El presente estudio sobre el trabajo infantil y su vinculación con el ejercicio del derecho a la educación
en El Salvador es parte de un proceso realizado en varios países de América Latina con el auspicio
del Programa IPEC de la OIT y el Programa Proniño de la Fundación Telefónica. Su objetivo general es
contribuir con la prevención y erradicación del trabajo infantil a través de la promoción de políticas
desde el sector educativo.
El estudio de El Salvador constituye el punto de partida para analizar las políticas, los lineamientos, los
documentos y las orientaciones de carácter técnico-pedagógico, así como otras iniciativas de política
social y de reducción de la pobreza y su incidencia en la prevención y erradicación del trabajo infantil en
el país.
Al mismo tiempo, el estudio permite establecer los efectos y las relaciones que tiene el trabajo infantil
en la educación a fin de proponer recomendaciones y orientaciones para la inclusión del objetivo
de prevención y erradicación del trabajo infantil en las políticas del sector educativo. Igualmente, el
documento recoge un análisis de las dinámicas que afectan a la niñez y adolescencia indígena y las
migraciones.
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EL
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INFANTIL
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EL SALVADOR
ESTUDIO SOBRE EL TRABAJO INFANTIL
Y SU VINCULACIÓN CON EL EJERCICIO
DEL DERECHO A LA EDUCACIÓN
EN EL SALVADOR
ESTUDIO SOBRE EL TRABAJO INFANTIL
Y SU VINCULACIÓN CON EL EJERCICIO
DEL DERECHO A LA EDUCACIÓN
EN EL SALVADOR
Organización Internacional del Trabajo (OIT)
Copyright © Organización Internacional del Trabajo 2011 Primera edición 2011
Las publicaciones de la Ofi cina Internacional del Trabajo gozan de la protección de los derechos de propiedad intelectual en virtud del proto-colo 2 anexo a la Convención Universal sobre Derecho de Autor. No obstante, ciertos extractos breves de estas publicaciones pueden repro-ducirse sin autorización, con la condición de que se mencione la fuente. Para obtener los derechos de reproducción o de traducción, deben formularse las correspondientes solicitudes a Publicaciones de la OIT (Derechos de autor y licencias), Ofi cina Internacional del Trabajo, CH-1211 Ginebra 22, Suiza, o por correo electrónico a [email protected], solicitudes que serán bien acogidas.
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IPEC
Estudio sobre el trabajo infantil y su vinculación con el ejercicio del derecho a la educación – El Salvador.
San José, Organización Internacional del Trabajo, 2011 978-92-2-325060-7 (web pdf)
978-92-2-325061-4 (CD-ROM) 13.01.2
Trabajo infantil, educación, pobreza, pueblo indígena, migrante, joven trabajador, El Salvador. Datos de catalogación de la OIT
Nota
La presente publicación ha sido elaborada por el Sr. Alberto Barillas Villalta para el IPEC y coordinada por Noortje Denkers de la Ofi cina del IPEC en San José.
Esta publicación de la OIT ha sido posible gracias a la fi nanciación de la Fundación Telefónica y los proyectos RLA/11/03/PSPA y ELS/10/50/ PUSA.
El fi nanciamiento para esta publicación ha sido proporcionada (en parte) por el Departamento de Trabajo de los Estados Unidos. El conte-nido de la publicación no refl eja necesariamente los puntos de vista o las políticas del Departamento de Trabajo de los Estados Uconte-nidos, ni la mención de las marcas comerciales y registradas o de organizaciones implica el respaldo del Gobierno de los Estados Unidos.
Las denominaciones empleadas, en concordancia con la práctica seguida en las Naciones Unidas, y la forma en que aparecen presentados los datos en las publicaciones de la OIT no implican juicio alguno por parte de la Ofi cina Internacional del Trabajo sobre la condición jurídica de ninguno de los países, zonas o territorios citados o de sus autoridades, ni respecto de la delimitación de sus fronteras.
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Las publicaciones de la OIT pueden obtenerse en las principales librerías o en ofi cinas locales de la OIT en muchos países o pidiéndolas a: Publicaciones de la OIT, Ofi cina Internacional del Trabajo, CH-1211 Ginebra 22, Suiza. También pueden solicitarse catálogos o listas de nuevas publicaciones a la dirección antes mencionada o por correo electrónico a: [email protected] o vea nuestro sitio en la red: www.ilo. org/publns.
Visite nuestro sitio Web: www.ilo.org/ipec
IEsta publicación ha sido posible gracias al esfuerzo conjunto de OIT y Fundación Telefónica. Ha sido editada por Ariel y Fundación Telefóni-ca, en colaboración con Editorial Planeta, que no comparten necesariamente los contenidos expresados en ella. Dichos contenidos son responsabilidad exclusiva de sus autores.
© de la ilustración de cubierta: Charles Taylor -Shutterstock Coordinación editorial en OIT: Noortje Denkers_
Coordinación editorial de Fundación Telefónica: Rosa María Sáinz Peña
Advertencia
Siglas. . . ix
Resumen ejecutivo . . . xi
Introducción. . . xiii
1. Contexto. . . 1
1.1 Fundamentos jurídicos y organización del sistema educativo . . . 1
1.2 Reconocimiento del derecho a la educación: Prevención y erradicación del trabajo infantil. Niños indígenas y migrantes . . . 2
1.3 Políticas que favorecen el derecho a la educación y la erradicación del trabajo infantil . . . 6
2. El trabajo infantil y su relación con la educación. . . 15
2.1 Contexto general de la educación en El Salvador . . . 15
2.2 Los niños trabajadores . . . 17
2.3 Algunas ofertas del sistema educativo salvadoreño relevantes para la erradicación del trabajo infantil . . . 27
2.4 Experiencias desarrolladas por el sector privado para la erradicación del trabajo infantil . . . 29
3. El trabajo infantil y su relación con la efi ciencia y calidad de la educación. . . 33
4. Conclusiones . . . 41
5. Política educativa: Recomendaciones sobre trabajo infantil y derecho a la educación . . . 43
6. Bibliografía . . . 49
CAI Centro de Atención Integral a la Niñez
CDN Convención sobre los Derechos del Niño
DIGESTYC Dirección General de Estadística y Censos
EHPM Encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples
FISDL Fondo de Inversión Social para el Desarrollo Local
FUSAL Fundación Salvadoreña para la Salud y el Desarrollo Humano
NIE Número de Identifi cación Estudiantil
OIT Organización Internacional del Trabajo
PNC Policía Nacional Civil
MINED Ministerio de Educación
PSE Plan Social Educativo
PNEI Política Nacional de Educación Inclusiva
LEPINA Ley de Protección de la Niñez y Adolescencia
El Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil (IPEC) de la OIT y el Progra-ma Proniño de la Fundación Telefónica impulsaron la elaboración de estudios nacionales que analizaron, en varios países de América Latina, los efectos del trabajo infantil sobre la educa-ción. El objetivo fundamental del estudio es contribuir al debate sobre esta problemática y plantear recomendaciones de políticas sociales y educativas de carácter inclusivo.
El estudio se realizó considerando investigaciones previas sobre la problemática del trabajo in-fantil: la Encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples de 2009, la base de datos del Censo de Matrícula del Ministerio de Educación correspondiente a 2009, y el estudio sobre factores aso-ciados a los resultados de pruebas estandarizadas en educación básica (2008). Adicionalmente, se realizaron grupos focales con niños en trabajo infantil y algunas entrevistas a personas clave.
Los principales hallazgos del estudio son:
– El trabajo infl uye negativamente en el nivel de escolaridad. Los niños de 15-17 años de edad que trabajan y estudian tienen entre un año y un año y medio de rezago educativo, en relación a otros del mismo grupo de edad que solo estudian.
– El trabajo infantil aumenta las posibilidades de reprobación y repitencia en el sistema educativo.
– El trabajo infantil incide en la sobreedad.
– El trabajo infantil ejerce infl uencia negativa en los rendimientos académicos. Esta situación que se observa en los resultados de pruebas de logros de aprendizaje en matemáticas y lenguaje de los grados tercero, sexto y noveno de educación básica.
– La mitad de los niños que trabajan y estudian se concentran en 24 de 262 municipios del país. Los departamentos con más recursos en el país –San Salvador, Sonsonate, Santa Ana y Ahuachapán– aportan la mayor cantidad de municipios a este listado.
Una vez realizado el análisis, el estudio recomienda lo siguiente:
– Adaptar las programaciones y actuaciones operativas para la erradicación del trabajo in-fantil y el derecho a la educación a las prioridades y políticas públicas promulgadas por la gestión actual del MINED. Vincular los esfuerzos a la visión de rediseño de la escuela y el aula propuesta por el Plan Social Educativo 2009-2014.
– Promover la refl exión conjunta y la coordinación entre las instituciones implicadas en la erradicación del trabajo infantil y las comunidades donde se identifi ca el fenómeno. Es vital que estas últimas protagonicen el proceso.
– Dinamizar y reposicionar el Comité Nacional de Erradicación de Trabajo Infantil.
– “Traducir” la Hoja de Ruta para la erradicación de trabajo infantil y sus peores formas en El Salvador para que la sociedad comprenda mejor la problemática y, de esta manera, pueda aportar desde lo cotidiano.
El Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil (IPEC) de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y el Programa Proniño de la Fundación Telefónica apoyaron conjuntamente la realización de este estudio nacional. La fi nalidad principal del estudio es proporcionar a los actores responsables del sistema educativo instrumentos para diseñar las políticas, formular los planes educativos y desarrollar los documentos técnico-normativos, tomando en consideración los efectos del trabajo infantil en el ejercicio efectivo del derecho a la educación en El Salvador.
En la metodología se incluye la revisión de estudios previos, el análisis de información disponi-ble de la Encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples del año 2009, informes y bases de datos del Censo de Matrícula del Ministerio de Educación de 2009 y el estudio sobre factores asocia-dos a los resultaasocia-dos de pruebas estandarizadas a estudiantes de educación básica (2008).
Además, se realizan dos grupos focales con niños trabajadores del departamento de Sonso-nate (municipios de Armenia y Nahuizalco). Con esta estrategia, se obtienen las opiniones y la visión de los actores sobre los efectos que tiene el trabajo infantil en su educación.
También se realizan entrevistas a personas clave del sistema educativo nacional, de instan-cias como el Ministerio de Trabajo y Fundación Salvadoreña para la Salud y el Desarrollo Hu-mano (FUSAL), cuyas labores se relacionan con el impulso de las políticas y proyectos para prevenir y erradicar el trabajo infantil.
Con el uso de las mencionadas metodologías de indagación, se cuenta con una visión más am-plia sobre el fenómeno, se reconoce su carácter integral y la necesidad de políticas educativas y sociales, el aporte ciudadano, comunitario, familiar, escolar y del propio niño trabajador.
A partir de los resultados y conclusiones obtenidos en el estudio, se plantean recomendacio-nes con la pretensión de fortalecer las acciorecomendacio-nes de política educativa para atender el fenóme-no de trabajo infantil en el contexto salvadoreño, además de movilizar recursos y ciudadanía hacia este tema.
El contenido general del informe se somete a una consulta de expertos para su discusión previa a esta versión fi nal. El taller ha permitido retroalimentar los hallazgos y las conclusio-nes del estudio y contar con propuestas de acción.
En este sentido, se agradece a las diferentes instancias, ofi cinas, instituciones, ONG, funda-ciones, los niños que participaron en los grupos focales y el personal del Ministerio de Educa-ción, expertos y actores sin cuyo aporte no podría haberse realizado este estudio.
1.1 FUNDAMENTOS JURÍDICOS Y ORGANIZACIÓN
DEL SISTEMA EDUCATIVO
La Constitución de la República de El Salvador de 1983 expone en el Artículo 35: “El Estado protegerá la salud física, mental y moral de los menores, y garantizará el derecho de éstos a la educación y a la asistencia”.
Con esa declaración se evidencia el carácter protector integral de derechos que asume el Esta-do salvaEsta-doreño. De manera consecuente, el articulaEsta-do de la Ley General de Educación reitera la importancia de este derecho y la responsabilidad del Estado en su fomento y cualifi cación.
Art. 1. La educación es un proceso de formación permanente, personal, cultural y social que se fundamenta en una concepción integral de la persona humana, de su dignidad, de sus derechos y de sus deberes.
Art. 4. El Estado fomentará el pleno acceso de la población apta al sistema edu-cativo como una estrategia de democratización de la educación. Dicha estrate-gia incluirá el desarrollo de una infraestructura física adecuada, la dotación del personal competente y de los instrumentos curriculares pertinentes.
La misma ley refi ere el carácter obligatorio y gratuito de la educación parvularia, básica y especial cuando fuere impartida por el Estado (Artículo 5); además, en el Artículo 14 señala: “El Ministerio de Educación estudiará a fondo los fenómenos del ausentismo, repitencia y deserción escolar y tomará las medidas pertinentes para su reducción”.
En El Salvador, el ente rector del sistema educativo formal en sus modalidades y niveles es el Ministerio de Educación (MINED). Este organismo tiene bajo su responsabilidad administra-tiva, fi nanciera, normaadministra-tiva, evaluaadministra-tiva, entre otros, a los centros educativos del sector públi-co. Hacia el sector privado su accionar se traduce en establecer normas, supervisar los servi-cios educativos impartidos, evaluar los desempeños académicos de sus estudiantes a través de pruebas nacionales estandarizadas y de algunos otros aspectos relacionados con la in-fraestructura, acreditación del personal docente y la gestión administrativo-académica.
1.1.1 Organización del sistema educativo nacional
El sistema educativo salvadoreño es centralizado, aunque cuenta con 14 direcciones depar-tamentales que realizan gran cantidad de procedimientos administrativos y algunos de ca-rácter pedagógico.
En el país actualmente existen 6.213 centros educativos1, de los cuales cerca de 5.200 son
públicos. Un poco más de 9 de cada 10 de estas instituciones atiende exclusivamente educa-ción básica (desde primero hasta noveno grado) y pocos incluyen parvularia y bachillerato en su oferta formativa. En el año 2010 el MINED, impulsando su visión inclusiva, dio inicio a un programa que atenderá educación inicial y que aspira a generalizarse y convertirse con los años en parte de la oferta ofi cial, aunque siempre se desarrolle en coordinación y supervisión de las comunidades o instituciones privadas con o sin fi nes de lucro que han desarrollado históricamente este esfuerzo.
1.2 RECONOCIMIENTO DEL DERECHO A LA EDUCACIÓN:
PREVENCIÓN Y ERRADICACIÓN DEL TRABAJO
INFANTIL. NIÑOS INDÍGENAS Y MIGRANTES
En el Artículo 2 de la Constitución de la República salvadoreña, se expresa que toda persona tiene derecho al trabajo y a ser protegida por el Estado en su conservación y defensa. Ade-más, en el Artículo 38 se establecen restricciones relacionadas a la edad y condiciones en que legalmente se permite la realización del trabajo:
“Los menores de catorce años y los que habiendo cumplido esa edad sigan so-metidos a la enseñanza obligatoria en virtud de la ley no podrán ser ocupados en ninguna clase de trabajo. Podrá autorizarse su ocupación cuando se consi-dere indispensable para la subsistencia de los mismos o de su familia, siempre que ello no les impida cumplir con el mínimo de instrucción obligatoria”.
Asimismo, El Salvador es signatario de la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN), que plantea la universalidad de derechos para las personas menores de 18 años. Según el Artícu-lo 32, el Estado tiene la obligación de brindar protección a Artícu-los niños contra la expArtícu-lotación económica y el desempeño de cualquier trabajo peligroso, que obstaculice su educación o sea nocivo para su salud, desarrollo físico, mental, espiritual, moral y/o social.
La CDN propone medidas para alcanzar los objetivos planteados; entre ellas, recomienda fi jar la edad o edades mínimas para incorporación al trabajo, disponer de reglamentos que regu-len horarios y condiciones para hacerlo. Además, plantea la necesidad de establecer penas y/o sanciones que garanticen la protección de los niños ante cualquier forma de explotación.
El Salvador es fi rmante de los Convenios núm. 138 sobre la edad mínima de admisión al em-pleo (1973) y núm. 182 sobre las peores formas de trabajo infantil (1999) de la OIT.
El Convenio núm. 182 exige abolir las peores formas de trabajo infantil y que los países deter-minen los trabajos peligrosos según sus entornos. Como marco de referencia, la OIT entiende como peores formas las prácticas que expresen esclavitud o sean análogas; es decir, la
CONTEXTO
Cuadro 1.1 Organización del sistema educativo nacional
Nivel educativo
Grados según nivel educativo
Edades previstas2
según grado Algunos detalles
Parvularia
Prekinder 4 años Incluye tres años de estudios y se obtiene el diploma correspondiente. A pesar de que se reconoce su importancia en el desarrollo del niño, los estudios parvularios no son obligatorios para el ingreso a educación básica.
Kinder 5 años Preparatoria 6 años
Educación básica
Primer grado 7 años
Se obtiene el certifi cado de aprobación de cada grado. La educación básica implica 9 años de escolaridad obligatoria y gratuita.
Segundo grado 8 años Tercer grado 9 años Cuarto grado 10 años Quinto grado 11 años Sexto grado 12 años Séptimo grado 13 años Octavo grado 14 años Noveno grado 15 años Nivel medio: Bachillerato general y Bachillerato técnico vocacional
Primer año de
bachillerato 16 años Se otorga el título de bachiller según especialidad. Duración: Dos años para el bachillerato general; y tres años para el bachillerato técnico. Ambos acreditan para estudios universitarios o de técnicos superiores no universitarios. A partir del año 2008 la educación media es gratuita pero su obligatoriedad todavía no es ley de la República. Segundo año de
bachillerato 17 años Tercer año de
bachillerato (solo el técnico vocacional)
18 años
Nivel superior
Nivel técnico
Después de los 18 años de edad o al haber concluido el bachillerato.
Nivel tecnológico: técnico y tecnólogo. La diferencia está en los años de duración de la carrera.
Nivel universitario
Después de los 18 años de edad o al haber concluido el bachillerato.
Universitario: técnico, profesor, tecnólogo, licenciado, arquitecto, ingeniero, máster y doctor.
zación, reclutamiento u oferta de niños para la explotación sexual comercial (denominada “prostitución” en el convenio), incluida la pornografía, u otro tipo de ilícitos defi nidos en los tratados internacionales. Además, incluye todas las formas de trabajo que puedan dañar la salud, la moral y la seguridad de los niños (Artículo 3, d).
El Convenio núm. 138 señala que todo país que ratifi que el convenio deberá establecer una edad mínima de admisión al empleo, que puede ser elevada progresivamente. La OIT indica que esa edad mínima no deberá ser inferior a la edad en que cesa la obligación escolar o, en todo caso, a quince años. Sin embargo, los países cuya economía y medios de educación es-tén insufi cientemente desarrollados podrán, previa consulta con las organizaciones de em-pleadores y de trabajadores interesadas, si tales organizaciones existen, especifi car inicial-mente una edad mínima de catorce años.
En lo que respecta a los trabajos peligrosos, el convenio indica que la edad mínima de admi-sión no deberá ser inferior a dieciocho años.
La legislación de El Salvador permite el trabajo a partir de los 14 años de edad y, por vía de
excepción, a partir de los 12 en trabajos ligeros. La Ley de Protección de la Niñez y
Adolescen-cia (LEPINA), recogiendo planteamientos y demandas previos a su puesta en vigor, manifi
es-ta en el Artículo 59:
“La edad mínima para que una persona pueda realizar actividades laborales es de catorce años de edad, siempre y cuando se garantice el respeto de sus derechos y no perjudique el acceso y derecho a la educación. Bajo ningún concepto se au-torizará el trabajo para las niñas, niños y adolescentes menores de catorce años”.
“El Consejo Nacional de la Niñez y de la Adolescencia establecerá políticas para elevar progresivamente la edad mínima de admisión al empleo o al trabajo a un nivel que haga posible el más completo desarrollo físico y mental de los adoles-centes”.
Además, la LEPINA deja claro que el Estado asume responsabilidad por la protección contra otras formas de explotación económica de los niños y que se constituya en una práctica que afecte su integridad y dignidad (Artículo 56). Este artículo también expresa:
“La colaboración de niñas, niños y adolescentes en las actividades económicas y productivas de la familia podrán realizarse siempre que:
a) No afecte el derecho a la educación y sano esparcimiento;
b) No se ponga en riesgo su salud e integridad física, psicológica y moral; y,
c) No se afecte su desarrollo.”
ni-CONTEXTO
ños a educarse; y para ello, se establecen regulaciones sobre la gratuidad de la educación, sobre el derecho a no ser excluido del servicio y, además, existen instrumentos legales que dejan claras la prescripción de las edades y condiciones en que la niños pueden trabajar.
1.2.1 Niños indígenas y migrantes en trabajo infantil
El Artículo 2 de la Constitución de la República confi ere derechos a toda persona humana, y el Artículo 1 plantea que “es obligación del Estado asegurar a los habitantes de la República,
el goce de la libertad, la salud, la cultura, el bienestar económico y la justicia social”.De esta
forma, la Constitución de la República confi ere los mencionados derechos no solo a los naci-dos en territorio salvadoreño, sino a quienes habitan en él, con independencia de su etnia o nacionalidad (aunque no lo indica explícitamente).
Por otra parte, el Artículo 58 expresa:
“Ningún establecimiento de educación podrá negarse a admitir alumnos por motivo de la naturaleza de la unión de sus progenitores o guardadores, ni por diferencias sociales, religiosas, raciales o políticas.”
En tal sentido y a pesar de que no se explicitan o detallan algunas de las disposiciones, la le-gislación salvadoreña parece intentar el reconocimiento del derecho universal de los niños a la educación.
1.2.2 Los pueblos indígenas en El Salvador
Siempre se ha dicho que en El Salvador los pueblos indígenas no existimos. Lo que ocurrió, es que para los años 30 fuimos masacrados como pueblo, persegui-dos y exterminapersegui-dos porque nos consideraban comunistas (hubo cerca de 30.000 muertos). Nuestra gente huyó, se mezcló entre el campesinado, cambió su nombre, su vestuario, su lenguaje autóctono, sus rituales; además, se conti-nuó con el histórico despojo de nuestras tierras. Para muchos salvadoreños los pueblos indígenas no existimos, perciben que no existimos.
(Entrevista a líder indígena, 2005)
En el año 2003 se realizó el estudio Perfi l de los Pueblos Indígenas de El Salvador. El trabajo
estuvo bajo la responsabilidad de diversas organizaciones indígenas y otras que promueven
sus derechos3. El estudio expresa que al menos el diez por ciento de la población salvadoreña
tiene orígenes indígenas.
Entre los principales hallazgos del citado estudio y que hacían referencia al tema educativo se encuentran:
1. En el país no se contempla todavía programas de educación culturalmente diferenciados para pueblos indígenas; lo que evidencia la falta de interés por parte del MINED de promover dentro de su programa la Educación Bilingüe In-tercultural. Al marginar los elementos de la cultura autóctona, refuerzan la creencia de que la “superación” solo se logra a través del aprendizaje de culturas ajenas.
2. En relación con la asistencia de los niños al sistema de educación formal se conoció un alto índice de deserción escolar: en mayor grado entre las mujeres que entre los hombres. En general, se puede afi rmar que en las regiones con población indígena, los padres estimulan muy poco a las hijas para que termi-nen la escuela, dado que priorizan la educación de los hijos hombres.
3. En El Salvador, aún no existe reconocimiento constitucional de los derechos de los pueblos indígenas, especialmente en lo referente a los derechos colecti-vos; es decir, el uso de la lengua, el ejercicio del derecho a la identidad, la presen-cia de su propio sistema normativo tradicional.
Los movimientos indígenas han estado exigiendo a lo largo de los años a los gobiernos de turno el acceso a la tierra, la participación política, autonomía, salud indígena y educación multicultural.
En síntesis, al menos con la legislación vigente, el sistema educativo nacional no debería ser discriminatorio y reconoce el acceso universal a la educación.
1.3 POLÍTICAS QUE FAVORECEN EL DERECHO
A LA EDUCACIÓN Y LA ERRADICACIÓN
DEL TRABAJO INFANTIL
En la gestión gubernamental actual (período 2009-2014) se identifi can cuatro documentos clave de política social que ponen de manifi esto su interés por favorecer la inclusión social, la educación inclusiva y la erradicación del trabajo infantil. Se trata de:
a) Plan Quinquenal 2010-2014 (Gobierno de El Salvador)
b) Plan Social Educativo (MINED)
c) Política Nacional de Educación Inclusiva (MINED)
CONTEXTO
1.3.1 Plan Quinquenal 2010-2014
El Plan Quinquenal 2010-2014 establece las prioridades y estrategias que se deben aplicar en materia socioeducativa y hace referencia al impulso de un eje fundamental denominado Sistema de Protección Social Universal. En este destaca el programa Comunidades Solida-rias, en sus líneas de trabajo hacia la zona rural y urbana.
Este programa consiste en una intervención de desarrollo integral que busca ampliar las capacidades básicas e igualar las oportunidades para mejorar la ca-lidad de vida de personas, familias y comunidades que se encuentran en condi-ción de pobreza y exclusión social en asentamientos rurales y urbanos. Comuni-dades Solidarias tiene cuatro ejes estratégicos:
a) capital humano (educación, nutrición, salud, prevención de la violencia, pen-sión básica);
b) infraestructura social básica;
c) generación de ingreso y desarrollo productivo; d) gestión territorial.
Las acciones e intervenciones sociales varían y dependen de la dimensión que se está abordando, ya sea rural o urbana, porque responden a distintas realida-des y entornos de las comunidarealida-des, las familias y las personas.
(GOES, Secretaría Técnica de la Presidencia, Plan Quinquenal 2010-2014)
El programa Comunidades Solidarias se impulsa en los municipios en situación de pobreza severa y, según los datos de la Secretaría Técnica y el FISDL, para junio del año 2010, había 100.591 familias activas.
El programa de transferencias en efectivo condicionadas o Comunidades Solidarias Rurales entrega entre 15-20 dólares de los Estados Unidos mensuales a familias pobres, y estas tie-nen la responsabilidad de enviar a la escuela a sus hijos de 7-18 años de edad y de llevar a los niños menores de 24 meses a controles periódicos de salud.
El programa incluye una serie de medidas que pretenden reducir la pobreza. Según la Secretaría Técnica de la Presidencia de la República, en 2010 el programa beneficia a más de 100.000 familias en los 100 municipios con niveles de pobreza extrema severa y alta.
1. Capital humano
Contempla acciones focalizadas en familias que viven en condiciones de extrema pobreza en los municipios
priorizados. Incluye transferencias en efectivo condicionadas (bonos para la salud y la educación)
a la madre de familia.
4. Gestión territorial
Implica el fortalecimiento de la gestión local de los gobiernos municipales
y sus comunidades.
2. Servicios básicos
Complementa y amplía la efectividad de los bonos
de salud y educación a través de infraestructura social básica y comunitaria,
así como el programa “Piso y techo”.
3. Generación de ingreso y desarrollo productivo
Considera la capacitación productiva, los proyectos productivos con enfoque de seguridad alimentaria y microcrédito.
EJES DE INTERVENCIÓN DE COMUNIDADES
SOLIDARIAS RURALES
Este programa parece tener altas probabilidades de impactar la inclusión social y educativa, y con ello, en la reducción del trabajo infantil. Será importante darle seguimiento al desarrollo e impacto que vaya mostrando esta estrategia, en particular, por la implicación que puede tener en el trabajo infantil.
El Gobierno de El Salvador también está impulsando las Comunidades Solidarias Urbanas. Los objetivos principales del programa son:
1. Incrementar el acceso a servicios de educación, nutrición y salud.
2. Mejorar el acceso a servicios básicos, vías de comunicación y espacios comunitarios para mejorar su condición habitacional.
3. Formar y apoyar para el mejoramiento de la capacidad de generación de ingresos de las familias benefi ciarias del programa.
4. Fortalecer las acciones de prevención de la violencia y generación de oportunidades atractivas de desarrollo para jóvenes en situaciones de vulnerabilidad.
CONTEXTO
En educación secundaria solo un poco más de un tercio de los estudiantes tienen posibilida-des de acceso.
Comunidades Solidarias Urbanas cuenta con un programa dirigido a adolescentes y jóvenes de 16-24 años de edad que no estudian ni trabajan, residentes en los municipios con mayor precariedad. Se trata del Programa de Apoyo Temporal al Ingreso (PATI): tras inscribirse en las municipalidades de residencia, se recibe un ingreso mensual de 100 dólares de los EE. UU. durante seis meses, se tiene acceso a capacitación productiva, servicios básicos y otros be-nefi cios. A cambio, los adolescentes y jóvenes se comprometen a realizar trabajo comunita-rio coordinado por la municipalidad durante cuatro horas diarias por cuatro días a la semana. El programa pretende disminuir la violencia y delincuencia en los municipios seleccionados (el programa se encuentra en fase piloto).
1.3.2 Plan Social Educativo (PSE) del MINED
Los estudiantes se preparan para la vida, para desempeñarse competentemen-te en la sociedad. La comunidad donde habitan e incompetentemen-teractúan es la porción más cercana que tienen de ella y por tanto, es el primer escenario en el que deben ser competentes. Si no son competentes aquí, existen muchas probabilidades de que no lo sean en el resto de la sociedad.
(Plan Social Educativo, MINED, 2010).
El Plan Social Educativo (PSE) es una propuesta gubernamental que pretende transformar el modelo educativo, la fi losofía, las prioridades y estrategias específi cas del sector. En este marco, el PSE plantea la necesidad de pensar en que el ser humano es el objetivo y sujeto de las políticas sociales y educativas. Adicionalmente, el PSE reconoce que el sistema edu-cativo vigente es excluyente, limitador de las potencialidades humanas y está centrado en un academicismo improductivo y desarrollado con serias defi ciencias didácticas y de con-tenido.
El PSE propone una transformación de las relaciones sociales a través del rediseño de la es-cuela, el aula y de una nueva manera de desarrollar la vinculación con los contextos sociocul-turales (territorios) y los variados sujetos sociales. Desde esta perspectiva, los temas educa-tivos dejaron de ser de exclusividad de la escuela y sus docentes o propiedad de los programas e intervenciones externas para pasar a involucrar de manera signifi cativa al contexto en que la escuela y comunidad ejercen su autonomía. Así, el trabajo infantil pasa a ser un problema que la escuela y el territorio enfrentarán desde la concepción de educación inclusiva, es decir, lo abordarán como una barrera que debe ser eliminada para garantizar el derecho a una edu-cación de calidad.
Por otro lado, el MINED no pierde de vista que la aspiración es la inclusión social del niño, y en ello todos los escenarios sociales juegan papel trascendente.
– Acceso y permanencia
– Pertinencia y relevancia
– Dignifi cación de la docencia
– Gestión institucional y educativa
– Formación permanente
– Investigación, ciencia y tecnología
– Educación superior
El PSE propone convertir la escuela en una instancia de investigación, de producción y difu-sión de la cultura local y universal; promueve la pertinencia, la calidad y la equidad como sus ejes principales; impulsa la aplicación de metodologías activas (aprendizaje por proyectos, investigación, la lúdica, etc.), centradas en los procesos de aprendizaje signifi cativos toman-do en cuenta la diversidad estudiantil. Al mismo tiempo, pretende impulsar el desarrollo local y que se reconozca que la escuela tradicional no funciona para enfrentar la vida contemporá-nea y futura.
El PSE desarrolla los siguientes programas insignias:
– Programa de educación inicial. Trata de ofrecer atención a niños de 0-6 años de edad. Es un esfuerzo de base comunitaria apoyado por varios organismos no gubernamentales.
– Política de educación inclusiva.
– Desayuno escolar y la entrega de zapatos, uniformes y un paquete de útiles escolares a todos los estudiantes del sistema público. Con esto, se pretende garantizar que estos fac-tores no sean obstáculos para el acceso y permanencia en la escuela.
1.3.3 Política Nacional de Educación Inclusiva
En el año 2010, el MINED planteó al país su Política Nacional de Educación Inclusiva. Se trata de una construcción y acuerdo ciudadano cuyo interés es favorecer el derecho a la educación de calidad con equidad. Esto signifi ca reconocer la diversidad de la sociedad salvadoreña y las posibilidades de la educación y la escuela de hacer aportes sustanciales en materia de equi-dad a partir de los aprendizajes en las comuniequi-dades.
En su fundamentación, la política razona sobre el carácter social e histórico de la exclusión social y educativa en El Salvador; además, expone algunos de los esfuerzos realizados por el MINED con objetivos orientados a lograr la inclusión.
compro-CONTEXTO
miso estatal para lograr que todo niño y persona adulta reciban la educación pertinente y en el momento oportuno.
La política propone articular los procesos y los apoyos necesarios para que la escuela y la
comunidad–con sus diversos espacios, dinámicas y actores– ayuden a lograr las metas
edu-cativas del sistema y, especialmente, al desarrollo pleno de todos los salvadoreños.
En este marco, así como las comunidades forman parte de este esfuerzo, también tienen el derecho a ejercer la contraloría social y que sus saberes, prácticas y visiones sobre el futuro sean reconocidos por la escuela a nivel local. Esto se traducirá en la aplicación de ajustes o adecuaciones curriculares que hagan pertinente y relevante el aprendizaje de los estudiantes.
La política entiende la inclusión como:
Inclusión
El conjunto de respuestas educativas orientadas a la eliminación gradual y efec-tiva de las barreras de acceso y participación que faciliten el cumplimiento del derecho efectivo a una educación oportuna, integral, de calidad y en condicio-nes de equidad, en un esfuerzo constante de transformar y fortalecer el sistema educativo, empoderar la escuela y facilitar la participación de la comunidad en todo el hecho pedagógico.
(MINED, Política Nacional de Educación Inclusiva, 2010)
La política también se plantea como objetivo realizar una contribución “a la transformación gradual y efectiva del sistema educativo en términos de políticas, cultura, prácticas pedagó-gicas e inversiones estratépedagó-gicas que garanticen el cumplimiento del derecho a la educación para todas y todos”. Asegurando un énfasis en la igualdad de oportunidades de acceso a
grupos sociales vulnerables a factores de exclusión4.
La política, los objetivos y las estrategias que el sistema propone para materializar la inclu-sión tienen un carácter general. Por ello será importante trabajar las especifi cidades deriva-das de la diversidad educativa en el país. Colaborar con el sistema educativo tratando de pensar en aquellos asuntos que el propio MINED aún no ha considerado y la Política Nacional de Educación Inclusiva tampoco ha logrado entender o resolver.
La Política Nacional de Educación Inclusiva responde a las necesidades de:
– Los niños, jóvenes y adultos que no acceden a la escuela por diferentes causas; entre ellas, el trabajo infantil.
– Aquellos que, estando en la escuela, no avanzan como se espera en sus aprendizajes y graduaciones (o avanzan demasiado en relación a los demás –superdotados–).
– Aquellos que repiten grado, que llegan con sobreedad o que abandonan la escuela (rezago y deserción).
– Los que, estando adentro, son segregados o marginados por sus diferencias (necesidades educativas especiales, etnia, género, trabajo infantil o condición social).
– Los que, habiendo culminado la trayectoria escolar, no logran insertarse satisfactoriamen-te en una sociedad porque los aprendizajes logrados en la escuela no son relevansatisfactoriamen-tes para ese fi n. Esto hace referencia a la inserción social y laboral.
– Los que, habiendo terminado un grado o nivel, no pueden acceder al próximo.
La Política Nacional de Educación Inclusiva plantea la necesidad de trabajar con enfoques de atención a la diversidad, pensando en que las necesidades y posibilidades educativas de los niños son muy variadas; además, hace referencia a todos aquellos en riesgo de exclusión del sistema educativo y propone la necesaria coordinación con variados organismos ofi ciales y
de la sociedad civil, entre ellos, a los que participan en el Comité nacional contra las peores
formas de trabajo infantil de El Salvador.
1.3.4 Hoja de Ruta para hacer de El Salvador un país libre de trabajo infantil y sus peores formas
La Hoja de Rutaes un instrumento y/o propuesta de marco estratégico nacional cuya fi
nali-dad es eliminar las peores formas de trabajo infantil para 2015 y todo el trabajo infantil para
2020. Este instrumentoprovee las bases para la programación estratégica y de enlace entre
las diferentes políticas públicas e intervenciones complementarias con incidencia directa e indirecta en la prevención y erradicación del trabajo infantil y sus peores formas, así como la protección de las personas adolescentes trabajadoras.
Uno de los objetivos estratégicos de la Hoja de Ruta es “contar con la capacidad técnica y operativa de las instituciones con responsabilidad directa en la aplicación del marco norma-tivo que rige y sustenta la protección de los derechos de niños, niñas y adolescentes en la lucha contra el trabajo infantil y sus peores formas, para la aplicación de la normativa legal vigente; así como para el diseño, implementación, seguimiento y evaluación de las políticas públicas construidas en un marco de diálogo social”.
Esta Hoja de Ruta tiene seis dimensiones:
1. Lucha contra la pobreza
2. Educación
CONTEXTO
4. Marco normativo e institucional – protección integral de derechos
5. Sensibilización y movilización social
6. Generación de conocimientos y mecanismos de seguimiento a las políticas públicas
2.1 CONTEXTO GENERAL DE LA EDUCACIÓN
EN EL SALVADOR
En los últimos años, El Salvador ha logrado mejoras importantes en los indicadores educati-vos principales, si bien el presupuesto no supera el 3 por ciento del PIB.
Cuadro 2.1 Presupuesto para educación en El Salvador para varios años
Año % del PIB
2000 2,40 2002 3,30 2004 2,90 2006 2,80 2008 2,90 2010 2,90
Fuente: MINED.
En 2011, a pesar de haber logrado un aumento nominal, la cartera de educación nuevamente tiene un presupuesto de aproximadamente el 3 por ciento del PIB. Ese presupuesto sigue siendo insufi ciente para lograr metas fundamentales. A pesar de ello, el MINED se ha plan-teado desafíos asociados con la equidad educativa que le obligarán a invertir mejor, trabajar con mayor efi ciencia y transparencia, desarrollando una gestión que coordine más los es-fuerzos de los donantes nacionales e internacionales, y a promover, con mayor ahínco, la participación de las comunidades educativas en la construcción de las soluciones.
Uno de los principales logros de la última década es la cobertura casi universal en educación básica; sin embargo, en parvularia y educación media hay grandes retos.
Según el Censo de Matrícula, en el tercer ciclo de educación básica (desde séptimo hasta nove-no grado) la matrícula fue de aproximadamente un 56 por ciento en 2007. A pesar de la brecha, debe considerarse que en el año 2000 la matrícula en este ciclo fue tan solo del 42 por ciento.
Según los informes del MINED de 2010, la tasa global de cobertura del sistema educativo
asciende al 73,4 por ciento(este dato considera el rango de edad de 4-18 años, y no incluye
2.
EL TRABAJO INFANTIL Y SU
la educación superior). Por tanto, un poco más de 3 de cada 10 niños en edad escolar están fuera del sistema educativo.
De igual manera, los datos del Censo Nacional de Población de 2007 muestran que la tasa de analfabetismo es del 17,9 por ciento y que el nivel educativo promedio alcanzado por los
salvadoreños alcanza el sexto grado5.
El acceso al sistema educativo nacional aumentó de un año a otro. Sin embargo, los datos referidos a su efi ciencia siguieron siendo cuestionados, y a pesar de haber reducido la repeti-ción de grado, la sobreedad y la deserrepeti-ción, los índices continúan siendo altos, especialmente en el primero y séptimo grados.
Con datos del Censo de Matrícula del MINED para el año 2008 y utilizados para contextualizar la Política Nacional de Educación Inclusiva, se calcula que la repetición de grado en educación
Cuadro 2.2 Tasa neta de cobertura por nivel educativo (2009)
Nivel educativo Cobertura lograda (%)
Nivel parvulario 50,30 Nivel básico 92,90 Nivel medio 32,60
Fuente: Dirección de Planifi cación. Gerencia de Monitoreo, Evaluación y Estadísticas, 2010.
5. Fuentes: Censos anuales del MINED y EHPM para varios años.
Cuadro 2.3 Indicadores sobre efi ciencia
Efi ciencia de la educación básica (grados primero y séptimo) (%)
Grados/indicadores 2004 2005 2006 2009 (proyección para ese año)
Primer grado
Deserción 6,50 8,70 8,90 7,98 Repetición 14,50 13,80 15,60 11,15 Sobreedad 11,10 10,60 10,40 8,00 Séptimo grado
Deserción 5,20 5,70 6,80 4,94 Repetición 5,70 8,30 8,30 4,80
EL TRABAJO INFANTIL Y SU RELACIÓN CON LA EDUCACIÓN
básica es del 5,7 por ciento, y en educación media del 4,1 por ciento; mientras que la deser-ción es del 6,2 y del 7,2 por ciento, respectivamente.
Según el MINED6, en 2009 la tasa de repetición global ascendió al 4,9 por ciento en educación
básica; y la de deserción, al 6,2 por ciento.
2.2 LOS NIÑOS TRABAJADORES
2.2.1 Trabajo infantil
Los datos ofi ciales sobre trabajo infantil en El Salvador son generados por la Dirección Gene-ral de Estadística y Censos (Ministerio de Economía) en la Encuesta de Hogares de Propósitos
Múltiples (EHPM), que se realiza desde 2001. En 2005, la EHPM muestra que 208.213 niños
de 5-17 años de edad trabajan.
Según la misma fuente de información, en 2009, de los 1.828.950 niños de 5-17 años de
edad, 188.884 estaban en trabajo infantil (10,3 por ciento).
Todos los departamentos del país tienen un porcentaje relevante de niños tra-bajadores.
En todos los departamentos del país hay trabajo infantil (véase el Cuadro 2.4); en cuatro de ellos –con perfi les productivos más agrícolas y/o rurales y con altos índices de pobreza– los porcentajes son más altos.
A mayor edad, aumenta la cantidad de niños trabajadores.
En 2009, uno de cada cuatro adolescentes de 15-17 años trabaja. Si a estos se suman los niños trabajadores de 10-14 años de edad, la cantidad asciende a 182.137: el 96 por ciento del trabajo infantil de El Salvador.
Como puede verse en el Cuadro 2.5, el 1 por ciento de los niños de 5-9 años de edad trabajan. Es probable que exista un subregistro.
Hay más niños que niñas en trabajo infantil.
La información disponible en la EHPM para el año 2009 advierte la presencia de un 73,3 por ciento de niños (138.504) y un 27,3 por ciento de niñas (50.380) en trabajo infantil.
Probablemente exista un subregistro de niñas trabajadoras debido a variadas razones socio-culturales. De hecho, el trabajo infantil doméstico no se reconoce como tal, especialmente al realizarse en casa propia por no percibir una remuneración directa por la actividad realizada (esto aplica para niños y niñas).
En lo que respecta al trabajo infantil doméstico, hay que tener en cuenta que en pocas oca-siones las niñas que emigran a las ciudades para realizar trabajo doméstico remunerado cuentan con seguridad social u otras prestaciones contractuales. Su condición de
vulnerabi-Cuadro 2.4 Niños trabajadores por departamento (2009)
Departamentos Niños trabajadores (%)
Total 10,30 Ahuachapán 11,20 Santa Ana 11,30 Sonsonate 9,40 Chalatenango 16,30 La Libertad 10,70 San Salvador 6,80 Cuscatlán 10,50 La Paz 9,60 Cabañas 16,10 San Vicente 9,50 Usulután 10,50 San Miguel 10,70 Morazán 14,10 La Unión 15,60
Fuente: EHPM 2009.
Cuadro 2.5 Niños trabajadores, según grupo de edad (2009)
Grupos de edad Población Población (%) Niños trabajadores Niños trabajadores (%)
5-9 años 647.726 35,40 6.747 1,00 10-14 años 746.673 40,80 78.745 10,50 15-17 años 434.551 23,80 103.392 23,80 Total 1.828.950 100,00 188.884
EL TRABAJO INFANTIL Y SU RELACIÓN CON LA EDUCACIÓN
lidad es creciente y la probabilidad de no tener acceso a oportunidades educativas es muy alta.
Un poco más de la mitad de los niños que trabajan lo hacen en actividades agrí-colas.
Los datos del año 2009 reportan que un 50,7 por ciento de los niños trabajan en la agricultu-ra. De ellos, 8 de cada 10 son niños (hombres).
La actividad comercial y el servicio en restaurantes y hoteles son la segunda actividad laboral que concentra más trabajo infantil: el 28,9 por ciento.
Muchos niños trabajan en el sector agrícola. Las niñas tienen mayor presencia en el trabajo doméstico y en la actividad comercial, hotelería y restaurantes.
Se observa una mayor presencia de los niños en las actividades ligadas a la agricultura y cier-to equilibrio de género en la industria manufacturera. Es evidente la presencia de más niñas en el comercio, los servicios y el trabajo doméstico en casa de terceros. Es muy probable que este tipo de trabajo infantil esté subregistrado.
Más de la mitad de los niños trabajadores (62,1 por ciento) realizan trabajo fa-miliar no remunerado.
El 62,1 por ciento de los niños trabajan sin remuneración acompañando a la familia o en es-tablecimientos familiares (véase el Cuadro 2.8). Este hecho complica la atención y apoyo ofi cial que un niño trabajador podría recibir, dado que “los coloca al margen de la
competen-cia de la mayoría de las instituciones ofi competen-ciales que velan por la defensa de sus derechos”7. De
esta forma, se vulnera su derecho a la educación.
Cuadro 2.6 Niños trabajadores según actividad laboral/sector en el que se desempeñan
Número %
Total 188.884 100,00 Agricultura 95.787 50,70 Industria manufacturera 18.033 9,50 Comercio, hoteles, restaurantes 54.661 28,90 Hogares privados con servicio doméstico 5.750 3,00 Otros 14.653 7,80
Fuente: EHPM 2009.
Casi la mitad de los niños que trabajan lo hacen de 25 a 48 horas semana-les. En trabajo infantil doméstico en hogares de terceros dedican 49 horas o más.
El tiempo que los niños dedican al trabajo es un factor importante para interpretar su si-tuación social y educativa. En buena medida, de esta variable depende su asistencia escolar y buena parte de sus logros educativos.
Según la EHPM 2009, casi la mitad de los niños que trabajan en la industria manufacturera, agricultura, comercio, hoteles y restaurantes lo hacen de 25 a 48 horas semanales. De esta forma, se difi culta el acceso o permanencia en la educación.
Cuadro 2.7 Niños trabajadores según grupo de edad y rama productiva en la que participan (2009)
5-9 años de edad 10-14 años de edad 15-17 años de edad
Total Niño Niña Total Niño Niña Total Niño Niña
Total (%) 100,00 100,00 100,00 100,00 100,00 100,00 100,00 100,00 100,00 Agricultura 50,60 61,20 28,70 54,90 69,20 15,50 47,50 59,90 12,90 Industria
manufacturera 16,00 11,40 25,50 10,70 9,20 14,90 8,20 6,90 11,90 Comercio, hoteles,
restaurantes 26,50 19,30 41,10 29,40 17,70 62,00 28,70 20,10 52,60 Hogares privados de
terceros y laborando en servicio doméstico
1,20 0,00 3,60 1,30 0,20 4,50 4,50 0,40 15,90 Otros 5,80 8,00 1,20 3,50 3,70 3,10 11,10 12,70 6,80
Fuente: EHPM 2009.
Cuadro 2.8 Niños trabajadores según su condición remunerativa (2009)
Número %
Total 188.884 100,00 Trabajo independiente 9.367 5,00 Asalariados 56.637 30,00 Trabajador familiar no remunerado 117.320 62,10 Servicio doméstico 5.560 2,90
EL TRABAJO INFANTIL Y SU RELACIÓN CON LA EDUCACIÓN
En lo que respecta a los niños en trabajo infantil doméstico en hogares de terceros, seis de cada diez podrían estar trabajando 49 horas o más horas a la semana. Esto signifi ca jornadas completas de 8 horas y más.
2.2.2 Niños que trabajan y estudian
Un poco más de cuatro de cada diez niños trabajadores de 5-17 años de edad no estudian.
En 2009, el 40,5 por ciento de los niños trabajadores (76.498) no estudian; y el 59,5 por cien-to (112.386) combinan trabajo y estudio.
Defi nitivamente, los datos muestran dos aristas del fenómeno: por una parte, a quienes no están insertos en el sistema educativo y deben ser incluidos; y por otra, a quienes, estando en él, comparten su tiempo y esfuerzos con el trabajo. Estos datos son importantes para el desarrollo de cualquier estrategia que pretenda concretar el derecho a la educación y elimi-nar barreras de participación y aprendizaje como el trabajo infantil. Además, permiten apre-ciar que los niños trabajadores no se encuentran en las mismas condiciones, no son un grupo homogéneo, y por tanto, las estrategias deberían ser diferenciadas. Además, también habría que pensar en hacer gradual el proceso de salida o eliminación del trabajo infantil, según las condiciones de cada sujeto y contexto en que participe.
Según el MINED (Censo de Matrícula Inicial 2009), 99.246 estudiantes del siste-ma educativo nacional trabajan.
Cuando se revisan los datos, pueden encontrarse algunas variaciones entre los reportados por la DIGESTYC y el MINED. Esto se debe al uso de metodologías distintas y/o el hecho de
Cuadro 2.9 Niños trabajadores por rangos de horas semanales según rama de actividad económica (2009)
Horas semanales (%)
Total 1-9 horas 10-24 horas 25-48 horas 49 y más horas
Total 100,00 11,40 31,30 44,10 13,20 Agricultura 100,00 8,60 32,80 50,50 8,20 Industria Manufacturera 100,00 17,10 30,80 42,70 9,40 Comercio, hoteles,
restaurantes 100,00 14,80 32,30 35,70 17,20 Hogares privados con servicio
doméstico 100,00 1,10 10,80 30,50 57,60 Otros 100,00 14,50 26,50 40,80 18,30
recolectar datos en diferentes momentos del año. Los presentados en este trabajo fueron entregados por el MINED: corresponden al Censo de Matrícula Inicial de principios del año 2009 y fueron procesados y confi rmados en 2010.
Del total de la matrícula de 2009, los niños trabajadores constituyen el 6,2 por ciento.
A inicios de 2009, el sistema educativo salvadoreño tiene 1.588.654 estudiantes de 5-17 años de edad matriculados. De ellos, 99.246 (el 6,2 por ciento) trabajan y estudian.
En términos absolutos, San Salvador (capital de la República) tiene más casos (17.754) pero representa un 4,3 por ciento; sin embargo, las tasas más altas se presentan en los
departa-mentos de Cabañas, Ahuachapán y Morazán, departadeparta-mentos con altos índices de pobreza8.
Esquema 2.1 Niños trabajadores en el sistema educativo en relación al número total de niños en El Salvador
Niños de 5-17 años de edad 1.828.950
(DIGESTYC. EHPM 2009)
Niños de 5-17 años de edad que trabajan 188.884
(DIGESTYC. EHPM 2009)
Niños de 5-17 años que trabajan y estudian
99.246
(MINED. Gerencia de Monitoreo, Evaluación y Estadísticas. Censo de Matrícula de 2009)
Fuente: EHPM 2009.
EL TRABAJO INFANTIL Y SU RELACIÓN CON LA EDUCACIÓN
Según el MINED (Censo de Matrícula Inicial 2009), 24 de los 262 municipios del país concentran el 55 por ciento de los niños trabajadores que estudian. Cinco municipios de San Salvador tienen las cifras absolutas más altas.
Como se ha mencionado, el MINED cuenta con el Censo de Matrícula anual que incluye los datos reportados por cada escuela todos los años; en otras palabras, cada centro educativo identifi ca a través de su matrícula y luego reporta al sistema. Sin embargo, no es común
en-Cuadro 2.10 Total de matrícula inicial y niños trabajadores que estudian según departamento del país
Depar
tamento
5-6 años 7-12 años 13-15 años 16-17 años
Total matrícula inicial Total alumnos que tr
abajan
Alumnos que tr
abajan c
on r
elación
a total matrícula inicial (%) (*)
Matrícula inicial Alumnos que tr
abajan
Matrícula inicial Alumnos que tr
abajan
Matrícula inicial Alumnos que tr
abajan
Matrícula inicial Alumnos que tr
abajan
Ahuachapán 7.884 119 50.220 3.099 21.733 3.117 8.754 1.498 88.591 7.833 8,80 Cabañas 4.491 52 26.570 1.676 11.719 2.078 5.156 1.050 47.936 4.856 10,10 Chalatenango 5.630 35 30.271 1.734 14.506 2.014 6.414 955 56.821 4.738 8,30 Cuscatlán 7.198 54 35.906 1.252 17.281 1.768 7.539 906 67.924 3.980 5,90 La Libertad 18.474 337 95.217 2.967 44.599 3.256 20.652 2.132 178.942 8.692 4,90 La Paz 9.267 117 48.348 1.990 22.286 2.173 9.533 1.322 89.434 5.602 6,30 La Unión 7.555 54 37.692 1.433 15.987 1.840 6.177 838 67.411 4.165 6,20 Morazán 5.666 42 28.752 1.583 12.607 1.964 5.149 919 52.174 4.508 8,60 San Miguel 12.688 169 66.715 2.230 30.047 2.786 13.029 1.734 122.479 6.919 5,60 San Salvador 45.530 540 20.3692 5.777 10.5560 6.428 56.450 5.009 411.232 17.754 4,30 San Vicente 5.543 47 25.213 1.374 12.316 1.678 5.631 991 48.703 4.090 8,40 Santa Ana 13.718 123 72.772 2.883 33.384 3.007 15.098 1.995 134.972 8.008 5,90 Sonsonate 11.770 93 66.013 3.844 30.084 3.881 13.941 2.115 121.808 9.933 8,20 Usulután 11.378 248 53.118 2.964 24.689 3.211 11.042 1.745 100.227 8.168 8,10 Total 166.792 2.030 840.499 34.806 396.798 39.201 184.565 23.209 1.588.654 99.246 6,20
(*) Los porcentajes provienen de los totales de alumnos trabajadores con relación a la matrícula según edad.
Cuadro 2.11 Municipios del país con las más altas tasas de niños que trabajan y estudian (2009)
Municipio
Censo de matrícula 2009
Total de niños trabajadores Trabajo infantil en niños que asisten a la educación (%)
Total 42.467 6,20 San Salvador 5.009 4,70 Santa Ana 3.305 5,30 San Miguel 3.191 5,30 Ilobasco 2.397 11,70 Soyapango 2.048 3,30 Nahuizalco 1.904 16,40 Sonsonate 1.794 6,10 Izalco 1.645 8,70 San Juan Opico 1.618 7,30 Zacatecoluca 1.543 7,40 Concepción de Ataco 1.542 42,40 Apopa 1.468 4,10 Metapán 1.431 9,00 Jiquilisco 1.330 8,80 Usulután 1.313 5,90 Ahuachapán 1.276 4,50 Santa Tecla 1.184 3,60 Chalchuapa 1.173 5,90 Mejicanos 1.099 4,20 San Francisco Menéndez 1.098 8,90 Ciudad Delgado 1.085 5,20 Ilopango 1.025 3,40 Sensuntepeque 1.020 8,00 Acajutla 1.013 7,10 San Vicente 956 6,40
Fuente: MINED. Gerencia de Monitoreo, Evaluación y Estadísticas, 2010.
EL TRABAJO INFANTIL Y SU RELACIÓN CON LA EDUCACIÓN
contrar escuelas que analicen sus datos e impulsen acciones que representen apoyos adicio-nales requeridos por los niños en trabajo infantil.
Por otro lado, al revisar los datos absolutos por municipios (véase el Cuadro 2.8), se observa que 24 de ellos (de entre los 262 existentes) concentran el 55 por ciento de los casos de tra-bajo infantil (99.246) reportados por el sistema educativo a través del Censo de Matrícula 2009. Otro dato interesante es que los tres departamentos con más recursos y más zona urbana albergan el 21 por ciento.
Cinco municipios del departamento de San Salvador tienen el mayor número de niños que combinan trabajo y estudio. Estos municipios concentran casi el 12 por ciento del trabajo infantil total del país.
Los datos del cuadro anterior permiten identifi car los municipios con mayores desafíos para las políticas educativas; al menos, teniendo en cuenta la cantidad de estudiantes en perma-nente riesgo dada su condición de trabajadores.
En lo que respecta al sexo (véase el Cuadro 2.12), el trabajo infantil incide más en niños (71,5 por ciento) que en niñas (28,5 por ciento), tanto en el área urbana como en la rural. Dado que las zonas rurales concentran mayores tasas de trabajo infantil, es necesario aumentar los esfuerzos y mejorar su pertinencia en esas áreas.
En los datos del MINED de 2009 se observa una concentración de niños en trabajo infantil en la educación básica: aproximadamente la mitad de los estudiantes trabajadores se encuen-tran entre los grados primero y sexto.
En el tercer ciclo (del séptimo al noveno grado), cuatro de cada diez estudian y trabajan; en el bachillerato, la proporción disminuye hasta 9,9 por ciento. La disminución no es debida exactamente a que hayan dejado de trabajar, sino a que probablemente han dejado de es-tudiar.
Cuadro 2.12 Trabajo infantil según la zona y sexo (2009)
Hombres (%) Mujeres (%) Total (%)
Urbana 29,60 10,60 40,20 Rural 41,90 17,90 59,80 Total 71,50 28,50 100,00
Fuente: MINED. Gerencia de Monitoreo, Evaluación y Estadísticas, 2010.
Los datos disponibles muestran que a medida aumenta el grupo de edad, también crece el porcentaje de niños trabajadores que repiten grado. El porcentaje más alto de repeti-ción se observa en el grupo de edad de 13-17 años. Este es otro dato de interés para la definición de estrategias de prevención y erradicación del trabajo infantil y el cumpli-miento del derecho a la educación, especialmente porque el sistema educativo histórica-mente ha tenido menores esfuerzos en el tercer ciclo de educación básica y en el bachi-llerato. Apoyar el logro de estos niveles educativos podría ser de mucho interés e impacto social.
En cuanto a la sobreedad en los niños en trabajo infantil, la tendencia muestra un aumento en las tasas a medida que se avanza en edad.
Cuadro 2.13 Trabajo infantil según nivel educativo (2009)
Nivel educativo %
Parvularia (5-6 años) 1,60 Educación básica (1.º-6.º grados) 49,10 Educación básica (7.º-9.º grados) 39,40 Bachillerato 9,90 Total 100,00
Fuente: MINED. Gerencia de Monitoreo, Evaluación y Estadísticas, 2010.
Censo de Matrícula Inicial 2009.
Cuadro 2.14 Trabajo infantil por grupos de edad y las variables de repitencia y sobreedad (2009)
Grupo de edad Niños trabajadores
Niños trabajadores que repiten grado
Niños trabajadores con sobreedad
Número % Número %
5-6 años 2.030 37 1,80 0 0,00 7-12 años 34.806 2.140 6,10 2.617 7,50 13-15 años 39.201 2.697 6,90 8.566 21,80 16-17 años 23.209 1.779 7,70 7.831 33,70 Total 99.246 6.653 6,70 19.014 19,20
Fuente: MINED. Gerencia de Monitoreo, Evaluación y Estadísticas, 2010.
EL TRABAJO INFANTIL Y SU RELACIÓN CON LA EDUCACIÓN
2.3 ALGUNAS OFERTAS DEL SISTEMA EDUCATIVO
SALVADOREÑO RELEVANTES PARA LA
ERRADICACIÓN DEL TRABAJO INFANTIL
Las estrategias que se presentan a continuación son parte de la oferta del sistema para favo-recer el derecho a la educación. Si bien la sala de nivelación ha sido en años anteriores la única estrategia orientada a la atención de niños trabajadores, no puede negarse que todas las mencionadas a continuación tienen potencial de inclusión, especialmente, de niños ma-yores de 14 años, y lo más importante es que ya forman parte del sistema educativo.
Salas de nivelación
Las salas de nivelación han sido, según el MINED, “un espacio educativo alternativo, cuya función primordial es complementar la función pedagógica de la escuela, intentando refor-zar las actividades desarrolladas por el docente, situación que permite mantener el mayor tiempo posible a los niños en la escuela, reduciendo de esta forma el tiempo que podrían dedicar a la realización de las actividades laborales, en tanto se alterna con la jornada de clases”.
Se considera un programa complementario para fortalecer las posibilidades de éxito escolar mediante la retención de los niños en riesgo de trabajo infantil o trabajadores, que, además, presentan algunas difi cultades en su desempeño educativo. La sala de nivelación no tiene por objetivo principal el rendimiento académico ni la excelencia; más bien, sus objetivos se centran en:
a) Hacer que los niños permanezcan en la escuela.
b) Disminuir los factores de riesgo en materia de deserción, repitencia y ausentismo.
c) Mantener a los niños en un estándar “medio” de rendimiento, considerando su estatus de “niño trabajador” buscando la retención escolar.
d) Erradicar el trabajo infantil, particularmente sus peores formas.
Aulas de apoyo educativo
Servicio de apoyo educativo orientado a atender estudiantes de primero, segundo y tercer ciclo que presentan problemas específi cos de aprendizaje. El servicio de aula de apoyo cativo es una estrategia centrada en la atención directa a estudiantes con necesidades edu-cativas individuales dentro del aula o en situación de riesgo educativo. La atención se desa-rrolla dos o tres veces por semana a criterio del docente, según las valoraciones pedagógicas realizadas, y el tiempo de duración de la atención dependerá del requerido por el estudiante.
Modalidades educativas fl exibles
Acelerada. Está dirigida a personas mayores de 15 años. El tercer ciclo (séptimo, octavo y nove-no grado) se realizará en 18 meses continuos; y el bachillerato general (primero y segundo año), en 12 meses. En ambos niveles, ocho horas diarias de lunes a viernes. El tiempo para cada grado es de ocho meses. Esta modalidad trabaja con textos para los alumnos y guías para el docente.
Semipresencial. Enfocado a adolescentes, jóvenes y adultos que están fuera del sistema edu-cativo o en riesgo de deserción. El propósito es brindar estudios de tercer ciclo y bachillerato general con tutores que atienden durante diez horas clase los fi nes de semana –sábado o domin-go–; el aprendizaje es reforzado con tareas extraescolares. El tiempo para cursar tercer ciclo es de 24 meses continuos, y de 16 meses para bachillerato general. El tiempo para cursar un grado es de ocho meses. Esta modalidad trabaja con módulos para los alumnos y guías para el docente.
Educación virtual. La población objetivo en primera instancia son adolescentes, jóvenes y adultos que se encuentran fuera del sistema educativo, que por diversas razones –de tiempo, trabajo, responsabilidades domésticas, en riesgo educativo, necesidades especiales o priva-dos de libertad– no pueden asistir regularmente al centro educativo. Podrán obtener la certi-fi cación de cada grado en ocho meses. El material se colocará en línea para que el estudiante se conecte según el tiempo de que disponga.
A distancia tradicional. Atiende a adolescentes, jóvenes y adultos que están fuera del siste-ma educativo o en riesgo de deserción. El propósito es brindar estudios en tercer ciclo y ba-chillerato general mediante tutores que los atienden de forma presencial durante de 5 horas clase los sábados o domingos. Cada grado se obtiene en 12 meses, y tanto el tercer ciclo como el bachillerato general requieren tres años de estudio. Esta modalidad trabaja con mó-dulos para el estudiante.
Nocturna. Se trabaja con adolescentes, jóvenes y adultos que están fuera del sistema edu-cativo o en riesgo de deserción. El propósito es brindar estudios en tercer ciclo y bachillerato general mediante tutores que los atenderán durante 6 horas en horario nocturno. El aprendi-zaje se refuerza con tareas extraescolares. Cada grado se obtiene en 12 meses, y tanto el tercer ciclo como el bachillerato general requieren tres años de estudio.
Examen de sufi ciencia. Es un benefi cio que la ley otorga a toda persona con autoformación y que desee incorporarse al sistema educativo nacional en los niveles de educación básica y media; de acuerdo con el Artículo 63 de la Ley General de Educación, toda persona con auto-formación tiene derecho a solicitar al Ministerio de Educación las pruebas de sufi ciencia que le acrediten la incorporación a los diferentes niveles del sistema educativo.
Educación no formal
EL TRABAJO INFANTIL Y SU RELACIÓN CON LA EDUCACIÓN
seis módulos o cursos. El tiempo de duración de cada curso se distribuye en un período aproximado de ocho semanas (dos meses) y, para dar facilidad a los estudiantes que ya trabajan, estos cursos se imparten los sábados o domingos en jornadas teórico-prácticas de cinco horas.
Dado el carácter modular de los cursos, y considerando que el MINED busca la continuidad en el proceso de formación, se procurará que una persona reciba los seis módulos del área selec-cionada, es decir, 240 horas de formación. Sin embargo, cada curso se certifi ca de forma indi-vidual. De esta forma, si una persona debe retirarse o no desea fi nalizar los seis módulos del área, puede recibir solo los que le interesen o necesite. Los cursos modulares no tienen pre-rrequisitos académicos de ingreso y su público objetivo principal son los estudiantes y exes-tudiantes de las modalidades fl exibles. Sin embargo, cualquier persona puede optar a uno de ellos. Las mujeres tendrán consideraciones especiales de ingreso para procurar la equidad de género.
2.4 EXPERIENCIAS DESARROLLADAS POR EL SECTOR
PRIVADO PARA LA ERRADICACIÓN DEL TRABAJO
INFANTIL
En estos años, en el país se han desarrollado algunas estrategias de atención específi ca a niños trabajadores que se encuentran dentro del sistema educativo. Las experiencias que se incluyen en este documento son las aplicadas por Plan Internacional-El Salvador y el Progra-ma Proniño de la Fundación Telefónica. Ambas estrategias intentan favorecer el acceso, la permanencia del estudiante y la participación de las familias.
2.4.1 Plan Internacional-El Salvador
Su objetivo es desarrollar una estrategia para la erradicación del trabajo infantil de mercados y ventas ambulantes en el departamento de La Libertad (zona central del país).
La estrategia se desarrolla por medio de cuatro ejes:
1. Fortalecimiento institucional. Consiste en sensibilizar y brindar apoyos técnicos, logís-ticos, de equipamiento y asistencia técnica a las instituciones locales que participan y asumen el compromiso por la erradicación del trabajo infantil en el municipio.