítico, como consecuencia del cambio de uso del suelo, la destrucción y/o alteración de sus hábitats, sobrecosecha de sus hojas, extracción del medio silvestre, incendios y corte de individuos en todo su estadio de desarrollo.

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Fig. 3.- Distribución del Guano manso, Coccothrinax spissa, en la República Dominicana.

El género Coccothrinax, al cual pertenece esta palma, está representado por 49 especies, y tiene su centro de distribución en Cuba (Jones, 1994); nueve especies crecen en La Española, seis de ellas endémicas y tres nativas.

Con relación al Yarey, Copernicia berteroana, se ubicaron 34 poblaciones, que a su vez se dividen en subpoblaciones, con un total de 3,563 individuos, de los cuales 681 resultaron ser plantas adultas, 2,360 juveniles y 522 plántulas; se encuentran en áreas muy fragmentadas, debido al cambio de uso del suelo, corte para colectar sus hojas y sus frutos, así como los incendios en el bosque. Esta especie se halla formando poblaciones o como individuos aislados, en ambientes de bosque seco, semi seco, márgenes de cañadas y arroyos, saladares de inundación temporal, suelo semi-pantanoso y zonas de bosque húmedo, pero con características de bosque seco, por las condiciones edáficas, como son las áreas de serpentina. Su distribución abarca las provincias de Azua, Ocoa, Peravía y San Cristóbal, en la región Sur; en el Norte y el Noroeste se halla en lugares de las provincias Puerto Plata, Espaillat, Santiago Rodríguez y Montecristi (Fig. 4).

En la República Dominicana, el Yarey es utilizada para satisfacer diferentes necesidades, como son: ornamentación de jardines y espacios públicos; fabricación de sombreros, árganas, serones y macutos, así como también construcción de viviendas rurales, techado de enramadas, ranchos de tabaco, y modernamente instalaciones turísticas.

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Fig.4.- Área de distribución del yarey, Copernicia berteroana, en la República Dominicana.

Anteriormente, en la zona rural los moradores preferían las hojas de Yarey para techar su casas y ranchos, por la alta calidad; según dicen, es más resistente al fuego y al agua; hoy día utilizan mayormente las hojas de la palma cana, Sabal domingensis, debido a que es más abundante y de mayor rendimiento; sin embargo, el cambio en el uso de este recurso no ha resultado suficiente para mejorar su estado de conservación, lo que se explica por la sobre-cosecha de hojas, que se observó en las diferentes poblaciones. Las partes que se utilizan de esta planta son las hojas, la madera y la planta viva para ornamentación.

En la región Sur, las partes utilizadas de la palma Yarey, Copernicia berteroana, son las hojas para tapar los hornos de carbón y coser los sacos de este producto; techado de casas rurales y enramadas; así como la madera que se usa para construcción de viviendas, por ser muy resistente y duradera, según lugareños de la zona de Las Yayas de Azua, donde se encuentra una casa que sobrepasa los 200 años. Esta especie, en el pasado reciente fue sobreexplotada por su madera en toda la provincia de Azua, y mayormente en el municipio cabecera, donde aún se encuentra un número considerable de casas construidas hace mucho tiempo.

En la región Norte se le da los mismos usos que en el Sur, además de la confección de sombreros, en la zona de Santiago Rodríguez, que los hacen utilizando las fibras de las hojas. Otro uso de importancia lo constituye la ornamentación en áreas urbanas, como son avenidas y parques, mayormente en la ciudad de Santo Domingo y en casos muy aislados en otras localidades del país.

Esta especie se encuentra bajo la categoría de Peligro Critico, debido a la destrucción y/o alteración de sus hábitats, la sobrecosecha de sus hojas, extracción del medio silvestre,

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El género Copernicia, al cual pertenece esta palma, está representado por 28 especies, de las cuales se encuentran dos en Sur América, dos en La Española y 24 exclusivas a la isla de Cuba (Dahlgren & Glassman,1963), lugar donde al parecer se originó este género.

8.2.- Propagación en viveros

Se recolectaron 150 libras de semillas de Guano manso, Coccothrinax spissa; 146 libras de Guano de costa, Thrinax radiata; 125 libras de Yarey, Copernicia berteroana, y 75 libras de Coquito cimarrón, Reinhardtia paiewonskiana. De éstas, se puso a germinar la mayoría en el vivero del Jardín Botánico Nacional, y una cantidad considerable en los diferentes viveros comunitarios que se establecieron en localidades donde se realizó el estudio.

Además, se depositó una cantidad en el banco de semillas del Jardín Botánico Nacional, con la finalidad de realizar intercambios, con otras instituciones y hacer estudios de viabilidad a largo tiempo.

De las semillas sembradas se obtuvieron 15,000 plántulas de Guano de costa, 1375 de Coquito cimarrón, 8152 de Yarey y 1925 de Guano manso. En conjunto se obtuvieron 26,452 plántulas de estas cuatro especies, un número bastante significativo, si se toma en cuenta que son especies amenazadas, y que además algunas de ellas confrontan ciertas dificultades para su reproducción. Las plantas producidas en los viveros de la comunidad de Hatillo (Azua) y en el Jardín Botánico Nacional se le suministraron al programa Quisqueya Verde del Ministerio del ambiente, casi en su totalidad (Fig. 5), y las de El Cajuil de Oviedo, Pedernales, al Vice-ministerio de Áreas Protegidas (Fig. 6).

Fig. 5.- Plantas de Thrinax radiata, reproducidas en el vivero del Jardín Botánico Nacional.

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Fig. 6.- Plantas de Thrinax radiata, reproducidas en el vivero de El Cajuil, Oviedo.

8.3.- Germinación

Los ensayos de germinación se realizaron en las instalaciones del Jardín Botánico Nacional (Fig. 7); se utilizaron 24 bandejas conteniendo como sustrato arena de río, tierra negra y paja de arroz quemada, donde se colocaron las semillas en cada una, de las cuatro especies de palmas, sin ningún tipo de tratamiento.

Las semillas de Guano manso, Coccothrinax spissa, colocadas en arena, en el ensayo número uno, germinaron en un 36 %; las que se sembraron en tierra negra, en un 23 %;

mientras que las puestas en paja de arroz quemada lo hicieron en un 15 %. En la prueba número dos lo hicieron en un 41 % las colocadas en arena, 17 % en tierra negra y en un 19

% las puestas en paja de arroz quemada. Las semillas de esta especie tardaron para empezar a germinar entre 40 y 55 días.

En los ensayos de germinación de la palma Yarey, Copernicia berteroana, las semillas colocadas en arena, en el ensayo número uno, germinaron en un 87 %; las que se sembraron en tierra negra, en un 80 %; mientras que las puestas en paja de arroz quemada lo hicieron en un 77 %. En la prueba número dos lo hicieron en un 90 % las colocadas en arena, 85 % en tierra negra y en un 73 % las puestas en paja de arroz quemada. En el ensayo número tres la germinación fue de 95 % en arena, 89 % en tierra negra y 82 % en paja de arroz quemada. En el número cuatro, la germinación obtenida fue de un 76 % en arena, 71 % en tierra negra y 68 % en paja de arroz quemada.

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Fig. 7.- Ensayo de germinación de la palma Yarey, Copernicia berteroana, en el Jardín Botánico Nacional.

Las semillas de Copernicia berteroana, en el ensayo número uno tardaron para empezar a germinar entre ocho y diez días; en el número dos 21 días, en el tres 20 días, y en el número cuatro 10 días.

En el caso del Coquito cimarrón, Reinhardtia paiewonskiana, sólo se realizó un ensayo, utilizando como sustratos paja de arroz quemada, arena y tierra negra, en los cuales se colocaron 100 semillas por cada uno, sin ningún tipo de tratamiento. Las semillas colocadas en arena germinaron en un 36 %; las que se sembraron en tierra negra, en un 16 %;

mientras que las puestas en paja de arroz quemada lo hicieron en un 53 %. Las semillas de esta especie tardaron 25 días para empezar a germinar en los diferentes sustratos. Las que se sembraron en el vivero de La Filipina germinaron en un 59 % (Fig. 8); sin embargo, la máxima germinación fuera de su ambiente fue de 53 %.

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Fig. 8.- Plantas de Coquito cimarrón, Reinhardtia paiewonskiana, obtenidas en el vivero de La Filipina.

Sobre el Guano de costa, Thrinax radiata, sólo se realizó un ensayo; las semillas colocadas en arena germinaron en un 54.16 %; las que se sembraron en tierra negra, en un 50 %;

mientras que las puestas en paja de arroz quemada lo hicieron en un 20 %. En este ensayo las semillas tardaron entre 45 y 60 días para empezar a germinar. De las semillas que se les distribuyeron a los viveros de Galión, Estebanía y Hatillo de Azua, no germinó ninguna; sin embargo, las que se colocaron en los viveros de El Cajuil de Oviedo y en el Jardín Botánico Nacional lo hicieron de forma satisfactoria, por lo que se puede considerar, preliminarmente, que esta especie tiene factores, posiblemente de suelo y temperatura, limitantes para su germinación, y en consecuencia, para su distribución.

8.4.- Parte socio-ambiental

Inicialmente, en el proyecto se tenía contemplado trabajar, en el caso del Coquito cimarrón (Reinhardtia paiewonskiana), con la Asociación de Productores de Ébano Verde, en El Cachote; la Asociación de Productores Marcha Hacia el Progreso, de La Malanga;

Asociación de Parceleros y Productores de La Filipina, Bahoruco Oriental, Provincia Barahona; pero sólo se trabajó en este caso con la Asociación de Padres y Amigos de la Escuela de La Filipina, la Asociación de Parceleros y Productores de La Filipina y la Cooperativa de Servicios Múltiples de Larimar, seleccionando a la comunidad de La

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Con relación al Guano de costa (Thrinax radiata), se trabajó con miembros de la Asociación de Guías de la Laguna de Oviedo, quienes estuvieron a cargo la reproducción de esta especie y sirvieron de soporte para las diferentes actividades del proyecto en las localidades de Oviedo, El Cajuil, La Colonia, Tres Charcos y Juancho. Además, se involucraron en las diferentes actividades las organizaciones comunitarias: Grupo Jaragua, la Iglesia Pentecostal Jesucristo es el Señor, Junta de Vecinos de El Cajuil, El Centro de Madres, Medio Ambiente (representante y empleados) y Voluntarios Comunitarios del Grupo Jaragua. Para este caso se tenía contemplado trabajar con la Asociación de Amas de Casas de Oviedo, pero esta organización no se integró.

Para el Yarey (Copernicia berteroana) se contempló trabajar con la Cooperativa de Caficultores San Rafael, Peralta, Azua; pero esta especie no crece en la demarcación de este poblado, por lo que se optó por involucrar a la Asociación de Agricultores El Tamarindo y la Asociación de Mujeres en Progreso de Hatillo, y la Junta de Vecinos de Estebanía, Azua, así como a la Asociación de Agricultores 13 de Mayo de Galión, provincia Peravia.

Con el Guano manso (Coccothrinax spissa), la organización involucrada desde un principio fue la Asociación de Agricultores 13 de Mayo, a la cual se sumaron la Junta de Vecinos de la comunidad de Galión, Baní, la Asociación de Agricultores El Tamarindo, así como la Asociación de Mujeres en Progreso de Hatillo y la Junta de Vecinos de Estebanía, Azua.

El involucramiento y la participación activa de las comunidades meta en el desarrollo del proyecto se logró por medio de visitas de contacto a las comunidades y organizaciones de influencia de éste, así como por la presentación que se hizo en las localidades de Galión, Baní; Hatillo y Estebanía de Azua; Oviedo y El Cajuil, provincia de Pedernales, en las cuales se orientó a los asistentes sobre la importancia de trabajar para conservar las diferentes especies de palmas del proyecto, por los beneficios ecológicos y económicos que las mismas pueden representar para las comunidades. Además, por medio de talleres de socialización, siembra de plantas en las escuelas y áreas públicas (parques y calles) y distribución de brochoures en las organizaciones comunitarias, escuelas, ayuntamientos e instituciones estatales con responsabilidad en la conservación de la biodiversidad, tanto locales, como nacionales.

En cada una de las cinco comunidades beneficiarias por este proyecto se contrató una persona para darles seguimiento a las especies que se propagaron en los viveros comunitarios. En Galión el responsable de esta tarea fue el señor Expedito Rosario, quien murió casi en la fase final de la propagación de la especie del proyecto, y fue sustituido por Ramón Rosario, hijo de éste; en Hatillo, Azua, lo fue la señora Altagracia Pimentel; en Estebanía, Azua, el señor Camilo Tejada; en La Filipina, la señora Aura Féliz Medina, y en El Cajuil de Oviedo, Pedernales, el profesor Francisco A. Saldaña. A estas personas se les adiestró sobre la forma de siembra y manejo de las diferentes especies en viveros, y se les suministraron los materiales y equipos necesarios para realizar la tarea que asumieron (Fig.

9). Para la entrega de los materiales y equipos se le llenó un formulario de constancia a cada uno de los encargados de los respectivos viveros (Anexo, Form. 1).

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Fig. 9.- Materiales y equipos entregados a los encargados de los viveros.

En la comunidad de Hatillo, Azua, fruto de este proyecto el Ministerio del Ambiente, por medio del programa Quisqueya Verde, contrató al señor Federico, esposo de la señora Altagracia Pimentel, quien estaba a cargo del vivero, para continuar produciendo especies nativas y endémicas de importancia económica bajo cierto grado de amenaza.

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8.4.1. Talleres

Durante la ejecución de este proyecto se realizaron siete talleres de socialización y presentación del mismo a las comunidades de: La Filipina, Barahona; Galión, Baní; Hatillo y Estebanía, Azua; El Cajuil de Oviedo, Pedernales.

El primer taller de socialización y presentación del proyecto se realizó en la comunidad de El Cajuil, Oviedo, Pedernales (Fig. 10), el día 16 de septiembre del 2006, donde participaron 20 personas, representando al Grupo Jaragua, Iglesia Pentecostal de Jesucristo, Asociación de Guías de la Laguna de Oviedo, Vigilante de la Salud, Cruz Roja, Voluntario del Jaragua, Guarda-parques y el Ejercito Nacional (Anexo, Cuadro 1).

Fig. 10.- Participantes en la presentación del proyecto en El Cajuil, Oviedo, Pedernales.

En La Filipina participaron ocho personas (Anexo, cuadro 2), entre ellos el profesor de la escuela de esa comunidad, el alcalde, el representante de la Cooperativa de Larimar, la Asociación de Padres y Amigos de la Escuela, y la Asociación de Parceleros y Productores de La Filipina (Fig. 11); esta actividad se celebró el día 23 de septiembre del 2006, y fueron invitadas unas 40 personas.

El taller de la comunidad de Estebanía se efectuó el día 30 de septiembre del 2006 (Fig.

12), donde asistieron 15 personas de diferentes organizaciones (Anexo, cuadro 3); en Galión se realizó el día 25 de noviembre del 2006 (Fig. 13) y participaron 16 personas, quienes representaron a la Iglesia Católica, La Junta de Vecinos, la Asociación de

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Fig. 11.- Participantes en la presentación del proyecto en La Filipina, Barahona.

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Agricultores 13 de Mayo y productores de artesanía (Anexo, cuadro 4); en esa misma fecha, pero en horas posteriores, se celebró el de Hatillo, con la presencia de nueve personas, representantes de la Asociación de Agricultores El Tamarindo y la Asociación de Mujeres en Progreso (Anexo, cuadro 5).

Fig. 13.- Participantes en la presentación del proyecto en Galión, Baní.

Con la finalidad de recabar información, obtener los puntos de vista y socializar los resultados sobre el aprovechamiento racional de las palmas del proyecto con los comunitarios, se realizaron dos talleres, los días 12 y 13 de junio del 2009. Uno se realizó en la comunidad de Galión, Baní, donde participaron 14 personas (Fig. 14), entre ellos algunos cosecheros de hojas de Guano manso, Coccothrinax spissa, y productores de escobas, así como líderes comunitarios de Hatillo y Estebanía, y los encargados de los viveros de esas localidades (Anexo, cuadro 6).

El segundo se realizó en la comunidad de El Cajuil de Oviedo, Pedernales (Fig. 15), donde participaron 15 personas, entre los cuales se encontraban los respectivos encargados de los viveros de La Filipina y El Cajuil, así como un cosechero de semillas de Reinhardtia paiewonskiana (Anexo, cuadro 7).

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Fig. 14.- Grupo de discusión durante el taller realizado en Galión, Baní, sobre aprovechamiento racional de palmas.

Fig. 15. Participantes en el taller realizado en El Cajuil, Oviedo, Pedernales, sobre aprovechamiento racional

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8.4.2.- Construcción de Viveros

Todos los viveros contemplados al inicio del proyecto fueron construidos, siendo el de La Filipina el primero en ser levantado, y donde sólo se propagó la especie Reinhardtia paiewonskiana, ya que las condiciones climáticas en esta zona no son favorables para las otras especies del proyecto (Figuras 16, 17 y 18).

Fig. 16.- Construcción del vivero en La Filipina, Barahona.

Fig. 17.- Construcción del vivero de Hatillo, Azua.

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Fig. 18.- Construcción del vivero de Galión, Baní.

8.4.3.- Siembra

Con una parte considerable de las plantas obtenidas durante la ejecución de este proyecto se realizaron seis jornadas de siembras. La primera plantación se estableció en la localidad de La Filipina, en el mes de mayo del 2009, donde se sembró un total de 419 plantas de Reinhardtia paiewonskiana, 16 de estas en la escuela de la comunidad, donde participaron los alumnos y el profesor, así como otras personas (Fig. 19); el resto se sembró en la propiedad del señor Pedro Paulino, donde fueron incluidas plantas que les correspondían a los comunitarios, y que fueron compradas por el señor Paulino, dueño de la finca.

En junio del 2009 se estableció una parcela ex-situ de Coquito cimarrón, Reinhardtia paiewonskiana, en el área de la cafetería del Jardín Botánico Nacional, donde se sembraron unas 54 plantas. Esta actividad se realizó con la participación del personal del Jardín y de varias escuelas (Fig. 20). Las tercera y cuarta siembras se realizaron en las escuelas de Manuel Goya y Oviedo, provincia Pedernales, donde se sembraron 150 plantas de Guano de costa, Thrinax radiata, los días 3 y 4 de febrero del 2010, respectivamente (Fig. 21, 22, 23 y 24). En esas jornadas hubo una participación activa de los estudiantes, algunos profesores y los directores de los planteles, quienes comprometieron a los alumnos con el cuidado de las plantas.

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unas 54 plantas. Esta actividad se realizó con la participación del personal del Jardín y de varias escuelas (Fig. 20).

Fig. 19.- Siembra de Coquito cimarrón, Reinhardtia paiewonskiana, en la escuela de La Filipina, Barahona.

Fig. 20.- Siembra de Coquito cimarrón, Reinhardtia paiewonskiana, en el Jardín Botánico Nacional.

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Las tercera y cuarta siembras se realizaron en las escuelas de Manuel Goya y Oviedo, provincia Pedernales, donde se sembraron 150 plantas de Guano de costa, Thrinax radiata, los días 3 y 4 de febrero del 2010, respectivamente (Fig. 21, 22, 23 y 24). En esas jornadas hubo una participación activa de los estudiantes, algunos profesores y los directores de los planteles, quienes comprometieron a los alumnos con el cuidado de las plantas.

Fig. 21.- Niños de la escuela de Manuel Goya que participaron en la siembra de Guano de costa.

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Fig. 23.- Niños y jovencitos que participaron en la siembra de Guano de costa en la escuela de Oviedo.

Fig. 24.- Niños mientras siembran una palma en la escuela de Oviedo.

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La quinta siembra se realizó a finales del mes noviembre en la escuela y en el parque de la localidad de Hatillo, Azua, donde se integraron estudiantes, profesores y varios comunitarios (Fig. 25). En esta actividad se sembraron ejemplares de Yarey, Copernicia berteroana; Guano manso, Coccothrinax spissa, y Guano de costa, Thrinax radiata.

Fig. 25.- Estudiantes de la escuela de Hatillo, Azua, que participaron en la siembra de palmas del proyecto.

La sexta siembra se realizó en el mes de diciembre, en la comunidad de Estebanía, donde se plantaron 400 individuos de Yarey, Copernicia berteroana, y de Guano manso, Coccothrinax spissa, en la entrada de este poblado y en la escuela básica; en esta jornada participaron algunos directivos de la Junta de Vecinos de la localidad y un personal enviado por el Ayuntamiento local, así como varios estudiantes y profesores (Fig. 26 y 27).

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Fig. 26.- Niños que participaron en la siembra de Yarey, Copernicia berteroana, y Guano manso, Coccothrinax spissa, en la escuela de Estebanía, Azua.

Fig. 27.- Niños que participaron en la siembra de Yarey, Copernicia berteroana, y Guano manso, Coccothrinax spissa, en la escuela de Estebanía, Azua.

Además de las siembras realizadas en los diferentes lugares, se plantaron varios individuos de cada una de estas palmas en las diferentes áreas de exhibición del Jardín Botánico Nacional, con la finalidad de conservarlas fuera de su ambiente natural.

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En cada una de estas actividades se les impartió previamente una pequeña charla a los asistentes sobre el significado y la importancia de la siembra de estas especies, haciendo énfasis en el estado de conservación en que se encuentran, su valor paisajístico y su gran utilidad para los ecosistemas en que crecen.

8.4.4.- Socialización

Como parte de la socialización de los resultados preliminares del proyecto, en el 2009 Brígido Peguero presentó un trabajo sobre del estado de conservación de la palma Coccothrinax spissa en un simposio sobre conservación de especies vegetales, organizado por la Red Latinoamericana de Botánica (RLB) y la Universidad de Costa Rica (UCR), en Costa Rica, y en el 2010 Alberto Veloz hizo una ponencia en el Simposium de Palmeras Neotropicales en el X Congreso Latinoamericano de Botánica, en la ciudad de La Serena, Chile (Fig. 28), sobre diversidad de palmas, uso y estado de conservación de cinco especies amenazadas en la Isla Española (Copernicia berteroana, Thrinax radiata, Coccothrinax spissa, Reinhardtia paiewonskiana y Pseudophoenix ekmanii).

Fig. 28.- Alberto Veloz presenta una ponencia en el X Congreso Latinoamericano de Botánica, en La Serena, Chile.

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berteroana Becc. (Arecaceae), en República Dominicana, como trabajo tutelado del programa de doctorado de la Universidad de Jaén, España. Un trabajo similar fue presentado en el congreso de Biodiversidad Caribeña, en la República Dominicana, organizado por la Universidad Autónoma de Santo Domingo, en febrero del 2011.

Además, entre las actividades de socialización de los resultados estuvieron los dos últimos talleres realizados en Galión, Baní, y El Cajuil de Oviedo, Pedernales. Otra forma de socializar las informaciones del proyecto fue por medio de un brochour que se elaboró y se distribuyó en escuelas de diferentes localidades de la provincia Peravia, Azua, Barahona y Pedernales. Entre esos centros educativos estuvieron los de: Hatillo, Las Charcas, Estebanía, Cañada Cimarrona, Sajanoa, Tábara Arriba, Amiama Gómez, Tres Charcas, El Cajuil, La Filipina y Palmar de Ocoa. También fue distribuido en instituciones públicas y de la sociedad civil, relacionadas con la conservación de especies, así como entre comunitarios en general.

8.4.5.- Contratación de personal

Para la ejecución de este proyecto fue necesaria la contratación de cinco personas para el manejo de los viveros, que fueron la señora Altagracia Pimentel en Hatillo y el señor Camilo Tejada en Estebanía, Azua; la señora Aura Féliz Medina en La Filipina, Barahona;

el señor Expedito Rosario en Galión, Baní, y Francisco A. Saldaña en El Cajuil de Oviedo, Pedernales. Además de la Ingeniera Agrónomo Dominga Polanco, quien realizó la consultaría para el estudio de mercadeo; el licenciado Brígido Peguero para el estudio Etnobotánico; así como también al señor Manuel E. Reynoso, quien tuvo a cargo la construcción de los viveros, con sus respectivos ayudantes de cada una de las comunidades.

Estas contrataciones se hicieron de acuerdo a lo establecido por el Consorcio Ambiental Dominicano (CAD).

8.4.6.- Protocolos

Se elaboraron los protocolos para el levantamiento de datos de campo de las especies, el monitoreo, el comportamiento en vivero, así como para el estudio etnobotánico (Protocolos 1, 2, 3 y 4). También se elaboraron los términos de referencia para el estudio de mercadeo que fue realizado por la Ingeniera Agrónomo Dominga Polanco, y el de etnobotánica por Brígido Peguero (TdR 1 y 2).

8.4.7.- Objetivos del proyecto y logros

Este proyecto tuvo cinco objetivos fundamentales: a) reducir la presión y el riesgo de desaparición de poblaciones silvestres de las especies estudiadas, a largo plazo; b) lograr el involucramiento y participación activa de las comunidades metas; c) poner en valor especies endémicas y nativas de la República Dominicana, a través del conocimiento sobre sus estrategias reproductivas y la identificación de mecanismos de comercialización; d)

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conocer, mediante geo-referenciación, la distribución y ubicación de las, y e) determinar las amenazas y disponer de informaciones sobre el estado de conservación de estas en la República Dominicana

Para alcanzar el primer objetivo se realizaron varias actividades, como: presentación del proyecto a las comunidades de influencia de los lugares donde crecen estas especies;

levantamiento de información de campo sobre el estado de conservación, distribución, ecología y ubicación de la poblaciones. También se elaboró un brochoure que se distribuyó en las escuelas de las diferentes comunidades y se identificaron actores claves, entre estos propietarios o dueños de terrenos donde crecen estas especies, con quienes se trató lo relacionado a la conservación de las plantas; además de otros que sirvieron de base para las expediciones de campo, las investigaciones etnobotánicas y de mercadeo de las cuatro especies. Además, se hicieron jornadas de orientación y de capacitación para los habitantes de las zonas de investigación, el personal que laboró en el manejo de los viveros comunitarios establecidos y cosecheros de hojas y semillas, como también a productores de artesanías sobre el manejo y domesticación de especies útiles amenazadas.

Con estas actividades se ha logrado reducir las presiones y el riesgo de desaparición de las diferentes especies del proyecto, resultado que deberá ser medido a mediano y largo plazos mediante monitoreo.

El segundo objetivo, que es lograr el involucramiento y la participación activa de las comunidades meta, se logró por medio de los talleres de socialización, recorridos con comunitarios que sirvieron de guías en las diferentes expediciones y recolectores de semillas, que se usaron en la reproducción de plantas del proyecto, mediante contacto con lideres comunitarios, productores de artesanías y cosecheros de hojas de las diferentes especies, y por igual, la construcción de viveros.

Con relación al tercer objetivo: poner en valor las especies a través del conocimiento sobre sus estrategias reproductivas y la identificación de mecanismos de comercialización, el mismo se logró por medio de la realización de un estudio de mercadeo y valoración económica de las especies de palma del proyecto, donde se da a conocer el valor de los usos directo e indirecto, mecanismo de comercialización, destino de los productos y subproductos de las palmas, estructura de la cadena de comercialización, costo de producción de las artesanías y de las plántulas en viveros, comercio de las especies a nivel nacional e internacional y mecanismos de regulación del comercio de las especies bajo estudio.

Por medio de este proyecto se ha logrado disponer de informaciones necesarias sobre el estado de conservación, ecología, distribución, usos, fenología y biología reproductiva de Copernicia berteroana, Reinhardtia paiewonskiana, Thrinax radiata y Coccothrinax spissa; además, se cuenta con un estudio de Mercadeo y Valoración Económica de las palmas ante señaladas, informaciones con las cuales se puede elaborar un plan de manejo

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