Para profundizar:
6. La Praxis Cristiana y la Escritura
• Si la lectura de la Escritura y si la meditación de la Palabra de Dios no llevan a una conversión y cambio más de acuerdo con el Evangelio, hay que suponer que es una lectura y meditación «deficiente».
• Los laicos, obreros, campesinos, trabajadores, estudiantes y hombres de empresa deben leer continuamente la Escritura y dejarse interpelar por su espíritu en la búsqueda de soluciones. • Es un exceso ilícito hacer decir a la Palabra de
Dios aquello que necesito para resolver mis pro- blemas. Esto sería manejar o utilizar la Palabra de Dios, sujetarla a un gusto o a una ideología. La Palabra de Dios es siempre sorprendente.
(“Lectura de la Escritura en la Iglesia”, Comisión Doctrinal de la Conferencia Episcopal de Chile)
La Revelación
La Revelación puede ser definida como la comunicación de una verdad por Dios a una criatura racional por medios que están más allá del comportamiento ordinario de la naturaleza. Las verdades reveladas pueden ser inaccesibles a la mente humana de otra manera —misterios que, aun siendo revelados, la inteligencia del hombre es incapaz de penetrar com- pletamente—, pero la Revelación no se restringe a éstas. Dios puede juzgar conveniente utilizar medios sobrenaturales para reafirmar verdades cuyo descubrimiento no se encuentra de suyo fuera de las facultades de la razón. La esencia de la Revelación radica en el hecho de que es la comunicación directa de Dios al hombre...
Se podrá ver que la Revelación, de la forma en que se ha presentado, difiere claramente de:
• la inspiración tal como es otorgada al autor de un libro sagrado, ya que esta, aunque conlleva una iluminación especial de la mente en virtud de la cual el autor concibe los pensamientos que Dios desea que ponga por escrito, no supone necesariamente una comunicación sobrenatural de estas verdades;
• las manifestaciones que Dios puede conceder de vez en cuando a cualquiera de los fieles para que la mente com- prenda el sentido de alguna verdad religiosa hasta el momento captada en forma confusa;
• la asistencia divina, por la cual el Papa, cuando actúa como maestro supremo de la Iglesia, es preservado de todo error en materia de fe y costumbres.
Gran parte de la confusión en que se sume la discusión de la Revelación en obras no católicas proviene de omitir distinguir- la de una u otra de estas formas de comunicación divina.
Pág. 47
Considere estas comparaciones:
• La Biblia es como una luz. “Tus palabras alumbran el camino; hacen entender a los sencillos.” (Salmo 119,130). La luz ilumina nuestro camino, provee dirección, y nos permite ver. De igual manera, la Biblia nos ilumina para com- prender la naturaleza humana, los planes futuros de Dios con el mundo y el camino correcto que debemos de to- mar.
• La Biblia es como un espejo: “Porque si alguno oye la palabra y no la pone por obra, este tal se parece al hombre que mira su rostro en un espejo; se contempla, pero apenas se va, se olvida cómo es.” (Santiago 1, 23-24).
A través de este sagrado libro, Dios nos revela cómo somos y lo que debemos cambiar. Es como un espejo que refleja nuestro interior, nuestro corazón.
• La Biblia es alimento: “Como niños recién nacidos, deseen la leche espiritual, pura, para que por ella crezcan para la salvación.” (1 Pedro 2, 2).
La Palabra de Dios da vida, alimenta, hace crecer y robustece la fe, la esperanza y la capacidad de amar. • La Biblia es un escudo: “Mi refugio y mi escudo eres Tú: confío en tu palabra” (Salmo 119,114).
La Biblia nos protege contra las dudas, la culpabilidad, el miedo, la inseguridad y complejos de inferioridad. • La Biblia es una consejera: “Me has guiado con tus consejos y después me recibirás en gloria.” (Salmo 73, 24).
Los cristianos encuentran en la Biblia esos consejos sabios que proporcionan entendimiento, orientación, con- suelo y paz.
Para ti
Hablar bien de la Biblia, con amor y convicción, no siempre resulta fácil y espontáneo. Los educadores ne- cesitamos vivenciar el poder de la Palabra, experimen- tarla como el pozo de agua viva que refresca la vida, llena por dentro y favorece nuestra intimidad con Dios. De otra manera, nos volveremos instructores, pero no formadores de creyentes.
Solamente aquellos que realmente viven la Palabra de Dios y hacen vida lo que les dice el Espíritu, pueden decir:
“Tu Palabra me da vida, confío en ti, Señor; tu Palabra es eterna, en ella esperaré”.
Pág. 48-49
Orientaciones didácticas
— Proponemos a los profesores una serie de actividades para trabajar y profundizar la presentación de Trabajos en
tiempo de Jesús que se utiliza en el libro de los alumnos.
1. En relación a la vida cotidiana, sugerimos realizar un encuentro donde los estudiantes puedan caracterizarse con la vestimenta de la época y tomar desayuno junto a los compañeros/as recreando las costumbres que se señalan en el apartado Vida cotidiana. Entre las actividades que se pueden realizar están: preparar un pan sin levadura, tejer en forma sencilla un paño, hilvanar una figura en un paño, colocar trigo en diferentes frascos de colores. 2. Conectado con el apartado La agricultura, se recomienda conocer en detalle el oficio de pastor y todo lo que
se relaciona con el cuidado de las ovejas y la producción de lana. Entre las actividades, aclarar el significado de utensilios que hasta el día de hoy se utilizan como por ejemplo: huso, telar, esquila, etc. ¿En qué región de Chile sus habitantes practican el pastoreo de ovejas?
3. Asimismo, se puede relacionar con diversas fiestas del campo chileno como lo es la trilla, la fiesta de la cosecha. Ubicar en el mapa las distintas actividades agrícolas. Hacer una comparación actual entre las actividades de la agricultura que se realizan en Chile y las que se practican actualmente en Israel. Conocer el proceso de la elabo- ración del aceite y del vino y señalar su importancia en los tiempos bíblicos.
4. En relación al apartado de Los pescadores, se puede hacer una entretenida comparación entre el oficio de pes-