El budismo en
pocas palabras
Traducido al español por el Servicio de Traducción de la FPMT Hispana, octubre 2007.
© FPMT, Inc. 2007.
Todos los derechos reservados. Los derechos de distribución de este texto en español pertenecen al Servicio de Traducción FPMT España. Es preciso un permiso previo para realizar copias.
Un programa de la FPMT para principiantes
Índice
Resumen del curso 1
Esquema de las sesiones del curso 3
Sesión 1 5 Sesión 2 7 Sesión 3 9 Sesión 4 11 Sesión 5 13 Preguntas sugeridas 15
Materiales a distribuir durante el curso
1 Postura de meditación de siete puntos 17
2 Examinar el cuerpo 19
3 Contar las respiraciones 21
4 Meditación sólo en la atención 23
5 Las cuatro nobles verdades de Buda 25
6 El fundamento de todas las buenas cualidades 27
7 Lista de lecturas sugeridas 29
Este es un curso dirigido a principiantes, en el cual se da una visión general de la filosofía y de los principios budistas. Se supone que los que asisten al curso no saben nada sobre meditación ni budismo. Tampoco se debe presuponer que quieran saber más sobre dichos temas. Debemos pensar que se trata de personas que están interesadas en aprender algo sobre el budismo en sus distintas formas, y que la presentación en el contexto Mahayana tibetano les resulta atractiva.
El curso se presenta como una serie de cinco sesiones de aproximadamente dos horas de duración. Cada sesión incluirá: una charla para proporcionar nueva información, unos minutos para experimentar qué es la meditación y bastante tiempo hablar con los estudiantes y contestar a sus preguntas. Estas clases pueden organizarse como dos fines de semana intensivos en los que cada uno de ellos equivaldría a dos sesiones y media, o como cinco sesiones una vez por semana. Se recomienda animar a quienes estén interesados en aprender más sobre meditación que sigan con el curso de Meditación budista, donde se explora más a fondo la meditación budista básica. A los que estén especialmente interesados se les puede animar a estudiar el programa Descubre el Budismo en algún centro de la FPMT o por correspondencia.
La estructura del curso es la siguiente:
• La vida de Buda Shakyamuni: las similitudes entre su vida y la nuestra; y cómo Buda respondió a los grandes interrogantes, que todos nos hacemos, acerca del significado de la vida.
• Las cuatro nobles verdades
o La estructura de Las cuatro nobles verdades basada en la analogía del modelo médico o La verdad del sufrimiento: el diagnóstico de nuestra situación existencial
o La verdad de las causas del sufrimiento: el karma, los engaños y la ignorancia o La verdad de la cesación del sufrimiento: el nirvana
o La verdad del camino que conduce a la cesación del sufrimiento: las prácticas de la sabiduría y los métodos enseñados por Buda
• Las enseñanzas graduales de Buda para la práctica individual. Cómo comenzar, qué es lo que sigue, etc.
• Qué significa ser budista (un ser interesado más en lo interior)
• Aspectos concretos del camino: Los tres principales aspectos del camino, utilizando El fundamento de todas las buenas cualidades.
• Los diferentes tipos de budismo: Theravada, Mahayana, Vajrayana, Zen, Chan, Tierra Pura, etc.
• Las diversas escuelas del budismo tibetano: Guelug, Kagyu, Sakya y Ñingma • Breve historia del budismo
Este curso no tiene lecturas requeridas con la excepción del material de apoyo en el cual se incluye el texto de Nick Ribush Introducción al camino hacia la iluminación, del programa Descubre el budismo. También se proporciona una lista de lecturas y libros de temario básico.
En este curso no hay examen final. Es un curso introductorio diseñado para dar una visión general de lo que es el camino budista y como base para otros cursos más extensos sobre budismo.
Material a distribuir:
Explicación de las meditaciones más básicas: 1. Postura de meditación de siete puntos 2. Examinar el cuerpo
3. Contar las respiraciones 4. Meditación sólo en la atención Otros materiales:
5. Las cuatro nobles verdades
6. El fundamento de todas las buenas cualidades, oración incluida en el primer volumen del Libro de oraciones
7. Lista de lecturas sugeridas
8. Introducción al camino a la iluminación Sugerencias para los maestros:
• Animar a los estudiantes a que hagan preguntas cuando necesiten alguna aclaración.
• Comunicar a menudo con los estudiantes haciéndoles preguntas o pidiéndoles que cuenten sus experiencias personales sobre el tema de las enseñanzas.
• Pedir a los estudiantes que compartan las experiencias de cada ejercicio, tanto las positivas como las difíciles. Usar sus experiencias cuando se presente el material del curso para responder a sus preguntas y a sus necesidades específicas.
Resumen de las sesiones del curso
Sesión 1:
Presentaciones. La vida de Buda Shakyamuni. La vida de Buda ilustra la búsqueda para responder a los grandes interrogantes acerca de la vida… y cómo se hallaron las respuestas.
Las respuestas que Buda encontró, resumidas en Las cuatro nobles verdades.
Visión general de Las cuatro nobles verdades utilizando la analogía médica: Buda como el médico, las enseñanzas -el Dharma- como la medicina, la primera noble verdad como el diagnóstico, etc.). Si hay tiempo suficiente, se hablará sobre la historia del budismo, cómo ha pasado de una cultura a
otra y los diversos tipos de budismo.
Breve meditación: La postura de meditación de 7 puntos. Examinar el cuerpo.
Sesión 2:
Breve meditación contando las respiraciones. Motivación positiva. Más detalles acerca de Las cuatro nobles verdades, una por una. El camino con los dos aspectos: método (o compasión) y sabiduría.
La tradición tibetana: el camino gradual a la iluminación. Atisha, Lama Tsong Khapa, etc. Comentario sobre la tradición del lam rim (se explicará con más detalle en las tres sesiones siguientes).
Más sobre lo que significa ser budista o un ser interior. La importancia de la mente en el budismo. Por qué meditar.
Breve meditación: Contar las respiraciones. Dedicación.
Sesión 3:
Breve meditación: Meditación sólo en la atención. Motivación positiva. Explicación sucinta sobre la importancia de la motivación y la dedicación.
Introducción a El fundamento de todas las buenas cualidades y a Los tres principales aspectos del camino: renuncia, bodichita y la sabiduría de la vacuidad, en el contexto de una visión general del lam rim. Definición de estos tres términos.
Versos del 1 al 6 de El fundamento..., acerca de la renuncia. Explicación concisa de cada verso y explicación general del significado de la renuncia. Breve mención de los tres adiestramientos superiores: ética, concentración y sabiduría.
Dedicación.
Sesión 4:
Breve meditación: Contar las respiraciones. Meditación sólo en la atención. Motivación positiva. Repaso de la renuncia recalcando la importancia de la ética.
Versos del 7 al 8 de El fundamento..., que tratan de la bodichita. Explicación concisa de cada verso y explicación general de la bodichita. Comentario sobre el concepto de adiestramiento mental como base de la práctica Mahayana.
Dedicación.
Sesión 5:
Breve meditación: Contar las respiraciones. Meditación sólo en la atención. Motivación positiva. Repaso de la clase anterior sobre la bodichita.
Verso 8 de El fundamento..., sobre la vacuidad. Comentario sobre la vacuidad y su importancia en la filosofía y la práctica budista.
Versos del 9 al 11 de El fundamento..., acerca del Vajrayana. Breve explicación del tantra y su papel en el budismo Mahayana.
Los dos últimos versos de El fundamento..., la dedicación. Dedicación final de la clase.
Materiales para esta clase:
1. Postura de meditación en siete puntos 2. Examinar el cuerpo
5. Las cuatro nobles verdades
Presentaciones:
Tiempo aproximado: 20 minutos
El maestro se presenta y comenta su formación.
Se pide a los estudiantes que se presenten y compartan con los demás por qué están interesados en el budismo y qué les ha traído a este curso.
Charla:
Tiempo aproximado: 60-75 minutos
Preguntas que todos tenemos acerca del significado de la vida
Hablar sobre las preguntas universales que compartimos todos los seres humanos, las grandes cuestiones acerca de la vida: ¿Quién soy? ¿De dónde vengo? ¿Por qué sufrimos? ¿Qué sucede cuando morimos? ¿Cómo puedo ser feliz? ¿Cómo puedo hacer que mi vida tenga significado?
Cómo respondió Buda a estas preguntas
Buda no empezó siendo un buda. Nació como el príncipe Sidharta Gautama en el norte de India. Su vida nos muestra la búsqueda de respuestas a dichos interrogantes y cómo las encontró.
Biografía de Buda
Hablar sobre las similitudes entre la vida de Buda y la nuestra: muchos recursos, facilidad para obtener lo que deseamos; poca relación con los aspectos desagradables y de sufrimiento de la vida: la muerte, la enfermedad, la pobreza, el sufrimiento, etc.
Relatar brevemente la biografía del príncipe Sidharta hasta que alcanzó la iluminación convirtiéndose en el Buda Shakyamuni. Shakya: el nombre del clan al que Buda pertenecía; Buda: el despierto o el iluminado. Qué significa estar despierto.
Las cuatro nobles verdades
Las respuestas encontradas por Buda pueden resumirse en Las cuatro nobles verdades (distribuir el documento 5).
Explicar Las cuatro nobles verdades utilizando la analogía médica. A Buda también se le llama El gran médico. Cuando acudimos al médico, lo primero que hace éste es diagnosticar la enfermedad; Buda diagnostica nuestra situación existencial humana (la verdad del sufrimiento). A continuación, el médico descubre cuál es la causa de la enfermedad; de la misma forma, Buda nos indica las causas de
nuestro sufrimiento (la verdad de la causa del sufrimiento). Después el médico se asegura de que la enfermedad sea tratada y curada; Buda señala que existe un estado totalmente libre de sufrimiento (la iluminación) y que se puede lograr (la verdad de la cesación del sufrimiento). Y finalmente, el médico prescribe un tratamiento para curar la enfermedad; Buda presenta las enseñanzas, los métodos y la sabiduría, aspectos que conforman el camino o medio para alcanzar la libertad de la iluminación (la verdad del camino).
Preguntas y respuestas
Si hay tiempo. (Esta sección puede incluirse en cualquiera de las clases de esta serie, dependiendo del tiempo con el que se cuente).
Difusión del budismo: los diferentes tipos de budismo
Describir brevemente cómo Buda enseñó durante casi cincuenta años antes de fallecer.
Cómo el budismo se difundió en todas las direcciones (hacia el oeste, a lo que actualmente es Pakistán y Afganistán; hacia el norte, a Nepal, Tíbet y China; hacia el sur, a Sri Lanka; hacia el este, el sudeste asiático y Japón).
Cómo el budismo se adaptó a cada cultura sin perder la esencia de la enseñanza.
Cómo en cada cultura algunos aspectos se enfatizaron más que otros, y no todas las enseñanzas de Buda se difundieron en cada una de ellas.
Describir los diferentes tipos de budismo: Hinayana o Theravada; Mahayana; Vajrayana; Zen; Chan; Tierra Pura.
Hacer una distinción clara entre el Hinayana y el Mahayana como escuelas, y como niveles de logros y motivación individuales.
Describir la naturaleza única del budismo tibetano subrayando que es muy completo, ya que contiene las enseñanzas íntegras de Buda, debido a la situación particular de aislamiento del Tíbet.
Preguntas y respuestas
Breve meditación:
Tiempo aproximado: 20 minutos.
Distribuir los documentos 1 y 2. Explicar la postura de meditación de siete puntos (ver documento 1). Practicar juntos la meditación de examinar el cuerpo (documento 2) durante 5-10 minutos. Dedicar un tiempo a que los estudiantes compartan cualquier dificultad que haya surgido, o a que pregunten lo que no esté claro.
Materiales para esta clase: 3. Contar las respiraciones 4. Meditación sólo en la atención Breve meditación:
Tiempo aproximado: 25 minutos
Distribuir los documentos 3 y 4. Pedir a todos que se sienten cómodamente y repasar la postura de siete puntos prestando especial atención a la espalda para mantenerla erguida. Contar las respiraciones durante 5-8 minutos y, a continuación, establecer una breve motivación positiva.
Preguntas y respuestas acerca de la clase anterior. Postergar las preguntas que vayan a tener respuesta en el material que se presentará después.
Charla:
Tiempo aproximado: 75 minutos
Las cuatro nobles verdades
La verdad del sufrimiento: El diagnóstico del Buda sobre la situación existencial humana actual. ¿Qué es el sufrimiento? El sufrimiento como insatisfacción; la naturaleza insatisfactoria de la existencia. Cómo no nos es posible lograr satisfacción mientras la causa del sufrimiento esté en nuestra mente. ¿Qué es la existencia cíclica según el budismo? Los tres tipos de sufrimiento y ejemplos.
La verdad de la causa del sufrimiento: ¿Cuáles son las causas del sufrimiento? La ignorancia. Los engaños. El karma. ¿Es la mente la fuente del sufrimiento y de la felicidad? Ejemplos de los engaños y de cómo operan en nuestra mente y en nuestra vida. El aferramiento al yo y el egoísmo como los principales engaños que traen consigo el sufrimiento. Cómo es posible desarrollar la mente (generando mérito) y cómo puede degenerar (karma negativo); y cómo se puede rectificar esta degeneración (purificación).
La verdad de la cesación del sufrimiento: ¿Qué es el nirvana y qué es la iluminación? ¿Cómo es posible la iluminación? La naturaleza búdica y la naturaleza pura de la mente. La importancia de la mente en la práctica budista.
La verdad del camino a la cesación del sufrimiento: Métodos para la práctica: la meditación, la transformación de la mente, la superación de los engaños, la purificación de semillas kármicas del pasado, la generación de mérito y la obtención de logros espirituales. El camino se presenta con dos aspectos: método (o compasión) y sabiduría.
Dentro de la tradición tibetana, el camino se presenta como el camino gradual hacia la iluminación de Lama Atisha, Lama Tsong Khapa y otros exponentes de la tradición del lam rim. ¿Qué es el lam rim? Lam: camino, rim: gradual. Es una presentación sistemática de todas las enseñanzas del Buda paso a paso para la práctica individual: dónde comenzar, qué hacer a continuación, etc. (Se explicará en las 3 sesiones siguientes).
Un budista es una persona que mira en su interior
Más sobre lo que significa ser budista o una persona que mira en su interior. Asumir la responsabilidad de la propia vida, del propio sufrimiento y felicidad. Mirar hacia adentro y tomar la responsabilidad en lugar de mirar hacia afuera y culpar a otros, a las circunstancias, etc.
Preguntas y respuestas
Dedicación:
Tiempo aproximado: 5 minutos.
Guiar una dedicación breve para concluir la clase.
Siguiente clase:
Se profundizará en la verdad del camino examinando Los tres aspectos principales del camino: la renuncia, la bodichita y la sabiduría de la vacuidad. Se utilizará una oración muy conocida que aclara estos tres aspectos llamada El fundamento de todas las buenas cualidades, escrita por el gran maestro tibetano Lama Tsong Khapa. Esto ayudará a que la clase tenga la experiencia de una enseñaza budista clásica (aunque sea muy breve).
Materiales para esta clase:
6. El fundamento de todas las buenas cualidades 7. Lista de lecturas sugeridas
8. Una introducción al camino a la iluminación
Breve meditación y motivación: Tiempo aproximado: 15 minutos
Que todos se sienten cómodamente. Revisar brevemente los siete puntos de la postura de meditación, concentrándose especialmente en tener la espalda erguida. Primero, contar las respiraciones durante 5 minutos y, después, practicar la meditación sólo en la atención. Establecer una motivación positiva.
Preguntas a los participantes: Tiempo aproximado: de 10 a 15 minutos
Preguntar a los estudiantes cómo van las clases. Si hay cosas que no están claras, o les ha surgido alguna pregunta, o si tienen problemas con el material de clase. Dar a todos la oportunidad de abrirse.
Charla:
Tiempo aproximado: 75 minutos
Cuál es el propósito de la motivación y la dedicación en el budismo
Breve comentario del papel que desempeñan la motivación y la dedicación en la práctica budista: ser conscientes de nuestras acciones y de los motivos que las acompañan.
Introducción a la oración
Distribuir el documento 6. Hacer una breve presentación de El fundamento de todas las buenas cualidades. Quién fue Lama Tsong Khapa; qué es una meditación del lam rim; cómo se usan las oraciones en la práctica budista.
Presentación de los tres aspectos principales del camino
Presentación (y definición corta) de Los tres aspectos principales del camino. Renuncia o la salida definitiva del samsara o existencia cíclica. ¿A qué se renuncia? A las causas del sufrimiento que son internas, es decir, a los engaños y el karma. Relacionado con los budistas como personas que miran en su interior, reconocer las causas del sufrimiento en nuestra mente y no en el mundo exterior. Bodichita o la mente del despertar: el profundo deseo de lograr la iluminación para el beneficio de todos los seres que sufren. La sabiduría de la vacuidad: desarrollar la capacidad de percibir la verdadera naturaleza de la
realidad directamente y sin elaboraciones mentales. Vencer las falsas percepciones que crean confusión en nuestra manera de pensar, en la manera de vernos a nosotros mismos y al mundo, y en la manera de relacionamos con nosotros mismos y con los demás.
La renuncia: el primer aspecto principal del camino
Leer los seis primeros versos de El fundamento... Dar un breve comentario de cada uno de los versos.
1. Explicación del papel del maestro espiritual en la práctica budista.
2. Comentario sobre el precioso renacimiento humano, el concepto de renacimiento en el budismo, y lo que significa “extraer la esencia” de esta vida humana.
3 y 4. La importancia de ser siempre consciente de la muerte y la impermanencia. Más sobre el karma y sus cuatro aspectos; hablar brevemente sobre cómo el karma determina nuestras experiencias y renacimientos futuros. La importancia de ser conscientes de nuestras motivaciones y acciones.
5. Éste es el verso de la renuncia. ¿Qué significa “desear el gozo de la liberación”?. Comentar la practica de la renuncia en la vida budista.
6. La importancia de practicar la ética. Comentario inicial sobre los adiestramientos superiores, en especial, el de la ética.
Preguntas y respuestas
Distribuir los documentos 7 y 8. Explicar que el documento 8 es una lectura complementaria que resume muchos de los temas que se han incluido en esta clase. El documento 7 es una lista de lecturas sugeridas para los que estén interesados en aprender más.
Dedicación:
Tiempo aproximado: 5 minutos.
Hacer que cada uno exprese su dedicación, deseo u oración. Hacer una dedicación sencilla para concluir la clase.
Siguiente clase:
Continuar con el siguiente aspecto del camino, la bodichita, como se expresa en los versos siguientes de El fundamento de todas las buenas cualidades.
Breve meditación y motivación: Tiempo aproximado: 15 minutos
Que todos se sienten cómodamente. Primero, contar las respiraciones durante 5-8 minutos y, después, practicar la meditación sólo en la atención. Establecer una motivación positiva.
Preguntas a los participantes: Tiempo aproximado: de 10 a 15 minutos
Preguntar a los estudiantes cómo van las clases. Si hay cosas que no están claras, o les ha surgido alguna pregunta, o si tienen problemas con el material de clase. Tomar nota de las preguntas relacionadas con el material que todavía no se ha dado para responderlas más tarde en el momento adecuado.
Charla:
Tiempo aproximado: 75 minutos
Repaso del material de la clase anterior
Dar un breve repaso de los puntos más sobresalientes de la clase 3 sobre la renuncia. Enfatizar especialmente la importancia de la práctica de la ética y la moralidad en todas las formas de budismo. Dejar algo de tiempo para los comentarios de los estudiantes.
La bodichita: el segundo aspecto principal del camino
Leer los versos 7 y 8 de El fundamento. Dar una breve explicación de cada uno de los versos.
7. Es el verso principal sobre la bodichita. ¿Qué es la bodichita y por qué es tan importante dentro del budismo Mahayana? ¿Qué es un bodisatva? ¿Cuál es la relación entre los bodisatvas y los budas? Cómo desarrollar la bodichita. Explicar brevemente la técnica Mahayana de las seis causas y un efecto.
8. ¿Cuál es la naturaleza de los votos del bodisatva? ¿Cuáles son los tres tipos de moralidad? ¿Por qué la ética es esencial en la práctica que conduce a la iluminación del bodisatva?
¿Cómo se practica la bodichita en la vida diaria? ¿Cuáles son algunos de los signos que indican que uno ha desarrollado la bodichita y se ha convertido en un bodisatva? ¿Cómo practicar el adiestramiento mental como parte de nuestra práctica de bodichita? ¿Cómo comenzar a practicar la bodichita de una manera efectiva y práctica siendo principiantes?
Dedicación:
Recordar la importancia de la dedicación. Dirigir una dedicación un poco más extensa y dejar tiempo para que los estudiantes expresen sus dedicaciones, deseos u oraciones.
Siguiente clase:
Continuar con el otro aspecto del camino: la sabiduría de la vacuidad, tal y como se expresa en los versos siguientes de El fundamento de todas las buenas cualidades.
Breve meditación y motivación: Tiempo aproximado: 15 minutos
Que todos se sienten cómodamente. Primero, contar las respiraciones durante 5-8 minutos y, después, practicar la meditación sólo en la atención. Establecer una motivación positiva.
Preguntas a los participantes: Tiempo aproximado: de 10 a 15 minutos
Preguntar a los estudiantes cómo va la clase. Si hay cosas que no están claras, preguntas generales que puedan surgir, o problemas que estén teniendo con el material de clase. Tomar nota de las preguntas relacionadas con el material que todavía no se ha dado para responderlas más tarde, en el momento adecuado.
Charla:
Repaso del material de la clase anterior
Dar un breve repaso de los puntos más sobresalientes de la clase 4 sobre la bodichita, incluyendo la práctica de la ética del bodisatva, el adiestramiento mental, etc. Dejar algo de tiempo para los comentarios de los estudiantes.
La sabiduría de la vacuidad: el tercer aspecto principal del camino
Leer el noveno verso de El fundamento... Explicar el lugar que ocupa la calma mental en el camino a la iluminación, enfatizando de nuevo el papel de la meditación en la práctica budista. Continuar con una explicación general sobre el aspecto de la sabiduría (la vacuidad), y la relación entre la calma mental y la visión superior de la vacuidad o realidad.
Leer del verso 10 al 12 de El fundamento... Dar una breve explicación del tantra y su importancia en la práctica del budismo Mahayana. Dar una explicación sucinta para principiantes de cada uno de los versos.
Repaso final:
Tiempo aproximado: 20 minutos.
Hacer un repaso de los temas tratados durante el curso. Que los estudiantes hagan sus últimas preguntas y preguntar a cada uno de ellos qué es lo que han sacado de este curso, qué ha sido positivo y qué se podría mejorar.
Dedicación:
Tiempo aproximado: 10 minutos.
Leer los últimos 2 versos (13 y 14) de dedicación de El fundamento... Hacer una dedicación más extensa de toda la energía positiva y la experiencia generada durante las 5 sesiones del curso. Dedicar para que todos los participantes del curso y todos los seres tengan una buena vida y sean felices. Que los estudiantes expresen sus propias dedicaciones, deseos y oraciones
El budismo en pocas palabras
1. ¿Cómo se parece la vida en el siglo XXI a la vida del príncipe Sidharta que vivió hace 2.500 años?
2. ¿Cuáles son las cuestiones sobre el significado de la vida que son importantes para ti? ¿Crees que los métodos que ofrece el budismo para explorar estos interrogantes son relevantes para ti?
3. ¿Por qué a veces a Buda se le llama el gran médico, y por qué nos referimos a sus enseñanzas como a la medicina?
4. ¿Cuáles son las cuatro nobles verdades? ¿Cómo se puede aplicar esta misma analogía médica a las cuatro nobles verdades?
5. Explica el significado de la primera noble verdad, la verdad del sufrimiento. ¿A que tipos de sufrimientos estamos expuestos los humanos?
6. ¿Cuáles serían algunos ejemplos de las causas del sufrimiento según Buda? ¿De qué modo son un problema en tu propia vida?
7. ¿Cuáles son los tres aspectos principales del camino? Explica o define brevemente cada uno de ellos.
8. ¿Cuál es la importancia de la ética en la práctica budista?
9. ¿Qué importancia tiene la compasión en la vida de un practicante budista? 10. ¿Cuál es la importancia de la mente dentro del budismo?
1 Las piernas
Si es posible, nos sentamos con las piernas cruzadas en la posición vajra o de loto completo
en la que cada pie se coloca sobre el muslo de la otra pierna con las planta hacia arriba. Esta
postura es difícil de conseguir, pero podemos entrenar el cuerpo para lograrlo con el tiempo.
Nos proporciona el mejor soporte posible para el cuerpo y la mente, pero no es esencial.
Una postura alternativa es la del medio loto en la que un pie está apoyado en el suelo debajo
de la otra pierna y el otro pie se coloca sobre el muslo contrario.
Una tercera alternativa es sentarse simplemente con las piernas cruzadas con los dos pies en
el suelo bajo el muslo opuesto.
Sentarse sobre un cojín firme que haga que las nalgas estén más altas que las rodillas puede
ayudar mucho a mantener la columna recta. También puede ayudar a sentarnos durante más
tiempo sin que los pies y las piernas se duerman o se acalambren.
Si no es posible sentarse en un cojín en el suelo, se puede usar un banco bajo de meditación.
También es perfectamente aceptable meditar sentado en una silla. Lo más importante es
encontrar una posición en la que podamos sentirnos cómodos.
2 Los brazos
Dejamos las manos relajadas en el regazo con las palmas hacia arriba, la mano derecha
descansando en la palma de la de la izquierda y con los pulgares tocándose ligeramente,
formando una silueta semejante a una lágrima o una llama. Las manos deben descansar unos
5 u 8 cm. por debajo del ombligo. Los hombros y los brazos deberían estar relajados. Los
brazos deben estar un poco separados del cuerpo permitiendo que el aire circule. Esto ayuda
a evitar la somnolencia durante la meditación.
3 La espalda
La espalda es lo más importante. Debe estar recta, relajada y erguida, como si las vértebras
fueran una pila de ladrillos descansando sin esfuerzo uno en el otro. Esto ayuda a que la
energía fluya libremente y contribuye mucho a la claridad y la alerta de la mente en la
meditación. La manera en que colocamos las piernas puede ser de gran ayuda para mantener
la espalda recta con facilidad; a menudo, cuanto más alto sea el cojín y cuanto más bajas
estén las rodillas, más fácil resultará mantenerse erguido. Se debe experimentar para ver lo
que funciona mejor para cada uno.
4 Los ojos
cerrados. Esto está bien. A medida que adquiramos más experiencia en la meditación, se
recomienda aprender a dejar los ojos un poco abiertos, para que entre un poco de luz, y
mirar hacia abajo sin enfocar nada en particular. Cerrar los ojos completamente puede
favorecer el sueño, la indolencia o el soñar despiertos, todo lo cual son obstáculos para la
meditación clara.
5 La mandíbula y la boca
La mandíbula y la boca deben estar relajadas con los dientes un poco separados, sin
apretarlos, y los labios tocándose ligeramente.
6 La lengua
La lengua debe descansar apoyándose en el paladar superior, con la punta tocando la parte
de atrás de los dientes superiores, lo que reduce la producción de saliva y la necesidad de
tragar. Los actos corporales automáticos de este tipo pueden ser obstáculos para profundizar
en la concentración ya que se pueden convertir en distracciones.
7 La cabeza
La cabeza debe estar un poco inclinada hacia delante de modo que la mirada se dirija de
forma natural hacia el suelo frente a nosotros: con la barbilla demasiado alta, puede haber
problemas de distracción; con la cabeza caída, puede sobrevenir embotamiento o sueño.
Colofón:
Basado en material del libro de Kathleen McDonald Aprendiendo de los lamas, Ediciones Dharma, 2004. Impreso con permiso de Wisdom Publications, www.wisdompubs.org.
Calmar la mente:
Enfocamos la atención en la respiración. Respiramos de un modo natural. Tomamos
conciencia del momento presente y del lugar donde nos encontramos. Enfocamos la mente
sólo en cómo los hombros y el pecho suben y bajan cuando inhalamos y exhalamos aire con
suavidad. Permitimos que la mente se sienta cómoda, se calme y esté en el presente,
preparada para meditar.
Motivación:
Generamos una motivación altruista para la sesión. Pensamos que estamos meditando no
sólo para nuestro beneficio individual, sino que nos estamos tomando este tiempo para
meditar y desarrollar la mente con el fin de convertirnos en personas más sabias y
bondadosas, capaces de beneficiar a todos los seres.
Parte principal de la meditación:
Enfocamos la atención en el cuerpo. Sentados, buscamos la postura más adecuada para
meditar con la columna recta y erguida; una postura que nos permita estar atentos y
conscientes, pero sin rigidez ni agarrotamiento.
Enfocamos la atención en la parte del cuerpo que se apoya en el suelo. Sentimos la sustancia
y el carácter terrenal de nuestro cuerpo. Nos concentramos un momento en ese contacto; en
el peso y la sustancia de la forma física. Mientras tanto, prestamos atención al estado de
nuestra mente, a nuestra consciencia.
A continuación, lenta y conscientemente, vamos dirigiendo la atención de la parte inferior
hacia la parte superior de nuestro cuerpo. Prestamos mucha atención a cada aspecto del
mismo y a las sensaciones físicas que aparecen. Notamos las áreas de tensión y las relajamos.
Percibimos las sensaciones de frío o calor; también los puntos en los que una parte del
cuerpo roza a otra.
Dirigimos nuestra atención hacia arriba, a través de las piernas, hacia las caderas, hacia las
manos en el regazo. Notamos las formas del cuerpo.
Más arriba: el vientre, la cintura, las curvas de los brazos.
Y continuamos: el pecho que sube y baja con la respiración, las curvas de los hombros.
Seguimos hacia arriba, lenta y atentamente. Prestamos especial atención a los hombros, al
cuello y a la mandíbula. Si hay tensión, relajamos esas zonas.
Y continuamos subiendo: notamos la inclinación de la cabeza, hasta llegar a la coronilla.
Dejamos que la atención descanse un momento en la coronilla. Prestamos atención al estado
de nuestra mente, nuestra consciencia, mientras nos concentramos en ese punto. ¿Mientras
te concentras ahí tu mente es diferente de cuando te concentrabas en la parte inferior del
cuerpo? ¿Qué diferencias notas?
Ahora, lentamente, dirigimos la atención hacia abajo a lo largo del cuerpo, en sentido
opuesto al de antes. Lenta y conscientemente vamos percibiendo todo en nuestro cuerpo
mientras dirigimos nuestra atención hacia abajo.
Llevamos la atención hasta el cojín o el suelo: allá donde el cuerpo está en contacto con uno
de ellos. De nuevo enfocamos la atención en este punto, y notamos el carácter de la
consciencia mientras nos concentramos ahí. Percibimos la naturaleza de nuestro estado
mental, y observamos si hay alguna diferencia con respecto al que teníamos cuando nos
concentrábamos en la coronilla.
Dedicación:
Finalmente dedicamos la energía positiva y la comprensión alcanzada para el bienestar y la
felicidad de todos los seres vivos.
N.B.
Cuando practicamos este ejercicio podemos aprender mucho sobre nuestra mente y nuestro cuerpo y cómo trabajan juntos. Podemos notar diferencias en el tono o carácter de la mente cuando nos concentramos en las distintas partes del cuerpo; por ejemplo, un tono más ligero y liviano en la coronilla o un tono más conectado con la tierra y más estable cuando nos concentramos a nivel del suelo. Estos conocimientos pueden ser útiles para manejar nuestros estados mentales.
Técnica apropiada para mejorar la concentración
Calmar la mente:
Enfocamos la atención en la respiración y respiramos de un modo natural. Nos
concentramos sólo en cómo los hombros y el pecho suben y bajan mientras inhalamos y
exhalamos el aire suavemente. Dejamos que la mente se sienta cómoda, se calme y esté en el
presente, preparada para meditar.
Motivación:
Generamos una motivación altruista para la sesión de meditación. Pensamos que estamos
meditando no sólo para nuestro beneficio individual, sino que nos estamos tomando este
tiempo para meditar y desarrollar la mente con el fin de convertirnos en personas más sabias
y bondadosas, capaces de beneficiar a todos los seres.
Parte principal de la meditación:
Comenzamos enfocando la atención en la apertura de las fosas nasales. Prestamos atención a
las sensaciones sutiles cuando inspiramos y expiramos por ellas. Podemos sentir algunas
sensaciones cuando el aire pasa, sensaciones de frescor cuando inhalamos y de más calor
cuando exhalamos. No seguimos el recorrido del aire dentro de nuestro cuerpo o cuando
sale. Ponemos la atención en las sensaciones asociadas con la respiración en la apertura de las
fosas nasales. Nuestro trabajo es mantener firmemente la atención sólo en esas sensaciones.
Al inhalar y exhalar, contamos cada respiración completa como uno. Contamos de uno a
diez concentrándonos en esas sensaciones. Cuando llegamos a diez, volvemos a comenzar.
Si nos distraemos, si la mente divaga y se aleja del punto de concentración, comenzamos a
contar de nuevo. Aunque no pasemos nunca de dos, no es problema. La cuestión es
adiestrar la mente para que se enfoque en un solo punto, y para lograr semejante
concentración hace falta práctica.
Cuando consigamos cierto dominio de la técnica, al llegar a diez contamos hacia atrás para
después volver a empezar de uno a diez.
Dedicación:
Finalmente dedicamos la energía positiva y la comprensión alcanzada para el bienestar y la
felicidad de todos los seres vivos.
Calmar la mente:
Escogemos un lugar tranquilo para asegurarnos de que no nos molestarán. Nos sentamos en
una silla o cojín cómodos con la espalda recta. Enfocamos la atención en la respiración y
respiramos de forma natural. Usamos una de las meditaciones en la respiración que hemos
aprendido para calmar la mente y llevarla a un estado de concentración más profunda, lista
para meditar.
Motivación:
Generamos una motivación altruista para la sesión de meditación. Pensamos que estamos
meditando no sólo para nuestro beneficio individual, sino que nos estamos tomando este
tiempo para meditar y desarrollar la mente con el fin de convertirnos en personas más sabias
y bondadosas, capaces de beneficiar a todos los seres.
Parte principal de la meditación:
Comenzamos enfocando la atención en la apertura de las fosas nasales. Prestamos atención a
las sensaciones sutiles cuando inspiramos y expiramos por ellas. Podemos sentir algunas
sensaciones cuando el aire pasa, sensaciones de frescor cuando inhalamos y de más calor
cuando exhalamos. No seguimos el recorrido del aire dentro de nuestro cuerpo o cuando
sale. Ponemos la atención en las sensaciones asociadas con la respiración en la apertura de las
fosas nasales. Pensamos que somos el portero, vigilamos sólo cómo el aire fluye entrando y
saliendo del cuerpo, observando con atención lo que sucede en esa zona.
Al principio, si nos ayuda a concentrarnos, podemos decir mentalmente “dentro” y “fuera” a
cada inhalación y exhalación.
Usamos la respiración para anclar la atención. Si la mente está especialmente dispersa y
distraída, ponemos más énfasis en el objeto de concentración, enfocando la mente con más
firmeza en la respiración.
Las distracciones son normales. La atención se puede distraer con un pensamiento, con los
sonidos externos o con sensaciones en el cuerpo (picor, dolor). En cuanto nos demos cuenta
de qué es lo que está sucediendo, simplemente lo registramos como “pensamiento” o
“sensación”, sin enfadamos ni molestarnos, y sin juzgar. Entonces, con mucha suavidad,
soltamos el pensamiento o la distracción y volvemos a concentrarnos en la respiración.
Cuando logramos una concentración más profunda, relajamos ligeramente la concentración
y ponemos mayor énfasis en el elemento de la atención.
Dejamos que la mente esté atenta y observe todo lo que percibe, no importa lo que sea. No
nos identificamos con los elementos mentales que surgen. Simplemente los observamos,
como un turista. Dejamos que surjan y desaparezcan mientras los observamos, sin
involucrarnos en ellos. Sólo somos conscientes.
A medida que vamos consiguiendo un mayor dominio en este tipo de meditación, cada vez
que la mente se distrae de la respiración, empezamos a darnos cuenta de cómo y a dónde se
ha desviado. ¿A pensamientos del pasado, a pensar o fantasear sobre el presente o a hacer
planes para el futuro? ¿Qué tipo de pensamientos tienden a atraer la atención de la mente?
¿Qué nos indica eso sobre los engaños que desempeñan un papel crucial en nuestra vida?
Practicamos durante diez minutos y nos tomamos un pequeño descanso. A continuación
meditamos durante diez minutos más y acabamos la sesión.
Durante el día, examinamos si somos conscientes. ¿Sabemos siempre lo que estamos
haciendo cuando lo estamos haciendo? La meditación no es una actividad aislada. Es una
parte integral de nuestras vidas.
Dedicación:
Dedicamos toda la energía positiva que hemos creado con la práctica de la meditación en la
atención para llegar a ser personas cada vez mejores, para que nuestra vida sea más apacible y
para que podamos traer más paz y bienestar a los demás en cada momento del día.
Colofón:
Compuesto por Ven. Connie Miller, basado en material de What Is Meditation? Buddhism for Everyone, Rob Nairn, Shambhala Publications, 1999, www.shambhala.com.
La primera noble verdad: La verdad del sufrimiento “Hay sufrimiento”
El sufrimiento impregna toda nuestra vida dentro de la existencia cíclica (samsara). Hay muchas formas de describir y subdividir los tipos de sufrimiento. Una de ellas son los tres sufrimientos:
1. El sufrimiento obvio 2. El sufrimiento del cambio
3. El sufrimiento de lo compuesto que todo lo abarca
La segunda noble verdad: La verdad de la causa del sufrimiento “El sufrimiento tiene su causa”.
Todas las diversas aflicciones mentales, así como las acciones de cuerpo, palabra y mente que surgen de dichas aflicciones (el karma), son las causas de nuestro sufrimiento. En las enseñanzas del Buda se dice que hay 84,000 aflicciones, pero todas ellas pueden quedar resumidas en las seis aflicciones raíces: 1. ignorancia 2. enfado 3. apego 4. orgullo 5. duda 6. visión errónea
La tercera noble verdad: La verdad de la cesación del sufrimiento
“Hay un estado de total cesación de todo el sufrimiento y sus causas, que es el nirvana”.
Las aflicciones mentales y las impresiones kármicas que surgen de las acciones negativas son temporales y no son parte intrínseca de la naturaleza pura de la mente, por eso es posible purificarla por completo de estos aspectos negativos y desarrollarla por completo hasta alcanzar el estado iluminado.
La cuarta noble verdad: La verdad del camino que conduce a la cesación del sufrimiento “Hay un camino de práctica que conduce al gran nirvana (la iluminación)”
Este camino se puede describir y comentar de diversas formas. Una de ellas es por medio de los tres aspectos principales del camino a la iluminación:
1. renuncia 2. bodichita
buenas cualidades
de Lama Tsong Khapa
1. El fundamento de todas las buenas cualidades, es el bondadoso y venerable maestro;
la correcta devoción hacia él, es la raíz del camino. Al ver esto claramente y aplicar gran esfuerzo, por favor, bendíceme para confiar en él con gran respeto.
2. Al comprender que la preciosa libertad de este renacimiento sólo se encuentra una vez, tiene un gran significado y es difícil de encontrar de nuevo, por favor, bendíceme para que genere la mente que sin cesar, día y noche, toma su esencia.
3. Esta vida es tan transitoria como una burbuja, recuerda lo rápidamente que se degenera y llega la muerte. Después de la muerte, tal como la sombra sigue al cuerpo, siguen los resultados del karma negro y blanco.
4. Al hallar una convicción firme y definitiva en esto, por favor, bendíceme para que siempre tenga cuidado en abandonar incluso la más pequeña de las negatividades y llevar a cabo todas las acciones virtuosas.
5. No encontrar satisfacción en los placeres samsáricos es la puerta que conduce a todo el
sufrimiento; son inciertos y no se puede confiar en ellos. Al reconocer estos defectos, por favor, bendíceme para generar un fuerte deseo por el gozo de la liberación.
6. Guiado por este pensamiento puro, surgen la atención, la alerta y una gran cautela. La raíz de las enseñanzas es mantener los votos Pratimoksha: Por favor, bendíceme para que lleve a cabo esta práctica esencial.
7. Tal como yo he caído en el océano del samsara, así han caído todos los seres errantes, nuestras madres. Bendíceme para que lo vea, me adiestre en la suprema bodichita, y asuma la
responsabilidad de liberar a todos los seres.
8. Si sólo desarrollo bodichita, pero no practico los tres tipos de moralidad, no lograré la
iluminación. Reconociendo esto claramente, por favor, bendíceme para que practique con gran energía los votos del bodisatva.
9. Al pacificar mis distracciones hacia objetos inadecuados y analizar correctamente el significado de la realidad, bendíceme para lograr rápidamente el camino unificado de la calma mental y la visión superior.
10. Cuando me haya convertido en un recipiente puro al adiestrarme en el camino general, por favor, bendíceme para que entre por la puerta santa de los afortunados: El supremo Vehículo Vajra.
11. En ese momento, la base para llevar a cabo los dos logros es mantener puros los votos y el samaya. Como me he convencido firmemente de esto, por favor, bendíceme para que proteja estos votos y compromisos como a mi vida.
12. Entonces, al haber comprendido la importancia de los dos estadios, que son la esencia del Vajrayana, practicando con gran energía sin abandonar nunca las cuatro sesiones, por favor, bendíceme para que comprenda las enseñanzas del sagrado maestro.
13. Así mismo, que puedan tener larga vida los maestros que muestran el noble camino y los amigos espirituales que lo practican. Por favor, bendíceme para que pacifique por completo, todos los obstáculos externos e internos.
14. En todas mis vidas, que nunca esté separado de maestros perfectos y pueda disfrutar del magnífico Dharma. Que por completar las cualidades de los estadios y caminos, alcance rápidamente el estado de Vajradhara.
Colofón:
Libros:
Wallace, B. Alan: Tibetan Buddhism from the Ground Up. Boston: Widsom Publications, 1993.
Thubten Chodron: Corazón abierto, mente lúcida. Novelda: Ediciones Dharma, 1990.
Tsering, Geshe Tashi: The Tour Noble Truths. Cambridge MA: Wisdom Publications, 2005.
Gyatso, Tenzin, el Dalai Lama: Las cuatro nobles verdades. Ed.Plaza y Janés.
Gyatso, Tenzin, el Dalai Lama: The Dalai Lama´s book of Awakening. Londres: Element 2002.
Gyatso, Tenzin, el Dalai Lama: How to Practice: The Way to a Meaningful Life. Nueva York: Atria, 2002.
Gyatso, Tenzin, el Dalai Lama: Kindness, Clarity and Insight. Ithaca, NY: Snow Lion Publications, 2006.
Valham, Ven. Karin: Lam-Rim outlines. Boston: Widsom Publications, 1997.
Yeshe, Lama y Lama Zopa Rimpoché: La energía de la sabiduría. Novelda: Ediciones Dharma, 1991.
Yeshe, Lama: La esencia del budismo. Lama Yeshe Wisdom Archive, 2000.
Publicaciones y lecturas de budismo Mahayana gratuitas en el Lama Yeshe Wisdom Archive (en inglés) en: www.lamayeshe.com
DVDs en inglés
The Four Noble Truths, 1997 enseñanzas del Dalai Lama, Mystic Fire Video, 2001.
Buddhism, por Robert A. F. Thurman, Mystic Fire Video, 1999.
Nick Ribush
Buda dio enseñanzas para que los seres fueran felices y se sintieran satisfechos. Alcanzó la felicidad fundamental de la iluminación y quiso compartir su experiencia, por amor y compasión hacia todos y cada uno de los seres. Pero no podía transferir su entendimiento a la mente de los demás, ni eliminar el sufrimiento con sus manos, ni limpiar con agua y jabón su ignorancia: sólo podía enseñarles a que desarrollaran sus mentes por ellos mismos, como él había hecho. Y por eso, mostró el camino a la iluminación.
La naturaleza de la mente
Existen dos tipos de seres dotados de mente: los budas y los seres. Los budas fueron primero seres que, al completar la práctica del Dharma, purificaron totalmente sus mentes, tanto de los oscurecimientos burdos como de los sutiles, alcanzando por ello la iluminación o budeidad.
Hay también otro modo de distinguir ambos tipos de seres: los que están más allá de la existencia cíclica (samsara) y los que se encuentran en ella. Los primeros (arhats) han purificado su mente de los oscurecimientos burdos pero no de los sutiles. Los seres samsáricos sufren de los dos niveles de oscurecimientos y se encuentran controlados por las mentes negativas perturbadoras (los engaños) y por sus acciones (karma).
La mente o corriente de consciencia no tiene forma ni color y es impermanente, es decir, que cambia de un momento a otro. Todos los fenómenos impermanentes son producto de unas causas, y lo mismo ocurre con la mente, que no surge de la nada. Además, como los efectos tienen que tener una naturaleza similar a las causas principales que los producen, la principal causa de la mente también ha de ser sin forma: no puede estar hecha de una sustancia material como el cerebro.
La mente procede de un estado mental anterior; cada instante de pensamiento viene precedido de un instante de pensamiento anterior, sin que nunca haya existido un primer instante. Es más, la procedencia de cada mente es su propia continuidad previa: ni otra mente tipo consciencia cósmica, ni tampoco las mentes de nuestros padres. Por lo tanto, la mente de cada individuo no tiene comienzo. Y de la misma manera que la energía física nunca cesa de existir desapareciendo en la nada, la energía mental continúa por siempre; sólo cambia su estado.
¿Cómo es posible alcanzar la iluminación?
La mente es diferente del espacio vacío (que tampoco tiene forma), en que tiene una naturaleza de luz clara y capacidad para percibir los objetos. La mente es como un espejo sucio: la naturaleza mental de luz clara está contaminada por los engaños. Sin embargo, al igual que la suciedad no se mezcla intrínsecamente con el espejo potencialmente puro y nítido que se encuentra debajo, los engaños tampoco son uno con la mente. Con un método adecuado, como sería lavarlo
con agua y jabón, se podría limpiar el espejo. La forma correcta de purificar la mente de los engaños y de sus huellas u oscurecimientos sutiles, es la práctica del Dharma. El resultado es la felicidad fundamental de la iluminación. Como la mente de todos los seres es de la naturaleza de luz clara, todos tenemos el potencial de convertirnos en budas. La dificultad reside en encontrar la oportunidad y el interés para practicar el Dharma.
Este precioso renacimiento humano
Además de tener la oportunidad y el interés necesarios, es preciso que nos instruyan en la práctica. Encontrar un maestro cualificado es lo más importante en la vida y, una vez lo encontremos, debemos seguir correctamente sus enseñanzas. Esta es la raíz del camino a la iluminación.
Hay seis tipos de seres en la existencia cíclica: los de los tres reinos inferiores, que son los seres de los infiernos (narak), los espíritus hambrientos (pretas) y los animales; y los de los tres reinos superiores, que son los humanos, los semidioses (asuras) y los dioses (suras). Los seres de los tres reinos inferiores no pueden practicar el Dharma porque se ven dominados por un enorme sufrimiento producido por la ignorancia, la carencia y el dolor; y, en los tres reinos superiores únicamente los humanos pueden esperar practicar el Dharma, porque los suras y los asuras están demasiado distraídos disfrutando de grandes placeres sensoriales o peleándose entre ellos.
Incluso entre los seres humanos es extremadamente difícil encontrar la libertad y las circunstancias apropiadas para practicar correctamente. Muchas personas nacen en un momento o lugar en el que no hay ni maestros ni enseñanzas; y en otras ocasiones en las cuales el momento y el lugar de nacimiento son favorables, se dan complicaciones personales o circunstanciales que impiden o dificultan la práctica. Si al reflexionar sobre ello, nos damos cuenta de que tenemos la oportunidad perfecta, alegrémonos y aprovechemos con entusiasmo esta oportunidad al máximo.
Como practicantes del Dharma, lo mínimo que podemos hacer es esforzarnos por ser felices en nuestras vidas futuras, es decir, tratar de conseguir renacer en los reinos superiores. Ahora bien, si somos más juiciosos, intentaremos alcanzar el gozo eterno del nirvana, la liberación de toda existencia cíclica. Los más sabios de entre nosotros comprenderán que tenemos la oportunidad de alcanzar la meta última de la iluminación para beneficiar a todos los seres, y centrarán su mente exclusivamente en este objetivo. Cada instante de esta preciosa vida humana nos brinda la oportunidad de purificar eones de karma negativo y de avanzar a pasos de gigante hacia la iluminación al comprometernos en las prácticas profundas de la vía Mahayana. Desperdiciar siquiera un segundo de esta vida es una pérdida incalculable.
Malgastamos el tiempo al perseguir el apego que se aferra a la felicidad exclusiva de esta vida. Practicar el Dharma significa renunciar a esta vida, es decir, a la felicidad de esta vida.
queremos ser felices en todo momento y bajo cualquier circunstancia, tenemos que tener la mente llena de karma positivo y erradicar por completo todo el karma negativo. Sólo lo lograremos practicando el Dharma, lo que significa, en primer lugar, renunciar a esta vida: ésta es la base para todas las demás prácticas.
Al practicante de Dharma le trae sin cuidado si la vida es alegre o no, porque tiene la vista puesta mucho más allá. Tan sólo a través de este sincero cambio de actitud experimenta una felicidad superior a la de la mayoría de los seres. Además, crea mucho karma positivo que conduce a vidas futuras mejores y más felices y a la liberación del samsara. Los que se dedican únicamente a esta vida rara vez experimentan satisfacción, más bien generan un enorme karma negativo y sufren durante muchas vidas futuras.
Sin embargo, no es suficiente desear una vida futura mejor: tenemos que crear la causa para un renacimiento superior, de manera consciente, con gran esfuerzo y poniendo en práctica la moralidad. Ahora bien, para conseguir un renacimiento humano perfecto, con sus ocho libertades y sus diez riquezas para practicar el Dharma, debemos también practicar la generosidad así como las perfecciones de la paciencia, la perseverancia entusiasta, la concentración y la sabiduría. Por último, todas estas causas han de estar unidas al resultado deseado a través de la oración impecable. Por consiguiente, no resulta complicado entender por qué un renacimiento humano perfecto es tan difícil de conseguir: es sumamente difícil crear sus causas. Esencialmente, se tiene que tener un renacimiento humano perfecto para poder crear la causa de otro.
Impermanencia y muerte
Con toda seguridad vamos a morir, pero no tenemos ni idea de cuándo. Cada día podría ser el último día de nuestra vida y, sin embargo, nos comportamos como si fuésemos a vivir eternamente. Esta actitud nos impide practicar el Dharma, nos hace posponer nuestra práctica, o practicar esporádicamente o de manera impura. Creamos karma negativo y no volvemos a pensar en ello porque creemos que siempre se podrá purificar, más adelante. Y cuando la muerte llega, morimos con mucha pena y remordimiento, viendo con claridad, pero demasiado tarde, cómo hemos desperdiciado una preciosa oportunidad.
Al meditar en la certeza de la muerte, en cómo la vida se va acabando y en la incertidumbre del momento de la muerte, resolveremos practicar el Dharma con determinación y firmeza. Cuando meditemos además en que las posesiones materiales, el poder mundano, los amigos, la familia, e incluso nuestro tan querido cuerpo, no nos servirán de ayuda en el momento de la muerte, estaremos seguros de practicar solamente el Dharma.
Nuestra situación es la siguiente: hemos nacido como humanos y disponemos de todas las condiciones de un renacimiento humano perfecto, pero hasta ahora hemos malgastado la vida generando karma negativo. Si muriésemos ahora mismo, es casi seguro que renaceríamos en uno de los reinos inferiores, de los cuales es prácticamente imposible escapar. Pero la ignorancia nos impide
reconocer la urgencia y el peligro de nuestra posición y, en vez de buscar un objeto de refugio, nos relajamos y seguimos creando todavía más karma negativo.
Refugio
Cuando tenemos un problema solemos refugiarnos en objetos sensoriales: cuando tenemos hambre, comemos; cuando tenemos sed, bebemos. Son cosas que nos permiten resolver temporalmente las dificultades superficiales. Pero lo que realmente necesitamos es una solución a nuestros más profundos problemas crónicos: la ignorancia, el apego y la aversión, que se encuentran enraizados con firmeza en nuestra mente y son fuente de todo el sufrimiento.
Cuando estamos muy enfermos, nos ponemos en manos de un médico para que nos diagnostique y nos prescriba los medicamentos apropiados, y también confiamos en quien nos ayude a tomarlos. Nos encontramos sufriendo la más grave enfermedad que existe: la enfermedad de los engaños. El médico supremo, Buda, ya ha elaborado el diagnóstico y prescrito la medicina, el Dharma. De nosotros depende tomarla o no. La Sangha, la comunidad monástica, nos ayuda a poner en práctica las enseñanzas del Dharma.
Seguir el karma
¿Qué significa tomar la medicina del Dharma, poner en práctica las enseñanzas? Buda nos mostró la naturaleza de la realidad. Ahora tenemos que intentar vivir de acuerdo con ella, observando la ley del karma, la ley de causa y efecto. El karma positivo trae felicidad, el negativo trae sufrimiento. Las acciones del cuerpo, la palabra y la mente dejan huellas positivas o negativas en la consciencia. Estas huellas son como semillas que, plantadas en la tierra y con condiciones adecuadas, madurarán y darán fruto.
La cualidad positiva o negativa de una acción viene determinada por la motivación que la impulsa y por su efecto, no por su apariencia externa. Las acciones motivadas por el deseo de felicidad sólo en esta vida son negativas, mientras que las acciones justas motivadas por un deseo de felicidad en vidas futuras, por un deseo de liberación y de iluminación, son positivas. Como no disponemos ni de la percepción para reconocer la verdadera motivación de nuestros actos, ni de la clarividencia para determinar sus efectos, Buda estableció un código fundamental de conducta moral para principiantes: las diez acciones morales. Las acciones opuestas a las diez acciones morales son negativas y constituyen las diez no-virtudes: tres del cuerpo (matar, robar y practicar la conducta sexual incorrecta); cuatro de la palabra (mentir, calumniar, utilizar palabras duras y hablar sin sentido); y tres de la mente (codicia, malicia y los puntos de vista erróneos). En la práctica, debemos evitar llevar a cabo acciones negativas y debemos purificar las huellas que las acciones pasadas hayan podido dejar en nuestro continuo mental. Tenemos que desarrollar todas las tendencias positivas
transformando en sufrimiento; en realidad, no es más que una disminución del sufrimiento. Al igual que sentimos aversión hacia sufrimientos obvios como el dolor, la enfermedad y la preocupación, y al igual que deseamos librarnos de ellos, así tendríamos que querer renunciar a los placeres momentáneos e incluso a los renacimientos superiores y hacer todo lo posible, con la mente bien centrada, por escapar del samsara. La mente que ha logrado alcanzar la renuncia total (primera de las tres enseñanzas principales del budismo) es aquella que noche y día anhela la liberación. Ésta es la principal fuente de energía para los que buscan el nirvana, y la base para el desarrollo de una perfecta concentración y una visión correcta de la realidad en el camino hacia la meta.
Trabajar para los demás
Ecuanimidad
Esforzarnos tan sólo para la propia liberación no es suficiente. Somos idénticos a los demás seres en cuanto a que todos deseamos felicidad y no deseamos ni el más ínfimo sufrimiento, por lo que sería egoísta y cruel tratar de alcanzar la felicidad eterna y la paz perfecta sólo para sí mismo. Los más perspicaces advertirán que nuestra responsabilidad hacia los demás no habrá concluido hasta que todos y cada uno de los seres hayan dado por fin con la máxima felicidad posible. En efecto, la felicidad de nuestro pasado, presente y futuro, hasta la iluminación, depende de todos los demás seres sin excepción y es nuestro deber corresponderles por su bondad.
El primer obstáculo a superar es el hábito crónico de sentir apego por determinados seres, aversión hacia otros e indiferencia hacia el resto. El ego, es decir, la concepción errónea respecto a la manera en que existimos, nos incita a sentir intensamente este yo, lo cual nos hace luchar por nuestra felicidad egoísta y huir de todo lo que consideramos desagradable. Tendemos a asociar determinados objetos sensoriales con estos sentimientos, y cuando los objetos son otros seres, entonces les ponemos la etiqueta amigo, enemigo y desconocido. En consecuencia, nos apegamos muchísimo a los amigos y hacemos todo lo posible por ayudarles, de la misma manera que odiamos a los enemigos e intentamos perjudicarles, y evitamos e ignoramos a la gran mayoría de los seres, a los que consideramos extraños, completamente ajenos a nuestra felicidad y a nuestros problemas. Así pues, es preciso ejercitar la mente en el desarrollo de un sentimiento de ecuanimidad respecto a todos los seres, y considerarlos a todos merecedores de nuestros esfuerzos por ayudarles a encontrar la felicidad que buscan.
Podemos darnos cuenta de que incluso el amigo por el que sentimos tanto apego y al que tanto intentamos ayudar, no siempre ha sido amigo nuestro. Antes de conocerlo, no teníamos ni idea de su existencia y, como ni favorecía ni complicaba nuestra búsqueda de felicidad, lo clasificábamos como desconocido. Más tarde, de una forma u otra, esa persona complació a nuestro ego y empezamos a considerarlo útil (amigo), y fomentamos su atención siendo agradables con él y haciendo todo lo posible para que nos mirase con buenos ojos, al tiempo que disimulábamos nuestros defectos. Pero la relación amistosa entre los dos, mantenida gracias a un determinado esfuerzo y a una buena dosis de engaño por ambas partes, no puede durar, y tarde o temprano uno de los dos hará algo que moleste al otro, o se aburrirá de la relación. Entonces, la otra persona, que aparecía tan atractiva,
empezará a volverse desagradable, alguien a quien evitaremos. Gradualmente, o incluso de repente, la relación se deteriorará y nos volveremos enemigos. Por supuesto, no resulta así siempre, pero es algo que todos hemos vivido en un momento dado.
El caso es que las etiquetas amigo, enemigo y desconocido que fijamos en los demás son en realidad temporales y no están basadas en ningún aspecto fundamental de la realidad que encontramos en la otra persona. Son proyecciones del ego que se basan en si la persona nos es útil para nuestra felicidad, nos causa problemas, o no parece estar involucrada ni en lo uno ni en lo otro.
Nuestros mejores amigos de esta vida han sido nuestros peores enemigos en vidas anteriores. Lo mismo ocurre con nuestros enemigos actuales: en otras vidas fueron nuestros padres, amigos y también desconocidos. Debido a que estas relaciones samsáricas, siempre cambiantes, carecen de un principio, podemos comprobar que cada ser ha desempeñado el papel de amigo, enemigo y desconocido infinidad de veces. Por eso, todos los seres son iguales, y ninguno es más merecedor de nuestra ayuda que otro, independientemente de la mayor o menor apertura de nuestra percepción actual. Es más, mientras sigamos en el samsara, estas relaciones seguirán cambiando. Así que no hay razón alguna para apegarnos a nuestros amigos, que pronto se volverán enemigos perjudiciales, ni de odiar a nuestros enemigos, que seguro se convertirán en amigos adorados. Si expandimos nuestra mente por completo y miramos las cosas desde una perspectiva lo más amplia posible, veremos a todos los seres como son en realidad: iguales. De esta forma, todos nos resultarán atractivos y queridos.
Ver a todos los seres como a una madre
Podríamos pensar que si todos los seres han sido nuestros enemigos, quizás deberíamos dañarles a todos por igual… Pero en realidad, aunque sea verdad que debido a la ignorancia y la ira todos nos han lastimado en el pasado, su bondad supera de sobra su crueldad. Únicamente dependiendo por igual de cada ser, recibiremos la felicidad sublime y eterna de la iluminación. Aun de una manera mundana, todos los seres han sido bondadosos: cada uno de ellos ha sido nuestra madre.
Como hemos renacido infinidad de veces, nuestra madre en esta vida no es la misma que tuvimos en cada una de las anteriores. En realidad, ni siquiera hemos nacido juntos en un mismo reino ni con el mismo tipo de cuerpo. No existe ningún cuerpo o reino samsárico que no haya constituido una vivencia para cualquier ser; tampoco existe un primer momento en el cual los seres fueran madre por primera vez, por lo que cada ser ha sido nuestra madre infinidad de veces. Teniendo presente este hecho, intentemos percibir a cada ser como a una madre. Imaginemos que nuestra madre se hubiese quedado atrapada en un incendio y que sus quemaduras fueran tan graves que no pudiéramos reconocerla, aun así, sabríamos quién es ella; seguiría siendo la misma continuación de consciencia y sentiríamos una compasión increíble por el sufrimiento insoportable
hacia los que nos ayudan, es decir, hacia los amigos. Y una madre es la mejor amiga.
Tenemos que meditar en lo bondadosa que ha sido nuestra madre. Al fin y al cabo, soportó muchas dificultades para dar a luz; nos alimentó y protegió cuando éramos pequeños; nos enseñó a hablar, a caminar y a valernos por nosotros mismos; se aseguró de que tuviésemos una buena educación; nos proporcionó lo necesario para vivir y disfrutar de la vida. Para ella, nuestro bienestar era más importante que el suyo. ¿Qué otra persona ha sido tan bondadosa? Cuanto más pensemos en la bondad de nuestra madre, mayor será nuestro cariño por ella, es natural. Cuanto más percibamos a los demás seres como a una madre, mayor será nuestro afecto por todos ellos, y mayor será nuestro ánimo de devolverles la bondad que nos brindaron.
Devolver bondad
El deseo de querer devolver a los demás su bondad es también un sentimiento natural y positivo. Deberíamos devolver al menos tanta bondad como nos han dado. Además, como alcanzaremos la iluminación gracias a cada uno de los seres que fueron nuestra madre, es nuestra responsabilidad asegurarnos de que todos ellos también la reciban.
Querer a los demás
El mayor obstáculo para la iluminación es la mente egoísta, caracterizada por situar la felicidad propia por delante de la de los demás, y que nos hace comportarnos en consecuencia. De ahí provienen todos los problemas personales que experimentamos; lo mismo sucede con cada uno de los problemas interpersonales, desde las discusiones entre niños hasta las guerras entre países. Cuanto más reflexionemos, más nos daremos cuenta de que la mente egoísta es el fenómeno más peligroso que existe, pero en cambio, lo bueno es que puede eliminarse y reemplazarse por la mente que quiere a los demás y que los considera más importantes que a uno mismo. Ésta es la mente más noble que podemos generar, y de ella nace el estado de iluminación. Tenemos que cultivar la mente que valora a los demás más que a uno mismo.
Si nos damos cuenta de que ningún ser, incluidos nosotros, quiere más felicidad que los demás o merece estar libre de sufrimientos más que otro, surge el sentimiento de ecuanimidad. Si todos tenemos los mismos deseos, ¿por qué actuar como si mi felicidad fuese más importante que la de otra persona? Ninguna justificación lógica puede explicar semejante comportamiento. Además, si todo sufrimiento, desde el más pequeño hasta el más grande, surge de la mente egoísta, está claro que no deberíamos esperar ni un segundo para eliminarla por completo. Al pensar así, nos implicamos en la práctica de intercambiarnos por los demás, que no es una práctica física.
Desde siempre hemos ido por el mundo abrigando en lo más profundo de nuestro corazón el pensamiento: “Mi felicidad es lo más importante que existe”. Puede que no lo hayamos hecho de