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Orientaciones para el trabajo en la Segunda Jornada ESI vinculada a la convivencia escolar y los vínculos saludables para Escuelas Secundarias

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Academic year: 2022

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Orientaciones para el trabajo en la Segunda

Jornada ESI vinculada a la convivencia escolar y los vínculos saludables para Escuelas

Secundarias

Fundamentación

La escuela tramita tanto la relación con el conocimiento como la construcción del tejido social. Distribuye capital cultural, socializa diferentes saberes (saberes para vivir, pensar, trabajar, crear), diseña formas organizacionales, integra a sujetos diversos/as, recuerda mitos, instituye ritos, ofrece inscripciones y filiaciones simbólicas, teje vínculos (con lo desconocido, con el conocimiento, con los/as otros/as, con el mundo), institucionaliza la relación con la ley estructurante de lo social.

Al decir que la escuela, entre una de sus funciones, institucionaliza la relación con la Ley y que ésto es estructurante de lo social, intentamos expresar la importancia de volver sobre la construcción de los acuerdos escolares de convivencia como una forma más de estructurar y encuadrar de qué forma nos vamos a vincular los unos con los otros y otras.

Atravesar la pandemia ha implicado un fuerte impacto en el tejido social. Las escuelas y sus comunidades educativas se han visto conmovidas a la par que se fueron construyendo nuevas maneras de vincularse con el fin de preservar la tarea educativa.

El retorno a la presencialidad ha evidenciado la imperiosa necesidad de poner mirada en el cuidado, la afectividad y reforzar la escucha de los/as estudiantes fortaleciendo así el tejido comunitario y la promoción de vínculos saludables1.

El afecto y el cuidado constituyen aspectos fundamentales y

estructurantes en la construcción de la subjetividad. Estas dimensiones, en clave de la complejidad que la época presenta, requieren revitalizarse así como el escuchar, el habilitar, el hacer lugar, en definitiva, el alojar

afectivamente al semejante.

En este sentido, consideramos fundamental revisar nuestras prácticas

institucionales respaldadas en el marco normativo en materia de

convivencia. Las jornadas ESI representan una oportunidad para el trabajo colectivo y requieren a la vez enlazarse con nuestra realidad institucional.

El sistema de convivencia escolar es una de las herramientas que nos propone un conjunto de principios, normas y órganos de participación que regulan y favorecen las relaciones entre los miembros de cada comunidad educativa.

Si bien las instituciones educativas formulan sus Acuerdos de Convivencia y sostienen las sesiones ordinarias y extraordinarias del Consejo Escolar de Convivencia, consideramos necesario recontratar anualmente los acuerdos y renovar el compromiso de todos/as por respetarlos. Es importante

además, revisar el estado de situación de los espacios de participación de cada curso y poner en vigencia el Consejo de Aula/Curso/Delegados/as.2

Para tal fin retomamos algunas ideas que hacen referencia al sentido que tienen dichos órganos e instancias para la vida escolar mencionados en la Resolución N° 987/MEGC/18.

Habilitar estos espacios de escucha y participación, requiere de una reflexión sobre “qué entendemos por participar”. La participación como práctica no se instaura sólo con los dispositivos utilizados, sino que la podemos ver, en el grado de involucramiento y los efectos que un

colectivo puede generar en diferentes proyectos comunitarios. Podríamos resumir diciendo: la clave actitudinal para lograr una buena calidad en la participación, está en la apertura que todos y todas tengamos para “ser afectados/as” por la palabra de otras personas, hasta el punto de

modificar nuestras miradas, ideas y decisiones previas.

Resulta importante promover como adultos y adultas la circulación de la palabra evitando los sesgos de género que pueden ocurrir. Generalmente, los varones tienen mayor facilidad para tomar la palabra en el espacio

público y también suelen hacerlo con mayor vehemencia. Regular los intercambios desde la perspectiva de género implica contribuir a que los mismos sean más democráticos y horizontales, incentivando la participación de voces generalmente silenciadas. Del mismo modo, consultar a los y las estudiantes respecto de los modos en que quieren ser llamados/as, favorece el respeto mutuo y la puesta en valor de la autopercepción identitaria, fortaleciendo los lazos entre el mundo adulto y los/as jóvenes y el respeto a su autonomía progresiva.

Espacios de escucha y participación Consejo de Curso

Lo integran los/as estudiantes del curso, los/as docentes y/o tutores/as de ese grupo.

Se tratan temas grupales de interés y necesidades de los y las estudiantes con el fin de abordarlos para luego arribar a acuerdos.

No se tratan temas individuales. Estas cuestiones se trabajan en un ámbito de resguardo donde puedan ser tratados.

Precisa un encuadre que lo enmarque, en el cual se establezca el tema a tratar y se registre de forma escrita lo trabajado en cada

Consejo de Curso. Se deberá acordar la fecha del próximo encuentro para continuar trabajando No se trata de una conversación grupal espontánea.

Es indispensable la presencia de la pareja tutorial (tutor/a y preceptor/a) o quien oficie como autoridad pedagógica del aula garantizando el encuadre de trabajo.

Sistematizar los encuentros para una mayor garantía del

tratamiento de los temas de interés estudiantil (reuniones ordinarias), priorizando los mismos por orden según las necesidades de los/las jóvenes. Estas pueden trabajarse siguiendo una agenda de temas.

Puede suceder la realización de algún encuentro “extraordinario” para tratar un tema emergente que necesita tener elaboración grupal y acuerdo del curso.

Consejo Escolar de Convivencia (CEC). VER RES. N° 1.400/01 y RES. Nº 998/08, reglamentación de la Ley N° 223/99.

Se trata de un órgano escolar colegiado de participación cuyo carácter es consultivo. Es decir que los acuerdos alcanzados no son vinculantes, se tratan propuestas que se entregan al equipo de conducción.

Los temas que se abordan involucran los vínculos de la

comunidad educativa y proyectos o temas de interés de la comunidad que se quieran tratar.

Está integrado por directivos, personal docente y no docente, DOE, preceptores/as, estudiantes y familias según lo establece el decreto 998/08 y sus Anexos.

Es importante que aquello que se produzca en cada sesión quede registrado en actas.

En el año debe haber al menos cuatro encuentros de dicho órgano.

Se puede convocar al CEC de forma “ordinaria”, que tiene una frecuencia pautada de antemano; y de forma “extraordinaria”, que tiene una frecuencia eventual por fuera de la regularidad del espacio ordinario.

Sobre las funciones del CEC: (extraído de la Res. 1.400/01, Cap. 2, art. 18.)

Es una instancia de promoción de un clima institucional saludable y facilitador de la tarea educativa. Su agenda de trabajo no abarca sólo aquellos aspectos conflictivos de la convivencia escolar, ni se reduce a la recomendación de sanciones.

Son funciones del CEC (extraído de la Ley N° 223/99, Cap. 2, art. 18) Dictar el reglamento interno para su funcionamiento.

Asegurar la participación real y efectiva de todos los sectores de la comunidad educativa en la elaboración de las normas de

convivencia, a fin de lograr el mayor consenso.

Elaborar las normas de convivencia del establecimiento

educativo, en el marco de los principios establecidos en la presente ley. Garantizar la difusión de las normas de convivencia a toda la comunidad educativa.

Analizar y revisar anualmente las normas de convivencia tomando en cuenta su grado de incumplimiento y sus causas; y

proponer modificaciones a las mismas tomando en consideración las propuestas de los sectores representados en su seno.

Promover la creación de otros organismos de participación, tales como consejos de curso, tutorías u otras modalidades que se

consideren convenientes para el tratamiento y resolución de los conflictos.

Articular el sistema de convivencia educativa con el proyecto educativo institucional.

Proponer las sanciones ante las transgresiones a las normas de convivencia que sean remitidas a su consideración.

Elaborar estrategias de prevención de los problemas de convivencia.

Proponer diferentes actividades curriculares y extracurriculares tendientes a promover la convivencia.

Acuerdo Escolar de Convivencia (AEC)

Es un documento que brinda una oportunidad de construcción y participación colectiva.

Refleja el esfuerzo de la comunidad educativa por acordar en relación a temas de interés común incluyendo la voz de directivos/as, profesores/as, preceptores/as, estudiantes, no docentes y familias.

Deben transmitir qué normas son importantes respetar para mejorar la convivencia escolar y sobre qué cuestiones podemos acordar en beneficio de la comunidad.

Es importante que se pueda revisar y modificar con periodicidad. Resulta clave sostener los AEC y poder sistematizarlos.

Orientaciones para el trabajo

Cuestiones a tener en cuenta antes de la jornada ESI:

Tener en cuenta que el Sistema Escolar de Convivencia es el que habilita desde el marco normativo a regular los vínculos y promover la participación de toda la comunidad educativa.

Convocar a los diferentes equipos técnicos y de apoyo con los que cuentan las escuelas (DOE,EOE, ASE,, Promotores de Educación,

Retención Escolar de Alumnas embarazadas, madres y alumnos padres, etc.) para fortalecer la gestión de dicho espacio.

A partir de las siguientes preguntas orientadoras, las autoridades junto con el DOE, el/la jefe/a de preceptores/as y el/la Coordinador/a de tutores/as podrán revisar de qué manera están funcionando en las escuelas los órganos de participación:

- ¿Se han llevado a cabo los Consejos Escolares de Convivencia, según lo pautado por agenda educativa?

- ¿Qué han trabajado en ese espacio? ¿Qué cuestiones consideran sería necesario revisar en relación a su funcionamiento?

- ¿Cómo se definieron los temas a abordar? ¿El consejo se convocó de modo ordinario o extraordinario, cuando y frente a cuáles situaciones?

- ¿Tuvieron lugar los Consejos de Curso/ Consejo de Aula/ Consejo de Delegados/as? ¿Lo habilitaron ante una emergencia a tratar o funciona de forma permanente?

- ¿Qué otros dispositivos de participación se imaginan que pueden tener lugar? (Consejo de Delegados/as de Convivencia, Comisión Permanente sobre Convivencia, Mesa de Intercambio Barrial sobre Convivencia, etc.)

- ¿Se ha recuperado o tenido en cuenta el AEC con el fin de reconsiderar las actualizaciones que fueran pertinentes?

Cuestiones a tener en cuenta durante la jornada ESI:

Pensar en cada región, modalidad e institución quienes serían los/as referentes adultos/as de cada curso que podrían promover los espacios de participación, facilitar el diálogo y realizar seguimiento de los espacios de convivencia (tutores/as, coordinador/a de tutores/as, referentes ESI, preceptores/as, DOE, docentes con buena llegada a estudiantes).

Propiciar que cada curso pueda tener un espacio de reflexión sobre la convivencia pudiendo ubicar: ¿qué preocupaciones tienen en relación a la misma las/os estudiantes?, ¿qué cuestiones consideran que habría que modificar para mejorar los vínculos?, y ¿qué acuerdos son necesarios para construir valores colaborativos, respetuosos, participativos y con diálogo pacífico?

Cuestiones a tener en cuenta después de la jornada ESI:

¿Qué es necesario para construir mejores propuestas que habiliten la participación y los acuerdos colectivos?

¿Qué proyectos colectivos podemos armar en función de las cuestiones que han planteado los/as estudiantes?

¿Cómo podemos continuar mejorando la Convivencia Escolar?

(2)

para el 10 de agosto se abordará la temática de convivencia escolar y los vínculos saludables. Consideramos que es una oportunidad para reflexionar y fortalecer el trabajo sobre la convivencia en las escuelas, por ello elaboramos un documento que brinda orientaciones para tener en cuenta no sólo en dicha jornada, sino en la cotidianeidad escolar.

La misma nos invita a poner en valor la participación democrática de toda la comunidad educativa. Convivir implica procesos de enseñanza y aprendizaje dando lugar a la construcción de la ciudadanía de cada niño, niña y adolescente. Pensar desde el abordaje de la convivencia permite superar lo individual y acceder a lo común, favoreciendo una lógica de lo colectivo. Las prácticas institucionales que habilitan la expresión de cada persona que forma parte de la comunidad educativa, pueden potenciar y posibilitar una mejor calidad en los vínculos que allí se generan.

El objetivo de esta propuesta es continuar promoviendo la importancia de trabajar en los vínculos, como parte esencial de la tarea pedagógica en el marco de los contenidos de ESI, buscando de esta manera

fortalecer la trama de la comunidad educativa. Además, proponemos retomar lo trabajado en la primera jornada, en relación a la articulación entre referentes ESI y promotores/as estudiantiles ESI, en la

planificación de la misma.

(con lo desconocido, con el conocimiento, con los/as otros/as, con el mundo), institucionaliza la relación con la ley estructurante de lo social.

Al decir que la escuela, entre una de sus funciones, institucionaliza la relación con la Ley y que ésto es estructurante de lo social, intentamos expresar la importancia de volver sobre la construcción de los acuerdos escolares de convivencia como una forma más de estructurar y encuadrar de qué forma nos vamos a vincular los unos con los otros y otras.

Atravesar la pandemia ha implicado un fuerte impacto en el tejido social. Las escuelas y sus comunidades educativas se han visto conmovidas a la par que se fueron construyendo nuevas maneras de vincularse con el fin de preservar la tarea educativa.

El retorno a la presencialidad ha evidenciado la imperiosa necesidad de poner mirada en el cuidado, la afectividad y reforzar la escucha de los/as estudiantes fortaleciendo así el tejido comunitario y la promoción de vínculos saludables1.

El afecto y el cuidado constituyen aspectos fundamentales y

estructurantes en la construcción de la subjetividad. Estas dimensiones, en clave de la complejidad que la época presenta, requieren revitalizarse así como el escuchar, el habilitar, el hacer lugar, en definitiva, el alojar

afectivamente al semejante.

En este sentido, consideramos fundamental revisar nuestras prácticas

institucionales respaldadas en el marco normativo en materia de

convivencia. Las jornadas ESI representan una oportunidad para el trabajo colectivo y requieren a la vez enlazarse con nuestra realidad institucional.

El sistema de convivencia escolar es una de las herramientas que nos propone un conjunto de principios, normas y órganos de participación que regulan y favorecen las relaciones entre los miembros de cada comunidad educativa.

Si bien las instituciones educativas formulan sus Acuerdos de Convivencia y sostienen las sesiones ordinarias y extraordinarias del Consejo Escolar de Convivencia, consideramos necesario recontratar anualmente los acuerdos y renovar el compromiso de todos/as por respetarlos. Es importante

además, revisar el estado de situación de los espacios de participación de cada curso y poner en vigencia el Consejo de Aula/Curso/Delegados/as.2

Para tal fin retomamos algunas ideas que hacen referencia al sentido que tienen dichos órganos e instancias para la vida escolar mencionados en la Resolución N° 987/MEGC/18.

Habilitar estos espacios de escucha y participación, requiere de una reflexión sobre “qué entendemos por participar”. La participación como práctica no se instaura sólo con los dispositivos utilizados, sino que la podemos ver, en el grado de involucramiento y los efectos que un

colectivo puede generar en diferentes proyectos comunitarios. Podríamos resumir diciendo: la clave actitudinal para lograr una buena calidad en la participación, está en la apertura que todos y todas tengamos para “ser afectados/as” por la palabra de otras personas, hasta el punto de

modificar nuestras miradas, ideas y decisiones previas.

Resulta importante promover como adultos y adultas la circulación de la palabra evitando los sesgos de género que pueden ocurrir. Generalmente, los varones tienen mayor facilidad para tomar la palabra en el espacio

público y también suelen hacerlo con mayor vehemencia. Regular los intercambios desde la perspectiva de género implica contribuir a que los mismos sean más democráticos y horizontales, incentivando la participación de voces generalmente silenciadas. Del mismo modo, consultar a los y las estudiantes respecto de los modos en que quieren ser llamados/as, favorece el respeto mutuo y la puesta en valor de la autopercepción identitaria, fortaleciendo los lazos entre el mundo adulto y los/as jóvenes y el respeto a su autonomía progresiva.

Espacios de escucha y participación Consejo de Curso

Lo integran los/as estudiantes del curso, los/as docentes y/o tutores/as de ese grupo.

Se tratan temas grupales de interés y necesidades de los y las estudiantes con el fin de abordarlos para luego arribar a acuerdos.

No se tratan temas individuales. Estas cuestiones se trabajan en un ámbito de resguardo donde puedan ser tratados.

Precisa un encuadre que lo enmarque, en el cual se establezca el tema a tratar y se registre de forma escrita lo trabajado en cada

Consejo de Curso. Se deberá acordar la fecha del próximo encuentro para continuar trabajando No se trata de una conversación grupal espontánea.

Es indispensable la presencia de la pareja tutorial (tutor/a y preceptor/a) o quien oficie como autoridad pedagógica del aula garantizando el encuadre de trabajo.

Sistematizar los encuentros para una mayor garantía del

tratamiento de los temas de interés estudiantil (reuniones ordinarias), priorizando los mismos por orden según las necesidades de los/las jóvenes. Estas pueden trabajarse siguiendo una agenda de temas.

Puede suceder la realización de algún encuentro “extraordinario” para tratar un tema emergente que necesita tener elaboración grupal y acuerdo del curso.

Consejo Escolar de Convivencia (CEC). VER RES. N° 1.400/01 y RES.

Nº 998/08, reglamentación de la Ley N° 223/99.

Se trata de un órgano escolar colegiado de participación cuyo carácter es consultivo. Es decir que los acuerdos alcanzados no son vinculantes, se tratan propuestas que se entregan al equipo de conducción.

Los temas que se abordan involucran los vínculos de la

comunidad educativa y proyectos o temas de interés de la comunidad que se quieran tratar.

Está integrado por directivos, personal docente y no docente, DOE, preceptores/as, estudiantes y familias según lo establece el decreto 998/08 y sus Anexos.

Es importante que aquello que se produzca en cada sesión quede registrado en actas.

En el año debe haber al menos cuatro encuentros de dicho órgano.

Se puede convocar al CEC de forma “ordinaria”, que tiene una frecuencia pautada de antemano; y de forma “extraordinaria”, que tiene una frecuencia eventual por fuera de la regularidad del espacio ordinario.

Sobre las funciones del CEC: (extraído de la Res. 1.400/01, Cap. 2, art. 18.)

Es una instancia de promoción de un clima institucional saludable y facilitador de la tarea educativa. Su agenda de trabajo no abarca sólo aquellos aspectos conflictivos de la convivencia escolar, ni se reduce a la recomendación de sanciones.

Son funciones del CEC (extraído de la Ley N° 223/99, Cap. 2, art. 18) Dictar el reglamento interno para su funcionamiento.

Asegurar la participación real y efectiva de todos los sectores de la comunidad educativa en la elaboración de las normas de

convivencia, a fin de lograr el mayor consenso.

Elaborar las normas de convivencia del establecimiento

educativo, en el marco de los principios establecidos en la presente ley. Garantizar la difusión de las normas de convivencia a toda la comunidad educativa.

Analizar y revisar anualmente las normas de convivencia tomando en cuenta su grado de incumplimiento y sus causas; y

proponer modificaciones a las mismas tomando en consideración las propuestas de los sectores representados en su seno.

Promover la creación de otros organismos de participación, tales como consejos de curso, tutorías u otras modalidades que se

consideren convenientes para el tratamiento y resolución de los conflictos.

Articular el sistema de convivencia educativa con el proyecto educativo institucional.

Proponer las sanciones ante las transgresiones a las normas de convivencia que sean remitidas a su consideración.

Elaborar estrategias de prevención de los problemas de convivencia.

Proponer diferentes actividades curriculares y extracurriculares tendientes a promover la convivencia.

Acuerdo Escolar de Convivencia (AEC)

Es un documento que brinda una oportunidad de construcción y participación colectiva.

Refleja el esfuerzo de la comunidad educativa por acordar en relación a temas de interés común incluyendo la voz de directivos/as, profesores/as, preceptores/as, estudiantes, no docentes y familias.

Deben transmitir qué normas son importantes respetar para mejorar la convivencia escolar y sobre qué cuestiones podemos acordar en beneficio de la comunidad.

Es importante que se pueda revisar y modificar con periodicidad. Resulta clave sostener los AEC y poder sistematizarlos.

Orientaciones para el trabajo

Cuestiones a tener en cuenta antes de la jornada ESI:

Tener en cuenta que el Sistema Escolar de Convivencia es el que habilita desde el marco normativo a regular los vínculos y promover la participación de toda la comunidad educativa.

Convocar a los diferentes equipos técnicos y de apoyo con los que cuentan las escuelas (DOE,EOE, ASE,, Promotores de Educación,

Retención Escolar de Alumnas embarazadas, madres y alumnos padres, etc.) para fortalecer la gestión de dicho espacio.

A partir de las siguientes preguntas orientadoras, las autoridades junto con el DOE, el/la jefe/a de preceptores/as y el/la Coordinador/a de tutores/as podrán revisar de qué manera están funcionando en las escuelas los órganos de participación:

- ¿Se han llevado a cabo los Consejos Escolares de Convivencia, según lo pautado por agenda educativa?

- ¿Qué han trabajado en ese espacio? ¿Qué cuestiones consideran sería necesario revisar en relación a su funcionamiento?

- ¿Cómo se definieron los temas a abordar? ¿El consejo se convocó de modo ordinario o extraordinario, cuando y frente a cuáles situaciones?

- ¿Tuvieron lugar los Consejos de Curso/ Consejo de Aula/ Consejo de Delegados/as? ¿Lo habilitaron ante una emergencia a tratar o funciona de forma permanente?

- ¿Qué otros dispositivos de participación se imaginan que pueden tener lugar? (Consejo de Delegados/as de Convivencia, Comisión Permanente sobre Convivencia, Mesa de Intercambio Barrial sobre Convivencia, etc.)

- ¿Se ha recuperado o tenido en cuenta el AEC con el fin de reconsiderar las actualizaciones que fueran pertinentes?

Cuestiones a tener en cuenta durante la jornada ESI:

Pensar en cada región, modalidad e institución quienes serían los/as referentes adultos/as de cada curso que podrían promover los espacios de participación, facilitar el diálogo y realizar seguimiento de los espacios de convivencia (tutores/as, coordinador/a de tutores/as, referentes ESI, preceptores/as, DOE, docentes con buena llegada a estudiantes).

Propiciar que cada curso pueda tener un espacio de reflexión sobre la convivencia pudiendo ubicar: ¿qué preocupaciones tienen en relación a la misma las/os estudiantes?, ¿qué cuestiones consideran que habría que modificar para mejorar los vínculos?, y ¿qué acuerdos son necesarios para construir valores colaborativos, respetuosos, participativos y con diálogo pacífico?

Cuestiones a tener en cuenta después de la jornada ESI:

¿Qué es necesario para construir mejores propuestas que habiliten la participación y los acuerdos colectivos?

¿Qué proyectos colectivos podemos armar en función de las cuestiones que han planteado los/as estudiantes?

¿Cómo podemos continuar mejorando la Convivencia Escolar?

(3)

Marco normativo

Las acciones de abordaje e intervenciones pedagógicas en materia de convivencia escolar están enmarcadas en las siguientes normativas:

Ley Nacional N° 26.892/13, de Promoción de la Convivencia y el Abordaje de la Conflictividad Social en todas las Instituciones Educativas.

Disponible en:

https://www.argentina.gob.ar/normativa/nacional/ley-26892-220645/texto Resolución CFE N° 239/14 anexo 1, apartado A, sobre Pautas y Criterios Federales para la Elaboración de Acuerdos de Convivencia en el nivel Inicial y el nivel Primario. Disponible en:

https://siteal.iiep.unesco.org/sites/default/files/sit_accion_files/10111.pdf Resolución CFE N°217/14, Guía Federal de orientaciones para la intervención educativa en situaciones complejas relacionadas con la vida escolar 1 y 2 Disponible en:

https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/guia_de_orientaciones_1.pdf //https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/guiia_de_orientaciones_situaci ones_complejas_2.pdf

Resolución CFE N° 93/09, Orientaciones para la organización pedagógica e institucional de la educación secundaria obligatoria.

Disponible en:

https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/93-09-5900b71fd40fe.pdf

Ley N.° 223 del GCBA y sus respectivos decretos de implementación (1400/01 y 998/08) que instituye el Sistema Escolar de Convivencia en el Nivel Secundario. Disponible en:

https://www.buenosaires.gob.ar/sites/gcaba/files/ley_223_sistema_escolar_de_c onvivencia_-.pdf

Resolución N.° 987/MEGC/18, Ministerio de Educación de la CABA (2018). Construyendo Convivencia: Guía para fortalecer la convivencia en las escuelas secundarias. Disponible en:

https://www.buenosaires.gob.ar/sites/gcaba/files/guia_procedimientos_de_convi venciasecundaria.pdf

Fundamentación

La escuela tramita tanto la relación con el conocimiento como la construcción del tejido social. Distribuye capital cultural, socializa diferentes saberes (saberes para vivir, pensar, trabajar, crear), diseña formas organizacionales, integra a sujetos diversos/as, recuerda mitos, instituye ritos, ofrece inscripciones y filiaciones simbólicas, teje vínculos (con lo desconocido, con el conocimiento, con los/as otros/as, con el mundo), institucionaliza la relación con la ley estructurante de lo social.

Al decir que la escuela, entre una de sus funciones, institucionaliza la relación con la Ley y que ésto es estructurante de lo social, intentamos expresar la importancia de volver sobre la construcción de los acuerdos escolares de convivencia como una forma más de estructurar y encuadrar de qué forma nos vamos a vincular los unos con los otros y otras.

Atravesar la pandemia ha implicado un fuerte impacto en el tejido social.

Las escuelas y sus comunidades educativas se han visto conmovidas a la par que se fueron construyendo nuevas maneras de vincularse con el fin de preservar la tarea educativa.

El retorno a la presencialidad ha evidenciado la imperiosa necesidad de poner mirada en el cuidado, la afectividad y reforzar la escucha de los/as estudiantes fortaleciendo así el tejido comunitario y la promoción de vínculos saludables1.

El afecto y el cuidado constituyen aspectos fundamentales y

estructurantes en la construcción de la subjetividad. Estas dimensiones, en clave de la complejidad que la época presenta, requieren revitalizarse así como el escuchar, el habilitar, el hacer lugar, en definitiva, el alojar

afectivamente al semejante.

En este sentido, consideramos fundamental revisar nuestras prácticas

institucionales respaldadas en el marco normativo en materia de

convivencia. Las jornadas ESI representan una oportunidad para el trabajo colectivo y requieren a la vez enlazarse con nuestra realidad institucional.

El sistema de convivencia escolar es una de las herramientas que nos propone un conjunto de principios, normas y órganos de participación que regulan y favorecen las relaciones entre los miembros de cada comunidad educativa.

Si bien las instituciones educativas formulan sus Acuerdos de Convivencia y sostienen las sesiones ordinarias y extraordinarias del Consejo Escolar de Convivencia, consideramos necesario recontratar anualmente los acuerdos y renovar el compromiso de todos/as por respetarlos. Es importante

además, revisar el estado de situación de los espacios de participación de cada curso y poner en vigencia el Consejo de Aula/Curso/Delegados/as.2

Para tal fin retomamos algunas ideas que hacen referencia al sentido que tienen dichos órganos e instancias para la vida escolar mencionados en la Resolución N° 987/MEGC/18.

Habilitar estos espacios de escucha y participación, requiere de una reflexión sobre “qué entendemos por participar”. La participación como práctica no se instaura sólo con los dispositivos utilizados, sino que la podemos ver, en el grado de involucramiento y los efectos que un

colectivo puede generar en diferentes proyectos comunitarios. Podríamos resumir diciendo: la clave actitudinal para lograr una buena calidad en la participación, está en la apertura que todos y todas tengamos para “ser afectados/as” por la palabra de otras personas, hasta el punto de

modificar nuestras miradas, ideas y decisiones previas.

Resulta importante promover como adultos y adultas la circulación de la palabra evitando los sesgos de género que pueden ocurrir. Generalmente, los varones tienen mayor facilidad para tomar la palabra en el espacio

público y también suelen hacerlo con mayor vehemencia. Regular los intercambios desde la perspectiva de género implica contribuir a que los mismos sean más democráticos y horizontales, incentivando la participación de voces generalmente silenciadas. Del mismo modo, consultar a los y las estudiantes respecto de los modos en que quieren ser llamados/as, favorece el respeto mutuo y la puesta en valor de la autopercepción identitaria, fortaleciendo los lazos entre el mundo adulto y los/as jóvenes y el respeto a su autonomía progresiva.

Espacios de escucha y participación Consejo de Curso

Lo integran los/as estudiantes del curso, los/as docentes y/o tutores/as de ese grupo.

Se tratan temas grupales de interés y necesidades de los y las estudiantes con el fin de abordarlos para luego arribar a acuerdos.

No se tratan temas individuales. Estas cuestiones se trabajan en un ámbito de resguardo donde puedan ser tratados.

Precisa un encuadre que lo enmarque, en el cual se establezca el tema a tratar y se registre de forma escrita lo trabajado en cada

Consejo de Curso. Se deberá acordar la fecha del próximo encuentro para continuar trabajando No se trata de una conversación grupal espontánea.

Es indispensable la presencia de la pareja tutorial (tutor/a y preceptor/a) o quien oficie como autoridad pedagógica del aula garantizando el encuadre de trabajo.

Sistematizar los encuentros para una mayor garantía del

tratamiento de los temas de interés estudiantil (reuniones ordinarias), priorizando los mismos por orden según las necesidades de los/las jóvenes. Estas pueden trabajarse siguiendo una agenda de temas.

Puede suceder la realización de algún encuentro “extraordinario” para tratar un tema emergente que necesita tener elaboración grupal y acuerdo del curso.

Consejo Escolar de Convivencia (CEC). VER RES. N° 1.400/01 y RES.

Nº 998/08, reglamentación de la Ley N° 223/99.

Se trata de un órgano escolar colegiado de participación cuyo carácter es consultivo. Es decir que los acuerdos alcanzados no son vinculantes, se tratan propuestas que se entregan al equipo de conducción.

Los temas que se abordan involucran los vínculos de la

comunidad educativa y proyectos o temas de interés de la comunidad que se quieran tratar.

Está integrado por directivos, personal docente y no docente, DOE, preceptores/as, estudiantes y familias según lo establece el decreto 998/08 y sus Anexos.

Es importante que aquello que se produzca en cada sesión quede registrado en actas.

En el año debe haber al menos cuatro encuentros de dicho órgano.

Se puede convocar al CEC de forma “ordinaria”, que tiene una frecuencia pautada de antemano; y de forma “extraordinaria”, que tiene una frecuencia eventual por fuera de la regularidad del espacio ordinario.

Sobre las funciones del CEC: (extraído de la Res. 1.400/01, Cap. 2, art. 18.)

Es una instancia de promoción de un clima institucional saludable y facilitador de la tarea educativa. Su agenda de trabajo no abarca sólo aquellos aspectos conflictivos de la convivencia escolar, ni se reduce a la recomendación de sanciones.

Son funciones del CEC (extraído de la Ley N° 223/99, Cap. 2, art. 18) Dictar el reglamento interno para su funcionamiento.

Asegurar la participación real y efectiva de todos los sectores de la comunidad educativa en la elaboración de las normas de

convivencia, a fin de lograr el mayor consenso.

Elaborar las normas de convivencia del establecimiento

educativo, en el marco de los principios establecidos en la presente ley.

Garantizar la difusión de las normas de convivencia a toda la comunidad educativa.

Analizar y revisar anualmente las normas de convivencia tomando en cuenta su grado de incumplimiento y sus causas; y

proponer modificaciones a las mismas tomando en consideración las propuestas de los sectores representados en su seno.

Promover la creación de otros organismos de participación, tales como consejos de curso, tutorías u otras modalidades que se

consideren convenientes para el tratamiento y resolución de los conflictos.

Articular el sistema de convivencia educativa con el proyecto educativo institucional.

Proponer las sanciones ante las transgresiones a las normas de convivencia que sean remitidas a su consideración.

Elaborar estrategias de prevención de los problemas de convivencia.

Proponer diferentes actividades curriculares y extracurriculares tendientes a promover la convivencia.

Acuerdo Escolar de Convivencia (AEC)

Es un documento que brinda una oportunidad de construcción y participación colectiva.

Refleja el esfuerzo de la comunidad educativa por acordar en relación a temas de interés común incluyendo la voz de directivos/as, profesores/as, preceptores/as, estudiantes, no docentes y familias.

Deben transmitir qué normas son importantes respetar para mejorar la convivencia escolar y sobre qué cuestiones podemos acordar en beneficio de la comunidad.

Es importante que se pueda revisar y modificar con periodicidad.

Resulta clave sostener los AEC y poder sistematizarlos.

Orientaciones para el trabajo

Cuestiones a tener en cuenta antes de la jornada ESI:

Tener en cuenta que el Sistema Escolar de Convivencia es el que habilita desde el marco normativo a regular los vínculos y promover la participación de toda la comunidad educativa.

Convocar a los diferentes equipos técnicos y de apoyo con los que cuentan las escuelas (DOE,EOE, ASE,, Promotores de Educación,

Retención Escolar de Alumnas embarazadas, madres y alumnos padres, etc.) para fortalecer la gestión de dicho espacio.

A partir de las siguientes preguntas orientadoras, las autoridades junto con el DOE, el/la jefe/a de preceptores/as y el/la Coordinador/a de tutores/as podrán revisar de qué manera están funcionando en las escuelas los órganos de participación:

- ¿Se han llevado a cabo los Consejos Escolares de Convivencia, según lo pautado por agenda educativa?

- ¿Qué han trabajado en ese espacio? ¿Qué cuestiones consideran sería necesario revisar en relación a su funcionamiento?

- ¿Cómo se definieron los temas a abordar? ¿El consejo se convocó de modo ordinario o extraordinario, cuando y frente a cuáles situaciones?

- ¿Tuvieron lugar los Consejos de Curso/ Consejo de Aula/ Consejo de Delegados/as? ¿Lo habilitaron ante una emergencia a tratar o funciona de forma permanente?

- ¿Qué otros dispositivos de participación se imaginan que pueden tener lugar? (Consejo de Delegados/as de Convivencia, Comisión Permanente sobre Convivencia, Mesa de Intercambio Barrial sobre Convivencia, etc.)

- ¿Se ha recuperado o tenido en cuenta el AEC con el fin de reconsiderar las actualizaciones que fueran pertinentes?

Cuestiones a tener en cuenta durante la jornada ESI:

Pensar en cada región, modalidad e institución quienes serían los/as referentes adultos/as de cada curso que podrían promover los espacios de participación, facilitar el diálogo y realizar seguimiento de los espacios de convivencia (tutores/as, coordinador/a de tutores/as, referentes ESI, preceptores/as, DOE, docentes con buena llegada a estudiantes).

Propiciar que cada curso pueda tener un espacio de reflexión sobre la convivencia pudiendo ubicar: ¿qué preocupaciones tienen en relación a la misma las/os estudiantes?, ¿qué cuestiones consideran que habría que modificar para mejorar los vínculos?, y ¿qué acuerdos son necesarios para construir valores colaborativos, respetuosos, participativos y con diálogo pacífico?

Cuestiones a tener en cuenta después de la jornada ESI:

¿Qué es necesario para construir mejores propuestas que habiliten la participación y los acuerdos colectivos?

¿Qué proyectos colectivos podemos armar en función de las cuestiones que han planteado los/as estudiantes?

¿Cómo podemos continuar mejorando la Convivencia Escolar?

(4)

(con lo desconocido, con el conocimiento, con los/as otros/as, con el mundo), institucionaliza la relación con la ley estructurante de lo social.

Al decir que la escuela, entre una de sus funciones, institucionaliza la relación con la Ley y que ésto es estructurante de lo social, intentamos expresar la importancia de volver sobre la construcción de los acuerdos escolares de convivencia como una forma más de estructurar y encuadrar de qué forma nos vamos a vincular los unos con los otros y otras.

Atravesar la pandemia ha implicado un fuerte impacto en el tejido social.

Las escuelas y sus comunidades educativas se han visto conmovidas a la par que se fueron construyendo nuevas maneras de vincularse con el fin de preservar la tarea educativa.

El retorno a la presencialidad ha evidenciado la imperiosa necesidad de poner mirada en el cuidado, la afectividad y reforzar la escucha de los/as estudiantes fortaleciendo así el tejido comunitario y la promoción de vínculos saludables1.

El afecto y el cuidado constituyen aspectos fundamentales y

estructurantes en la construcción de la subjetividad. Estas dimensiones, en clave de la complejidad que la época presenta, requieren revitalizarse así como el escuchar, el habilitar, el hacer lugar, en definitiva, el alojar

afectivamente al semejante.

En este sentido, consideramos fundamental revisar nuestras prácticas

institucionales respaldadas en el marco normativo en materia de

convivencia. Las jornadas ESI representan una oportunidad para el trabajo colectivo y requieren a la vez enlazarse con nuestra realidad institucional.

El sistema de convivencia escolar es una de las herramientas que nos propone un conjunto de principios, normas y órganos de participación que regulan y favorecen las relaciones entre los miembros de cada comunidad educativa.

Si bien las instituciones educativas formulan sus Acuerdos de Convivencia y sostienen las sesiones ordinarias y extraordinarias del Consejo Escolar de Convivencia, consideramos necesario recontratar anualmente los acuerdos y renovar el compromiso de todos/as por respetarlos. Es importante

además, revisar el estado de situación de los espacios de participación de cada curso y poner en vigencia el Consejo de Aula/Curso/Delegados/as.2

Para tal fin retomamos algunas ideas que hacen referencia al sentido que tienen dichos órganos e instancias para la vida escolar mencionados en la Resolución N° 987/MEGC/18.

Habilitar estos espacios de escucha y participación, requiere de una reflexión sobre “qué entendemos por participar”. La participación como práctica no se instaura sólo con los dispositivos utilizados, sino que la podemos ver, en el grado de involucramiento y los efectos que un

colectivo puede generar en diferentes proyectos comunitarios. Podríamos resumir diciendo: la clave actitudinal para lograr una buena calidad en la participación, está en la apertura que todos y todas tengamos para “ser afectados/as” por la palabra de otras personas, hasta el punto de

modificar nuestras miradas, ideas y decisiones previas.

Resulta importante promover como adultos y adultas la circulación de la palabra evitando los sesgos de género que pueden ocurrir. Generalmente, los varones tienen mayor facilidad para tomar la palabra en el espacio

1 https://www.buenosaires.gob.ar/sites/gcaba/files/fragilidad_emocional_y_adolescencia_docetes.pdf

público y también suelen hacerlo con mayor vehemencia. Regular los intercambios desde la perspectiva de género implica contribuir a que los mismos sean más democráticos y horizontales, incentivando la participación de voces generalmente silenciadas. Del mismo modo, consultar a los y las estudiantes respecto de los modos en que quieren ser llamados/as, favorece el respeto mutuo y la puesta en valor de la autopercepción identitaria, fortaleciendo los lazos entre el mundo adulto y los/as jóvenes y el respeto a su autonomía progresiva.

Espacios de escucha y participación Consejo de Curso

Lo integran los/as estudiantes del curso, los/as docentes y/o tutores/as de ese grupo.

Se tratan temas grupales de interés y necesidades de los y las estudiantes con el fin de abordarlos para luego arribar a acuerdos.

No se tratan temas individuales. Estas cuestiones se trabajan en un ámbito de resguardo donde puedan ser tratados.

Precisa un encuadre que lo enmarque, en el cual se establezca el tema a tratar y se registre de forma escrita lo trabajado en cada

Consejo de Curso. Se deberá acordar la fecha del próximo encuentro para continuar trabajando No se trata de una conversación grupal espontánea.

Es indispensable la presencia de la pareja tutorial (tutor/a y preceptor/a) o quien oficie como autoridad pedagógica del aula garantizando el encuadre de trabajo.

Sistematizar los encuentros para una mayor garantía del

tratamiento de los temas de interés estudiantil (reuniones ordinarias), priorizando los mismos por orden según las necesidades de los/las jóvenes. Estas pueden trabajarse siguiendo una agenda de temas.

Puede suceder la realización de algún encuentro “extraordinario” para tratar un tema emergente que necesita tener elaboración grupal y acuerdo del curso.

Consejo Escolar de Convivencia (CEC). VER RES. N° 1.400/01 y RES.

Nº 998/08, reglamentación de la Ley N° 223/99.

Se trata de un órgano escolar colegiado de participación cuyo carácter es consultivo. Es decir que los acuerdos alcanzados no son vinculantes, se tratan propuestas que se entregan al equipo de conducción.

Los temas que se abordan involucran los vínculos de la

comunidad educativa y proyectos o temas de interés de la comunidad que se quieran tratar.

Está integrado por directivos, personal docente y no docente, DOE, preceptores/as, estudiantes y familias según lo establece el decreto 998/08 y sus Anexos.

Es importante que aquello que se produzca en cada sesión quede registrado en actas.

En el año debe haber al menos cuatro encuentros de dicho órgano.

Se puede convocar al CEC de forma “ordinaria”, que tiene una frecuencia pautada de antemano; y de forma “extraordinaria”, que tiene una frecuencia eventual por fuera de la regularidad del espacio ordinario.

Sobre las funciones del CEC: (extraído de la Res. 1.400/01, Cap. 2, art. 18.)

Es una instancia de promoción de un clima institucional saludable y facilitador de la tarea educativa. Su agenda de trabajo no abarca sólo aquellos aspectos conflictivos de la convivencia escolar, ni se reduce a la recomendación de sanciones.

Son funciones del CEC (extraído de la Ley N° 223/99, Cap. 2, art. 18) Dictar el reglamento interno para su funcionamiento.

Asegurar la participación real y efectiva de todos los sectores de la comunidad educativa en la elaboración de las normas de

convivencia, a fin de lograr el mayor consenso.

Elaborar las normas de convivencia del establecimiento

educativo, en el marco de los principios establecidos en la presente ley.

Garantizar la difusión de las normas de convivencia a toda la comunidad educativa.

Analizar y revisar anualmente las normas de convivencia tomando en cuenta su grado de incumplimiento y sus causas; y

proponer modificaciones a las mismas tomando en consideración las propuestas de los sectores representados en su seno.

Promover la creación de otros organismos de participación, tales como consejos de curso, tutorías u otras modalidades que se

consideren convenientes para el tratamiento y resolución de los conflictos.

Articular el sistema de convivencia educativa con el proyecto educativo institucional.

Proponer las sanciones ante las transgresiones a las normas de convivencia que sean remitidas a su consideración.

Elaborar estrategias de prevención de los problemas de convivencia.

Proponer diferentes actividades curriculares y extracurriculares tendientes a promover la convivencia.

Acuerdo Escolar de Convivencia (AEC)

Es un documento que brinda una oportunidad de construcción y participación colectiva.

Refleja el esfuerzo de la comunidad educativa por acordar en relación a temas de interés común incluyendo la voz de directivos/as, profesores/as, preceptores/as, estudiantes, no docentes y familias.

Deben transmitir qué normas son importantes respetar para mejorar la convivencia escolar y sobre qué cuestiones podemos acordar en beneficio de la comunidad.

Es importante que se pueda revisar y modificar con periodicidad.

Resulta clave sostener los AEC y poder sistematizarlos.

Orientaciones para el trabajo

Cuestiones a tener en cuenta antes de la jornada ESI:

Tener en cuenta que el Sistema Escolar de Convivencia es el que habilita desde el marco normativo a regular los vínculos y promover la participación de toda la comunidad educativa.

Convocar a los diferentes equipos técnicos y de apoyo con los que cuentan las escuelas (DOE,EOE, ASE,, Promotores de Educación,

Retención Escolar de Alumnas embarazadas, madres y alumnos padres, etc.) para fortalecer la gestión de dicho espacio.

A partir de las siguientes preguntas orientadoras, las autoridades junto con el DOE, el/la jefe/a de preceptores/as y el/la Coordinador/a de tutores/as podrán revisar de qué manera están funcionando en las escuelas los órganos de participación:

- ¿Se han llevado a cabo los Consejos Escolares de Convivencia, según lo pautado por agenda educativa?

- ¿Qué han trabajado en ese espacio? ¿Qué cuestiones consideran sería necesario revisar en relación a su funcionamiento?

- ¿Cómo se definieron los temas a abordar? ¿El consejo se convocó de modo ordinario o extraordinario, cuando y frente a cuáles situaciones?

- ¿Tuvieron lugar los Consejos de Curso/ Consejo de Aula/ Consejo de Delegados/as? ¿Lo habilitaron ante una emergencia a tratar o funciona de forma permanente?

- ¿Qué otros dispositivos de participación se imaginan que pueden tener lugar? (Consejo de Delegados/as de Convivencia, Comisión Permanente sobre Convivencia, Mesa de Intercambio Barrial sobre Convivencia, etc.)

- ¿Se ha recuperado o tenido en cuenta el AEC con el fin de reconsiderar las actualizaciones que fueran pertinentes?

Cuestiones a tener en cuenta durante la jornada ESI:

Pensar en cada región, modalidad e institución quienes serían los/as referentes adultos/as de cada curso que podrían promover los espacios de participación, facilitar el diálogo y realizar seguimiento de los espacios de convivencia (tutores/as, coordinador/a de tutores/as, referentes ESI, preceptores/as, DOE, docentes con buena llegada a estudiantes).

Propiciar que cada curso pueda tener un espacio de reflexión sobre la convivencia pudiendo ubicar: ¿qué preocupaciones tienen en relación a la misma las/os estudiantes?, ¿qué cuestiones consideran que habría que modificar para mejorar los vínculos?, y ¿qué acuerdos son necesarios para construir valores colaborativos, respetuosos, participativos y con diálogo pacífico?

Cuestiones a tener en cuenta después de la jornada ESI:

¿Qué es necesario para construir mejores propuestas que habiliten la participación y los acuerdos colectivos?

¿Qué proyectos colectivos podemos armar en función de las cuestiones que han planteado los/as estudiantes?

¿Cómo podemos continuar mejorando la Convivencia Escolar?

(5)

Fundamentación

La escuela tramita tanto la relación con el conocimiento como la construcción del tejido social. Distribuye capital cultural, socializa diferentes saberes (saberes para vivir, pensar, trabajar, crear), diseña formas organizacionales, integra a sujetos diversos/as, recuerda mitos, instituye ritos, ofrece inscripciones y filiaciones simbólicas, teje vínculos (con lo desconocido, con el conocimiento, con los/as otros/as, con el mundo), institucionaliza la relación con la ley estructurante de lo social.

Al decir que la escuela, entre una de sus funciones, institucionaliza la relación con la Ley y que ésto es estructurante de lo social, intentamos expresar la importancia de volver sobre la construcción de los acuerdos escolares de convivencia como una forma más de estructurar y encuadrar de qué forma nos vamos a vincular los unos con los otros y otras.

Atravesar la pandemia ha implicado un fuerte impacto en el tejido social. Las escuelas y sus comunidades educativas se han visto conmovidas a la par que se fueron construyendo nuevas maneras de vincularse con el fin de preservar la tarea educativa.

El retorno a la presencialidad ha evidenciado la imperiosa necesidad de poner mirada en el cuidado, la afectividad y reforzar la escucha de los/as estudiantes fortaleciendo así el tejido comunitario y la promoción de vínculos saludables1.

El afecto y el cuidado constituyen aspectos fundamentales y

estructurantes en la construcción de la subjetividad. Estas dimensiones, en clave de la complejidad que la época presenta, requieren revitalizarse así como el escuchar, el habilitar, el hacer lugar, en definitiva, el alojar

afectivamente al semejante.

En este sentido, consideramos fundamental revisar nuestras prácticas

institucionales respaldadas en el marco normativo en materia de

convivencia. Las jornadas ESI representan una oportunidad para el trabajo colectivo y requieren a la vez enlazarse con nuestra realidad institucional.

El sistema de convivencia escolar es una de las herramientas que nos propone un conjunto de principios, normas y órganos de participación que regulan y favorecen las relaciones entre los miembros de cada comunidad educativa.

Si bien las instituciones educativas formulan sus Acuerdos de Convivencia y sostienen las sesiones ordinarias y extraordinarias del Consejo Escolar de Convivencia, consideramos necesario recontratar anualmente los acuerdos y renovar el compromiso de todos/as por respetarlos. Es importante

además, revisar el estado de situación de los espacios de participación de cada curso y poner en vigencia el Consejo de Aula/Curso/Delegados/as.2

Para tal fin retomamos algunas ideas que hacen referencia al sentido que tienen dichos órganos e instancias para la vida escolar mencionados en la Resolución N° 987/MEGC/18.

Habilitar estos espacios de escucha y participación, requiere de una reflexión sobre “qué entendemos por participar”. La participación como práctica no se instaura sólo con los dispositivos utilizados, sino que la podemos ver, en el grado de involucramiento y los efectos que un

colectivo puede generar en diferentes proyectos comunitarios. Podríamos resumir diciendo: la clave actitudinal para lograr una buena calidad en la participación, está en la apertura que todos y todas tengamos para “ser afectados/as” por la palabra de otras personas, hasta el punto de

modificar nuestras miradas, ideas y decisiones previas.

Resulta importante promover como adultos y adultas la circulación de la palabra evitando los sesgos de género que pueden ocurrir. Generalmente, los varones tienen mayor facilidad para tomar la palabra en el espacio

2 El Consejo de Delegados/as es un dispositivo que se menciona en este documento ya que es una práctica que algunas escuelas vienen implementando. No figura en las normas vigentes pero es un dispositivo superador y posible en las prácticas participativas.

público y también suelen hacerlo con mayor vehemencia. Regular los intercambios desde la perspectiva de género implica contribuir a que los mismos sean más democráticos y horizontales, incentivando la participación de voces generalmente silenciadas. Del mismo modo, consultar a los y las estudiantes respecto de los modos en que quieren ser llamados/as, favorece el respeto mutuo y la puesta en valor de la autopercepción identitaria, fortaleciendo los lazos entre el mundo adulto y los/as jóvenes y el respeto a su autonomía progresiva.

Espacios de escucha y participación Consejo de Curso

Lo integran los/as estudiantes del curso, los/as docentes y/o tutores/as de ese grupo.

Se tratan temas grupales de interés y necesidades de los y las estudiantes con el fin de abordarlos para luego arribar a acuerdos.

No se tratan temas individuales. Estas cuestiones se trabajan en un ámbito de resguardo donde puedan ser tratados.

Precisa un encuadre que lo enmarque, en el cual se establezca el tema a tratar y se registre de forma escrita lo trabajado en cada

Consejo de Curso. Se deberá acordar la fecha del próximo encuentro para continuar trabajando No se trata de una conversación grupal espontánea.

Es indispensable la presencia de la pareja tutorial (tutor/a y preceptor/a) o quien oficie como autoridad pedagógica del aula garantizando el encuadre de trabajo.

Sistematizar los encuentros para una mayor garantía del

tratamiento de los temas de interés estudiantil (reuniones ordinarias), priorizando los mismos por orden según las necesidades de los/las jóvenes. Estas pueden trabajarse siguiendo una agenda de temas.

Puede suceder la realización de algún encuentro “extraordinario” para tratar un tema emergente que necesita tener elaboración grupal y acuerdo del curso.

Consejo Escolar de Convivencia (CEC). VER RES. N° 1.400/01 y RES. Nº 998/08, reglamentación de la Ley N° 223/99.

Se trata de un órgano escolar colegiado de participación cuyo carácter es consultivo. Es decir que los acuerdos alcanzados no son vinculantes, se tratan propuestas que se entregan al equipo de conducción.

Los temas que se abordan involucran los vínculos de la

comunidad educativa y proyectos o temas de interés de la comunidad que se quieran tratar.

Está integrado por directivos, personal docente y no docente, DOE, preceptores/as, estudiantes y familias según lo establece el decreto 998/08 y sus Anexos.

Es importante que aquello que se produzca en cada sesión quede registrado en actas.

En el año debe haber al menos cuatro encuentros de dicho órgano.

Se puede convocar al CEC de forma “ordinaria”, que tiene una frecuencia pautada de antemano; y de forma “extraordinaria”, que tiene una frecuencia eventual por fuera de la regularidad del espacio ordinario.

Sobre las funciones del CEC: (extraído de la Res. 1.400/01, Cap. 2, art. 18.)

Es una instancia de promoción de un clima institucional saludable y facilitador de la tarea educativa. Su agenda de trabajo no abarca sólo aquellos aspectos conflictivos de la convivencia escolar, ni se reduce a la recomendación de sanciones.

Son funciones del CEC (extraído de la Ley N° 223/99, Cap. 2, art. 18) Dictar el reglamento interno para su funcionamiento.

Asegurar la participación real y efectiva de todos los sectores de la comunidad educativa en la elaboración de las normas de

convivencia, a fin de lograr el mayor consenso.

Elaborar las normas de convivencia del establecimiento

educativo, en el marco de los principios establecidos en la presente ley. Garantizar la difusión de las normas de convivencia a toda la comunidad educativa.

Analizar y revisar anualmente las normas de convivencia tomando en cuenta su grado de incumplimiento y sus causas; y

proponer modificaciones a las mismas tomando en consideración las propuestas de los sectores representados en su seno.

Promover la creación de otros organismos de participación, tales como consejos de curso, tutorías u otras modalidades que se

consideren convenientes para el tratamiento y resolución de los conflictos.

Articular el sistema de convivencia educativa con el proyecto educativo institucional.

Proponer las sanciones ante las transgresiones a las normas de convivencia que sean remitidas a su consideración.

Elaborar estrategias de prevención de los problemas de convivencia.

Proponer diferentes actividades curriculares y extracurriculares tendientes a promover la convivencia.

Acuerdo Escolar de Convivencia (AEC)

Es un documento que brinda una oportunidad de construcción y participación colectiva.

Refleja el esfuerzo de la comunidad educativa por acordar en relación a temas de interés común incluyendo la voz de directivos/as, profesores/as, preceptores/as, estudiantes, no docentes y familias.

Deben transmitir qué normas son importantes respetar para mejorar la convivencia escolar y sobre qué cuestiones podemos acordar en beneficio de la comunidad.

Es importante que se pueda revisar y modificar con periodicidad. Resulta clave sostener los AEC y poder sistematizarlos.

Orientaciones para el trabajo

Cuestiones a tener en cuenta antes de la jornada ESI:

Tener en cuenta que el Sistema Escolar de Convivencia es el que habilita desde el marco normativo a regular los vínculos y promover la participación de toda la comunidad educativa.

Convocar a los diferentes equipos técnicos y de apoyo con los que cuentan las escuelas (DOE,EOE, ASE,, Promotores de Educación,

Retención Escolar de Alumnas embarazadas, madres y alumnos padres, etc.) para fortalecer la gestión de dicho espacio.

A partir de las siguientes preguntas orientadoras, las autoridades junto con el DOE, el/la jefe/a de preceptores/as y el/la Coordinador/a de tutores/as podrán revisar de qué manera están funcionando en las escuelas los órganos de participación:

- ¿Se han llevado a cabo los Consejos Escolares de Convivencia, según lo pautado por agenda educativa?

- ¿Qué han trabajado en ese espacio? ¿Qué cuestiones consideran sería necesario revisar en relación a su funcionamiento?

- ¿Cómo se definieron los temas a abordar? ¿El consejo se convocó de modo ordinario o extraordinario, cuando y frente a cuáles situaciones?

- ¿Tuvieron lugar los Consejos de Curso/ Consejo de Aula/ Consejo de Delegados/as? ¿Lo habilitaron ante una emergencia a tratar o funciona de forma permanente?

- ¿Qué otros dispositivos de participación se imaginan que pueden tener lugar? (Consejo de Delegados/as de Convivencia, Comisión Permanente sobre Convivencia, Mesa de Intercambio Barrial sobre Convivencia, etc.)

- ¿Se ha recuperado o tenido en cuenta el AEC con el fin de reconsiderar las actualizaciones que fueran pertinentes?

Cuestiones a tener en cuenta durante la jornada ESI:

Pensar en cada región, modalidad e institución quienes serían los/as referentes adultos/as de cada curso que podrían promover los espacios de participación, facilitar el diálogo y realizar seguimiento de los espacios de convivencia (tutores/as, coordinador/a de tutores/as, referentes ESI, preceptores/as, DOE, docentes con buena llegada a estudiantes).

Propiciar que cada curso pueda tener un espacio de reflexión sobre la convivencia pudiendo ubicar: ¿qué preocupaciones tienen en relación a la misma las/os estudiantes?, ¿qué cuestiones consideran que habría que modificar para mejorar los vínculos?, y ¿qué acuerdos son necesarios para construir valores colaborativos, respetuosos, participativos y con diálogo pacífico?

Cuestiones a tener en cuenta después de la jornada ESI:

¿Qué es necesario para construir mejores propuestas que habiliten la participación y los acuerdos colectivos?

¿Qué proyectos colectivos podemos armar en función de las cuestiones que han planteado los/as estudiantes?

¿Cómo podemos continuar mejorando la Convivencia Escolar?

(6)

(con lo desconocido, con el conocimiento, con los/as otros/as, con el mundo), institucionaliza la relación con la ley estructurante de lo social.

Al decir que la escuela, entre una de sus funciones, institucionaliza la relación con la Ley y que ésto es estructurante de lo social, intentamos expresar la importancia de volver sobre la construcción de los acuerdos escolares de convivencia como una forma más de estructurar y encuadrar de qué forma nos vamos a vincular los unos con los otros y otras.

Atravesar la pandemia ha implicado un fuerte impacto en el tejido social. Las escuelas y sus comunidades educativas se han visto conmovidas a la par que se fueron construyendo nuevas maneras de vincularse con el fin de preservar la tarea educativa.

El retorno a la presencialidad ha evidenciado la imperiosa necesidad de poner mirada en el cuidado, la afectividad y reforzar la escucha de los/as estudiantes fortaleciendo así el tejido comunitario y la promoción de vínculos saludables1.

El afecto y el cuidado constituyen aspectos fundamentales y

estructurantes en la construcción de la subjetividad. Estas dimensiones, en clave de la complejidad que la época presenta, requieren revitalizarse así como el escuchar, el habilitar, el hacer lugar, en definitiva, el alojar

afectivamente al semejante.

En este sentido, consideramos fundamental revisar nuestras prácticas

institucionales respaldadas en el marco normativo en materia de

convivencia. Las jornadas ESI representan una oportunidad para el trabajo colectivo y requieren a la vez enlazarse con nuestra realidad institucional.

El sistema de convivencia escolar es una de las herramientas que nos propone un conjunto de principios, normas y órganos de participación que regulan y favorecen las relaciones entre los miembros de cada comunidad educativa.

Si bien las instituciones educativas formulan sus Acuerdos de Convivencia y sostienen las sesiones ordinarias y extraordinarias del Consejo Escolar de Convivencia, consideramos necesario recontratar anualmente los acuerdos y renovar el compromiso de todos/as por respetarlos. Es importante

además, revisar el estado de situación de los espacios de participación de cada curso y poner en vigencia el Consejo de Aula/Curso/Delegados/as.2

Para tal fin retomamos algunas ideas que hacen referencia al sentido que tienen dichos órganos e instancias para la vida escolar mencionados en la Resolución N° 987/MEGC/18.

Habilitar estos espacios de escucha y participación, requiere de una reflexión sobre “qué entendemos por participar”. La participación como práctica no se instaura sólo con los dispositivos utilizados, sino que la podemos ver, en el grado de involucramiento y los efectos que un

colectivo puede generar en diferentes proyectos comunitarios. Podríamos resumir diciendo: la clave actitudinal para lograr una buena calidad en la participación, está en la apertura que todos y todas tengamos para “ser afectados/as” por la palabra de otras personas, hasta el punto de

modificar nuestras miradas, ideas y decisiones previas.

Resulta importante promover como adultos y adultas la circulación de la palabra evitando los sesgos de género que pueden ocurrir. Generalmente, los varones tienen mayor facilidad para tomar la palabra en el espacio

público y también suelen hacerlo con mayor vehemencia. Regular los intercambios desde la perspectiva de género implica contribuir a que los mismos sean más democráticos y horizontales, incentivando la participación de voces generalmente silenciadas. Del mismo modo, consultar a los y las estudiantes respecto de los modos en que quieren ser llamados/as, favorece el respeto mutuo y la puesta en valor de la autopercepción identitaria, fortaleciendo los lazos entre el mundo adulto y los/as jóvenes y el respeto a su autonomía progresiva.

Espacios de escucha y participación Consejo de Curso

Lo integran los/as estudiantes del curso, los/as docentes y/o tutores/as de ese grupo.

Se tratan temas grupales de interés y necesidades de los y las estudiantes con el fin de abordarlos para luego arribar a acuerdos.

No se tratan temas individuales. Estas cuestiones se trabajan en un ámbito de resguardo donde puedan ser tratados.

Precisa un encuadre que lo enmarque, en el cual se establezca el tema a tratar y se registre de forma escrita lo trabajado en cada

Consejo de Curso. Se deberá acordar la fecha del próximo encuentro para continuar trabajando No se trata de una conversación grupal espontánea.

Es indispensable la presencia de la pareja tutorial (tutor/a y preceptor/a) o quien oficie como autoridad pedagógica del aula garantizando el encuadre de trabajo.

Sistematizar los encuentros para una mayor garantía del

tratamiento de los temas de interés estudiantil (reuniones ordinarias), priorizando los mismos por orden según las necesidades de los/las jóvenes. Estas pueden trabajarse siguiendo una agenda de temas.

Puede suceder la realización de algún encuentro “extraordinario” para tratar un tema emergente que necesita tener elaboración grupal y acuerdo del curso.

Consejo Escolar de Convivencia (CEC). VER RES. N° 1.400/01 y RES.

Nº 998/08, reglamentación de la Ley N° 223/99.

Se trata de un órgano escolar colegiado de participación cuyo carácter es consultivo. Es decir que los acuerdos alcanzados no son vinculantes, se tratan propuestas que se entregan al equipo de conducción.

Los temas que se abordan involucran los vínculos de la

comunidad educativa y proyectos o temas de interés de la comunidad que se quieran tratar.

Está integrado por directivos, personal docente y no docente, DOE, preceptores/as, estudiantes y familias según lo establece el decreto 998/08 y sus Anexos.

Es importante que aquello que se produzca en cada sesión quede registrado en actas.

En el año debe haber al menos cuatro encuentros de dicho órgano.

Se puede convocar al CEC de forma “ordinaria”, que tiene una frecuencia pautada de antemano; y de forma “extraordinaria”, que tiene una frecuencia eventual por fuera de la regularidad del espacio ordinario.

Sobre las funciones del CEC: (extraído de la Res. 1.400/01, Cap. 2, art. 18.)

Es una instancia de promoción de un clima institucional saludable y facilitador de la tarea educativa. Su agenda de trabajo no abarca sólo aquellos aspectos conflictivos de la convivencia escolar, ni se reduce a la recomendación de sanciones.

Son funciones del CEC (extraído de la Ley N° 223/99, Cap. 2, art. 18) Dictar el reglamento interno para su funcionamiento.

Asegurar la participación real y efectiva de todos los sectores de la comunidad educativa en la elaboración de las normas de

convivencia, a fin de lograr el mayor consenso.

Elaborar las normas de convivencia del establecimiento

educativo, en el marco de los principios establecidos en la presente ley. Garantizar la difusión de las normas de convivencia a toda la comunidad educativa.

Analizar y revisar anualmente las normas de convivencia tomando en cuenta su grado de incumplimiento y sus causas; y

proponer modificaciones a las mismas tomando en consideración las propuestas de los sectores representados en su seno.

Promover la creación de otros organismos de participación, tales como consejos de curso, tutorías u otras modalidades que se

consideren convenientes para el tratamiento y resolución de los conflictos.

Articular el sistema de convivencia educativa con el proyecto educativo institucional.

Proponer las sanciones ante las transgresiones a las normas de convivencia que sean remitidas a su consideración.

Elaborar estrategias de prevención de los problemas de convivencia.

Proponer diferentes actividades curriculares y extracurriculares tendientes a promover la convivencia.

Acuerdo Escolar de Convivencia (AEC)

Es un documento que brinda una oportunidad de construcción y participación colectiva.

Refleja el esfuerzo de la comunidad educativa por acordar en relación a temas de interés común incluyendo la voz de directivos/as, profesores/as, preceptores/as, estudiantes, no docentes y familias.

Deben transmitir qué normas son importantes respetar para mejorar la convivencia escolar y sobre qué cuestiones podemos acordar en beneficio de la comunidad.

Es importante que se pueda revisar y modificar con periodicidad. Resulta clave sostener los AEC y poder sistematizarlos.

Orientaciones para el trabajo

Cuestiones a tener en cuenta antes de la jornada ESI:

Tener en cuenta que el Sistema Escolar de Convivencia es el que habilita desde el marco normativo a regular los vínculos y promover la participación de toda la comunidad educativa.

Convocar a los diferentes equipos técnicos y de apoyo con los que cuentan las escuelas (DOE,EOE, ASE,, Promotores de Educación,

Retención Escolar de Alumnas embarazadas, madres y alumnos padres, etc.) para fortalecer la gestión de dicho espacio.

A partir de las siguientes preguntas orientadoras, las autoridades junto con el DOE, el/la jefe/a de preceptores/as y el/la Coordinador/a de tutores/as podrán revisar de qué manera están funcionando en las escuelas los órganos de participación:

- ¿Se han llevado a cabo los Consejos Escolares de Convivencia, según lo pautado por agenda educativa?

- ¿Qué han trabajado en ese espacio? ¿Qué cuestiones consideran sería necesario revisar en relación a su funcionamiento?

- ¿Cómo se definieron los temas a abordar? ¿El consejo se convocó de modo ordinario o extraordinario, cuando y frente a cuáles situaciones?

- ¿Tuvieron lugar los Consejos de Curso/ Consejo de Aula/ Consejo de Delegados/as? ¿Lo habilitaron ante una emergencia a tratar o funciona de forma permanente?

- ¿Qué otros dispositivos de participación se imaginan que pueden tener lugar? (Consejo de Delegados/as de Convivencia, Comisión Permanente sobre Convivencia, Mesa de Intercambio Barrial sobre Convivencia, etc.)

- ¿Se ha recuperado o tenido en cuenta el AEC con el fin de reconsiderar las actualizaciones que fueran pertinentes?

Cuestiones a tener en cuenta durante la jornada ESI:

Pensar en cada región, modalidad e institución quienes serían los/as referentes adultos/as de cada curso que podrían promover los espacios de participación, facilitar el diálogo y realizar seguimiento de los espacios de convivencia (tutores/as, coordinador/a de tutores/as, referentes ESI, preceptores/as, DOE, docentes con buena llegada a estudiantes).

Propiciar que cada curso pueda tener un espacio de reflexión sobre la convivencia pudiendo ubicar: ¿qué preocupaciones tienen en relación a la misma las/os estudiantes?, ¿qué cuestiones consideran que habría que modificar para mejorar los vínculos?, y ¿qué acuerdos son necesarios para construir valores colaborativos, respetuosos, participativos y con diálogo pacífico?

Cuestiones a tener en cuenta después de la jornada ESI:

¿Qué es necesario para construir mejores propuestas que habiliten la participación y los acuerdos colectivos?

¿Qué proyectos colectivos podemos armar en función de las cuestiones que han planteado los/as estudiantes?

¿Cómo podemos continuar mejorando la Convivencia Escolar?

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