S I PRESEhTAh COhSIDERACIONES Y KESULTAUOS Uk, INVE5TICACIONES EMP~KICAS SOHKF I A PAlCKhll)Al) Y LA M A I I K h l l ) A I ) . FE ECTIMAN AMI1OS PKOCCSOS C O M O hLCLCOS RCILClOS DC LA SLRIETIVIDAD EN TOIIOS 51.5 h l V l l t s I ) E ( ' O h \ l l l LC
lo\,
A( IIVA Y I'KOIA(;Ohl( A M t h I E IhlPI I(.,\I)O\ I h I A SO( lALIL\CIO\ I I L M A h A . IOR.MAN PAKTE ESEhCIAL UC LOS UIVFKSOS COh'l'tXTO5 F h QLF A ( O \ l t ( t LA C'OhVIVF\('IA (.OIII)IANA, th PA'AKIICULAR LA FAMI- LlA, GRUPO PRIMARIO DE SLCSTRA EXISTENCIA. DESDE ESTA, FUhD.\MEhTALMEhTF, TIFhE LLGAK H ('I,Ml'I IMll h l O 1 ) t I A \ I.'lJh( I 0 h l . S l'\KCNTALES, I:N LAC CUAICS S I I V I I ) I \ C l A h l.AS RI:LACIO\CS DC PODEK EhTRE LA5 I'tKSOhAS. PCJK T A ~ T O , 51 ~ S I I A ~ A s~ VAIOK (AI)JIJI)I( A( 105 'L I)I~~MI+NO ~ ) t I A PAK~~IALIDAI), COMO ~h I~DICAUVK UE LOS VINCLLOS DE C ~ ~ F K O . C O N ESTA5 KEFLEXlOhES S t IN\IT,Z AL A ~ A L I S I S I)t I A U I I I I1)Al) I ) f L AII?KI)AIC TCORICO Y PKAC-IICO I)L LA \LZlCRhlDAD Y LA PATCRhlDAD P\RA LA COMPRChSlOh Y AFROhTAlllEhTO I)F .MLI III'I t i P K O I I I I - M ~ I M AS \O( IAI t S l'KtO( LPAhIES 1.N 1.A ,\( ILAI.II)AIJ. SF ACOGI 1.A C.OPARIhTALlDAD C O M O AlTFUhATlVA POSIRIF P,\KA KESOLVER LAS I)F5I(;UAII)AI)F5 F h tI FJtK( I C I O I l k I 0 5 K O I ~ \ , l ' A I t K h O Y M A I I K N O , ADEMAS SC CONSIDEHA C O M O L h A VIA P A R A K C E D I K AL , \ ~ A L I S I ~ DE 1.45 KELAClOhE5 DE LEhEHO FhTKE M L l t K t 5 Y VAHOhlS. C I INTCRRO GA ACERCA DE LA POSlBlLlUAD DEL EjERClClO IMPLICADO Y RESPONSARLE DE AMBOS PROCENITORES DURANTE TODAS LAS ETAPAS DEL ClCLO VITAL DE SUS HllAS E HIIOS. FINALMENTE, CONVOCA A LOSILAS PROFESIONALES DE LAS ClEhCIAS SOCIALIS 'I A QLIFhES LlECIDt\ I'OIITICA~ PURLICAS ,\ IhCOKI'OKAK F S l t K t 1 0 1% 4U QULHACCR COTI- I ) I A h O 'L P L h T L A L I M LA \CCCSlDAD DC LC\ PARTICIP,\ClOh IMPLICADA DE TODA LA SOCIFI)AI).A LOOK AT GENDER THROUGH PATERNITY AND MATERNITY
SOME CONSIDERATIONS A N D EMPIRICAL RESEARCH RESULTS O N PATERNITY A N D MATERNITY ARE STUDIED. THOSE PROCEShEh AR1 COA5lVERI-I) A U C I t I S H O I V I Z L SURIIC f l V I 7 l IN AL1. 175 LtVt1.S O t t\I4HLISI1MCAT, ACTIVELP A h l ) [SO VIIALIY I\VOLVLD I\ I I U M A h FOCIALIMTIOA. THEY ARC PART A V D PARC'CL O F IJII'tHV ( ONTTX7.5 l A WHI(11
EILY
LIFE OCCURS, PARTICULARLY WITHIN THE FAMILY, A PRIMARY GROUP IN OUR EXISTENCE, WHERE THE FULHLL- M E W O F PARENTAL FUNCTIONS, IN W H I C H POWER RELATIONS A M O N G PEOPLE ARE EVIDENT, TAKES PLACE.INEQUALITIES IN THE IMPLEMENTATION O F PATERNAL A N D MATERNAL ROLES, ALSO BEING CONSIDERED A WAY TO ACCESS A GENDER ANALYSIS O F RELKTIONS BETWEEN M E N A N D WOMEN. WE WONDER ABOUT THE POSSIBI1.ITY O F BOTH PROGENITORS' INVOLVEMENT A N D RESPONSIRLE EXERCISE IN ALL STAGES O F THE VKAL CYCLE O F THEIR MALE A N D FEMALE CHILDREN. FINALLY. THE STUDY CALLS O N ALL M E N A N D WOMEN SOCIAL SCIENCE PROFESSIONAL',
KEY WORDS: PATERNITY, MATERNITY, GENDER, SOCIAL PROBLEMS, SOCIAL REPRESENTATIONS, CO-PARENTAL FUNCTIONS
17
I acercariuento a las cuestioncs de la niasculini-
dad ha estado ligado f~~nda~iientalmeiitc al tcma
M'
dc la paternictad, txito desde lo prictico conio dcsdc lo tchrico. La asuncibn de este estudio dc la patemi- dad mc ha colocado inevitablemente antc cios dinini- sioncs: SLI nexo respecto a lu maternidad, con la cual
funciona conlo L I ~ par de categorias indisol~~blcnicntc
ligadas por su carBcter mutuamente complcnicnt;uio. y SLI condicionatnienlo hist6rico cultural.
-
-
-
-
-
),POT quC elegir la paternidad y la maternidad-
-
-
co~no cjcs dircctlices dr la rcflcxihn tchrica y pr8cticaC?Sin el Bnimo de convertirlas en supracatcgo- ,.i a h
.
de anhlisis, consider0 que su propia estr~~clura- ci6n las convierte en ni~clcos rctlejos cic la complcja conliguraci6ti de la s~hjetividad huniana a nivcl individual y social. Amhas devicncn proccsos y pro- duclos s~hjclivos, csencialmentc ilustrativos dc la pr~iblcmiitica clc g6icro. Por tnn1.0, el abordaie dc'r.
la pntcrnidad y la niatcmidad pudiera ser un intere- sante punto de partida cn el ahntamiento y la so- lucibn dc mi~ltiples situacioncs presentes en la realidad conkmporhnea, a debate en los foros poli- ticos y cicntificos internacionalcs.
En la discusibn sohre el telna dc la pobreza, prioritario en la prcocupaci6n ~nanilicsta mundial, la problcmitica dc g6nel-o tiene una l i ~ c ~ i c prcscncia.
Las tasas de natali id ad disminuyen, parlic~~lanncnte en cl lla~nado nund do desarrollado. El incrc~ncrilo dc la poblacibn en el planeta se opera a expcnsas dc los paiscs mhs pobres, y 10s recursos necesarios para su sohrevivcncia escascan y se encarecen. En estos contextos rcsultan rcalidades emergentes los hoga- res monoparentales encalxzados por mujeres solas, subernpleadas y nial pagadas, que apoltan creciente- mente a la llarnada fcniinizacibn de la pohreza (Arriagada, 2004; CEPAL, 2004).
Conceptos como espcranza y calidad de vida, considerados conin iudicndorcs dcl ilivel de desurro- Ilo social y de salud, son asuntos pol61nicos actuales, ya que constituycn paradigmas dc lo deseable, en mcdio de una coniplcja situacibn caractcuizada por la existcncia de prof~mdas dcsigualdadcs quc limi(an SLI
consccucibn. Las cstadisticas de los siskmas de salud apuntan a ur incrcmento dc la cspcrmm de vida cti lodo el orlx q ~ ~ c no nccesariamentc sc aparc- ja al atmento de la caliilad de vida en la poblacibn, espccialmente en los paiscs dcl tercer ~iiuntlo, dondc las difcrcncias de clases soxi mucho niBs marcadas. Se piensa ~ L I C en {(el Sun) cstc fcnbmeno est6 asocia-
do filndanicntalmente a la disniinucibn de las cnfcr- medades inkctocontagiosas, dcbido a acciones' dc sdud coma las casnpfias dc vacut~ucibn rnasiva y a la tccnologizacibn de los scwicios sanitarios. De motlo quelas evidencias sefialan la co~nplejidad del fcni'meno.
La mirada a1 futuro parccc incie~ta. En el dis- curso i~npcrank se expresa inscguridad y temor ante la anxnaza de la extincicin de los rccursos y las condicioncs que ga&tizan la supcrvivencia. Los adultos clc hoy vivimos preoc~~pados y anhelantes por un makana a1 que miramos con desesperanza desdc cl prisma de nuestras realidades prescntcs.
Sc aboga por los derechos dc la infancia por- que, como acotara Marti: ((Lo3 nifios son la cspcran- za del mundo.)) Si la esperanza dcl mundo csti cn manos dc &res que hati aprcndido a vivir en la lucha
por la subsistencia. enkc la inseguridad y la dcspuo- tcccicin dcsde sus priliicros afios; si cl ~nodclo dc fakilia dcl que proviencn fomenta cl dcsarraigo, la violcncia y el desamor, i,cn manos de q u i h cst6 cl porvenir? Las nifias y los nifios de hoy scrin las niujercs y los hombres de matia~w, constnlctorcs dc la sociedad futura. En la inrancia se crean las bases del desarrdlo dc las siguientcs ctapas de la vida.
En la psicologia no existcri dudas acerca dc que las expericncias de 10s primwos afios son fun- damentales en la configuracicin dc la subjetividad adulta. Dcsdc las rel'erencias socioculturales exis- tcntes, se espera quc &stas transcunan en el seno de la lkmilia (gmpo primnrio del ser li~~inano), esen- cialmcnte vinculadas alas figuras parcnlalcs, de ahi cl rcconocimiento dc su importancia. Sin embargo, las rcditladcs de 10s paises del tercer m~mcio hablan de rnilcs dc nifias y nifios que viven en situacidn dc calk o ticnci que salir a la calle para intentar sobrc- vivir, al amparo del arar, del trahaio explotador, de la prostitucih, la droga y la muerte. D L ~ Q panora ma para la inrancia de cstos liempos clue, al dccir ctc Eduardo Galcam, ni siquicra aquellos que parcccn protegidos, cdos ricos)), sc cxoneran de los efcctos del funcionaniicnlo social:
Dia tms dia, se niega a 10s nifios el derecho dc ser nifios. Los hechos, que se burlan dc csc derecho, inipa~ten sus cnseiianzas en la vida cotidiana. El nund do trata a 10s niKos i-icos como si f~1cra11 dinero, para clue se acostum- bren a actuar conio el clincro acti~a. El mundo trala a los nifios pobres como si flieran h a s ~ r a . para clue se conviertan en basura. Y a los dcl ~ i ~ c d i o , a 10s nilios que no son ricos ni pobres, los tiene atados a la pata dcl televisor, para quc dcsde muy tcmprano accptcn, como destino,
la
vida prisioncra. Mucha magia y m u c h suede tienen 10s niiios que consiguen scr niiios [Galeano, 1998: 71.I
camente, constituye junto a la maclrc, !
desde lo simbOlico y desde lo real, la
1,
fi~ente clue permite el acceso al crcci- miento. A partir del vinculo con anibos se estructurs y organiza la personalidad del suieto. La idea de que el nexo con las ligunts parentales es esencial para el d e s a ~ ~ o l l o del individuo, resulta inne- gable. La cxplicacihn a1 usunto puede scr dcsdc uaa LI olra posicihn tebrica,pcro cl rcconocimienlo de esta condi- cihn es un8ninic. Numerosas investiga- ciones, surgidns sobrc todo a parlir de la dkcada del ochcnta dcl pasado s i g h asocian la ausencia dcl padrc con rcm- menos conio delincuencia, dcscrcicin escolar y baja inclusihn de jhvcncs cn el irca laboral.
La propia situacibn actual a la quc sc aluciia al inicio dcl texto al mencio- nar el problcma dc la monoparentalidacl familiar, pucdc conducir a varios cues- Lionamicntos: i,quC ha ocunido con los padres dc cstas Fmiilias a cuya cabeza s61o cst6 la m~1jer7, i,chmo contigura los conccptor; dc los roles patelno y materno, la inrancia clue crew sumida
en Ins calc~icias gcncradas por la ausencia de la figura dcl padrc y la sobrccarga de la mndre?
Ser ~iiadrc y scr padrc son roles de gknem quc lian ca~iibiado al ~itnio de la sociedad. En la misnia medida, constituycn cxprcsiGn y condicionantc i ~ n - portantes dc lamasculinidad y la feniinidad. La idcn- tidad dc gCncro cskrcotipada y legitimada por la sociedad patriarcal ha sido re~novida dc sus niilicos espacios en las idtimas decadas. Los atributos q ~ ~ c hadicionalmentc caracterizahan a las ~nujcrcs y a 10s varones se lian visto cuestionados.
Con la intloduccibn de la anticonccpcicin, h t o dc las luchas de los iiiovimientos dc mujeres, el padrc dc ramilia pcrdi6 la capacidad, que lxtsta entoliccs poscia, de dccidir cuindo y cuin(os hijos tencr. Kllo cond~~so a quc ~ L I rol de autoridad inln~lil-
niiliar sc haya conicnzado a dcsdibujar. Una cmic- teristica dishtiva dcl varhn dcsde los cstcreo~ipos patriarcalcs ha sido la clc cjcrca la autoridad y ostentar el podcr Dc ahi el 16rniino ccpatriarcadon,
quc signilica el potlcr tlcl padre. Estc podn- sc ha visto liniilado en el cspacio i~imiliar descie enlonee.;. hsimismo, a partir dcl acceso a la anLicon- ccpcibn, las mujercs ha11 comcnzado a disponcr de la posibilidad de decidir si ticnen hijos, c ~ ~ i n t o s y cuindo, lo c u d ha llcgado a romper la visihn iden- litaria ctmujer
-
mndro)..Muchos varones ~ I I cl m u n d o sc c~~cstionan
el lugar en la relacicin con su desccndcncia y se
agrupan para defender s ~ ~ s dcrechos a cjcrccr una
-
-
-
19
paternidad cercana, en tanto quc crccc el n i ~ ~ n e r o de mujeres clue Iian dccitlido no nsuniir 1;1 materni--
-
-
dad conio u11 proyeclo dc vida. Aunque siguc sien-do un re'erente de alirrnaciciii dc In fcminiciad, In
~naternidad ya n o es la (mica ni la primera opci6n para 121s mujeres.
En un reciente estudio cualitativo quc csta- blecib la relaci6n entre la reprcscntacihn social de
la maternidad y el proyecto de asr~niirla c11 liiuie- res jbvenes, entre veinte y vcinlicinco aiios sin
'n
madre le deja lugar.)) El tema del lugar de la patcr- nidad emergii, conslantemente entre ellos y se dcvc- 16 conflictivo rcspecto al de la maternidad.
De mancra general, los resultados dc la investigacih condujemn hacia las sig~~ientcs for- mulaciones.
El modclo parental constituye un rcferente en la construccihn de la represenlacion social de la paternidad y la maternidad, sea por la reiteracihn de sus elcmentos, sea porque sc ccnsuren y eviten. Este hccho fue reconocido por todos los sujetos estudiados. El modelo parental dc los sujetos par- ticipantes en esta invesligacihn sc caracterizh por responder a los preceptos dc la ideologia patriarcal
traditional, aun c ~ ~ a n d o fuc influenciado por los cambios sociales clue i'rlvorccieron la insercih dc la lnujer en la esfera phblica y el reconocimicnto de sus libertades scxuales. Ele~nentos cscncialcs del modelo fonnan parte del eje de la rcprcsenta- cihn social; esta continuidad es exprcsihn de las condiciones sociales que la detenninan.
La inscrcihn en trabajos asalariados de las madres de las personas estudiadas con rrecuencia despuks quc sus liijos e hijas casi tcrminaban la e n s e i k z a primaria, su participacihn progresiva en las tareas sociales y politicas dc la Revolucihn, el divorcio de la pareja o la ausencia paterna en algu- nos casos, constituyeron fuentes de vivencias indi- viduales cn la relacicin con las liguras parentales que incidian en sus expectativas personales en el ejercicio dcl rol (madre o padre) y tomaban parte de la configuration de los conceptos de niaterni- dad y paternidad. El nivel dc elaboracihn de los contenidos estaba mediatizado por la posicihn social del sujeto y del grupo al que pertenecian; las mujeres y varones cuyas hijas e hijos tenian entre cero y cinco afios, rnostraron juicios mfis reflexi- vos y cercanos a la prktica cotidiana que quienes estaban cn la etapa de la gcstacion.
En la representaci611 social de la maternidad y de la paternidad se exprcsh la lucha por el poder entrc 10s gkneros. Las mujcres se mani.rcstaban en posesihn del poder sobrc la descendencia, lo c~lal se exprcsh en su lenguaie posesivo respecto a su liija o hijo. Ellas referian con una sonrisa en el rostso que la dccisihn de la ropa, la comida y las salidas de su bcbC, era de su comnpetcncia, y que el padre debia consultarla para asu~nir cualesquiera de estas tareas.
Tamhibn censuraban a 10s varones por la mancra en que asumian el rol dc padres, por el ejercicio distante y en ocasioncs poco responsablc, de sus tareas y finciones. Esta visihn critica rue mucho mfis acentuada en cl grupo de gestantes. A partir de su discurso, no parccian interesarse en compartir su lugar. Los hombres, por su parte, manifestaban su disposici611 a ocupar un lugas protaghnico en el vinculo con la prole. Se consideraron con igual rcs- ponsabilidad que las madres, aunque pautaban las difercncias cuando se trataba dc asumir las labores dornCsticas. Las diferencias biolhgicas entrc muje- rcs y varones heron considcradas por auibos como condicionantes diferencialcs en el ejercicio del rol parental.
Los resultados dc cste trabajo rcvelaron con- tradicciones entre las concepcioncs patriarcales tradicionales y 10s nuevos valorcs que sugieren el canlbio en la relacihn de poder cntre las personas (Quintana, 2001).
La vida cotidiana refleja claramente la cam- plejidad de los cambios que sc van produciendo en varones y mujeres en torno a las cuestiones de la paternidad y de la matemidad. h a s se encucntran marcadas por conflictos y contradiccioncs, pro- pios de sus condiciones cambiantes quc cxpresan e inciden de manera iinportante en la construcci6n de la masculinidad y de la reminidad en los tiem- pos que corren.
Siguiendo esta linea de estudios, Aguirre sc centrh en la cuestion de la construccion del imagi- nario social acerca de la paternidad en adolesccn- tes de doce y catorce afios, hijas e hijos de padres separados, cuya custodia estaba a cargo de las madres. La pareja parental se separ6 antes de 10s tres a h de vida de 10s sujetos estudiados. Este hecho ha marcado una distancia fisica y, en casi todos 10s casos, psicolhgica entre el padre y el hijo o hija, con su expresihn en el discurso manificsto: ctla madre es la que siempre estfi, en las buenas y ell las malasn, ctlos padres se alejann, ccmuy pocos padres se ocupan de sus hijosn (Aguirre, 2008: 62). Tambikn aprccih en la mayoria de los sujetos de la investigacion que el ejercicio de las funcio- nes parentales recaia casi exclusivamente sobre la progenitora. A1 explorar las actividades comparti- das con ambos padres, refirieron que participaban con sus madres solo eventualmcnte en actividades