Los consejeros de Carlos V
A C U ~ A
Y AVELLANEDA, Pedro
Nacido en Aranda de Duero hacia 1505, donde su farnilia poseia casa solariega, era
hijo de
don Martin Vizquezde
Acuiia, seiiorde
Estercud, Fuentelisendo y Hoyales, yde
doiia Constanzade
Avellaneda'. De-
bi6 tornar prontamente las ordenes sacras, pues es tratado por las hentes como cl6rigo
de
la d i k i sde
Osma, a la que pertmeciala
villa de ArandaColegial de
San Bartolome desde el 27de
febrerode
1536',
estudi6 utmque dare y ostent6 una citedra
de
Institutu entre 1538 y 1540, licenciindose en leyes porfa
Uni- versidad deSalamanca
el 19de
enero de este aiio lo. Con ello, curnplidos cuatro aiiosdesde su
entrada enel
colegiode
San Bartolome, abandon6 su citedra, promovido a laChancilleria de
ValladoEd entrefinales de
febrero y comienzos de marzo
de
1540.De
esta manera se convirti6 en unode
10s prirneros oidores que ac- cedian a la Chancdleria en tiempo del presidente Sebastih Rarnirezde Fuenleal, llegado
a1 cargo el aiio an- terior ".El
paso del licenciado Acuiia a! Consejode
drdenes, en torno a 1542, se produjo en eI contexto de la visita que el d e hde Cordoba
rediz6 a la Chancilleria ' I . En el caso de Acuiia,debio
salir bien para-do de
la inspecci6n -concluida en diciembre de 1540 y pendiente desde entoncesde
vista enel
Consejo Real-, toda vez que a sus resultas consiguib acceder a la corte.A
juzgar por 10s datos ofrecidos porC.
Gutikrrez, puede que durante el ejercicio
de
este primer cargo Acuiia y AveHaneda ejerciera asimismo al- gGn otro en la Casadel
principe FeIipe, si bien su expediente no se h d a entre las quitaciones de la mis- ma '3. Pese a la brevedadde
su permanencia en e1 Consejode
brdenes, son varios 10stestimonies de
su intervencibn en el despacho ordinario de este organismo: su seiial aparece enel
titdode
don Rodrigode
Mendoza y Luna como comendadorde
Paracuellos, el 15de
octubrede
1544, junto a las del condede
Osorno y el doctor Gofii, a 10s queL.
Salazar y Castro denomina consejerosade la Orden de
Santiago*,Basarnw 10s &to6 que siguen en C. G m ,Erpaiole~ rn Trento, Valladolid 1951, pigs. 884-887; E RUE DE VERGARA Y ~ V A , Histwia dei Cdegio Viejb de Sun Bart&mP, I, Madrid 1766, p& 3337; S. V-, A r a n L . Memoks, Madrid 1925, pigs. 130-13 1; G.
Chi~zAta DAw, Team eclesidrtim de lar IglesI&s Metmpolimas de las dos GstiIhs. VLias de sus a d i p o s y obrspos, y corn me- rubies & sas s e h , 3 MIS., Madrid 1650, pig. 342 (quien &ma que el momento de su m m , hacia 1554, tenia sobre cincumu &).
G . VAN GWK-C. EVBEL, Hierarchh CathoIica Medii et tecenrotis aevi, 3, Monasterii 1923, pig. 135.
F, Ruit DIE VERGNU Y &A, op. a)., I, pig. 337; BNM, rns. 7122, fol, lllv.; B(SSCV, ms. 174, 157, fuentes que utiliza AM.
CAMBIAS TORRES, eCatdogo & coIegides del Cdegio Mayor & San Bartolome (slglo XVI),, Revisfa P m i n h l de ESIPI~OJ, 18-19 (1985-19361, pig. 245.
jV E. ESP- DE AUT'FAGA, Hzstoriu pmgmd!im e i n t m de la unimsidad de .hkmc11, Sahmanca 1917,
n, &.
291 y 376.l 1 M'. SA. POS~GO, Los presidenfes de In Real Cbaan'Iie& de Valladolid, Valladolid 1982, pigs. 43-44; C. I X h t h G U U
RODR~GUU, Lor oihres de Lrs sahs de lo civil de la Chann'W dp Valhdofid, Sdarnanca 1997, pig. 44.
"
J.L. GoNZP~LEZ N O V A L ~ , it3 lnquisidor Genmul Fernando Be %Hes (1 483-lJ68). 2 vols., Oviedo 1%9-197 1.11, pig. 72 ofre- ce dams sobre esta visifu, al publicar carta del lnquisidor General a1 Emperador fechada en Madrid a I3 de diciembre de 1540 y con- servada en AGS, E, leg. 50, nlims. 142-143. Sobre la identidad del visitador y resdtados de su b b r , C. D O ~ G U U RODR~GUEZ. op.&., pig. 48 (entre 10s que por cierto se puede incluir la envada de un ldo. A v e h e d a , junto u Vdmm, p o r lo que existe la posibi- dad -mas temota- de que nrribara a la Chancilleria despuk de la inspection).
I' Para ello, C. GUTL%EZ, op. tit., p&. 885, aduce la cortesia crantiguo criado de Vuestra Alttezm que se da Acuiia a s i mismo en carta a l principe de 30 de mayo de 155 1, conservada en AGS, E, leg. 1198, nurn. 243.
LA C O R T E D E C A R L O S V
confirmando nuestra reserva sobre la existencia de un Consejo unificado de las tres Órdenes por aquel entonces 14.
El 2 de abril de 1546 fue nombrado consejero de Inquisición ", con retención de su quitación de 100.000 mrs en Ordenes hasta que su plaza fuera provista 16. No obstante, la llegada de Fernando de Valdés al cargo de inquisidor general motivó la renovación de los miembros que formaban la institución. Así, fue designa- do obispo de Astorga (en sustitución de Diego de Álava), por lo que cesó en sus funciones como consejero de Inquisición. Pese a que el autor del manuscrito transcrito por Constancio Gutiérrez idealiza que a Acu- ña «parecía no quedarle sino la mitra para escalar la cumbre de los honores debidos a consejeros como él tan eminentes», la promoción a la sede episcopal de Astorga, por nombramiento de 4 de junio de 1548, tuvo todos los rasgos de un alejamiento de la corte motivado por la disensión con Valdés, una vez fallecidos sus protectores ''.
Las dificultades que tuvo para aplicar su jurisdicción episcopal, quizá expliquen la excepcional dis- posición de Acuña, en comparación con sus compañeros prelados, a desplazarse al concilio de Trento cuando recibió en diciembre de 1550 el aviso regio de prepararse para la jornada I8. El 14 de marzo de 1551 emprendió el viaje, pero, detenido cerca de Turín por una indisposición, poco podía imaginar Acu- ña que iba a convertirse en expresión del enfrentamiento entre Francisco I y el emperador. Mediado mayo, fue aprehendido por un capitán del ejército francés en respuesta a las detenciones practicadas por Ferrante Gonzaga entre militares franceses 19. La intervención personal del príncipe consiguió liberarle, y finalmente, en agosto de 1551, se incorporó a la reunión tridentina. Quedó integrado en la comisión en- cargada de definir los cánones sobre la eucaristía, tema sobre el que disertó ante la asamblea conciliar, así como los referidos a la penitencia y la extremaunción. Los obispos hispanos mostraron un inmediato dis- gusto con el manejo que la Sede Apostólica estaba realizando de la asamblea, y no anduvo entre ellos a la zaga el obispo de Astorga20. Pero ello no perjudicó su implicación en las sesiones, como demostró su bri- llante disertación sobre la Eucaristía de 26 de septiembre de 155121, que seguramente ayudó a su inclu- sión por el legado entre los padres encargados de la redacción de los artículos al respecto, tarea a la que pronto se añadieron la elaboración de los cánones de penitencia y extremaunción y asuntos procesales de la justicia eclesiástica22.
El Concilio continuó, y el 11 de enero de 1552 intervino Acuña para hablar sobre el sacrificio de la
14 L. SALAZAR Y CASTRO, LOS comendadores de la Orden de Santiago, Madrid 1949,1, pág. 271.
15 G. GONZÁLEZ DÁVILA, Teatro eclesiástico..., HI, pág. 342; J. MARTÍNEZ MILLÁN-T. SÁNCHEZ RTVILLA, «El Consejo de Inquisi- ción: (1483-1700)». Hispania Sacra, 73 (1984), pág. 49.
16 No así la ayuda de costa equivalente, cuyo reparto proporcional desde el nombramiento de Acuña para Inquisición pidieron en 1550 los consejeros Goñi, Pedrosa y Ovando. Los tres hicieron relación al emperador que, después de que Acuña -entonces obis- po de Astorga- fue promovido del Consejo de Ordenes a la Suprema, no se había provisto otra persona en su lugar. Se le había he- cho merced de su salario en tanto no fuera provista su plaza, pero de la ayuda de costa de cien mil mrs. nadie gozaba. Por ello, soli- citaron los cuatrocientos mil maravedís corridos en 1547, 1548, 1549 y 1550, que se debían librar a la persona que sucediera en la plaza de Acuña y Avellaneda. El emperador les hizo merced el 7 de octubre (AHN, OOMM, lib. 332c, fols. 66r-147r.).
17 G. GONZÁLEZ DÁVILA, Teatro..., IV, pág. 88; CDCV, II, pág. 616; J. L. GONZÁLEZ NOVALÍN, El Inquisidor General..., I, págs.
225-226. VAN GULIK-EÜBEL, op. cit., 3, pág. 135; V. GUITARTE IZQUIERDO, Episcopologio español (1500-1699). Españoles obispos en España, América, filipinas y otros países, Roma 1994, pág. 61. En 1550, Carlos V prohibió al prelado a través de una ejecutoria en- tender en las cuentas de la Cofradía de San Nicolás, que había presentado una fuerte resistencia a la visita que pretendía realizar el obispo. N o obstante, Pedro de Acuña obtuvo unas letras papales por las que se le confería el poder para la organización de las co- fradías.
18 M. FERRANPIS TORRES, El Concilio de Trento, Valladolid 1928,1, págs. 257 y 275.
" Acuña daba noticia de estos sucesos al príncipe desde Turín el 23 de mayo de 1551, AGS, E, leg. 1198, núm.244; cit. por C.
GUTIÉRREZ, op. cit., pág. 886.
20 C. GUTIÉRREZ, «Nueva documentación tridentina 1551-1552», Archivum Historiae Pontificiae, 1 (1963), pág. 200, n. 74; car- ta asimismo pub. en M. L E VASSOR, Lettres et mémories de Francois de Vargas, de Fierre de Maluenda et de quelques eveques d'Espag- ne, touchant le Concile de Trente, traduits de l'espagnol, avec remarques, Amsterdam 1699, págs. 254-255.
21 C. GUTIÉRREZ, Españoles en Trento, pág. 886.
22 Pedro Acuña y Avellaneda acompañó a los siguientes padres en esta tarea: Gregorancio de Agrá; Van Heussenstammde de Maguncia; Salepuzo de Sásari; Muso de Bitanto; Navarro de Badajoz; Pérez de Ayala de Guadix; Foscarario de Módena y Guerrero de Granada (A. THEINER, Acta Genuina Concilii Tridentini, Zagreb 1874,1, págs. 519, 581 y 591; A. MARÍN OCETE, El arzobispo don Pedro Guerrero y la política conciliar española en el siglo xvi, Madrid 1970,1, págs. 254-255).
14
LOS CONSEJOS Y LOS C O N S E J E R O S DE CARLOS V
rnisa y el Sacramento
del
orden, mostrando con numerosos testimonios dt Padres la falsedad de 10s ar- ticulos propuestos''.
Finalmente, sometido a discusionel
asuntode la
suspension o prorroga de la asam-blea,
se declaro opuesto ala
primera, proponiendo la prorrogadel
Concilio por dos afios y votando con- forme a esta opinion en la sesi6n de 28de
abril de 1552 contra la suspensi6n de Ia asamblea, suscribiendo ademas unaddula
de protesta En este devenirde
cosas se tradujo en una postergacion total de 10s obispos hispanos. Recibido breve pontificio de 20de
abril de 1552, eldia
24 10s presidentes propusie- ron la suspensi6n del Concilio. Un grupode
prelados espaiioles, entre 10s que se encontroPedro de
Acu- i a y Avellaneda, no consideraron cumplidas sus demandas de reforrna y expresaron su deseode
conti- nuar las reuniones, o a1 menos que sehablase de
apiazamiento, pero no de suspension 15. Propuesto por Roma el pasode
alguoos prelados de diferentes naciones para habIar sobre reforma, el montaraz Perez deAyala
y sus compaieros se negaron, poniendo en duda lalibertad
que pudiera haber en la Sede Apos- t6lica para hablar y reformar. Sin traslucir su acuerdo con la suspensibn, 10s embajadores imperiales se esforzaron en conseguirla
adhesi6nde
10s disidentes ala
decision.El
dia 28 aun se hallaban opuestos 10s obispos de CastelIamare, Lanciano, Elna, Badajoz, Tuy, Venosa, Guadix, Pamplona, Astorga, Ciudad Rodrigo y Calahorra, la mayoria, aquelIos que se habian visto inmersos en disputas con sus cabildos 2b.Justificaron su actitud a1 ernperador, en que habian ido a1 Concilio para tratar de religion y reforma, re- duccion de herejes y sosiego
de
10s catolicos, y quela
suspensi6n, tal como se hacia,dejaba
en manosdel
Papa
la
convocatoriadel
Concilio, quedando abierta la posibilidadde
padecer la dificdtad ya sufrida para proseguirlo 17. Dos dias despuisdel
decretode
suspensi6n de 28 deabril,
10s obispos hispanos pre- sentaron una protesta, que a su vez remitieron a CarlosV.
Entre sus firmantes se ha116Pedro de
Acufia y Avellaneda 2!La
peticion de reforma de 10s obispos hispanos sblo tendria impdso por parte del poder temporal, cuando b t e se libero de la conveniencia imperial enla
tercera convocatoriadel
Concilio. Con todo,el
decreto suspensivode
28 de abril exhort6 a 10s principes cristianos y a 10s prelados a observar y hacer observar en sus reinos, dominios e iglesias, todas y cada unade
Ias cosas queel
Conciliohabia
establecido y decretado 29. Los obispos -incluido Acuiia y Avellaneda- se reunieron en
Valladolid
enel
invierno de 1553, para obtener
del
rey eI apoyo a la obediencia del concilio tridentino en 10s reinoshis-
panos, si bien el pueblo percibi6 que 10s obispos pretendian ~ h a c e r rnonipodio contrael
papa yla
auto-ridad
dela
sede apost6lican jO. Una vez conseguidoel
visro bueno regio, 10s obispos se dirigieron a sus di6cesis para visitar sus cabildos, provistosde
cMulas redes que imponianla
sumision a1 concilio sin pe- nas ni amenazas. Ante Ia desobediencia generalde
10s capitulos,el
Consejo Real mand6 recogercual-
quier docurnento pontificio en su apoyo, y 10s obispos y el organism0 real trataronde
vencer esta resis- tencia con medidas represivas".
En
su sede, Acuiia y Avdaneda se entrego con total dedicacion a profundizar el carninode
irnposicionA THUNER, pag. 643.
"
IbLietn, pigs. 656 y 659."
A. MMN OCETE, op. dt-, pigs. 338-339. Junto a Acuiia, rnilitaron 10s obispos de Calahorra, M n , Tuy, Astorga, Guadix yPamplona.
26 RespeCfivamente, Juan Fonseca, Juan de Salazar, rnigud Puig, Francisco de Navarra, Juan Martinez de San M d h , hvaro de
la Cuadra, Martin P6m de Ayala, hvarez M o s m , Pedro de Acuia y Avellaneda, Pedro de Foaz y Bemal Diaz & Luco U. LE RAT+
pig. 547; Concilium Tridentinurn ...., 7, &. 5 3 1 ) .
A. M&N Ocm, U atzobispo Pedro Guewero., .,
&.
340-343.Is C. Gun-Z, p&. 886-887: AGS, PR, leg. 21, num.72, pub. por M. FERRANDIS, op, cir., I, pigs. 410-412. For orro lado, un valioso tesrimonio de primera mano del lado episcopal se conriene en el acDiscurso de la vida del ilustrismo y reverendisitno seiior don Manh de Ayala*, en Au~obiogma~~s y memorins colccciona&s e i1ustradu~ por M. S e m o y &HZ, Madrid IW5, pig. 225. Sobre la deception hispana ha escrito asimisrno I. ROGGER, Le nmbfti a1 ConciIio di T m t o duronte la sua epoca imperrale. Roma 1952, pigs.
217ss.
3 Reproducido por T. WN, *rimem repercusiones tridentinas: el Litigio de 10s cabildos espGoles. Su proceso en la d i k e - sis de Calahorra~, Hispania Saua 1 ( 19481, pig. 325.
J. GIL S A N J U ~ , hscabiidos cafedmu!es de Casiilla onle la reforma triilentina, exrtacto de Tesis Ductoral, Madrid 1973. pigs.
10-11.
fl Al respecto, J. G ~ R I GUTAMBIDE, a hcabddos espaiioIes y la confirmaci6n dd Concdio de Tmto*. Aanlrarium Hisioriae Conciliowm, 7 (1975), pag. 428.
L A C O R T E DE CARLOS V
iurisdiccional sobre su cabitdo ' I .
Celebro
sinodo entreel
16 yel
20de
jdio de 1553, y otorgo unas consti- tuciones acordes con el Concilio que vieronla
luz el 22de
diciembre".
Como quiera que varias de ellas alu-dian a1 poder
del
obispo para isi it or, corregir y castigar a 10s exentos, 10s capitulares protestaron en el mis- rno acto de promulgation de !as mismas, impidiendo su publication durante unos rneses. Pese a que el principehabia
enviado carta a 1st Iglesiade
Astorga el 27de
octubrede
1353, ordenando la imposicibn de las decisiones tridentinas,la
oposiciondel cabildo
a dejarse someter a visita supuso que el obispo Acufia yAvellmeda
requiriera la intervention secular para la detencion de 10s capitulares mas significados en e t a ac- titud.La
publicaci6nde
las constituciones solo se produjo con el apoyoreal.
Erael
iniciode
un enfrenta- miento inmediatamente inscrito en el generalde
10s capitulos contra 10s obispos tridentinos j'.La
interven- cion papal motiv6la
firmezadel
rey, que pocas fechas mas tarde ratific6 lo actuado por 10s obispos hispanos ylas &duIas
regias que habiandado
cobertura a su actuacihn, favoreciendo que arreciase la firmezade
10s prelados con suscabildos,
sobre todo en Leon, Astorga, Segovia y Calahorra ". Con estos hechos, el comi-;ionado
de
Tos cabddos consigui6de
Rorna una actitud rnh contttndente, expresada en brevede
30 de agos- tode
1554, que anulaba todos 10s actas episcopales desde el aiio anterior y ordenaba a 10s obispos lalibe-
rationde
10s capitulares que tuvierm presos y no obedecer las dsposicionesdel
ConsejoReal.
Pero este reaccionb considerandoel
documento casode
f u e m , por cdulade
8de
noviembre, que encarecia a 10s obispos ammeterla
v i t a sin contemplaciones %.La
disputa perdio virdencia, lbgicamente, conla
rnuertede
JuIioHI,
pero la recobri,de
inrnedato conel
acceso a1 soliodel
papa Caraffa, en cuyo primer consisto- rio, el cardend Puteo, solicit6 nueva provisibn a1 enviado papal Antonio Agustin y 6rdenes a1 nuncio enEs-
paiia, encoma&doles
la
protectionde
10scabiddm
y la puesta enlibertad de
10s prebendados detenidos en su domicilio a instanciade
106 obisposde
L&n y Astorga ".De
regreso aVdadolid,
CarlosV
present6 aPedro de
Acuiia para ocupar eI obispadode
Salamanca, asi como la presidenciadel
Consejode
Castilla.S i n
embargo, no pudo ejercer ninguna de estas funciones, pues-to que
fallecio
en su localidad natal en septiembrede
1555, cuando se encontraba prepwandola
fundacion de un colegiode
Grarnitica 18.tIJER
yHPW)
"
La disputa mtre o k p y cabildos ha sido ampIiamente historiada. En nuestra opinibn, sobre to& las interpretaciones des- taca la &J&, quien subraya la m n i v e n c i a rictica en- Sede Apostolica y cabildos para reducir d poder episcopal, H.~EDIN, *Kit- h r e f o r m und Konvlsg&e 1550- 1555, Histmscbc Jubrbuch, 54 (19341, pigs. 40 1 1 3 1, nuevamenre publicado en Kitche des Glnuber~s, fircbe dm Gescbichte, 2, Friburgo de Brisgovia 1966, pigs. 237-263 +specialmente pags. 245-252- y rraducido al italiano en &orma & Chi- e idea conciliare dd I550 a1 155%, Chiesu ddla Jede, chiesa d e b Storia, B d1972, especialmente pigs.203-208; asi c m o la de E C ~ K E D A , Dlego Lainez en L Ewopa religbw de su tiempo, 2 , kladrid 1946, pigs. 139- 142, resultando cu- r i m u menos wlacador su articulo consagrado al tema, gW litigio de 10s cab'ildos y su repercusion en las relaciones con Roma (1551- 1 5 5 6 ) ~ , Rg* y Fe, 130 (I%), pigs. 21 3.234; en nuesrra opini6n superado por L. S u w \ ~ o , *Anotaci6a a1 tma: Paulo I V y Ekpiiw, H a p u n k , 11 (19431, pigs. 293-325.
F. RooRf~ua Mpa, .@ismpokgio, pig. 36.
"
C. Gun-, pig. 887; L. SERMNO, uAnotaci6n d rema...*, pags. 297-299 y 301:J. GIL SANJUAN, pags. 14-18. La remi-si&~ dt cierta c d d a real urgiendo a1 cabiddo de Astorga el cumplimiento de las disposiciones conciliares toantes a temporalida- des, se mvirri6 en m i 6 n para los capitdares de enviar un cornisionado a la mrte para procurar absolution de las censuras im- puestas por el obispo. La multimd de totes entre obispos y cabildos llevo a1 pontifice a constituir una junta cn &ma gue abordara el -, que 1mnsej6 qw el nuncio Marini escuchara a arnbos en Valladolid, to que Julio III order16 por brwe de 27 de febrero
de 1554.
T. W , +Primeras repercusiones tridentinas..*, pig. 342; F. CEIIECEDA, *El 'Iitigio dc 10s cabildos" ... B, pig. 22 1; J. G O ~ I GAZTAMBIDE, op. rif., pig. 43 1.
L. SERRANO, pig. 301; E C ~ E D A , pigs. 219.220; J. GU SANJUAM, pigs. 18-20 y 22. En su actuacibn, el Consejo Real fue apoqado por fray Melchor Cam y Doming0 & Soto.
j7 J. Gn. S & g f ~ h , pigs. 23-24: VAN GUUK-MBEL,
m,
&. 307; R O D R ~ G U ~ L ~ P E Z , pig. 39.IB G. W m D A W , Tearm e~ksirjs~im ... &s c a s t i h s , 111, pag. 342; He& a1 punto de rlsegurar que la d u l a con su nom- b d e n t o fue Fccibida en Aranda al dia siguitnte de su faikhienro. Cf. J. DE RaABAL Y UGARTE, Biblioteuz de Cor e~rriiores que han sido iri&iduos de bs seis d e g i o s mayom, Madrid 1805, pigs. ~ - ~ V E U I S C O , Aranda.. . , pigs. 234-235. Sobre el instituto de mseiian- rn &dido, cfr. I. C ~ A N O S BARDECI, erEl Colegio de la Vera C w . unn importante h d a c i 6 n docate en Amda de h m , Bi- bEibteq 9 (1%). pigs. 25-35.
LOS C O N S E J O S Y LO5 C O N S E J E R O S DE C A R L O S V
ADURZA,
Juande
La
trayectoria cortesanade
este personaje estuvo vinculada inicialmente a la fmanciaci6n dela
Casa Real de CarlosV
y, desde 1525, de forma simultbea ala
Tesoreria generalde
Castdla. Los especialistas bdgas y holandeses que se han wupadode
estudiar 10s organismos de gobiernode
10s Paises Bajos borgoiones se- iialan que en 1520 dejan de aparecer en 10s archivos donde se conservan 10s docurnentosde
Ias institucio- nesde
control contable, Ias operaciones y actividadesdel
argentier,d
encargado & la custodia de 10sobje-
tos preciosos, de 10s gastos personales del soberano y del mantenimiento
de la
CasaReal
'9.Sin
embargo, no sehan
percatado de que esta circunstancia sin duda estuvo rehcionada con que, si bien en 15 17,a1
desem- barcar en Castda, en el siquitode
CarlosI
ocupaba un lugar desracadoel
argentier Nicolis de Riflart, tras su daaparicibn, en septiembre de 1520 se hizo cargo del oficio Juande
Adurza o Jehande Adur~a,
mostre ami etfial
conseilller, argentier et cornrnisi
tenir Ie cornpte dela
despence extraordinairede
nostre hos- t e l ~ ~ .Al
poco tiempo, el 1de
mano de 1522, el acgentiercambib
el,kgknen de contabitidad al
aadode
Espaiim, modificaci6n sin
duda
sintomitica del nuevo eje de gravitacibn dela
financiaci6nde la
cortede
CarlosV ".
En cuanto a1 volumen de ingresos,la
documentacibn permite conocer que, hasta finales de mar- zo de 1523 -trece mesa-el
argentier se hizo cargode
unos 188.61 1 ducados,de
manera que el cargo apro- xirnadode
laCasa
Real seria de unos 14.5 10 ducados rnensuales 42-. Sin embargo, adembde
estas ocupa- cionesde
atencion de 10s gastos dela
CasaReal,
desde septiembre de 1522 Adurza, comenw a realizar diversas actividades propias dela
Tesoreria general,dado el
proceso de revision contable que afectaba a Francisco de Vargas (v. idem) y a otros responsablesde la
g e s t i h hacendisrica. Por este rnotivo, junto conla
contabihdadde la
Casa Adurzahub0
deabrir
una concabilidad manual.de
sus den& operaciones: asi, en su cargo manual de 1522, consta que entre el 3de
octubre y el 3 1de
diciembte ingres6 40.816.076 mrs,de
10s cudes procediemn de venta de juros 17 .365.120 'j.
Tras el regreso de Carlos
V
a CastiUa, ni siquierael
argentier habia escstpadodel
desconcierto que marc0 el ritmo de las reformas&I
gobiernode la
Hacienda real: asi, en febrerode
1523,d
constatar suA d a
posi- cion enla
cobranza de juros, se rurnoreaba el encumbramientode
Adurza y la intducciondel
d o£la- menco de gestion de 10s ingresos &. Sin embargo,el
proyecto abordado este mes supuso la creaci6n del Con- sejode
Hacienda pero respetoel
rangodel
m r e r o generaI, Franciscode
Vargas, a1 frentedel
erario.NO
obstante,el
protagonismode
Adurza enla
gestibnde
10s ingresos y gastos continuo elwindose: en 1527 en- traron en su cargo manual 158.195.661 mrs,de
10s que se emplearon expresamente enh
Casa de Borgoiia 3 1.54 1.070.En
otra r e h u b , aparece una d r a semejante para un picdo inferand: 82.700ducados fueron
en- tregados por Vargas a Adurza entre -timbre de 1522 y septiembre de 1523, parael
rnantmimientode
la Casa.Finhente, en su data manual de m e aiio
de
1527 se contabilizaron 88206.028 mrs, que fueron ernpleadm en@das d r a m , como las guardas y 10s h a ,en su mayor parte.
J k
efecto, 10s ca& reunidas porel
ar- gentier no fueron linicamentedeshados
a 1% gastos d o r n 6 t i c o - ~ e s , p que para la campaiia contra 10s franceses se dmgeron a travkde
Adurza 133.308.660 r n s entre septiembrede
1523 y m b r ede
1524 &. EstasJP Una sintesis de su evoluci611, E. y H. DE SCHEPPER, qArgentier (14- 1520)1p, Les in~titucions du Gouvemement
central des Pays-Bas Harbomgmis (1482-17951 (ed. E. A met alli), Bmseb 1995, Mgs. 558-563.
A. WALTHER. Die burgacndiscbetl Zentralbehoden &filer Maximtlinn I. und Karl V , Leipzig 1409, gigs. 54-55. En la documen- tacibn, Adurza se habia citado asi mismo como wcriado de sus dtezas, vecino de la ciudad de V i t o b (infra, nora siguiente). Prevh- rnente habia estado, junto con su hermano Martin, encargado de la gesti6n & las rentas de la orden de Calatrava en Andducia (AGS, CSR, leg. 29, nbm. 666, cornision firrnada el 1 1 de diciembre de 15 18, y leg. 389), y de la mesa rnaesrral de Santiago en la pmvincia de L.&n (AGS, CJH, leg. 5 , nhm. 115, comisi6n firmada el 26 de abril de 1519, y n h s . 111-114 y 116-157), y cornisionado deGui- Uemo de Croy -quien se dirigia a el como uapecial amigon- en la gesi6n de los desemboIsos efectuados por su sobrirto en el a m bispado de Toledo (AGS, CSR, leg. 29, n h . 201 ). Los +res para amar corn0 argentier, ibiden, leg. 390, fechados en Bmselas el 12 de septiembte de 1520, seguidos de sus operaciones durante el viaie por Alemania. Ya se habia percatado de la importancia de este personaje,J.E. G u m m , uLa corte de Carlos V y los banqueros idanos en las cuenras de J u a n de Aduna, crrgentim de SU Ma-
lest&, en Aspefli dell# u i ~ u economic^ mediwale, Florencia 1985, p@. 515-529, con errores de edicibn.
"
AGS, CSR leg. 379, num: 41.Ibidem, nfim. 55.
AGS, CMC, 1' epoca, 1% 547.
4 RAH, m. C-71, fols. 49-50, carra de Manin de Sdinas, 8 de febrero de 1523.
~ AGS, CSR, I-. 386, <<para cosas de la guerra,, y CMC, 1' Gpoca, leg. 547.
L A CORTE DE C A R L O S V
ocupaciones no se cortaron siquiera desde marzo
de
1524, cuando una nueva reformadel
gobiernode la Ha-
cienda red incluyb
el
establecimientode
un sisterna de receptoriasa1
mod0 de los Paises Bajos, con Gutierrezde
Madrid enla
clispide (v. idem). Hasta diciembre, de esta forrna el recibidor general traspaso a Adurza 92.256.750 mrs Pero el funcionamiento de este regimen no alcanw un aiio.Para poner fin a
la
precariedadde
las reformasdeI
gobiemodel
erario, en enerode
1525 se emitio una ordenanza que reconstituyb las competencias e integrantes del Consejo de Hacienda, aI que fue incorpora- do Juande
Adurza, emi argentier, para quereSiba
y cobre y a quien 10sdel
dicho Consejo han de haser acu- dir con todolo
que montan nuestras rentas e patrirnonio real hordinario y extraordinario, para qued
lo pa- gue segund e como por mis canas e mandamientos here hordenado e mandado>> 47.De
esta manera, Adurza ieunidinstitucionalmente 10s oficios d d argentier, para atender a llrs gastos personala y a1 abastecimientode
la Casa, yde
tesorero general dela
Corona deCastilla.
Para conducir su tarea -que no mostr6 ninguna alegria por asumir*-
apeenas recibio unas instrucciones dentrode la
nueva ordenanza del Consejode Ha-
cienda: este organism0deberia d a r k
todas Ias cartas e prouisiones y favor que sea menester y proveyendo personas y fatores para la cobranqa,de manera
que venga a su poderlo
misbreuemente
y mejor que se pue-da
1181... En
fm de cada mes se hade
ver en eldicho
Consejo 10 queha
venido a p d e r del dicho Juande
Adursa y 10 quede ello ha
pagado [25]... el
dicho Juan de Adurqa, acabado un aiio d6 luego cuenta delo
que eldicho
ai7o huviere rgibido e pagado, de manera que dentro de otro aiio siguiente tenga dada la cuenta [263>>.En
cuanto a 10sfondos
requeridos parael
mantenimiento dela Casa Real,
tan solo se mencionabala
necesidadde
realizar m a consignacibn, sin especificarsela
renta pertinente.Sin
embargo, semanas antes,m
memorialdirigido
aCarlos V
habia manifestado e inspicado las principales vertientes dela
reforma.En
su primera parte, qercadel
proyeymientode las
cosasde
hazienda para el aiio venidero>>, seiialaba Ia irnpor- tanciade
m a seriede
tareas para prevenir con certeza 10s ingresos y gastos del siguiente ejercicio: averiguar el cargo y datade
Gutierrezde
Madrid, conocerel
fmcade
la hacienda ordinaria para disponer las consig- naciones militares inexcusables (guardas, artilleria, etc), 10s gastos de la CasaRed
de dofia Juana y Ias te-nencias y acostamientos,
de
rnancra que <<todo lo otro que restate se devria consinar para que se cobre y trai-ga a poder
del
argentiem; en cuanto a 10s ingresos extraordinarios, convenia discernir 10s rernanentesde
la Cruzada para dedicarlos a Africa (presidios y fortalezas), y tomar un nuevo asien to sobre esta contribuci6n, averiguar las posibles libranzas a efectuar sobreel
servicio que carnmzaria a correr, tomar cuentade la
ex- plotacibnde
10s rnaestrazgos a cargode
Gutierrezde Madrid
yde la
gestionde la
venta de 10s bienes de 10s comuneros exceptuados que habiaredimdo
Juande
Vozmediano, sacar relacibn de la cantidad factible que Ilegariade
lashdias,ly,
halrnente,de
otras partidas menudas que, en suma,deberian
ser dedicadasd
mi- ll6nde
ducados que se preveia necesario gastar en 1525. En una segunda parte,*La
orden que a mi ver se podria tmer parala
administrad6n e cobrancade la
haziendaw, proponia q u e ayados
o tres administra- dorresde
hazienda, 10s quales tenganlibros
igualesde todo
el fincade
lo ordiario y de todo lo extraordi- nario que se ade
consynar a1 dicho argentiem, y que en general reunieran todala
information y relaciones anuales pertinentes para que con conocimientodel
Consejode
Estado y en cornpleta sintonia conel
argen- tier, sobre cuya funci6n en la centrdzacionde
10s ingresos se insistia, realizaran las actividadesde
cobranza y distribucibn, conclaridad
y cont>cimientos precisos que evitaran 10s fraudes derivados dela
falta de coor- dinacion; si acaso,la
Gnica r h o r a que a t e orden p d a encontrar seria en eE tomar dPtaeros a cumbio, si bien estimabael
amor que el verdadero cridito no procediade
quien negociaba, sinode la
certezade
las consig- naciones, y 6 t a quedaba garantizada conla
solidez dela
antedicha refoma 49.El
objetivode
CadosV
con esta decisibn parece fhcilde
colegir: se trataba de articular al fm Ia fman- ciacibnde
su Casa y el funcionamiento dela
Tesoreria general, sincronizando ambos imbitos a travbde
laW AGS, CMC, 1 - leg. 413. S e g h la mntabiidad manual de Aduna, AGS, CMC, 1' W c a , leg. 547, durante 1524 mtra- ron en su cargo 161.940230 rnm, de los que 8.445.000 mrs (219.853 dcs) pmedieron de Gutierrez de Madrid, rnientras que para la Cam apcifica que se aplicaron 83.500 ducados. En la data manual se Ueg6 a 45.504.356, dirigidos a Ia infante&, anilleria, ale- marm, etc.
47 AGS, CJH, leg. 7, nh.148 (transcritas por R. P ~ E Z BUSTAMANTE, uDel sistema de Contadurias a1 Consejo de Hacienda, 1433 - 1525 (una p-va institucional)~, Historis de lo Hacienda espnfiola (@mas antigua y medieual), Madrid 1982, pigs. 724-727.
"
RAH, Colmcih Salazar, ms C-71, fol. 126, carra de Salims del8 de febrero.49 AGS, CJH, leg. 9, n6m. 125.
LOS C O N S E J O S Y LOS CONSEJEROS D E C A R L O S V
actuacibn de un h i c o oficial, Adurza, que reuniera 10s cometidos respectivos.
A la
postre, a1 gravitarel
sos- tenirniento de 10s gastos cortesanos deCados V
sobrelas
rentas de Casrilla, seria la Tesoreria general la que termin6 por absorber las tareasdeI
argentier, institution de origen flamenco-borgoiion que se habia termi- nado por confunhr conel
tesorero personal de 10s reyes castellanos.La
fusi6n del tesorero general, encar- gad0 de la reunion de remanentes de la Hacienda real yde
10s ingresos extraordinarios, ydeI
argentier o te- sorero que atendia a 10s gastos particulares del soberano yal
rnantenimientode la
CasaReal,
no supuso ma reforma demasiado novedosa.De
hecho, rmdicionalmente, en Castdla habh sidoel
tesorero general el que se habia ocupado de ambas responsabilidades, de manera mas o menos oficid.En
tiempo de 10s ReyesCa-
tolicos, un banquero de corte, Ochoa Pirez de Salinas, se habia encargado expresamentede
arnbas tareas,d
tiempo que continuaba con sus actividades privadas '4 No existia una delimitacibn precisa entre 10s gas- tosde
rtentretenimiento~ del soberano, es decir, su persona y servicios privados, y los gastos de su persona ccpublica>>, de estado y condici6n regia. Trasla
muerte de Adurza, en febrerode
1530, no consta que hubie- ra posteriormeme nombrmiento &no de argmtier; habriade ser
el tesorero generalde
C a s d aquien h-
cieia Uegar a1 maestro de 1st c h a r ; y a otros bficiales palatinos las cantidades necesarias para el-sosteni- mientode
la Casa Real.La documentaci6n conservada permite reconstruir las actividades de Adurza, aunque predominan datos inconexos y deslavazados, como cartas, billetes y recibos 5 ' .
Sus
cuentas, donde se detallaron cronologica- mente las operaciones del cargo y data manual, reflejanla
confusibn que habia provocadola
presencia yfal-
ta
de
sincronizacion eentre el argentier y la Tesoreria general de Castilla desde 1522, sin resolver, a pesar dela
reformade
1525, desde la perspectiva contable Asi, resultan contradictorias no solo por tratarsede
bo- rradores manuales; eran cargados como ingresos aquellas partidas destinadas a un gasto determinado; en unos aiios aparecen las sumas que se enwegaban para la Casa yen otros no p finahenre, se duplicabael
re- gistrode
algunos conceptos tanto enel
cargo como enla
data. Con todo, podemos hacemos ma idea del volumen de operaciones durante estos aiios: en 1525el
cargo manual sum6 134.229.309 mrs, y la partida mas importante, 50 cuentos, se emple6 en las Guardas, siguiendo en importanciael
desembolso represents- do por 10s alemanes que sem'an en el ejtrcito; en la data manual, que apenas leg6 a 30.721.340, solamente constan como egresos de relevancia extraordinaria 10s 4.337.500 mrs que se emplearon para correos y men- sajeros, 7.500.000 que se remitieron corno subsidio a1 rey de Romanos, y 2.439.750 entregados para sub- vencionar Ia Casadel
duquede
Calabria, recik llegado ala
corte.En
1526, stpartede
45.849.300 mrs que constan con destino a la Casa, el cargo dcanz6 170.532.345, en buena medidadebido
al ingreso de 75 cuen- tos procedentes de una pane sustanciosade la
dotede la
reina Isabel de Portugal, y sin contarel
asiento ce- rrado en diciembre por un irnpocte de 37,5 cuentos para el sostenimientode
la uCasa y Estado~; este aiio,la
data manual sum6 94.978.035 mrs, destacando 10s desembolsos que se hicieron a 10s mercaderes-ban- queros genovese (64.500.000, a Agustin y Juan Bautista Grimaldo, Esteban Centuri611, To&s y Domingode
Forne), unos por la cantidades prestadas en Castilla durante el aiio anterior y otros en liquidacibn de cam- bios llegadosde
Etalia.En
1527 enel
cargo apenas se aprtaron 42.571.875 mrs, entre 10s cudes aparecen dos pagosde
9375.000 mrs cada uno, realizados por Jorge Rum y Enrique Ehinger conforme a1 asiento que habian firmado, y otros ingresos procedentes de prktamos cerrados conGrimaldo
y compaiiia (3.750.000 mrs) y Esteban Centurione (1.875.000 mrs).La
data mont6 50.722.330 mrs,de
los que 22.500.000 y otros 4.500.000 fueron a parar a menosde
10s hermanos Forne, en dwolucionde
partedeI
pristamo efectuado en diciembredel
aiio anterior.En
f 528, se computaron en el cargo 163.873.208 mrs, resaltando la mayor in- tensidad de las sumas degadas desde la Casa de Contratacionde
Sevdla. Se hicieron constar este aiiodi-
versos pagos ~arciales para la Casa y
la
camara, asi como otros f 6.689.985 mrsde
la dote dela
emperatriz, varias ventas de juros, y una Ietrade
cambio para Antoniode
k y v a , enW,
por valorde
22500.000 mrs que tarnbih se incluy6 en la data.En
este apartado fueron registrados 134.985.278 mrs: continuaron, como"
E R U ~ Z MN (fitudio preliminar) y A. R E P ~ A (transcripcibn), Libro mayor d d aBonqaero de C o r f ~ ~ d~ lor Rqyes Catdli- m, O C ~ W PPrez de Salims 11498-1 599), Bilbao 1980.a AGS, CJH, leg. 7, nbm. 203, leg. 9, num. 673,178-213, leg. 10, n h . 116-275,393-415,4454&, CR l e p 27,29,30,379, 380,390 y 397; AGS, CC, leg. 117, nfim. 122, y leg, 198, num. 153.
AGS. CMC, 1' epoca, leg. 547.