Jesús, tú eres nuestro Salvador
GUÍA DIDÁCTICA
JESÚS, TÚ ERES NUESTRO SALVADOR
Religión 6º año de Educación Básica
Guía Didáctica
© Autor: Congregación Salesiana de Chile © Editorial Don Bosco S.A., 2006
General Bulnes 35, Santiago de Chile www.edebe.cl
Edición y Diseño: Equipo Edebé Chile Ilustraciones: Osvaldo Carvallo Molina Registro de Propiedad Intelectual: 159.446 ISBN: 956-18-0742-4
2ª edición de marzo 2009. Impreso en Chile/Printed in Chile Gràfhika Impresores
Santo Domingo 1862 Santiago de Chile
Ninguna parte de este libro, incluido el diseño de la portada, puede ser reproducida, transmitida o almacenada, sea por procedimientos mecánicos, ópticos, químicos o electrónicos, incluidas las fotocopias, sin permiso escrito del editor.
La Congregación Salesiana de Chile ha elaborado este texto a través de la unidad educacional EDEC (Equipo de Evangelización y Catequesis), agradeciendo la participación que han tenido en él los P. Juan Carlos Zura sdb y José Carraro sdb, y los Sres. Alejandra Araya, Daniel Morales, Luis Alvarado y Javier Díaz.
índice
I.
Presentación... 5
II.
Visión orgánica y progresiva del texto ... 10
III.
Estructura interna de la unidad del texto del Estudiante ... 14
IV.
Un modelo de planificación anual ... 16
V.
Un modelo de planificación “corta” (una unidad) ... 17
VI.
Indicaciones y alternativas para cada unidad ... 19
1ª Unidad: “Jesús, ¿quién eres tú?” ... 20
2ª Unidad: “En la Pascua, Jesús revela su identidad” ... 32
3ª Unidad: “La palabra de Dios, Luz en mi camino” ... 44
4ª Unidad: “Una propuesta de vida plena” ... 58
5ª Unidad: “Los Sacramentos me unen al Señor” ... 70
6ª Unidad: “La oración, fuerza de Dios para el hombre” ... 80
7ª Unidad: “Jesucristo, vencedor del mal” ... 88
8ª Unidad: “Jesús ha venido, viene y vendrá” ... 98
VII.
Evaluaciones para cada Unidad ... 108
Evaluación Unidad 1 ... 109
Evaluación Unidad 2 ... 114
Evaluación Unidad 3 ... 118
Evaluación Unidad 4 ... 122
Evaluación Unidad 5 ... 126
Evaluación Unidad 6 ... 131
Evaluación Unidad 7 ... 137
Evaluación Unidad 8 ... 144
VIII. Subsidios ... 149
Apreciado profesor (a):
Te presentamos esta Guía como un apoyo concreto para la preparación, el
desarro-llo y la evaluación de tus clases semanales.
El gran principio que orienta todo lo bueno que puedas encontrar en ella es el
si-guiente: la Guía es simplemente una ayuda. No substituye de ninguna manera tu
de-ber de preparar con esmero y creatividad cada encuentro con tus alumnos y alumnas.
El primer responsable de la calidad profesional y de la eficacia pedagógica y didáctica
de un encuentro con los estudiantes es siempre el profesor/a.
El Texto y la Guía son simplemente subsidios. A ti te corresponde conocerlos y
uti-lizarlos en la medida en que te puedan ayudar en la preparación y desarrollo de las
diferentes unidades.
Solamente tú, que conoces de cerca la realidad de cada curso, estás en grado de
contextualizar y adaptar a tus destinatarios, los objetivos, los contenidos y las dinámicas
propuestas por el texto y la guía.
1. Fidelidad Básica al Marco Teológico-Curricular
Con el fin de optimizar tus intervenciones formativas y ser más fiel a las
orientacio-nes de los nuevos Programas de Religión, te invitamos a releer y a proyectar a tu curso la
fundamentación teológico-pastoral y curricular.
En especial, para el Sexto año Básico, hay que tener presentes los siguientes puntos:
a) Rasgos psicopedagógicos de los preadolescentes (Págs. 106 – 107)
Se trata de recordar aquí algunas de las características esenciales que describen la
identidad del preadolescente, destinatario de tu acción pedagógica.
Es obvio pensar que estas características son muy generales, aunque fundamentales
y que cada profesor/a tiene la misión de considerar las originalidades propias de cada
lugar, de cada nivel socio-cultural, de cada establecimiento, tanto si se trata de varones
como de mujeres.
b) Presencia de los Objetivos Fundamentales Transversales en el Segundo Ciclo
Básico (Pág. 108 – 110)
Este es otro referente importante. Se sabe que, especialmente en las clases de
Re-ligión, resulta más fácil la fidelidad a la transversalidad. Sin embargo, el profesor/a de
Religión, consciente de esta situación privilegiada, no debe creer que esta asimilación
progresiva y convergente de valores humanizadores se da de una manera inmediata y
automática. Es más bien fruto de una intencionalidad consciente y sostenida. De allí la
importancia de retomar lo que se indica en estas páginas y de analizar de vez en cuando
cómo esta propuesta se concreta realmente en la dinámica de cada unidad.
c) Programa de Religión NB 4 (Págs. 120 – 129)
La definición de los llamados Objetivos Fundamentales y Contenidos Mínimos no
pre-tende de ninguna manera agotar o reducir las propuestas formativas. Se trata más bien
de señalar lo que se considera más importante y útil a cada nivel.
Aquí también debe funcionar responsablemente la creatividad de cada educador
para no ser demasiado esclavo y dependiente de lo propuesto y, al mismo tiempo,
de-masiado libre e independiente, alejándose de lo que realmente se le debe proponer al
destinatario para una formación religiosa orgánica e integral.
Es tarea propia de cada profesor/a armonizar debidamente calidad y cantidad de
ob-jetivos y de contenidos, según las diferentes realidades de sus destinatarios.
2. Algunas Orientaciones Importantes
a) Segundo Ciclo Básico: una unidad
El Texto del Sexto Básico (NB 4) pertenece a la Colección “Creciendo con Jesús”,
destinada a los alumnos y alumnas del segundo Ciclo de Enseñanza Básica.
El contenido de fondo de este año, “Jesús, tú eres nuestro Salvador”, enlaza muy
bien con los temas estudiados anteriormente (5º Básico) y abre las puertas a los temas
de los cursos que siguen. Se trata, por lo tanto, de un proceso que tiene unidad, lógica y
secuencialidad. Todo esto trae buenas consecuencias pedagógicas. Creemos, por lo
tan-to, que no es conveniente escoger textos de diferentes autores o diferentes propuestas
o colecciones para cada curso en particular. Esta opción puede obstaculizar la visión
global del itinerario y la comunicación armoniosa de los contenidos programados.
b) La preadolescencia: un llamado al crecimiento
La colección “Creciendo con Jesús” pretende destacar uno de los aspectos más
re-levantes propios de la psicología evolutiva del preadolescente, es decir, su gran deseo
de crecer, de madurar, de ser considerado por el mundo adulto, de consolidar su
identi-dad de varón o de mujer, a la luz de modelos de vida estimulantes y orientadores.
Este texto, especialmente preparado para ellos y ellas, toma en serio esta realidad
natural propia de su edad y por eso les presenta la vocación de crecer y de desarrollarse
como personas según el ejemplo y la propuesta de Jesús.
A lo largo del itinerario propuesto para el Sexto año, se harán múltiples referencias
a esta dinámica interna del preadolescente y de variadas maneras se hablará de
creci-miento, de desarrollo, de confrontación con el Señor Jesús, considerado como amigo y
también como modelo de vida.
c) En diálogo con la familia
En vista a una formación más profunda y más integral, el texto considera la
pre-sencia y la colaboración de los padres o familiares del alumno/a y la realización de
variadas actividades, también interdisciplinarias, fuera del contexto escolar.
Los alumnos/as de Sexto básico siguen estando muy ligados a la protección de los
padres. La colección “Creciendo con Jesús” valora mucho esta positiva realidad, a pesar
de las variadas y complejas situaciones que caracterizan a muchas familias.
En la medida en que los profesores/as dialoguen e intercambian experiencias
for-mativas con los padres de los alumnos/as, la formación resulta más incidente e integral.
Olvidar estas proyecciones fuera del contexto aula o escuela, tan acentuadas en cada
encuentro, empobrecen lo que realmente se pretende: una formación integral desde la
vida y para la vida. Aquí la familia juega un rol de singular importancia.
Para los autores de esta colección, también los padres y familiares de los alumnos/as
son, de alguna manera, agentes y destinatarios de un mismo proceso formativo. Todo
esto conlleva implicancias y consecuencias pedagógicas de gran interés.
d) Cada alumno y alumna con su texto
El uso de un texto personal y el apoyo de un cuaderno complementario, se
conside-ran de enorme importancia. Esto es evidente. No se necesitan mayores explicaciones.
Cualquier profesor/a sabe de la gran utilidad pedagógica de un texto personal. Esto
le facilita enormemente la tarea y le ayuda a ser ordenado y animar un camino más
o menos comunitario y, al mismo tiempo, muy personal. Utilizando un texto, cada
alum-no/a puede leer, consultar, complementar tareas con sus reflexiones y trabajos
persona-les. Puede confrontarlo con los textos de sus compañeros/as, dialogarlo con sus pares y
con sus padres, tenerlo en la mochila, junto con la Biblia y puede, en cualquier momento,
repasar y profundizar cada unidad.
El texto le permite además leer personalmente las citas bíblicas, analizar textos del
Magisterio de la Iglesia, saborear detenidamente poemas, plegarias, documentos
litera-rios, contemplar las fotos, los esquemas, las diagramaciones. Así se gana tiempo y no se
cae en la tradicional necesidad de escribir en la pizarra o de dictar contenidos.
El texto es como un amigo íntimo y privado, un compañero de curso, una instancia
que le permite a cada alumno/a registrar sus sentimientos, sus vivencias, sus inquietudes,
su diálogo con el Señor, su profesor/a y sus compañeros/as.
e) El cuaderno de Religión
Texto y cuaderno de Religión son una unidad. Se complementan y se enriquecen
mutuamente. Su uso es muy recomendable y por varias razones.
Creemos que el mejor texto escolar no puede reemplazar que cada alumno/a haga
constante uso de su cuaderno personal.
Aparte del problema del espacio, el cuaderno es un subsidio que ofrece la posibilidad
de llenarlo con toda la riqueza de la vida que se trata y se despierta en cada momento
educativo.
La dinámica interna de cada encuentro incluye muchos momentos para consignar en
el cuaderno: reflexiones, ideas, decisiones, compromisos y también momentos de
creati-vidad absolutamente personales.
Pero, aún más, puesto que en el cuaderno personal quedarán las respuestas e
inquie-tudes que el profesor/a y el Señor suscitan constantemente respecto de asuntos
centra-les de la vida del alumno/a, el cuaderno se transforma en un instrumento de
acompaña-miento personal, de revisión y evaluación del creciacompaña-miento de cada estudiante.
De ahí que, como primera recomendación, el cuaderno sea obligatorio. De esta
ma-nera, cada alumno/a llevará fielmente en su mochila a tres amigos para su crecimiento
como Jesús y en Jesús: la Biblia, el texto y el cuaderno.
Este cuaderno, ojalá suficientemente voluminoso para acoger generosamente
mu-cha vida, tiene mumu-chas funciones interesantes. Entre estas, destacamos las
siguien-tes:
• permite la evaluación de las actitudes y compromisos de cada alumno/a, su mayor
o menor interés, su participación creativa y constante.
•
favorece el conocimiento del entorno familiar y de la vivencia cristiana de sus inte-grantes.
• revela la participación personal y familiar en la comunidad cristiana local.
•
verifica la capacidad de pasar de la reflexión en el aula a la acción durante la sema-na.
• estimula a cada alumno a tomar en serio su crecimiento personal, pues el cuaderno
es como un “memorandum vivo”, que recuerda y provoca siempre una respuesta.
• permite al profesor/a, una vez finalizado el año escolar, elaborar con más objetividad
un juicio global sobre la participación concreta y constante del estudiante en el
pro-ceso de formación religiosa.
• evita la dispersión de informaciones escritas en diferentes papeles que se extravían
fácilmente y no dan concreción a la propia historia de crecimiento en la fe.
• en fin, el cuaderno puede ser como “el propio evangelio”, en cuanto puede contener
las originales y únicas experiencias de encuentro con el Señor, según la mayor o
me-nor disponibilidad de cada estudiante.
f) La identidad del profesor o profesora
Las motivaciones y las disposiciones interiores del educador, juegan siempre un rol
de fundamental importancia. La identidad del profesor/a de Religión condiciona,
para bien o para mal, el éxito formativo.
Sin una clara y fuerte intencionalidad kerigmática y una propuesta valiente de
en-cuentro personal con Cristo vivo, la Educación Religiosa Escolar Católica pierde
inciden-cia y se transforma en un simple adoctrinamiento neutro, algo que desdice lo que la
Iglesia espera de los profesores/as de Religión hoy.
De allí la importancia y la responsabilidad de consolidar una fuerte espiritualidad
propia del cristiano que vive su profesión como un compromiso evangelizador en el
contexto cultural de la educación y de la instrucción formal.
Un desafío permanente a la conciencia del educador que toma en serio su
ii. V
isión
O
rgánica
y
P
rOgresiVa
del
t
extO
Este texto, Religión 6, fiel a la programación oficial, presenta como temática unitaria:
“Jesús, tú eres nuestro Salvador”.
Comienza con una carta dirigida a los niños (pág. 3). Conviene leerla y compartirla el
mismo día en que se entrega el texto, en el contexto de una pequeña liturgia, o cuando
se comienza el primer encuentro. Puede servir de motivación inicial.
Los autores, después de consultas y teniendo presente la realidad de nuestros
alum-nos y alumnas chilealum-nos, han decidido presentar solamente ocho unidades, una para
cada mes o mejor, una para cada ocho o diez horas pedagógicas. Le corresponde al
profesor/a estudiar y analizar todas sus partes y administrar equilibradamente este
tiempo con el fin de ver realmente todo lo esencial.
Según los casos, el docente podrá acentuar uno u otro aspecto, acelerar o detenerse,
enriquecer o tocar muy brevemente algo secundario, pero nunca saltar una unidad
o pasar una sola parte de ella. Se trata de un proceso, de un camino. Cada momento
y cada unidad es importante; se implican y exigen mutuamente. A veces se puede
“ca-minar”, otras veces “correr” o “volar”, pero nunca detenerse en las primeras unidades con
el pretexto de “verlas bien” y olvidar totalmente las otras. Se trata de una exigencia para
evitar que se den grandes vacíos de contenidos o áreas no tocadas, malogrando así la
visión armoniosa, global, unitaria y esencial del misterio cristiano.
Cada unidad, como se verá más adelante, obedece a una estructura básica común,
muy lógica y pedagógica, que ciertamente facilitará el desarrollo del encuentro, pero
que no pretende jamás reducir la creatividad necesaria del profesor/a.
El camino propuesto:
El texto de “Religión 6” de la colección “Creciendo con Jesús” es eminentemente
cristocéntrico, pues está centrado en la persona del Señor Jesús. El título mismo lo
indica claramente, “Jesús, tú eres nuestro Salvador”.
El profesor/a no debe olvidar nunca que existe una unidad orgánica y
complemen-taria entre los cuatro textos del segundo ciclo de enseñanza básica. Todos ellos tienen
un denominador común, una intencionalidad orientadora, un referente que da sentido
y convergencia a cada momento del proceso formativo propuesto.
Se trata, en pocas palabras, de llevar al destinatario a contemplar la figura de Jesús
(su vida, su obra, su palabra y su misterio), con el fin de que madure progresivamente
y conscientemente la opción de querer tomarlo en serio en la propia vida y “crecer con
Él”.
Sabemos que los destinatarios del texto son los preadolescentes que ya han
reflexio-nado en las clases de Religión del año anterior (5º) el tema “Somos el Nuevo Pueblo de
Dios”, temática desarrollada con estos mismos criterios y también en ocho unidades
temáticas complementarias.
Es en este “Nuevo Pueblo de Dios” donde se ubica la persona histórica y la misión
salvadora de Jesús de Nazaret. Ahora, a lo largo de este nuevo año escolar, se propone a
los alumnos/a la posibilidad interesante de conocer más a fondo este “personaje”
llama-do Jesús, que interpela a tollama-dos los hombres y mujeres de la historia y que ha dividillama-do el
tiempo y la humanidad en dos partes: “antes de Él” y “después de Él”.
El itinerario o proceso que se ofrece a lo largo de todo el texto es el siguiente:
UNIDAD 1
Una pregunta inicial y esencial condiciona y determina el camino. “Jesús, ¿quién eres
tú?” Esta es una pregunta sumamente importante para todos los integrantes del curso,
creyentes o no creyentes, cristianos o no cristianos. Todos están invitados y motivados a
dar una respuesta libre y personal.
Por lo tanto, ésta es una unidad básica, de suma significación, considerada sostén y
fundamento de todo lo que sigue. De la respuesta a esta pregunta depende el sentido
y la orientación que puede tener la vida del joven estudiante. De allí la importancia de
profundizar cada momento desarrollado en esta unidad y la importancia de facilitar al
máximo que cada alumno/a logre madurar progresivamente su respuesta libre, personal
y consciente.
UNIDAD 2
Para conocer mas profundamente el significado de la vida de este “Personaje”, no
bas-ta saber que fue prometido y esperado (AT) y que vino a este mundo, predicó e hizo
muchas cosas sorprendentes y bellas (enseñanzas y milagros).
Ahora se trata de dar un paso más, de penetrar más a fondo el misterio presente en
este “Hombre-Dios”. Hay algo muy misterioso y profundo en su identidad, y este algo se
revela especialmente en el momento más significativo de su vida, es decir, en su muerte
y resurrección (el así llamado Misterio Pascual). De aquí el título de la segunda unidad:
“En la Pascua, Jesús revela su identidad”.
Es muy deseable que esta temática se desarrolle en el contexto del tiempo pascual y,
en lo posible, durante las tradicionales celebraciones propias de Semana Santa.
UNIDAD 3
Hemos afirmado anteriormente que este texto pertenece a la colección “Creciendo
con Jesús”. Después de una primera respuesta personal y de una primera aproximación
a la identidad profunda de Jesús revelada en su Misterio Pascual (1ª y 2ª unidad), los
es-tudiantes están invitados a sacar conclusiones vitales y existenciales para la propia vida.
Este “Personaje” no deja nunca y a nadie indiferente. Su aceptación o rechazo trae
conse-cuencias que inciden en toda la vida presente y futura. Se trata ahora de crecer
realmen-te como personas creyenrealmen-tes que se dejan iluminar y guiar por esrealmen-te Maestro, reconocido
como Hijo de Dios y Hombre, modelo de vida nueva para todos.
UNIDAD 4
El encuentro con la Persona de Jesús, resucitado y vivo (Unidades 1 y 2), presente
de una manera especial en la Biblia (Unidad 3), genera buenas consecuencias para los
que buscan crecer con Él y conocer cada vez más de su identidad. El Señor no deja
indi-ferentes. Por el contrario, Él mismo propone al preadolescente un nuevo estilo de vida,
es decir, una vida nueva inspirada en su ejemplo y en sus enseñanzas. Por eso el tema
ahora es “Una propuesta de vida plena”. Estamos en el corazón del objetivo de este
iti-nerario propuesto para este Sexto año.
La intención de esta nueva unidad es favorecer un aprendizaje del estilo de vida de
Jesús, centrado en el amor y en el servicio. El camino es la vivencia del Padrenuestro y
de las Bienaventuranzas.
Siguiendo a Cristo, aprendiendo a amar y a servir como Él, el preadolescente
apren-de a ser colaborador en la construcción apren-del Reinado apren-de Dios (tema profundizado en 5º
básico y retomado en 8º básico).
UNIDAD 5
La plenitud de esta vida, en clave cristiana, no es posible sin la vivencia de
encuen-tros íntimos y personales con Cristo Vivo. Es muy lógico, por lo tanto, presentar ahora la
propuesta de la vida sacramental. Conviene profundizar nuevamente, pero a otro nivel
y con mayor extensión, el significado de los Sacramentos en la vida del discípulo del
Señor. Son regalos de Dios para posibilitar la unión con Cristo vivo y crecer unidos a Él
y con Él, tema propio de este año. Por lo tanto, la quinta Unidad desarrolla esta temática:
“Los Sacramentos me unen al Señor”.
Por razones obvias, se le dará un especial interés a los sacramentos de la Eucaristía
y de la Reconciliación.
UNIDAD 6
En la medida en que el preadolescente se acerca a Jesús, aprende de Él a orar al
Pa-dre Dios. Por ello, la nueva unidad es “La oración, fuerza de Dios para el hombre”.
Esta es una temática de suma importancia para la vida de todo creyente y, en
espe-cial, para la vida de aquellos que desean crecer con Jesús, maestro de oración.
Se le propone al preadolescente purificar y madurar su idea de oración. El desarrollo
de esta unidad le permitirá aprender la originalidad de la oración cristiana, sea personal
como comunitaria y litúrgica, según las enseñanzas de la Biblia y de la Iglesia.
UNIDAD 7
La vida sacramental y la oración (Unidades 5 y 6), son para el preadolescente fuerzas
indispensables para avanzar y crecer cada vez más como discípulos del Señor. Sin estas
fuerzas eminentemente espirituales y cristianas, el preadolescente sucumbirá frente a
tantas propuestas de vida fácil, independientes de Dios. Él, aunque muy joven, ya
cono-ce por experiencia propia la existencia dramática y preocupante del mal en todas sus
formas, sea en sí mismo como en la sociedad. Por ello resulta pertinente tratar la unidad:
“Jesucristo, vencedor del mal”.
El misterio del mal suscita muchas interrogantes. El tema es complejo pero
apasio-nante. Los cristianos, a la luz del misterio de Cristo, tienen una respuesta. En este contexto
los mandamientos de Dios se presentan como un itinerario seguro para aprender a
evi-tar el mal y escoger el bien.
UNIDAD 8
Ha llegado el tiempo conclusivo del año escolar. Todo ha comenzado con la
pregun-ta: “Jesús, ¿quién eres Tú?”. Ahora se vuelve de alguna manera nuevamente a ella para
consolidar una síntesis que le servirá al preadolescente para iniciar el nuevo itinerario
propuesto para el séptimo básico. El tema ahora es: “Jesús ha venido, viene y vendrá”.
Es viviendo activamente el Año Litúrgico donde más y mejor se puede crecer con
Jesús. Es aquí donde se contempla cómo Jesús ha venido, viene y vendrá.
Estamos en tiempo del Mes de María, de Adviento y en espera de la Navidad. Es un
tiempo especialmente privilegiado para profundizar, como todos los años, el Misterio de
Cristo que ha venido en el pasado, que se hace presente hoy, y que vendrá al final de los
tiempos.
SíNTESIS
Como se puede apreciar, el texto de Sexto Básico presenta un camino orgánico y
unitario, en ocho etapas o temáticas, complementarias y secuenciales.
Sexto Básico es una propuesta eminentemente cristológica y adaptada a las
capaci-dades y necesicapaci-dades del preadolescente. Es obvio pensar que, respetando y asumiendo
este itinerario básico, el profesor/a “puede y debe”, según los diferentes contextos y
necesidades de los alumnos/as, enriquecerlo y adaptarlo, con creatividad e interés
evan-gelizador o cultural, según sean los casos.
III. E
structura
I
ntErna
dE
la
u
nIdad
A continuación se describe con cierto detalle la estructura aproximada de cada una
de las Unidades de 6º Básico. Decimos “aproximada” para indicar que esta estructura no
es siempre exactamente igual, pues hay leves variaciones a lo largo del texto. Sin
embar-go, estas indicaciones ayudan a seguir un itinerario que permite al profesor/a intensificar
y enriquecer uno u otro momento, según las necesidades de los cursos y los contextos
socio-culturales y religiosos. Es bueno recordar el concepto de plasticidad que, según el
nuevo Programa de Religión, caracteriza a la Educación Religiosa Escolar Católica, por lo
cual siempre es necesario que el docente sea hábil en contextualizar, inculturar y adaptar
a cada realidad los contenidos que se presentan según la siguiente estructura.
1. Presentación de la Unidad (una página)
Cada Unidad comienza con su número, un Título que es síntesis de la unidad y una
fotografía de una página apropiada al tema.
2. Desde la experiencia... (una página)
Posteriormente, en la página siguiente, se comienza con un hecho de vida en “Desde
la experiencia”. Esta parte es un arranque antropológico, amplio, universal.
Acompañan en la misma página dos subtítulos:
• Reflexiona: que son preguntas individuales sobre el mismo hecho de vida antes
pre-sentado, que lo profundizan.
• Dialoguemos: que son preguntas al grupo que proyectan el tema. Con frecuencia, la
última pregunta tiene un matiz cristiano explícito.
3. ...a la vida cristiana (una página)
En la página siguiente, se encuentra un párrafo que sintetiza y expresa el mensaje
que se deduce de la experiencia previa.
Bajo él, aparecen dos elementos:
•
Una breve explicación de los contenidos esenciales de la unidad, ubicados en un re-cuadro.
• Un esquema lógico de los contenidos de la Unidad.
4. Así nos lo cuenta... (una página)
Por lo general, se continúa con este apartado que mira el pasado, sea AT, NT o los
pri-meros cristianos y narra el tema en cuestión, con una eventual actividad.
5. El … (AT, los Evangelios, la historia, etc.) (una página)
En esta página encontrarás una continuación y una explícita mención de este
enfo-que en relación al tema de la Unidad.
Eventualmente aparecerán actividades personales o grupales. A veces encontrarás
aquí un “Para profundizar”, que implica una actividad en clases o fuera de ella.
En éste y los siguientes cuatro apartados se privilegia la dimensión Testimonial de
la EREC.
6. Desde el mensaje de Jesús (dos páginas)
En estas páginas podrás ver lo que hizo o dijo Jesús sobre el tema en cuestión.
Tex-tos bíblicos y citas del Magisterio enriquecen esta parte.
Como en el apartado anterior, también podrás encontrar una síntesis del mensaje
en una, dos o tres ideas y, eventualmente, aparecerán actividades personales o
grupa-les. A veces encontrarás aquí también un “Para profundizar”, que implica una actividad
en clases o fuera de ella.
7. Desde... (el Arte, o las Ciencias o la Literatura…) (una página)
En esta sección se desea fortalecer el trabajo con otros sectores de aprendizaje. Para
ello se presenta una perspectiva interdisciplinaria del tema en cuestión.
Acompaña este momento una o varias actividades.
8. Mirador (una página)
Este apartado posterior ofrece comentarios globales que profundizan un aspecto
de la unidad o favorecen ampliaciones.
9. Así oran los cristianos (una página)
En vistas a fortalecer la dimensión Celebrativa de la EREC, en esta sección se ofrece
una oración que se propone en relación al tema de la Unidad, acompañada de una
ima-gen bella y pertinente que, eventualmente, se puede contemplar, analizar y también
orar.
10. A debate (inserto en la misma página)
Aquí se desarrolla brevemente un aspecto especial del tema en cuestión, para
de-batirlo.
11. Al terminar (una página)
Se concluye la Unidad con tres breves apartados:
• Compromiso para mi vida, con el cual se proyecta el aprendizaje al ámbito personal,
familiar, vecinos, escuela y/o comunidad cristiana. Tiene particular relevancia en el
desarrollo de la dimensión Servicial, y también la Comunitaria de la EREC.
• Un Glosario con términos relativos al contenido visto en la unidad.
• Y una Autoevaluación, para que el alumno/a pueda verificar, mediante diversas
pro-puestas, el grado en que asumió los contenidos presentados en la Unidad.
IV. u
n
M
odElo
dE
P
lanIfIcacIón
a
nual
Programación Anual Modelo T
SUB-SECTOR
Religión
NIVEL
6º Básico “Jesús, tú eres nuestro Salvador”
PROFESOR
OBJETIVOS TRANSVERSALES
• Formación ética.
• Crecimiento y autoafirmación personal.
• La persona y su entorno.
CONTENIDOS CONCEPTUALES
PROCEDIMIENTOS-ESTRATEGIAS
Unidades anuales:
1. Jesús, ¿quién eres tú?
2. En la Pascua, Jesús revela su identidad.
3. La Palabra de Dios, luz en mi camino.
4. Una propuesta de vida plena.
5. Los sacramentos nos unen al Señor.
6. La oración, fuerza de Dios para el hombre.
7. Jesucristo vencedor del mal.
8. Jesús ha venido, viene y vendrá.
• Lecturas bíblicas aplicadas a la vida.
• Interpretación de dibujos bíblicos.
• Presentación de contenidos formales.
• Dramatización de parábolas.
• Caracterización de personajes bíblicos y Santos.
•
Ubicar y relacionar citas bíblicas con los contenidos de la uni-dad.
• Dialogar y trabajar en pequeños grupos en el curso.
• Celebración de la Palabra.
• Liturgia del Perdón.
• Presentar trabajos y exposiciones ante los compañeros/as.
• Experiencias de servicio en el colegio, la familia y el curso.
• Ejercicios de Oración personal y comunitaria.
• Presentación de diaporamas y Power Point.
• Ejercicios de autoevaluación y coevaluación.
CAPACIDADES – DESTREZAS
VALORES – ACTITUDES
1. Expresión oral: fluidez verbal, descripción
oral, lectura expresiva, gestos y signos;
es-cuchar, dialogar, discutir.
2. Expresión escrita: redacción, expresión,
elaborar informes; producir mensajes.
3. Expresión no verbal: reconocer signos,
expresarse con signos y señales, postura
corporal, orar con el cuerpo, contemplar en
silencio.
4. Disposición al servicio: hacer tareas en
grupos o comunidades, tareas de servicio,
colaborar, trabajo cooperativo, escuchar al
prójimo.
1. Fe en Jesucristo: leer su Palabra en el Evangelio, crecer en
amistad con el Señor en la oración, contemplación, aumentar
el conocimiento de la vida de Cristo y su Evangelio; respeto
por su propuesta evangelizadora, cercanía a su persona.
2. Alegría: entusiasmo, participación, identificarse, sentir una
adhesión concreta, cantar, alabar, expresar, buen humor.
3. Solidaridad: disponibilidad, voluntad, experiencias de
servi-cio, aprender a compartir, ayudar a los más necesitados,
en-trega, colaborar, experiencias de voluntariado al interior de la
sala de clases.
4. Responsabilidad: trabajo, perseverancia, coherencia,
V. u
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una
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PLANIFICACIÓN T DE AULA – UNIDADES DE APRENDIZAJE
SUB – SECTOR
RELIGION
NIVEL
6º Básico “Jesús, ¿quién eres tú?”
PROFESOR(A)
TITULO DE LA UNIDAD
Los Sacramentos me unen al Señor.
OBJETIVOS TRANSVERSALES
• Formación ética.
• Crecimiento y autoafirmación personal.
• La persona y su entorno.
CONTENIDOS CONCEPTUALES
PROCEDIMIENTOS - ESTRATEGIAS
1. Los sacramentos: encuentro con
Jesús que salva.
2. Los sacramentos, signos de
amis-tad con el Señor Jesús.
3. Los sacramentos de la comunidad
cristiana.
4. La Eucaristía es el centro de la vida
cristiana.
5. El sacramento de la
Reconcilia-ción.
6. La Unción de los enfermos.
• Relacionan los Sacramentos con la acción salvadora del Señor Jesús.
•
Escriben textos del evangelio donde el Señor instituye los sacramen-tos.
• Identifican los signos de cada sacramento en dibujos e imágenes de
los medios de comunicación social.
•
Representan escenas que identifican a cada uno de los sacramen-tos.
•
Disertan ante sus compañeros y ven diaporamas que reflejan las ca-racteristicas má importantes de los sacramentos.
• Dibujan los signos de cada uno de los sacramentos.
• Escriben citas bíblicas que relacionan con los siete sacramentos.
• Participan de una liturgia de la Palabra.
• Ensayan cantos alusivos a la Eucaristía, la Reconciliación y la Unción
de los enfermos.
• Ejercitan el sentido critico realizando experiencias de
autoevalua-ción, coevaluación y evaluación de la unidad.
CAPACIDADES – DESTREZAS
VALORES - ACTITUDES
1. Expresión oral: fluidez verbal,
des-cripción oral, lectura expresiva,
ges-tos y signos; escuchar, dialogar,
dis-cutir.
2. Expresión escrita: redacción,
ex-presión, elaborar informes; producir
mensajes.
3. Expresión no verbal: reconocer
sig-nos, expresarse con signos y señales,
postura corporal, orar con el cuerpo,
contemplar en silencio.
4. Disposición al servicio: hacer tareas
en grupos o comunidades, tareas de
servicio, colaborar, trabajo
coopera-1. Fe en Jesucristo: leer su Palabra en el Evangelio, crecer en amistad
con el Señor en la oración, contemplación, aumentar el
conocimien-to de la vida de Crisconocimien-to y su Evangelio; respeconocimien-to por su propuesta
evan-gelizadora, cercanía a su persona.
2. Alegría: entusiasmo, participación, identificarse, sentir una adhesión
concreta, cantar, alabar, expresar, buen humor.
3. Solidaridad: disponibilidad, voluntad, experiencias de servicios,
aprender a compartir, ayudar a los más necesitados, entrega,
colabo-rar, experiencias de voluntariado al interior de la sala de clases.
4. Responsabilidad: trabajo, perseverancia, coherencia, esfuerzo,
VI. I
ndIcacIonEs
y
altErnatIVas
Para
cada
unIdad
Antes de iniciar las orientaciones didácticas tenemos que preguntarnos: ¿qué es lo
que queremos que aprendan nuestros alumnos y alumnas con esta unidad? Uno de
los riesgos en que caemos los profesores de Religión es quedarnos a medio camino,
es decir, con el aprendizaje de un contenido a veces extraño y ajeno a la vida y cultura
de nuestros estudiantes. Es por eso que estas orientaciones didácticas de las Unidades
se refieren al aprendizaje de competencias religiosas y espirituales que permitan a los
alumnos/as adquirir la identidad cristiana que nos asemeja a Cristo y que expresamos
en la comunidad eclesial.
Otro aspecto que consideramos en estas orientaciones tiene relación con el eje
fun-damental que plantea el Programa de EREC. Este se refiere a que en la educación de la
fe convergen tres ejes: la vida del alumno/a, que se refiere a las características
psicoevo-lutivas y el modo como se realiza la vivencia religiosa en cada edad; la cultura en la cual
está inmerso, con sus cuatro relaciones (consigo mismo, con Dios, con los demás y con
el entorno); y por último, la fe, en sus cuatro áreas (testimonial, celebrativa, comunitaria
y servicial).
Pág. 3:
Presentación del texto
• Leer la carta de los autores
• Nota: Como actividad de finalización del año se puede elaborar como curso una
carta de respuesta a los autores del texto, como síntesis de lo aprendido y el
sen-timiento con el que se quedan tras el trabajo del año.
Págs. 4-5:
Leer de modo conjunto la estructura del texto.
Pág. 6:
Al inicio del año escolar nos encontramos en el con-texto del final de la Cuaresma y la celebración misma de Semana Santa. Esta Unidad nos ofrece un tema que apunta a lo central de dicha celebración: la persona de Jesús. Esto hace que lo vivido en Domingo de Ramos, el Triduo Pascual y la Vigilia Pascual, se personalice en Jesús. Ahora la mirada está centrada en aquel que le da verdadero sentido a esta celebración central de la Iglesia.
No se trata sólo de presentar “lo que hizo y dijo Jesús”, sino de que los alumnos/as encuentren en este maravilloso personaje un modelo de vida. Es por eso que con los pro-fetas se destacan los rasgos de la personalidad del Mesías que llegará para cumplir las profecías. Conocemos a Jesús no solo por lo que Él dice, sino también por lo que dicen de él los profetas.
Esto puede ser para el muchacho algo que llame su atención: nos conocemos en la medida que interactuamos con los demás y vamos construyendo un concepto de no-sotros mismos de acuerdo con la relación que establece-mos con los demás. También con Dios. Todo esto nos acerca a Jesús de un modo más afectivo y vivencial que a través de contenidos y datos sobre su vida. El punto de partida para conocer a Jesús no es el acopio de información sobre Él, sino más bien una sintonía vital con la autoafirmación de la personalidad.
Los relatos de la infancia y la vida pública de Jesús deben ser vistos en el marco de la vida del alumno/a: su infancia y estos seis años en que ha interactuado con los demás en la escuela. En este período se ha dado a conocer con una personalidad determinada y unos rasgos característicos moldeados por las circunstancias en que le ha tocado vivir. No se trata de compararse con Jesús, sino de reconocer que también él hizo un camino de crecimiento y desarrollo personal.
Otro aspecto que se considera en esta Unidad es la apertura del estudiante ante la sociedad. Él debe construir una identidad cristiana que no es indiferente a lo que sucede a su alrededor. Jesús actuó en su época con inteligencia para abrir los ojos a una relación más libre y verdadera con Dios. El conocer la Palestina de Jesús tiene sentido cuando el alumno/a se interesa por conocer el propio mundo en el que vive y los desafíos que se le presentan como creyente y como cristiano.
Página 7
Pág. 7
Presentación de la unidad
Para presentar la unidad y motivarse a empezar: • Observar la fotografía y contestar a preguntas como:
– ¿Qué aparece en la fotografía? – ¿A quién se representa en ella?
• Leer el título de la Unidad y decir si la imagen tiene alguna relación con el texto.
• ¿Tiene sentido haber escogido esa imagen de Jesús en la cruz para hablar de su identidad, o pudo haber sido cualquier otra?
• Leer el título de la Unidad y formular hipótesis sobre lo que imaginan que trata la Unidad.
Para trabajar la simbología:
• ¿Qué importancia tiene que la imagen haya sido trabajada con la técnica del calado?
• Normalmente se representa a Jesús en una cruz de madera, pero la de la imagen es de metal. ¿Qué simboliza este cambio de materiales a través de la historia?
• Invitar a los alumnos/as a responder la pregunta: ¿Qué importancia tiene saber la identidad de Jesús?
— Te invitamos a conocer algunos datos históricos que presentan alguna prueba de la existencia histórica de Jesús y que nos ponen en contacto con documentos de fuentes históricas, que puedes compartir con tus estudiantes.
Para profundizar
Fuentes históricas que nos hablan de Jesús y de los primeros cristianos
1. Flavio Josefo es el único historiador judío de la época de Jesús del que se conservan escritos. Nació en el año 37 d. C., y aunque en un principio luchó contra los romanos después se pasó a su bando y vivió en Roma, donde escribió varias obras.
Entre ellas destaca Antigüedades Judías, escrita en el año 94 d. C. Nombra a Cristo cuando nos describe a un Sumo Sacerdote, Anás el Joven, que gobernaba el año 62 d. C.
2. Plinio el Joven, alrededor del año 112 d. C. Fue legado imperial en las provincias del Mar Negro (la actual Turquía). Por aquel entonces el Emperador de Roma era Trajano, que gobernó desde el año 98 al 117 d. C.. Plinio pide consejo a Trajano sobre cómo tratar a los miembros de un secta que llaman “cristianos”, ya que en realidad no hacen nada malo, aunque se niegan a seguir la religión del Imperio.
Lo que Plinio averiguó fue que se reunían un día determinado muy de madrugada para cantar himnos a Cristo, “como a un Dios” y para comprometerse con solemne juramento, no para ocultar ningún crimen nefasto (como lo había esperado), sino para observar la ley moral: a no robar o hurtar, a no cometer adulterio, a no defraudar. Después tomaban una comida juntos, una comida verdaderamente sencilla e inofensiva.
3. Tácito es uno de los más importantes historiadores de Roma. Vivió entre los años 55 y el 120 d. C. En su obra Anales, escrita entre 115 y 117, habla de los emperadores desde la muerte de Augusto hasta la caída de Nerón. En general, es un autor muy bien documentado, pues señala incluso los archivos oficiales que utiliza y se refiere a historiadores anteriores. El texto en que se cita a los cristianos describe los acontecimientos ocurridos en Roma en el año 64 d. C. , cuando era Emperador Nerón: a propósito del incendio de Roma, los cristianos fueron arrestados y acusados del delito de quemar la ciudad. Muchos de ellos fueron condenados a muerte. Su fundador era, según Tácito, un criminal que había sido ejecutado por Poncio Pilato, goberna-dor de Palestina, unos 30 años antes.
— La canción Jesús, ¿quién eres tú?, nos puede ayudar a motivar esta unidad que pretende buscar una respuesta a la pregunta planteada.
Jesús, ¿Quién eres tú?
Jesús, ¿quién eres tú:
Tan pobre al nacer, que mueres en cruz? Tú das paz al ladrón,
Inquietas al fiel ,prodigas perdón. Tú, siendo Creador,
Me quieres a mí que soy pecador. Tú, dueño y Señor,
Me pides a mí salvar la creación.
Cristo (Cristo) es sal de la vida (sal de la Vida) Luz en tinieblas (luz en tinieblas), es todo amor Cristo (Cristo) es trigo molido ( trigo molido) Uva pisada(uva pisada): ese es Jesús.
Jesús ya sé de ti,
Algo de tu ser. ¿Qué quieres de mí? Mas yo quiero saber
Pág. 8
Para evocar conocimientos previos:
Invitar a reflexionar en silencio las dudas de Javier. Responder en silencio las preguntas sugeridas para tra-bajo personal y, después de un tiempo prudente, invitar a compartir las respuestas. Luego, juntarse en parejas o tríos y trabajar la sección Dialoguemos.
Otras preguntas:
— ¿Qué les han contado sus padres o familiares acerca de Jesús?
— ¿Hay personas que piensan que solo se puede encontrar a Jesús en una iglesia?
— ¿Qué relación existe entre Jesús y los profetas?
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Para saber qué contenidos se trabajarán:
• Leer el recuadro en azul. • Interpretar el esquema:
– Leer primero las palabras destacadas. – Seguir las flechas y formar frases.
Nota: Es bueno, al concluir la Unidad, volver a leer el
esquema entre todos.
Comentar las imágenes
— En la página 8 aparece en la foto el actor Jim Ca-viezel, que interpretó a Jesús en el filme La Pasión, de Mel Gibson. Preguntar por los sentimientos que expresa, lo que sugiere.
— Explicar que la figura de Jesús ha sido tan impor-tante que ha despertado la atención de escritores, pintores, cineastas y artistas de todos los tiempos. — En la página 9, aparece la foto de una profesora
enseñando a un estudiante. Explicar la docencia, especialmente en Religión, como un acto de ser-vicio y formación, y que Jesús es como un docente cuya pedagogía es el servicio en su máxima expre-sión y el amor a Dios y a todos los seres humanos.
Páginas 8-9
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Para contextualizar el surgimiento de Jesús en la historia, es conveniente recordar los principales hitos de la vida del pueblo de Israel.
La historia de Israel a grandes rasgos
La nación israelita nace con la monarquía, alrededor del año 1000 a. C., cuando todos los grupos que habitaban en Palestina desde hacía siglos, y que estaban de una u otra forma relacionados entre sí, se unen en una sola entidad política, gobernada por un solo rey, David.
Saúl, el monarca anterior, no había logrado gobernar sobre todos los grupos preisraelitas, ni había dominado todo el territorio de Palestina. David lo hizo: por eso se le considera el verdadero fundador de la nación de Israel.
Tras un largo reinado, a David le sucedió su hijo Salomón. A la muerte de este, y debido a su desacierto en el gobierno y a otros factores económicos, sociales y políticos, el reino se dividió en dos partes: Israel, el Reino del Norte, y Judá, el Reino del Sur. Con el tiempo, la capital del Norte fue Samaria, y la del Sur, Jerusalén.
A lo largo de doscientos años, los dos reinos mantuvieron su independencia y unas relaciones de mutua amistad a veces, hostiles otras, de colaboración o de enfrentamiento. El año 722 a. C. el Imperio Asirio acabó con Israel, mientras que Judá siguió existiendo hasta 587/586 a. C. En esta fecha, los babilonios, nueva potencia en el Medio Oriente, arrasaron el Reino del Sur y su capital, Jerusalén, y deportaron a sus habitantes a Babilonia, donde permanecieron desterrados durante cincuenta años, hasta que Ciro el persa, que previamente había conquistado Babilonia, les permitió volver a su patria por medio de un edicto en el año 539 a. C.
Los judíos repatriados comenzaron la reconstrucción política y religiosa de la nación con muchas dificultades y problemas. Estuvieron bajo el dominio de los persas hasta el tiempo de Alejandro Magno, que conquistó Palestina en el año 333 a. C. Desde la muerte de Alejandro hasta el año 167 a. C. dependieron de los generales Diadocos, herederos del imperio de Alejandro Magno. Primero dominaron Palestina los ptolomeos de Egipto, y posteriormente los seleúcidas de Siria. Un rey de estos últimos, Antíoco IV Epífanes, provocó con sus excesos el levantamiento de los judíos encabezado por los hermanos Macabeos. Se abrió así una nueva época de independencia judía que duró un siglo aproximadamente, hasta la interven-ción de Pompeyo, en el año 64 a. C. Desde entonces hasta su final como nainterven-ción y su dispersión por todo el mundo conocido,
Pág. 11
ACTIVIDAD 2
Respuestas
1. Vendrá al mundo en nombre de Dios. Será un gobernante justo y prudente. Su misión será establecer un Reino de paz y ser luz para todas las naciones.
2. Isaías Evangelios
Hombre desfigurado por el dolor. Jesús fue torturado.
Creció como raíz en el páramo. Jesús fue un habitante más de Nazaret. Maltratado, aguantaba, no abría la boca. Jesús fue azotado y crucificado sin
que se le oyera ninguna palabra
contra los demás.
3. Respuesta abierta.
4. Se leen lecturas que anuncian la venida del Salvador en el tiempo de Adviento.
5. Las imágenes de Jeremías y Ezequiel las realizó Miguel Ángel, y la de Isaías la pintó Rafael, ambos grandes artistas del Renacimiento.
ACTIVIDAD 1
Respuestas
1. El profeta es un hombre de Dios, un hombre del espíritu, un hombre de la palabra. Confidente y mensajero de Dios, capacitado e inspirado por el espíritu para su misión de proclamar la palabra de Dios. Escogido, nombrado y enviado por Dios, ha de transmitir sólo el mensaje de Dios, dándole su forma y estilos propios. Es, además, interce-sor a favor del pueblo. Así, “profecía” es un mensaje salvador de Dios, sea de anuncio de esperanza o denuncia de infidelidades, que se hace a través de hombres especialmente elegidos para ello.
2. Profetas mayores: Isaías, Jeremías, Ezequiel y Daniel. Isaías vivió en el siglo VIII a.C.; Jeremías a inicios del siglo VII a. C hasta fines del siglo VI a.C.; Ezequiel a fines del siglo VI a.C., y Daniel entre fines y mediados del siglo II a.C.
Profetas menores: Amós, Oseas, Miqueas, Sofonías, Nahum, Habacuc, Ageo, Zacarías, Malaquías, Abdías, Joel y Jonás
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Existen muchas imágenes religiosas subidas a In-ternet que reflejan diversos momentos de la vida de Jesús. De contar con las posibilidades, puede pedirse que, como preparación a esta clase, por grupo creen una presentación PowerPoint con dos imágenes por cada uno de los momentos que en estas dos páginas se citan, acompañados por la cita bíblica pertinente.
Para profundizar
El mensaje del canto [“Noche de Paz”] no está en las ideas que comunica (casi ausentes), sino en la atmósfera que crea: una atmósfera de estupor, de calma y de silencio, y nosotros tenemos una necesidad vital de silencio. «La humanidad, dijo Kierkegaard, está enferma de estruendo». La Navidad podría ser para alguno la ocasión de redescubrir la belleza de momentos de silencio, de calma, de diálogo consigo mismo o con las personas. Un texto de la liturgia navideña, procedente del libro de la Sabiduría (18,14-15), dice: «Cuando un sosegado silencio todo lo envolvía, tu Palabra omnipotente, oh Señor, saltó del cielo, desde el trono real», y san Ignacio de Antioquia llama a Jesucristo «la Palabra salida del silencio» (Magn. 8,2). También hoy, la palabra de Dios desciende allí donde encuentra un poco de silencio.
María es el modelo insuperable de este silencio adorador. Se nota una diferencia entre su actitud y la de los pastores. Los pastores se ponen en camino diciendo: «Vayamos hasta Belén y veamos lo que ha sucedido», y vuelven glorificando a Dios y relatando a todos aquello que habían visto y oído. María calla. Ella «no tiene palabras». Su silencio no es un sencillo callar; es maravilla, estupor, adoración, es un «silencio religioso», un estar dominada por la grandeza de la realidad.
Concluyo con una bella leyenda navideña que resume todo el mensaje que hemos recogido de los dos cantos navideños: pobreza y silencio. Entre los pastores que acudieron la noche de Navidad a adorar al Niño había uno tan pobrecito que no tenía nada que ofrecer y se avergonzaba mucho. Llegados a la gruta, todos rivalizaban para ofrecer sus regalos. María no sabía cómo hacer para recibirlos todos, al tener en brazos al Niño. Entonces, viendo al pastorcillo con las manos libres, le confió a él, por un momento, a Jesús. Tener las manos vacías fue su fortuna. Es la suerte más bella que podría sucedernos también a nosotros. Dejarnos encontrar en esta Navidad con el corazón tan pobre, tan vacío y silencioso que María, al vernos, pueda confiarnos también a nosotros su Niño.
Pág. 14-15
Información complementaria
La Biblia nos presenta al demonio como un ser espiritual (no corporal) y maléfico. Se opone a la obra de Dios, hace daño a los hombres y mujeres y los tienta para arrastrarlos al mal. El demonio personifica la presencia misteriosa del mal que tiende a destruir a la persona separándola de Dios.
Las tres tentaciones que sintió Jesús como hombre fueron: tener, poseer y dominar. Se suelen denominar la tenta-ción de la falsa religiosidad; es decir, utilizar a Dios para triunfar.
El demonio le proponía tres caminos para triunfar: obrar un milagro en provecho propio, pedir a Dios un espectácu-lo que impresionara a la gente y adquirir dominio y poder.
Jesús venció las tentaciones y no hizo caso a las propuestas del demonio, porque estaba convencido de que la fuer-za del amor es suficiente para vivir.
Orientaciones didácticas
Para presentar el inicio de la vida pública de Jesús:
— Comentar que Jesús vivió alrededor de 30 años en Nazaret, junto a sus padres, trabajando de carpintero con José.
— Aproximadamente, a los 30 años se hace bautizar, siente algo muy especial y se va al desierto a meditar. — Leer los pasajes sobre el bautismo, las tentaciones y la elección de los doce apóstoles y darse cuenta de que la Iglesia continúa hoy día la misión que Jesús inició.
Pág. 16
ACTIVIDAD 5 Respuestas1. A consideración del profesor/a.
2. Mt. 2, 1-2: Belén, Jerusalén. Lc. 1, 26-28: Nazaret. Mt. 16, 13: Cesarea. Mt. 20, 29-34: Jericó.
Mc. 1, 5-6: Judea, Jerusalén. Jn. 21, 1-2: Tiberíades. 3. Palestina es un nombre que fue puesto por los
ro-manos a las zonas donde sus habitantes se creían descendientes de alguna de las 12 tribus de Jacob. Exactamente quiere decir “tierra de los filisteos”, pueblo enemigo de Israel durante el AT. Fue otra forma de humillar a su población conquistada. Antiguamente era llamada “tierra de Canaán”. Hoy día la zona se divide entre los estados de Jordania, Siria, Líbano e Israel.
4. A consideración del profesor/a.
Otras propuestas
— Entregar a los alumnos/as esta sopa de letras referida al país de Jesús.
— Se hará una competencia indicando a los estudiantes que el profesor/a leerá una frase cada 1 minuto, es de-cir, tendrán 1 minuto para a) identificar la respuesta que completa la frase y b) buscarla en la sopa de letras (en direcciones horizontal y vertical)
— Al término de la actividad, se verá quiénes lograron en-contrar todas o la máxima cantidad de palabras.
Frases que lee el profesor/a cada 1 minuto
1. El antiguo país de Jesús se llamaba.... (PALESTINA) 2. El edificio religioso más importante era el... (TEMPLO) 3. El Templo estaba en la ciudad de... (JERUSALÉN) 4. El Imperio que dominaba Palestina era el... (ROMANO) 5. Los judíos sentían poca simpatía por los habitantes de
la región de... (SAMARIA)
6. La mayor parte de su vida Jesús la vivió en la región de... (GALILEA)
7. Belén, el pueblo donde nació Jesús, queda en la región
Sopa de letras para los estudiantes
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Orientaciones didácticas
Para ayudar a los alumnos/as a situarse en el ambiente social de la época de Jesús, sugerimos:
— Utilizar la información de las páginas 18 y 19 del li-bro del alumno.
Antes de realizar la actividad 6, conviene dedicar unos minutos a hablar de actitudes de la época ac-tual que recuerden las del tiempo de Jesús:
• Discriminación y desconfianza hacia personas de otras razas.
• Burlas hacia personas con discapacidades físicas o psíquicas.
• Rechazo hacia personas con enfermedades social-mente mal vistas.
• Valoración hacia personas por su poder adquisitivo. Una vez analizado el panorama actual de desigual-dad y para abrirse al proyecto esperanzador, nombrar a personas, entidades, asociaciones u organizaciones, que han luchado o luchan a favor de la igualdad:
Personas Organismos Instituciones
M. L. King SERNAM Cruz Roja
— Contestar:
• ¿Cuál te gusta más? ¿Por qué?
• ¿Cómo puedes colaborar en alguna de ellas?
Otras propuestas
Con la intención de acercar a los alumnos/as a los documentos de la Iglesia, aconsejamos acabar la sesión con el co-mentario del siguiente texto:
Toda forma de discriminación en los derechos fundamentales de la persona, ya sea social o cultural, por motivo de sexo, raza, color, condición social, lengua o religión, debe ser vencida y eliminada por ser contraria al plan divino.
Gaudium et Spes, Nº 29
— ¿Qué pide la Iglesia que se venza? ¿Por qué?
— ¿Por qué la Iglesia considera que la discriminación es contraria al plan divino?
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Pág. 18
Orientaciones didácticas
1. La Vestimenta:
• Comparar la vestimenta de los hombres y las mujeres tanto de la época de Jesús como de la época actual. • Hacer ver a los alumnos que el Señor no hacía distinciones de las personas por la forma en que se vestían y
nosotros hoy hacemos distinciones de las personas por la forma en que visten.
• El profeta Juan Bautista les pide algo muy concreto a quienes quieren reconocer al Mesías y tiene directa rela-ción con la ropa. Busca la cita y explica a los alumnos su significado (Lucas 3, 1-11).
2. Las Bodas
• Comparar las tradiciones de una boda en tiempo de Jesús y las tradiciones de hoy.
• Buscar y mostrar a los alumnos/as imágenes de una boda o matrimonio en el campo, en la ciudad y distinguir las costumbres y tradiciones (rural y urbana).
• ¿Dónde Jesús realizó su primer milagro? ¿De qué fiesta se trataba? ¿Estaba Jesús invitado a esa boda? ¿Qué les sucedió a los novios en esa fiesta? Busca con los alumnos/as las respuestas a estas inquietudes en Juan 2, 1-12
3. Los Hijos
• Comentar y reflexionar con los alumnos cómo crecían y se educaban bajo la tradición religiosa de su pueblo, hacer ver sus costumbres y su relación con los padres.
• ¿Cuáles de estas costumbres que se describen de los hijos en los tiempos de Jesús se mantienen hoy?
• Destacar algunas experiencias eclesiales de especial atención pastoral para los niños como por ejemplo la cate-quesis familiar, la infancia misionera, los acólitos etc.
4. La casa
• Comparar físicamente cómo es una casa ubicada en la playa con otra en plena cordillera hacer ver las diferencias que están directamente relacionadas con el clima y sus costumbres.
• De la misma manera explicitar la construcción de viviendas en Israel por el factor climático y su especial forma
Páginas 18-19
Pág. 21
Si es posible, conseguir a alguien que toque en gui-tarra la canción, o al menos escuchar la melodía en un CD o casete. Como parte de una oración más íntima, el profesor puede pedir como prolongación del conte-nido de la página 20 que los alumnos pidan al Señor, entre estrofa y estrofa, una característica de Él que cada uno desearía tener.
Pág. 20
ACTIVIDAD 7
Respuestas
1. Anuncian el Evangelio del Señor, cuidan la unidad de la Iglesia, oran con frecuencia, son promotores de la paz y la solidaridad.
2. A consideración del profesor/a.
Pág. 22
Como eventual cierre o evaluación de la Unidad, se pue-de invitar a algunos alumnos/as a mirar pue-detenidamente la página 7 y responder qué significa la imagen y el títu-lo de la Unidad.
Revisar los cuadernos la próxima clase para ver si los alumnos/as hicieron la autoevaluación y si tienen la car-ta de respuescar-ta enviada a Javier que se pide en el “Com-promiso para mi vida”.
Evaluación con otros subsectores
A modo de sugerencias ponemos a tu disposición ejemplos de trabajos y actividades que se pueden realizar con otros subsectores y que tienen directa relación con esta unidad 1 ¿Jesús, quién eres tú?. Éstas pueden convertirse en evaluacio-nes formativas o sumativas según propia decisión del profesor/a.
1. Con el sector Comprensión del Medio Social: Elaboración de mapa de Palestina en tiempo de Jesús. Explicación de
simbología, factores climáticos, situación física actual, etc.
2. Con el sector de Artes: Construcción de una maqueta con el tipo de casa que cobijaba a las familias en tiempo de
Jesús. Elaborarla con cartón piedra, cartulina, trozos de palitos de helado, etc.
3. Con el sector de Artes Musicales: Cantar villancicos que destacan la alegría del nacimiento de Jesús, el Hijo de Dios
y la acción destacada de la Virgen y San José.
4. Con el sector de Lenguaje: Lecturas que destacan el testimonio de distintos santos que demuestran su admiración y
devoción por Jesucristo respondiendo a la pregunta de esta unidad ”Jesús, ¿quién eres tú?“.
5. Con el sector de Matemáticas: Comparar datos y estadística de población de un sector rural y otros de una gran
ciudad, haciendo ver las diferencias entre un pueblo pequeño, como Belén, y una capital como lo es por ejemplo Jeru-salén. Hacer la comparación con datos actuales de Belén y JeruJeru-salén.
No importa que esta Unidad coincida o no con la ce-lebración de Semana Santa. Es una Unidad central para entender la identidad cristiana. Por lo tanto, no hay que apresurar las cosas y permitir que el alumno/a logre los aprendizajes propuestos.
Recordemos lo dicho en la Unidad anterior. Aquí tam-bién el aprendizaje se debe dar en un contexto de vitalidad significativa al acercarse a la vida de Jesús, en vez de una preocupación exclusiva por registrar información. Todo lo de Jesús tendrá un interés si antes el niño lo ha recibido en su corazón (y no ha quedado sólo en su cabeza).
Conviene que en esta Unidad se presente el Misterio Pascual en todo su significado, aún cuando pareciera que la pasión de Jesús es más impactante por el sufrimiento cruento de Jesús. Pero sabemos que la resurrección es el punto central. Y a veces esto pasa inadvertido entre los alumnos/as. Hay que desarrollar más la resurrección de Je-sús para que sea tan impactante o más que su pasión.
Al momento de iniciar esta unidad con la descripción de la fotografía, se puede comentar el simbolismo del fuego en relación con la presencia del cirio pascual en la celebración de Pascua de Resurrección.
El simbolismo del fuego
El fuego ha sido por largo tiempo un signo de la presencia de Dios. El Antiguo Testamento está lleno de ejemplos: la zarza ardiente en el Monte Sinaí, la columna de fuego en el desierto, las luces de las lámparas del tabernáculo, y el fuego sacrificial en el altar del templo de Jerusalén. Los primeros cris-tianos utilizaron el fuego nuevo como un símbolo de la presencia de su Señor resucitado, la nueva columna de fuego.
En la iglesia medieval, encontramos un sentido simbólico para cada aspecto del cirio pascual.
Apagado, representaba al Cristo muerto y sepultado; encendido, representaba el esplendor y la
glo-ria de la resurrección de Cristo. La mecha representaba la humanidad de Cristo, y el halo de la llama representaba su divinidad. Otras velas encendidas a partir del cirio pascual simbolizaban a Cristo entregando el Espíritu Santo a los discípulos.