PLAN DE ACCIÓN
2010‐2013
Punto de partida
En este mayo del 2010, nos encontramos en una nueva y desafiante coyuntura, en la que
habremos de tomar decisiones trascendentales para consolidar y fortalecer lo que hemos
logrado, corregir en lo que hemos errado y renovar lo que sea necesario para cumplir lo
propuesto en nuestro plan de trabajo y responder significativamente a la necesidad social de
los servicios educativos a los que estamos comprometidos, para satisfacción de la sociedad a la que nos debemos y la nuestra propia. En nuestra situación actual vemos como: Llegamos a una matrícula de 4511 estudiantes. Contamos con bachillerato, seis licenciaturas, dos posgrados y 50 programas de educación continua.
En 2010, se incorporan a nuestra oferta educativa dos posgrados: la Maestría en
Gestión de Servicios Públicos en Ambientes Virtuales y el Doctorado en Sistemas y
Ambientes Educativos.
Nuestros estudiantes se encuentran en el 86 por ciento de los municipios de Jalisco,
en todas las entidades federativas de la Republica Mexicana y en 14 países.
Para facilitar el acceso a los servicios universitarios a las personas que más se les
dificulta, contamos con 39 módulos para el programa Casa Universitaria.
En estos momentos tenemos una plantilla de 490 académicos: siete por ciento
profesores de carrera (37), uno por ciento de técnicos académicos (4) y el 92 por
ciento de profesores de asignatura (449).
Fortalezas
Nuestra principal fortaleza está en quienes laboran en las diferentes áreas de trabajo del
Sistema de Universidad Virtual, lo que se refleja en: Más de veinte años de experiencia en esta modalidad. Nuestro sistema y procedimientos en el diseño y desarrollo de programas educativos en ambientes virtuales. La oferta de educación continua con cobertura local, nacional e internacional.
La vinculación con redes nacionales e internacionales dedicadas a la educación en
ambientes virtuales.
El posicionamiento y liderazgo del SUV, tanto en los ámbitos académicos como en
algunos sectores sociales.
Limitantes
Para avanzar en nuestros propósitos de prestar más y mejores servicios educativos nos
encontramos con situaciones que debemos superar, entre ellas:
1. El limitado acceso a las tecnologías de la información y comunicación por parte de
una gran parte de la población.
2. Las limitadas áreas del conocimiento, que comprende nuestro sistema.
3. Los sectores de la población que actualmente atendemos, mayoritariamente de
adultos.
4. Normatividad y prácticas administrativas que requieren de adecuaciones a nuestra
modalidad académica.
5. La percepción de la cultura social con respecto a las modalidades educativas a
distancia y en ambientes virtuales, todavía muy apegada a la educación áulica
presencial.
Líneas de acción
Para superar nuestras limitaciones y aprovechar de mejor manera nuestros recursos y
cualidades, para avanzar hacia los propósitos que motivaron el surgimiento del Sistema de
Universidad Virtual de ofrecer más y mejores servicios educativos a más personas,
especialmente a quienes más se les ha dificultado el acceso a la Universidad, nos proponemos
seguir las siguientes líneas de trabajo.
1. Aumento y diversificación de la matrícula con una cobertura que sea cada vez más
equitativa, tanto en los programas académicos formales como en el cotidiano
compartir conocimientos con la comunidad. Con la conciencia de que, más allá de las
distancias geográficas, urge superar las distancias sociales, económicas y culturales.
Para ello, dar más y mejores oportunidades a quienes más dificultades tengan para
ingresar a la universidad. En ese sentido, desarrollar estrategias que contrarresten la pobreza y dificultades de acceso a las TIC de las personas con potencial para aspirar a
estudiar en este sistema y aumentar el número de estudiantes apoyados con
recursos económicos de fondos diversos. De manera especial, pondremos más
atención a los jóvenes entre 15 y 23 años de edad.
2. La búsqueda permanente de la buena calidad de nuestros servicios educativos, es un
principio de nuestras decisiones y acciones, en el entendido de que: una cobertura
que busque ampliar sus servicios con equidad, no será tal si no es con buena
calidad o si se distribuyen inequitativamente, así como no podemos hablar de
buena calidad si éstos no se ofrecen con equidad.
3. Trascender la cultura áulica, que con la educación a distancia en lo espacial ya lo
académicos, con respecto a la percepción de lo que es y debe ser una institución
educativa. No sólo por parte de la población, sino también por gran parte del
personal universitario. En tal sentido, es necesario revertir el docentrismo tradicional
y avanzar hacia una docencia cada vez más significativa, mediante procesos que
partan del estudiante, sus modos de ser y aprender, así como con sus circunstancias de vida y condiciones de estudio.
4. Con una visión integral y a largo plazo, superar los estancos administrativos que
separan la investigación, la docencia y la extensión, para propiciar flujos más
dinámicos de la información y el conocimiento, en beneficio de un mejoramiento
permanente de nuestros contenidos y procesos educativos. Es imprescindible contar
con los saberes pertinentes para la toma de decisiones adecuadas en los diferentes
ámbitos y niveles del trabajo institucional.
5. Requerimos avanzar hacia una investigación más significativa que trascienda en las
decisiones que se toman institucionalmente y afectan las prácticas educativas
cotidianas, así como nuestras condiciones de vida y convivencia. En este rubro
debemos fortalecer los proyectos transversales que al articular las diversas áreas del
quehacer académico y administrativo, trasciendan en acciones concretas y
significativas para mejorar nuestras funciones y nuestro servicio a la sociedad.
6. Ampliar y diversificar la gama de recursos y posibilidades tecnológicas mediante todo
tipo de dispositivos que puedan propiciar un mayor y mejor acceso, cobertura y
atención educativa. En este sentido, habremos de tener un mayor cuidado en la
estabilidad, sustentabilidad y confiabilidad de nuestro sistema y estructura
tecnológica, mediante mejores estrategias de redundancia, distribución y resistencia
a fallas.
7. Seguir trabajando en la adecuación de la normatividad universitaria a los procesos de
innovación educativa, como es el caso de la educación a distancia en ambientes
virtuales, por interés tanto del Sistema de Universidad Virtual como de las demás
entidades de la Universidad de Guadalajara que trabajan en estas modalidades.
Modificaciones necesarias tanto en los procesos académicos como en la gestión
institucional y tecnológica.
8. Ampliar, consolidar y fortalecer las relaciones con el entorno social en sus ámbitos
comunitarios, productivos y gubernamentales, con el fin de servir mejor a la sociedad y recibir de ésta la orientación para cumplir mejor con nuestras funciones.
9. Mejorar las competencias de nuestro personal y las condiciones laborales en
nuestros ámbitos académicos, técnicos o administrativos. Para ello procuraremos
y la adscripción al SNI. Así mismo fortalecer la formación y capacitación para el trabajo y evaluar el impacto de estas acciones en el desempeño cotidiano.
Estrategias
Para superar esas limitaciones y avanzar en las líneas de acción planteadas nos proponemos
como rumbos estratégicos:
Una visión integral y a largo plazo.
Trabajo en colaboración con la Red Universitaria y otras entidades educativas,
gubernamentales y sociales, en todos los sentidos y dimensiones que articulen a las
comunidades entre sí y con el mundo, así como a las entidades académicas entre
ellas y con la sociedad a la que se deben.
El aprovechamiento óptimo de nuestros recursos y fortalezas personales e
institucionales.
Exhortación
Para el cumplimiento de estas tareas, se requiere del esfuerzo individual y conjunto de todos
quienes trabajamos en el Sistema de Universidad Virtual. Que no escatimemos tiempos,
recursos, esfuerzos y talentos que se manifiesten en una actitud favorable y capacidad para el
trabajo en equipo, acudiendo en apoyo de otros, cuando así se amerite; claridad en la
percepción y actuación en nuestro campo de trabajo; conocimiento y convencimiento de los
propósitos, políticas y estrategias institucionales que requieren ser compartidas y privilegiar las
obligaciones a que estamos comprometidos y retribuidos institucionalmente, en un sano
equilibrio, en el que, sin menoscabo de los derechos personales y profesionales, se privilegien