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UNIVERSIDAD DE GUADALAJARA

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Academic year: 2021

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CUCEI

MAESTR´IA EN CIENCIAS EN HIDROMETEOROLOG´IA

CON ORIENTACI ´ON EN OCEANOGRAF´IA y METEOROLOG´IA F´ISICA

RESPUESTA DEL OC´EANO ANTE EL ESFUERZO DEL VIENTO NORMAL A LA COSTA

TESIS:

para obtener el grado acad´emico de Maestro en Ciencias en Hidrometeorolog´ıa.

PRESENTA:

Alma Delia Ort´ız Ba˜nuelos

DIRECTOR:

Dr. Federico ´Angel Vel´azquez Mu˜noz

Enero 2013

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mi Padre H´ector Ort´ız Covarrubias †, mi madre Ana Mar´ıa Ba˜nuelos Rivera y a mi hermana Ana Mar´ıa Ort´ız Ba˜nuelos

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Agradezco al Consejo de Ciencia y Tecnolog´ıa (CONACYT) por su poyo y patrocinio para la obtenci´on del grado Maestr´ıa en ciencias en Hidrometeorolog´ıa.

As´ı tambi´en, mi m´as grande agradecimiento para el Dr. Federico ´Angel Vel´azquez Mu˜noz, por ser mi Director de tesis, por su paciencia, consejos, apoyo moral y por ayudarme a crecer en mi formaci´on acad´emica.

Tambi´en a la Dra. Iryna Tereshchenko y al Dr. Anatoliy Filonov, a ambos por el apoyo moral, motivaci´on, cari˜no y por preocuparse por mi crecimiento acad´emico y personal.

A la gran casa de estudios, la Universidad de Guadalajara, por ser el espacio de mi formaci´on acad´emica y desarrollo profesional, en la que tuve el honor de cursar la Maestr´ıa en Ciencias en Hidrometeorolog´ıa.

Sin faltar mis queridos compa˜neros y amigos, Jos´e Luis Rodr´ıguez Sol´ıs, Ricardo Michimani, Rodolfo Jofre, Abraham Mill´an, Nely Cerda Carrillo, Mois´es Maga˜na, Sarah´ı Liz´arraga Brito, Pablo Vega Camarena y Omar M´ıreles Loera, a ellos por su apoyo moral y acad´emico, por su amistad y compa˜n´ıa, Gracias.

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´

Indice general

Lista de figuras 5

1. Introducci´on 9

2. Metodolog´ıa 12

2.1. Introducci´on al modelo num´erico . . . 12

2.2. Ecuaciones del modelo . . . 13

2.3. Configuraci´on del modelo . . . 15

2.4. Casos de Forzamiento . . . 16

2.5. Obtenci´on de los Par´ametros F´ısicos . . . 22

2.6. Calculo de Par´ametros F´ısicos . . . 25

3. Resultados 28

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3.2. Perfiles zonales de la respuesta del oc´eano superficial . . . 34

3.3. Respuesta en el Interior del oc´eano . . . 36

3.4. Mezcla y Surgencia . . . 36

3.5. Bombeo . . . 39

3.6. Energ´ıa Cin´etica Turbulenta . . . 43

3.7. Transporte . . . 44

4. Discusiones 55

5. Conclusiones 61

Bibliograf´ıa 64

A. Energ´ıa Cin´etica 66

B. Energ´ıa Potencial 67

C. Perfiles de Temperatura y Salinidad 68

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´

Indice de figuras

2.1. Dominio del modelo en forma rectangular con las fronteras cerradas. La l´ınea pa-rab´olica indica la regi´on de forzamiento del viento. Las l´ınea roja horizontal muestra la secci´on (xy) a 160 km de la costa y las l´ıneas rojas verticales, las secciones (yz) a 500 km (l´ınea 1), 600 km (l´ınea 2) y 700 km (l´ınea 3) de la frontera oeste, de donde se obtienen las variables a estudiar. . . 15

2.2. Perfiles iniciales de a) Temperatura, b) Salinidad y c) Densidad . . . 16

2.3. Variaci´on temporal del campo de viento. . . 18

2.4. Casos de Viento para forzar el modelo num´erico, donde la l´ınea negra representa el eje donde el viento es m´aximo a) normal a la costa, b) inercial, c) abanico y d) realista, (No se muestra el dominio completo). . . 21

2.5. Divergencia de los cuatro casos de viento, a) Viento normal a la costa; b) Viento inercial; c) Viento abanico; d) Viento abanico + inercial (realista) . . . 22

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inercial; c) Viento abanico; d) Viento abanico + inercial (realista). . . 23

2.7. Esquema de los conceptos de a) Simetr´ıa, b) antisimetr´ıa y c) asimetr´ıa. . . 24

2.8. Desplazamiento de las isotermas respecto a su estado inicial . . . 26

2.9. Cortes 1, 2 y 3 para el c´alculo del T ransporte en el dominio del modelo num´erico en el sexto d´ıa de simulaci´on de la respuesta de la corriente integrada en la vertical ua y va (flechas negras) para el viento normal a la costa (No se muestra el dominio completo). . . 27

3.1. Respuesta del oc´eano ante el esfuerzo del viento en el tercer d´ıa de simulaci´on (pri-mera columna), sexto d´ıa (segunda columna) y d´ecimo d´ıa (tercer columna). Para el viento normal a la costa son las im´agenes a), e) y i); viento inercial b), f) y j); en forma de abanico c), g) y k) y finalmente el viento realista en d), h) y l). La barra de colores indica la temperatura (◦C), los contornos (– elevaci´on, − − hundimiento, ambos en intervalos de 0.1 m) corresponden al nivel del mar y las flechas negras (−→) a la corriente integrada en la vertical. (No se muestra el dominio del modelo completo). . . 46

3.2. Perfil zonal superficial del nivel del mar (η) a los 160 km de la costa, para el tercer y sexto d´ıa de simulaci´on. . . 47

3.3. Perfil zonal superficial de la corriente integrada en la vertical (va) a los 160 km de la costa, para el tercer y sexto d´ıa de simulaci´on. . . 47

(9)

3.4. Perfil zonal superficial de temperatura (T ) a los 160 km de la costa, para el tercer y sexto d´ıa de simulaci´on. . . 48

3.5. Perfil zonal superficial de densidad (ρ) a los 160 km de la costa, para el tercer y sexto d´ıa de simulaci´on. . . 48

3.6. Perfiles de Temperatura inicial y en el sexto d´ıa de simulaci´on para los cuatro casos de viento, (No se muestra todo el perfil de temperatura, solo los primero 160 metros de profundidad). . . 49

3.7. Secci´on vertical zonal de la temperatura en el sexto d´ıa de simulaci´on para los cuatro casos de viento, normal a), inercial b), abanico c) y realista d), en la Figura e) se muestra la localizaci´on de la secci´on vertical zonal xz. . . 50

3.8. Perfil vertical meridional anticicl´onico de la temperatura en el sexto d´ıa de simulaci´on para los cuatro casos de viento, normal a), inercial b), abanico c) y realista d), en la Figura e) se muestra la localizaci´on del perfil vertical meridional. . . 50

3.9. Perfil vertical meridional cicl´onico de la temperatura en el sexto d´ıa de simulaci´on para los cuatro casos de viento, normal a), inercial b), abanico c) y realista d), en la Figura e) se muestra la localizaci´on del perfil vertical meridional. . . 51

3.10. Perfil vertical meridional, ubicado debajo del eje de viento, corresponde a la tem-peratura en el sexto d´ıa de simulaci´on para los cuatro casos de viento, normal a), inercial b), abanico c) y realista d), en la Figura e) se muestra la localizaci´on del perfil vertical meridional. . . 51

(10)

km de la costa, para el tercer, sexto y d´ecimo d´ıa de simulaci´on para el caso de viento normal. . . 52

3.12. Perfil vertical zonal de Energ´ıa Cin´etica (izquierda) y Potencial (potencial) a los 160 km de la costa, para el tercer, sexto y d´ecimo d´ıa de simulaci´on para el caso de viento inercial. . . 52

3.13. Perfil vertical zonal de Energ´ıa Cin´etica (izquierda) y Potencial (potencial) a los 160 km de la costa, para el tercer, sexto y d´ecimo d´ıa de simulaci´on para el caso de viento abanico. . . 53

3.14. Perfil vertical zonal de Energ´ıa Cin´etica (izquierda) y Potencial (potencial) a los 160 km de la costa, para el tercer, sexto y d´ecimo d´ıa de simulaci´on para el caso de viento realista. . . 53

3.15. Energia Cin´etica Turbulenta (q2) en el perfil vertical zonal a los 160 km de la costa, para el tercer y sexto d´ıa de simulaci´on para el viento normal a) y b), inercial c) y d), abanico e) y f) y realista g) y h). . . 54

4.1. Interacci´on del esfuerzo del viento y el transporte de Ekman. a) Viento normal, b) inercial, c) abanico y d) realista. . . 59

4.2. Esquema ilustrativo de la din´amica del esfuerzo del viento, corrientes geostr´oficas y de Ekman . . . 60

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Introducci´

on

Desde hace mucho tiempo, se han venido estudiado los efectos que produce el esfuerzo del viento sobre la circulaci´on en las regiones costeras. En particular, gran inter´es ha despertado en la co-munidad cient´ıfica el caso cuando el viento sopla en direcci´on de tierra a mar, por el hecho de modificar significativamente la din´amica local frente a la costa en pocas horas, lo cual se ve refleja-do en cambios de direcci´on y magnitud de las corrientes, la formaci´on de remolinos de mesoescala y enfriamiento en la superficie del oc´eano. Este fen´omeno se ha identificado en diferentes partes del mundo, como por ejemplo en el Golfo de Tehuantepec (M´exico); Golfo de Papagayo (Costa Rica); Noroeste de Baja California (M´exico); Islas Canarias (Archipi´elago del oc´eano Atl´antico, comunidad aut´onoma de Espa˜na) y Cabo Verde (Estado soberano insular de ´Africa, situado en el oc´eano Atl´antico), por mencionar algunos lugares, donde los flujos de viento cruzan a trav´es de un paso natural entre las monta˜nas y al salir sobre el oc´eano, su trayectoria es afectada por la fuerza de Coriolis y el gradiente de presi´on atmosf´erica, desviando el viento a la derecha y en forma de abanico, respectivamente.

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adentro y se observa un enfriamiento por debajo del viento. Te´oricamente, si el evento de viento es persistente, la capa de Ekman toma una direcci´on de 90◦ hacia la derecha del viento (Transporte de Ekman), siendo proporcional a la intensidad del viento. Debido a la variaci´on espacial del viento, se genera un acumulamiento (convergencia) y esparcimiento de agua hacia los lados (divergencia), originando desplazamientos verticales de la termoclina, (Lav´ın et al. 1992). Por otra parte, la din´amica superficial es modificada de tal manera que se observa la formaci´on de dos remolinos, uno cicl´onico y uno anticicl´onico, en ambos lados del viento (Clarke, 1988; McCreary et al. 1989).

Contrario a las descripciones anteriores, las observaciones con im´agenes satelitales y mediciones in − situ, han mostrado que la respuesta del oc´eano por estos chorros de viento no es igual en ambos lados del viento, teniendo una importante componente de asimetr´ıa que se puede notar en el tama˜no e intensidad de los remolinos (Trasvi˜na et al. 1995; Barton et al. 1993; Willett et al. 2006; Vel´azquez et al. 2011). McCreary et al. (1989) indican que el remolino cicl´onico desaparece por el arrastre y que la respuesta del nivel del mar como la velocidad de propagaci´on, son sensibles a los par´ametros de mezcla. Por otra parte, Clarke (1988) menciona que la intensificaci´on del remolino anticicl´onico, puede ser causada por la trayectoria inercial del viento que introduce vorticidad negativa y lo fortalece, pero solo muestra antisimetr´ıa en el desplazamiento de la picnoclina y simetr´ıa en la corriente meridional de la capa superficial del oc´eano.

Hasta ahora, los trabajos de modelaci´on y anal´ıticos, solo consideran flujos de viento perpendicular a la costa. Motivo por el cual, en este trabajo se propone utilizar un modelo num´erico tridimensional, para estudiar el efecto de cuatro diferentes tipos de viento, el cual nos va a permitir aportar nueva inofrmaci´on sobre la respuesta asim´etrica del oc´eano.

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Es importante mencionar que este modelo, ha sido probado para la simulaci´on de marea de la Bah´ıa de Chesapeake, simulaciones de la circulaci´on de la Long Island, New York, Sur del Atl´antico y el Golfo de M´exico, as´ı como el efecto de los eventos de viento del norte (Tehuanos) sobre la din´amica costera en el Golfo de Tehuantepec, M´exico (Vel´azquez-Mu˜noz et al. 2011).

(14)

Metodolog´ıa

2.1.

Introducci´

on al modelo num´

erico

Para este trabajo, utilizamos el modelo num´erico POM (Princeton Ocean Model) desarrollado por Blumberg y Mellor en 1987. Este modelo es tridimensional e hidrost´atico y fue dise˜nado para es-tudiar con detalle la din´amica costera del oc´eano. Est´a gobernado por las ecuaciones primitivas que son resueltas por diferencias finitas. El modelo permite obtener las componentes U , V y W de la velocidad, la variaci´on de la superficie del mar, η, la salinidad, S, la densidad, ρ y la tempe-ratura, T . Adem´as incorpora un esquema de cerradura para resolver de forma parametrizada los procesos de mezcla vertical. Tambi´en contiene pasos de tiempo horizontales expl´ıcitos y verticales impl´ıcitos. Este ´ultimo permite el uso de resoluci´on fina vertical, superficial y en la capas l´ımite inferior. As´ı mismo, el modelo tiene dos ciclos, uno externo y uno interno. La parte del modo ex-terno del modelo es de dos dimensiones (x,y) y utiliza pasos de tiempo cortos. El modo inex-terno

(15)

es tridimensional y utiliza pasos de tiempo largos. A continuaci´on se describen las ecuaciones del modelo.

2.2.

Ecuaciones del modelo

En base a un sistema de coordenadas cartesianas (z como eje vertical, x es horizontal e incrementa hacia el Este y y, horizontal hacia al Norte) se considera un oc´eano en equilibrio hidrost´atico (fuerzas del gradiente vertical de presi´on y peso del fluido en equilibrio), donde las velocidades se representan con −→V =(U, V, W ), siendo U , la componente zonal, V la componente meridional y W la componente vertical. Seg´un lo anterior, las ecuaciones que describen el movimiento del oc´eano son: ∇ ·−→V +∂W ∂z = 0 (2.1) ∂U ∂t + − → V · ∇U + W∂U ∂z − f V = − 1 ρo ∂P ∂x + ∂ ∂z(KM ∂U ∂z) + Fx (2.2) ∂V ∂t + − → V · ∇V + W∂V ∂z − f U = − 1 ρo ∂P ∂y + ∂ ∂z(KM ∂V ∂z) + Fy (2.3) ρg = −∂P ∂z (2.4)

Donde P se obtiene al integrar en la vertical la ecuaci´on 2.4 desde z hasta 0, f es el par´ametro Coriolis, g aceleraci´on gravitacional, ρ0 es la densidad inicial, ρ es la densidad de referencia, KM

es el coeficiente de mezcla vertical, Fx y Fy son los t´erminos de procesos de mezcla horizontal. Las

(16)

∂θ ∂t + − → V · ∇θ + W∂θ ∂z = ∂ ∂z(KH ∂θ ∂z) + Fθ (2.5) ∂S ∂t + − → V · ∇S + W∂S ∂z = ∂ ∂z(KH ∂S ∂z) + FS (2.6) Donde KH es la difusi´on vertical turbulenta por mezcla, θ y S representan la temperatura potencial

y salinidad, donde los dos estados de la densidad son ρ = ρ(θ, S) y ρ = ρ(T, S), es decir, la densidad es evaluada como una funci´on de la temperatura potencial θ y la salinidad S pero a presi´on atmosf´erica constante, de tal manera que proporciona informaci´on precisa para calcular gradientes de densidad barocl´ınicos horizontales que entran en los t´erminos del gradiente de presi´on y la estabilidad vertical de la columna de agua y en el esquema de cerradura para la turbulencia, incluso en aguas profundas cuando los efectos de la presi´on se vuelven importantes. La relaci´on entre θ y la temperatura insitu T est´a dada por la siguiente ecuaci´on 2.7

Cpo dθ θ = −Cp dT T − α dp ρ (2.7)

Donde Cp = Cp(T, S, p) y Cpo= Cp(T, S, 0), donde Cp es el calor especifico a presi´on constante.

La t´ecnica de cerradura turbulenta se usa en el modelo num´erico para resolver el sistema de ecua-ciones para el flujo de la capa l´ımite, est´as ecuaciones est´an dadas por:

∂q2 ∂t + − → V · ∇q2+ Wq 2 z = ∂ ∂z(Kq q2 z) + 2KM[( ∂U ∂z) 2+ (∂V ∂z) 2] + 2g ρo KH ∂ρ ∂z − 2q3 Bl` + Fq (2.8) ∂q2` ∂t + − → V ·∇(q2`)+Wq 2` z = ∂ ∂z(Kq q2` z )+`ElKM[( ∂U ∂z) 2+(∂V ∂z) 2]+`Elg ρo KH ∂ρ ∂z− q3 Bl f W +F` (2.9)

Donde q2es la energ´ıa cin´etica turbulenta, K

M y Kqson los coeficientes de mezcla, ` es la turbulencia

de macroescala, Bly E` son constantes emp´ıricas, fW es una funci´on de aproximaci´on para las capas fronterizas del modelo, Fq y F` son la mezcla horizontal.

(17)

2.3.

Configuraci´

on del modelo

Figura 2.1: Dominio del modelo en forma rectangular con las fronteras cerradas. La l´ınea parab´olica indica la regi´on de forzamiento del viento. Las l´ınea roja horizontal muestra la secci´on (xy) a 160 km de la costa y las l´ıneas rojas verticales, las secciones (yz) a 500 km (l´ınea 1), 600 km (l´ınea 2) y 700 km (l´ınea 3) de la frontera oeste, de donde se obtienen las variables a estudiar.

Para la configuraci´on del modelo se considera un oc´eano rectangular de 1,200 km x 1,000 km con 1,000 m de profundidad con fondo plano (Figura 2.1). La resoluci´on espacial horizontal es de 5 km y en la vertical se definen 61 niveles verticales. La forma en que est´an definidos estos niveles en el modelo son siguiendo el fondo, de tal manera que en este caso con fondo plano se vuelven niveles horizontales en todo el dominio. Los primeros 11 niveles verticales cerca de la superficie se tienen en los primeros 30 m con separaci´on ∆σ variable desde 0.06 m a 15 m, y en la parte profunda, de 30 a 1000 m los ∆σ son de aproximadamente 20 m. En todos lo experimentos, se considera un valor constante del par´ametro de Coriolis de 3.76 × 10−5s−1.

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Figura 2.2: Perfiles iniciales de a) Temperatura, b) Salinidad y c) Densidad .

tanto de ρ, var´ıan solo con respecto a la profundidad (Figura 2.2) de tal forma que no se tienen gradientes horizontales de presi´on.

Las fronteras del domino son cerradas y se impone una condici´on que permite libre deslizamiento, es decir, la velocidad paralela a la frontera puede ser diferente de cero, pero la velocidad normal es igual a cero.

2.4.

Casos de Forzamiento

Para este trabajo se consideran cuatro casos diferentes de viento en direcci´on norma a la costa de la frontera norte y que sopla en direcci´on hacia el oc´eano. El primero es viento normal a la costa, partiendo de la idea presentada por McCreary et al. (1989). En el segundo caso se cambia la direcci´on del viento normal siguiendo una trayectoria inercial. En un tercer caso, el viento se abre en forma de abanico, causado por un gradiente de presi´on atmosf´erica y finalmente, el cuarto tipo

(19)

de viento se genera sumando los dos anteriores, produciendo un viento con las caracter´ısticas de los t´ıpicos viento observados en la naturaleza (Steenburgh et al. 1998; Lav´ın et al. 1992; Willett et al. 2006). Por tal motivo, en este trabajo se le nombra viento realista.

Es importante se˜nalar que en todos los casos, el m´aximo del esfuerzo del viento tienen un valor de |τmax| = 1·8N m−2 (2.10)

El prop´osito es que los cuatro casos de viento tengan la misma magnitud y crubran la misma ´area y poder hacer la comparaci´on de la respuesta del oc´eano.

Caso 1. Viento normal a la Costa

Para generar un campo de viento normal a la costa delimitado en direcci´on zonal y que decaiga en magnitud hacia fuera de la costa, McCreary et al (1989) definen una funci´on del esfuerzo del viento con una ecuaci´on separable:

τ = τoX(x)Y (y)T (t) (2.11)

Donde τ es esfuerzo del viento, X(x) es la variaci´on zonal del viento y Y (y), la meridional y por ´

ultimo T (t) es la variaci´on con respecto al tiempo. X(x), Y (y) y T (t) tienen un comportamiento cosenoidal definido dentro de un determinado intervalo,de tal manera que presenta una disconti-nuidad en los l´ımites del viento. Por tal motivo se propone para este trabajo que el viento tenga una variaci´on espacial suave sin discontinuidades, por lo que elegimos una funci´on exponencial tipo Gaussiana para definir la variaci´on del viento en x y y, lo cual se define como:

X(x) = −exp[−10(x − xm)2] (2.12)

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Figura 2.3: Variaci´on temporal del campo de viento. T (t) = 1 2 1 − cos 2πt 6 !! (2.14)

donde xm = 600 km y ym = 1,000 km son las coordenadas del punto medio de donde sale el flujo

de viento en la parte media de la frontera norte del dominio.

La variaci´on temporal del campo de viento, T (t), se define con una funci´on cosenoidal (ecuaci´on 2.14) en McCreary et al. (1989) para una duraci´on de 6 d´ıas. Esta funci´on no presenta discon-tinuidades, por lo que no consideramos necesario modificarla. En la Figura 2.3, se observa como aumenta T (t) gradualmente hasta llegar a un m´aximo en 3 d´ıas y despu´es disminuye hasta llegar a cero en el sexto d´ıa.

Caso 2. Viento inercial

En este caso el forzamiento del viento normal se modifica de tal manera que siga una trayectoria inercial, es decir, se dobla a la derecha de su direcci´on despu´es de salir de la costa (Figura 2.4.b). Esta modificaci´on se realiza usando la ecuaci´on de movimiento inercial, (Cushman, 2011) donde se asume un flujo de viento en direcci´on hacia fuera de la costa y sin fricci´on, por lo que la ecuaci´on

(21)

de movimiento se reduce a:

−f v = ∂uw

∂t (2.15)

f u = ∂vw

∂t (2.16)

Donde uwes la componente zonal y vwes la componente meridional del viento, con condici´on inicial

de uw(0) = 0 y vw(0) = −26 ms−1. El par´ametro de Coriolis es constante f = 2Ωsinϕ = 3,76 ×

10−5s−1 correspondiente a 15◦ de latitud, con Ω = 7,292 × 10−5s−1 que es la raz´on de rotaci´on de la Tierra y t, el tiempo. La soluci´on de esta ecuaci´on nos da la trayectoria del viento que se dobla hacia la derecha, la cual se muestra en la Figura 2.4.b con una l´ınea negra. Esta trayectoria se utiliza a lo largo del dominio para hacer que el viento cambie de direcci´on, siguiendo trayectorias paralelas.

Caso 3. Viento abanico

Para el caso donde queremos simular que el viento es afectado por el gradiente de presi´on atmosf´ eri-ca, vamos a considerar un potencial de la siguiente forma:

z2= (x − xm)

2

a2 +

(y − ym)2

b2 (2.17)

Donde a y b representan el radio del semieje mayor y menor del potencial. Al igual que en el caso anterior, la coordenada inicial de donde parte el viento est´a en el punto xm= 600 km y ym= 1,000

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τ = ∇z = ∂z ∂x, ∂z ∂x ! (2.18) donde τx= ∂z ∂xˆi, τy = ∂z ∂yˆj (2.19)

Graficando la ecuaci´on (2.19), se observa en la Figura 2.4.c el viento en abanico saliendo de la costa con magnitud m´axima de 1. 8N m−2, el cual se extiende sobre la superficie del oc´eano y se abre hacia la derecha e izquierda respecto al eje de viento m´aximo.

Caso 4. Viento realista (inercial m´

as abanico)

Finalmente, para obtener un viento aproximado a la realidad o realista, se construye un esfuer-zo del viento que incluya las dos caracter´ısticas consideradas en los casos anteriores: trayectoria inercial y trayectoria en abanico. Para esto, sumamos los vientos inercial y en abanico y despu´es normalizamos y ajustamos los valores para que el m´aximo sea 1. 8N m−2, como en los otros casos. En la Figura 2.4.d se muestran las l´ıneas de la trayectoria del viento realista que se doblan hacia ambos lados del eje de viento y se puede notar que se desv´ıan en mayor grado a la derecha del eje de viento y en menor grado hacia la izquierda.

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Figura 2.4: Casos de Viento para forzar el modelo num´erico, donde la l´ınea negra representa el eje donde el viento es m´aximo a) normal a la costa, b) inercial, c) abanico y d) realista, (No se muestra el dominio completo).

Divergencia y Rotacional del esfuerzo del viento

Como el ´unico forzamiento utilizado en este estudio es por el esfuerzo del viento, en esta secci´on mostramos algunas de las principales caracter´ısticas de los cuatro viento utilizados, que son el rotacional y la divergencia.

En la Figura 2.5 se muestran la divergencia para cada caso de viento. Cuando el viento es normal a la costa (Figura 2.5.a) y cuando tienen trayectoria inercial (Figura 2.5.b) se observa positiva y sim´etrica (respecto el eje donde el viento m´aximo), mientras que el viento en forma de abanico (Figura 2.5.c) y realista (Figura 2.5.d) tienen una divergencia negativa en el centro y positiva en

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Figura 2.5: Divergencia de los cuatro casos de viento, a) Viento normal a la costa; b) Viento inercial; c) Viento abanico; d) Viento abanico + inercial (realista)

ambos lados, mostrando asimetr´ıa en el caso del viento realista (figura 2.5.d). Cuando la divergencia es positiva, indica que el viento es m´as r´apido cuando sale que cuando entra y viceversa si es negativa.

En la Figura 2.6 se muestra el rotacional para los cuatro casos de viento. Se puede ver en todos los casos que es positivo en el lado izquierdo del viento y negativo en el lado derecho. Para el caso inercial (figura 2.6.b), se observa en el rotacional negativo que la regi´on con valor m´aximo es m´as extensa que la regi´on del rotacional positivo, de tal manera que indica mayor tendencia del viento a inducir rotaci´on en direcci´on de las manecillas del reloj que en sentido antihorario.

2.5.

Obtenci´

on de los Par´

ametros F´ısicos

Para evaluar y analizar la respuesta del oc´eano ante el esfuerzo del viento se consideran tres forma de variaci´on espacial de las variables f´ısicas, las cuales son: simetr´ıa, antisimetr´ıa y asimetr´ıa las

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Figura 2.6: Rotacional de los cuatro casos de viento, a) Viento normal a la costa; b) Viento inercial; c) Viento abanico; d) Viento abanico + inercial (realista).

cuales se toman con respecto al eje del viento, e.i., donde es mayor el esfuerzo. La posici´on de este eje del viento puede var´ıar seg´un el caso.

La simetr´ıa (Figura 2.7.a) es cuando la variaci´on espacial de una variable es igual en magnitud, sentido y forma del lado izquierdo y del derecho respecto al eje del viento. La antisimetr´ıa (Figura 2.7.b) es cuando una variable es igual en tama˜no y forma en ambos lados pero con sentido opuesto, es decir, con signo contrario. En el caso de una respuesta asim´etrica de una variable (Figura 2.7.c) existen diferencias en forma, tama˜no y sentido en ambos lado del viento.

En general, el esfuerzo del viento en la superficie del oc´eano produce como respuesta enfriamiento, el cual puede ser debido a procesos de mezcla en la capa superficial as´ı como por procesos de surgencia (ascensi´on de la masa de aguas subsuperficiales, las cuales son fr´ıas y m´as densas). Otro rasgo caracter´ıstico de la respuesta del oc´eano por este tipo de forzamientos es un r´apido cambio en las corrientes, que en este caso se generan a partir del reposo y se intensifican en pocas horas.

(26)

Figura 2.7: Esquema de los conceptos de a) Simetr´ıa, b) antisimetr´ıa y c) asimetr´ıa.

Como durante el evento de viento el nivel de la superficie libre del oc´eano se ve alterado, tambi´en las corrientes geostr´oficas juegan un papel importante en la respuesta del oc´eno, sobre todo una vez que cesa el forzamiento. Para el estudio de estos fen´omenos en la respuesta del oc´eano, se analizan algunos par´ametros f´ısicos en ambos lados del eje de viento que se toman en la capa superficial, xy, (Figura 2.1) y a lo largo de los perfiles verticales zonal y meridionales (Figura 2.1).

Las variables que se pueden obtener del modelo consideradas para este trabajo, son el nivel del mar η, la temperatura T , velocidad meridional y zonal (u, v), velocidad meridional y zonal integrada en la vertical (ua, va) y energ´ıa cin´etica turbulenta q2.

Por otra parte, las variables que se pueden calcular a partir de los datos del modelo son la energ´ıa cin´etica Ec y energ´ıa potencial Ep, as´ı como los fen´omenos de Bombeo, M ezcla y Surgencia para observar de manera m´as factible su respuesta asim´etrica, sim´etrica y antisim´etrica as´ı como, sus valores m´aximos, y mediante el desplazamiento de las isotermas del modelo num´erico. Se calcula el Bombeo, y se cuantifica la corriente de agua, para, de alguna manera saber en que lado de la respuesta del oc´eano se transporta mayor cantidad de agua.

(27)

diez d´ıas de simulaci´on.

2.6.

Calculo de Par´

ametros F´ısicos

Como se mencion´o anteriormente, algunas variables pueden ser obtenidas del modelo, otras son calculadas dentro del modelo y otras utilizando los datos de salida del modelo. Las variables que son calculadas dentro y fuera del modelo se calculan de la siguiente manera: Para calcular la energ´ıa potencial por unidad de volumen ∆V en un fluido consideramos la definici´on

Ep=

mgh

∆V (2.20)

donde m es la masa, g la aceleraci´on de la gravedad y h la altura o desplazamiento vertical de la unidad de volumen del fluido. Considerando que ρ = m/∆V , la energ´ıa potencial se puede escribir como

Ep = ρgh (2.21)

Donde ρ es la densidad por unidad de volumen y h el desplazamiento de las isotermas. Cuando la termocl´ına o el nivel del mar ascienden, se tiene una Ep positiva y cuando descienden se tiene energ´ıa potencial negativa.

La energ´ıa cin´etica de un fluido en movimiento se puede expresar como energ´ıa cin´etica por unidad de volumen mediante Ec= 1 2mv 2 ∆V (2.22)

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Figura 2.8: Desplazamiento de las isotermas respecto a su estado inicial

y al igual que para la Ep, si ρ =m/∆V , la energ´ıa cin´etica se puede escribir como

Ec=

1 2ρ(u

2+ v2) (2.23)

donde u y v son las componentes de la corriente tridimensional.

El bombeo consiste en el desplazamiento vertical de la masa de agua, que en este trabajo se calcula como la velocidad vertical de la masa de agua, considerando el tiempo de desplazamiento de las isotermas, respecto a su posici´on inicial en reposo. Un esquema de este desplazamiento vertical se muestra en la figura 2.8.

Para evaluar el T ransporte en ambos lados de la respuesta del oc´eano, calculamos la suma de la velocidad integrada en la vertical (ua, va), a lo largo de cada una de tres transectos que delimitan una regi´on rectangular frente a la zona de influencia del viento, como se puede ver en la Figura 2.9. La velocidad de las corrientes en cada l´ınea por la longitud que cruza la masa de agua, se define como el T ransporte (No se considera la profundidad porque ya esta incluida al hacer la integraci´on). En general, para todos los casos de viento se observa que el transporte se introduce

(29)

por los cortes 1 y 2, y sale por el corte 3.

Figura 2.9: Cortes 1, 2 y 3 para el c´alculo del T ransporte en el dominio del modelo num´erico en el sexto d´ıa de simulaci´on de la respuesta de la corriente integrada en la vertical ua y va (flechas negras) para el viento normal a la costa (No se muestra el dominio completo).

Este an´alisis del T ransporte de la masa de agua que pasa por los cortes, nos permite determinar la relaci´on entre la cantidad de agua que es arrastrada por el viento hacia fuera de la costa y la que entra por los extremos. De esta forma podemos estimar un equilibrio de la corriente que alimenta las corrientes costeras. Si las corrientes costeras, son independientes de la corriente hacia fuera de la costa, siempre deben ser iguales por ambos lados.

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Resultados

3.1.

Respuesta Superficial del oc´

eano

Los aspectos m´as generales de la respuesta del oc´eano, se pueden apreciar mediante una serie de im´agenes de temperatura tomadas de la capa superficial del modelo a las cuales agregamos contornos del nivel del mar y la velocidad integrada en la vertical. Estas dos ´ultimas variables corresponden al modo externo del modelo y nos dan informaci´on de la din´amica en toda la capa de fluido. En la Figura 3.1 se muestra la evoluci´on temporal en el tercer, sexto y d´ecimo d´ıa de simulaci´on para las variables mencionadas en cado uno de los cuatro casos de viento analizados. Los contornos corresponden al nivel del mar, siendo (—) elevaci´on y (− −) hundimiento, ambos en intervalos de 0.1 m. Los tonos de color indican la temperatura superficial y las flechas (−→), la velocidad integrada en la vertical. La respuesta del oc´eano para todos los casos de viento muestra asimetr´ıa en la variaci´on temporal de T , η y (ua y va) en ambos lados del viento. En la figura

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3.1 se observa una zona de enfriamiento causada por el esfuerzo del viento que impulsa la masa de agua en direcci´on costa fuera generando hundimiento cerca de la frontera norte y provocando que las capas sub-superficiales se eleven. Por debajo del viento tambi´en se observa enfriamiento, causado posiblemente por mezcla o surgencia. Una vez que el viento cesa, el hundimiento frente a la costa es llenado con masas de agua de los extremos que convergen en la parte media y se desv´ıan hacia fuera de la costa produciendo lenguas de agua fr´ıa que siguen la trayectoria de la corriente en direcci´on hacia fuera de la costa.

Cuando inicia el evento de viento y durante los primeros tres d´ıas, el arrastre del viento genera una corriente hacia fuera de la costa, la cual se observa en (ua y va) en la figura 3.1. Conforme transcurre el evento de viento y la corriente es arrastrada hacia mar afuera, se generan otras dos corrientes paralelas a la costa en los extremos del viento, ambas hacia la zona de viento. Esta circulaci´on producida por el viento se cierra, formando dos celdas de circulaci´on, una cicl´onica en el lado este y otra anticicl´onica en el lado oeste.

Viento normal a la costa

Primeramente se describe el caso del viento normal a la costa por dos aspectos importantes. El primero es que este caso de estudio sirve como referencia del trabajo de McCreary et al. (1989) y el segundo es porque es referencia tambi´en de los otros tres caso de viento.

Por lo anterior, la respuesta del oc´eano para el viento normal a la costa, se observa en la Figura 3.1.a para el tercer d´ıa de simulaci´on, donde se muestra una ligera formaci´on de los remolinos, con una corriente bien definida hacia fuera de la costa con un valor m´aximo de 0.1093 ms−1 y un notorio enfriamiento junto a la frontera norte de ≈ 4,2◦C respecto al valor inicial.

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circulaci´on m´as definida, dipolar y con poca asimetr´ıa, donde en el nivel del mar y el hundimiento tiene la misma magnitud que elevaci´on de 19 cm. Tambi´en se muestra ligera asimetr´ıa en la forma de los remolinos, pues ambos se encuentran bien definidos y casi del mismo tama˜no. En esta misma figura se tiene menor enfriamiento en la superficie del oc´eano con 2.8◦C y mayor velocidad de corriente con 0.25 ms−1 hacia el Sur.

Para el ´ultimo d´ıa de simulaci´on (Figura 3.1.i), cuando ya no hay viento, la corriente disminuye su rapid´ez, a 0.23 ms−1. Aunque en este caso la forma de los remolinos en el d´ıa d´ecimo de la simulaci´on es notariamente asim´etrica, se debe tener en cuenta que ya no act´ua el esfuerzo del viento desde el sexto d´ıa y la din´amica no es controlada por el esfuerzo. Se encuentra que el enfriamiento es de ≈ 2,5◦C y la elevaci´on y hundimiento son de la misma magnitud de 21 cm a ambos lados del viento.

Es importante mencionar que este resultado es muy similar al obtenido por Mc Creary et al. (1989) en cuanto a la diferencia que hay entre los remolinos. Sin embargo, ellos utilizan un mecanismo para permitir que en su modelo de capa y media se pueda intercambiar temperatura de la capa inferior a la superior. En nuestro caso, el modelo num´erico contiene muchos aspectos de la din´amica del oc´eano que simulan procesos de surgencia y mezcla, lo cuales aparentemente son importantes para la respuesta asim´etrica del oc´eano.

Viento inercial

La primera modificaci´on que hacemos al viento es en su trayector´ıa, haci´endola inercial. Clarke (1988) plantea la hip´otesis de que la trayectoria inercial que sigue el viento despu´es de salir de tierra, es importante para la asimetr´ıa en la respuesta del oc´eano, aunque no lo demuestra.

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En nuestros resultados podemos notar que para este caso de viento (secuencia de figuras 3.1.b, f, j) se obtiene la mayor asimetr´ıa en la respuesta del oc´eano. En cuanto a la disminuci´on de la temperatura superficial se obtienen los valores m´as altos, con un m´aximo por debajo del viento y frente a la costa que alcanza los 18.9◦C respecto al valor inicial en el tercer d´ıa de simulaci´on. En este caso es notoria la diferencia en el nivel del mar a los lados del viento, lo cual muestra mayor elevaci´on (23 cm lado oeste) que hundimiento (22 cm lado este) y una corriente de 0.23 ms−1

Esta diferencia en la respuesta del nivel del mar en ambos lados del viento est´a relacionada con la intensidad de los remolinos, que es otra caracter´ıstica de la asimetr´ıa encontrada. Esto se puede notar en la forma de los remolinos, definidos por los contornos del nivel del mar, los cuales son m´as alargados y orientados en la direcci´on del viento.

En el sexto d´ıa de simulaci´on (Figura 3.1.f) el remolino anticicl´onico se encuentra muy fortalecido y el cic´onico es muy alargado. La corriente tiene un m´aximo de 0.48 ms−1 y en el nivel del mar se tiene una elevaci´on de 33 cm y 28 cm de hundimiento. Tambi´en se tiene menor enfriamiento que el tercer d´ıa de simulaci´on, de 5.70◦C.

En el d´ecimo d´ıa se observa que la din´amica es dominada completamente por el remolino anti-cicl´onico y aparentemente arrastra al remolino cicl´onico, produciendo la p´erdida de su forma y debilit´andolo. Respecto al nivel del mar, se tiene una elevaci´on de 37 cm y el hundimiento de 26 cm en la regi´on cicl´onica (Figura 3.1.j). Se puede notar que el enfriamiento de 5.3◦C es atrapado por la corriente hacia fuera de la costa que cambia de direcci´on para formar al remolino anticicl´onico.

Hacia el final del periodo de simulaci´on, la corriente integrada en la vertical alcanza valores m´aximos 0.41 ms−1en direcci´on Suroeste. Este cambio en la direcci´on de la corriente respecto al primer caso

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suponer que es mayor la contribuci´on de la corriente hacia fuera de la costa para alimentar a la corriente costera que entra por el lado oeste, dando mayor impulso a la formaci´n del remolino anticicl´onico.

Viento en forma de abanico

Para el viento en forma de abanico la respuesta del oc´eano es menos intensa pero produce cambios notorios respecto al caso de viento normal. De hecho, para este caso tenemos que los valores de corriente integrada en la vertical es menor que en el caso de viento inercial y similar al caso de viento normal a la costa, siendo de 0.13 ms−1 durante el tercer d´ıa

El cambio m´as importante es el enfriamiento enfrente de la costa. En este caso no se observa enfria-miento significativo por debajo del viento. Otro cambio muy notorio es en cuanto a la orientaci´on de los remolinos, donde se puede ver en la Figura 3.1.g y 3.1.k, al final de la simulaci´on, que los remolinos est´an orientados de tal forma que el cicl´onico est´a m´as al sur que el anticicl´onico.

En el nivel del mar, se observa mayor hundimiento (regi´on cicl´onica) que elevaci´on (regi´on anti-cicl´onica) durante los primeros tres di´as que dura el forzamiento con valores de 8 cm de elevaci´on y 10 cm de hundimiento en la regi´on cicl´onica. En el sexto y d´ecimo d´ıa la diferencia en el nivel del mar se invierte, siendo para el sexto d´ıa mayor la elevaci´on con 13 cm que el hundimiento, con 11 cm.

Respecto al enfriamiento, tenemos que est´e es mayor frente a la costa, con valores de 7 y 4.30◦C para el tercer y sexto d´ıa y disminuyendo hasta 3.10◦C despu´es de 4 d´ıas de terminar el viento.

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simulac´ıon 0.26 ms−1 en el sexto d´ıa y en el d´ecimo d´ıa de 0.23 ms−1 hacia el Sur.

Viento realista

El ´ultimo caso estudiado corresponde al viento realista, construido con la suma del viento inercial y el viento en abanico. Es importante se˜nalar que consideramos igual aporte por ambos tipos de viento, esto quiere decir, que consideramos igual porcentaje de viento inercial que del viento en forma de abanico. Se puede observar en la secuencia inferior de la Figura 3.1 (d,h,l) que a diferencia del primer caso, con viento normal a la costa, en esta ocasi´on la respuesta superficial es diferente. Se puede ver que el principal enfriamiento es frente a la costa en el tercer d´ıa de simulaci´on, lo cual se puede atribuir a la forma en abanico del viento, con una diferencia de temperatura de unos 5.5◦C respecto al valor inicial (ver Figura 3.1.d).

Para los siguientes d´ıas cuando termina el viento (Figura 3.1.h y l) el enfriamiento no es muy significativo, en el sexto d´ıa tiene 3◦C y en el d´ecimo d´ıa 2.6 ◦C. Este enfriamiento solo se localiza en la parte frontal de la corriente que va en direcci´on hacia fuera de la costa. Se puede notar que justo al finalizar el evento de viento (Figura 3.1.h) hay caracter´ısticas en la forma de los remolinos aportadas por la forma inercial y en abanico del viento.

En las figuras 3.1.h y 3.1.l, se observa como se define el remolino anticicl´onico y el cicl´onico, estando estos a diferente latitud, donde el anticicl´onico domina la din´amica. Este rasgo de asimetr´ıa entre la forma de los remolinos se puede atribuir al viento inercial.

La principal diferencia entre el caso de viento realista y el caso de viento normal a la costa, es que est´a menos definido el remolino cicl´onico, mientras que en ambos casos, el remolino anticic´onico es m´as circular y ligeramente m´as intenso.

(36)

Para hacer la evaluaci´on cualitativa del comportamiento de las variables f´ısicas principales η, va, T y ρ en ambos lados del eje de viento, se toman datos a lo largo de perfiles zonales a 160 km de la costa (Figura 2.1) los cuales se muestran en las figuras 3.2, 3.3, 3.4 y 3.5.

En la Figura 3.2, se observa en el d´ıa tres de simulaci´on, una respuesta antisim´etrica del nivel del mar para los cuatro casos de viento, donde se muestra que cuando el viento es normal, abanico y realista hay valores de η muy similares. El ´unico caso diferente es para el viento inercial, para el cual sobresale en hundimiento y elevaci´on, mostrando mayor elevaci´on que hundimiento.

La asimetr´ıa en el nivel del mar se hace m´as intensa hacia el d´ıa 10 de simulaci´on, siendo mayor y m´as ancha la elevaci´on del nivel del mar en el lado izquierdo que el hundimiento (menos ancho) del lado derecho, donde η con viento realista y normal tiene un comportamiento muy similar.

Otra variable que nos proporciona informaci´on importante respecto a la respuesta en ambos lados del eje del viento es la componente meridional de la corriente, ya que muestra la corriente hacia fuera de la costa y las dos contra-corrientes a los lados. Esta variable va, es principalmente asim´etrica, como se puede ver en la Figura 3.3 que muestra en el d´ıa seis mayor intensidad que en el d´ıa tres, as´ı como tambi´en, mayor velocidad de la corriente en direcci´on del viento y en la contra-corriente correspondiente al lado del remolino anticicl´onico.

Las variables T y ρ son una importante referencia para evaluar el enfriamiento y el bombeo bajo el eje del viento. En la Figura 3.4, se muestra la respuesta asim´etrica de la temperatura para todos los casos de viento, con mayor enfriamiento en el tercer d´ıa de simulaci´on (cuando el viento es m´aximo), donde el viento inercial sobresale aportando mayor enfriamiento debajo del eje de

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viento, a diferencia del sexto d´ıa que muestra menor enfriamiento, donde en el caso inercial hay mayor enfriamiento en el extremos oeste del remolino cicl´onico y menor enfriamiento con mayor dispersi´on de la lengua de agua fr´ıa en la regi´on anticicl´onica (Figura 3.4).

Estos resultados nos permiten suponer que la distribuci´on del agua fr´ıa en la superficie del oc´eano es causada por la corriente del remolino anticicl´onico al atraer la masa de agua fr´ıa. As´ı mismo, la disminuci´on de enfriamiento debajo del eje de viento, puede ser causada por la mezcla o por corrientes c´alidas que regresan por los lados. En general, es factible observar (Figura 3.4) que el viento inercial es el mayor portador de enfriamiento en el tercer y sexto d´ıa de simulaci´on.

La secci´on zonal correspondiente a la densidad se muestra en la Figura 3.5 donde para el tercer d´ıa de simulaci´on se observa una respuesta principalmente sim´etrica, para los cuatros casos de viento. De manera an´aloga a la temperatura, el caso de viento inercial tambi´en es el que aporta mayores valores de densidad en la superficie del oc´eano, lo cual est´a relacionado con la ascensi´on de las masas de agua subsuperficiales debajo del eje de viento. En el sexto d´ıa de simulaci´on sobresale el caso de viento inercial con mayores valores de densidad y en segundo lugar el viento normal a la costa. Tambi´en se observa que la densidad no cambia tanto como la temperatura bajo del eje de viento, lo que indica que hay surgencia en esta zona y que la disminuc´on del enfriamiento en la Figura 3.4 en el sexto d´ıa de simulaci´on se debe principalmente a mezcla y no a la sugencia.

En general, en los perfiles zonales de la respuesta del oc´eano superficial se observa que a diferencia de los dem´as casos, el viento inercial aporta mayor respuesta del nivel del mar, enfriamiento, velocidad meridional, y valores altos de densidad.

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Para el estudio de la din´amica del oc´eano en su interior, se analiza la M ezcla, Surgencia, Energ´ıa Cin´etica, Energ´ıa Potencial y T urbulenta, Bombeo y T ransporte. A continuaci´on se muestran los resultados de cada una de las variables:

3.4.

Mezcla y Surgencia

Para tratar de identificar los procesos f´ısicos que producen los cambios de T en el interior del oc´eano, en esta secci´on, se compara el cambio de los perfiles de T en ambos lados y por debajo del viento. Para analizar esto, se considera el perfil inicial (cuando el oc´eano se encuentra en reposo) junto con los perfiles del sexto d´ıa de simulaci´on, cuando el esfuerzo del viento ha concluido. Todos los casos se muestran en las figuras 3.6, estos perfiles fueron obtenidos en la regi´on anticicl´onica (lado izquierdo), central (centro) y regi´on cicl´onica (lado derecho) a 160 km de la frontera Norte. Como refrencia la l´ınea verde corresponde al perfil en t = 0.

En la Figura 3.6 los perfiles de T del lado derecho y del centro, muestran de forma general mezcla en los primeros 100 m, para el perfil en el lado anticicl´onico se tiene mayor mezcla (el perfil es m´as constante en los primeros 100-120 m) que los perfiles del centro, los cuales muestran algo de mezcla hasta los 70 m. Tambi´en muestran una ligera tendencia lineal a disminuir de valor. Despu´es de los 100-120 m el cambio de temperatura es mayor. En el caso del lado izquierdo, los perfiles de temperatura indican que hay un cambio de aproximadamente 3◦.

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los perfiles mantienen una variaci´on en la vertical hasta los 140 m o m´as de profundidad. Esto nos permite suponer que los procesos de mezcla son mucho menos importantes y que hay procesos que llevan a las isotermas de las capas profundas hacia la superficie. Para que estos procesos sean notorios, en la superficie, se requiere que las isotermas alcancen la superficie, lo cual puede ser por eventos de mayor tiempo de duraci´on y no necesariamente por eventos m´as intensos.

Estos resultados, nos indican que para los cuatro casos de viento los procesos de mezcla son m´as importantes del lado del remolino anticicl´onico, mientras que del lado del remolino cicl´onico, los procesos de surgencia y bombeo son los que tienen un papel m´as importante en la respuesta del oc´eano. Estos resultados est´an de acuerdo con lo observado para la Energ´ıa Cin´etica Turbulenta, la cual tiene valores significativos solo del lado del remolino antcicl´onico.

Para acrecentar el an´alisis de los procesos que modifican la distribuci´on de temperatura en el interior del oc´eano (mezcla o surgencia y bombeo) se utilizan los datos de temperatura tomados en el perfil vertical zonal (Figura 3.7) y en tres perfiles verticales meridionales yz (Figura 3.8 localizados en la regi´on anticicl´onica, 3.9 la regi´on cicl´onica y 3.10, en la regi´on central).

Para los cuatro casos de viento, en las secciones xz (figuras 3.7.a, 3.7.b, 3.7.c y 3.7.d) se observa desplazamiento de las isotermas (hundimiento y elevaci´on) desde la superficie hasta los 200 m de profundidad. Es notorio en todos los casos, que desde el centro y hacia el lado izquierdo, donde las isotermas suben muy r´apidamente, casi alcanzando la superficie. Est´as perturbaciones de la isoterma de 24◦C (franja roja) en la regi´on anticicl´onica, se atribuyen a la mezcla de la masa de agua. A diferencia del caso con viento normal, abanico y realista, la respuesta del oc´eano en el caso con viento inercial (Figura 3.7.b) sobresale, produciendo mayor mezcla y hundimiento de las isotermas en la regi´on anticicl´onica, con mayor elevaci´on del lado del remolino cicl´onico.

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remolinos (figuras 3.8 y 3.9) se muestra el desplazamiento vertical de las isotermas a lo largo de la regi´on anticicl´onica y cicl´onica, respectivamente.

Se puede apreciar en la regi´on del remolino anticicl´onico 3.8 a lo largo del perfil vertical meridional que, el caso que aporta mayor mezcla es cuando el viento es inercial (Figura 3.8.b), lo cu´al coincide con lo visto en los perfiles (figuras 3.6), donde las isotermas se muestran menos paralelas y m´as separadas. Para los casos de viento normal, inercial y realista, la capa mezclada est´a entre los 23 y 27 ◦C (franja tinta y roja), mientras que cuando el viento es inercial (Figura 3.8.b), el bombeo levanta las isotermas que se localizan m´as profundas, de hasta 15◦C.

Es notorio que del lado del remolino cicl´onico para los cuatro casos de viento (Figura 3.9), las l´ıneas de igual temperatura se desplazan de manera paralela, manteniendo la distancia entre ellas, indicando el bombeo en la zona cicl´onica. Cuando el viento es normal e inercial sobresale la elevaci´on de las isotermas. Es importante mencionar que en la Figura 3.9.c se observa que el viento en forma de abanico se caracteriza por ser el portador mezcla cerca de la costa en la regi´on cicl´onica, lo cual se puede ver en los primeros 30 km cerca de la costa y 40 m de profundidad, donde se observa ampliaci´on de la isoterma de 25◦, y donde las isotermas inferiores a los 25◦ no muestran desplazamiento.

En la Figura 3.10 correspondiente a la secci´on vertical zonal bajo el eje del viento, se muestra en todos los casos hundimiento y elevaci´on de las isotermas junto a la costa, mostrando una zona de mezcla, que es m´as ancha y profunda para el caso de viento inercial. Esta mezcla y hundimiento de las isotermas cerca de la costa, pueden ser causadas por la corriente y contracorriente de la masa de agua.

(41)

Tambi´en se observa que a diferencia del viento normal y realista, el viento inercial y de abanico son los que aportan m´as hundimiento y mezcla que todos los dem´as casos de esfuerzo.

3.5.

Bombeo

El Bombeo, se puede apreciar en las figuras 3.7, 3.8 y 3.9 por medio del hundimiento y elevaci´on de las isotermas, donde como ya se mencion´o, el viento inercial aporta mayor hundimiento y elevaci´on.

Por lo anterior, para obtener un mejor an´alisis, se estima el valor del Bombeo para todos lo casos de viento. Este fen´omeno f´ısico se calcula para el cuarto d´ıa de simulaci´on, que es cuando las isotermas tienen su m´axima elevaci´on y hundimiento (Tabla 1, 2, 3 y 4). Seg´un estos valores, se tiene que el Bombeo es mayor en la regi´on anticicl´onica para todos los casos de viento, donde nuevamente el viento inercial sobresale aportando mayor Bombeo en la regi´on anticicl´onica y cicl´onica.

Tabla 1. Bombeo para el Viento normal Anticicl´on (m/s) Cicl´on (m/s) Isotermas (◦C)

-1.13E-04 0.794E-04 25 -0.907E-04 0.907E-04 19 -9.07E-04 0.907E-04 15

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Anticicl´on (m/s) Cicl´on (m/s) Isotermas (◦C) -2.26E-04 0.567E-04 25 -2.26E-04 1.13E-04 19 -2.83E-04 1.13E-04 15

Tabla 3. Bombeo para el Viento en abanico Anticicl´on (m/s) Cicl´on (m/s) Isotermas (◦C)

-1.13E-04 0.567E-04 25 -1.13E-04 1.13E-04 19 -1.13E-04 0.567E-04 15

Tabla 4. Bombeo para el Viento realista Anticicl´on (m/s) Cicl´on (m/s) Isotermas (◦C)

-1.36E-04 0.453E-04 25 -1.36E-04 0.907E-04 19 -0.907E-04 0.453E-04 15

Energ´ıa Cin´

etica y Potencial

La Energ´ıa Cin´etica (Ec) y Potencial (Ep) para los cuatro casos de viento se muestran en las figuras 3.11, 3.12, 3.13 y 3.14, donde se observa que la Ec es m´as intensa debajo del eje de viento y la Ep se encuentra con valores m´aximos entre los 50 m y 200 m de profundidad y conforme transcurren los d´ıas se dispersa en el interior del oc´eano, siendo mayor su distribuci´on en la regi´on anticicl´onica.

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Analizando la Ec y Ep para cada caso de viento, se tiene lo siguiente:

Viento normal a la Costa

Para el viento normal a la costa en el sexto d´ıa de simulaci´on, la Ec se muestra m´as intensa debajo del eje de viento (Figura 3.11.b) con un valor m´aximo de 1400 J m−3 en los primeros 50 metros de profundidad, esto es porque en esta zona, la masa de agua superficial es impulsada por los valores m´aximos del esfuerzo del viento, produciendo m´axima velocidad de la corriente y como consecuencia mayor Energ´ıa Cin´etica.

Respecto a la Ep, se observa una respuesta antisim´etrica en magnitud, ya que se tiene una Ep positiva (regi´on cicl´onica) y negativa (regi´on anticicl´onica) de 1 × 104 J m−3. La Ep muestra tam-bi´en una respuesta asim´etrica en su distribuci´on (Figura 3.11.e), con mayor dispersi´on en la regi´on anticicl´onica entre los 100 y 200 m de profundidad. La Ep negativa en el interior del oc´eano nos indica que el hundimiento de las isotermas es de mayor amplitud en la regi´on anticicl´onica que la elevaci´on de las isotermas a la derecha del eje de viento (regi´on cicl´onica). Este hundimiento y elevaci´on est´a relacionado con la divergencia y convergencia del transporte de la masa de agua. Esta asimetr´ıa en la respuesta de la Ep donde el hundimiento de las isotermas es m´as ancho que la elevaci´on se atribuye a que el transporte de la masa de agua es influenciado por la fuerza Coriolis, de tal manera que tanto el transporte como Coriolis fortalecen al remolino anticicl´onico haciendo su di´ametro m´as extenso.

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simulaci´on es m´as intensa debajo del eje de viento con valor m´aximo de 1400 J m−3 y en la regi´on anticicl´onica con valor m´aximo de 1000 J m−3(Figura 3.12.b), a diferencia de la Ec correspondiente al viento normal a la costa, la Ec para el viento inercial muestra mayor dispersi´on, esto indica que por debajo del eje de viento y en la regi´on anticicl´onica, son las zonas con mayor movimiento de la masa de agua debido a valores m´aximos de va (en direcci´on del esfuerzo del viento) y contracorriente anticicl´onica (en sentido contrario al esfuerzo, Figura 3.3). Tambi´en se observa que la Ec se dispersa hacia el interior del oc´eano, esto se explica debido a que a mayor velocidad de va, mayor es la turbulencia que se genera por abajo de eje de viento, lo que produce que la densidad vari´a generando mayores corrientes geostr´oficas que en los dem´as casos de viento.

As´ı mismo, la Ep (Figura 3.12.e) muestra valores m´aximos en el sexto d´ıa de simulaci´on con una respuesta antisim´etrica en magnitud y asim´etrica en dispersi´on, con Ep positiva y negativa de 1 × 104J m−3, y con mayor dispersi´on en la regi´on anticicl´onica indicando que hay mayor hundi-miento de las isotermas en esa regi´on.

Viento en forma de abanico

En el sexto d´ıa de simulaci´on (Figura 3.13.b), la Ec producida por el esfuerzo del viento en forma de abanico en la superficie del oc´eano, tiene un valor de 500 J m−3 por debajo del eje de viento, el cual es un valor muy peque˜no en comparaci´on con los valores obtenidos en los dem´as casos de viento, debido a que va es menor para este caso de viento (Figura 3.3). Es posible suponer que, como el viento se abre justo en el eje, impulsa poco la corriente (va).

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En la Figura 3.13.e se muestra la Ep con una respuesta antisim´etrica con magnitud positiva y nega-tiva de 1 × 104 J m−3, donde, an´alogamente a los dem´as casos de viento, en la regi´on anticicl´onica se encuentra la Ep m´as distribuida que en la cicl´onica. Este caso coincide con el de viento normal a la costa, en cuanto a que produce un valor similar de Ep en ambos lados y una respuesta asim´etrica.

Viento realista

Finalmente en el sexto d´ıa de simulaci´on para el viento realista se observa que la respuesta de la Ec es similar en su forma a la obtenida en el viento normal a la Costa con un valor de 1000 J m−3 debajo del eje de viento (Figura 3.14.b). Respecto la Ep se observa tambi´en mayor dispersi´on en la regi´on anticicl´onica. Si este caso es similar al caso 1, entonces quiere decir que la respuesta en el interior del oc´eano solo es influenciada, cuando el esfuerzo del viento es m´as inercial que en forma de abanico, debido a que sus corrientes son m´as fuertes en la regi´on anticiclonica lo que produce mayor Ec y mayor hundimiento de las isotermas, seg´un lo que muestra la Ep.

3.6.

Energ´ıa Cin´

etica Turbulenta

Para tratar de explicar los procesos de mezcla que suceden por el esfuerzo del viento y la formaci´on de los remolinos podemos explorar la variaci´on de la energ´ıa cin´etica turbulenta, q2 en el interior del oc´eano. En las Figura 3.15 se muestra las secciones de q2 en la secc´on zonal a 160 km de la costa. Podemos ver que para todos los casos, a tres y seis d´ıas de simulaci´on hay valores significativos de q2 cerca de la superficie y por debajo de la zona donde es m´as intenso el viento. La otra zona donde son significativos los valores de q2 es en una delgada franja vertical en el lado oeste, que aparentemente puede estar relacionada con la orilla del remolino anticicl´onico (para el caso de viento inercial) y

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En la Figura 3.15d se muestra que el viento inercial produce mayor Energ´ıa Cin´etica Turbulenta que en los dem´as casos, siendo el viento en forma de abanico el que menos q2 produce.

En esta serie de figuras tambi´en se aprecia que el viento normal a la costa, en forma de abanico y el realista, muestran una magnitud y dipsersi´on de q2 muy similar, en el tercer de simulaci´on con. Para todos los casos, en el sexto d´ıa se simulaci´on, la q2 m´axima se muestra entre los 10 y 200 m de profundidad muy cercano a donde se localiza el centro del remolino anticicl´onico (para el viento normal, en abanico y realista) y en la orilla del remolino anticicl´onico (para el caso de viento inercial). Esta diferencia en los valores de q2 en ambos lados del viento se puede atribuir a que el remolino anticicl´onico se encuentra m´as fortalecido que el cicl´onico presentando mayor rotaci´on de la masa de agua, donde las corrientes son m´as intensas generando as´ı mayor agitaci´on y mezcla.

3.7.

Transporte

En las tablas 5, 6, 7 y 8, se muestra el T ransporte correspondiente al sexto d´ıa de simulaci´on. El T ransporte negativo representa entrada de agua a la zona descrita en la Figura 2.9 y la T ransporte positivo, la salida de agua.

En todos los casos, el c´alculo del T ransporte nos permite observar que la cantidad de agua que sale es aproximadamente la misma cantidad que entra (se conserva).

As´ı mismo, se puede ver que el T ransporte aporta mayor cantidad de agua en la regi´on anticicl´onica (corte 1) que en la regi´on cicl´onica (corte 2). A diferencia de los dem´as casos de viento, el viento

(47)

inercial sobresale aportando mayor T ransporte en la regi´on a la anticicl´onica.

Tabla 5. Transporte para el viento normal (Sv) corte 1 (Sv) corte 2 (Sv) corte 3

0.49 0.42 -0.95

Tabla 6. Transporte para el viento inercial (Sv) corte 1 (Sv) corte 2 (Sv) corte 3

1.13 0.78 -1.98

Tabla 7. Transporte para el viento abanico (Sv) corte 1 (Sv) corte 2 (Sv) corte 3

0.36 0.25 -0.62

Tabla 8. Transporte para el viento realista (Sv) corte 1 (Sv) corte 2 (Sv) corte 3

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Figura 3.1: Respuesta del oc´eano ante el esfuerzo del viento en el tercer d´ıa de simulaci´on (primera columna), sexto d´ıa (segunda columna) y d´ecimo d´ıa (tercer columna). Para el viento normal a la costa son las im´agenes a), e) y i); viento inercial b), f) y j); en forma de abanico c), g) y k) y finalmente el viento realista en d), h) y l). La barra de colores indica la temperatura (◦C), los contornos (– elevaci´on, − − hundimiento, ambos en intervalos de 0.1 m) corresponden al nivel del mar y las flechas negras (−→) a la corriente integrada en la vertical. (No se muestra el dominio del modelo completo).

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Figura 3.2: Perfil zonal superficial del nivel del mar (η) a los 160 km de la costa, para el tercer y sexto d´ıa de simulaci´on.

Figura 3.3: Perfil zonal superficial de la corriente integrada en la vertical (va) a los 160 km de la costa, para el tercer y sexto d´ıa de simulaci´on.

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Figura 3.4: Perfil zonal superficial de temperatura (T ) a los 160 km de la costa, para el tercer y sexto d´ıa de simulaci´on.

Figura 3.5: Perfil zonal superficial de densidad (ρ) a los 160 km de la costa, para el tercer y sexto d´ıa de simulaci´on.

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Figura 3.6: Perfiles de Temperatura inicial y en el sexto d´ıa de simulaci´on para los cuatro casos de viento, (No se muestra todo el perfil de temperatura, solo los primero 160 metros de profundidad).

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Figura 3.7: Secci´on vertical zonal de la temperatura en el sexto d´ıa de simulaci´on para los cuatro casos de viento, normal a), inercial b), abanico c) y realista d), en la Figura e) se muestra la localizaci´on de la secci´on vertical zonal xz.

Figura 3.8: Perfil vertical meridional anticicl´onico de la temperatura en el sexto d´ıa de simulaci´on para los cuatro casos de viento, normal a), inercial b), abanico c) y realista d), en la Figura e) se muestra la localizaci´on del perfil vertical meridional.

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Figura 3.9: Perfil vertical meridional cicl´onico de la temperatura en el sexto d´ıa de simulaci´on para los cuatro casos de viento, normal a), inercial b), abanico c) y realista d), en la Figura e) se muestra la localizaci´on del perfil vertical meridional.

Figura 3.10: Perfil vertical meridional, ubicado debajo del eje de viento, corresponde a la tempera-tura en el sexto d´ıa de simulaci´on para los cuatro casos de viento, normal a), inercial b), abanico c) y realista d), en la Figura e) se muestra la localizaci´on del perfil vertical meridional.

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Figura 3.11: Perfil vertical zonal de Energ´ıa Cin´etica (izquierda) y Potencial (potencial) a los 160 km de la costa, para el tercer, sexto y d´ecimo d´ıa de simulaci´on para el caso de viento normal.

Figura 3.12: Perfil vertical zonal de Energ´ıa Cin´etica (izquierda) y Potencial (potencial) a los 160 km de la costa, para el tercer, sexto y d´ecimo d´ıa de simulaci´on para el caso de viento inercial.

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Figura 3.13: Perfil vertical zonal de Energ´ıa Cin´etica (izquierda) y Potencial (potencial) a los 160 km de la costa, para el tercer, sexto y d´ecimo d´ıa de simulaci´on para el caso de viento abanico.

Figura 3.14: Perfil vertical zonal de Energ´ıa Cin´etica (izquierda) y Potencial (potencial) a los 160 km de la costa, para el tercer, sexto y d´ecimo d´ıa de simulaci´on para el caso de viento realista.

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Figura 3.15: Energia Cin´etica Turbulenta (q2) en el perfil vertical zonal a los 160 km de la costa, para el tercer y sexto d´ıa de simulaci´on para el viento normal a) y b), inercial c) y d), abanico e) y f) y realista g) y h).

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Discusiones

En general, para todos los casos de viento, el esfuerzo genera una corriente en direcci´on del viento que produce hundimiento cerca de la costa. Cuando disminuye el viento, este hundimiento es llenado con masas de agua de los extremos que convergen en la parte media y se desv´ıan hacia fuera de la costa (corrientes geostr´oficas). Conforme transcurre el evento de viento y la corriente es arrastrada hacia mar afuera, se generan otras dos corrientes paralelas a la costa en los extremos del viento, ambas hacia la zona de viento. Esta circulaci´on producida por el viento se cierra, formado dos celdas de circulaci´on, una cicl´onica en el lado este y otra anticicl´onica en el lado oeste. Estas caracter´ısticas de la din´amica del oc´eano, var´ıan seg´un la trayectoria del viento, lo cual se comprueba en los resultados obtenidos en este trabajo para los cuatro casos de viento, donde se muestra una asimetr´ıa en todas la variables estudiadas, donde su comportamiento es de tres formas diferentes y generales (Figura 2.7). Las cantidades ρ, s, T , q2 y Ec act´uan de la forma Figura 2.7.a donde su valor es m´aximo por debajo del eje de viento y desciende hacia ambos lados. Por otra parte, la va es del tipo Figura 2.7.c donde se mostra un valor negativo mayor en el centro y valores positivos en la regi´on cicl´onica

(58)

y viceversa, con respecto al eje de viento (Figura 2.7.b).

Para analizar los cambios en la din´amica del oc´eano, se hace una relaci´on de estos fen´omenos mediante las figuras 4.1 y 4.2, que muestran un esquema ilustrativo de la din´amica de τxy, corrientes

geostr´oficas y del T ransportedeEkman, tratando de explicar la respuesta del oc´eano y la variaci´on de la din´amica causada por los diferentes casos de viento.

Para el caso de viento normal a la costa y abanico (4.1.a y 4.1.c), se muestra que el τxy y

T ransportedeEkman son sim´etricos y antisim´etricos, raz´on por la cu´al, el T ransporte extrae la misma cantidad de agua de la regi´on cicl´onica que la que acumula en la regi´on anticicl´onica, de tal manera que se produce una respuesta antisim´etrica, con convergencia en la superficie (elevaci´on del nivel del mar) y Bombeo (hundimiento de las isotermas) en la regi´on anticicl´onica, as´ı como divergencia (hundimiento del nivel del mar) y Bombeo (elevaci´on de las isotermas) en la regi´on cicl´onica.

A diferencia de lo anterior, en el caso de viento inercial y realista (4.1.b y 4.1.d) se muestra que el T ransportedeEkman es parte de la respuesta asim´etrica del oc´eano al acumular mayor cantidad de agua en la regi´on anticicl´onica, debido a que la trayectoria del τxy esta m´as inclinada hacia el

Oeste del eje de viento por el efecto Coriolis, la intensidad del T ransportedeEkman es mayor en la regi´on anticicl´onica, generando as´ı mayor elevaci´on del nivel del mar y mayor hundimiento de las isotermas. Esto nos indica que el T ransportedeEkman afecta el comportamiento de las variables de la forma Figura 2.7.b y Figura 2.7.c.

(59)

la cu´al muestra que cuando el viento es normal con trayectoria recta en direcci´on costa fuera, la respuesta es asim´etrica, donde la corrientes geostr´oficas y corriente de Ekman del lado Oeste son de la misma magnitud que del lado Este. Aunque en los resultados obtenidos en este trabajo sobre la respuesta del oc´eano, se observa una ligera asimetr´ıa en el caso del viento normal y de abanico, esto se debe a que la corriente de Ekman es fortalecida por Coriolis.

Cuando el viento es inercial y realista, la respuesta del oc´eano muestra asimetr´ıa, esto se debe a que la corriente geostr´ofica de la izquierda es mayor ( Figura 4.2), esto se atribuye a que la corriente de Ekman (contracorriente) es fortalecida no solo por Coriolis si no tambi´en, por el rotacional negati-vo del viento. Produciendo mayor asimetr´ıa, cuando el viento realista muestra mayor componente inercial que en forma de abanico.

En un principio se esperaba que el caso de viento realista generar´a mayor asimetr´ıa en la respuesta del oc´eano debido a su compleja estructura y semejanza a las observaciones de viento en el Golfo de Tehuantepec y Papagayo. Aunque los resultados del modelo num´erico muestran que el viento inercial aporta mayor asimetr´ıa que los dem´as casos de viento. Lo que nos permite suponer que es m´as importante el inercial que el viento en abanico en la respuesta asim´etrica del viento realista, seg´un el analisis de la Figura 4.1 y 4.2.

En la realidad, el viento debe ser mas inercial, que con forma de abanico cuando la velocidad del viento es alta, mientras que sucede lo contrario cuando el viento es de baja velocidad, teniendo poca influencia de Coriolis y mayor gradiente de presi´on atmosf´erica.

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correspon-el viento inercial puramente afectado por Coriolis produce muestra mayor asimetr´ıa, esto quiere decir que si el viento realista est´a compuesto con mayor porcentaje de Coriolis producira mayor asimetr´ıa en la respuesta del oc´eano.

En el caso del viento realista, se usa un balance de los t´erminos que forman el viento: 50 % por viento en forma de abanico y 50 % por viento en trayectoria inercial. Debido a que el viento inercial es puramente afectado por Coriolis, podemos suponer que es el que produce mayor asimetr´ıa. Por otra parte, tenemos que el viento en forma de abanico produce menor asimetria. Esto quiere decir que mientras mas inercial sea el viento realista, mayor asimetr´ıa producir´a en la respuesta del oc´eano.

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Figura 4.1: Interacci´on del esfuerzo del viento y el transporte de Ekman. a) Viento normal, b) inercial, c) abanico y d) realista.

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Figura 4.2: Esquema ilustrativo de la din´amica del esfuerzo del viento, corrientes geostr´oficas y de Ekman

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Conclusiones

En este trabajo, presentamos un estudio num´erico de la respuesta del oc´eano ante el esfuerzo del viento normal a la costa por medio del modelo num´erico POM. Se realizaron cuatro experimen-tos con diferentes tipos de viento en direcci´on tierra-mar, los cuales son: normal a la costa, con trayectoria inercial, en forma de abanico y viento realista. La respuesta del oc´eano es evaluada y analizada en ambos lados del eje de viento, mediante los datos de las variables del modelo, los cu´ales tomados de perfiles superficiales y en profundidad. Por ´ultimo, para estimar de forma cualitativa la mezcla causada por el viento, se utilizaron perfiles de temperatura en la zona donde se generan los remolinos y en el centro del viento.

Los resultados obtenidos en la respuesta del oc´eano para los cuatro casos de viento, muestran que:

Para todos los casos de viento, se observ´o que hay un hundimiento en el nivel del mar causado por el arrastre del viento hacia fuera de la costa, generando una corriente en la misma direcci´on. Tamb´en se observo que en todos los casos hay un enfriamiento por debajo del viento.

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