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Nueve sermones en lengua de Chile por el P Luis de Valdivia : reimpresos a plana y renglón del único ejemplar conocido y precedidos de una Bibliografía de la misma lengua

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Academic year: 2020

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(1)P. LUIS DE VALDIVIA ’).. DE 1.A C O M P A ~ ; ~ I AD E ’ J E S ~ S I. ONlCO EJEMPLAR CONOCIDO. $ieipt~resolien Santiago be @bileen la amprenta @i#eoiriana.

(2) 4. NUEVE SERMONE. EN LENGUA DE CHILE.

(3) ADVERTENCIA UMPLIMOS aqui gustosos con el deber de nianifestar que el ejeniplar del libro que nos ha ‘servido para esta reiiiipresion fue d e propiedad del sAbio biblicigrafo don Jose Sanclio Raybn, de quieii lo hubinios por intermedio del erudito filipincilogo 19. W. E. Retana: a ambos nos es grato tributarles con este iiiotivo nuestros imAs sinceros agradecimientos. Debemos expresar tanibien que la reimpresitin heinos querido hacerla a plana y rengltin, ajustAndonos estrictamen te a1 original, reproduciendolo en caracteres similares y aun con todos 10s errores que tenia en el castellano y eii el araucano, escrupulosidad que iiierecia libro de tanta importancia para la lingiiistica americana y su peregrina.

(4) VI. ADVERT E K C I A. rareza, q u e es tanta, q u e puede considerarse el unico ejemplar hasta ahora conocido. bios ha parecido igualmeiite oportuno hacer preceder el text0 de u n breve prblogo en q u e danios razon del primer libro conipuesto en lengua de Chile, ci sea la araiicaiia, y de su probable existencia en tirada aparte, y de otros q u e qciedaron en iiiaiiuscrito y q u e hoy no se coiiocen; y de u n a descripcibn bibliogrkifica por orden cronologico de todas las obras,asi espafiolas coiiio estranjeras, q u e se ocupan de aquella lengua. Oiiiitimos, en caiiibio, la biografia del autor del SERMON, el P. Luis de Valdivia, porque el lector la hallara a1 frentede la reimpresicin q u e hace poco hiciinos de sus trabajos sobre el allentiac.. I.

(5) Los Catecisinos de la Doctrina Cristiana constituyen el monumento mAs antiguo q u e sc'coiiozca de la Lciigua araucaria.-l)isposicioiies del Coiicilio provincial de Lima de 1583 acerca de ese Catecismo.-Ins Ohispos de Santiago y CoiicepciOn reuiieii ii los sacerdotes intis coiiocedores de la Leiigua araucaiia para traducir 6 ella el testo de la Docti-ilia Cristiana.-Personas que probahlemente coilcurrieron A esa junta (nota).-Los libros del 1'. Gabriel de Vega sohre la Lengua ai-aucana.--l). 2.\ntonio Parisi y 511strabajos sohre el ai-aucano.--El 1.' Pedro Tori-ellas ye1 libro que se le atribuye.-Borrailores del P.J L I ~Josk I I Guillelino acerca de la Leiigua araucaiia.--El 1'. Zapata y SLI traduceitin de 10s I'ensanzieiztos Crislinizus.--El Cnlcpiizo del 1.' L0pez.-Otro del P. Diego de Xmaya.--C;1-ninJticn nraz~cana,del P.Garrote.-Dos a d x r ten cia s 11u est ras .. s A3 BSICO, en el Peru, en Filipiiias, en donde quiera que 10s mi sioii e 1-0s e s p afio1es 11cga I'o n , tu v i er on cu id ad 0 , de sde mug' 5 10s pi-incipios, de traducir el Catecisino y Doctrina Cristiana A la lengua de 10sindigenas que habiaii de catcquizar. E n Chile pas6 lo misino. E1 texto del Catccisino que debia usarse en el territorio de 10s dos Obispados e n que cntoiiccs se hallaba dividido cste pais, el de Santiago y el dc la Imperial, s610 vino, sin embargo, B sei- aprobado en el Concilio provincial que se celebi-6 en Lima en 1583y a1 que asistieron aquellos dos prelados..

(6) VI11. E E N G UARAC'CANA A Vdase lo quc tocante A este Catecismo se dijo en el Concilio:. ......((Haparecido siernpre negocio de grande importancia y deseadose much0 por personas graves y de sancto celo, que liubiese un Catecisino, o s u m a de la enseiianza cristiana, que sirviese, asi para que 10s que doctrinan indios supiesen facilrnente lo que les han de enseljar, sin divertirse a cosas de poca sustancia (conio hartas veces acaece) coma lambikn para que 10s iildios hallaseri conformiclad en todos y no pensasen que es diversa ley y diverso tSvangelio 10 qne unos y otros les enseljan (como por su poco dischrso muchos de ellos han imaginado y platicado entre si.) En esto va tanto, que e s cosa llana ser una de las mayore, y inas ciertas camas ds estar cornuninente inenos aprovechados en la fe a1 cabo de tan largo tiempo, el no haher habiclo el orden de doctrinarlos ni la conformidad que requiere su condicihn natural. Asi, en el Concilio provincial pasado que se celebro en esta ciudad de 10s Reyes se trato de bacer este C a tecisnio como cosa muy importante, y por negocios graves que bubo no tuvo el efecto que se deseo. Y agora a1 presente, por muchos memoriales de diversas iglesias y personas de larga experiencia, se h a tornado a pedir con niucha instancia que este Santo Sinodo provincial pusiesc en esto su mano, como cosa que requeria no rnenor autoridad que esta. para ser recibida de todos sin contradiccibii: por estas razones y por sei- cosa tan conforme a lo que el Sacro Concilio de Trento encarga de la doctrina, sefialO con maciuro acuerdo este Sinodo provincial algunas personas doctas, religiosas y expertas para que coinpusiesen un Catecisnio general para todas estas provincias, encargandoles que en cuanto a la sustancia y orden siguiesen todo lo posible a1 Catecismo de la Santa Memoria de Pi0 V, y en cuanto a1 modo y estilo procurasen acomodarse a1 mayor provecho de 10s indios, como por el mismo Catecismo del Sumo Pontifice se advierte. Y porque se pretende que esta ensefianza cristiana les sea inuy familiar y ficil, como lo encarga Dios en su ley, parecio conveniente modo escribirse por preguntas y respuestas, para que puedan nielor percibilla y tomalla de memoria y para que lo que asi tornaren lo ejerciten, recitandolo a sus tiempos 10s m u c h chos y 10s mayores cuando se junten en la iglesia _v aiin cuando van sus l a b res y otras ocupaciones, como en algunas partes muclios buenos indios lo hacen, de que se les sigue gran fructo. Y porque no son tocTis de una misma Iiabilidad y memoria, orden6se tambikn que se hiciese un Catecisnio m6s breve para rudos y otro mayor para 10s inas habiles, procurando que ni poi- breves dejaseri d e tener la suficiente doctrina ni por darla mas clara y extensa cansasen con s u prolijidad. P a r a lo cual todo, habiendose escogido de muclios catecisrnos impresos y de mano lo que niejor parecio, y habieiidose inucho conferido y examinado, finalmente f u e aprobado por este sancto Concilio y mandado publicar 3' usar en toda esta provincia, coino parece por nuestro decreto. Kesta qu2 lo que ha sido por Nos tan saludablemente proveido, no con inenor celo sea llevado A la debida ejecucion, pues en esta obra del Seiior, el que siembra y el que coje, todos ternhn gozo y premio de su divina y liberal mano.)).

(7) PROLOGO. I?(. No hay constancia d e cuales fueron esas ((personas doctas, religiosas y expertas)) de quienes el Concilio se vali6 para la redacci6n del catecisnio en araucano, 6 mejor dicho, en 10s dialectos de 10s obispados de Santiago y la Imperial. Es indudable, con todo, que, conforme a lo prevenido poi- el mismo Concilio, cada uno de 10s obispos debici hacer ((junta de lenguas de personas doctas y religiosas, para que, de conformidad, se hiciese ia traduction,)) sin que hayamos podido descubrir hasta aliorci cugndo sc hizo esa junta, ni quienes la forinai-on.‘ Sabemos, en cambio, que 10s obispos que les prestaron su aprobacion fueron, por lo respectivoa la di6cesis de Santiago, fray Diego de Medellin, y por lo tocante a la de la Imperial, fray Antonio de San Rliguel, ambos franciscanos. T”.sos catecismos eran 10s que el P. T‘aldivia encontro que circulaban en Chile ccescriptos de mano, y muchas veces trocadas las palabras y con algunos yerros,)) 1‘ 10s misnios que llev6 a Lima e insert6, en seguida, en su libro del Ai-te, vocnbulni-io y coizfesoizar i o e n a~-nucano,impress en 1Go6. I . Puede creerse, sin embargo, q u e uno de 10s sacerilotes q u e debiti formar parte de la junta para traducir el catecisnm en la dibcesis de Santiago, seria Juan Illas, quien, ademas d e chileno, era, segun las expresiones del obispo Sail h‘liguel, (c el inejor eclesiastico q u e a c i est8, y sabe inuy bien la lengua de la tierra y la del Peru]). (Carts nl ‘Rey, 14 de Septienlbre de 1581.) Blas f u k cura del Sagrario por lo rnenos hasta 1583, segun consta de 10s mismos libros parroquiales que tuvo a s u cargo. Por s u pericia en el araucano descollabaii tambiCn poi- ese entonces 10s clkrigos Francisco de Ochandiano, que se orden6 en 1578,J que en 1585 desempefilba eT curato de Xpoquindo y hlacul; Gaspar de Villagra, que f u C c~i1-ay beneliciaclo de Santa Ana, peritisimo tanibikn en la lengua quCchua, y, por fin, J ~ i a i iJofrC. Estos, y quiz:is algun fraile franciscano han debido ser -porque no habia otros-los que en Santiago forniaron la junta para el exainen del texto arauc m o del catecismo. De 10s clkrigos de la Imperial, era conocido por SLI pericia en el araucano el presbitero AlonsoOlnios de Aguilera, hijo de conquistador, que habia abrazado el estado eclesiktico por los alios de 1575. Los fl-anciscanos -a que aludiinos pudieroii ser Fr. CristObal de Rabanera y Fr. Juan de la l’orre, de quienes Fr. Juan de Vega en su relaci6n del estado de la Orden en Chile, q u e envi6 A Roina a1 cronista Gonzaga en 1583, dice que atomaron i n u y bien la lengua de 10s naturales.)) La relacion del 1’. V-ga eviste original en poder de nuestro aniigo Pr. Bernardino GutiCrrez, quien debeinos esta noticia. Entre 10s priineros jesuitas que vinieron a Chile (1593) se contahan 10s padres Ilernando d e Xguilerr. y Juan de Olivares, naturales de este pais, y que sabian el araucano; pero, coin0 se ve, no pudieron tomar parte en la junta de lingliistas..

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(9) PROLOGO. XI. luccs, ni es posible comprobar esto ultimo de una manera fehacienle. 3 Puesto que Vega y Valdivia vivieron juntos en Chile; puesto que eran mieinbros de la misma Orden, y, en fin, ya que ambos sc ocuparon del idioma araucano, tcdrno es, nos preguntamos, que ayuel no menciona en parte alguna de su Arte y vocabulario, imprcso en Lima en IGoG, 10s trabajos del primero? El hecho aparece, desde lucgo, como muy anomalo. Sin embargo, cuando sabcmos que Vega murid en 1Go5 y que el libro de Valdivia sali6 a luz en el siguiente; cuando por las estrechas relaciones en que ambos debicron vivir en Chile no pudo ninguno de 10s dos emprender sus trabajos linguisticos sin que llegasen Bnoticia del otro; cuando, por fin, no ha falt6 contemporaneo que acusase a Valdivia de plagiario, nos sentimos muy inclinados 6 sospechar que estc, por lo menos, debid aprovecharse para la publicacidn de su obra de 10s manuscritos de su colega, hecho que nada tendria d e censurable si, proccdiendo con hidalguia, hubiese mencionado la fuente en que bebia sus datos, como lo verified mAs tarde el P. Andrks Febres. El cargo de plagiario que deciamos se hizo 5 Valdivia, le fu@ dirigido por un contempoi-Aneo y en letras de molde. Segtm hemos notado en otra parte,4 el franciscano Fr. Pedro de Sosa fuk enviado desde Chile ci Espafia & gestionar contra el sistema de dn, por s u parte, a f r m a que se conserva inkdito e n el hrchivo Nacional d e Lima; pero, la verdad es que el inanuscrito atribuido a1 P. Vega s61o consta, como pudiinos cornprobarlo personalmen-. tc hace alios, de Linos cuantos cuadernillos inconipletos, sin portada y sin indicaficin alguna de autor, sin que pueda, poi- lo tanto, decirse que sea de aquel jesuita ci de otro escritor. propbsito del P. Vega debemos recoi-dar aqui que, antes q u e 61, lleg6 a Chile el franciscado Fr. Juan de Vega, citado Inas a t r h , y 3 quien Wadingus, en s u s Scriptows Ordinis .Wino1’iuiz, y luego Pinelo-Barcia, Epitowze de In B i b l . Oriental y Occidental. t. [I, col. 7 2 2 , atribuyen un .Irk d rzidinzentus de gr-antiticn, impreso en Lima, sin decirnos siquiera de qui. idioma se traia, circunstancia que, unida la identidad de apellidos, nos induce11 ti creer q u e el cronisla franciscano se refirib en realidad a1 autor jesuita de quien veniinos tratando. 3. El Abate Alolina, en el ((cat;ilogo de 10s escritores de las cosas de Chile)) que insert6 a1 fin de SLI IIistol-in civil,. da, en efecto, como impresa la G?-al?zciticay notns de la leirgua d e ChiIC del P.Vega, sin otro detalle alguno; pero, basta considerar lo que dicen 10s autores jesuitas que quedan citados, para coniprender que aqukl es u n error d e RZolina. 4. Vkase nuestra Elist. de la Lit. colonicrl de Chile, t. 11, p. 360..

(10) guerra defensiva que preconizaba el P. Valdivia, y 2'1 causa de haber sido destinado por sus prelados a1 conven tode Salamanca, hubo de delegar 10s poderes que llevaba de 10s cabildos de este pais en don Antonio Parisi, hombre que habia servido primeramente en la milicia como alferez y capithn durante diez afios y doce como capellhn, cura y vicario del ejercito en la guerra d e Arauco. En desempefio de su comisibn, Parisi present6 en Madrid a1 Consejo de Indias un memorial imprcso en el que decia textualmente haberle movido a seguir la comision de Sosa, sin otras causales, ((el haber comunicado mucho & 10s indios, por saber bien su lengua y haberla ensefiado a otros, y e1 solo ha compuesto Artes y Vocabularios y Sermones en la dicha Lengua, habiendo otros predicado a 10s indios tomando de memoria sus mesmos sermones, y otros, aunque han escrito algo en esta Lengua, ha sido fiandose de lo que otros les dictaban; y lo que mas le ha forzado, es el haber 61 puesto en ejecucion todos 10s medios de la guerra defensiva: ejecut6 10s dichos medios poi- saber 61 solo la lengua de Chile, de modo que no tenia necesidad de interprete coin0 10s demBs; y por no estar hechos 5 10s Irabajos de la guerra, otros sacerdotes, de cincuenta veces no le acoiiipaiiaban la una, maxime el P.Luis de Valdivih, el cual, por la mucha edad 6 indisposiciones y por 10s muchos cargos que tenia.. .. le fu6 fucrza cstar siempre en tierra de paz.)) 5 Coin0 sc vc, las ascveraciones del cl6rig-oParisi son categ6ricas en lo que toca ii que scilo e1 habia compucsto ,k-tes, 'I'ocabularios y Sermones en Lengua araucana, dando h entender de una manera bastante explicita que el P. \.'aldivia se habia apropiado de sus trabajos. Cualquiera que sea, sin embargo, lo que hubiese dc cierto poi- lo tocante ,i esto ultimo, que no puede menos de parecer muy extrafio si no inverosimil, es el cas0 que el h r t e y Vocabulario y 10s Sermones de don Antonio Parisi no han llegado hasta nosotros. 5, Memorial de Parisi a1 Consejo de Indias, fol., sin fecha (1613).. 5.

(11) r PROLOGO. XI11. 1 estos libros en Lengua araucana, hoy pcrdidos, debemos agrcgar otros, desgraciadamente. Scan, desde luego, las P l d i c a s doctrindes e n f o r m a d e colo, comnpuestas en idioA,z clziliduxu p o r el 13. P e d r o 7’orrellas, ae quien asevcra el Conde de la Viiiaza, que fue ((uno de 10s ocho primeros jesuitas que llegaron iI Chile, y el primer0 que catequiz6 10s indios del archipielago de Chiloe, juntamente con el P. Agustin de Villaza.))6 No nos dice el autor que citamos de donde tom6 la noticia, pero iI todas luces proccde del libro de Sobron, en el que se registra casi en 10s mismos terminos,7 sin que sepamos tampoco d e d6nde la bebi6 el medico espafiol.JTeamos, pucs, modo de indagar, por nuestra parte, que fundamento tenga semejantc dato bibliogritfico. Desde luego es inexact0 que eJ P . Torrellas fuese uno de 10s ocho primeros jesuitas que vinieron A Chile, como es PAcil comprobarloleyendo A cualquicra dclos cronistasde la Compaiiia, Ovalle, liosales, Olivares, Enrich. 13astaba con decir que habia, en union del P . Villaza, catequizado de 10s primeros A 10s indios d e Chiloe para caer en cuen ta dc que habia figurado en Chile B mcdiados del siglo S V I I . 8 Apenas es del cas0 manifestar tambien para dcsvanecer este c6mulo de errores, cOmo 10s primeros jcsuitas que llcgaron ,i Chiloe fueron 10s padres Juan del Pozo y hklchor Venegas, porque tal disquisicibn nos interesa niucho menos que la avcriguacion bibliogrkfica que llevamos entre manos. Prescindiendo de las referencias a1 P. Torrellas que se hallan en algunos de 10s cronistas jesuitas que quedan mencionados, queremos--y crccmos que esto basta-limitarnos B la biografia que le dedico Kosales en su Conquistcr espii-itzinl d e Chile, libro hasta ahora inedito y funda6. BibliografLa d e las Lenguas de A?n&?-ica,iiirmero 975. 7. Los idiomas de la hnei-ica latina, p. 7 8 . 8. Vease Olivares, H i s l o r i a d e la Cu?ltpaGia de Jesiis en Chile, p. 378 y siguientes..

(12) XIV. L E N G UAAR A U C A N A. mental en las matcrias que abraza, y en el cual no se menciona para nada la obra en araucano atribuida a1 P. Torrellas. 9 Xunque, coiiio se ve, hay fundamento bastante para negar la existencia del libro alribuido a1 P. Torrellas, ante la afirmacion categorica de 10s biblibgrnfos espalioles que quedan recordados, debeiiios limitarnos 5 cxpresar que ha debido escribirse antes de 1642, feccha en que inuri6 aquel jesuila. En condiciones muy seniejaiites B las de la obra que queda indicada sc encuen tra tambikn la Grninhticn d e Zos i d i o m a ~ l z i l e i z o , pzielclae y p o y ~ con , 1ss oi-acioizec izecesai-ins p a r a la cabal insti-zicciciiz relig-ioss d e los iizdios, que se dice escrita por el P. Juan Jose Guillelmo, libro que, seguii sus biografos, quedo solo en borrador a1 tieiiipo de la muerte de su autor, ocurrida en 1710.10 Alucho m6s fidedignas son las noticias que nos han quedado accrca de olros libros en araucano que el P. Andres Febres pudo consultar a1 tieiiipo de dar 6 la iinprenta en 1gG5 su Arte de Za lengun genei-a1 del f-eiizo d e Chile. 10' 1- e1 sabemos que el P. Juan Ignacio Zapatci traduj o a1 araucano en 17 13 10s Peizsaiizientos cristinnos del 1.' Bouhours.I1 Fcbrbs refiere que tuvo la ideade insertar esa traduccion en su Ai-te, pero que por ser deinasiado abultada y no recargar 10s gastos de la impresibn, hubo de dejarlo para mejor ocasibn, con el prop6sito de que sirviese detexto de lectura 510s nifios indigenas; pero el hecho cs que hoy no se conote el paradero del manuscrito del 1 .' Zapata, ~ 1 6 6s inenos 3 la niisma dpoca ciebcnios *rcferii-un pequeiio Cnlepiizo ai~ctiicz~zo, escrito en Chiloe 6 10s principios del siglo XVIII 9. En la carta anus en que s e ' d a raz6n de la muerte del P. Torrellas, q u e esiste inkdita en la niblioteca Sacionnl dc Santiago, no hay la menor alusitin a1 libro de que tratamos. Tainpoco heiiios rodido encontmrlo m ~ n c i o n a ~ den o ninguuo d e 10s biblirigral'os de la Compafiia, ni aun en Eii1-ic11, que h a dedicaio a1 1.' Toi-rellas Ins pdginas 4CG-69 d e su citada ZZisto?-ia. IO. hlaclioni, Lcrs siete esli-ellns de In mu?zo de Jestis, COrdoba, I 732, 4.", noticia que reprnduce Enrich, I-list. de In Cunzyaliin,, t. 11, p&g. 7 3 . 11. El 1'. Doiningo Rouhours f a 6 u n literato francis nacido en 1628 y muerto en 1702. SLI, libto P'citsees ch?-c!tiennes, publicado antes de 16513, ha sido traducido a1 castellano (Sevilla, 1G81), a1 italiano, a1 aleinAn, a1 h o l a n l k s y at111al t a g l o . VCase nuestra 'Znzpreizta e f t Manila, p i g i n a s 95 y 150..

(13) PR~LOGO por el padre jesuita Gaspar Lbpez, que Febi-6s utiliz6 para el suyo, fundado principalmente, como e1 propio lo declara, en el que atribuia a1 P. Diego Aniaya, ((que fue gran niisioncro y lenguaraz insigne,)) 1- del cual tampoco se conoce ahora ni el manuscrito. Para completar esta serie de obi-as i*elati\-as a1 araucano, hog por desgracia perdidas, s610 nos resta que citar la GramiZlica d e la Zeizgzia clzileizn, que el abate Molina atribuye a1 jesuila Pedro Yolasco Garrote, el mismo que prest6 su aprobacibnal libro de Febres. 12 Previas estas someras consideraciones bibliogrhficas, entraremos ahora en la enunieracibn de las obi-as inipresas, eii que con niAs 6 menos extensibn se trata de la lengua ai-aucana, sin que se nos oculte que para inuchos habremos cilado titulos que poi- contener s610 lijeras refei-encias no mlia la pena de mcncionar, y que, para otros, habremos oniitido muchos. Pero <que norma seguir en este cas0 para no pecar de deficiente 6 de prolijo?. E n cuanto A la extensibn de territorio en que se ha hablado la lengua de 10s araucanos, ii sus dialectos y ti sus geniales particularidades, el lector lo liallai-5 todo en 10s piiirrai'os que transcri12. El P. Garrote era naturalde Santiago, habia nacidopor 10s ailos de 1693. IIalltibaSe coI110 inisionero en Arauco cualido le sorprendih la gran sublevacihn indigeiia de 172 expulsibn contaba 74 afios y residia e n el Colegio de San I'ablo de Santiago. De 10s biblibgrafos jesuitas, Caballero se liniita a citar el nombre de Garrote, sin dar lloticia alguna ni de s u persona ni de SLI obra (pcig. 31, Y j i b l i o t h e c z Sc?-ip1u7'zim, Szcpl. F " . ~ m Z u n , i&onza, 814, 4.") apesar de q u e pudo indudablernente recoger mu>-buenas ini'ormaciones de de 10s otros jesuitas chilenos espatriados a Italia. El P. Enrich n o se inanifiesla nl respect0 mejor informado, y aiin llega dudar de que Garrote viviese cuaniio la espulsidn d e la Orden. Hist. de la Compaliia, 11, p. 156. Por 10 tocante a 10s derntis jesuitas autores de libros iniclitos de quienes henios vellido oC11pbndonos, no 10s menciona ninguno de 10s historiadores b biblibgrafos de la Orden. En cuanto a otros libros inkditos en araucano, Fr. Bernarciino Gutiii-rez nos ha dicho que en la Biblioteca de Sail Francisco d e esta ciudad existia n o hace m u c h o 1111Se?-?lti)?z: 7 por fin-el Doctor Lenz g u ~ r d at i n 'Iliccionm-io e.spak&al-aucn~zo quc tiene 406:p;tfiinas e n 8." '16por I O centimetros) 3 dos coluinnas, que.contiene algunos vocablos que no figuran e n el de Febres, pero q tie desgraciadariiente est& falto de las priincras piiginas, y, pol lo tanto, clel n o ~ n h r edel aLltL)r; considerados el papel que se ha empleado y el caracter de la letra, lies incli~~arn~,s_;i creel. que ha debido sei- escrito a principios de este sig-lo, sin que pueda asegurarse si cs h IIC) original, y por conSigLliente la fecha q u e pudiera referirse S L ~redac-ihn..

(14) bimos a1 describir las principales obras que de clla tratan, cuyos autorcs hail de inerecer mucho mAs credit0 que el que pudiera prestarse 5 10 que dijeramos nosotros..

(15) BIBLIOGRAFIA DI: L Z. / y gramatica / general d e la Lengva qve / corre en Reyno de Chile, con vn Voca- / bulario, y (:oiifeCfoiiario. Cornpuefcos / poi- el Padre Luys de Valdiuia de la / Coinpafiia de Iefus en la Pro-/ uincia del P i r u . / 7 Iviitamcnte con la Docti-i- / na Chi-iftiaiia y Cathecifmo del Coiicilio de Lima cii Ef-/paCol, y dos traduciones del en la lengiia de Chile, que / esaiiiiiiaron y aprobaron 10s dos lieuerendifsi / mos feCoi-es de Chile, cada qual la / de 5fpado. / (Vifieta con z m 113s.) Con licencia. / E n Lima por' Franciko del Canto. / (FiZete.) Afio. 1606. / (Cohfbn:) Iiiipressojcon liccncia en Lima / Por Francifco del Canto. / hfio. IGoG. I .--,4rte. L U ~ O el. 8."melior.-Port.-v. en bl.-S hojs. s. f. de prek-Arte, 55 h s . , ~y al fin I sin Coliar, con la tabla de 10s capitulos y el colofbii, siendo de advertir que la foliacibn einpicza en la 9.. Pre1s.:-Suma del prix-ilegio: Lima, 26 de Agosto de 16oG.--lic. del P. Provincial: 30 de h g o s l o de id-Aprob. del P. Hernaiido de hguilcra: Lima, 28 dc hgosto dc IGo5.-L\prob. del presbitcro ,ilonso de Toledo, y de 10s bachilleres Diego Gatica y hliguel Cornejo: Lima, illlimo de ,\gosto de id.-A Alonso Garcia Ramhii, gobernador de Chilc: 26 de hgoslo de 1606.--hl Icctor..

(16) 18. E E N G UAAR A U C A N A. --Vocabvlario / de la Lengra de Chile / coinpileito por el Padre Luys de / Valdiuia de la Compaiila / deIei'us.l;CoZo,fun:) Imp]-esso/ con licencia en Lima / Por Francifco del Canto. / Afio. 1606. j g pigs. s. f. 3 dos cols. y la ultima para el colofbn. Con porlada aparte: -Doctrina / Christiaiia, y Ca- / thecisino aprobado por el / Concilio Prouincial de Lima. Con dos traduccio- /lies en lciigua de Chile, q exaininari5, y aproba-/ ron conforine a1 decreto del dicho Ciscilio 10s / dos ReuerEdifsirnos reiiores Obii'pos del / iiirfmo Reyno, cada qual la / d e fu Obifpado./ [ViZeta e n ntaclel-a con un IHS l-adiaizte y In Zej-eizda e n foi-inn oval: Jcsvni vocabis nomen eius.) Impressa con licencia de la / Real Audiencia, a peticion del Padre Luys de Valdi- / uia de la Conipa5ia de Iel'us, con cl ai-te de la iiiifnia len / gun, bocabulario y conl'efioi!ario, que coinpufc el / dicho padre. En Lima iinprel'l'o por Francil'co / del Canto, An'o. 1606. --Port. y e n el reversola siinia del privilegio de 26 de Agosto de 1609, vilieta yregistl-0.-Texto, 16 h s . , incl. la port., estando sin foliar la 2, 1 2 y 16.-La Doctrina terniina en el reverso d e la hoja I O , seguida ininediataniente del Catecismo, q u e concluye en la 15, y a continuacihn las coplas en araucano para caniar despuks de la doctrina a N. S. Jesucristo, 3 Nuestra Sefiora para despedirse en acabando la doctrina, de 10s maiidamieiitos y de la confesihn. Con portada distinta: -Confessionario /breve en la / Lengva dcl Reyiio de /Chile. CompueiIo poi- el Padre Luy; / de Valdiuia de la coinpafiia de / Iesvs. En la Prouincia /del Piru. / Provechoso, para con- / feeifar 10s Indios de Chile, y / otras perl'onas. ( V i k l a identica d la de la pi-intera poi-tada.) Con licencia. / En Lima por Francil'co del Canto. / "Lfio. h l . DC. VI. --Port. y en el reverso In sunia del privilegio de 26 de Agosto de 1606:-Testo, hojas 2-16 -Las erratas del Arte, I h. s. f.-Id. del Confesinnai-io, I h.-Id. de{ Cathecismo, I p,-g, bl.. Signaturas del volCimen: A-L, ha-Bb, FJ-mm.. LEON PINELO, Epitome de la Bibl. OF. y Oc., M a d r i d , 1629, pag. 1 1 0 . PIKELO-BARCIA, Epitome de la Uiblioteca 07-ieizlal y Occidental, Mad?-id,' 1738, fol., t. IS, col. 727. NICOLAS ANTONIO, Bibl. f f i s p . Nova, t. I1 pBg. 67. CONDE, Catalogue, London, 1824, 4.", niim. 785. . TERNAUX-SOMPANS, Biblioth. Ant&;., Pal-is,1837, num. 296. o BRUNET, Manuel d u Libl-ake, t. VI, w ~ b Valdivia. LUDEWIG, Antel-ic. aboi-. lung., London, 1858, p. IO. Bibliotheca Hebe?-., SI, n b m . 691, ejemplar que f u k vendido en seis libras esterlinas. BACKER, Bibl. d e s Ec?-ivai?zs,etc., t. VI, p. 709. SORROS, Los idio7izas de la Ame?-ica Iatina, :Madl-id, (s. a,) p a s . 75. AlEDZNA, Hist. de la lit. colonial de Chile, Santiago, 1878, t.' SI, p. 386. TORRES SALDAMANDO, L o s aiztiguos ,jeszkitas del Pe?-u, L i m a , 1882,p. 87. MEDINA, Bibl. ~ i i z e l - . ,Santiago, 1888, p. 435. MEXJkJDEZ PELAYO, Inv. hibl. de la ciencia espnZola, dladl-id, iS89, t. 111, p. 302. CONDE DE L A VINXZX, Bibliogi-afia espa5ola de lenguas indigenas de fliizdrica, Madl-zd, 1892, num. 116. MITRE, L e n g u a s anzel-icanas, La PIata, 1894, p. 9.. Dice el autor, 'dirigiendose a Alonso Garcia Ram6n:--nEn el tienipn que anduve con V. S. 61 al'o pasado y parte de este sirvikndole en ese reino (Chile) y a y u d a n d ~d 10s soldados e indios naturales en 10s ministerios espirituales, algunos ratos q u e me sobraban me ocupe en hacer un Arte o Grainatica y un Voca-. -. . .*.

(17) -. F. B I B LOI G R A F ~ A. I9. bulario y un Confesionario en la lengua dellos, por donde pudieseii 10s ininistros del Evangelio aprenderla, considerando que, ya que de presente, por la guerra en que andan, no les podia yo ayudar en lo principal de sus almas que deseaba, a lo menos, en lo porvenir, con la esperanza que del valor de V. S. tengo, inediaiite la Divina Gracia que 10s ha de pacificar; pudiese este mi pequeiio trabajo ser para el dicho fin provechoso a otros ministros del Evangelio de mayor caudal que el mio. Y llegado a esta ciudad de 10s Iieyes y ordenkndonie la obediencia lo sacase a Iuz, me pareci6 imprimir, juntamente con lo dicho, 10s dos Catecismos de esa . Lengua, aprobados por 10s dos Reverendisimos Seliores Obispos de ese reino, que por andar escriptos de mano, tienen muclias veces trocadas las palabras y algunos yerros: cuyos originales, firiiiados de sus Seiiorias, hube en ese reino y traje conmigo a este, y todo lo susodicho presente ante la Real Audiencia desta Corte, y di6 licencia se imprimiese.. .)I. ((A1 lector:-Cuatro cosas tiene esta lengua de Chile que la facilitan inucho y dan animo para aprenderla. La primera es, que en todo el 'reino d e Chile no hay mks de esta lengua, que corre desde la ciudad de Coquimbo y sus tkrminos, hasta las islas de Chiloi: y mas adelante, poi- espacio casi de cuatrocientas leguas de Norte a Sur, que es la longitud del Iieino de Chile, y desde el pie de la cordillera (;ran.de Nevada hasta la mar, que es el ancho de aquel reino, por espacio de veinte ieguas: porque aunque en diversas provincias de estos indios hay algunos vocablos diferentes, pero no son todos 10s nombres, vei-bos y adverbios diversos, y asi 10s preceptos y reglas de esta Arte son generales para todas las provincias. La segunda es, que es m u y regular y uniforme esta lengua en las formaciones de 10s tiempos y personas, que casi n o hay verbo irregular, y lo contra.rio de esto hace dificiles otras Ienguas, como se ve en la latina. La tercera es, que para todo genero de verbos, sustantivos, transitivos y neutros no h a y inas de una conjugaci6n, y esta tan abundante de tiempos, que excede A la latina, la cual abundancia facilita mucho el a p e n d e r una lengua, porque halla el que la aprende c6mo explicar sus cmceptos: y cuando 10s tiempos son tan pocos, que uno ha de servir y suplir por inuclios, se hace dificil la lengua. La cuarta, que toda la dificultad de esta lengun no consiste en mas que en saber pronunciar una vocal imperfecta y una consonante que frecuentan niucho estos indios: B las cuales en breves dias se hace el oido y se aprenden, y con solas las reglas que se ponen en el capitulo primero de esta Arie, donde se trata de la pronunciacibn y ortografia, se acertaran a pronunciar, aun sin haberlas oido. Otras tres consonantes que estos pronuiician algo diferenteniente que nosotros son inuy fAciles, como se vera. Confieso que habra muclias faltas en esta Arte por profesar brevedad, como quien sahe cuanto anima esta a 10s que d e nuevo.- se ponen a aprender una lengua: pero las reglas generales suficientes para la congruidad del hablar, entiendo estan aqui: y sobre este fundamento podrBn despues otros sacar B luz la propriedad y frases de ella y enrnendar las faltas que en este Ai-te se hallaren. Mi deseo es que liaya algiin principio iinpreso, yor donde 10s que deseosos.

(18) 20. EN G U A. A l i A U C A N if. -. de la honra de Suestro Sefior y celo de la conversidn de estos indios de Chile, quieren ap-ender su lengua, puedan alcanzar su fin. Plega a1 Seiior sea el fin y el efecto de este pequeiio lrahajo su mayor honra y gloria. Amen)). Capitulo I del Arle.-De la pronunciacion 7 ortografia:-Lo primero, se ha de notar que hay en esta lengua u n a vocal de inas de las cinco que tienen las lenguas Espafiola y Latins, porque estos indios pronuncian un sonido ineclio entre la (e) 'y la (u) y u s a n n i u y frecuentemente de el, hirienclole antes y despues con las letras consonantes, al modo que nosotros herirnos las cinco vocales; y aunque es menester oirle para percebirle y acertarlo a pi-onunciar bien, con todo eso, se puecle dar regla para saberle pronunciar, y e s , que teniendo 10s labios abiertos y sin nienearlos c o j a alg-una, y juntos 10s dientes de arriba con 10s de abajo el que quiere pronunciar este soniiio, pi-etenda pronunciar de propcisito (u) y el sonido q u e saliei-e tal cual fuere, ese es el que pronunciar, estos indios. Y despues que se h a p el oido 5 61, con faciliilad y sin cuiciailo, aunque est& 10s dientes apartados, se pronunciari; y diferenciase el sonido perfecto de la (u) de este susodiclio en que la ( u ) quinta vocal picie necessriainente para s u pronunciacion fruncir algo 10s labios. Pei-o esta sesta vocal de esla lengua, pide lo contrario, que no haya moviniiento alguiio en ellos. Y por tener esta sexta vocal la seiiiejanza dicha con la (u) la escrebiiiios e311 la figura de la (ii) poniendble aquella virguleta encim:i, y para mayor diferencia, procuraiiio; en esta impresi6n poner esta sesta vocal con (zi) de las de bastardillo con la diclia virgulita. Y la qiiinta 'vocal la'poiicnios con ( u ) de reclondillo, y hase de advertir que cuando esta sesta vocal se junta A otras vocales, sucna algo 3 modo d e g-conio en este vocablo: relzie, que significa siete, y en otros. c(I,o segunclo, se ha de notar, que hay en esta lengua una consonante que no h a y en la Lengua latina ni espaiiola, que e s un sonido algo parecido a1 de la (g) cuando se junta con la(a) en eslc vocablo Gala, ti con la (o)en este vocablo Gonzalo; per0 difer~nciaseen que el golpe que nosotros daiiios para decir (gal go, gu) no e; gutural, sino en medic) de la boca, pero estos iniiios le pronuncian gutural, I e.;!c g,)!p?.no s:ilo las cinco vocales nuestras, sino tambien a la sexta suya de ellos, y aunque es dificil de toiiiar la pronunciaci6n sin el frecuente oido de ella, pel-o la regla para pronunciarla sea de procurar pronunciar estas silabas (ga, go), etc., al modo que la pronuncian 10s gangosos; porque este sonido es el que m i s se le pare ce; y por lener esta seniejanza con la g,no se invent6 carjcter nuevo para escribirla, sino con la iiiisnia ( g ) con aquella virguleta encima, lo cual ha sidi dificil para la iniprenta por no haber moldes de estas figuras y haber sicio menester liacerlos nuevos, por ser esta letra la mas frecuentada en csta leugua en toilas las personas duales plurales y segundas de imperntivo, pasivas C imperx~iialesde 10s verbos; y porque muchos nonibres y verbos coniienzan, median ci acaban con ella. ((Lotercero, se ha de notar que estas tres letras siguientes 1, n, t, demas de la pronunciaci5n qae tienen en nucstra 1Sspaiiola en estas silabas (la, na, la) que.

(19) 21 tambien se usa en esta lengua, hacen otra pronunciation con ellas, q u e es neceslrio saberla para evitar la equivocacicjn que hay en muchos vocablos, cuya significacihii depeiide de esta pronunciacibn, la cual es de esta inanera: q u e arriiiiando la punta de la lengua a 10s dientes pronuncian (la, le, li, etc.) y (na, ne, nil etc.) locual no tiene la priiiiera pronunciacibn nuestra q u e se forma con la punta de la lengua en el paladar alto; y al contrario, cuando 10s espafioles pronunciaiiios (tal te, ti, etc.,) arrinian la punta de la lengua al paladar alto. Y para escribir estas tres letras en esta segunda pronunciacibn, usainos de las mismas ( I , 11, t) con aquellas sefiales, aunque en el Ark y Catecisrno sobre la ( i z ) no se pus0 sefial para quitar la equivocacibn que hubiera leyenclo algunos (Aa, fie, fii, etc.); en el vocabulario se pondra u n puntico solo enciina de la (n) y cuando fuera fia, fie, iii, se pondra la raya ordinaria. ((Lo cuarto, se ha de notar que; asi en espafiol coino en latin, suelen anteceder dos consonantes a una vocal, coino en estos vocablos: pi-Lido, plnta, cleineizte, ilrorrzednl-io, y en latin suelen herir a una vocal dos consonantes despuks de la rnisiiia vocal: coino en estos vocablos: m / ,fert, vult, etc., q u e son dificiles de proiiunciar a 10s que comienzan la lengua Latiiia, hasta que se ensefian haciendo el oido a juntar r , con t , 6 1, o s con t , que es cosa no usada en espaiiol: asi en esta lengua de Chile anteceden niuchas veces 3 sus seis vocales y se siguen despuks d e ellas dos consonantes, asi de l a s que en espaiiol soleinos juntar, coino de las que no soleinos, y una de las consonantes que suelen juntar es la (g) que pusiinos en el notable segundo. Y- no se debe pensar que entonces hay nueva silaba deinas de la vocal, p ~ r q u eno es mas de una. ((Pinalmente, en esta leiigui 1-aras veces se liallaii estas silabas: ga, gue, p i , go, gu, a1 modo q u e iiosotros l a s pronunciamos; ni $a, $e, ci, $ 0 . qu; iii fa, fe, fi, fo, fu; ni ja, je3 l i , jo, ju; ni ra, re, ri, 1-0, r u con la fuerza q u e iiosotros las pronuncianios; ni s a , s e , xi, xo, xu. De la I' usan en el sonido que nosotros en estas palabras: araiia, quiero, etc.; y taiiibieii la aprietaii un poquito iiiAs, por ser tan poca la diferencia, no se hace seiial en el cardcter de la r. Advertencias del Vocabu1ario:-ct Para acei-tar 3 leer y pronunciar este vocabulario, es necesario haber leido el capitulo prirnero del Arte de esta. Lengua. ((La causa de sei- tan breve este vocabulario es porque n o se poneii aqui tod i s 10s verbos conipuestos, ni todos 10s nornbres q u e se derivan de ellos: la razjn es, porque con las reglas d a d a s en el capitulo diezinueve del AI-te, cada cual p x d e foriiiar par si de cacla verbo simple con las particulas q u e se interponeii mas de treinta verhos y otros tantos negativos k inipersonales, y de cada verbo dxivar participios y nombres. Y siendo mas manual este vocabulario, tielie toil0 1 I necesario y suficiente q u e ha nienester un iiiinistro evangklico de esta Lengua. IS1 Vocabulario que coinienza por espafiol sera inis copioso y se queda 1iaciendo.n ((En este vocabulario van puestqs algunos vocablos dos veces 6 mas y con diversas letras, porque tienen en diversas provincias varias pronunciaciones y.

(20) L E N G UAAR A U C A N A 10s mas vocablos son beliches, porque estos indios son inas en numero y mas necesitados en sus almas de quien les preclique, por ser infieles.. Y por ser la priinera iinpresibn, lleva algunas erratas, las cuales van sacacias juntas a1 fin de la obra l a s del A&, L~ocnbzdar-io, Coizjesioianrio, y Crclecisiito. liuego a1 estudioso lector las vea y conforine a ellas corrija 10s yerros, y si algunos hallare mas, 10s apunte)).. 2.-Sermon / en Lengva / de Chile, de 10s mys- / terios de nvcstra santa / fe catholica, para predicarla / a 10s indios infieles del Reyno / de Chile, / dividido en nveve / partcs.pequefias acomodadas a / €u capacidad. / Compvesto por el I>. Luys de Vald ... / Compafiia de Icfus, Perfekto de 10s eitudios may.. . / de S. h m b . . . 4."--Port.-v. con la lic. d2l Prelado d e Valladolid: 8 de Octubre de 1621, y el epigrafe de 10s serrnoiies.-76 ps.. que comprenden nueve sermon:s.--El texlo en araucano, con la traducciOn castellana a1 margon, e n forma de aposlillas.-Sigiiado A-I< en pliegos de ocho p i g i n a s , menos el iiltirno q u e es de cuatro.. PINELO-B.\IICI,\, 1S,uil017t~L ~ CIn Ijibl. Or. y OC., t. 11, COI.7 2 7 . N 1 C O L . S ANTONIO, Zlibl. IZi.s~?.ziz.z mzz, t. 11, p. 67. se liiiitia A clecir que estaba escrita esta obra ealern Zinguz q u e la Crai7ziiicn de Chiie. V I N h Z X , 'B.'b'iug.,n<iiii. 97 j , la coloia entre las (cobras que careien de feiha deterrninada 6 de las que sl.)lamente se tiene noticia de que se compusierono.. E l P. Sotwel, despuks de citar la Gram.itica de 1606, aliade: ccMisicrioi-zm jiidei, Tonius I , eadem lingua)), palabras que sugirieron a 10s PP. Backer (IV, 709)~la d u d a de si el libro seria siinplemente el Cnlecisirzo breve que sigue a la GI-nmdtica. Nosotros lo climos como iinpreso en nuestra Lit. col., aunque con el titulo latino con que lo recordabau 10s biblingrafos de la Compaiiia. ((Para la instruccibn i-eligiosa de 10s indios, dice Torres Saldamando, arreglo (Valdivia) u n volilrnen en araucano titulado Jlistei-iunt f i d e i . Algunos creen que esta obra es el catecismo breve que se publico a continuation de la gramatica, y y no otra distintao. I,os Jesuitas del .Fei-ii, pag. Sg. . S e vel pues, que las noticias bibliogrificas que hasta hoy se conocian de esta obra de Valdivia no podian ser Inis deficientes. El ejemplar que henios tenido a la 'vista esta desgraciadaniente con la portada mutilada, aunque la licencia que se se ve en el reverso indica clarameiite que se di6 a luz en Valladolid y en el afio de 1621.. ~ . - - ~ a s p a r iBarlaus, liervm per octennium in 13rasilia et alibi nupcr gestarum, sub prafectura comitis J. Mavritii, Nassovi=, ctc., comitis nunc Vesalize gubernatoris et cquitatus focde-.

(21) ratorum Belgii Ordd. sub hvriaco ductoris, historia. Amstelodnmi, Joaniiis Blaev, I 647. Fol.--3 hojs. s. f.+31o pp.--Fr6ntis planos.. grabado y reti-ato de Mauricio d e Nassau.-X. figuras y. E n las phginas 282-289 se encuentra un vocabulario araucano.. 4.-Historia natvralis 13rasiliz ,Aufpicio et 13encficio Illvstriss. I. Mauritii Corn. Nassav illivs Provincix: et Maris svnimi R E fecti adornata In qua Non tantum P l a n k et Animalia, fed et Indigenarum morbi, ingenia et mores defcribuntur et Iconibus fup r a qui nge n t a s illu st ra t i t u r. Lw gCE-0n. B n t n oi-t m z A p LLd FI- ail c iJwin Hackitin?, et Amstelodami, Aptid IJud. Elseail-ium. 1648. Fdl.--Port. grab. en dulce.-5 y 7 s. f. a1 fin.. hojs. prels.+rz? pp,+r hoja de i11dice.t-4 hojs. s. i.+zg:i. pp.. Consta la obra d e dos partes; con distinta numeracidn, la prirnera de la M e tiicinn Brasilera por Guillerino Pishn, y la segunda de la TIisbricz Natural' d e l. II(rasi1por Jorge Margrave de Liebstadt, puestas ambas en orden y anotadas por Juan de Laet. En la phgina 283 empieza el apendice De Clzileiz.ribuv, c u p capitulo V trata De Clzilensiiinz lingua et vocabulai-iunt dictioitiiiia chilciz,sizim.. 5.-Guilielmi Pisonis, D2 I n d i z utriusque re naturali et medica. Lugduiti Batavol-thllz, Elsevii-, 1 6 5 ,fol. Citado por Ludewig. \'ease el niimero siguiente.. 6.-Guilielmi Pisonis, De I n d i z utriusque re naturali et medica. A m s t e l x d a m i , C I 3 . 1 3 . CLVIII, fol. El segundo tratado d e esta obra se intitula: --ctGeorgii Margravi de Liebstadt, Tractatus topographicus rnctereologicus Brasiliz cum Eclipsi solari. Quibus additi sunt illius et alliorum coinentarii d e brasilensium et chilensium indole et lingua)): pp. 32 y siquientes. Vease el nuin. 7.. 7. -Bra filian i€eh e G e l-chi ch t e B 8n hch tj ahrige r i n felbige n Landen gefuhreter Kegierung Seiner Furltlichen Suaden Herr n Johann hloritz, Furitens zu Kaffau &. Eritlich in1,atein durch Cas-.

(22) L E K G UAAR A U C A N A. 24. parem BarlEum bdchrieben, und jetzo in Teutiche Sprach vbergefetzt. Cum Grat. & Privil. Sac. Czefar. Mageft. Cleue, Gedi-ucht Ilaiz Jahi- 1659. bey Tobins Silrdc~-li~zg, 8.'-xv hojs. prels., inclus. antep. grab., ctc.4-2 inapas+818 pp. + I O hojs. s. f. de indice.-Varios grabadoi.. Traduccicin aleimna de la obra de Carlxus. Lo relativo a Chile se encuentra en las pags. 717-787.. 8.-Gaspari 13arl=us, Rerum per octennium in Brasilia, etc. 8 Editio secunda. C h i s , IGGo, : Vocabula chilensia. p a p . 479-491.. 9. -America, being thc latest and most accurate description of the New World, by John Ogilby Sy. Loizdon, printed by the 221thoi-, I G i I , folio. A view of the chilesian l a n g u q - (ojmdd acerca de la lengua chilena): paginas 635-639.. Io.-Die Unbekante Neue Welt oder 13sfchreibung des TVeltteils ,lmerilra, und des Sud-Lindzs ... Durch Dr. 0.I). Zu Aimt e r d a n , 1G73, folio. Pags. 639-633 a dos cols.: reproduccion del vocabulario de Elias Erclimann.. Es traduccihn de la obra inglesa del doctor (I. Dapper, America, etc,. Gramatica/gcneral de la lengva qve/ corre en t odo el lieyno de Chile, con m / T'ocabulario, y Confeifonario: Compueitos / p o r el Padre Luis de Valdivia, de la/Compafiia de Jefus, en la Pro-/vincia del Peru. / Ivntamente con la Doctrina/Chriitiana, Cathecifmo del Concilio de Lima / en Efpafiol, y dos traducioiies del en la lengua / de Chile, que examinaron, aprobaron 10s dos / lievercndiisimos fefiores Obifpos deChile, / cada qual la de fu Obifppado. / Dedicada. / A41Seiior Don Diego de Lm-a Efcobar, ComiiTario/General de la Caualleria del l3egno de/Chile, &c./(FiZete,J.Con liccncia/En Scvilla, por lhomr-is Lopez de/Haro, Aiio de 1684. I I .-A%rte, / y.

(23) E3 I B L I o G R A 1:f A. 25.

(24) 26. L E N G UAAR A U C A N A. Segunda edicibn. Segun Febrhs, vale menos que la primera, por ano tener notadas las tres letras particulares del araucano g , tlt, z2.n Bib. Nacional d e Santiago de Chile. Bib. del N u s e o Brithnico.. MEDINR, Lit. col. d e Chile, 111, p. 143; Bibl. Ainei-., p . 440; Obi-as del P . Valdivia, n. ECIIEVERRIA, Leizgzin A?-azicnizn,p. 1 2 . AlITIIE, Lcng. anzei-., p . 28.. 12.. Dedicatoria:--ccEste breve Arte de la 1,engua chilena, uti1 y necesario para 10s ininistros evangelicos q u e en aquellas dilatadas provincias sieinbran la doctrina de Jesucristo y procuran dilatar con la voz su imperio, no podia acogerse a otro nombre (6 por aniparo 6 por gloria) que a1 d e Vmd. que taiitos a6os (pasan de 26) ha servido en aquellas partes a arnbas Najestades Divina y Catolica, con su espada, valor y prudencia. , . . .: ti que se-llega que este idioina forastero en Europa como estrafio y solo, busca n a t u r a l m a t e 6 quien le mire con el cariiio de paisano y no le desconozca por barharo, 6 por nbnca oido . . . Y n o es de poco peso el haber hallado yo en R o m i niuy acaso esta .Ai-te, y despues hallar aqui en Viiid. quien iinicamente entieiida sus voces, quien perciba sus frases, quieii lo aske y pula, corrigiendo sus descuidos ti iinperfecciones. Y no siendo pequeBo el fruto que se espera deste tan importante trabajo, tendr6 sin duda Vmd. mucha parte; y le deberhn 10s ininistros evaiigklicos que en esta ocasion llevo a mi querida proviiicia de Chile, la facilidad de su empleo en ganar alnias para nuestra saiita fen.. . . .. ~z.-General p o m p 11 solemnidad en las exequias A la muerte de la catholica y serenissima Reyna Rrladre Doiia Rrlariana d e Austria, que celebr6 en la Iglesia Arletropolitana de Lima el Excmo. Seiior Don Arlelchor Porto Carrero. Lima, 1697, 4." Encuentranse en este libro seis estrofas en araucano, obra d e dos jesuitas q u e sin duda conocian niuy bien ese idioina. El lector hallara esas estrofas y su traduccion en un soneto castellano en la pagina CVII del tomo I de nuestra Ilislor t a de la liici-alzi1-a coloiai'al de Chile. Versos en araucano, aunque d e muy corta extensitjn, se registran tainbien en el Cazitiverio-feli,- de Niiiiez de Pineda, (pigina 476) y en la Ilistoria civil del retno de Chile del 1'. Olivares (pagina 42). E n el librocle Febres hay algunos bastantes extensos (pp. 212-123).. 13.-Hadriani Kelandi Dissertationum Miscellanearvm. Tray e c t i ad Rlzeiaum, Ex Officina Guilielini Bi-oedelet, Bibliopolct., C I 3 1 3 CCVI, : 8.

(25) B I B LOI G R A F ~ A. 27. La disertaci6n XI1 trata 'De liizgziis amel-icatzis, y la parte relativa a1 araucano ocupa l a s paginas 181-192. Es casi reproduccion literal del vocabulario de Elias Erckinann.. ~q.--Arte/de la lengua g-eneral/del Keyno de/Chile,/con un diilogo chileno-/hispano muy curioso: /a que se ai5ade/La Dottrina Chriitiana, efio es, Rezo, Catecifmo, /Coplas, Confefionario, y Pljticas; lo masjen Leng-ua Chilena y Caitellana./Y por fin / un vocabulario hispano-chi-/lcno, y un Calepino Chileno/Hifpano mas copiofo. /Compuesto/por el P. Andres Febrcs Misione-/ro de la Comp. de Jesus. Ai50 de ~$q./Dedicalo/A Maria SS. Madre de la Luz/Increada, l h b o g a d a efpecial de las Mifiones. /(Del?ajo d e ziizn ~ n y a : )Con licencia: en Lima, en la calk de la / Encarnacion. Ai50 de 17G5. 8."-Port, en rojo y negro (he visto ejemplar con tinta vel-de).-v. en bl.-II hojs. prels. S. f. -Test0 del Arte, 156 pbgs. a dos cols.-Breve diccionario de algunas palabras m3s usuales (castellano) pbgs. 157-18r, en la cual principia la Cartilla chilena, que tet-inina en la pbg. sigte. 18?.-Seguiida Parte: Doctrinn Christians en Chilli I l ~ i g u pkgs. , 183-298, en la cual da principio el Vvcabulario hispano-chileno, que alcaiiza hasta la qrq.-Parte Quar1a:-Calepino chileno-hispano, pigs. 415-682.-5 liiieas para el re tro de las letras empleadas.-F. bl. Pre1s.:-Dedicatoria.-Aprob. del agustino Fr. Francisco Xavier Parra: 12 de Junio de 1765, y a1 pic la lic. del Gob. de 14 del iiiismo mes.-Censura del jesuita Pedro Nolasco Garrote: 3 de Abril de 1765, y la del P. Rafael SimO, de la misina CompaRia, de 7 de Abril dc id.-Lic. del Obispo de Santiago: 16 de hbril de I jG5.-Id. del ilrzobispo dc Lima: de 3 de Junio de 17G5.-Lic. de la Religibn: Santiagc), 27 de hbril de id.-Erratas, 3 dos co1s.-Prologo al estudioso, y a1 fin el coinienzo del indice, d dos cols.. Primera edicion. MOLINR, rrzst. de clzzlc, p. 379. BACKER, 'Uzblzog. de5 I;JL?-tv, t VI. pdg 140 RIEDIYA, Lzt col., t. 111, p 122; WLbl Aazcr, 11 918 ECIIEVERRIA, Leng. nrnuc , pdg. 16, en sus Dtsqzczszczoncs VINAZA, Leng. indigenas, n. 354. LENZ, Est. arauc., p. XLI.. Llama Febres en su dedicatoria a esta obra: ctlibrito, fruto pequefio y unico de estos mis priineros afios de misionero entre 10s indios de Chile)). ((Despues de concluido el A r k y todo el libro, tuve orden del P. Provincial, aliade ni5s adelante, para coiiiponer esta obrita 6 iinpriinirla, por no saber S. R. que la tuvieseya acabada; pues yo no la comence por ordeii de 10s Superiores, por lo cual me fue preciso repasarla toda y darla la ultima inano; y aunque habia sido mi aniino no niudar cosa alguna, ine aconsejaron C insiaron.

(26) 28. L E NG u x. A RAuC. ~. A. algunos aiiiigos que hiciese, el Arte d e nuevo, abreviando 6 quitando algunos ejeinplos que no hacian falta, que siendo este nuevo trobajo sobre cosa ya pensad a y trabajada, sin duda saldria iiiejor y mas breve: asi lo hice por seguir su consejo y darles gusto, y, 5 la verdad, ha salido mas breve el A r t e y tambien mas claro));.. .. xEsta propiedad y primor del Ai-te del I>. Febres, expresa el P. Parra, n o se encuentra en u n o u otro que ha?; del inisnio asunto; ni seria posible encontrarlo, aunque se irnpritiiiesen infinitos, mientcas sus autores ignorasen enteramente la lengua catalana, de cuya ortografia y pronunciaci6n, coino nativa y propia, se vale el P. FehrCs en su Artc para explicar el niocio mas natural y propio de hablal- In lengua chilena, poi- la siiiiiIitud q u e advirtio en el uso d e muchas letras y en la cadencia (> sonido de algunas silabas en uno y otro idiomaw ... KES,en coiiipendio, uii Arte cabal y prirnoroso, con q u e en breve tiempo y A costa de inuy poco estudio, saldrin 3 luz iiiuclios y adniirahles inisioneros en la inas propia y perfecta leiigua de aquellos indiosn. Esplicando la inanera con que procedici para la redaccion de su obra, dice'el. P. Febrks en su prhlogo: c(Sieiiipre he juzgado, ann 6 10s principios, ser rnucha la facilidad y mayor la conesi6n.de esta leiigua general de Chile; pues, conio vera el estudioso, sabiendo declinar un nonibre 1' coinjugar un verbo, se sabeii declinar y conjugar todos: y auii, sabiJ:, in t i e n ? 1, con facilidad se sabeii todos. por la niuclia dependencia y semejanza que entre si tienen, la cual es tanta y las reglas tan perceptibles, y respective tan pocas, que no iiie parece hiperbole el haber dicho a muchos y muchas veces: que cualquiera, con mediana capacidad y aplicacibn, por si solo, e n quince dias 6 e n veinte, 6 3 lo n i h s en uii mes, puede iiiiponerse con perfecci6n en toda la tecirica y especulativa del A i - t e . Mas, aunque esto es asi, la expericncia propria y de otros me h a eiisefiado q u e h a y mucha diferencia de 13 especulacihn 5 l a pr9ctica, y de las reglas generales 5 oti-as particulares que usan coli frecucncia _v de ordinaria, y poi- eso digiias y aun necesarias de notarse y ensefilarse. P o r lo cual, y poi- dar gusto li alg-unos Padres y Hernianos estudiantes, q u e me lo han pedido, y proniover y ayuilai- su celo, con que, en niedio de sus estudios, hurt6ndole a1 asucto 1~recrcaciin algunos ratos, se aplican con empefio y edificacion al estudio de esta lengua, lie resuelto, conio les ofrezco, segun lo q u e alcauzo de ella, el escribirles de iiuevo este A i - t e , con especial estudio y cuidado de facilitar con 61 la prkctica y 113 oinitir regla ni nota alguna que sea iiecesaria 6 conducente para este fin; de manera que cualquiera, como dicho es, proprio nzat.k y sin maestro, pueda fiiciliiiente impoiierse en sus reglas, reducirlas a la prActica, liaccr composiciones y pl3ticas con mas q u e bastante propriedad y esaccibn, y ejercitar clesde luego, en llegando 5 las misiones, 10s niinisterios de misioiiero sin iiiucha dificultad; para lo cual y para dar razon del rnetodo y disposicion del A i - r e , serviriin ias 1-eglas siguientes..

(27) ((He procurado (como es preciso en todo arte y aun en toda ciencia bien ordeiiada) poner priiiiero las reglas, capitulos y notas de que dependen las siguientes, y no a1 contrario; para que, api-endidas las primeras, se entiendan con facilidad las segundas; lo cual me ha sido aun mas preciso en las transiciones, en las cuales sigo u n metodo no usado, pero igualmente seguro y facil; y por esta causa hube de invertir el orden de ellas, que por lo coniun se les solia dar, poniendo en primer lugar las que estaban en el postrero, siguiendo el orden de su depend enci a. ((Asiinismo, pro viribiis et posse, he procurado la claridad y brevedad e,n cuanto esta es compatible con aquella: y aunque saldra este A i - t e algo mas crecido, no sera con demasia; y absolutamente mas vale escribir diez 6 doce hojitas niis para imponerse del todo en la teorica y practica del A r t e , que otras tantas menos, omitiendo muchas notas conducentes y aun necesarias para la practica de esta lengua. ctPongo primero la regla general y despues otras inas particulares: y luego, para mayor claridad, uno <I otro ejemplo; y a veces se hallaran 10s ejemplos solos sin otra explicacihn; persuadido que muchas veces mas se declara con un ejemplo, que con mucha explicacinon; y por esto en parte saldr3 este Ai-te algo mas crecido, por 10s muchos ejemplos que en el van sembrados. ((Para consuelo y satisfaccion del estudioso, puedo asegurarle que todas las reglas de este Arte son ciertas, seguras y conformes a lo que a1 presente se usa; y no pondre cosa que no haya oido y usado, 6 no sepa de cierto; pero encargo al que escribiere algo de esta lengua, lo haga con especial cuidado de no errar, principalmente no oinitiendo la virgulita de la zi cuaiido la tenga, y no confundiendo la v consonante con la ZL vocal y las demas letras que notare n6m. 3. ((Siendo mi fin particular en este Arte el facilitar con sus reglas la prictica de esta lengua, me pareci6 inuy conveniente afiadir un diiilogo chileno-liispano en que esten puestas en practica; como tambien otras pkticas y lo demas que dice el titulo, para que 10s que lo leyeren, a iniitac3)n suya puedan con facilidad hacer composicioiies semejantes, y para darles gusto colmadamente aun en lo que no os6 pedirine su modestia, quibiu debitor sum ex afectii: y tainbien para que tenieiido junto en uno todo lo preciso para instruirse un nuevo misionei-o (pues para 10s nuevos escribo y no para 10s viejos) no tengan que inolestarse en buscar mas en otra parte. ((Para imponerse inejor en el Arte, sera de inucha utilidad el que cada uno, en teniendo inediana inteligencia de el, lo reduzca a un conipendio muy breve, que sea solo para su us0 y el solo se lo entienda, aunque sea con otra idea, del iiiejor modo que el a113 se lo conciba: es indecible cuanto les ha servido esto a 10s que lo han practicado, reduciendo lo mas substancial del A r k , unos a cuatro hojitas y otros a u n a menos. ((Finalniente, concluyo este prologo con un aviso que deseo quede altamente impreso en 1os.deseosos de saber esta lengua, que me di6 el difu’nto 1’. Francisco.

(28) 2'. 30. L'EN'G uA. A R A u c A'N A. Khuen, insigne misionero de iiuestros dias y lenguaraz excelente, (que est6 en gloria) y que he hallado en mi y en muchos otros ser cierto: y es, que el que quisiere hablar bien y con facilidad esta lengua, despues de impuesto en la teorica de ella, se arroje, sin temor, miedo, ni reparo, 2 hablar las palabras que sepa, y aunque las diga mal y se rian talvez 10s indios, no le de cuidado, que con este denuedo en pocos nieses vera la facilidad que adquiere: E.lcperfo credite, et quod sunzmC;exopto, orale pro me.)) . A1 fin de las ccplkticas)) expresa Febres: ((Quisiera aiiadir aqui 10s Peizsainieiztos Ci-isliatzos del Padre Bours, traducidos en la lengua chilena por el Padre Juan Ignacio Zapata, el aiio 1713, trasladandolos primero, segun la ortografia que ultimamente determine seguir en el ilrte y segiin las reglas de el; pero no me ha sido posible, porque siendo ellos cosa larga, abultarian con demasia este libro, contra la voluntad de 10s Superiores, y 10s gastos de la-impresi6n. Si Dios es servido, espero impriinir dichos Pensanziei~tos,6 alguna otra cosa semejante en un librito, 6 cuadernitos aparte, asi para la enseiianza de 10s indios, conio principalinente para que 10s indiecitos tengan en que aprender a leer en su misnia lengua, lo cual llev6 ya dispuesto a Lima, para imprirnirlo mi amantisimo conmisioiiero el 1.' Sigismundo Guell, cuando fue a Chiloe, y no pudo, por falta de tiempo: quiera Dios darmelo a mi, y su santa bendicion, para conseguirlo, como lo esperon. Las siguientes adveriencias pone el autor a1 freiite del Vocabulario hispanochi 1en 0. ctEste vocabulario tiene mucha dependencia del Calepino Chileno-hispano, que empieza desde el n. 547, del cual ha sido sacado; no porque todas las palabras del Calepino esten en el Vocabulario, ni tampbco todas las de kste esten en aquel; (pues se hallarkn aqui muchos vocablos compuestos de dos verbos simples, 6 de particulas, 6 de verbo, y nombre, y en el Calepino s610 se hallara el verbo simple, 6 el nombre 1-adical, 6 la particula;) sino porque las mas de las palabras indicas del Vocabulario se hallaran explicadas en el Calepino con inas claridad, 6 mas difusamente; lo cual oiniti en el Vocabulario por evitar la prolijidad, y no ser inenester. d?or esto convendri que 10s principiantes, despues de hallar una palabra indica en este Vocabulario, la vean en el Caleplno, para enterarse mas de su proprio significado; lo cual sera inas preciso, cuando en el Vocabulario precede un vide a la palabra indica, vg., Pi-oveerse, v. P e p i l m , pues entonces quiere decir, 6 que corresponde a la castellana conio sinbnima, 6 casi-sindnima, 6 que se vea en que sentido le equivale, 6 como se le puede acomodar: de lo cual siempre sacaran mucho provecho, y se les quedark mas. d t e n d i e n d o A la brevedad, por lo comiin he puesto en el castellano solamente el verbo 6 nombre, a quien en el indico corresponde el radical, 6 principal, de que se forman otros muchos, que estin en el Calepino, 6 se forinaran facilmente con las reglas dadas en el A r k , cap. 6 y 11. 161 y 162, y otros. Ejemplos: para. *.

(29) r--. c. BIBLIOGRAFIA. I. 31. saber quC hay por pel@-ar, estai- peligroso, ponei-se e n peligi-o, etc., busquese peligro, y en su correspondiente cufiiiim en el Calepino se hallara todo eso, y cuando no, se sacara por las reglas del Arte citadas. Para hallar ntndzcrn, ntado, nlnrse, bdsquese alar, y tlinl-iiz en el Calepino, donde intnediatamente antes 6 despues se hallaran tantos ntndos y atadzirns que cia miedo: con esto se lograra que el Vocabulario, siendo por una parte respective pequefio, por otra sera m u y abundante, y que 10s principiantes se ejercitaran mas en sacar verbos activos, 6 nombres derivados, 6 a lo menos en manejar el Calepino, que importa mucho, como ellos mismos experirnentaran. C A I contrario, en una misma palabra castellana muchas veces se hall m-a’ n muchos niodos 6 sentidos de ella, en el inismo parrafo, vg., en eclzal-, gi-zcfiil-,mil-al-, piedra, paja, etc., porque las palabras indicas, que les corresponden, no son de una misma raiz, sin0 tnuy diferentes entre si; y, si no se distinguiesen del modo dicho, fkcilmente se equivocarian con otras, sin poderse discernir. ccFinalmente, para hallar con brevedad 10s vocablos, notese, lo primero, que se Jeber, buscar en primer lugar 10s i n a s proprios, vg., hdsquese szigefai-, y no soguzgni-, busquese carrtiizo y no seizdn, etc., aunque para mayor facilidad suelo poner otros sin6nimos en las letras respectivas, donde se deberan buscar, cuando no se halle el que uno necesite. Lo segundo: las palabras algo obcenas bilsquense en latin, como vel-eizda, altei-atio cui-nis, etc. Lo tercero: el orden de las letras en este Yocabulario est& como en el abecedario castellano, aunque en el Calepino estan entreveradas algunas otras proprias de la lengua, como noto q. 547. Fsicere, Ainice Lecloi-, lzoc qu-diczcinqzbe licboi-e, quem h o , nc I i z d o i ~ nbono ex affectzcs suscepi, cui czcmulnte gi-ntus cris, si p r o m e Dezein ol-nFi.c.l) Y a la cabeza del Calepino chileno-hispano, estas otras: nLas letras que se usan en esta lengua y estAn en este calepino son las siguientes y con este orden: id. c, d, e , gh, g , lz, i, y,.l, I , ll, in, n, li,o , p , q , r , t , tli, v, zc, zi. hcerca de su pronunciaci6n vease el cap. I del Arte, fuera de lo que aqui notare. ((Estas palabras: leglz, cogh, coynglz, nnglziz, clznghliuz y otras semejantes en que la glz no hiere alguna vocal, en todo rigor debieran escribirse asi: leiigh, coicglz, coynicgh, izclzcglziz, clialiglztuiz, con zi particular antes de la glz; peso me ha parecido mejor oinitir la dicha zi, porque pronunciando la gh, como la pronuncian 10s indios, y coino explique en el numero 3 del Arte, no puede dejar de sonar y percibirse la dicha ii, y con esto se evitark en parte la inolestia y el cuidado que causa el repetir tantas veces la ii particular. ((A lo dicho nuin. z del Arte sobre la g particular, afiado aqui (por si a alguno le ha de servir y para recomendaci6n de esta lengua) que el sonido de ella es el mismo del Aiiz, 6 Nglzaiiz, decimasexta letra del alfabeto hebreo, seg-iin lo explica el 1’. Fr. M a r t i n del Castillo en su A r k Iiebi-eo-Izispnizo; en que note 6sta y algunas otras cosas bien particulares y parecidas a la lengua chilena, a la Quictrua y a la Moxa del Peril. Yo he escrito la dicha letra en todo este libro con nuestra.

(30) 32. L E N G UAAR A U C A N A. g sola, por ser aquel sonido algo parecido 6 nuestra g,pronunciada por 10s gangosos, y por no inventar caracter nuevo, siguiendo a1 P. Valdivia y a 10s deinas que han escrito de esta lenqua cliilena. ((La I I se usa s61o en estas palabras Hzrn, I I m , Hzri 6 Hziy, asi en el principio, como en el medio de las palabras, no porque tenga alguna pronuiiciacion 6 aspiracibn, sin0 por sequir la escripcicin espaiiola, y porque no se equivocase la z i vocal con la v consonante, leyendo va en vez de z ~ a si , se escribiese sin I-I. ( ( L a ygriega se usa cuando hiei-e ii alguna vocal, como yauzrn, 3-od, etc., y tambikn cuando se sigue a vocal y no hace silaba aparte, sino q u e se hace como d ~ p tongo, y esto tanto en el iiiedio coino en el fin de ]as palabras, vg., inay, gelzziey, payla; pues asi lo usan en castellano 10s que escriben con mas primor, escribiendo: IIay, Rey, 'Payla, y no IIai, Rei, 'Paila. Pero debe escribirse en esta lengua, poiiz, zilaiii, etc., porque aqui la i hace silaba aparte, como en el castellano, leido, Jzziido. ((La Q s61o se usa para escribir el p i e , q z r z , liquidiindose la u , conio en el castellano: para lo denias sirve la c , C O ~ cziel O ineiczral. Si hay alguna cosa mas que notar acerca las otras letras lo hark a1 princi2iJ de cada una de ellas. ((En esta lengua, si bien se mira, ninguiia consonante hiere a otra consonante, ni aun a las seniivocales I , f - , (que en el castellano son heridas de algunas, eomo claro, prinio, etc.) pues estas palabras clen, dollni, izfliain,pnon, ptlzil, tlzla, pi-zrn y otras seinejantes se debieran exixbir asi: ciileiz, dolliiiiz, izzillzarrt, pzinon, pirth;t, tlzirla, piit-znz, con i~ particular despues de la priiiiera de las dos consonantes juntas, de inanera que con ella haga silaba aparte, y asi en las deinas palabras semejantes, exceptuando s61o 10s verbos acabados en dos consonantes, como ekz, fiarrzn, conn, 10s cuales, aunque se pronuncian, coino si tuvieran ti entre las dos ul timas consonantes, elzin. iiamiiz, conziiz, y realinente Sean de dos silabas) (teniendo el acento en la vocal que precede a las dos d t i m a s consonantes; mas es cierto que, 6 no la tienen 6 la pierden en todas las deinas personas y compuestos, pues no dicen coiziiynzi- tu entrns, conziy- aquel entra, sino eonimi, coni, a diferencia de otros vel-bos, que tienen zi antes de la idtima- n y la conservan en las demit, personas, vg., aj-iiiz,ayiiyini, allcziiz, allciiynzi, etc:, segiin lo dicho en el Arte desde el nhmero 37. Pero todas las demas palabras, corno dije, hablando con todo rigor, se debieran escribir con la zi particular. Es verdad que para percibir bien el sonido de dicha zi y pronunciarla con propriedad conviene hacerse a pronunciar estas palabras: izzilaiz, @lam, pzinon, m i riiz y otras sernejantes, coiiio si se escribiesen sin dicha zi, asi: ~zlaiz,glant, pizon, m-in, (y asi las escriben algunos que han escrito de esta lengua) coino noteen el nuinero primero del A r k ; mas, con todo, es muy conveniente que dichas palabras, y otras semejantes se escriban con zi particular despues de la primera consonante, singulariiiente cuando la segunda no es I , ni T , que en castellano son heridas de algunas mudas, y esto por muchas razones, especialinenle, lo uno, porque dichas palabras y otras semejantes son a lo nienos de dos silabas, de. ,.

(31) B I B LOI G R A F ~ A. 33. suerte 'que,; como dije, la primera consonante con la zi particular hace silaba aparte, y en esta ti inuchas veces est5 el acento, es a saber, sieinpre que es penultiina silaba de alguna palabra acabada en vocal, vg.,tlzziln, pzillzn, corn0 dije en el nilin. 6, y fuera facil engaliarse (en especial 10s espaiioles) y pensar que son de una silaba, y que est6 el acento en la ultima vocal si se escribiesen sin dicha zi: y lo otro, porque a 10s espafioles nos causa inas confusitjn y dificultad leer las voces que empiezan con dos consonantes si la primera no hiere a la segunda; asi pronunciamos facilmente pi-ado, pleylo, pero no pinin, milo, y por esto digo ser conveniente que semejantes palabras se escriban con zi particular despues de la primera consonante. Pero aunque esto es asi y lo he practicado en este calepino y en todo el libro, con todo, en a l g u n a s palabras, especialmente cuando es herida de otra inuda la 1 o la T , no sieinpre lo he hecho asi, antes las he escrito las inks veces sin ti particular, vg.,mleiz, tun, hey, pi-nit, vln, p l e , d e , clo y otras seinejantes, por no apartarrne del coiniin de 10s otros' que asi las han escrito y tainbien porque las pronuncian 10s indios con tanta suavidad que parecen inonosilabas, y aun coino tales las he usado en 10s versos. hsirnisino en el Xrte l a s segundas y terceras personas del plural, elzrj-mn, elrij*giz, elzrlrizn, etc., las escribi sin zi particular entre las dos ultiinas consonantes, por no parecer que todo lo queria iiiudar y trastornar, y tarnbikn por evitar la molestia y el cuidado de repetir tantas veces la zi particular, aunque en realidad se pronuncian dichas d o s illtiinas consonantes de esta suerte: e l u j m h z , elzq?-gzirz,elzilmiitz, conio si entre ellas hubiese dicha zi, y hacen con ella otra silaba aparte, sin poderse disiniular, coma se puede ver en 10s versos de la Doctriiia Cristiana. Todo esto he querido advertir aqui,difusamente, por dar razcin y poi- haberlo notado scilo de paso en el Arte. ((En cuanto A la coordenacion de las palabras, que ha sido el principal Irabajo y el inas iniprobo que se torn6 mi amantisinlo compaiiero el P. Xavier %apata, se debe notar para hallarlas con brevedad que de proposito se han coordenado solo en las cuati-o b cinco priineras letras, poniendo priinero 10s verbos y palabras radicales, 6 10s neutros y despuks 10s activos y otros clerivados que se forinan de aqukllos, si bien algunas veces se repiten Cstos antes o despues para mayor coinodidad; pero se ha de advertir que no se ponen aqui todos 10s verbos compuestos de otros 6 de particulas, ni todos 10s noinbres derivados, porque esto fuera nunca acabar, pues con las reglas dadas en el Cap. V I del Arte, que trata de las particulas, y en el niiiiiero 149 y 150 y otros, de cada verbo radical 6 nombre se pueden formar m8s de otros treinta verbos y nonibres, y cie algunos, mas $e ochenta; con todo, se pondrim rnuchos y con abundancia, en especial 10s mas usuales y precisos, bien que a u n se pudieran aunientar con otros. ctTan1hit.n se debe notar que en el castellano he puesto la significacibn con histante explicacibn de lo q u e signitica la palabra indica, y niuchas veces he a9adiilo otros verbos sincinimos 6 casi sinonimos en espadol a 10s cuales equivale la palabra indica. Asimismo, inuchas veces se hallaran varias frases en que. ,. . I.

(32) . 34. -. L E N G UAAR A U C A N A. mejor se vera la propriedad y energia de la palabra, que es de muclia utilidad. Veranse tambien algunas palabras algo inmutadas, porque a veces las pronuncian asi 10s indios en diversos lugares, mudando tal cual letra. ((Poi-lo que toca a la autoridad y certeza que se merecen estas palabras, digo que yo no puedo salir por fiador de todas, pero si de las nias. S e ha coinpuesto este calepino principalmente de uno que era (segun creo) del P. Diego hinaya, de venerable y grata memoria, que fue gran misionero y lenguaraz insigne, como lo dicen aun ahora, asi indios coino espaiioles que lo han conocido en las inisiones, el cual traslade el afio 1759, luego que llegue a la mision de Angol; y a mas de esto, he afiadido otras inuchas palabras que iba oyendo en 10s dos afios que estuve en dicha misiOn, y otros tres en la de la Imperial. Tambien tuve presente el Vocabulario del P. Valdivia, reimpreso en Sevilla, y me sirvio no poco de direccion, y mucho nias el que despues tuve en Lima, q u e imprimi6 el misino Padre en dicha ciudad el afio ~606, y est6 iiiejor, y tiene notadas las tres letras particulares, g , th, zi. Y, finalmente, he aiiadido oti-as palabras sacadas de otro pequefio calepino, escrito en Chiloe a 10s priiicipios de este siglo por el 1.’ Gaspar Lbpez, el cual pude haber a inis mino; eil este colegio de San Pablo; las cuales palabras parte he oiclo y parte he conocido que son proprias, por ser derivadas 6 compuestas de otros verbos. Pero todas estkn reducidas, en el inodo de escribirlas, 2 las advertencias que aqui van puestas y ri las reglas del Arte. Quiera Dios que sirva este trabajo proprio y ajeno de alguna utilidad y alivio a 10s que quieran servirse de el para gloria de Dios y bien de estos indios nuest ros herm a no s .)) El P. Andres Febres I naci6 en Manresa2 en Catalufia en 17313 y era todavia sin duda muy jbven cuando pas6 a Chile. 4 Consta si que en Septieinbre de 1757 cursaba el tercer afio de teologia en el Colegio de San Miguel que la Orden iiiantenia en Santiago. Esperaba, segun escribia a1 P. Bernard0 Havestadt, estudiar un alio mas, verificar en seguida su tercera probacibn, y luego entrar como misionero a las tierras de 10s indios. 5 I . Asi se ha acostumbrado sieinpre en Chile escribir este apellido. En la portada del A& se lee de la inisma inanera, si bieii en la dedicatoria el autor escribi6 Febres, ortografia que Larseii acept6 a1 reiinprimir la obra del jesuita y que el doctor Leiiz considera coino la verdadera. E n todo caso, no hay inotivo para decir Fabres, coino lo quiere Toda y Guell en su Dibliografia de Cei-dep?a. 2. Toda y Guell, obra citada, p. 265. 3. De la Lista de 10s ‘Padres renzitidos de orden del selior I+-esidcnte d e Chile a este Supel-io?- Gobierno (Lima), coiista que en 1767, FebrCs contaba 34 afios; luego ha debido nacer en 1732, sin que esta deduccihn pueda coiisidcrarse fuera de toda duda, aunque sieinpre muy cercana a la verdad. 4. Toda y Guell dice ((A inediados del siglo XVIII,)) y el P. Escrich nada expresa a este respecto. 5. Estos datos aparecen en la carta escrita por PebrCs en 1 2 de Septieinbre de 1757, en araucaiio, al P. Havestadt, que Cstc insertci en las p i g i n a s 185 y 186 de la Primera Parte de su Chilidzsgu y que el doctor Lcnz nos ha dado traducida en la Introdzsccidn a 10s estzsdios arazscaicos..

(33) 35 Las expectativas de Febres se cumplieron a1 pie de la leti-a, pues sabenios que en 1759, justamelite a1 cabo de 10s dos afios que se daba de plazo para iniciar sus tareas de misionero, se hallaba con este caracter en Angol. Rlli permaneci6 cerca de oiros dos alios, hasta que a principios de 1761 fue seiialado coino superior de la misi6n de la Imperial, donde ha debido pernianecer por lo nienos hasta 1763 0 1764, ya que hay constancia de que el I de Novieiiibre de este ultimo alio daba fin en el Colegio de San Pablo de Santiago a s u Calepiiio hispano-chileno 6 . J I u y poco despues, quizas en Ahyo de 1765. ha debido partir a Lima para atender a la correccion de las pruebas de s u obra. 7 Terininada la impresitin en ese mismo alio 6 en principios del siguiente, 8 Febres reares6 sin pkrdida de tiempo i Chile, donde sus servicios tenian que ser de importancia, dados sus conocitnientos en el idiorna de 10s indigenas. Sabese, en efecto, que en 1766 se hallaba en la mision de San Jose de la Mariquina en Valdivia, de donde pas6 luego Bio Bueno a visitar a 10s cuncos, en compaiiia de un teniente y algunos milicianos, diciendo a s u regreso que habia bautizado inas de setenta parvulos y tratado del estableciiniento de una mision, que debia ventilarse en un parlamento que se esperaba celebrar ese niisrno aiio en Valclivia y que hubo a1 fin tanibien de postergarse. Cuando a1 afio siguientevino el decreto de expulsicin de la Orden, Febres se hallaba todavia en aquella mision. Consta que fue enibarcado para el Callao en el navio El Kosnrio, y, coino es bien sabido, el y casi todos 10s d e m i s jesuitas que se hallaban en Chile fueron llevados poco despues 3 Italia.9 Febres se estahlecio en Cerdefia ~y en Caller eiiipeztj dedicarse a1 estudio del sardo callares, decidiendo escribir otra gramktica, que lIev6 a termino. Resuelto a impriniirla. mando liacer en el continente las vocales acentuadas que exigia la inipresion, pero en este iiitervalo fue atacado de paralisis y en de I." hbril de I790 niurio en la casa religiosa de San Miguel. Sus manuscritos se han perdido.)) 10 6. Pagina 682 de su obra, seghn la noticia dada por el doctor Lenz en la pagina xi.111 de SLI ci tada Inti-odziccidiz. 7. No puede caber duda de que FebrCs hizo viaje B Lima, pues un conteinporineo suyo que estaba bien iinpuesto de lo tocante a1 asunto, asi lo aIirtna categOricarnente: aPas0 61 mismo A preseiiciar laimpresion.o Nota pa ada pot el Cura del Sagrario de Santiago al Gobierno, que corre en el aEspediente sobre separaci 11 de 10s libros de la lengua indica y chilenas. A?-clzi%lode In Capitania Gene?-al,vol. 956, pieza octava. Sefialamos el mes de Nayo coin0 fecha de la partida de Febrbs porque las aprobaciones dadas A SLI obra en Santiago y la licencia del Ordinario e s t h datadas en el ines de hbril. 8. En la portada se lee 1765, pero coiiio la iinpresioil ha debido tardar bastante por la indole dc la obra y el escaso inaterial de las imprentas en aquel tiempo, es posible que sblo se concluycra en 1766, suponiendo que se haya ernpezado luego despuCs de obtenidas las liceiicias de Lima, que se refiereii a1 mes de Junio de aquel aiio. 9. El 1'. Weintgartner ha contado por extenso las peripecias del viaje de 10s jesuitas chilenos desde su salida de Valparaiso hasta su llegada A Italia. El lector hallarii esta relacion vertida a1 castellano en la Zlist. de In Coinpagin del P. Enrich, t. 11, p. 401 y siguientes, y por ella podrA imponerse de lo ocurrido A Febres y SLIS compafieros hasta s u arribo A Europa. IO. Toda y GCiell, obra citada, p. 265.. I. J.

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